{"id":48589,"date":"2021-11-16T12:51:32","date_gmt":"2021-11-16T16:51:32","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.com\/inicio\/?p=48589"},"modified":"2021-11-16T15:04:58","modified_gmt":"2021-11-16T19:04:58","slug":"48589","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2021\/11\/16\/48589\/","title":{"rendered":"Vida y obra del primer fil\u00f3sofo dominicano Andr\u00e9s L\u00f3pez de Medrano"},"content":{"rendered":"<p>Andr\u00e9s L\u00f3pez de Medrano naci\u00f3 en 1780 en la ciudad de Santiago de los Caballeros, obtuvo el t\u00edtulo de doctor en Medicina, fue periodista, poeta, pol\u00edtico, profesor de Medicina y de Filosof\u00eda, Vicerrector y Rector de la Universidad de Santo Domingo entre los a\u00f1os 1820 y 1822, luego de la reapertura de esa Casa de Altos Estudios en el a\u00f1o 1815 por parte del gobierno colonial de Don Carlos Urrutia, mejor conocido en la historia dominicana como Don Carlos \u201cConuco\u201d, por la importancia que \u00e9ste le otorg\u00f3 a la agricultura de peque\u00f1a y mediana propiedad en su gesti\u00f3n gubernamental, para enfrentar la crisis alimentaria de la colonia espa\u00f1ola de la parte oriental de Santo Domingo.<\/p>\n<p>Vivi\u00f3 en su suelo natal hasta 1805, momento en que los enfrentamientos entre las tropas del ocupante franc\u00e9s general Louis Ferrand y el presidente haitiano Jean Jacques Dessalines se recrudecen por el control de la parte oriental de la Isla de Santo Domingo. A los 25 a\u00f1os de edad emigra junto a su familia a Venezuela, pa\u00eds donde obtiene el t\u00edtulo de Bachiller en Filosof\u00eda y Letras el 20 de mayo de 1806 en la Real y Pontificia Universidad de Santiago de Le\u00f3n de Caracas, para luego asumir entre el 18 de septiembre y el 20 de junio de 1808 el cargo de profesor sustituto de la c\u00e1tedra de Filosof\u00eda en lugar de su titular Dr. Alejandro de Echavarr\u00eda, quien para entonces estaba muy enfermo. Tambi\u00e9n se le nombr\u00f3 Examinador de Distribuci\u00f3n de Premios a los Estudiantes y Artes para Replicar en Varios Actos Literarios de la Capilla del Real Colegio, seg\u00fan certificaci\u00f3n expedida el 19 de enero de 1809.<\/p>\n<p>L\u00f3pez de Medrano regresa al pa\u00eds a principios del a\u00f1o 1810, luego del triunfo de la Guerra de la Reconquista encabezada por Juan S\u00e1nchez Ram\u00edrez, para un a\u00f1o despu\u00e9s (1811) contraer nupcias en la Catedral de Santo Domingo con la dama Francisca Flores Hirujo. Desde finales de 1810 37 ocupa las c\u00e1tedras de Latinidad y Ret\u00f3rica en el Colegio Seminario de Santo Domingo. Asimismo, ocupa la c\u00e1tedra de profesor en Medicina en la Universidad de Santo Domingo y el 2 de septiembre de 1813 opta por la c\u00e1tedra de Filosof\u00eda y la gana en un concurso por oposici\u00f3n. Esa c\u00e1tedra fue creada por el arzobispo Don Pedro Valera y Jim\u00e9nez, siendo instalada en el Palacio Arzobispal de Santo Domingo. En 1820 es elegido Vicerrector de la Universidad de Santo Domingo y luego ocupa de forma interina la Rector\u00eda de ese Centro de Altos Estudios a partir de mayo de 1821 hasta los primeros meses del a\u00f1o 1822, fecha en que se produce la ocupaci\u00f3n haitiana encabezada por el presidente Jean Pierre Boyer. En ese momento la mayor parte de los profesores y estudiantes emigran hacia el exterior, lo que motiva el cierre autom\u00e1tico de las puertas de esa academia de estudios superiores.<\/p>\n<p>No obstante, el 1ro de julio de 1822, con motivo de la reinstalaci\u00f3n de la Universidad de Santo Domingo y la reapertura de las clases, el doctor L\u00f3pez de Medrano (Campillo P\u00e9rez, p. 169) pronuncia un discurso laudatorio al gobierno encabezado por Boyer, donde informa que \u00e9ste hab\u00eda nombrado una comisi\u00f3n integrada por los dominicanos, el vicario doctor Jos\u00e9 Gabriel Aybar; el Decano del Tribunal Civil, licenciado Jos\u00e9 Joaqu\u00edn del Monte; el Juez de Paz de la Com\u00fan de Santo Domingo, Jos\u00e9 de la Cruz Garc\u00eda, y el Comisario del Gobierno, Tom\u00e1s Bobadilla y Briones, quienes tienen por encargo elaborar un plan para la reapertura de la instituci\u00f3n de educaci\u00f3n superior. En esa pieza oratoria, L\u00f3pez de Medrano informa que el plan elaborado por la comisi\u00f3n recomendaba la instalaci\u00f3n de:<\/p>\n<p><em>\u201cUna c\u00e1tedra de Moral que no se ense\u00f1aba aqu\u00ed; c\u00e1tedras de