{"id":40383,"date":"2020-05-23T10:06:04","date_gmt":"2020-05-23T14:06:04","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=40383"},"modified":"2020-05-23T10:06:04","modified_gmt":"2020-05-23T14:06:04","slug":"china-e-india-el-dragon-y-el-elefante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2020\/05\/23\/china-e-india-el-dragon-y-el-elefante\/","title":{"rendered":"China e India: el drag\u00f3n y el elefante"},"content":{"rendered":"<p>Higinio Polo (El Viejo Topo, 23-5-20)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div>\n<p>Entre China e India, los dos pa\u00edses m\u00e1s poblados, suman casi el 40 por ciento de los habitantes del planeta, con un creciente poder econ\u00f3mico.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"cols\">\n<p>En 2019, seg\u00fan el FMI, China tuvo un PIB (en PPA, paridad de poder adquisitivo) de 27 billones de d\u00f3lares, e India de 11 billones. En valores nominales, China alcanza los 14 billones de d\u00f3lares, e India, 3 billones. India tambi\u00e9n lleg\u00f3 a crecer a tasas cercanas al diez por ciento anual, que aunque se ha reducido al 7 % en 2018, es ya la quinta econom\u00eda mundial en valores nominales, y la tercera si se mide en PPA. En 2017, a la vista de su evoluci\u00f3n, la consultora internacional\u00a0<em>PricewaterhouseCoopers<\/em>, PwC, public\u00f3 un informe donde se\u00f1alaba que, en 2040, la India ser\u00e1 la segunda potencia econ\u00f3mica del planeta, tras China.<\/p>\n<p>China tiene una econom\u00eda que supera a Estados Unidos, en PPA, y que casi troplica a la de India, y pese a que Pek\u00edn y Delhi mantienen serias diferencias, el drag\u00f3n y el elefante est\u00e1n condenados a entenderse, aunque la India, que tambi\u00e9n defiende un mundo multipolar que acabe con la ag\u00f3nica hegemon\u00eda norteamericana, teme al mismo tiempo el fortalecimiento chino, previendo que se convertir\u00e1 en poco tiempo en la principal potencia del planeta. La India tiene graves desequilibrios sociales: casi el noventa por ciento de los trabajadores permanecen en la econom\u00eda sumergida e irregular, tiene unas deficientes infraestructuras pese a los avances conseguidos, cuenta con trescientos millones de analfabetos, un \u00edndice de desempleo de casi el 6 % (bajo para los niveles espa\u00f1oles, pero el m\u00e1s elevado de los \u00faltimos cincuenta a\u00f1os), bajos salarios, un sector agr\u00edcola del que depende la mayor parte de la poblaci\u00f3n pero que crea serios problemas a los campesinos, y una deuda que ha crecido mucho en los cinco a\u00f1os de Modi, adem\u00e1s de padecer las ciudades m\u00e1s contaminadas del planeta. Mantiene fuertes lazos comerciales con su gran vecino: en el mercado indio, los chinos destacan en telefon\u00eda m\u00f3vil y digitalizaci\u00f3n, en pagos a trav\u00e9s de internet, y en redes sociales. La compa\u00f1\u00eda china Tik Tok (antes, Douyin, creada en 2016, que se convirti\u00f3 dos a\u00f1os despu\u00e9s en la aplicaci\u00f3n m\u00e1s descargada del mundo, gana r\u00e1pidamente terreno y ya cuenta con mil millones de usuarios: Facebook es ya para viejos, Tik Tok para los j\u00f3venes), como Huawei, tienen gran presencia en la India: el ministro indio de Telecomunicaciones, Ravi Shankar Prasad, ha autorizado finalmente la participaci\u00f3n de Huawei en las pruebas para la instalaci\u00f3n de la red m\u00f3vil 5G durante los primeros meses de 2020, junto a Samsung, Ericsson, Nokia y Cisco, aunque lo ha hecho tras haber sometido a la compa\u00f1\u00eda de Shenzhen al examen de una comisi\u00f3n especial a causa de las presiones y acusaciones de Estados Unidos sobre su supuesta colaboraci\u00f3n con el espionaje chino. La India tiene un enorme d\u00e9ficit comercial con China: casi 60.000 millones de d\u00f3lares anuales, y quiere reducirlo y acceder al mercado chino, aunque no es ni de lejos el d\u00e9ficit