{"id":46952,"date":"2021-07-10T11:43:09","date_gmt":"2021-07-10T15:43:09","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/inicio\/?p=46952"},"modified":"2021-07-10T11:43:09","modified_gmt":"2021-07-10T15:43:09","slug":"el-problema-del-rescate-del-neoliberalismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2021\/07\/10\/el-problema-del-rescate-del-neoliberalismo\/","title":{"rendered":"El problema del rescate del neoliberalismo"},"content":{"rendered":"<div>\n<p>Robert Pollin, Gerald Epstein (CTXT, 10-7-21)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La econom\u00eda imperante ignora las cuantiosas intervenciones p\u00fablicas que requiere el capitalismo de \u2018libre mercado\u2019<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"cols\">\n<p>El principio m\u00e1s b\u00e1sico que sustenta la econom\u00eda neoliberal mantiene que el capitalismo de libre mercado \u2013o al menos una buena aproximaci\u00f3n a \u00e9l\u2013 es el \u00fanico marco eficaz para lograr un bienestar econ\u00f3mico generalizado. Desde este punto de vista, solo los mercados libres pueden aumentar la productividad y el nivel de vida medio, al tiempo que proporcionan altos niveles de libertad individual y resultados equitativos en materia social: los grandes gastos p\u00fablicos y las regulaciones estrictas son, simplemente, menos efectivos.<\/p>\n<p>Estas premisas neoliberales han dominado la pol\u00edtica econ\u00f3mica de Estados Unidos y de todo el mundo durante los \u00faltimos cuarenta a\u00f1os, empezando con la elecci\u00f3n de Margaret Thatcher en el Reino Unido y de Ronald Reagan en Estados Unidos. La m\u00e1xima de Thatcher de que \u201cno hay alternativa\u201d al neoliberalismo se convirti\u00f3 en un grito de guerra que reemplaz\u00f3 lo que hab\u00eda sido, desde el final de la Segunda Guerra Mundial, el predominio del keynesianismo en la creaci\u00f3n de pol\u00edticas econ\u00f3micas globales que, por el contrario, consideraba que las intervenciones gubernamentales a gran escala eran necesarias para lograr estabilidad y un nivel razonable de justicia bajo el sistema capitalista. Esta ascendencia neoliberal ha sido respaldada por una abrumadora mayor\u00eda de economistas profesionales, incluidos lumbreras como los premios Nobel Milton Friedman y Robert Lucas.<\/p>\n<p>En realidad, el neoliberalismo ha dependido de unos niveles enormes de apoyo gubernamental durante toda su existencia. En m\u00faltiples ocasiones, el orden econ\u00f3mico neoliberal global podr\u00eda haberse venido f\u00e1cilmente abajo y haber alcanzado los niveles de la Gran Depresi\u00f3n de la d\u00e9cada de 1930, de no ser por las numerosas intervenciones estatales. Para su supervivencia, han sido esenciales los rescates estatales y las inyecciones de gasto p\u00fablico de emergencia financiadas con pr\u00e9stamos \u2013es decir, gasto deficitario\u2013, as\u00ed como las acciones de los bancos centrales para apuntalar a las entidades financieras y los mercados al borde de la ruina.<\/p>\n<p>Por lo tanto, los rescates no solo han salvado repetidamente al capitalismo neoliberal durante per\u00edodos de crisis, sino que tambi\u00e9n, en consecuencia, han reforzado las tendencias m\u00e1s malignas del neoliberalismo. En 1978, justo antes del auge del neoliberalismo, los directores ejecutivos de las 350 corporaciones estadounidenses m\u00e1s importantes ganaban 1,7 millones de d\u00f3lares, 33 veces los 51.200 d\u00f3lares que ganaba el trabajador medio no supervisor del sector privado. A partir de 2019, los directores ejecutivos ganaban 366 veces m\u00e1s que el trabajador medio, 21,3 millones de d\u00f3lares frente a 58.200 d\u00f3lares. Dicho de otro modo, bajo el modelo neoliberal, el salario de los grandes directores ejecutivos corporativos de Estados Unidos aument\u00f3 m\u00e1s de diez veces respecto al del trabajador medio estadounidense. Esta curiosa conjunci\u00f3n \u2013un desprecio te\u00f3rico hacia el Estado junto con una dependencia pr\u00e1ctica de \u00e9l\u2013 se ha convertido en un socialismo de boquilla para las grandes corporaciones, Wall Street y los ricos, y en un capitalismo que replica aquello de \u201cque coman pasteles\u201d para los dem\u00e1s.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/banksters-governments.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-38652\" src=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/banksters-governments.jpg\" alt=\"\" width=\"894\" height=\"594\" srcset=\"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/banksters-governments.jpg 640w, https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/banksters-governments-300x199.