{"id":44200,"date":"2020-12-04T10:56:49","date_gmt":"2020-12-04T14:56:49","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=44200"},"modified":"2020-12-04T10:56:49","modified_gmt":"2020-12-04T14:56:49","slug":"mensaje-para-bolsonaro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2020\/12\/04\/mensaje-para-bolsonaro\/","title":{"rendered":"Mensaje para Bolsonaro"},"content":{"rendered":"<div>\n<p>F\u00e1bio Zanini (Nueva Sociedad,<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sin un partido propio, Bolsonaro se enfrenta a una recuperaci\u00f3n de los partidos tradicionales, a cierto agotamiento de su ret\u00f3rica antiizquierdista como el eje de su discurso y a la propia desorganizaci\u00f3n de sus fuerzas. Nada asegura que su destino sea el de su aliado Donald Trump y su base conservadora sigue ah\u00ed, pero los resultados son una fuerte se\u00f1al de alerta para el presidente brasile\u00f1o.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"cols\">\n<p>Con 533.000 candidatos a intendentes y concejales compitiendo en alguno de los 5.570 municipios y ciudades del pa\u00eds, las elecciones municipales brasile\u00f1as constituyen uno de los mayores ejercicios de democracia en el planeta, algo solo comparable a los eventos de su tipo que ocurren en la India. Tal contienda tiene lugar cada dos a\u00f1os, en la mitad del mandato presidencial. Por lo general, los ejes de las campa\u00f1as electorales recaen sobre asuntos locales, como pueden ser el acceso a guarder\u00edas y jardines de infantes o la calidad del transporte p\u00fablico. En ocasiones, sin embargo, la coyuntura nacional se hace sentir m\u00e1s fuerte, y el pleito municipal acaba adquiriendo algunas de las caracter\u00edsticas de las \u00ab<em>mid-term elections<\/em>\u00bb estadounidenses.<\/p>\n<p>Las elecciones municipales del 15 de noviembre noviembre de 2020 han sido un claro ejemplo de esto \u00faltimo, puesto que en su desarrollo y resultados hubo se\u00f1ales inequ\u00edvocas para la pol\u00edtica nacional y particularmente preocupantes para el gobierno del presidente Jair Bolsonaro. Electo en 2018 en medio de una ola conservadora que sorprendi\u00f3 al mundo pol\u00edtico, Bolsonaro fue el gran derrotado de la reciente disputa.<\/p>\n<p>Tras haber asegurado que se mantendr\u00eda al margen de las elecciones sin darle apoyo expl\u00edcito a ning\u00fan contendiente, el mandatario cambi\u00f3 de idea y se lanz\u00f3 sobre la marcha a hacer campa\u00f1a en favor de algunos candidatos que defienden valores cercanos a los suyos. Pero, una vez cerradas las urnas, lo que qued\u00f3 en evidencia fue un rechazo inocultable por parte del grueso de los votantes a los discursos fuertemente recargados y polarizados.<\/p>\n<p>En total, y por medio de<em>\u00a0lives<\/em>\u00a0transmitidos desde su residencia oficial en el Palacio de la Alvorada (un accionar que se encamina a ser investigado por posible uso indebido del aparato administrativo), Bolsonaro llam\u00f3 a votar a 59 candidatos, mayormente en ciudades peque\u00f1as o medianas. Pero solo trece de ellos resultaron electos.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/1584978800_149098_1584978944_noticia_normal.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-40298\" src=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/1584978800_149098_1584978944_noticia_normal.jpg\" alt=\"\" width=\"1080\" height=\"696\" srcset=\"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/1584978800_149098_1584978944_noticia_normal.jpg 1080w, https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/1584978800_149098_1584978944_noticia_normal-300x193.jpg 300w, https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/1584978800_149098_1584978944_noticia_normal-1024x660.jpg 1024w, https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/1584978800_149098_1584978944_noticia_normal-768x495.jpg 768w, https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/1584978800_149098_1584978944_noticia_normal-810x522.jpg 810w\" sizes=\"(max-width: 1080px) 100vw, 