{"id":46304,"date":"2021-05-31T12:33:20","date_gmt":"2021-05-31T16:33:20","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.com\/inicio\/?p=46304"},"modified":"2021-05-31T12:33:20","modified_gmt":"2021-05-31T16:33:20","slug":"nuevos-argumentos-por-palestina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2021\/05\/31\/nuevos-argumentos-por-palestina\/","title":{"rendered":"Nuevos argumentos por Palestina"},"content":{"rendered":"<div>\n<p>Claudio Katz (Rebelion, 31-5-21)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Varios integrantes o descendientes de la comunidad jud\u00eda hemos suscripto un nuevo llamamiento de solidaridad con el pueblo palestino, Convocamos a multiplicar las protestas contra los asesinatos en Cisjordania, los bombardeos en Gaza y las agresiones a los \u00e1rabes de Israel.[1]<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"cols\">\n<p>En ese pronunciamiento resaltamos la incompatibilidad de las ra\u00edces, las tradiciones y los valores de la cultura jud\u00eda con las masacres perpetradas por el ej\u00e9rcito israel\u00ed. Esos cr\u00edmenes destruyen el fundamento humanista de un legado milenario proclive a la hermandad de los pueblos.<\/p>\n<p>Qui\u00e9nes conocimos en la infancia a los sobrevivientes del holocausto no podemos permanecer en silencio. Indigna escuchar c\u00f3mo se equipara a los opresores con los oprimidos, presentando la confrontaci\u00f3n de Medio Oriente como una \u201cguerra entre dos contendientes\u201d.<\/p>\n<p>Los resistentes del gueto de Varsovia no constitu\u00edan un \u201cbando en conflicto\u201d con la maquinaria del nazismo. Eran heroicos sublevados contra el cerco impuesto por un batall\u00f3n genocida. Tambi\u00e9n Israel despliega en la actualidad su arrolladora superioridad militar contra v\u00edctimas indefensas. Transform\u00f3 a Gaza en un campo de tiro, convirti\u00f3 a Cisjordania en un laberinto carcelario y maltrata a los \u00e1rabes-israel\u00edes como ciudadanos de segunda.<\/p>\n<p>Ese brutal escenario resulta particularmente chocante para los descendientes de jud\u00edos en Am\u00e9rica Latina, que conocimos los tormentos padecidos durante las dictaduras de los a\u00f1os 70. La insultante identificaci\u00f3n de los militantes palestinos con \u201cgrupos terroristas\u201d, nos recuerda la equiparaci\u00f3n de los luchadores populares con la \u201csedici\u00f3n\u201d que hac\u00edan los militares de esa \u00e9poca.<\/p>\n<p>En las \u00faltimas tres d\u00e9cadas los gendarmes israel\u00edes estrecharon v\u00ednculos con las fuerzas represivas de Am\u00e9rica Latina. Afianzaron una oscura sociedad en el submundo del espionaje y el tr\u00e1fico de armas. En las principales operaciones regionales de \u201ccontra-insurgencia\u201d siempre aparece alg\u00fan asesor militar de Israel.<\/p>\n<p>En Colombia adiestran a los paramilitares en el asesinato de dirigentes sociales, en Chile ense\u00f1an a disparar a los ojos de los manifestantes, en Centroam\u00e9rica comandan incursiones de guerra sucia. El mayor exportador per c\u00e1pita de armas del mundo ha forjado un gran mercado para sus productos, en la regi\u00f3n de mayor violencia social del planeta. Comercializan los drones y misiles que utilizan en sus fronteras. Cada operativo en Gaza es coronado con una feria de ventas de ese armamento.<\/p>\n<p>Resulta inadmisible convalidar ese salvajismo o imitar la indiferencia que exhibe gran parte de la sociedad israel\u00ed. Al cabo de varias d\u00e9cadas de adoctrinamiento y militarizaci\u00f3n han naturalizado la deshumanizaci\u00f3n. Ni siquiera la matanza de ni\u00f1os suscita reacciones compasivas. La ideolog\u00eda sionista, el sistema educativo y el prolongado servicio militar han acostumbrado a una significativa parte de la poblaci\u00f3n de ese pa\u00eds a convivir con la crueldad, la venganza y el castigo colectivo a los palestinos.