{"id":49118,"date":"2022-01-07T12:12:11","date_gmt":"2022-01-07T16:12:11","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.com\/inicio\/?p=49118"},"modified":"2022-01-07T12:12:11","modified_gmt":"2022-01-07T16:12:11","slug":"participacion-del-comandante-pablo-ali-y-el-batallon-de-los-pardos-y-morenos-libres-en-los-procesos-politicos-de-santo-domingo-entre-1791-y-1844","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2022\/01\/07\/participacion-del-comandante-pablo-ali-y-el-batallon-de-los-pardos-y-morenos-libres-en-los-procesos-politicos-de-santo-domingo-entre-1791-y-1844\/","title":{"rendered":"Participaci\u00f3n del Comandante Pablo Ali y el batall\u00f3n de Los Pardos y morenos libres en los procesos pol\u00edticos de Santo Domingo entre 1791 y 1844"},"content":{"rendered":"<p>Por Juan de la Cruz<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Desde mediados del siglo XVIII, la colonia francesa de Saint Domingue pas\u00f3 de ser un territorio poblado casi exclusivamente por piratas, bucaneros, filibusteros, habitantes y engag\u00e9s (blancos esclavos contratados por un tiempo hasta que pagaran sus deudas de embarque), a convertirse en la colonia que desplazar\u00eda a Jamaica como el lugar de mayor concentraci\u00f3n de esclavos negros de origen africano en el Caribe. Esto lo confirma James Walvin en la introducci\u00f3n del libro <em>Los Jacobinos Negros. Toussaint Louverture y la Revoluci\u00f3n de Hait\u00ed<\/em> del historiador de Trinidad y Tobago, Cyril Lionel Robert James, cuando expresa:<\/p>\n<p>\u201c<em>Santo Domingo (la parte occidental de la isla de la Hispaniola) no tard\u00f3 en acaparar los intereses de Francia en el Caribe. A mediados del siglo XVIII, el sector azucarero de Santo Domingo (y el cafetero en regiones m\u00e1s elevadas) planteaba una seria amenaza a las veleidades de Jamaica de convertirse en la principal colonia esclava de la zona. Las cifras de africanos desembarcados en Santo Domingo eran considerables. Los 47.000 de 1720 se hab\u00edan convertido en 80.000 en 1730. A partir de ese momento el crecimiento fue explosivo: 172.000 hacia 1754, para aumentar con mayor intensidad aun entre 1763 y 1789, de 206.000 a 465.429. Las plantaciones isle\u00f1as de az\u00facar y caf\u00e9 rebosaban de africanos (y a ellos deb\u00edan \u00e9stas su existencia). No hab\u00eda ning\u00fan precedente para este desplazamiento tan vasto de africanos, en un tan breve lapso de tiempo, hacia las colonias americanas. Constitu\u00eda una mezcla explosiva que no tardar\u00eda en inflamarse al contacto con lo ocurrido en Francia a partir de 1789<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>El destacado historiador y cronista de Martinica, M\u00e9d\u00e9ric Louis \u00c9lie Moreau de Saint-M\u00e9ry<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>, describe de forma pormenorizada que la colonia francesa de Saint Domingue a finales del siglo XVIII contaba con 793 ingenios azucareros o plantaciones de ca\u00f1a; 3, 150 plantaciones de \u00edndigo; 789 factor\u00edas de algod\u00f3n; 3,117 cafetales o plantaciones de caf\u00e9; 50 plantaciones de cacao; 182 destiler\u00eda de tafi\u00e1 o aguardiente de ca\u00f1a de az\u00facar; 26 f\u00e1bricas de ladrillo y tejas; 6 talleres de curtidores; 370 hornos de cal; 29 talleres de cer\u00e1mica y una gran cantidad de estancias o conucos para producir todo tipo de v\u00edveres, granos, frutas, para la crianza de aves y de otros animales comestibles.<\/p>\n<p>Tomando como base los datos proporcionados por los censos parroquiales de los diferentes distritos que conformaban a la colonia de Saint Domingue en las partes del Norte, del Oeste y del Sur al a\u00f1o 1790, un a\u00f1o antes de iniciar la revoluci\u00f3n haitiana, el cronista Moreau de Saint-M\u00e9ry<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> estimaba que la poblaci\u00f3n total de Saint Domingue era de 520 mil habitantes, representando los negros esclavos el 87%, con 452 mil personas, mientras que la poblaci\u00f3n blanca era de apenas 40 mil personas, para un 8%, en tanto que la gente de color, integrada por mulatos y negros libertos, era tan solo de 28 mil personas, para un 5%.<\/p>\n<p>Moreau de Saint-M\u00e9ry establece la proporci\u00f3n que hab\u00eda entre los grupos raciales y sociales existentes: \u201conce esclavos tres d\u00e9cimas por cada blanco; diez blancos por siete libertos y diecis\u00e9is esclavos por un liberto\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>\u00a0 Esos datos son sumamente reveladores de la diferencia num\u00e9rica que exist\u00eda entre esos tres grupos poblacionales, sin tomar en cuenta las grandes diferencias sociales que exist\u00edan a lo interno de cada uno de ellos, que motivaron incesantes luchas interraciales y sociales.<\/p>\n<p>Al interior de los blancos exist\u00edan dos grupos sociales muy bien diferenciados: en primer lugar, los grands blancs, o grandes blancos, integrado por propietarios de grandes plantaciones, traficantes de esclavos, ricos comerciantes exportadores e importadores y altos funcionarios civiles y militares del Estado; en segundo lugar, los petits blancs, o peque\u00f1os blancos, grupo compuesto por due\u00f1os de tiendas, empleados modestos, profesionales libres, artesanos, obreros, pescadores, peluqueros, sastres, vendedores ambulantes, artistas, peque\u00f1os comerciantes, peque\u00f1os industriales due\u00f1os de destiler\u00edas, tener\u00edas, tejares y otras, peque\u00f1os plantadores con pocos esclavos, gente modesta que buscaba afanosamente obtener una mejor posici\u00f3n social y sectores econ\u00f3micamente arruinados.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/07_pablo_ali_2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-49120\" src=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/07_pablo_ali_2.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/07_pablo_ali_2.jpg 1000w, https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/07_pablo_ali_2-300x180.jpg 300w, https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/07_pablo_ali_2-768x461.jpg 768w, https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/07_pablo_ali_2-810x486.jpg 810w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><\/p>\n<p>En lo que concierne a las gens de couleur, o gente de color, comprend\u00eda a todas las personas libres que ten\u00edan sangre africana en sus venas, pero aquellos que fueron resultado de la uni\u00f3n o mezcla racial entre amos blancos y esclavas negras, gozaban de mayores privilegios econ\u00f3micos que aquellos que hab\u00edan conseguido su libertad por haber mostrado fidelidad al amo, haber ofrecido un servicio extraordinario o por el deseo de alg\u00fan amo de liberar a su concubina para tenerla a su disposici\u00f3n, sin ning\u00fan tipo de trabas raciales.