1080px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Las derrotas m\u00e1s estrepitosas se dieron en los grandes centros urbanos. Los candidatos apoyados por Bolsonaro en grandes capitales como Recife, Belo Horizonte y Salvador obtuvieron muy bajo porcentaje de votos. En la ciudad de San Pablo, que adem\u00e1s de ser la m\u00e1s grande es el term\u00f3metro pol\u00edtico de Brasil, la campa\u00f1a del candidato presentado como defensor incondicional de las ideas de Bolsonaro, Celso Russomanno, fue desinfl\u00e1ndose a medida que el presidente le propinaba m\u00e1s apoyo publicitario. Russomanno termin\u00f3 cuarto, con cerca del 10% de los votos.<\/p>\n<p>En R\u00edo de Janeiro, la segunda ciudad m\u00e1s importante del pa\u00eds, el intendente Marcelo Crivella, que apunta a renovar su mandato, logr\u00f3 pasar a segunda vuelta, pero todo indica que saldr\u00e1 ampliamente derrotado en su contienda con un candidato centrista. Evang\u00e9lico y conservador como el presidente, Crivella abus\u00f3 de un discurso recargado y sumamente agresivo contra las minor\u00edas, que termin\u00f3 hartando a muchos de los que lo apoyaban con cierta moderaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En las grandes ciudades, el electorado se orient\u00f3 hacia los candidatos de centro, mayormente adscritos a alguno de los partidos pol\u00edticos tradicionales del pa\u00eds. Y eso en parte se debi\u00f3 a la desorganizaci\u00f3n en la cual el bolsonarismo est\u00e1 sumido. El presidente no tiene partido pol\u00edtico desde fines de 2019, que fue cuando rompi\u00f3 con el Partido Social Liberal (PSL) con el que lleg\u00f3 al gobierno.<\/p>\n<p>Caracterizado por un vago ideario conservador, el PSL es un t\u00edpico representante de eso que en Brasil se llama \u00abpartido de alquiler\u00bb, sin principios doctrinarios claros ni lazos enraizados en la sociedad. El PSL, cuyos l\u00edderes desde hace d\u00e9cadas provienen todos de una misma familia, represent\u00f3 para Bolsonaro el veh\u00edculo necesario hacia la presidencia, puesto que la legislaci\u00f3n brasile\u00f1a proh\u00edbe las candidaturas independientes.<\/p>\n<p>Tras la salida del PSL, Bolsonaro y sus seguidores se lanzaron a la creaci\u00f3n de un nuevo partido, Alian\u00e7a Pelo Brasil, de corte netamente conservador y con buenas chances de insertarse exitosamente en un espacio pol\u00edtico como el brasile\u00f1o, donde al menos un tercio del electorado se define como adepto a los valores y principios de derecha. Sin embargo, la falta de organizaci\u00f3n y los obst\u00e1culos planteados por la pandemia impidieron que se juntasen las firmas necesarias para el reconocimiento institucional de la Alian\u00e7a, que hasta el momento carece de una perspectiva real de ser lanzada. El resultado fue que no hubo un veh\u00edculo partidario propio para los aliados del presidente, que acabaron disemin\u00e1ndose en chapas y f\u00f3rmulas de lo m\u00e1s variadas. Tal dispersi\u00f3n tuvo mucho que ver, sin duda, en la debacle bolsonarista.<\/p>\n<p>Pero lo dicho hasta ac\u00e1 es solo una parte de la historia. Tambi\u00e9n hay que se\u00f1alar que hubo un fortalecimiento innegable de los partidos tradicionales; incluidos los del denominado\u00a0<em>centr\u00e3o<\/em>. Uno de los ejemplos m\u00e1s claros fue el desempe\u00f1o que obtuvieron los Dem\u00f3cratas, partido de derecha comparativamente moderada y uno de los descendientes de la vieja Alianza Renovadora que dio sustento pol\u00edtico al golpe militar de 1964. En los \u00faltimos veinte a\u00f1os, Dem\u00f3cratas padeci\u00f3 una serie de derrotas en elecciones nacionales y municipales. De haber llegado a ocupar una posici\u00f3n dominante en el Congreso, su presencia parlamentaria se contrajo un 70%. Pero en esta ocasi\u00f3n conquist\u00f3 algunas de las intendencias m\u00e1s importantes en ciudades como Curitiba, Salvador y, seg\u00fan todo indica, R\u00edo de Janeiro.