{"id":38523,"date":"2020-01-24T12:30:13","date_gmt":"2020-01-24T16:30:13","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=38523"},"modified":"2020-01-24T12:30:13","modified_gmt":"2020-01-24T16:30:13","slug":"cinco-apuntes-sobre-el-paradojico-tiempo-politico-latinoamericano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2020\/01\/24\/cinco-apuntes-sobre-el-paradojico-tiempo-politico-latinoamericano\/","title":{"rendered":"Cinco apuntes sobre el parad\u00f3jico tiempo pol\u00edtico latinoamericano"},"content":{"rendered":"<p>Emiliano Teran Mantovani (Rebelion, 24-1-20)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>Despu\u00e9s del declive del per\u00edodo progresista, 2020 revela la evoluci\u00f3n de un convulso y amenazante nuevo tiempo pol\u00edtico para Am\u00e9rica Latina. Pero este tiempo particular es lo menos cercano a un tiempo lineal y predecible. Es en cambio, un tiempo extra\u00f1o, amorfo, fragmentado, vol\u00e1til. Y tambi\u00e9n parad\u00f3jico, porque al mismo tiempo, de esta extraordinaria crisis que vivimos brotan nuevas subjetividades, solidaridades, pulsiones de vida y emancipaci\u00f3n, nuevas formas de hacer pol\u00edtica. Proponemos cinco apuntes preliminares que, sin pretensi\u00f3n de completud o prescripci\u00f3n, buscan sumar al crucial debate latinoamericano.<\/i><\/p>\n<p>El lustro que se va cerrando en este 2020 revela la evoluci\u00f3n de un convulso y amenazante nuevo tiempo pol\u00edtico para Am\u00e9rica Latina, despu\u00e9s del declive del per\u00edodo progresista. Tiempo en el que se ven agudizarse las contradicciones sociales, econ\u00f3micas, pol\u00edticas, geopol\u00edticas, territoriales y ambientales. \u00bfQui\u00e9n no fue estremecido, de una u otra forma, por el 2019? No estamos s\u00f3lo ante una \u2018tormenta\u2019; se nos est\u00e1n moviendo las placas tect\u00f3nicas. Todo, a escala global, se mueve bajo nuestros pies. Y seguir\u00e1 pasando. Los inicios del 2020, con cosas como los incendios en Australia o las confrontaciones b\u00e9licas en Ir\u00e1n, dan muestras de c\u00f3mo nos la estamos jugando entre\u00a0<a href=\"http:\/\/www.ecopoliticavenezuela.org\/2020\/01\/11\/uno-de-los-puntos-de-inflexion-del-cambio-climatico-esta-ocurriendo-justo-ahora-en-australia-dice-michael-mann\/\">puntos de inflexi\u00f3n\u00a0<\/a>y eventos l\u00edmite.<\/p>\n<p>Pero este tiempo particular es lo menos cercano a un tiempo lineal y predecible. Es en cambio, un tiempo extra\u00f1o, amorfo, fragmentado, vol\u00e1til. Y tambi\u00e9n parad\u00f3jico, porque al mismo tiempo, de esta extraordinaria crisis brotan nuevas subjetividades, nuevas solidaridades, nuevas pulsiones de vida y emancipaci\u00f3n, nuevas formas de hacer pol\u00edtica. El que ha sido entendido como un tiempo \u2018dist\u00f3pico\u2019, es en realidad uno profundamente paradojal.<\/p>\n<p>A\u00fan retumba la pregunta: \u00bfqu\u00e9 hemos aprendido de la experiencia progresista reciente? Son reflexiones necesarias, vitales. Pero el fren\u00e9tico cambio de \u00e9poca actual nos desborda y en la marcha nos exige tambi\u00e9n tratar de comprender qu\u00e9 es lo que est\u00e1 ocurriendo ahora; hacia qu\u00e9 escenarios nos estamos insertando; cu\u00e1les son las amenazas a las que nos enfrentamos, y con qu\u00e9 potencialidades y posibilidades contamos.<\/p>\n<p>Proponemos algunas reflexiones, que en realidad son parciales, preliminares, experimentales y en cierta forma fragmentadas sobre los actuales tiempos en Am\u00e9rica Latina. Buscan sumar al debate, sin ninguna pretensi\u00f3n de completud o prescripci\u00f3n. Son cinco apuntes que apenas buscan cartografiarnos, y que se unen a una cadena de voces, pensares y sentires que navegan este bravo r\u00edo nuestroamericano.<\/p>\n<p><b>1.\u00a0<\/b><b>Nuevo tiempo pol\u00edtico: inestabilidad y neoliberalismo de tercera generaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Algunos en los \u00faltimos meses\/a\u00f1os han anunciado lo que ser\u00eda el surgimiento de un \u201cnuevo ciclo\u201d o \u201c\u00a0<a href=\"https:\/\/www.marcha.org.ar\/hacia-un-nuevo-ciclo-progresista-en-america-latina\/\">nueva ola\u00a0<\/a>\u201d progresista (en buena medida motivado por la llegada de AMLO en M\u00e9xico y Fern\u00e1ndez en Argentina, junto a otras figuras pol\u00edtico-partidistas emergentes en otros pa\u00edses); otros en cambio, plantearon la llegada de una ola arrasadora de las derechas, que propinar\u00eda una prolongada derrota a los progresismos y restaurar\u00eda el viejo orden previo a este per\u00edodo. Sin embargo, el nuevo tiempo latinoamericano no parece estacionarse en una matriz ideol\u00f3gica dominante, en una discursividad y simbolog\u00eda hegem\u00f3nica, o en una correlaci\u00f3n de fuerzas consolidada. Lo que parece determinar este tiempo es la alta inestabilidad e hibridaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esto de ninguna manera supone decir que nos encontramos ante un nuevo \u2018fin de la historia\u2019, un vac\u00edo pol\u00edtico o una especie de tiempo \u2018post-ideol\u00f3gico\u2019, pero s\u00ed nos permite pensar en al menos tres aspectos:<\/p>\n<blockquote