{"id":38001,"date":"2019-12-31T10:12:39","date_gmt":"2019-12-31T14:12:39","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=38001"},"modified":"2019-12-31T10:12:39","modified_gmt":"2019-12-31T14:12:39","slug":"balance-america-latina-2019-el-tiempo-esta-despues","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2019\/12\/31\/balance-america-latina-2019-el-tiempo-esta-despues\/","title":{"rendered":"Balance Am\u00e9rica Latina 2019: el tiempo est\u00e1 despu\u00e9s"},"content":{"rendered":"<div class=\"subtitle\">\n<p>\u00a0<span class=\"itacaput\"><a class=\"her\" title=\"Gerardo Szalkowicz*\">Gerardo Szalkowicz (teleSur, 30-12-19)<\/a><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pocas veces en la historia de la regi\u00f3n pasaron tantas cosas tan relevantes en tan poco tiempo: rebeliones populares, golpes de Estado, cambios trascendentes de gobiernos.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"txt_newworld\">\n<p>La convenci\u00f3n del calendario gregoriano nos empuja a un balance anual arbitrario que \u2013en esta mega vertiginosa coyuntura latinoamericana- es bien distinto al que hubi\u00e9semos hecho hace no mucho tiempo y seguramente tambi\u00e9n difiera del que har\u00edamos en unos meses. Pocas veces en la historia de la regi\u00f3n pasaron tantas cosas tan relevantes en tan poco tiempo: rebeliones populares, golpes de Estado, cambios trascendentes de gobiernos\u2026 Un torbellino de hechos pol\u00edticos sustanciales, y en general inesperados, que modificaron aceleradamente el escenario del continente y abrieron un futuro marcado por la incertidumbre.<\/p>\n<p>Una mirada r\u00e1pida podr\u00eda concluir centralmente en la consolidaci\u00f3n de la hegemon\u00eda de los gobiernos conservadores. El golpe de Estado en Bolivia signific\u00f3 un mazazo rotundo para los proyectos progresistas y populares e impact\u00f3 fuerte en el \u00e1nimo y en el diagn\u00f3stico general. Sumado a la ca\u00edda del Frente Amplio en Uruguay despu\u00e9s de 15 a\u00f1os, la foto de Am\u00e9rica Latina que deja el \u00faltimo tramo del a\u00f1o muestra un mapa plagado de gobiernos reaccionarios y deja una sensaci\u00f3n de retroceso apenas amainada por el cierre del ciclo macrista en la Argentina.<\/p>\n<p>El 2020 estar\u00e1 dominado por la derecha en ocho de los diez pa\u00edses de Suram\u00e9rica (si no contamos a Guyana y Surinam), en seis de los siete centroamericanos y en la mayor\u00eda de las naciones caribe\u00f1as. El cronograma electoral del a\u00f1o que asoma s\u00f3lo podr\u00eda deparar eventuales cambios en los Ejecutivos de Bolivia y Rep\u00fablica Dominicana. El polo progresista quedar\u00e1 reducido al contrapeso que puedan -y quieran- hacer Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador y Alberto Fern\u00e1ndez, pero seguramente desarticulados del proceso bolivariano en Venezuela que s\u00f3lo contar\u00e1 con el apoyo incondicional de Cuba y Nicaragua.<\/p>\n<p><strong>Es por abajo<\/strong><\/p>\n<p>Sin embargo, hay que evitar el reduccionismo de acotarlos an\u00e1lisis a las disputas por arriba, a los vaivenes en la superestructura del Estado, a la realpolitik. Y no subestimar los procesos populares, que muchas veces no logran madurar en alternativas de poder pero que, pensando en perspectivas de largo aliento, son los que en definitiva determinan la suerte de los gobiernos de turno. Y si hay algo que deja este 2019 como rasgo distintivo es la irrupci\u00f3n de los pueblos en las calles en varios rincones de la regi\u00f3n. El estallido social en Chile, la insurrecci\u00f3n permanente en Hait\u00ed y las potentes protestas sociales en Colombia, Ecuador y Puerto Rico (menos intensas pero tambi\u00e9n disruptivas) abonaron el terreno para imaginar un eventual freno al neoliberalismo en el mediano plazo.