{"id":42614,"date":"2020-09-11T10:51:24","date_gmt":"2020-09-11T14:51:24","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=42614"},"modified":"2020-09-11T10:51:24","modified_gmt":"2020-09-11T14:51:24","slug":"voces-de-la-via-chilena-al-socialismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2020\/09\/11\/voces-de-la-via-chilena-al-socialismo\/","title":{"rendered":"Voces de la \u201cv\u00eda chilena al socialismo\u201d"},"content":{"rendered":"<div>\n<p><span class=\"author\"><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/autor\/franck-gaudichaud\/\">Franck Gaudichaud<\/a><\/span> (Rebelion, 11-9-20)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A cincuenta a\u00f1os de la elecci\u00f3n de Salvador Allende, el historiador Franck Gaudichaud recupera algunos testimonios del Chile de la Unidad Popular. Mil d\u00edas que conmovieron al mundo y que a\u00fan lo siguen conmoviendo.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"cols\">\n<p>\u00ab<em>Suena casi raro hablar hoy de todo esto, a veces me parece como si se tratara de un sue\u00f1o\u2026<\/em>\u00bb En 1972-1973, Mario Olivares era un joven obrero metal\u00fargico, militante en el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) y delegado del cord\u00f3n industrial Vicu\u00f1a Mackenna (1). Efectivamente, vivi\u00f3 un sue\u00f1o despierto, una fiesta popular, una esperanza colectiva en movimiento, compartidos por millones de mujeres y hombres, trabajadores y trabajadoras, j\u00f3venes, campesinos, sindicalistas, intelectuales, activistas de la izquierda chilena. En esa \u00e9poca, Hern\u00e1n Ortega, presidente de la Coordinadora de los cordones industriales de Santiago \u2013 coordinaciones territoriales obreras y organizaciones de base clasistas surgidas en reacci\u00f3n a la gran \u201chuelga patronal\u201d de octubre de 1972 (2)-, ya militaba en el Partido Socialista. \u00ab<em>Para m\u00ed, as\u00ed como para todos los chilenos, la Unidad Popular significaba la aspiraci\u00f3n a una sociedad distinta, m\u00e1s democr\u00e1tica, m\u00e1s igualitaria, que permitiera a los trabajadores alcanzar un crecimiento pleno y cabal, no s\u00f3lo desde el punto de vista econ\u00f3mico sino tambi\u00e9n del desarrollo integral del ser humano<\/em>\u00bb.<\/p>\n<p>Hace 50 a\u00f1os, un 4 de septiembre 1970, la Unidad Popular, coalici\u00f3n de partidos de izquierda, llevaba al poder al m\u00e9dico, parlamentario marxista, mas\u00f3n y dirigente socialista Salvador Allende Gossens. Esta misma noche, el nuevo presidente del pa\u00eds andino pronunci\u00f3 un emocionante discurso desde los balcones de la Federaci\u00f3n de los estudiantes de Chile (FECH): \u00ab<em>Yo s\u00e9 que ustedes, que hicieron posible que el pueblo sea ma\u00f1ana gobierno, tendr\u00e1n la responsabilidad hist\u00f3rica de realizar lo que Chile anhela para convertir a nuestra patria en un pa\u00eds se\u00f1ero en el progreso, en la justicia social, en los derechos de cada hombre, de cada mujer, de cada joven de nuestra tierra. Hemos triunfado para derrocar definitivamente la explotaci\u00f3n imperialista, para terminar con los monopolios, para hacer una profunda reforma agraria, para controlar el comercio de exportaci\u00f3n e importaci\u00f3n, para nacionalizar, en fin, el cr\u00e9dito, pilares todos que har\u00e1n factible el progreso de Chile, creando el capital social que impulsar\u00e1 nuestro desarrollo<\/em>\u201d.