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 894px) 100vw, 894px\" \/><\/a><\/p>\n<p>La pandemia y la recesi\u00f3n provocadas por la\u00a0 covid-19 han demostrado con creces c\u00f3mo funciona el neoliberalismo en la pr\u00e1ctica. Durante la pandemia, el empleo y la actividad econ\u00f3mica general cayeron precipitadamente en todo el mundo, ya que importantes sectores de la econom\u00eda mundial se vieron obligados a entrar en modo confinamiento. Seg\u00fan el Fondo Monetario Internacional, la actividad econ\u00f3mica general (PIB) se\u00a0<a href=\"https:\/\/www.imf.org\/en\/Publications\/WEO\/Issues\/2021\/01\/26\/2021-world-economic-outlook-update\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">contrajo<\/a>\u00a0un 3,5 % en 2020 en un \u201cgrave hundimiento\u2026 que ha tenido profundos efectos adversos en las mujeres, los j\u00f3venes, los pobres, los trabajadores empleados de forma irregular y aquellos que trabajan en sectores que requieren un contacto estrecho con otras personas\u201d. Sin embargo, durante el mismo per\u00edodo, los mercados globales se dispararon. En Estados Unidos, casi el 50 % de la poblaci\u00f3n activa\u00a0<a href=\"https:\/\/fred.stlouisfed.org\/series\/ICSA\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">solicit\u00f3<\/a>\u00a0prestaciones por desempleo entre marzo de 2020 y febrero de 2021. Sin embargo, durante este mismo per\u00edodo, los precios de las acciones de Wall Street \u2013medidos, por ejemplo, por el \u00edndice Standard and Poor\u2019s 500, un indicador del mercado global\u2013 aumentaron un 46%, uno de los incrementos m\u00e1s acusados registrados en un a\u00f1o. Adem\u00e1s, este aumento no reflej\u00f3 simplemente la recuperaci\u00f3n experimentada\u00a0 por el mercado de valores estadounidense tras la pandemia y el confinamiento. En febrero de 2021, el \u00edndice Standard and Poor\u2019s 500 tambi\u00e9n era un 38 % m\u00e1s elevado que dos a\u00f1os antes, en marzo de 2019, nueve meses antes de que la covid-19 fuera reconocida como pat\u00f3geno humano. Y el\u00a0<a href=\"https:\/\/fred.stlouisfed.org\/series\/SP500\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">ascenso<\/a>\u00a0del mercado de valores de 2020 comenz\u00f3 meses antes de que hubiera alguna evidencia clara de que la econom\u00eda se estaba recuperando del confinamiento. Todas estas ganancias son el resultado de intervenciones gubernamentales a gran escala: se concedieron rescates, sobre todo, para impulsar los mercados financieros y ayudar a los ricos.<\/p>\n<h2><strong>Neoliberalismo de manual versus iniciaci\u00f3n al rescate financiero<\/strong><\/h2>\n<p>En la econom\u00eda de manual se supone que los movimientos de los mercados financieros reflejan las condiciones subyacentes en la econom\u00eda real en la que se generan bienes y servicios, se contrata y se paga a los trabajadores, y las empresas se benefician o no al tratar de vender sus productos. En este escenario, cuando las empresas despiden trabajadores, estos sufren p\u00e9rdidas de ingresos y reducen gastos, lo que significa que es probable que las empresas tengan dificultades para vender sus productos. En consecuencia, sus ganancias deber\u00edan caer. A medida que aumenta el desempleo y disminuyen las ganancias, el valor de estas empresas, expresado en sus cotizaciones burs\u00e1tiles, deber\u00eda disminuir. Este no ha sido el caso durante el a\u00f1o pasado \u2013puesto que las disparidades entre las condiciones de la econom\u00eda real y los mercados financieros aumentaron\u2013 porque los gobiernos emprendieron operaciones de rescate generalizadas ante la pandemia.<\/p>\n<p>En marzo de 2020, con Donald Trump en el poder y los republicanos con el control del senado de Estados Unidos, el Gobierno federal promulg\u00f3 la Ley CARES, un programa de est\u00edmulo de dos billones de d\u00f3lares equivalente a aproximadamente el 10 % del PIB de Estados Unidos. M\u00e1s del 40 % de la financiaci\u00f3n total \u2013alrededor de 850.000 millones de d\u00f3lares\u2013 se destin\u00f3 a pr\u00e9stamos y subvenciones para empresas, con vagos requisitos como el modo en que se emplear\u00edan estos fondos. Por ejemplo, las grandes empresas podr\u00edan recibir un pr\u00e9stamo y aun as\u00ed despedir hasta el 10 % de sus empleados, mientras que las empresas m\u00e1s peque\u00f1as pod\u00edan recibir pr\u00e9stamos o subvenciones sin el compromiso de mantener a ning\u00fan empleado. A discreci\u00f3n del secretario del Tesoro, las corporaciones podr\u00edan incluso participar en recompras de acciones para aumentar el precio de sus acciones con los fondos. La Ley CARES proporcion\u00f3 una ayuda \u00fanica en efectivo a las personas que ganaban 75.000 d\u00f3lares o menos y una cantidad significativa, aunque temporal, de ayudas al seguro de desempleo para trabajadores despedidos. En diciembre, a la ley CARES le sigui\u00f3 la ley COVID Relief 2020, presupuestada en 900.000 millones de d\u00f3lares, otra inyecci\u00f3n del 4 % del PIB. Aproximadamente el 33 % de los fondos de la ley se destin\u00f3 a una\u00a0<a href=\"https:\/\/www.forbes.com\/sites\/leonlabrecque\/2020\/03\/29\/the-cares-act-has-passed-here-are-the-highlights\/?sh=6ab386a668cd\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">ronda adicional<\/a>\u00a0de cr\u00e9dito y subvenciones a empresas.<\/p>\n<p>Juntas, las leyes de Ayuda CARES y COVID Relief supusieron cerca del 14 % del PIB de Estados Unidos en 2020, un aumento sin precedentes del gasto deficitario del gobierno federal en tiempos de paz. Sin embargo, estas medidas de est\u00edmulo generalizado fueron superadas por los casi cuatro billones de d\u00f3lares gastados en intervenciones de la Reserva Federal \u2013casi el 20 % del PIB de Estados Unidos\u2013 para garantizar que Wall Street se mantuviera a flote. M\u00e1s significativo todav\u00eda: la Reserva Federal\u00a0<a href=\"https:\/\/www.federalreserve.gov\/monetarypolicy\/bst_recenttrends.