dir=\"ltr\"><p>a) que la pol\u00edtica se ha vuelto mucho m\u00e1s contingente, y que esto est\u00e1 relacionado con diversos factores materiales y simb\u00f3licos que est\u00e1n en profunda crisis. El creciente descontento social, la crisis hegem\u00f3nica y el descr\u00e9dito de la pol\u00edtica en general; los l\u00edmites hist\u00f3rico-estructurales de las econom\u00edas dependientes de la regi\u00f3n; la profunda crisis de la econom\u00eda global; la inestabilidad ambiental y clim\u00e1tica. Estos y otros factores, precarizan la perdurabilidad pol\u00edtica;<\/p>\n<p>b) que, en este sentido, los factores que producen conflictividad se maximizan, potenciando la actual situaci\u00f3n; y<\/p>\n<p>c) que el agotamiento, descr\u00e9dito y la insostenibilidad de los proyectos pol\u00edticos que han sido dominantes est\u00e1n haciendo prevalecer un pragmatismo, sin mayores distinciones, que desdibuja a\u00fan m\u00e1s la diferenciaci\u00f3n binaria izquierda\/derecha y progresismo\/neoliberalismo. Esto le da prevalencia a una pol\u00edtica cortoplacista, del acontecimiento, de lo instrumental. A esto se le puede atribuir que hoy, hablemos de tiempos de \u2018confusi\u00f3n\u2019.<\/p><\/blockquote>\n<p>El tiempo h\u00edbrido e inestable que vivimos es por tanto un tiempo de enorme incertidumbre, atomizante, accidentado, de efectos domin\u00f3. Pero no por ello se evaporan los formatos pol\u00edticos dominantes. Mutan, se fusionan, se camuflan. El progresismo no desaparece, m\u00e1s bien re-aparece, con la forma propia del tiempo que vivimos. Mientras Alberto Fern\u00e1ndez afirmaba en 2019 que inauguraba la rama del \u201c\u00a0<a href=\"https:\/\/www.diariopopular.com.ar\/politica\/alberto-fernandez-estoy-inaugurando-la-rama-del-liberalismo-progresista-peronista-n402424?fbclid=IwAR2kAcUj_SgF4EZ1jMbCgAE27yHZ7bv-YpYBxM9ZncUUV7JOyKP7Lr6Ra-4\">liberalismo progresista peronista\u00a0<\/a>\u201d, el Foro de Sao Paulo se descafe\u00edna y m\u00e1s que hablar de la revoluci\u00f3n, en ese a\u00f1o revindica en su lema cosas como la \u201cProsperidad\u201d (t\u00e9rmino m\u00e1s propio de liberales y neoliberales).<\/p>\n<p>Pero similar cosa ocurre con el neoliberalismo. Varias voces han propuesto, a ra\u00edz de las protestas contra pol\u00edticas neoliberales que se han suscitado en varias partes del mundo durante 2019, que estar\u00edamos ante\u00a0<a href=\"https:\/\/www.nuso.org\/articulo\/crisis-neoliberalismo-historia-elites-capitalismo-protestas\/\">el fin del neoliberalismo\u00a0<\/a>. Sin embargo, el hecho que este est\u00e9 siendo tan contestado \u2013en realidad lo es pr\u00e1cticamente desde que se comenz\u00f3 a imponer\u2013 no implica necesariamente su fin, sino que tambi\u00e9n revela el terreno que ha ganado previamente, y lo que podr\u00eda ser su potencial radicalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esto \u00faltimo podr\u00eda estar configurando un neoliberalismo de tercera generaci\u00f3n: si desde los a\u00f1os 80 y 90 (primera generaci\u00f3n), se logra imponer la receta ortodoxa del llamado \u2018Consenso de Washington\u2019, el cual genera grandes estallidos sociales y ca\u00eddas de gobiernos; si desde la d\u00e9cada de 2000, se abre el camino a lo que hemos llamado un \u2018neoliberalismo mutante\u2019 (segunda generaci\u00f3n), que en cambio presenta un modo heterodoxo, h\u00edbrido, m\u00e1s vers\u00e1til y flexible de ejecutar sus pol\u00edticas, combinando, por ejemplo, corporativizaci\u00f3n, desregulaci\u00f3n o financiarizaci\u00f3n, con formas de intervenci\u00f3n estatal, algunos mecanismos de distribuci\u00f3n social de excedentes y formas de inclusi\u00f3n cultural; en la actualidad, ante la clara agudizaci\u00f3n de las tensiones y contradicciones sociales, pol\u00edticas y geopol\u00edticas de la \u00e9poca, y el alto nivel de contestaci\u00f3n que genera este formato capitalista contempor\u00e1neo, se configura un cierto agotamiento de los mecanismos de poder de imposici\u00f3n\/hegemon\u00eda neoliberal, lo que nos coloca ante la potencial conformaci\u00f3n de un\u00a0<i>neoliberalismo extremo<\/i>\u00a0que, sin renunciar a sus l\u00f3gicas privatizantes, mercantilizantes, desregularizadoras y corporativizantes, recurra a mucho mayores niveles e intensidades de violencia organizada y sistem\u00e1tica. En este sentido, queda la interrogante de si la restauraci\u00f3n y el mantenimiento de la tasa de ganancia capitalista, la apropiaci\u00f3n de recursos estrat\u00e9gicos y el control de mercados neoliberal, se posibilitar\u00eda a costa de la instalaci\u00f3n de un r\u00e9gimen de guerra permanente.<\/p>\n<p><b>2.\u00a0<\/b><b>Reg\u00edmenes de gubernamentalidad y descontento social: \u00bfpolarizaci\u00f3n entre el estado de excepci\u00f3n y la revuelta?<\/b><\/p>\n<p>El agotamiento de algunos mecanismos tradicionales de intermediaci\u00f3n (estados de bienestar y pol\u00edticas de asistencia social masiva, sistema de partidos e instituciones electorales, marcos jur\u00eddicos de derechos civiles), sea por el socavamiento de su legitimidad o por representar un obst\u00e1culo ante la necesidad que tiene el capital de un ajuste radical, ha abierto canales importantes a expresiones m\u00e1s extremas para dirimir los asuntos pol\u00edticos: explosiones sociales, para-pol\u00edtica y crimen organizado, migraciones masivas, militarizaci\u00f3n de la sociedad, estados de guerra y suspensi\u00f3n f\u00e1ctica de derechos.