{"id":43574,"date":"2020-10-31T07:54:36","date_gmt":"2020-10-31T11:54:36","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=43574"},"modified":"2020-10-31T07:54:36","modified_gmt":"2020-10-31T11:54:36","slug":"las-derrotas-de-biden","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2020\/10\/31\/las-derrotas-de-biden\/","title":{"rendered":"Las derrotas de Biden"},"content":{"rendered":"<div>\n<p><span class=\"author\"><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/autor\/ricardo-orozco\/\">Ricardo Orozco<\/a><\/span> (P\u00fablico, 31-10-20)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El autor de este art\u00edculo plantea que Biden no ha sido capaz de pensar un proyecto nacional diverso que englobe una pluralidad de de identidades, raz\u00f3n por la cual sus respuestas en el debate, como las de muchos otros tantos pol\u00edticos estadounidenses blancos y de clases adineradas, generaron m\u00e1s dudas que certezas.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"cols\">\n<p>Contra todo pron\u00f3stico razonable, o por lo menos en contra de cualquier an\u00e1lisis serio que fuese producto de un cuidadoso seguimiento de la contienda electoral en Estados Unidos, desde los d\u00edas de su arranque y hasta el debate presidencial del pasado 29 de septiembre, todav\u00eda durante las horas previas a la celebraci\u00f3n de este evento, una parte importante de la agenda de los medios y de la agenda p\u00fablica se centr\u00f3 con gran \u00e9nfasis en construir una falsa expectativa sobre los resultados que se podr\u00edan obtener luego de que ambos contrincantes, el actual presidente, Donald J. Trump, por el partido republicano; y el exvicepresidente de Barack Obama, Joe Biden, por el partido dem\u00f3crata; se enfrentasen cara a cara en una serie de rondas de discusi\u00f3n pensadas (en teor\u00eda) para sacar lo mejor de cada contendiente a ocupar la titularidad el poder ejecutivo nacional de aquel pa\u00eds.<\/p>\n<p>Falsas expectativas, en efecto, porque si algo fue cada d\u00eda m\u00e1s claro a lo largo del proceso electoral, incluso cuando los momentos m\u00e1s cr\u00edticos de la contingencia sanitaria hicieron parecer que las campa\u00f1as, de alg\u00fan modo, hab\u00edan entrado en un periodo de hibernaci\u00f3n o de ralentizaci\u00f3n, amenazando con desinflar el furor pol\u00edtico que en los d\u00edas previos se hab\u00eda observado (con tendencias crecientes hacia escenarios de polarizaci\u00f3n); eso, fue el hecho de que sobre la mesa ya estaban todas las cartas por jugar, de ambos bandos. Es decir, tanto Trump como Biden, para mediados del a\u00f1o en curso, ya hab\u00edan mostrado todo su arsenal de campa\u00f1a y los golpes m\u00e1s contundentes que cada uno era capaz de asestar a su oponente ya los hab\u00edan dado con bastantes meses de antelaci\u00f3n al d\u00eda del debate, repiti\u00e9ndolos una y otra vez cuando la cobertura medi\u00e1tica que recib\u00edan se los permit\u00eda.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/1583019470_193554_1583048741_noticia_fotograma.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-41672\" src=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/1583019470_193554_1583048741_noticia_fotograma.jpg\" alt=\"\" width=\"980\" height=\"552\" srcset=\"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/1583019470_193554_1583048741_noticia_fotograma.jpg 980w, https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/1583019470_193554_1583048741_noticia_fotograma-300x169.jpg 300w, https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/1583019470_193554_1583048741_noticia_fotograma-768x433.jpg 768w, https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/1583019470_193554_1583048741_noticia_fotograma-810x456.jpg 810w\" sizes=\"(max-width: 980px) 100vw, 980px\" \/><\/a><\/p>\n<p>De ah\u00ed que, un observador cualquiera, sin tanta experiencia en el monitoreo de procesos electorales en Estados Unidos (o en otra parte del