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">compr\u00f3<\/a>\u00a0activos financieros \u2013incluidos bonos del Tesoro de Estados Unidos, valores respaldados por hipotecas e incluso bonos basura corporativos en poder de fondos del mercado monetario, agentes de capital privado y bancos\u2013 que garantizaran que estas empresas estuvieran bien abastecidas para sobrevivir a la crisis. Esta gigantesca inyecci\u00f3n de efectivo impuls\u00f3 el mercado de valores y otros mercados financieros de Estados Unidos, lo que a su vez reprimi\u00f3 el p\u00e1nico incipiente y provoc\u00f3 un repunte en los precios de las acciones. El aumento del mercado de valores fue avivado a\u00fan m\u00e1s por la Reserva Federal, que elimin\u00f3 casi totalmente el tipo de inter\u00e9s a corto plazo que controla. Por lo tanto, los operadores de Wall Street pod\u00edan pedir prestado dinero barato para comprar acciones.<\/p>\n<p>Las pol\u00edticas de intervenci\u00f3n en otros pa\u00edses de ingresos altos siguieron trayectorias muy similares durante la pandemia. El Banco de Pagos Internacionales (BPI) describi\u00f3 estas medidas como \u201csin precedentes\u201d en \u201ctama\u00f1o y alcance\u201d. Al igual que en Estados Unidos, las intervenciones proporcionales m\u00e1s importantes consistieron en reforzar directamente los mercados financieros a trav\u00e9s de medidas como la compra de activos y la garant\u00eda de pr\u00e9stamos fr\u00e1giles. El BPI\u00a0<a href=\"https:\/\/www.bis.org\/publ\/arpdf\/ar2020e.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">calcul\u00f3<\/a>\u00a0que estas intervenciones superaron el 30 % del PIB en Alemania e Italia, m\u00e1s del 20 % en Jap\u00f3n y aproximadamente el 15 % en el Reino Unido y Francia.<\/p>\n<p>Es cierto que estas operaciones de rescate global de 2020 se debieron a la pandemia de covid, no por el fracaso de las pol\u00edticas econ\u00f3micas neoliberales. Pero las mismas operaciones de rescate desplegadas para contrarrestar los confinamientos por el virus tambi\u00e9n se han utilizado con frecuencia, y cada vez con mayor fuerza, desde el comienzo de la era neoliberal, a principios de la d\u00e9cada de 1980.<\/p>\n<p>De hecho, solo hace trece a\u00f1os, en 2008, que la hiperespeculaci\u00f3n de Wall Street puso de rodillas a la econom\u00eda mundial durante la Gran Recesi\u00f3n. Para evitar una depresi\u00f3n similar a la de la d\u00e9cada de 1930, en ese momento, los responsables de las pol\u00edticas econ\u00f3micas de todo el mundo \u2013incluidos Estados Unidos, la Uni\u00f3n Europea, Jap\u00f3n, Corea del Sur, China, India y Brasil\u2013 promulgaron medidas extraordinarias para contrarrestar la crisis que provoc\u00f3 Wall Street. Al igual que en 2020, entre estas\u00a0<a href=\"https:\/\/peri.umass.edu\/publication\/item\/386-austerity-is-not-a-solution-why-the-deficit-hawks-are-wrong\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">medidas<\/a>\u00a0figuraban rescates financieros, pol\u00edticas monetarias que pr\u00e1cticamente eliminaban los tipos de inter\u00e9s controlados por el banco central y programas de est\u00edmulo fiscal a gran escala, financiados por grandes aumentos del d\u00e9ficit del gobierno central.<\/p>\n<p>En Estados Unidos, el d\u00e9ficit fiscal alcanz\u00f3 los 1,4 billones de d\u00f3lares en 2009, lo que equivale al 9,8 % del PIB. Del mismo modo, el d\u00e9ficit rond\u00f3 los 1,3 billones de d\u00f3lares en 2010 y 2011, lo que representa cerca del 9 % del PIB en ambos a\u00f1os. Se trata de los mayores d\u00e9ficits en tiempos de paz antes de la recesi\u00f3n de 2020 por la covid. El d\u00e9ficit fiscal del gobierno federal hab\u00eda alcanzado un promedio del 1,7 % del PIB en los cincuenta y ocho a\u00f1os anteriores, entre 1950 y 2008. Como porcentaje del PIB, el d\u00e9ficit de 2009 a 2011 se dispar\u00f3 m\u00e1s de cinco veces en relaci\u00f3n con el promedio posterior a la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n<p>Al igual que con la crisis de 2020, las intervenciones de la Reserva Federal para apuntalar a Wall Street y a las empresas estadounidenses fueron incluso m\u00e1s importantes que las pol\u00edticas de gasto deficitario del gobierno federal. Un cuidadoso\u00a0<a href=\"https:\/\/bettermarkets.com\/sites\/default\/files\/Better%20Markets%20-%20Cost%20of%20the%20Crisis.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">estudio<\/a>\u00a0de 2017, llevado a cabo por Better Markets, calcul\u00f3 que el nivel general de apoyo al mercado financiero entre 2009 y 2012 fue de 12,2 billones de d\u00f3lares, cerca del 20 % del PIB por a\u00f1o. Adem\u00e1s, esta cifra total no incluye la financiaci\u00f3n total activada en 2009 para rescatar a General Motors, Chrysler, Goldman Sachs y el gigante de los seguros AIG, que se enfrentaban a una ca\u00edda en picado en ese momento. Es dif\u00edcil imaginar la forma en que el capitalismo estadounidense podr\u00eda haber sobrevivido en ese momento si, siguiendo los verdaderos preceptos del libre mercado en contraposici\u00f3n a la pr\u00e1ctica real del socialismo de boquilla neoliberal, se hubiera permitido que estas y otras firmas estadounidenses ic\u00f3nicas se hundieran.