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de pulsiones de libertad y rebeld\u00eda, las revueltas y movilizaciones sociales masivas del a\u00f1o 2019 en Am\u00e9rica Latina son tambi\u00e9n el s\u00edntoma de estas y las varias contradicciones descritas en este art\u00edculo, llevadas a un punto de ebullici\u00f3n. Est\u00e1n a flor de piel, a la vuelta de la esquina, pueden surgir en cualquier lugar y en cualquier momento, incluso en los menos pensados (como ocurri\u00f3 en Chile y Colombia). Son coyunturales, ciertamente, pero llegados a este punto, son tambi\u00e9n constitutivas de este particular tiempo pol\u00edtico.<\/p>\n<p>La contracara de ello se evidencia con el desarrollo de un escenario de \u201csituaci\u00f3n extraordinaria\u201d o de \u201cemergencia\u201d, que sirve de pilar a\u00a0<a href=\"https:\/\/www.alainet.org\/es\/articulo\/191765\">la normalizaci\u00f3n y permanencia de reg\u00edmenes de excepci\u00f3n en la regi\u00f3n\u00a0<\/a>. Desde hace varios a\u00f1os, tanto en gobiernos conservadores como en progresistas (desde el Gobierno de Bolsonaro en Brasil, pasando por el de Lenin Moreno en Ecuador, hasta el de Nicol\u00e1s Maduro en Venezuela), han comenzado a proliferar normativas de emergencia y nuevas doctrinas de seguridad nacional, donde prevalecen los criterios de eficiencia pol\u00edtica en detrimento del estado formal de derechos sociales consagrados; aumento dram\u00e1tico de la militarizaci\u00f3n de la vida, as\u00ed como narrativas beligerantes aludiendo al combate al \u2018enemigo p\u00fablico\u2019 (o cualquier otra categor\u00eda que tipifica \u2018amenazas\u2019, como la de \u2018terrorista\u2019). Las protestas de 2019 sacaron a relucir de formas m\u00e1s expl\u00edcitas la centralidad del estado de excepci\u00f3n en este per\u00edodo pol\u00edtico, algo que hay que entender en su m\u00e1s amplio sentido: no s\u00f3lo como un decreto gubernamental particular para una coyuntura determinada, sino un modo de gobernabilidad permanente estructurado fundamentalmente por l\u00f3gicas de guerra \u2013y valga recordar la ya famosa frase de Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era en octubre de 2019 ante las protestas en Chile, \u201c<a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=azeVDNB5x78\">estamos en guerra contra un enemigo poderoso<\/a>\u201d. \u00bfPuede ser el estado de excepci\u00f3n permanente una marca del neoliberalismo de tercera generaci\u00f3n?<\/p>\n<p>Todo estos factores, y sobre todo en la medida en la que se agudicen estas contradicciones, podr\u00eda configurar una polarizaci\u00f3n entre el estado de excepci\u00f3n y la revuelta popular. Esto no debe ser entendido como un nuevo binarismo; m\u00e1s bien representa los puntos de fuga extremos (desbordamiento y beligerancia) propios de estos escenarios. Tampoco nos debe remitir a pensar esto como procesos homog\u00e9neos. El estado de excepci\u00f3n hoy en Am\u00e9rica Latina se est\u00e1 desarrollando como un complejo ensamblaje de pol\u00edticas, articulaciones, territorializaciones, discursos diferenciados y estados afectivos, que var\u00eda dependiendo del pa\u00eds y la coyuntura. Del mismo modo, la revuelta hoy se compone de actores bastante heterog\u00e9neos, con motivaciones, emocionalidades y m\u00e9todos muy diferentes que no podemos s\u00f3lo interpretarlos rom\u00e1ntica y abstractamente como la \u2018revoluci\u00f3n de los pueblos\u2019.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n es que, sea un plan o una tendencia, el estado de excepci\u00f3n no es una modalidad irresistible, sino que tambi\u00e9n depende de su propia viabilidad en el tiempo y de la correlaci\u00f3n de fuerzas del momento. Y en esto es crucial el rol que han jugado la revuelta y las movilizaciones, en la medida en la que, en primera instancia rechazan directamente en las calles la opresi\u00f3n y el sistema de cosas imperante, y en segunda instancia, ejercen fuerza para revertir la suspensi\u00f3n de la democracia, abriendo camino m\u00e1s bien para posibilitar a esta, para expandirla y potenciarla.<\/p>\n<p><b>3.