<\/p>\n<p>Los negros esclavos eran quienes viv\u00edan en las peores condiciones materiales de existencia de todos los grupos sociales de la colonia de Saint Domingue, a lo que hay que agregar la crueldad generalizada con que regularmente eran tratados por los plantadores blancos. Se ten\u00eda como algo normal que los amos azotaran a sus esclavos hasta quitarles la vida y, de igual manera, las mujeres embarazadas eran obligadas a trabajar tan duro que, en muchas ocasiones, abortaban en el desempe\u00f1o de sus labores.<\/p>\n<p>Los castigos m\u00e1s comunes eran totalmente inhumanos y brutales: latigazos o azotes hasta sangrar, clavarlos por las manos contra la pared, ponerle grilletes en pies y manos, dejarlos de castigo todo el d\u00eda bajo los abrazadores rayos del sol, amputarle las dos orejas y hac\u00e9rselas comer, cortar la lengua a todos sus esclavos para que no pudieran comunicarse entre s\u00ed y hacer morir de hambre a sus criadas como castigo por desobedecer sus \u00f3rdenes, entre otras crueldades y acciones desalmadas.<\/p>\n<p>Las contradicciones que generaron las profundas diferencias sociales existentes en la colonia de Saint Domingue, desembocaron en conflictos violentos entre los blancos\u00a0 partidarios de la monarqu\u00eda y los blancos partidarios de la independencia econ\u00f3mica, social y pol\u00edtica de la colonia con respecto a la metr\u00f3polis; entre los blancos y los mulatos, quienes se enfrentaban por ascender social, econ\u00f3mica y pol\u00edticamente en la colonia; entre los mulatos y los negros, donde los primeros hac\u00edan de todo por distanciarse econ\u00f3mica y socialmente de los negros, pero los utilizaban para mostrar fuerza ante los blancos, mientras que los segundos deb\u00edan estar pendientes de las acciones tanto de blancos como de mulatos, para defenderse de sus humillaciones y vej\u00e1menes; por \u00faltimo, las contradicciones entre los negros esclavos y los blancos, donde los primeros luchaban \u201ca brazos partidos\u201d por su libertad y los segundos hac\u00edan de todo para evitar que los negros lograran sus prop\u00f3sitos libertarios.<\/p>\n<p><strong>La Revoluci\u00f3n Francesa y la colonia de Saint Domingue<\/strong><\/p>\n<p>Mientras la colonia de Saint Domingue era un polvor\u00edn a punto de estallar por la multiplicidad de intereses envueltos, la metr\u00f3polis Francia se encontraba en la peor crisis econ\u00f3mica, social y pol\u00edtica que hab\u00eda vivido en siglos. Esa situaci\u00f3n oblig\u00f3 a los sectores pertenecientes al Tercer Estado o Estado Llano, integrado por los siervos de la gleba, los campesinos libres, los obreros, la burgues\u00eda, los artesanos y dem\u00e1s sectores populares, a levantarse el 14 de julio de 1789 y a tomar la fortaleza de la Bastilla en Par\u00eds, en la rebeli\u00f3n m\u00e1s grande que transform\u00f3 la historia de la humanidad, conocida como la Revoluci\u00f3n Francesa, ya que sobre ellos ca\u00edan todas las cargas impositivas que elud\u00edan el Primer Estado, compuesto por la alta nobleza y el alto clero, y el Segundo Estado, constituido por el bajo clero y la baja nobleza.<\/p>\n<p>La Revoluci\u00f3n Francesa vino de la mano de las ideas ilustradas que postulaban la necesidad de una rep\u00fablica en que existe la divisi\u00f3n y separaci\u00f3n de los poderes del Estado en lugar de una monarqu\u00eda hereditaria que lo controla y lo domina todo, de la soberan\u00eda popular que pone en mano del pueblo la toma de decisiones en lugar del soberano unipersonal que lo decide todo, del sufragio universal que garantizaba la participaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n en la elecci\u00f3n de sus representantes en lugar de un rey que se autoproclamaba: \u201c<em>El Estado soy yo<\/em>\u201d. La nueva rep\u00fablica se bas\u00f3 en una nueva carta magna aprobada por la Asamblea Nacional Constituyente en 1879, bajo la denominaci\u00f3n de: \u201cDeclaraci\u00f3n Universal de los Derechos del Hombre y el Ciudadano\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>, que se resumen en tres pilares b\u00e1sicos: igualdad, libertad y confraternidad.<\/p>\n<p>Las ideas centrales de esa constituci\u00f3n eran: los hombres nacen y permanecen libres e iguales en derechos; son derechos fundamentales: la libertad, la propiedad, la seguridad y la resistencia a la opresi\u00f3n; el principio de toda Soberan\u00eda reside esencialmente en la Naci\u00f3n; la libertad consiste en poder hacer todo lo que no perjudique a los dem\u00e1s; la Ley s\u00f3lo tiene derecho a prohibir los actos perjudiciales para la Sociedad; nada que no est\u00e9 prohibido por la Ley puede ser impedido, y nadie puede ser obligado a hacer algo que \u00e9sta no ordene; la Ley es la expresi\u00f3n de la voluntad general; todos los Ciudadanos tienen derecho a contribuir a su elaboraci\u00f3n, personalmente o a trav\u00e9s de sus Representantes.<\/p>\n<p>De igual manera, consignaba que todos los Ciudadanos son iguales ante la Ley, todos ellos pueden presentarse y ser elegidos para cualquier dignidad, cargo o empleo p\u00fablicos, seg\u00fan sus capacidades y sin otra distinci\u00f3n que la de sus virtudes y aptitudes; quienes soliciten, cursen, ejecuten o hagan ejecutar \u00f3rdenes arbitrarias deben ser castigados; cualquier ciudadano que sea requerido o aprehendido en virtud de la Ley debe obedecer de inmediato, y es culpable si opone resistencia; la Ley s\u00f3lo debe establecer penas estricta y evidentemente necesarias; cualquier hombre se considera inocente hasta no ser declarado culpable; nadie debe ser incomodado por sus opiniones, inclusive religiosas, siempre y cuando su manifestaci\u00f3n no perturbe el orden p\u00fablico establecido por la Ley; la libre comunicaci\u00f3n de pensamientos y opiniones es uno de los derechos m\u00e1s valiosos del Hombre; por consiguiente, cualquier Ciudadano puede hablar, escribir e imprimir libremente, siempre y cuando responda del abuso de esta libertad en los casos determinados por la Ley.<\/p>\n<p>La disposiciones de la Asamblea Nacional de Francia impactaron enormemente en las colonias francesas de allende los mares, muy especialmente a Saint Domingue entre ellas, sobre todo con\u00a0 la designaci\u00f3n de los comisionados L\u00e9ger-F\u00e9licit\u00e9 Sonthonax, \u00c9tienne Polverel y Jean Antoine Ailhaud el 29 de abril de 1792, lo que tuvo un impacto directo en el desencadenamiento de la revoluci\u00f3n haitiana al aprobarse la proclamaci\u00f3n de la libertad de los negros esclavos el 4 de febrero de 1794 y la posterior designaci\u00f3n del general Toussaint L\u00b4Ouverture como gobernador militar en la colonia.