de Estados Unidos con China, que en 2018 fue de 419.000 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>En sus relaciones con India, China recuerda con frecuencia que ambos pa\u00edses, junto con Birmania, fueron impulsores en 1954 de los llamados\u00a0<em>Cinco principios de coexistencia pac\u00edfica<\/em>: respeto mutuo de la integridad territorial y la soberan\u00eda; no agresi\u00f3n; renuncia a injerirse en los asuntos internos; igualdad y beneficio mutuo, y coexistencia pac\u00edfica. Pek\u00edn mantiene que esos principios recogen el esp\u00edritu de la carta de la ONU y son la base para la paz mundial. Pero, pese a la hist\u00f3rica relaci\u00f3n, desde Bandung, entre China e India en el\u00a0<em>Movimiento de Pa\u00edses no alineados<\/em>, los dos pa\u00edses tienen diferencias por Aksai Chin, un territorio en Ladakh que controla Pek\u00edn y reclama Delhi, y que se a\u00f1ade a la disputa indio-pakistan\u00ed por Cachemira. Tambi\u00e9n, por Arunachal Pradesh, regi\u00f3n situada al este de Bhutan, controlada por Delhi y reclamada por Pek\u00edn, cuya desavenencia tiene origen en las decisiones brit\u00e1nicas durante su dominio colonial sobre la India (en v\u00edsperas de la\u00a0<em>gran guerra<\/em>, Londres estableci\u00f3 unilateralmente con delegados tibetanos sin autoridad jur\u00eddica la llamada\u00a0<em>l\u00ednea McMahon<\/em>, que China nunca ha reconocido), y que llev\u00f3 a los enfrentamientos chino-indios de 1962. Con la autoridad de Zhou Enlai, Pek\u00edn sugiri\u00f3 su renuncia a Arunachal Pradesh a cambio de la cesi\u00f3n india en Aksai Chin, propuesta que no prosper\u00f3 por la negativa de Nehru: un grave error que ha mantenido abierta la discordia hasta nuestros d\u00edas. El acuerdo de 1954 entre Nehru y Zhou Enlai sobre la soberan\u00eda china en el T\u00edbet, dej\u00f3 de lado la cuesti\u00f3n de Aksai Chin en Cachemira, y las relaciones se deterioraron con la decisi\u00f3n india de otorgar asilo pol\u00edtico al Dalai Lama en 1959: China, adem\u00e1s de considerar el hecho una evidente injerencia en sus asuntos internos, no acept\u00f3 nunca que un gobierno como el de Delhi que se reclamaba socialista diera cobijo al dirigente de un r\u00e9gimen esclavista como el que impon\u00edan los lamas en el T\u00edbet.<\/p>\n<p>Las decisiones brit\u00e1nicas durante la colonia hab\u00edan obviado la delimitaci\u00f3n precisa de la frontera entre la India y las regiones chinas de Xinjiang y T\u00edbet, y la conferencia Simla de 1914 que se celebr\u00f3 entre Gran Breta\u00f1a y delegados tibetanos (que no dispon\u00edan de la soberan\u00eda sobre el territorio, que legalmente correspond\u00eda al gobierno de Pek\u00edn) persegu\u00eda el prop\u00f3sito de Londres de dividir el T\u00edbet con una parte bajo soberan\u00eda china y otra \u201caut\u00f3noma\u201d que confiaba en retener bajo su control y que supuso una delimitaci\u00f3n que China no acept\u00f3 entonces ni acepta ahora: ese es el origen de la disputa actual. La\u00a0<em>l\u00ednea Mac-Mahon<\/em>\u00a0cumpli\u00f3 la funci\u00f3n de frontera, aunque frontera esa no era entonces la principal preocupaci\u00f3n de la d\u00e9bil rep\u00fablica china de Yuan Shikai, atrapada entre la ambici\u00f3n de Gran Breta\u00f1a por apoderarse del T\u00edbet, la presi\u00f3n de la Rusia zarista sobre Mongolia, y las imposiciones de Jap\u00f3n que se concretaron en las\u00a0<em>trece exigencias<\/em>\u00a0sobre Shandong (frente a la pen\u00ednsula de Corea y Jap\u00f3n), Mongolia y Manchuria, y sobre explotaciones mineras, y que pretend\u00eda incluso tener\u00a0<em>asesores\u00a0<\/em>nipones en el gobierno de Pek\u00edn, demanda que fue aplazada.