{"id":45750,"date":"2021-03-20T11:54:24","date_gmt":"2021-03-20T15:54:24","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=45750"},"modified":"2021-03-20T11:54:24","modified_gmt":"2021-03-20T15:54:24","slug":"biden-y-el-rompecabezas-de-las-relaciones-con-china","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2021\/03\/20\/biden-y-el-rompecabezas-de-las-relaciones-con-china\/","title":{"rendered":"Biden y el rompecabezas de las relaciones con China"},"content":{"rendered":"<div>\n<p>Michael T. Klare (Viento Sur, 20-3-21)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El presidente Joe Biden deber\u00e1 afrontar en lo inmediato una serie de crisis interiores extraordinarias \u2013una pandemia que se dispara, una econom\u00eda en punto muerto y punzantes heridas pol\u00edticas, en particular tras el reciente ataque de los trumpistas al Capitolio\u2013, pero pocos desaf\u00edos son susceptibles de resultar m\u00e1s graves que la gesti\u00f3n de las relaciones de Estados Unidos con China.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"cols\">\n<p>Aunque suelen ser consideradas como una lejana preocupaci\u00f3n de pol\u00edtica exterior, estas relaciones son de hecho omnipresentes y afectan a la econom\u00eda, al coronavirus, al cambio clim\u00e1tico, a la ciencia y la tecnolog\u00eda, a la cultura popular y al ciberespacio.<\/p>\n<p>Si la nueva administraci\u00f3n contin\u00faa la v\u00eda trazada por la precedente, una cosa ser\u00e1 segura: Estados Unidos se ver\u00e1 arrastrado a una nueva e insidiosa guerra fr\u00eda con este pa\u00eds, lo que dificultar\u00e1 los progresos en casi todos los \u00e1mbitos importantes. Para lograr verdaderos avances en el actual desorden mundial, el equipo de Biden deber\u00e1 ante todo evitar este conflicto futuro y encontrar medios de colaborar con su poderoso adversario. Pero algo es seguro: la b\u00fasqueda de una forma de navegar por esta v\u00eda minada resultar\u00e1 muy exigente para los m\u00e1s experimentados responsables del equipo dirigente de Biden.<\/p>\n<p>Aun sin los corrosivos efectos de la diplomacia hostil de Donald Trump en estos \u00faltimos a\u00f1os, China plantear\u00eda un desaf\u00edo enorme a cualquier nueva administraci\u00f3n. Se jacta de ser la segunda econom\u00eda mundial y, seg\u00fan algunos analistas, pronto superar\u00e1 a Estados Unidos para convertirse en la n\u00famero uno. Aunque haya muchas razones para condenar la forma como Pek\u00edn ha abordado la pandemia del coronavirus, el severo confinamiento autoritario a escala nacional (despu\u00e9s de que China rechazase inicialmente reconocer la existencia del virus y el alcance de su propagaci\u00f3n) ha permitido al pa\u00eds recuperarse de la covid-19 m\u00e1s r\u00e1pido que la mayor\u00eda de los pa\u00edses. En consecuencia, Pek\u00edn registr\u00f3 ya un fuerte crecimiento econ\u00f3mico durante el segundo semestre de 2020, la \u00fanica gran econom\u00eda del planeta en hacerlo. Esto significa que China est\u00e1 m\u00e1s que nunca en condiciones de dictar las reglas de la econom\u00eda mundial, una situaci\u00f3n confirmada por la reciente decisi\u00f3n de la Uni\u00f3n Europea de firmar un importante acuerdo de comercio e inversi\u00f3n con Pek\u00edn [acuerdo de finales de 2020 concluyendo unas negociaciones comenzadas en 2013], dejando simb\u00f3licamente de lado a Estados Unidos, justo antes de la entrada en funcionamiento de la administraci\u00f3n Biden.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de a\u00f1os de aumentar sus gastos de defensa, China posee ya el segundo ej\u00e9rcito m\u00e1s importante del mundo, dotado de un moderno arsenal de todos los tipos. Aunque no sea capaz de enfrentarse a Estados Unidos en alta mar o en regiones alejadas, su ej\u00e9rcito \u2013el Ej\u00e9rcito Popular de Liberaci\u00f3n, EPL\u2013 est\u00e1 ya en condiciones de desafiar la antigua supremac\u00eda de Am\u00e9rica en regiones m\u00e1s cercanas, como el extremo oeste del Pac\u00edfico. Desde la expansi\u00f3n imperial de Jap\u00f3n en los a\u00f1os 1930 y comienzo de los 1940, Washington no se hab\u00eda encontrado con un enemigo tan temible en esta parte del mundo.