<\/p>\n<p><strong>La rebeli\u00f3n de los negros esclavos de Saint Domingue y su vinculaci\u00f3n con Espa\u00f1a <\/strong><\/p>\n<p>La rebeli\u00f3n de los esclavos de Saint Domingue, que lideraban los jefes militares negros Dutty Boukman, Jean Fran\u00e7ois Papillon, George Biassou y Toussaint Louverture, como lugarteniente de este \u00faltimo, se propag\u00f3 a las diferentes regiones de la colonia, con tales niveles de violencia que todas las plantaciones fueron arrasadas y los amos blancos que encontraron a su paso fueron ejecutados.<\/p>\n<p>Sobreponi\u00e9ndose a los primeros ataques, las tropas blancas reaccionaron y contratacaron a los negros esclavos sublevados, oblig\u00e1ndolos a retirarse a la l\u00ednea fronteriza que colinda con la parte oriental o espa\u00f1ola de la isla de Santo Domingo. Esta situaci\u00f3n de indefensi\u00f3n motiv\u00f3 al grupo encabezado por Jean Fran\u00e7ois, Biassou y Toussaint -pues Dutty Boukman fue capturado, quemado y su cabeza exhibida en una pica o lanza para amedrentar a los dem\u00e1s sublevados- a solicitar la intervenci\u00f3n del gobernador espa\u00f1ol Joaqu\u00edn Garc\u00eda y Moreno para alcanzar un pacto con sus enemigos, con el objetivo de ponerle fin a la cruenta lucha librada. Para lograr su prop\u00f3sito, los rebeldes acudieron al p\u00e1rroco de Dajab\u00f3n, Jos\u00e9 V\u00e1squez, y al comandante de la plaza de armas, Andr\u00e9s de Heredia, siendo la intenci\u00f3n final que la propuesta llegase a las manos del rey de Francia, Luis XVI.<\/p>\n<p>Entre los elementos que conten\u00eda la propuesta estaba la vuelta de los sublevados a sus centros de trabajo en calidad de personas libres, pero a cambio de un sueldo diario o semanal. Esto significaba, en los hechos, una rendici\u00f3n ante el enemigo sin condiciones, con el \u00fanico prop\u00f3sito de garantizar sus vidas. Al mismo tiempo pudo verse como una traici\u00f3n al conjunto de negros esclavos que le acompa\u00f1aba, si los hechos posteriores no hubiesen revelado que se trataba de una t\u00e1ctica para ganar tiempo, conseguir una tregua para reagrupar sus fuerzas y retomar con m\u00e1s br\u00edos la lucha contra sus opresores.<\/p>\n<p>Con la proclamaci\u00f3n de la Rep\u00fablica de Francia el 21 de septiembre de 1792 y la ejecuci\u00f3n del rey Luis XVI el 21 de enero de 1793, se rompen las relaciones armoniosas que por espacio de m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os hab\u00edan mantenido ambas colonias, como resultado del v\u00ednculo familiar de la dinast\u00eda de los Borbones en ambas metr\u00f3polis. Poco tiempo despu\u00e9s, estalla la guerra hispano-francesa, la cual tiene una repercusi\u00f3n inmediata en las colonias de Santo Domingo y Saint Domingue. Una real disposici\u00f3n de las Cortes Espa\u00f1olas previno al gobernador Joaqu\u00edn Garc\u00eda y Moreno ante un posible estallido de hostilidades.<\/p>\n<p>Cuando el gobernador Garc\u00eda y Moreno se dirigi\u00f3 a las autoridades de Madrid, pidi\u00f3 instrucciones en torno al comportamiento que deb\u00eda adoptar en relaci\u00f3n con los miles de negros esclavos sublevados en la colonia de Saint Domingue, ya que la cantidad y la capacidad militar de \u00e9stos pod\u00edan constituirse en un gran peligro para la causa espa\u00f1ola, raz\u00f3n por la cual sugiri\u00f3 colocarlos de su lado, ofreci\u00e9ndoles rangos, ventajas, premios y recompensas econ\u00f3micas.<\/p>\n<p>Las recomendaciones del gobernador Garc\u00eda y Moreno fueron acogidas plenamente por el Gobierno espa\u00f1ol, quien le autoriz\u00f3 a buscar el apoyo de Jean Fran\u00e7ois, George Biassou, Jacinto, Toussaint Louverture, Pablo Al\u00ed y los dem\u00e1s jefes de los esclavos rebeldes, a quienes se les otorgar\u00eda la libertad, los privilegios y las exenciones correspondientes a los s\u00fabditos del rey. El prop\u00f3sito era tenerlos como aliados para que se dedicasen a atacar y hostilizar a las tropas y a los residentes de la colonia vecina hasta que la corona espa\u00f1ola recuperase la totalidad de la isla. Para lograr este fin, se dispuso que el gobernador procurase proveer a los negros de todos los auxilios posibles y prometerles -entre otras cosas- que el rey los recibir\u00eda como vasallos suyos.<\/p>\n<p><strong>Saint Domingue, la Revoluci\u00f3n Haitiana y la aparici\u00f3n de Pablo Al\u00ed en escena<\/strong><\/p>\n<p>El esclavo Pablo Al\u00ed fue importado a la colonia francesa de Saint Domingue desde las costas occidentales de \u00c1frica en la segunda mitad del siglo XVIII. Su solo apellido deja entrever su procedencia musulmana. Este aserto pone de manifiesto que existi\u00f3 una vinculaci\u00f3n muy estrecha entre el islam y la etnicidad en el \u00e1mbito de la estratificaci\u00f3n jer\u00e1rquica de las poblaciones negras que fueron tra\u00eddas desde \u00c1frica al continente americano.<\/p>\n<p>Sobre la presencia de los esclavos musulmanes en Saint Domingue, la posible formaci\u00f3n militar previa de Al\u00ed -antes de ser tomado como esclavo y embarcado al Caribe- y el rol que luego desempe\u00f1\u00f3 en favor de Espa\u00f1a como lugarteniente de George Biassou, el historiador espa\u00f1ol Jos\u00e9 Luis Belmonte Postigo sostiene:<\/p>\n<p>\u201c<em>En Saint Domingue, a pesar de que los esclavos musulmanes no eran cuantitativamente muy importantes, ocupaban al interior de las plantaciones puestos de mayor responsabilidad y especializaci\u00f3n que la del resto de grupos religiosos, lo que pudo incidir en la percepci\u00f3n que de ellos se tuviera al interior de las comunidades esclavas. Al mismo tiempo, parte de esta poblaci\u00f3n musulmana pudo tener formaci\u00f3n militar previa a su esclavizaci\u00f3n, dado el proceso de islamizaci\u00f3n y conflicto en el que buena parte del occidente africano se encontraba en el \u00faltimo cuarto del siglo XVIII.\u00a0 Esta formaci\u00f3n militar pudo ser aprovechada por Al\u00ed en su experiencia militar en la Espa\u00f1ola, donde se distingui\u00f3 sirviendo a las \u00f3rdenes del General Biassou\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup><strong>[6]<\/strong><\/sup><\/a><\/em>.<\/p>\n<p>El nombre de Pablo Al\u00ed aparece por primera vez en el escenario pol\u00edtico p\u00fablico entre los miles de esclavos que se sublevaron contra sus amos por la cruel explotaci\u00f3n de que eran objeto, la noche del 22 de agosto de 1791 en los ingenios y en las haciendas del Departamento Norte de Saint Domingue, cuando ten\u00eda aproximadamente 37 a\u00f1os. Este dato parece ser fiable, si partimos de la informaci\u00f3n oficial que suministra el entonces c\u00f3nsul franc\u00e9s en Santo Domingo, Eustache Juchereau de Saint-Denys, en carta enviada al Ministro de Relaciones Exteriores de Francia, historiador Fran\u00e7ois Guizot, el 5 de febrero de 1844 -d\u00edas antes de que el militar negro liberto falleciera el 14 de febrero de ese a\u00f1o-, al referirse a \u00e9l como \u201c<em>comandante en jefe deI distrito, el general negro Pablo Ali, anciano casi nonagenario<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>.