<\/p>\n<p>Otro ejemplo es el Partido Social Democr\u00e1tico (PSD), tambi\u00e9n de centro, y que se hizo con la jefatura de la ciudad de Belo Horizonte, la capital del estrat\u00e9gico estado de Minas Gerais. A Minas Gerais se la suele describir como la \u00abOhio brasile\u00f1a\u00bb, en tanto aglutina caracter\u00edsticas geogr\u00e1ficas y demogr\u00e1ficas que sintetizan a todo Brasil. Y es virtualmente imposible ser electo presidente sin haber sacado un buen apoyo en ese estado. La gran inc\u00f3gnita que se nos presenta de aqu\u00ed en adelante es cu\u00e1l va a ser el impacto de estas elecciones municipales en la pr\u00f3xima y decisiva contienda de 2022, en la que Bolsonaro buscar\u00e1 un segundo mandato.<\/p>\n<p>Ser\u00eda un error creer que la suerte del presidente ya est\u00e1 echada, o que los resultados que acaban de darse habr\u00e1n de ser determinantes para una disputa a la que todav\u00eda le faltan dos a\u00f1os. M\u00e1s ajustado ser\u00eda decir que estas elecciones municipales nos muestran hacia d\u00f3nde sopla hoy el viento pol\u00edtico. Si realmente quiere imponerse en las urnas, Bolsonaro tendr\u00e1 que tener muy en cuenta las se\u00f1ales que la ciudadan\u00eda le envi\u00f3.<\/p>\n<p>El fuerte sentimiento antiizquierda que Bolsonaro aliment\u00f3 y que le permiti\u00f3 llegar a la presidencia se dio en el contexto de un fuerte desgaste del Partido de los Trabajadores (PT) tras trece a\u00f1os de gobierno, una grave crisis econ\u00f3mica y una sucesi\u00f3n de esc\u00e1ndalos de corrupci\u00f3n. Ex-capit\u00e1n del Ej\u00e9rcito, Bolsonaro fue diputado federal durante 28 a\u00f1os, lo que no le impidi\u00f3 agitar un discurso en contra de la \u00abvieja pol\u00edtica\u00bb y a favor de la necesidad de renovaci\u00f3n.Para llegar al Ejecutivo fue crucial el apoyo de sectores con una fuerte penetraci\u00f3n en el electorado conservador: evang\u00e9licos, productores rurales, militares, polic\u00edas y el llamado \u00ablobby de las armas\u00bb. Cont\u00f3 asimismo con un eficaz despliegue en las redes sociales, fundamentales para mantener activa a su ciertamente en\u00e9rgica base de apoyo. Inspiradora en este sentido fue la utilizaci\u00f3n de Twitter por parte del presidente estadounidense Donald Trump, con quien se suele comparar a Bolsonaro: posteos agresivos e informaciones distorsionadas o simplemente falsas son un componente central de esa estrategia.<\/p>\n<p>Finalizada la campa\u00f1a, en ning\u00fan momento el presidente moder\u00f3 su ret\u00f3rica. Brasil ha vivido, desde su asunci\u00f3n en enero de 2019, una sucesi\u00f3n de crisis y conflictos desatados a partir de frases del presidente o de alguno de sus aliados o hijos pol\u00edticos. Quien est\u00e1 al frente de la estrategia digital es Carlos Bolsonaro, hijo del mandatario y concejal en R\u00edo de Janeiro. \u00c9l es quien coordina al grupo de asesores presidenciales conocido como \u00abgabinete del odio\u00bb, que se dedica a atacar sistem\u00e1ticamente a los adversarios del gobierno.<\/p>\n<p>Las recientes elecciones dejan traslucir un cierto cansancio en la ciudadan\u00eda frente a esa pol\u00edtica signada por la confrontaci\u00f3n. Si bien Carlos logr\u00f3 ser reelecto, lo hizo con una notoria ca\u00edda en la cantidad de votos respecto de elecciones anteriores. La polarizaci\u00f3n ideol\u00f3gica no mengu\u00f3 siquiera en el contexto de la pandemia, que el mismo Bolsonaro se encarg\u00f3 de minimizar. Todav\u00eda es dif\u00edcil medir el impacto del covid-19 en el humor de la poblaci\u00f3n, y para eso el a\u00f1o pr\u00f3ximo ser\u00e1 decisivo.<\/p>\n<p>Partidos como Dem\u00f3cratas y el PSD, entre otros del centro o la centroderecha, reforzaron su posici\u00f3n en el escenario pol\u00edtico y sin duda constituir\u00e1n una fuerza considerable a la hora de trabar alianzas de cara a 2022. Para Bolsonaro cualquier maniobra va a ser delicada. No puede correr el riesgo de defraudar a su a\u00fan numerosa base de apoyos conservadores, por lo cual no ser\u00eda muy viable adoptar una nueva estrategia de moderaci\u00f3n en el discurso y las pr\u00e1cticas. Al mismo tiempo es evidente que el escenario de las elecciones de 2018 no existe m\u00e1s, y que las condiciones son otras.