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/20270307_xl.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-45544\" src=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/20270307_xl.jpg\" alt=\"\" width=\"880\" height=\"495\" srcset=\"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/20270307_xl.jpg 880w, https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/20270307_xl-300x169.jpg 300w, https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/20270307_xl-768x432.jpg 768w, https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/20270307_xl-810x456.jpg 810w\" sizes=\"(max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><\/a><\/p>\n<p>En algunos \u00e1mbitos cr\u00edticos \u2013avances cient\u00edficos y tecnol\u00f3gicos, influencia diplom\u00e1tica y finanzas internacionales, entre otros\u2013, China cuestiona ya, incluso supera, la primac\u00eda mundial largo tiempo asumida por Estados Unidos. En otras palabras, en muchos frentes, tratar con China plantea un enorme problema al nuevo equipo dirigente estadounidense. Peor a\u00fan, las nefastas pol\u00edticas de la administraci\u00f3n Trump respecto a China, combinadas con las pol\u00edticas autoritarias y militaristas del presidente chino Xi Jinping, plantean desaf\u00edos inmediatos a Joe Biden a la hora de gestionar las relaciones entre Estados Unidos y China.<\/p>\n<p><strong>La herencia t\u00f3xica de Trump<\/strong><\/p>\n<p>Donald Trump hizo campa\u00f1a por la presidencia comprometi\u00e9ndose a castigar a China por su pretendida voluntad sist\u00e9mica de construir su econom\u00eda robando la de Estados Unidos. En 2016 jur\u00f3 que, si era elegido presidente, utilizar\u00eda el poder del comercio para poner fin a las pr\u00e1cticas nefastas de este pa\u00eds y restaurar la primac\u00eda mundial de Estados Unidos. Una vez instalado en la Casa Blanca, efectivamente, impuso una serie de derechos de aduana sobre el equivalente a unos 360.000 millones de d\u00f3lares de importaciones chinas \u2013un gran obst\u00e1culo para la mejora de las relaciones con Pek\u00edn\u2013. Joe Biden debe decidir si mantiene estas barreras aduaneras, las suaviza o las elimina por completo.<\/p>\n<p>Las restricciones impuestas al acceso de empresas chinas a la tecnolog\u00eda americana, en particular a programas y microchips punteros, necesarios para el futuro desarrollo de las telecomunicaciones de quinta generaci\u00f3n (5G), son a\u00fan m\u00e1s amenazantes para unas futuras relaciones cordiales. En mayo de 2019, afirmando que las grandes empresas chinas de telecomunicaciones como Huawei y ZTE Corporaci\u00f3n ten\u00edan v\u00ednculos con el EPL y representaban por tanto una amenaza para la seguridad nacional americana, Trump aprob\u00f3 un decreto prohibiendo a estas empresas comprar a empresas estadounidenses microchips y otros equipamientos de alta tecnolog\u00eda. Le siguieron una serie de decretos y otras medidas. Pretend\u00edan restringir el acceso de las empresas chinas a la tecnolog\u00eda americana.<\/p>\n<p>En el marco de estas acciones y de otras iniciativas conexas, el presidente Trump y sus principales asociados \u2013sobre todo el secretario de Estado, Mike Pompeo, y Peter Navarro, asistente del presidente en el White House Nacional Trade Council\u2013 afirmaron que actuaban para proteger la seguridad nacional contra el riesgo de operaciones de informaci\u00f3n llevadas a cabo por el EPL. No obstante, seg\u00fan sus declaraciones de la \u00e9poca, era evidente que su verdadera intenci\u00f3n era la de obstaculizar el progreso tecnol\u00f3gico de China para debilitar su competitividad econ\u00f3mica a largo plazo. Tambi\u00e9n aqu\u00ed, Biden y su equipo tendr\u00e1n que decidir si mantiene las restricciones impuestas por Trump, lo que afectar\u00eda todav\u00eda m\u00e1s a las relaciones chino-americanas, o da marcha atr\u00e1s en un esfuerzo por mejorar estas relaciones.