{"id":47637,"date":"2021-08-26T12:59:36","date_gmt":"2021-08-26T16:59:36","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.com\/inicio\/?p=47637"},"modified":"2021-08-26T12:59:36","modified_gmt":"2021-08-26T16:59:36","slug":"el-capital-es-la-verdad-neoliberal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2021\/08\/26\/el-capital-es-la-verdad-neoliberal\/","title":{"rendered":"El capital es la verdad neoliberal"},"content":{"rendered":"<p>Francisco Mu\u00f1oz Guti\u00e9rrez (Rebelion, 26-8-21)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tras la conmoci\u00f3n del Covid retorna la m\u00fasica del\u00a0<em>\u00abbusiness as usual\u00bb<\/em>\u00a0en una normalidad tan aparente que para diferenciarla de la anterior se le llama eufem\u00edsticamente\u00a0<em>\u00abnueva normalidad\u00bb.\u00a0<\/em>Nueva, pese a que persiste el desorden clim\u00e1tico, el crecimiento de las desigualdades sociales, la expansi\u00f3n de los niveles de endeudamiento, la automatizaci\u00f3n del trabajo, el impulso de la Inteligencia Artificial, y el avance del capitalismo cognitivo, adem\u00e1s del ritmo de agotamiento de las fuentes de energ\u00eda, etc. Es decir; la nueva normalidad es la persistencia de la anormalidad habitual.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, la nueva normalidad se sostiene tanto sobre la fe tecnol\u00f3gica, como sobre el dopaje monetario de los mercados a los dos lados del Atl\u00e1ntico. Dopaje que recibe el pomposo nombre de fondos\u00a0<em>\u00abnext generation\u00bb<\/em>\u00a0en la Uni\u00f3n Europea y el gran\u00a0<em>\u00abPlan de Recuperaci\u00f3n\u00bb\u00a0<\/em>de Biden en EE.UU. En ambos casos el sostenimiento del sistema privado \u2013m\u00e1s all\u00e1 del cl\u00e1sico neoliberal de la competitividad y de la libertad de mercado sin intervenci\u00f3n estatal\u2013, se fundamenta en la financiaci\u00f3n p\u00fablica de las grandes corporaciones y en el mantenimiento de la rentabilidad \u00f3ptima del capital inversor. Si bien parece contradictorio, lo cierto es que en el mundo real no hay alternativa.<\/p>\n<p><strong>El delirio neoliberal<\/strong><\/p>\n<p>Si usted es de los que piensan que el neoliberalismo es la fase m\u00e1s avanzada del capitalismo, no se asuste; es normal, pues se trata es una afirmaci\u00f3n que muchos pueden compartir sin entrar en m\u00e1s detalle. La anormalidad surge justo en el intento de definir en qu\u00e9 consiste cada cosa. Algunos expertos en la materia piensan que el capitalismo tiene que ver con el mundo bipolar organizado bajo la tensi\u00f3n capital\u2013patrimonio, mientras que otros especialistas, m\u00e1s filantr\u00f3picos, son de la opini\u00f3n de que el neoliberalismo tiene que ver con la l\u00f3gica que justifica la acumulaci\u00f3n de capital en el mundo capitalista.<\/p>\n<p>Sea como fuere existe tambi\u00e9n la idea extendida de que el neoliberalismo constituye una doctrina de pol\u00edtica econ\u00f3mica fundamentada en la excelencia de la competitividad por encima de ideas caducas como la igualdad, la justicia basada en la equidad, o la solidaridad. As\u00ed, entre los m\u00e1s acad\u00e9micos el neoliberalismo se define, m\u00e1s bien, como una forma de pensamiento pragm\u00e1tico incongruente, de n\u00facleo egoc\u00e9ntrico, que resurge en las primeras d\u00e9cadas del siglo XX en la Europa de entreguerras como revisi\u00f3n del fracasado\u00a0<em>\u00ablaissez faire\u00bb\u00a0<\/em>del liberalismo del siglo XIX. Revisi\u00f3n que se efect\u00faa frente al avance de los distintos colectivos que revindicaban una democracia de voto universal, la extensi\u00f3n de los derechos y un empoderamiento de los trabajadores.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/economia-eeuu.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-44154\" src=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/economia-eeuu.jpg\" alt=\"\" width=\"732\" height=\"489\" srcset=\"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/economia-eeuu.jpg 638w, https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/economia-eeuu-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 732px) 100vw, 732px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Desde entonces el neoliberalismo presenta diferentes variantes y capas hist\u00f3ricas hasta convertirse en un concepto poli\u00e9drico dif\u00edcil de concretar. Desde una perspectiva hist\u00f3rica el neoliberalismo recibe un primer impulso importante en la Alemania autoritaria de principios del siglo XX bajo el dueto del jurista\u00a0<strong>Hans Kelsen<\/strong>\u00a0y su influyente doctrina del\u00a0<em>\u00abpositivismo jur\u00eddico\u00bb<\/em>, y el m\u00e1s reaccionario\u00a0<strong>Carl Schmitt<\/strong>\u00a0y su doctrina jur\u00eddica del\u00a0<em>\u00abderecho amigo\u00bb\u00a0<\/em>y\u00a0<em>\u00abel concepto de lo pol\u00edtico\u00bb.