<\/p>\n<p>Durante la Gran Recesi\u00f3n, en Europa prevalecieron patrones similares. Entre los entonces veintisiete pa\u00edses de la UE, los d\u00e9ficits fiscales para 2009 alcanzaron un promedio del 6,8 % del PIB, en comparaci\u00f3n con un promedio del 1,8 % entre 2001 y 2007. De acuerdo con el Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la UE, establecido en 1997 como un medio para consagrar un proyecto neoliberal en todo el continente, no se permiti\u00f3 que los d\u00e9ficits fiscales anuales superaran el 3 % del PIB, salvo en recesiones profundas. Se esperaba que tales recesiones fueran escasas y espaciadas, con la expectativa adicional de que adherirse a los preceptos de la pol\u00edtica neoliberal era la mejor manera de garantizarlo.<\/p>\n<p>El Banco Central Europeo tambi\u00e9n llev\u00f3 a cabo un programa de rescate general para apuntalar a los mercados financieros europeos. El entonces presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, describi\u00f3 estas medidas como \u201cun conjunto excepcional de herramientas pol\u00edticas no convencionales\u201d que tuvieron que implementarse porque \u201cla especulaci\u00f3n y el juego financiero se hab\u00edan generalizado\u201d. Estas medidas inclu\u00edan la pr\u00e1ctica eliminaci\u00f3n de los tipos de inter\u00e9s del Banco Central y la entrega de lo que Trichet\u00a0<a href=\"https:\/\/www.ecb.europa.eu\/press\/key\/date\/2009\/html\/sp090612.en.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">describi\u00f3<\/a>\u00a0como cantidades \u201cilimitadas\u201d de efectivo a los bancos europeos en dificultades pr\u00e1cticamente sin intereses.<\/p>\n<p>Las operaciones de rescate de este tipo han tenido lugar con una regularidad mec\u00e1nica a lo largo de la era neoliberal, empezando con Reagan. En 1983, con Reagan, el gobierno de los Estados Unidos alcanz\u00f3 un m\u00e1ximo de gasto deficitario federal en tiempos de paz, el 5,7 % del PIB. En ese momento, Estados Unidos y la econom\u00eda mundial todav\u00eda estaban sumidos en la segunda fase de la doble recesi\u00f3n que dur\u00f3 de 1980 a 1982, mientras que Reagan se enfrentaba a la campa\u00f1a de reelecci\u00f3n de 1984. Por supuesto, tanto como candidato pol\u00edtico como durante su presidencia, Reagan predic\u00f3 que el gobierno intervencionista era el problema, no la soluci\u00f3n. Sin embargo, Reagan no dud\u00f3 en ignorar su propia ret\u00f3rica al dirigir un rescate fiscal masivo cuando lo necesitaba.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del rescate de 1983, vimos que los precios del mercado de valores mundiales cayeron a\u00fan m\u00e1s bruscamente que en 1929: el Lunes Negro de octubre de 1987; la crisis del ahorro y el pr\u00e9stamo de 1989 y 1990; el colapso de los \u201cmercados emergentes\u201d de 1997-1998; y el estallido de la burbuja de Wall Street de las empresas\u00a0<em>puntocom<\/em>\u00a0en 2001. Sin las operaciones de rescate a gran escala del gobierno, todos y cada uno de esos momentos habr\u00eda provocado f\u00e1cilmente una quiebra al estilo de la d\u00e9cada de 1930.<\/p>\n<p>De hecho, en febrero de 1999, la revista\u00a0<em>Time<\/em>\u00a0public\u00f3 un efusivo art\u00edculo de portada inmediatamente despu\u00e9s del desplome de los mercados emergentes que hundi\u00f3, entre otros, a Long-Term Capital Management, el superfondo de inversi\u00f3n dirigido por dos premios Nobel especializados en finanzas. El art\u00edculo denomin\u00f3 al entonces presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan; al secretario del Tesoro, Robert Rubin; y al subsecretario del Tesoro, Lawrence Summers, \u201cel comit\u00e9 para salvar al mundo\u201d, debido a su capacidad para ejecutar operaciones de rescate global.\u00a0<a href=\"http:\/\/content.time.com\/time\/subscriber\/article\/0,33009,990206,00.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Describ\u00eda<\/a>\u00a0el modo en que \u201cun fondo de inversi\u00f3n bendecido por dos premios Nobel saltaba por los aires en una tarde, casi llev\u00e1ndose por delante a Wall Street\u201d y que \u201cBrasil est\u00e1 en vilo, lo que significa que tambi\u00e9n lo est\u00e1 el resto de Am\u00e9rica Latina\u201d, y sin embargo, \u201cestos chicos\u201d evitaron \u201cun desastre casi ineludible\u201d.<\/p>\n<p>Greenspan, Rubin y Summers lograron apuntalar el neoliberalismo global durante tan solo dos a\u00f1os m\u00e1s antes de que la burbuja de las\u00a0<em>puntocom<\/em>\u00a0requiriera otro rescate. Pero la intervenci\u00f3n de 2001 termin\u00f3 siendo un mero precalentamiento para la operaci\u00f3n de rescate de 2008-2009. Aun as\u00ed, Greenspan, Rubin y Summers siguieron siendo fervientes defensores del orden neoliberal global, y aparentemente no vieron ninguna contradicci\u00f3n entre el requisito persistente de rescatar al neoliberalismo de los desastres inminentes y su creencia fundamental de que \u201ctratar de desafiar las fuerzas del mercado global es, en \u00faltima instancia, in\u00fatil\u201d.<\/p>\n<p>Su punto de vista fue compartido entonces y sigue siendo compartido hoy por la abrumadora mayor\u00eda de economistas en activo, dentro y fuera del \u00e1mbito acad\u00e9mico. Por ejemplo, en sus muy influyentes estudios sobre las causas de la Gran Depresi\u00f3n de la d\u00e9cada de 1930, el fallecido economista ganador del premio Nobel y ferviente defensor del libre mercado, Milton Friedman, argument\u00f3 que la Reserva Federal de Estados Unidos deber\u00eda haber intervenido despu\u00e9s del hundimiento de Wall Street en 1929 para estabilizar el sistema bancario. Sosten\u00eda que la Reserva Federal pod\u00eda operar como un \u201cprestamista de \u00faltima instancia\u201d, es decir, pod\u00eda proporcionar fondos de rescate a los bancos en quiebra cuando ning\u00fan prestamista privado estuviera dispuesto a otorgarles cr\u00e9dito. Sin embargo, Friedman nunca cuestion\u00f3 c\u00f3mo esta observaci\u00f3n podr\u00eda entrar en conflicto con su\u00a0<a href=\"https:\/\/www.jstor.org\/stable\/27799753\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">posici\u00f3n<\/a>\u00a0general de que las econom\u00edas capitalistas operan m\u00e1s eficazmente con niveles m\u00ednimos de intervenci\u00f3n gubernamental, incluido un papel m\u00ednimo de la Reserva Federal.