{"id":46830,"date":"2021-07-01T12:00:00","date_gmt":"2021-07-01T16:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.com\/inicio\/?p=46830"},"modified":"2021-07-01T12:00:00","modified_gmt":"2021-07-01T16:00:00","slug":"el-germen-del-postfascismo-en-europa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2021\/07\/01\/el-germen-del-postfascismo-en-europa\/","title":{"rendered":"El germen del postfascismo en Europa"},"content":{"rendered":"<div>\n<p>Eros Labara (La Marea, 1-7-21)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El 23 de marzo de 1919\u00a0<b>Benito Mussolini<\/b>\u00a0se reuni\u00f3 junto a numerosos ex combatientes de la Primera Guerra Mundial en la plaza de Santo Sepulcro de Mil\u00e1n para fundar los Fasci italiani di combattimento, el movimiento fascista que en poco m\u00e1s de tres a\u00f1os conseguir\u00eda hacerse con el poder en Italia.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"cols\">\n<p>El Duce implantar\u00eda en poco tiempo una dictadura y se convertir\u00eda en un l\u00edder de masas del que el mismo Hitler acabar\u00eda copiando gestos y m\u00e9todos para alcanzar el poder en Alemania. A d\u00eda de hoy, se vuelve a hablar del fascismo de la primera mitad del siglo XX y se realizan m\u00faltiples comparaciones para referirse al actual auge de los partidos de ultraderecha en Europa. M\u00e1s all\u00e1 de las evidentes similitudes que se puedan encontrar,\u00a0<strong>hay notables diferencias con la situaci\u00f3n sociopol\u00edtica de la actualidad que conviene analizar<\/strong>.<\/p>\n<p>Entre 1919 y 1920, tras el final de la Primera Guerra Mundial, se dio en Italia un conflicto social de grandes proporciones que se conoce como el\u00a0<em>Biennio rosso<\/em>. Se trat\u00f3 de un periodo de grandes tensiones pol\u00edticas en un contexto de profunda crisis econ\u00f3mica e inestabilidad laboral. La\u00a0<strong>clase trabajadora italiana<\/strong>\u00a0ve\u00eda en la reciente revoluci\u00f3n bolchevique de 1917 un ejemplo sobre el que apoyarse para mejorar sus vidas y acabar con la duras condiciones laborales que sufr\u00edan. En cambio, los patrones, industriales y terratenientes consideraban que el ambiente pre-revolucionario que se viv\u00eda en el pa\u00eds supon\u00eda un riesgo letal para sus ambiciones econ\u00f3micas.<\/p>\n<p>Eran a\u00f1os de huelgas, manifestaciones y ocupaciones de tierras y f\u00e1bricas donde la brutal represi\u00f3n de las fuerzas estatales dio lugar a un apoyo masivo de los obreros a los partidos pol\u00edticos socialistas. Este caldo de cultivo revolucionario motiv\u00f3 el nacimiento del movimiento fascista de Mussolini y fue apoyado masivamente por la\u00a0<strong>alta burgues\u00eda italiana<\/strong>\u00a0que no dud\u00f3 en\u00a0<strong>financiar al Duce y sus\u00a0<em>squadristi<\/em>\u00a0para atemorizar y asesinar a los obreros y l\u00edderes socialistas<\/strong>.<\/p>\n<div id=\"attachment_10061\" style=\"width: 877px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Adolfo-Hitler.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-10061\" class=\" wp-image-10061\" src=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Adolfo-Hitler.png\" alt=\"Adolfo Hitler\" width=\"867\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Adolfo-Hitler.png 705w, https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Adolfo-Hitler-300x160.png 300w\" sizes=\"(max-width: 867px) 100vw, 867px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-10061\" class=\"wp-caption-text\">Adolfo Hitler<\/p><\/div>\n<p>La respuesta violenta de las \u00e9lites italianas al auge de las fuerzas socialistas y la permisividad institucional y pasividad de las dem\u00e1s fuerzas pol\u00edticas llev\u00f3 al pa\u00eds a una situaci\u00f3n extrema cercana a la guerra civil. Inicialmente subestimado, en cuesti\u00f3n de pocos a\u00f1os, Mussolini