{"id":47470,"date":"2021-08-07T10:38:55","date_gmt":"2021-08-07T14:38:55","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/inicio\/?p=47470"},"modified":"2021-08-07T10:38:55","modified_gmt":"2021-08-07T14:38:55","slug":"la-huelga-de-la-dignidad-medio-siglo-despues","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2021\/08\/07\/la-huelga-de-la-dignidad-medio-siglo-despues\/","title":{"rendered":"La huelga de la dignidad medio siglo despu\u00e9s"},"content":{"rendered":"<div>\n<p>Ren\u00e1n Vega Cantor, Luz \u00c1ngela N\u00fa\u00f1ez Espinel (Sin Permiso, 7-8-21)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"cols\">\n<p>Damos a conocer este avance porque durante los d\u00edas 5 y 6 de agosto del a\u00f1o mencionado los trabajadores afiliados a la Uni\u00f3n Sindical Obrera (USO) se tomaron La Refiner\u00eda de Barrancabermeja \u2012por primera y \u00fanica vez en su historia\u2012, paralizaron por varios d\u00edas la producci\u00f3n del crudo y con eso estremecieron a Colombia. Este es un peque\u00f1o homenaje a esa gesta obrera medio siglo despu\u00e9s, como parte de la necesaria recuperaci\u00f3n de las luchas de los sectores populares en Colombia.<\/p>\n<p>Este libro forma parte de la Biblioteca Diego Monta\u00f1a Cuellar, La USO, cien a\u00f1os de lucha y dignidad, que ha comenzado a editar diversas investigaciones, cl\u00e1sicas y nuevas, sobre la lucha de los trabajadores en Colombia, con particular \u00e9nfasis en las acciones del proletariado petrolero.<br \/>\nDamos a conocer un fragmento de la Introducci\u00f3n del libro, junto con la totalidad del cap\u00edtulo cuarto, consagrado al tema de la vida cotidiana durante la huelga.<\/p>\n<h3>1<\/h3>\n<p>Con motivo de conmemorarse 50 a\u00f1os de la huelga de los trabajadores petroleros, en agosto de 1971 en Barrancabermeja, publicamos este libro, que la reconstruye con cierto detalle. Este escrito rememora esa extraordinaria protesta obrera, como un homenaje a los trabajadores petroleros que la llevaron a cabo. La huelga de la dignidad, el t\u00edtulo de esta obra, resume sint\u00e9ticamente el aspecto central de la huelga de agosto de 1971, hace ya medio siglo.<\/p>\n<p>La dignidad, un gen que pareciera estar en v\u00edas de extinci\u00f3n en nuestro tiempo, recorre la huelga de 1971 de principio a fin, aunque eso poco se haya exaltado, m\u00e1s all\u00e1 de los escritos generados por los propios trabajadores al evocar esa lucha y el asesinato de Ferm\u00edn Amaya.<\/p>\n<p>Decimos que poco se destaca el asunto de la dignidad en el an\u00e1lisis de la huelga, porque se impuso de alguna manera la idea de que esa fue una lucha vulgarmente economicista \u2012por un almuerzo, se dec\u00eda\u2012 o aventurera \u2012porque se atrevi\u00f3 a paralizar la producci\u00f3n y a amenazar con ahorcar a algunos ingenieros de Ecopetrol\u2012. Esos calificativos superficiales y apresurados, en gran medida se basaban en el resultado inmediato de la protesta obrera, con 36 condenados en total a 286 a\u00f1os de c\u00e1rcel, 15 fugitivos, 150 despedidos, en fin, represi\u00f3n y calumnias a granel por parte del r\u00e9gimen y sus \u00e1ulicos de los medios de desinformaci\u00f3n. El peso de la derrota pesaba como una l\u00e1pida que imped\u00eda pensar la huelga de otra manera, a partir de lo radical y novedoso que tuvo, que la hizo excepcionalmente \u00fanica en la historia de las luchas de la USO. S\u00ed, cada huelga es \u00fanica e irrepetible y tiene sus propias caracter\u00edsticas, pero la de 1971 tiene elementos especiales que la diferencian de las dem\u00e1s, de antes y despu\u00e9s: el intento de detener la producci\u00f3n, con la par\u00e1lisis del funcionamiento de la Refiner\u00eda como un instrumento efectivo de presi\u00f3n y negociaci\u00f3n, el control efectivo durante 36 horas de las instalaciones del complejo industrial en su sede principal de Barrancabermeja, y el bloquear la represi\u00f3n del Estado y sus fuerzas armadas durante ese mismo lapso de tiempo, durante las cuales los ingenieros y administradores de Ecopetrol estuvieron a merced de los trabajadores. Gilberto Chinome, el s\u00edmbolo de la huelga de 1971, lo expreso con precisi\u00f3n muchos a\u00f1os despu\u00e9s:<\/p>\n<p>\u201cLos obreros se tomaron la Refiner\u00eda y la pusieron bajo su control, recuper\u00e1ndola para el pueblo aunque s\u00f3lo fuese simb\u00f3licamente. Adem\u00e1s, por primera vez, no s\u00f3lo se hab\u00eda detenido totalmente la producci\u00f3n, sino que los obreros abiertamente hab\u00edan retenido a algunos ingenieros vulner\u00e1ndoles las aureolas de intocables dentro del ambiente laboral\u201d(1).<\/p>\n<p>Medio siglo despu\u00e9s de los acontecimientos y con la suficiente perspectiva que nos brinda esa distancia temporal debemos mirar esta huelga con otros ojos, con los de los vencidos, tratando de comprender sus razones y sentires, sus sue\u00f1os, esperanzas y expectativas. Al respecto resulta necesario recordar la m\u00e1xima de Walter Benjamin: \u201cEncender en lo pasado la chispa de la esperanza es un don que solo se encuentra en aquel historiador que est\u00e1 compenetrado con esto: tampoco los muertos estar\u00e1n a salvo del enemigo si este vence. Y ese enemigo no ha cesado de vencer\u201d.<\/p>\n<p>Encender esa chispa de la esperanza requiere adue\u00f1arse de un recuerdo tal y como brilla en el \u201cinstante de un peligro\u201d, porque \u201cel peligro amenaza tanto a la permanencia de la tradici\u00f3n como a los receptores de la misma. Para ambos es uno y el mismo: el peligro de entregarse como instrumentos de la clase dominante. En cada \u00e9poca es preciso hacer nuevamente el intento de arranca la tradici\u00f3n de manos del conformismo, que est\u00e1 siempre a punto de someterla\u201d(2).