{"id":36927,"date":"2019-11-12T12:44:32","date_gmt":"2019-11-12T16:44:32","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=36927"},"modified":"2019-11-12T12:53:53","modified_gmt":"2019-11-12T16:53:53","slug":"36927","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2019\/11\/12\/36927\/","title":{"rendered":"Muerte a los ind\u00edgenas en Colombia: La ofensiva que no se fue"},"content":{"rendered":"<p>Juan Alberto S\u00e1nchez Mar\u00edn (Kaosenlared, 12-11-19)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dos masacres ocurrieron en la \u00faltima semana de octubre al norte del departamento del Cauca, en el suroccidente de Colombia.<\/p>\n<p>Durante el primer fin de semana de noviembre fueron asesinados dos ind\u00edgenas, el comunero Jes\u00fas Mestizo y el joven Alexander Vitonas; 16 personas, en los \u00faltimos d\u00edas, en la zona.<\/p>\n<p>Ambas masacres y todas las muertes, al igual que tantas otras vividas en pocos meses, estaban cantadas.<\/p>\n<p>Las ve\u00edan venir las comunidades, y los propios ministerios de Interior y Defensa, advertidos en varias oportunidades, incluso, por la Defensor\u00eda del Pueblo.<\/p>\n<p>Si bien no deber\u00eda ser asunto de notificaci\u00f3n. Esa es la funci\u00f3n de tales instituciones: saber qu\u00e9 puede suceder adonde operan y c\u00f3mo preservar la vida de quienes son objeto de su protecci\u00f3n, sobre todo, en zonas de franca conflagraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por desgracia, es la constante en un Gobierno indolente que hace poco por evitar las muertes anunciadas, aunque carentes de cronistas.<\/p>\n<p>Mejor dicho, nada, aparte de realizar intrascendentes consejos de seguridad; dejar quemar, sospechosamente, las pruebas en custodia; disponer anillos de seguridad que son un peligro para los asegurados; ingeniarse planes de choque social que se chocan sin salir de Bogot\u00e1.<\/p>\n<p>O enviar de urgencia al exministro de Defensa Guillermo Botero, el funcionario m\u00e1s inepto que hubo entre una pl\u00e9yade de incompetentes que a\u00fan no se van.<\/p>\n<p>Un comisionado de paz con lenguaje de cruzado de guerra, que mand\u00f3 al traste los di\u00e1logos con el ELN. Una ministra de Interior perfectamente acomodada afuera de la realidad, que cree que los ind\u00edgenas son los causantes de su infortunio. Un director de Memoria Hist\u00f3rica, que niega el conflicto armado, administrando la instituci\u00f3n creada para comprenderlo y no olvidarlo.<\/p>\n<p>Un consejero de Derechos Humanos para enmarcar, que opina que los desmanes del SMAD se deben a la falta de autocontrol de quienes participan en las protestas sociales y que expone en p\u00fablico, sin temblarle la cara, que\u00a0<a href=\"https:\/\/bit.ly\/32kr413\">el asesinato de l\u00edderes sociales se redujo en un 47%<\/a>, entre enero y octubre de este a\u00f1o, en 48 municipios (RCN, 2019). No incluy\u00f3 en la estad\u00edstica, por lo visto, los 1075 municipios restantes, seg\u00fan el DANE.<\/p>\n<p>En este gobierno de bur\u00f3cratas en las ant\u00edpodas de los cometidos institucionales y desde la perspectiva del rev\u00e9s, a lo mejor, el exministro de Defensa fue competente para proteger a los indefensos terratenientes, a los desvalidos patronos paramilitares y a otras desamparadas sabandijas que el capitalismo criollo produce a granel.<\/p>\n<p><strong>DE LA DEFENSA Y LOS DESPROTEGIDOS<\/strong><\/p>\n<p>En la primera masacre, asesinaron a una gobernadora, la autoridad neehwe\u2019sx Cristina Bautista, y a los guardias ind\u00edgenas nasas Asdr\u00faval Cayapu, Eliodoro Inscu\u00e9, Jos\u00e9 Gerardo Soto y James Wilfredo Soto.<\/p>\n<p>Menos de 48 horas despu\u00e9s, a escasos 15 kil\u00f3metros, las v\u00edctimas fueron cuatro contratistas que efectuaban mediciones topogr\u00e1ficas en una \u00e1rea de cultivos il\u00edcitos.