{"id":42507,"date":"2020-09-07T10:25:36","date_gmt":"2020-09-07T14:25:36","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=42507"},"modified":"2020-09-07T10:25:36","modified_gmt":"2020-09-07T14:25:36","slug":"viviendo-sobre-arenas-movedizas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2020\/09\/07\/viviendo-sobre-arenas-movedizas\/","title":{"rendered":"Viviendo sobre arenas movedizas"},"content":{"rendered":"<div>\n<p>\u00a0<span class=\"author\"><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/autor\/higinio-polo\/\">Higinio Polo<\/a><\/span> (El viejo Topo, 7-9-20)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La crisis mundial provocada por la pandemia de la Covid-19 ha a\u00f1adido m\u00e1s dramatismo a un Oriente Medio que contin\u00faa marcado por las guerras, las intervenciones militares estadounidenses, la represi\u00f3n pol\u00edtica, el fanatismo religioso y los mercenarios, las ciudades destruidas y los campamentos de refugiados.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"cols\">\n<p>La regi\u00f3n sigue siendo un polvor\u00edn, y ninguno de los conflictos est\u00e1 en v\u00edas de soluci\u00f3n definitiva: ni en Palestina, donde la feroz ocupaci\u00f3n militar causa estragos; ni en Siria, donde no ha terminado la guerra; ni en Afganist\u00e1n, pese al acuerdo de Washington con los talib\u00e1n; tampoco en Iraq, convertido en un magma de milicias armadas, ni en el martirizado Yemen. Las protestas que se iniciaron en 2010 (la llamada\u00a0<em>primavera \u00e1rabe<\/em>) en T\u00fanez, Egipto, Yemen, Iraq, Bahr\u00e9in, incluso en Arabia, no estuvieron inspiradas por Estados Unidos, a diferencia de las operaciones de acoso en Siria y Libia, donde los servicios secretos norteamericanos combinaron el est\u00edmulo de protestas locales con el env\u00edo de mercenarios y armamento.<\/p>\n<p>Arabia intent\u00f3 sostener a Mubarak, reforz\u00f3 su propia polic\u00eda y reprimi\u00f3 sin contemplaciones ejecutando a centenares de personas, y fue muy activa en la pen\u00ednsula ar\u00e1biga para aplastar las protestas. Pese a la importancia de la religi\u00f3n, que moldea culturas, crea pautas de comportamiento y galvaniza identidades, en Oriente Medio las guerras no son religiosas: todas tienen un origen econ\u00f3mico, y responden a enfrentamientos entre grupos de poder, aunque Estados Unidos y Arabia han utilizado a fondo el sectarismo religioso, creando divisiones artificiales para conseguir sus objetivos, a lo que se a\u00f1ade el inter\u00e9s por el dominio de los yacimientos de hidrocarburos, el tutelaje de las v\u00edas de comunicaci\u00f3n, la venta de armamento y el control de las nuevas iniciativas econ\u00f3micas, adem\u00e1s de la abierta lucha por \u00e1reas de influencia.<\/p>\n<p>En ese complejo dep\u00f3sito de Oriente Medio donde se vierten las guerras y amenazas del viejo imperialismo y se debaten entre la vida y la muerte millones de personas, Washington sigue utilizando la ret\u00f3rica falsaria de la defensa de los derechos humanos, la libertad y la democracia, mientras bombardea poblaciones civiles, crea grupos terroristas que utiliza a conveniencia e incluso impone gobiernos sectarios islamistas que, en una singular paradoja, a veces escapan a su control.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/95pHcp_14-05-2018_20.05.29.000000.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-29639 aligncenter\" src=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/95pHcp_14-05-2018_20.05.29.000000.jpg\" alt=\"\" width=\"773\" height=\"455\" srcset=\"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/95pHcp_14-05-2018_20.05.29.000000.jpg 500w, https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/95pHcp_14-05-2018_20.05.29.000000-300x176.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 773px) 100vw, 773px\" \/><\/a><\/p>\n<p>A la precaria situaci\u00f3n en muchos pa\u00edses (s\u00f3lo hay que reparar en Gaza, en los millones de sirios que tuvieron que abandonar sus hogares a causa de la guerra; en la penuria de Afganist\u00e1n, en las empobrecidas ciudades iraqu\u00edes donde ni siquiera tienen agua potable; en los centenares de miles de personas que huyeron al L\u00edbano o a Turqu\u00eda; en los dispersos campos de refugiados palestinos en toda la regi\u00f3n), se a\u00f1ade el embate de la crisis econ\u00f3mica, la inestabilidad pol\u00edtica y, para acabar, el jinete apocal\u00edptico de la pandemia.<\/p>\n<p>El recurso a los mercenarios es habitual tanto por Estados Unidos como por Arabia e Israel: el propio Jordan Goudreau (el antiguo militar norteamericano responsable ahora de la empresa mercenaria\u00a0<em>Silvercorp<\/em>\u00a0que protagoniz\u00f3 el intento de invasi\u00f3n de Venezuela en mayo de 2020 para derribar a Maduro) se pavonea p\u00fablicamente de sus operaciones en Iraq y Afganist\u00e1n, y la empresa de mercenarios de Erik Prince,\u00a0<em>Academi\u00a0<\/em>(antes,Blackwater), trabaja en Oriente Medio con el Pent\u00e1gono, la CIA y el Departamento de Estado.<\/p>\n<p>A los intereses y el protagonismo de los principales pa\u00edses de la regi\u00f3n (Ir\u00e1n, Arabia, Israel y Turqu\u00eda) debe a\u00f1adirse la actividad de las grandes potencias, que desempe\u00f1an un relevante papel en los conflictos o en el dise\u00f1o de los nuevos flujos econ\u00f3micos: Estados Unidos, China y Rusia. Queda lejos la ambici\u00f3n que llev\u00f3 a Bush, Cheney, Rumsfeld y Wolfowitz a invadir Iraq en 2003, y antes Afganist\u00e1n, en la b\u00fasqueda del que deb\u00eda ser el\u00a0<em>nuevo siglo americano<\/em>\u00a0y la hegemon\u00eda incontestable. Hoy, Washington est\u00e1 m\u00e1s cerca de resignarse al\u00a0<em>multipartner world,<\/em>\u00a0aunque sus dirigentes prefieran ignorarlo y sigan prisioneros de la inercia imperial y del recurso a la guerra que ha marcado a fuego su historia. Si en alg\u00fan momento Estados Unidos alberg\u00f3 la esperanza de modelar a su antojo Oriente Medio, hoy su influencia se ha reducido considerablemente: aunque mantiene tropas en Siria, y otras las ha trasladado a Arabia, ha perdido pie en esa guerra que inici\u00f3, donde se resiente su anterior alianza con las fuerzas kurdas sirias y siguen abiertas las diferencias con Erdogan, aliado en la OTAN.<\/p>\n<p>En Iraq, durante a\u00f1os controlado desde los b\u00fankers estadounidenses de la\u00a0<em>zona verde<\/em>\u00a0de Bagdad, el gobierno escapa a su control y el parlamento pidi\u00f3 la retirada de los militares norteamericanos del pa\u00eds, cuyo n\u00famero se desconoce, aunque algunas fuentes calculan que dispone de entre seis y ocho mil, adem\u00e1s de los numerosos grupos de mercenarios. Estados Unidos se niega a retirar sus tropas, lo que crea una peculiar situaci\u00f3n, porque, incre\u00edblemente, Trump asegura que sus soldados no saldr\u00e1n de Iraq hasta que el pa\u00eds pague por las bases militares que Estados Unidos ha construido all\u00ed.