<\/p>\n<p>Esta validaci\u00f3n del terrorismo de estado se acentu\u00f3 en los \u00faltimos 20 a\u00f1os de gobiernos derechistas. Las viejas corrientes laboristas perdieron gravitaci\u00f3n frente al fundamentalismo ideol\u00f3gico o religioso y se afianz\u00f3 el protagonismo de los colonos, que despliegan una violencia cotidiana en Cisjordania. Por fortuna, la nueva oleada juvenil de protestas que denuncia esos atropellos encuentra un eco creciente en todo el mundo.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/merlin_187656162_1cab222c-30dc-4a39-9d49-088579a1dcd8-articleLarge.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-46078\" src=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/merlin_187656162_1cab222c-30dc-4a39-9d49-088579a1dcd8-articleLarge.jpg\" alt=\"\" width=\"932\" height=\"621\" srcset=\"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/merlin_187656162_1cab222c-30dc-4a39-9d49-088579a1dcd8-articleLarge.jpg 600w, https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/merlin_187656162_1cab222c-30dc-4a39-9d49-088579a1dcd8-articleLarge-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 932px) 100vw, 932px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>INCURSIONES PARA EL REDISE\u00d1O IMPERIAL<\/strong><\/p>\n<p>Existen numerosos indicios del involucramiento personal de Netanyahu en la reciente escalada de provocaciones contra los palestinos. Los desalojos en Jerusal\u00e9n, los asaltos a la mezquita de Al Aqsa y la intensificaci\u00f3n del cerco en Gaza coincidieron con la proximidad de un juicio por corrupci\u00f3n que puede tumbar al primer ministro. El reelegido derechista intent\u00f3 sortear esa amenaza pol\u00edtica con apuestas militares.[2]<\/p>\n<p>Pero la nueva secuencia de desangres tambi\u00e9n apunt\u00f3 a incidir en la pol\u00edtica externa norteamericana. Biden ha confirmado la prioridad de la disputa geopol\u00edtica con China, sin definir si esa estrategia incluir\u00e1 la crecente tensi\u00f3n con Ir\u00e1n que promov\u00eda Trump o la acotada negociaci\u00f3n que auspiciaba Obama.<\/p>\n<p>Netanyahu recalienta las tensiones militares para promover la primera alternativa y frustrar la reanudaci\u00f3n de cualquier tratativa con Teher\u00e1n. El bombardeo de Gaza fue un mensaje concertado con todos los halcones de Washington.<\/p>\n<p>Israel ya no act\u00faa s\u00f3lo en un territorio min\u00fasculo del Mediterr\u00e1neo. Cuenta con armamento nuclear y tiene manifiestas ambiciones de control del gas de la costa, los recursos de Siria y el territorio de Cisjordania. Participa activamente en la reconfiguraci\u00f3n imperial de la regi\u00f3n y aprovech\u00f3 la destrucci\u00f3n padecida por su principal rival fronterizo para reforzar la anexi\u00f3n del Gol\u00e1n.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n la demolici\u00f3n de Irak y Libia consolid\u00f3 ese expansionismo. Israel acompa\u00f1a el proyecto estadounidense de redise\u00f1o regional, diseminaci\u00f3n de mini-estados fallidos y despliegue de fuerzas para neutralizar a Ir\u00e1n.<\/p>\n<p>Con la virulenta exhibici\u00f3n de su poder militar, Israel ha logrado subordinar a varios estados \u00e1rabes. Extendi\u00f3 a los Emiratos \u00c1rabes Unidos, Bahrein y Marruecos, las relaciones diplom\u00e1ticas que restableci\u00f3 hace varias d\u00e9cadas con Egipto y Jordania. Los funcionarios de Tel Aviv incursionan tambi\u00e9n en lugares m\u00e1s alejados. Han intervenido en la balcanizaci\u00f3n de Sud\u00e1n y estrecharon v\u00ednculos con las elites africanas enemistadas con sus rivales del universo \u00e1rabe-musulm\u00e1n.<\/p>\n<p>El aprovisionamiento de la tecnolog\u00eda militar encabeza la agenda de todas las actividades internacionales del pa\u00eds. La justificaci\u00f3n sionista de ese protagonismo b\u00e9lico ha perdido sus antiguas mascaradas. Nadie puede alegar en la actualidad que Israel se militariza para defender sus fronteras de enemigos m\u00e1s numerosos. La peque\u00f1ez de su territorio contrasta con el gigantismo de su poder destructivo. Utiliza especialmente ese arsenal, para desconocer las resoluciones desfavorables que peri\u00f3dicamente aprueba la Asamblea General de las Naciones Unidas.