{"id":47110,"date":"2021-07-19T11:53:53","date_gmt":"2021-07-19T15:53:53","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.com\/inicio\/?p=47110"},"modified":"2021-07-19T11:53:53","modified_gmt":"2021-07-19T15:53:53","slug":"la-urgencia-de-nombrar-de-otro-modo-las-atrocidades-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2021\/07\/19\/la-urgencia-de-nombrar-de-otro-modo-las-atrocidades-i\/","title":{"rendered":"La urgencia de nombrar de otro modo las atrocidades (I)"},"content":{"rendered":"<div>\n<p>Tamara San Miguel (Rebelion, 19-7-21)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un an\u00e1lisis sobre los Estados criminales y la necesidad de tener formas de nombrar y se\u00f1alar las atrocidades de los Estados m\u00e1s all\u00e1 de la narrativa de los Derechos Humanos.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"cols\">\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n<p><strong>\u00bfCriminalizando Estados?<\/strong><\/p>\n<p>La llegada del siglo promet\u00eda esperanza. Avanza el tiempo y la pregunta \u00bfA d\u00f3nde llegamos? resulta inevitable.<\/p>\n<p>Venimos padeciendo desde los dosmiles dos guerras que a nivel global tienen apellidos diferentes pero que se han justificado b\u00e1sicamente bajo dos objetivos: el terrorismo y el narcotr\u00e1fico. El imaginario de combate a los criminales se expandi\u00f3, el enemigo al cual hay que temer y por el cual vale la pena blindarlo todo, es ese: el\/la criminal. Vivir con miedo a un ataque se convirti\u00f3 en algo frecuente. Frente a todas y todos se despleg\u00f3 una guerra contra la humanidad, como lo advirtieron las\/os zapatistas en el magn\u00edfico escrito llamado la Cuarta Guerra Mundial (EZLN, 1997). El mercado contra todo\/as y pese a todo. Esa guerra que libr\u00f3 el neoliberalismo, esa nueva forma de conquista de territorios tom\u00f3 distintas formas en cada lugar pero en esencia reorganiz\u00f3 la pol\u00edtica y la econom\u00eda para eliminar lo que antes presentaba l\u00edmites a la acumulaci\u00f3n desenfrenada y por fin se impusiera sin obst\u00e1culos. De ah\u00ed la realidad presente, habitamos en un planeta enfermo, padecemos una grave crisis ambiental y en aumento, poblaciones enteras desplazadas, y la criminalidad encarnada en los Estados y en el sistema.<\/p>\n<p>El concepto de acumulaci\u00f3n por desposesi\u00f3n de Harvey (2005) abarca muchos de los procesos que el sistema capitalista actual est\u00e1 implicando y en el que el papel del Estado es central por el respaldo y la promoci\u00f3n de esos procesos. Entre otros est\u00e1 la mercantilizaci\u00f3n y la privatizaci\u00f3n de la tierra, la expulsi\u00f3n forzosa de las poblaciones campesinas, la transformaci\u00f3n de la fuerza de trabajo en mercanc\u00eda, la supresi\u00f3n de formas de producci\u00f3n y consumo alternativas, el tr\u00e1fico de esclavos, la usura, la deuda p\u00fablica, el sistema de cr\u00e9dito, los derechos de propiedad intelectual, la biopirater\u00eda, la depredaci\u00f3n de los bienes ambientales globales (tierra, aire, agua), la mercantilizaci\u00f3n de las formas culturales, las historias y la creatividad intelectual. Todo se convierte en mercanc\u00eda, la tierra, el aire, el agua, la vida, la humanidad y todo lo que \u00e9sta pueda hacer, producir, crear y saber.<\/p>\n<p>Esa eliminaci\u00f3n del derecho a los bienes comunes es un punto central en el nuevo tablero. Ah\u00ed se encuentra la disputa, a partir de eso, de la aceptaci\u00f3n de esa desaparici\u00f3n o del rechazo a esa imposici\u00f3n se organizan un arriba y un abajo. Como lo han nombrado m\u00faltiples movimientos sociales los llamados gobiernos progresistas ah\u00ed terminan por ubicarse y por usar dobles discursos para acomodar sus promesas. El papel del Estado la mayor\u00eda de las veces ha terminado en la protecci\u00f3n de intereses privados en contra de los bienes comunes y de los derechos sociales, legitimando y encubriendo los modos de funcionamiento antes mencionados. Se sacrifica el inter\u00e9s com\u00fan y p\u00fablico por el inter\u00e9s privado y corporativo, los beneficios se privatizaron y los da\u00f1os se hicieron generales. As\u00ed la famosa idea\/ilusi\u00f3n de que el Estado tutela el bien com\u00fan cada vez se destruye m\u00e1s, la l\u00f3gica estatal y el uso de la ley cambiaron. Los actos que se requirieron para que esos procesos de acumulaci\u00f3n tuvieran lugar implicaron mecanismos, como los que enlista Harvey, que en muchos casos resultan en actos criminales.<\/p>\n<p>El entrelazamiento entre los intereses de empresas, corporaciones y Estados y el desdibujamiento de los l\u00edmites de lo que es vendible y lo que no, cre\u00f3 las condiciones para que los negocios m\u00e1s inhumanos tuvieran lugar. El inter\u00e9s corporativo llega con la pretensi\u00f3n de adue\u00f1arse de todo, aunque sea claro que eso implique la p\u00e9rdida de miles de vidas, el desplazamiento de comunidades enteras y sufrimiento, mucho sufrimiento. De ah\u00ed que estemos padeciendo lo que Banerjee (2008) llama el necrocapitalismo, pr\u00e1cticas capitalistas contempor\u00e1neas de acumulaci\u00f3n que implican despojo y sometimiento de la vida al poder de la muerte. Se impone una econom\u00eda pol\u00edtica en la que el negocio de la muerte puede tener lugar a trav\u00e9s de estados de excepci\u00f3n y en la que las entidades en este espacio colonial de excepci\u00f3n son disciplinadas mediante la violencia o \u00abcivilizados por la cultura\u00bb para normalizarse.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/cropw0h0bandera-focus-0-0-760-475.jpg_916636689.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-37180\" src=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/cropw0h0bandera-focus-0-0-760-475.jpg_916636689.jpg\" alt=\"\" width=\"784\" height=\"784\" srcset=\"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/cropw0h0bandera-focus-0-0-760-475.jpg_916636689.jpg 178w, https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/cropw0h0bandera-focus-0-0-760-475.jpg_916636689-150x150.jpg 150w\" sizes=\"(max-width: 784px) 100vw, 784px\" \/><\/a><\/p>\n<p>En este contexto la desigualdad no solo se manifiesta en los modos de sobrevivencia cotidianos sino en los mecanismos de control y de penalidad que se imponen a quienes tienen poder y a quienes no. Lo que Foucault llam\u00f3 gesti\u00f3n diferencial de los ilegalismos, que consist\u00eda en la din\u00e1mica de dar cierto campo de libertad a algunos y hacer presi\u00f3n sobre otros, generando una justicia de clase se hace m\u00e1s visible. La delincuencia se usa como un instrumento para administrar los ilegalismos, es una herramienta m\u00e1s del ejercicio de poder. En el caso de M\u00e9xico, que es donde tratar\u00e9 de asentar estas ideas, una vez que lo legal se comenz\u00f3 a desdibujar porque los intereses del mercado requirieron de la transgresi\u00f3n de leyes y preceptos constitucionales del tiempo de los derechos sociales, entonces se coloc\u00f3 el foco de atenci\u00f3n sobre lo\/as j\u00f3venes, pobres, rebeldes.