los dos derechos, de medicina, de filosof\u00eda, de lat\u00edn, y los primeros rudimentos de la lengua: facultad de importancia tan notoria que es superfluo describirla. Despu\u00e9s de haberlas equipado suficientemente, como nunca antes ellos lo hab\u00edan estado, desde su creaci\u00f3n primitiva, despu\u00e9s de ratificar el suceso del Claustro, S. E. elev\u00f3 a Rector al ciudadano Doctor Francisco Gonz\u00e1lez Carrasco, por invitaci\u00f3n del cual yo tengo el honor de discursear en estos momentos. Ella eligi\u00f3, confirm\u00f3 e instal\u00f3 algunos profesores, de los cuales no dir\u00e9 nada, ya que me encuentro entre ellos, y Ella se reposa en la confianza invariable que la soluci\u00f3n debe corresponder a sus intenciones manifestadas\u201d <\/em>(Campillo P\u00e9rez, pp. 169-170).<\/p>\n<p>Los acad\u00e9micos m\u00e1s destacados que emigran en el transcurso del a\u00f1o 1822 hacia Venezuela, Puerto Rico, Cuba y M\u00e9xico, son el doctor Jos\u00e9 N\u00fa\u00f1ez de C\u00e1ceres, el can\u00f3nico Manuel M\u00e1rquez, el doctor Antonio Mar\u00eda Pineda y el doctor en Medicina y fil\u00f3sofo Andr\u00e9s L\u00f3pez de Medrano. Del primero y el \u00faltimo dice el historiador dominicano Franklin Franco Pichardo (2007, p. 67):<\/p>\n<p><em>\u00a0\u201cL\u00f3pez de Medrano y N\u00fa\u00f1ez de C\u00e1ceres fueron los dos acad\u00e9micos mejor formados de su \u00e9poca. Pero el segundo dedic\u00f3 m\u00e1s tiempo a las labores administrativas del alto cargo que desempe\u00f1aba como miembro del aparato burocr\u00e1tico colonial. L\u00f3pez de Medrano, en cambio, se compenetr\u00f3 mucho con la labor docente y para esas actividades escribi\u00f3 para sus alumnos un libro de texto: \u2018Tratado de L\u00f3gica\u2019, que es el primer aporte importante dominicano a esa ciencia\u201d. <\/em><\/p>\n<p>En ese mismo orden, Franco Pichardo (2007, p. 67) observa:<\/p>\n<p><em>\u201cOportuno es que subrayemos que en esta obra el profesor dominicano acept\u00f3 como v\u00e1lidos los principales principios expuestos por el fil\u00f3sofo Condillac (1715-1800), uno de los te\u00f3ricos del sensualismo filos\u00f3fico quien con su \u2018Tratado de las Sensaciones\u2019 (1754) contribuy\u00f3 a socavar la ideolog\u00eda clerical, o la escol\u00e1stica; y, por tanto, a la generalizada creencia de las ideas innatas o de origen divino. Dentro de ese plano, L\u00f3pez de Medrano se afili\u00f3 al pensamiento m\u00e1s avanzado de la \u00e9poca, aunque en su obra hay pasajes donde afloran concepciones que evidencian la presencia, a\u00fan d\u00e9bil, de reminiscencias escol\u00e1sticas, detalle que permite tambi\u00e9n resaltar muchos aspectos ecl\u00e9cticos en su texto. Pero esto \u00faltimo se comprende mejor si se toma en cuenta que su \u2018Tratado de L\u00f3gica\u2019 para poder ser aprobado como libro de ense\u00f1anza, tuvo que pasar por la censura eclesi\u00e1stica. Esto se pone en evidencia al recordar que el arzobispo Valera, director del Seminario, fue factor decisivo para que su texto fuese aceptado; a quien precisamente reconoce en su pr\u00f3logo L\u00f3pez de Medrano, como su \u2018Mecenas\u201d. <\/em><\/p>\n<h4><strong>Pensamiento y Ejercicio Pol\u00edtico Liberal<\/strong><\/h4>\n<p>L\u00f3pez de Medrano ejerce la pol\u00edtica activamente en el pa\u00eds, llegando a ocupar los cargos de S\u00edndico Procurador, Regidor del Ayuntamiento de la Ciudad de Santo Domingo, alcalde de Segunda Elecci\u00f3n durante el per\u00edodo de la Espa\u00f1a Boba entre los a\u00f1os 1819-1821 y miembro del Ayuntamiento de la Ciudad de Santo Domingo entre 1821 y 1822, luego de la proclamaci\u00f3n del Estado Independiente de Hait\u00ed Espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>Sobre la postura asumida por L\u00f3pez de Medrano ante la crisis institucional por la que atravesaba la colonia espa\u00f1ola de Santo Domingo a principios de la d\u00e9cada de 1820, el historiador Roberto Cass\u00e1 (2008, pp. 53-54) nos dice:<\/p>\n<p><em>\u201cFue quien con m\u00e1s decisi\u00f3n adopt\u00f3 una resuelta postura democr\u00e1tica, en una dimensi\u00f3n que replanteaba el funcionamiento de la pol\u00edtica del pa\u00eds. En tal sentido, en el plano doctrinario con L\u00f3pez de Medrano comenz\u00f3 el prolongado discurrir del liberalismo decimon\u00f3nico dominicano. Y, al mismo tiempo, fue la primera figura que dio pasos pr\u00e1cticos para la defensa de la propuesta