{"id":42703,"date":"2020-09-16T11:57:25","date_gmt":"2020-09-16T15:57:25","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=42703"},"modified":"2020-09-16T11:57:25","modified_gmt":"2020-09-16T15:57:25","slug":"el-complot-contra-libia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2020\/09\/16\/el-complot-contra-libia\/","title":{"rendered":"El complot contra Libia"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/autor\/eric-draitser\/\">Eric Draitser<\/a> (Counterpunch, 16-9-20)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El sofocante sol del desierto se cuela a trav\u00e9s de las rejillas del ventanuco. Un rat\u00f3n atraviesa velozmente el agrietado suelo de cemento y el sonido de voces lejanas hablando en \u00e1rabe ahoga el sonido de sus patitas. Charlan en un dialecto de Libia occidental diferente del dialecto oriental m\u00e1s utilizado en Bengasi. A lo lejos, m\u00e1s all\u00e1 del resplandeciente horizonte se encuentra Tr\u00edpoli, la joya de \u00c1frica, ahora sometida a una guerra perpetua.<\/p>\n<p>Esta fr\u00eda y h\u00fameda celda de un viejo almac\u00e9n en Bani Walid, no encierra contrabandistas, violadores o asesinos. Aqu\u00ed hay simples africanos\u00a0 procedentes de Nigeria, Camer\u00fan, Chad, Eritrea y otras partes del continente capturados por traficantes cuando buscaban una vida libre de guerra y de pobreza, el fruto podrido del colonialismo angloamericano y europeo. Las marcas de ganado grabadas sobre sus rostros cuentan una historia mucho m\u00e1s tr\u00e1gica que cualquiera de las historias producidas por Hollywood.<\/p>\n<p>Son esclavos: seres humanos comprados y vendidos como mano de obra. Algunos ir\u00e1n a trabajar a la construcci\u00f3n y otros a los campos. Todos se enfrentan a la realidad de una servidumbre forzada, una pesadilla l\u00facida convertida en su realidad cotidiana.<\/p>\n<p>Esta es Libia, la aut\u00e9ntica Libia. La Libia levantada sobre las cenizas de una guerra de Estados Unidos y la OTAN que depuso a Muamar el Gadafi y al gobierno de la Yamahiriya \u00c1rabe Libia [el Estado de las masas]. La libia fracturada en facciones beligerantes, cada una apoyada por diversos actores internacionales cuyo inter\u00e9s por el pa\u00eds es cualquier cosa menos humanitario.<\/p>\n<p>Pero esta Libia no es producto de Donald Trump y su banda de degenerados fascistas. Fue el gran humanitario Barack Obama, junto a Hillary Clinton, Joe Biden, Susan Rice, Samantha Power y su armonioso c\u00edrculo de paz de intervencionistas liberales, quien trajo esta devastaci\u00f3n. Con encendidos discursos sobre libertad y autodeterminaci\u00f3n, el Primer Presidente Negro y sus camaradas franceses y brit\u00e1nicos de la OTAN desataron los perros de la guerra en una naci\u00f3n africana que gran parte del mundo consideraba un ejemplo de desarrollo econ\u00f3mico y social.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/trump-1-580x326-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-41403 aligncenter\" src=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/trump-1-580x326-1.jpg\" alt=\"\" width=\"829\" height=\"466\" srcset=\"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/trump-1-580x326-1.jpg 580w, https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/trump-1-580x326-1-300x169.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 829px) 100vw, 829px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Este art\u00edculo no es un mero ejercicio period\u00edstico para documentar uno de los innumerables cr\u00edmenes ejecutados en nombre del pueblo estadounidense. Este no es el caso. Aqu\u00ed se trata de que nosotros, la izquierda de Estados Unidos contraria a la guerra, observemos a trav\u00e9s de las grietas del artificio imperial \u2013desmoronado por la podredumbre interna y la decadencia pol\u00edtica\u2013 para encender una luz en la penumbra de la era Trump que ilumine directamente el coraz\u00f3n de la oscuridad.