\u00a0Comenzaban mil d\u00edas de movilizaci\u00f3n, organizaci\u00f3n y construcci\u00f3n de la \u00abv\u00eda chilena hacia el socialismo\u00bb, en plena guerra fr\u00eda, desafiando la hegemon\u00eda estadunidense y haciendo temblar a la vieja oligarqu\u00eda chilena: un tr\u00e1nsito al socialismo que la izquierda parlamentaria promet\u00eda como \u201cpacifica\u201d y no armada (a la diferencia de la revoluci\u00f3n cubana), democr\u00e1tica y legalista, antimperialista y popular (3).<\/p>\n<p>En la memoria de muchos actores de la \u00e9poca, y a pesar de la violencia de 16 a\u00f1os de dictadura c\u00edvico-militar y de m\u00e1s de tres d\u00e9cadas de democracia neoliberal, permanecen a\u00fan hoy los recuerdos difusos de la fuerza tel\u00farica de estos 3 a\u00f1os de creatividad social, cultural y pol\u00edtica. En muchos planos, el gobierno Allende, la Unidad Popular y el movimiento obrero innovaron, experimentaron, mostraron que \u2013 efectivamente \u2013 otro mundo era posible en un peque\u00f1o pa\u00eds del \u201ctercer mundo\u201d como Chile, detentor de la m\u00e1s grande reserva de cobre del mundo pero que ve\u00eda su pueblo vivir en condiciones de pobreza y precariedad indignantes.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/multimedia.normal.91b863c9503a732e.62616e646572612d64652d6368696c652d666c616d65616e646f5f6e6f726d616c2e6a7067.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-41715\" src=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/multimedia.normal.91b863c9503a732e.62616e646572612d64652d6368696c652d666c616d65616e646f5f6e6f726d616c2e6a7067.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"675\" \/><\/a><\/p>\n<p>El programa de las \u201c40 medidas\u201d, el aumento generalizado de los sueldos obreros, la profundizaci\u00f3n de la reforma agraria, la nacionalizaci\u00f3n del cobre sin indemnizaci\u00f3n del capital \u201cyankee\u201d y de casi el 100% del sector bancario, la creaci\u00f3n de una econom\u00eda donde los asalariados pod\u00edan participar a la cogesti\u00f3n de la producci\u00f3n, la nueva relaci\u00f3n entre arte y pol\u00edtica, la pol\u00edtica internacional solidaria y \u201cno alienada\u201d, la reflexi\u00f3n sobre los derechos de los ni\u00f1os y el papel protag\u00f3nico de las mujeres en la construcci\u00f3n del socialismo, etc.: se trataba de pensar la revoluci\u00f3n en muchos planos a la vez y atreverse a transformar el papel del Estado, del mercado, de la democracia, aunque siguiendo la apuesta estrat\u00e9gica allendista de una transici\u00f3n respetuosa de la constituci\u00f3n de 1925, de las instituciones liberales y de\u2026 las Fuerzas Armadas. \u00a0Muchos y muchas fueron las dirigencias comunistas, socialistas o cristianas de izquierda de la coalici\u00f3n gubernamental que cre\u00edan, con fervor, en la \u201cexcepcionalidad\u201d de la tradici\u00f3n democr\u00e1tica de Chile, en el \u201cprofesionalismo\u201d de su ej\u00e9rcito, en el \u201cconstitucionalismo\u201d de la mayor\u00eda de sus generales o en la \u201cflexibilidad del Estado burgu\u00e9s\u201d. Para el MIR, peque\u00f1a organizaci\u00f3n revolucionaria pol\u00edtico-militar (fundada en 1964) muy activa en ese entonces, si bien hab\u00eda que apoyar la experiencia de la Unidad Popular y tratar de defenderla, tambi\u00e9n era urgente denunciar las ilusiones reformistas del nuevo ejecutivo: para el movimiento de Miguel Enr\u00edquez, Allende encabezada un gobierno de car\u00e1cter democr\u00e1tico e antimperialista, pero dominado por \u201cel reformismo obrero y peque\u00f1o-burgu\u00e9s\u201d.