liberal, fundando el primer partido pol\u00edtico de la historia dominicana, el Partido Liberal, dirigido a terciar en las elecciones de 1820. Esta formaci\u00f3n se enfrent\u00f3 a la corriente partidaria del mantenimiento del absolutismo, encabezado por el can\u00f3nigo, Jos\u00e9 M\u00e1rquez. Por primera vez se compuso en el pa\u00eds un texto destinado a fundamentar una opci\u00f3n pol\u00edtica\u201d. <\/em><\/p>\n<p>En su \u201c<em>Manifiesto del Ciudadano Andr\u00e9s L\u00f3pez de Medrano al Pueblo Dominicano en Defensa de sus Derechos<\/em>\u201d, a prop\u00f3sito de las Elecciones Parroquiales del 11 al 18 de junio de 1820, momento en que a\u00fan prevalec\u00eda la esclavitud en Santo Domingo, \u00e9ste esboza su concepci\u00f3n liberal ilustrada sobre el ser humano y sobre los derechos que le asisten, entre ellos la libertad de pensamiento, cuando expresa:<\/p>\n<p><em>\u201cNo habiendo nacido el hombre para s\u00ed mismo, sino para la sociedad, a quien pertenece por las relaciones que le rodean, es su deber conspirar a su fomento de cualquier modo que le sea \u00fatil. Entre los medios de auxiliarla ninguno es m\u00e1s adecuado que el de expresar los pensamientos sin coartaciones depresivas, que han impedido perseguir el vicio sin embozo, proteger la virtud sin menoscabo, acusar con entereza al infractor de las leyes y afianzar la seguridad de todos en la rec\u00edproca e individual\u201d<\/em> (Campillo P\u00e9rez, 1999, pp. 147-148).<\/p>\n<p>Sin duda alguna, L\u00f3pez de Medrano ten\u00eda una concepci\u00f3n muy avanzada sobre el ser humano, al plantear que \u00e9ste tiene raz\u00f3n de ser en la medida en que, con su actuaci\u00f3n, contribuye al progreso y desarrollo de la sociedad por diferentes v\u00edas, destacando entre ellas la expresi\u00f3n del pensamiento con entera libertad, la lucha contra el autoritarismo y todo tipo de coacci\u00f3n que conduce a la democracia plena, la persecuci\u00f3n de los vicios y la corrupci\u00f3n, la preservaci\u00f3n de la virtud que contribuye a la creaci\u00f3n de ciudadanos probos y altruistas, el cumplimiento estricto de la ley como m\u00e1xima que debe regir para todos y entre todos los ciudadanos y el afianzamiento de la seguridad ciudadana de todos, tanto en sus derechos sociales como individuales, sin importar su condici\u00f3n social, su color de piel, su credo religioso y pol\u00edtico y su v\u00ednculo o distanciamiento con los diferentes resortes de poder f\u00e1ctico.<\/p>\n<p>L\u00f3pez de Medrano levanta su voz de protesta contra los sectores esclavistas que por varios siglos hab\u00edan mantenido en la m\u00e1s terrible degradaci\u00f3n humana a los sectores m\u00e1s humildes del pa\u00eds, someti\u00e9ndolos a la esclavitud m\u00e1s vil y a la ignorancia m\u00e1s envileciente, al tiempo que proscrib\u00edan de forma permanente la libertad de imprenta para impedir que los sectores con ciertas luces intelectuales contribuyeran a la difusi\u00f3n de las ideas ilustradas que pudieran insuflar en el pueblo dominicano el esp\u00edritu de lucha que le permitiera alcanzar los ideales de democracia y libertad plenas. Veamos:<\/p>\n<p><em>\u201cEl ego\u00edsmo de los Magnates, que hab\u00edan erigido su engrandecimiento sobre la ruina de sus semejantes, en nada m\u00e1s se esmer\u00f3 que en condenar perpetuamente la libertad de imprenta, enervando el esp\u00edritu de los doctos, esterilizando el germen de la Ilustraci\u00f3n y sofocando la luz que de tiempo en tiempo aparec\u00eda ocultamente en la capacidad. Era preciso para mantener en su vigor este predominio acrecentar la ignorancia en vez de destruirla, incrementar los errores en vez de labrar el desenga\u00f1o y obstruir con actividad la difusi\u00f3n de ideas que conducen a la verdadera gloria\u201d<\/em> (Campillo P\u00e9rez, 1999, p. 148).