encabezar\u00eda la\u00a0<em>Marcha sobre Roma<\/em>\u00a0y se convertir\u00eda en presidente del Consejo de Ministros de Italia en un breve mandato sustentado por una coalici\u00f3n de partidos. Poco tiempo despu\u00e9s y tras cambiar la ley electoral, instaurar\u00eda una\u00a0<strong>dictadura fascista<\/strong>\u00a0en el pa\u00eds\u00a0<strong>prohibiendo la participaci\u00f3n pol\u00edtica de todos los partidos de la oposici\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>Un contexto social diferente<\/strong><\/p>\n<p>La ultraderecha est\u00e1 en auge en pr\u00e1cticamente toda Europa. En el caso de Francia, Italia o Espa\u00f1a, su crecimiento se da a pasos agigantados y actualmente\u00a0<strong>se encuentran en posiciones favorables para la formaci\u00f3n de futuros gobiernos<\/strong>, seg\u00fan las \u00faltimas encuestas.<\/p>\n<p>Recientemente, adem\u00e1s, la situaci\u00f3n de incertidumbre que ha forzado la pandemia podr\u00eda resultar en un cambio de marcos que volatice de nuevo el sistema de partidos de diferentes pa\u00edses donde los nuevos movimientos ultras se puedan ver beneficiados. Cabe recordar que despu\u00e9s de la Primera Guerra Mundial, la poblaci\u00f3n europea tambi\u00e9n sufri\u00f3 una pandemia,\u00a0<strong>la fiebre espa\u00f1ola<\/strong>, la cual se llev\u00f3 la vida de decenas de millones de personas.<\/p>\n<p>De la misma manera, la crisis econ\u00f3mica de posguerra y la profunda crisis que el capitalismo estaba sufriendo llev\u00f3 a que la situaci\u00f3n sociopol\u00edtica e institucional de algunos pa\u00edses se degenerara con numerosas tensiones y conatos revolucionarios.<\/p>\n<p>La historia siempre supone un punto de apoyo sobre el que tratar de entender los procesos actuales. Resultar\u00eda dif\u00edcil entender la historia reciente sin analizar antes los movimientos fascistas y socialistas del siglo XX. Trazar una comparativa hist\u00f3rica y comprender los recorridos sirve para analizar mejor la realidad que se vive hoy y\u00a0<strong>poder combatir mejor las ideas en liza<\/strong>.<\/p>\n<p>Por ello, conviene apuntar que el auge del fascismo es ante todo\u00a0<strong>una historia de violencia y degradaci\u00f3n institucional llena de complicidad de autoridades, pol\u00edticos, empresarios y prensa<\/strong>\u00a0con los cr\u00edmenes y asesinatos fascistas que los\u00a0<em>squadristi<\/em>\u00a0estaban acometiendo en toda Italia con total impunidad.<\/p>\n<p>El horror de los m\u00faltiples asesinatos y la oscura sombra que proyectaba una m\u00e1s que probable guerra civil sobre Italia acabar\u00eda por conformar un tablero de bandos donde el fascismo consigui\u00f3 el vital apoyo de la burgues\u00eda ante la pasividad \u2013y tambi\u00e9n complicidad\u2013 de una anquilosada clase pol\u00edtica inerte ante los acontecimientos que sacud\u00edan al pa\u00eds.<\/p>\n<p>En efecto, conviene recalcar que el fascismo cl\u00e1sico de Mussolini supuso la respuesta de los industriales italianos al auge de los partidos socialistas y la gran movilizaci\u00f3n de las masas obreras. Las numerosas\u00a0<strong>ocupaciones de f\u00e1bricas y huelgas<\/strong>\u00a0empezaban a amenazar seriamente los lucrativos negocios de la burgues\u00eda italiana, por lo que empezaron a financiar a los\u00a0<em>Fasci<\/em>\u00a0de Mussolini como forma de contrarrestar el gran poder e influencia que albergaban socialistas y comunistas.<\/p>\n<p>Sin duda, un extendido\u00a0<strong>discurso antipol\u00edtica<\/strong>\u00a0y una imagen degradada del ejercicio p\u00fablico de la pol\u00edtica parlamentaria \u2013muy latente tambi\u00e9n en la actualidad\u2013 sirvi\u00f3 de caldo de cultivo para que el ambiente pre-revolucionario de la \u00e9poca cristalizara en un movimiento fascista que se presentaba estrat\u00e9gicamente en sus inicios como apol\u00edtico y antipartidista, tratando de recoger as\u00ed los frutos del hast\u00edo social y el extendido descontento popular.