<\/p>\n<p>Intentando un pantallazo sint\u00e9tico, podemos resumir lo m\u00e1s destacado que deja el 2019 latinoamericano en cinco t\u00f3picos:<\/p>\n<p><strong>1-Bolivia: un golpe racista y neocolonial<\/strong>. Una vez m\u00e1s, las \u00e9lites demostraron su poco apego democr\u00e1tico cuando no les dan los n\u00fameros para ganar por las buenas. Fue el cuarto quiebre institucional en la regi\u00f3n en los \u00faltimos diez a\u00f1os y, al igual que en Honduras (2009), Paraguay (2012) y Brasil (2016), va camino a camuflarse de legalidad con un proceso electoral lleno de espinas que el MAS acept\u00f3 para evitar que se extendiera el ba\u00f1o de sangre que dej\u00f3 al menos 34 muertes. El golpe de Estado combin\u00f3 m\u00e9todos cl\u00e1sicos (la participaci\u00f3n determinante de las Fuerzas Armadas, la complicidad de la OEA, el apoyo expl\u00edcito de Estados Unidos); rasgos simb\u00f3licos de corte hist\u00f3rico (la Biblia contra la whipala); y elementos de las guerras de nueva generaci\u00f3n como el blindaje medi\u00e1tico, el despliegue de un ej\u00e9rcito de trolls, grupos de choque violentos al estilo de las guarimbas venezolanas y la instalaci\u00f3n de un imaginario en la previa de las elecciones de que iba a haber fraude, lo que abri\u00f3 paso a que sectores diversos se movilizaran esos d\u00edas pese a ser conducidos por el fascismo blanco de Santa Cruz.<\/p>\n<p>Varios dilemas quedan planteados en clave de aprendizaje y autocr\u00edtica en torno al proceso que mejor parec\u00eda haber sobrevivido en lo que fue el \u201cciclo progresista\u201d. \u00bfHubo cierta ingenuidad para no advertir la traici\u00f3n militar que permiti\u00f3 el \u00e9xito golpista? \u00bfPudo haber otro camino que insistir en la repostulaci\u00f3n de Evo Morales luego del rechazo en el referendo de 2016? Pensando un paralelismo con la infinidad de intentonas golpistas en Venezuela, quedan en evidencia dos elementos clave para resistir: la lealtad del alto mando militar y un pueblo en estado de movilizaci\u00f3n permanente.<\/p>\n<p><strong>2-La rebeli\u00f3n de lxs cabrxs.<\/strong>\u00a0\u201cChile es un verdadero oasis dentro de una Am\u00e9rica Latina convulsionada\". La frase de Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era apenas nueve d\u00edas antes de que estallara todo por los aires lo dej\u00f3 en rid\u00edculo anti-profeta, aunque en rigor hay que reconocer que nadie la vio venir. Un aluvi\u00f3n de adolescentes saltando los molinetes del metro prendi\u00f3 la mecha y se rompi\u00f3 el dique que conten\u00eda el espejismo neoliberal. La rabia acumulada en d\u00e9cadas de injusticia social devino en un despertar masivo contra la precarizaci\u00f3n generalizada de la vida y el oasis chileno se qued\u00f3 sin agua. Ya van m\u00e1s de dos meses de una insurrecci\u00f3n espont\u00e1nea, inorg\u00e1nica y multiforme que, de m\u00ednima, lograr\u00e1 tumbar la Constituci\u00f3n pinochetista en la que se asienta todo el sistema de poder.<\/p>\n<p>En las calles de Chile se est\u00e1 formando una generaci\u00f3n de pibes y pibas con un nivel de conciencia y combatividad conmovedora. En las calles de Chile nacen h\u00e9roes colectivos como \u201cla primera l\u00ednea\u201d, se crean \u00edconos populares como el Negro Matapacos, se masifica la reivindicaci\u00f3n del pueblo mapuche. En las calles de Chile reviven las voces de V\u00edctor Jara y Violeta Parra, se baila, emergen formas de lucha art\u00edsticas y creativas, se defiende la alegr\u00eda como una trinchera a pesar del salvajismo represivo de los pacos. En las calles de Chile se reconstruye el tejido social (o se construye uno nuevo) y se le da una estocada profunda al \u201cejemplo modelo\u201d del paradigma neoliberal.