<\/p>\n<p>De igual manera, describe el grado de degradaci\u00f3n social y moral en que se encontraba el pueblo dominicano, producto de las imposiciones, arbitrariedades y las persecuciones inquisitorias a que el mismo fue sometido por parte de los sectores burocr\u00e1ticos coloniales pro-hisp\u00e1nicos, llegando incluso al extremo de la p\u00e9rdida de la dignidad humana. Citamos:<\/p>\n<p><em>\u201cAcostumbrado el pueblo por esta causa a obedecer por rutina, a moverse por los resortes de la voluntariedad, como si fuera un aut\u00f3mata, y a temer con sobrado fundamento los horrores de la b\u00e1rbara Inquisici\u00f3n, el azote de la tiran\u00eda y los caprichos de un ministerio corrompido, no s\u00f3lo perdi\u00f3 su primitiva grandeza, olvid\u00f3 su dignidad y se convirti\u00f3 en juguete de sus opresores, sino que camin\u00f3 con pasos acelerados a su degradaci\u00f3n, como el que es llevado al sacrilegio por las sendas de la religi\u00f3n, o el que traga la muerte en la copa que brinda la salud; de manera que es inconciliable se hablase en las Espa\u00f1as de instrucci\u00f3n, de ense\u00f1anzas, de educaci\u00f3n, de buen gobierno, igualmente que se pon\u00edan enormes trabas, reiterando severas prohibiciones de leer y escribir lo que conviene, \u00fanico producto de adquirir los adelantos; \u00fanico roc\u00edo que hace pulular la erudici\u00f3n. \u00a1Qu\u00e9 grado de brillantez no nos distinguiera con asombro de las naciones m\u00e1s cultas, si hubi\u00e9ramos soltado como ahora tan precisos diques! V\u00e9ase esta verdad por los progresos en ocho a\u00f1os, a pesar de haberse interrumpido su carrera\u201d<\/em> (Campillo P\u00e9rez, 1999, pp. 148-149).<\/p>\n<p>Ese es el panorama que nos presenta L\u00f3pez de Medrano previo a la aprobaci\u00f3n de la Constituci\u00f3n de C\u00e1diz en 1812 en medio de la lucha librada contra la dominaci\u00f3n francesa de Jos\u00e9 Bonaparte en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica, per\u00edodo a partir del cual se lograron ciertos progresos en la colonia espa\u00f1ola de Santo Domingo, pero donde a\u00fan se manten\u00eda inc\u00f3lume la degradante esclavitud patriarcal de la poblaci\u00f3n descendiente de negros provenientes del \u00c1frica Occidental. Es por esa raz\u00f3n que este pensador ilustrado destaca con mucho j\u00fabilo los avances alcanzados por Espa\u00f1a y sus colonias a partir de la inclusi\u00f3n en la Constituci\u00f3n de C\u00e1diz del art\u00edculo 371 y resalta el rol jugado por los honorables Diputados que la aprobaron. Veamos sus palabras:<\/p>\n<p>\u201c<em>Estas y otras razones constantes en los diarios de nuestras memorables Cortes impulsaron al Supremo Congreso a decretarla en el art\u00edculo 371 de la Constituci\u00f3n que hemos jurado con j\u00fabilo inimitable. Esos varones ilustres, superiores a los c\u00e9lebres de Plutarco, que firmaron este sagrado c\u00f3digo, dictado m\u00e1s por el cielo que formado por los hombres: esos Padres de la patria, int\u00e9rpretes de la voluntad general, ac\u00e9rrimos defensores de la libertad: esos benem\u00e9ritos Diputados, dignos Representantes de una Naci\u00f3n magn\u00e1nima, heroica y aguerrida, no menos que Redentores su existencia contra las falanges del formidable Bonaparte, previeron profundamente que no se llegar\u00eda al complemento de sus importantes designios si no se abat\u00eda el despotismo; que este monstruo no descender\u00eda de su elevado puesto, si no se derribaban las columnas que le sosten\u00edan, que son las preocupaciones; que no se conseguir\u00eda este hermoso triunfo si no se sembraban sin exclusi\u00f3n las saludables doctrinas que le anteceden, y que jam\u00e1s se exterminar\u00eda el idiotismo, que como un contagio se ha propagado, inficionando a los mismos literatos, sino se adoptaba con franqueza esta medida<\/em>\u201d (Campillo P\u00e9rez, 1999, p. 149).<\/p>\n<p>Por otro lado, L\u00f3pez de Medrano critica a los integrantes del antiguo Cabildo de Santo Domingo, que se consideraban superiores a los nuevos ediles electos por no ser \u00e9stos de sangre noble o azul como ellos, pretendiendo descalificarlos con los motes de inferiores y objetando sus calidades para gobernar adecuadamente la ciudad. La voz en\u00e9rgica de este hombre de grandes luces se alza contra esta injusticia y proclama que todos los hombres, sin importar su oficio o condici\u00f3n social, tienen derecho a representar dignamente a la ciudad de Santo Domingo en el Cabildo. En ese orden expresa:<\/p>\n<p><em>\u201cPor lo mismo ignoro los motivos de que se irrogue inferioridad a los nuevos capitulares. Sin apoyarme en aquellas comparaciones, que suelen mirarse caprichosamente, ni agraviar a alguien, de lo que dista mi aserci\u00f3n, hallo que en general los del antiguo Cabildo no son de mejores cualidades que los del constitucional, a no ser que el haber comprado esos oficios, seg\u00fan he apuntado, y en ellos la finca de sus atribuciones, instituya una raz\u00f3n de disparidad, que no se encuentra en