<\/p>\n<p>Al desgaste de la izquierda, en definitiva, lo reemplaz\u00f3 en gran medida el desgaste del propio presidente, que enfrenta d\u00edas de estancamiento econ\u00f3mico y altos niveles de desempleo. Hoy existen, de hecho, dentro del abanico de f\u00e9rreos opositores a Bolsonaro, diversos grupos de gente que dos a\u00f1os atr\u00e1s lo hab\u00edan apoyado con fervor. Todo indica que alg\u00fan tipo de alianza con sectores m\u00e1s moderados y de presencia activa a lo largo y ancho del pa\u00eds acabar\u00e1 plant\u00e1ndose como un factor del orden de lasupervivencia para el actual presidente.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos meses Bolsonaro comenz\u00f3, en efecto, a ensayar movimientos de ese tipo, acerc\u00e1ndose a experimentados congresistas, l\u00edderes de diversas agrupaciones pol\u00edticas, en busca de apoyo legislativo para su gobierno. As\u00ed, el candidato que alguna vez se rebel\u00f3 contra el\u00a0<em>centr\u00e3o<\/em>\u00a0termina pactando con ellos. Esos acuerdos tienen tambi\u00e9n por objeto silenciar las movidas que buscan abrir un proceso de destituci\u00f3n (<em>impeachment<\/em>) del presidente.<\/p>\n<p>El problema para Bolsonaro es que esos partidos de centro, hoy fortalecidos tras las elecciones municipales, bien pueden apuntar a un proyecto propio para 2022. Ya est\u00e1 articul\u00e1ndose, de hecho, la formaci\u00f3n de una llamada \u00abtercera v\u00eda\u00bb, bajo una f\u00f3rmula que se presente alejada tanto de la derecha bolsonarista como de la izquierda tradicional.Diversos actores pol\u00edticos de centroderecha vienen hablando de la necesidad de unir fuerzas, entre ellos el ex juez Sergio Moro, responsable de la Operaci\u00f3n Lava Jato y ex ministro de Justicia de Bolsonaro hasta su renuncia a comienzos de 2020.<\/p>\n<p>A fines de octubre, Moro se reuni\u00f3 en su casa en Curitiba con Luciano Huck, popular presentador de TV que desde hace tiempo viene dando claras se\u00f1ales de su intenci\u00f3n de lanzarse a la pol\u00edtica, y que incluso ya es visto por muchos como un potencial candidato a presidente. En esa reuni\u00f3n, la posibilidad de una alianza fue tema central.Ni Moro ni Huck tienen un partido que los sustente, pero podr\u00edan asegurarse el apoyo de uno o m\u00e1s \u00f3rganos tradicionales. Dem\u00f3cratas ya dio se\u00f1ales de que estar\u00eda dispuesto a apoyar a Huck.<\/p>\n<p>Otro candidato de centro que tiene posibilidades es el gobernador del estado de San Pablo, Jo\u00e3o Doria, Partido de la Social Democracia Brasile\u00f1a (PSDB), bloque antag\u00f3nico tanto de Bolsonaro como de la izquierda. Y una sumatoria de esfuerzos entre el PSDB, Huck y Moro no puede descartarse.Una candidatura con ese perfil tratar\u00eda de arrojar se\u00f1ales amistosas hacia los dos polos del electorado. En ella habr\u00eda una defensa firme de la apertura en la econom\u00eda, vieja bandera de la derecha brasile\u00f1a que en cierta forma Bolsonaro agit\u00f3, y en paralelo har\u00eda eje en la lucha contra la desigualdad social, cuesti\u00f3n prioritaria para los votantes de izquierda. Ser\u00eda una plataforma potencialmente atractiva, aunque no asoma nada sencilla la tarea de hacer cambiar de opini\u00f3n a muchos sectores que apoyaron a Bolsonaro o a la izquierda.<\/p>\n<p>Para esta \u00faltima, las recientes elecciones municipales tambi\u00e9n dejaron muchos interrogantes. El principal partido dentro de este campo, el PT liderado por Luiz In\u00e1cio Lula da Silva y Dilma Rousseff, vio por primera vez c\u00f3mo su hegemon\u00eda al interior de la izquierda quedaba cuestionada de manera rotunda.