<\/p>\n<p>Hay verdades que deben ser esclarecidas para que no queden enterradas como tantos cuerpos en la arena del desierto.<\/p>\n<p><strong>La guerra de Libia: Una conspiraci\u00f3n criminal<\/strong><\/p>\n<p>Para comprender la enorme criminalidad de la guerra de EE.UU.-OTAN contra Libia es preciso desentra\u00f1ar una historia compleja en la que participan actores tanto de Estados Unidos como de Europa que, literalmente, conspiraron para desencadenar esta guerra, y al mismo tiempo desvelar la presidencia inconstitucional e imperial encarnada por el propio Mr. Hope and Change (1).<\/p>\n<p>Al hacerlo descubrimos un panorama completamente contradictorio con el relato dominante sobre buenas intenciones y malos dictadores. Porque si bien Gadafi ha sido presentado como el villano por excelencia de esta historia contada por los escribas del Imperio en los grandes medios de comunicaci\u00f3n, de hecho las verdaderas fuerzas mal\u00e9volas son Barack Obama, Hillary Clinton, Joe Biden, el expresidente Nicholas Sarkozy, el fil\u00f3sofo franc\u00e9s metido a aventurero neocolonial Bernard Henry-Levy y el exprimer ministro brit\u00e1nico David Cameron. Fueron ellos, no Gadafi, quienes libraron una guerra descaradamente ilegal montada sobre pretextos falsos en beneficio de su propio engrandecimiento. Fueron ellos, y no Gadafi, quienes conspiraron para hundir a Libia en el caos y en una guerra civil de la que todav\u00eda no ha salido. Fueron ellos quienes golpearon los tambores de guerra mientras proclamaban paz en la Tierra a los hombres de buena voluntad.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s la guerra de EE.UU. y la OTAN contra Libia sea uno de los casos m\u00e1s atroces de agresi\u00f3n e ilegalidad cometidos por Estados Unidos en la historia reciente. Claro que ese pa\u00eds no actu\u00f3 solo. Un amplio electo de personajes interpret\u00f3 su papel correspondiente porque tanto brit\u00e1nicos como franceses estaban ansiosos por reafirmar tambi\u00e9n su dominio sobre una naci\u00f3n muy lucrativa emancipada del control europeo por el \u00a0malvado Gadafi. Y todo esto ocurri\u00f3 apenas pocos a\u00f1os despu\u00e9s de que el exprimer ministro brit\u00e1nico y criminal de la guerra de Irak Tony Blair\u00a0<a href=\"https:\/\/www.theguardian.com\/world\/2004\/mar\/25\/libya.politics\">se reuniera con Gadafi<\/a>\u00a0para anunciar una nueva era de apertura y cooperaci\u00f3n mutua.<\/p>\n<p>La historia da comienzo con Bernard Henry-L\u00e9vy, el fil\u00f3sofo, periodista y diplom\u00e1tico aficionado que se cre\u00eda un esp\u00eda internacional. Como no pudo llegar a Egipto a tiempo de reforzar su ego capitalizando el levantamiento popular contra el dictador Hosni Mubarak, centr\u00f3 r\u00e1pidamente su atenci\u00f3n\u00a0 en Libia, donde se estaba produciendo una revuelta en el vivero anti-Gadafi de Bengasi. Tal y como\u00a0<a href=\"https:\/\/www.lefigaro.fr\/international\/2011\/03\/18\/01003-20110318ARTFIG00671-la-campagne-libyenne-de-bernard-henri-levy.php\">inform\u00f3\u00a0<em>Le Figaro<\/em><\/a>, Henry-L\u00e9vy consigui\u00f3 reunirse con el entonces presidente del Consejo Nacional de Transici\u00f3n (CNT) Mustafa Abdul Jalil, antiguo ministro de Gadafi convertido en cabeza del Consejo contra Gadafi. Pero Henry-L\u00e9vy no pretend\u00eda \u00fanicamente entrevistarle para su peri\u00f3dico franc\u00e9s, sino contribuir al derrocamiento de Gadafi y, con ello, convertirse en una estrella internacional.