{"id":38191,"date":"2020-01-10T11:19:25","date_gmt":"2020-01-10T15:19:25","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=38191"},"modified":"2020-01-10T11:19:25","modified_gmt":"2020-01-10T15:19:25","slug":"el-primer-ano-de-gobierno-de-bolsonaro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2020\/01\/10\/el-primer-ano-de-gobierno-de-bolsonaro\/","title":{"rendered":"El primer a\u00f1o de gobierno de Bolsonaro"},"content":{"rendered":"<div class=\"autor\">Am\u00edlcar Salas Oro\u00f1o y Camila Vollenweider\u00a0(CELAG, 10-1-20))<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"TextoNoticia\">Con la misma actitud y tesitura con las que construy\u00f3 su personaje p\u00fablico, Jair Bolsonaro \u2013 en un entrevista de fin de a\u00f1o frente al Palacio de la Alvorada- volvi\u00f3 a la carga: ante la consulta de un reportero acerca de la investigaci\u00f3n del Ministerio P\u00fablico del Estado de R\u00edo de Janeiro sobre el senador Flavio Bolsonaro \u2013uno de sus hijos- el presidente, visiblemente alterado por la pregunta y en su coherente insan\u00eda, respondi\u00f3: \u201custed tiene una cara de homosexual terrible. No por eso te estoy acusando de ser homosexual, si bien no es delito ser homosexual\u201d [1]. Un Bolsonaro de fin de a\u00f1o igual al de siempre.Ni el ejercicio de la investidura moder\u00f3 sus dichos; m\u00e1s bien todo lo contrario: respuestas agresivas, dislates o abiertas mentiras, como cuando afirm\u00f3 en la \u00faltima rueda de prensa presidencial de hace unos d\u00edas que \u201cestamos terminando el 2019 sin ninguna denuncia de corrupci\u00f3n\u201d. Un hecho m\u00e1s que inexacto, siendo que durante el 2019 fueron ganando profundidad procesal, cobertura period\u00edstica y conocimiento p\u00fablico las investigaciones que, partiendo de las \u201c<i>rachadinhas<\/i>\u201d (\u201cmordidas salariales\u201d a empleados) vinculadas a Flavio Bolsonaro, han evidenciado toda una red de contactos que vincula a otros familiares, como el propio Jair, con integrantes de las \u201cmilicias\u201d (grupos parapoliciales de R\u00edo de Janeiro dedicados a actividades delictivas, entre las cuales debe anotarse el asesinato de Marielle Franco) y otros pol\u00edticos locales. As\u00ed va quedando clara la \u201cred de corrupci\u00f3n\u201d que compromete seriamente al \u201cclan Bolsonaro\u201d [2]. Y no ha sido la \u00fanica denuncia. Tambi\u00e9n debe mencionarse aquella que pesa sobre el ministro de Turismo \u2013y las candidaturas \u201cfachada\u201d para la captaci\u00f3n de dineros p\u00fablicos- o el caso del gobernador de Roraima, del mismo espacio pol\u00edtico del presidente, cuyo proceso en curso puede llegar a ser muy importante para comprender todo el mecanismo fraudulento que se organiz\u00f3 de cara a las elecciones del 2018. Aunque Bolsonaro diga lo contrario, la corrupci\u00f3n es parte de su Gobierno.<\/p>\n<p>Es que el Presidente brasile\u00f1o act\u00faa como si estuviera en campa\u00f1a electoral; de hecho, es uno de los raros casos en los que un mandatario, a menos de cumplirse un a\u00f1o, ya ha planteado que se postular\u00e1 para la reelecci\u00f3n. Y eso que tiene pocos logros para exhibir: v\u00eda libre para la industria de los agrot\u00f3xicos, alineamiento de la pol\u00edtica exterior con las posiciones estadounidenses, graves denuncias de violencia de g\u00e9nero en todo el territorio, profundizaci\u00f3n del desequilibrio fiscal federativo -agudizando descalabros presupuestarios en algunos estados-, ampliaci\u00f3n de las fronteras del desmonte de la Amazonia, empoderamiento de las \u201cmilicias\u201d parapoliciales, entre otros \u00e9xitos. Todos estos \u00edtems de la gesti\u00f3n podr\u00edan resumirse \u2013como balance del a\u00f1o de gobierno de Jair Bolsonaro- en m\u00e1s militarizaci\u00f3n, menos democracia y m\u00e1s neoliberalismo.