{"id":47642,"date":"2021-08-26T13:08:59","date_gmt":"2021-08-26T17:08:59","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.com\/inicio\/?p=47642"},"modified":"2021-08-26T13:08:59","modified_gmt":"2021-08-26T17:08:59","slug":"la-trumpizacion-de-jair-bolsonaro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2021\/08\/26\/la-trumpizacion-de-jair-bolsonaro\/","title":{"rendered":"La \u00abtrumpizaci\u00f3n\u00bb de Jair Bolsonaro"},"content":{"rendered":"<div>\n<p>Ignacio Pirotta (Nueva Sociedad, 26-8-21)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>Ante una posible derrota electoral, Bolsonaro est\u00e1 dirigiendo sus ataques al voto electr\u00f3nico y denunciando futuros fraudes en 2022. Mientras aviva a sus seguidores, algunos imaginan la posibilidad de que se produzcan eventos similares a los de Estados Unidos durante el final del mandato de Trump. Aunque un asalto al Capitolio a la brasile\u00f1a parezca poco probable, habr\u00e1 que seguir de cerca a las fuerzas de seguridad, que constituyen hoy un pilar fundamental del gobierno bolsonarista.<\/i><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"cols\">\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-background has-vivid-red-background-color has-vivid-red-color\" \/>\n<p>Faltaban solo algunos d\u00edas para las elecciones presidenciales estadounidenses y Jair Bolsonaro aseguraba que quer\u00eda ser el primer gobernante del mundo en felicitar a Donald Trump por su triunfo. Hac\u00eda meses que el ocupante de la Casa Blanca ven\u00eda sembrando las dudas sobre el proceso electoral y anticipaba que los dem\u00f3cratas pretend\u00edan quedarse con la elecci\u00f3n mediante fraude. El desenlace fue la invasi\u00f3n al Capitolio, el pasado 6 de enero. En tanto, Bolsonaro fue el \u00faltimo presidente en \u00abreconocer\u00bb p\u00fablicamente a Joe Biden como el ganador de las elecciones. Ahora, a poco m\u00e1s de un a\u00f1o de las elecciones brasile\u00f1as, Bolsonaro recurre a la misma estrategia de sembrar dudas sobre el proceso electoral y anticipar la denuncia de fraude en 2022. \u00abSi no hay elecciones\u00a0limpias, no habr\u00e1 elecciones<strong>\u00bb<\/strong>, amenaz\u00f3.<\/p>\n<p>Se trata de una estrategia id\u00e9ntica, a pesar de que sean sistemas completamente diferentes, ya que en Brasil la urna es 100% electr\u00f3nica desde 2000, mientras que en Estados Unidos el voto es mediante papeleta y el problema de Trump era con los votos por correo con los que se habr\u00eda consumado el fraude electoral. Pero, en definitiva, esa diferencia del sistema de votaci\u00f3n no es importante para la derecha radical, ya que lo central es la deslegitimaci\u00f3n del proceso en s\u00ed mismo. Tanto en el caso de Bolsonaro como en el de Trump, lo determinante es la l\u00ednea de cuestionamiento a las instituciones, la apelaci\u00f3n a supuestas conspiraciones y el estilo siempre provocador, propio de la\u00a0<em>alt-right<\/em>\u00a0que impregna ambos liderazgos, estilo que logra que se hable permanentemente de ellos. No obstante, y sobre todo en el caso de Bolsonaro, la estrategia result\u00f3 m\u00e1s efectiva a la hora de llegar a la presidencia \u2013permiti\u00e9ndole instalarse y mantenerse en el debate p\u00fablico\u2013 que para gestionar y construir poder una vez en el gobierno.