<\/p>\n<p><strong>Las Tropas Auxiliares Negras y el Comandante Pablo Al\u00ed <\/strong><\/p>\n<p>Las negociaciones con los rebeldes fueron exitosas, logrando que alrededor 10 mil negros se incorporaran al ej\u00e9rcito del bando espa\u00f1ol, pero en el marco de una amplia autonom\u00eda y conservando sus estructuras de mando y organizaci\u00f3n. A partir de entonces se llamar\u00edan Tropas Auxiliares Negras o Tropas Auxiliares del Rey Carlos IV, que pasaron a liderar Jean Fran\u00e7ois Papillon y George Biassou, los cuales fueron bautizados por los espa\u00f1oles como Juan Francisco y Jorge Biassou. Otro l\u00edder, Jacinto \u2014Hyacinthe\u2014, que era tomado en cuenta por el rey Carlos IV como uno de los principales cabecillas de las Tropas Auxiliares Negras, muri\u00f3 tr\u00e1gicamente en agosto de 1793, tal como se\u00f1al\u00f3 el gobernador de Santo Domingo, general Joaqu\u00edn Garc\u00eda Moreno en comunicaci\u00f3n enviada al soberano<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>El 30 de mayo de 1793 estall\u00f3 la guerra entre las dos colonias y el comandante Pablo Al\u00ed pas\u00f3 a combatir como subalterno o lugarteniente del general George Biassou. Con esta alianza los espa\u00f1oles pasaron a ocupar los territorios de la colonia francesa que desde 1791 estaban en manos de los negros rebeldes. Para julio de 1793 se notificaba la toma de Dondon en la que Juan Francisco y Toussaint Louverture tuvieron un papel relevante, y en agosto los espa\u00f1oles y las Tropas Auxiliadores Negras ocupaban una parte importante de la rica regi\u00f3n del norte de Saint Domingue, entre los que se pueden destacar los territorios de Vailli\u00e9re, Trou, Fort-Dauphin, Grande-Rivi\u00e9re, Ouanaminthe, Mermelade, Ennery, Plaisance, Gona\u00efves y Lomb\u00e9<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>El arzobispo de Santo Domingo, Fernando Portillo y Torres, inform\u00f3 al Secretario de Guerra y Justicia de Espa\u00f1a, don Pedro de Acu\u00f1a, que Juan Francisco hab\u00eda solicitado a las autoridades espa\u00f1olas la formaci\u00f3n de un ej\u00e9rcito de doce mil hombres. El prelado expres\u00f3 que era muy riesgoso aceptar esa propuesta, ya que, a pesar de sus claras muestras de adhesi\u00f3n, podr\u00eda ser sumamente peligroso armarle m\u00e1s gente de la que ten\u00eda el ej\u00e9rcito de la colonia de Santo Domingo<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>El n\u00famero de soldados reportados que estaban bajo las \u00f3rdenes del l\u00edder negro George Biassou era de 6 mil 100 hombres a mediados de 1793<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a>, mientras que el ej\u00e9rcito de Juan Francisco Papillon ascend\u00eda a 6 mil 647 hombres, de los cuales 6,522 eran esclavos rebeldes que hab\u00edan huido de la esclavitud de sus amos, 67 mulatos libres y 58 negros libres<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>En un principio, la suerte de la guerra favoreci\u00f3 a las armas espa\u00f1olas. Gracias a la valiosa colaboraci\u00f3n de las Tropas de los Negros Auxiliares, entre los que muy pronto se distingui\u00f3 Toussaint Louverture por su arrojo y capacidad militar, el gobernador Garc\u00eda pudo vanagloriarse de haber conquistado doce poblaciones francesas. La salida de Toussaint de las tropas espa\u00f1olas en mayo de 1794, quien se pas\u00f3 con miles de hombres al lado republicano franc\u00e9s, cambi\u00f3 la marcha de la contienda. Meses despu\u00e9s, el caudillo negro, adem\u00e1s de recuperar para Francia las mencionadas poblaciones, penetr\u00f3 en territorio espa\u00f1ol y se apoder\u00f3 de las comunidades de San Rafael de Angostura, Neiba y B\u00e1nica.<\/p>\n<p>Desde los primeros momentos de la uni\u00f3n entre los rebeldes y la corona, los espa\u00f1oles se dieron cuenta de la rivalidad existente entre los dos cabecillas negros Juan Francisco y Jorge Biassou. En ese contexto Biassou envi\u00f3 a Garc\u00eda y Moreno una misiva se\u00f1alando que se consideraba cabeza del movimiento rebelde \u201c<em>desde el d\u00eda en que empezaron su revoluci\u00f3n<\/em>\u201d; argumentaba que hac\u00eda dos a\u00f1os que combat\u00eda, y acusaba a Juan Francisco de desear el liderazgo supremo, pero sin cooperar en la lucha.<\/p>\n<p>Biassou describ\u00eda a Juan Francisco como un hombre ambicioso, perverso, vanidoso, quim\u00e9rico, de \u201c<em>grandes proyectos, muchas palabras, pero pocos hechos<\/em>\u201d. Alegaba que \u00e9l nunca se dej\u00f3 llevar por lo fastuoso, ni de los ofrecimientos generosos que les hac\u00edan los comisarios civiles, mientras que Juan Francisco manten\u00eda pl\u00e1ticas con ellos, dando muestras de no ser persona de fiar. Biassou finalizaba diciendo que \u201c<em>nadie dudar\u00e1 que solo yo he sido el que siempre estuvo de hecho cargo de todo<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Juan Francisco tambi\u00e9n escribi\u00f3 a Garc\u00eda y Moreno se\u00f1alando que hab\u00eda probado su fidelidad a los espa\u00f1oles, pero que Biassou hab\u00eda pensado quitarle la vida, por lo cual solicitaba su arresto. El gobernador de Santo Domingo sostuvo que ese conflicto era una muestra m\u00e1s de los celos que exist\u00edan entre aquellos dos rebeldes, de la lucha de intereses personales, y por demostrar a los hispanos qui\u00e9n era superior<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a>. Al referirse a esa situaci\u00f3n, Garc\u00eda y Moreno se\u00f1al\u00f3:<\/p>\n<p>\u201c<em>En todos los tiempos he entendido que Juan Francisco era el principal Caudillo, el General a quien se rend\u00edan los partes de todos los Campos, el que exped\u00eda ordenes, y a quien todos miravan como unico y mayor general, y a Biassou como a su segundo<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\"><sup>[15]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Es necesario apuntar que ambos l\u00edderes rebeldes ten\u00edan ambiciones personales y que cada uno trataba de presentarse ante el gobernador Joaqu\u00edn Garc\u00eda y Moreno como el \u00fanico y genuino representante de las tropas auxiliares que serv\u00eda incondicionalmente al rey Carlos IV de Espa\u00f1a desde la Isla de Santo Domingo.<\/p>\n<p>Sobre los problemas que hab\u00eda entre los l\u00edderes, Dn. Gaspar de Cassasola ten\u00eda la opini\u00f3n de que Juan Francisco, Jorge Biassou y Toussaint Louverture \u201c<em>han fingido darse batallas entre ellos, enga\u00f1ando al general de la isla para que les suministrase municiones, armas y v\u00edveres, y con nuestras mismas armas amenazan a las poblaciones a las que entran enarbolando la bandera espa\u00f1ola y piden carne para mantener a su gente y no por eso dejan de hacer atrocidades en nuestros dominios, robar y matar a los espa\u00f1oles que encuentran<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\"><sup>[16]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>La poblaci\u00f3n espa\u00f1ola de las zonas fronterizas con Saint-Domingue estaba molesta con las pr\u00e1cticas que realizaban Juan Francisco y su gente, ya que afirmaba que mientras a los vecinos se les obligaba al pago de los aranceles, los jefes de las Tropas Auxiliares compraban y vend\u00edan \u201c<em>de todo<\/em>\u201d a su antojo sin pagar contribuci\u00f3n alguna.