<b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p><b>M\u00e1s militarizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Hay dos cuestiones envolviendo la \u201cmilitarizaci\u00f3n\u201d del gobierno Bolsonaro. Por un lado, la incorporaci\u00f3n efectiva (num\u00e9rica) de militares en las esferas de la administraci\u00f3n estatal. Y aqu\u00ed no se trata tan s\u00f3lo del presidente o el vicepresidente de la Rep\u00fablica y los ocho ministros que integran hoy el gabinete: hay m\u00e1s de 2.500 militares repartidos en puestos de gesti\u00f3n y asesoramiento [3]. S\u00f3lo en la Secretar\u00eda de Seguridad Institucional hay 1.061 militares, y en la Vicepresidencia, de los 3 que hab\u00eda en alto escal\u00f3n, se pas\u00f3 a 65. Uno de los ministerios que casi dobl\u00f3 en n\u00famero la participaci\u00f3n de las Fuerzas Armadas en niveles de decisi\u00f3n es el de Justicia (de 16 a 28) donde, seg\u00fan una disposici\u00f3n interna, todos los jueves los militares deben presentarse con su uniforma respectivo [4]. Es un ministerio clave por muchas razones, pero tambi\u00e9n por el hecho de ser el encargado de la Seguridad P\u00fablica, \u00e1mbito en el cual ya desde el interinato de Michel Temer la presencia de los militares viene ganando espacio.<\/p>\n<p>En algunos casos, como Medio Ambiente \u2013donde el n\u00famero de militares en lugares de mando ascendi\u00f3 a 12- hasta podr\u00eda parecer m\u00e1s razonable el incremento, habida cuenta de que la \u201cdefensa de la Amazonia\u201d siempre fue un aspecto central de la propia formaci\u00f3n profesional brasile\u00f1a de los militares (m\u00e1s all\u00e1 del penoso rol observado en medio de la crisis de incendios forestales de 2019). Pero donde la actuaci\u00f3n parece ser una verdadera intromisi\u00f3n preocupante es en el propio \u00e1mbito educativo. En un pa\u00eds como Brasil, con su rica contribuci\u00f3n a la formas pedag\u00f3gicas latinoamericanas \u2013ya desde los a\u00f1os `30 del siglo XX- observar la \u201cmilitarizaci\u00f3n de las escuelas\u201d promovida por Bolsonaro es un indicador de la direcci\u00f3n hacia donde quiere llevar su proyecto pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Si bien el \u201cPrograma Nacional de Escuelas Civico-Militares\u201d del Ministerio de Educaci\u00f3n est\u00e1 pautado para comenzar su desarrollo durante el 2020 \u2013concentr\u00e1ndose la mayor\u00eda de los establecimientos en la regi\u00f3n Norte del pa\u00eds- ya durante el 2019 hubo varios estados y municipios que han permitido esta incorporaci\u00f3n a la gesti\u00f3n educativa. Y no se trata tan s\u00f3lo de gobiernos estaduales afines ideol\u00f3gicamente a Bolsonaro, como puede ser el de Goi\u00e1s, donde ya hay m\u00e1s de 60 establecimientos cogestionados con los militares y donde, en ciertas escuelas, los \u201cc\u00f3digos de conducta\u201d consideran como infracci\u00f3n leve el porte de \u201cmarcos de anteojos de colores esdr\u00fajulos\u201d o \u201cu\u00f1as fuera del padr\u00f3n\u201d, as\u00ed como tener cabellos te\u00f1idos de \u201cforma extravagante\u201d [5]. Tambi\u00e9n hay escuelas cogestionadas en Bah\u00eda, entre otros estados, donde Rui Costa \u2013gobernador del Partido dos Trabalhadores\u2013 tambi\u00e9n asumi\u00f3 esta pauta, vaya a saber con qu\u00e9 intereses, mereciendo la cr\u00edtica de buena parte de su militancia local.