{"id":42313,"date":"2020-08-26T13:07:46","date_gmt":"2020-08-26T17:07:46","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=42313"},"modified":"2020-08-26T13:07:46","modified_gmt":"2020-08-26T17:07:46","slug":"la-intervencion-militar-norteamericana-de-1965","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2020\/08\/26\/la-intervencion-militar-norteamericana-de-1965\/","title":{"rendered":"La intervenci\u00f3n militar norteamericana de 1965"},"content":{"rendered":"<p>Jesus de la Rosa (Hoy, 21-5-19)<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>La aparici\u00f3n de mis escritos sobre la\u00a0<a href=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/tag\/revolucion-de-abril\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Revoluci\u00f3n de Abril<\/a>\u00a0de 1965 requiere una breve explicaci\u00f3n de nuestra parte. Autores nacionales y extranjeros han publicado valiosos ensayos hist\u00f3ricos sobre dicho conflicto; hecho \u00e9ste que les permite a muchos calificar de vana la esperanza nuestra de a\u00f1adir algo nuevo a lo que sobre ese tema ya se sabe.<\/p>\n<p>Sin embargo, dentro de los conocimientos generales que sobre Abril se posee, un aspecto del mismo ha quedado in\u00e9dito: el subjetivo, la experiencia vivida por muchos de los participantes en dicho acontecimiento. Es esto lo que realmente nos motiva a dictar conferencias, participar en mesas redondas, escribir libros, en fin, en aprovechar cualquier oportunidad que se nos presente de referirnos a tan magno acontecimiento.<\/p>\n<p>El relato de los hechos ocurridos en Abril de 1965 constituye un intento de incluir en nuestras consideraciones el ambiente intangible de esos aconteceres; de descubrir los puntos de vista y las motivaciones de muchos de sus actores; y de comunicarles a nuestros amables lectores c\u00f3mo sentimos la guerra quienes la vivimos. Recurriendo a mis recuerdos y a las narraciones de algunos testigos oculares de aquellos sucesos, hemos tratado de describir sus principales entornos. Si mal no recordamos, una vez le o\u00edmos afirmar al destacado historiador dominicano Frank Moya Pons que: \u201cla historia oral no sustituye a la historiograf\u00eda, sino que la complementa y llena intersticios\u201d. Parecer\u00eda diferente a lo expresado por el destacado escritor argentino Carlos Fuente, cuando, refiri\u00e9ndose a su pa\u00eds, afirma que:<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/image_content_9903485_20180427165505.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-24772 aligncenter lazyloaded\" src=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/image_content_9903485_20180427165505.jpg\" sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" srcset=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/image_content_9903485_20180427165505.jpg 400w, http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/image_content_9903485_20180427165505-239x300.jpg 239w\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"502\" data-srcset=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/image_content_9903485_20180427165505.jpg 400w, http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/image_content_9903485_20180427165505-239x300.jpg 239w\" data-src=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/image_content_9903485_20180427165505.jpg\" data-sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><\/p>\n<div class=\"google-auto-placed ap_container\"><\/div>\n<p>\u201cla memoria le da su verdadero sentido a la historia; la salva de la pretendida objetividad de los hechos de archivo; y la conecta con la colectividad y con las vidas personales. \u201dQuiz\u00e1 parezca escandaloso y hasta de mal gusto, narrar muertes, sufrimientos y tragedias ocurridas hace m\u00e1s de medio siglo. Muchos se preguntar\u00e1n: \u00bfPara qu\u00e9 recordarlos? \u00bfPara qu\u00e9 revivir tantos odios y tantos rencores? Respondemos: porque creemos que recordarlos es la mejor manera de evitar su repetici\u00f3n.<\/p>\n<p>La crueldad de algunos de los hechos ocurridos en Abril de 1965 anuncia con la alegr\u00eda de hoy la celebraci\u00f3n de los 54 a\u00f1os de una gesta que expres\u00f3 el hero\u00edsmo del pueblo dominicano en defensa de sus libertades. Entendemos que por s\u00ed misma, la suma de mis micros experiencias no puede dar como resultado una macro totalidad objetiva.