<\/p>\n<p>Al rato aparecer\u00eda el cad\u00e1ver del escolta Fabi\u00e1n Eduardo Rivera, de la Unidad Nacional de Protecci\u00f3n, quien cuidaba al l\u00edder ind\u00edgena Bernardo Ciclos.<\/p>\n<p>Y horas antes de la mataz\u00f3n hab\u00eda sido ametrallado el l\u00edder campesino Flower Trompeta, con disparos de r\u00e1faga por la espalda.<\/p>\n<p>En un combate, dijo el Ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p>En un combate que no existi\u00f3, dicen las circunstancias.<\/p>\n<p>Y entonces uno se pregunta: \u00bfRonda de nuevo el fantasma de los asesinatos extrajudiciales, eufem\u00edsticamente, llamados \u201cfalsos positivos\u201d?<\/p>\n<p>No, afirm\u00f3 de manera tajante el susodicho exministro de Defensa.<\/p>\n<p>Qui\u00e9n sabe, pensamos la mayor parte de sus compatriotas, quienes, de chasco en chasco, aprendimos a desconfiar de sus contundentes confirmaciones.<\/p>\n<p>\u00a1Qui\u00e9n va a saberlo!, si hasta no hace nada exist\u00eda una directriz que estimulaba el logro de resultados a como diera lugar.<\/p>\n<p>Los resultados son enemigos dados de baja.<\/p>\n<p>Los enemigos dados de baja son colombianos.<\/p>\n<p>Delincuentes, s\u00ed, pero tambi\u00e9n lo fueron una vez j\u00f3venes inofensivos, enga\u00f1ados y ejecutados a mansalva. Miles, hace unos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Ocho ni\u00f1os \u00a1todav\u00eda no hace tres meses!, quiz\u00e1s diez, cuando Medicina Legal termine de armar sus fragmentos, en un bombardeo en Caquet\u00e1, donde las argumentaciones a favor de la legalidad de la operaci\u00f3n acrecientan las certezas de lo opuesto: que el entonces ministro de Defensa, los altos mandos militares y los jur\u00eddicos que la autorizaron ten\u00edan previo conocimiento de que en el objetivo hab\u00eda menores de edad.<\/p>\n<p><strong>DE BOMBARDEOS Y METICULOSOS<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfHasta cu\u00e1ndo ser\u00e1 que los ciudadanos adormilados por las mentiras sopor\u00edferas de los grandes medios tragar\u00e1n el cuento de que ni el presidente ni los altos mandos militares, ni nadie en la elevada cima del Comando Central, ten\u00edan idea de que entre los objetivos hab\u00eda menores de edad, o de que pudiera haberlos?<\/p>\n<p>C\u00f3mo as\u00ed que nadie tom\u00f3 nota de la denuncia repetida de un alcalde (Humberto S\u00e1nchez, de San Vicente del Cagu\u00e1n, del Centro Democr\u00e1tico), las muy valerosas de un personero (Herner Carre\u00f1o, de Puerto Rico), las de la Defensor\u00eda del Pueblo y las de varias familias atormentadas, en una zona en la que se llevan a cabo consejos de seguridad por costumbre y act\u00faa la ponderada red de inteligencia militar sin parang\u00f3n, y donde, desde hace meses, es vox populi en las esquinas el reclutamiento forzado de menores.<\/p>\n<p>Consejos de seguridad de los que hacen parte,\u00a0<a href=\"https:\/\/bit.ly\/2CnOGr5\">seg\u00fan investigaci\u00f3n del portal La Silla Vac\u00eda<\/a>, \u201cla Fiscal\u00eda, la Personer\u00eda, el Comando Espec\u00edfico del Cagu\u00e1n, la Sexta Divisi\u00f3n, la Fuerza de Tarea J\u00fapiter, la Fuerza de Tarea Conjunta Omega, la Polic\u00eda Nacional y la Administraci\u00f3n Municipal\u201d. La Fuerza de Tarea Conjunta Omega fue la que realiz\u00f3 el bombarde\u00f3. Seg\u00fan se infiere,<\/p>\n<p>Seamos claros: a quienes adelantaron el operativo les val\u00eda un pepino los principios de precauci\u00f3n y proporcionalidad, y tienen en concepto tan desequilibrado los principios de seguridad y necesidad que los anteponen a la vida de tantos ni\u00f1os.<\/p>\n<p>S\u00ed, mataron a unos malhechores. Uno, alias Gildardo Cucho, recitan, muy peligroso. \u00bfY qu\u00e9? Me valen un bledo los seis u ocho bandidos ca\u00eddos en una acci\u00f3n que Duque tild\u00f3 de \u201clabor estrat\u00e9gica, meticulosa, impecable\u201d, \u00a1oh, albricias!, a doce horas del inoportuno anuncio de Iv\u00e1n M\u00e1rquez y dem\u00e1s compinches de retomar las armas. L\u00f3brego acierto.