<\/p>\n<p>En principio, la delimitaci\u00f3n de funciones supuestamente est\u00e1 clara: los profesores civiles asumen la cuesti\u00f3n pedag\u00f3gica y los militares la gesti\u00f3n del establecimiento. Pero las fronteras se confunden y as\u00ed lo han denunciado varias organizaciones de defensa de los derechos de ni\u00f1os y adolescentes. Es que parte del inter\u00e9s bolsonarista est\u00e1 en \u201cdesideologizar\u201d la escuela \u2013 siguiendo la propuesta del movimiento reaccionario \u201cEscola sem partido\u201d- llevando la instituci\u00f3n para el lado militar:\u00a0<i>desideologizar militarizando<\/i>. Se trata de un desdoblamiento de esa buscada \u201cmilitarizaci\u00f3n\u201d m\u00e1s profunda de la sociedad, donde se compatibilizan (y esto es bien frecuente en las palabras p\u00fablicas de Bolsonaro) la portaci\u00f3n de armas y el ciudadano, las jerarqu\u00edas sociales y el orden. De all\u00ed la empat\u00eda y conveniencia pr\u00e1ctica en el sostenimiento de las \u201cmilicias\u201d [6], como complemento del aumento de las Fuerzas Armadas en el aparato estatal. As\u00ed, a los militares cargos y funciones. A las polic\u00edas (de diversas jurisdicciones y grado, de cuyo \u00e1mbito se componen buena parte de las \u201cmilicias\u201d, ya sea en retiro o en actividad), el ignominioso indulto navide\u00f1o [7] dado hace unos d\u00edas por parte del presidente, que afecta a miembros de las fuerzas policiales condenados por homicidios, marcando un precedente muy negativo para pr\u00f3ximos meses.<b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p><b>Menos democracia<\/b><\/p>\n<p>Si ya era dif\u00edcil caracterizar el funcionamiento del presidencialismo brasile\u00f1o antes de Bolsonaro, m\u00e1s cuesta tratar de clasificar lo sucedido en el 2019. Los tres Poderes P\u00fablicos del Estado presion\u00e1ndose mutuamente, con muy pocos puntos de equilibrio. El Congreso modificando y dilatando durante el 2019 los principales proyectos enviados por el Poder Ejecutivo (uso de armas de fuego, reforma de las jubilaciones y \u201cpaquete antidelictivo\u201d [8]) y rechazando el 30% de sus vetos [9], un promedio muy alto para un primer a\u00f1o de mandato presidencial. El Poder Judicial reorganizando la agenda pol\u00edtica e instalando pautas sobre el funcionamiento del Poder Ejecutivo (como los impactos que tuvo, por ejemplo, la salida de Lula a partir de una nueva jurisprudencia del Supremo Tribunal Federal o las definiciones acerca de los alcances y funciones del Consejo de Control de Actividades Financieras -COAF-). El Poder Ejecutivo, utilizando todas las posibilidades comunicacionales a su disposici\u00f3n para desprestigiar p\u00fablicamente a los otros dos poderes, banalizando sus funciones y criticando a sus integrantes (trabajo realizado en coro por el \u201cclan Bolsonaro\u201d, sobre todo con Carlos y Eduardo). El mismo Jair, desde mediados del segundo semestre del 2019, ha insistido en varias oportunidades con la necesidad no s\u00f3lo de reducir el n\u00famero de parlamentarios del Congreso Nacional sino tambi\u00e9n modificar los perfiles de los miembros de la Corte Suprema, propuestas que seguramente seguir\u00e1n siendo levantadas durante el 2020.<\/p>\n<p>La consecuencia de estos choques cruzados: una din\u00e1mica institucional cada vez entrecortada, nada previsible, funcional al argumento \u201cantisistema\u201d de Bolsonaro, donde una \u201cexcepcionalidad institucional\u201d se vuelva plausible. No es casual que tanto Eduardo Bolsonaro (actual diputado federal) como el ministro de Econom\u00eda, Paulo Guedes, hicieran alusi\u00f3n, en diferentes momentos, a que se podr\u00eda dar un \u201cAI 5\u201d si es que hubiera condiciones para ello (el Acta institucional N\u00ba 5 es un acta de la \u00faltima dictadura militar brasile\u00f1a dictada en 1968 que recrudeci\u00f3 el r\u00e9gimen iniciado en 1964, intensificando la represi\u00f3n, cerrando el Congreso y suspendiendo definitivamente todo\u00a0<i>habeas corpus<\/i>\u00a0y cualquier garant\u00eda civil, entre otros aspectos). Que fuera mencionado por dos figuras claves del Gobierno, deber\u00eda encender ciertas alarmas.