<\/p>\n<p>La marcada improvisaci\u00f3n de Estados Unidos en Oriente Medio, que ya se inici\u00f3 con el gobierno de ocupaci\u00f3n en Iraq de Jay Garner y m\u00e1s tarde Paul Bremer, ha sido fruto de la arrogancia, de una rid\u00edcula convicci\u00f3n de superioridad y de pa\u00eds omnipotente, y despu\u00e9s de los reveses pol\u00edticos y militares, de los problemas presupuestarios y de la necesidad de redirigir su fuerza hacia la gran regi\u00f3n de Asia-Pac\u00edfico para contener a China. Esa falta de planificaci\u00f3n lleva hoy a Trump a anunciar retiradas militares que no siempre se cumplen y, al mismo tiempo, como hizo en enero de 2020, a pedir a la OTAN, por medio de Stoltenberg, que intervenga m\u00e1s en Oriente Medio para \u201casegurar la estabilidad\u201d (inexistente, por otra parte) y \u201cluchar contra el terrorismo internacional\u201d: el presidente norteamericano estaba, de hecho, pidiendo a sus aliados que env\u00eden tropas a la regi\u00f3n para aliviar la carga norteamericana.<\/p>\n<p>Pero su influencia en la regi\u00f3n declina y su presencia es cada d\u00eda m\u00e1s discutida. Su relaci\u00f3n con Teher\u00e1n, que nunca fue buena, se ha deteriorado m\u00e1s tras el abandono del acuerdo nuclear 5+1, mantiene programas de acoso con\u00a0<em>grupos de intervenci\u00f3n especial\u00a0<\/em>del Pent\u00e1gono y sus servicios secretos utilizan a conveniencia grupos terroristas para actuar en el interior de Ir\u00e1n. En Afganist\u00e1n, veinte a\u00f1os de ocupaci\u00f3n militar se cierran con un acuerdo con los talib\u00e1n que supone una derrota pol\u00edtica para Washington, aunque simule una victoria. El propio Departamento de Defensa norteamericano calculaba a finales de 2019 que la guerra en Afganist\u00e1n hab\u00eda costado hasta ese momento un total de 760.000 millones de d\u00f3lares, aunque otras fuentes elevan la cifra a m\u00e1s de un bill\u00f3n: los costes de las aventuras imperiales empiezan a ser una pesada carga.<\/p>\n<p>Por eso, Trump se inclina por retirar tropas de Oriente Medio, poniendo fin a las guerras donde interviene, pero persisten diferencias con el Pent\u00e1gono porque asumir el fracaso ante el mundo tiene consecuencias estrat\u00e9gicas, y cuesta escapar de las mentiras: en diciembre de 2019,\u00a0<em>The Washington Post<\/em>\u00a0revelaba documentos confidenciales del gobierno estadounidense seg\u00fan los cuales altos funcionarios mintieron sobre la evoluci\u00f3n del conflicto, presentando supuestos \u00e9xitos pese a que cre\u00edan que no pod\u00eda ganarse la guerra: que Estados Unidos no haya podido derrotar a los talib\u00e1n abre un escenario preocupante para su influencia en la regi\u00f3n y para su cr\u00e9dito ante sus propios aliados. Esa situaci\u00f3n tiene repercusiones: Mosc\u00fa y Pek\u00edn ven con preocupaci\u00f3n que grupos terroristas islamistas tomen Afganist\u00e1n como plataforma para operaciones en Asia central y en el Xinjiang chino.<\/p>\n<p>Por su parte, China ha logrado mantener buenas relaciones con la mayor\u00eda de los pa\u00edses de Oriente Medio gracias a una prudente pol\u00edtica exterior que se abstiene de intervenir en los asuntos internos de cada pa\u00eds, busca la cooperaci\u00f3n econ\u00f3mica con acuerdos ventajosos para las partes en el marco del gran proyecto de la\u00a0<em>nueva ruta de la seda<\/em>\u00a0y, a diferencia de Estados Unidos, no recurre nunca a imponer sanciones econ\u00f3micas ni busca la expansi\u00f3n militar, ni mucho menos desata guerras e invade pa\u00edses.<\/p>\n<p>Pek\u00edn desarrolla una activa diplomacia para acordar proyectos en Om\u00e1n, Abu Dabi y Arabia; en Kuwait, construye el puerto de Bubiy\u00e1n, junto al Shatt al-Arab, que podr\u00eda ser utilizado tambi\u00e9n por Ir\u00e1n e Iraq, y planifica el desarrollo de infraestructuras y de los puntos de apoyo para la\u00a0<em>nueva ruta de la seda<\/em>. Pero China debe soportar la presi\u00f3n norteamericana en muchos frentes, desde la guerra comercial hasta los patrullajes del Pentag\u00f3no en sus costas, y que llev\u00f3 a Trump a firmar la\u00a0<em>Taipei Act<\/em>\u00a0en marzo de 2020, en una deliberada violaci\u00f3n del principio de \u201cuna sola China\u201d que hab\u00eda aceptado anteriormente, actuando en esa\u00a0<em>zona gris<\/em>\u00a0entre la paz y la guerra que recuerda el general y estratega chino Qiao Liang, estimulando las tesis independentistas de Taiw\u00e1n, algo inaceptable para Pek\u00edn, aunque el gobierno chino prefiere seguir el camino del fortalecimiento cauteloso de su pa\u00eds antes que forzar una reunificaci\u00f3n que abrir\u00eda una crisis de graves dimensiones.<\/p>\n<p>A su vez, Rusia recompone sus relaciones en la regi\u00f3n tras haber conseguido evitar la ca\u00edda de Siria; mantiene importantes lazos con Ir\u00e1n, intenta llegar a acuerdos sobre el mercado petrolero con Arabia, procura limitar la influencia turca marcando los l\u00edmites de la acci\u00f3n de Ankara, y contin\u00faa apoyando la causa palestina sin dejar de lado a Tel-Aviv: un complejo rompecabezas, pero Rusia es, de nuevo, un actor relevante en Oriente Medio.<\/p>\n<p>La cotizaci\u00f3n del petr\u00f3leo a\u00f1ade incertidumbre sobre la regi\u00f3n: primero, en marzo, los precios cayeron por el aumento de la producci\u00f3n de Arabia, en una disputa con Rusia; despu\u00e9s, por la falta de demanda a causa de la pandemia. Los precios han vuelto a subir parcialmente, sin recuperar su nivel anterior. Ello tambi\u00e9n crea problemas a Estados Unidos que ha visto c\u00f3mo su producci\u00f3n de petr\u00f3leo de esquisto dejaba de ser rentable. Primero con Obama y despu\u00e9s con Trump, Estados Unidos acarici\u00f3 la posibilidad de apoderarse de una buena parte del mercado petrolero (cuyos tres primeros productores son Estados Unidos, Rusia y Arabia) y gas\u00edstico, \u00e9ste en manos de Rusia y de Estados Unidos, que, en 2018, se convirti\u00f3 en el principal productor; tras ellos, Ir\u00e1n y Qatar.<\/p>\n<p>El actual sabotaje norteamericano a los gasoductos rusos del B\u00e1ltico, acompa\u00f1ado de sanciones, y la oferta, que ya hizo Obama, de abastecer a Europa para sustituir el gas ruso se a\u00f1ade a una estrategia global que tiene muy en cuenta Oriente Medio (tambi\u00e9n, Venezuela), adem\u00e1s de Turqu\u00eda, de quien Rusia es su principal suministrador de gas. Sin embargo, la pol\u00edtica norteamericana adolece de frecuentes improvisaciones y evaluaciones precipitadas.<\/p>\n<p>Estados Unidos inici\u00f3 las guerras de Oriente Medio con el pretexto del 11-S, lanzando una operaci\u00f3n de castigo en Afganist\u00e1n para mostrar al mundo su determinaci\u00f3n y su venganza, con el prop\u00f3sito de controlar la regi\u00f3n, consolidar el poder de sus aliados preferentes, Israel y Arabia, asegurarse el flujo de petr\u00f3leo, y aumentar su penetraci\u00f3n en las antiguas rep\u00fablicas sovi\u00e9ticas de Asia central. Invadi\u00f3 Afganist\u00e1n en octubre de 2001, pero, dos d\u00e9cadas despu\u00e9s, otra fecha de ese mismo a\u00f1o cobra hoy relevancia: en junio, China y Rusia hab\u00edan creado la Organizaci\u00f3n de Cooperaci\u00f3n de Shangh\u00e1i integrando a Kazajast\u00e1n, Kirguizist\u00e1n y Tayikist\u00e1n, unos meses despu\u00e9s a Uzbekist\u00e1n, y en 2004 y 2005 a la India, Pakist\u00e1n, Afganist\u00e1n, Ir\u00e1n y Mongolia, que se incorporaron como observadores. Hoy, India y Pakist\u00e1n son miembros de pleno derecho. Es probable que, entonces, los estrategas del Pent\u00e1gono y la Casa Blanca, envueltos en el humo de la guerra y la seguridad de su inigualable poder, no fueran conscientes de que su hegemon\u00eda en el mundo empezaba a quebrarse.