{"id":45383,"date":"2021-03-02T13:04:06","date_gmt":"2021-03-02T17:04:06","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=45383"},"modified":"2021-03-02T13:04:06","modified_gmt":"2021-03-02T17:04:06","slug":"plataformas-digitales-la-nueva-fase-del-capitalismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2021\/03\/02\/plataformas-digitales-la-nueva-fase-del-capitalismo\/","title":{"rendered":"Plataformas digitales, la nueva fase del capitalismo"},"content":{"rendered":"<div>\n<p>Eduardo Cam\u00edn (CLAE, 2-3-21)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las plataformas digitales de trabajo se han multiplicado por cinco en el \u00faltimo decenio.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"cols\">\n<p>El crecimiento de las plataformas digitales conlleva oportunidades y problemas para los trabajadores y las empresas, se\u00f1ala la edici\u00f3n m\u00e1s reciente del informe de la OIT\u00a0Perspectivas Sociales y del Empleo en el Mundo 2021. \u00a0Este crecimiento ha puesto de manifiesto la necesidad de un di\u00e1logo internacional sobre pol\u00edticas y cooperaci\u00f3n en materia de reglamentaci\u00f3n, que permita una actuaci\u00f3n m\u00e1s coherente en favor de oportunidades de trabajo decente y el impulso del crecimiento de empresas sostenibles.<\/p>\n<p>El informe hace hincapi\u00e9 en torno a dos tipos principales de plataformas digitales de trabajo: las plataformas web, en las que los trabajadores realizan sus tareas en l\u00ednea y de modo remoto, y las plataformas basadas en la localizaci\u00f3n, en las que unas personas, como choferes de taxis o repartidores, ejecutan su trabajo en una localizaci\u00f3n geogr\u00e1fica determinada.<\/p>\n<p><strong>Nuevos problemas para los trabajadores y las empresas<\/strong><\/p>\n<p>Los problemas para los trabajadores de las plataformas guardan relaci\u00f3n con las condiciones laborales, la regularidad del trabajo y de los ingresos, y la imposibilidad de gozar de los derechos a la protecci\u00f3n social, la libertad de asociaci\u00f3n y de negociaci\u00f3n colectiva.\u00a0Las horas de trabajo suelen ser prolongadas e imprevisibles. La mitad de los trabajadores de plataformas digitales ganan menos de dos d\u00f3lares por hora. Adem\u00e1s, en algunas plataformas hay brechas notables de remuneraci\u00f3n. El informe se\u00f1ala que la pandemia de Covid-19 ha puesto muchas de estas cuestiones a\u00fan m\u00e1s en evidencia.<\/p>\n<p>Muchas empresas se topan con el problema de la competencia desleal, la falta de transparencia con respecto a los datos y la fijaci\u00f3n de precios, adem\u00e1s de comisiones costosas. Por su parte, las peque\u00f1as y medianas empresas (pymes) tienen dificultades para acceder a financiaci\u00f3n y a infraestructura digital.<\/p>\n<p>Es un hecho, que las nuevas oportunidades creadas por las plataformas digitales de trabajo est\u00e1n volviendo cada vez m\u00e1s difusa la clara distinci\u00f3n que sol\u00eda haber entre asalariados y aut\u00f3nomos. Las condiciones laborales en general vienen determinadas por los t\u00e9rminos del contrato de servicios, que suelen definirse unilateralmente. Cada vez es m\u00e1s frecuente que las tareas de asignar y evaluar el trabajo, y de gestionar y supervisar a los trabajadores dependan de algoritmos, y no de seres humanos.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/oligopolio-digital-monopolio-digital-redes-sociales-580x320.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-32387\" src=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/oligopolio-digital-monopolio-digital-redes-sociales-580x320.jpg\" alt=\"\" width=\"848\" height=\"468\" srcset=\"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/oligopolio-digital-monopolio-digital-redes-sociales-580x320.jpg 580w, https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/oligopolio-digital-monopolio-digital-redes-sociales-580x320-300x166.