sustancia. Aun cuando se pudiere oponer en controvertido alegato que eran de los que viven de un tr\u00e1fico, que utilice a la sociedad, de un taller, de una pulper\u00eda, de un almac\u00e9n, es incontrastable que no los rebajar\u00eda este concepto, as\u00ed como tampoco los elevar\u00eda al ser de otro destino. El Zapatero, el Talabartero, el Herrero, el Tonelero, el Carpintero, el Alba\u00f1il, el Sastre, el Pintor, el M\u00fasico, todo laborioso, todo artista puede ser tan excelente Ciudadano, como un Consejero de Estado, y un Diputado de Cortes. Dig\u00e1moslo de una vez: el talento, las luces, la integridad, modales irreprensibles son las bellas disposiciones, la leg\u00edtima actitud para ser hombre p\u00fablico, y las mismas que produjeron insignes c\u00f3nsules en Roma, prudentes legisladores en Atenas, esforzados capitanes en Tebas, Lacedemonia y Cartago, famosos generales en la Francia, sabios economistas en Inglaterra y Genios celeb\u00e9rrimo en todas partes: verdades que veneramos a larga distancia y que entre nosotros cosquillean al amor propio por vanidad, por preocupaci\u00f3n o costumbre. Ya es tiempo, pues, de deponer esos crasos errores, que con visible detrimento de nuestros negocios ha patrocinado solo la estupidez y m\u00e1ximas absurdas: de no arrebatarnos m\u00e1s por lo ilusorio de afecciones accidentales, vinculadas a la caducidad, que por lo esencial de los predicamentos morales, que albergan la mejor idoneidad: de comprender que entonces es una Naci\u00f3n m\u00e1s libre, m\u00e1s soberana y m\u00e1s pujante en sus enlaces cuando puede subvenir a sus necesidades con m\u00e1s energ\u00edas por el acopio de recursos, que traen las profesiones, las artes, y todo g\u00e9nero de industria\u201d<\/em> (Campillo P\u00e9rez, 1999, pp. 157-158).<\/p>\n<p>Hay en las ideas de L\u00f3pez de Medrano un sabor a pueblo inconfundible, donde enfrenta abiertamente las ideas mon\u00e1rquicas y autocr\u00e1ticas y rechaza el esp\u00edritu elitista de la minor\u00eda burocr\u00e1tica colonial que se cree la clase predestinada a ejercer el gobierno, ya sea local o nacional. De igual manera, se ponen de manifiesto sus ideas de progreso, las cuales se expresan en el alto puesto que le reserva a la ciencia, al arte y a la industria en el proceso de desarrollo del pa\u00eds con el prop\u00f3sito de construir una Naci\u00f3n libre, soberana y pr\u00f3spera que satisfaga las necesidades m\u00e1s perentorias de sus conciudadanos, haciendo caso omiso a los nocivos engreimientos de algunos que pretenden dividir a la poblaci\u00f3n en ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda, pretendiendo con ello adquirir mayor preponderancia, sin importarle el envilecimiento de las grandes mayor\u00edas.<\/p>\n<p>En virtud de sus ideales democr\u00e1ticos, liberales e independentistas, L\u00f3pez de Medrano apoy\u00f3 de forma decidida el proyecto de Independencia que encabez\u00f3 el licenciado Jos\u00e9 N\u00fa\u00f1ez de C\u00e1ceres. La vinculaci\u00f3n activa de este importante intelectual a esa causa noble motiv\u00f3 que se le designara nuevamente como miembro del Ayuntamiento de la Ciudad de Santo Domingo, raz\u00f3n por la cual tuvo que participar de la ceremonia del 9 de febrero de 1822 en que el pr\u00f3cer N\u00fa\u00f1ez de C\u00e1ceres entreg\u00f3 simb\u00f3licamente la llave de la ciudad al presidente haitiano Jean Pierre Boyer.<\/p>\n<h4><strong>Exilio definitivo en Puerto Rico<\/strong><\/h4>\n<p>El 9 de septiembre de 1822, L\u00f3pez de Medrano se refugia con su esposa Francisca Flores Hirujo y sus hijos Andr\u00e9s Manuel, Jos\u00e9 Jacinto y Francisca B\u00e1rbara en la vecina isla de Puerto Rico, estableci\u00e9ndose en las ciudades de Aguadilla, Mayag\u00fcez y Ponce. Al llegar a Puerto Rico es hecho prisionero bajo el alegato de haber conspirado contra el gobierno espa\u00f1ol en Santo Domingo y, al cabo de un tiempo, residiendo en Aguadilla, el gobernador de Puerto Rico, Miguel de la Torre, en 1826 le encomend\u00f3 una misi\u00f3n sanitaria en Mayag\u00fcez; en 1832 fue electo S\u00edndico Procurador del Ayuntamiento de la Villa de Aguada y en el a\u00f1o 1836 se traslada a Mayag\u00fcez, momento en el que se aleja de la pol\u00edtica y se dedica fundamentalmente a realizar actividades mas\u00f3nicas.