<\/p>\n<p>Ese descaro se asienta en el sost\u00e9n incondicional de Estados Unidos. Sin el respaldo que aporta el Pent\u00e1gono, los desplantes de Israel ser\u00edan impracticables. El famoso lobby sionista de Washington afianza una sinton\u00eda asentada en la integraci\u00f3n de la mini-potencia al entramado interno del imperialismo norteamericano.<\/p>\n<p>Esta amalgama fue inaugurada por la sucesi\u00f3n de guerras que consolidaron en 1950-70 el proyecto sionista El entrelazamiento con Washington deriv\u00f3 posteriormente en el novedoso perfil coimperial que exhibe Israel. En esa transformaci\u00f3n el sionismo perdi\u00f3 su exclusividad judaica y ha quedado enlazado a distintas redes del fundamentalismo cristiano neoconservador.<\/p>\n<p><strong>COLONIALISMO, ANEXI\u00d3N Y APARTHEID<\/strong><\/p>\n<p>La reciente incursi\u00f3n en Gaza repiti\u00f3 el salvajismo habitual. Durante once d\u00edas el ej\u00e9rcito destruy\u00f3 edificios, instalaciones p\u00fablicas y hospitales. Asesin\u00f3 a centenares de adultos y ni\u00f1os y pulveriz\u00f3 el programa de contenci\u00f3n del Covid.<\/p>\n<p>Fue la cuarta incursi\u00f3n a un enclave que desde el 2008 acumula miles de v\u00edctimas. Las bombas despedazan peri\u00f3dicamente a las familias y los asesinatos selectivos ultiman a los dirigentes de la resistencia. Como los colonos israel\u00edes abandonaron el lugar en el 2005, los ataques se repiten a mansalva y sin ninguna consideraci\u00f3n por la poblaci\u00f3n civil.<\/p>\n<p>Con el bloqueo de todas las salidas terrestres y mar\u00edtimas, Gaza ha quedado transformada en una c\u00e1rcel a cielo abierto. Soporta una modalidad pausada pero sistem\u00e1tica de limpieza \u00e9tnica. En Cisjordania impera otro modelo de ocupaci\u00f3n. Los colonos usurpan el territorio demoliendo todos los atisbos de vida normal, para remodelar las fronteras a su conveniencia. Capturan las parcelas m\u00e1s valiosas y afianzan la constelaci\u00f3n de cantones que ha destruido la articulaci\u00f3n interna de la zona.<\/p>\n<p>El acuerdo de Oslo (1993) aceler\u00f3 ese proceso de apropiaci\u00f3n del territorio y del agua. La poblaci\u00f3n palestina fue relegada a localidades recortadas que rememoran el viejo diagrama del bantust\u00e1n sudafricano.<\/p>\n<p>Los \u00e1rabes-israel\u00edes que permanecieron en el territorio inicial de estado sionista padecen una tercera variante del apartheid. Conforman una minor\u00eda marginada que actualmente re\u00fane al 20% de la poblaci\u00f3n israel\u00ed, en un casillero de ciudadanos formales sin derechos reales. Est\u00e1n desarmados frente a una mayor\u00eda entrenada en uno de los servicios militares m\u00e1s prolongados y permanentes del mundo.<\/p>\n<p>Israel mantiene un sistema de propiedad estatal de la tierra laborable para asegurar la primac\u00eda de los jud\u00edos. El r\u00e9gimen legal tambi\u00e9n garantiza a los reci\u00e9n llegados, todos los derechos negados a la poblaci\u00f3n originaria. Un jud\u00edo proveniente de cualquier parte del mundo tiene m\u00e1s prerrogativas que los antiguos moradores del lugar. Con ese sistema institucional se ha erigido, en los hechos, otra variante de las teocracias imperantes en Medio Oriente.<\/p>\n<p>El estado de Israel fragmenta a la poblaci\u00f3n palestina en tres tipos de encarcelamientos. Los colonos regentean la prisi\u00f3n de Cisjordania, los soldados custodian los barrotes de Gaza y el sistema pol\u00edtico enclaustra a los viejos residentes \u00e1rabes. Con expulsiones y apartheid se ha desgarrado a toda la sociedad palestina.