<\/p>\n<p>Desde las dictaduras latinoamericanas escuchamos hablar de los cr\u00edmenes de Estado. Lo que hoy estamos presenciando en los estados llamados democr\u00e1ticos es la configuraci\u00f3n de Estados criminales. M\u00e9xico es una muestra de ello y al mismo tiempo se convierte en un tipo de advertencia. Lo que se configur\u00f3 en M\u00e9xico va m\u00e1s all\u00e1 de la cooptaci\u00f3n del Estado por el crimen organizado, no es solo la fusi\u00f3n de estructuras estatales con redes criminales. La \u201cconcesi\u00f3n\u201d de lo p\u00fablico y com\u00fan por el inter\u00e9s privado-corporativo provoc\u00f3 un entrelazamiento de intereses que requiri\u00f3 del crimen para funcionar porque los mecanismos legales resultaron insuficientes.<\/p>\n<p>Cada vez es m\u00e1s claro que la guerra contra las drogas en realidad fue una estrategia para tener mayor control social, para aparentar una legitimidad pol\u00edtica que era inexistente y para la apropiaci\u00f3n y explotaci\u00f3n de recursos naturales. Se fundieron intereses corporativos nacionales y trasnacionales legales e ilegales con la necesidad de Felipe Calder\u00f3n de legitimarse ante un pueblo que lo desconoc\u00eda como Presidente. La profunda crisis humana que tenemos en M\u00e9xico provocada por esa guerra evidenci\u00f3 lo que lat\u00eda dentro de las entra\u00f1as del Estado mexicano, esto no era solo la cooptaci\u00f3n del crimen organizado silenciada con pactos, lo que se desbord\u00f3 desde 2006 fue un Estado basado, sostenido y encarnado en el funcionamiento criminal de un sistema. La pol\u00edtica mexicana siempre estuvo basada en la pol\u00edtica de cobro de piso, de la mordida, del chivo expiatorio, del cobro de lealtades y de la consabida tortura. Junto con lo anterior, la herida que sigue sangrando y que no cierra ha sido la l\u00f3gica permanente de exterminio y despojo a los pueblos ind\u00edgenas. El genocidio y el ocultamiento de esa tragedia perpetua siempre ha sido criminal.<\/p>\n<p>Desde la \u00e9poca colonial la pol\u00edtica mexicana se configur\u00f3 de forma corporativa, como un modo de hacer pol\u00edtica que supuso el reconocimiento de derechos a cambio de lealtad y obediencia (Rhoux, 2005). En las ra\u00edces de esa pol\u00edtica se encuentra la garant\u00eda de protecci\u00f3n a cambio de beneficios, se establecen lealtades que sustentan pactos, acuerdos y encubrimientos para proteger esos beneficios incluso a costa de sangre. La garant\u00eda de protecci\u00f3n a cambio de lealtad y exclusividad, siempre oper\u00f3 en la pol\u00edtica mexicana. Esa \u201cprotecci\u00f3n\u201d es uno de los pilares de la criminalidad estatal y se volvi\u00f3 una pr\u00e1ctica com\u00fan del crimen organizado. La invenci\u00f3n de riesgos hecha por el estado que implica actos criminales provocados por el propio Estado establece modos de funcionar mafiosos (Tilly, 1985). Esa es la l\u00f3gica corporativa que sustent\u00f3 la pol\u00edtica mexicana y que seguimos viendo hasta hoy. Muchos de los modos que se instalaron en esa pol\u00edtica y que eran ejecutados por instituciones estatales luego fueron tomados por el crimen organizado, por el narco. Se agreg\u00f3 a ello la violencia m\u00e1s brutal y cruel pero la din\u00e1mica de la cu\u00e1l nace ese modo se fue enquistando durante d\u00e9cadas. Para tener un lugar para vender en la calle hab\u00eda que pagarle al cacique en cuesti\u00f3n, para poder vender en la plaza, para poder funcionar aparte de lidiar con la burocracia siempre fue necesaria la \u201cmochada\u201d1 a determinada persona. Esa din\u00e1mica de cobro de piso y de corrupci\u00f3n sistem\u00e1tica se recrea en las calles y en la \u201c m\u00e1s alta pol\u00edtica \u201d, incluso las elecciones siempre funcionaron as\u00ed.<\/p>\n<p>Los mexicanos sab\u00edamos que la corrupci\u00f3n y la impunidad eran cotidianas, incluso aceptadas. La falta de acceso a la justicia se hizo sistem\u00e1tica. Se sab\u00eda de los llamados pactos de impunidad que iban pasando de una presidencia a otra. Se viv\u00eda, se vive en carne propia el funcionamiento criminal sistem\u00e1tico que en silencio fue generando una gran pesadilla que hoy se materializa en por lo menos 234, 966 ejecuciones2, m\u00e1s de 86, 000 desapariciones reconocidas oficialmente, del a\u00f1o 2000 al 2019, han asesinado a m\u00e1s de 42 mil mujeres y desaparecido a m\u00e1s de 62 mil (Pastrana, 2021), M\u00e9xico se ha convertido en uno de los lugares m\u00e1s peligrosos del mundo para la\/os periodistas equiparable a zonas b\u00e9licas como Siria y Afganist\u00e1n3 y se han encontrado por lo menos 3 mil fosas. Las fosas, la b\u00fasqueda de cuerpos y los desaparecidos son un ejemplo brutal, aberrante, doloroso de todo lo que no se nombr\u00f3, de historias negadas, de ordenes inhumanas y estructuras ocultas.<\/p>\n<p>Si se revisan los actos criminales de los cuales fueron responsables los funcionarios p\u00fablicos encontraremos no solo los mencionados anteriormente (homicidios, desapariciones, feminicidios, tortura, violaciones sexuales) encontraremos tambi\u00e9n actos como el que ocurri\u00f3 en Veracruz con la aplicaci\u00f3n de quimioterapias falsas a ni\u00f1os enfermos de c\u00e1ncer en hospitales p\u00fablicos cuando era gobernador de ese estado Javier Duarte (Rivera, 2017). Encontraremos tambi\u00e9n cr\u00edmenes como el robo, el secuestro, el allanamiento, la extorsi\u00f3n, es decir actos atribuidos al crimen organizado y al crimen com\u00fan. As\u00ed poco a poco el Estado no solo requiri\u00f3 del crimen para funcionar sino que funcion\u00f3 de forma criminal. En el sentido de cometer cr\u00edmenes de forma sistem\u00e1tica por proteger intereses, para lograr mayor control social, acumulaci\u00f3n de capital y\/o de poder. Se implant\u00f3 una l\u00f3gica criminal materializada en la ejecuci\u00f3n de actos atroces, los actos m\u00e1s crueles e inhumanos realizados a los cuerpos no han sido solo eventos aprovechados para demostrar, normalizar y satanizar, sino actos montados para desestabilizar, crear coyunturas e imponer din\u00e1micas.