<\/p>\n<p>En 2003, el presidente chino Hu Jintao y el primer ministro indio Atal Bihari Vajpayee, del Bharatiya Janata, acordaron designar embajadores especiales para encontrar una soluci\u00f3n a las disputas fronterizas, y China reconoci\u00f3 el territorio de Sikkim (reino independiente hasta 1975, situado entre Nepal y But\u00e1n) como parte de la India. Dos a\u00f1os despu\u00e9s, la visita del primer ministro chino Wen Jiabao a Delhi, y su encuentro con el primer ministro Manmohan Singh, del Partido del Congreso, sirvi\u00f3 para establecer los criterios que han de resolver la cuesti\u00f3n de los l\u00edmites entre ambos pa\u00edses. El primer ministro chino se mostr\u00f3 favorable a la inclusi\u00f3n de India en el Consejo de Seguridad de la ONU, y a un mayor protagonismo indio en los asuntos internacionales. Adem\u00e1s, Wen y Singh definieron cuatro cuestiones claves para la relaci\u00f3n mutua: ni China ni la India ser\u00edan una amenaza para el otro pa\u00eds; establecieron que el fortalecimiento de ambos pa\u00edses es compatible en Asia y en el mundo; que las relaciones entre Pek\u00edn y Delhi tienen relevancia internacional y car\u00e1cter estrat\u00e9gico y que su colaboraci\u00f3n es imprescindible para abordar los riesgos del cambio clim\u00e1tico; finalmente, determinaron que era urgente resolver la disputa fronteriza para abordar el futuro. Por ello, China sigue apoyando la reforma del Consejo de Seguridad de la ONU, que permita la incorporaci\u00f3n de la India como miembro permanente.<\/p>\n<p>Sin embargo, la presencia en la regi\u00f3n de Estados Unidos, y su nueva pol\u00edtica asi\u00e1tica, junto a la siempre tensa relaci\u00f3n de la India con Pakist\u00e1n, complicaron la situaci\u00f3n. Apenas unos meses despu\u00e9s, en marzo de 2006, George W. Bush y Manmohan Singh anunciaban en Nueva Delhi un acuerdo de cooperaci\u00f3n entre ambos pa\u00edses, que separaba los programas nucleares civiles y militares de la India, con supervisi\u00f3n internacional. La India no ha suscrito el Tratado de No Proliferaci\u00f3n nuclear (TNP), como tampoco Pakist\u00e1n, y la soluci\u00f3n se complica por la acci\u00f3n de Islamabad: la regi\u00f3n de Gilgit-Baltist\u00e1n, un extenso territorio de 73.000 kil\u00f3metros cuadrados, ubicado entre el Xinjiang chino y Jammu y Cachemira, es administrada por Pakist\u00e1n pero disputada por los tres pa\u00edses. Islamabad, en una de las m\u00faltiples y endiabladas paradojas de la situaci\u00f3n, rechaza la aspiraci\u00f3n de sus habitantes de integrarse jur\u00eddicamente en Pakist\u00e1n, porque ello perjudicar\u00eda sus reclamaciones sobre Cachemira; adem\u00e1s, la poblaci\u00f3n de Gilgit-Baltist\u00e1n es de confesi\u00f3n chi\u00edta, que le enfrenta a la cachemira sunnita, aunque no por ello la India est\u00e1 dispuesta a renunciar al territorio. A las disputas por el glaciar de Siachen (uno de los mayores del mundo, y fuente permanente de agua), en el Karak\u00f3rum, que est\u00e1 controlado por la India, se a\u00f1ade, para mayor complejidad estrat\u00e9gica, el hecho de que justo al norte de Gilgit-Baltist\u00e1n pasa el\u00a0<em>corredor econ\u00f3mico China-Pakist\u00e1n<\/em>, uno de los brazos de la\u00a0<em>nueva ruta de la seda<\/em>\u00a0que impulsa Pek\u00edn en todo el mundo. En ese contexto de enfrentamientos, la reciente decisi\u00f3n de Modi de derogar las previsiones constitucionales sobre Jammu y Cachemira, aplicando su peligroso programa nacionalista, ha suscitado el rechazo de la izquierda india y ha creado nuevas tensiones entre los tres pa\u00edses: la medida de fuerza de Modi ocasion\u00f3 la expulsi\u00f3n del embajador indio en Pakist\u00e1n, adem\u00e1s de la suspensi\u00f3n de los flujos comerciales entre ambos pa\u00edses. Modi hab\u00eda presentado un proyecto de ley dividiendo la regi\u00f3n de Jammu y Cachemira en dos entidades, precisando que inclu\u00eda la Cachemira administrada por Pakist\u00e1n, que Delhi considera una \u201cocupaci\u00f3n\u201d. Por si hubiera pocos desacuerdos, la aprobaci\u00f3n, en diciembre de 2019, en el