<\/p>\n<p>Este contexto institucional tambi\u00e9n es funcional para una notoria regresi\u00f3n en t\u00e9rminos de derechos adquiridos [10], una cierta trayectoria de retroceso en normas y garant\u00edas, muchas de rango constitucional, que hab\u00eda comenzado bajo el interinato de Michel Temer (periodo en el que tambi\u00e9n empez\u00f3 a descaracterizarse el propio sistema pol\u00edtico). Derechos ind\u00edgenas cercenados, de salud, de educaci\u00f3n, de acceso a la cultura y derechos humanos en general han merecido un trabajo inusitado durante el 2019 \u2013si se compara con los primeros a\u00f1os de otros mandatos presidenciales desde la vuelta a la democracia en los a\u00f1os `80- por parte del Ministerio Federal de los Derechos del Ciudadano (PFDC), con pedidos de informaci\u00f3n, recomendaci\u00f3n y solicitudes a diversas \u00e1reas del Gobierno y, sobre todo, acciones frente al Supremo Tribunal Federal sobre la constitucionalidad de los decretos y otras medidas dictadas por el Poder Ejecutivo. Por ejemplo, la insistencia bolsonarista (fue uno de los primeros decretos presidenciales de su gesti\u00f3n) para ampliar las hip\u00f3tesis de registro, portaci\u00f3n y comercializaci\u00f3n de las armas de fuego en el pa\u00eds ya mostraba el choque por venir entre Gobierno y derechos, sobre todo en un \u00e1mbito sensible como lo es la seguridad p\u00fablica. De all\u00ed en adelante, la degradaci\u00f3n ha ido muy r\u00e1pido respecto de muchas otras protecciones, con algunos matices logrados \u2013sobre todo en lo relativo al nuevo C\u00f3digo Penal- precisamente gracias a esa misma confusi\u00f3n e impugnaci\u00f3n (institucional) cruzada entre los poderes. De consolidarse el pretendido \u201cexcepcionalismo presidencial\u201d y\/o la tendencia regresiva en materia de derechos del primer a\u00f1o del Gobierno Bolsonaro, el panorama democr\u00e1tico ser\u00e1 en adelante poco auspicioso.<b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p><b>M\u00e1s neoliberalismo<\/b><\/p>\n<p>El de Bolsonaro es un Gobierno de profundizaci\u00f3n neoliberal, habida cuenta de que algunos elementos substantivos de la actual orientaci\u00f3n macroecon\u00f3mica \u2013privatizaci\u00f3n, reducci\u00f3n del Estado, extranjerizaci\u00f3n- fueron ya instalados por Michel Temer y por los reordenamientos que los grandes sectores econ\u00f3micos compusieron desde entonces. En pocas semanas de comenzado el nuevo mandato ya hab\u00edan sido extintos m\u00e1s 27.500 cargos efectivos en el Estado Federal, bajo el pretexto de \u201cevitar contrataciones innecesarias y el desperdicio de recursos\u201d [11]. Para el caso, el Ministerio de Salud y el de Educaci\u00f3n fueron, como era de esperarse, los m\u00e1s afectados. La degradaci\u00f3n del rango de Ministerio a Secretar\u00eda de Trabajo -ahora dependiente del Ministerio de Econom\u00eda- explica tambi\u00e9n que ahora cuente con un 32% menos de su presupuesto [12], perdiendo sobre todo organismos de fiscalizaci\u00f3n laboral, lo que facilita \u2013y Paulo Guedes, el ministro de Econom\u00eda, ha sido muy enf\u00e1tico en este punto- la flexibilizaci\u00f3n de las contrataciones laborales que, en un per\u00edodo todav\u00eda de estancamiento econ\u00f3mico, distorsiona a\u00fan m\u00e1s la pujas distributivas entre trabajadores y empresarios.