<\/p>\n<p>El narcoestado es una manifestaci\u00f3n del Estado criminal, por eso hablar de narcoestado no es necesariamente el t\u00e9rmino que sirve para referirse a esta l\u00f3gica de funcionamiento criminal que motiva las pr\u00e1cticas estatales y dentro de las cuales el narcoestado es solo una de sus formas. Existen actos criminales estatales que no est\u00e1n involucrados con el narco ni con sus intereses. Adem\u00e1s, los negocios del narco ya no son solo los narc\u00f3ticos, como es sabido uno de sus \u201cfuertes\u201d es la trata de personas, la extorsi\u00f3n, el secuestro, el fraude y coincidentemente algunos grupos del crimen organizado se han enfocado en la extracci\u00f3n de recursos naturales. Las conexiones entre Estado y narco var\u00edan seg\u00fan los intereses del gobierno en curso. Las motivaciones en esas conexiones pueden ser por poder, por acumulaci\u00f3n, por la ejecuci\u00f3n de proyectos nacionales y trasnacionales, por legitimaci\u00f3n pol\u00edtica y algunas veces por una mezcla de todo. Es decir que el Estado criminal opera, se estructura y configura seg\u00fan los proyectos de cada gobierno y los personajes que llegan al poder.<\/p>\n<p>A esa realidad falta agregarle el car\u00e1cter represivo del Estado mexicano, las cuentas pendientes de Tlatelolco, de la llamada guerra sucia de los setenta y la guerra de contrainsurgencia que desde entonces continu\u00f3 y se acrecent\u00f3 tras el levantamiento zapatista con la pretensi\u00f3n de aislar a una de las luchas m\u00e1s importantes de M\u00e9xico y del mundo. Una vez m\u00e1s la articulaci\u00f3n de redes legales e ilegales (Calveiro, 2012) se mostr\u00f3 en el sistema represivo mexicano. Ah\u00ed est\u00e1n los antecedentes de las guardias blancas, los sicarios y los paramilitares. No es coincidencia que figuras tan \u201cejemplares\u201d como Genaro Garc\u00eda Luna hayan estado en las entra\u00f1as del aparato contrainsurgente en M\u00e9xico. La conexi\u00f3n entre las instituciones represivas y de inteligencia y los flujos criminales siempre ha sido muy cercana (lo mismo podemos ver con los Zetas). La guerra contra las drogas le sirvi\u00f3 al Estado para aislar rebeld\u00edas y generar din\u00e1micas en las que las masacres a comunidades organizadas contra la imposici\u00f3n de proyectos, la detenci\u00f3n, desaparici\u00f3n o ejecuci\u00f3n de un\/a luchador\/a social o defensor\/a del medio ambiente pasa desapercibida o se oculta en las cifras generales y aberrantes de muerte y atrocidad cotidianas.<\/p>\n<p>Dawn Paley (2018) afirma acertadamente que as\u00ed como la militarizaci\u00f3n formal pudo beneficiar a las corporaciones trasnacionales, tambi\u00e9n existen casos en los que la paramilitarizaci\u00f3n ligada a la guerra contra las drogas se despleg\u00f3 en regiones en las que la extracci\u00f3n de recursos era una actividad econ\u00f3mica central. Cada vez se hizo m\u00e1s notorio que existe una relaci\u00f3n entre los lugares donde hay mayor violencia y los lugares donde hay m\u00e1s intereses extractivos. Por ejemplo en Michoac\u00e1n el negocio detr\u00e1s del mineral de hierro se convirti\u00f3 en el principal negocio de las organizaciones criminales, desde ah\u00ed se \u201cexport\u00f3\u201d a Asia y para hacer eso posible se dieron importantes \u201cconexiones\u201d entre los grupos del crimen organizado, importantes empresarios y corporaciones \u201clegales\u201d (Correa, 2018).<\/p>\n<p>Desde 2006 se gener\u00f3 un circuito de actos criminales, el Estado mediante las fuerzas armadas y las distintas polic\u00edas cometi\u00f3 actos atroces de forma sistem\u00e1tica desencadenando la normalizaci\u00f3n de pr\u00e1cticas crueles y atroces que se multiplicaron, no solo porque el crimen organizado de los bandos contrarios respondi\u00f3 cometiendo m\u00e1s atrocidades sino por que se normaliz\u00f3 la muerte y la mutilaci\u00f3n en cr\u00edmenes comunes no organizados. Esto desencaden\u00f3 la crisis humana que tenemos hasta hoy en casi todo el territorio mexicano.<\/p>\n<p>Greer y McLaughlin (2017) hacen una clasificaci\u00f3n de los actos criminales de los Estados seg\u00fan su motivaci\u00f3n:<\/p>\n<p>1) Actos de criminalidad pol\u00edtica. En estos podemos ubicar el subsuelo de la pol\u00edtica mexicana, los fraudes, el robo de casillas, es decir todo un modo de operar de grupos e individuos que por tener el control pol\u00edtico y el poder cometen cr\u00edmenes.<\/p>\n<p>2) Criminalidad asociada con la seguridad y la fuerza policial. Aqu\u00ed podemos ubicar la larga lista de operativos contrainsurgentes y represivos. La tr\u00e1gica cifra de desaparecida\/os y ejecutada\/os producto de la guerra, los llamados levantones de las fuerzas armadas a civiles por entregar cifras diarias a sus mandos o por confundir personas (los llamados falsos positivos y los da\u00f1os colaterales).<\/p>\n<p>3) Criminalidad asociada con lo econ\u00f3mico. Los cr\u00edmenes de cuello blanco, que son ampliamente aceptados. Ahora vemos desfilar nombres de pol\u00edticos de distintos niveles que est\u00e1n implicados en este tipo de cr\u00edmenes. Las sentencias que reciben en M\u00e9xico quienes cometen este tipo de actos criminales ilustran la gesti\u00f3n diferencial de ilegalismos pues pueden estar encarcelados poco tiempo, pagar multas, regresar el dinero que robaron o negociar su libertad a cambio de dar informaci\u00f3n sobre lo\/as involucrados en sus redes de negocios. El trato diferenciado respecto a quienes no tienen cuello blanco es absurdamente preferencial.<\/p>\n<p>4) Criminalidad asociada con lo social y lo cultural. Los cr\u00edmenes de exterminio contra los pueblos ind\u00edgenas en M\u00e9xico han sido asunto de cada sexenio y se materializan de diversos modos pero nunca han dejado de ejecutarse. Tambi\u00e9n la guerra para lograr mayor control social ha sido motivaci\u00f3n de este tipo de cr\u00edmenes y la limpieza social que se recrudeci\u00f3 desde 2006 (en contra de j\u00f3venes, pacientes de centros de rehabilitaci\u00f3n, entre otros).