<\/p>\n<p>De manera similar, Robert Lucas \u2013otro economista muy influyente ganador del premio Nobel y defensor del libre mercado\u2013\u00a0<a href=\"https:\/\/business.time.com\/2008\/10\/28\/bob-lucas-on-the-comeback-of-keynesianism\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">coment\u00f3<\/a>, durante el desplome financiero global de 2008, que en ese momento apoyaba los rescates de acreedores de \u00faltimo recurso, ya que \u201ctodo el mundo es keynesiano en una trinchera\u201d. Sin embargo, como Friedman, Lucas nunca integr\u00f3 esta posici\u00f3n en sus modelos anal\u00edticos que pretenden demostrar que las econom\u00edas capitalistas funcionan mejor en ausencia de la intervenci\u00f3n del gobierno. Al igual que figuras contempor\u00e1neas de la talla de Friedman y Lucas, no existe, que sepamos, un solo manual de econom\u00eda convencional que reconozca los rescates como una herramienta de pol\u00edtica indispensable para permitir que el capitalismo contin\u00fae funcionando.<\/p>\n<h2><strong>El \u2018paradigma de Wall Street\u2019 de Minsky<\/strong><\/h2>\n<p>Ha habido economistas fuera de la corriente principal que, claramente, argumentan la importancia fundamental de las pol\u00edticas de rescate. La figura m\u00e1s importante en este campo es Hyman Minsky. Minsky pas\u00f3 la mayor parte de su carrera acad\u00e9mica en la Universidad de Washington, en St. Louis, y permaneci\u00f3 activo profesionalmente hasta su muerte en 1996: fue el analista m\u00e1s perspicaz de su generaci\u00f3n especializado en mercados y crisis financieras.<\/p>\n<p>Minsky sosten\u00eda que los rescates son fundamentales para el capitalismo en el contexto de su enfoque general sobre macroeconom\u00eda, al que denomin\u00f3 el \u201cparadigma de Wall Street\u201d. Dentro de su paradigma de Wall Street, Minsky formul\u00f3 una \u201chip\u00f3tesis de inestabilidad financiera\u201d mediante la cual explicaba que permitir que los mercados financieros operen libremente produce inevitablemente recesiones y crisis graves. Estas no tienen lugar como resultado de errores pol\u00edticos y de c\u00e1lculo, aunque estos errores son ciertamente frecuentes. Para Minsky, la inestabilidad financiera y las crisis surgen de la l\u00f3gica de la propia actividad del mercado capitalista.<\/p>\n<p>La clave de Minsky para comprender la inestabilidad financiera fue investigar los cambios en la psicolog\u00eda de los inversores a medida que la econom\u00eda sale de un per\u00edodo de crisis y recesi\u00f3n (o depresi\u00f3n) y entra en una fase de aumento de las ganancias y el crecimiento. Al salir de una crisis, los inversores tienden a ser cautelosos, ya que la recesi\u00f3n que acaba de terminar habr\u00e1 dejado a muchos de ellos damnificados. Por ejemplo, mantendr\u00e1n grandes reservas de efectivo como colch\u00f3n para protegerse contra futuras crisis.<\/p>\n<p>Sin embargo, a medida que la econom\u00eda sale de su depresi\u00f3n y aumentan los beneficios, las expectativas de los inversores se vuelven cada vez m\u00e1s positivas. Crecen ansiosas por emprender operaciones altamente especulativas debido a la promesa de generosos rendimientos, al mismo tiempo que est\u00e1n m\u00e1s dispuestos a dejar que sus reservas de efectivo disminuyan, ya que el efectivo inactivo no genera ning\u00fan beneficio. Pero estos movimientos tambi\u00e9n debilitan las defensas de los inversores contra la pr\u00f3xima recesi\u00f3n. Por eso, seg\u00fan Minsky, los repuntes econ\u00f3micos sin regulaciones fomentan inevitablemente los excesos especulativos que provocan burbujas financieras. En un entorno no regulado, explic\u00f3 Minsky, la \u00fanica forma de eliminar las burbujas es dejarlas estallar. Los mercados financieros luego entran en crisis, lo que resulta en una recesi\u00f3n o depresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed llegamos a una de las ideas cruciales de Minsky: las crisis financieras y las recesiones tienen un prop\u00f3sito en las operaciones de una econom\u00eda de libre mercado, incluso cuando causan estragos en las vidas de cientos de millones de inocentes que nunca invierten un centavo en Wall Street. A su juicio, sin crisis, una econom\u00eda de libre mercado no tiene forma de desalentar las inclinaciones naturales de los inversores hacia mayores riesgos en la b\u00fasqueda de mayores ganancias.