<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 idea de lo impecable!, tan aclimatada a las temperaturas de miedo de una doctrina que el pa\u00eds conoce de sobra. Y qu\u00e9 meticulosidad la de personas que carecen de lo que define el t\u00e9rmino: ni concienzudos ni escrupulosos en su faena de carniceros.<\/p>\n<p>Me importan harto y duelen hondo los ocho o diez ni\u00f1os y adolescentes asesinados, los que en poco tiempo ser\u00e1n olvidados porque vendr\u00e1 otra masacre para ayudar a sobreponer esta, y luego otra y otras, que tambi\u00e9n se extraviar\u00e1n r\u00e1pido en nuestra patri\u00f3tica desmemoria.<\/p>\n<p>Y aflige a\u00fan m\u00e1s pensar que fueron ultimados a sabiendas de los art\u00edfices y los ejecutantes de la maniobra, por la justificaci\u00f3n que sea o se acomode.<\/p>\n<p>Todos presentados en pedazos como disidentes de las FARC.<\/p>\n<p>Y todos, todos todos y en cualquier caso, sujetos de pleno derecho.<\/p>\n<p>Grave, como se dice en el argot militar, dar de baja a menores de edad. Grave enga\u00f1ar a un pa\u00eds, as\u00ed una parte de los habitantes agradezca que la enga\u00f1en. Y tan bajo como lo anterior es ocultar una ejecuci\u00f3n de este tipo.<\/p>\n<p>Eso, tapen, tapen, a una sola voz, hicieron el despreciado ministro que se fue y el ministro militar encargado que ahora lo reemplaza, el general Luis Fernando Navarro Jim\u00e9nez.<\/p>\n<p>S\u00ed, el empresario capataz m\u00e1s insensibles del latifundio gobiernista se fue. \u00bfY qu\u00e9? Amanecer\u00e1 y veremos, y el amanecer por llegar ya trasluce su nubarr\u00f3n. \u00bfO qu\u00e9 otra cosa es el ministro de Defensa encargado, quien es arte parte de la crisis y de la desconfianza suscitada, y que defendi\u00f3 al defensor de lo indefendible hasta que se larg\u00f3?<\/p>\n<p>El reemplazo del ministro saliente era ineludible y el del encargado tiene car\u00e1cter apremiante, urgente. Aunque, diez a uno, d\u00e9moslo por hecho, el que los suceda no ser\u00e1 preferible a ninguno de estos dos.<\/p>\n<p>Ojal\u00e1 fuera pesimismo. Botero s\u00f3lo era una punta de iceberg de la pol\u00edtica de seguridad del actual gobierno, as\u00ed como el actual gobierno y su pol\u00edtica y Uribe son las puntas de iceberg de poderes pol\u00edticos y econ\u00f3micos definidos. De sectores empresariales, terratenientes, ganaderos y mafiosos, con brazos armados y opulencias untadas de sangre; provincianos y punta de lanza de transnacionales \u00e1speras. Como fieras lesionadas, pero siguen al mando. No puede perderse de vista.<\/p>\n<p><strong>DEL FRAUDE Y LO FALSO<\/strong><\/p>\n<p>El est\u00edmulo de anta\u00f1o para canjear paisanos muertos por ascensos, d\u00edas libres y gabelas fue otra instrucci\u00f3n de familia semejante a la de la directiva reciente, que no est\u00e1 claro qu\u00e9 tanto le desmontaron, aparte de dos o tres verbos y adverbios.<\/p>\n<p>\u00bfNorma dual? \u00bfOrden contrariada? \u00bfCoincidencia? Otra vez, qui\u00e9n sabe. Pero de alguna fuente sucia viene el degenero.<\/p>\n<p>Lo cierto es que la sistematicidad no sale a flote cuando se descubre uno que otro caso.<\/p>\n<p>La regularidad se evidencia con el paso del tiempo, cuando aquellos homicidios inconexos, a los que nunca se les prest\u00f3 atenci\u00f3n, no dejan de acontecer.<\/p>\n<p>Y no dejan de repetirse, precisamente, porque a unos tras otros se los va registrando como casos aislados.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9? Muchas y variadas son las razones por las cuales los problemas en Colombia dejan de ser una eventualidad y pasan a convertirse de repente en un sino insoslayable.<\/p>\n<p>Los culpables, \u00a1c\u00f3mo no!, niegan que unos cuantos incidentes sucesivos, unas docenas o centenas de aspecto similar, o muchos miles, tengan naturaleza sistem\u00e1tica.