{"id":36670,"date":"2019-11-01T06:00:55","date_gmt":"2019-11-01T10:00:55","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=36670"},"modified":"2019-10-31T10:37:46","modified_gmt":"2019-10-31T14:37:46","slug":"pecados-virtudes-y-vicisitudes-de-pedro-santana-3-de-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2019\/11\/01\/pecados-virtudes-y-vicisitudes-de-pedro-santana-3-de-3\/","title":{"rendered":"Pecados, virtudes y vicisitudes de Pedro Santana (3 de 3)"},"content":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Rafael Lantigua, ex ministro de cultura Rep\u00fablica Dominicana (D. Libre 17-11-18)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>E<span class=\"mln_uppercase_mln\">L INFLUYENTE Y VALEROSO<\/span>\u00a0l\u00edder militar de los inicios de la Rep\u00fablica fue, sin embargo, un b\u00e1rbaro. H\u00e9roe indiscutible de las campa\u00f1as b\u00e9licas para impedir el regreso de los haitianos al gobierno de nuestro territorio, exhibi\u00f3 una conducta salvaje, capaz de las peores ruindades. Su pasi\u00f3n por el protectorado extranjero no fue s\u00f3lo suya. La refrendaban muchos hombres notables y, tal vez, una parte importante de la poblaci\u00f3n \u201csemidesnuda y semidespoblada\u201d, como la defini\u00f3 Joaqu\u00edn Balaguer.<\/p>\n<p>No fue tampoco Santana el \u00fanico adalid de las contiendas independentistas. Otros se le asemejaron en voluntad y arrojo. Pero, el general seibano no permiti\u00f3 que nadie hiciera sombra a la gloria que hab\u00eda alcanzado en los campos de batalla y a la leyenda que hab\u00eda creado su intrepidez y que le repet\u00edan sus \u00e1ulicos tempraneros y la propia gleba que le sal\u00eda en los caminos y en las callejuelas de Santo Domingo a entronizarlo en el altar de la heroicidad. Santana fue el primer h\u00e9roe por aclamaci\u00f3n de la Rep\u00fablica. A esa hora, ni Duarte ni los suyos eran tan conocidos ni pose\u00edan la simpat\u00eda que las mayor\u00edas sent\u00edan por el mellizo seibano.<\/p>\n<p>Aquel hombre glorioso no supo, sin embargo, estar a la altura de su heroicidad. Cuando ordena legislar para que el pa\u00eds fundado por los trinitarios tuviese una Constituci\u00f3n, obliga a agregarle un art\u00edculo que le otorgaba poderes especiales. La Constituci\u00f3n de San Crist\u00f3bal, bien concebida, termina siendo un espantajo cuando se le agrega el art\u00edculo 210. Y comienza la barbarie. Mar\u00eda Trinidad S\u00e1nchez, con cincuenta a\u00f1os de edad, la mujer que junto a Concepci\u00f3n Bona confecciona la bandera dominicana, se convierte en la primera v\u00edctima del despotismo pol\u00edtico en la historia de la naci\u00f3n. Le acompa\u00f1an a la hora de su fusilamiento, su sobrino Andr\u00e9s, hermano de Francisco del Rosario, y otros dos ciudadanos que mostraron descontento con el empe\u00f1o dictatorial de Santana. Y busca que el hecho coincida con el primer aniversario del grito de independencia de los trinitarios, el 27 de febrero de 1845. No es el inicio de sus atrocidades. Ya se hab\u00eda entrenado fusilando en El Prado a Bonifacio Paredes, un pobre hombre que hab\u00eda robado de su finca un racimo de pl\u00e1tanos.