{"id":38193,"date":"2020-01-11T06:00:52","date_gmt":"2020-01-11T10:00:52","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=38193"},"modified":"2020-01-10T11:52:42","modified_gmt":"2020-01-10T15:52:42","slug":"manifiestos-literarios-de-la-republica-dominicana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2020\/01\/11\/manifiestos-literarios-de-la-republica-dominicana\/","title":{"rendered":"Manifiestos literarios de la Rep\u00fablica Dominicana"},"content":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Rafael Lantigua, ex Ministro de Cultura de Rep\u00fablica Dominicana (D. Libre, 4-1-20)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"capitular_paragraph\">\n<p>Los movimientos literarios no siempre parten de premisas conceptuales firmes y, en muchos casos, suelen apartarse \u2013desde la realidad objetiva del quehacer literario- de los elementos de pensamiento que les han servido de indicadores primigenios y de formulaci\u00f3n te\u00f3rica.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"paragraph\">\n<p>Ocurren ambig\u00fcedades, incoherencias y discontinuidades, entre lo que expresa una declaraci\u00f3n de principios y lo que sostiene la pr\u00e1ctica de los miembros de un movimiento literario. El caso dominicano reconfirma esta situaci\u00f3n, com\u00fan en otras latitudes. El Postumismo, por ejemplo, se afianz\u00f3 y proyect\u00f3, a partir \u2013y como proposici\u00f3n fundamental- de la obra de Moreno. El Manifiesto Postumista fue escrito por Andr\u00e9s Avelino (Moreno despreciaba las normativas), y aunque posee indicadores conceptuales que subyacen en la obra de Moreno Jimenes no sirve de marco te\u00f3rico referencial ni absoluto para producir un an\u00e1lisis ni literario ni hist\u00f3rico ni ideol\u00f3gico, sobre los alcances y los aportes del Postumismo. De hecho, Moreno no refrend\u00f3 el manifiesto escrito por Avelino.<\/p>\n<p>Es un caso muy sui generis, pero, de cualquier modo, el Postumismo es la obra de un hombre, de su fundador, y Avelino con su Manifiesto no logra conformar ni proyectar en su adecuada dimensi\u00f3n la realidad literaria objetiva de lo que fue y ha significado el Postumismo como movimiento literario. Moreno hizo con su Postumismo lo que le dio la gana. Desde luego, cuando Avelino escribe: \u201c..no podemos seguir siendo s\u00fabditos de una aristocracia intelectual que no nos pertenece&#8230;Debemos ser tan s\u00f3lo arist\u00f3cratas de nuestra democracia\u201d, retrata y advierte lo que har\u00e1 Moreno con su poes\u00eda, su sentido de libertad, su estrategia distanciada de la \u201caristocracia\u201d literaria, de esa \u201cdemocracia\u201d que anuncia una expresi\u00f3n libre de las \u201csurrapas de Verlaine, de Mallarm\u00e9, de Tristan, de Laforgue\u201d, que luego, constituir\u00edan \u2013junto a otros- soles iluminados y no los \u201csoles apagados que no nos iluminar\u00e1n\u201d que pregonaba Avelino y que, con toda seguridad, era el pensamiento de Moreno transbordado.<\/p>\n<p>Antes de Moreno fue Vigil D\u00edaz y su Vedrinismo, un pensar literario m\u00e1s personalizado que el de Moreno. Vigil fue un hombre solitario, con un solo ac\u00f3lito, Zacar\u00edas Espinal, que ni siquiera public\u00f3 libros. Moreno tuvo seguidores fieles, independientemente de la calidad de sus producciones po\u00e9ticas. Vigil no constituy\u00f3 un movimiento, y lo que podr\u00eda calificarse como su \u201cmanifiesto\u201d, no es m\u00e1s que un conjunto de citas de varios de sus escritos. Vivi\u00f3 con su \u201cm\u00fasica \u00edntima\u201d y dej\u00f3 que \u201cderramara su veneno el cr\u00f3talo y su baba el caracol\u201d. Sus cabriolas verbales estaban advertidas en su pensamiento: \u201cPor lo que toca a la est\u00e9tica del futuro, \u00e9sta ser\u00e1 am\u00e9trica, astringente y wagneriana, por no decir que ser\u00e1 la divina armon\u00eda del desorden\u201d. Vigil fue un aeda perdido en las exquisiteces de su vivaz imaginaci\u00f3n y no dej\u00f3 elementos suficientes que permitieran considerar sus ideas literarias, si las tuvo, como conformadoras de una escuela, cosa que adem\u00e1s \u00e9l nunca se propuso como tal.