<\/p>\n<p><strong>La crisis china: dimensiones militar y diplom\u00e1tica<\/strong><\/p>\n<p>Un desaf\u00edo a\u00fan mayor para el presidente Biden ser\u00e1n las iniciativas militares y diplom\u00e1ticas agresivas emprendidas por la administraci\u00f3n Trump. En 2018, su secretario de Estado de Defensa, Jim Mattis [que entr\u00f3 en el 20 de enero de 2017 y dimiti\u00f3 en febrero de 2019], public\u00f3 una nueva doctrina militar con el t\u00edtulo de \u201cConcurrencia de grandes potencias\u201d. Deb\u00eda regular la futura planificaci\u00f3n del Ministerio de Defensa. Tal como enunciaba la pol\u00edtica oficial de defensa nacional del Pent\u00e1gono de dicho a\u00f1o, la doctrina preve\u00eda que las fuerzas estadounidenses deb\u00edan concentrarse en adelante no ya en la lucha contra los terroristas islamistas en las regiones atrasadas del tercer mundo, sino en la lucha contra China y Rusia en Eurasia. \u201cAunque el Ministerio sigue adelante en la campa\u00f1a contra los terroristas\u201d, declar\u00f3 Mattis el 26 de abril de 2018 ante el Comit\u00e9 de las Fuerzas Armadas del Senado, \u201cel principal objetivo de la seguridad nacional de Estados Unidos a largo plazo es la concurrencia estrat\u00e9gica; no el terrorismo\u201d.<\/p>\n<p>Conforme a esta pol\u00edtica, durante los a\u00f1os siguientes se ha recentrado y reorganizado considerablemente el conjunto del establishment militar, pasando de una fuerza antiterrorista y antiinsurreccional a una fuerza armada equipada y concentrada en la lucha contra los ej\u00e9rcitos chino y ruso, en la periferia de estos mismos pa\u00edses. \u201cHoy d\u00eda, en esta era de competici\u00f3n entre las grandes potencias, el Ministerio de Defensa ha dado prioridad a China, y despu\u00e9s a Rusia, como nuestros principales competidores estrat\u00e9gicos\u201d, declar\u00f3 el secretario de Defensa Mark Esper el 16 de setiembre de 2020, poco antes de ser sustituido por el presidente por haber apoyado, junto a otros, un llamamiento a reducir el n\u00famero de bases militares americanas que siguen llevando hoy en d\u00eda el nombre de generales confederales durante la guerra civil. Hecho significativo: cuando todav\u00eda estaba en el poder, Mark Esper identific\u00f3 a China como el competidor estrat\u00e9gico n\u00famero uno de Estados Unidos, una distinci\u00f3n que Jim Mattis no lleg\u00f3 a hacer.<\/p>\n<p>Para asegurar la primac\u00eda de Washington en esta competici\u00f3n, Mark Esper destac\u00f3 tres grandes prioridades estrat\u00e9gicas: la militarizaci\u00f3n de las tecnolog\u00edas punta, proseguir la modernizaci\u00f3n y la mejora del arsenal nuclear del pa\u00eds, y el reforzamiento de los lazos militares con los pa\u00edses aliados que rodean a China. \u201cPara modernizar nuestras capacidades\u201d, declar\u00f3, \u201chemos conseguido obtener financiaci\u00f3n para tecnolog\u00edas que cambian la situaci\u00f3n, como la inteligencia artificial, la hipers\u00f3nica, la energ\u00eda dirigida [por ejemplo radiaci\u00f3n electromagn\u00e9tica, l\u00e1seres, haz de part\u00edculas, etc.] y las redes 5G\u201d. Tambi\u00e9n se han realizado progresos significativos, afirm\u00f3, en la \u201crecapitalizaci\u00f3n de nuestra tr\u00edada nuclear estrat\u00e9gica\u201d: el redoblado amplio arsenal de misiles bal\u00edsticos intercontinentales con base en tierra (ICBM), misiles bal\u00edsticos lanzados por submarinos (SLBM) y bombarderos nucleares de largo alcance. Adem\u00e1s, con el objetivo de cercar a China con un sistema de alianzas hostil dirigido por Estados Unidos, Mark Esper se jact\u00f3: \u201cPonemos en marcha un plan coordinado, el primero de este tipo, para reforzar a los aliados y construir socios\u201d.