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 848px) 100vw, 848px\" \/><\/a><\/p>\n<p>El informe apunta a la necesidad de pol\u00edticas coherentes y coordinadas frente al hecho de que las plataformas operan en distintas jurisdicciones, para conseguir que ofrezcan oportunidades de trabajo decente e impulsen el crecimiento de empresas sostenibles.<\/p>\n<p>Mientras tanto el Director General de la OIT, Guy Ryder se\u00f1ala que\u00a0 \u201cLas plataformas digitales de trabajo est\u00e1n abriendo oportunidades que antes no exist\u00edan, en particular para las mujeres, los j\u00f3venes, las personas con discapacidad y los colectivos marginados en todo el mundo. Es un factor positivo.\u00bb.<br \/>\nA\u00f1ade que \u00abLos problemas nuevos que plantean deben solucionarse mediante el di\u00e1logo social internacional a fin de que los trabajadores, los empleadores y los gobiernos puedan beneficiarse plenamente y por igual de estos avances. Con independencia de su situaci\u00f3n contractual, todos los trabajadores tienen que poder ejercer sus derechos laborales fundamentales\u00bb.<\/p>\n<p><strong>La brecha digital<\/strong><\/p>\n<p>La distribuci\u00f3n de los costos y beneficios de las plataformas digitales en el mundo es muy desigual. El 96 por ciento de las inversiones en este tipo de plataformas se concentra en Asia, Am\u00e9rica del Norte y Europa. El 70 por ciento de las ganancias se concentra en solo dos pa\u00edses: Estados Unidos y China.<\/p>\n<p>El trabajo en plataformas digitales web es externalizado por empresas del Norte y realizado por trabajadores del Sur, que ganan menos que sus hom\u00f3logos de los pa\u00edses desarrollados. Esta desigualdad de crecimiento de la econom\u00eda digital perpet\u00faa la brecha digital y podr\u00eda agravar las desigualdades.<\/p>\n<p>Muchos gobiernos, empresas y representantes de trabajadores, entre otros los sindicatos, han comenzado a ocuparse de algunas de estas cuestiones, pero las respuestas son diversas y ello provoca incertidumbre para todas las partes.<\/p>\n<p>El hecho de que las plataformas digitales de trabajo operen en varias jurisdicciones plantea la necesidad de di\u00e1logo y coordinaci\u00f3n a nivel internacional en torno a las pol\u00edticas, a efectos de conseguir la seguridad reglamentaria y la aplicaci\u00f3n de las normas internacionales del trabajo, puntualiza el informe.<\/p>\n<p>Y se exhorta al di\u00e1logo social y la cooperaci\u00f3n internacional en materia de reglamentaci\u00f3n entre las plataformas digitales de trabajo, los trabajadores y los gobiernos, para lograr con el tiempo la aplicaci\u00f3n de una estrategia m\u00e1s eficaz y congruente.<\/p>\n<p><strong>La otra cara de la moneda: \u00a1navega sin normas ni recomendaciones!<\/strong><\/p>\n<p>Es poco aliciente que un organismo como la OIT conformado por 187 Estados miembros, destacado por ser un \u00f3rgano tripartito del sistema de Naciones Unidas, limite su rol al conjunto de informes, recomendaciones y normas laborales, navegando entre lo abstracto de la filosof\u00eda del derecho y de la coyuntural acci\u00f3n partisana.<\/p>\n<p>Y es esta, una de las paradojas m\u00e1s desafiantes de nuestro tiempo: la contradicci\u00f3n entre el bienintencionado discurso sobre la justicia social que producen estos organismos internacionales y los Estados nacionales y la desdichada realidad de las libertades ciudadanas.<\/p>\n<p>Este es el dram\u00e1tico contraste entre la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica, entre el derecho y la vida cotidiana, un sentimiento que nos revive cada informe, pleno de buenas intenciones, pero sin poner acento en el n\u00facleo central del problema que es el propio sistema capitalista.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de un per\u00edodo de m\u00e1s de cuatro d\u00e9cadas caracterizado por la globalizaci\u00f3n y un conjunto de pol\u00edticas que han disparado entre otras cosas el drama de la desigualdad global, dislocando las instituciones que cohesionaban la sociedad y quebrado las bases naturales que sostienen la vida humana, como bien lo se\u00f1alan muchos de estos informes.