{"id":46626,"date":"2021-06-21T12:02:28","date_gmt":"2021-06-21T16:02:28","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.com\/inicio\/?p=46626"},"modified":"2021-06-21T12:02:28","modified_gmt":"2021-06-21T16:02:28","slug":"1979-al-reves","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2021\/06\/21\/1979-al-reves\/","title":{"rendered":"1979 al rev\u00e9s"},"content":{"rendered":"<div>\n<p>C\u00e9dric Durand (Viento Sur, 21-6-21)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En 1979, cuando Jimmy Carter nombr\u00f3 a Paul Volcker presidente de la Reserva Federal, el mandato estaba claro. Aborde la inflaci\u00f3n, cueste lo que cueste. Y as\u00ed lo hizo.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"cols\">\n<p>A finales de 1980 las tasas de inter\u00e9s alcanzaron un r\u00e9cord del 20% y la inflaci\u00f3n cay\u00f3 de un m\u00e1ximo del 11,6% al 3,7% en 1983. Para la clase capitalista esto vino acompa\u00f1ado de una bonanza econ\u00f3mica y pol\u00edtica. Las subidas de tipos desencadenaron una severa recesi\u00f3n, precipitando una ola de reestructuraciones y despidos que ayudaron a aplastar a los sindicatos, desmoralizar a la izquierda y disciplinar al sur global. El resultado fue una \u00abvenganza de los rentistas\u00bb y un aumento bien documentado de las desigualdades.<\/p>\n<p>El \u201cgolpe de Estado de 1979\u201d de Volcker, como lo llamaron G\u00e9rard Dum\u00e9nil y Dominique L\u00e9vy en\u00a0<em>Capital Reemergente<\/em>\u00a0(2004), se produjo en un per\u00edodo en el que se encontraba en declive el dinamismo sist\u00e9mico del mundo capitalista avanzado-provocado por la intensificaci\u00f3n de la competencia, con exitosas recuperaciones para Jap\u00f3n y Alemania \u2013que tropez\u00f3 con una creciente militancia sindical y movimientos sociales de masas, produciendo una crisis general de gobernanza. Mientras tanto, las fuerzas radicales de los antiguos pa\u00edses coloniales pidieron un Nuevo Orden Econ\u00f3mico Internacional basado en la soberan\u00eda econ\u00f3mica y la regulaci\u00f3n de las multinacionales. El golpe de 1979 fue posiblemente el factor m\u00e1s importante para cambiar de rumbo y hacer frente a estas fuerzas insurgentes. Se fortaleci\u00f3 la hegemon\u00eda del d\u00f3lar. Los pa\u00edses del sur global se vieron obligados a ponerse de rodillas ante el creciente coste del pago de la deuda, vi\u00e9ndose obligados a adoptar programas de ajuste estructural elaborados por el FMI y el Banco Mundial en coordinaci\u00f3n con el Tesoro de EE UU. En el norte global, los gobiernos pro-EE UU liberalizaron los flujos de capital, subordinando las relaciones laborales y los sistemas de bienestar al creciente poder de las finanzas.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/png-clipart-flag-of-the-united-states-map-american-flag-page-border-flag-wikimedia-commons.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-44927\" src=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/png-clipart-flag-of-the-united-states-map-american-flag-page-border-flag-wikimedia-commons.png\" alt=\"\" width=\"900\" height=\"566\" srcset=\"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/png-clipart-flag-of-the-united-states-map-american-flag-page-border-flag-wikimedia-commons.png 900w, https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/png-clipart-flag-of-the-united-states-map-american-flag-page-border-flag-wikimedia-commons-300x189.png 300w, https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/png-clipart-flag-of-the-united-states-map-american-flag-page-border-flag-wikimedia-commons-768x483.png 768w, https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/png-clipart-flag-of-the-united-states-map-american-flag-page-border-flag-wikimedia-commons-810x509.png 