<\/p>\n<p>Y que estas l\u00edneas que sobre la Guerra de Abril de 1965 tenemos a bien escribir no constituyen una historia de tan magno evento. Sin embargo, creemos que las mismas concentran, en la perspectiva de los m\u00e1s de 50 a\u00f1os transcurridos, los aspectos principales del conflicto. Resumiendo, no es la historia de Abril de 1965 la que contamos, son nuestras verdades de esa tragedia.<\/p>\n<p>El 27 de Abril de 1965, crey\u00e9ndose que todo estaba perdido, algunos dirigentes pol\u00edticos y militares sublevados buscaron refugios en embajadas extranjeras o trataron de llegar a un acuerdo de cese al fuego con sus contrarios de la Base A\u00e9rea de San Isidro contando con la mediaci\u00f3n de algunos miembros del cuerpo diplom\u00e1tico estadounidense. Otros, en cambio, decidieron combatir hasta el final.<\/p>\n<p>Al amanecer del d\u00eda 27 de Abril, las tropas de San Isidro se encontraban concentradas en la margen occidental del rio Ozama dispuestas a asaltar las posiciones constitucionalistas; para ello, contaban con tanques blindados AMX; un batall\u00f3n de fusileros; una compa\u00f1\u00eda de artiller\u00eda; y con apoyos de unidades navales y a\u00e9reas.<\/p>\n<p>Los generales de San Isidro pensaban que el disponer de un arsenal como \u00e9se resultaba m\u00e1s que suficiente para terminar de una vez por todas con la resistencia de los militares insurrectos. Ante una situaci\u00f3n como \u00e9sa, los militares constitucionalistas consideraron m\u00e1s importante que un alineamiento de artiller\u00eda, el aprovechar la reacci\u00f3n moral de los combatientes para exigirles resistir donde el combate tuviera lugar. Dicha f\u00f3rmula como soluci\u00f3n militar parecer\u00eda vaga e ilusoria; pero, era la m\u00e1s v\u00e1lida para explotar las fuerzas de una agrupaci\u00f3n militar erigida ya en toda una muchedumbre de gentes dispuestas a batirse hasta el final.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>La intervenci\u00f3n militar norteamericana de 1965 (2 de 5) <\/strong><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Jes\u00fas de la Rosa (Hoy, 28-5-19)<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Recurriendo a mis recuerdos y a las confesiones y pareceres de unos que otros testigos oculares tratamos de describir los entornos de lo que aqu\u00ed pas\u00f3 en abril de 1965. Sabemos que esto tiene sus limitaciones y que, por s\u00ed misma, la suma de nuestras micro experiencias no puede dar como resultado una macro totalidad. Narramos hechos en los cuales tomamos parte. Pero, nuestros juicios al respeto no est\u00e1n respaldados por documentos ni por citas de eruditos. No obstante, sabemos que para escribir con entera propiedad la historia de lo sucedido no basta con haber sido testigo y participante en esa gesta como lo fuimos nosotros; se necesita algo m\u00e1s; se requiere de talento y dotes de historiador; tambi\u00e9n, de disponer de documentaciones que reposan en archivos militares cuidadosamente guardados, a los cuales pocas personas han tenido y tienen acceso.<\/p>\n<p>Al amanecer del 27 de abril de 1965, las tropas de San Isidro se encontraban concentradas en la margen oriental del r\u00edo Ozama, listas para asaltar las posiciones constitucionalistas. Alrededor de las seis de la ma\u00f1ana de ese mismo d\u00eda, dichas tropas iniciaron el ataque; pero, ante el empuje y arrojo del ej\u00e9rcito constitucionalista, no pudieron avanzar. Despu\u00e9s de horas de combate, alrededor del mediod\u00eda las tropas de San Isidro abandonaron el combate, dejando abandonados valiosos equipos b\u00e9licos incluyendo tanques y carros de asalto. Despu\u00e9s de dicha batalla, conocida como la Batalla del Puente, los militares constitucionalistas aumentaron sus efectivos y reafirmaron sus dominios de la ciudad.