<\/p>\n<p>La negaci\u00f3n es institucional de buenas a primeras, y, a su vez, el remiendo oficial es cacareado sin chistar por los grandes medios.<\/p>\n<p>A favor: que a\u00fan no sabemos qui\u00e9nes son los culpables.<\/p>\n<p>En contra: que despu\u00e9s de saberlo hay quienes siguen alegando que los victimarios tuvieron sus razones, y que tachan de exageradas las condenas de risa impuestas por jueces bajo amenaza.<\/p>\n<p>Para robustecer la debacle, ciertos miembros zafios de la instituci\u00f3n castrense son invadidos por esa anomal\u00eda llamada \u201cesp\u00edritu de cuerpo\u201d y niegan tozudamente lo que desconocen.<\/p>\n<p>Piensan, tal vez, que le hacen un bien a los suyos. En realidad, favorecen a los criminales. \u00bfO ser\u00e1 que \u00e9stos son los suyos?<\/p>\n<p>Creen, quiz\u00e1s, que portando fieles el escudo de los malhechores caballeros no da\u00f1an a la instituci\u00f3n que aseguran venerar.<\/p>\n<p>Para completar, no le ayud\u00f3 nada al estamento la alcahueter\u00eda ciega de un ministro que le ocultaba los hechos execrables al pa\u00eds y que rehuy\u00f3 asumir las responsabilidades pol\u00edticas durante tanto tiempo.<\/p>\n<p>Un ministro que entre m\u00e1s mociones de censura sorteaba m\u00e1s legitimidad perd\u00eda, no s\u00f3lo \u00e9l, sino el gobierno y, sobre todo, los militares que representaba.<\/p>\n<p>Hasta que por fin parti\u00f3 a rega\u00f1adientes, a pocas horas de convertirse en el primer ministro del pa\u00eds sacado a escobazos del puesto.<\/p>\n<p>Pero no se llev\u00f3 consigo todo el deshonor, tampoco toda la culpabilidad. A partir de ahora tendr\u00e1 que establecerse con exactitud cu\u00e1ntos y qui\u00e9nes, militares y no militares, participaron en el asesinato de los menores y en las ejecuciones extrajudiciales denunciadas, cu\u00e1les han sido las condiciones atenuantes y agravantes, y castigar a los culpables.<\/p>\n<p>Un adorno bien feo tuvieron a la cabeza los militares buenos y honestos por los \u00faltimos quince meses, aquellos que por aguantar los vientos en contra dentro de los cuarteles han sido doblemente dignos y valientes.<\/p>\n<p>No olvidemos que desde el interior de las propias fuerzas militares se han filtrado las principales denuncias. Las represalias tomadas contra ellos no han sido leves. Ser un \u201ch\u00e9roe\u201d certificado no es tan f\u00e1cil como serlo en los bocadillos embusteros de los politiqueros o en los titulares lisonjeros.<\/p>\n<p>\u201cY no, yo no voy a renunciar\u201d, runrune\u00f3 junto a la puerta el exministro de Defensa, mientras lo conminaron a que renunciara y renunciaba.<\/p>\n<p><strong>DE INTERESES Y PLEITOS<\/strong><\/p>\n<p>Una larga secuencia de muertes de excombatientes de las FARC, activistas sociales y de Derechos Humanos, y l\u00edderes campesinos y de minor\u00edas \u00e9tnicas, viene ocurriendo a lo largo y ancho del pa\u00eds.<\/p>\n<p>La guerra que afrontan los ind\u00edgenas nasa del Cauca la viven las comunidades zen\u00fa de Sampu\u00e9s, en el departamento de Sucre, al norte, o el pueblo bar\u00ed, en Catatumbo, cerca de la frontera con Venezuela, o los yanaonas, cruzando las monta\u00f1as del mismo Cauca.<\/p>\n<p>Los resguardos, en casi todo el pa\u00eds, sufren intimidaciones, desplazamiento forzado, confinaci\u00f3n, asesinatos, reclutamiento de menores, abusos sexuales, torturas de algunos de sus miembros.<\/p>\n<p>Los motivos y las condiciones son coincidentes en las diversas regiones. Pero lo que pasa en el Cauca, en particular, es tr\u00e1gico.<\/p>\n<p>La Organizaci\u00f3n Nacional Ind\u00edgena de Colombia (ONIC) denunci\u00f3, a mediados de octubre, que en lo que iba de 2019 hab\u00edan asesinado a 115 ind\u00edgenas en el pa\u00eds. 14 eran de la etnia nasa.<\/p>\n<p>No obstante, que nadie se detenga en las cifras. Los datos de muertos en Colombia se invalidan en horas, ni siquiera en d\u00edas.