<\/p>\n<p>Las reformas de los mercados han tra\u00eddo como resultado un poder creciente para las grandes corporaciones y nuevos monopolios digitales.\u00a0 A partir de \u00e9stos, est\u00e1 emergiendo un nuevo orden fruto de la reestructuraci\u00f3n que ha experimentado el capitalismo global tras la \u00faltima crisis, en la que adquieren un papel preponderante las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n. La dominaci\u00f3n digital global de las principales corporaciones del ramo, han logrado posicionarse como monopolios naturales.<\/p>\n<p>Las aplicaciones de Google se aceptan como si fueran un servicio p\u00fablico, y universidades e instituciones de todo el mundo firman acuerdos para que esta corporaci\u00f3n gestione sus sistemas de correo. Mientras tanto, Facebook y Twitter capitalizan el grueso de la comunicaci\u00f3n social en la Red, y sus logos son incluidos gratuitamente en programas de televisi\u00f3n o acompa\u00f1ando a la publicidad de otros productos.<\/p>\n<p>Los tel\u00e9fonos inteligentes se venden con aplicaciones de f\u00e1brica dise\u00f1adas para recopilar masivamente datos sobre y de sus usuarios.\u00a0Miles de millones de consumidores de todo el mundo, cualquiera sea su estatus, aceptan con normalidad situaciones en las que son intensamente monitorizados por empresas privadas. M\u00e1s grave a\u00fan la sociedad en su conjunto ha sucumbido a los cantos de sirena y renunciado a protegerse contra las nuevas formas de control digital.\u00a0Esta sumisi\u00f3n se explica porque las corporaciones digitales son vistas como agentes del progreso tecnol\u00f3gico, dando la impresi\u00f3n de que aceptar su tutela es la \u00fanica forma de disfrutar las ventajas pr\u00e1cticas de la tecnolog\u00eda; es estar acorde con el mundo actual del progreso.<\/p>\n<p>Pero, esta ideolog\u00eda de progreso tiene un profundo rasgo neoliberal, en tanto que se nos pide que aceptemos que los ganadores del juego econ\u00f3mico se conviertan, desde su posici\u00f3n de monopolio, en \u00e1rbitros de \u00e9ste.\u00a0 Ahora, empresas de cualquier sector y tama\u00f1o compiten por llegar a la gente en Facebook o posicionarse en Google, pero nadie est\u00e1 en condiciones de competir contra quienes han logrado dominar de forma incontestable el mercado de la atenci\u00f3n en la red.<\/p>\n<p>El capitalismo digital es la fase\u00a0 de la econom\u00eda en la que el mercado es impulsado y dinamizado por plataformas digitales que generan nuevos ciclos de acumulaci\u00f3n de capital.\u00a0Estos sistemas se caracterizan por su extraordinaria escalabilidad, es decir, su capacidad para amplificar la oferta de un servicio sin modificar sus condiciones de producci\u00f3n. Inicialmente, el lanzamiento de un proyecto digital implica una gran inversi\u00f3n de capital, pero una vez desarrollado puede ofrecerse globalmente con una inversi\u00f3n estable en infraestructura.<\/p>\n<p>En otras palabras, alcanzado cierto umbral las posibilidades de facturaci\u00f3n crecen exponencialmente mientras los costes lo hacen aritm\u00e9ticamente, generando oportunidades de rentabilidad nunca vistas en la historia econ\u00f3mica. En la pr\u00e1ctica, las ratios de productividad de estas compa\u00f1\u00edas \u2013 seg\u00fan algunos expertos \u2013 superan con facilidad el mill\u00f3n de d\u00f3lares por empleado contratado.<\/p>\n<p>El amplio margen de beneficios que prometen estas plataformas hace de ellas un veh\u00edculo privilegiado de inversi\u00f3n para los fondos financieros, \u00e1vidos por encontrar nuevos caladeros de rentabilidad.<\/p>\n<p>Por eso nunca escasean fondos de capital de riesgo para auspiciar el desarrollo de nuevas empresas digitales, y por eso las que ya est\u00e1n consolidadas negocian con holgura la atracci\u00f3n de nuevos capitales. Surge as\u00ed una alianza estructural entre la \u00e9lite financiera y la tecnol\u00f3gica, en la que la primera pierde progresivamente su hegemon\u00eda, al tiempo que la segunda se afirma en la posici\u00f3n dominante.