<\/p>\n<p>El pa\u00eds, ignorante y sin orientaci\u00f3n alguna, sigui\u00f3 su curso. Los haitianos insist\u00edan en regresar a sus dominios, y los comandantes militares dominicanos (Duverg\u00e9, Puello, Salcedo, Cambiaso, Imbert) continuaban defendiendo el honor de la naci\u00f3n. El azar siempre estar\u00e1 presente en ese tramo inicial de la historia de la nueva Rep\u00fablica. Los l\u00edderes haitianos, una y otra vez, se pelean entre s\u00ed, lo que permite a los criollos organizar sus fuerzas y avanzar en la construcci\u00f3n de la naciente rep\u00fablica. Desde el asesinato del l\u00edder de la revoluci\u00f3n que proclam\u00f3 su independencia Jean-Jacques Dessalines, las expatriaciones de Toussaint L\u2019Ouverture y de Boyer, el suicidio de Henri Christophe, los derrocamientos de Pierrot y otros gobernantes, Hait\u00ed \u2013hasta hoy\u2013 ha visto desarrollarse en su seno una historia de terror y traici\u00f3n sin t\u00e9rmino. Justamente por el derrocamiento de Pierrot y la crisis interna de Hait\u00ed en ese momento, Santana aprovecha para afianzar su poder. Pronto caer\u00e1n bajo las armas otros h\u00e9roes militares que ayudaron a Santana en la lucha encarnizada contra el enemigo: los hermanos Jos\u00e9 Joaqu\u00edn y Gavino Puello, Pedro de Castro y Manuel Trinidad Blanco. Los hace fusilar en la v\u00edspera de Nochebuena. Para colmo, la Iglesia aplaude el desatino. El arzobispo Tom\u00e1s de Portes Infante realiza una misa de acci\u00f3n de gracias por haber Santana fusilados a los que tramaban contra su gobierno. Hasta que Santana se cansa de tantos complots en su contra, y enfermo se retira a El Seibo. Pronto volver\u00e1. Los haitianos se reponen y anuncian que vienen por su anterior posesi\u00f3n. De nuevo se recurre al seibano, a sugerencia de Buenaventura B\u00e1ez. Santana es, sin vuelta alguna, el recurso militar en quien m\u00e1s se conf\u00eda, obcecados todos con sus gloriosas campa\u00f1as. Santana regresa de El Seibo y toma las armas de inmediato para enfrentar a los haitianos que ya se han establecido en Azua. En Sabana Buey, lo esperan el presidente Manuel Jimenes y el general Antonio Duverg\u00e9. El que manda es Santana. Frente a \u00e9l no hay presidente ni general que valga. Ins\u00f3litamente \u2013\u00a1ay, esta historia nuestra tan llena de contradicciones!\u2013 Francisco del Rosario S\u00e1nchez que ha regresado al pa\u00eds (t\u00eda y hermano fusilados por Santana, su l\u00edder Duarte a\u00fan desterrado, junto a su madre y parientes), se pone a sus \u00f3rdenes y permanece junto a \u00e9l en esta jornada. Cuando, terminada la batalla en Las Carreras, el presidente Jimenes ordena a Santana su retiro, todo el pa\u00eds se declara a favor de Santana contra Jimenes. Su liderazgo y poder son absolutos. Jimenes tendr\u00e1 que embarcarse, derrotado. Pronto, el Congreso declarar\u00e1 a Santana Libertador de la Patria. Se retirar\u00e1 enfermo a Santiago donde se le practica una intervenci\u00f3n m\u00e9dica y en el Cibao se queda por cuatro meses convaleciente. Prepara incluso testamento, pero a\u00fan no llegar\u00e1 su hora. B\u00e1ez ya es presidente de la Rep\u00fablica. Al t\u00e9rmino de su mandato, el mellizo regresa a la presidencia. Es ya, para entonces, un hombre pobre. Todos sus recursos han sido puestos al servicio de las batallas militares. Inicia entonces su formal intento de obtener el protectorado espa\u00f1ol. Muchos dominicanos tienen la misma aspiraci\u00f3n. La historia no puede ser acomodada. Incluso, Mella ayuda a Santana en ese prop\u00f3sito. Nunca estuvo solo en su intenci\u00f3n anexionista. Ni tampoco en muchos de sus pecados. Su