<\/p>\n<p>Para el senador ind\u00edgena Feliciano Valencia, \u201cse trata de una crisis humanitaria que afecta la vida y pervivencia de los Pueblos Ind\u00edgenas del Norte del Cauca\u201d.<\/p>\n<p>De la misma manera que no se puede minimizar la situaci\u00f3n, tampoco es posible simplificarla.<\/p>\n<p>Entre las causas de la violencia desatada, sin duda, se ha insistido, el narcotr\u00e1fico es de las punteras. Pero es m\u00e1s que eso.<\/p>\n<p>Cultivos il\u00edcitos, laboratorios y rutas de pasta base de coca y de marihuana son fases claves del negocio en disputa.<\/p>\n<p>Por su control se enfrentan a muerte grupos armados irregulares de todas las pelambres, en vastas superficies que antes dominaban las FARC y que con la firma del acuerdo de paz quedaron a la deriva.<\/p>\n<p>El estado jam\u00e1s hizo presencia con los prometidos programas sociales y de desarrollo rural. A lo sumo, se asom\u00f3 con puestos de polic\u00eda que despu\u00e9s se volvieron bases militares que a la larga ser\u00edan batallones de alta monta\u00f1a.<\/p>\n<p>Pero no podemos olvidar que la miner\u00eda legal y la ilegal no son convidadas de piedra en el pandem\u00f3nium. Y, de seguro, aunque discreta y disfrazada, m\u00e1s da\u00f1ina la primera que la segunda, de por s\u00ed devastadora.<\/p>\n<p>Ni que existen at\u00e1vicas pugnas por la tenencia de la tierra, para las que la averiada Ley de V\u00edctimas y Restituci\u00f3n de Tierras (Ley 1448 del 10 de junio de 2011) fue como echarle sal a las heridas.<\/p>\n<p>Las heridas, ni para qu\u00e9 decirlo, las llevan las v\u00edctimas en el lomo.<\/p>\n<p>O que se incrementan los voraces proyectos agroindustriales y la explotaci\u00f3n indiscriminada de recursos naturales.<\/p>\n<p>No hablamos, adem\u00e1s, de intereses unidireccionales, sino de ambiciones rec\u00f3nditas y entrelazadas.<\/p>\n<p><strong>DE CULPAS Y CULPABLES<\/strong><\/p>\n<p>En la zona operan disidencias de las FARC, el ELN, residuos del EPL, bandas criminales, grupos paramilitares y narcoparamilitares, el Clan del Golfo (que es de todo un poco), los delincuentes comunes y otras delincuencias m\u00e1s o menos organizadas y desorganizadas.<\/p>\n<p>Los sicarios se contratan en cualquier esquina, barato, a termino indefinido. O por horas, el modelo de contrataci\u00f3n que en estos momentos los empresarios (en algunos casos, los mismos empresarios) quieren imponerle a los trabajadores formales, a decir verdad, no tantos.<\/p>\n<p>Los contratistas de los gatilleros, en cambio, pertenecen a \u00e9lites regionales de alcurnia, racistas, excluyentes y corruptas.<\/p>\n<p>O a castas pol\u00edtico-mafiosas que operan desde Cali y Popay\u00e1n.<\/p>\n<p>O son prestantes hombres a cargo de colosales proyectos agroindustriales y de explotaci\u00f3n minera, criollos y extranjeros, afincados en Bogot\u00e1 o Vancouver o Nueva York.<\/p>\n<p>El principal delito de las comunidades campesinas y de las minor\u00edas \u00e9tnicas es atravesarse con sus terru\u00f1os y sus territorios ancestrales en los derroteros de la codicia.<\/p>\n<p>Porque la actual desgracia de los ind\u00edgenas del norte del Cauca, en Colombia, es la misma de todos los pueblos originarios del continente, del Cabo de Hornos, al sur, a Nuvuk (Punta Barrow), al norte, desde hace m\u00e1s de cinco siglos: estar ah\u00ed, es decir, existir.<\/p>\n<p>De tal modo, arribamos a la pelea de bastones de mando de palo de chonta contra material b\u00e9lico poderoso, digamos, el fusil estadounidense semiautom\u00e1tico AR15 de Colt, de moda entre las pandillas de hampones por su ligereza y practicidad a la hora de ultimar inocentes. Variantes de la asimetr\u00eda de matar amenazadores ni\u00f1os secuestrados con bombas.<\/p>\n<p>Y, sin embargo, a la autonom\u00eda, que los ind\u00edgenas y su guardia han logrado mediante pugilatos y paciencia, hay quienes pretenden endilgarle el pecado de los propios muertos.