<\/p>\n<p>El caso de Trump es ilustrativo: para el consultor pol\u00edtico Frank Luntz, al persistir en la denuncia de fraude en las presidenciales, los republicanos terminaron desincentivando la concurrencia a votar en las posteriores elecciones para senadores del estado de Georgia, elecci\u00f3n que termin\u00f3 alterando el equilibrio de poder dentro del Congreso en favor de los dem\u00f3cratas. O bien algo m\u00e1s de fondo: los estados del Cintur\u00f3n de \u00d3xido \u2013el pujante polo industrial hasta comienzos de la d\u00e9cada de 1980\u2013 que hab\u00edan sido claves en la victoria de Trump en 2016, cuatro a\u00f1os despu\u00e9s quedaron mayoritariamente en manos de los dem\u00f3cratas. De poco sirve encarnar el enojo y la desesperanza de los trabajadores de cuello azul si lo que se establece como pol\u00edtica (el enfrentamiento comercial contra China) termina produciendo m\u00e1s da\u00f1os en la propia producci\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Bolsonaro_militares.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-47573\" src=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Bolsonaro_militares.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Bolsonaro_militares.jpg 1200w, https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Bolsonaro_militares-300x200.jpg 300w, https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Bolsonaro_militares-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Bolsonaro_militares-768x512.jpg 768w, https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Bolsonaro_militares-810x540.jpg 810w, https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Bolsonaro_militares-1140x760.jpg 1140w\" sizes=\"(max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Resulta evidente que Bolsonaro sigue la misma estrategia antidemocr\u00e1tica de Trump, pero tambi\u00e9n es innegable que, tanto entre sus liderazgos como entre sus pa\u00edses, hay diferencias importantes. Para empezar, el liderazgo de Jair Bolsonaro siempre fue m\u00e1s d\u00e9bil en t\u00e9rminos de apoyo ciudadano que el de Trump, con \u00edndices de aprobaci\u00f3n m\u00e1s bajos. El trumpismo tiene una fuerza mayor en la sociedad estadounidense que el bolsonarismo en Brasil. Da cuenta de ello las dificultades del\u00a0<em>establishment<\/em>\u00a0del Partido Republicano primero para evitar el triunfo de Trump en las primarias de 2016 y ahora para quit\u00e1rselo de encima. Una segunda diferencia relevante se vincula precisamente con el sistema de partidos (bipartidismo versus multipartidismo fragmentado) y con el hecho de que Trump cont\u00f3 con una estructura de apoyo importante, algo de lo que su \u00e9mulo latinoamericano carece. Hoy Bolsonaro no est\u00e1 afiliado a ning\u00fan partido, despu\u00e9s de abandonar el Partido Social Liberal (PSL) \u2014por el que fue electo\u2014 y de fracasar en su intento de crear un partido propio.<\/p>\n<p>En comparaci\u00f3n con Trump, si algo tiene a su favor Bolsonaro son las debilidades de las instituciones brasile\u00f1as. Concretamente, lo que ata\u00f1e a las fuerzas de seguridad y m\u00e1s espec\u00edficamente a las polic\u00edas militares que dependen de los gobiernos estaduales. Tanto en Estados Unidos como en Brasil se puede observar que los miembros de las polic\u00edas son proclives a los liderazgos de cada momento. Pero en Brasil existe una historia de dificultades de control sobre las polic\u00edas por parte de los gobernadores. Los motines, como el \u00faltimo ocurrido en el estado de Cear\u00e1 en 2020, tienen cierta recurrencia en diferentes estados. En lo que respecta a las Fuerzas Armadas, la actual militarizaci\u00f3n del gobierno comenz\u00f3 paulatinamente con Michel Temer, luego del\u00a0<em>impeachment<\/em>\u00a0de Dilma Rousseff. Pero adem\u00e1s, como escribi\u00f3 el polit\u00f3logo\u00a0<a href=\"https:\/\/rebelion.org\/621315-2\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\" aria-label=\" (se abre en una nueva pesta\u00f1a)\">Juan Negri<\/a>, la ra\u00edz de la influencia del poder militar en la pol\u00edtica brasile\u00f1a se encuentra en gran medida en el dise\u00f1o de la transici\u00f3n democr\u00e1tica, en la que los militares conservaron algunas prerrogativas. Hoy no se puede analizar el gobierno de Bolsonaro y sus posibles desenlaces sin considerar la imbricaci\u00f3n con el poder militar.