<\/p>\n<p>El PT describi\u00f3 su desempe\u00f1o como una victoria, insistiendo en que obtuvo m\u00e1s votos que en la anterior elecci\u00f3n municipal en 2016. En efecto, el partido mejor\u00f3 sus resultados sobre todo en las ciudades medianas, las cuales ostentan una gran influencia estrat\u00e9gica cuando la intenci\u00f3n es retomar el control del pa\u00eds. Tambi\u00e9n sorprendi\u00f3 en la importante capital nordestina de Recife, basti\u00f3n tradicional de la izquierda brasile\u00f1a. Pero la comparaci\u00f3n con 2016 es vana, ya que significa estar algo mejor respecto del peor momento del partido, en el auge de la crisis pol\u00edtica que deriv\u00f3 en la destituci\u00f3n de Dilma.El desempe\u00f1o del PT qued\u00f3 muy lejos de los resultados de 2012, cuando logr\u00f3 ganar 632 alcald\u00edas. Esta vez fueron apenas 178.<\/p>\n<p>La gran novedad en la izquierda fue el Partido Socialismo y Libertad (PSOL), que surgi\u00f3 en 2004 como una escisi\u00f3n del PT. Usualmente considerado un actor menor dentro de la pol\u00edtica brasile\u00f1a en funci\u00f3n de sus posiciones ubicadas m\u00e1s a la izquierda, el PSOL logr\u00f3 que uno de sus l\u00edderes, Guilherme Boulos, llegue a segunda vuelta en la ciudad de San Pablo, haci\u00e9ndose de un fuerte apoyo en las clases medias.<\/p>\n<p>Boulos, que se inici\u00f3 pol\u00edticamente en una organizaci\u00f3n de defensa del acceso a vivienda, Movimiento de los Trabajadores Sin Techo (MTST), encarna una izquierda ligada a las nuevas formas de activismo con ejes en los colectivos de mujeres, negros, j\u00f3venes, ind\u00edgenas y LGBTI. Inspirado en partidos como Podemos en Espa\u00f1a, el PSOL podr\u00eda tener fuerza electoral en 2022.<\/p>\n<p>Una frase muy citada en Brasil dice que la pol\u00edtica es como las nubes, que se mueven todo el tiempo. El retrato de un determinado momento puede borrarse muy pronto, y de igual modo las se\u00f1ales emitidas en esta \u00faltima elecci\u00f3n pueden transformarse por completo en cuesti\u00f3n de meses. Es muy factible que 2021 sea un a\u00f1o vol\u00e1til pol\u00edticamente. No solo por la pandemia, cuyas consecuencias a\u00fan son imprevisibles, sino tambi\u00e9n por la incertidumbre econ\u00f3mica que impera.<\/p>\n<p>La respuesta del gobierno de Bolsonaro a la crisis desatada por el coronavirus fue contra los instintos ultraliberales de su ministro de Econom\u00eda, Paulo Guedes. Se inyectaron cuantiosos recursos p\u00fablicos para dar, siguiendo recetas keynesianas, alg\u00fan alivio a cerca de 60 millones de habitantes que perdieron su fuente de ingresos. Eso ayud\u00f3 a preservar el alto grado de popularidad del presidente, especialmente en \u00e1reas muy carenciadas como el nordeste, tradicional reducto del PT.<\/p>\n<p>Sin embargo, se trata de una pol\u00edtica inviable a largo plazo, en virtud del enorme costo fiscal que trae aparejado. En 2021 esa inyecci\u00f3n de recursos sin duda se cortar\u00e1 o se ver\u00e1 dr\u00e1sticamente reducida. Y siendo tan alto el nivel de desempleo, todo sugiere que la p\u00e9rdida de capital pol\u00edtico para el actual gobierno federal es un riesgo considerable. Las condiciones en las que Bolsonaro habr\u00e1 de llegar a la pr\u00f3xima contienda electoral son muy inciertas. Al acecho est\u00e1n no s\u00f3lo las candidaturas de centro y de izquierda sino incluso otras alternativas de derecha.<\/p>\n<p>Nada de esto significa, sin embargo, que Bolsonaro est\u00e9 condenado a repetir la desgracia de su \u00eddolo Trump y acabar siendo un presidente de un solo mandato. El sentimiento conservador floreci\u00f3 en Brasil en los \u00faltimos a\u00f1os, y Bolsonaro sigue siendo su representante indiscutido. No es f\u00e1cil imaginar que quede afuera de una segunda vuelta.<\/p>\n<p>Algo est\u00e1 claro: los resultados de las elecciones municipales son una fuerte se\u00f1al de alerta para el presidente. Hace falta ajustar el discurso y la estrategia. Eso es lo que la poblaci\u00f3n le reclama en este momento.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>F\u00e1bio Zanini (Nueva Sociedad, &nbsp; Sin un partido propio, Bolsonaro se enfrenta a una recuperaci\u00f3n de los partidos tradicionales, a cierto agotamiento de su ret\u00f3rica antiizquierdista como el eje de su discurso y a la propia desorganizaci\u00f3n de sus fuerzas. 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