<\/p>\n<p>Muchos lo hacen por ignorancia, otros por falta de ella: saben lo que hacen y por qu\u00e9 dicen las majader\u00edas que dicen.<\/p>\n<p>Es que \u00bfc\u00f3mo no va a ser censurable el hecho de que unos ind\u00edgenas intenten hacer valer sus derechos a trav\u00e9s de alegatos que no ofenden y armas que no matan en un entorno social en el que se asesina con ferocidad porque s\u00ed y con sa\u00f1a porque no?<\/p>\n<p><strong>DE ALIVIOS Y MANDADOS<\/strong><\/p>\n<p>La soluci\u00f3n no es aumentar el pie de fuerza militar con 2500 nuevos efectivos, manifiestan los ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>Menos a\u00fan, digo yo, si la acci\u00f3n se encamina a criminalizar a las v\u00edctimas, antes que a perseguir a los criminales, y a reprimir a los despose\u00eddos, m\u00e1s que a evitar su exterminio.<\/p>\n<p>En una regi\u00f3n abandonada de la seguridad y la ley, y olvidada de todo: de programas sociales, de v\u00edas, de comunicaciones, en general, del desarrollo, menos de una nutrida fuerza militar, puede que haga falta mayor presencia del Ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p>Suena raro. Pero su juicio tendr\u00e1n los expertos de escritorio que asesoran a Duque, pues, tambi\u00e9n, en mente han de tener que se trata de una oportunidad para justificar el abultado presupuesto guerrero, que algunos creyeron en riesgo con la amenaza de un pa\u00eds en paz.<\/p>\n<p>En todo caso, m\u00e1s falta har\u00eda que las siete bases que est\u00e1n all\u00ed y las unidades que lleguen no se crucen de brazos y acudan a tiempo adonde tienen que acudir, a unos cuantos metros de las narices.<\/p>\n<p>Que cumplan los mandatos constitucionales, y no los mandados de coroneles vengativos o de altos mandos corruptos y perversos.<\/p>\n<p>Mejor dicho, se requiere que el Gobierno ponga en marcha el decreto derivado del acuerdo de paz con las FARC, que establece medidas de protecci\u00f3n para las comunidades en riesgo.<\/p>\n<p>Est\u00e1 claro que el acuerdo no es del gusto del presidente, ni del gobierno ni del partido, ni del senador \u00c1lvaro Uribe, el due\u00f1o del partido, del gobierno y del presidente,<em>\u00a0<\/em><a href=\"http:\/\/www.apple.com\/la\">El Aprendiz del Embrujo<\/a>\u00a0(Comisi\u00f3n Colombiana de Juristas, 2019).<\/p>\n<p>Es evidente que el acuerdo no se cumple ni se quiere cumplir en ninguna de sus partes, y que este es uno de los puntos m\u00e1s desde\u00f1ables entre la fila de los desechados.<\/p>\n<p>Mas no es tema de gustos. No deber\u00eda serlo. Es una obligaci\u00f3n gubernamental.<\/p>\n<p>Est\u00e1 bien, las obligaciones de ley en Colombia no son las constitucionales ni las de la jurisprudencia, sino las de las armas. Pero las armas, al menos las legales, en teor\u00eda, las posee el gobierno.<\/p>\n<p>El denigrado acuerdo de paz, que tampoco ser\u00e1 la soluci\u00f3n ideal, s\u00ed contiene muchas salidas, que fueron formuladas junto con las comunidades locales.<\/p>\n<p>Ah\u00ed se hallan mejores alivios y, cuando menos, le evitar\u00e1 al gobierno continuar haciendo lo que hace: aparatosos consejos de seguridad presididos por funcionarios nacionales, unas veces, antag\u00f3nicos a priori, otras, despistados; secundados por autoridades regionales y sesgados por dirigentes locales.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de suministrarle tantas veces el mismo f\u00e1rmaco a las comunidades ind\u00edgenas del sur, del centro y del norte del pa\u00eds, est\u00e1 probado que no se trata de una medicaci\u00f3n contra el problema, sino de una panacea para consolar a las audiencias.<\/p>\n<p>Es necesario e inaplazable escuchar la voz de esas comunidades que padecen la violencia en las entra\u00f1as. Hablar por hablar no permite o\u00edr ni atender sus clamores.