<\/p>\n<p>Por la problem\u00e1tica del calentamiento global que vivimos de forma muy alarmante los \u00faltimos a\u00f1os podr\u00edan agregarse a esta clasificaci\u00f3n los cr\u00edmenes al medio ambiente y a la salud. Los asesinatos cometidos en M\u00e9xico contra defensores del medio ambiente comienzan a ser cotidianos y tienen los mismos patrones y motivaciones: limpiar el camino para la imposici\u00f3n de proyectos de extractivismo, los llamados proyectos de muerte que de llegar implican la afectaci\u00f3n de la vida y la salud p\u00fablica de comunidades enteras est\u00e1n detr\u00e1s de esos asesinatos. El ecocidio es un crimen asociado con el medio ambiente e impacta en la salud de poblaciones enteras, generalmente est\u00e1 implicada en estos cr\u00edmenes alguna estructura estatal, por otorgar permisos, por imponer planes o simplemente por no evitar que se cometa.<\/p>\n<p>Los cr\u00edmenes de Estado son solo algunos actos de los Estados criminales, no todos los Estados que cometen cr\u00edmenes de Estado funcionan sistem\u00e1ticamente de forma criminal. Los cr\u00edmenes de Estado son tambi\u00e9n llamados cr\u00edmenes de poder (Bailone, 2017), esos cr\u00edmenes implican estructuras criminales y son ejecutados desde el poder y existen los cr\u00edmenes de los poderosos es decir cr\u00edmenes cometidos en lo individual por poderosos, en el caso de M\u00e9xico hemos podido ver ambos tipos de cr\u00edmenes de forma cotidiana. Segato (2006) vincula los cr\u00edmenes de poder con los cr\u00edmenes patriarcales, los define como cr\u00edmenes que contribuyen a la retenci\u00f3n o manutenci\u00f3n, y la reproducci\u00f3n del poder. En ese tipo de cr\u00edmenes ubica dos posiciones, una es vertical, que es asim\u00e9trica de poder con sujeci\u00f3n (del perpetrador con su v\u00edctima) y la otra es horizontal que vincula al perpetrador con sus pares. Esa reproducci\u00f3n del poder es una motivaci\u00f3n importante y que tienen en com\u00fan estos cr\u00edmenes (de estado, de poder, de los poderosos y del patriarcado).<\/p>\n<p>Segato se refiere a los feminicidios de Ciudad Ju\u00e1rez como cr\u00edmenes corporativos, les llama cr\u00edmenes de segundo Estado, de Estado paralelo que asemeja con los cr\u00edmenes ejecutados en reg\u00edmenes totalitarios. En ambos casos comparten la caracter\u00edstica de los abusos del poder pol\u00edtico, los ubica muy cerca de los cr\u00edmenes de estado y de los cr\u00edmenes de lesa humanidad, donde el Estado paralelo que los produce no puede ser encuadrado porque se carece de categor\u00edas y procedimientos jur\u00eddicos eficientes para enfrentarlos. Esa carencia se puede ver de forma cada vez m\u00e1s repetida en los problemas de violencia y criminalidad que vivimos en diversos rincones del mundo. La necesidad de clarificar esas categor\u00edas y de verlas m\u00e1s claro se vuelve urgente.<\/p>\n<p>Un crimen de poder puede llegar a ser investigado en M\u00e9xico solo si le conviene a alg\u00fan otro poderoso o si hay alg\u00fan tipo de conveniencia pol\u00edtica. El pacto referido por Segato entre pares y la impunidad sistem\u00e1tica son una mezcla que complica profundamente la posibilidad de justicia. Hemos llegado a tal situaci\u00f3n de impunidad que casi cada instancia encargada de investigar obstruye el proceso. Ah\u00ed el asunto del poder es un componente fundamental para trabar o destrabar un caso. Eso funciona diferente en el caso de cr\u00edmenes de Estado simplemente porque el Estado no se va a autojuzgar. Existen tambi\u00e9n los casos en los que cr\u00edmenes de estado van de la mano de cr\u00edmenes del patriarcado. Un ejemplo claro es el caso de Atenco en el que polic\u00edas torturaron sexualmente a mujeres y cometieron m\u00faltiples violaciones graves de derechos humanos, cr\u00edmenes que por sus caracter\u00edsticas bien configuran un crimen de Estado. Desde el Presidente hasta las instancias municipales se reconoci\u00f3 el operativo y se ha encubierto durante a\u00f1os a los perpetradores y mandos de ese acto brutal. La tortura sexual en ese caso mostr\u00f3 el pacto entre pares y tuvo el objetivo de mandar un mensaje mediante el cuerpo de las mujeres. Los que ejecutaron la tortura fueron polic\u00edas, no fueron personas vestidas de civil ni fueron actos aislados. Lamentablemente podemos ver c\u00f3mo los cr\u00edmenes de poder y del patriarcado se han extendido hasta estos tiempos, lo acabamos de ver en Mactumatz\u00e1 (Chiapas con la tortura sexual a la que fueron sometidas las estudiantes detenidas) y en una larga lista de actos criminales de este tipo.<\/p>\n<p>Seg\u00fan un informe de la Comisi\u00f3n Mexicana para la Defensa y Promoci\u00f3n de los Derechos Humanos-CMDPDH (2019), las mujeres comenzaron a enfrentarse a otro tipo de violencia letal a partir de la \u201cguerra contra las drogas\u201d: los homicidios en el espacio p\u00fablico con armas de fuego. Esas formas de violencia y la normalizaci\u00f3n permanente de la atrocidad efectuada a los cuerpos de las mujeres hizo que la violencia aumentara. Esto y la impunidad son factores centrales en la terrible violencia contra las mujeres.<\/p>\n<p>El asunto de la impunidad es central en la din\u00e1mica de ilegalidad que se instal\u00f3 en M\u00e9xico y contribuye a lo que Huggins (2010) llama sistema de tortura de Estado en el que la impunidad es diferencial. La impunidad garantiza la consecuci\u00f3n de cr\u00edmenes y la tortura se vuelve cotidiana y casi abierta y aceptada. Para Huggins, la tortura no es producto de una administraci\u00f3n presidencial en particular, los cambios en el gobierno no eliminan la tortura de Estado, \u00e9sta es producto de una organizaci\u00f3n pol\u00edtica de los Estados que la convierte en normal. La impunidad diferencial puede permitir que a los perpetradores de bajo nivel se les llegue a castigar. Ah\u00ed tenemos la conocida figura del chivo expiatorio que se volvi\u00f3 una pr\u00e1ctica tan com\u00fan como la de presentar fotograf\u00edas de los detenidos con el material incautado, es decir se hizo sistem\u00e1tica y tan normalizada que en las escuelas de derecho se ense\u00f1a que la reina de las pruebas es la \u201cconfesi\u00f3n\u201d, por la tortura que siempre est\u00e1 detr\u00e1s. La naturaleza estructural y sistem\u00e1tica de la impunidad en M\u00e9xico ha sido constatada por diversas instancias internacionales, se sostiene de modos muy profundos en las instituciones encargadas de impartir justicia, es decir que cuando ocurre un hecho violatorio de derechos humanos o un crimen la respuesta \u201cnatural\u201d de la instituci\u00f3n desde la base de sus funcionario\/as hasta arriba es no resolver y cuando se trata de una figura p\u00fablica que cometi\u00f3 un crimen es absurdamente rotunda la inacci\u00f3n en la investigaci\u00f3n, es decir que se echa a andar todo un aparato y muchas veces no por consigna sino porque se instal\u00f3 un modo de funcionar en el que no se resuelve sino se obstruye y se oculta.