\u00a0 Los quejosos exig\u00edan la reducci\u00f3n arancelaria, ya que el vecindario estaba arruinado, y que Juan Francisco dejara de hacer esas transacciones pues se ve\u00eda que \u00e9l podr\u00eda controlar todo el comercio pasivo en poco tiempo<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\"><sup>[17]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Antes de terminar el a\u00f1o 1793 los hispanos y sus aliados se hab\u00edan hecho con una parte importante del territorio franc\u00e9s y se pod\u00eda pensar en una excelente relaci\u00f3n entre los dos bandos. Sin embargo, la realidad no era tan placentera, ya que las autoridades de Santo Domingo ve\u00edan recelosas a Juan Francisco por las faltas de subordinaci\u00f3n y los niveles de altaner\u00eda mostrados. Al respecto, Garc\u00eda apuntaba que esa arrogancia de Juan Francisco era propia de quien se sab\u00eda imprescindible para la salvaguarda del territorio<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\"><sup>[18]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 1794 la recapitulaci\u00f3n de las fuerzas de Juan Francisco arrojaba la suma de 6,097 personas, repartidas en diversas compa\u00f1\u00edas en numerosos sitios, como Fort Douphine con dos brigadas y 878 personas, Sant Susanne con 1,317 hombres, Grand Riviere con 2,004 elementos, y Limonade con 934 personas, entre otras<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\"><sup>[19]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>En enero de ese a\u00f1o las Tropas Auxiliares segu\u00edan cultivando \u00e9xitos al someter bajo su dominio al poblado de Fort Douphine, llamado posteriormente Bayaj\u00e1. Poco antes, y tras su llegada a la isla, Aristiz\u00e1bal envi\u00f3 a las autoridades francesas de aquel sitio una nota, donde indicaba que les ofrec\u00eda una capitulaci\u00f3n honrosa, o en caso contrario los entregar\u00eda al furor de los negros auxiliares.<\/p>\n<p>Por otra parte, las medallas con el real busto del rey Carlos IV que se hab\u00eda previsto entregar a los jefes rebeldes como elementos de ayuda en su adhesi\u00f3n a la causa espa\u00f1ola, fueron recibidas por el gobernador de Santo Domingo a mediados de febrero de 1794. El env\u00edo se compon\u00eda de sendas medallas de oro para Juan Francisco, Biassou y Jacinto, y otras doce de plata para los segundos m\u00e1s sobresalientes; ante la s\u00fabita muerte de Jacinto la medalla de oro que le ser\u00eda entregada a \u00e9ste pas\u00f3 a manos de Toussaint Louverture<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\"><sup>[20]<\/sup><\/a>. A pesar de la cantidad se\u00f1alada, en la comunicaci\u00f3n del env\u00edo que se hizo desde Aranjuez el 22 de enero de 1794, se apuntaba que las medallas eran 4 de oro y ocho de plata<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\"><sup>[21]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Como muestra de las prerrogativas otorgadas a los caudillos de las Tropas Auxiliares, Juan Francisco viajaba en un carruaje tirado por seis caballos, vistiendo sus mejores galas con el ce\u00f1idor y la insignia de los oficiales generales de los ej\u00e9rcitos y armada del rey, portando en el pecho la medalla de oro enviada por el soberano, y recibiendo saludos con las armas rendidas en sus visitas a los campos<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\"><sup>[22]<\/sup><\/a>. Resueltas las rencillas entre Biassou y Juan Francisco, los problemas surgieron entonces con Toussaint. A tal grado llegaron las intrigas que Juan Francisco consigui\u00f3, a comienzos de 1794, alterar las buenas relaciones que aqu\u00e9l manten\u00eda con las autoridades espa\u00f1olas, pensando incluso en asesinarlo<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\"><sup>[23]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p><strong>Toussaint Louverture pasa al lado de Francia <\/strong><\/p>\n<p>Los problemas culminaron con el pase de Toussaint Louverture en mayo de 1794 a las filas de Francia, luego de que \u00e9sta se comprometiera a abolir la esclavitud en todas sus colonias. Ahora investido con el t\u00edtulo de Comandante General de la colonia francesa de Saint Domingue, Louverture expuls\u00f3 a las milicias espa\u00f1olas y a las Tropas Auxiliares del Rey Carlos IV, al tiempo que procedi\u00f3 a reconquistar una buena parte del territorio que le hab\u00eda ganado Espa\u00f1a a los galos y anglosajones.<\/p>\n<p>Poco antes, Garc\u00eda y Moreno afirmaba que las fuerzas efectivas espa\u00f1olas se compon\u00edan de 3,976 hombres de tropa del ej\u00e9rcito, 640 de milicia de infanter\u00eda, 238 de dragones y 829 urbanos, dando un total de 5,683 hombres dispuestos a las armas<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\"><sup>[24]<\/sup><\/a>, mientras que las Tropas Auxiliares Negras eran de alrededor de 12 mil efectivos, si se suman los que hab\u00edan reportado individualmente Juan Francisco y Jorge Biassou, resultando una cifra mucho mayor la de los aliados de color que la de la corona espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>Pero el n\u00famero de fuerzas de estos \u00faltimos se resinti\u00f3 cuando Toussaint se pas\u00f3 al bando contrario, sobre todo en la tropa de Jorge Biassou junto a la cual combat\u00eda, lo que ocasion\u00f3 que se redujeran a casi la mitad los Auxiliares que les segu\u00edan. Ese elevado n\u00famero de Tropas Auxiliares demostraba que los negros esclavos buscaban su libertad, sin importar qu\u00e9 naci\u00f3n se la prometiese. Es muy poco probable que los negros rebeldes lucharan por la restituci\u00f3n de la Monarqu\u00eda en Francia, tal como dec\u00edan Biassou y Juan Francisco en sus comunicaciones iniciales, sino m\u00e1s bien para evitar su regreso a la esclavitud o servidumbre contra la cual se alzaron. En cambio, aquellos l\u00edderes solo peleaban pensando en el futuro goce de sus privilegios personales y del reducido grupo de allegados que le acompa\u00f1aban.