<\/p>\n<p><strong>3-Lo que las urnas dejaron<\/strong>. En el plano electoral se produjeron tres cambios de gobierno significativos. En Argentina, el peronismo reunificado logr\u00f3 darle un corte a la experiencia macrista, que deja m\u00e1s de un 40% de pobreza y un tendal de profundas heridas sociales, econ\u00f3micas, pol\u00edticas pero tambi\u00e9n culturales. En Uruguay, en sentido inverso, una coalici\u00f3n de tres tendencias de derecha y ultra derecha destron\u00f3 por apenas 28 mil votos al Frente Amplio tras una d\u00e9cada y media en el gobierno: el 1\u00b0 de marzo asumir\u00e1 la presidencia Luis Lacalle Pou, del Partido Nacional, un abogado que s\u00f3lo trabaj\u00f3 como legislador y vot\u00f3 siempre en contra de los derechos sociales aprobados en el Congreso uruguayo. Tambi\u00e9n hubo un giro en El Salvador, donde el joven empresario conservador NayibBukele gan\u00f3 en primera vuelta; el FMLN dej\u00f3 el gobierno despu\u00e9s de diez a\u00f1os con una floj\u00edsima elecci\u00f3n: sali\u00f3 tercero con apenas el 14% de los votos. Adem\u00e1s hubo renovaci\u00f3n presidencial, aunque sin cambio de rumbo pol\u00edtico, en Panam\u00e1 y Guatemala, donde la derecha sigue gobernando ahora con Laurentino Cortizo y Alejandro Giammattei, quien asumir\u00e1 el 14 de enero. En tanto, se prev\u00e9 que el proceso electoral truncado en Bolivia se repita \u2013en condiciones muy distintas- en junio de 2020.<\/p>\n<p><strong>4-La revoluci\u00f3n bolivariana en su laberinto.<\/strong>\u00a0Los primeros meses del a\u00f1o estuvieron marcados por una nueva ofensiva internacional (diplom\u00e1tica, econ\u00f3mica, comunicacional) para derrocar al gobierno de Maduro por la fuerza. Por primera vez, EEUU asumi\u00f3 expl\u00edcitamente la conducci\u00f3n de la cruzada -amenazando incluso con una intervenci\u00f3n militar-, secundado por Luis Almagro y los gobiernos articulados en el Grupo de Lima, conformado especialmente para esa causa. El chavismo cerr\u00f3 filas y logr\u00f3 resistir una vez m\u00e1s. El \u201cplan Guaid\u00f3\u201d termin\u00f3 en fracaso, desnudando la incapacidad de la derecha venezolana para penetrar en los sectores populares y capitalizar el descontento por la crisis econ\u00f3mica. Contra todos los pron\u00f3sticos, la revoluci\u00f3n bolivariana sigue viva, aunque atraviesa su etapa m\u00e1s compleja: sumergida en un descalabro econ\u00f3mico que ya lleva seis a\u00f1os (producto en gran parte del bloqueo de EEUU pero tambi\u00e9n de las debilidades propias) y cada vez m\u00e1s aislada y demonizada internacionalmente.<\/p>\n<p>5-Se va a caer. El 2019 consolid\u00f3 la lucha del movimiento feminista latinoamericano como el principal signo de \u00e9poca. Con mayor dinamismo y masividad en Argentina (donde se dieron multitudinarias marchas por el aborto legal) y en Chile (de all\u00ed sali\u00f3 la performance \"Un violador en tu camino\u201d que se convirti\u00f3 en himno mundial), las mujeres y las disidencias irrumpieron definitivamente en las calles de toda Am\u00e9rica Latina para denunciar la violencia machista pero tambi\u00e9n para visibilizar las l\u00f3gicas del patriarcado y marcar el pulso de un cambio cultural irreversible.<\/p>\n<p><strong>* * *<\/strong><\/p>\n<p>Si la primera d\u00e9cada del siglo estuvo signada por el surgimiento de los gobiernos progresistas y populares, la d\u00e9cada que termina mostr\u00f3 el reflujo de esas experiencias y la par\u00e1lisis del proceso de integraci\u00f3n regional construido. Las derechas recuperaron terreno, apuntaladas por el poder medi\u00e1tico, el lawfare y los fundamentalismos religiosos. Pero en ning\u00fan lado logran estabilidad ni consenso. Y as\u00ed como el \u201cciclo progresista\u201d estuvo precedido por una serie de levantamientos contra el neoliberalismo de los noventa, los tiempos que vienen auguran una creciente efervescencia social que abone el terreno para una nueva \u00e9poca en Am\u00e9rica Latina. Al cumplirse 26\u00a0a\u00f1os del alzamiento zapatista en el sureste mexicano, sobran las razones para seguir creyendo que \u201cotro mundo es posible\u201d.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0Gerardo Szalkowicz (teleSur, 30-12-19) &nbsp; Pocas veces en la historia de la regi\u00f3n pasaron tantas cosas tan relevantes en tan poco tiempo: rebeliones populares, golpes de Estado, cambios trascendentes de gobiernos. 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