<\/p>\n<p>Washington pretendi\u00f3 crear un nuevo mapa pol\u00edtico en Oriente Medio, como antes favoreci\u00f3 la partici\u00f3n de Yugoslavia y despu\u00e9s la del Sud\u00e1n, abriendo en ambos casos las puertas a la guerra y a duras crisis humanas. La invasi\u00f3n de Iraq en 2003 permiti\u00f3 la creaci\u00f3n de un Kurdist\u00e1n iraqu\u00ed que tiene casi todos los atributos de un pa\u00eds independiente, y tuvo planes para la partici\u00f3n de Iraq, Siria e Ir\u00e1n, que no ha podido llevar a la pr\u00e1ctica por la desfavorable evoluci\u00f3n de los conflictos regionales para sus intereses. En ese marco, hoy, Estados Unidos suelta lastre pero no\u00a0<em>abandona<\/em>\u00a0Oriente Medio: pretende reducir gastos y reorientar su fuerza militar hacia China, pero contin\u00faa presente en todos los conflictos de la regi\u00f3n al tiempo que sabotea en ella la proyecci\u00f3n de la\u00a0<em>nueva ruta de la seda<\/em>: Pek\u00edn hab\u00eda previsto la utilizaci\u00f3n de puertos yemen\u00edes para el tr\u00e1nsito de sus mercader\u00edas, quiere incorporar conexiones econ\u00f3micas en el golfo P\u00e9rsico y en los pa\u00edses ribere\u00f1os y asegurar el flujo de hidrocarburos, pero la presencia militar norteamericana en la regi\u00f3n es apabullante: a las bases en Iraq, Arabia, Afganist\u00e1n, Jordania y Turqu\u00eda, adem\u00e1s de los acuartelamientos ilegales en Siria, se a\u00f1aden bases a\u00e9reas en Kuwait, Qatar, Barh\u00e9in, Emiratos \u00c1rabes Unidos y Om\u00e1n. La base norteamericana en Incirlik, Turqu\u00eda, es adem\u00e1s una pieza clave para el dispositivo de espionaje sobre Crimea, el C\u00e1ucaso ruso y Asia central, y dispone en ella de armamento at\u00f3mico.<\/p>\n<p>Todos los conflictos est\u00e1n relacionados a trav\u00e9s de alianzas cruzadas y de la intervenci\u00f3n y presencia de las grandes potencias; tambi\u00e9n, de los objetivos de los poderes regionales: Arabia, Turqu\u00eda, Israel e Ir\u00e1n. Arabia y Turqu\u00eda, por ejemplo, a quienes distancia el pasado otomano, son aliados t\u00e1citos en la guerra siria, pero adversarios en la guerra libia. Dentro del gran Oriente Medio, destacan tres grupos de pa\u00edses: por un lado, Siria, L\u00edbano, Jordania, Israel y Palestina, con el a\u00f1adido del gran vecino turco, antigua metr\u00f3poli; por otro, Arabia, Yemen, Om\u00e1n y las monarqu\u00edas del golfo P\u00e9rsico, algunas diminutas como Bahr\u00e9in o que desempe\u00f1an un creciente protagonismo, como Emiratos \u00c1rabes Unidos; y finalmente un tercer grupo compuesto por Iraq, Ir\u00e1n y Afganist\u00e1n. Junto a ellos, se encuentra la vecindad de Egipto y Libia, muy relevantes para las potencias regionales y que mantienen fuertes lazos con ellas.<\/p>\n<p><strong>Uno<\/strong>. El gobierno de Damasco ha conseguido sobrevivir a la guerra gracias a la ayuda rusa, iran\u00ed y los destacamentos del Hezbol\u00e1 liban\u00e9s y grupos palestinos, aunque buena parte del pa\u00eds ha sido destruido. Aunque la operaci\u00f3n lanzada por Estados Unidos y sus aliados (Arabia, Turqu\u00eda e Israel) para derribar al gobierno de Damasco ha fracasado, el norte del pa\u00eds sigue en manos de destacamentos kurdos y de islamistas ligados a Turqu\u00eda, pa\u00eds que tambi\u00e9n cuenta con tropas en esa franja. Turcos, islamistas y kurdos sirios son enemigos entre s\u00ed y rivales del gobierno de Damasco, y al mismo tiempo aliados de Estados Unidos, aunque la evoluci\u00f3n de la guerra y la evidencia de que Turqu\u00eda es el m\u00e1s feroz enemigo de los kurdos ha hecho que \u00e9stos se vuelvan hacia Damasco, congelando el error de la alianza que sellaron con Washington, que les dot\u00f3 de armas e informaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pese a ello, ni Washington renuncia a seguir utilizando a los destacamentos kurdos sirios para sus prop\u00f3sitos en Siria y en Oriente Medio, ni \u00e9stos han abandonado sus lazos con los servicios secretos norteamericanos. La invasi\u00f3n turca no es bien vista ni por Egipto ni por los Emiratos \u00c1rabes Unidos, y\u00a0<em>Daesh<\/em>\u00a0conserva una limitada presencia, y es apoyado con frecuencia por las tropas norteamericanas: a mediados de mayo de 2020, la televisi\u00f3n siria present\u00f3 a tres miembros de\u00a0<em>Daesh<\/em>\u00a0que hab\u00edan sido capturados y que confesaron su relaci\u00f3n con la base norteamericana de Al-Tanf, situada a pocos kil\u00f3metros de la confluencia de las fronteras siria, jordana e iraqu\u00ed. En otras zonas siguen los enfrentamientos con destacamentos islamistas, donde el ej\u00e9rcito sirio es apoyado por combatientes palestinos, como en el este de Homs. La situaci\u00f3n econ\u00f3mica es muy grave, derivada de la destrucci\u00f3n de la guerra, y se ha abierto un enfrentamiento de Bachar al-Asad con su primo hermano Rami Makhlouf, una de las principales fortunas del pa\u00eds y due\u00f1o de Syriatel, uno de los dos operadores de telefon\u00eda m\u00f3vil en Siria. La guerra ha hecho que Siria pierda buena parte de su anterior influencia en la regi\u00f3n, pero la ayuda rusa es un seguro decisivo.<\/p>\n<p>En el vecino L\u00edbano, el tiempo de los Hariri ha pasado, y el nuevo papel del maronita Michel Aoun ha hecho posible la configuraci\u00f3n de un gobierno donde Hezbol\u00e1 tiene un papel determinante. Arabia, el patr\u00f3n de los Hariri, lleg\u00f3 a secuestrar al primer ministro Saad Hariri en Riad, oblig\u00e1ndole a anunciar su dimisi\u00f3n p\u00fablicamente en la televisi\u00f3n saud\u00ed. Las protestas sociales de 2019 no consiguieron ninguno de sus objetivos pero configuraron un nuevo gobierno dirigido por Hassan Diab, con el apoyo de la\u00a0<em>Alianza del 8 de marzo<\/em>, que integra a Hezbol\u00e1, Amal y al Partido Comunista Liban\u00e9s. La crisis sigue abierta, aunque la pandemia limita las manifestaciones de protesta. La inflaci\u00f3n, el cambio del d\u00f3lar, la actuaci\u00f3n del anterior \u201cgobierno de la banca\u201d (como denominaban al gabinete de Hariri los comunistas libaneses), incluso la confiscaci\u00f3n de cuentas por parte de la banca, ha envenenado la crisis: el pa\u00eds ha dejado de pagar su deuda, y los bancos no devuelven los dep\u00f3sitos a sus clientes.<\/p>\n<p>El deterioro de las condiciones de vida, el reparto confesional del poder y de las instituciones del pa\u00eds, en un momento en que la mitad de la poblaci\u00f3n vive en la pobreza y ha rebrotado la violencia, junto a nuevas manifestaciones, pese a la cuarentena instaurada por el gobierno, y el acusado deterioro de la econom\u00eda del pa\u00eds, que ha llevado a calificarlas como las\u00a0<em>protestas del hambre<\/em>, han puesto al L\u00edbano ante la quiebra. Hezbol\u00e1 apoya el nuevo programa de reformas del gobierno, y combate a\u00a0<em>Daesh<\/em>\u00a0y Al-Qaeda, que protagonizan atentados terroristas contra sus seguidores, aunque desde la batalla de Arsal (una poblaci\u00f3n del valle de la Bekaa cercana a Siria que estuvo controlada militarmente por\u00a0<em>Daesh<\/em>\u00a0y Al-Qaeda y que concentra a decenas de miles de refugiados sirios) donde sus milicianos y el ej\u00e9rcito liban\u00e9s derrotaron a los islamistas, \u00e9stos han perdido mucha fuerza.