\u00a0<\/em>Las ideas de ambos no solo sobrevivieron la segunda guerra mundial, sino que fueron modulando con \u00e9xito gran parte del pensamiento pol\u00edtico y jur\u00eddico occidental desde la posguerra hasta nuestros d\u00edas. No obstante, si el primer impulso tiene alma alemana, el segundo se genera en los Estados Unidos de los a\u00f1os 60 y 70 del siglo XX como proyecto ideol\u00f3gico y econ\u00f3mico promovido por el capitalismo corporativo norteamericano que se siente amenazado (1). Consecuentemente el neoliberalismo puede describirse como un pensamiento pragm\u00e1tico que funde dos almas del convulso siglo XX; la alemana y la norteamericana.<\/p>\n<p><strong>El liberalismo del orden, el positivismo jur\u00eddico y la libertad de la desigualdad<\/strong><\/p>\n<p>Bajo la impronta del esp\u00edritu alem\u00e1n \u2013y antes del denominado\u00a0<em>\u00abColoquio Walter Lippmann\u00bb\u00a0<\/em>en 1938 y de la constituci\u00f3n de la\u00a0<em>Sociedad Mont Peler\u00edn<\/em>\u00a0en 1947\u2013, el n\u00facleo econ\u00f3mico del ideario neoliberal se empieza a cocer en la Escuela de Friburgo, en la Alemania de los a\u00f1os 30 del siglo XX. El conjunto de ideas se agrup\u00f3 entonces bajo la denominaci\u00f3n de\u00a0<em>\u00abordoliberalismo\u00bb;<\/em>\u00a0o lo que es lo mismo;\u00a0<strong><em>\u00abliberalismo del orden\u00bb<\/em>.<\/strong>\u00a0Un\u00a0<em>\u00aborden\u00bb<\/em>\u00a0que se distingue por detestar la democracia al considerarse incompatible con las din\u00e1micas del mercado y la libre expansi\u00f3n del capitalismo.<\/p>\n<p>Pronto se vio que el\u00a0<em>\u00abliberalismo del orden\u00bb<\/em>\u00a0no es posible sin el positivismo jur\u00eddico que desecha el concepto de justicia social basado en la equidad para sustituirlo por el m\u00e1s funcional de una sociedad regulada por reglas. De esta forma se hace desaparecer del debate pol\u00edtico y acad\u00e9mico la l\u00f3gica de los equilibrios arm\u00f3nicos en un conjunto social integrador, en favor del principio de competitividad entre individuos y de la libertad de mercado. Aqu\u00ed no hay reparto equitativo porque no se reconoce la riqueza com\u00fan, y las ganancias son solo atributo del capital.<\/p>\n<p>Ni siquiera el planeta es patrimonio com\u00fan de la humanidad, y el ejemplo m\u00e1s delirante de esta parad\u00f3jica realidad lo constituye la explotaci\u00f3n de los combustibles f\u00f3siles en la doble vertiente de su extracci\u00f3n del subsuelo, como en la vertiente de su enorme responsabilidad destructora del bien com\u00fan que constituye el medioambiente. Ni el Derecho tiene una concepci\u00f3n ecol\u00f3gica o medioambiental, ni ninguna contabilidad capitalista repercute en su cuenta de resultados las consecuencias negativas de su producci\u00f3n en el medio ambiente f\u00edsico y social. S\u00f3lo China acaba de limitar el desarrollo de su potente industria de videojuegos bajo el convencimiento de que\u00a0<em>\u00abninguna industria puede desarrollarse de forma que destruya una generaci\u00f3n\u00bb<\/em>. (2)<\/p>\n<p>En el capitalismo, la realidad se reduce a lo que se conoce como la econom\u00eda de goteo que establece, de facto, la estructura jer\u00e1rquica de la sociedad capitalista. La riqueza pierde entonces su car\u00e1cter de capital social que solo puede generarse de manera colectiva para transferirse como derecho privado en forma de patrimonio y capital. Napole\u00f3n no solo dilapid\u00f3 el sue\u00f1o revolucionario de\u00a0<em>\u00abLibert\u00e9, \u00c9galit\u00e9, Fraternit\u00e9\u00bb<\/em>\u00a0con el art. 544 de su c\u00f3digo de 1804 por el que establec\u00eda la propiedad privada como derecho absoluto natural, sino que tambi\u00e9n facilit\u00f3 la l\u00f3gica ordoliberal alemana de una\u00a0<em>\u00ablibertad\u00bb\u00a0<\/em>fundamentada en la desigualdad.<\/p>\n<p>Una idea que se desarrolla con fuerza en la segunda mitad del siglo XX bajo la impronta pragm\u00e1tica del esp\u00edritu corporativo norteamericano en respuesta tanto al avance del keynesianismo en la Europa de la posguerra, como en contra del despertar de los movimientos sociales con la oleada de huelgas y reivindicaciones de las d\u00e9cadas de los a\u00f1os 60 y 70. No obstante David Harvey (3) destaca, en este sentido, el gran papel decisivo que, en la promoci\u00f3n global de las ideas neoliberales, desempe\u00f1an los grandes capitales corporativos que no solo financian las campa\u00f1as electorales de los pol\u00edticos norteamericanos, sino que tambi\u00e9n marcan la agenda pol\u00edtica y legislativa del pa\u00eds m\u00e1s influyente del planeta desde la perspectiva econ\u00f3mica y militar.