<\/p>\n<p>Con estas sugerencias, intentamos en este libro cuestionar el conformismo con la derrota de la huelga de 1971, para arrancarle a ese conformismo la tradici\u00f3n de la lucha, del coraje y de la dignidad. Estos son los aspectos que deben rescatarse al efectuar una mirada panor\u00e1mica de ese acontecimiento, como lo hacemos en este libro.<\/p>\n<p>Esta huelga mostr\u00f3 a cada instante extraordinarios destellos de dignidad, entre los que vale recordar los m\u00e1s significativos. Esa dignidad incluye el factor precipitante de la huelga, el no aceptar que el cambio de un horario porque en forma desp\u00f3tica e inconsulta lo quieren y lo imponen los capataces del Estado y el capital, como aconteci\u00f3 el 26 de julio al modificarse la hora del almuerzo. Este hecho arbitrario evidenciaba un trato indigno a los obreros en el terreno de la alimentaci\u00f3n porque recordemos que continuamente, por el abrazador calor de Barrancabermeja, unos cuantos minutos de demora en servir el almuerzo significaba tener que digerir los alimentos en mal estado, incluso en proceso de descomposici\u00f3n, con las consecuencias que eso generaba para la salud de los trabajadores. Y, adem\u00e1s, la humillaci\u00f3n que eso supone para el trabajador.<\/p>\n<p>Y eso remit\u00eda a un problema de fondo, referido al incumplimiento de Ecopetrol en construir un casino adecuado para proporcionar un alimento sano y nutritivo a los trabajadores. Una chispa, en este caso el cambio de horario activaba un problema de fondo y de larga duraci\u00f3n que afectaba la vida de los trabajadores, y que por lo tanto no puede considerarse como una cuesti\u00f3n epis\u00f3dica o circunstancial.<\/p>\n<p>Entre esa\u00a0<em>dignidad<\/em>\u00a0sobresale la acci\u00f3n valerosa del joven trabajador Ferm\u00edn Amaya que tom\u00f3 un hidrante para mantener a raya a las tropas del Ej\u00e9rcito y por esa raz\u00f3n le dispararon a mansalva, quit\u00e1ndole la vida. Esa misma acci\u00f3n la realizaron decenas de trabajadores que en la ma\u00f1ana del 5 de agosto impidieron la entrada brutal del Ej\u00e9rcito a las instalaciones de la Refiner\u00eda, con todas las consecuencias imprevisibles que eso hubiera tenido, como una masacre.<\/p>\n<p><em>Dignidad<\/em>\u00a0la de los mil obreros que durante 36 horas se tomaron la Refiner\u00eda y dieron muestra fehaciente de su poder real como trabajadores y afrontaron con altivez el peligro que se respiraba en el ambiente, ante un posible ataque externo por parte del Ej\u00e9rcito. En ese contexto tan especialmente riesgoso sobresali\u00f3 la dignidad del trabajador Horacio Rueda, quien con un mechero se subi\u00f3 a una esf\u00e9rica, para demostrar de lo que eran capaces los obreros si los soldados intentaban penetrar violentamente en la Refiner\u00eda, al tiempo que con ese hecho mostraba el dolor y la indignaci\u00f3n que generaba el cobarde ataque que hab\u00eda sufrido Ferm\u00edn Amaya.<\/p>\n<p><em>Dignidad<\/em>\u00a0la de Gilberto Chinome en el Consejo Verbal de Guerra por sus desplantes, irreverencia, burlas y sarcasmos para denunciar al Estado colombiano y a sus cuerpos represivos. Esa dignidad de este trabajador \u2012que en 2005 fue asesinado por hordas paramilitares\u2012 le permiti\u00f3 defenderse y defender a los trabajadores durante doce horas en un encendido discurso, hasta que se le apag\u00f3 la voz. Tal discurso adquiere m\u00e1s importancia, porque ni la tortura ni la calumnia abland\u00f3 a Chinome y su gesto qued\u00f3 como un legado de dignidad.<\/p>\n<p><em>Dignidad<\/em>\u00a0la del trabajador Tito Silva, quien en el momento de la huelga se encontraba de vacaciones en su pueblo natal, y cuando regreso a integrarse al trabajo se encontr\u00f3 con el despido arbitrario y con la acusaci\u00f3n, por parte del Ej\u00e9rcito, de ser el trabajador que anduvo con un mechero encima de la esf\u00e9rica, por lo que fue condenado a tres a\u00f1os de c\u00e1rcel. Tito Silva, quien sab\u00eda a ciencia cierta el nombre del trabajador que hab\u00eda hecho esa acci\u00f3n y con el que ten\u00eda un extraordinario parecido f\u00edsico, nunca delat\u00f3 a su camarada de trabajo y acept\u00f3 con gallard\u00eda la condena.<\/p>\n<p><em>Dignidad<\/em>\u00a0la de Nora Delgado, la esposa de Ferm\u00edn Amaya, la que supo enfrentar con gallard\u00eda y coraje al Ej\u00e9rcito, que secuestro al moribundo trabajador y luego su cad\u00e1ver \u2012despu\u00e9s de fallecer en el Hospital Militar en Bogot\u00e1\u2012, neg\u00e1ndose a aceptar las \u201cexplicaciones\u201d oficiales que le dec\u00eda que su esposo hab\u00eda muerto porque era un antisocial, y por eso estaba justificado el aleve ataque que lo mat\u00f3. Resuenan las palabras de dignidad de Nora Delgado cuando le dijo a los miembros del Ej\u00e9rcito: \u201cNo sab\u00eda que en Ecopetrol recib\u00edan a antisociales\u201d.<\/p>\n<p><em>Dignidad<\/em>\u00a0la de aquellos trabajadores que, en medio de la persecuci\u00f3n y la calumnia, entendieron que era necesario escapar y no caer en las garras de la (in)justicia colombiana, y con gran dosis de ingenio huyeron de su amada Barrancabermeja, vestidos de mujeres o con ropas de campesinos.<\/p>\n<p>En fin, podr\u00edamos dar m\u00e1s ejemplos, pero no lo hacemos porque eso se encuentra detallado en los diversos cap\u00edtulos de este libro. Simplemente recalcamos la importancia que adquiere la dignidad en este tipo de luchas de los trabajadores. Como lo ha resaltado James Scott\u00ad: \u201cEn el caso de la clase obrera contempor\u00e1nea, parece que el menosprecio de la dignidad, la vigilancia estrecha y el control del trabajo tienen por lo menos tanta importancia en los testimonios sobre la opresi\u00f3n como las preocupaciones mas especificas sobre empleo y remuneraci\u00f3n\u201d(3).