<\/p>\n<p>Desde los primeros momentos, y aunque fortalecida por la din\u00e1mica ascendente de las luchas obreras, campesinas y de los \u00abpobladores\u00bb (4), la Unidad Popular (UP) estuvo atrapada en m\u00faltiples contradicciones y frente a enormes obst\u00e1culos. En el plano institucional, y no fue un hecho menor, cabe recordar que el allendismo era minoritario en el parlamento despu\u00e9s de haber obtenido solo la \u201cprimera minor\u00eda\u201d de los votos en la elecci\u00f3n presidencial (36,6%), frente a la derecha (35.3%) y a la democracia-cristiana (28,1%). Aunque en las elecciones municipales de abril 1971, la izquierda supo capitalizar un poco m\u00e1s de 49% del apoyo de los electores, esa situaci\u00f3n de minor\u00eda institucional se mantuvo durante todo el periodo y frente a una Democracia Cristiana poco a poco dirigida por sus sectores m\u00e1s conservadores y a un Partido Nacional llamando abiertamente a la intervenci\u00f3n militar frente al \u201cpeligro marxista\u201d. La UP tampoco controlaba el aparato judicial, ni el sistema medi\u00e1tico, y amplios sectores de la econom\u00eda estaban en manos de un empresariado paternalista, muy hostil frente a ese gobierno que reivindicaba como bandera el socialismo.<\/p>\n<p>En el seno del campo popular tambi\u00e9n las tensiones y turbulencias fueron crecientes, a medida que los conflictos de clases se agudizaron, que la crisis econ\u00f3mica emerg\u00eda, que las capas medias se alejaban y que la apuesta institucional transformadora del \u201ccompa\u00f1ero-presidente\u201d mostraba sus flaquezas. Sectores movilizados de la clase obrera comenzaron a criticar la debilidad de la UP frente a la ofensiva de la oposici\u00f3n, de la burgues\u00eda industrial y de la extrema-derecha. Tambi\u00e9n presionaban a la dirigencia de la Central \u00danica de los Trabajadores (CUT) (5), dominada por el Partido Comunista, primer partido obrero del pa\u00eds y fuerza que representa el ala moderada dentro del gobierno. La central se afianza como la correa de trasmisi\u00f3n del ejecutivo, en especial apoyando el \u00absistema de participaci\u00f3n de los trabajadores\u00bb dentro de las empresas nacionalizadas, tambi\u00e9n dos de sus m\u00e1ximos dirigentes nacionales integraron ministerios en 1972, pero carec\u00eda de estructuras a nivel comunal y territorial.<\/p>\n<p>Globalmente, la mayor\u00eda de los trabajadores se encontraba fuera de la influencia directa de la CUT, por no tener derecho \u2013 o posibilidad real \u2013 de sindicalizarse, ni perspectiva de integraci\u00f3n al sistema de cogesti\u00f3n (inicialmente restringido a 90 grandes empresas nacionalizadas o \u201cintervenidas\u201d por el Estado). La fracci\u00f3n m\u00e1s radicalizada del movimiento obrero, opuesta a la pasividad de la \u201crevoluci\u00f3n por etapas\u201d y amenazada por el desarrollo del mercado negro y de los\u00a0<em>lock-out<\/em>\u00a0patronales, comenz\u00f3 a desbordar los cauces legales como tambi\u00e9n las directivas nacionales (partidarias, sindicales, gubernamentales).<\/p>\n<p>Esta din\u00e1mica de \u201cdesborde\u201d se tradujo en un n\u00famero creciente de empresas ocupadas, en un aumento notable de las huelgas ilegales, en diversas formas de autoorganizaci\u00f3n y, en el campo, en la extensi\u00f3n de las tierras tomadas y expropiadas (con \u201ccorrida de cercos\u201d), eso mucho m\u00e1s all\u00e1 de las reformas anunciadas por Salvador Allende. En las empresas, los militantes de la izquierda del Partido Socialista, del Movimiento de Acci\u00f3n Popular Unitario (MAPU) y de la Izquierda Cristiana propagaban la idea que era necesario de \u00abavanzar sin transar\u00bb para no retroceder. Adem\u00e1s de esos partidos (miembros de la coalici\u00f3n oficialista), el MIR se volvi\u00f3 el palad\u00edn de la consigna \u00ab\u00a1crear, crear poder popular!