<\/p>\n<p><strong>La democracia de los desiguales y el derecho amigo<\/strong><\/p>\n<p>As\u00ed pues, la denominada\u00a0<em>\u00abdemocracia liberal\u00bb\u00a0<\/em>conforma hoy el ox\u00edmoron de\u00a0<em>\u00abla democracia de los desiguales\u00bb<\/em>\u00a0donde la equidad se reduce a puro formalismo y la armon\u00eda social es un sue\u00f1o irracional. Sin embargo, en la democracia liberal las reglas son la clave del sistema capitalista pues, a duras penas, responden al inter\u00e9s com\u00fan, sino que, mediante el mecanismo de las mayor\u00edas, el poder legislativo sigue, en lo fundamental, la l\u00f3gica de los intereses de las \u00e9lites en una sutil variante del\u00a0<em>\u00abderecho amigo\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Se trata del secreto, a voces, mejor guardado del siglo XX, pese a que la jurisprudencia del derecho positivo est\u00e1 plagada de numerosos ejemplos de esta praxis en todas las ramas del derecho \u2013tanto en Espa\u00f1a como en el resto de pa\u00edses occidentales\u2013, solo var\u00eda la intensidad y la forma. Un positivismo que con la globalizaci\u00f3n ha transferido, de facto, el poder legislativo nacional a la soberan\u00eda de los grandes fondos de inversi\u00f3n internacionales mediante la din\u00e1mica de los numerosos tratados internacionales que aseguran los intereses globalizados de las grandes corporaciones econ\u00f3micas (4). No obstante, el ejemplo m\u00e1s lacerante de esta realidad es la modificaci\u00f3n expr\u00e9s en 2011 del art. 135 de la Constituci\u00f3n Espa\u00f1ola para proteger los intereses de la banca alemana y europea.<\/p>\n<p>En todo occidente los grandes inversores no solo controlan la econom\u00eda, sino tambi\u00e9n el orden jur\u00eddico. O lo que es lo mismo; la soberan\u00eda del inversor corporativo triunfa sobre la soberan\u00eda nacional. Consecuentemente, la justicia\u00a0<em>\u00abpositiva\u00bb,\u00a0<\/em>fundamentada en reglas, est\u00e1 tambi\u00e9n urbanizada con gran diversidad de lagunas y ambig\u00fcedades, a la vez que embellecida con leyes placebo y otras bromas togadas. Con el neoliberalismo la justicia asume la funci\u00f3n del cancerbero encargado de asegurar el\u00a0<em>estatus quo<\/em>\u00a0del capitalismo como \u00fanico orden social posible, o lo que es lo mismo; sin alternativa. No en vano;\u00a0<em>\u00abEl derecho no es un simple complemento, como consideran algunos, sino el n\u00facleo mismo de la riqueza\u00bb<\/em>\u00a0(5). Consecuentemente no es, pues, la econom\u00eda; es el derecho lo que conforma el n\u00facleo eficiente de la doctrina neoliberal. Si bien\u00a0<em>\u00abresulta cuando menos parad\u00f3jico que, siendo el capital la piedra angular de nuestro sistema, desconocemos las caracter\u00edsticas m\u00e1s b\u00e1sicas que permiten y promueven tal acumulaci\u00f3n de riqueza y de desigualdad\u00bb<\/em>\u00a0(6).<\/p>\n<p><strong>El laboratorio neoliberal de la Uni\u00f3n Europea para sost\u00e9n del capital<\/strong><\/p>\n<p>Es por esta raz\u00f3n que en el marco de la denominada\u00a0<em>\u00abguerra fr\u00eda\u00bb<\/em>\u00a0entre capitalismo y comunismo, el ideario liberal asume el estandarte de guerra ideol\u00f3gica contra toda clase de valores colectivos, cobr\u00e1ndose su primera v\u00edctima en la socialdemocracia europea. As\u00ed, pues, la l\u00f3gica neoliberal se imbrica en instituciones y gobiernos como un credo antikeynesiano; o lo que es lo mismo; una doctrina favorable a las restricciones tanto a la acci\u00f3n del Estado \u2013a la que tildan de intervencionismo\u2013, como al alcance de la democracia mediante la austeridad en el gasto p\u00fablico; o ajuste presupuestario. Y todo en favor del orden competitivo del mercado y la protecci\u00f3n de la sociedad de los empresarios (7). En la misma l\u00ednea, un reciente libro de Thomas Biebricher publicado por la Universidad norteamericana de Stanford se\u00f1ala a la Uni\u00f3n Europea como el laboratorio m\u00e1s avanzado de las formas pol\u00edticas neoliberales. (8)<\/p>\n<p>Sin embargo, Biebricher en su libro sobre \u00abTeor\u00eda Pol\u00edtica del Neoliberalismo\u00bb se\u00f1ala \u00ab<em>la sorprendente incapacidad del pensamiento neoliberal para teorizar una pol\u00edtica de reforma neoliberal, al menos no sin violar los mismos supuestos que subyacen a sus propios an\u00e1lisis y cr\u00edticas de las deficiencias de la pol\u00edtica democr\u00e1tica\u00bb\u00a0<\/em>(9).Biebricher resalta aqu\u00ed la paradoja general de que el neoliberalismo, si bien carece de relato coherente, muestra una extraordinaria eficacia en la implantaci\u00f3n de sus ideas urbi et orbe.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s la virtud principal de esa eficacia desarrollada en los \u00faltimos decenios del siglo XX sea la de haber transformado el cl\u00e1sico eslogan de Margaret Thatcher\u00a0<strong><em>\u00abThere is no alternative\u00bb<\/em>\u00a0<\/strong>(No hay Alternativa), en materia de fe en el siglo XXI. Fe que deviene incomprensible a la luz de las crisis econ\u00f3micas, por cuanto \u00e9stas muestran di\u00e1fanamente la incongruencia de que, lejos de ser antiestatales, los neoliberales ven el Estado como el instrumento de garant\u00eda para la defensa a ultranza del orden capitalista; y no tienen reparo alguno en el desarrollo de generosas pol\u00edticas monetarias para sost\u00e9n del capital financiero y accionarial cada vez que el sistema capitalista colapsa. No importa la enorme masa de damnificados y perdedores que, en proporciones desconcertantes, causan las crisis. Lo realmente parad\u00f3jico es que es entonces cuando los intereses del capital se elevan p\u00fablicamente a inter\u00e9s general, transformando la deuda privada en deuda p\u00fablica, para que las \u00e9lites sigan haciendo caja con la bendici\u00f3n de los Bancos Centrales. Ciertamente\u00a0<em>\u00a1No hay alternativa!