<\/p>\n<p>En la cuesti\u00f3n palestina, el gobierno Trump ha ido m\u00e1s lejos que los anteriores: reconoci\u00f3 a Jerusal\u00e9n como capital de Israel y present\u00f3 en febrero de 2020, con Netanyahu, el llamado\u00a0<em>Acuerdo del siglo<\/em>, que supone la anexi\u00f3n por Tel-Aviv de los asentamientos ilegales de colonos israel\u00edes en Cisjordania y de todo el valle del Jord\u00e1n, impide en la pr\u00e1ctica la creaci\u00f3n de un Estado palestino y niega el retorno de los m\u00e1s de cinco millones de refugiados palestinos. Ese acuerdo, que Mahmud Ab\u00e1s rechaza de plano, como tambi\u00e9n la Liga \u00c1rabe, fue negociado con Netanyahu y tambi\u00e9n con su rival electoral Benny Gantz, y ha llevado a la Autoridad Nacional Palestina y a la OLP a abandonar todos los convenios firmados con Estados Unidos e Israel. De hecho, la decisi\u00f3n de Trump rompe con el derecho internacional, con las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y de la propia Asamblea General, e ignora la\u00a0<em>Iniciativa de paz \u00e1rabe\u00a0<\/em>que fue aprobada en Beirut por la Liga \u00c1rabe (a instancias de Riad, con Abdal\u00e1) que, en esencia, propon\u00eda el reconocimiento de Israel por todos los pa\u00edses \u00e1rabes a cambio de la retirada de los territorios ocupados, la creaci\u00f3n del Estado palestino en las fronteras de 1967, y una \u201csoluci\u00f3n justa\u201d para los refugiados que no se concretaba. La situaci\u00f3n en Gaza es desesperada, y Cisjordania vive la segregaci\u00f3n, padece el robo de tierras y agua, la destrucci\u00f3n de cultivos y la constante humillaci\u00f3n de las tropas ocupantes y la violencia de los colonos.<\/p>\n<p>El nuevo gobierno de Netanyahu y Gantz quiere acelerar la anexi\u00f3n de territorio cisjordano a Israel, junto a la ampliaci\u00f3n de las colonias existentes. La llegada de Pompeo a Israel, en mayo de 2020, ya configurado el nuevo gobierno, ten\u00eda el objetivo de abordar los aspectos concretos de la incorporaci\u00f3n de partes de Cisjordania a Israel a partir de julio. Aunque Pompeo neg\u00f3 ese extremo, el embajador norteamericano con Obama, Daniel Shapiro, declar\u00f3 que el secretario de Estado ment\u00eda al afirmar que la anexi\u00f3n era un asunto de Israel, y que el gobierno Trump quiere que se lleve a cabo, aunque eso pueda llevar tambi\u00e9n a Jordania a retirarse de su acuerdo de paz con Israel. Por su parte, Rusia considera que el llamado\u00a0<em>Acuerdo del siglo<\/em>\u00a0y la anexi\u00f3n de nuevos territorios palestinos pueden desembocar en una nueva ola de violencia y enfrentamientos. China mantiene buenas relaciones con Tel-Aviv pero apoya siempre la causa palestina en el Consejo de Seguridad de la ONU y rechaza la anexi\u00f3n de tierras que pretende Netanyahu. Estados Unidos ha pedido a Israel que reduzca su comercio con China, que ya se ha convertido en el segundo socio comercial, mientras el embajador David Friedman advert\u00eda al gobierno israel\u00ed de que China \u201cutiliza sus inversiones para\u00a0<em>infiltrarse<\/em>\u00a0en otros pa\u00edses\u201d. Estados Unidos quiere consolidar el monopolio at\u00f3mico israel\u00ed en Oriente Medio, y comparte su agresividad hacia Ir\u00e1n, aunque se resiste a lanzar un ataque militar contra Teher\u00e1n, como postulan los sectores m\u00e1s duros de Tel-Aviv, incluido Netanyahu, sin que ello afecte a la com\u00fan determinaci\u00f3n para impedir que Ir\u00e1n consiga armamento at\u00f3mico.<\/p>\n<p>El gran vecino del norte, Turqu\u00eda, trata de impedir el surgimiento de una entidad kurda que pudiese poner en peligro su control sobre el Kurdist\u00e1n turco, donde el PKK conserva una importante influencia. Esa es su principal preocupaci\u00f3n. Ankara impuso el toque de queda en la regi\u00f3n, lanzando duras operaciones militares de castigo, recibidas con entusiasmo por el nacionalismo turco, aunque ello no ha impedido que Erdogan pierda influencia en el pa\u00eds: en 2019 perdi\u00f3 la mayor\u00eda en Estambul (donde impuso la repetici\u00f3n de las elecciones) y Ankara, las dos mayores ciudades turcas, adem\u00e1s de Esmirna. La organizaci\u00f3n de Erdogan (AKP, Partido de la Justicia y el Desarrollo) mantiene gran sinton\u00eda con la extrema derecha, los Hermanos Musulmanes, y la tuvo con el dictador sudan\u00e9s, Omar al-Bashir, hasta que fue derrocado en 2019. Su agresivo nacionalismo se inspira en la fe islamista y en el inconfesado deseo de recuperar la influencia del pasado otomano en los pa\u00edses de Oriente Medio y el norte de \u00c1frica, abandonando la tradici\u00f3n\u00a0<em>kemalista\u00a0<\/em>de la Turqu\u00eda moderna. Esa ambici\u00f3n nacionalista ha llevado incluso a Erdogan a disponer que la televisi\u00f3n p\u00fablica turca, TRT, emita un canal en ruso, con el objetivo no declarado de influir en las cinco antiguas rep\u00fablicas sovi\u00e9ticas de Asia central, bajo el paraguas del velado sue\u00f1o irredentista del viejo Turquest\u00e1n, la \u201ctierra de los turcos\u201d.<\/p>\n<p>Erdogan mantiene una dif\u00edcil posici\u00f3n en la guerra siria. Aunque cuenta con tropas en el norte del pa\u00eds no ha conseguido eliminar la fuerza militar de los kurdos sirios, y su apoyo a los islamistas de Iblid se antoja dif\u00edcil de mantener, debe respetar la l\u00ednea roja trazada por Rusia, mientras el ej\u00e9rcito turco combate a los kurdos de su pa\u00eds, bombardea a los kurdos sirios e incluso realiza operaciones especiales para atacar a grupos del PKK refugiados en el Kurdist\u00e1n iraqu\u00ed.<\/p>\n<p>Turqu\u00eda mantiene una alianza con Qatar (cuyo monarca, Tamim Al Zani, mantuvo buenas relaciones con Arabia, pero hoy se ha distanciado), pero no dispone de otros aliados en Oriente Medio, e interviene en la guerra libia, apoyando al gobierno de Unidad Nacional que combate a Haftar, quien recibe el apoyo egipcio, de Arabia y de los Emiratos \u00c1rabes Unidos. El sost\u00e9n de Erdogan a los Hermanos Musulmanes egipcios ha deteriorado su relaci\u00f3n con El Cairo, que ha acompa\u00f1ado de insultos a Al-Sisi, el golpista que derrib\u00f3 a Morsi, hasta el punto de que el gobierno egipcio rompi\u00f3 las relaciones diplom\u00e1ticas con Ankara. Su relaci\u00f3n con Europa se ha centrado en el mercadeo sobre los inmigrantes que atraviesan Turqu\u00eda para llegar a Grecia y otros pa\u00edses europeos, olvidado por el momento el proyecto de incorporaci\u00f3n a la Uni\u00f3n Europea. Tambi\u00e9n se ha distanciado de Estados Unidos desde el intento de golpe de Estado de julio de 2016, donde murieron doscientas cincuenta personas y cuyo fracaso culmin\u00f3 meses despu\u00e9s con la detenci\u00f3n de m\u00e1s de cien mil turcos, de las que m\u00e1s de la mitad fueron encarcelados, y con la expulsi\u00f3n y el procesamiento de m\u00e1s de veinte mil jueces, polic\u00edas y militares, unido al despido de ciento treinta mil funcionarios. Entonces, las mezquitas desempe\u00f1aron un decisivo papel para movilizar a los partidarios de Erdogan. Tras el fracaso del golpe, Obama apoy\u00f3 a Erdogan, pero \u00e9ste mantiene la reserva con su aliado norteamericano por su apoyo a las milicias kurdas en Siria. Estados Unidos dispone de un contingente de varios miles de militares de la USAF en Incirlik (donde tiene armas at\u00f3micas), aunque el distanciamiento se mantiene, hasta el punto de que Erdogan critic\u00f3 en Estambul el asesinato del general iran\u00ed Soleimani, la actuaci\u00f3n norteamericana en el golfo P\u00e9rsico y calific\u00f3 de ilegal el operativo militar que \u201cbusca desestabilizar la regi\u00f3n\u201d. Con Mosc\u00fa, la relaci\u00f3n se deterior\u00f3 gravemente tras el derribo del avi\u00f3n ruso a finales de 2015, y se ha centrado en el acuerdo de alto el fuego de marzo de 2020, para delimitar zonas en Idlib y para evitar enfrentamientos entre tropas rusas y turcas.