\u00bb, llamando a una ruptura del Estado liberal-olig\u00e1rquico. Unas posiciones fuertemente criticadas por el PC como \u201cultraizquierdistas\u201d e incluso \u201ccontrarrevolucionarias\u201d: el partido fundado por Luis Emilio Recabaren consideraba que era urgente \u201cconsolidar para avanzar\u201d.<\/p>\n<p>En 1972, el plan Prats-Millas llamar\u00eda incluso a devolver decenas de empresas ocupadas a sus due\u00f1os, provocando un claro descontento en las bases obreras de la izquierda. \u00ab<em>Era un per\u00edodo muy rico, durante el cual muchos simpatizantes de la Unidad Popular se rebelaron contra ella y se incorporaron a la coalici\u00f3n de los cordones industriales\u00bb,\u00a0<\/em>recuerda Jos\u00e9 Moya, que era miembro del MIR y obrero de una industria electr\u00f3nica de casi mil asalariados<em>. \u00abRecuerdo haber estado en asambleas donde representantes de la CUT ven\u00edan a discutir con los cordones \u00a1y se iban \u2018con la cola entre las piernas\u2019!\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>A pesar de estos m\u00faltiples roces, el impulso del poder popular y obrero no surgi\u00f3 fundamentalmente en contra del gobierno, considerado como el \u00abgobierno del pueblo\u00bb por la mayor parte del movimiento popular. Pero, el pueblo de izquierda reclamaba m\u00e1s \u201cmano dura\u201d y decisiones radicales en contra de los patrones que propugnaban el boicot econ\u00f3mico, en contra del periodo\u00a0<em>El Mercurio<\/em>\u00a0que alentaba el golpe de Estado creando un clima de miedo, en contra de las \u201chordas\u201d fascistas de Patria y Libertad que atacaban con armas cortas la sedes sindicales y las f\u00e1bricas ocupadas\u2026 Luis Ahumada, estudiante socialista en ese entonces, militaba activamente en el seno de las industrias de Santiago:<\/p>\n<p>\u00ab<em>Lo m\u00e1s importante de lo que impulsamos a trav\u00e9s de los cordones industriales fue la solidaridad, de pared a pared, entre las f\u00e1bricas. Nosotros contribuimos a que esa solidaridad, \u2018innata\u2019 en los obreros, se manifestara en t\u00e9rminos concretos: una f\u00e1brica se solidarizaba con las luchas de otra f\u00e1brica vecina. Y como los Cordones lograron conseguir una respuesta popular bastante amplia, se convirtieron a continuaci\u00f3n en una referencia para la poblaci\u00f3n del sector, de modo que cuando hab\u00eda una empresa en conflicto, recib\u00eda tambi\u00e9n la solidaridad de las organizaciones sociales de los alrededores<\/em>\u00bb.<\/p>\n<p>En octubre 1972, pese al bloqueos de los sindicatos de camioneros y del transporte p\u00fablico dirigidos por la oposici\u00f3n, pese a la huelga patronal y de comerciantes, esos trabajadores consiguieron hacer funcionar varias f\u00e1bricas, a abrir centro de distribuci\u00f3n bajo su control. \u00ab<em>Sal\u00edamos a expropiar los \u00f3mnibus con armas de mano, con pistolas,\u00a0<\/em>recuerda Mario Olivares<em>, y los llev\u00e1bamos adentro de las f\u00e1bricas en manos de los trabajadores. As\u00ed, garantiz\u00e1bamos que la producci\u00f3n no se detuviera. Tambi\u00e9n \u00edbamos a buscar a los trabajadores y los transport\u00e1bamos\u00bb.\u00a0<\/em>Y con el mismo fervor que mostraba en otro tiempo, en las asambleas sindicales, agrega:\u00a0<em>\u00abEmpez\u00e1bamos a hablar de un poder real de los trabajadores (\u2026). <\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Tal vez no tuvimos toda la claridad desde un punto de vista ideol\u00f3gico, pero exig\u00edamos una mayor participaci\u00f3n en todas las \u00e1reas, no s\u00f3lo en la producci\u00f3n!