<\/p>\n<p>Conjurado el peligro de San Isidro, las tropas constitucionalistas acompa\u00f1adas por combatientes civiles enfilaron hacia la Fortaleza Ozama asiento de los temibles y odiados polic\u00edas contra motines \u201cCascos Blancos\u201d. Por medio de altavoces, los mandos constitucionalistas convidaron a las tropas policiales encerradas en el fort\u00edn a rendirse. El Jefe de las mismas, aunque confiado, no ten\u00eda ning\u00fan plan de acci\u00f3n concertado con los dem\u00e1s cuarteles policiales de la ciudad, las cuales, por dem\u00e1s, ya hab\u00edan ca\u00eddo en manos de los constitucionalistas. Durante algunas horas, no hubo m\u00e1s que horror, muertes y derramamiento de sangre. Despu\u00e9s de prolongados esfuerzos, los mandos constitucionalistas lograron controlar la situaci\u00f3n e impedir que esa org\u00eda malsana continuara. Un cierto n\u00famero de oficiales y alistados de los llamados Cascos Blancos se lanzaron al r\u00edo Ozama pereciendo algunos de ellos ahogados o v\u00edctima de los ataques de tiburones. S\u00f3lo unos pocos lograron escapar de aquel infierno. Toda resistencia le result\u00f3 in\u00fatil. Cerca del mediod\u00eda del 27 de abril, las tropas policiales sitiadas enarbolaron banderas blancas en se\u00f1al de rendici\u00f3n. Los constitucionalistas tomaron m\u00e1s de 400 prisioneros y una cantidad considerable de armamentos conque armar, como as\u00ed lo hicieron, a cuantas personas desearon incorporarse a la lucha revolucionaria.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n ocurrieron varios cambios en la estructura de mando de los dos bandos en pugna: el coronel Francisco Alberto Caama\u00f1o De\u00f1\u00f3 surgi\u00f3 como jefe pol\u00edtico y caudillo militar de las tropas constitucionalistas integradas a partir de entonces por militares y civiles, al mismo tiempo que en la Base A\u00e9rea de San Isidro se instalaba una Junta Militar encabezada por el coronel Pedro Bartolom\u00e9 Benoit.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de los combates del 26 y el 27 de Abril de 1965, los mentores norteamericanos que respaldaban a los de San Isidro entendieron que no exist\u00eda en el Ej\u00e9rcito regular capacidad militar ni disposici\u00f3n para enfrentarse grupos de militares y pueblerinos en v\u00eda de convertirse en un ej\u00e9rcito popular.<\/p>\n<p>La Revoluci\u00f3n de Abril de 1965 constituy\u00f3 una fuente inagotable de ense\u00f1anzas militares, pol\u00edticas y morales. Han transcurrido 54 a\u00f1os desde que se inici\u00f3; pero, todav\u00eda sangran algunas heridas. Peor a\u00fan, no son muchos los dominicanos que posee una idea acabada de esa tragedia que condiciona tanto nuestra vida de hoy.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>La intervenci\u00f3n militar norteamericana de 1965 (3 de 5)<\/strong><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Jes\u00fas de la Rosa (Hoy, 4-6-19)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nos proponemos seguir contribuyendo al deber com\u00fan de todos los dominicanos de evitar que acontecimientos como los escenificados aqu\u00ed en abril de 1965 vuelvan a repetirse. Al paso de los a\u00f1os, dichos sucesos han venido situ\u00e1ndose en una perspectiva que nos permitir\u00e1 en un futuro cercano examinarlos con cierta objetividad y precisi\u00f3n; pero, una serie de dificultades todav\u00eda se interponen en el camino de lograrlo. En la p\u00e1gina 304 de su libro \u201cLa Esperanza Desgarrada\u201d, el escritor italiano Piero Gleijeses escribe: \u201cpara los funcionarios norteamericanos, el levantamiento del 24 de abril hab\u00eda sido una total sorpresa. Y hab\u00eda estallado en momento en que la embajada estaba media vac\u00eda. Desde el 23 de abril, el embajador Bennett se encontraba en su nativo estado de Georgia visitando a su madre que estaba enferma\u201d. Otros altos funcionarios de la embajada norteamericana en Santo Domingo se encontraban fuera de su puesto de trabajo en momentos del estallido al cual nos estamos refiriendo, quedando al frente de la Embajada el encargado de negocios William Connett, quien hac\u00eda s\u00f3lo algunos meses que ocupaba dicho cargo.<\/p>\n<p>Los d\u00edas 26, 27 y 28 de abril de 1965, despu\u00e9s de su triunfo en la batalla del Puente y en la toma de la fortaleza Ozama, los militares constitucionalistas reafirmaron su dominio en la ciudad de Santo Domingo y para su ganancia de causa, casi todos los cuarteles militares del interior del pa\u00eds le manifestaron su apoyo, en momentos en que los nervios y la emoci\u00f3n empa\u00f1aban el ambiente de la Base A\u00e9rea de San Isidro y la del Centro de Entrenamiento Militar de las Fuerzas Armadas (CEFA) bajo la jefatura de los generales El\u00edas Wessin y Wessin y Juan de los C\u00e9spedes, all\u00ed estuvo en la madrugada del d\u00eda 27 el Jefe del Grupo Norteamericano de Asesor\u00eda Militar (MAAG) quien pudo constatar la atm\u00f3sfera de miedo que all\u00ed reinaba con casi todos los pilotos cansados y desanimados, y una cantidad considerable de oficiales llorando.