<\/p>\n<p>No obstante la opacidad del universo militar y el permanente corporativismo que se puede observar, desde hace un tiempo comenzaron a hacerse visibles los contornos de las divisiones a su interior, fundamentalmente promovidas por los distintos posicionamientos sobre Bolsonaro y sus intentos de inmiscuir a las Fuerzas Armadas de manera m\u00e1s directa en la pol\u00edtica y en el enfrentamiento con los otros poderes. El hecho m\u00e1s significativo y que da cuenta de las fisuras es la remoci\u00f3n de los comandantes de las tres fuerzas este a\u00f1o; en los tres casos dejando en claro expresamente que el motivo de la remoci\u00f3n fue su oposici\u00f3n a la utilizaci\u00f3n de las Fuerzas como instrumento de presi\u00f3n hacia gobernadores. Es evidente que una parte de los altos mandos no apoya la politizaci\u00f3n de las fuerzas y menos su utilizaci\u00f3n para una ruptura democr\u00e1tica. La \u00faltima de esas utilizaciones, y que tambi\u00e9n dej\u00f3 entrever las fracturas, fue el desfile de tanques y veh\u00edculos militares de la Marina en la Plaza de los Tres Poderes el pasado 10 de agosto. La intenci\u00f3n era intimidar a la Corte Suprema, situada justo en frente al Palacio del Planalto, y no tanto al Congreso, donde la votaci\u00f3n sobre el voto impreso estaba perdida desde el comienzo.<\/p>\n<p>El proyecto de enmienda constitucional mediante el cual el gobierno pretend\u00eda instaurar el voto impreso (y no solo electr\u00f3nico), y cuya votaci\u00f3n coincidi\u00f3 con el desfile militar, fue enviado al Congreso en el contexto de embates contra la urna electr\u00f3nica y al Tribunal Superior Electoral. Ese proyecto es una demostraci\u00f3n de c\u00f3mo mantener un estilo de radicalizaci\u00f3n permanente termina siendo para Bolsonaro m\u00e1s importante que las pol\u00edticas en s\u00ed mismas. Se trat\u00f3, desde un comienzo, de una votaci\u00f3n perdida y, sin embargo, Bolsonaro hizo de ella el principal caballito de batalla durante semanas.<\/p>\n<p>El Ejecutivo brasile\u00f1o bajo las \u00f3rdenes de Bolsonaro ha mostrado que tiene serias deficiencias para formular pol\u00edticas p\u00fablicas en varios de los ministerios. En buena medida, este es el resultado de la inexperiencia de los nuevos funcionarios y de la persecuci\u00f3n pol\u00edtica a las burocracias existentes y la pol\u00edtica de vaciamiento estatal. El caso m\u00e1s grave es el del Ministerio de Econom\u00eda. Todas las reformas de peso, desde la reforma previsional en 2019 hasta la tributaria \u2013que hoy se tramita en el Congreso\u2013, o bien las privatizaciones, dejan sabor a poco y exhiben d\u00e9ficits t\u00e9cnicos importantes en su formulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A esta altura, el gobierno de Bolsonaro tampoco tiene una pol\u00edtica p\u00fablica de peso que se haya constituido en la marca de su gesti\u00f3n. Lo m\u00e1s parecido a eso ha sido el auxilio de emergencia pagado a los sectores m\u00e1s vulnerables durante 2020, y vigente hasta hoy aunque con un monto y alcance menores que en sus inicios. La historia del auxilio ilustra la falta de coherencia al menos en lo que a pol\u00edticas sociales se refiere. El gobierno primero se opuso a la medida \u2013impulsada por la oposici\u00f3n en el Congreso\u2013, pero una vez consumada la derrota aprovech\u00f3 y capitaliz\u00f3 pol\u00edticamente el beneficio. Hoy la intenci\u00f3n es crear el Auxilio Brasil, para sustituir al Bolsa Familia creado por Lula da Silva en 2003, con un aumento de 50% del valor pago en promedio. As\u00ed, quedar\u00eda como una continuidad del auxilio de emergencia (percibido mayoritariamente como un beneficio otorgado por Bolsonaro) y se intentar\u00eda borrar al programa que es legado de Luiz In\u00e1cio Lula Da Silva. No obstante, hasta la aprobaci\u00f3n del auxilio por el Congreso, Bolsonaro y los suyos nunca hab\u00edan tenido en el horizonte de su gesti\u00f3n fortalecer las pol\u00edticas sociales. Al contrario, la trayectoria del presidente es la de desprecio hacia los programas sociales, e incluso hacia sus sus beneficiarios.<\/p>\n<p>En consecuencia, se produce un cambio dr\u00e1stico en la narrativa del gobierno, que pasa de tener como uno de sus ejes la \u00e9tica y la antipol\u00edtica, para luego eyectar al afamado Sergio Moro (para muchos emblema de la anticorrupci\u00f3n) del gobierno y aliarse a las fuerzas pol\u00edticas m\u00e1s comprometidas en investigaciones por corrupci\u00f3n. El perfil de sensibilidad social tampoco termina de asentarse, ya que Bolsonaro comenz\u00f3 a construir ese nuevo perfil con el auxilio de emergencia pero luego fue err\u00e1tico, oscilando en sus declaraciones entre no comprometer m\u00e1s gastos, siguiendo la agenda de su ministro de Econom\u00eda, el ultraliberal Paulo Guedes, o bien continuar y ampliar la asistencia.<\/p>\n<p>Las embestidas antidemocr\u00e1ticas que generan convulsi\u00f3n pol\u00edtica permanente, la ineficacia de las pol\u00edticas p\u00fablicas y las reformas y la ambig\u00fcedad respecto del rumbo econ\u00f3mico liberal ya hicieron perder importantes apoyos dentro del\u00a0<em>establishment<\/em>\u00a0econ\u00f3mico. El 5 de agosto, m\u00e1s de 200 empresarios, intelectuales y pol\u00edticos publicaron una carta en la que manifiestan que no permitir\u00e1n ninguna \u00abaventura autoritaria\u00bb. La \u00abcarta del PIB\u00bb, como la apod\u00f3 la prensa, tuvo la particularidad de reunir a algunos nombres de peso del mundo empresarial, desde industriales a banqueros. En definitiva, parte del \u00abc\u00edrculo rojo\u00bb brasile\u00f1o pas\u00f3 a manifestarse abiertamente contra Bolsonaro. Ya desde hace un tiempo son frecuentes los comentarios provenientes del empresariado en el sentido de que las permanentes crisis institucionales afectan al mundo de los negocios y la tan imprescindible previsibilidad. El da\u00f1o a la imagen internacional del pa\u00eds es otro de los t\u00f3picos frecuentes. Medio ambiente, gesti\u00f3n de la pandemia, pueblos ind\u00edgenas: todos temas que confluyen en un deterioro de la imagen internacional de Brasil durante la presidencia de Bolsonaro.<\/p>\n<p>El mejor momento para Bolsonaro en t\u00e9rminos de imagen lleg\u00f3 con el auxilio de emergencia a mediados de 2020, cuando lleg\u00f3 a superar el 40% de aprobaci\u00f3n. Esa mejora coincidi\u00f3 con los breves meses en que Bolsonaro moder\u00f3 su estilo, redujo sus apariciones p\u00fablicas y estableci\u00f3 algunos pactos de convivencia con los poderes judicial y legislativo. Posteriormente, el mandatario abandon\u00f3 ese estilo pero a\u00fan as\u00ed lleg\u00f3 a febrero de este a\u00f1o con una gran articulaci\u00f3n pol\u00edtica en el Congreso que le permiti\u00f3 colocar dos nombres alineados (inicialmente) con el gobierno tanto en la presidencia de la C\u00e1mara de Diputados como en la del Senado.