<\/p>\n<p>En otras palabras, los emprendedores tecnol\u00f3gicos cuentan con una in\u00e9dita posici\u00f3n de poder frente a los representantes del capital financiero, quienes se ven obligados a apostar por cualquier opci\u00f3n que les prometa aumentar la rentabilidad de sus inversiones.<\/p>\n<p>Por su parte, las plataformas digitales satisfacen ampliamente esta necesidad, haciendo uso de su inigualable capacidad para organizar e influir en las actividades de miles de millones de usuarios en todo el mundo.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista hist\u00f3rico, cada nueva etapa del capitalismo supone una mejora en la capacidad de acumulaci\u00f3n. Al igual que el capitalismo financiero se construy\u00f3 sobre el industrial apoy\u00e1ndose en una nueva capa de abstracci\u00f3n econ\u00f3mica (las finanzas), el capitalismo digital lo hace sobre el financiero haciendo a\u00fan m\u00e1s complejo el sistema de extracci\u00f3n de plusval\u00edas.<\/p>\n<p>En definitiva, es una evoluci\u00f3n guiada por la huida hacia adelante del capital para escapar de la tasa de rendimientos decrecientes, como lo ense\u00f1aba Karl Marx. En el siglo XIX, cuando las posibilidades del mercado nacional comenzaron a agotarse, el capitalismo industrial precis\u00f3 abrir nuevos mercados y las potencias occidentales intensificaron la conquista violenta de otros territorios.\u00a0A riesgo de pasar por trasnochados diremos alto y fuerte que el imperialismo sigue siendo la fase superior del capitalismo porque en la b\u00fasqueda constante de beneficio, que es su motivaci\u00f3n sist\u00e9mica, crea la esencia de una necesidad estructural expansionista.<\/p>\n<p>A finales del siglo pasado, cuando el ciclo de crecimiento econ\u00f3mico posterior a las guerras mundiales desaceler\u00f3, el capitalismo se reinvent\u00f3 a s\u00ed mismo con la financializaci\u00f3n de la econom\u00eda y la oleada de pol\u00edticas neoliberales que aplanaron el pensamiento global.<\/p>\n<p>En la actualidad, cuando empieza a cuestionarse la capacidad de la especulaci\u00f3n financiera para mantener el ritmo de crecimiento, el capitalismo se reinventa de nuevo gracias a las plataformas y sus mercados digitales. En otras palabras, despu\u00e9s de que el mercado se haya expandido por toda la capa f\u00edsica del planeta, se orienta hacia la b\u00fasqueda de nuevos horizontes.<\/p>\n<p>Y los encuentra en la colonizaci\u00f3n de la mente humana, cuya atenci\u00f3n atrapa con una oferta infinita de contenidos e interfaces dise\u00f1ados para enganchar con actualizaciones y recompensas virtuales.\u00a0 En su grado actual de desarrollo, las tecnolog\u00edas de la comunicaci\u00f3n demuestran su potencial como tecnolog\u00edas del pensamiento y como piedra angular del sistema econ\u00f3mico y social.<\/p>\n<p>En este sentido, la era digital es un cap\u00edtulo m\u00e1s de la historia del capitalismo, no un episodio al margen de \u00e9l, como ciertos revisionistas pretende hacer creer. El capitalismo a lo largo de su historia ha logrado captar innumerables aspectos de la realidad ajenos a la esfera comercial para convertirlos en mercanc\u00edas. Los cercamientos de los bienes comunes o la creaci\u00f3n de \u201cmercanc\u00edas ficticias\u201d son buenos ejemplos de ello.<\/p>\n<p>Vivimos demasiada desigualdad, explotaci\u00f3n, mercantilizaci\u00f3n y alienaci\u00f3n, concentraci\u00f3n del poder y devastaci\u00f3n social y ecol\u00f3gica asociada a la econom\u00eda digital como para pensar que su desarrollo nos ha acercado m\u00ednimamente a un horizonte poscapitalista, como pretenden algunos.<\/p>\n<p>En realidad no son las tecnolog\u00edas las que determinan la evoluci\u00f3n del orden social, sino al contrario. Debemos estar atentos ya que el capitalismo digital ofrece m\u00e1s de lo mismo, cuando no peor.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Eduardo Cam\u00edn (CLAE, 2-3-21) &nbsp; Las plataformas digitales de trabajo se han multiplicado por cinco en el \u00faltimo decenio. 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