mundo), llegado el d\u00eda del debate, por lo menos ten\u00eda por cierta una cosa: nada de lo que se diga en ese falso ejercicio democr\u00e1tico ser\u00e1 en esencia distinto de lo que durante meses ambos candidatos a la presidencia del pa\u00eds le han mostrado a los electores de todas las corrientes ideol\u00f3gicas que coexisten en el territorio de la Uni\u00f3n. En ese sentido, si un espectro importante de los medios y de analistas pasaron semanas construyendo expectativa sobre expectativa respecto de lo que pod\u00eda ocurrir durante los noventa minutos del debate, ello, cuando no fue resultado simple y llano de pecar de ingenuidad, tuvo el prop\u00f3sito de instaurar en el debate p\u00fablico nacional las coordenadas de la discusi\u00f3n en los mejores y m\u00e1s claros t\u00e9rminos posibles; es decir, en un lenguaje y en un terreno en el que se supone que los candidatos presidenciales tendr\u00edan que estar arrastrando la discusi\u00f3n pol\u00edtica, pero ante el cual ambos se presentan como seres diminutos, incapaces de hacerlo.<\/p>\n<p>Ahora bien, aunque el contenido del debate ya estaba circulando en el imaginario colectivo nacional \u2014tanto porque los dos candidatos gastaron sus municiones desde el principio de la contienda, reduci\u00e9ndose a cajas de resonancia que no saben hacer otra cosa que predicar el mismo mensaje una y otra vez; cuanto por el hecho de que fueron sus principales personeros en los medios de comunicaci\u00f3n y en los c\u00edrculos de eruditos del an\u00e1lisis pol\u00edtico los que condujeron las percepciones sociales de las campa\u00f1as, delegando en ellos la tarea de traducir sus menajes y hacerlos llegar a las masas ya no como consignas de campa\u00f1a, sino como contenidos pol\u00edticos sustentados por un an\u00e1lisis cient\u00edfico-social serio\u2014; lo que es un hecho es que el debate, a pesar de ser una especie de\u00a0<em>show<\/em>\u00a0de medio tiempo en el que ya todo estaba dicho, introdujo un nuevo elemento que no hab\u00eda podido observarse con anterioridad: el car\u00e1cter de ambos personajes enfrent\u00e1ndose, cara a cara, uno al otro.<\/p>\n<p>Y es que, en efecto, a pesar de que, por ejemplo, en M\u00e9xico la comentocracia adicta a la exposici\u00f3n medi\u00e1tica se centr\u00f3 en suscribir la afirmaci\u00f3n de que el debate presidencial estadounidense fue un fracaso porque estuvo lleno de gritos, interrupciones, falta de cortes\u00eda y de modales, adem\u00e1s de haber estado plagado de un alto grado de desaseo y falta de orden y de control (por parte de los candidatos, pero tambi\u00e9n del lado de la moderaci\u00f3n), haciendo de aquello un espect\u00e1culo en el que la mayor parte del tiempo lo que primaba era la exposici\u00f3n de ideas que pocas veces llegaban a ser definidas con detenimiento o a ser concluidas; una revisi\u00f3n m\u00e1s pausada de lo que ocurri\u00f3 aquella noche del martes 29 de septiembre muestra que fue en realidad esa\u00a0<em>forma<\/em>\u00a0en la que se dieron las cosas lo que termin\u00f3 siendo tan importante para la definici\u00f3n de las preferencias electorales, de cara a los comicios, y no al rev\u00e9s.<\/p>\n<p>Muchos intelectuales, por supuesto, no alcanzaron a apreciarlo de esa manera en parte porque est\u00e1n acostumbrados y acostumbradas a que las contiendas pol\u00edticas se resuelvan en formatos m\u00e1s cortesanos, guardando las apariencias lo m\u00e1s que se pueda \u2014a la manera en que el pri\u00edsmo del siglo XX acostumbr\u00f3 a la sociedad civil mexicana a creer que el acartonamiento, la solemnidad y la cortesan\u00eda eran las formas propias de expresi\u00f3n y realizaci\u00f3n de la pol\u00edtica en su ejercicio institucional, profesional\u2014. Sin embargo, lo que result\u00f3 trascendente del debate presidencial estadounidense (que por lo menos desde Reagan tiene por tradici\u00f3n el incluir como punteros de los dos partidos a personajes cada vez m\u00e1s torpes y soeces), fue que, si bien