parlamento indio, de la enmienda del Bharatiya Janata a la Ley de Ciudadan\u00eda que otorgar\u00e1 la nacionalidad india a varios millones de bengal\u00edes de Bangla Desh, de confesi\u00f3n hinduista, pero no a los de religi\u00f3n musulmana, decisi\u00f3n que hurga en las heridas de la partici\u00f3n del subcontinente entre India y Pakist\u00e1n en 1947, complica todav\u00eda m\u00e1s la situaci\u00f3n, adem\u00e1s de abrir una seria crisis interna: la dura represi\u00f3n policial de las protestas, con centenares de detenidos, ha causado ya decenas de muertos. Esa y otras medidas de Modi, decidido a seguir por la senda del nacionalismo m\u00e1s agresivo (siendo gobernador del Gujarat no supo o no quiso impedir el pogromo de 2002 que se cobr\u00f3 la vida de centenares de indios musulmanes en la regi\u00f3n) y a aplicar su programa econ\u00f3mico derechista, han llevado al Partido Comunista (M) de India a proclamar que \u201cla tragedia de la India es que el primer ministro es el jefe de la f\u00e1brica de mentiras\u201d.<\/p>\n<p>Pese a que el Dalai Lama y su \u201cgobierno en el exilio\u201d tienen su sede en la India, algo que complica la relaci\u00f3n con Pek\u00edn, China ha impulsado el acercamiento entre ambos pa\u00edses, procurando mejorar las relaciones mutuas tanto bajo gobiernos del Congreso como con el Bharatiya Janata. En mayo de 2017, durante la visita del presidente indio a Pek\u00edn, Modi y Xi Jinping suscribieron un acuerdo conjunto por el que ambos pa\u00edses se comprometieron a buscar una soluci\u00f3n justa para sus diferencias sobre los territorios fronterizos, y suscribieron convenios sobre investigaci\u00f3n cient\u00edfica e infraestructuras ferroviarias, donde la India espera recibir ayuda y colaboraci\u00f3n de China. Volvieron a reunirse en la ciudad china de Wuhan en 2018. En octubre de 2019, Xi Jinping realiz\u00f3 una gira por Nepal e India, y se reuni\u00f3 con Modi en Mamallapuram, junto a Madr\u00e1s, con el prop\u00f3sito de mejorar las relaciones, incrementar el volumen comercial entre ambos, y coordinar las estrategias de desarrollo, y para examinar sus propuestas ante la OCS, el BRICS y el G-20, y el mecanismo de cooperaci\u00f3n entre China, India y Rusia, tan relevante para Asia y el mundo. En esa gira, acompa\u00f1aban a Xi Jinping el ministro de asuntos exteriores, Wang Yi, y los dirigentes comunistas Ding Xuexiang y Yang Jiechi. El presidente chino consigui\u00f3 que la cuesti\u00f3n de Jammu y Cachemira, y las pruebas militares que India hab\u00eda hecho en Arunachal Pradesh, no perjudicaran los v\u00ednculos entre ambos pa\u00edses, y Xi Jinping propuso a Modi una soluci\u00f3n a las disputas fronterizas basada en un acuerdo justo para ambos pa\u00edses. Tanto China como la India defienden el multilateralismo y el papel de la ONU como garante de la estabilidad internacional. Las tensiones entre India y Pakist\u00e1n, a prop\u00f3sito de la situaci\u00f3n en Cachemira, tambi\u00e9n fueron abordadas: China procura mantener buenas relaciones con ambos. Xi Jinping se hab\u00eda reunido antes de su viaje con el nuevo primer ministro pakistan\u00ed, Imran Khan, cuyo partido (<em>Pakist\u00e1n Tehreek-e-Insaf<\/em>, PTI, Movimiento por la Justicia, de derecha moderada) ha desplazado a los dos formaciones tradicionales pakistan\u00edes, la Liga Musulmana y el Partido del Pueblo, y el contenido del encuentro sirvi\u00f3 para enviar un mensaje de tranquilidad y amistad hacia la India. La negociaci\u00f3n se prolong\u00f3 con el encuentro en Delhi, a finales de diciembre de 2019, del ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, y el vicepresidente indio, Venkaiah Naidu, donde se abord\u00f3 de nuevo la cuesti\u00f3n fronteriza.