<\/p>\n<p>A ra\u00edz de la Gran Depresi\u00f3n, el economista brit\u00e1nico John Maynard Keynes lider\u00f3 la revoluci\u00f3n intelectual que ten\u00eda como objetivo dise\u00f1ar un marco de pol\u00edticas dentro del capitalismo que pudiera suplantar las crisis financieras como regulador incorporado del sistema. Este fue el contexto en el que se cre\u00f3 un capitalismo de gobierno intervencionista tras la Segunda Guerra Mundial. El paquete inclu\u00eda dos elementos b\u00e1sicos: regulaciones dise\u00f1adas para limitar la especulaci\u00f3n y canalizar los recursos financieros hacia inversiones socialmente \u00fatiles, como viviendas asequibles, y operaciones de rescate del gobierno para prevenir depresiones al estilo de los a\u00f1os treinta cuando estallaran las crisis.<\/p>\n<p>Minsky vio este sistema de regulaciones y operaciones de rescate como un gran \u00e9xito. Desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta mediados de la d\u00e9cada de 1970, los mercados de Estados Unidos y el extranjero fueron mucho m\u00e1s estables que en cualquier per\u00edodo hist\u00f3rico anterior. Pero incluso durante los a\u00f1os del New Deal y el per\u00edodo inicial posterior a la Segunda Guerra Mundial, los titanes de los mercados financieros de todo el mundo lucharon con vehemencia para eliminar, o al menos modificar, las regulaciones. En la d\u00e9cada de 1970, casi todos los pol\u00edticos \u2013dem\u00f3cratas y republicanos por igual\u2013 se hab\u00edan vuelto d\u00f3ciles. Las regulaciones se debilitaron inicialmente y luego se abolieron por completo en 1999 bajo el gobierno del presidente Bill Clinton y la direcci\u00f3n de sus principales asesores econ\u00f3micos: Alan Greenspan, Robert Rubin y Lawrence Summers.<\/p>\n<h2><strong>Operaciones bancarias en la sombra y financiarizaci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p>Para Minsky, las consecuencias eran predecibles. Pero aqu\u00ed llegamos a otra de sus principales ideas: en ausencia de un sistema regulatorio financiero complementario, la efectividad de los rescates disminuir\u00e1 con el tiempo. Esto se debe a que los rescates, al igual que las crisis financieras, son de doble filo. Aunque previenen las depresiones, tambi\u00e9n limitan los costes de los excesos financieros a los especuladores. Tan pronto como la pr\u00f3xima expansi\u00f3n econ\u00f3mica comience a cobrar fuerza, los actores del mercado financiero buscar\u00e1n oportunidades de ganancias como lo hicieron durante el ciclo anterior.<\/p>\n<p>Puesto que los rescates han evitado cracs burs\u00e1tiles a gran escala \u2013y, por lo tanto, han permitido que los especuladores burs\u00e1tiles se libren de las consecuencias de sus excesos\u2013, con el neoliberalismo, las instituciones financieras y el comercio burs\u00e1til han crecido exponencialmente. Por ejemplo, en 1980, el mercado burs\u00e1til estadounidense era el doble de lo que gastaban las empresas en inversiones productivas, como m\u00e1quinas, edificios, terrenos e I + D. A partir de 2019, el mercado de valores de Estados Unidos se hab\u00eda disparado a 30 veces la cantidad gastada en inversiones productivas. Dicho de otro modo, en la era neoliberal, la proporci\u00f3n entre el mercado burs\u00e1til y\u00a0<a href=\"https:\/\/www.federalreserve.gov\/releases\/z1\/20210311\/html\/f103.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">las inversiones productivas<\/a>\u00a0se ha multiplicado por\u00a0<em>quince<\/em>.<\/p>\n<p>Ha tenido lugar una expansi\u00f3n igualmente explosiva en lo que se denomina el sistema de \u201coperaciones bancarias en la sombra\u201d en Estados Unidos bajo el modelo neoliberal. Los bancos en la sombra incluyen una variedad de instituciones \u2013incluidos fondos mutuos, holdings, fondos del mercado monetario y casas de bolsa\u2013 que prestan dinero, proporcionan fondos f\u00e1cilmente accesibles para los titulares de cuentas y participan en actividades que se asemejan mucho a las de los bancos tradicionales. Sin embargo, los bancos en la sombra pueden operar con regulaciones mucho menos estrictas que los bancos tradicionales. En 1980, las operaciones bancarias en la sombra apenas exist\u00edan. Los fondos mutuos, la categor\u00eda m\u00e1s importante de tales instituciones, pose\u00edan menos del 0,3 % de los activos de todas las instituciones financieras estadounidenses, incluidos los bancos tradicionales. A partir de 2019, los fondos mutuos por s\u00ed solos pose\u00edan m\u00e1s del 16 % de todos los activos de las instituciones financieras de Estados Unidos. En total, el sector bancario en la sombra\u00a0<a href=\"https:\/\/www.federalreserve.gov\/releases\/z1\/20210311\/html\/l108.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">contabilizaba<\/a>el 36 % de todos los activos de las instituciones financieras estadounidenses.<\/p>\n<p>De hecho, se ha incorporado un nuevo t\u00e9rmino en el l\u00e9xico econ\u00f3mico \u2013la\u00a0<em>financiarizaci\u00f3n\u2013<\/em>\u00a0que pretende evocar estos patrones de crecimiento explosivo en la banca en la sombra y el mercado financiero durante la era neoliberal. La financiarizaci\u00f3n ha surgido precisamente porque las regulaciones financieras menos estrictas permiten que emerjan burbujas especulativas como una caracter\u00edstica habitual del capitalismo neoliberal, mientras que las operaciones de rescate evitan que estas burbujas provoquen desastres econ\u00f3micos a gran escala a nivel de la d\u00e9cada de 1930.