{"id":43075,"date":"2020-10-06T12:16:43","date_gmt":"2020-10-06T16:16:43","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=43075"},"modified":"2020-10-06T12:16:43","modified_gmt":"2020-10-06T16:16:43","slug":"el-imperialismo-y-la-gripe-espanola-en-alaska-y-puerto-rico-1917-1919","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2020\/10\/06\/el-imperialismo-y-la-gripe-espanola-en-alaska-y-puerto-rico-1917-1919\/","title":{"rendered":"El imperialismo y la \u00abgripe espa\u00f1ola\u00bb en Alaska y Puerto Rico, 1917-1919"},"content":{"rendered":"<div>\n<p><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/autor\/rafael-rodriguez-cruz\/\">Rafael Rodr\u00edguez Cruz<\/a> (Sin Permiso, 6-10-20)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este art\u00edculo trata de la respuesta colonial del gobierno federal de EE.UU. ante la epidemia de influenza (1917-1919) en Alaska y en Puerto Rico. En Alaska murieron cerca de 2.000 personas -en su mayor\u00eda ind\u00edgenas- entre 1917 y 1919 por la llamada \u00abgripe espa\u00f1ola\u00bb. En Puerto Rico los contagiados eran m\u00e1s del doble de la poblaci\u00f3n total de Alaska.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"cols\">\n<p>El 13 de enero de 1919 el entonces gobernador del territorio de Alaska, Thomas Riggs compareci\u00f3 ante el Congreso de Estados Unidos solicitando fondos federales para combatir la influenza espa\u00f1ola. Alaska era un territorio reci\u00e9n incorporado en el que resid\u00edan cerca de 20.000 ciudadanos blancos y aproximadamente 30.000 ind\u00edgenas. La gripe espa\u00f1ola lleg\u00f3 tard\u00edamente al lugar, pero se reg\u00f3 como p\u00f3lvora. Aunque los datos son a\u00fan inciertos, para fines de 1918 el conteo de muertes exced\u00eda de 2.000. Riggs ven\u00eda ahora ante el Comit\u00e9 de Apropiaciones de la C\u00e1mara de Representantes con una lista de gastos incurridos por el gobierno territorial en la lucha en contra de la pandemia. Pocos d\u00edas antes el Senado hab\u00eda aprobado $100.000 para las arcas del gobierno territorial de Alaska. Riggs buscaba la aprobaci\u00f3n final por la C\u00e1mara. Lo interesante de su reclamo es que, en enero de 1919, el gobierno de Alaska no ten\u00eda un problema presupuestario. De hecho, le sobraba dinero.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l era el motivo de la petici\u00f3n de Alaska y por qu\u00e9 acud\u00eda Riggs ante el gobierno federal, si al gobierno territorial le sobraba la plata? \u00bfNo se supon\u00eda, acaso, que la Cruz Roja era la instituci\u00f3n llamada a proveer socorro en eventualidades como esta? El testimonio de Riggs, hoy disponible en un folleto, revela la verdadera naturaleza colonial y genocida de la anexi\u00f3n de Alaska. S\u00ed, en Alaska murieron cerca de 2.000 personas entre 1917 y 1919 debido a la gripe, pero casi todas eran ind\u00edgenas. Riggs testific\u00f3 que esta disparidad se deb\u00eda a que las comunidades originarias exhib\u00edan una mayor vulnerabilidad ante la enfermedad. \u00abLa influenza ataca m\u00e1s violentamente a los nativos que a las personas blancas; estos simplemente no tienen poder de resistencia\u00bb, indic\u00f3 \u00e9l. Un detalle interesante de sus respuestas ante los miembros del comit\u00e9 fue que Riggs no conect\u00f3 todas las muertes directamente con el \u00abpoco poder de resistencia\u00bb biol\u00f3gica de los ind\u00edgenas. Muchas se deb\u00edan a la hambruna y a la falta de ropa y cobijo para el duro invierno durante la pandemia.