<\/p>\n<p>Sin embargo, en noviembre de 2019 (pese a que el mes anterior Xi Jingping y Modi hab\u00edan acordado en su reuni\u00f3n de Mamallapuram cerrar el acuerdo) Narendra Modi retir\u00f3 a su pa\u00eds del RCEP,\u00a0<em>Asociaci\u00f3n Econ\u00f3mica Integral Regional<\/em>\u00a0(RCEP, siglas en ingl\u00e9s), una instancia de suma importancia para China. El acuerdo (que Pek\u00edn impulsa como alternativa al\u00a0<em>Acuerdo Transpac\u00edfico de Cooperaci\u00f3n Econ\u00f3mica<\/em>, TPP) ha sido constituido por quince pa\u00edses: los diez de la ASEAN (Indonesia, Malasia, Tailandia, Vietnam, Laos, Singapur, Filipinas, Birmania, Camboya y Brunei), m\u00e1s Jap\u00f3n, Australia, Corea del Sur y Nueva Zelanda, junto a China. Ser\u00e1 la mayor zona de libre comercio del planeta, aunque Jap\u00f3n ha vinculado su pertenencia a que la India contin\u00fae en el acuerdo. La raz\u00f3n fundamental para la salida decidida por Modi ha sido su temor a que la retirada de aranceles al comercio entre los miembros facilite una masiva entrada de productos chinos en la India. Pese a todo, las negociaciones contin\u00faan: si la India se incorporarse a corto plazo, la RCEP agrupar\u00eda a casi la mitad de la poblaci\u00f3n mundial. La conclusi\u00f3n de ese acuerdo constata otra paradoja, porque fue el gobierno norteamericano quien lanz\u00f3 la iniciativa para el TPP, un tratado de libre comercio dise\u00f1ado para aumentar la influencia de Estados Unidos en la gran regi\u00f3n de Asia-Pac\u00edfico, aunque despu\u00e9s Trump retir\u00f3 a Estados Unidos del TPP, que se ha visto sustituido por el RCEP, con contenidos distintos, y donde China desempe\u00f1a un papel central.<\/p>\n<p>En un preciso c\u00e1lculo, el mismo mes, el ministro indio de Defensa, Rajnath Singh, visit\u00f3 Arunachal Pradesh, gira que suscit\u00f3 una protesta del ministerio de asuntos exteriores chino recordando que su pa\u00eds no reconoce la soberan\u00eda india sobre esa regi\u00f3n y rechazando las visitas de dirigentes indios, al tiempo que reclamaba al gobierno de Delhi que respetase los intereses chinos y contribuyese al mantenimiento de la paz en los territorios fronterizos. No fue el \u00fanico gesto inamistoso de esos d\u00edas: tambi\u00e9n en noviembre de 2019, el ministro de Estado de India, Jitendra Singh, presentaba p\u00fablicamente un nuevo mapa de su pa\u00eds donde, adem\u00e1s de la reciente divisi\u00f3n administrativa de Jammu y Cachemira, presentaba a la regi\u00f3n de Ladakh con el territorio de Aksai Chin incorporado, pese a que es administrado por China. Como era previsible, la presentaci\u00f3n del nuevo mapa indio motiv\u00f3 el rechazo oficial del portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Geng Shuang, lo que, a su vez, fue considerado por el portavoz oficial indio, Raveesh Kumar, como una injerencia en los asuntos internos de su pa\u00eds. De hecho, a nadie se le escapa que la anulaci\u00f3n del estatuto de Cachemira por el gobierno de Modi responde a la gran disputa por esa regi\u00f3n que enfrenta a China, India y Pakist\u00e1n.<\/p>\n<p>Por su parte, Rusia prefiere considerar la cuesti\u00f3n cachemira como un asunto interno, y no quiere perder su privilegiada relaci\u00f3n hist\u00f3rica con la India. La compa\u00f1\u00eda estatal rusa\u00a0<em>Rosoboronexport<\/em>\u00a0firm\u00f3 un contrato con Delhi en octubre de 2018 y le entregar\u00e1 los sistemas antia\u00e9reos S-400 en septiembre de 2021, acuerdo al que se opuso Estados Unidos, que amenaz\u00f3 a Delhi con imponerle sanciones, exigiendo que dejase de comprar armas rusas. En la cita de Brasilia de los BRICS, Putin y Modi abordaron los proyectos conjuntos firmados por los dos pa\u00edses, en un momento en que aumentan los intercambios comerciales entre ambos, y con el indio K.V. Kamath presidiendo el\u00a0<em>Nuevo Banco de Desarrollo<\/em>, creado por los BRICS, como plataforma financiera para apoyar proyectos conjuntos en los que China est\u00e1 muy interesada, adem\u00e1s de India, Rusia, Brasil y Sud\u00e1frica, aunque