<\/em>\u00bb. Cordones industriales como los de Cerrillos-Maip\u00fa o de Vicu\u00f1a Mackenna, en Santiago, se volvieron as\u00ed ejemplos para todo el pa\u00eds de la capacidad de organizaci\u00f3n obrera \u201cdesde abajo\u201d. Este tipo de iniciativas de control social y de democracia directa tambi\u00e9n surgieron en el campo, en las poblaciones o a trav\u00e9s de experiencias de abastecimiento directo. A menudo con el apoyo de estudiantes y de la juventud militante.<\/p>\n<p>Para Neftal\u00ed Zu\u00f1iga, viejo obrero textil, ex-dirigente sindical de la gigante Pollack y militante comunista, el recuerdo m\u00e1s intenso del periodo fue ante todo el del desaf\u00edo de la \u00abbatalla de la producci\u00f3n\u00bb. El objetivo era defender al pa\u00eds contra el boicot, el racionamiento, contrarrestar la inflaci\u00f3n y volver realidad las promesas de Allende de crecimiento econ\u00f3mico y redistribuci\u00f3n de las riquezas. Don Zu\u00f1iga evoca tambi\u00e9n, con altivez y orgullo, los trabajos voluntarios que movilizaban a miles de personas:\u00a0<em>\u00ab\u00bfQu\u00e9 hac\u00edamos nosotros, los trabajadores concientizados? Todos los domingos, \u00edbamos (\u2026) a las grandes plantaciones a cortar ma\u00edz para poder alimentar a mayor cantidad de aves. Y esa es la conciencia pol\u00edtica que tendr\u00edamos que haber generado en el seno de la gran masa de trabajadores de este pa\u00eds<\/em>\u00bb.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del \u201cparo de la burgues\u00eda\u201d de 1972, Allende consigui\u00f3 retomar el control de la situaci\u00f3n mediante la creaci\u00f3n de un gabinete c\u00edvico-militar: los militares entraron de lleno en el juego pol\u00edtico, ocupado ministerios claves. En paralelo, en los meses siguientes, la creatividad popular experiment\u00f3 un rebrote de actividad. Con el primer ensayo de golpe, en junio 1973, la funci\u00f3n de resistencia de los cordones industriales apareci\u00f3 de nuevo como fundamental. El proyecto de unificar a los sectores populares organizados en el seno de los \u00abcomandos comunales\u00bb parec\u00eda ser el camino para un sector de los revolucionarios. Pero los comandos no tuvieron tiempo de desarrollarse ampliamente y los partidos de izquierda estaban muy divididos sobre la estrategia que seguir. Eso aun cuando nacieron efectivamente algunas coordinaciones con un fuerte potencial transformador, como por ejemplo, entre el cord\u00f3n industrial Vicu\u00f1a Mackenna y el comando comunal de La Florida, formado en torno al campamento Nueva La Habana, dirigido por el MIR.<\/p>\n<p>Abraham P\u00e9rez, por entonces obrero de la construcci\u00f3n, fue uno de los dirigentes de ese campamento, aut\u00e9ntico territorio autogestionado, en Santiago (6). \u00ab<em>Cada manzana eleg\u00eda libre y democr\u00e1ticamente a un delegado<\/em>\u00bb, y estos decid\u00edan desde la administraci\u00f3n del abastecimiento del campamento hasta la seguridad del barrio, a trav\u00e9s de \u201cmilicias populares\u201d, como tambi\u00e9n el apoyo a las f\u00e1bricas ocupadas del cord\u00f3n vecino. Despu\u00e9s del golpe, Abraham sigui\u00f3 viviendo en un barrio pobre, surgido de una ocupaci\u00f3n de terreno. Sin embargo, la situaci\u00f3n cambi\u00f3 mucho desde entonces y \u00e9l rememora con nostalgia aquellos tiempos benditos: \u00ab<em>Hab\u00eda mucha participaci\u00f3n y todo eso de com\u00fan acuerdo con los habitantes del barrio. En esa \u00e9poca, no conoc\u00edamos la delincuencia. Nos proteg\u00edamos entre nosotros dentro del campamento; si un vecino sal\u00eda, dejaba la puerta abierta\u2026<\/em>\u00bb.