{"id":42444,"date":"2020-09-03T11:10:31","date_gmt":"2020-09-03T15:10:31","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=42444"},"modified":"2020-09-03T11:10:31","modified_gmt":"2020-09-03T15:10:31","slug":"a-la-sombra-de-la-bomba","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2020\/09\/03\/a-la-sombra-de-la-bomba\/","title":{"rendered":"A la sombra de la Bomba"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/autor\/miguel-candel\/\">Miguel Candel<\/a> (Sin Permiso, 3-9-20)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El esp\u00edritu de 1945<\/strong><\/p>\n<p>El a\u00f1o 1945 fue un a\u00f1o importante. En muchos aspectos, casi todos buenos. Se consum\u00f3 la derrota militar y pol\u00edtica del nazi-fascismo en Europa y del militarismo japon\u00e9s en el Extremo Oriente. Se celebr\u00f3 en San Francisco la conferencia multinacional de la que surgi\u00f3 la Carta de las Naciones Unidas y todo el conjunto de organizaciones y organismos internacionales que constituyen el llamado Sistema de las Naciones Unidas. Gracias a los esfuerzos de algunos de dichos organismos, millones de expatriados a causa de la guerra pudieron emprender el camino de regreso a sus lugares de origen (hecho ensombrecido, no obstante, por los lamentables casos de deportaciones forzosas de poblaciones de cultura alemana radicadas desde mucho tiempo antes en algunos pa\u00edses del Este, como ocurri\u00f3, por ejemplo, con los alemanes residentes desde mediados del siglo XVIII, como m\u00ednimo, en Silesia, regi\u00f3n recuperada en 1945 por Polonia). Asimismo se iniciaron en varios pa\u00edses europeos las reformas sociales que dar\u00edan origen al Estado del Bienestar. En definitiva, un nuevo esp\u00edritu surgi\u00f3 de las ruinas de las ciudades y de los campos devastados: un sentimiento de solidaridad asentado en la experiencia de los enormes sufrimientos colectivos padecidos durante seis largos a\u00f1os de conflagraci\u00f3n mundial y animado por la voluntad de impedir a toda costa que aquel horror pudiera volver a repetirse. Un film relativamente reciente del director brit\u00e1nico Ken Loach lo bautiz\u00f3 sin m\u00e1s como \u201cEl esp\u00edritu de 1945\u201d.<\/p>\n<p>Pasemos por alto de momento el hecho de que ese esp\u00edritu pronto empezar\u00eda a perder su \u00edmpetu inicial y que las solidaridades tejidas entre los miembros de la coalici\u00f3n antifascista apenas sobrevivieron dos a\u00f1os, para dar paso a m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os de \u201cguerra fr\u00eda\u201d. Lo que no podemos pasar por alto es lo que ocurri\u00f3 hace, ahora en agosto, 75 a\u00f1os justos: las dos masacres nucleares de Hiroshima (el d\u00eda 6) y Nagasaki (el d\u00eda 9). De modo que 1945 no vio s\u00f3lo el esperanzador nacimiento de las Naciones Unidas con sus mecanismos de seguridad colectiva y de preservaci\u00f3n de la paz, no vio s\u00f3lo la paulatina aplicaci\u00f3n de pol\u00edticas sociales promotoras de la igualdad, sino que vio tambi\u00e9n c\u00f3mo se alzaba por primera vez la siniestra nube en forma de hongo que anunciaba el comienzo de la Era At\u00f3mica. De modo que 1945 quedar\u00eda terriblemente marcado para siempre como el A\u00f1o de la Bomba. (Un servidor, que naci\u00f3 precisamente a comienzos de ese a\u00f1o, no puede, pues, sentirse todo lo orgulloso que podr\u00eda si no hubiera tenido tan rotundo \u201c\u00e9xito\u201d el \u201cproyecto Manhattan\u201d.)<\/p>\n<p>Al principio no falt\u00f3 la literatura apolog\u00e9tica sobre la Bomba (la bomba por antonomasia). Por un lado se trataba de quitar hierro a sus efectos destructivos y, por otro, de ensalzar sus presuntos efectos ben\u00e9ficos. Sobre lo primero recuerdo un ejemplo entre mil: un periodista norteamericano que pretend\u00eda, en una revista de divulgaci\u00f3n cient\u00edfica, que un simple muro del espesor habitual en las construcciones civiles de los a\u00f1os 40-50 bastaba para proteger de la radiaci\u00f3n; consideraci\u00f3n que complementaba diciendo que, al fin y al cabo, en el bombardeo de Dresde del 13 de febrero de 1945 muri\u00f3 tanta o m\u00e1s gente que en Hiroshima (cosa rigurosamente falsa, sobre todo si se tienen en cuenta los efectos retardados de la radiaci\u00f3n y la evoluci\u00f3n ulterior de las heridas).