810w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/a><\/p>\n<p><em>Estabilizar precios, aplastar al movimiento obrero, disciplinar al sur<\/em>. Esta fue la l\u00f3gica b\u00e1sica del golpe de 1979. Durante cuatro d\u00e9cadas los beneficios financieros se priorizaron sistem\u00e1ticamente frente a las relaciones laborales, el empleo, las condiciones medioambientales y las perspectivas de desarrollo. Ahora, en 2021, hay indicios de que esta era al fin est\u00e1 acab\u00e1ndose. Sin embargo \u00bfen qu\u00e9 medida y con qu\u00e9 medios? El desarrollo l\u00f3gico del cambio de rumbo que ocurri\u00f3 hace m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os nos puede ayudar a entender el momento presente. Los Planes de Biden \u00bfson simplemente una nueva inflexi\u00f3n de las normas neoliberales o equivalen a una clara ruptura con el r\u00e9gimen posterior a 1979?<\/p>\n<p>Hasta ahora, la expresi\u00f3n m\u00e1s exagerada del\u00a0<em>optimismo de izquierda<\/em>\u00a0\u00a0proviene del\u00a0<em>Wall Street Journal\u00a0<\/em>(WSJ). El principal peri\u00f3dico conservador de EE UU nos dice que \u00abJoe Biden puede ser el presidente m\u00e1s anti-empresarial desde F.D. Roosevelt\u00bb. Su Administraci\u00f3n est\u00e1 poniendo en pr\u00e1ctica \u00abuna agenda Bernie Sanders-Elizabeth Warren que aumentar\u00eda enormemente el control del gobierno sobre los negocios y la econom\u00eda\u00bb. El WSJ no est\u00e1 particularmente perturbado por la ola de gastos de Biden; pero s\u00ed est\u00e1 indignado por el planeado aumento de los impuestos corporativos y sobre el patrimonio, as\u00ed como por el intento de reforzar la implicaci\u00f3n sindical mediante la Pro Act, \u00abla legislaci\u00f3n laboral de mayor alcance desde la d\u00e9cada de los a\u00f1os 30\u201d.<\/p>\n<p>De hecho la Pro Act podr\u00eda tener grandes consecuencias, tanto econ\u00f3mica como pol\u00edticamente, si el creciente poder asociativo de los sindicatos abriera paso a una organizaci\u00f3n ampliada, mejorara las condiciones sociales y rejuveneciera la pol\u00edtica de la clase trabajadora. Sin embargo, su efecto se ver\u00e1 socavado mientras exista un gran ej\u00e9rcito de reserva de trabajadores desempleados y subempleados que presione a la baja los salarios y las condiciones de trabajo. El empleo en EE UU sigue\u00a0 estando profundamente deprimido y, como es bien sabido, Biden elimin\u00f3 el salario m\u00ednimo de $15 del paquete de ayuda para afrontar el Covid. No obstante, la reducci\u00f3n del desempleo y el subempleo parece ser un objetivo.<\/p>\n<p>El est\u00edmulo de 1,9 billones de d\u00f3lares de Biden, combinado con los paquetes adicionales de Trump, ha inyectado un total de 5 billones de d\u00f3lares, casi el 25% del PIB, a la econom\u00eda de EE UU, la mayor expansi\u00f3n fiscal en tiempos de paz. M\u00e1s que suficiente para reflotar la econom\u00eda desde la sima m\u00e1s baja del Covid-19, \u00a0y este voluntarismo econ\u00f3mico es una desviaci\u00f3n inequ\u00edvoca de la moderaci\u00f3n fiscal de la administraci\u00f3n Obama y la austeridad dogm\u00e1tica de la UE. Su importancia ideol\u00f3gica no debe subestimarse.<\/p>\n<p>En primer lugar, como se\u00f1al\u00f3 Serge Halimi en el n\u00famero de abril de\u00a0<em>Le Monde Diplomatique<\/em>, una de las caracter\u00edsticas m\u00e1s prometedoras del Plan de Rescate de\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0EE UU fue su universalidad. A finales de abril m\u00e1s de 160 millones de estadounidenses hab\u00edan recibido un cheque del Tesoro por valor de 1.400 d\u00f3lares. Fue una ruptura con la ideolog\u00eda punitiva de los subsidios sociales neoliberales, generalmente distribuidos bajo condiciones estrictas y humillantes. Allana el camino para medidas m\u00e1s amplias, con miras a las pr\u00f3ximas elecciones parciales de 2022.