\u00a0<\/b><b>La condici\u00f3n insurrecta del nuevo tiempo: hartazgo, desobediencia y nuevas subjetividades<\/b><\/p>\n<p>En medio de las diferentes formas, motivaciones e intensidades de las masivas movilizaciones latinoamericanas de 2019, podemos hallar algunos elementos compartidos a escala regional, que adem\u00e1s son respuesta al avance de los procesos de neoliberalizaci\u00f3n y conservadurismo (propio tanto de gobiernos de derecha como de izquierda) en este nuevo tiempo pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Un factor compartido en las protestas es una sensaci\u00f3n de profundo hartazgo. Hartazgo de las pol\u00edticas empobrecedoras neoliberales, de una corrupci\u00f3n absolutamente generalizada, de la imposibilidad de construir futuro para los j\u00f3venes, de gobiernos y \u00e9lites dif\u00edciles de reemplazar, de las enormes dificultades para ver materializado un cambio social. Pero es un hartazgo que debe ser entendido no s\u00f3lo como uno de car\u00e1cter coyuntural, sino tambi\u00e9n de m\u00e1s largo alcance. Es dif\u00edcil poder determinar el peso diferenciado de otros factores m\u00e1s hist\u00f3ricos, y mucho m\u00e1s en la vasta diversidad de los sujetos y grupos que se movilizan; sin embargo, es importante valorar aspectos como el efecto de desencanto producto del largo desgaste de la izquierda (proceso que podr\u00edamos ubicar a partir de 1989, con la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn), lo que incluye a la fallida experiencia del per\u00edodo progresista latinoamericano reciente; o la sensaci\u00f3n de colapso y p\u00e9rdida de horizonte ante la crisis ambiental\/clim\u00e1tica global (que afecta principalmente a las generaciones recientes). Estos y otros aspectos m\u00e1s, componen este particular esp\u00edritu de hartazgo del tiempo pol\u00edtico actual, un hartazgo que, por tanto, lo entendemos como cualitativamente diferente a aquellos del pasado.<\/p>\n<p>De estas movilizaciones tambi\u00e9n se desprenden, emergen y\/o evidencian nuevos c\u00f3digos de lo pol\u00edtico y nuevas subjetividades, que en muchos casos no est\u00e1n adscritos ni necesariamente se articulan con las narrativas y organizaciones tradicionales de las izquierdas, pero que igualmente revelan una particular e interesante politicidad de insubordinaci\u00f3n, viralidad, contagio social y disposici\u00f3n al cambio (adem\u00e1s de otras formas de organizarse, mirar y sentir la pol\u00edtica). Estas nuevas subjetividades est\u00e1n presentes en mayor medida entre los grupos de j\u00f3venes (algunos muy j\u00f3venes); desbordan las convocatorias de los grupos de izquierda tradicional (como por ejemplo ocurriera en Colombia o Ecuador con los sindicatos) y se movilizan con din\u00e1micas de \u2018auto-convocados\u2019 (recurriendo en buena medida a las redes sociales); y act\u00faan con frecuencia bajo un fuerte esp\u00edritu de desobediencia, pudiendo registrarse una p\u00e9rdida de miedo a la represi\u00f3n (lo que resalta por ejemplo en el caso de Colombia, con su brutal historial represivo; o en el caso de Chile, en donde a medida que el Gobierno arreciaba la violencia de los cuerpos de seguridad, las movilizaciones de vigorizaban m\u00e1s).<\/p>\n<p>Todo este hartazgo generalizado puede ser muy significativo si, m\u00e1s que un sentir coyuntural, es la expresi\u00f3n del esp\u00edritu de la \u00e9poca. Lo es porque con la persistencia de su fuerza va agotando, socavando y haciendo caducar los modos de gobernabilidad pol\u00edtica dominantes, las formas en las que se ejerce el poder (planteando el potencial escenario de cambio en el estado de cosas); lo es porque parece negado a subordinarse a lo mismo. No obstante, su fuerza positiva es muy heterog\u00e9nea, en muchos sentidos contingente, y presenta enormes desaf\u00edos para conformar un proyecto amplio, articulado y sostenido de lo com\u00fan. Est\u00e1 atravesada por la fragmentaci\u00f3n propia de esta \u00e9poca. Y sobre todo, posee un poderoso componente nihilista, que si bien es desafiante puede tambi\u00e9n ser atomizante. Esta condici\u00f3n es tambi\u00e9n una expresi\u00f3n el parad\u00f3jico tiempo pol\u00edtico latinoamericano.<\/p>\n<p>En todo caso, esta enorme diversidad del descontento tambi\u00e9n ha conseguido elementos aglutinadores en narrativas, pr\u00e1cticas y c\u00f3digos de movimientos sociales, principalmente desde los diferentes movimientos feministas, que han logrado no s\u00f3lo posicionar en los debates y pol\u00edticas la defensa de derechos de las mujeres en la sociedad, y transversalizar la cr\u00edtica al patriarcado en numerosos temas pol\u00edticos centrales, sino tambi\u00e9n lograr, en varios pa\u00edses, masividad en la convocatoria y movilizaciones, convirti\u00e9ndose en referente y a la vez en horizonte de muchas de estas perspectivas de cambio que est\u00e1n en juego. Del mismo modo, los diferentes ecologismos latinoamericanos y las luchas de los pueblos ind\u00edgenas y campesinos tambi\u00e9n han logrado permear en los imaginarios y narrativas de las demandas sociales, imprimiendo adem\u00e1s valores y dimensiones socio-ecol\u00f3gicas clave para pensar la pol\u00edtica, y visibilizando las luchas en los territorios y por los bienes comunes, que en variados casos se convierten en banderas y emblemas de las movilizaciones sociales en un pa\u00eds.