<\/p>\n<p><strong>DEL PRESIDENTE Y LAS OFERTAS<\/strong><\/p>\n<p>Algo elemental que nunca se hace. Porque el presidente rechaza de plano la posibilidad de desplazarse, desde Popay\u00e1n, o, en un arrebato de temeridad, desde Santander de Quilichao, hasta el m\u00e1s all\u00e1, a unos cuantos kil\u00f3metros, donde tambi\u00e9n habitan millones de las almas en pena del pa\u00eds que deber\u00eda gobernar.<\/p>\n<p>Cuesti\u00f3n de jerarqu\u00eda. El se\u00f1or presidente lleva un a\u00f1o largo pintado en un cargo que por lagarter\u00eda y de carambola le lleg\u00f3.<\/p>\n<p>Los ind\u00edgenas nasa ajustaron cinco siglos resistiendo.<\/p>\n<p>A los conquistadores espa\u00f1oles, como Sebasti\u00e1n de Belalcazar y Juan de Borja; a los jesuitas del siglo XVI y las Misiones cat\u00f3licas del XX, con sus vicariatos y prefecturas; al Instituto Ling\u00fc\u00edstico de Verano; a las luchas agrarias de la primera mitad del siglo XIX y los hacendados tramposos de la segunda mitad; a las alcurnias payanesas y la voracidad latifundista de las familias caucanas, como los Mosquera, los Valencia, los Arboleda y los Zambrano, desde la Colonia, hasta esta semana; a la esclavitud y el terraje; a las subastas p\u00fablicas del general Rafael Reyes y las ideolog\u00edas de \u201cprogreso\u201d de Laureano G\u00f3mez; al az\u00facar y sus ingenios desbocados, desde los a\u00f1os sesenta del siglo anterior, hasta ahora; a los colonos usurpadores y dem\u00e1s facinerosos de todos los g\u00e9neros y las \u00e9pocas.<\/p>\n<p>Ah, y hace por ah\u00ed uno, dos, o varios milenios m\u00e1s que est\u00e1n plantados en esas tierras; Tierradentro, el Macizo, sus r\u00edos, sus monta\u00f1as.<\/p>\n<p>Que el se\u00f1or presidente Duque escuche alguna vez, as\u00ed sea por tel\u00e9fono o WhatsApp, la voz de la conciencia antes que la de la inconsciencia que le susurra al o\u00eddo, desde una finca, como un tromb\u00f3n.<\/p>\n<p>Los ind\u00edgenas comprenden los territorios y las peleas que se libran por su control. Y conocen a los actores y las complejas tramas de la guerra por el poder en las que est\u00e1n atrapados.<\/p>\n<p>Todos lo dem\u00e1s, desde los sentidos mensajes, hasta las pasajeras medidas de impacto medi\u00e1tico, apenas son expresiones de la complicidad gubernamental con los verdaderos g\u00e9rmenes del genocidio en marcha.<\/p>\n<p>Y esas providencias de coyuntura, que cada tanto se aplican como soluciones definitivas, no son m\u00e1s que nuevos componentes de la vieja receta que tiene al Cauca como lo tiene, sumido en la desgracia.<\/p>\n<p>El presidente, al concluir la sesi\u00f3n de trabajo sobre el Plan Social del Cauca, hace unos d\u00edas, dej\u00f3 pasmado al pa\u00eds pensante al advertir que el narcotr\u00e1fico es el enemigo y el que mata a l\u00edderes sociales e ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>Y aclar\u00f3 algo que muchos colombianos no ten\u00edamos idea que sab\u00eda, no por inquina hacia \u00e9l (que no la hay) ni por resquemores hacia su partido (que s\u00ed los hay), sino porque as\u00ed lo ha mostrado y demostrado su gobierno con la inacci\u00f3n: dijo el presidente que el fen\u00f3meno (de la violencia en el Cauca), aparte de la Seguridad y la Justicia y todo ese cuento impropio, \u201c<a href=\"https:\/\/bit.ly\/2qsZD8d\">se enfrenta llegando a los territorios con estas iniciativas sociales, con estas alternativas productivas<\/a>\u201d (Presidencia de Colombia, 2019).<\/p>\n<p>Qu\u00e9 bueno, de todas maneras, que el primer mandatario prometa ese tipo de inversi\u00f3n, aunque no la cumpla y apenas lleguen cargamentos de tropa y armamento. Algo es algo.<\/p>\n<p>A los ind\u00edgenas del Cauca, de siglo en siglo, les han propinado copiosas esperanzas, aguantar\u00e1n de pie una de m\u00e1s.