<\/p>\n<p>R\u00e1pidamente Henry-L\u00e9vy ech\u00f3 mano de sus contactos franceses y consigui\u00f3 el tel\u00e9fono del presidente Sarkozy para preguntarle sin rodeos si estar\u00eda de acuerdo en reunirse con Abdul Jalil y con la direcci\u00f3n del CNT. Pocos d\u00edas despu\u00e9s Henry-L\u00e9vy y sus colegas llegaron al palacio del El\u00edseo con la direcci\u00f3n del Consejo Nacional de Transici\u00f3n. En medio de la conmoci\u00f3n absoluta de los libios all\u00ed presentes, Sarkozy les informa de que planea reconocer al CNT como leg\u00edtimo gobierno de Libia. Henry-L\u00e9vy y Sarkozy ya hab\u00edan, al menos en teor\u00eda, depuesto al gobierno de Gadafi.<\/p>\n<p>Pero las victorias militares de Gadafi, y la posibilidad muy real de que pudiera salir victorioso del conflicto complicaban las cosas, pues el p\u00fablico franc\u00e9s ya conoc\u00eda el plan y estaba arremetiendo, con raz\u00f3n, contra Sarkozy. Henry-L\u00e9vy, siempre oportunista, aviv\u00f3 el fervor patri\u00f3tico anunciando que, sin la intervenci\u00f3n de Francia, la bandera tricolor que ondeaba sobre los hoteles de cinco estrellas de Bengasi quedar\u00eda manchada de sangre. La campa\u00f1a de relaciones p\u00fablicas se puso en marcha mientras Sarkozy daba vueltas a la idea de una intervenci\u00f3n militar.<\/p>\n<p>No obstante, Henri-L\u00e9vy ten\u00eda que interpretar un papel m\u00e1s importante: atraer a la maquinaria de guerra estadounidense al complot. Con ese fin, organiz\u00f3 la primera de varias conversaciones a alto nivel entre representantes de la administraci\u00f3n Obama y los libios del CNT. Y, sobre todo, puso en marcha la reuni\u00f3n entre Abdul Jalil y la secretaria de Estado Hillary Clinton. . Aunque esta se mostr\u00f3 esc\u00e9ptica durante la reuni\u00f3n, ser\u00eda cuesti\u00f3n de meses que junto a Joe Biden, Susan Rice, Samantha Power y otros planificara la ruta pol\u00edtica, diplom\u00e1tica y militar hacia el cambio de r\u00e9gimen en Libia.<\/p>\n<p><strong>Estados Unidos se une a la contienda<\/strong><\/p>\n<p>Si la maquinaria pol\u00edtica, diplom\u00e1tica y militar de Estados Unidos no se hubiera puesto en marcha, no habr\u00eda habido guerra en Libia. En este aspecto, a pesar de la relativamente escasa intervenci\u00f3n militar de EE.UU., la guerra de Libia fue una guerra estadounidense. Es decir, la guerra no habr\u00eda sido posible sin la colaboraci\u00f3n activa de la administraci\u00f3n Obama junto a la de sus hom\u00f3nimos franceses y brit\u00e1nicos.<\/p>\n<p>Como Jo Becker del\u00a0<em>New York Times<\/em>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.wnyc.org\/story\/examining-hillary-clintons-rolet-ousting-muammar-el-qaddafi\/\">explic\u00f3<\/a>\u00a0en 2016, Hillary Clinton se reuni\u00f3 con Mahmud Jibril, un prominente pol\u00edtico libio que se convertir\u00eda en el nuevo primer ministro de la Libia post-Gadafi, y sus socios, con el fin de asesorar a la facci\u00f3n que pretend\u00eda obtener el apoyo de EE.UU. La funci\u00f3n de Clinton, seg\u00fan Becker, era \u201ccalibrar el peso de los rebeldes a quienes apoyamos\u201d \u2013una pretenciosa manera de decir que Clinton asisti\u00f3 a esa reuni\u00f3n para determinar si el grupo de pol\u00edticos que hablaba en nombre de diversas voces contrarias a Gadafi (que inclu\u00edan desde los activistas por la democracia hasta descarados terroristas afiliados a las redes globales del terror) era merecedor del apoyo de Estados Unidos con dinero y armamento.<\/p>\n<p>La respuesta, en \u00faltimo t\u00e9rmino, fue un rotundo s\u00ed.