<\/p>\n<p>La mejora de los lazos con Taiw\u00e1n era un objetivo particular de la administraci\u00f3n Trump (y una provocaci\u00f3n particular hacia Pek\u00edn)<\/p>\n<p>Para los dirigentes chinos, el hecho de que la pol\u00edtica militar de Washington apele en adelante a semejante programa con tres componentes de modernizaci\u00f3n de armas no nucleares, de modernizaci\u00f3n de armas nucleares y de cerco militar, significa una cosa evidente: est\u00e1n confrontados a una amenaza estrat\u00e9gica a largo plazo que necesitar\u00e1 una gran movilizaci\u00f3n de sus capacidades militares, econ\u00f3micas y tecnol\u00f3gicas para poder responder. Lo cual es, desde luego, la definici\u00f3n misma de una nueva competici\u00f3n de tipo guerra fr\u00eda. Y los dirigentes chinos han dejado bien claro que se opondr\u00e1n a cualquier iniciativa de este tipo, tomando las medidas que juzguen necesarias para defender la soberan\u00eda y los intereses nacionales de China. No es sorprendente por tanto enterarse de que, al igual que Estados Unidos, est\u00e1n adquiriendo un amplio abanico de modernas armas nucleares y no nucleares, as\u00ed como militarizando las tecnolog\u00edas emergentes para asegurar el \u00e9xito o al menos una apariencia de paridad en un choque futuro con las fuerzas de Estados Unidos.<\/p>\n<p>Paralelamente a estas iniciativas militares, la administraci\u00f3n Trump ha pretendido perjudicar a China y frenar su desarrollo por medio de una estrategia coordinada de guerra diplom\u00e1tica \u2013esfuerzos que incluyen sobre todo un mayor apoyo a la isla de Taiw\u00e1n (reivindicada por China como una provincia secesionista), lazos militares cada vez m\u00e1s estrechos con India y la promoci\u00f3n de v\u00ednculos militares comunes entre Australia, India, Jap\u00f3n y Estados Unidos, un acuerdo conocido con el nombre de \u201cthe Quad\u201d [Foreign Policy, 8\/10\/2020, The Quadrilateral Security Dialogue].<\/p>\n<p>La mejora de los lazos con Taiw\u00e1n era un objetivo particular de la administraci\u00f3n Trump (y una provocaci\u00f3n particular hacia Pek\u00edn). Desde que el presidente Jimmy Carter acept\u00f3 reconocer como el gobierno leg\u00edtimo de China al r\u00e9gimen comunista de Pek\u00edn en 1978, y no a los taiwaneses, todas las administraciones americanas han intentado evitar la apariencia de una relaci\u00f3n oficial de alto nivel con los dirigentes de Taip\u00e9i, aunque Estados Unidos haya continuado vendi\u00e9ndoles armas y manteniendo otras formas de relaciones intergubernamentales.<\/p>\n<p>Sin embargo, durante los a\u00f1os Trump, Washington se ha implicado en cierto n\u00famero de acciones muy medi\u00e1ticas con el objetivo de mostrar su apoyo al gobierno taiwan\u00e9s. Contrariando con ello a los dirigentes chinos. Entre estas acciones figura la visita a Taip\u00e9i, el pasado agosto, del secretario de Salud y Servicios Sociales Alex Azar II, la primera visita de este tipo efectuada por un secretario de gabinete desde 1979. Otro gesto provocador quer\u00eda ser la reuni\u00f3n con altos responsables taiwaneses en Taip\u00e9i por parte de la embajadora americana ante Naciones Unidas, Kelly Craft [este encuentro fue anulado a comienzos de enero]. La administraci\u00f3n tambi\u00e9n ha intentado obtener para Taiw\u00e1n la condici\u00f3n de observador ante la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud y otros organismos internacionales para reforzar su imagen de naci\u00f3n de pleno derecho. Igualmente preocupante para Pek\u00edn, la administraci\u00f3n ha autorizado durante los dos \u00faltimos a\u00f1os nuevas ventas de armas avanzadas a Taiw\u00e1n, por un total de 16.600 millones de d\u00f3lares, incluyendo una venta r\u00e9cord de 8.000 millones de d\u00f3lares por 66 aviones de caza F-16C\/D.