<\/p>\n<p>Esa cirug\u00eda fue intensificada durante el mandato de Trump. El magnate incentiv\u00f3 la ocupaci\u00f3n definitiva de Cisjordania y bendijo los nuevos muros y corredores que manejan los colonos. El reconocimiento internacional de Jerusal\u00e9n como la capital de Israel constituir\u00eda el broche final de esa apropiaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Basta observar los sucesivos mapas de Israel (1948, 1973, 2001, 2021) para constatar la impresionante expansi\u00f3n de sus territorios. El sionismo program\u00f3 met\u00f3dicamente ese proyecto colonialista. En sus inicios justificaba la creaci\u00f3n de un \u201chogar nacional jud\u00edo\u201d, alegando derechos milenarios estipulados en las escrituras de la Biblia.<\/p>\n<p>Posteriormente present\u00f3 el mismo objetivo como una reparaci\u00f3n internacional a los sufrimientos padecidos con el holocausto. Pero omiti\u00f3 que esa compensaci\u00f3n no deb\u00eda basarse en el sufrimiento de otro pueblo. Con sucesivas implantaciones de pobladores for\u00e1neos termin\u00f3 reproduciendo en Medio Oriente la tragedia vivida en Europa. Palestina no era una \u201ctierra vac\u00eda\u201d a la espera de un aluvi\u00f3n de inmigrantes. Albergaba una masa de habitantes organizados en comunidades multi\u00e9tnicas, que fueron sometidas al suplicio de la\u00a0<em>Nakba<\/em>\u00a0(cat\u00e1strofe).<\/p>\n<p>Los administradores del decadente imperio ingl\u00e9s iniciaron ese desastre, mediante la t\u00edpica remodelaci\u00f3n del mapa que en todos los continentes consumaban sin consultar a los involucrados. La mayor\u00eda de los habitantes de Palestina se opon\u00eda a partici\u00f3n forzada de 1948 y a la consiguiente expulsi\u00f3n de la poblaci\u00f3n originaria. Las familias que huyeron, fueron enga\u00f1adas o perdieron sus pertenencias a punta de pistola quedaron autom\u00e1ticamente transformadas en refugiados, desprovistos del elemental derecho de retorno a sus hogares.<\/p>\n<p>Desde ese momento Israel afronta el dilema sin soluci\u00f3n de su proyecto colonialista. Debe lidiar con una masa de pobladores que no puede absorber, expulsar ni exterminar. Al concluir la guerra de 1967 los palestinos no repitieron la escapatoria de 1948. Frente al dram\u00e1tico y conocido destino de los refugiados, decidieron permanecer en sus hogares y comenzar la resistencia.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos sesenta a\u00f1os Israel ha respondido a esa defensa con violencia, masacres y muros, pero no ha podido capear los efectos de la demograf\u00eda. La presencia de siete millones de palestinos entre siete millones de israel\u00edes, torna inviable el aterrador ideal del sionismo. El genocidio perpetrado con los indios en Estados Unidos (y su posterior agolpamiento en alejadas reservas fronterizas), no puede repetirse en un diminuto territorio de Medio Oriente. El colonialismo del siglo XXI confronta con m\u00faltiples obst\u00e1culos.<\/p>\n<p><strong>FRACASOS Y RESISTENCIA<\/strong><\/p>\n<p>Netanyahu perpetr\u00f3 su nueva matanza en Gaza pero no dobleg\u00f3 a los resistentes. Destruy\u00f3 edificios y asesin\u00f3 ni\u00f1os sin contener la lluvia de cohetes. Tampoco desmantel\u00f3 los t\u00faneles construidos por Hamas para almacenar esos misiles. Para demoler esa estructura necesitaba una nueva invasi\u00f3n que prefiri\u00f3 soslayar. Opt\u00f3 por aceptar la tregua, frente a la tenebrosa perspectiva de quedar empantanado en otra incursi\u00f3n territorial. Record\u00f3 que el \u00faltimo intento de ocupar Gaza desemboc\u00f3 en el retiro forzoso de los colonos y los soldados.<\/p>\n<p>Igualmente impactante ha sido la resistencia de los palestinos de Cisjordania. Libraron con \u00e9xito una sucesi\u00f3n de peque\u00f1as batallas contra el invasor. En Jerusal\u00e9n frenaron la introducci\u00f3n de nuevos controles, impidieron el desalojo de familias de un barrio codiciado por los expansionistas y detuvieron las provocaciones sobre la mezquita de Al Aqsa.