<\/p>\n<p>Pero el achicamiento del Estado durante el 2019 no se qued\u00f3 all\u00ed: se privatizaron 5 importantes empresas estatales (TAG, BR Distribuidora, Stratura Asfaltos, BB Turismo y Logigas) y se ha anunciado un ambicioso plan para vender definitivamente a privados (algunos casos ya se ha avanzado) 17 empresas estatales en el 2020, entre las cuales se encuentran Correios, Eletrobras, Telebras y la Casa da Moeda [13]. Si bien el ritmo privatizador se pens\u00f3 m\u00e1s acelerado, los bajos precios ofrecidos para algunas empresas (por ejemplo, subsidiarias de Petrobr\u00e1s), que supuestamente ser\u00edan parte de un importante ciclo de inversiones -que no ocurri\u00f3- enfriaron bastante los propios pron\u00f3sticos del \u00e1rea econ\u00f3mica en materia de otras privatizaciones.<\/p>\n<p>Con un crecimiento econ\u00f3mico bajo en el 2019 (alrededor del 1%) la insistencia en los cortes presupuestarios tuvieron consecuencias inesperadas para la propia agenda neoliberal de Paulo Guedes. Por ejemplo, la agresiva pol\u00edtica del ministro de Medio Ambiente, Ricardo Salles, de recortar recursos y personal del IBAMA (Instituto Brasile\u00f1o del Medio Ambiente y de los Recursos Renovables), perdiendo buena parte de la capacidad de control medioambienteal que, junto a las condonaciones de deudas para determinadas formas de desmonte ilegal, trajeron efectos casi inmediatos: el desbarajuste de los incendios provocados en la Amazonia [14] puso a Brasil en otro lugar para los inversores, a contramano de sus intenciones.<b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p><b>Conclusi\u00f3n: panorama incierto, intensificaci\u00f3n de las disputas<\/b><\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de estos tres retrocesos mencionados (m\u00e1s militarizaci\u00f3n, menos democracia, m\u00e1s neoliberalismo) hubo tambi\u00e9n otros datos sobre la escena pol\u00edtica brasile\u00f1a durante el 2019: descontento y malhumor social, y desafecci\u00f3n pol\u00edtica. Por diversas razones los respaldos ciudadanos a Bolsonaro han mermado durante todo el a\u00f1o. Tanto figuras p\u00fablicas influyentes en la opini\u00f3n p\u00fablica (profesionales, intelectuales o youtubers) como representantes pol\u00edticos y poblaci\u00f3n en general, este 2019 ha sido testigo de un desgranamiento progresivo de su coalici\u00f3n vencedora del 2018, y as\u00ed lo reflejan los sondeos de opini\u00f3n: en la \u00faltima medici\u00f3n, tan s\u00f3lo un 29% considera a su Gobierno \u00f3ptimo, mientras que casi el 40% lo encuentran malo o p\u00e9simo [15].<\/p>\n<p>La convocatoria que tuvieron durante el a\u00f1o las movilizaciones organizadas por los apoyadores de Bolsonaro \u2013para reivindicar puntualmente alguna posici\u00f3n del presidente o en respaldo a alguna de sus propuestas- ha sido muy escasa. Esto tiene que ver tambi\u00e9n con las caracter\u00edsticas (epis\u00f3dicas) de su coalici\u00f3n electoral. De all\u00ed que parte de su actual estrategia sea, precisamente, conformar una escena pol\u00edtica donde la \u201cmilitarizaci\u00f3n\u201d\/menos democracia\/m\u00e1s neoliberalismo\u201d le permitan construir un nuevo sujeto pol\u00edtico \u2013de hecho se ha ido del partido con el cual lleg\u00f3 a la Presidencia (Partido Social Liberal), proponiendo uno nuevo para el 2020, \u201cAlianza pelo Brasil\u201d- que permita compactar ese casi 1\/3 (o menos) de la poblaci\u00f3n que lo sigue sin reparos, y no perder capacidad de movilizaci\u00f3n social \u2013un elemento que es constitutivo de su tipo de liderazgo pol\u00edtico-.