<\/p>\n<p>La Poes\u00eda Sorprendida y la Generaci\u00f3n del 48 no produjeron manifiestos formales. El chileno Alberto Baeza Flores le escribi\u00f3 su proclama a La Poes\u00eda Sorprendida (como Avelino se la escribi\u00f3 a Moreno), aunque en el empe\u00f1o estuvo la mano sapiente de Freddy Gat\u00f3n Arce (Anotemos que Baeza siempre admir\u00f3 y defendi\u00f3 a Moreno, lo que no sucedi\u00f3 con el resto de los sorprendidos, algunos de los cuales la emprendieron contra Moreno duramente, neg\u00e1ndole reconocimientos y llam\u00e1ndole \u201cpoeta mostrenco y consabido\u201d). Empero, el centro de ese manifiesto sin firmas de La Poes\u00eda Sorprendida fue adoptado religiosamente por sus integrantes, de modo que todo parece indicar que rubricaron sus sentencias: \u201cEstaremos por una poes\u00eda nacional nutrida en la universal, \u00fanica forma de ser propia&#8230;con el mundo misterioso del hombre, universal, solitario e \u00edntimo, creador siempre\u201d. Los sorprendidos estaban abiertamente contra los postumistas. Surg\u00edan contra \u201ceso\u201d que Moreno represent\u00f3: el color local, el arte aut\u00f3ctono, el no-reconocimiento de vocablos po\u00e9ticos, la perpetuaci\u00f3n de la obra por s\u00ed misma al margen de cert\u00e1menes y recitales. La Poes\u00eda Sorprendida, sin embargo, reuni\u00f3 al grupo m\u00e1s importante de creadores po\u00e9ticos de toda nuestra literatura.<\/p>\n<p>La Generaci\u00f3n del 48, que s\u00ed fue una generaci\u00f3n, aunque sus miembros no suscribiesen una filosof\u00eda po\u00e9tica com\u00fan y sus producciones fueran dadas a conocer casi en su totalidad en los decenios posteriores al cuarenta, constituy\u00f3 un grupo muy fraterno sin haber tampoco producido manifiesto alguno. Su pensamiento literario hay que extraerlo de los editoriales que publicaban en sus publicaciones. Los del 48 son el eslab\u00f3n perdido entre la fuerza gravitante del postumismo de Moreno y la grandeza proyectiva de los sorprendidos que conforman el grupo mayor de la poes\u00eda dominicana, junto con los que fueron llamados Independientes del 40 (Anoto: en medio de todas las generaciones, siempre han existido independientes). Esa generaci\u00f3n podr\u00edamos compararla con una caminata \u201cpor la calle del medio\u201d que produjo una po\u00e9tica de altos vuelos en algunos de sus integrantes \u2013Lupo, Gat\u00f3n Arce, Villegas, Valera Ben\u00edtez), pero que como resumen y mecanismo mediador, si as\u00ed pueda llam\u00e1rsele, no estructur\u00f3 una conciencia literaria de sustentaci\u00f3n vigorosa a pesar de la variable calidad de sus componentes.