<\/p>\n<p><strong>Dos<\/strong>. Arabia es otra de las potencias regionales, donde la aparici\u00f3n en escena del pr\u00edncipe heredero Mohamed bin Salm\u00e1n ha cambiado algunas de sus prioridades. Es un personaje siniestro, sin escr\u00fapulos, que quiere consolidar su poder a toda costa: en 2017, orden\u00f3 la detenci\u00f3n de cuatrocientos pr\u00edncipes, empresarios y altos funcionarios en el hotel Ritz-Carlton de Riad, incluidos algunos hijos de Abdal\u00e1, el anterior monarca, con objeto de forzarles a ceder parte de su patrimonio a las arcas del reino: el fiscal calcul\u00f3 que la forzada recaudaci\u00f3n ascender\u00eda a casi noventa mil millones de euros. Mohamed bin Salm\u00e1n decret\u00f3 tambi\u00e9n el descuartizamiento de Jamal Kashogui (que, m\u00e1s all\u00e1 del cruel asesinato, fue un grave error pol\u00edtico que le acarre\u00f3 presiones de Turqu\u00eda y de Estados Unidos), y en marzo de 2020 lanz\u00f3 una nueva campa\u00f1a para detener a m\u00e1s de veinte pr\u00edncipes, algunos militares y miembros de los servicios secretos. Su padre, el rey Salm\u00e1n, padece demencia senil y Mohamed bin Salm\u00e1n procura eliminar a cualquier rival para llegar al trono. En Arabia, la represi\u00f3n pol\u00edtica ha sido siempre feroz, y es frecuente que la polic\u00eda acuse a los detenidos de espionaje para Ir\u00e1n; centenares de personas son ejecutadas cada a\u00f1o. Durante las protestas de 2011, el r\u00e9gimen asesin\u00f3 a centenares de \u00e1rabes, e incluso lleg\u00f3 a condenar a un ni\u00f1o, Murtaja Quereiris, a ser crucificado por haber protestado cuando ten\u00eda diez a\u00f1os. Las protestas internacionales consiguieron evitar el asesinato, aunque fue condenado a doce a\u00f1os de prisi\u00f3n. En 2019, la monarqu\u00eda decapit\u00f3 a Abdulkareem al Hawaj, un muchacho de diecis\u00e9is a\u00f1os a quien previamente la polic\u00eda hab\u00eda torturado.<\/p>\n<p>Arabia necesita recursos para impulsar las reformas y los fara\u00f3nicos proyectos de Mohamed bin Salm\u00e1n, donde destaca el proyecto\u00a0<em>Vision 2030<\/em>. Ese plan, sumado al del puente sobre el Mar Rojo para unir Arabia y la pen\u00ednsula del Sina\u00ed, y el de la construcci\u00f3n de Neom (la supuesta ciudad futurista de rascacielos y coches voladores impulsada por \u00e9l, situada en la costa del Mar Rojo cerca de Jordania y de Egipto, un proyecto de quinientos mil millones de d\u00f3lares) est\u00e1n en peligro por la ca\u00edda de los precios del petr\u00f3leo, que asegura casi el setenta por ciento de los ingresos del pa\u00eds. Neom es todav\u00eda m\u00e1s ambiciosa que Lusail, la ciudad creada junto a Doha por Qatar, que pretende ser un gran centro tur\u00edstico y de ocio. De hecho, Riad ya ha empezado a reducir las inversiones destinadas a\u00a0<em>Vision 2030<\/em>\u00a0en ocho mil millones de d\u00f3lares, y el ministro de Finanzas, Mohammed Al-Jadaan, ha anunciado recortes en subsidios y aumento de impuestos, sugiriendo que el pa\u00eds tendr\u00eda que pedir un pr\u00e9stamo de 60.000 millones de d\u00f3lares para cubrir el d\u00e9ficit presupuestario. Rusia y Arabia mantienen negociaciones para recortar la producci\u00f3n de petr\u00f3leo y aumentar su precio: Riad es quien est\u00e1 m\u00e1s interesada en reducir la producci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hasta la llegada de Mohamed bin Salm\u00e1n, la principal preocupaci\u00f3n de la monarqu\u00eda saudita era preservar su relaci\u00f3n con Estados Unidos (miles de militares \u00e1rabes se forman en los cuarteles del Pent\u00e1gono), fortalecer su papel regional gracias a los ingresos del petr\u00f3leo, y contener la influencia de Ir\u00e1n, su gran rival en Oriente Medio, a quien acusa de una creciente intervenci\u00f3n en la zona, sobre todo en L\u00edbano, Siria, Iraq y Yemen, mientras consolidaba su influencia en la Liga \u00c1rabe y en la Conferencia Isl\u00e1mica, sin renunciar por ello a intervenciones militares en su periferia: as\u00ed lo hizo Bahr\u00e9in en 2011, o con su apoyo a milicias islamistas en Siria. Tambi\u00e9n, en el Consejo de Cooperaci\u00f3n del Golfo, donde Riad desempe\u00f1a una funci\u00f3n protagonista. El fanatismo religioso del r\u00e9gimen saudita agudiza su rivalidad con Ir\u00e1n, la vieja disputa entre sunnitas y chi\u00edtas, y Mohamed bin Salm\u00e1n ha impuesto un creciente intervencionismo militar en el exterior.<\/p>\n<p>Arabia se ha convertido en el principal comprador mundial de armamento, sobre todo norteamericano y brit\u00e1nico, y ha tomado buena nota de la amenaza de Trump tras el asesinato de Jamal Kashoggi, cuando el presidente norteamericano sugiri\u00f3 que el rey Salm\u00e1n \u201cpodr\u00eda no estar en el trono en dos semanas\u201d. El apoyo saudita a las reclamaciones palestinas ha dejado paso al distanciamiento, que ha ido de la mano de una aproximaci\u00f3n a Israel, con quien ha colaborado en la guerra siria. El anterior rey, Abdal\u00e1, mantuvo un mayor apoyo a los palestinos. M\u00e1s ambicioso, Mohamed bin Salm\u00e1n ha impulsado algunas medidas modernizadoras que no cambian las caracter\u00edsticas del r\u00e9gimen, decidi\u00f3 intervenir en Yemen, y aspira a desempe\u00f1ar una funci\u00f3n central en Oriente Medio, en el Mar Rojo, en el M\u00e1shrek y en otros escenarios africanos: pretende diversificar la econom\u00eda y persigue el predominio en el mundo \u00e1rabe y un mayor protagonismo en la escena internacional. Sin embargo, el impacto de la pandemia est\u00e1 siendo duro: el petr\u00f3leo supone casi la mitad de su producto interior bruto, y el recorte de producci\u00f3n ha disminuido los ingresos, por lo que el r\u00e9gimen se ha visto obligado a activar cr\u00e9ditos sin intereses, a promulgar una moratoria temporal de impuestos y el pago de salarios en algunos sectores econ\u00f3micos, y la guerra en Yemen tambi\u00e9n est\u00e1 pasando factura: Riad no ha conseguido sus objetivos, e incluso se est\u00e1 replanteando su apoyo al gobierno de Abd Rabbuh Mansur al-Hadi, a causa de las dificultades financieras. Esa es una de las claves que explican que el enviado especial de la ONU para Yemen, el diplom\u00e1tico brit\u00e1nico Martin Griffiths, crea posible llegar a un acuerdo de alto el fuego en la guerra.<\/p>\n<p>Su enfrentamiento con Ir\u00e1n, pol\u00edtico, religioso y estrat\u00e9gico, es una de las cuestiones clave de la regi\u00f3n, y las disputas con Qatar, que se ha acercado a Teher\u00e1n, han complicado su pol\u00edtica exterior: Riad mantiene desde hace tres a\u00f1os un bloqueo total a los qatar\u00edes, pese a que Estados Unidos presiona para acabar la discordia. Al mismo tiempo, en un sorprendente giro, Mohamed bin Salman no descarta llegar a acuerdos con Ir\u00e1n: ha pedido al primer ministro iraqu\u00ed, Mustaf\u00e1 al-Kazemi, que inicie una mediaci\u00f3n entre Riad y Teher\u00e1n. De hecho, Arabia teme que Estados Unidos llegue a un nuevo acomodo con Ir\u00e1n tras la liquidaci\u00f3n del acuerdo 5+1, y ello limite su hasta ahora incondicional apoyo a la monarqu\u00eda saudita.