de la personalidad del presidente ya se conocen algunas de sus ma\u00f1as y deficiencias m\u00e1s reiterativas, del lado dem\u00f3crata, la novedad fue observar a un Joe Biden por completo carente de car\u00e1cter, quien la mayor parte del tiempo se la pas\u00f3 intentando defenderse de la agresividad de su contrincante (aunque sin mucho \u00e9xito) y que en los momentos m\u00e1s decisivos, cuando ya era claro que hab\u00eda perdido el talante y la pose durante a\u00f1os ensayada para parecer un personaje solemne y lleno de sobriedad, no tuvo el coraje para posicionarse de manera radical, clara y contundente en temas que hist\u00f3ricamente el Partido Dem\u00f3crata ha considerado de su propiedad privada.<\/p>\n<p>As\u00ed, por ejemplo, sin la necesidad de que Trump tuviese que insistir mucho en el tema, cuando emergi\u00f3 en la discusi\u00f3n el problema del racismo y la polarizaci\u00f3n pol\u00edtica que vive el pa\u00eds en t\u00e9rminos de raza y de clase (el g\u00e9nero les pas\u00f3 de noche a ambos pol\u00edticos), Biden, que a lo largo de su campa\u00f1a mont\u00f3 su plataforma pol\u00edtica sobre una ideolog\u00eda de tipo\u00a0<em>progre<\/em>,\u00a0<em>friendly<\/em>\u00a0con\u00a0<em>las causas perdidas<\/em>\u00a0de las\u00a0<em>minor\u00edas<\/em>\u00a0estadounidenses (y el mote de minor\u00edas es a todas luces cuestionable cuando se trata de las distinciones de clase) no \u00fanicamente dud\u00f3 respecto de su propia posici\u00f3n pol\u00edtica al respecto, sino que, adem\u00e1s, en lo tocante a las recientes movilizaciones de la comunidad negra en grandes ciudades de Estados Unidos, el camino por el que opt\u00f3 transitar fue el del abandono, dejando que la ambig\u00fcedad de sus palabras fuese la suficiente como para no herir las susceptibilidades de sus votantes blancos, y apost\u00e1ndole a la fe para que esas mismas palabras no fuesen comprendidas por el voto de la negritud estadounidense como una afrenta.<\/p>\n<p>Por supuesto Biden pudo haber cometido ese error porque, de alguna manera, hist\u00f3ricamente el Partido Dem\u00f3crata se ha vendido como la opci\u00f3n pol\u00edtica que, por antonomasia, es garante, protectora y promotora de las banderas ondeadas por la afrodescendencia y la comunidad latina en aquel pa\u00eds: como si por el hecho de ser dem\u00f3cratas, los votantes le debiesen a los candidatos y las candidatas de ese partido una suerte de voto de lealtad y de fe ciega, asimilando sus intereses con los de ellos y ellas. En ese tema, por ejemplo, cada dem\u00f3crata de la historia, por lo menos desde John F. Kennedy, ha dado ese principio por sentado. En el espect\u00e1culo del martes pasado, sin embargo, un factor que sin duda fue a\u00fan m\u00e1s contundente al momento de desestabilizar la posici\u00f3n pol\u00edtica de Biden sobre el tema fue el hecho de que, en un mismo movimiento, de pronto se vio atacado por dos frentes (el tend\u00f3n de Aquiles de su postulaci\u00f3n): por un lado, la necesidad que tiene de aglutinar a la mayor cantidad de intereses dis\u00edmiles y divergentes que le sea posible, para lograr superar a Donald Trump en las urnas; y por el otro, el hecho de que Trump supo dar en el clavo al identificar que los sectores cualitativa y cuantitativamente mayoritarios de la naci\u00f3n (el blanco anglosaj\u00f3n) tiene como una de sus principales preocupaciones el problema de la identidad nacional de su sociedad, en momentos en los que las tensiones y las contradicciones culturales presentes a lo largo y ancho del pa\u00eds se multiplican y se hacen m\u00e1s profundas.