<\/p>\n<p>Thomas Sisson, presidente del comit\u00e9, le pidi\u00f3 a Riggs que explicara la anomal\u00eda de que las comunidades originarias del territorio de Alaska estuvieran muri\u00e9ndose de hambre y fr\u00edo en medio de la pandemia. En todas las regiones de Estados Unidos, puntualiz\u00f3 \u00e9l, los ind\u00edgenas se sufragaban sus propios gastos y procuraban sus propios alimentos. Adem\u00e1s, obten\u00edan abrigos y pieles mediante la caza. Tal hab\u00eda sido el caso de las comunidades originarias de Alaska, que desde tiempos inmemoriales se dedicaban al \u00abtrapping\u00bb. El problema declar\u00f3 Riggs es que, tan pronto aparecieron las primeras se\u00f1ales de la influenza espa\u00f1ola en el territorio, su administraci\u00f3n puso a los ind\u00edgenas en cuarentena, prohibi\u00e9ndoles que se desplazaran por el territorio y practicaran el trapping. \u00bfPor qu\u00e9? Pues para prevenir que se contagiaran los ciudadanos blancos. Al fin y al cabo, a\u00f1adi\u00f3 \u00e9l, los \u00abindios\u00bb no ten\u00edan ni derechos legales ni tierra para vender. Es m\u00e1s, no pagaban impuestos. \u00abSi se trata de socorrer a la poblaci\u00f3n blanca, no me hace falta ni un centavo federal\u00bb, prosigui\u00f3 Riggs. El dinero era para alimentar a los \u00abindios\u00bb en cuarentena y prevenir, por medios polic\u00edacos, que se salieran de sus villorrios, regando la influenza.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/imperialismo-caricatura.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-22618 aligncenter\" src=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/imperialismo-caricatura.jpg\" alt=\"\" width=\"845\" height=\"876\" srcset=\"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/imperialismo-caricatura.jpg 526w, https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/imperialismo-caricatura-290x300.jpg 290w\" sizes=\"(max-width: 845px) 100vw, 845px\" \/><\/a><\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9nes eran los ind\u00edgenas que quedaban en las comunidades en enero de 1919? Sobre todo, ni\u00f1os y ni\u00f1as menores de edad, o sea, criaturas hu\u00e9rfanas. El cuadro que mostr\u00f3 Riggs de la situaci\u00f3n en las comunidades ind\u00edgenas era pavoroso. \u00a0Sobre mil cad\u00e1veres de mujeres y hombres ind\u00edgenas yac\u00edan sobre el hielo sin ser sepultados. No hab\u00eda m\u00e9dicos ni medicinas para socorrer a los vivos. Incluso la Cruz Roja se negaba a aventurarse a las regiones m\u00e1s remotas y fr\u00edgidas del territorio. La poca ayuda que recib\u00edan los ind\u00edgenas era en forma de alimentos y ropas que llevaban los empleados del Departamento de Educaci\u00f3n de Alaska y algunos pobladores blancos compasivos. Cientos y cientos de hu\u00e9rfanos eran alimentados y suplidos de mantas y ropa. De hecho, Riggs hab\u00eda acudido al gobierno federal no para pedir ayuda para la gente blanca, sino para que le reembolsaran al gobierno territorial los costos de vigilar a los indios en cuarentena y mantener a los hu\u00e9rfanos en los villorrios. Al fin y al cabo, los ind\u00edgenas de Alaska no ten\u00edan nada que vender ni nada que se les pudiera confiscar. \u00abNo es justo \u2013expres\u00f3 Riggs\u2013 que los 20,000 habitantes blancos de Alaska, que s\u00ed pagaban impuestos, tengan que hacerse cargo de los pupilos del gobierno federal que fueron heredados de Rusia\u00bb. Tan solo los costos de alimentar los perros de los trineos, finaliz\u00f3 \u00e9l, ascienden a miles y miles de d\u00f3lares de los <em>taxpayers<\/em>.