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 1839 L\u00f3pez de Medrano se traslada a la ciudad de Ponce, donde, tras la muerte de su primera esposa, contrajo matrimonio por segunda vez. All\u00ed ejerce el periodismo y se reintegra a la labor educativa. En esa ciudad ocup\u00f3 la posici\u00f3n de director de la Escuela P\u00fablica de Ponce entre noviembre de 1847 y mayo de 1852, fecha en que se retira a su hogar. Muere en Ponce el 6 de mayo de 1856.<\/p>\n<h4><strong>L\u00f3gica Empirio-Sensualista y Racionalista de Andr\u00e9s L\u00f3pez de Medrano <\/strong><\/h4>\n<p>El primer texto de l\u00f3gica escrito en la isla de Santo Domingo lo escribi\u00f3 el intelectual criollo Andr\u00e9s L\u00f3pez de Medrano. Esa obra lleva por t\u00edtulo \u201c<em>L\u00f3gica<\/em>\u201d y tiene como subt\u00edtulo \u201c<em>Elementos de Filosof\u00eda Moderna Destinados al Uso de la Juventud Dominicana<\/em>\u201d, el cual fue elaborado por el Dr. Andr\u00e9s L\u00f3pez de Medrano en el a\u00f1o 1813 y publicado en la imprenta de la Capitan\u00eda General de Santo Domingo en el a\u00f1o 1814.<\/p>\n<p>Este libro es, sin duda, la primera obra de filosof\u00eda escrita y publicada en el pa\u00eds y una de las primeras de Am\u00e9rica Latina bajo el influjo del movimiento intelectual de la Ilustraci\u00f3n. En L\u00f3pez de Medrano se podr\u00eda destacar un conjunto de primicias que lo catapultan como uno de los intelectuales criollos m\u00e1s destacados en las primeras d\u00e9cadas del siglo XIX, entre las que resaltan:<\/p>\n<p>-Es el primer fil\u00f3sofo y primer l\u00f3gico de Rep\u00fablica Dominicana, al abordar con un sentido propio y nivel cr\u00edtico los conceptos, las proposiciones, los razonamientos, las ideas y los sofismas.<\/p>\n<p>-Es quien introduce la modernidad en filosof\u00eda y ciencia en nuestro pa\u00eds, con la implementaci\u00f3n del m\u00e9todo inductivo de Francis Bacon y con la asunci\u00f3n de la l\u00f3gica empirista de Esteban Bonnot de Condillac, David Hume y John Locke.<\/p>\n<p>-Es quien reconoce en Rep\u00fablica Dominicana la importancia de relacionar la filosof\u00eda con la educaci\u00f3n, con el fin de formar ciudadanos con un sentido m\u00e1s humanista y mayor erudici\u00f3n, como forma de contribuir al engrandecimiento de la patria.<\/p>\n<p>-Es quien introduce al pa\u00eds la hermen\u00e9utica del texto en un sentido moderno, logrando adelantarse casi dos siglos a los grandes te\u00f3ricos de la hermen\u00e9utica reciente, como Mart\u00edn Heidegger, Hans-Georg Gadamer, J\u00fcrgen Habermas y Gianni Vattimo, entre otros.<\/p>\n<p>-Es quien desarrolla el esp\u00edritu de criticidad en Rep\u00fablica Dominicana, a trav\u00e9s de la implementaci\u00f3n del denominado arte cr\u00edtico, para lo cual recurre a una serie de reglas que aplica de forma muy rigurosa y atinada.<\/p>\n<p>-Es el primer gnose\u00f3logo y epistem\u00f3logo dominicano, ya que aborda de forma profunda los principales obst\u00e1culos del proceso de conocimiento y destaca la importancia capital del uso del m\u00e9todo en la investigaci\u00f3n cient\u00edfica.<\/p>\n<p>-Es quien introduce al pa\u00eds la duda met\u00f3dica del fil\u00f3sofo franc\u00e9s Ren\u00e9 Descartes y el primero que duda met\u00f3dicamente en el proceso de aprehensi\u00f3n de la verdad cient\u00edfica.<\/p>\n<p>-Es el primero en reconocer la gran utilidad de la dial\u00e9ctica como m\u00e9todo de discusi\u00f3n, en virtud de lo cual hace una recuperaci\u00f3n de la may\u00e9utica socr\u00e1tica y de la dial\u00e9ctica plat\u00f3nica y aristot\u00e9lica.<\/p>\n<p>-Es quien introduce a Rep\u00fablica Dominicana la filosof\u00eda de la historia a trav\u00e9s del desarrollo e implementaci\u00f3n de una serie de reglas que les sirven de orientaci\u00f3n a los historiadores para realizar una labor id\u00f3nea para el engrandecimiento de la naci\u00f3n y de la humanidad en sentido general.<\/p>\n<p>-Es el m\u00e1s importante pensador ilustrado de Rep\u00fablica Dominicana en las dos primeras d\u00e9cadas del siglo XIX, lo cual se expresa en sus ideas novedosas de librepensador, cuando abraza como sus causas principales la libertad de pensamiento, la libertad de imprenta y el respeto a los derechos m\u00e1s fundamentales del ser humano.