<\/p>\n<p>La gran pregunta que ha surgido, es si luego del declive del per\u00edodo progresista estamos ante un nuevo ciclo de luchas sociales en Am\u00e9rica Latina. As\u00ed lo parece, y de hecho, tambi\u00e9n parece estar conectado, en ciertas dimensiones constitutivas, con movilizaciones y revueltas ocurridas en otras partes del mundo como Hong Kong, Francia, Irak, L\u00edbano, Catalunya, entre otras. Si pudi\u00e9semos hablar de un levantamiento de car\u00e1cter mundial, el punto de inicio de este ciclo corto de movilizaciones podr\u00edamos ubicarlo en 2011, cuando brotaron protestas en el Sur Global, como las llamadas \u2018Primaveras \u00c1rabes\u2019, y en el Norte Global, como la de los Indignados, Occupy Wall Street entre otros. Lo que se comparte en el conjunto de estas luchas es la resistencia al efecto neoliberalizador provocado despu\u00e9s de la Crisis Econ\u00f3mica Mundial 2008-2009; la ampliaci\u00f3n y fortalecimiento de una diversidad de luchas identitarias y de mecanismos de organizaci\u00f3n y acci\u00f3n m\u00e1s descentralizados (una especie de movimiento post-altermundialista), y la disposici\u00f3n a una comunicaci\u00f3n viralizada y reticular que propone otra relaci\u00f3n espacio-tiempo en las movilizaciones sociales.<\/p>\n<p><b>4.\u00a0<\/b><b>El malestar en la globalizaci\u00f3n tard\u00eda: \u00bfhacia d\u00f3nde puede converger el descontento social?<\/b><\/p>\n<p>El descontento masivo es pr\u00e1cticamente condici\u00f3n propia del r\u00e9gimen neoliberal y la globalizaci\u00f3n. Es amplio, cada vez m\u00e1s amplio. Pero este descontento no necesariamente garantiza, como lo pensara Marx en el siglo XIX, la inevitable revoluci\u00f3n social y el derribo del capitalismo. As\u00ed como ocurriera en Italia, el per\u00edodo de enorme crisis econ\u00f3mica en Alemania, despu\u00e9s de la Gran Depresi\u00f3n de inicios de la d\u00e9cada de los 30 del siglo XX, ser\u00eda capitalizado por el nazismo, con las devastadoras consecuencias que ya conocemos. As\u00ed que, una ola de descontento puede tambi\u00e9n catapultar procesos reaccionarios.<\/p>\n<p>El gran hartazgo social y la profunda crisis econ\u00f3mica global desencadenada desde 2008\/2009, allana el camino para una abierta disputa por la capitalizaci\u00f3n y canalizaci\u00f3n de todo este descontento. A pesar de que los poderes, grupos y rostros tradicionales tambi\u00e9n se mantienen en competencia, destacamos de manera general y panor\u00e1mica otros actores que tienen y tendr\u00e1n trascendencia en esta disputa regional:<\/p>\n<blockquote dir=\"ltr\"><p>a)\u00a0<i>Iglesias evang\u00e9licas y fundamentalismos religiosos\u00a0<\/i>: con un notable trabajo de expansi\u00f3n, difusi\u00f3n y captaci\u00f3n, las iglesias evang\u00e9licas y pentecostales han registrado un extraordinario crecimiento en Am\u00e9rica Latina (en unos pa\u00edses m\u00e1s que en otros), fundamentalmente entre las clases populares. Bolsonaro se catapulta a la presidencia de Brasil, a partir del apoyo de estas iglesias; la vanguardia del golpe consumado despu\u00e9s de la renuncia de Evo Morales en Bolivia en noviembre de 2019, anuncia el regreso de la biblia al Palacio Quemado; y Nicol\u00e1s Maduro en Venezuela declara en diciembre de ese a\u00f1o, sin pudor, su alianza con el sector evang\u00e9lico y propone la creaci\u00f3n de \u201c\u00a0<a href=\"https:\/\/puntodecorte.com\/maduro-universidad-teologica-evangelica\/\">un poderoso Movimiento Cristiano Evang\u00e9lico por Venezuela\u00a0<\/a>\u201d. La iglesia evang\u00e9lica refresca al capitalismo individualista con una nueva teolog\u00eda de la prosperidad, mientras promueve una teocratizaci\u00f3n de la pol\u00edtica, es decir, una penetraci\u00f3n de l\u00f3gicas religiosas en las pr\u00e1cticas de poder y organizaci\u00f3n. El tiempo de auge de diversos fundamentalismos parece evidenciar c\u00f3mo podr\u00edan llenarse los vac\u00edos que ha dejado el debilitamiento de la pol\u00edtica secular, y su creciente incapacidad para construir horizontes emancipadores y prometedores.<\/p>\n<p>b)\u00a0<i>El crimen organizado\u00a0<\/i>: ha evolucionado notablemente en los \u00faltimos lustros, mejorando y versatilizando notablemente su disposici\u00f3n de armamento, tecnolog\u00edas, entrenamiento y financiamiento en comparaci\u00f3n con las fuerzas de seguridad de los gobiernos; al mismo tiempo, se ha expandido geogr\u00e1ficamente, ha transnacionalizado su accionar, ha incrementado sus vol\u00famenes de ingreso y se ha diversificado econ\u00f3micamente, y ha penetrado considerablemente instituciones estatales (en grados diversos dependiendo del pa\u00eds). En este marco, el crimen organizado ha ampliado notablemente su capacidad para ofrecer ingresos a la poblaci\u00f3n en las econom\u00edas il\u00edcitas, ha conformado en algunos territorios sistemas de protecci\u00f3n y asistencia social (lo que se ha dado a llamar \u2018\u00a0<a href=\"https:\/\/publications.iadb.org\/en\/costs-crime-and-violence-new-evidence-and-insights-latin-america-and-caribbean\">Estados sustitutos\u00a0<\/a>\u2019) y proporciona acceso a los s\u00edmbolos de status social (dinero, armas, autos, mujeres), sobre todo en la poblaci\u00f3n m\u00e1s joven. Su expansi\u00f3n sobre los tejidos sociales se ha producido tanto en lugares donde el Estado ha dejado m\u00e1s en el abandono a la poblaci\u00f3n, como en los territorios donde ha logrado penetrar m\u00e1s al Estado y a la pol\u00edtica en general (principalmente en pa\u00edses de Centroam\u00e9rica, Brasil, Colombia, M\u00e9xico, Venezuela, Per\u00fa, Ecuador y Bolivia). Esto \u00faltimo revela no s\u00f3lo la relevante dimensi\u00f3n pol\u00edtica del crimen organizado, sino tambi\u00e9n su potencial para producir nuevas formas de estatalidad.