<\/p>\n<p>Sin dudas, ese fue su momento de mayor poder en el plano institucional. Sin embargo, poco tiempo despu\u00e9s esos mismos socios, Arthur Lira en Diputados y Rodrigo Pacheco en el Senado, ya han tenido sus desencuentros con el presidente, centralmente por el negacionismo ante la pandemia y los ataques a las instituciones. Recientemente, el presidente de la Corte Suprema rechaz\u00f3 realizar una reuni\u00f3n entre Bolsonaro y todos los jueces de la Corte con la que desde el Ejecutivo se pretend\u00eda restablecer la pacificaci\u00f3n despu\u00e9s los sucesivos ataques contra el Tribunal Superior Electoral, al que acus\u00f3 de estar coaligado con Lula Da Silva, y contra la propia Corte, en una ya habitual l\u00f3gica de tensi\u00f3n y distensi\u00f3n permanente. Aquella quimera del \u00abBolsonaro moderado\u00bb\u00a0es mucho m\u00e1s dif\u00edcil para los 15 meses que restan hasta las elecciones y \u00e9l mismo se ha encargado de concretizar los temores con que algunos le dieron su voto en 2018. Mantener la identidad radicalizada mina las posibilidades de construcci\u00f3n de poder, en el caso de Bolsonaro mucho m\u00e1s que en el de Trump. Sobre todo si no se exhiben suficientes resultados positivos en la gesti\u00f3n.<\/p>\n<p>De momento no hay \u00abincendio del Reichstag\u00bb que justifique una avanzada autoritaria. Incluso la amenaza \u00abcomunista\u00bb\u00a0era m\u00e1s cre\u00edble con el Partido de los Trabajadores sin Lula como alternativa a Bolsonaro, que con la aparici\u00f3n de este luego de la anulaci\u00f3n de las sentencias en marzo de este a\u00f1o. Lula Da Silva es un interrogante. Su regreso, \u00bfser\u00eda m\u00e1s parecido a cu\u00e1l de todos los gobiernos del PT? El \u00abprimer Lula\u00bb es el preferido del\u00a0<em>establishment<\/em>, aunque ya ha pasado mucho agua bajo el puente para que aquel modelo conciliador del \u00abLula paz y amor\u00bb\u00a0pueda replicarse. Pero en cualquier caso ninguno de sus gobiernos fue de izquierda radical. Bolsonaro se las ha ingeniado para que cuatro a\u00f1os m\u00e1s de un gobierno suyo suenen como un fantasma incluso m\u00e1s amenazante que el regreso de el ex obrero metal\u00fargico. De all\u00ed la foto de hace algunos meses del expresidente Fernando Henrique Cardoso junto a Lula Da Silva y su declaraci\u00f3n de que votar\u00eda por este en una hipot\u00e9tica segunda vuelta contra Bolsonaro.<\/p>\n<p>Si lo que est\u00e1 haciendo Bolsonaro con sus ataques a la urna electr\u00f3nica es preparar el terreno para un asalto al Capitolio a la brasile\u00f1a, entonces habr\u00e1 que ver qu\u00e9 sucede con las fuerzas de seguridad, las divisiones internas existentes en su interior y hasta d\u00f3nde est\u00e1n dispuestas a apoyarlo. Aunque hoy parezca poco probable que un intento de ruptura pueda tener \u00e9xito, entre otras cosas por la baja legitimidad que tendr\u00eda, no se puede dejar de lado que la coerci\u00f3n es un elemento constitutivo del poder. Por ahora, el estilo\u00a0<em>alt-right<\/em>\u00a0y el d\u00e9ficit en las pol\u00edticas conspiran contra las posibilidades de que Bolsonaro contin\u00fae en el poder m\u00e1s all\u00e1 de 2022.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ignacio Pirotta (Nueva Sociedad, 26-8-21) &nbsp; Ante una posible derrota electoral, Bolsonaro est\u00e1 dirigiendo sus ataques al voto electr\u00f3nico y denunciando futuros fraudes en 2022. Mientras aviva a sus seguidores, algunos imaginan la posibilidad de que se produzcan eventos similares a los de Estados Unidos durante el final del mandato de Trump. 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