el nuevo Brasil de Bolsonaro e incluso la India de Modi pueden frenar algunas iniciativas. Tanto Mosc\u00fa como Pek\u00edn son conscientes de que la decisi\u00f3n de Modi de anular el estatuto jur\u00eddico de Cachemira y crear, de momento sobre mapas, el nuevo Jammu y Cachemira a\u00f1adiendo al territorio bajo dominio indio el controlado por Pakist\u00e1n (Azad Cachemira y Gilgit-Baltist\u00e1n), y dise\u00f1ando el nuevo Ladakh incluyendo el territorio de Aksai Chin, que est\u00e1 en poder de China, puede complicar e incluso desestabilizar la regi\u00f3n. Modi ha sido audaz, pero su apuesta es peligrosa, y envenena la relaci\u00f3n con Pek\u00edn, que no aceptar\u00e1 hechos consumados.<\/p>\n<p>La compleja geoestrategia asi\u00e1tica incorpora tambi\u00e9n a Jap\u00f3n y Nepal. Las relaciones entre India y Jap\u00f3n alcanzaron un nuevo estadio tras el encuentro entre Modi y Shinzo Abe en 2014, de donde surgieron convenios econ\u00f3micos, acuerdos de intercambios militares, y colaboraci\u00f3n japonesa para el desarrollo de las deficientes infraestructuras indias. En septiembre de 2019 (previamente a las decisiones del gobierno indio sobre Cachemira y el RCEP) Rajnath Singh, ministro de Defensa indio, se hab\u00eda reunido en T0kio con Takeshi Iwaya, el ministro japon\u00e9s del ramo, para sondear la firma de un nuevo acuerdo de seguridad entre los dos pa\u00edses, similar a los que tiene Jap\u00f3n con Estados Unidos, Canad\u00e1, Australia, Gran Breta\u00f1a y Francia, hip\u00f3tesis que entra de lleno en la l\u00f3gica de la creaci\u00f3n del bloque contra China auspiciado por Washington: el Pent\u00e1gono y la diplomacia norteamericana trabajan con la hip\u00f3tesis de crear una alianza en Asia-Pac\u00edfico entre Estados Unidos y Jap\u00f3n, Australia y la India, con la que colaborar\u00edan otros pa\u00edses del sudeste asi\u00e1tico. Encajando todas las piezas, a miles de kil\u00f3metros de distancia, en Europa, en la reuni\u00f3n de la OTAN en Bruselas del 20 de noviembre de 2019, el secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, sin perder ocasi\u00f3n de atacar a China, insisti\u00f3 ante sus aliados (y despu\u00e9s ante la prensa, en la sede de la alianza) a unirse contra la \u201camenaza china\u201d, haciendo responsable a Pek\u00edn de las dificultades para avanzar en cuestiones de desarme con Rusia, del aumento del gasto militar en el mundo e incluso de las diferencias en el seno de la OTAN. Pompeo ment\u00eda a sabiendas, porque los problemas de desarme con Rusia a prop\u00f3sito del INF, no obedecen a que China no estuviese en el tratado, sino al abandono unilateral del mismo por Estados Unidos. Para acabar de complicar las relaciones entre Delhi y Pek\u00edn, algunos dirigentes extremistas del Bharatiya Janata, como Vineet Agarwal Sharda, se permiten declaraciones sumamente agresivas: a principios de noviembre de 2019,\u00a0<em>India Today<\/em>\u00a0se hac\u00eda eco de sus declaraciones donde acusaba a Pakist\u00e1n y China de haber liberado gases venenosos hacia la India y de ser responsables de la grav\u00edsima contaminaci\u00f3n en Delhi.<\/p>\n<p>A su vez, Nepal desempe\u00f1a un papel de bisagra en el Himalaya, emparedado entre sus dos gigantescos vecinos. Con gobierno comunista, mantiene excelentes relaciones con China, orientadas al desarrollo de la\u00a0<em>nueva ruta de la seda<\/em>. Tanto la presidenta del pa\u00eds, Bidhya Devi Bhandari, como el primer ministro, Khadga Prasad Sharma Oli, son miembros del Partido Comunista nepal\u00ed, y esa cooperaci\u00f3n se concreta en la ayuda china para la reconstrucci\u00f3n tras el terrible terremoto de abril de 2015 en Nepal y en el proyecto de comunicar los dos pa\u00edses con nuevos trenes, puertos, autopistas y vuelos que atraviesen el Himalaya. En su viaje, Xi Jinping se reuni\u00f3 tambi\u00e9n con el presidente del Partido Comunista nepal\u00ed, Pushpa Kamal Dahal,\u00a0<em>Prachanda<\/em>, organizador de la guerrilla que derrib\u00f3 a la monarqu\u00eda en 2008 e impuls\u00f3 una Asamblea constituyente que proclam\u00f3 la rep\u00fablica.