<\/p>\n<p>Los efectos de la influenza de 1917-1919 entre la poblaci\u00f3n originaria de Alaska van m\u00e1s all\u00e1 de la cifra de muertos. Para el gobierno racista de Alaska, la pandemia, al generar cientos de hu\u00e9rfanos, creaba una oportunidad \u00fanica para imponer la cultura blanca a los ni\u00f1os y ni\u00f1as, ahora en manos de los funcionarios del r\u00e9gimen territorial. As\u00ed lo expres\u00f3, sin filtros ling\u00fc\u00edsticos, el gobernador Riggs al leer documentos del Departamento de Educaci\u00f3n de Alaska que hablaban del tema: \u00abOportunidad espl\u00e9ndida para el avance educacional de los esquimales\u00bb. Cobrando una cifra de $10 al mes por cada hu\u00e9rfano, una plaga de misioneros cristianos inculcaba la visi\u00f3n de que los antiguos chamanes y religiosos eran disc\u00edpulos del Diablo. Esto, a una poblaci\u00f3n ind\u00edgena que hab\u00eda vivido por siempre en armon\u00eda con la naturaleza. <em>Yuuyaraq<\/em>, era para estas comunidades la palabra que expresaba una vida conformada a la naturaleza. Se trataba de una cosmogon\u00eda de paz muy parecida, en detalle y hermosura, a la de los Dakota en Mni Sota Makoce (hoy Minnesota), antes de su expulsi\u00f3n del lugar por el gobierno territorial en 1863. Es la vieja regla de la pol\u00edtica ind\u00edgena y expansionista del gobierno de Estados Unidos, de que las naciones m\u00e1s indefensas fueron (y siguen siendo) las m\u00e1s abusadas y avasalladas por el invasor blanco. Todav\u00eda hoy perduran en las comunidades originarias de Alaska las cicatrices dejadas por el gran genocidio de 1917-1919 y el abuso de los misioneros.<\/p>\n<p>Mientras leo y releo el testimonio del gobernador Riggs, trato de imaginar lo que F\u00e9lix C\u00f3rdova D\u00e1vila, entonces comisionado residente de Puerto Rico en Washington, ten\u00eda en mente esperando su turno para testificar ante el Comit\u00e9 de Apropiaciones. Su propia esposa, Mercedes D\u00edaz, hab\u00eda muerto en octubre de 1918, durante la influenza espa\u00f1ola. Pero C\u00f3rdova D\u00e1vila no estaba all\u00ed para conmoverse por la situaci\u00f3n de los ind\u00edgenas de Alaska. Como si fuera una temprana versi\u00f3n de los muchos comisionados que lo han seguido, C\u00f3rdova D\u00e1vila quer\u00eda paridad en la asignaci\u00f3n del presupuesto federal. Si a Alaska le iban a dar $100.000, pues Puerto Rico se merec\u00eda lo mismo. Era asunto de \u00abigualdad\u00bb, seg\u00fan \u00e9l.<\/p>\n<p>El honor a la verdad, C\u00f3rdova D\u00e1vila no exhib\u00eda la total falta de empat\u00eda y humanidad del gobernador Riggs. Luego de pasar por el bochorno del se\u00f1alamiento de que, como comisionado residente, \u00e9l no pod\u00eda radicar ning\u00fan proyecto de apropiaci\u00f3n de recursos, ley\u00f3 ante el comit\u00e9 varios memorandos que describ\u00edan la situaci\u00f3n en Puerto Rico y los esfuerzos casi sobrehumanos de la poblaci\u00f3n local, la Cruz Roja y las autoridades del campamento militar Las Casas por aliviar la crisis. Dan ganas de citarlos todos, pues, como en los tiempos de ahora, la gente de la isla cifr\u00f3 sus esperanzas en conmover a la legislatura federal. Uno de los documentos, fechado el 2 de diciembre de 1918 y de la autor\u00eda del Dr. Lippit, principal oficial m\u00e9dico del campamento militar Las Casas, indicaba en lenguaje de telegrama que la situaci\u00f3n era grave: \u00abNecesidad urgente de abastecimientos