<\/p>\n<p>Eso quiere decir que el an\u00e1lisis hist\u00f3rico y sociol\u00f3gico de las luchas de los trabajadores debe fijarse con atenci\u00f3n en aquellos elementos que involucran la lucha por la dignidad, porque es bueno se\u00f1alar que la gente protesta por m\u00faltiples razones, donde se combinan elementos materiales y simb\u00f3licos, los \u00faltimos de los cuales a veces pasan desapercibidos, aunque son el fermento espiritual y cultural de la lucha de pueblos y trabajadores.<\/p>\n<h3>2<\/h3>\n<p>VIDA COTIDIANA DURANTE LA HUELGA<\/p>\n<p class=\"has-text-align-right\">\u201cLa lucha de clases [\u2026] es la lucha por las cosas toscas y materiales, sin las cuales no hay cosas finas ni espirituales. Estas \u00faltimas, sin embargo, est\u00e1n presentes en la lucha de clases de una manera diferente [\u2026] Est\u00e1n vivas en esta lucha en forma de confianza en s\u00ed mismo, de valent\u00eda, de humor, de astucia, de incondicionalidad, y su eficacia se remonta en la lejan\u00eda del tiempo\u201d.<\/p>\n<p class=\"has-text-align-right\">Walter Benjamin, Sobre el concepto de historia. Tesis y fragmentos, Editorial Piedras de Papel, Buenos Aires, 2007, p. 24.<\/p>\n<p>La huelga de 1971 dur\u00f3 18 d\u00edas, siendo su punto nodal la toma de la Refiner\u00eda, de 36 horas, entre los d\u00edas 5 y 6 de agosto. Por esta circunstancia, el an\u00e1lisis de la vida cotidiana durante la huelga puede dividirse en dos momentos: el de la toma de la Refiner\u00eda y lo acontecido afuera, cuando los trabajadores hab\u00edan salido del complejo petrolero en Barrancabermeja. De todas maneras, en cualquiera de estos dos momentos la vida cotidiana de los trabajadores, y del conjunto de la poblaci\u00f3n de Barrancabermeja dada la enorme influencia de los obreros de Ecopetrol en la sociedad local, adquiere ribetes de excepcionalidad, porque una huelga rompe con la normalidad vigente, as\u00ed sea por unos cuantos d\u00edas. Adicionalmente, una huelga en Colombia es doblemente excepcional, porque aparte de esa ruptura de la cotidianidad que genera la par\u00e1lisis de las actividades laborales, la represi\u00f3n de la protesta social tiene como consecuencia que los sujetos que participan en una protesta laboral afronten un riesgo permanente, ante el asedio de las fuerzas represivas del Estado, algo as\u00ed como moverse en el filo de una navaja.<\/p>\n<p>EN LA REFINER\u00cdA<\/p>\n<p>Dentro de la Refiner\u00eda los d\u00edas 5 y 6 de agosto los trabajadores fueron el poder real, en la verdadera dimensi\u00f3n del t\u00e9rmino. Fueron el poder porque su conocimiento y sus saberes t\u00e9cnicos determinaron la par\u00e1lisis del complejo industrial por \u00fanica vez en su historia, pero al mismo tiempo fueron poder porque controlaban todo lo que suced\u00eda dentro de la Refiner\u00eda.<\/p>\n<p>Esas 36 horas, que en t\u00e9rminos normales es una breve fracci\u00f3n temporal, en condiciones excepcionales, ante el riesgo y miedo de ser atacados en cualquier momento por el Ej\u00e9rcito, se volvieron una eternidad. Y esta dilataci\u00f3n temporal implic\u00f3 que quedar\u00e1 tiempo libre, a una gran parte de los trabajadores. Unos estaban dedicados a detener las m\u00e1quinas, en los que gastaron muchas horas por los procesos t\u00e9cnicos que se requieren para que eso se haga bien y sin riesgo para los operarios y sin da\u00f1ar las m\u00e1quinas; otros trabajadores vigilaban y estaban atentos a cualquier se\u00f1al de un posible ingreso y agresi\u00f3n por parte del Ej\u00e9rcito; pero quedaban \u201clibres\u201d otro grupo grande de trabajadores, la mayor\u00eda, que buscaba qu\u00e9 hacer y c\u00f3mo quemar el tiempo que en tiempos normales dedicaban a trabajar.<\/p>\n<p>En primer lugar, el asunto era conservar fuerzas y energ\u00eda, es decir, alimentarse. Como prueba que la toma de Refiner\u00eda fue preparada, a los trabajadores se les hab\u00eda dicho que llevaran su propio lunch, y gran parte de ellos llev\u00f3 s\u00e1ndwiches, pan, enlatados y mucha agua, para aguantar una previsible larga ocupaci\u00f3n. Eso signific\u00f3 que los trabajadores no pasaron hambre durante esas eternas 36 horas y pudieran departir con otros compa\u00f1eros, hablado y mamando gallo durante ciertos momentos en que tomaban sus refrigerios.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el d\u00eda 5 a las cinco de la tarde circul\u00f3 de repente una ambulancia que llevaba en su interior una gran cantidad de alimentos, que nutrieron a los trabajadores durante el primer d\u00eda de la toma de Refiner\u00eda. Un trabajador lo recordaba en estos t\u00e9rminos:<\/p>\n<p class=\"has-text-align-right\">\u201cA las cinco de la tarde lleg\u00f3 una ambulancia y la sorpresa es que en adentro ven\u00edan unas ollas con arvejas y arroz, que hab\u00edan tra\u00eddo del casino. No s\u00e9 si era que la hab\u00edan preparado especialmente para los huelguistas o si hab\u00eda quedado del almuerzo que hab\u00eda alcanzado a cocinar. Lo cierto es que un compa\u00f1ero, N\u00e9stor Ni\u00f1o, apareci\u00f3 manejando la ambulancia y feliz el hombre pues adentro ven\u00edan las ollas con arroz y arveja. Y a servirlas. Como no ten\u00edamos platos, nos quit\u00e1bamos el casco y all\u00ed servimos y comimos a manotadas. Uno con hambre no se regodea y pasamos el d\u00eda con eso\u201d(4).