<\/p>\n<p>Catorce a\u00f1os despu\u00e9s de que se iniciara esta guerra podemos ver como se deton\u00f3 un circuito imparable de violencia que sigue dejando cifras alarmantes y materializ\u00e1ndose en una crisis humana profunda. El ciclo de violencia est\u00e1 integrado por una siniestra suma de cr\u00edmenes de estado, cr\u00edmenes de poder, cr\u00edmenes de los poderosos y cr\u00edmenes patriarcales que se reproducen sistem\u00e1ticamente por la impunidad, la corrupci\u00f3n y la normalizaci\u00f3n de la crueldad. Un ciclo perverso y atroz se hizo cotidiano, se reproduce y muta.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de hacer este breve recorrido es necesario mencionar que tanto Felipe Calder\u00f3n, como Enrique Pe\u00f1a Nieto tienen denuncias en su contra, Calder\u00f3n ante la Corte Penal Internacional desde 2011 y Pe\u00f1a Nieto ante la Corte Internacional de Justicia desde 2018, ambos por cr\u00edmenes de lesa humanidad. Hay responsables directos de las atrocidades cometidas y detonadoras de la grave situaci\u00f3n por la que a\u00fan atraviesa M\u00e9xico. Es absolutamente burdo que a\u00fan se vea a estos personajes proponerse como opci\u00f3n pol\u00edtica. El perfilamiento que comienza a hacerse de posible candidata para la presidencia de Margarita Zavala (esposa de Calder\u00f3n) es un s\u00edmbolo de la impunidad y de la criminalidad sin l\u00edmites.<\/p>\n<p>No se puede hacer un recorrido de la realidad detr\u00e1s de la guerra y de la criminalidad estatal sin abordar el presente. En la administraci\u00f3n de L\u00f3pez Obrador la militarizaci\u00f3n ha ido en aumento, no solo se \u201cavanz\u00f3\u201d en la militarizaci\u00f3n de la seguridad y de las tareas polic\u00edacas con la creaci\u00f3n de la Guardia Nacional y con la aprobaci\u00f3n de la Ley de Seguridad que en la administraci\u00f3n de Calder\u00f3n y Pe\u00f1a Nieto no se pudo concretar. La Ley de Seguridad de L\u00f3pez Obrador se aprob\u00f3 a pesar de que exist\u00edan suficientes elementos que demostraban que las fuerzas armadas est\u00e1n preparadas tal vez para la guerra, no para hacer tareas de prevenci\u00f3n, disuasi\u00f3n o investigaci\u00f3n criminal por el alto \u00edndice de letalidad que representan (Nodho, 2018). Se coloc\u00f3 a los militares en una posici\u00f3n privilegiada para opinar sobre la vida p\u00fablica, participando en comit\u00e9s cient\u00edficos y en la administraci\u00f3n de proyectos de infraestructura. En pocas palabras se premi\u00f3 a los militares, a las fuerzas armadas responsables del mayor n\u00famero de violaciones graves de derechos humanos cometidas desde 2006. No se combate, no se investiga y se deja en la impunidad a las fuerzas armadas. El caso del General Cienfuegos que implic\u00f3 una cruzada diplom\u00e1tica y del cual ahora se mantiene absoluto silencio es una muestra de ello. En el caso de Ayotzinapa no basta con ver procesados a los bajos y medios mandos, hace falta una investigaci\u00f3n profunda enfocada en altos mandos militares. La intenci\u00f3n de incorporar la Guardia Nacional a la Secretar\u00eda de la Defensa Nacional demuestra tambi\u00e9n la decisi\u00f3n de militarizar la vida p\u00fablica y refleja la din\u00e1mica antes conocida de decir una cosa y hacer otra. Estos juegos de argumentar algo cuando se aprueba una ley que genera controversia para m\u00e1s tarde borrar lo antes dicho reproduce din\u00e1micas a\u00f1ejas y en el caso de la Guardia Nacional demuestra una vez m\u00e1s no solo que L\u00f3pez Obrador est\u00e1 decidido en la militarizaci\u00f3n como v\u00eda para enfrentar la crisis que se vive en M\u00e9xico sino en construir una fuerza militar entorno a \u00e9l. Esta creciente militarizaci\u00f3n y sacralizaci\u00f3n de las fuerzas armadas aunada al clima de criminalizaci\u00f3n de la cr\u00edtica es sumamente peligroso. El pretexto de descalificar a \u201cla oposici\u00f3n\u201d, metiendo a todo\/as en el mismo saco ha provocado un clima pol\u00edtico en el que la cr\u00edtica es considerada como reaccionaria y \u201ccontra\u201d, aunque quienes son cr\u00edticos lo hayan sido con los anteriores sexenios y hayan sido v\u00edctimas de ellos. Estos elementos y la creciente violencia contra la\/os defensora\/es ambientales y la imposici\u00f3n de proyectos extractivos generan el riesgo no solo de que siga la violencia y la impunidad sino de que la l\u00f3gica represiva y contrainsurgente estatal y no estatal encuentre nuevos modos de operar y de disfrazarse. Los da\u00f1os que ocasiona el crimen y el modo en que se definen los actos criminales reflejan la l\u00f3gica de funcionamiento pol\u00edtico y social. En esta llamada cuarta transformaci\u00f3n los da\u00f1os son atribu\u00edbles al da\u00f1o econ\u00f3mico, los cr\u00edmenes que est\u00e1n dispuestos a investigar son los de cuello blanco, \u00f3sea los cr\u00edmenes cometidos por estructuras estatales y\/o funcionarios m\u00e1s normalizados y aceptados. Los cr\u00edmenes que han ocasionado da\u00f1os sociales incluso masivos no son prioridad de este gobierno, el tema de la justicia es asunto menor. Hay dos aspectos que implican una continuidad en estos tres sexenios, la militarizaci\u00f3n y la imposici\u00f3n de Megaproyectos que parad\u00f3jicamente se llaman distinto aunque parten de planes muy viejos, como el corredor Trans\u00edstmico que era parte del Plan Puebla Panam\u00e1 de Vicente Fox.<\/p>\n<p>Por todo esto no podemos hablar de este tipo de cr\u00edmenes como asunto del pasado. La voluntad de desmantelar al Estado criminal no puede ser ret\u00f3rica, los pasos que se tomen en este sexenio pueden afianzar, debilitar o reconfigurar esas estructuras y din\u00e1micas.