<\/p>\n<p>A las tres de la tarde del 28 de abril de 1965, el presidente de los Estados Unidos, Lyndon B. Johnson, recibi\u00f3 en su despacho de la Casa Blanca un cable de su embajador acreditado en Rep\u00fablica Dominicana que dec\u00eda que la situaci\u00f3n all\u00ed se hab\u00eda tornado peligrosa para los intereses estadounidenses, que las autoridades encargadas de hacer cumplir las leyes y de mantener el orden p\u00fablico le hab\u00edan avisado que la situaci\u00f3n estaba completamente fuera de su control y que la Polic\u00eda Nacional y las Fuerzas Armadas (enti\u00e9ndase tropas militares de la Base A\u00e9rea de San Isidro y del llamado CEFA) no ofrec\u00edan ninguna garant\u00eda respecto a la seguridad de los ciudadanos norteamericanos residente o de tr\u00e1nsito por la Rep\u00fablica Dominicana. A las pocas horas de recibir esa nota, el presidente de los Estados Unidos anunciaba desde Washington que hab\u00eda ordenado al Secretario de Estado de Defensa disponer de las tropas necesarias para salvaguardar la vida y los intereses de los norteamericanos residentes en Rep\u00fablica Dominicana. Otro cable recibido m\u00e1s tarde por el mandatario yanqui subrayaba que el Ej\u00e9rcito Constitucionalista, integrados por militares y civiles, hab\u00edan derrotado a las tropas de San Isidro en la Batalla del Puente Duarte y tomado la Fortaleza Ozama, asiento de los temibles y odiados polic\u00edas cascos blancos. Y que en las provincias del interior del pa\u00eds, las gentes se lanzaban a las calles en apoyo al Ej\u00e9rcito Constitucionalista y en reclamo de reponer a Juan Bosch en la Presidencia de la Rep\u00fablica sin elecciones.<\/p>\n<p>Los constitucionalistas hab\u00edan salido triunfante de la guerra civil, en los precisos momentos en que una fuerza de tarea de la Armada de los Estados Unidos compuesta por 42 unidades navales con el porta aviones Boxer como buque madre pon\u00eda proa hacia la Rep\u00fablica Dominicana. Despu\u00e9s de ser instruido al respecto, el coronel Pedro Bartolom\u00e9 Benoit formul\u00f3 por escrito una solicitud de intervenci\u00f3n militar norteamericana fundamentada en la necesidad de proteger las vidas y los bienes de los ciudadanos norteamericanos de paso o residentes en el pa\u00eds. La invasi\u00f3n militar norteamericana a la Rep\u00fablica Dominicana hab\u00eda comenzado ya.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>La intervenci\u00f3n militar norteamericana de 1965 (4 de 5)<\/strong><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Jes\u00fas de la Rosa (Hoy, 11-6-19)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La mayor parte de los documentos alusivos a la Revoluci\u00f3n de Abril de 1965 reposan en archivos a los cuales los investigadores interesados en el tema no siempre tienen acceso. Muchos de los cedularios referentes a las actuaciones de las tropas interventoras estadounidenses permanecen guardados en los archivos de la Armada norteamericana y en los de ciertas instituciones de los Estados Unidos. Suponemos que los legajos de la administraci\u00f3n constitucionalista llevados a Europa por el coronel Francisco Alberto Caama\u00f1o De\u00f1\u00f3 a su salida del pa\u00eds en enero de 1966 reposan, al igual que otros, en archivos cubanos.<\/p>\n<p>Por lo expuesto en el p\u00e1rrafo anterior, muchos de los aspectos esenciales de la Revoluci\u00f3n de Abril de 1965 han tenido que basarse en fuentes partidarias comprometidas con uno de los bandos. Algunos testigos y actores que ocuparon puestos de mucha responsabilidad han preferido guardar silencio en relaci\u00f3n con el tema; otros han postergado, no sabemos hasta cu\u00e1ndo, la publicaci\u00f3n de sus memorias. Ciertos documentos de gran valor hist\u00f3rico est\u00e1n en manos de personas negadas a ponerlos al cuidado de terceros. Afortunadamente, en los \u00faltimos a\u00f1os, a pesar de todos esos inconvenientes, se han venido poniendo a disposici\u00f3n de algunos que otros historiadores una considerable cantidad de documentos sobre la revuelta abrile\u00f1a, entre los que cabe mencionarse fotocopias de escritos de archivos desclasificados; memoria de importantes actores, entre otros. Los archivos militares de nuestro pa\u00eds, al menos los comprendidos en 1930 y 1965, fueron enviados al Archivo General de la Naci\u00f3n; y en la actualidad se trabaja para ponerlos a disposici\u00f3n de historiadores, de investigadores y de personas interesadas en dicho tema.