antiguo amigo, el arzobispo Portes es enviado al exilio junto a otros sacerdotes. El general Duverg\u00e9, Tom\u00e1s de la Concha, Juan Mar\u00eda Imbert son fusilados. En el caso del \u201ccentinela de la frontera\u201d no s\u00f3lo asiste a su fusilamiento, sino que luego patea el cad\u00e1ver del h\u00e9roe de Azua, El Memiso, Cachim\u00e1n, Beller, El N\u00famero. Algunos antisantanistas permanecen a su lado porque el peligro haitiano es permanente. Jos\u00e9 Mar\u00eda Cabral, h\u00e9roe de Santom\u00e9, es uno de esos enemigos de Santana que obedecen sus \u00f3rdenes porque el haitiano acecha constantemente.<\/p>\n<p>Comienzan las acusaciones formales contra el b\u00e1rbaro. Algunos cambian su t\u00edtulo de Libertador por el de Verdugo de la Patria. Le recuerdan sus cr\u00edmenes. Le enrostran sus brutalidades. Se impone desterrarlo. Vendr\u00e1 con sus escoltas desde El Seibo para que lo encierren en la fortaleza Ozama. Pronto, lo montar\u00e1n en una goleta hacia Martinica, donde no le permiten desembarcar. Regresa a Santo Domingo pero le prohiben descender. Que la goleta se quede dando vueltas hasta ver lo que se hace con \u00e9l. Finalmente, lo hacen bajar y lo conducen en un barco franc\u00e9s hasta la isla de Guadalupe. Quedar\u00e1, sin embargo, en Saint Thomas. No tardar\u00e1n para llamarlo de nuevo. Se convierte en un imprescindible. Y siempre volver\u00e1 por sus fueros. Esta vez no vacilar\u00e1. En la frontera, los haitianos roban en las fincas, ejercen el contrabando y amenazan con volver a nuestro espacio. Luego de intensos cabildeos, se produce finalmente la anexi\u00f3n a Espa\u00f1a. La proclama se hace el 18 de marzo de 1861. Santana cambia, como dice Balaguer, el gran t\u00edtulo de Libertador de la Patria por el rid\u00edculo de Marqu\u00e9s que le concede la reina de Espa\u00f1a. Fusila en Moca a Jos\u00e9 Contreras y a varios m\u00e1s que protestan el 2 de mayo por la anexi\u00f3n. S\u00e1nchez, que hab\u00eda partido al destierro, regresa por Hait\u00ed, porque no pod\u00eda hacerlo por otra parte, y es fusilado por Santana en San Juan de la Maguana. Todav\u00eda le queda tiempo para fusilar a Aniceto Freites, inv\u00e1lido, a quien llevan al cadalso en silla de ruedas. Pero, ahora el Capit\u00e1n General de Santo Domingo pasa a ser un don nadie. Los espa\u00f1oles no le aceptan sus \u00f3rdenes ni su preeminencia. Lo aborrecen. Lo maltratan. De nuevo se escucha la voz de \u201ctraidor\u201d. Ha surgido Luper\u00f3n y las armas van tras el mando de los l\u00edderes restauradores. Santana se da cuenta que la anexi\u00f3n es un fiasco para \u00e9l y la naci\u00f3n, pero ya es tarde. Hasta sus propios compueblanos de El Seibo lo repudian. Se retira a vivir a Santo Domingo, en la Hostos con Luper\u00f3n. Ah\u00ed morir\u00e1, abandonado, triste y muy enfermo, el 14 de junio de 1864. Sus vicisitudes continuar\u00e1n ya muerto. Lo entierran en la fortaleza Ozama, para que su tumba no sea profanada. Quince a\u00f1os despu\u00e9s depositan sus restos en la iglesia Regina Angelorum. Cincuenta y dos a\u00f1os m\u00e1s tarde lo trasladan a El Seibo y le dan sepultura en la iglesia parroquial. Lo volver\u00e1n a cambiar de lugar en el mismo templo. Hace cuarenta a\u00f1os \u2013114 a\u00f1os despu\u00e9s de su fallecimiento\u2013 el presidente Balaguer lo conduce al Pante\u00f3n de la Patria, recrimin\u00e1ndole frente a sus huesos haber sido un \u201cap\u00f3stata que vendi\u00f3 a su propia patria\u201d y una \u201cespecie de monstruo\u201d, aceptando adem\u00e1s que estaba cometiendo \u201cun verdadero sacrilegio\u201d. Balaguer lo hace no por teor\u00edas ideol\u00f3gicas (que tanto se parecen a las teor\u00edas de la conspiraci\u00f3n) sino alentado por historiadores y subalternos, civiles y militares. Ahora desean extraer de nuevo sus restos y llevarlo a El Seibo. Como llover siempre sobre mojado. Yo lo dejar\u00eda donde est\u00e1 y colocar\u00eda bajo su l\u00e1pida una amplia tarja donde se inscriban todos sus pecados, junto a sus virtudes (valiente, estratega militar eficaz, honesto, nunca rob\u00f3 un chele de las arcas p\u00fablicas). No le permitir\u00eda nuevas vicisitudes. Bastar\u00eda con mostrarle al visitante al Pante\u00f3n de la Patria el amplio rosario de pecados de este h\u00e9roe b\u00e1rbaro. Esa ser\u00eda su peor condena. Al fin y al cabo, nos ayud\u00f3 a existir.<\/p>\n<div class=\"insert_title\">Libros<\/div>\n<div class=\"Insert_text\"><\/div>\n<div class=\"list-detail\">\n<ul class=\"no-list-style\">\n<li><b>Gloria y repudio. Biograf\u00eda de Pedro Santana<\/b><\/li>\n<li><i>Rafael Molina Morillo. Editora Nacional, 2011. 265 p\u00e1gs.<\/i><\/li>\n<li>Detallada narraci\u00f3n ponderativa de la vida y haza\u00f1as del Libertador de la Patria que, sin embargo, arri\u00f3 la bandera nacional para enarbolar una extranjera. Publicada originalmente en 1959.<\/li>\n<li><b>Santana y los poetas de su tiempo<\/b><\/li>\n<li><i>Emilio Rodr\u00edguez Demorizi. Academia Dominicana de la Historia, 1969. 362 p\u00e1gs.<\/i><\/li>\n<li>Don Emilio fue uno de los historiadores que mostr\u00f3 siempre inter\u00e9s en que se reivindicara la figura de Santana, \u201cbajo una serena revisi\u00f3n de su proceso\u201d. Este libro recoge poemas que adversan o elogian al Marqu\u00e9s.<\/li>\n<li><b>El centinela de la frontera<\/b>.\u00a0<i><b>Vida y haza\u00f1as de Antonio Duverg\u00e9<\/b><\/i><i><\/i><\/li>\n<li><i>Joaqu\u00edn Balaguer. Fuentes Impresores, M\u00e9xico, 1974. 184 p\u00e1gs.<\/i><\/li>\n<li>Uno de los mejores libros de Balaguer. El retrato del h\u00e9roe y la evaluaci\u00f3n de su trayectoria, donde el autor condena a Santana y eleva la gloria militar de Duverg\u00e9, nacido en Puerto Rico.<\/li>\n<li><b>Juan Pablo Duarte Diez<\/b>.\u00a0<i><b>Independentista restaurador<\/b><\/i><i><\/i><\/li>\n<li><i>Jaime de Jes\u00fas Dom\u00ednguez. Editora Universitaria, 2014. 344 p\u00e1gs.<\/i><\/li>\n<li>El fundador de la naci\u00f3n tambi\u00e9n se puso al servicio de la causa restauradora. El autor analiza aspectos de los gobiernos santanistas y distingue la vida y obra del Padre de la Patria.<\/li>\n<li><b>Historia de la Revoluci\u00f3n de Hait\u00ed<\/b><\/li>\n<li><i>Jose Luciano Franco. Pr\u00f3logo: Franklin Franco. Sociedad Dominicana de Bibli\u00f3filos, 2008. 306 p\u00e1gs.<\/i><\/li>\n<li>Interesante estudio sobre la revoluci\u00f3n haitiana y sus antecedentes, escrita por quien ha sido considerado como uno de los m\u00e1s brillantes historiadores cubanos del siglo XX.<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Rafael Lantigua, ex ministro de cultura Rep\u00fablica Dominicana (D. Libre 17-11-18) &nbsp; EL INFLUYENTE Y VALEROSO\u00a0l\u00edder militar de los inicios de la Rep\u00fablica fue, sin embargo, un b\u00e1rbaro. 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