<\/p>\n<p>Creo que como movimientos literarios formales s\u00f3lo pueden considerarse como tales, visto desde sus respectivos \u00e1ngulos conceptuales, el Postumismo, La Poes\u00eda Sorprendida, la Generaci\u00f3n del 48 y el Pluralismo. Y si reducimos la cuota, nos quedar\u00edamos con el Postumismo y el Pluralismo, que son los \u00fanicos que producen manifiestos literarios; los \u00fanicos, adem\u00e1s, aparte del inexistente vedrinismo, que tienen cabezas formales y definitivas, que no admitieron nunca otros liderazgos: Moreno Jimenes y Manuel Rueda. El Pluralismo es la impronta de su m\u00e1ximo creador y exponente. No hubo nada m\u00e1s. Son grupos muy similares en su composici\u00f3n y proyecci\u00f3n, aunque el manifiesto pluralista fuera presentado en p\u00fablico con gran fanfarria y firmado por personalidades representativas de la poes\u00eda, la narrativa y la m\u00fasica. Moreno dej\u00f3 a Avelino que hiciese su manifiesto. El poeta mayor hizo el suyo que expuso en varios de sus libros, pero especialmente en\u00a0<i>Evangelio americano<\/i>\u00a0(1942) y hasta en aspectos de las\u00a0<i>Bases del Instituto de la Poes\u00eda Osvaldo Bazil<\/i>, de San Crist\u00f3bal (1953). Manuel Rueda produjo una extensa conferencia en la Biblioteca Nacional en la noche del 22 de febrero de 1974 que marc\u00f3 el punto de partida del Pluralismo, cuya existencia fue ef\u00edmera. Cada cual tom\u00f3 su rumbo. Pero, esa conferencia qued\u00f3 sellada como el m\u00e1s extenso manifiesto de grupo literario alguno en nuestra historia. El Pluralismo, obra de un hombre como el Postumismo que adversaba, es con toda seguridad el movimiento literario dominicano que, a pesar de su car\u00e1cter tan controversial, posee la mayor solidez te\u00f3rica y se recubre de la m\u00e1s din\u00e1mica y fortalecida sustentaci\u00f3n motivacional. A\u00fan cuando surgiese con imperfecciones, que algunos sacan a la luz de cuando en vez con prop\u00f3sitos mezquinos, el Postumismo es nuestra gran escuela literaria. Con Moreno se estaba a favor o en contra, pero nadie pod\u00eda ignorar su evangelio po\u00e9tico. La Poes\u00eda Sorprendida arremeti\u00f3 contra sus postulados est\u00e9ticos y ensambl\u00f3 un cuadro de principios y de creaci\u00f3n formal que, como acci\u00f3n trascendente y vanguardista, repobl\u00f3 de luces y aciertos la po\u00e9tica dominicana.<\/p>\n<p>Los Nuevos, de La Vega, fue un resabio provinciano para buscar tonos agudos a una orquestaci\u00f3n vanguardista en ciernes. S\u00f3lo Rub\u00e9n Suro alcanz\u00f3 nombre. Su hermano Dar\u00edo se ubic\u00f3 en la pintura, y el resto se qued\u00f3 construyendo historias comarcales. El Frente Cultural, La Isla, El Pu\u00f1o, entre otros, constituyeron apenas colectividades literarias unidas al calor de una coyuntura guerrera \u2013en medio o despu\u00e9s de la guerra- que m\u00e1s que manifiestos literarios produjeron comunicados pol\u00edticos, y que m\u00e1s que movimientos literarios formales levantaron un discurso para la guerra, en el marco de un casual abrazo tem\u00e1tico y estil\u00edstico. Todo, en el furor de una poes\u00eda comprometida que, por suerte, dej\u00f3 como estela luminosa el testimonio valorado y coherente de s\u00f3lidos oficiantes del verso en una \u00e9poca que exigi\u00f3 de ellos esas luces y esos compromisos, de las que algunos, seamos francos, terminaron abjurando y escondiendo sus poemas de entonces. Sus integrantes son los que conocemos como la Generaci\u00f3n del 60, que siempre he dividido en dos: la formada antes del 65, y la que se construy\u00f3 en medio de la guerra y de la posguerra. Ambos grupos se unen en un espacio temporal y en un prop\u00f3sito com\u00fan. Un grupo que merece reconocimiento es el de la Metapoes\u00eda del psicoanalista Jorge Pi\u00f1a, cuyo manifiesto fue publicado en Biblioteca, el suplemento que dirig\u00edamos entonces en el desaparecido \u00daltima Hora. La poes\u00eda como metalenguaje. Fue un grupo pr\u00e1cticamente de dos personas: Pi\u00f1a y su esposa la poeta Karina Rieke.