<\/p>\n<p>La intervenci\u00f3n militar extranjera en Yemen, dirigida por Arabia con la aprobaci\u00f3n de Estados Unidos, de la mano de Mohamed bin Salm\u00e1n, principal impulsor de la agresi\u00f3n, ha creado la mayor crisis humanitaria del planeta: no s\u00f3lo ha arrasado las infraestructuras del pa\u00eds, incluidas escuelas y hospitales, sino que ha abandonado a su suerte a los yemen\u00edes afectados por la hambruna, agravada con un mortal brote de c\u00f3lera. Cinco a\u00f1os de guerra en Yemen y cuatro de bloqueo, con un gobierno apoyado por Arabia enfrentado a los hut\u00edes (que controlan el norte del pa\u00eds con la capital, San\u00e1a) respaldados por Ir\u00e1n, han destruido el pa\u00eds, que se enfrenta ahora al fantasma de la fragmentaci\u00f3n. La agresi\u00f3n de Arabia no es la primera: Yemen ha sufrido reiterados ataques de Riad y sus aliados que se remontan a las intervenciones militares en los a\u00f1os sesenta y setenta del siglo pasado contra la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica Popular del Yemen (o Yemen del sur), que se proclam\u00f3 socialista, y soport\u00f3 tambi\u00e9n los bombardeos brit\u00e1nicos en esos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Las diferencias en el bando gubernamental que apoya a Abd Rabbuh Mansur al-Hadi aumentan. Mohamed bin Salm\u00e1n forz\u00f3 un acuerdo en un encuentro en Riad en noviembre de 2019 que supon\u00eda en la pr\u00e1ctica un reparto del poder de Al-Hadi con los separatistas del sur que forman parte de su facci\u00f3n. Pero los problemas para el gobierno de Al-Hadi (que mantiene la capitalidad provisional en Ad\u00e9n, y la efectiva en Riad) aumentan tras la reciente proclamaci\u00f3n del\u00a0<em>Consejo de Transici\u00f3n del sur<\/em>,que se reclama gobierno de la parte meridional del pa\u00eds y anuncia la autonom\u00eda de Ad\u00e9n: las milicias del Consejo de apoderaron del puerto y aeropuerto de Ad\u00e9n y de todos los ministerios adscritos a Al-Hadi. A mediados de mayo, los combates se suced\u00edan en Zinjibar, la capital de Abyan, mientras el gobierno respaldado por Arabia intentaba recuperar la ciudad. Tanto los atacantes como los soldados del Consejo son aliados contra los hut\u00edes, por lo que esos enfrentamientos abren una nueva guerra dentro de la guerra yemenita. Por su parte, los hut\u00edes, dirigidos Adbel Malik al-Huti y por Mahdi al-Mashat, presidente del Consejo Pol\u00edtico Supremo, forman parte de una rama del chi\u00edsmo que agrupa a la tercera parte de los yemenitas, y su principal organizaci\u00f3n,\u00a0<em>Ansarol\u00e1<\/em>, es un movimiento de extrema derecha de inspiraci\u00f3n religiosa, aunque se proclama antiimperialista y rechaza abiertamente al\u00a0<em>yihadismo<\/em>\u00a0islamista, el\u00a0<em>wahabismo<\/em>\u00a0de Arabia, as\u00ed como a Israel y Estados Unidos, y mantiene lazos con Ir\u00e1n y el Hezbol\u00e1 liban\u00e9s. De hecho, los enfrentamientos religiosos actuales enmascaran las anteriores luchas contra la desmedida corrupci\u00f3n del r\u00e9gimen de Al\u00ed Abdullah Saleh, que domin\u00f3 el pa\u00eds durante m\u00e1s de veinte a\u00f1os, hasta 2012, y ocultan las disputas entre la izquierda y los nacionalistas de inspiraci\u00f3n\u00a0<em>nasserista<\/em>\u00a0con los partidarios de la monarqu\u00eda y los clientes de Riad.<\/p>\n<p>Al tiempo, la coalici\u00f3n internacional que dirige Arabia en Yemen se resquebraja: Abu Dabi opt\u00f3 en 2019 por desvincularse de la guerra (los hut\u00edes consiguieron atacar su aeropuerto internacional), y los Emiratos \u00c1rabes Unidos fracturan de hecho la alianza porque se han convertido en los padrinos pol\u00edticos del\u00a0<em>Consejo de Transici\u00f3n del Sur<\/em>. Los Emiratos \u00c1rabes Unidos (dirigidos por Abu Dabi con Jalifa bin Zayed, y por el pr\u00edncipe heredero, su hermano Mohamed bin Zayed, otro inquietante personaje como Mohamed bin Salm\u00e1n) tienen sus propios objetivos en Yemen. A su vez, Qatar, enfrentada a Arabia y tambi\u00e9n a los Emiratos, utiliza su cadena de televisi\u00f3n, Al Jazeera (la m\u00e1s sintonizada en el mundo \u00e1rabe) para denunciar la devastaci\u00f3n yemenita, no por sentimientos humanitarios sino para comprometer a Riad.<\/p>\n<p><strong>Tres<\/strong>. En Iraq, la situaci\u00f3n es desesperada, y los gobiernos dependen de las milicias de distintos partidos. La ocupaci\u00f3n militar norteamericana (justificada desde 2014 para combatir a\u00a0<em>Daesh<\/em>), la insatisfacci\u00f3n por las duras condiciones de vida, la corrupci\u00f3n, el reparto sectario del poder que ha dado lugar al enriquecimiento de los dirigentes del gobierno, una sanidad casi inexistente, la falta de trabajo, los deficientes servicios, la falta de agua potable en las casas, y el enorme retroceso de las mujeres que padecen con frecuencia asesinatos por islamistas por no llevar\u00a0<em>hijab<\/em>, son la muestra de la pr\u00e1ctica destrucci\u00f3n del pa\u00eds. Ese caos condujo a la rebeli\u00f3n de octubre de 2019, el\u00a0<em>hirak<\/em>; aunque las protestas intermitentes se iniciaron con fuerza ya desde 2011, con la participaci\u00f3n de los comunistas. Adel Abdul Mahdi dimit\u00f3 en noviembre pero se mantuvo provisionalmente como primer ministro, sin que los candidatos a sucederle pudieran lograr apoyo parlamentario. El 5 de febrero, partidarios de Muqtada al-Sadr, el cl\u00e9rigo chi\u00edta que dirige el\u00a0<em>Movimiento Sadrista<\/em>\u00a0y las milicias del\u00a0<em>Ej\u00e9rcito de al-Mahdi<\/em>, quemaron un campamento de manifestantes asesinando a once personas, y la dura represi\u00f3n desde 2019 ha causado en las calles m\u00e1s de ochocientos muertos y treinta mil heridos. La pandemia limit\u00f3 despu\u00e9s las protestas callejeras, aunque en algunas ciudades existen campamentos de amotinados, como en la plaza Tahrir de Bagdad. La penuria es aprovechada por partidos islamistas que desempe\u00f1an en algunas regiones del pa\u00eds un papel asistencial, y la influencia iran\u00ed es rechazada por muchos iraqu\u00edes, como la norteamericana. El gobierno acus\u00f3 a los manifestantes de actuar a las \u00f3rdenes de Estados Unidos, y lleg\u00f3 a pedir, en enero, que el Consejo de Seguridad de la ONU condenase la actividad de Ir\u00e1n y de Estados Unidos en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>En febrero, el r\u00e9gimen, controlado por partidos islamistas, se vio ante el golpe de Muqtada al-Sadr cuando \u00e9ste, tras ordenar la retirada de sus seguidores del movimiento de protesta, volvi\u00f3 a pedirles que regresaran a las plazas para controlar as\u00ed el descontento, creando el espejismo de que su candidato a primer ministro era el preferido por los manifestantes. Finalmente, en mayo, el antiguo colaborador de la emisora de la CIA\u00a0<em>Radio Free Europe\/Radio Liberty<\/em>\u00a0y despu\u00e9sjefe de los servicios secretos iraqu\u00edes, Mustafa Al-Kadhimi se convirti\u00f3 en primer ministro con las mismas limitaciones que hab\u00eda tenido Mahdi: las leyes de la ocupaci\u00f3n por Estados Unidos en 2003, que fuerzan a un reparto religioso y sectario del poder, el\u00a0<em>muhasasa<\/em>. Y de nuevo se han iniciado las protestas, duramente reprimidas por la polic\u00eda, aunque han forzado al primer ministro a poner en libertad a todos los detenidos en las protestas callejeras desde el mes de octubre de 2019, y a investigar la muerte de m\u00e1s de quinientos manifestantes por francotiradores de milicias y del ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p>Al-Kadhimi busca un equilibrio internacional para consolidar a su gobierno, y ha invitado a Putin a