<\/p>\n<p>c)\u00a0<i>\u2018Nuevas derechas\u2019 y extremas derechas\u00a0<\/i>: del seno de la pol\u00edtica latinoamericana ha surgido con fuerza un nuevo perfil de extrema derecha, que tiene en Jair Bolsonaro su principal figura. Bolsonaro, que pas\u00f3 de ser un outsider a ganar r\u00e1pidamente popularidad y convertirse en Presidente de Brasil, se ha caracterizado por una postura nacionalista conservadora, partidario de un Estado religioso (antisecularista), defensor de las armas y el militarismo, ultra-liberal, anti-comunista y anti-izquierda, anti-feminista y de la diversidad sexual, racista y con posiciones alineadas a los Estados Unidos. El descontento social, los errores de la izquierda, el discurso populista, el uso del miedo y el apoyo de sectores poderosos tanto econ\u00f3micos como religiosos, han posibilitado este vertiginoso y significativo ascenso. En numerosos pa\u00edses de la regi\u00f3n, emergen figuras de similar perfil, como el empresario boliviano Luis Fernando Camacho, quien se asumi\u00f3 a la cabeza del movimiento para derrocar a Evo Morales en noviembre de 2019 y que es en la actualidad candidato presidencial para 2020; el ex-candidato presidencial chileno, Jos\u00e9 Antonio Kast<b>\u00a0<\/b>y su movimiento Acci\u00f3n Republicana, quien obtuvo 8% de votos en las elecciones de 2017; u otros grupos y dirigentes que buscan crecer, aunque siguen siendo minoritarios. Cabe destacar tambi\u00e9n que una parte de las derechas latinoamericanas (que no son s\u00f3lo sectores partidistas, sino tambi\u00e9n econ\u00f3micos, comunicacionales, acad\u00e9micos, etc.) se ha vuelto, en general, m\u00e1s flexible y adaptable a los nuevos escenarios pol\u00edticos y el electorado; planteando nuevas figuras pol\u00edticas (algunas de ellas j\u00f3venes), otorgando algunas concesiones sociales, culturales y hasta ambientales (sea en el discurso o en pol\u00edticas puntuales) y relaciones geopol\u00edticas m\u00e1s abiertas. Estas \u2018nuevas derechas\u2019, que tambi\u00e9n se presentan como la alternativa para salir de la \u2018amenaza\u2019 del progresismo, buscan traducir y captar, de maneras m\u00e1s moderadas, el descontento social.<\/p>\n<p>d)\u00a0<i>Las izquierdas\u00a0<\/i>: despu\u00e9s de la debacle del per\u00edodo progresista, las izquierdas buscan renovaci\u00f3n y refrescamiento. Ciertamente, experiencias como la de Colombia Humana, el liderazgo de Gustavo Petro y diversas coaliciones locales y regionales, han logrado sumar voluntades y electores para la toma del poder del Estado en ese pa\u00eds; podr\u00edamos tambi\u00e9n mencionar los esfuerzos del movimiento Nuevo Per\u00fa bajo el liderazgo de Ver\u00f3nica Mendoza, o la oficina colectiva \u2018Gabinetona\u2019 encabezada por la diputada \u00c1urea Carolina (C\u00e1mara Municipal de Belo Horizonte, Brasil), como otras expresiones de ese intento de refrescamiento. Coaliciones como estas y otras similares pueden ser potenciadas, en la medida en la que logren capitalizar el descontento social, traducir las nuevas expectativas o bien que se logren presentar como la \u2018salida\u2019 a lo establecido (como pas\u00f3 con Alberto Fern\u00e1ndez, quien logr\u00f3 concentrar parte de los votos del descontento con Macri). Sin embargo, hemos mencionado que profundos cambios tambi\u00e9n est\u00e1n ocurriendo en las perspectivas sociales y culturales en la regi\u00f3n y que las izquierdas est\u00e1n enfrentado un importante proceso de agotamiento que tiene que ser discutido y asumido. El entrampamiento permanente en el reformismo (cuando estas fuerzas llegan a gobernar), que en plazos m\u00e1s largos tiende siempre a socavar y mermar los procesos de cambio impulsados previamente por el descontento popular y la emergencia de nuevos movimientos pol\u00edticos, ha dejado a lo largo del tiempo profundas decepciones y sensaciones de hartazgo en parte de sus seguidores. Por otro lado, las izquierdas dominantes han sido muy determinadas por un talante desarrollista, verticalista, personalista, autoritario, patriarcal, dogm\u00e1tico y anti-ecol\u00f3gico que se encuentra muy arraigado y que se ha expresado tanto en sus pr\u00e1cticas de organizaci\u00f3n interna, como en sus relaciones pol\u00edticas y sus gestiones de gobierno. Estos patrones generan profundos distanciamientos con corrientes pol\u00edtico-culturales que promueven miradas y accionares alternativas en, e incluso fuera, de las izquierdas. Como si fuese poco, estas izquierdas dominantes tendieron a criminalizar esta otredad en el seno de estos sectores cr\u00edticos, ridiculiz\u00e1ndola o se\u00f1al\u00e1ndola como promotores del imperialismo estadounidense, por el hecho de tratar de poner sobre la mesa temas fundamentales que deb\u00edan ser enfrentados. \u00bfQu\u00e9 es la izquierda hoy? \u00bfSon AMLO y Fern\u00e1ndez los referentes de la izquierda hoy en Am\u00e9rica Latina? \u00bfSigue siendo el Gobierno de Maduro un punto de honor para las izquierdas? \u00bfEst\u00e1n estas logrando comunicar y posicionar un proyecto pol\u00edtico