<\/p>\n<p>Pero es evidente que, como con todas las desventuras belicistas de Estados Unidos, no exist\u00eda un consenso sobre la intervenci\u00f3n militar. Como explica Becker, parte de la administraci\u00f3n Obama ten\u00eda dudas sobre la consecuci\u00f3n de una f\u00e1cil victoria y sobre las repercusiones pol\u00edticas del conflicto. Una de las principales voces discrepantes, al menos seg\u00fan Becker, era la del antiguo secretario de defensa Robert Gates. Aunque \u00e9l mismo no es ninguna paloma, a Gates le preocupaba que la actitud de halc\u00f3n de Clinton y Biden respecto a Libia provocara en \u00faltimo t\u00e9rmino una pesadilla pol\u00edtica al estilo de Irak, que si duda acabar\u00eda creando un Estado fallido y luego abandonado, exactamente lo que ocurri\u00f3 despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Es importante apuntar que Clinton y Biden eran dos de las principales voces favorables a la agresi\u00f3n y a la guerra. Ambos apoyaron la zona de exclusi\u00f3n a\u00e9rea desde el principio y ambos defend\u00edan la intervenci\u00f3n militar. De hecho, ambos hab\u00edan visto con agrado cada crimen de guerra cometido por Estados Unidos en los \u00faltimos 30 a\u00f1os, incluyendo el que tal vez sea el crimen de guerra m\u00e1s atroz cometido por Bush contra la humanidad, lo que llamamos la segunda Guerra de Irak.<\/p>\n<p>Como explic\u00f3 el antiguo lacayo de Clinton (subdirector de personal de planificaci\u00f3n pol\u00edtica) Derek Chollet: \u201c[Libia] parec\u00eda un caso sencillo\u201d. Chollet, uno de los principales participantes en la conspiraci\u00f3n estadounidense para llevar la guerra a Libia que posteriormente pas\u00f3 a servir directamente a Obama en el Consejo de Seguridad Nacional, pone inadvertidamente en evidencia la arrogancia imperial del campo intervencionista liberal de Obama-Clinton-Biden. Es obvio que al considerar a Libia \u201cun caso sencillo\u201d quer\u00eda decir que era un candidato perfecto para la operaci\u00f3n de cambio de r\u00e9gimen cuyo principal beneficio ser\u00eda impulsar pol\u00edticamente a quienes lo respaldaron.<\/p>\n<p>Chollet, como muchos estrategas de la \u00e9poca, ve\u00edan a Libia como una oportunidad de pel\u00edcula para convertir las manifestaciones y revueltas de 2010-2011, que pronto se conocer\u00edan como la Primavera \u00c1rabe, en capital pol\u00edtico para el campo Dem\u00f3crata de la clase dominante de Estados Unidos. Clinton adopt\u00f3 r\u00e1pidamente la misma posici\u00f3n, que pronto se convirti\u00f3 en el consenso de toda la administraci\u00f3n Obama.<\/p>\n<p><strong>Las cuentas de la guerra de Obama<\/strong><\/p>\n<p>Uno de los mitos m\u00e1s perniciosos de la guerra de EE.UU. en Libia es la idea \u2013propagada sumisamente por los cabilderos-periodistas de los principales grandes medios\u2013 de que fue una guerra barata que no cost\u00f3 casi nada a Estados Unidos. No hubo p\u00e9rdida de vidas estadounidenses en la propia guerra (Bengasi es otra mitolog\u00eda que desvelaremos m\u00e1s adelante), y tuvo un coste muy limitado en t\u00e9rminos del \u201ctesoro\u201d, por usar esa despreciable frase imperialista.<\/p>\n<p>Pero aunque el coste total de la guerra palidece en comparaci\u00f3n con los cr\u00edmenes a escala monumental de Irak y Afganist\u00e1n, los medios con los que fue financiada han costado mucho m\u00e1s que d\u00f3lares a EE.UU.; la guerra en Libia fue una empresa criminal e inconstitucional que prepar\u00f3 el camino para la presidencia imperial y el poder ejecutivo sin restricciones. Como\u00a0<a href=\"https:\/\/www.washingtonpost.com\/world\/us-spending-on-military-operations-in-libya-drains-pentagon\/2011\/03\/23\/ABB02ZLB_story.html\">inform\u00f3 en aquella \u00e9poca el\u00a0<em>Washington Post<\/em><\/a>:<\/p>\n<p>Al observar que Obama hab\u00eda declarado que la misi\u00f3n podr\u00eda costarse con el dinero ya asignado al Pent\u00e1gono, [el antiguo portavoz de la c\u00e1mara de representantes] Boehner presion\u00f3 al presidente para saber si solicitar\u00edan al Congreso m\u00e1s dinero.