[3]<\/p>\n<p>Pero la mayor sorpresa provino del interior de Israel. Por primera vez en mucho tiempo los \u00e1rabes de ese territorio se sumaron p\u00fablicamente a las protestas callejeras. Los actos y la huelga general en las denominadas ciudades mixtas retrataron la pujanza combativa de una nueva generaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esa intervenci\u00f3n reaviv\u00f3 la unidad de los palestinos fragmentados en tres segmentos por el sistema colonial. El paro en Israel, las manifestaciones en Cisjordania y la resistencia de Gaza han permitido recuperar la potencialidad militante de toda una naci\u00f3n oprimida.<\/p>\n<p>La violenta respuesta israel\u00ed reactiv\u00f3, a su vez, la centralidad de la causa palestina en el mundo \u00e1rabe. Encuestas recientes han confirmado el abrumador apoyo a esa lucha y el rechazo a la complicidad de los gobernantes con el enemigo sionista.[4]<\/p>\n<p>La lucha de los palestinos ha recobrado impulso. No lograron recuperar sus tierras, ni construir un estado, pero consolidaron la legitimidad de su demanda. Israel no consigue ignorarlos, ni borrarlos del escenario internacional. Debe disimular las viejas proclamas del sionismo, que convocaban \u201cal arreglo del problema palestino entre los propios \u00e1rabes\u201d, utilizando \u201cel gran espacio que existe para ellos en otros lugares de Medio Oriente\u201d.<\/p>\n<p>El rebrote actual del conflicto pone tambi\u00e9n en aprietos a los recientes \u201cacuerdos de Abraham\u201d que Israel suscribi\u00f3 con varios emiratos. Los reyezuelos justificaron esa traici\u00f3n con la rid\u00edcula promesa de inducir a Netanyahu a moderar su anexionismo.<\/p>\n<p>Los sionistas afrontan un complejo escenario que agrieta al establishment israel\u00ed. Aumentan las cr\u00edticas al \u00faltimo operativo y reaparece el recuerdo de las derrotas b\u00e9licas y los reveses geopol\u00edticos. Israel conoci\u00f3 el amargo sabor del repliegue en la guerra de 1973 y en la salida del sur del L\u00edbano en 1982. Las nuevas resistencias palestinas han comenzado a quebrantar el triunfalismo de los \u00faltimos tiempos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfDOS ESTADOS O UN ESTADO?<\/strong><\/p>\n<p>Israel instrumenta su expansi\u00f3n con un gran despliegue de hipocres\u00eda. Finge el car\u00e1cter provisional de ocupaciones que paulatinamente transforma en expropiaciones definitivas. Convierte de esa forma las mejores zonas de Cisjordania en s\u00f3lidos asentamientos protegidos con retenes militares.<\/p>\n<p>Cuando deben emitir alg\u00fan comentario sobre esas confiscaciones, sus voceros recurren a pretextos inveros\u00edmiles. Aprovechan la complicidad de la \u201ccomunidad internacional\u201d, que encubre todas las fechor\u00edas de los sionistas con alg\u00fan comunicado de ocasi\u00f3n. La diplomacia europea se ha especializado en ese tipo de pronunciamientos verbales carentes de efectos pr\u00e1cticos.<\/p>\n<p>La continuada ampliaci\u00f3n territorial de Israel ha demolido el ensue\u00f1o de los dos estados, que promocionaban los suscriptores del acuerdo de Oslo. Este convenio nunca contempl\u00f3 la constituci\u00f3n real de un estado palestino. Omit\u00eda el retorno de los refugiados y encubr\u00eda la multiplicaci\u00f3n de los asentamientos jud\u00edos. Enmascar\u00f3 ese avance de la colonizaci\u00f3n hasta que la derecha captur\u00f3 el gobierno israel\u00ed y enterr\u00f3 el inservible disfraz de las anexiones.<\/p>\n<p>Esa expansi\u00f3n del colonialismo fue tambi\u00e9n pavimentada por la capitulaci\u00f3n de la OLP, que ensombreci\u00f3 su heroica historia de resistencia aprobando un acuerdo que ha imposibilitado la creaci\u00f3n del estado palestino. Ese aval afect\u00f3 la credibilidad de la autoridad nacional palestina.<\/p>\n<p>Esa direcci\u00f3n ejerce actualmente funciones administrativas en Cisjordania en convivencia con los ocupantes. Su dependencia financiera de las corruptas dictaduras y monarqu\u00edas de Medio Oriente no es ajena a la actitud sumisa que adopt\u00f3 en las \u00faltimas d\u00e9cadas. La ausencia de elecciones impide verificar qu\u00e9 grado de respaldo efectivo mantiene entre la poblaci\u00f3n, frente a la gran influencia conquistada por los sectores (como Hamas), que rechazaron el sometimiento al expansionismo israel\u00ed.