<\/p>\n<p>Cuando conversamos sobre este per\u00edodo con Edmundo Jiles, sindicalista del cord\u00f3n Cerrillos, lo invade una fuerte emoci\u00f3n y respira hondo: \u00ab<em>La mayor\u00eda de nosotros era joven, pero los m\u00e1s viejos sab\u00edan transmitir su experiencia, su sabidur\u00eda, para de tanto en tanto hacer bajar el nivel de adrenalina y moderar un poco las acciones. Pero nos apoyaban con mucho entusiasmo. Por eso pudimos hacer todo aquello<\/em>\u00bb.<\/p>\n<p>Pero, en las sombras, otros actores hicieron todo para ahogar y destruir este entusiasmo revolucionario que amenazaba sus intereses. Sabemos hoy, con muchos detalles y gracias a numerosos archivos desclasificados (7), de qu\u00e9 manera el presidente de los Estados Unidos, Richard Nixon, dio orden a la CIA de \u00abhacer chillar\u00bb la econom\u00eda chilena y como se constituy\u00f3 entre Santiago y Washington un eje de la intervenci\u00f3n y de la sedici\u00f3n, donde se codeaban Henry Kissinger, representantes de empresas multinacionales como la ITT, Agust\u00edn Edwards due\u00f1o de\u00a0<em>El Mercurio<\/em>\u00a0o Richard Helms, entonces director de la CIA. Los contactos tomados con la derecha, las conversaciones con generales hostiles a Allende, los millones de d\u00f3lares generosamente ofrecidos para alimentar una campana de desprestigio en contra de la izquierda, el bloqueo financiero internacional, el apoyo al caos econ\u00f3mico interno, pavimentaron el camino que conduc\u00eda al golpe de Estado. El adelanto al d\u00eda 11 de septiembre del bombardeo de La Moneda (el palacio donde muere el presidente armas en manos), respondi\u00f3 a la voluntad de los militares felones de no dejar Allende anunciar su proyecto de refer\u00e9ndum y de asamblea constituyente, ultima tentativa para salir de la trampa en la cual estaba empantanada la Unidad Popular.<\/p>\n<p>\u00ab<em>Los obreros me reclamaban armas<\/em>\u00bb, recuerda la ex-ministra de trabajo comunista Mireya Baltra, que el d\u00eda del golpe de Estado se dirige al cord\u00f3n Vicu\u00f1a Mackenna. Haci\u00e9ndose eco, Jos\u00e9 Moya cuenta c\u00f3mo esperaba ansioso con sus compa\u00f1eros, en su f\u00e1brica: \u00ab<em>Hab\u00edamos pasado toda la noche del 11 de septiembre de 1973 esperando armas que nunca llegaron. O\u00edamos disparos del lado del cord\u00f3n San Joaqu\u00edn; all\u00e1 ten\u00edan armas -al menos los de la empresa textil Sumar. Nuestro sue\u00f1o era que en cualquier momento pod\u00edan llegar armas y que \u00edbamos a hacer lo mismo que ellos. Pero no pas\u00f3 nada<\/em>\u00bb. Contrariamente a la propaganda del general Augusto Pinochet (nombrado Jefe de las FF. AA. en agosto 73), nunca existi\u00f3 un ej\u00e9rcito de los \u00abcordones de la muerte\u00bb o un \u201cplan Z\u201d destinado a destruir el ej\u00e9rcito. De hecho, si bien hubieron actos de resistencia heroica y algunos enfrentamientos armados, el poder popular y la izquierda \u2013 sin plan de respuesta pol\u00edtico-militar preparado \u2013 tuvieron que pasar a la clandestinidad o someterse r\u00e1pidamente bajo las implacables botas de la represi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00ab<em>El d\u00eda del golpe hab\u00eda muertos en la calle, los tra\u00edan incluso de otros sitios y los tiraban aqu\u00ed,\u00a0<\/em>cuenta Carlos Mujica, trabajador de la planta metal\u00fargica Alusa<em>. \u00a1Y no pod\u00edamos hacer nada! Creo que lo m\u00e1s duro fue el per\u00edodo 1973-1974. Despu\u00e9s, en 1975, los servicios secretos vinieron a buscarme a Alusa. Me detuvieron y me llevaron a la famosa Villa Grimaldi: ah\u00ed, pasaban a la gente por la \u2018parrilla\u2019, es decir, sobre una cama de hierro donde aplicaban corriente el\u00e9ctrica en las piernas, etc. Sab\u00edan que yo era delegado del sector\u2026<\/em>\u00bb. Se iniciaba la larga y triste noche de la tiran\u00eda pinochetista y la brutal transformaci\u00f3n del pa\u00eds en \u201cpara\u00edso del neoliberalismo\u201d.