<\/p>\n<p>Las operaciones militares imprevistas que exigen desembolsos como los realizados en Libia suelen requerir asignaciones suplementarias, ya que no entran en el presupuesto principal del Pent\u00e1gono. Esa es la raz\u00f3n por la que los fondos para Irak y Afganist\u00e1n van aparte del presupuesto regular del departamento de defensa. Los costes adicionales para algunas de las operaciones en Libia fueron m\u00ednimos\u2026 pero los desembolsos en armas, combustible y equipamiento perdido son otra cosa.<\/p>\n<p>Como la administraci\u00f3n Obama no solicit\u00f3 asignaciones al Congreso para financiar la guerra, hay pocos documentos escritos que permitan saber el verdadero coste de la guerra. Al igual que el coste de cada bomba, avi\u00f3n de combate y veh\u00edculo de apoyo log\u00edstico desaparece en el abismo del olvido contable del Pent\u00e1gono, lo mismo ocurrecon cualquier apariencia de legalidad constitucional. En esencia, Obama contribuy\u00f3 a establecer una presidencia sin ley que no solo no tuvo ning\u00fan respeto por las cuentas y balances exigidos por la constituci\u00f3n, sino que ignor\u00f3 por completo el Estado de derecho. En realidad, algunos de los delitos de los que son culpables Trump y su fiscal general son consecuencia directa de la participaci\u00f3n de la administraci\u00f3n Obama en la guerra de Libia.<\/p>\n<p>Entonces, \u00bfde d\u00f3nde provino el dinero y ad\u00f3nde fue?\u00a0 Eso es algo que todo el mundo se pregunta, excepto los palurdos que creen a pie juntillas las palabras del Pent\u00e1gono. Seg\u00fan afirm\u00f3 el portavoz del Pent\u00e1gono a la CNN en 2011, \u201ca fecha de 30 de septiembre el departamento de defensa gast\u00f3 en las operaciones en Libia 1.100 millones de d\u00f3lares. Esto incluye las operaciones militares diarias, municiones, la retirada de los suministros y la asistencia humanitaria\u201d. Para ilustrar la absoluta imposibilidad orwelliana de discernir la verdad, el vicepresidente Joe Biden duplic\u00f3 esa cifra en declaraciones a la CNN, al se\u00f1alar que \u201cla alianza de la OTAN funcion\u00f3 como se supone que debe hacerlo, compartiendo los costes. En total nos cost\u00f3 2.000 millones de d\u00f3lares y ninguna vida estadounidense\u201d.<\/p>\n<p>La triste evidencia es que no hay manera de saber cu\u00e1nto se gast\u00f3, aparte de confiar en la palabra de quienes llevaron adelante la guerra. Sin supervisi\u00f3n del Congreso ni registros documentales claros, la guerra de Libia desaparece en el agujero de la memoria, y con ella la idea de que existe una separaci\u00f3n de poderes, una autoridad del Congreso para declarar la guerra o una constituci\u00f3n que funcione.<\/p>\n<p><strong>La guerra sucia de Estados Unidos en Libia<\/strong><\/p>\n<p>Aunque lo que queda en la memoria de la mayor parte de los estadounidenses en relaci\u00f3n con Libia es el teatro pol\u00edtico resultante del ataque a las instalaciones de EE.UU. en Bengasi que caus\u00f3 la muerte a varios ciudadanos de este pa\u00eds, incluyendo al embajador Stevens, este hecho no es ni mucho menos el m\u00e1s relevante. Desde una perspectiva estrat\u00e9gica, el aut\u00e9ntico legado probablemente sea la utilizaci\u00f3n por parte de EE.UU. de grupos terroristas (y de los insurgentes que surgieron de ellos) como combatientes en su nombre. Porque si bien los grandes medios de comunicaci\u00f3n contaron que las protestas y levantamientos espont\u00e1neos provocaron el derrocamiento de Gadafi, lo cierto es que fue una red informal de grupos terroristas la que realiz\u00f3 el trabajo sucio.