visitar Bagdad. Rusia apoya a Iraq con el objetivo de pacificar el pa\u00eds y la regi\u00f3n, y est\u00e1 tambi\u00e9n interesada en abrir v\u00edas de explotaci\u00f3n para sus empresas petroleras y gasista y para limitar la influencia norteamericana. El nuevo gobierno examina incluso la posibilidad de comprar los sistemas S-400 rusos, en un momento en que Estados Unidos, junto con los militares aliados de Australia e Italia destinados all\u00ed, abandona la base a\u00e9rea de Al-Taqaddum, en Habbaniyah, a ochenta kil\u00f3metros de Bagdad. Pero la tensi\u00f3n y el caos contin\u00faan ahogando al pa\u00eds: el norte kurdo est\u00e1 en manos del corrupto clan de los Barzani, presidida la regi\u00f3n aut\u00f3noma ahora por Nechirvan Barzani, sobrino del viejo Masud; muchas ciudades iraqu\u00edes est\u00e1n destruidas, en Basora fluyen aguas fecales en los grifos de las casas, y las milicias enfrentadas luchan por sus territorios y por su fe, prisioneros de la divisi\u00f3n sectaria que impuls\u00f3 Estados Unidos: la sede en Bagdad de la cadena de televisi\u00f3n de Arabia, MBC, fue ocupada por milicianos proiran\u00edes de Hashd Al-Shaabi, las\u00a0<em>Fuerzas de Movilizaci\u00f3n Popular<\/em>, PMF, porque la emisora hab\u00eda calificado a Abu Mahdi Al-Muhandis (su l\u00edder, asesinado por Estados Unidos junto a Qasem Soleimani) de terrorista.<\/p>\n<p>Tras Egipto y Turqu\u00eda, Ir\u00e1n es el pa\u00eds m\u00e1s poblado de la regi\u00f3n, y se enfrenta a un angustioso futuro, amenazado por la guerra. La operaci\u00f3n norteamericana para asesinar al general Qasem Soleimani, las nuevas sanciones econ\u00f3micas impuestas por Washington, la recurrente acusaci\u00f3n a Teher\u00e1n de que financia el terrorismo, y la exigencia de que el r\u00e9gimen de los ayatol\u00e1s retire a sus tropas de Siria y renuncie a disponer de armamento nuclear, dibujan el acoso de Estados Unidos a Ir\u00e1n. El abandono unilateral por Washington (que Pek\u00edn, Mosc\u00fa y Bruselas consideraron innecesario y perjudicial) del acuerdo nuclear 5+1, ha llevado al gobierno de Jatam\u00ed a dejar de cumplir algunas de las obligaciones comprometidas en \u00e9l. Trump, espoleado por la presi\u00f3n israel\u00ed, consider\u00f3 que el acuerdo de 2015 con Teher\u00e1n, firmado con Obama, era insatisfactorio y no contempla el programa de misiles iran\u00ed, adem\u00e1s de limitar las obligaciones de Teher\u00e1n s\u00f3lo hasta 2025. Pese a que la OIEA y las propias agencias norteamericanas admitieron que Ir\u00e1n cumpl\u00eda con las obligaciones del acuerdo, Trump decidi\u00f3 romperlo: busca el derrocamiento del r\u00e9gimen, de momento a trav\u00e9s de la presi\u00f3n diplom\u00e1tica, de la asfixia econ\u00f3mica y de operaciones terroristas encubiertas. Curiosamente, antes de que Trump rompiera el convenio nuclear el r\u00e9gimen iran\u00ed estaba dispuesto a un entendimiento con Washington que dejase atr\u00e1s d\u00e9cadas de disputas.<\/p>\n<p>Las sanciones norteamericanas han creado una dif\u00edcil situaci\u00f3n, sobre todo en las entidades financieras, en el transporte y en la producci\u00f3n petrolera, agravadas por la ca\u00edda de los precios del crudo. A finales de 2018, Trump decret\u00f3 nuevas sanciones contra la industria petrolera iran\u00ed y contra su sistema bancario, impidiendo la relaci\u00f3n con el sistema SWIFT, y persigue prorrogar el embargo de armas a Ir\u00e1n que acord\u00f3 el Consejo de Seguridad de la ONU y que finaliza en octubre de 2020, pese a que Rusia y China se oponen a extender el embargo. Aunque Estados Unidos intenta desestabilizar a Ir\u00e1n, las grandes protestas en el pa\u00eds de finales de 2019 no fueron inspiradas por los norteamericanos, aunque intentasen despu\u00e9s utilizarlas: la agudizaci\u00f3n de la crisis, el aumento del precio de la gasolina, los cupos para su adquisici\u00f3n y la precariedad fueron el detonante de las manifestaciones, duramente reprimidas por el r\u00e9gimen teocr\u00e1tico, cuyas fuerzas de seguridad causaron varios centenares de muertos y miles de heridos, en una de las m\u00e1s sanguinarias represiones de los \u00faltimos a\u00f1os. La grav\u00edsima situaci\u00f3n econ\u00f3mica ha forzada al Majlis a cambiar la moneda oficial, el rial, por una nueva divisa, el tom\u00e1n, suprimiendo cuatro ceros en los billetes en un intento de contener la inflaci\u00f3n. Ir\u00e1n ha aumentado su influencia en Iraq, y el nuevo gobierno de Bagdad se muestra receptivo: el ministro de defensa iraqu\u00ed, Yuma Anad Saadoun, ya ha iniciado conversaciones para incrementar la cooperaci\u00f3n militar con Teher\u00e1n. En el tablero, la permanente amenaza norteamericana, el temor a una nueva guerra en la regi\u00f3n, y la imprevisible actuaci\u00f3n de Netanyahu y de Mohamed bin Sam\u00e1n, rivales regionales y enemigos poderosos: Israel dispone de armamento at\u00f3mico y Arabia quintuplica el presupuesto militar iran\u00ed.<\/p>\n<p>En Afganist\u00e1n, las elecciones de septiembre de 2019 se celebraron con la habitual compra de votos y procedimientos fraudulentos, que ha sido la t\u00f3nica desde la invasi\u00f3n del pa\u00eds y el establecimiento del primer gobierno impuesto por Estados Unidos, aunque ello no ha evitado las luchas de bander\u00edas. En marzo de 2020, tanto el presidente Ashraf Ghani como el vicepresidente Abdullah Abdullah tomaron posesi\u00f3n en Kabul, configurando una ef\u00edmera dualidad de poder que se complic\u00f3 por las ambiciones de otros grupos, como el del expresidente Hamid Karzai. Las presiones norteamericanas lograron despu\u00e9s un acuerdo entre las dos partes con la formaci\u00f3n de un gobierno de unidad, donde Ghani retiene los principales mecanismos de poder y Abdullah pasa a presidir el\u00a0<em>Alto Consejo de Reconciliaci\u00f3n Nacional<\/em>, decisiones que los talib\u00e1n contestaron con nuevos atentados. Rusia, China, Ir\u00e1n y Pakist\u00e1n apoyan negociaciones para terminar la guerra y para la retirada de tropas extranjeras del pa\u00eds, que son b\u00e1sicamente las norteamericanas y las de sus aliados de la OTAN.<\/p>\n<p>Estados Unidos, que lleg\u00f3 a tener en el pa\u00eds ciento diez mil soldados en 2011, mantiene todav\u00eda trece mil, pero el acuerdo firmado en febrero con los talib\u00e1n (en Qatar, con presencia de Pompeo) estipula su retirada en un plazo de catorce meses. Washington apuesta por un acuerdo negociado entre los distintos sectores pol\u00edticos del pa\u00eds, incluidos los talib\u00e1n, para asegurar que el pa\u00eds se mantenga dentro del \u00e1rea de influencia norteamericana. El propio Donald Trump habl\u00f3 con el mul\u00e1 Abdul Baradar Akhund, el dirigente talib\u00e1n que negoci\u00f3 el acuerdo. En una muestra m\u00e1s de una disparatada estrategia, Estados Unidos acept\u00f3 la exigencia talib\u00e1n de dejar fuera del acuerdo al gobierno de Ghani mientras, en nombre de \u00e9ste, aceptaba la exigencia talib\u00e1n de que cinco mil de sus miembros encarcelados fueran puestos en libertad. Ghani se opon\u00eda pero acab\u00f3 cediendo, y ya ha empezado a liberar a centenares de presos talib\u00e1n de la c\u00e1rcel de Bagram. La base norteamericana de Lashkar Gah y otra en Herat est\u00e1n en proceso de desmantelamiento, aunque los enfrentamientos no se han detenido, incluso han aumentado en muchas regiones: los talib\u00e1n siguen atacando a las fuerzas gubernamentales, aunque se abstienen de hostigar a los norteamericanos. La invasi\u00f3n norteamericana ha destruido el pa\u00eds y no ha conseguido ninguno de sus objetivos; la producci\u00f3n de opio ha aumentado, buena parte de la poblaci\u00f3n se encuentra desnutrida, y existen centenares de miles de desplazados internos.