<\/p>\n<p>Del otro lado, desde las oposiciones al Gobierno de Bolsonaro, el panorama se va aclarando cada vez m\u00e1s, aunque a un ritmo que deber\u00eda tomar m\u00e1s impulso. Este 2019 estuvo marcado, sobre todo en la primera parte del a\u00f1o, por las multitudinarias protestas de los estudiantes universitarios, que salieron en diferentes momentos por cuestiones distintas: por los recortes presupuestarios, por la demora en la elecci\u00f3n de los rectores o frente a ciertos dichos de los dos ministros de Educaci\u00f3n. El ministro inicial, Ricardo V\u00e9lez Rodr\u00edguez, dijo que la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a estaba \u201cincapacitada para ir a la universidad\u201d, que era una cuesti\u00f3n de una \u201celite intelectual\u201d [16]; su sucesor y actual ministro, Abraham Weintraub, no se qued\u00f3 atr\u00e1s: seg\u00fan \u00e9l, el Gobierno deb\u00eda quitarle el presupuesto \u201ca aquellas universidades que generaran \u201c<i>balburdia<\/i>\u201d (desorden) [17].<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n los sindicatos pusieron su protagonismo en las calles durante el 2019 \u2013por reclamos puntuales como la reforma jubilatoria o en la huelga general de junio [18]\u2013 lo que, sumado a ciertas convocatorias espec\u00edficas, como el desastre medioambiental del Amazonas, potenciaron las cr\u00edticas y el malestar frente al Gobierno, estimulando una \u201conda antibolsonarista\u201d en la sociedad que, si bien no es permanente y mucho menos hegem\u00f3nica, ensancha la fuerza social de los sectores contrarios al Gobierno. Recitales musicales transformados en actos pol\u00edticos e hinchadas de f\u00fatbol \u201cantifascistas\u201d [19] son tambi\u00e9n parte de ese cuadro social opositor \u201cdesde abajo\u201d al que le falta todav\u00eda trasladarse \u201chacia arriba\u201d.<\/p>\n<p>En ese sentido, tal como se comentaba en un art\u00edculo anterior [20], cada vez se vuelve m\u00e1s necesaria una articulaci\u00f3n sostenida entre las principales fuerzas pol\u00edticas progresistas del pa\u00eds con representaci\u00f3n parlamentaria, con gesti\u00f3n estadual o municipal, o por lo menos con partes de algunas -Partido dos Trabalhadores (PT), Partido Democratico Trabalhista (PDT), Partido Socialista Brasileiro (PSB), Partido Socialismo e Liberdade (PSOL), Partido Comunista do Brasil (PCdoB)- y una confluencia de este bloque con aquellas oposiciones que, no siendo progresistas, mantienen un perspectiva de defensa del car\u00e1cter democr\u00e1tico del sistema institucional. El primer a\u00f1o de gesti\u00f3n de Bolsonaro ha mostrado inequ\u00edvocamente la direcci\u00f3n hacia d\u00f3nde llevar\u00e1 su Gobierno. Este segundo a\u00f1o de mandato que ahora comienza quiz\u00e1s encuentre esa conjunci\u00f3n opositora \u2013sobre todo frente a las elecciones municipales de octubre de este 2020- para revertir ese rumbo.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Am\u00edlcar Salas Oro\u00f1o y Camila Vollenweider\u00a0(CELAG, 10-1-20)) &nbsp; Con la misma actitud y tesitura con las que construy\u00f3 su personaje p\u00fablico, Jair Bolsonaro \u2013 en un entrevista de fin de a\u00f1o frente al Palacio de la Alvorada- volvi\u00f3 a la carga: ante la consulta de un reportero acerca de la investigaci\u00f3n del Ministerio P\u00fablico del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":36724,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14,12],"tags":[],"class_list":["post-38191","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacionales","category-politica-3"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38191"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=38191"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38191\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":38192,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38191\/revisions\/38192"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/36724"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=38191"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=38191"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=38191"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}