<\/p>\n<p>Aunque gran parte de esta historia reciente ha quedado enterrada por la desinformaci\u00f3n, la mitolog\u00eda elaborada por el\u00a0<em>establishment<\/em>\u00a0y la sucia manipulaci\u00f3n de la verdad, las informaciones publicadas cuando los hechos tuvieron lugar fueron asombrosamente acertadas. Por ejemplo, el\u00a0<em>New York Times\u00a0<\/em>informaba as\u00ed de una de las principales fuerzas sobre el terreno apoyadas por EE.UU. durante la guerra en 2011:<\/p>\n<p>\u201cEl Grupo Isl\u00e1mico Combatiente Libio se cre\u00f3 en 1995 con el objetivo de destituir al coronel Gadafi.\u00a0 Empujados a las monta\u00f1as o al exilio por las fuerzas de seguridad libias, los miembros del grupo fueron de los primeros en unirse para luchar contra las fuerzas de seguridad de Gadafi [\u2026] Oficialmente el grupo ya no existe, pero sus antiguos miembros est\u00e1n luchando principalmente bajo la direcci\u00f3n de Abu Abdallah Assadaq [alias Abdelhakim Belhadj]\u201d<\/p>\n<p>Incluso entonces, los estrategas de Washington mostraron su malestar al considerar que la aceptaci\u00f3n por parte del gobierno de Obama de un grupo terrorista con conocidos v\u00ednculos con Al Qaeda pod\u00eda ser un error garrafal. \u201cLos servicios de inteligencia europeos, estadounidenses y \u00e1rabes reconocen su preocupaci\u00f3n por la influencia que antiguos miembros del grupo puedan ejercer en Libia tras la desaparici\u00f3n de Gadafi, y est\u00e1n evaluando su influencia y cualquier v\u00ednculo residual con Al Qaeda\u201d, como se\u00f1al\u00f3 el\u00a0<em>Times<\/em>.<\/p>\n<p>Es evidente que quienes estaban al corriente dentro de las diversas agencias de inteligencia de EE.UU. eran bastante conscientes de a qui\u00e9n estaban apoyando, o al menos de los elementos que probablemente participar\u00edan en alguna operaci\u00f3n estadounidense. En concreto, Estados Unidos sab\u00eda que las zonas de las que proven\u00edan las fuerzas opositoras a Gadafi eran un vivero de actividades criminales y terroristas.<\/p>\n<p>En un estudio de 2007 titulado \u201c<a href=\"https:\/\/www.researchgate.net\/publication\/235091437_Al-Qa'ida's_Foreign_Fighters_in_Iraq_A_First_Look_at_the_Sinjar_Records\">Los combatientes extranjeros de Al Qaeda en Irak: Una primera mirada a los archivos de Sinjar<\/a>\u201d que analizaba los or\u00edgenes de diversos grupos criminales y terroristas activos en Irak, el Centro de Combate del Terrorismo con sede en la Academia Militar de West Point conclu\u00eda que:<\/p>\n<p>\u201cCasi el 19 por ciento de los combatientes de los archivos de Sinjar proceden exclusivamente de Libia. Adem\u00e1s, Libia ha contribuido con m\u00e1s combatientes per c\u00e1pita que cualquier otra nacionalidad, incluyendo Arabia Saud\u00ed [\u2026] El aparente aluvi\u00f3n de reclutas libios desplazados a Irak puede estar relacionado con el v\u00ednculo cada vez m\u00e1s estrecho de Grupo Isl\u00e1mico Combatiente Libio (LIFG, por sus siglas en ingl\u00e9s) con Al Qaeda, que culmin\u00f3 cuando dicho grupo se uni\u00f3 oficialmente a Al Qaeda el 3 de noviembre de 2007 [\u2026] Las ciudades de las que proced\u00eda un mayor n\u00famero de combatientes eran Derna (Libia) y Riad (Arabia Saud\u00ed), con 52 y 51 combatientes respectivamente. Derna, con una poblaci\u00f3n de 80.000 habitantes (frente a los 4,3 millones de Riad) aporta con diferencia el mayor n\u00famero de combatientes per c\u00e1pita del archivo de Sinjar\u201d.