<\/p>\n<p>-Es el precursor de la democracia como sistema de gobierno en el pa\u00eds, al enfrentar el absolutismo mon\u00e1rquico tradicional prevaleciente, al crear el primer partido pol\u00edtico liberal dominicano, al postular que todos los sectores sociales del pa\u00eds tienen derecho a elegir y ser elegidos para las diferentes funciones p\u00fablicas, sin importar su procedencia social y rechazando todo tipo de prejuicio socio-pol\u00edtico, y, al plantearse, como un aspecto central, la defensa de la soberan\u00eda nacional y el desarrollo de las profesiones, la industria y las bellas artes como medios expeditos para lograr el progreso sostenido de la Naci\u00f3n Dominicana.<\/p>\n<h4><strong>Influencias empiristas, sensualistas y racionalistas<\/strong><\/h4>\n<p>La l\u00f3gica de L\u00f3pez de Medrano toma como punto de partida el empirismo prevaleciente entre los siglos XVII, XVIII y XIX, en ocasiones fundamentado en el empirismo innatista del ingl\u00e9s John Locke; en algunos casos influidos por el empirismo sensualista del franc\u00e9s Esteban Bonnot de Condillac y, en otros, en el empirismo subjetivo o psicologista de los fil\u00f3sofos ingleses David Hume y Georg Berkeley.<\/p>\n<p>Sin embargo, L\u00f3pez de Medrano no logr\u00f3 desembarazarse del todo del enfoque tradicionalista de Arist\u00f3teles, de la filosof\u00eda escol\u00e1stica del Medioevo forjada por el padre de la Iglesia Cat\u00f3lica Santo Tom\u00e1s de Aquino, de la filosof\u00eda racionalista de Descartes, del pante\u00edsmo racionalista del hispano-holand\u00e9s Baruch de Spinoza y de la visi\u00f3n ilustrada moderada del sacerdote benedictino espa\u00f1ol Fray Benito Jer\u00f3nimo Feijoo y Montenegro. En ese sentido, el fil\u00f3sofo dominicano Juan Francisco S\u00e1nchez expresa sobre L\u00f3pez de Medrano, su pensamiento y su obra, lo siguiente:<\/p>\n<p><em>\u201cEnse\u00f1\u00f3 L\u00f3gica en nuestra ciudad por un buen rato, y muestra de su inter\u00e9s por tan austera disciplina en su Tratado de L\u00f3gica, que escribi\u00f3 para sus disc\u00edpulos. Este tratado, que por su poca extensi\u00f3n y escaso desarrollo de los temas merece mejor el calificativo de \u2018elementos\u2019 -como \u00e9l mismo le llama al principio de la obra-, tiene, no obstante, para nosotros los dominicanos, una gran importancia; en primer lugar es el \u00fanico tratado sobre la materia escrito por un dominicano en todo nuestro pasado filos\u00f3fico; en segundo lugar, marca el abandono definitivo de la tradici\u00f3n logicista escol\u00e1stica en la ense\u00f1anza podr\u00eda decir \u2018oficial\u2019 universitaria, tradici\u00f3n que ya ven\u00eda siendo atacada desde mediados del siglo XVIII. En este ambiente de rebeld\u00eda se educaron L\u00f3pez de Medrano y Antonio S\u00e1nchez Valverde, el t\u00edpico \u2018rebelde\u2019 dominicano que m\u00e1s tarde inicia en Caracas el movimiento anti-aristot\u00e9lico venezolano seg\u00fan nos cuenta Caracciollo Parra. Sabido es que la ense\u00f1anza universitaria de la l\u00f3gica se gui\u00f3 exclusivamente durante los siglos XVII y XVIII por el tratado del Padre Rubio, cuyo prestigio en Hispanoam\u00e9rica alcanz\u00f3 tal grado, que no s\u00f3lo lo vemos repetidamente aconsejado, sino impuesto por los Superiores de las \u00d3rdenes de Am\u00e9rica, como bien puede verse por la Real Provisi\u00f3n del 29 de octubre del 1605. Como S\u00e1nchez Valverde, L\u00f3pez de Medrano pertenece al grupo de nuestros \u2018modernos\u2019, es decir, de aquellos esp\u00edritus inquietos que pugnaban por la renovaci\u00f3n de las ideas tradicionales en filosof\u00eda, introduciendo elementos empiristas, psicologistas y sensualistas, provenientes de Newton, Locke, Galileo, Condillac, etc. Sin embargo, nuestros \u2018modernos\u2019 no los son sin ciertas trabas y reservas. Sobre ellos gravita el peso de la tradici\u00f3n cultural colonial, y a cada paso se evidencia el cuidado que ponen en no chocar violentamente en punto a teor\u00eda con cuestiones que pueden rozar con la fe, como por ejemplo el problema de la naturaleza del alma. Esto los hace ser cautos y tibios en las cuestiones decisivas, en cuyo caso se deciden casi siempre por una f\u00f3rmula ecl\u00e9ctica transaccional que les permita la protesta y hasta la burla, al mismo tiempo que dejan sentado bien claro que son tan fieles tomistas como se puede ser\u201d<\/em> (Campillo P\u00e9rez, 1999, pp. 112- 113).