<\/p>\n<p>La soluci\u00f3n de los dos estados ha quedado totalmente sepultada en los t\u00e9rminos actuales. S\u00f3lo una gran derrota de Israel obligar\u00eda al ocupante a negociar las dos cl\u00e1usulas requeridas para resucitar esa salida: el retiro a las fronteras de 1967 y alguna reconsideraci\u00f3n del retorno de los refugiados.<\/p>\n<p>Ning\u00fan esbozo del estado palestino es viable desconociendo esas exigencias. El repliegue del territorio conquistado en la guerra de seis d\u00edas es imprescindible para integrar a Cisjordania con Jordania y la deuda con los refugiados supone negociar distintas alternativas de reparaci\u00f3n. En el contexto de la crisis creada por la primera intifada y el empantanamiento militar en el sur del L\u00edbano hubo conversaciones (Taba, Ginebra) que llegaron a evaluar un asomo de esas posibilidades.<\/p>\n<p>Los partidarios de retomar ese camino suelen discrepar en la forma de efectivizarlo, pero coinciden en se\u00f1alar que aporta la \u00fanica soluci\u00f3n realista en escenario actual.[5] En la misma l\u00ednea, otros imaginan que Jerusal\u00e9n podr\u00eda convertirse en un micro-modelo de esa soluci\u00f3n, si la ciudad es unificada y al mismo tiempo dividida en una capital israel\u00ed occidental y otra palestina oriental.[6] El objetivo m\u00e1s deseable de un esquema confederativo podr\u00eda suceder en el futuro a esa primera gran conquista.<\/p>\n<p>Los cr\u00edticos de esta propuesta destacan la obsolescencia de esa salida. Consideran que el proyecto de los dos estados podr\u00eda haber funcionado en el pasado, pero qued\u00f3 enterrado por la frustraci\u00f3n de Oslo y la conversi\u00f3n de Cisjordania en un anexo de Israel. Proponen retomar la vieja tesis de la OLP de forjar un s\u00f3lo estado laico y democr\u00e1tico.[7] Esta mirada ha ganado adeptos en distintas franjas juveniles.[8]<\/p>\n<p>A favor de este curso se presenta el antecedente sudafricano de desmantelamiento del apartheid. Para preservar sus privilegios econ\u00f3micos, la minor\u00eda blanca se avino a generalizar el status ciudadano y a compartir el sistema pol\u00edtico con las elites negras. Conviene igualmente recordar que la econom\u00eda sudafricana integraba a los trabajadores negros explotados a sus actividades y la colonizaci\u00f3n israel\u00ed expulsa a los palestinos de sus tierras para apropiarse de sus medios de vida.<\/p>\n<p>Los promotores de un s\u00f3lo estado tambi\u00e9n remarcan la mayor afinidad de su planteo con las campa\u00f1as internacionales de solidaridad con Palestina y boicot a la econom\u00eda israel\u00ed (BDS). Subrayan que con esa estrategia se reconstruyen, adem\u00e1s, los puentes entre dos comunidades enfrentadas. En las movilizaciones recientes, israel\u00edes y palestinos compartieron tribunas exhibiendo prometedores signos de esa convergencia.<\/p>\n<p><strong>SIONISMO, JUDAISMO, ANTISEMITISMO<\/strong><\/p>\n<p>Cualquier expresi\u00f3n de solidaridad con Palestina afronta la inmediata respuesta denigratoria del establishment sionista. Los cr\u00edticos del estado de Israel son acusados de ignorar los \u201cderechos del pueblo jud\u00edo\u201d, como si esas prerrogativas debieran materializarse con la opresi\u00f3n de otra colectividad. Un colono que confisca parcelas aplasta derechos ajenos, en lugar de ejercer los propios. Lo mismo vale para un soldado que responde con balas a las piedras lanzadas por los resistentes.<\/p>\n<p>Los sionistas contraatacan identificando cualquier cuestionamiento a Israel con el antisemitismo. Pero olvidan que las v\u00edctimas palestinas de sus matanzas comparten la misma ra\u00edz sem\u00edtica de los pobladores jud\u00edos. Las acusaciones de antisemitismo emitidas sin ton ni son, apuntan a recrear temores ancestrales divorciados de la realidad contempor\u00e1nea. Se imagina la persistencia de un gran acoso universal sobre los jud\u00edos, que Israel contrarrestar\u00eda con exhibiciones de brutalidad militar.