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/hiroshima-damage.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-18592 aligncenter\" src=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/hiroshima-damage.jpg\" alt=\"\" width=\"828\" height=\"553\" srcset=\"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/hiroshima-damage.jpg 400w, https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/hiroshima-damage-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 828px) 100vw, 828px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Sobre lo segundo, pocos coet\u00e1neos m\u00edos ser\u00e1n los que no recuerden la expresi\u00f3n \u201c\u00e1tomos para la paz\u201d. Se hac\u00eda referencia con ello, obviamente, al aprovechamiento de la energ\u00eda nuclear con fines civiles, como la generaci\u00f3n de electricidad, etc. Dejando de lado la cuesti\u00f3n de los pros y contras de las centrales nucleares (que ya es mucho dejar, despu\u00e9s de experiencias como las de Chern\u00f3bil y Fukushima, por ejemplo), lo cierto es que la Bomba ha pendido sobre nuestras cabezas, como espada de Damocles planetario, durante los cuarenta a\u00f1os largos de guerra fr\u00eda y todav\u00eda sigue haci\u00e9ndolo, aunque no lo parezca.<\/p>\n<p><strong>De lo que nos hemos librado (de momento)<\/strong><\/p>\n<p>Ante todo hay que se\u00f1alar que, con ocasi\u00f3n de la efem\u00e9rides, diversos libros relacionados con la Bomba han salido o est\u00e1n saliendo estos d\u00edas al mercado. Me limitar\u00e9 en este texto a comentar datos extra\u00eddos de dos de ellos:\u00a0<em>The Age of Hiroshima<\/em>, compilado por Michael D. Gordin y G. John Ikenberry y publicado por la Universidad de Princeton (NJ); y\u00a0<em>The Bomb: Presidents, Generals, and the Secret History of Nuclear War<\/em>, de Fred Kaplan, publicado por Simon and Schuster.<\/p>\n<p>En primer lugar hay que recordar que la deflagraci\u00f3n de \u201cLittle Boy\u201d (\u201csimp\u00e1tico\u201d apodo puesto por alg\u00fan responsable del operativo a la bomba de uranio lanzada sobre Hiroshima el 6-8-1945) caus\u00f3 en pocos minutos entre 70.000 y 80.000 muertos y un n\u00famero equivalente de heridos. Sumando los miles m\u00e1s que fueron muriendo a lo largo de varios meses por los efectos a medio plazo de la explosi\u00f3n, al acabar 1945 Hiroshima hab\u00eda perdido el 40% de su poblaci\u00f3n y el 90%, entre muertos y heridos, de su personal sanitario. Bastante m\u00e1s del doble, por tanto, que las v\u00edctimas del mencionado bombardeo de Dresde (pese a lo cual, todav\u00eda se sigue oyendo y leyendo por ah\u00ed en los medios que la bomba de Hiroshima mat\u00f3 a 35.000 personas: al parecer, el periodista antes aludido hizo escuela\u2026 o aplic\u00f3 un gui\u00f3n oficial\u00a0<em>made in Washington<\/em>\u00a0que se sigue aplicando a rajatabla).<\/p>\n<p>Como dicen los autores de los libros citados, no fue s\u00f3lo el efecto disuasor producido por la consideraci\u00f3n de los niveles de destrucci\u00f3n que el uso de la Bomba causar\u00eda en todo el planeta lo que impidi\u00f3 que se volviera a emplear hasta nuestros d\u00edas, sino bastantes dosis de suerte, porque la acumulaci\u00f3n de factores de riesgo no dej\u00f3 de crecer durante la guerra fr\u00eda y, aunque nadie o casi nadie hable de ello, sigue creciendo cada d\u00eda que pasa.<\/p>\n<p>En efecto, como refleja con magistrales dosis de humor negro el film de Stanley Kubrik \u201c\u00bfTel\u00e9fono rojo? Volamos hacia Mosc\u00fa\u201d (1964), la propia l\u00f3gica de la \u201cdisuasi\u00f3n\u201d (la famosa \u201cdestrucci\u00f3n mutua asegurada\u201d, MAD, que en ingl\u00e9s, oportunamente, significa \u201cloco\u201d) ha hecho que, para disuadir eficazmente al enemigo, es decir, para convencerlo de que tu bando est\u00e1 dispuesto a usar la Bomba (\u00fanica manera, seg\u00fan dicha l\u00f3gica, de impedir que el otro bando la use), uno mismo acaba convenci\u00e9ndose, no ya de la posibilidad, sino de la probabilidad de usarla. De ah\u00ed a que la tensi\u00f3n psicol\u00f3gica creada por esa din\u00e1mica lleve a alguien a \u201capretar el bot\u00f3n\u201d (creyendo, por ejemplo, que \u201cel otro\u201d est\u00e1 a punto de apretarlo), no hay demasiado margen (por eso se fueron estableciendo complejos protocolos que requer\u00edan la intervenci\u00f3n de m\u00e1s de una sola persona para dar luz verde a un ataque nuclear).