<\/p>\n<p><strong>La b\u00fasqueda de un nuevo modo de nombrar<\/strong><\/p>\n<p>La necesidad apremiante de encontrar nuevos modos de nombrar a los actos que est\u00e1n siendo cada vez m\u00e1s producidos y replicados nos est\u00e1 demostrando los l\u00edmites del derecho y de la defensa de derechos humanos. Seguir llamando violaciones graves de derechos humanos a las pr\u00e1cticas mencionadas es cada vez m\u00e1s insuficiente sobretodo porque se ha vuelto \u201caceptable\u201d o normal que un estado viole derechos humanos, como si hacerlo fuera parte de su tarea o fuera una consecuencia l\u00f3gica de su pr\u00e1ctica. Cuando un crimen de Estado provoca un da\u00f1o social profundo hablar de violaciones graves de derechos humanos no refleja la gravedad del acto. Hablar de crimen de Estado o crimen de poder no excluye que se hayan cometido violaciones de derechos humanos, lo que configura el crimen de Estado o de poder son las motivaciones del acto desde una estructura organizacional y la condena social que se da en torno a dicho acto. Es necesario hacer una diferenciaci\u00f3n en esa escala de da\u00f1os. Llamar crimen o violaci\u00f3n de derechos humanos a un acto depende del da\u00f1o causado socialmente, es decir a un grupo de personas, a comunidades enteras o a poblaciones de forma masiva. La relaci\u00f3n entre los da\u00f1os y el modo de llamar a los actos es muy importante comenzar a diferenciarla para lograr llamar de modo m\u00e1s preciso a quienes cometen sistem\u00e1ticamente este tipo de actos.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de padecer y ver im\u00e1genes crueles y aberrantes en la televisi\u00f3n, peri\u00f3dicos y redes sociales durante a\u00f1os, la desproporcionalidad en la condena social es aberrante. Llegamos al punto en el que estamos ahora, en el que mientras siguen siendo cotidianos los hallazgos de fosas despierta mayor indignaci\u00f3n social la agresi\u00f3n a un perro (decirlo no justifica el maltrato animal), se condena que se pinten edificios con consignas cuando diario matan de los modos m\u00e1s atroces a las mujeres y a\u00fan existen amplios sectores sociales que respaldan la militarizaci\u00f3n. La necesidad de \u201ctrabajar\u201d en la condena social y en la desnormalizaci\u00f3n de los actos criminales estatales contribuye a dejar de aceptar esos actos, a cambiar el modo de percibir a esas estructuras y a pensar en modos de detener la reproducci\u00f3n de esas pr\u00e1cticas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCriminolog\u00eda para estudiar la criminalidad estatal y los cr\u00edmenes del poder?<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfAs\u00ed que por qu\u00e9 hablar de crimen y criminales? No porque guste la palabra que ha servido como justificaci\u00f3n para criminalizar la pobreza, la juventud, la raza, todo lo contrario. Porque la palabra crimen ha servido para legitimar un sistema penal basado en el doble discurso, que como advirti\u00f3 Foucault (1976) pasa a ser uno de los instrumentos del poder, gener\u00e1ndose un circuito en un sistema que jam\u00e1s se interrumpe (pol\u00edtica-prisi\u00f3n-delincuencia). La criminolog\u00eda ha servido para fijar valores sociales y promover su aceptaci\u00f3n en aras de lograr el mantenimiento del \u201corden natural de las cosas\u201d, por eso una criminolog\u00eda que rompa con ello y parta de una l\u00f3gica opuesta es urgente.<\/p>\n<p>As\u00ed llegamos a la enorme necesidad de reapropiarnos de las palabras y de voltear el tablero. La ciencia que estudia a los actores criminales y sus actos es la criminolog\u00eda. La criminolog\u00eda tradicional y positivista le sirvi\u00f3 siempre al poder. Estableci\u00f3 perfiles racistas y eugen\u00e9sicos de lo\/as criminales, sent\u00f3 las bases para justificar el control social. Desde los sesentas surgieron corrientes que cuestionaron esas condiciones y poco a poco derivaron en cr\u00edticas al sistema, al orden. Se dieron pasos como el de concebir el acto criminal como un acto racional, no derivado de condiciones biol\u00f3gicas o de tipolog\u00edas f\u00edsicas. Se comenz\u00f3 a hablar de delitos de cuello blanco y se les comenz\u00f3 a estudiar. Se lleg\u00f3 desde esos otros modos de ver el crimen a la conclusi\u00f3n de que esos actos y el funcionamiento del sistema capitalista van de la mano. Surgieron teor\u00edas muy interesantes y novedosas que comenzaron a explorar en una criminolog\u00eda del Estado. As\u00ed que por ese camino trataremos de explorar la necesidad de pensar y entender los cr\u00edmenes de Estado y de poder como pistas para ir dilucidando lo que son los Estados criminales.<\/p>\n<p>Para comenzar a plantear estudios de criminolog\u00eda del Estado para este tipo de realidades parto de la idea de Estado como una relaci\u00f3n de dominaci\u00f3n organizada en un orden jur\u00eddico y coactivo en determinado territorio que se justifica bajo el discurso del bien general aunque en la pr\u00e1ctica las m\u00e1s de las veces sea del inter\u00e9s privado. La idea del funcionamiento de las normas como un sistema puro (Kelsen, 2010) resulta imposible en panoramas como estos. Reconocer que estas realidades van m\u00e1s all\u00e1 del horizonte de la legalidad y del derecho, que la deconstrucci\u00f3n es la justicia, no el derecho (Derrid\u00e1, 1994) es vital para seguir adelante.<\/p>\n<p>Para comenzar har\u00e9 un breve recuento de qu\u00e9 se supone que es un criminal. Retomo lo que dice Quinney (1970) sobre que no existe una definici\u00f3n absoluta, pues \u00e9sta depende de qu\u00e9 sistema legal se hable, por lo tanto es necesario verle de forma din\u00e1mica, seg\u00fan el sistema legal, social, econ\u00f3mico y cultural del que estemos hablando, es una definici\u00f3n de la conducta humana creada y autorizada por agentes en una sociedad organizada pol\u00edticamente. La formulaci\u00f3n y aplicaci\u00f3n de definiciones criminales es lo que vuelve criminal a una persona es decir que el crimen es creado. No es inherente a la conducta, es un juicio hecho por algunas de las acciones y caracter\u00edsticas de otros, es visto como resultado de un proceso que termina en la definici\u00f3n de personas y comportamientos como criminales.<\/p>\n<p>Antes de seguir es importante dejar claro que cuando se habla de delito se est\u00e1 ante un acto estipulado en la ley como tal, la ley establece lo que es delito. Para este art\u00edculo resulta m\u00e1s pertinente hablar de crimen, como un acto que da\u00f1a socialmente. La cuesti\u00f3n que hace que un acto sea considerado criminal es el da\u00f1o causado, a un grupo social, a la sociedad. Para Mclaughling (2001) el da\u00f1o es relativo a la naturaleza, gravedad y alcance del da\u00f1o. El crimen es puesta en crisis de lo com\u00fan, supone diferenciar unos actos de otros (Martyniuk, 2018).