<\/p>\n<p>Pero en la actualidad las comunidades jud\u00edas de mundo no afrontan ning\u00fan peligro significativo. Y la eventual reaparici\u00f3n de esa amenaza no quedar\u00eda atemperada con el asesinato de ni\u00f1os Gaza. Los sionistas resucitan el miedo al antisemitismo, para erosionar la convivencia (y mixtura) de los jud\u00edos con las distintas colectividades de sus pa\u00edses de origen. Recrean diferencias y propician antagonismos para fomentar la emigraci\u00f3n a Israel.<\/p>\n<p>Los jud\u00edos que rechazan esa pol\u00edtica de auto-segregaci\u00f3n y hostilidad al entorno son presentados como traidores a la comunidad (\u201cse odian a s\u00ed mismos\u201d). La simple b\u00fasqueda de coexistencias e integraciones es mal vista por los forjadores de una identidad separada. Tambi\u00e9n exacerban las viejas modalidades del nacionalismo reaccionario, para justificar el despojo colonial en Medio Oriente con alusiones misioneras a la supremac\u00eda de un \u201cpueblo elegido\u201d<\/p>\n<p>Todo el armaz\u00f3n conceptual del sionismo se asienta en la err\u00f3nea identificaci\u00f3n del juda\u00edsmo, el estado de Israel y el sionismo. Confunden tres conceptos muy distintos.<\/p>\n<p>El juda\u00edsmo es la religi\u00f3n, la cultura o la tradici\u00f3n de un pueblo diseminado por muchos pa\u00edses. En cambio Israel conforma una naci\u00f3n surgida de la partici\u00f3n y colonizaci\u00f3n del territorio originalmente habitado por los palestinos. A su vez el sionismo es la ideolog\u00eda colonialista que justifica esa expropiaci\u00f3n, con extravagantes teor\u00edas de exclusiva pertenencia de esa zona a los inmigrantes jud\u00edos. El antisionismo critica esa retr\u00f3grada concepci\u00f3n, sin adoptar actitudes anti-jud\u00edas o anti-israel\u00edes.[9]<\/p>\n<p>El sionismo oscurece esas distinciones, para presentar la lucha de los palestinos como una amenaza a la supervivencia de los israel\u00edes en Medio Oriente y de los jud\u00edos en el resto del mundo. Interpreta las convocatorias \u201ca destruir el estado de Israel\u201d (que repiten los mandatarios de Ir\u00e1n y varias corrientes isl\u00e1micas), como una corroboraci\u00f3n de sus advertencias.<\/p>\n<p>Pero en su formato inicial ese viejo enunciado no era un llamado a consumar actos de genocidio o exilios forzados. Propon\u00eda el reemplazo del engendro creado por la partici\u00f3n (estado de Israel) por una nueva estructura estatal laica, democr\u00e1tica e integrada por todos los habitantes del territorio.<\/p>\n<p>Al cabo de varias d\u00e9cadas ese escenario ha cambiado y en Israel se forjado una naci\u00f3n en el plano objetivo (lengua, territorio, econom\u00eda com\u00fan) y subjetivo (pasado y lazos culturales compartidos). Los derechos nacionales de los israel\u00edes tienen la misma validez que los enarbolados por los palestinos y por eso la demanda de un s\u00f3lo estado debe incluir actualmente el componente binacional.<\/p>\n<p><strong>UN EMBLEMA EN AM\u00c9RICA LATINA<\/strong><\/p>\n<p>Los sionistas no libran una simple batalla de ideas contra sus opositores. Han consolidado una red de intereses en la c\u00faspide del poder econ\u00f3mico, militar y medi\u00e1tico de Estados Unidos, que se proyecta a otros pa\u00edses con gravitaci\u00f3n de la comunidad jud\u00eda. Influyen en los gobiernos, comparten actividades con las vertientes cristinas o evangelistas reaccionarias, manejan fondos millonarios y controlan instituciones, fundaciones y museos.<\/p>\n<p>Esa presencia es muy visible en Am\u00e9rica Latina y especialmente en Argentina. En ese pa\u00eds la derecha sionista captur\u00f3 la conducci\u00f3n de los principales organismos de la comunidad jud\u00eda, consolid\u00f3 v\u00ednculos con el macrismo y logr\u00f3 neutralizar (o acallar) al progresismo, luego de los irresueltos atentados a la embajada y la AMIA. Alberto Fern\u00e1ndez inici\u00f3 su mandato con un elogioso viaje a Israel.