<\/p>\n<p>En segundo lugar, en el resto de tiempo libre realizaron algunas acciones, tal como la de aprender a manejar autom\u00f3vil, como lo recuerda un trabajador: \u201cPara mantener ocupada la mente, \u2018bueno, \u00bfqu\u00e9 hacemos? Y mucha gente dijo, bueno, vamos a aprender a manejar carro. Eso manejaron carro hasta que agotaron la gasolina. Dejaron carros botados en un lado y en otro\u201d(5). Esto adquiere sentido si nos situamos en el contexto de hace medio siglo, cuando era raro que un obrero tuviera autom\u00f3vil propio, y m\u00e1s en Barrancabermeja donde el medio de locomoci\u00f3n cotidiano de los trabajadores era la bicicleta. Aprender a conducir, en el momento de la toma de La Refiner\u00eda, tiene el sentido de expropiar un saber que en ese momento era exclusividad de los ingenieros y directivos administrativos de Ecopetrol, un conocimiento referido al hecho de poseer autom\u00f3vil propio, en esa \u00e9poca una clara distinci\u00f3n de clase. Adquir\u00eda mucho m\u00e1s sentido el car\u00e1cter de expropiaci\u00f3n, as\u00ed fuera temporal, al utilizar los carros que se encontraban en los parqueaderos de La Refiner\u00eda, porque eso se hac\u00eda sin pedirle permiso a nadie, ni indagar a quienes pertenencia esos veh\u00edculos.<\/p>\n<p>Pero el hecho que qued\u00f3 grabado por siempre en la mente de la generaci\u00f3n de obreros que estaban dentro de la Refiner\u00eda fue uno que rebas\u00f3 la imaginaci\u00f3n, que alcanz\u00f3 niveles macondianos, cuando el trabajador Horacio Rueda realiz\u00f3 un hecho inusitado, fuera de lo com\u00fan, al tomar una mechera, una especie de tea, y se subi\u00f3 a una esfera gigante que estaba dentro de La Refiner\u00eda. Eso no hab\u00eda sucedido nunca y despu\u00e9s jam\u00e1s volvi\u00f3 a acontecer, es un hecho \u00fanico e irrepetible. Al respecto nos cont\u00f3 Fernando Acu\u00f1a:<\/p>\n<p class=\"has-text-align-right\">\u201cHab\u00eda momentos en que con m\u00e1s fuerza se present\u00eda que el ej\u00e9rcito iba a atacar, sobre todo en la noche. Nosotros \u00e9ramos m\u00e1s fuertes de d\u00eda y \u00e9ramos conscientes de la debilidad de la noche. Entonces surg\u00edan propuestas como esta: \u201cSi avanzan hasta all\u00e1, prendemos el mech\u00f3n para acabar toda esta mierda\u201d. Pero nosotros no ten\u00edamos como medir si ese tipo de mensajes generaban un impacto del otro lado. Dentro de nosotros mismos nos d\u00e1bamos fuerza. Lo del mech\u00f3n es impactante, porque uno est\u00e1 formado de que no haya candela dentro de la empresa, est\u00e1 prohibido fumar, los tel\u00e9fonos son antiexplosivos, porque cuando el tel\u00e9fono suena est\u00e1 habiendo un corto dentro del tel\u00e9fono, los bombillos tienen una bombona especial porque cuando se prende un bombillo hay un corto interno. Si se ve a un tipo con un mech\u00f3n ve cerquita el riesgo de que se presente una explosi\u00f3n o un incendio. Y alguien mostrando esa intencionalidad, eso le da moral a la gente y se supone que aterroriza al contendor. Pero son gajes del oficio\u201d(6).<\/p>\n<p>Un hecho como este no iba a pasar desapercibido para los directivos de Ecopetrol que despidieron a un trabajador, al que responsabilizaron de esa acci\u00f3n. Sin embargo, el trabajador despedido, Tito Silva, no fue el protagonista de esa acci\u00f3n, algo imposible para \u00e9l de realizar, por la elemental raz\u00f3n de que ese d\u00eda \u00e9l no estaba ni en Barrancabermeja ni dentro de La Refiner\u00eda, porque se encontraba en per\u00edodo de vacaciones. Ese trabajador fue despedido, pero \u00e9l lo acept\u00f3 como forma de solidarizarse con el trabajador que se hab\u00eda montado en la esfera con la mechera:<\/p>\n<p class=\"has-text-align-right\">\u201cEsa es una de las an\u00e9cdotas m\u00e1s dicientes del paro. \u00c9l en esos momentos lo que muestra es una mechera de petr\u00f3leo, de esas que exist\u00edan en esa \u00e9poca, que tra\u00edan a un indio y a unas mujeres pintadas, desnudas, pintadas. Y claro, una mechera de esas se enciende encima de eso y desaparece a media refiner\u00eda. De eso era consciente el muchacho, pero al calor de los acontecimientos esa fue su forma de colaborar con la huelga.<\/p>\n<p class=\"has-text-align-right\">Un helic\u00f3ptero militar toma una pel\u00edcula del compa\u00f1ero y la foto se asemeja mucho al del compa\u00f1ero Tito Silva que fue despedido. El compa\u00f1ero Tito Silva se hallaba en vacaciones, cuando regres\u00f3 de vacaciones, y fue a entrar, le dijeron: \u201cUsted no tiene su cargo, usted est\u00e1 despedido\u201d. Y \u00e9l dijo: \u201cPero si yo estaba en vacaciones, yo estaba en mi pueblo\u201d. Y le dijeron: \u201cAqu\u00ed est\u00e1 la foto, ese es usted no lo puede negar\u201d. Era un compa\u00f1ero casi id\u00e9ntico a \u00e9l, parecido, el doble. Ese era el doble de Tito y dentro de su valor, dentro de su coraje el compa\u00f1ero acept\u00f3 del destino para no perjudicar al otro compa\u00f1ero que hab\u00eda estado en esa esfera. Hoy en d\u00eda no s\u00e9 cu\u00e1ntos a\u00f1os tendr\u00e1 el compa\u00f1ero, ya estar\u00e1 pensionado, no s\u00e9 d\u00f3nde vive, si yo quisiera contar pues contar\u00eda eso, y seguro que les cuenta a sus hijos la an\u00e9cdota\u201d(7).<\/p>\n<p>De un momento tan riesgoso se desprende, de un lado, la represi\u00f3n estatal, pero de otro lado emerge una aut\u00e9ntica solidaridad de clase, hasta el punto de que el trabajador despedido acepta esa situaci\u00f3n, porque sabe que no puede delatar a un compa\u00f1ero que efectu\u00f3 tama\u00f1a acci\u00f3n dentro de La Refiner\u00eda, en la hist\u00f3rica toma del 5 y 6 de agosto de 1971. E incluso esa solidaridad adquiere tal sentido de compromiso que es una clara muestra de dignidad, porque ese trabajador, Tito Silva, fue condenado a tres a\u00f1os de c\u00e1rcel, los que asumi\u00f3 sin delatar al compa\u00f1ero que hab\u00eda subido a la esfera con la mechera en la mano.