emancipador en el grueso de la poblaci\u00f3n? Estas son preguntas ineludibles. Sectores de la sociedad e incluso movimientos sociales ya no ven sentido, pertinencia y pertenencia en el binarismo izquierda\/derecha. Otros perciben que la izquierda es s\u00f3lo una variante del mismo formato de poder dominante. Esto no debe ser interpretado necesariamente como un \u2018neutralismo\u2019, \u2018centrismo\u2019 o una forma de apoliticidad. En cambio, muestran otros entramados de pensamiento pol\u00edtico, otras coordenadas, otras epistemes de la transformaci\u00f3n que no deber\u00edan ser desmeritadas. Efectivamente, las izquierdas son diversas y tambi\u00e9n existen disputas entre sus sectores; pueden transformarse y crearse corrientes novedosas, aunque siguen siendo marcadas por los sectores tradicionalmente dominantes (generalmente concentrados en los partidos pol\u00edticos). Sin embargo, es necesario resaltar que estas se encuentran ante una encrucijada hist\u00f3rica, no s\u00f3lo ante la posibilidad de condensar el descontento social, sino tambi\u00e9n de materializar una transformaci\u00f3n favorable a los pueblos y la naturaleza. Sin poder resolver m\u00ednimamente este dilema, podr\u00edan tambi\u00e9n ser absorbidas en el descr\u00e9dito y hartazgo generalizado que atraviesa a la pol\u00edtica tradicional.<\/p>\n<p>e)\u00a0<i>Movimientos sociales, organizaciones populares de base y plataformas de articulaci\u00f3n\u00a0<\/i>: como ya hemos mencionado, diversos movimientos han logrado incidir pol\u00edticamente en procesos reivindicativos, de ejercicio de derechos, de defensa de territorios y comunidades, y de posicionamiento de tem\u00e1ticas particulares en los debates p\u00fablicos. Entre estos est\u00e1n la defensa de los derechos de igualdad de g\u00e9nero y diversidad sexual, derechos de la naturaleza, negativa a grandes proyectos extractivistas como los mineros e hidroel\u00e9ctricos, derechos de los pueblos ind\u00edgenas y consultas populares, entre otros. La insistente movilizaci\u00f3n, que var\u00eda dependiendo de los pa\u00edses, ha logrado instalar y fortalecer conceptos, demandas sociales y pol\u00edticas que, adem\u00e1s de tener un profundo impacto cultural, conforma condiciones y correlaciones de fuerza para pedir m\u00e1s democracia. M\u00e1s que transformar el descontento en la toma del poder del Estado, estos sectores de la sociedad promueven formas de apropiaci\u00f3n de los procesos pol\u00edticos a escala local y regional, y la consolidaci\u00f3n de pilares pol\u00edticos desde abajo, para la conformaci\u00f3n de una base de disputa desde donde afrontar este complejo tiempo latinoamericano. Sin embargo, es tambi\u00e9n importante resaltar que estos sectores son tambi\u00e9n atravesados por las paradojas y tensiones propias de este tiempo pol\u00edtico. Por ejemplo, la creciente violencia generada desde las estructuras de poder estatal y territorial, as\u00ed como las condiciones de precariedad socio-econ\u00f3mica, merman sus capacidades y potencialidades transformadoras; por otro lado, se generan grandes dificultades para poder trascender, incidir y articular m\u00e1s all\u00e1 de una pol\u00edtica local, sin tener que ser absorbidos por la pol\u00edtica tradicional de partidos. Dilemas como estos son significativos al momento de pensar cu\u00e1les han sido y\/o podr\u00edan ser los alcances de la transformaci\u00f3n a partir de la pol\u00edtica \u2018desde abajo\u2019.<\/p><\/blockquote>\n<p><b>5.\u00a0<\/b><b>Estamos al interior del \u2018futuro\u2019: repensarnos lo com\u00fan en tiempos parad\u00f3jicos<\/b><\/p>\n<p>Am\u00e9rica Latina est\u00e1 hoy, de nuevo, en el punto de mira mundial, pues ha sido la regi\u00f3n d\u00f3nde han brotado la mayor cantidad de estas movilizaciones recientes a nivel planetario. Estas expresiones populares han representado un gran refrescamiento del clima pol\u00edtico regional, aunque parecen insertas en el escenario de lo que podr\u00eda ser un largo per\u00edodo muy contradictorio y conflictivo.<\/p>\n<p>Las paradojas de estos tiempos que corren, probablemente se desarrollen entre aperturas y clausuras de oportunidades, procesos, posibilidades. Cada \u00e1mbito, espacio, escala en disputa es y ser\u00e1 vital: derechos laborales, mega-proyectos extractivos detenidos, expansi\u00f3n de econom\u00edas locales comunitarias, bosques conservados, transiciones hacia energ\u00edas renovables, tierras recuperadas, pol\u00edticas clim\u00e1ticas globales, revisi\u00f3n y moratorias del pago de la deuda externa, organizaci\u00f3n popular para las luchas, y un muy largo etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Sin embargo, cuando pensamos no s\u00f3lo en la imperiosa necesidad de un cambio civilizatorio, de trascender el sistema hist\u00f3rico capitalista, sino tambi\u00e9n en los dram\u00e1ticos escenarios que podr\u00edan cambiar dr\u00e1sticamente las condiciones de vida en el planeta Tierra, se hace necesario reconocer que nos encontramos ante una extraordinaria paradoja temporal reflejada en el central dilema transici\u00f3n\/ruptura (transformaciones paulatinas\/cambio radical), dilema que