<\/em>\u2026\u00a0<strong>\u00a1\u00a1\u00a1para el capital!!!<\/strong><\/p>\n<p><strong>El socialismo neoliberal de la realidad compartida<\/strong><\/p>\n<p>Quiz\u00e1s una explicaci\u00f3n a este fen\u00f3meno social de subordinaci\u00f3n masiva a la doctrina neoliberal se encuentre en el hecho de que frente al empuje neoliberal en la crisis del petr\u00f3leo del a\u00f1o 1973 \u2013que puso fin al periodo conocido como\u00a0<em>\u00ablos treinta gloriosos\u00bb<\/em>, 1945\u20131973, o\u00a0<em>\u00abel boom de la posguerra\u00bb\u2013<\/em>, la socialdemocracia no supo defender, con eficacia, ni las ideas keynesianas, ni los equilibrios b\u00e1sicos de un Estado democr\u00e1tico del bienestar. As\u00ed mientras Thatcher arrasaba en Inglaterra a los sindicatos del carb\u00f3n declarando ilegal la huelga de 1984 (10), las socialdemocracias escandinavas balbuceaban t\u00edmidamente con la democracia econ\u00f3mica incorporando a los representantes de los trabajadores en los consejos de administraci\u00f3n de las empresas.<\/p>\n<p>No obstante, el intento no tuvo mayor impacto toda vez que el laborismo ingl\u00e9s termin\u00f3 sucumbiendo a las principales tesis econ\u00f3micas del neoliberalismo thatcheriano; \u2013competitividad y libre mercado\u2013, integr\u00e1ndolas en la conocida como\u00a0<em>\u00abtercera v\u00eda\u00bb\u00a0<\/em>de Tony Blair (11). Sin embargo, no deja de sorprender que laboristas y socialdem\u00f3cratas europeos terminaran aceptando no solo el postulado thatcheriano de que\u00a0<strong><em>\u00abla sociedad no existe<\/em><\/strong><em>\u00bb<\/em>, sino que adem\u00e1s se sumaran pasivamente al programa neoliberal de cambiar el concepto mismo de vida social borrando toda idea de lo com\u00fan. Incluso desde el punto de vista jur\u00eddico hay constitucionalistas que ven hoy la esfera social como una\u00a0<strong><em>\u00abrealidad compartida<\/em><\/strong><em>\u00bb<\/em>\u00a0entre individuos.<\/p>\n<p>Esa pasividad de la izquierda europea en la tolerancia de la denominada\u00a0<em>\u00abdemocracia liberal\u00bb<\/em>\u00a0\u2013la creaci\u00f3n maestra del fundamentalismo neoliberal del siglo XXI\u2013, hay que conectarla directamente tanto con las facultades de derecho, como con los propios \u00f3rganos parlamentarios legislativos. As\u00ed, la idea de un individualismo mecanicista \u2013sin m\u00e1s v\u00ednculos reconocidos jur\u00eddicamente que los transaccionales (contratos) y patrimoniales (propiedades)\u2013, es la piedra angular del neoliberalismo que penetra instituciones, gobiernos y partidos como pauta evidente de sentido com\u00fan.<\/p>\n<p>En ning\u00fan momento la izquierda occidental \u2013europea, norteamericana, o latinoamericana\u2013, ha criticado a fondo los postulados del positivismo jur\u00eddico, ni planteado revisi\u00f3n alguna de sus fundamentos en orden a formular un ordenamiento jur\u00eddico neutral, alejado de la peregrina visi\u00f3n de la sociedad como un taller mec\u00e1nico propiedad de la \u00e9lite. Un ordenamiento, en definitiva, regido m\u00e1s por un principio de equidad integradora que reconozca la amplia gama de v\u00ednculos que rigen la vida en com\u00fan, y se fundamente, tambi\u00e9n, en el equilibrio arm\u00f3nico del conjunto social vinculado (12). Y todo sin darle prioridad alguna a la protecci\u00f3n de los intereses en juego en la competencia entre desiguales. Consecuentemente, sin poner fin al positivismo jur\u00eddico es imposible siquiera modificar el capitalismo.\u00a0<strong><em>\u00a1\u00a1\u00a1No hay alternativa!!!<\/em><\/strong>\u2026 ni para la sociedad humana, ni para el planeta. (13)<\/p>\n<p><strong>La toxicidad letal del derecho positivo de la desigualdad y la nueva tribu de j\u00edbaros<\/strong><\/p>\n<p>No importa cuantas alarmas est\u00e9n ya activadas, ni cuantos informes haya sobre amenazas de cat\u00e1strofes sociales o naturales. Ni siquiera importa el descubrimiento de una energ\u00eda limpia y gratuita. Si nuestro Derecho sigue defendiendo el imperio de la desigualdad y la primac\u00eda de la propiedad privada sobre el inter\u00e9s general, la l\u00f3gica capitalista acabar\u00e1 irremediablemente con el planeta.<\/p>\n<p>La ficci\u00f3n hist\u00f3rica de la separaci\u00f3n de poderes mantiene vigoroso el juego trilero de la pol\u00edtica en el que izquierdas y derechas se alternan en un profesionalismo de \u00e9lites del cambio para que todo siga igual. La l\u00f3gica del mercantilismo liberal lejos de palidecer se refuerza constantemente pese a que la estructura institucional, y su sistema de gobernanza, carecen de rumbo y empiezan a mostrar signos preocupantes de deterioro consecuencia de muchos factores. Entre estos factores destaca su cambio de sentido, una burocratizaci\u00f3n irracional, una eficacia fluctuante y grandes bolsas de inoperatividad frente a las graves crisis econ\u00f3micas sanitarias y medioambientales.