<\/p>\n<p>Los d\u00edas 26, 27 y 28 de abril de 1965, despu\u00e9s de su triunfo en la Batalla del Puente y en la toma de la Fortaleza Ozama, los militares constitucionalistas reafirmaron su dominio en la ciudad de Santo Domingo y, para su ganancia de causa, las comandancias de casi todos los cuarteles militares localizados en el interior del pa\u00eds le manifestaron su apoyo, contrario a lo que en esos mismos momentos suced\u00eda en la Base A\u00e9rea de San Isidro y en el Centro de Entrenamiento de las Fuerzas Armadas (CEFA). En esos dos lugares se respiraba una atm\u00f3sfera de dolor y de miedo; los soldados estaban cansados y muchos hab\u00edan desertado; y los pilotos y algunos de los oficiales lloraban desconsolados. Era que la naturaleza de la rebeli\u00f3n hab\u00eda cambiado entre el 25 y 27 de abril como bien lo planteaba el destacado historiador Roberto Cass\u00e1: \u201clo que debi\u00f3 quedar como un pronunciamiento militar y popular incuestionable devino en guerra civil (\u2026.) El desenlace del 27 d abril en el Puente Duarte presagiaba un nuevo tipo de Estado, ya que la derrota de la casta militar derechista replanteaba los t\u00e9rminos de poder en la sociedad dominicana. Quedaba, por consiguiente, un camino despejado para la puesta en vigencia de los contenidos sociales consignados en la Constituci\u00f3n repuesta, en lo adelante con un matiz revolucionario que probablemente incluir\u00eda transformaciones m\u00e1s profundas\u201d<\/p>\n<p>El 28 de abril de1965, el sue\u00f1o de Juan Pablo Duarte y el de los dem\u00e1s miembros de la Sociedad la Trinitaria de vivir en una Rep\u00fablica Dominicana libre e independiente de todo poder extranjero se hab\u00eda hecho realidad. Pero, \u00bfqu\u00e9 decir de la solicitud de algunos generales y oficiales de nuestras Fuerzas Armadas dirigida al presidente de los Estados Unidos pidi\u00e9ndole que nuestro pa\u00eds fuera intervenido? Esto merece de nuestra parte una respuesta desapasionada y veraz. La variabilidad de las fuerzas amadas como instituciones del Estado, y la consideraci\u00f3n de esa variabilidad en el tiempo, en el espacio y en las circunstancias del medio ambiente en que se desenvuelven, ser\u00e1n siempre condiciones a tener en cuenta para comprender, sin las deformaciones de los convencionalismos ni la rigidez de im\u00e1genes falsas, las razones de eficacia y las causas de fracaso de algunas de ellas.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>La intervenci\u00f3n militar norteamericana de 1965 (5 de 5)<\/strong><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Jes\u00fas de la Rosa (Hoy, 18-6-19)<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El movimiento Enriquillo, integrado en su mayor\u00eda por militares de carrera, casi todos graduados en academias extranjeras, tuvo como objetivos principales el restablecer el derrocado Gobierno Constitucional del \u00b4profesor Juan Bosch y el de combatir la corrupci\u00f3n dentro de las Fuerzas Armadas. La sapiencia y determinaci\u00f3n de ese grupo, dirigido en principio por los coroneles Rafael Tom\u00e1s Fern\u00e1ndez Dom\u00ednguez y Hernando Ram\u00edrez, se puso muy de manifiesto en la organizaci\u00f3n del golpe de Estado que derroc\u00f3 el gobierno de facto del doctor Donald Reid Cabral, la batalla del Puente Duarte y la toma de la Fortaleza Ozama. Con algunas que otras excepciones, el anhelo de reformas sociales de dicho grupo era modesto, teniendo poco en com\u00fan con \u201clos cabezas calientes y los politiqueros de la \u00e9poca\u201d<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con la actuaci\u00f3n del grupo de militares al cual nos referimos en el p\u00e1rrafo anterior, el escritor italiano Piero Gleijeses, en la p\u00e1gina 475 de su libro \u201cLa Esperanza Desgarrada\u201d, expresa que: \u201caquellos d\u00edas de lucha hab\u00edan dejado una mancha indeleble en muchos oficiales constitucionalistas, especialmente en los