<\/p>\n<p>A partir de la divisi\u00f3n en las Tropas Auxiliares cambi\u00f3 la correlaci\u00f3n de fuerzas en la contienda y en s\u00f3lo dos semanas Toussaint Louverture arrebat\u00f3 a las tropas de Juan Francisco y Jorge Biassou una docena de pueblos. No obstante, a pesar de las desventajas hispanas, la situaci\u00f3n no fue tan f\u00e1cil para el nuevo aliado de Francia, ya que tambi\u00e9n las tropas espa\u00f1olas en uni\u00f3n de sus aliados negros lograron algunas importantes victorias en la zona fronteriza<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\"><sup>[25]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>El d\u00eda 7 de julio de 1794 tuvo lugar en Bayaj\u00e1 la pen\u00faltima participaci\u00f3n de Juan Francisco en la contienda b\u00e9lica, siendo la m\u00e1s criticada de las realizadas por las Tropas Auxiliares Negras. Esta acci\u00f3n se caracteriz\u00f3 por la matanza de cientos de franceses refugiados y la posesi\u00f3n del poblado; hecho que seg\u00fan el gobernador Garc\u00eda y Moreno agrav\u00f3 la situaci\u00f3n interna de las tropas de color<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\"><sup>[26]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>La salida de los centenares de ocupantes se produjo d\u00edas despu\u00e9s con la entrega de la plaza al padre fray Pedro de Cavello, alegando Juan Francisco que no fue tomada por \u00e9l, sino que fueron los espa\u00f1oles quienes la dejaron desamparada<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\"><sup>[27]<\/sup><\/a>. Debido a la gravedad de los sucesos se abri\u00f3 un expediente para las averiguaciones pertinentes; las autoridades estaban interesadas, sobre todo, en el extrav\u00edo de los caudales existentes en Bayaj\u00e1, ya que el administrador Juan S\u00e1nchez notific\u00f3 la falta de 48.599 pesos, 4 reales, 17 maraved\u00edes<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a>. Tambi\u00e9n se report\u00f3 la p\u00e9rdida de 1.600 pesos pertenecientes al fondo del cuerpo militar, 129 pesos, 7 reales y 17 maraved\u00edes de los soldados, 173 fusiles, 171 bayonetas, 53 sables, 557 casacas, 469 chupas, 560 calzones, 459 camisas, 257 botines, 402 mochilas, 391 gorras, 643 pares de zapatos, 583 pares de medias, hachas, espejos, sacos, cepillos, cucharones, etc<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a>.<\/p>\n<p>A pesar de su negativa anterior, tiempo despu\u00e9s, en 1801, Juan Francisco acept\u00f3 haber tomado el dinero, pero apunt\u00f3 que lo entreg\u00f3 a la Tesorer\u00eda, al igual que las cantidades que sus tropas sustrajeron de los habitantes que huyeron de Bayaj\u00e1 por los sucesos. Sobre la desaparici\u00f3n de 12 cajas de fusiles pertenecientes al regimiento de la Nueva Espa\u00f1a, reconoci\u00f3 que los reparti\u00f3 entre sus hombres<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\"><sup>[30]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por otro lado, dos d\u00edas antes de recibirse en Santo Domingo el Tratado de Paz con Francia, en 1795, Juan Francisco notificaba que hab\u00eda tomado el pueblo de Dond\u00f3n, algunos campos inmediatos y que se preparaba para atacar Mermelada. Esta fue al parecer la \u00faltima contienda b\u00e9lica que libraron las Tropas Auxiliares Negras en la isla<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\"><sup>[31]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p><strong>El Tratado de Basilea de 1795 y la salida de Jean Fran\u00e7ois y Biassou de Santo Domingo<\/strong><\/p>\n<p>El 18 de octubre de 1795 se recibi\u00f3 en Santo Domingo la infausta noticia de que Espa\u00f1a hab\u00eda cedido a Francia la parte oriental de la isla en virtud de lo estipulado en el Tratado de Basilea, con el cual concluy\u00f3 la guerra. Entre otras disposiciones, el tratado expresaba que todas las familias y particulares que quisieran abandonar la colonia con sus pertenencias, dispondr\u00edan del plazo de un a\u00f1o para hacerlo.<\/p>\n<p>El gobierno franc\u00e9s hab\u00eda dispuesto que el traspaso de la colonia espa\u00f1ola se efectuase por etapas, comenzando por los pueblos y cantones que las Tropas Auxiliares Negras conservaban en su poder en la parte occidental. De acuerdo con el tratado, los jefes de los negros auxiliares deb\u00edan salir de la isla. Con respecto al grueso de la tropa, la pretensi\u00f3n del general Laveaux, gobernador de Saint Domingue, era que permanecieren en la isla y as\u00ed se lo hizo saber a Garc\u00eda, pero este le respondi\u00f3 que no pod\u00eda faltar a la promesa de favorecerle, pese a lo cual no ten\u00eda inconveniente en permitir que cada quien tomase el camino que m\u00e1s le conviniese.<\/p>\n<p>La salida de Jean Fran\u00e7ois y Biassou confront\u00f3 serias dificultades. Los dos insist\u00edan en abandonar la isla y amenazaban con impedir el traspaso de la colonia si no se embarcaban lo m\u00e1s pronto posible. En sus urgencias a Garc\u00eda, le indicaban que prefer\u00edan ser esclavos de los espa\u00f1oles que libres con los franceses. Tras varios fallidos intentos de llevarlos a Cuba, Jean Fran\u00e7ois y su sequito fueron enviados a la ciudad espa\u00f1ola de C\u00e1diz y Biassou y el suyo a la Florida. Otros negros auxiliares partieron para Campeche, Trinidad y Guatemala.<\/p>\n<p>De su t\u00e9cnica militar en la guerra franco-hispana en Santo Domingo, el gobernador Garc\u00eda apuntaba que la gente de Biassou y Juan Francisco \u201c<em>solo sirven para golpes de mano, sorpresa, saqueos y lo que es la guerra ofensiva devastando todo con incendio<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\"><sup>[32]<\/sup><\/a>. Agregaba que el armamento de los rebeldes para sus batallas inclu\u00eda palos para los que no contasen con sables o rifles, lo que, seg\u00fan \u00e9l, daba una idea de \u201c<em>la brutalidad propia de esos malvados<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\"><sup>[33]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Todas estas opiniones reflejaban la actitud de menosprecio por parte de las autoridades espa\u00f1olas hacia sus aliados, postura que se recrudecer\u00eda en los tiempos venideros tras la firma del Tratado de Basilea. El 14 de octubre se recibi\u00f3 en la isla la notificaci\u00f3n de la paz con resultados funestos para Espa\u00f1a, ya que deb\u00eda ceder a los franceses la parte hispana de la Isla<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\"><sup>[34]<\/sup><\/a>. En las disposiciones del gobierno franc\u00e9s se exig\u00eda que Juan Francisco, al igual que los \u201c<em>oficiales a su mando<\/em>\u201d, abandonasen la isla por su condici\u00f3n de militares<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\"><sup>[35]<\/sup><\/a>. Sobre este asunto existen las posturas equivocadas de que Garc\u00eda los evacu\u00f3 para evitar su masacre a manos de los franceses y la de que las Tropas Auxiliares fueron quienes solicitaron su salida de la isla.