<\/p>\n<p>Estados Unidos es un aliado tradicional de Pakist\u00e1n, aunque ello no ha evitado disputas entre ambos a cuenta de la situaci\u00f3n en Afganist\u00e1n, la guerrilla talib\u00e1n y los bombardeos norteamericanos sobre territorio pakistan\u00ed. A finales de 2019, en el\u00a0<em>Wilson Center<\/em>\u00a0de Washington, la embajadora Alice Wells, subsecretaria adjunta para Asia meridional del Departamento de Estado norteamericano, advert\u00eda a Pakist\u00e1n sobre los peligros del corredor econ\u00f3mico que le unir\u00e1 a China, asegurando que endeudar\u00e1 a Pakist\u00e1n, al tiempo que suger\u00eda el modelo norteamericano como el m\u00e1s adecuado y ventajoso para los pakistan\u00edes. La alianza entre Islamabad y Washington siempre ha preocupado a Delhi, insegura tambi\u00e9n por la relaci\u00f3n de Pakist\u00e1n con China: que las dos mayores potencias mundiales tengan buenas relaciones con Islamabad dificulta la pol\u00edtica exterior de Delhi y crea sombras sobre el futuro de las disputas entre India y Pakist\u00e1n, dos potencias nucleares ajenas al TNP. Delhi se niega a negociar con Islamabad sobre Cachemira, y rechaz\u00f3 con disgusto la propuesta de Trump de mediar entre los dos pa\u00edses. Mientras tanto, los vecinos enemigos se ense\u00f1an los dientes: en noviembre de 2019, India realiz\u00f3 un ensayo del misil bal\u00edstico\u00a0<em>Agni-2<\/em>, que puede llevar ojivas nucleares, acci\u00f3n que fue contestada por Pakist\u00e1n unos d\u00edas despu\u00e9s con el lanzamiento del misil bal\u00edstico\u00a0<em>Shaheen-I<\/em>, capaz de alcanzar objetivos hasta una distancia de 650 kil\u00f3metros. Pocos d\u00edas despu\u00e9s, el diario de Bombay\u00a0<em>The Economic Times<\/em>, con fuentes en el gobierno de Modi, revelaba que la India preparaba pruebas en la bah\u00eda de Bengala de su misil bal\u00edstico m\u00e1s potente, el K-4, con capacidad nuclear.<\/p>\n<p>En la reuni\u00f3n de la ASEAN celebrada en Bangkok e1 18 de noviembre de 2019, el ministro de Defensa indio, Rajnath Singh, llam\u00f3 a abstenerse de amenazas de fuerza y a no militarizar el Mar de China meridional. La India quiere garantizar la estabilidad en ese mar y avanzar\u00a0en la desnuclearizaci\u00f3n en la pen\u00ednsula de Corea, para vincular el desarrollo del Asia oriental (Jap\u00f3n y Corea del sur, pero, sobre todo, China) con el sur del continente. China, por su parte, se esfuerza en mantener gran cordialidad con la India y en asociarla a sus planes de desarrollo econ\u00f3mico, para disuadirla de la tentaci\u00f3n de aproximarse a Estados Unidos y su bloque antichino. En la reuni\u00f3n de Bangkok, Wei Fenghe, ministro de Defensa chino, exigi\u00f3 en su reuni\u00f3n con Mark Esper, jefe del Pent\u00e1gono, que Estados Unidos no agravase la situaci\u00f3n en el mar de China meridional y que dejase de utilizar Taiw\u00e1n para aumentar la tensi\u00f3n en la zona. La demanda de Wei se produjo al d\u00eda siguiente de unas provocadoras declaraciones de Esper acusando a China de recurrir a la \u201cintimidaci\u00f3n\u201d para conseguir sus objetivos. Pocos d\u00edas despu\u00e9s, el 20 y 21 de noviembre de 2019, Estados Unidos envi\u00f3 seis barcos de guerra a los archipi\u00e9lagos N\u00e1nsh\u0101 y X\u012bsh\u0101 (Spratly y Paracelso), en el Mar de China meridional, sin informar previamente, acci\u00f3n que suscit\u00f3 una fuerte protesta diplom\u00e1tica de Pek\u00edn.