<\/p>\n<p>Luego de todos estos grupos y movimientos literarios s\u00f3lo existe otro importante: la Generaci\u00f3n de los 80. No hubo manifiesto alguno. Como casi siempre sucede, las coordenadas de ese grupo fueron dise\u00f1adas en sus escritos de prensa por su principal exponente: Jos\u00e9 M\u00e1rmol. Como los sorprendidos frente a Moreno, los ochentistas marcaron la raya de Pizarro frente a los sesentistas. \u201cPo\u00e9tica del ser\u201d: un entronque vital\u00edsimo con la filosof\u00eda. Los setenta, donde hubo un l\u00edder indiscutible, Ren\u00e9 Rodr\u00edguez Soriano, no conform\u00f3 generaci\u00f3n. Muchos sesentistas escribieron su mejor obra en ese periodo. Tampoco despu\u00e9s de los ochenta se han definido generaciones. S\u00f3lo voces. El Interiorismo de Bruno Rosario Candelier ha sido el movimiento literario de mayor permanencia y con mayor cantidad de adeptos. Su doctrina po\u00e9tica se encuentra en varios de las decenas de libros publicadas por este grupo, donde fueron a militar miembros de otras promociones literarias de distintas d\u00e9cadas, junto a nuevos. Las promociones, generaciones y movimientos son de especial importancia en cualquier historia literaria, pero la obra es individual, la poes\u00eda tiene nombre y apellido. Y sus alturas y descensos no llevan el doctorado de su grupo al final de cada poema. Es s\u00f3lo un simple dato.<\/p>\n<div class=\"insert_title\">Libros<\/div>\n<div class=\"Insert_text\"><\/div>\n<div class=\"list-detail\">\n<ul class=\"no-list-style\">\n<li><b>Manifiestos literarios de la Rep\u00fablica Dominicana<\/b><\/li>\n<li><i>Andr\u00e9s L. Mateo<\/i><\/li>\n<li>Biblioteca Nacional, 1984. 81 p\u00e1gs.<\/li>\n<li>Contribuci\u00f3n al estudio del pensamiento literario dominicano y una referencia para el investigador. (Existe otra edici\u00f3n ampliada de 1997).<\/li>\n<li><b>Evangelio americano<\/b><\/li>\n<li><i>Domingo Moreno Jimenes<\/i><\/li>\n<li>Librer\u00eda Dominicana, 1942. Sin numeraci\u00f3n de p\u00e1gs.<\/li>\n<li>Moreno no escribi\u00f3 manifiestos. El del Postumismo fue escritura de Andr\u00e9s Avelino. Parte de su pensamiento se encuentra en esta plaquette.<\/li>\n<li><b>La Poes\u00eda Sorprendida.\u00a0<\/b>Colecci\u00f3n completa 1943-1947<\/li>\n<li><i>Editora Cultural Dominicana, 1974<\/i><\/li>\n<li>Sin numeraci\u00f3n de p\u00e1gs.<\/li>\n<li>Reuni\u00f3n de todas las ediciones de la revista que llevaba el nombre del grupo, los poemarios que se publicaron en la misma y los cuatro n\u00fameros de \u201cEntre las soledades\u201d, la revista que le continu\u00f3.<\/li>\n<li><b>La Generaci\u00f3n del 48.\u00a0<\/b>Dos vol\u00famenes<\/li>\n<li><i>Lupo Hern\u00e1ndez Rueda<\/i><\/li>\n<li>CPFeria del Libro, 1998. 923 p\u00e1gs.<\/li>\n<li>La historia y la poes\u00eda de los once integrantes de esta generaci\u00f3n, publicado a los cincuenta a\u00f1os de formaci\u00f3n del grupo estimulado por do\u00f1a Mar\u00eda Ugarte.<\/li>\n<li><b>Almanaque Dad\u00e1<\/b><\/li>\n<li><i>Richard Huelsenbeck<\/i><\/li>\n<li>Tecnos, 1992. 132 p\u00e1gs.<\/li>\n<li>El movimiento Dad\u00e1, creado en el marco de la Primera Guerra Mundial, buscaba enfrentarse a todo lo establecido. Este almanaque recoge esa revuelta negativa que hoy es solo dep\u00f3sito de museo.<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Rafael Lantigua, ex Ministro de Cultura de Rep\u00fablica Dominicana (D. Libre, 4-1-20) &nbsp; Los movimientos literarios no siempre parten de premisas conceptuales firmes y, en muchos casos, suelen apartarse \u2013desde la realidad objetiva del quehacer literario- de los elementos de pensamiento que les han servido de indicadores primigenios y de formulaci\u00f3n te\u00f3rica. 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