<\/p>\n<p>En este ambiente t\u00f3xico, el lenguaje pol\u00edtico desvanece su certeza en una niebla espesa de jerogl\u00edficos sintagm\u00e1ticos y algoritmos ret\u00f3ricos convertida en el gran teatro de las tragicomedias trileras de conveniencia. En el reparto de papeles, los medios de comunicaci\u00f3n asumen la funci\u00f3n de ampl\u00edar y mantener densa la niebla como parte fundamental de su negocio convirtiendo las noticias en una dimensi\u00f3n m\u00e1s del entretenimiento donde el reduccionismo de la realidad acompa\u00f1a a la jibarizaci\u00f3n de sus seguidores.<\/p>\n<p><strong>La IDA de Madrid y el J\u00fapiter de Francia;\u00a0<\/strong><strong><em>il faut s\u2019adapter<\/em><\/strong><\/p>\n<p>En este orden de cosas se impone la idea de que los derechos sindicales, la justicia social, los impuestos progresivos, los servicios p\u00fablicos, etc. son delirios colectivistas que constituyen rigideces del mercado y que, por tanto, deben limitarse y preferiblemente eliminarse. Madrid es un ejemplo extremo de este discurso que en Francia se abre paso bajo la idea de Macron de modernizar y liberalizar el pa\u00eds pese a que las fuertes protestas callejeras de los chalecos amarillos y otros colectivos se oponen continuamente a la ideolog\u00eda de la competitividad y el libre mercado.<\/p>\n<p>J\u00fapiter, como Macron gusta llamarse a s\u00ed mismo, rompi\u00f3 con la izquierda reformista francesa cuando baj\u00f3 considerablemente los impuestos a los accionistas e inversores, al mismo tiempo que reduc\u00eda los derechos sociales, bajaba las ayudas a la vivienda y recortaba las pensiones. Pero Macron, al igual que Thatcher, combate tambi\u00e9n a los movimientos sindicales bajo la convicci\u00f3n de que el capital es la \u00fanica verdad real, y toda alternativa al neoliberalismo la define como\u00a0<em>\u00abpopulismo\u00bb.\u00a0<\/em>Llegados a este punto, la pregunta vuelve al centro del debate<em>;\u00a0<\/em>\u00bfc\u00f3mo es posible que poblaciones, asombrosamente mayoritarias, asuman su subordinaci\u00f3n a unas \u00e9lites tan sorprendentemente minoritarias?<\/p>\n<p>Una respuesta obvia es que a diferencia del\u00a0<em>\u00abpueblo\u00bb,<\/em>\u00a0las \u00e9lites detentan el control hist\u00f3rico de los poderes legislativo y coercitivo; polic\u00eda y ej\u00e9rcito. Sin embargo, durante los \u00faltimos 50 a\u00f1os el \u00e9xito del neoliberalismo como corriente de pensamiento se ha visto reforzado por la aceptaci\u00f3n generalizada de su l\u00f3gica por gran parte del mundo, a excepci\u00f3n de unos pocos pa\u00edses, entre los que destaca China. En todo caso, la globalizaci\u00f3n de esta doctrina se ha efectuado sobre la transferencia de las ideas de Darwin al campo de la econom\u00eda competitiva, mezclando las ideas de progreso y evoluci\u00f3n social con el realismo del capital inversor. As\u00ed, el capitalista empresario, rico, es considerado como el\u00a0<strong>\u00abBig Man\u00bb<\/strong>\u00a0con capacidad para crear empresa, dar trabajo y pagar salarios.<\/p>\n<p>Pero si el capital es la verdad, los flujos de capital son la realidad. Esta es, al menos una de las tesis que desarrolla Barbara Stiegler (14) en su ensayo publicado en 2019 \u00ab<strong><em>Il faut s\u2019adapter<\/em><\/strong><em>\u00bb (Es necesario adaptarse)\u00a0<\/em>(15). Stiegler enfrenta la vieja tesis de Walter Lippmann sobre un modelo psudodarwiniano que marca la direcci\u00f3n de la evoluci\u00f3n social en la sociedad del mercado y la competencia. Seg\u00fan Lippmann el imaginario de la masa de individuos se encuentra anquilosado en la vieja sociedad est\u00e1tica que gravita en torno a ideas como la igualdad, la justicia social o el control de los excesos. Se trata de un imaginario atrasado e inadecuado porque ignora\u00a0<strong><em>\u00ablos flujos\u00bb<\/em><\/strong>; ignoran la realidad. Raz\u00f3n por la que la democracia obstaculiza el progreso y debe ser sustituida por la regla de los expertos. El razonamiento podr\u00eda parecer sensato en el siglo XX, si no se tiene en cuenta el hecho de que son los expertos los que han llevado al planeta a la comprometida situaci\u00f3n del siglo XXI.<\/p>\n<p><strong>El determinismo evolutivo y la dictadura de la adaptabilidad<\/strong><\/p>\n<p>No obstante, la idea de progreso est\u00e1 todav\u00eda impregnada en el imaginario occidental de un determinismo evolutivo en la secuencia de m\u00e1s riqueza, m\u00e1s especializaci\u00f3n, m\u00e1s tecnolog\u00eda, m\u00e1s divisi\u00f3n del trabajo, m\u00e1s globalizaci\u00f3n y una vida humana totalmente absorbida por la din\u00e1mica del mercado y la competencia. Ni siquiera la pandemia del Covid, o las amenazas del cambio clim\u00e1tico tienen fuerza suficiente para frenar la inercia de este determinismo evolutivo neoliberal de crecimiento perpetuo.