<\/p>\n<p>Estados Unidos, aunque eval\u00faa la posibilidad de que, en la pr\u00e1ctica, la OTAN tenga \u00e1mbito mundial, orientada contra China (adem\u00e1s de Rusia), sabe que la integraci\u00f3n de Jap\u00f3n, Australia e India es muy complicada porque exigir\u00eda transformar toda la estructura jur\u00eddica y militar de la alianza en un momento en que aumentan las tensiones con Mosc\u00fa y, en su seno, con Francia y Alemania pese a la habitual timidez de los aliados europeos para rechazar las imposicions norteamericanas. Por eso, Washington trabaja para desarrollar sus alianzas militares asi\u00e1ticas a trav\u00e9s de acuerdos parciales con esos pa\u00edses, y aunque Delhi no est\u00e1 interesada por el momento la presi\u00f3n sobre su gobierno es constante, con Estados Unidos levantando todo tipo de alarmas: China, que nunca ha invadido ning\u00fan pa\u00eds, tuvo que escuchar en la reuni\u00f3n con la ASEAN de noviembre de 2019 la dura diatriba del asistente de Trump para asuntos de Seguridad Nacional, Robert O\u2019Brien, quien acus\u00f3 a China de\u00a0<em>imperialista<\/em>, asegurando que intimida a los pa\u00edses del sudeste asi\u00e1tico en el mar de China meridional para apoderarse de los recursos naturales de esa regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de sus acuerdos con Jap\u00f3n y Corea del Sur, Washington sondea a Indonesia, \u200eFilipinas, Birmania, Thailandia e incluso Vietnam. En ese escenario, el objetivo indio de reforzar su marina para consolidar en el oc\u00e9ano \u00cdndico su presencia (hoy, mayor que la de China) es vista como una oportunidad por Estados Unidos para atraerse a Delhi. India, pese a su enorme tama\u00f1o, su poblaci\u00f3n y su importancia econ\u00f3mica, no tiene una presencia internacional equivalente: aunque no renuncia a sus reclamaciones territoriales y a su proyecci\u00f3n e impulsa acuerdos sobre todo en el \u00e1rea del oc\u00e9ano \u00cdndico, busca contener la agresividad pakistan\u00ed en Cachemira que estimula al movimiento islamista, quiere bloquear la acci\u00f3n de los servicios secretos de Islamabad a trav\u00e9s de grupos y acciones terroristas, y pretende modernizar su armamento nuclear para disuadir a Pakist\u00e1n, consolidando su poder regional en todo el sur de Asia, sin otros objetivos a medio plazo, aunque una parte de su\u00a0<em>establishment<\/em>\u00a0y del nacionalismo del Bharatiya Janata postula reforzar su poder global para evitar un nuevo orden mundial que est\u00e9 dominado por China, aun en la convicci\u00f3n de que el drag\u00f3n y el elefante est\u00e1n condenados a entenderse porque Estados Unidos s\u00f3lo ofrece un futuro de armamentismo, guerras e intervenciones militares frente al \u00fanico proyecto pac\u00edfico de alcance planetario: China con su\u00a0<em>nueva ruta de la seda<\/em>, basada en la cooperaci\u00f3n internacional, el comercio mutuamente ventajoso, la estabilidad, el desarrollo y la paz.<\/p>\n<p>Advertencia norteamericana sobre el corredor China-Pakist\u00e1n:<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Higinio Polo (El Viejo Topo, 23-5-20) &nbsp; Entre China e India, los dos pa\u00edses m\u00e1s poblados, suman casi el 40 por ciento de los habitantes del planeta, con un creciente poder econ\u00f3mico. En 2019, seg\u00fan el FMI, China tuvo un PIB (en PPA, paridad de poder adquisitivo) de 27 billones de d\u00f3lares, e India de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":40384,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14,12],"tags":[],"class_list":["post-40383","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacionales","category-politica-3"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40383"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40383"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40383\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/40384"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40383"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40383"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40383"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}