<\/p>\n<p>El reforzamiento de los lazos de Estados Unidos con India y otros miembros de la Cuadrilateral (Quad) ha sido tambi\u00e9n una prioridad de pol\u00edtica exterior de la administraci\u00f3n Trump. En octubre de 2020, Mike Pompeo acudi\u00f3 a India por tercera vez como secretario de Estado y aprovech\u00f3 la ocasi\u00f3n para denunciar a China, promoviendo v\u00ednculos militares m\u00e1s estrechos entre India y Estados Unidos. Record\u00f3 a los veinte soldados indios muertos en un enfrentamiento fronterizo con fuerzas chinas en junio de 2020, insistiendo en el hecho de que \u201cEstados Unidos estar\u00e1 al lado del pueblo indio frente a las amenazas que pesan sobre su soberan\u00eda y su libertad\u201d. El ministro de Defensa Mark Esper, que acompa\u00f1\u00f3 a Pompeo en este viaje a Nueva Delhi, habl\u00f3 de una cooperaci\u00f3n creciente con India en el \u00e1mbito de la defensa, incluyendo ventas potenciales de aviones de caza y sistemas a\u00e9reos sin tripulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ambos responsables felicitaron al pa\u00eds por su futura participaci\u00f3n en Malabar, los ejercicios navales conjuntos de la Quad que tendr\u00e1n lugar en noviembre en la bah\u00eda de Bengala. Aunque nadie lo diga expl\u00edcitamente, este ejercicio ha sido ampliamente considerado como el primer ejercicio de la alianza militar naciente para contener a China. \u201cEs m\u00e1s importante que nunca un enfoque colaborativo de la seguridad y de la estabilidad regionales, con el fin de disuadir a todos aquellos que rechazan una regi\u00f3n indo-pac\u00edfica libre y abierta\u201d, coment\u00f3 Ryan Easterday, comandante del destructor de misiles dirigidos USS John S. McCain, uno de los nav\u00edos participantes.<\/p>\n<p>Ni que decir tiene que todo esto representa una herencia compleja y formidable a superar para el presidente Biden, que pretende establecer una relaci\u00f3n menos hostil con los chinos.<\/p>\n<p><strong>El problema Xi Jinping del presidente Biden<\/strong><\/p>\n<p>Queda claro que la herencia perturbadora de Trump har\u00e1 dif\u00edcil para el presidente Biden detener la pendiente descendente de las relaciones chino-americanas y el r\u00e9gimen de Xi Jinping en Pek\u00edn no le facilitar\u00e1 la tarea. No es este el lugar para un an\u00e1lisis detallado del giro de Xi en los \u00faltimos a\u00f1os hacia el autoritarismo o de su creciente dependencia de una perspectiva militarista para asegurarse la lealtad (o la sumisi\u00f3n) del pueblo chino. Se ha escrito mucho sobre la supresi\u00f3n de las libertades civiles en China y la reducci\u00f3n al silencio de todas las formas de disidencia. Igualmente inquietante es la adopci\u00f3n de una nueva ley sobre seguridad nacional para Hong Kong, utilizada ahora para detener todas las cr\u00edticas al gobierno de China continental y las voces pol\u00edticas independientes de todo tipo. Y nada es comparable al intento de extinci\u00f3n brutal de la identidad musulmana uigur en la regi\u00f3n aut\u00f3noma del Xining, en el extremo oeste de China. Ha supuesto el encarcelamiento de un mill\u00f3n de personas, incluso m\u00e1s, en equivalentes a campos de concentraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Xi ha recentralizado tambi\u00e9n el poder econ\u00f3mico en manos del Estado, invirtiendo as\u00ed la tendencia de sus predecesores<\/p>\n<p>La supresi\u00f3n de las libertades civiles y de los derechos humanos en China har\u00e1 particularmente dif\u00edcil para la administraci\u00f3n Biden reconectar con Pek\u00edn, ya que \u00e9l es desde hace mucho tiempo un ardiente defensor de los derechos civiles en Estados Unidos, lo mismo que la vicepresidenta Kamala Harris y muchos de sus colaboradores cercanos. Les resultar\u00e1 pr\u00e1cticamente imposible negociar con el r\u00e9gimen de Xi sobre cualquier cuesti\u00f3n sin plantear el tema de los derechos humanos; y ello, a su vez, no dejar\u00e1 de suscitar la hostilidad de los dirigentes chinos.