<\/p>\n<p>En su libro Stiegler denuncia lo que denomina\u00a0<em>\u00abla dictadura de la adaptabilidad\u00bb\u00a0<\/em>a este determinismo evolutivo ya que el principal problema del neoliberalismo es la exigencia de adaptaci\u00f3n pragm\u00e1tica de los individuos a los nuevos entornos resultantes de los cambios industriales y tecnol\u00f3gicos generados por la din\u00e1mica del mercado y su desarrollo tecnol\u00f3gico. La autora defiende la tesis de que el modelo neoliberal fundamentado en\u00a0<em>\u00abreglas del juego\u00bb\u00a0<\/em>(16) que organizan las interacciones de los individuos, requiere algo m\u00e1s que el control legislativo a los efectos de conseguir una verdadera\u00a0<em>\u00abacci\u00f3n social\u00bb<\/em>\u00a0(17) neoliberal en la l\u00ednea evolutiva de producir individuos plenamente adaptados al juego de la competitividad en los mercados. O lo que es lo mismo; individuos eficazmente formados y con el m\u00e1ximo grado de productividad. El problema serio es que el progreso de la desigualdad es cada vez m\u00e1s excluyente generando preocupantes cifras de individuos plenamente inadaptables.<\/p>\n<p>El ensayo de Stiegler trasciende el an\u00e1lisis de las originarias ideas de Lippmann y del pragm\u00e1tico John Dewey en el entorno de principios del siglo XX para mostrar en la segunda d\u00e9cada del siglo XXI que el proyecto neoliberal es plenamente intervencionista m\u00e1s all\u00e1 del mero ordenamiento jur\u00eddico, pues reorienta y estructura los entornos sociales e institucionales a los efectos de generar las individualidades adecuadas a cada momento tecnol\u00f3gico para la generaci\u00f3n de beneficios. O lo que es lo mismo:\u00a0<strong>\u00a1\u00a1\u00a1sin negocio no hay nada; solo el abismo del vac\u00edo!!!<\/strong><\/p>\n<p><strong>El capital es la verdad\u2026 constitucional.<\/strong><\/p>\n<p>El Estado se convierte as\u00ed en el principal instrumento neoliberal capaz de reorientar las instituciones en la direcci\u00f3n necesaria. Su aprovechamiento var\u00eda seg\u00fan las caracter\u00edsticas internas de cada Estado. Si bien es f\u00e1cil observar que todos los sistemas p\u00fablicos de formaci\u00f3n est\u00e1n reorientados en la direcci\u00f3n de la capacitaci\u00f3n laboral. Los sistema p\u00fablicos sanitarios se conciben como empresas de servicios bajo l\u00f3gica mercantil antikeynesiana, la producci\u00f3n de vacunas Covid es solo un ejemplo. La justicia se concibe como un sistema bunkerizado (soberano), en sus aspectos m\u00e1s relevantes, para servicio y protecci\u00f3n del\u00a0<em>estatus quo<\/em>. El sistema militar, tambi\u00e9n; tan solo hay que mirar las cuentas de resultados de todas las guerras desde Vietnam hasta Afganistan, as\u00ed como los presupuestos astron\u00f3micos de los ministerios de defensa. Y as\u00ed sucesivamente con todas las instituciones del Estado. No deviene, pues, irracional pensar que;\u00a0<strong>\u00a1\u00a1\u00a1El capital es la verdad!!!<\/strong><\/p>\n<p>Tan verdad que ya se habla en las facultades de derecho espa\u00f1olas de la\u00a0<em>\u00abConstituci\u00f3n econ\u00f3mica\u00bb<\/em>\u00a0separada de la\u00a0<em>\u00abConstituci\u00f3n pol\u00edtica\u00bb<\/em>. Reaparece ahora la vieja idea del ordoliberalismo alem\u00e1n que ve\u00eda la necesidad de separar el orden pol\u00edtico del orden econ\u00f3mico. En la Constituci\u00f3n Espa\u00f1ola de 1978, algunos juristas acostumbran a extraer los art\u00edculos que afectan al Derecho Mercantil para agruparlos bajo la denominaci\u00f3n de\u00a0<em>\u00abConstituci\u00f3n econ\u00f3mica\u00bb.<\/em>\u00a0Otros la ampl\u00edan a\u00f1adiendo aquellos que afectan al trabajo y al consumo. En cualquier caso el Tribunal Constitucional reconoce en sentencia de 1982 el concepto de Constituci\u00f3n Econ\u00f3mica ligado al T\u00edtulo VII de la Constituci\u00f3n de 1978, (18) donde en su art. 128.1 se afirma algo tan eufem\u00edsticamente l\u00edrico como que<em>; \u00abtoda la riqueza del pa\u00eds en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad est\u00e1 subordinada al inter\u00e9s general.\u00bb\u00a0<\/em>Precepto tan cierto como in\u00fatil si como<em>\u00a0\u00abinter\u00e9s general\u00bb\u00a0<\/em>se entiende el inter\u00e9s del capital<em>.\u00a0<\/em>Otra cosa muy distinta es si el \u00ab<em>inter\u00e9s general\u00bb\u00a0<\/em>cambia de criterio.<\/p>\n<p>En cualquier caso un reciente art\u00edculo de mayo 2021 (19) va m\u00e1s all\u00e1 del criterio de independencia de los Bancos Centrales y defiende\u00a0<em>\u00abla desvinculaci\u00f3n conceptual de las Constituciones econ\u00f3mica y pol\u00edtica, lo que implica aceptar una separaci\u00f3n funcional entre el mercado y la pol\u00edtica.<\/em><em>\u00bb\u00a0\u00a0<\/em>Seguidamente Daniela Dobre, investigadora predoctoral de la Universidad de Granada, afirma que; \u00ab<em>Alcanzar un equilibrio entre el principio democr\u00e1tico y el mercado libre representa uno de los retos m\u00e1s importantes del Derecho constitucional en la actualidad.