<\/p>\n<h2><strong>Tres escenarios<\/strong><\/h2>\n<p>Lo cierto es que el paradigma de Wall Street de Minsky no aborda todas los males del capitalismo neoliberal. En particular, su modelo ignora las enormes disparidades en ingresos, riqueza y poder que son tan end\u00e9micas del neoliberalismo como lo son su tendencia a la inestabilidad financiera. Minsky tambi\u00e9n trabajaba antes de que los problemas ecol\u00f3gicos, en particular el cambio clim\u00e1tico, se entendieran en general como cuestiones que debe abordar la macroeconom\u00eda. Sin embargo, su esquema sigue siendo una herramienta muy valiosa para aclarar las alternativas generales de pol\u00edtica econ\u00f3mica que tenemos ante nosotros hoy, tras cuarenta a\u00f1os de era neoliberal.<\/p>\n<p>De hecho, al contrario de lo que pensaba Margaret Thatcher, son posibles tres escenarios. Primero, podemos permitir que contin\u00fae el reinado del neoliberalismo. Este es el camino de menor resistencia, ya que continuar\u00eda otorgando jugosos beneficios a los titanes financieros y los ricos. Por supuesto, como hemos visto, mantener el rumbo del neoliberalismo requerir\u00e1 intervenciones de rescate con regularidad. Es probable que la escala de tales rescates futuros contin\u00fae aumentando, ya que las vulnerabilidades del sistema continuar\u00e1n profundiz\u00e1ndose a trav\u00e9s de la financiarizaci\u00f3n. Pero con toda seguridad, nunca faltar\u00e1n economistas dispuestos a defender el neoliberalismo en estas circunstancias e incluso a proponerse a s\u00ed mismos para formar parte del actual comit\u00e9 para salvar al mundo.<\/p>\n<p>Las dos alternativas implicar\u00edan abandonar la premisa esencial del neoliberalismo: socialismo de boquilla para las grandes corporaciones, Wall Street y los ricos; y un capitalismo que replica lo de \u201cque coman pasteles\u201d para los dem\u00e1s. A la primera de estas dos alternativas se la puede denominar\u00a0<em>capitalismo que predica con el ejemplo<\/em>. En esta alternativa, el gobierno debe cumplir con los preceptos de la econom\u00eda de libre mercado no solo cuando las cosas van bien para el gran capital y Wall Street, sino tambi\u00e9n cuando fracasan estrepitosamente. Cuando las grandes corporaciones y las empresas de Wall Street se desplomen debido a sus excesos especulativos o malas decisiones \u2013incluido el hecho de no mantener suficientes reservas de efectivo para superar las recesiones econ\u00f3micas\u2013, estas firmas podr\u00e1n quebrar. Al permitir que las empresas, incluso las grandes, quiebren, volver\u00edamos a una variante autorregulada del capitalismo. El principio rector aqu\u00ed es que cuando los capitalistas se den cuenta de que ellos tambi\u00e9n deben asumir todas las consecuencias de las malas decisiones, tomar\u00e1n menos.<\/p>\n<p>El problema con el\u00a0<em>capitalismo que predica con el ejemplo<\/em>\u00a0es que se ha intentado y los resultados est\u00e1n bien documentados. Con este criterio, los mercados financieros se hundieron con regularidad a lo largo de la mayor parte de la historia del capitalismo. Charles Kindleberger describi\u00f3 este patr\u00f3n en su obra cl\u00e1sica de 1978\u00a0<em>Man\u00edas, p\u00e1nicos y cracs<\/em>, en la que enmarca su an\u00e1lisis hist\u00f3rico dentro del paradigma de Wall Street de Minsky. La exposici\u00f3n de Kindleberger comienza con la conocida burbuja de los Mares del Sur de 1720, durante la cual la South Sea Company, una empresa brit\u00e1nica de comercio de esclavos en quiebra, obtuvo unos enormes, aunque breves, beneficios al conseguir informaci\u00f3n privilegiada acerca del modo en que el gobierno brit\u00e1nico estaba gestionando su deuda. Kindleberger revela que entre este fiasco de la burbuja de los Mares del Sur de 1720 y el crac de 1929 de Wall Street, el promedio de crisis financieras en Estados Unidos y Europa fue de aproximadamente cada 7,5 a\u00f1os (un patr\u00f3n que Karl Marx reconoci\u00f3 100 a\u00f1os antes). Entre los informes de prensa que abordaron las crisis durante esos aproximadamente 200 a\u00f1os cabe destacar: \u201cUna de las tormentas financieras m\u00e1s virulentas del siglo\u201d, Gran Breta\u00f1a en 1772; \u201cNunca antes se hab\u00eda visto un p\u00e1nico tan absoluto y colosal\u201d, Alemania en 1857; y \u201cEl mayor ciclo de auge y ca\u00edda especulativos de los tiempos modernos, desde la burbuja de los Mares del Sur\u201d, Estados Unidos en 1929.<\/p>\n<p>En nuestra coyuntura hist\u00f3rica actual, se requerir\u00eda un gran acto de fe para presuponer que los atributos autorreguladores de los mercados libres podr\u00edan ofrecer una versi\u00f3n estable del capitalismo. Nunca lo han logrado en el pasado. Adem\u00e1s, el grado en que el capitalismo contempor\u00e1neo se ha financiarizado har\u00eda que cualquier experimento de autorregulaci\u00f3n del mercado fuera mucho m\u00e1s arriesgado de lo que nunca fue en los 200 a\u00f1os que describe Kindleberger.