<\/p>\n<p>Xi ha recentralizado tambi\u00e9n el poder econ\u00f3mico en manos del Estado, invirtiendo as\u00ed la tendencia de sus predecesores inmediatos a una mayor liberalizaci\u00f3n econ\u00f3mica. Las empresas de Estado contin\u00faan recibiendo la parte del le\u00f3n de los pr\u00e9stamos y otras ventajas financieras del Estado, lo que desfavorece a las empresas privadas. Adem\u00e1s, Xi ha intentado obstaculizar a las grandes empresas privadas como el Ant Group, la exitosa empresa de pagos electr\u00f3nicos fundada por Jack Ma<\/p>\n<p>[fundador de Alibaba]<\/p>\n<p>, el empresario privado m\u00e1s famoso de China.<\/p>\n<p>A la vez que consolidaba su poder econ\u00f3mico en el pa\u00eds, el presidente chino ha logrado establecer relaciones econ\u00f3micas y comerciales con otros pa\u00edses. En noviembre, China y catorce naciones, entre ellas Australia, Jap\u00f3n, Nueva Zelanda y Corea del Sur (pero no Estados Unidos), firmaron uno de los mayores pactos de librecambio en el mundo, la Asociaci\u00f3n Econ\u00f3mica Regional Global (RCEP). Considerada como sucesora de la desgraciada asociaci\u00f3n transpac\u00edfica de la que se retir\u00f3 el presidente Trump al poco de comenzar su mandato, la RCEP facilitar\u00e1 el comercio entre pa\u00edses que representan una poblaci\u00f3n de unos 2.200 millones de personas, m\u00e1s que cualquier otro acuerdo precedente de este tipo. Y despu\u00e9s est\u00e1 el acuerdo de inversi\u00f3n que acaba de ser concluido entre la Uni\u00f3n Europea y China, otro megaacuerdo que excluye a Estados Unidos, as\u00ed como la ambiciosa iniciativa china Belt and Road [la Ruta de la Seda], por un total de m\u00e1s de un bill\u00f3n de d\u00f3lares, que pretende unir m\u00e1s estrechamente a Pek\u00edn con las econom\u00edas de los pa\u00edses de Eurasia y \u00c1frica.<\/p>\n<p>En otras palabras, para la administraci\u00f3n Biden ser\u00e1 tanto m\u00e1s dif\u00edcil ejercer un efecto de palanca econ\u00f3mica sobre China o permitir a las grandes empresas de Estados Unidos actuar como socios para hacer presi\u00f3n en favor del cambio en este pa\u00eds, como lo hicieron en el pasado.<\/p>\n<p><strong>Las opciones del presidente Biden<\/strong><\/p>\n<p>El propio Joe Biden no ha dicho gran cosa sobre lo que tiene pensado respecto a las relaciones americano-chinas, pero lo poco que ha dicho sugiere una gran ambivalencia en cuanto a sus principales prioridades. En su declaraci\u00f3n m\u00e1s expl\u00edcita sobre pol\u00edtica exterior, un art\u00edculo aparecido en el n\u00famero de marzo\/abril de la revista Foreign Affairs, habl\u00f3 de \u201cmostrarse duro\u201d con China en materia de comercio y derechos humanos, a la vez que buscar un terreno de entente sobre cuestiones clave como Corea del Norte y el cambio clim\u00e1tico.<\/p>\n<p>Aun criticando a la administraci\u00f3n Trump por haberse enfrentado a aliados de Estados Unidos como Canad\u00e1 y potencias de la OTAN, afirm\u00f3 que \u201cEstados Unidos debe ser duro con China\u201d. Si China hace lo que quiere, continu\u00f3, \u201cseguir\u00e1 robando a Estados Unidos y a las empresas de Estados Unidos su tecnolog\u00eda y su propiedad intelectual [y] seguir\u00e1 utilizando subvenciones para dar a sus empresas de Estado una ventaja competitiva injusta\u201d. El enfoque m\u00e1s eficaz para contestar a este desaf\u00edo, escribi\u00f3, \u201ces construir un frente unido de aliados y socios de Estados Unidos para hacer frente a los comportamientos abusivos y a las violaciones de derechos humanos de China, incluso aunque intentemos cooperar con Pek\u00edn sobre cuestiones en que convergen nuestros intereses, como el cambio clim\u00e1tico, la no proliferaci\u00f3n [nuclear] y la seguridad sanitaria mundial\u201d.