comida, incluyendo arroz, leche evaporada. Abastecimientos de medicinas casi agotados\u00bb. Para mediados de diciembre de 1918 las muertes se calculaban entre 3.000 y 4.000. La cantidad total de personas infectadas pasaba de 100.000 y se esperaban 50.000 adicionales. Tan cercano como el 9 de enero de 1919, un memor\u00e1ndum del Departamento de Guerra y del Bur\u00f3 de Asuntos Insulares, apoyando la gesti\u00f3n de a C\u00f3rdova D\u00e1vila, a\u00f1ad\u00eda:<\/p>\n<p>\u00abEs ahora casi seguro que tendremos una epidemia de esta enfermedad sobre toda la isla. Es ya tan seria como alarmante en el campamento Las Casas, y ha reventado en muchas municipalidades desde Fajardo hasta Hormigueros, y parece que se est\u00e1 regando r\u00e1pidamente. Muchos de los m\u00e9dicos de la isla se han marchado para el servicio militar, y muchas municipalidades no tienen tampoco m\u00e9dicos residentes; y hay tanta enfermedad en el campamento que no tenemos doctores para compartir\u00bb.<\/p>\n<p>Documentaci\u00f3n y apoyo no le faltaban a C\u00f3rdova D\u00e1vila. A pesar de la ayuda de la Cruz Roja y el campamento Las Casas, el grueso del socorro material y del esfuerzo de combatir la epidemia fue sufragado por el gobierno colonial. Este cay\u00f3 en la quiebra, pues a la pandemia se uni\u00f3 el terremoto de octubre de 1918. En respuesta, el 11 de diciembre de 1918 la legislatura colonial aprob\u00f3 una partida de $500.000 d\u00f3lares para ayudar a las v\u00edctimas de la gripe. Pero, m\u00e1s all\u00e1 de los libros, se trataba de una suma ficticia. No exist\u00eda sino como una promesa de futuras recaudaciones de impuestos. De hecho, lo que s\u00ed hab\u00eda era una deuda de $219.000, que ya se hab\u00edan desembolsado en combatir la influenza. Formalmente, pues, C\u00f3rdova D\u00e1vila estaba ante el Congreso buscando fondos para pagar una deuda ya contra\u00edda: \u00abEstamos casi en bancarrota; no tenemos dinero, y estos $100.000 ayudar\u00edan grandemente a Puerto Rico. Este dinero ser\u00eda bienvenido porque ayudar\u00eda a pagar nuestras deudas\u00bb.<\/p>\n<p>C\u00f3rdova D\u00e1vila apel\u00f3 a todas las posibles razones para lograr la empat\u00eda de los legisladores federales. Los casos de gripe en la isla eran m\u00e1s del doble de la poblaci\u00f3n total de Alaska. Insisti\u00f3 en que Puerto Rico, a pesar de su peque\u00f1ez, nunca reparaba en darle la mano a la gran naci\u00f3n estadounidense, como sucedi\u00f3 en la lucha en contra de Alemania. Adem\u00e1s, era importante para el comisionado que en la isla no se propagara un \u00absentimiento adverso\u00bb a Estados Unidos, es decir, la idea de que se ha discriminado entre los dos pa\u00edses. Si Alaska iba a recibir el dinero, culmin\u00f3 el comisionado residente, lo justo era que Puerto Rico lo recibiera tambi\u00e9n: \u00abYo no veo ninguna raz\u00f3n por la cual el pueblo de Puerto Rico no deba de recibir la misma cantidad\u00bb.<\/p>\n<p>Lo que el comisionado C\u00f3rdova D\u00e1vila no hizo fue anticipar la respuesta del presidente del Comit\u00e9 de Apropiaciones de la C\u00e1mara de Representantes. Si bien hac\u00eda sentido reembolsar al gobierno territorial de Alaska por el costo de administrar la poblaci\u00f3n ind\u00edgena, carente de recursos embargables por el gobierno federal, ese no era el caso de Puerto Rico. Los indios de Alaska no pose\u00edan tierra ni derechos, le dijo Sisson a al comisionado. Al pueblo de Puerto Rico, sin embargo, \u00abel gobierno federal