<\/p>\n<p>Entonces era de sobra conocido que la mayor\u00eda de las fuerzas opositoras a Gadafi proced\u00edan de la regi\u00f3n en la que se encuentran Derna, Bengasi y Tobruk \u2013la \u201cLibia Oriental\u201d a la que se suele considerar anti-Gadafi\u2013 y que exist\u00eda una alta probabilidad de que entre las filas reclutadas por Estados Unidos hubiera muchos miembros de Al Qaeda y otros grupos terroristas. En todo caso, Estados Unidos prosigui\u00f3 en su empe\u00f1o.<\/p>\n<p>Tomemos el caso de la Brigada de los M\u00e1rtires 17 de Febrero, encargada por Estados Unidos de vigilar la instalaci\u00f3n de la CIA en Bengasi en la que muri\u00f3 el embajador Stevens. El\u00a0 diario\u00a0<em>Los Angeles Times<\/em>\u00a0informaba en 2012:<\/p>\n<p>\u201cA lo largo del pasado a\u00f1o, cuando la milicia encarg\u00f3 a dos de sus miembros colaborar en la protecci\u00f3n de la misi\u00f3n estadounidense en Bengasi, el personal de seguridad estadounidense les entren\u00f3 sobre el uso de armamento, la seguridad de las entradas, la escalada de muros y el combate cuerpo a cuerpo [\u2026] La milicia neg\u00f3 rotundamente haber apoyado a los atacantes, pero reconoci\u00f3 que su extensa fuerza aliada del gobierno, conocida como la Brigada de los M\u00e1rtires 17 de Febrero, pod\u00eda incluir elementos antiamericanos [\u2026] Se considera a dicha brigada como una de las milicias m\u00e1s preparadas de Libia Oriental\u201d.<\/p>\n<p>Pero no fueron \u00fanicamente el LIFG y los grupos aliados a Al Qaeda los que se unieron a la contienda gracias a la alfombra roja cubierta de sangre extendida por Washington.<\/p>\n<p>El general Jalifa Hifter, un antiguo aliado de Estados Unidos, y su denominado Ej\u00e9rcito de Liberaci\u00f3n Nacional Libio llevaban prepar\u00e1ndose sobre el terreno desde 2011 y estaban considerados como una de las principales fuerzas en liza por el poder en la Libia posterior a la guerra. Hifter cuenta con un prolongado y s\u00f3rdido historial de colaboraci\u00f3n con la CIA en sus intentos por derrocar a Gadafi en la d\u00e9cada de los 80 antes de ser convenientemente reubicado cerca de Landley, Virginia [sede de la CIA]. El\u00a0<em>New York Times<\/em>\u00a0informaba en 1991:<\/p>\n<p>\u201cLa operaci\u00f3n paramilitar secreta puesta en marcha en los meses finales de la Administraci\u00f3n Reagan proporcion\u00f3 asistencia y entrenamiento militar a unos 600 soldados libios que estaban entre los capturados durante el combate fronterizo entre Libia y Chad en 1988 [\u2026] Fueron entrenados por oficiales de inteligencia estadounidenses en sabotaje y otras t\u00e9cnicas de guerrilla, seg\u00fan los oficiales, en una base pr\u00f3xima a Yamena, la capital del Chad. La idea de usar a los exiliados encajaba perfectamente en el af\u00e1n de la Administraci\u00f3n Reagan por derribar al coronel Gadafi\u201d<\/p>\n<p>Hifter, el cabecilla de esta iniciativa fracasada, era conocido como el \u201chombre clave\u201d de Libia, ya que hab\u00eda formado parte de numerosos intentos de cambio de r\u00e9gimen, incluyendo el intento fallido de derrocar a Gadafi en 1996. Por tanto, su llegada en 2011, en el apogeo de la revuelta, se\u00f1al\u00f3 una escalada del conflicto, al convertirlo en una operaci\u00f3n internacional. Es irrelevante si Hifter trabajaba directamente con la inteligencia estadounidense o si simplemente complementaba los esfuerzos de EE.UU. al continuar su guerra personal de d\u00e9cadas contra Gadafi. Lo que importa es que Hifter y el Ej\u00e9rcito de Liberaci\u00f3n Nacional Libio, como el LIFG y otros grupos, se convirtieron en parte del esfuerzo general desestabilizador que consigui\u00f3 derribar a Gadafi y cre\u00f3 el ca\u00f3tico infierno que es la Libia moderna.<\/p>\n<p>Ese es el legado de la guerra sucia de Estados Unidos en Libia.