\u00bb (20)\u00a0<\/em>Equilibrio que la autora fija claramente en el resumen inicial se\u00f1alando \u00ab\u2026<em>dos posibles funciones de la Constituci\u00f3n econ\u00f3mica, definidas como efectos de la regulaci\u00f3n jur\u00eddica: la funci\u00f3n constitutiva (<strong>reconocimiento del mercado como herramienta de protecci\u00f3n de la libertad econ\u00f3mica en sentido estricto<\/strong>) y la funci\u00f3n potenciadora (<strong>garant\u00eda de la libertad econ\u00f3mica sustantiva<\/strong>\u00a0y su armonizaci\u00f3n con el resto de vertientes de la libertad humana).\u00bb<\/em><\/p>\n<p>Llegados a este punto, la pregunta vuelve al centro del debate<em>;\u00a0<\/em>\u00bfc\u00f3mo es posible que poblaciones, asombrosamente mayoritarias, asuman su subordinaci\u00f3n a unas \u00e9lites tan sorprendentemente minoritarias? O lo que es lo mismo; \u00bfEstamos ya tan adaptados al neoliberalismo que somos las propias masas de subordinados los que en realidad sostenemos las \u00e9lites minoritarias?<\/p>\n<p><strong>NOTAS:<\/strong><\/p>\n<p>(1).- Ver;\u00a0<a href=\"https:\/\/www.jacobinmag.com\/2016\/07\/david-harvey-neoliberalism-capitalism-labor-crisis-resistance\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/www.jacobinmag.com\/2016\/07\/david-harvey-neoliberalism-capitalism-labor-crisis-resistance\/<\/a>\u00a0Ver tambi\u00e9n:\u00a0David Harvey, Breve historia del neoliberalismo. Akal, 2007.<\/p>\n<p>(2).- Ver;\u00a0<a href=\"https:\/\/www.xataka.com\/empresas-y-economia\/a-china-nadie-se-le-sube-a-chepa-asi-como-estan-parando-pies-a-sus-gigantes-tecnologia-distracciones?utm_source=recommended&amp;utm_medium=DAILYNEWSLETTER&amp;utm_content=recommended6&amp;utm_campaign=20_Aug_2021+Xataka\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/www.xataka.com\/empresas-y-economia\/a-china-nadie-se-le-sube-a-chepa-asi-como-estan-parando-pies-a-sus-gigantes-tecnologia-distracciones?utm_source=recommended&amp;utm_medium=DAILYNEWSLETTER&amp;utm_content=recommended6&amp;utm_campaign=20_Aug_2021+Xataka<\/a><\/p>\n<p>(3).- Ver;\u00a0<a href=\"https:\/\/www.jacobinmag.com\/2016\/07\/david-harvey-neoliberalism-capitalism-labor-crisis-resistance\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/www.jacobinmag.com\/2016\/07\/david-harvey-neoliberalism-capitalism-labor-crisis-resistance\/<\/a><\/p>\n<p>(4).-\u00a0<em>\u00abLa ofensiva contra la democracia representativa se culmina con la apuesta por una justicia privatizada en defensa de la constituci\u00f3n econ\u00f3mica global. Esta nueva legalidad, adem\u00e1s de alterar el procedimiento de toma de decisiones, precisa tambi\u00e9n de un sistema judicial ad hoc, de parte. De esta manera, al igual que los acuerdos bilaterales firmados en las \u00faltimas d\u00e9cadas, ahora todos los tratados de nueva generaci\u00f3n incorporan un cap\u00edtulo o hacen expl\u00edcita referencia a la protecci\u00f3n de las inversiones. Se aboga as\u00ed por implantar a escala global una serie de tribunales privados de arbitraje, con mayor capacidad jur\u00eddica que la propia justicia p\u00fablica.\u00bb<\/em>\u00a0Fern\u00e1ndez, Gonzalo (2018)\u00a0<em>Mercado o democracia. Los tratados comerciales en el capitalismo del siglo XXI<\/em>, Barcelona: Icaria. P\u00e1g. 108<\/p>\n<p>(5).- Las palabras son de Katharina Pistor, profesora de derecho de la Universidad de Columbia y directora del Center on Global Legal Transformation de la misma instituci\u00f3n, autora del libro\u00a0<em>The Code of Capital<\/em>\u00a0(Princeton University Press, 2019). La cita est\u00e1 extra\u00edda de la entrevista realizada por Hern\u00e1n Garc\u00e9s publicada el 19 de sep. 2019:\u00a0<a href=\"https:\/\/www.eldiario.es\/alternativaseconomicas\/concentracion-riqueza-aumento-desigualdad-derecho_132_1351846.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/www.eldiario.es\/alternativaseconomicas\/concentracion-riqueza-aumento-desigualdad-derecho_132_1351846.html<\/a><\/p>\n<p>(6) ibid.<\/p>\n<p>(7).- Ver\u00a0<a href=\"https:\/\/www.jacobinmag.com\/2016\/06\/keynes-roosevelt-fdr-depression-inflation-imf-world-bank\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/www.jacobinmag.com\/2016\/06\/keynes-roosevelt-fdr-depression-inflation-imf-world-bank\/<\/a><\/p>\n<p>En todo caso, no hay que perder de vista que la idea de\u00a0<em>\u00abEstado m\u00ednimo\u00bb<\/em>\u00a0neoliberal se basa en una visi\u00f3n instrumentalista del Estado, fundamentada en un poder judicial y un poder coercitivo \u2013polic\u00eda y ej\u00e9rcito\u2013, cuya funci\u00f3n principal es la protecci\u00f3n y defensa de los intereses del capital, mientras que la funci\u00f3n de gobierno e instituciones se limita a una funci\u00f3n de agencia encargada de las labores de gesti\u00f3n diaria de las necesidades del mercado.<\/p>\n<p>(8).-\u00a0Thomas Biebricher,\u00a0The political theory of neoliberalism.\u00a0Stanford University Press, 2018<\/p>\n<p>(9).