que tomaron parte en la batalla del Puente Duarte. Hab\u00edan peleado no por el pueblo, sino junto a \u00e9l. Hab\u00edan experimentado el valor y el esp\u00edritu de sacrificio de los infelices y la traici\u00f3n y la cobard\u00eda de tantos de sus compa\u00f1eros oficiales. Su relaci\u00f3n con la poblaci\u00f3n y en consecuencia, su actitud hacia los cambios sociales, nunca (pero nunca) pod\u00eda volver a ser la de antes\u201d. Es que poco importa que en los movimientos b\u00e9licos de un futuro cercano dispongan de armamentos mucho m\u00e1s poderosos que los empleados por ambos bandos en la Guerra de Abril de 1965. Los factores de \u00edndole espiritual y moral del hombre y de la mujer no han de ceder su principalidad mientras los conflictos b\u00e9licos sigan siendo problemas de vida o muerte para el Estado, y m\u00e1s que para \u00e9ste, para la comunidad que le da vida.<br \/>\nA principio de la d\u00e9cada de los a\u00f1os sesenta del pasado siglo 20, el gobierno de Hait\u00ed encabezado por un dictador de nombre Fran\u00e7ois Duvalier inici\u00f3 una pol\u00edtica de relaciones con pa\u00edses socialistas, comenzando con Polonia y Checoslovaquia que no fue del agrado del presidente de los Estados Unidos, John Kennedy, quien desencaden\u00f3 una serie de acciones para derrocarlo. Pero, como veremos m\u00e1s adelante, lo que hizo el gobernante estadounidense para deponer al dictador haitiano result\u00f3 en el derrocamiento del gobierno del profesor Juan Bosch, el 25 de septiembre de 1963.<br \/>\nComo lo expresara el expresidente Juan Bosch diez a\u00f1os despu\u00e9s de haber sido derrocado: \u201cel golpe de 1963 no fue planeado, pero hubo que darlo para salvar a John F. Kennedy del esc\u00e1ndalo internacional que hubiera sido inevitable, pues como hab\u00edamos dicho, lo que hizo el gobierno presidido por \u00e9l no lo hab\u00eda hecho ning\u00fan otro en la historia: organizar campamentos guerrilleros en territorio de un Estado amigo ocult\u00e1ndole esa actuaci\u00f3n al jefe de ese Estado; pero, adem\u00e1s hacerlo mientras se presentaba ante el mundo como el campe\u00f3n armado que luchaba contra los que apoyaban guerrillas en otros pa\u00edses\u2026.\u201d En resumen, el golpe de Estado que derroc\u00f3 su gobierno el 25 de septiembre de 1963 fue una consecuencia de la intervenci\u00f3n norteamericana en nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p>Afortunadamente, hay otra realidad m\u00e1s expresiva, m\u00e1s plausible, m\u00e1s general, m\u00e1s humana: el af\u00e1n de los dominicanos (plural masculino) de vivir en paz, en libertad, en bien y en la verdad. Alcanzar dicha meta no es imposible. A ella se puede llegar por la unidad en la acci\u00f3n de las instituciones sociales creadas para hacer fecunda la vida con el vigor, con el entendimiento y la cooperaci\u00f3n de todos.<br \/>\nPara que constituyan la m\u00e1s expresiva encarnaci\u00f3n de la nacionalidad, las Fuerzas Armadas deben ser en esencia instituciones sociales, soporte del Estado al cual sirven y asisten.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jesus de la Rosa (Hoy, 21-5-19) \u00a0 La aparici\u00f3n de mis escritos sobre la\u00a0Revoluci\u00f3n de Abril\u00a0de 1965 requiere una breve explicaci\u00f3n de nuestra parte. Autores nacionales y extranjeros han publicado valiosos ensayos hist\u00f3ricos sobre dicho conflicto; hecho \u00e9ste que les permite a muchos calificar de vana la esperanza nuestra de a\u00f1adir algo nuevo a lo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":9539,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5,17],"tags":[],"class_list":["post-42313","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nacionales","category-sociedad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42313"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42313"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42313\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":42314,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42313\/revisions\/42314"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9539"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42313"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42313"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42313"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}