<\/p>\n<p>No pod\u00eda faltar el humor negro de los trabajadores dentro de las instalaciones y en medio de la tensi\u00f3n que generaba el temor de una probable incursi\u00f3n militar y una posible masacre. En medio de ese ambiente tenso resulta risible esta an\u00e9cdota que sucedi\u00f3 en El Centro, pero que reflejaba la tensi\u00f3n que sent\u00edan en carne propia los trabajadores ante la incertidumbre sobre la suerte de sus compa\u00f1eros de Barrancabermeja: \u201cun ingeniero dice que est\u00e1 malo de las am\u00edgdalas, entonces se levanta un compa\u00f1ero de la grama ah\u00ed de la planta, saca un machete que ten\u00eda ah\u00ed, y dice: \u2018qui\u00e9n es el ingeniero que est\u00e1 enfermo pa\u2019 operarlo\u2019. Ese ingeniero se desmay\u00f3, apenas vio toda esa rula toda oxidada\u201d(8).<\/p>\n<p>Esta an\u00e9cdota sirve para mostrar que durante esas 36 horas que dur\u00f3 la toma de Refiner\u00eda tambi\u00e9n se alter\u00f3 la vida cotidiana de los mandamases de Ecopetrol en ese complejo industrial, el conjunto de administradores, ingenieros y personal de \u201c\u00e9lite\u201d. Este sector social llevaba una vida diferente a la de los trabajadores, por sus condiciones laborales, salarios, jornada de trabajo, ubicaci\u00f3n de sus viviendas en un barrio especial, separado y diferenciado del resto de la poblaci\u00f3n de Barrancabermeja. Adem\u00e1s, de estas condiciones materiales de vida, distintas a las de los obreros, la mayor parte de esos administradores se caracterizaba por un despotismo a flor de piel, lo que significaba tratar mal a los obreros, perseguirlos en muchas ocasiones, hacerles la vida imposible y mostrar a cada rato su pretendida superioridad.<\/p>\n<p>Esto se vio s\u00fabitamente alterado, y en forma fugaz, el 5 y 6 de agosto, porque en ese breve momento se alteraron los roles, como en el carnaval, y los administradores estuvieron sometidos al poder de los obreros, tuvieron que obedecerlos e incluso vivieron por unas cuantas horas en unas condiciones que ninguno de ellos jam\u00e1s hab\u00eda imaginado, entre ellas dormir en el suelo, soportar a las hormigas y otros insectos. Un obrero nos lo record\u00f3 de esta manera:<\/p>\n<p class=\"has-text-align-right\">\u201cEn la noche del d\u00eda cinco los directivos pasaron muy mala noche. Los bajaron de las canecas y se los llevaron como rehenes al grupo de mantenimiento: a unos los acostaron en el suelo, donde los picaban las hormigas y los zancudos, y tome hijo de no s\u00e9 cu\u00e1ntas pa que vea como es que esto. Eduardo Esca\u00f1o, uno de los retenidos, llamaba por tel\u00e9fono al gerente: \u201cVenga, hijo de no s\u00e9 qu\u00e9, para que vea como estamos nosotros, usted nos va a hacer matar, usted nos va a dejar aqu\u00ed, \u00bfpor qu\u00e9 nos deja solos?\u201d. Y el tipo lloraba. Despu\u00e9s Eduardo Esca\u00f1o estuvo en tratamiento siqui\u00e1trico, y esa noche demostr\u00f3 que estaba mal emocionalmente, rega\u00f1aba al gerente y lo insultaba feo.<br \/>\nEsta fue una especie de desquite de los trabajadores con los directivos, porque estos se portaban muy mal y trataban a las patadas a los obreros\u201d(9).<\/p>\n<p>Dada la radicalidad social y pol\u00edtica impl\u00edcita en la toma de la Refiner\u00eda, que alter\u00f3 brevemente el orden del capitalismo l\u00edneas adentro de la malla, era obvio que eso tambi\u00e9n deb\u00eda modificar de alguna manera la vida cotidiana de los administradores de la empresa en ese breve tiempo, como en efecto sucedi\u00f3 cuando los trabajadores fueron el poder real dentro de la Refiner\u00eda. Los efectos de esa alteraci\u00f3n a largo plazo fueron diversos: algunos directivos sufrieron desajustes psicol\u00f3gicos y debieron recurrir al siquiatra; otros evidenciaron su odio de clase contra los trabajadores y pidieron venganza, postura en la que se encontraba el Estado, el Ej\u00e9rcito y los medios de comunicaci\u00f3n dominantes. Esa venganza se expres\u00f3 en las represalias que soportaron decenas de trabajadores, que fueron despedidos de la empresa, juzgados en un arbitrario Consejo Verbal de Guerra, que corri\u00f3 por cuenta del Ej\u00e9rcito, condenados a pagar largas cadenas de prisi\u00f3n e incluso esos trabajadores fueron expulsados de Barrancabermeja y se les prohibi\u00f3 regresar al municipio durante varios a\u00f1os. Es decir, se les impuso la pena del ostracismo, un delito que no exist\u00eda en la legislaci\u00f3n colombiana de esa \u00e9poca, ni tampoco existe hoy en d\u00eda.<\/p>\n<p>FUERA DE LA REFINER\u00cdA<\/p>\n<p>Como parte de la vida cotidiana de la huelga, que dur\u00f3 18 d\u00edas, fuera de La Refiner\u00eda deben destacarse tres cuestiones. Una relacionada con la m\u00fasica, con la canci\u00f3n que se convirti\u00f3, en forma espont\u00e1nea, en el himno de la huelga; otra referida a una serie de an\u00e9cdotas de algunos trabajadores cuando se escondieron y escaparon a la persecuci\u00f3n militar; y una tercera sobre el entierro simb\u00f3lico de Ferm\u00edn Amaya en la ciudad de Barrancabermeja.<\/p>\n<p><strong>El himno de la huelga<\/strong><\/p>\n<p>La huelga de 1971 tuvo su propio himno, la canci\u00f3n No trabajo m\u00e1s. Esta surgi\u00f3 externamente al mundo laboral, ya que fue una creaci\u00f3n del musico bogotano Sergio Torres, quien la compuso para participar en el Segundo Festival de la Canci\u00f3n Protesta Coco de Oro, que se llev\u00f3 a cabo en la isla de San Andr\u00e9s, en junio de 1971. Esa pieza result\u00f3 ganadora de ese concurso, y en tercer lugar qued\u00f3 la canci\u00f3n Caf\u00e9 y petr\u00f3leo, otro disco que resonara en ese a\u00f1o y en los a\u00f1os venideros en la zona petrolera de Barrancabermeja.