<\/p>\n<p><strong>Cuatro<\/strong>. Convertida Libia en un Estado fallido tras la intervenci\u00f3n norteamericana, francesa y brit\u00e1nica de 2011, el enfrentamiento entre el gobierno de Acuerdo Nacional de Tr\u00edpoli y las tropas del mariscal Haftar, de Tobruk, a\u00f1adido a la persistencia de \u00e1reas controladas por se\u00f1ores de la guerra y milicias, al tr\u00e1fico de seres humanos y a la existencia de mercados de esclavos, ha creado un infierno a las puertas de Europa. Los enfrentamientos entre los dos bandos principales han llevado tambi\u00e9n a suspender las exportaciones de petr\u00f3leo desde puertos como Marsa Brega, Zuwetina, Ras Lanuf, Al Hariga y Sidra, y la vida de los libios se ha reducido a la subsistencia extrema, prisioneros de los grupos armados que campan por todo el pa\u00eds. El endiablado laberinto libio lleva a que Turqu\u00eda, Italia y Qatar apoyen al gobierno de Fayez al-Sarraj, mientras Francia, Egipto y Arabia apoyan a Haftar, un hombre que colabor\u00f3 con la CIA y fue utilizado por Washington en los a\u00f1os de su acoso a Gadafi. Hoy, Estados Unidos acusa a Rusia y Siria de ayudar a Haftar, e incluso de mandar cazas\u00a0<em>Mig<\/em>\u00a0y trasladar a combatientes desde Siria para apoyarlo, adem\u00e1s de hacerles responsable de la supuesta presencia del grupo militar ruso Wagner, y su Departamento de Estado denuncia que Mosc\u00fa busca conseguir \u201cventajas pol\u00edticas\u201d en Libia, extremos que Mosc\u00fa niega. Las tropas de Haftar se encuentran cerca de Tr\u00edpoli, pero el gobierno de Fayez al-Sarraj ha conseguido detenerlas gracias a la ayuda turca, que suministra\u00a0<em>drones<\/em>\u00a0de bombardeo y bater\u00edas antia\u00e9reas. Por su parte, la Uni\u00f3n Europea, atada por las diferencias entre Francia, Italia y Alemania, apoya el llamado\u00a0<em>proceso de Berl\u00edn<\/em>\u00a0para una soluci\u00f3n negociada entre las partes, como hacen Estados Unidos y la OTAN, pero al mismo tiempo financia a la corrupta y criminal guardia costera del gobierno de Al-Sarraj: Bruselas est\u00e1 m\u00e1s preocupada por la llegada incontrolada a Europa de inmigrantes desde las costas libias que por la desesperada situaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n local, de los fugitivos que llegan de los pa\u00edses del Sahel, y de los mercados de esclavos.<\/p>\n<p>Egipto, que ya ha superado los cien millones de habitantes, dispone de tierras cultivables en apenas un cinco por ciento de su territorio, y el agua del Nilo es su principal riqueza; sufre una grav\u00edsima crisis econ\u00f3mica, y la dictadura militar del general Al-Sisi gobierna, desde el golpe de Estado de 2013, recurriendo a la m\u00e1s dura represi\u00f3n de las protestas sociales y aplastando a las incursiones islamistas. El Cairo, que apoya a Haftar en Libia, mantiene un duro enfrentamiento con Etiop\u00eda por la presa Al Nahda que construye Addis Abeba y que apoya Sud\u00e1n; las negociaciones que se celebraron en Washington no han dado ning\u00fan resultado hasta el momento, pero Estados Unidos intenta mantener las conversaciones bajo su paraguas diplom\u00e1tico. El gobierno de Al-Sisi afronta adem\u00e1s la pandemia, la actividad de los grupos islamistas, y rechaza las pretensiones et\u00edopes sobre el volumen de agua del Nilo que puede retener en Al Nahda. El Cairo espera el apoyo de Arabia y de los Emiratos \u00c1rabes Unidos, aunque tambi\u00e9n recela de sus inversiones en el proyecto, mientras Etiop\u00eda conf\u00eda en la defensa militar israel\u00ed y en Estados Unidos. En 2016, el dictador Al-Sisi cedi\u00f3 a Arabia dos islas sobre el Mar Rojo, Tir\u00e1n y Sanafir, que cierran el golfo de Aqaba, decisi\u00f3n que, aunque pertenec\u00edan hist\u00f3ricamente a Arabia, suscit\u00f3 cr\u00edticas en Egipto. Riad quiere utilizar esas islas para construir un puente que comunique la futurista Neom con Sharm el-Sheij: Arabia con la pen\u00ednsula del Sina\u00ed.<\/p>\n<p class=\"has-text-align-center\">* * *<\/p>\n<p>Estados Unidos y sus aliados occidentales (Gran Breta\u00f1a, Francia) deber\u00edan abandonar Oriente Medio: es un requisito imprescindible para que la regi\u00f3n deje de ser el escenario de la guerra, el caos y la destrucci\u00f3n en que la ha sumido el imperialismo en el \u00faltimo siglo, agravado en las dos \u00faltimas d\u00e9cadas por las guerras norteamericanas. Pero que esa salida norteamericana sea necesaria, vital, no quiere decir que vaya a producirse, aunque los pa\u00edses de Oriente Medio sigan viviendo sobre arenas movedizas. Con el mundo mirando cada vez m\u00e1s hacia la gran regi\u00f3n del Asia-Pac\u00edfico, Oriente Medio ha perdido importancia estrat\u00e9gica, pero contin\u00faa siendo un nudo vital para la producci\u00f3n y distribuci\u00f3n de energ\u00eda y uno de los principales escenarios de confrontaci\u00f3n de las grandes potencias, y aunque Estados Unidos est\u00e1 redirigiendo su atenci\u00f3n y sus recursos hacia el Pac\u00edfico no va a abandonar la regi\u00f3n: est\u00e1 reevaluando sus objetivos, adapt\u00e1ndose a la nueva realidad y trasladando la mayor parte de sus fuerzas militares hacia las \u00e1reas donde se est\u00e1 configurando el nuevo equilibrio mundial, que ya no es unipolar pese a la arrogancia norteamericana. Y Estados Unidos ha decidido apostar fuerte, con la mirada puesta en Pek\u00edn y Mosc\u00fa sin dejar por ello los torturados escenarios de Oriente Medio. El descubrimiento de una relativa debilidad y la disminuci\u00f3n de su peso en el mundo no llevan a Washington a la prudencia, sino a la aventura, al incremento de la presi\u00f3n y, tal vez, conduzca al planeta al caos y la guerra. El inquietante anuncio de Georgette Mosbacher, embajadora norteamericana en Varsovia, sobre la posible instalaci\u00f3n de armas nucleares en Polonia; el env\u00edo de portaaviones a los mares cercanos a China, el abandono estadounidense del\u00a0<em>Tratado INF<\/em>, su anunciada salida del\u00a0<em>Tratado de Cielos Abiertos<\/em>\u00a0y las alusiones al fin del\u00a0<em>Tratado de Prohibici\u00f3n Completa de los Ensayos Nucleares<\/em>\u00a0y del\u00a0<em>Tratado START III\u00a0<\/em>son malas se\u00f1ales para un mundo que renquea. Si Trump y otros gobernantes norteamericanos utilizan un lenguaje agresivo, b\u00e9lico, y lanzan amenazas contra China y Rusia, si desenfundan rev\u00f3lveres y disparan sanciones, si dise\u00f1an ejercicios de guerra en el Pent\u00e1gono para amedrentar al mundo, ello significa que los d\u00edas de su dominio solitario del mundo han terminado: son ya un recuerdo del pasado, pero eso no asegura la paz.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0Higinio Polo (El viejo Topo, 7-9-20) &nbsp; La crisis mundial provocada por la pandemia de la Covid-19 ha a\u00f1adido m\u00e1s dramatismo a un Oriente Medio que contin\u00faa marcado por las guerras, las intervenciones militares estadounidenses, la represi\u00f3n pol\u00edtica, el fanatismo religioso y los mercenarios, las ciudades destruidas y los campamentos de refugiados. 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