<\/p>\n<p>Las percepciones del crimen como comportamiento da\u00f1ino est\u00e1n inspiradas en la posici\u00f3n que uno ocupa tanto en el sistema social como en el espectro pol\u00edtico (Ruggiero, 2010) por eso se criminaliza seg\u00fan donde est\u00e1 una\/o parado, se criminaliza seg\u00fan la m\u00fasica que se escucha (por decirlo de alg\u00fan modo).<\/p>\n<p>En la llamada nueva criminolog\u00eda se us\u00f3 el t\u00e9rmino \u201cacto desviado\u201d para referirse de otro modo al crimen. Al usar ese concepto hac\u00edan alusi\u00f3n a que el individuo se aparta de la sociedad, se desv\u00eda de ella. Uno de los te\u00f3ricos de este concepto es Howard Becker, para quien \u201clos grupos sociales crean la desviaci\u00f3n al establecer las normas cuya infracci\u00f3n constituye una desviaci\u00f3n\u2026 Es desviado quien ha sido exitosamente etiquetado como tal, y el comportamiento desviado es el comportamiento que la gente etiqueta como tal (Becker, 2018: 28)\u201d.<\/p>\n<p>Este concepto del acto desviado es parte de las contribuciones de la teor\u00eda llamada del etiquetamiento, el acto de etiquetar coloca al actor en una situaci\u00f3n que le complica la vida cotidiana (Becker, 2018), la rutina normal y que lo lleva a realizar acciones \u201canormales\u201d. La etiqueta que se le aplica a ese actor marca una diferencia en el modo en que todos, actuar\u00e1n por consecuencia. Esto es muy cuestionable y es lo que se le ha hecho injustamente a j\u00f3venes y rebeldes, es lo que se hace cuando se habla de \u201csocialmente peligrosa\/so\u201d. Por eso es muy interesante usarlo con el Estado. Ser\u00eda deseable por lo menos complicarle la vida cotidiana a quienes se dedican a complicar la vida de poblaciones enteras.<\/p>\n<p>En paralelo a lo que fueron generando esas corrientes criminol\u00f3gicas surgieron ideas como la de Alesandro Baratta (1986) que sosten\u00eda que era necesario delinear una pol\u00edtica criminal alternativa, es decir una pol\u00edtica de las clases subalternas en el sector de la desviaci\u00f3n que consist\u00eda en hacer un an\u00e1lisis radical de los mecanismos y funciones del sistema penal en la sociedad capitalista. Inspirada en este asunto del control social surgi\u00f3 desde Latinoamerica la criminolog\u00eda de la liberaci\u00f3n, en esa aportaci\u00f3n cr\u00edtica la dominaci\u00f3n requiere del control social y para desenmarcarse de la criminolog\u00eda hecha en Europa y en pa\u00edses desarrollados, la criminolog\u00eda de la liberaci\u00f3n agrega como elemento central la neocolonizaci\u00f3n (Aniyar de Castro, 1985), esta criminolog\u00eda pretende hacer teor\u00eda cr\u00edtica del control social. Cuestiona la creaci\u00f3n de estereotipos clasistas de la\/os delincuentes y se\u00f1ala el desinter\u00e9s de la escuela tradicional criminol\u00f3gica en la delincuencia de las clases hegem\u00f3nicas. Desde ah\u00ed comenzaron a realizarse investigaciones sobre la delincuencia del poder, la violencia interestatal y transnacional. Existen importantes cr\u00edticas a la inercia colonial que se manifiesta en las corrientes criminol\u00f3gicas europeas y norteamericanas, se establece una correlaci\u00f3n entre los cr\u00edmenes de Estado, la teor\u00eda socio-jur\u00eddica y criminol\u00f3gica y el colonialismo (Osoria, 2016).<\/p>\n<p>Uno de los pioneros de la criminolog\u00eda del Estado fue Chambliss (1988) que emple\u00f3 el t\u00e9rmino cr\u00edmenes de Estado organizado para referirse a los actos definidos por la ley como criminales y cometidos por los agentes estatales en el cumplimento de sus deberes como representantes del Estado.<br \/>\nComo podemos ver para Chambliss se requiere de un acto definido por la ley como criminal. Esto ha sido objeto de discusi\u00f3n en esa \u00e1rea criminol\u00f3gica pues hay otras posturas que agregan m\u00e1s importancia al da\u00f1o social que causan que a lo que esta o no establecido en la ley. Por ejemplo el concepto de crimen de Estado de Kauzlarich (1995) lo define como un acto o pol\u00edtica ilegal o socialmente da\u00f1ina por omisi\u00f3n o comisi\u00f3n por un individuo o grupo de individuos en una instituci\u00f3n leg\u00edtima de gobierno, ejecutada para consumar los objetivos y metas de dicha instituci\u00f3n.<\/p>\n<p>Aunque existen ya varias reflexiones criminol\u00f3gicas sobre los Estados trato de terminar con una que puede servir como herramienta para identificar la configuraci\u00f3n de cr\u00edmenes de estado. Ward (2013) sugiere que para definir un crimen de Estado es necesario considerar tres cuestiones: \u00bfEl presunto comportamiento criminal es desviado en el sentido en que cierta expectativa social significativa condena el comportamiento y presiona al Estado para que desista?, \u00bfLa desviaci\u00f3n es organizacional, por ejemplo, llevada a cabo en la b\u00fasqueda de los objetivos organizacionales de una agencia estatal como la fuerza policial, m\u00e1s que por el comportamiento de unos pocos agentes de polic\u00eda \u201csinverg\u00fcenzas\u201d u otros oficiales? y \u00bfEl comportamiento viola los derechos humanos?<\/p>\n<p>Cuando se hace el ejercicio de contestar las tres preguntas anteriores en relaci\u00f3n a los actos cometidos por ejemplo por las fuerzas armadas en la guerra del narco se puede ver que los comportamientos de los agentes en cuesti\u00f3n no son aislados sino que indican que las torturas son parte de una pr\u00e1ctica \u201crecurrente, rutinaria, estandarizada y estructurada; develando que no se trata de una actuaci\u00f3n espont\u00e1nea, sino que forma parte de un plan o de una pol\u00edtica de las autoridades federales\u201d (CMDPDH, 2020: 27).<\/p>\n<p>Una caracter\u00edstica de estos cr\u00edmenes es la justificaci\u00f3n que se hace de ellos, generalmente se presentan como necesarios. Zaffaroni (2017) sugiere que para estudiar los cr\u00edmenes de Estado desde la criminolog\u00eda cr\u00edtica se les puede comenzar a analizar con las mismas t\u00e9cnicas de estudio que se usaron para estudiar a los \u201cdelincuentes juveniles\u201d, por ejemplo las cinco t\u00e9cnicas de Sykes y Matza en las que la justificaci\u00f3n juega un papel central. Hacer esto con las diversas t\u00e9cnicas que presenta la criminolog\u00eda es algo que puede ser viable para hacer criminolog\u00eda de los Estados.