<\/p>\n<p><strong>El pasado es pr\u00f3logo<\/strong><\/p>\n<p>Es septiembre de 2020. Estados Unidos est\u00e1 centrado en la elecci\u00f3n entre un criminal anaranjado fascista y un Dem\u00f3crata de derechas de la vieja escuela criminal de guerra. Si el futuro con Donald Trump\u00a0 vaticina caos y desorden, con Joe Biden vaticina estabilidad, orden y un regreso a la normalidad. Si Trump es el virus, Biden debe ser la cura.<\/p>\n<p>Es septiembre de 2020. Libia se encamina a su octavo a\u00f1o de guerra civil. Los mercados de esclavos como el de Bani Walid son tan habituales como lo eran los centros de alfabetizaci\u00f3n de j\u00f3venes en tiempos de Gadafi. Las bandas armadas y las milicias ejercen el poder incluso en zonas nominalmente bajo control del gobierno. Un se\u00f1or de la guerra se reagrupa en el este y mira a Rusia, Arabia Saud\u00ed, Egipto y Emiratos \u00c1rabes en busca de ayuda.<\/p>\n<p>Es septiembre de 2020 y la guerra de Estados Unidos y la OTAN en Libia se ha desdibujado y convertido en un recuerdo lejano mientras otros temas como Black Lives Matter y el asesinato policial de j\u00f3venes negros han captado la imaginaci\u00f3n y el discurso del p\u00fablico.<\/p>\n<p>Pero, en realidad,\u00a0 estos temas est\u00e1n unidos por el v\u00ednculo de la supremac\u00eda blanca y el odio a la negritud. La Libia que era conocida como \u201cla joya de \u00c1frica\u201d, un pa\u00eds que acog\u00eda a muchos trabajadores migrantes subsaharianos y manten\u00eda su independencia de Estados Unidos y las antiguas potencias coloniales, ya no existe. En su lugar ahora se levanta un Estado fallido que refleja el perverso racismo anti-negro suprimido a la fuerza por el gobierno de Gadafi.<\/p>\n<p>Libia como modelo global de explotaci\u00f3n y\u00a0<em>desechabilidad<\/em>\u00a0del cuerpo negro.<\/p>\n<p>Si entornamos ligeramente los ojos podremos ver al presidente Joe Biden reuniendo de nuevo a la vieja banda. Hillary Clinton es bienvenida como una voz influyente en el Despacho Oval para dar voz a las ideas perturbadas del cad\u00e1ver viviente que act\u00faa como comandante en jefe. Derek Chollet y Ben Rhodes r\u00eden juntos mientras piden otra ronda en su garito preferido de la capital, y brindan por el restablecimiento del orden en Washington. Barack Obama es la eminencia gris oculta tras el resurgimiento de la estructura dominante liberal-conservadora.<\/p>\n<p>Pero en Libia no hay vuelta atr\u00e1s, no es posible arreglar el pasado para escapar del presente.<\/p>\n<p>Puede que ocurra lo mismo con Estados Unidos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Eric Draitser (Counterpunch, 16-9-20) &nbsp; El sofocante sol del desierto se cuela a trav\u00e9s de las rejillas del ventanuco. Un rat\u00f3n atraviesa velozmente el agrietado suelo de cemento y el sonido de voces lejanas hablando en \u00e1rabe ahoga el sonido de sus patitas. Charlan en un dialecto de Libia occidental diferente del dialecto oriental m\u00e1s [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":38498,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14,12],"tags":[],"class_list":["post-42703","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacionales","category-politica-3"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42703"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42703"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42703\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":42704,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42703\/revisions\/42704"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/38498"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42703"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42703"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42703"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}