<\/p>\n<p>El amparo oficial y la idolatr\u00eda que despierta Israel en los medios de comunicaci\u00f3n hegem\u00f3nicos han potenciado, adem\u00e1s, las campa\u00f1as anti-palestinas. La denuncia que realiz\u00f3, por ejemplo, un diputado de la izquierda de los bombardeos en Gaza fue recientemente sucedida por virulentas presiones para expulsarlo del Parlamento.<\/p>\n<p>A escala regional, el sionismo est\u00e1 muy involucrado en acciones golpistas contra Venezuela. No olvidan la enorme simpat\u00eda que generaron los pronunciamientos de Ch\u00e1vez en Palestina. El gestor del proceso bolivariano destac\u00f3 las ra\u00edces comunes de las batallas populares que se libran en Am\u00e9rica Latina y el mundo \u00e1rabe. Resalt\u00f3 la resistencia al saqueo de los recursos naturales, en dos regiones que han padecidos los mismos despojos y agresiones del imperialismo estadounidense.<\/p>\n<p>Washington ambiciona el petr\u00f3leo de Venezuela y Medio Oriente. Por eso acosa a todos los pa\u00edses que protegen sus riquezas y ha buscado emular el militarismo israel\u00ed en Am\u00e9rica Latina, montando un ap\u00e9ndice b\u00e9lico muy semejante en Colombia. Pero no puede contrarrestar la enorme simpat\u00eda que suscita la causa palestina en toda la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Palestina es el gran emblema de los j\u00f3venes que desaf\u00edan a los gendarmes en las calles de Cali, Santiago o Lima. Encarna una rebeli\u00f3n heroica contra la injusticia que despierta admiraci\u00f3n en todos los rincones de Am\u00e9rica Latina. Palestina est\u00e1 muy presente en el coraz\u00f3n de nuestros pueblos.<\/p>\n<p><strong>RESUMEN<\/strong><\/p>\n<p>Las atrocidades cometidas por el ej\u00e9rcito israel\u00ed suscitan nuevas protestas entre los herederos de la tradici\u00f3n humanista del juda\u00edsmo. Esa reacci\u00f3n es mayor en Am\u00e9rica Latina, frente a la importaci\u00f3n derechista de los brutales m\u00e9todos utilizados en Medio Oriente. Con anexiones y apartheid Israel participa en el redise\u00f1o imperial de la regi\u00f3n, pero su proyecto colonialista no es viable en el siglo XXI.<\/p>\n<p>La resistencia en Gaza, Cisjordania y las ciudades mixtas recompone el fragmentado tejido de los palestinos. La soluci\u00f3n de los dos estados exigir\u00eda la reparaci\u00f3n a los refugiados y el dudoso fin de la ocupaci\u00f3n. Por eso gana adeptos el proyecto de un s\u00f3lo estado, binacional, laico y democr\u00e1tico. Es necesario distinguir la cultura jud\u00eda y la naci\u00f3n israel\u00ed del expansionismo sionista y apuntalar una lucha de Palestina que suscita admiraci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Claudio Katz (Rebelion, 31-5-21) &nbsp; Varios integrantes o descendientes de la comunidad jud\u00eda hemos suscripto un nuevo llamamiento de solidaridad con el pueblo palestino, Convocamos a multiplicar las protestas contra los asesinatos en Cisjordania, los bombardeos en Gaza y las agresiones a los \u00e1rabes de Israel.[1] En ese pronunciamiento resaltamos la incompatibilidad de las ra\u00edces, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":38621,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14,12],"tags":[],"class_list":["post-46304","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacionales","category-politica-3"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46304"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=46304"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46304\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":46305,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46304\/revisions\/46305"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/38621"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=46304"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=46304"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=46304"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}