<\/p>\n<p>Lo cierto es que la inercia de la disuasi\u00f3n acab\u00f3 acumulando no menos de 30.000 cabezas nucleares en el arsenal de cada una de las dos superpotencias, los Estados Unidos y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, suficientes, seg\u00fan c\u00e1lculos previos a los primeros acuerdos de desarme suscritos por Gorbachov y Reagan, para destruir diecisiete veces toda la vida en la Tierra.<\/p>\n<p><strong>Matar moscas (y todo lo que las rodea) a ca\u00f1onazos<\/strong><\/p>\n<p>La monstruosidad de esa capacidad destructiva quiz\u00e1 quede mejor reflejada en un ejemplo particular que en el c\u00f3mputo global de capacidad aniquiladora. Cuenta Kaplan en su libro que a los quince d\u00edas de tomar posesi\u00f3n de su cargo el presidente Kennedy, su secretario (ministro) de Defensa, Robert McNamara asisti\u00f3 por primera vez a una reuni\u00f3n con los altos mandos de las fuerzas armadas para pasar revista al llamado Plan Operacional \u00danico Integrado (SIOP, por sus siglas en ingl\u00e9s). Dicho plan preve\u00eda miles de posibles objetivos de un ataque nuclear repartidos por todo el territorio del \u201cenemigo\u201d (bloque sovi\u00e9tico y \u201cafines\u201d, incluidos algunos pa\u00edses que acababan de romper con Mosc\u00fa). Entre dichos objetivos figuraba una simple instalaci\u00f3n de radar para la defensa antia\u00e9rea situado en Albania. La bomba destinada para destruir tan peligroso blanco ten\u00eda \u00a1trescientas veces! la potencia de la bomba de Hiroshima\u2026<\/p>\n<p>Otro ejemplo de parecida envergadura, aunque multiplicado por varias decenas, lo brinda el parad\u00f3jico resultado de los presuntos esfuerzos del gobierno del presidente Carter para aplicar una doctrina de \u201cdefensa\u201d que redujera en lo posible los efectos catastr\u00f3ficos de una confrontaci\u00f3n nuclear: la idea era limitar los ataques, de manera que los blancos dejaran de ser las ciudades y pasaran a ser meramente los centros de mando del enemigo. H\u00e1bilmente, los redactores del SIOP rehicieron la estrategia de manera que los misiles nucleares pasaran a apuntar a todos los centros oficiales de la Administraci\u00f3n sovi\u00e9tica; pero previendo con gran sagacidad que los dirigentes podr\u00edan muy bien, ante la inminencia de una confrontaci\u00f3n, refugiarse en sus domicilios particulares, decidieron asignar una carga nuclear, no solo a cada uno de dichos centros oficiales, sino tambi\u00e9n a cada residencia, urbana o rural (las famosas \u201cdachas\u201d) de cada uno de los dirigentes designados como objetivos\u2026<\/p>\n<p><strong>\u00bfVale la pena?<\/strong><\/p>\n<p>Al menos en la l\u00f3gica seguida por los estrategas norteamericanos, la idea clave que deb\u00eda presidir cualquier an\u00e1lisis sobre la conveniencia o no de desencadenar una guerra nuclear pod\u00eda formularse con una \u00fanica palabra: \u201cprevalecer\u201d. Todo c\u00e1lculo deb\u00eda ce\u00f1irse a ese criterio: val\u00eda la pena lanzarse a una guerra nuclear siempre que estuviera garantizado que el resultado ser\u00eda que los Estados Unidos acabaran \u201cprevaleciendo\u201d. \u00bfQu\u00e9 significaba eso en concreto? Seg\u00fan el presidente Eisenhower, que fue quien en realidad inici\u00f3 la carrera nuclear pensando (con la mentalidad de quienes decidieron lanzar las bombas sobre el Jap\u00f3n en 1945) que su uso era menos \u201ccaro\u201d que el de armas convencionales, prevalecer quer\u00eda decir simplemente \u201cno perder m\u00e1s de lo debido\u201d. Harold Brown, secretario de Defensa de Carter intent\u00f3, sin demasiado \u00e9xito, concretar algo m\u00e1s: se trataba de lanzar una guerra nuclear s\u00f3lo si era posible acabarla \u201cen condiciones aceptables que fueran tan favorables como pr\u00e1cticas\u201d. Clar\u00edsimo.