<\/p>\n<p>Esto suena bien, pero es una posici\u00f3n intr\u00ednsecamente contradictoria. Si algo temen los dirigentes chinos \u2013y a lo que resistir\u00e1n con todo el peso de sus poderes\u2013 es la formaci\u00f3n de un \u201cfrente unido de aliados y socios de Estados Unidos para hacer frente a los comportamientos abusivos de China\u201d. Es m\u00e1s o menos lo que la administraci\u00f3n Trump ha intentado hacer sin producir ventajas significativas para Estados Unidos. Biden deber\u00e1 decidir d\u00f3nde sit\u00faa su principal prioridad. \u00bfSe trata de poner un freno a los comportamientos abusivos y a las violaciones de derechos humanos de China o de obtener la cooperaci\u00f3n de la otra gran potencia del planeta sobre las cuestiones m\u00e1s urgentes y potencialmente devastadoras en el orden del d\u00eda mundial en este momento: el cambio clim\u00e1tico antes de que el planeta se recaliente de forma desesperada; la no proliferaci\u00f3n antes de que se pierda el control de las armas nucleares, hipers\u00f3nicas y otros tipos de armas avanzadas, y la seguridad sanitaria en un mundo golpeado por una pandemia?<\/p>\n<p>Como en tantos otros \u00e1mbitos que deber\u00e1 abordar despu\u00e9s del 20 de enero, para progresar en cualquier cuesti\u00f3n, Biden deber\u00e1 primero superar las herencias desestabilizadoras de su predecesor. Esto significa sobre todo que deber\u00e1 reducir las tarifas aduaneras y las barreras tecnol\u00f3gicas punitivas y autodestructoras, ralentizar la carrera de armamentos con China y abandonar los esfuerzos para rodear al continente con una red hostil de alianzas militares. Sin esto, se corre el riesgo de hacer pr\u00e1cticamente imposible ning\u00fan progreso, cualquiera que sea, y el mundo del siglo XXI podr\u00eda encontrarse arrastrado a una guerra fr\u00eda a\u00fan m\u00e1s insalvable que la que domin\u00f3 la segunda mitad del siglo pasado. Si ocurre as\u00ed, y Dios nos guarde, podr\u00edamos encontrarnos ante una guerra nuclear o una versi\u00f3n clim\u00e1tica de esta en un planeta en delicuescencia. (Art\u00edculo publicado en Counterpunch, 15 de enero 2021)<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Michael T. Klare (Viento Sur, 20-3-21) &nbsp; El presidente Joe Biden deber\u00e1 afrontar en lo inmediato una serie de crisis interiores extraordinarias \u2013una pandemia que se dispara, una econom\u00eda en punto muerto y punzantes heridas pol\u00edticas, en particular tras el reciente ataque de los trumpistas al Capitolio\u2013, pero pocos desaf\u00edos son susceptibles de resultar m\u00e1s [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":43966,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14,12],"tags":[],"class_list":["post-45750","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacionales","category-politica-3"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45750"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=45750"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45750\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":45751,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45750\/revisions\/45751"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/43966"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=45750"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=45750"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=45750"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}