<\/p>\n<p>En segundo lugar, la escala del gasto p\u00fablico de la Administraci\u00f3n est\u00e1 dise\u00f1ada deliberadamente para generar una econom\u00eda de alta presi\u00f3n, que necesariamente conlleva un elemento de riesgo inflacionista. Es en este sentido que 2021 puede considerarse como un golpe de 1979 a la inversa. Durante d\u00e9cadas, como subrayara Adam Tooze -saludando el amanecer de una nueva era econ\u00f3mica- \u00abel sesgo del criterio tecnocr\u00e1tico\u00bb ha estado a favor de la estabilidad de los precios y \u00a0contra el mundo del trabajo. Esto est\u00e1 claramente cambiando. Al menos desde 2019 la Secretaria del Tesoro, Janet Yellen, se ha estado refiriendo a los argumentos sobre las ventajas sociales de una econom\u00eda de alta presi\u00f3n desarrollados por Arthur Okun en Brookings en la d\u00e9cada de los a\u00f1os 70.Okun,\u00a0 durante un breve periodo presidente del Consejo de Asesores Econ\u00f3micos de L.B. Johnson, argument\u00f3 en 1973 que aceptar la holgura (la subutilizaci\u00f3n de recursos, especialmente la de mano de obra) como p\u00f3liza de seguro contra la inflaci\u00f3n implicaba \u201csacrificar la movilidad ascendente\u201d, mientras que \u201cuna mayor presi\u00f3n sobre el mercado laboral iniciar\u00eda un proceso de ascenso en la escala econ\u00f3mica por el que los hombres que anteriormente ten\u00edan trabajos deficientes se trasladar\u00edan a otros mejores dando as\u00ed paso a mujeres y j\u00f3venes en las actividades menos remuneradas\u201d. Las diferencias salariales se reducir\u00edan, ya que \u00ablas mismas fuerzas que generan m\u00e1s empleos tambi\u00e9n generan mejores empleos y m\u00e1s productividad por trabajador\u00bb.<\/p>\n<p>Esta parece ser la estrategia de Biden: aumentar el empleo, reducir la desigualdad y fomentar el crecimiento de la productividad \u00a0mediante una pol\u00edtica econ\u00f3mica de alta presi\u00f3n. Como lo expresaron los redactores de sus discursos al se\u00f1alar que \u00abla econom\u00eda de goteo nunca ha funcionado\u00bb; el objetivo deber\u00eda ser \u00abhacer crecer la econom\u00eda de abajo hacia arriba y hacia el centro\u00bb. Deteng\u00e1monos un momento para disfrutar de estas palabras: un simple cambio de sentido del tipo de pol\u00edticas que dem\u00f3cratas como Biden han estado implementando durante d\u00e9cadas. Para la izquierda esto representa el resultado de a\u00f1os de movilizaci\u00f3n ideol\u00f3gica y pol\u00edtica durante las campa\u00f1as de Sanders, y el ascenso de AOC (Alejandra Ocasio-Cortez) como la punta del iceberg del esfuerzo activista.<\/p>\n<p>Sin embargo, tambi\u00e9n responde a una situaci\u00f3n en la que los mercados financieros, supuestamente el sistema nervioso central de la econom\u00eda, han pasado la \u00faltima d\u00e9cada apoyando sistemas de soporte vital y han perdido contacto con las ganancias subyacentes. En otras palabras, debemos preguntarnos: si el golpe de 1979 mostr\u00f3 que el auge de las finanzas supuso la ca\u00edda del factor trabajo \u00bfpodr\u00eda el giro pro-laboral de 2021 tener \u00e9xito en destronar a las finanzas?<\/p>\n<p>Brian Deese, jefe del Consejo Econ\u00f3mico Nacional de Biden, anteriormente vinculado al gigante de inversiones Black Rock, no representa una ruptura con el modelo habitual de tecn\u00f3cratas de Wall Street-Washington. Sin embargo, en una entrevista con el\u00a0<em>New York Times<\/em>\u00a0el mes pasado explic\u00f3 el fundamento del giro estatalista de la Administraci\u00f3n. Los desaf\u00edos fueron (1) el cambio clim\u00e1tico, (2) la desigualdad y (3) China. Ninguno de estos podr\u00eda ser abordado adecuadamente por el mercado, por lo que el Estado tuvo que intervenir. Vale la pena detenernos en los tres desaf\u00edos.