<\/p>\n<p>Producto del terrorismo de Estado y de la \u201camnesia forzada\u201d a la que el pueblo chileno fue sometido por la junta militar (1973-1990), la historia de la Unidad Popular se mantuvo durante mucho tiempo ignorada por amplias mayor\u00edas. Una memoria colectiva destrozada que no pudo recomponerse bajo los gobiernos social-liberales de la \u201cConcertaci\u00f3n\u201d (1990-2010), cuya pol\u00edtica econ\u00f3mica e institucional estuvo, en muchos aspectos, una continuaci\u00f3n del r\u00e9gimen anterior. En esas condiciones, los recuerdos siguieron vivos en los espacios militantes o familiares, pero en forma atomizada. No obstante, en los \u00faltimos a\u00f1os, Chile estuvo cambiando en forma acelerada: desde el 2011, una nueva generaci\u00f3n que no ha conocido la dictadura est\u00e1 encabezando movilizaciones masivas en contra del modelo neoliberal autoritario. Y la impresionante rebeli\u00f3n popular que ha comenzado en octubre 2019 todav\u00eda est\u00e1 activa, tal un volc\u00e1n, bajo la pandemia y la represi\u00f3n del gobierno actual. Con este gran levantamiento social son tambi\u00e9n figuras como las de Salvador Allende y de Miguel Enr\u00edquez, el ejemplo de los obreros de los cordones industriales, el sacrificio de los que lucharon en contra del r\u00e9gimen de Pinochet o la hist\u00f3rica resistencia del pueblo Mapuche que volvieron a irrumpir en la escena pol\u00edtica, en las pancartas de las manifestaciones, en los debates de las asambleas territoriales o en las discusiones en torno a las ollas comunes.<\/p>\n<p>\u00ab<em>El pasado siempre es importante<\/em>\u00bb, recalca Luis Pelliza, obrero que mantuvo su actividad dentro del movimiento sindical, contras vientos y mareas, desde los 70 hasta a\u00f1os recientes. \u201c<em>Forma parte de una historia que vivimos. Conocer la experiencia de nuestra derrota es necesario para comprender c\u00f3mo podremos afrontar el futuro<\/em>\u00bb.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Franck Gaudichaud (Rebelion, 11-9-20) &nbsp; &nbsp; A cincuenta a\u00f1os de la elecci\u00f3n de Salvador Allende, el historiador Franck Gaudichaud recupera algunos testimonios del Chile de la Unidad Popular. Mil d\u00edas que conmovieron al mundo y que a\u00fan lo siguen conmoviendo. \u00abSuena casi raro hablar hoy de todo esto, a veces me parece como si se [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":42559,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14,12],"tags":[],"class_list":["post-42614","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacionales","category-politica-3"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42614"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42614"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42614\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":42615,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42614\/revisions\/42615"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/42559"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42614"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42614"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42614"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}