no le hab\u00eda quitado toda la tierra\u00bb. El asunto era el valor estimado de la propiedad en manos de los puertorrique\u00f1os. Los ind\u00edgenas de Alaska viv\u00edan del <em>trapping<\/em>, pero los boricuas pose\u00edan a\u00fan tierras que pod\u00edan cultivar, vender o hipotecar. As\u00ed como no hab\u00eda \u00abobligaci\u00f3n moral\u00bb del gobierno federal a ayudar a ning\u00fan estado, tampoco la hab\u00eda para Puerto Rico. La reci\u00e9n adquirida \u00abciudadan\u00eda estadounidense\u00bb le debe de haber sabido a vinagre al comisionado. Mejor trato habr\u00eda recibido en una casa de empe\u00f1o.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hizo nuestro flamante comisionado ante la prepotencia y cinismo de los congresistas? Pues lo mismo que, parafraseando a Pedro Albizu Campos, han hecho y seguir\u00e1n haciendo nuestros comisionados y comisionadas residentes en Washington mientras dure la colonia: le dijeron que se callara y se call\u00f3, le dijeron que se sentara y se sent\u00f3. \u00bfHabl\u00f3 de la apropiaci\u00f3n descarada de nuestros mejores terrenos por los monopolios estadounidenses? No. \u00bfHabl\u00f3 de la destrucci\u00f3n de nuestros r\u00edos y recursos hidrol\u00f3gicos para servir a la industria del az\u00facar? No. \u00bfHabl\u00f3 de que est\u00e1bamos sujetos a un r\u00e9gimen de dominaci\u00f3n militar, enmascarado de gobierno civil? No. \u00bfHabl\u00f3 de la injuria de forzar a los boricuas a pelear en la guerra del imperio? No. \u00bfHabl\u00f3 de las ping\u00fces ganancias obtenidas por las compa\u00f1\u00edas azucareras estadounidenses entre 1917 y 1919? No. \u00bfHabl\u00f3 de que antes de la invasi\u00f3n de 1898 \u00e9ramos una isla pr\u00f3spera con un gobierno aut\u00f3nomo? No. \u00bfHabl\u00f3 de la desvalorizaci\u00f3n de nuestra moneda? No.<\/p>\n<p>Lo que s\u00ed hizo el comisionado residente en Washington fue mendigar una ayuda indecorosa del imperio. Su \u00faltima expresi\u00f3n servir\u00eda de manual de mendicaci\u00f3n para la burgues\u00eda colonial y anexionista en su trato con los amos imperiales por el pr\u00f3ximo siglo: \u00abEl pensamiento es que cualquier ayuda que el Congreso autorizara ayudar\u00eda a Puerto Rico\u00bb.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rafael Rodr\u00edguez Cruz (Sin Permiso, 6-10-20) &nbsp; Este art\u00edculo trata de la respuesta colonial del gobierno federal de EE.UU. ante la epidemia de influenza (1917-1919) en Alaska y en Puerto Rico. En Alaska murieron cerca de 2.000 personas -en su mayor\u00eda ind\u00edgenas- entre 1917 y 1919 por la llamada \u00abgripe espa\u00f1ola\u00bb. En Puerto Rico los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":42761,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14,17],"tags":[],"class_list":["post-43075","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacionales","category-sociedad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43075"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=43075"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43075\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":43076,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43075\/revisions\/43076"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/42761"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=43075"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=43075"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=43075"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}