<\/p>\n<p>Las sequ\u00edas, los incendios y los huracanes han hecho del cambio clim\u00e1tico una realidad concreta en EE UU, y no mitigarlo ya no es una opci\u00f3n. Seg\u00fan Deese toda pol\u00edtica econ\u00f3mica debe ser pol\u00edtica clim\u00e1tica y, para ser pol\u00edticamente sostenible, tambi\u00e9n debe ser una pol\u00edtica de empleo. La Administraci\u00f3n ha desplegado debidamente sus pol\u00edticas ecol\u00f3gicas bajo la bandera de un Plan de Empleo para desactivar cualquier choque entre medioambiente y empleo.En contraste con el est\u00edmulo, el principal problema con el \u00a0Plan de Empleo Americano \u2013unido al Plan para Familias Americanas destinado a atender el cuidado infantil y la educaci\u00f3n \u2013 es que su volumen es decididamente insuficiente. Sus combinados $4.05 billones \u00a0aparentan ser grandes cifras. Pero \u00e9stas deben distribuirse a lo largo de una d\u00e9cada, de modo que en total representa solo el 1,7% del PIB por a\u00f1o, lo que es irrisorio \u00a0para \u00a0atender la pretensi\u00f3n de \u201creconstruir una nueva econom\u00eda\u201d, lo que no es sino una peque\u00f1a fracci\u00f3n de los $ 16,3 billones (o 7,6% del PIB por a\u00f1o) propuesto por el \u00a0<em>Green New Deal<\/em>\u00a0de Sanders.<\/p>\n<p>La Sociedad Estadounidense de Ingenieros Civiles estima que para la infraestructura se requieren $2.59 billones de inversi\u00f3n adicional simplemente para mantener entre 2020-2029 la infraestructura existente \u00a0en buen estado. El plan de Biden ayudar\u00e1 a mantener el existente sector ferroviario, pero no lo expandir\u00e1 para sustituir a los autom\u00f3viles o aviones. La llamada\u00a0<em>transici\u00f3n verde<\/em>\u00a0de Biden tiene como objetivo<em>\u00a0limpiar<\/em>\u00a0los procesos existentes, no transformar los estilos de vida y consumo. Un optimismo infundado sobre el avance tecnol\u00f3gico complementa el imperativo de preservar las relaciones sociales capitalistas.<\/p>\n<p>Curiosamente, el plan en su forma actual no depende de financiaci\u00f3n privada. Los inversores financieros est\u00e1n pidiendo activos a largo plazo, en particular proyectos de infraestructura de partenariados p\u00fablico-privados. \u00a0Larry Fink, ex director ejecutivo de Deese en Black Rock, dice que est\u00e1n preocupados porque \u00abhay enormes reservas de capital privado a la espera\u00bb dada la falta de proyectos seguros en los que invertir. El equipo de Biden se est\u00e1 resistiendo a estos cantos de sirena por ahora, aunque todav\u00eda est\u00e9 promoviendo ese tipo de modelo de privatizaci\u00f3n en el sur global. Una raz\u00f3n obvia es que, como observa\u00a0<em>The Financial Times<\/em>, la deuda del gobierno federal siempre sale m\u00e1s barata que los beneficios comerciales necesarios para los operadores de infraestructuras del sector privado, \u201cun coste que finalmente recae sobre los usuarios de los servicios esenciales\u201d. Pero fue precisamente este tipo de obviedad el que el pensamiento neoliberal trat\u00f3 obstinadamente de ofuscar.En cambio, la Administraci\u00f3n Biden plantea un modesto aumento en el impuesto corporativo, del 21% al 28%, muy por debajo de la tasa del 35% antes de Trump, y pide una tasa global m\u00ednima del 15%. La tasa m\u00e1xima del impuesto sobre la renta aumentar\u00e1 gradualmente del 37% al 39,6%, y las tasas ordinarias del impuesto sobre la renta podr\u00edan aplicarse a las ganancias de capital y dividendos para los estadounidenses que ganan m\u00e1s de $1 mill\u00f3n al a\u00f1o. En algunos estados, el impuesto combinado estatal y federal sobre los rendimientos de