<\/p>\n<p>La adopci\u00f3n de esa canci\u00f3n como himno de la huelga fue una apropiaci\u00f3n simb\u00f3lica y cultural de los trabajadores petroleros de Barrancabermeja porque consideraron que su contenido se adecuaba a su lucha. Conocieron su m\u00fasica, justamente, porque al haber resultado ganadora del Coco de Oro tuvo alguna difusi\u00f3n en la radio y la televisi\u00f3n, ya que su autor la grab\u00f3 y se present\u00f3 a varios programas faranduleros en la televisi\u00f3n. Esa tonada estaba sonando en el pa\u00eds en julio y agosto de 1971 en el momento en que estall\u00f3 la huelga. Esta coincidencia facilit\u00f3 su apropiaci\u00f3n por los trabajadores, que la empezaron a tararear, porque adem\u00e1s es una cumbia con un ritmo festivo y pegajoso, muy adecuado para el contexto cultural de Barrancabermeja y los petroleros, muy influido por la m\u00fasica tropical de la costa atl\u00e1ntica. La letra de la canci\u00f3n dice as\u00ed:<\/p>\n<p class=\"has-text-align-center\">CORO:<br \/>\nNo trabajo m\u00e1s,<br \/>\nPa ning\u00fan patr\u00f3n<br \/>\nSolo espero ya,<br \/>\nLa revoluci\u00f3n. (bis)<\/p>\n<p class=\"has-text-align-center\">I<br \/>\nHace mucho tiempo estoy (bis)<br \/>\nTrabajando como un esclavo<br \/>\nY mi forma de vivir, (bis)<br \/>\nComiendo mal y sin un centavo.<br \/>\nPor eso:<br \/>\nNo trabajo m\u00e1s\u2026(coro)<br \/>\nII<br \/>\nVivo en humilde ranchito (bis)<br \/>\nTengo mujer y cuatro hijitos<br \/>\nY no gano para darles (bis)<br \/>\nSiquiera un buen desayunito<br \/>\nPor eso:<br \/>\nNo trabajo m\u00e1s\u2026(coro)<br \/>\nIII<br \/>\nTrabajo arando la tierra<br \/>\nPa sembrar el algod\u00f3n<br \/>\nMientras las utilidades<br \/>\nLas disfruta mi patr\u00f3n.<br \/>\nPor eso:<br \/>\nNo trabajo m\u00e1s\u2026 (coro)<\/p>\n<p class=\"has-text-align-center\">IV (bis)<br \/>\nTrabajo en las petroleras<br \/>\nCon ese calor minero<br \/>\nLas empresas extranjeras<br \/>\nSe llevan nuestro dinero.<br \/>\nPor eso:<br \/>\nNo trabajo m\u00e1s\u2026(coro) (bis).<\/p>\n<p>Esta canci\u00f3n fue un \u00e9xito musical en su momento, hasta el punto de que fue grabada por la orquesta Los Mel\u00f3dicos de Venezuela, pero con una caracter\u00edstica particular, ya que se suprimi\u00f3 la estrofa que alud\u00eda a la explotaci\u00f3n petrolera, que dice as\u00ed:<\/p>\n<p class=\"has-text-align-center\">Trabajo en las petroleras<br \/>\nCon ese calor minero<br \/>\nLas empresas extranjeras<br \/>\nSe llevan nuestro dinero.<\/p>\n<p>Esto significaba que la \u201ccorrecci\u00f3n pol\u00edtica\u201d llevaba a que unos m\u00fasicos comerciales en Venezuela adoptaran un disco muy pegajoso que estaba sonando a todo dar en 1971, pero que en su pa\u00eds era mejor darlo a conocer sin el comprometedor verso sobre la explotaci\u00f3n petrolera. Pero en sentido contrario, para mostrar los diversos intereses en juego, ese verso suprimido en la versi\u00f3n de Los Mel\u00f3dicos era el que m\u00e1s les interesaba resaltar a los trabajadores petroleros de Barrancabermeja y por esa estrofa adoptaron la canci\u00f3n de manera espont\u00e1nea como su propio himno.<\/p>\n<p>Que ese disco fuera cantado por obreros de base que hab\u00edan paralizado la producci\u00f3n gener\u00f3 consecuencias en t\u00e9rminos de censura, porque el gobierno empez\u00f3 a presionar para el disco dejara de sonar. As\u00ed lo cont\u00f3 al a\u00f1o siguiente el propio compositor de la pieza musical, cuando dijo: \u201cesa canci\u00f3n tuvo un veto por una cadena radial [\u2026] y tambi\u00e9n hubo rumores que hab\u00eda sido prohibida por el Ministerio de Comunicaci\u00f3n,\u00a0<em>porque en Barrancabermeja la cogieron como himno, y porque la consideraban comunista<\/em>\u201d(10).<\/p>\n<p>Esto indica que una cosa es que un disco, incluso teniendo una letra muy cr\u00edtica, anticapitalista o antiimperialista, suene y se convierta en m\u00fasica popular, fuera de cualquier proceso pr\u00e1ctico de lucha, a que sea apropiado por un grupo humano que lo utiliza para expresar los ideales de una acci\u00f3n concreta, una resistencia colectiva que se adelanta con la perspectiva de producir cambios sociales, que van m\u00e1s all\u00e1 de una protesta abstracta en una tarima, en la que canta un musico, por muy buenas intenciones que tenga. En esta huelga si que resulta cierto aquello de que \u201cfueron los sucesos pol\u00edticos los que ti\u00f1eron las canciones del brillo de la radicalidad, los que los obligaron a convencerse de su utilidad p\u00fablica\u201d(11).<\/p>\n<p>En este caso, y eso fue lo que sucedi\u00f3 en la huelga de 1971 en Barrancabermeja, la canci\u00f3n\u00a0<em>No trabajo m\u00e1s<\/em>\u00a0pasa a ser considerada como material peligroso y subversivo que hab\u00eda que prohibir y eso fue lo que hizo el gobierno, y con cierto nivel de efectividad, podr\u00eda decirse, porque despu\u00e9s el disco pr\u00e1cticamente no se volvi\u00f3 a escuchar y muy pocos colombianos lo recuerdan.<\/p>\n<p>Algo diferente sucedi\u00f3 con otro disco,\u00a0<em>Caf\u00e9 y petr\u00f3leo<\/em>, interpretado por el d\u00fao de adolescentes Ana y Jaime y que ocup\u00f3 el tercer puesto en ese Coco de Oro a la Canci\u00f3n Protesta de 1971. Ese disco reson\u00f3, con menos fuerza, en Barrancabermeja, pero permaneci\u00f3 m\u00e1s tiempo en el imaginario de los trabajadores, hasta el d\u00eda de hoy, por la sencilla raz\u00f3n que sus cantantes fueron incorporados a la Nueva Ola de la canci\u00f3n, con altos niveles de comercializaci\u00f3n. De todas formas. es bueno recordar la letra de\u00a0<em>Caf\u00e9 y petr\u00f3leo<\/em>, porque est\u00e1 ligada, aunque con menos fuerza que\u00a0<em>No trabajo m\u00e1s<\/em>\u00a0a la huelga de 1971:<\/p>\n<p class=\"has-text-align-center\">Tu patria es mi patria tu problema es mi problema<br \/>\nGente, gente, tu bandera es mi bandera<br \/>\nAmarillo oro azul mar azul y el pobre rojo sangra<br \/>\nQue sangra que sangra que sangra (bis)<br \/>\nCaf\u00e9 y petr\u00f3leo cumbia de mar joropo del llano<br \/>\nAguardiente y ron\u2026<br \/>\nHola chico a la coca colo, conchale vale<br \/>\nComo son las vainas\u2026<br \/>\nA cinco el saco al ocho el barril, vendo, vendo, vendo, vendo, vendo<br \/>\n\u00bfQui\u00e9n da m\u00e1s? \u00bfNadie da m\u00e1s?