<\/p>\n<p>En cuanto al c\u00e1lculo de costes en vidas humanas, que en principio parece que deber\u00eda ser el criterio fundamental, a comienzos de los a\u00f1os 60 los responsables del Mando A\u00e9reo Estrat\u00e9gico (SAC) de los EE.UU. calcularon que sus planes de guerra nuclear causar\u00edan al enemigo (rusos, chinos y europeos orientales) unas bajas directas (por efecto inmediato de las bombas) de 275 millones (sin contar, por tanto, las bajas causadas por los efectos a medio y largo plazo, que un c\u00e1lculo moderado no har\u00eda bajar de varias decenas de millones m\u00e1s). Pero siempre hay quien tiene la virtud de simplificar los par\u00e1metros necesarios para determinar si vale la pena lanzarse a una guerra at\u00f3mica: el general Thomas Powell, a la saz\u00f3n comandante en jefe del SAC, le espet\u00f3 en cierta ocasi\u00f3n a un consejero del gobierno que instaba a los militares a hacer planes de guerra que rebajaran aquellas cifras de v\u00edctimas: \u201cMire usted, si al final de la guerra quedan dos americanos y un ruso, hemos ganado\u201d. Elemental (tanto como el cerebro de Thomas Powell, que ignoro si est\u00e1 conservado en formol en alg\u00fan s\u00f3tano del Pent\u00e1gono).<\/p>\n<p><strong>\u00bfPas\u00f3 el peligro?<\/strong><\/p>\n<p>Pero bueno, esa pesadilla ya pas\u00f3, \u00bfno? A partir de las negociaciones de Ginebra entre Reagan y Gorbachov que dieron lugar al primer acuerdo START (Tratado de Reducci\u00f3n de Armas Estrat\u00e9gicas), el monstruoso arsenal de cabezas nucleares de los EE.UU. y la URSS empez\u00f3 a disminuir hasta hacerlo en un 90%. Aparentemente, esa tendencia se vio reforzada por el nuevo acuerdo START logrado hace diez a\u00f1os entre el presidente Obama y su hom\u00f3logo ruso. Pero\u2026 aqu\u00ed empiezan los peros. Para lograr que el Senado aprobara el acuerdo, Obama se comprometi\u00f3 a lanzar, a cambio de la reducci\u00f3n cuantitativa de los arsenales, un programa de mejora cualitativa de los mismos, es decir, un programa de modernizaci\u00f3n tanto de las cabezas at\u00f3micas como de los vectores portadores (la conocida como \u201ctr\u00edada nuclear\u201d: bombarderos, misiles bal\u00edsticos intercontinentales y submarinos) y de los laboratorios y las f\u00e1bricas destinadas a su producci\u00f3n. Coste aproximado: 100.000 millones de d\u00f3lares. La modernizaci\u00f3n, en cualquier caso, era necesaria si se quer\u00eda mantener un arsenal at\u00f3mico, por peque\u00f1o que fuera, ya que el armamento nuclear, con el tiempo, sufre un proceso de degradaci\u00f3n que lo vuelve inestable y peligroso (se conocen varios casos de accidentes graves producidos por dicho proceso de degradaci\u00f3n, al menos en la antigua Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica). Pero lo cierto es que eso ha supuesto el lanzamiento de una nueva carrera de armamentos con el pretexto de su modernizaci\u00f3n, tanto en Rusia como en los EE.UU.<\/p>\n<p>Y como \u00e9ramos pocos, lleg\u00f3 Trump, que en una nefasta reuni\u00f3n con la Junta de Jefes de Estado Mayor celebrada en el Pent\u00e1gono en el verano de 2017 se qued\u00f3 perplejo al saber que en ese momento los EE.UU. \u201cs\u00f3lo\u201d pose\u00edan 6.000 cabezas nucleares (por otras tantas de Rusia), de las que 2.500 estaban en proceso de retirada para desguace por obsoletas. Pregunt\u00f3 a los militares, a los que calific\u00f3 de \u201cni\u00f1os\u201d, c\u00f3mo era posible que el pa\u00eds no estuviera esforz\u00e1ndose por recuperar las 30.000 m\u00edticas cabezas nucleares de los viejos buenos tiempos. En todo caso, acogi\u00e9ndose al mantra de la modernizaci\u00f3n, exigi\u00f3 y obtuvo que se redactara un programa de renovaci\u00f3n de todo el conjunto de la fuerza nuclear estadounidense, incluida una nueva flota de submarinos lanzadores de misiles bal\u00edsticos, nuevos misiles bal\u00edsticos intercontinentales con base