capital podr\u00eda estar por encima del 50%, si se consigue que la legislaci\u00f3n sea aprobada por el Congreso. Ideol\u00f3gicamente, su misma articulaci\u00f3n es una refutaci\u00f3n de la afirmaci\u00f3n neo-schumpeteriana de que los incentivos para los propietarios de capital son los principales impulsores de la innovaci\u00f3n y el empleo. Es a\u00fan m\u00e1s convincente en un per\u00edodo en el que el capital sobreabundante es extremadamente barato, la inversi\u00f3n privada est\u00e1 deprimida y existe una necesidad ampliamente reconocida de infraestructura p\u00fablica y social.El tercer elemento es el ascenso de China. Ser\u00eda dif\u00edcil exagerar aqu\u00ed la fuerza del pensamiento nacional-imperial estadounidense o los desaf\u00edos que plantea para la izquierda internacionalista. Sin embargo, una consecuencia no deseada es dejar a\u00fan m\u00e1s de lado a los mercados financieros como un aparato de coordinaci\u00f3n macroecon\u00f3mica. Deese lo expresa sin rodeos: \u201cNo existe una soluci\u00f3n basada en el mercado para abordar algunas de las grandes debilidades que estamos viendo abrirse en nuestra econom\u00eda cuando estamos tratando con competidores como China que no operan con reglas basados \u200b\u200ben el mercado\u201d. . Esta no es una concesi\u00f3n menor.Como Isabella Weber lo documenta para los a\u00f1os 80 en su obra\u00a0<em>How China Escaped Shock Therapy<\/em>\u00a0[C\u00f3mo China escap\u00f3 de la terapia de choque] (2021), el malabarismo para\u00a0 labrar el camino del PCCh hacia el capitalismo se bas\u00f3 en un debate sobre la estrategia de reformas del mercado. En varias ocasiones se consider\u00f3 la opci\u00f3n de una liberalizaci\u00f3n total, pero finalmente se dej\u00f3 de lado. En cambio, la Rep\u00fablica Popular China se involucr\u00f3 en la globalizaci\u00f3n capitalista mientras manten\u00eda lo que Lenin llam\u00f3 las \u00abcumbres dominantes de la econom\u00eda\u00bb bajo control estatal. Una vez que Washington reconoci\u00f3 que China no solo se estaba poniendo al d\u00eda, sino que en algunas \u00e1reas le estaba superando, los funcionarios estadounidenses comenzaron a considerar lo que Deese describi\u00f3 como \u00abesfuerzos espec\u00edficos para tratar de desarrollar la fuerza industrial nacional\u00bb,\u00a0 medidas que durante alg\u00fan tiempo\u00a0 se ridiculizaron como \u201cpol\u00edtica industrial \u00bb. Con China, al igual que con la pol\u00edtica de desigualdad y la medioambiental, la Administraci\u00f3n Biden conf\u00eda ostentosamente en la relegitimaci\u00f3n de la intervenci\u00f3n estatal. Como se lamentaba el WSJ, la Casa Blanca parec\u00eda estar alej\u00e1ndose de los supuestos bipartidistas de que \u00abel sector p\u00fablico es inherentemente menos eficiente que el privado y que los bur\u00f3cratas generalmente deber\u00edan diferir todo a los mercados\u00bb. Combinado con aumentos de impuestos sobre los rendimientos de capital que viene a ser el inter\u00e9s central de la clase financiera, esto solo puede sugerir un cambio de suerte para la hegemon\u00eda de las finanzas. Si el grado de la intervenci\u00f3n es limitado, su l\u00f3gica es distinta a cualquier tipo de pol\u00edtica neoliberal.<\/p>\n<p>Desde 2008 el sector financiero ha dependido del apoyo estatal para apuntalar sus rendimientos que han perdido su inherente dinamismo. Los activos financieros desde hace m\u00e1s de una d\u00e9cada se han visto inflados persistentemente por pol\u00edticas fiscales y monetarias favorables a las empresas. Bajo este r\u00e9gimen de saqueo creciente las finanzas se han desconectado de los procesos basados \u200b\u200ben el mercado. Se sustentan en subsidios ocultos e intervenciones del banco central para apuntalar la estructura de pasivos generados por el apalancamiento financiero y la especulaci\u00f3n. La estabilidad financiera se ha convertido en una cuesti\u00f3n de toma de decisiones pol\u00edticas, no de la din\u00e1mica del mercado.