- T. Biebricher,\u00a0The political theory of neoliberalism, p. 31.<\/p>\n<p>(10).- Ver Selina Todd,\u00a0<em>El pueblo. Auge y declive de la clase obrera (1910-2010)\u00a0<\/em>(Akal, Madrid, 2018).<\/p>\n<p>(11).-\u00a0<a href=\"https:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\/el-pueblode-selina-todd-un-libro-de-historia-para-pensar-hoy-la-clase-obrera\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\/el-pueblode-selina-todd-un-libro-de-historia-para-pensar-hoy-la-clase-obrera<\/a><\/p>\n<p>(12).- La idea kantiana de que \u00ab<em>la libertad de cada uno sea compatible con la de los dem\u00e1s<\/em>\u00bb fundamenta no solo la doctrina positivista de Hans Kelsen, sino tambi\u00e9n la de John Rawls en su libro de 1993\u00a0<em>\u00abEl liberalismo pol\u00edtico\u00bb.<\/em>\u00a0Rawls traduce la idea kantiana de compatibilidad en derechos b\u00e1sicos iguales para todos, fijando la idea de equidad en el formalismo abstracto de la\u00a0<em>\u00abigualdad de oportunidades\u00bb<\/em>\u00a0para justificar a continuaci\u00f3n las desigualdades mediante lo que denomina\u00a0<em>\u00abprincipio de la diferencia\u00bb<\/em>, que no es otra cosa que la ilusi\u00f3n moral de la econom\u00eda de goteo. Es decir: que un mayor beneficio privado resulta justo a condici\u00f3n de que tambi\u00e9n se beneficien con la ganancia aquellos que obtienen menos. Sin embargo, inversi\u00f3n y fiscalidad no resuelven el problema fundamental del capitalismo en su intento de conciliar libertad e igualdad en un contexto democr\u00e1tico. As\u00ed, la creciente desigualdad inherente al desarrollo del capitalismo bajo el impulso de las tecnolog\u00edas, expulsa cada vez m\u00e1s personas del sistema que dejan de ser sujetos libres, y due\u00f1os de su propia vida, para convertirse en objetos de carga sin v\u00ednculo alguno con la sociedad. Incluso urban\u00edsticamente los excluidos tienden a compartir \u00a0realidad en las ciudades con otros excluidos en zonas muy determinadas, a los efectos centr\u00edfugos de que no pueden compartir realidad con los \u00abincluidos\u00bb. Y solo a los efectos de supervivencia hay excluidos que pueden percibir, como derecho, un subsidio limitado, nunca un v\u00ednculo de integraci\u00f3n. Otros subsisten de la caridad contingente.<\/p>\n<p>(13).- Ver;\u00a0<a href=\"https:\/\/www.eldiario.es\/theguardian\/Atrevete-dar-muerto-capitalismo-mate_0_892411706.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/www.eldiario.es\/theguardian\/Atrevete-dar-muerto-capitalismo-mate_0_892411706.html<\/a><\/p>\n<p>(14).-<a href=\"https:\/\/fr.wikipedia.org\/wiki\/Barbara_Stiegler#S'adapter,_un_credo_n%C3%A9olib%C3%A9ral\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/fr.wikipedia.org\/wiki\/Barbara_Stiegler#S\u2019adapter,_un_credo_n%C3%A9olib%C3%A9ral<\/a><\/p>\n<p>(15).-\u00a0Barbara Stiegler, \u00abIl faut s\u2019adapter\u00bb. Sur un nouvel imp\u00e9ratif politique, Paris, Gallimard, coll. \u00abNRF Essais\u00bb, 2019.<\/p>\n<p>(16).- Ibid, p\u00e1g. 209.<\/p>\n<p>(17).- Ibid, p\u00e1g. 230.<\/p>\n<p>(18).- Ver;\u00a0<a href=\"https:\/\/app.congreso.es\/consti\/constitucion\/indice\/titulos\/articulos.jsp?ini=128&amp;tipo=2\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/app.congreso.es\/consti\/constitucion\/indice\/titulos\/articulos.jsp?ini=128&amp;tipo=2<\/a><\/p>\n<p>(19).- Ver\u00a0<a href=\"http:\/\/www.revistasmarcialpons.es\/revistaderechopublico\/article\/view\/573\/580\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">http:\/\/www.revistasmarcialpons.es\/revistaderechopublico\/article\/view\/573\/580<\/a><\/p>\n<p>(20).- Ibid, apartado 4. Conclusiones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Francisco Mu\u00f1oz Guti\u00e9rrez (Rebelion, 26-8-21) &nbsp; Tras la conmoci\u00f3n del Covid retorna la m\u00fasica del\u00a0\u00abbusiness as usual\u00bb\u00a0en una normalidad tan aparente que para diferenciarla de la anterior se le llama eufem\u00edsticamente\u00a0\u00abnueva normalidad\u00bb.\u00a0Nueva, pese a que persiste el desorden clim\u00e1tico, el crecimiento de las desigualdades sociales, la expansi\u00f3n de los niveles de endeudamiento, la automatizaci\u00f3n del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":47638,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3,14],"tags":[],"class_list":["post-47637","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia","category-internacionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47637"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=47637"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47637\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":47639,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47637\/revisions\/47639"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/47638"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=47637"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=47637"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=47637"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}