<\/p>\n<p>A pesar del empeoramiento progresivo del bienestar social,\u00a0<strong>resulta dif\u00edcil encontrar hoy la profunda concienciaci\u00f3n de lucha de clases que motiv\u00f3 la masiva fuerza obrera y el auge del fascismo italiano<\/strong>\u00a0durante los primeros a\u00f1os de la d\u00e9cada de 1920.<\/p>\n<p>En la actualidad, se vuelve a hablar de fascismo para referirse al auge de los nuevos partidos pol\u00edticos que se identifican con un sentimiento ultranacionalista y destacadamente antisocialista, pero resultar\u00eda err\u00f3nea la comparaci\u00f3n a la hora de analizar la incertidumbre y crispaci\u00f3n pol\u00edtica de hoy si se sustrae del an\u00e1lisis el convulso y violento contexto de los a\u00f1os del auge del fascismo cl\u00e1sico.<\/p>\n<p>La realidad social sobre la que se asienta este resurgir fascista no se corresponde a la de los convulsos a\u00f1os veinte y treinta del siglo pasado, pero\u00a0<strong>s\u00ed que es f\u00e1cilmente identificable en el discurso y estrategias empleadas por los partidos ultraderechistas de hoy<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>El odio como esencia de la ultraderecha<\/strong><\/p>\n<p>As\u00ed pues, con la mirada puesta en la historia, resulta necesario advertir del peligro que supone el auge de la extrema derecha para la vida en democracia. La polarizaci\u00f3n y la radicalidad de los discursos radicales de hoy responden a\u00a0<strong>un inter\u00e9s por llevar el odio al centro del tablero pol\u00edtico para as\u00ed poder instrumentalizarlo a su favor<\/strong>.<\/p>\n<p>En los discursos identitarios promovidos por la ultraderecha y su defensa de unos valores tradicionales espec\u00edficos, se entrev\u00e9 una pretensi\u00f3n populista y autoritaria de salvaguarda y protecci\u00f3n del statu quo desigual por medio de la contraposici\u00f3n de\u00a0<strong>un supuesto enemigo de la patria<\/strong>.<\/p>\n<p>Toda ultraderecha se nutre en esencia del hartazgo pol\u00edtico y la desconfianza en contextos d\u00e9biles, pero, sobre todo, del odio; hilo conductor de la instrumentalizaci\u00f3n del patriotismo y la identidad nacional para lograr sus fines pol\u00edticos. Para ello,\u00a0<strong>resulta necesaria la confrontaci\u00f3n cl\u00e1sica antag\u00f3nica y la provocaci\u00f3n<\/strong>, es decir, la conformaci\u00f3n de un\u00a0<em>ellos<\/em>\u00a0frente a un\u00a0<em>nosotros<\/em>\u00a0basado en una idea nativista y populista de cooperaci\u00f3n entre clases para hacer frente a ese supuesto enemigo, ya sea interno o externo, que amenaza los valores identitarios nacionales.<\/p>\n<p>La principal arma y la m\u00e1s efectiva del postfascismo es la\u00a0<strong>b\u00fasqueda de la difuminaci\u00f3n simb\u00f3lica de las desigualdades entre clases<\/strong>\u00a0a trav\u00e9s de la conformaci\u00f3n de valores en torno a una identidad nacionalista unificadora y de identificaci\u00f3n comunitaria. La conmemoraci\u00f3n del pasado \u201cglorioso\u201d, la amenaza externa com\u00fan \u2013hoy focalizada en la inmigraci\u00f3n\u2013 y el refuerzo de los mitos nacionales son elementos propagand\u00edsticos y proselitistas con un enorme empuje en el imaginario nacionalista del postfacismo.<\/p>\n<p><strong>Fascismo del siglo XXI<\/strong><\/p>\n<p>Al igual que en el pasado, el surgimiento actual de la extrema derecha responde a unos\u00a0<strong>intereses espec\u00edficos posicionados con los de las \u00e9lites<\/strong>\u00a0y el temor de \u00e9stas a la p\u00e9rdida de privilegios en un contexto de incertidumbre econ\u00f3mica global. El fascismo cl\u00e1sico no hubiera podido hacerse con el poder sin el apoyo financiero de las oligarqu\u00edas econ\u00f3micas, de cierta clase pol\u00edtica af\u00edn y de la crucial acci\u00f3n de las fuerzas armadas del Estado.