<\/p>\n<p>Mientras esta situaci\u00f3n persista hay una reversi\u00f3n l\u00f3gica. Si bien los estados sol\u00edan estar aterrorizados de que la liquidez del mercado se agotara -una caracter\u00edstica t\u00edpica de las crisis a partir de la d\u00e9cada de los a\u00f1os 90-, la configuraci\u00f3n ahora se invierte: la comunidad financiera est\u00e1 en un salvavidas p\u00fablico permanente para garantizar la liquidez, la compensaci\u00f3n sin problemas del mercado y la provisi\u00f3n de activos.<\/p>\n<p>Esta socializaci\u00f3n del capital ficticio como nueva normalidad est\u00e1 comenzando a alterar el equilibrio de poder entre el Estado y los mercados, y en el seno de la clase capitalista a expensas de los rentistas financieros. La\u00a0<em>Biden\u00f3mica<\/em>\u00a0es un s\u00edntoma temprano de esta reconfiguraci\u00f3n. Movimientos para fortalecer la posici\u00f3n relativa del factor trabajo, anular los privilegios fiscales de la clase rentista y rechazar la sabidur\u00eda neoliberal de que la coordinaci\u00f3n del mercado es siempre preferible a la intervenci\u00f3n estatal: estas se\u00f1ales equivalen a algo m\u00e1s que un simple cambio ret\u00f3rico. Se\u00f1alan una ruptura estructural en la regulaci\u00f3n del capitalismo, cuyas ondas de choque repercutir\u00e1n en la econom\u00eda pol\u00edtica mundial durante los pr\u00f3ximos a\u00f1os.\u00bfEs este cambio suficiente para abordar las crisis sociales y ecol\u00f3gicas del siglo? Ni de cerca. \u00bfAltera las relaciones de clase esenciales? Al contrario: se esfuerza por relegitimar el orden social. \u00bfEs inequ\u00edvoco? No: aunque la financiaci\u00f3n privada se ha mantenido fuera de los nuevos proyectos de infraestructura nacional EE UU sigue impulsando la privatizaci\u00f3n y la desregulaci\u00f3n en el sur global e intensificando su nueva Guerra Fr\u00eda con China. \u00bfImpulsar\u00e1 una nueva fase de expansi\u00f3n econ\u00f3mica? Lo dudo, debido a la magnitud de la sobreacumulaci\u00f3n global y la desaparici\u00f3n de la bonanza de la industrializaci\u00f3n. Aun as\u00ed, 2021 ser\u00e1 recordado como el momento en que el capitalismo global se reorganiz\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 del neoliberalismo, un cambio tect\u00f3nico que alterar\u00e1 irrevocablemente el terreno de la lucha pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Que hayamos llegado a este momento no deber\u00eda ser una sorpresa. Ha habido muchos indicios de que la caja de herramientas neoliberal estaba resultando cada vez menos eficaz para la gesti\u00f3n diaria de la acumulaci\u00f3n de capital. La crisis de la eurozona, las oleadas globales de protesta\u00a0<em>populista\u00a0<\/em>y la nueva asertividad de los monopolios digitales eran indicios de una creciente inestabilidad sist\u00e9mica. Adem\u00e1s de eso, la pandemia aceler\u00f3 la presi\u00f3n para el cambio. A estas alturas, una de las pocas cosas que se puede decir con seguridad es que la posibilidad de volver a saborear el sabor de las victorias populares es un poco mayor que hace cinco meses. Eso no es mucho. Pero para personas como yo, nacidas en la d\u00e9cada de los a\u00f1os 70 o despu\u00e9s, es una novedad.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>C\u00e9dric Durand (Viento Sur, 21-6-21) &nbsp; En 1979, cuando Jimmy Carter nombr\u00f3 a Paul Volcker presidente de la Reserva Federal, el mandato estaba claro. Aborde la inflaci\u00f3n, cueste lo que cueste. Y as\u00ed lo hizo. 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