<\/p>\n<p>Est\u00e1 claro que L\u00f3pez de Medrano hizo un gran esfuerzo por desembarazarse de la visi\u00f3n aristot\u00e9lica y escol\u00e1stica en l\u00f3gica, cosa que no logra del todo, e intenta fundar su propuesta log\u00edstica en la entonces avanzada orientaci\u00f3n filos\u00f3fica empirista. No obstante, es el primero que se propone romper con la tradici\u00f3n tomista prevaleciente en el pa\u00eds desde el proceso de conquista y colonizaci\u00f3n de la Isla de Santo Domingo en el a\u00f1o 1492, muy a pesar de dedicar su texto al padre arzobispo Pedro Valera y Jim\u00e9nez, quien era en 1814 la m\u00e1xima autoridad eclesi\u00e1stica del pa\u00eds y ten\u00eda una gran apertura para con las ideas modernas en filosof\u00eda. Este, antes de acoger el libro de L\u00f3pez de Medrano como manual en las aulas del Seminario Mayor que dirig\u00eda, hab\u00eda autorizado la ense\u00f1anza de la l\u00f3gica sensualista de Condillac. Al ampliar este aspecto, el fil\u00f3sofo dominicano Rafael Morla (2001, pp. 82-83) nos dice sobre L\u00f3pez de Medrano y su texto de l\u00f3gica, lo siguiente:<\/p>\n<p>\u201c<em>Muestra dominio de la materia, gracias a lo cual salen a relucir sus conocimientos no s\u00f3lo de la l\u00f3gica de Arist\u00f3teles, sino tambi\u00e9n de las escuelas epistemol\u00f3gicas principales de la modernidad: el empirismo y el racionalismo. Dos autoridades cita, con frecuencia; son ellas John Locke y \u00c9tienne Bonnot de Condillac. Otras figuras a las que hace referencia son Descartes y Leibniz. Ante todo, es notable la influencia de Condillac, en la obra objeto de comentario. Sin embargo, L\u00f3pez de Medrano se muestra abierto a las diferentes corrientes del pensamiento moderno. Ello hace que se revele ante el estudioso como un ecl\u00e9ctico, que toma ideas de uno y otro sistema, de las diferentes escuelas y de los m\u00e1s variados pensadores. Es un moderno, pero en \u00e9l pesa la tradici\u00f3n, forcejea con muchas ideas de contenido escol\u00e1stico y colonial, pero le anidan sus temores, reivindica la libertad de cr\u00edtica y de pensamiento, pero no puede sacudirse de todo el viejo paradigma de ideas, objeta el criterio de autoridad, pero coquetea con los representantes del poder real, como un mecanismo de sobrevivencia en medio de las adversidades. L\u00f3pez de Medrano no vacila en adoptar abiertamente la doctrina de Condillac al extremo de concluir su obra, haciendo un llamado final, donde proclama a los cuatro vientos la necesidad imperiosa de ir al estudio de las obras del fil\u00f3sofo franc\u00e9s. No obstante, lo anterior no impide seg\u00fan el parecer de Juan Francisco S\u00e1nchez, \u2018que a veces se cuelen, queriendo o no, ideas de tipo escol\u00e1stico tradicional que lo pone en contradicci\u00f3n consigo mismo\u2019. Toda la vida social y pol\u00edtica de L\u00f3pez de Medrano fue la de un ciudadano ejemplar. Su propia filosof\u00eda tuvo salida pr\u00e1ctica en el contexto de la sociedad de su \u00e9poca. Esto es, no s\u00f3lo fue un fil\u00f3sofo moderno, tambi\u00e9n fue un pol\u00edtico ilustrado, que abraz\u00f3 los ideales emancipatorios de su \u00e9poca. Consecuente con sus ideas, en la d\u00e9cada del 20, del siglo XIX, aparece junto a Jos\u00e9 N\u00fa\u00f1ez de C\u00e1ceres y Bernardo Correa y Cidr\u00f3n, como uno de los ide\u00f3logos principales del frustrado movimiento independentista del 1821, que pretend\u00eda vincular la Rep\u00fablica Dominicana a la Gran Colombia<\/em>\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Andr\u00e9s L\u00f3pez de Medrano naci\u00f3 en 1780 en la ciudad de Santiago de los Caballeros, obtuvo el t\u00edtulo de doctor en Medicina, fue periodista, poeta, pol\u00edtico, profesor de Medicina y de Filosof\u00eda, Vicerrector y Rector de la Universidad de Santo Domingo entre los a\u00f1os 1820 y 1822, luego de la reapertura de esa Casa de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":48590,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18,5],"tags":[],"class_list":["post-48589","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-nacionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48589"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=48589"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48589\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":48592,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48589\/revisions\/48592"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/48590"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=48589"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=48589"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=48589"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}