<\/p>\n<p>Su auge se tradujo en un reforzamiento y consolidaci\u00f3n de las din\u00e1micas del capitalismo, en tanto que las \u00e9lites dominantes acabaron benefici\u00e1ndose de sus pol\u00edticas econ\u00f3micas e influencias sobre la sociedad de la \u00e9poca. El detonante del germen postfascista se podr\u00eda interpretar como una competici\u00f3n por el poder en\u00a0<strong>un contexto de inflexi\u00f3n hist\u00f3rica<\/strong>\u00a0con un entorno de alta incertidumbre social y econ\u00f3mica,\u00a0<strong>no entendido solo como riesgo, sino tambi\u00e9n como oportunidad<\/strong>.<\/p>\n<p>En numerosos an\u00e1lisis recientes, el crecimiento de apoyos a la ultraderecha se trata de explicar a trav\u00e9s de diferentes prismas como el creciente descontento social en contextos de crisis y precariedad, la desconfianza creciente hacia las instituciones, la degradaci\u00f3n de los partidos tradicionales o las motivaciones aspiracionales de un frustrado potencial de clase media. Sin duda, las fuerzas pol\u00edticas de ultraderecha tambi\u00e9n se han visto favorecidas por una progresiva y cada vez m\u00e1s profunda\u00a0<strong>erosi\u00f3n de los lazos comunitarios<\/strong>\u00a0y de identidad de la clase trabajadora actual, as\u00ed como la p\u00e9rdida de poder de sus v\u00ednculos y representaciones sindicales y pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Por ello, resulta dif\u00edcil atribuir la polarizaci\u00f3n a simples clivajes econ\u00f3micos que se traducen en los cl\u00e1sicos izquierda y derecha. La divisi\u00f3n social entre fascistas y comunistas o socialistas es, por tanto, una entelequia, m\u00e1s propia de la publicidad con fines electorales que de una verdadera alusi\u00f3n a la realidad realmente existente. Sin embargo, su simple evocaci\u00f3n puede ser potencialmente peligrosa para la convivencia pac\u00edfica y verdaderamente efectiva para las pretensiones pol\u00edticas de la extrema derecha.<\/p>\n<p>El papel de\u00a0<strong>la globalizaci\u00f3n y la desregularizaci\u00f3n financiera en el desigual reparto de las riquezas<\/strong>, as\u00ed como el declive de la concienciaci\u00f3n social fruto de la mercantilizaci\u00f3n totalizadora y un imbuido\u00a0<strong>individualismo neoliberal en constante competici\u00f3n<\/strong>, suponen elementos recientes y escenarios nuevos que deben introducirse en los debates que tratan de desgranar el significado del postfascismo.<\/p>\n<p>Los esquemas del siglo XX pueden servir de esencial apoyo hist\u00f3rico y como forma prioritaria para entender estrategias pol\u00edticas, pero dif\u00edcilmente dar\u00e1n respuestas efectivas en t\u00e9rminos de disputa ideol\u00f3gica pragm\u00e1tica\u00a0<strong>si no se incluyen en los an\u00e1lisis las transformaciones sociales y econ\u00f3micas<\/strong>\u00a0que se han producido durante las \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>El postfascismo actual se puede entender como el intento de reforzamiento a la defensiva de las din\u00e1micas neoliberales en clave nacional para, de esta manera, lograr preservar el poder de las \u00e9lites capitalistas nacionales. En las propuestas pol\u00edticas de la ultraderecha se puede observar que el sistema econ\u00f3mico de libre mercado no est\u00e1 en cuesti\u00f3n y, si lo est\u00e1, surge m\u00e1s como\u00a0<strong>estrategia ret\u00f3rica<\/strong>\u00a0para la conformaci\u00f3n de un imaginario que les relacione con los intangibles pol\u00edticos del anti establishment que como realidad de sus propuestas.