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de que Garc\u00eda recibiese el 14 de octubre la noticia de paz, escribi\u00f3 al rey preguntando qu\u00e9 deb\u00eda hacer con los Auxiliares cuando se evacuase la isla. El soberano le contest\u00f3 que \u201c<em>tratase a los Negros como pertenecientes a la Francia<\/em>\u201d, o sea dejarlos en ese territorio, pero el 21 de octubre Garc\u00eda avisaba, sin recibo previo de lo estipulado por el rey, que de acuerdo con mandatos anteriores hab\u00eda ofrecido la real protecci\u00f3n a los aliados y escrito al Capit\u00e1n general de Cuba, Luis de las Casas, para que dispusiese su establecimiento en la Isla de Pinos<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\"><sup>[36]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Ante la medida tomada al monarca le pareci\u00f3 bien ofrecer a los Auxiliares su protecci\u00f3n y dejar al criterio de Garc\u00eda el destino y n\u00famero de individuos que creyese conveniente trasladar a La Habana, Puerto Rico o Isla de Trinidad. El soberano a\u00fan no enviaba esas \u00f3rdenes a Ultramar cuando recibi\u00f3 una carta de Las Casas en la que le expon\u00eda los graves inconvenientes si esos negros se establec\u00edan en Cuba o en la Isla de Pinos, y que en caso de que llegasen a La Habana mandar\u00eda a Juan Francisco a Espa\u00f1a y a su tropa la dividir\u00eda y remitir\u00eda a diversas partes de Am\u00e9rica. El rey no aprob\u00f3 la medida de su gobernador y tambi\u00e9n desaprob\u00f3 la anterior resoluci\u00f3n de Garc\u00eda \u2014a la cual ya le hab\u00eda dado el visto bueno\u2014, por lo que entonces mand\u00f3 se les dijese que todos los negros se quedasen en Santo Domingo \u201c<em>bajo la protecci\u00f3n de la Potencia a quien sirvieran y que mientras tomaban partido para mantenerse gozar\u00edan una pensi\u00f3n moderada de Su Majestad<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\"><sup>[37]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Pero la cercan\u00eda entre las islas caribe\u00f1as ayud\u00f3 a Garc\u00eda en sus prop\u00f3sitos, y cuando a\u00fan se extend\u00edan las \u00f3rdenes en la Corte para los gobernadores de La Habana y Santo Domingo, el rey recibi\u00f3 otra carta del primero en las que le participaba con fecha de 1 de enero de 1796 la llegada del caudillo Juan Francisco con sus jefes y tropa de negros a ese puerto<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\"><sup>[38]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Los hechos ponen de manifiesto con meridiana claridad que la Corona nunca tuvo la intenci\u00f3n de dar cobijo a los integrantes de las Tropas Auxiliares ni considerarlos s\u00fabditos suyos, a pesar de que en la Real Orden del 22 de febrero de 1793 dijese lo contrario. Asimismo, en las indicaciones del soberano de que a los aliados se les \u201c<em>tratase como franceses<\/em>\u201d dejaba expl\u00edcito su rechazo a cobijarlos en territorios espa\u00f1oles, de acuerdo a lo estipulado en la Reservada del 27 de mayo de 1790 donde se ordenaba no permitir la entrada \u2014en ese caso a Cuba\u2014, de esclavos comprados o pr\u00f3fugos provenientes de las colonias francesas, ni de otra cualquiera persona de color que pudiese influir en los vasallos del rey. El nombre de \u201cnegros franceses\u201d, que se convertir\u00eda en una designaci\u00f3n algo m\u00e1s com\u00fan con posterioridad, aunque se les hab\u00eda ya llamado \u201cregimiento franc\u00e9s\u201d, \u201cnegros franceses\u201d o \u201cregimiento auxiliar franc\u00e9s\u201d, tuvo, al igual que \u00e9stas, un car\u00e1cter de exclusi\u00f3n de las propias fuerzas militares espa\u00f1olas, cuya actitud debi\u00f3 estar basada en lo dispuesto al respecto en 1790.<\/p>\n<p>Es importante destacar que cuando Francia pidi\u00f3 la salida de Juan Francisco y de los oficiales de su tropa, se hac\u00eda referencia a todas las Tropas Auxiliares que controlaban la parte del norte de la colonia francesa; a Biassou, localizado en el sur, al parecer no se le incluy\u00f3. Sin embargo, tambi\u00e9n fue de los emigrados -su tropa no le acompa\u00f1\u00f3 sino \u00fanicamente algunos familiares- en correspondencia con la petici\u00f3n francesa.<\/p>\n<p>Si bien en el exilio Biassou trat\u00f3 de emplearse en las armas o de formar un ej\u00e9rcito, no parece que pretendiese quedar en el grupo que Juan Francisco deseaba mantener unido. Este \u00faltimo y sus segundones esperaban que se les diesen tierras para trabajar y a cambio el rey pudiese contar con un ej\u00e9rcito en la reserva siempre dispuesto a tomar las armas y operar donde conviniera. Ante esa idea, el marqu\u00e9s de Casa Calvo se apresur\u00f3 a decirle al l\u00edder negro que el soberano ya ten\u00eda su propio ej\u00e9rcito y \u201c<em>que se serv\u00eda de auxiliares cuando lo hallaba conveniente, pero que en tiempo de paz no los necesitaba, y que a ellos \u00fanicamente les tocaba obedecer y dejarse de proyectos<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\"><sup>[39]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Garc\u00eda hac\u00eda ver la conveniencia de la evacuaci\u00f3n de los negros, ya que su inacci\u00f3n y la posesi\u00f3n de armas por parte de las Tropas Auxiliares pudiesen traer consecuencias en el cumplimiento del Tratado, as\u00ed como para los espa\u00f1oles que permaneciesen en la Isla, debido a que los franceses emigrados hab\u00edan reprobado la negociaci\u00f3n de paz y se val\u00edan de agentes ingleses para causar problemas<a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\"><sup>[40]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>La evacuaci\u00f3n de los Auxiliares caus\u00f3 enojos a Garc\u00eda con Las Casas, al decidir mandarlos a La Habana sin conocer la oposici\u00f3n del rey, pero con base en las promesas de 1793. Una vez terminada la contienda, el resultado era que la Corona espa\u00f1ola no hab\u00eda podido cumplir su sue\u00f1o de reconquista del territorio occidental de la isla, y el estado de la parte hispana de la misma era se\u00f1alada por Toussaint en 1800, de manera deplorable: \u201c<em>Encontr\u00e9 la colonia desmembrada, arrumada, saqueada por los bandoleros de Jean Fran\u00e7ois, por los espa\u00f1oles y por los ingleses, que se pelearon por sus despojos.\u00a0 Hoy est\u00e1 libre de enemigos, calmada, pacificada, y se han tomado medidas para reconstruirla por completo<\/em>\u201d.<a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\"><sup>[41]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>Espa\u00f1a ten\u00eda entonces un contingente numeroso de gente de color, al cual, haciendo a un lado los adjetivos deplorables utilizados entonces para llamar a los codiciados y buscados rebeldes en el pasado, no la pod\u00eda catalogar m\u00e1s que como un aliado inc\u00f3modo, con quien nunca pens\u00f3 contar m\u00e1s all\u00e1 que con su apoyo para la reconquista de los territorios que Francia manten\u00eda en su poder en la isla de Santo Domingo.