<\/p>\n<p>Una y otra cosa, por supuesto, no son t\u00e9rminos por antonomasia mutuamente excluyentes. Am\u00e9rica entera, a lo largo de su historia, ha ofrecido al mundo ejemplos varios de formas nacionales basadas en la diversidad y la pluralidad de identidades. Sin embargo, para todos los efectos, Biden no ha sido capaz de pensar en esas coordenadas, raz\u00f3n por la cual sus respuestas, como las de muchos otros tantos pol\u00edticos estadounidenses que son blancos y de clases adineradas, tienden a gravitar entre opciones dicot\u00f3micas que s\u00ed son mutuamente excluyentes. Como sea, lo relevante del caso es que Biden le hizo saber a sus electores que la solidez de su campa\u00f1a y de su plataforma pol\u00edtica est\u00e1 a\u00fan en duda, pues un movimiento en falso podr\u00eda amenazar con romper las alianzas tan fr\u00e1giles que ha tenido que negociar para alcanzar los n\u00fameros en las urnas (por ejemplo, entre la comunidad latina y negra y la clase media blanca, acicateadas una y otra por el discurso pol\u00edtico del presidente en turno). Y por si ello no fuese suficiente (y he ah\u00ed la importancia de la forma en que se llev\u00f3 el debate) Biden se evidenci\u00f3 a s\u00ed mismo como una persona carente de personalidad y con una nula capacidad de adaptaci\u00f3n (el opuesto exacto a un estratega consolidado en la pol\u00edtica) ante las dificultades.<\/p>\n<p>Para todos los efectos, Biden se dej\u00f3 ver como un personaje gris, viejo y cansado que en muchos sentidos deja un mont\u00f3n de dudas sobre si, de llegar a ser presidente, ser\u00eda capaz de hacer frente a sus contrincantes en la pol\u00edtica dom\u00e9stica y, sobre todo, en el plano internacional. Y es que si bien es cierto que al grueso de la poblaci\u00f3n estadounidense las finuras de la pol\u00edtica mundial contempor\u00e1nea se les escapan de las manos, la realidad de la cuesti\u00f3n es que una parte importante del quehacer pol\u00edtico de la presidencia estadounidense est\u00e1 basada en la capacidad del ejecutivo de intervenir en otras naciones y otras geograf\u00edas. En la era Trump, adem\u00e1s, ese pilar de su gesti\u00f3n, en t\u00e9rminos del debate pol\u00edtico nacional, se ha visto constantemente asediado por el discurso del presidente, efectivo como pocos para instaurar y alimentar sistem\u00e1ticamente la idea de que el peligro de muerte, la amenaza de guerra y otras tantas calamidades \u2014que sirvieron a los padres fundadores para hacer proliferar su excepcionalismo\u2014 est\u00e1n a la vuelta de la esquina. Biden, en ese sentido, en la percepci\u00f3n p\u00fablica que dej\u00f3 tras de s\u00ed, dej\u00f3, asimismo, bastante que desear, como un presidenciable que ser\u00eda incapaz de defender a su naci\u00f3n por todos los medios a su alcance.<\/p>\n<p>Parece poco, pero la realidad es que eso ya es decir mucho. No en balde la historia de Am\u00e9rica est\u00e1 marcada a sangre y fuego por el recuerdo de que sus peores momentos (y de ello M\u00e9xico tiene tanto que contar) no han llegado de la mano de los republicanos, sino de los dem\u00f3cratas.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ricardo Orozco (P\u00fablico, 31-10-20) &nbsp; El autor de este art\u00edculo plantea que Biden no ha sido capaz de pensar un proyecto nacional diverso que englobe una pluralidad de de identidades, raz\u00f3n por la cual sus respuestas en el debate, como las de muchos otros tantos pol\u00edticos estadounidenses blancos y de clases adineradas, generaron m\u00e1s dudas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7886,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14,12],"tags":[],"class_list":["post-43574","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacionales","category-politica-3"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43574"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=43574"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43574\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":43575,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43574\/revisions\/43575"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7886"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=43574"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=43574"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=43574"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}