<\/p>\n<p>El principal objetivo de las \u00e9lites nacionales es, en realidad, un mejor acceso y posici\u00f3n dentro del mercado. Las demandas de reducci\u00f3n de impuestos, la privatizaci\u00f3n y el desmantelamiento de los servicios p\u00fablicos responden a una intencionalidad de mayor acumulaci\u00f3n de capital y rentabilidad en un contexto de alta competici\u00f3n frente a otros agentes europeos e internacionales, principalmente, ante las poderosas empresas transnacionales. Si la derecha europea tiene similitudes discursivas con la ultraderecha postfascista se debe a que\u00a0<strong>el nexo ideol\u00f3gico es fundamentalmente neoliberal<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>La historia como advertencia<\/strong><\/p>\n<p>En la ultraderecha de hoy, el postfascismo se hace evidente en el mismo empleo de m\u00e9todos y terminolog\u00eda reaccionaria para polarizar al electorado y desdibujar a la oposici\u00f3n como una especie de peligroso enemigo que acecha sobre los valores nacionales. Agitar el miedo al bolchevismo era parte del discurso habitual de los fascistas italianos con el que trataban de justificar su violencia. Esta estrategia responde a una t\u00e9cnica de atrezo que\u00a0<strong>se sirve de la provocaci\u00f3n y la mentira para canalizar pasiones<\/strong>\u00a0\u2013como es el caso actual de la inmigraci\u00f3n y las\u00a0<em>fake news<\/em>\u2013 y propiciar as\u00ed\u00a0<strong>una atm\u00f3sfera de odio y bandos que refuerza una posici\u00f3n favorable para la ultraderecha<\/strong>.<\/p>\n<p>Al igual que entonces, en contextos de Estados y democracias deslegitimadas, las enormes desigualdades sociales de la actualidad pueden dar lugar a un mayor extremismo y a un aumento a\u00fan m\u00e1s exacerbado de las acciones violentas promovidas por la extrema derecha a trav\u00e9s de sus discursos de odio. Los or\u00edgenes y las consecuencias de la llegada del fascismo al poder son bien conocidas por todos. No hay que olvidar que Mussolini fue, ante todo, hijo del odio y del ejercicio del miedo a trav\u00e9s de la violencia promovida por las \u00e9lites pol\u00edticas y econ\u00f3micas italianas. A tenor de los terribles resultados hist\u00f3ricos y las enormes referencias precedentes,\u00a0<strong>la banalizaci\u00f3n del fascismo resulta temeraria y profundamente peligrosa<\/strong>.<\/p>\n<p>Ocurri\u00f3 y, por lo tanto, puede volver a ocurrir, advert\u00eda el escritor italiano y superviviente del holocausto Primo Levi. La atm\u00f3sfera de odio y violencia es inherente al fascismo, por lo que un mayor crecimiento e influencia de los partidos postfascistas puede acabar por dinamitar el sistema democr\u00e1tico vigente y\u00a0<strong>forzar la quiebra del marco com\u00fan de derechos humanos<\/strong>. Es por ello que el auge del postfascismo supone, a d\u00eda de hoy,\u00a0<strong>la mayor amenaza a la que se enfrentan las democracias<\/strong>.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Eros Labara (La Marea, 1-7-21) &nbsp; El 23 de marzo de 1919\u00a0Benito Mussolini\u00a0se reuni\u00f3 junto a numerosos ex combatientes de la Primera Guerra Mundial en la plaza de Santo Sepulcro de Mil\u00e1n para fundar los Fasci italiani di combattimento, el movimiento fascista que en poco m\u00e1s de tres a\u00f1os conseguir\u00eda hacerse con el poder en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":31429,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14,12],"tags":[],"class_list":["post-46830","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacionales","category-politica-3"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46830"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=46830"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46830\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":46831,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46830\/revisions\/46831"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31429"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=46830"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=46830"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=46830"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}