parece llegar a un punto de tensi\u00f3n m\u00e1xima. Por un lado, la transformaci\u00f3n de una serie de patrones, infraestructuras, cosmovisiones, sistemas, estructuras de poder, instituciones y tecnolog\u00edas dominantes requieren de tiempos relativamente prolongados para materializarse; por el otro, la posibilidad de que se desate tanto un colapso sist\u00e9mico como un planeta socio-ecol\u00f3gicamente hostil, exige un muy r\u00e1pido viraje en relaci\u00f3n a las tendencias actuales. Las izquierdas y la amplia diversidad de movimientos sociales, organizaciones populares y pueblos movilizados trazan diferentes rutas para la transformaci\u00f3n (locales, a trav\u00e9s del Estado, orientado a lo simb\u00f3lico, territorializando, etc); sin embargo, todas se debaten, impl\u00edcita o expl\u00edcitamente, entre estas diferentes temporalidades. Las opciones y caminos a tomar ser\u00e1n cruciales en el desenlace de los acontecimientos pr\u00f3ximos.<\/p>\n<p>Esta \u00e9poca de confusi\u00f3n y desasosiego, nos deja con muchas m\u00e1s preguntas que respuestas, y con una carga muy grande de incertidumbre. Los horizontes se difuminan, su visualizaci\u00f3n parece bloqueada. \u00bfQu\u00e9 es el futuro? \u00bfC\u00f3mo nos imaginamos el curso de la extraordinaria crisis actual? \u00bfC\u00f3mo nos imaginar\u00edamos el colapso del sistema global? \u00bfQu\u00e9 pasa si pensamos que ese colapso, antes que una ola gigante arrasando una ciudad (al estilo hollywoodense), antes que la idea religiosa y literaria del \u201cfin del mundo\u201d o el \u201cfin de los tiempos\u201d, es un largo per\u00edodo de crisis en la historia reciente de la humanidad en el que cambian dr\u00e1sticamente las estructuras sociales y las condiciones de vida; pero en el que sigue la vida bajo otras condiciones?<\/p>\n<p>Creemos que estamos ya al interior de esta crisis. Estamos al interior del \u2018futuro\u2019, del cambio clim\u00e1tico, de los l\u00edmites del planeta, de la extraordinaria crisis de los patrones energ\u00e9ticos y los metabolismos sociales. Se trata de un proceso continuo, que sigue en desarrollo, aunque logr\u00e1ramos en 10 a\u00f1os disminuir dr\u00e1sticamente las emisiones de gases de efecto invernadero. Es necesario, vital, asumir esta interioridad nuestra en el \u2018futuro\u2019, aprender a lidiar con ello, y repensarnos desde ah\u00ed. Algo que de ninguna manera implica que transitaremos pasivamente una senda que ya est\u00e1 trazada. M\u00e1s bien conviene recordar que la muy alta carga de incertidumbre que determina al sistema global, supone tambi\u00e9n que hay un camino abierto para la creaci\u00f3n, para la producci\u00f3n de lo nuevo.<\/p>\n<p>Las inesperadas e inspiradoras movilizaciones en Chile, al igual que las de Colombia, por mencionar dos buenos ejemplos, muestran, por un lado, que las predicciones lineales y deterministas se quedan cortas; el factor sorpresa desborda incluso a los propios actores que est\u00e1n impulsando esos procesos. Por otro lado, reflejan c\u00f3mo en la propia insubordinaci\u00f3n social, c\u00f3mo desde el propio seno del conflicto, se producen tambi\u00e9n nuevos marcos de relacionamiento y solidaridad, nuevas subjetividades, cargadas con potentes pulsiones de vida e irreverencia. Incluso en los escenarios m\u00e1s adversos, se evidencia la sustancia y emergen los factores constitutivos de lo com\u00fan.<\/p>\n<p>El nuevo tiempo pol\u00edtico latinoamericano, en el que la fragmentaci\u00f3n se vuelve normalidad, en el que se revelan con mucha claridad los l\u00edmites de los proyectos dominantes de las izquierdas, en el que los grandes referentes se encuentran en crisis, y se avizoran enormes obst\u00e1culos, parece se\u00f1alarnos la vital importancia de re-centrar la pol\u00edtica en torno a lo com\u00fan. Esto es, colocar en el centro, en el punto de partida, una pol\u00edtica en consonancia con la reproducci\u00f3n de la vida humana y no humana en el planeta Tierra, con la expansi\u00f3n de redes de solidaridades y resiliencia; de celebraci\u00f3n de la otredad, de la diversidad; de la simbiosis y el mutualismo; de la defensa de una cosmovisi\u00f3n complementaria, hol\u00edstica, inmanente y reproductiva; pero tambi\u00e9n de desaf\u00edo colectivo al estadocentrismo y a los inviables proyectos pol\u00edticos dominantes.<\/p>\n<p>No parece que el tiempo turbulento que nos toca transitar pueda ser sorteado con \u00e9xito sin privilegiar una pol\u00edtica del cuidado. Cuidar del otro (humano y no-humano), de esa otredad, en defensa de la vida.<\/p>\n<p>Antes que en el \u2018fin de los tiempos\u2019, estamos ante una particular historia que apenas empieza.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Emiliano Teran Mantovani (Rebelion, 24-1-20) &nbsp; Despu\u00e9s del declive del per\u00edodo progresista, 2020 revela la evoluci\u00f3n de un convulso y amenazante nuevo tiempo pol\u00edtico para Am\u00e9rica Latina. Pero este tiempo particular es lo menos cercano a un tiempo lineal y predecible. Es en cambio, un tiempo extra\u00f1o, amorfo, fragmentado, vol\u00e1til. 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