<br \/>\nEntonces vendido a la cofee petroleum company<br \/>\nSim\u00f3n Bol\u00edvar libertador muri\u00f3 en santa marta<br \/>\nEn caracas naci\u00f3<br \/>\nPorque no importa donde se nace ni donde se muere<br \/>\nSi no donde se lucha\u2026<\/p>\n<p>Que la m\u00fasica tuviera esta importancia durante la huelga muestra que los trabajadores petroleros eran alegres y mamagallistas, a\u00fan en momentos dif\u00edciles, como los que se vivi\u00e1n en medio de la militarizaci\u00f3n y represi\u00f3n estatal en el puerto en el mes de agosto de 1971. La importancia de la m\u00fasica durante esta huelga demostraba que, como se dijo en otras latitudes: \u201cLa canci\u00f3n no es en absoluto un arte menor. En pocos a\u00f1os se est\u00e1 convirtiendo en algo inteligente, divertido, sensible, sat\u00edrico, en una palabra, imprescindible\u201d(12).<\/p>\n<p><strong>A esconderse y huir<\/strong><\/p>\n<p>Cuando los trabajadores salieron de la Refiner\u00eda, de inmediato se inici\u00f3 la persecuci\u00f3n militar y aquellos tuvieron que ingeniarse diversas formas de resistir.<\/p>\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-686889\" src=\"https:\/\/rebelion.org\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/huelga-colombia.jpg\" sizes=\"(max-width: 860px) 100vw, 860px\" srcset=\"https:\/\/rebelion.org\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/huelga-colombia.jpg 860w, https:\/\/rebelion.org\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/huelga-colombia-330x244.jpg 330w, https:\/\/rebelion.org\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/huelga-colombia-768x568.jpg 768w\" alt=\"\" \/><figcaption><em>Carteles elaborados por los trabajadores durante la huelga. Vanguardia Liberal, agosto 9 de 1971.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p>As\u00ed circulaban la informaci\u00f3n que iba de los directivos, que estaban en la clandestinidad, y la base obrera y de esa forma durante quince d\u00edas m\u00e1s se mantuvo la huelga y se difundi\u00f3 informaci\u00f3n entre los huelguistas. En esta labor de difusi\u00f3n no solamente participaban los trabajadores, sino sus familias, lo que muestra el grado de integraci\u00f3n entre las reivindicaciones de los obreros y las del resto de la poblaci\u00f3n(13).<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la salida de La Refiner\u00eda, en las horas de la tarde, casi noche, del 6 de agosto, los directivos sindicales tuvieron que esconderse, ante la intensificaci\u00f3n de las medidas represivas por parte del ej\u00e9rcito. Para esconderse y luego huir tambi\u00e9n fue importante el ingenio de los trabajadores y sus familiares, que recurrieron a m\u00faltiples trucos llenos de astucia conspirativa. Por ejemplo, el Negro Igan huy\u00f3 disfrazado de mujer, como lo relat\u00f3 Luisa Delia Pi\u00f1a, quien particip\u00f3 directamente en la confecci\u00f3n de su disfraz:<\/p>\n<p class=\"has-text-align-right\">\u201cCuando se conoci\u00f3 la noticia de que los trabajadores hab\u00edan sido condenados a 14 a\u00f1os de c\u00e1rcel, algunos de ellos lloraron. En esas el doctor Pedro Ardila vino y me dijo: condenaron al negro Igan. Yo salgo corriendo, llego a su casa, y \u00e9l estaba ba\u00f1\u00e1ndose. Toco la puerta y sali\u00f3 su esposa y le digo, que el negro se vaya, que no se deje agarrar. Como era dif\u00edcil salir porque el pueblo estaba lleno de detectives, del B2 y el F2, y las casas estaban vigiladas, sacamos a Igan de esta forma: como su esposa era igual de alta, calzaba lo mismo que \u00e9l, vest\u00eda igual, entonces le pusimos un eslack de ella, le cuadramos una peluca, lo vestimos como una mujer y lo peinamos, le pintamos la cara con maquillaje, lo dejamos elegante. Sali\u00f3 con ella en una cicla, o mejor \u00e9l una cicla y ella en otra, y se pudo volar\u201d(14).<\/p>\n<p>Otros dirigentes sindicales huyeron en tren, disfrazados de campesinos, como lo relata uno de ellos:<\/p>\n<p class=\"has-text-align-right\">\u201cHab\u00edamos logrado sacar de Barrancabermeja a algunos compa\u00f1eros de Refiner\u00eda y a otros de El Centro, a unos por el r\u00edo y a otros por el tren. Ya no quedamos sino como tres o cuatro al frente de la lucha, fuimos los que entregamos todo. Levantamos la huelga no por cansancio, sino porque cre\u00edamos que no deb\u00edamos sacrificar m\u00e1s gente, y porque el Estado nos dio duro en la cabeza y con el consejo de guerra quebr\u00f3 la resistencia de la huelga. Era el violento modelo argentino el que imperaba en Latinoam\u00e9rica. El 25 de septiembre salimos de Barrancabermeja en tren los cuatro \u00faltimos, Salgado, Gregorio de Le\u00f3n, otro compa\u00f1ero y mi persona, disfrazados de campesinos. Otro compa\u00f1ero, Morelos, coge derecho a la frontera, se va para Venezuela y los otros salimos para la costa. Llegamos a Cartagena al otro d\u00eda como a las cinco de la tarde, ah\u00ed nos abrimos todos. Yo cog\u00ed para la regi\u00f3n de C\u00f3rdoba, otro para Barranquilla y otro para Sucre\u201d(15).<\/p>\n<p>Las an\u00e9cdotas de la huelga, a pesar de su duro desenlace para decenas de trabajadores que fueron sometidos a juicio y resultaron condenados en el Consejo Verbal de Guerra y luego fueron encarcelados, demuestran que los trabajadores ni en los peores momentos perdieron la gracia que los caracterizaba. As\u00ed, camino a la c\u00e1rcel el trabajador Ursino Ospina realiz\u00f3 esta her\u00e9tica acci\u00f3n:<\/p>\n<p class=\"has-text-align-right\">\u201cCuando nos condenaron al consejo de guerra nos trasladaron del Batall\u00f3n Nueva Granada al campo de entrenamiento de Casabe, del ej\u00e9rcito. Cuando ya decidieron que la Gorgona ya no ser\u00eda la isla prisi\u00f3n de los petroleros, sino que ser\u00eda la Modelo de Bucaramanga. Al atravesar el r\u00edo Magdalena (Ursino Ospina) cargaba un cristo para todos los lados, cuando la embarcaci\u00f3n lleg\u00f3 a la mitad del r\u00edo, dijo con su voz nasal: \u201cCristo porque me has abandonado, hijueputa, ahora yo te abandono en la mitad del r\u00edo\u201d. Y bot\u00f3 el Cristo en toda la mitad del Magdalena\u201d(16).