en tierra, nuevos bombarderos invisibles al radar y nuevos misiles de crucero, tanto navales como a\u00e9reos. Todo por la m\u00f3dica suma de 1.700.000.000.000 d\u00f3lares (1,7 billones europeos o trillones americanos). De modo que no dice ninguna mentira su secretario de Defensa, Mark Esper, cuando asegura que dicho plan de modernizaci\u00f3n es la \u201cprioridad n\u00famero uno\u201d del presidente. Y eso no es todo: como ya ha trascendido, Trump pretende no renovar el acuerdo START y retirar a los EE.UU. del Tratado sobre el Comercio de Armas, no sin antes haber roto, como es bien sabido, el acuerdo nuclear con Ir\u00e1n. Y la guinda (aunque \u00e9ste es un proceso que viene de lejos, de la \u00e9poca de Reagan): la cada vez mayor insistencia en el posible uso de armas nucleares \u201ct\u00e1cticas\u201d o de campo de batalla, cuyo poder destructivo m\u00e1s limitado (pero en absoluto peque\u00f1o) hace ver en su uso menos riesgo de guerra nuclear a gran escala. Espejismo: una vez lanzada la primera piedra, por peque\u00f1a que sea, la l\u00f3gica perversa de todo enfrentamiento conduce inexorablemente a la \u201cescalada\u201d mediante el uso de armas de poder destructivo creciente.<\/p>\n<p><strong>Lo que va de ayer a hoy<\/strong><\/p>\n<p>Hubo una \u00e9poca, all\u00e1 por los primeros 80, en que la conciencia del riesgo de guerra nuclear estaba viva en todo el mundo y las movilizaciones a favor del desarme ocupaban con frecuencia las calles de las ciudades de Europa y Am\u00e9rica. A comienzos del verano de 1982 tuvo lugar en Nueva York, con ocasi\u00f3n de una reuni\u00f3n extraordinaria de la Asamblea General de las Naciones Unidas dedicada al desarme, la mayor manifestaci\u00f3n pol\u00edtica de toda la historia de los Estados Unidos, en que un mill\u00f3n de personas (entre ellas, un servidor, que a la saz\u00f3n trabajaba en la Sede de las Naciones Unidas) recorri\u00f3 desde dicha sede la calle 42 para enfilar luego hacia Central Park, donde los manifestantes llenaron el inmenso espacio del Great Lawn. Nada remotamente parecido a eso ocurre hoy d\u00eda, como si la guerra fr\u00eda fuera cosa del pasado, superadas las diferencias ideol\u00f3gicas entre los antiguos adversarios. En realidad aquella guerra fr\u00eda (pespunteada casi sin interrupci\u00f3n por guerras calientes locales o regionales) se renueva cada d\u00eda sobre lo que siempre fue su verdadera base: la geoestrategia y la consiguiente rivalidad pol\u00edtico-econ\u00f3mica entre grandes potencias. Pero de la persistencia del riesgo nuclear, ni media palabra en los medios. Se supone que el animal m\u00e1s parecido al ser humano es el chimpanc\u00e9. Pero si usamos como caracter\u00edsticas comunes las que tienen que ver con la percepci\u00f3n del peligro, estoy por afirmar que nuestro animal m\u00e1s pr\u00f3ximo es el avestruz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Miguel Candel (Sin Permiso, 3-9-20) &nbsp; El esp\u00edritu de 1945 El a\u00f1o 1945 fue un a\u00f1o importante. En muchos aspectos, casi todos buenos. Se consum\u00f3 la derrota militar y pol\u00edtica del nazi-fascismo en Europa y del militarismo japon\u00e9s en el Extremo Oriente. Se celebr\u00f3 en San Francisco la conferencia multinacional de la que surgi\u00f3 la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":18542,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14,17],"tags":[],"class_list":["post-42444","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacionales","category-sociedad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42444"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42444"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42444\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":42445,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42444\/revisions\/42445"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/18542"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42444"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42444"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42444"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}