<\/p>\n<p>Hasta el rey Fernando VII les concedi\u00f3, generosamente, parte de las tierras que \u00e9l mismo hab\u00eda ordenado quitarles. Sim\u00f3n Bol\u00edvar expidi\u00f3 decretos a su favor que todav\u00eda no se comprende bien qu\u00e9 tanto los hubieran beneficiado porque jam\u00e1s se formalizaron. Jos\u00e9 Hilario L\u00f3pez los ilusion\u00f3 con la abolici\u00f3n definitiva de la esclavitud, en 1851, lo que en verdad fue un cambio de nombre y el origen desde el Cauca de una de las nueve guerras civiles nacionales del XIX. Toma\u0301s Cipriano de Mosquera les otorg\u00f3 tierras de terratenientes que les arrebataron sin llegar a pisarlas. \u00c1lvaro Uribe prometi\u00f3 no matarlos y\u2026 Bueno, el repertorio es amplio.<\/p>\n<p><strong>DEL FIN Y LA FINALIDAD<\/strong><\/p>\n<p>Los grandes medios, cuyos due\u00f1os no salen ilesos del entrecruzamiento de intereses involucrados, abordan las masacres ind\u00edgenas con sensacionalismo, mientras que los asuntos de fondo pasan desapercibidos o son retorcidos.<\/p>\n<p>Los periodistas, a voluntad o por salubridad, rehuyen coberturas y contextos en una sociedad acostumbrada durante d\u00e9cadas a mirar para otro lado y que olvida en cuanto puede lo que medio le muestran.<\/p>\n<p>La sociedad que saldr\u00e1 a las calles este 21 de noviembre y marchar\u00e1 por donde las autoridades se lo indiquen para atenuar los pecados de la indiferencia y el silencio, y, de paso, legitimar al gobierno que adopta impune las disposiciones contra las que se protesta.<\/p>\n<p>Con su natural agudeza, todo esto lo se\u00f1al\u00f3 mejor la escritora Carolina San\u00edn: \u201cEl paro programado con dos semanas de antelaci\u00f3n es un chiste de sumisi\u00f3n. \u00bfEs posible que no se den cuenta?\u201d. Ojal\u00e1 que sea que no se dan cuenta.<\/p>\n<p>A pocas personas les importa la suerte de unos seres humanos a los que la historia niega, la educaci\u00f3n excluye, las leyes menosprecian y los medios de comunicaci\u00f3n volvieron invisibles.<\/p>\n<p>En especial, en un pa\u00eds que vive preocupado por la sobrevivencia de cada d\u00eda. Por crianza: cada cual a lo suyo. Por cultura: cada quien como pueda. Y por un ego\u00edsmo gen\u00e9rico.<\/p>\n<p>Bueno, al fin y al cabo es una merced que la mayor\u00eda de los colombianos al acostarnos le reconocemos a Dios, a la suerte, al destino o a lo que sea: la de no haber muerto de hambre o a tiros.<\/p>\n<p>Lo que no se considera es que esos ind\u00edgenas a los que nadie defiende porque no importan, porque est\u00e1n \u00bfa buen recaudo? en sus resguardos carcomidos, los est\u00e1n matando, justamente, por asumir causas que nos benefician a todos.<\/p>\n<p>Siendo rigurosos, que le hacen m\u00e1s bien al resto de los colombianos que a ellos mismos.<\/p>\n<p>Por ejemplo, la defensa del Macizo Colombiano, la Estrella Fluvial de Colombia, cuya relevancia es de las pocas cosas ciertas que aprendemos desde la escuela, que abastece al 70% de los acueductos del pa\u00eds. Y de la que depende buena parte de la energ\u00eda que nos mueve. Ni m\u00e1s ni menos.<\/p>\n<p>Los ind\u00edgenas del Cauca luchan a muerte por el agua que nos bebemos quienes los miramos con ese est\u00fapido aire de superioridad que otorga la pertenencia a las manadas citadinas y tener la piel ligeramente m\u00e1s deste\u00f1ida y d\u00e9bil.<\/p>\n<p>Ellos luchan por territorios exentos de glifosato; libres de coca, az\u00facar, marihuana, mercurio, cianuro y ars\u00e9nico; sin tala de bosques para sembrar pino, palma africana y ca\u00f1a, ni destrucci\u00f3n de la tierra ni m\u00e1s saqueo.<\/p>\n<p>\u00a1Vaya empe\u00f1os tan insustanciales y ajenos aquellos de los que depende la perduraci\u00f3n de nuestros hijos y nietos y pa\u00eds!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan Alberto S\u00e1nchez Mar\u00edn (Kaosenlared, 12-11-19) &nbsp; Dos masacres ocurrieron en la \u00faltima semana de octubre al norte del departamento del Cauca, en el suroccidente de Colombia. 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