<\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><figcaption><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<p><strong>Entierro simb\u00f3lico de Ferm\u00edn Amaya<\/strong><\/p>\n<p>Otro hecho importante fue el entierro simb\u00f3lico de Ferm\u00edn Amaya en Barrancabermeja. En Bogot\u00e1, el gobierno y el Ej\u00e9rcito decidieron que no iban a permitir que el obrero asesinado fuera enterrado en Barrancabermeja, porque estaban temerosos de que eso generara una insurrecci\u00f3n popular. Pero los obreros no se detuvieron e intentaron entrar a Bucaramanga, a donde fue enterrado Ferm\u00edn Amaya, en una ceremonia forzosamente privada, y con custodia del Ej\u00e9rcito, custodia que dur\u00f3 m\u00e1s de ochos d\u00edas, por el temor a que los obreros fueran a sacar los restos del joven trabajador asesinado y los llevaran a Barrancabermeja.<\/p>\n<p>No obstante, el d\u00eda del funeral salieron de Barrancabermeja muchos buses con trabajadores y algunos carros particulares en los que iban otros trabajadores. Los buses no pudieron ingresar a Bucaramanga, se devolvi\u00f3 a los trabajadores y los que iban en los carros particulares tampoco pudieron asistir a la ceremonia, debido al f\u00e9rreo control militar. Los compa\u00f1eros de Ferm\u00edn, que sufrieron y lloraron su muerte debieron contentarse con un entierro simb\u00f3lico en Barrancabermeja, del que no tenemos informaci\u00f3n detallada.<\/p>\n<p>Los huelguistas quer\u00edan que los restos mortales de Ferm\u00edn Amaya quedaran en Barrancabermeja, para que su h\u00e9roe, su s\u00edmbolo de lucha en agosto de 1971 estuviera all\u00ed presente con ellos. Pero el Estado colombiano se opuso y dio la orden de que fuera enterrado en Bucaramanga, a una ceremonia donde solo pudieron estar la esposa de Ferm\u00edn Amaya y unos cuantos familiares cercanos. El deseo de los trabajadores de contar con los restos de su h\u00e9roe proletario se hizo realidad cinco a\u00f1os despu\u00e9s, cuando fueron exhumados del cementerio de Bucaramanga y fueron llevados a la sede de la USO, donde se encuentran desde 1976.<\/p>\n<p><strong>Notas:<\/strong><\/p>\n<p>(1) Gilberto Chinome Barrera,\u00a0<em>El vuelo del gallinazo. Sangre, petr\u00f3leo y droga,\u00a0<\/em>s.d<em>.,<\/em>\u00a0p. 224.<\/p>\n<p>(2) Walter Benjamin,\u00a0<em>Sobre el concepto de historia. Tesis y fragmentos<\/em>, Editorial Piedras de Papel, Buenos Aires, 2007, p. 26.<\/p>\n<p>(3) James C. Scott,\u00a0<em>Los dominados y el arte de la resistencia<\/em>, Editorial Txalaparta, Tafalla, 2003, p. 51.<\/p>\n<p>(4) Entrevista con Jos\u00e9 Becerra P\u00e9rez, Barrancabermeja, octubre 23 de 2006.<\/p>\n<p>(5)\u00a0<sup>\u0002<\/sup>Entrevista con Francisco \u201cPacho\u201d Rodr\u00edguez, Barrancabermeja, octubre 20 de 2006.<\/p>\n<p>(6) Entrevista a Fernando Acu\u00f1a, Barrancabermeja, octubre 18 de 2006.<\/p>\n<p>(7) Entrevista con Francisco \u201cPacho\u201d Rodr\u00edguez, Barrancabermeja, octubre 20 de 2006.<\/p>\n<p>(8)\u00a0<em>Ibid<\/em>.<\/p>\n<p>(9) Entrevista con Jos\u00e9 Becerra P\u00e9rez, Barrancabermeja, octubre 23 de 2006.<\/p>\n<p>(10) Citado en Joshua Katz-Rosene, \u201cLa canci\u00f3n protesta y los discursos de contracultura y resistencia durante la d\u00e9cada de los sesenta en Colombia\u201d, en\u00a0<em>Revista Colombiana de Antropolog\u00eda<\/em>, Volumen 57, No. 2, Julio-diciembre de 2021.<\/p>\n<p>(11)\u00a0<sup>\u0002<\/sup>Valent\u00edn Ladrero,\u00a0<em>M\u00fasicas contra el poder. Canci\u00f3n popular y pol\u00edtica en el siglo XX<\/em>, La Oveja Roja, Madrid, 2016, p. 90.<\/p>\n<p>(12)<sup>\u0002<\/sup>\u00a0Palabras de Raymond Queneau, citadas en V. Ladrero,\u00a0<em>op. cit<\/em>., p. 215.<\/p>\n<p>(13)<sup>\u0002<\/sup>\u00a0Entrevista a Luisa Delia Pi\u00f1a, Barrancabermeja, junio 15 de 1989.<\/p>\n<p>(14)\u00a0<em>Ibid<\/em>.<\/p>\n<p>(15) Entrevista con Francisco \u201cPancho Rodr\u00edguez\u201d, Barrancabermeja, octubre 20 de 2006.<\/p>\n<p>(16)\u00a0<em>Ibid<\/em>.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ren\u00e1n Vega Cantor, Luz \u00c1ngela N\u00fa\u00f1ez Espinel (Sin Permiso, 7-8-21) &nbsp; Damos a conocer este avance porque durante los d\u00edas 5 y 6 de agosto del a\u00f1o mencionado los trabajadores afiliados a la Uni\u00f3n Sindical Obrera (USO) se tomaron La Refiner\u00eda de Barrancabermeja \u2012por primera y \u00fanica vez en su historia\u2012, paralizaron por varios d\u00edas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":47471,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14,17],"tags":[],"class_list":["post-47470","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacionales","category-sociedad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47470"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=47470"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47470\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":47472,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47470\/revisions\/47472"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/47471"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=47470"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=47470"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=47470"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}