<\/p>\n<p>De este modo, la \u00fanica alternativa que queda es crear una versi\u00f3n renovada y actualizada del modelo de capitalismo de gobierno intervencionista que prevaleci\u00f3 en la era inmediatamente posterior a la Segunda Guerra Mundial, antes del surgimiento del neoliberalismo. De hecho, precisamente para evitar que se repitiera el desastre de la d\u00e9cada de 1930, John Maynard Keynes, otros economistas y Franklin D. Roosevelt lideraron el movimiento para construir versiones alternativas del capitalismo de gobierno intervencionista. Esta idea deriv\u00f3 en el New Deal en Estados Unidos y la socialdemocracia en Europa Occidental, con las diferentes configuraciones espec\u00edficas que surgieron en las diversas econom\u00edas avanzadas tras la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n<p>Las regulaciones exhaustivas de los mercados financieros, la propiedad p\u00fablica de instituciones financieras importantes y unos elevados niveles de inversi\u00f3n p\u00fablica fueron caracter\u00edsticas propias del New Deal y el capitalismo socialdem\u00f3crata. Se dispuso de pol\u00edticas de rescate seg\u00fan las necesidades, pero los mercados financieros fueron m\u00e1s estables y las recesiones menos profundas durante este per\u00edodo que durante los 200 a\u00f1os anteriores del capitalismo. El crecimiento econ\u00f3mico medio tambi\u00e9n fue mayor y los beneficios generados se compartieron de forma m\u00e1s amplia.<\/p>\n<p>Por supuesto, segu\u00eda siendo capitalismo. Las disparidades de ingresos, riqueza y oportunidades siguieron siendo intolerablemente grandes, junto con las malignidades sociales del racismo, el sexismo y el imperialismo. La destrucci\u00f3n ecol\u00f3gica, y el calentamiento global m\u00e1s espec\u00edficamente, tambi\u00e9n estaban comenzando a cobrar fuerza durante este per\u00edodo, aunque\u00a0 entonces pocas personas prestaron atenci\u00f3n. Sin embargo, el New Deal y la socialdemocracia generaron versiones del capitalismo radicalmente m\u00e1s igualitarias que el r\u00e9gimen neoliberal que suplant\u00f3 a estos modelos.<\/p>\n<p>Ser\u00e1 necesaria una versi\u00f3n renovada del New Deal y del capitalismo socialdem\u00f3crata que aborde activamente los problemas que han seguido agrav\u00e1ndose con los modelos originales. Sin embargo, la ense\u00f1anza fundamental que podemos extraer de las operaciones de rescate masivo de la era neoliberal es que los gobiernos de Estados Unidos y otras econom\u00edas avanzadas pueden movilizar recursos formidables para hacer frente a las crisis.<\/p>\n<p>Si nos centramos en Estados Unidos, es f\u00e1cil imaginar c\u00f3mo funcionar\u00eda una nueva versi\u00f3n del New Deal \u2013de hecho, lo que se ha denominado el\u00a0<em>Green New Deal<\/em>\u2013. El eje debe ser un programa de inversi\u00f3n masivo liderado por el gobierno y enfocado en sustituir nuestro sistema energ\u00e9tico dominante de combustibles f\u00f3siles que est\u00e1 destruyendo el planeta por un sistema de energ\u00eda limpia que pueda situarnos en un camino viable de estabilizaci\u00f3n clim\u00e1tica. Este proyecto de inversi\u00f3n para toda la econom\u00eda generar\u00e1 millones de puestos de trabajo dedicados, directa e indirectamente, a la creaci\u00f3n de una nueva infraestructura energ\u00e9tica. Esto, a su vez, abrir\u00e1 oportunidades para reactivar una organizaci\u00f3n sindical que pueda generar trabajos de mayor calidad y mejorar los niveles de vida. Estos trabajos deber\u00e1n estar disponibles para mujeres y personas negras, la poblaci\u00f3n base que ha sido excluida de forma sistem\u00e1tica de los mercados laborales de Estados Unidos durante generaciones.<\/p>\n<p>Mientras escribimos este art\u00edculo, la administraci\u00f3n de Biden ha dado importantes pasos positivos para promover dicho programa. El Plan de Empleo Estadounidense que Biden present\u00f3 en marzo es una propuesta seria, aunque a\u00fan insuficiente. Est\u00e1 dise\u00f1ado precisamente para construir una econom\u00eda de energ\u00eda limpia al tiempo que ampl\u00eda las buenas oportunidades laborales. Por supuesto, surge la pregunta de c\u00f3mo podemos pagar este ambicioso proyecto liderado por el sector p\u00fablico. Hay muchas formas de responder con verosimilitud a esta pregunta, pero la forma m\u00e1s sencilla de comenzar es refiri\u00e9ndonos a la experiencia del neoliberalismo. Como hemos visto, nunca ha habido escasez de medios financieros disponibles para rescatar un sistema que es manifiestamente injusto e inestable y ecol\u00f3gicamente desastroso. No deber\u00eda ser dif\u00edcil encontrar los recursos financieros para organizar un Green New Deal satisfactorio en Estados Unidos y el mundo para la pr\u00f3xima generaci\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Robert Pollin, Gerald Epstein (CTXT, 10-7-21) &nbsp; La econom\u00eda imperante ignora las cuantiosas intervenciones p\u00fablicas que requiere el capitalismo de \u2018libre mercado\u2019 El principio m\u00e1s b\u00e1sico que sustenta la econom\u00eda neoliberal mantiene que el capitalismo de libre mercado \u2013o al menos una buena aproximaci\u00f3n a \u00e9l\u2013 es el \u00fanico marco eficaz para lograr un bienestar [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":46874,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14,12],"tags":[],"class_list":["post-46952","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacionales","category-politica-3"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46952"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=46952"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46952\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":46953,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46952\/revisions\/46953"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/46874"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=46952"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=46952"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=46952"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}