<\/p>\n<p>El asunto de la revictimizaci\u00f3n y de la criminalizaci\u00f3n de las v\u00edctimas de tortura, feminicidio, asesinato y desaparici\u00f3n en M\u00e9xico aparte de ser un problema muy generalizado es una muestra de la justificaci\u00f3n y la neutralizaci\u00f3n que hacen los perpetradores. Es grave el efecto que esto juega en la condena social, la idea de la\/o mataron por criminal, por respondon\/a, por que se lo busc\u00f3 es generalizada y lamentable. Los familiares de v\u00edctimas de este tipo de cr\u00edmenes no solo cargan con el dolor ocasionado por la p\u00e9rdida de su familiar o por el da\u00f1o que le causaron sino con la criminalizaci\u00f3n cotidiana que padecen loas familiares y la propia victima.<\/p>\n<p>Es importante mencionar que tambi\u00e9n existe el concepto de cr\u00edmenes contra el Estado a los que s\u00ed se les suele condenar y castigar. Eso lo podemos ver en la disposici\u00f3n de L\u00f3pez Obrador de juzgar por traici\u00f3n a la patria a los expresidentes. Se les podr\u00eda llegar a juzgar por esos cr\u00edmenes pero niega que Ayotzinapa haya sido un crimen de Estado. Es decir que se acepta que la actuaci\u00f3n en contra del Estado hay que castigarla pero no la actuaci\u00f3n contra la sociedad, contra los pueblos, contra la humanidad.<\/p>\n<p>La criminalidad estatal es particularmente grave por que quienes cometen el\/los actos criminales cuentan con el monopolio del uso de la fuerza y de los \u00f3rganos jurisdiccionales, lo que les ubica en una posici\u00f3n estrat\u00e9gica para ocultar sus actos. As\u00ed podemos concluir que los cr\u00edmenes de Estado son actos cometidos por agentes estatales que van m\u00e1s all\u00e1 de un acto aislado, manifiestan la voluntad del Estado, se garantizan por la impunidad y ocasionan da\u00f1o a muchas personas, a veces a poblaciones enteras. Son actos que provocan un da\u00f1o masivo, comunitario o social y atentan contra la vida, la libertad, la tranquilidad, la paz y la justicia. La pr\u00e1ctica sistem\u00e1tica de cr\u00edmenes de Estado, de cr\u00edmenes de poder, de cr\u00edmenes de los poderosos y del patriarcado genera Estados criminales. La herramienta que presenta la criminolog\u00eda puede servir para entender las motivaciones de esos actores criminales y los modos de configuraci\u00f3n de esas estructuras criminales para buscar modos de se\u00f1alarlos, de reaccionar ante ellos y de enfrentarlos. Hasta ahora hay esfuerzos, como algunos de los antes mencionados que analizan los cr\u00edmenes de Estado, de poder, etc. Trabajos enfocados en un an\u00e1lisis cr\u00edtico y rebelde de los Estados criminales, de sus caracter\u00edsticas, motivaciones, formas de estructurarse y de justificarse a\u00fan son casi inexistentes. La realidad est\u00e1 implicando nuevas pistas en ese campo.<\/p>\n<p>El asunto de se\u00f1alar es ponerle nombre a los actos y a los actores. Una criminolog\u00eda que no est\u00e9 al servicio del poder tiene que nombrar sin tapujos, sin encubrimientos, sin \u00e1nimo de afianzar \u201cel orden de las cosas\u201d. As\u00ed que partiendo de la necesidad de usar otras palabras podr\u00edamos cambiar criminalizaci\u00f3n por se\u00f1alamiento, no de un individuo sino de un acto y de una estructura. Aunque finalmente los actos son cometidos por individuos y esto pueda derivar en que uno de ellos sea procesado, lo cual tambi\u00e9n es necesario y que es reclamado con toda raz\u00f3n por los familiares de desaparecido\/as, ejecutado\/as. Esto puede permitir que la vieja pr\u00e1ctica del chivo expiatorio no resuelva el problema, pues como hemos visto en M\u00e9xico y en otras partes del mundo el Estado, como otras estructuras criminales lo hacen, est\u00e1 dispuesto a sacrificar a alguno de sus \u201cservidores\u201d para continuar con sus tareas e intereses. Si se logra concentrar la atenci\u00f3n de los actos en las estructuras, en la cadena de mando, en los beneficiados de los actos criminales entonces la estructura completa debe ser se\u00f1alada. El se\u00f1alamiento no es necesariamente legal, aunque ser\u00eda deseable que tras se\u00f1alar una estructura criminal hubiera implicaciones espec\u00edficas sobre esas personas.<\/p>\n<p>Las pistas que presentan estos esfuerzos criminol\u00f3gicos pueden ser una herramienta para los movimientos sociales, hace falta comenzar a generar nuevos c\u00f3digos, nuevas palabras, nuevos modos de nombrar, es necesario que al realizar an\u00e1lisis precisos de la criminalidad estatal y de poder se encuentren nuevos modos de enfrentarlos y de defendernos de ellos para seguir luchando, construyendo, viviendo.<\/p>\n<p>En el contexto de la pandemia del COVID-19 a nivel global se demostr\u00f3 la inocultable crisis provocada por el capitalismo y por el calentamiento global. Se hizo evidente todo lo que se desmantel\u00f3 con el neoliberalismo, se manifest\u00f3 de un modo brutal la p\u00e9rdida de los derechos sociales. La criminalidad del sistema est\u00e1 ah\u00ed, asoma su rostro y advierte su feroz amenaza. Los estados que se hicieron criminales responden a la din\u00e1mica de un sistema criminal. La desnormalizaci\u00f3n de esa aberrante realidad es urgente y se ha mostrado en las revueltas sociales, en las calles que arden de rabia con todo y la amenaza de contagio.<\/p>\n<p>Resuena en el mundo la frase: \u201cnos est\u00e1n matando\u201d que gritan desde Colombia, el movimiento de mujeres kurdas exige el inicio del proceso de reconocimiento del feminicidio como un crimen similar al genocidio, los se\u00f1alamientos por cr\u00edmenes de guerra y cr\u00edmenes de estado a Estados Unidos por lo que hicieron en Irak no han cesado, la pr\u00e1ctica genocida de Israel y la ejecuci\u00f3n de cr\u00edmenes de Apartheid contra Palestina es inocultable y amerita mayor condena, mayor respuesta. Poco a poco la realidad demuestra que algo ya no sirve, algo urge, algo estalla y no es un bomba tirada por un pueblo pobre, peque\u00f1o, explotado.<\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s lo\/as zapatistas nos hacen abrir los ojos, la llegada de la monta\u00f1a que naveg\u00f3 en el mar y arrib\u00f3 a Espa\u00f1a muestra que voltear todo al rev\u00e9s es posible, la historia se vuelve a escribir y los sue\u00f1os en medio de la pesadilla navegan a toda velocidad. As\u00ed que, \u00bfQu\u00e9 puede seguir?<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Aniyar de Castro, L. (1985) Fundamentos, aportes y l\u00edneas de desarrollo posibles de una criminolog\u00eda de la liberaci\u00f3n, Texto presentado al Primer Encuentro Venezolano sobre la Liberaci\u00f3n, Maracaibo: Instituto de Criminolog\u00eda de la Universidad del Zulia.<\/p>\n<p>Bailone, M. 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