<\/p>\n<p><strong>El destino del Comandante Pablo Al\u00ed tras la salida de Espa\u00f1a de Santo Domingo<\/strong><\/p>\n<p>La mayor parte de los lugartenientes y soldados de Bissau se vieron obligados a quedarse en la parte oriental de Santo Domingo, entre ellos los comandantes Pablo Al\u00ed y Juan Bamb\u00ed, quienes antes de la partida de las tropas espa\u00f1olas hacia otras colonias o hacia la metr\u00f3polis hicieron esfuerzos ingentes para ser designados en posiciones dignas en la colonia o para ser embarcados hacia Florida, lugar en donde se hab\u00eda establecido su antiguo jefe militar. En comunicaci\u00f3n dirigida por el comandante Pablo Al\u00ed al Rey Carlos IV, de fecha 29 de agosto del a\u00f1o 1800, expresaba:<\/p>\n<p>\u201c<em>El suplicante ha tenido el honor de haber servido bajo vuestras augustas banderas de Espa\u00f1a desde fines de 1792 hasta septiembre de 1796, en que se concluy\u00f3 la guerra con la Rep\u00fablica Francesa; todo ese tiempo se desempe\u00f1\u00f3 con el mayor ardor, celo y eficacia en todas las comisiones en que repetidas veces fue empleado por los comandantes de la frontera, y camones, seg\u00fan resultara de lo que aquellos le certificaran previo decreto verbal del Capit\u00e1n General: Ayud\u00f3 con su compa\u00f1\u00eda a las tropas espa\u00f1olas en repetidos ataques, defensas, avances y asaltos, dados a los enemigos, dando las m\u00e1s claras y convincentes pruebas, de la lealtad y el amor con que el suplicante buscaba las mejores ocasiones para manifestar los deseos que le animaban de que las armas de SCM triunfaren con la mayor gloria en estas<\/em>\u201d.<a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\"><sup>[42]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>Entre las batallas en que tuvo una participaci\u00f3n destacada el comandante Pablo Al\u00ed junto a las Tropas de Negros Auxiliares y su compa\u00f1\u00eda, es necesario destacar las de Lomu, Pithon de Rosa, Pithon del Can de Prunie, Sabana Grande, Ravine Fourmi, Palo de Indio en Cr\u00e9te Sal\u00e9 y San Miguel de la Atalaya, el 2 de agosto de 1793; en Petit Cah\u00f3, B\u00e1nica, Las Caobas y los cantones de San Miguel de la Atalaya el 9 de agosto de 1793; as\u00ed como en Plaisance y \u00d1ag\u00e1 contra las tropas francesas y Toussaint Louverture, el 12 de enero de 1801. En la retirada de B\u00e1nica a Dajab\u00f3n el 20 de agosto de 1795 condujo con sus tropas 20 cajas de cartuchos (80 cada caja) y dos ca\u00f1ones del batall\u00f3n por los enredados montes de la frontera norte.<a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\"><sup>[43]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>El apoyo de los rebeldes negros no s\u00f3lo fue buscado por Espa\u00f1a, sino tambi\u00e9n por Francia a trav\u00e9s de sus comisarios civiles, quienes trataron de alinearlos bajo la bandera republicana. A estas naciones se les sum\u00f3 Inglaterra, que se interes\u00f3 en los esclavos alzados, exhort\u00e1ndolos a pelear en su bando hasta el \u00faltimo momento de su estancia en la Isla, ofreci\u00e9ndole el pago de sueldos similares y mayores distinciones de las que gozaban hasta entonces. Sin lugar a dudas, ning\u00fan contingente de ex esclavos jam\u00e1s hab\u00eda sido tan codiciado por esas tres potencias incentivadoras del sistema esclavista y del tr\u00e1fico de esclavos, como lo fue \u00e9ste.<\/p>\n<p>Al\u00ed rechaz\u00f3 las ofertas que le hicieron los franceses republicanos y los ingleses para que se aliase con ellos, \u201c<em>mereciendo en pruebas de su lealtad y amor a SM le condecorasen con la Orden Real del M\u00e9rito del 9 de julio de 1794<\/em>\u201d.<a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\"><sup>[44]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>Inglaterra, que hab\u00eda invadido la colonia francesa a instancias de los colonos realistas con el fin de conquistarla, viendo preocupada el tratado de Basilea, declar\u00f3 la guerra a Espa\u00f1a en 1797. El ej\u00e9rcito brit\u00e1nico lleg\u00f3 a penetrar en San Juan de la Maguana y Neiba, pero Toussaint Louverture lo obligo a retroceder. Luego de varias negociaciones con el l\u00edder negro, nombrado general de divisi\u00f3n, \u00e9l y su hom\u00f3logo Maitland firmaron un acuerdo secreto mediante el cual los ingleses se retiraron de la isla en abril de 1798 a cambio de ciertas concesiones comerciales.<\/p>\n<p>Antes de producirse esto, Garc\u00eda hab\u00eda descubierto un complot tramado por el cubano Juan Antonio Angulo y el italiano Domingo Asserato para entregar la colonia espa\u00f1ola a los ingleses, para lo cual intentaron seducir a Pablo Al\u00ed y a Agust\u00edn, a quienes el gobernador espa\u00f1ol consider\u00f3 como dos de los oficiales \u201c<em>que hab\u00edan tenido m\u00e1s s\u00e9quito y reputaci\u00f3n en el ej\u00e9rcito de Biassou<\/em>\u201d. Al\u00ed y Agust\u00edn se negaron a cooperar con los conspiradores, por lo que Garc\u00eda alab\u00f3 su fidelidad y los recomend\u00f3 ante el monarca.<\/p>\n<p>Al abordar los niveles de lealtad que siempre profes\u00f3 a Espa\u00f1a y al rey Carlos IV, el comandante Al\u00ed revela detalles de la propuesta que le hicieron Inglaterra y Toussaint Louverture para ganarlo para su causa y de la actitud firme de rechazo que adopt\u00f3 en ambas ocasiones:<\/p>\n<p>\u201c<em>Hecha la paz con la Francia, los ingleses que continuaron la guerra, con m\u00e1s fuerza en esta Isla, al suplicarme varias veces por cartas y emisarios, por una vi\u00e9ndole y ofreci\u00e9ndole ventajosos partidos, premios e intereses, para que por s\u00ed, y persuadiendo a los suyos, se trasladaran a sus servicios; m\u00e1s decidido a prestar sus servicios a la Real Corona, resisti\u00f3 y despreci\u00f3 tales proposiciones, que les eran muy desagradables, como tambi\u00e9n lo hizo con el Jefe Toussaint Louverture, cuando en 1796, y por parte de la Rep\u00fablica Francesa, tom\u00f3 posesi\u00f3n de varias poblaciones fronterizas: por esa causa fue separado el suplicante del servicio, ces\u00e1ndole la paga mensual de treinta pesos<\/em>\u201d.<a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\"><sup>[45]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>En esa comunicaci\u00f3n Al\u00ed le solicitaba al rey que le restaurara los 30 pesos que cobrara como comandante de las Tropas de Negros Auxiliares cuando estuvo defendiendo el bando espa\u00f1ol en la guerra hispano-francesa, ya que Toussaint Louverture lo hab\u00eda cesado en el servicio y le suspendi\u00f3 el pago a partir del primero de octubre del a\u00f1o 1796, fecha en que concluy\u00f3 la guerra con Francia. Refiere, adem\u00e1s, que, desde entonces, hab\u00eda tenido que mantener a su esposa Mar\u00eda Olivo, a sus hijos, a su madre, a su suegra, a un hermano, a un cu\u00f1ado y a varios criados, muy precariamente, con el cultivo de un pedazo de tierra.<\/p>\n<p>En su petici\u00f3n al rey Carlos IV, Al\u00ed expres\u00f3 que, de no serle reintegrado su salario, se le enviase a alg\u00fan destino para continuar viviendo y trabajando en territorio espa\u00f1ol, como en La Florida, donde viv\u00eda su antiguo jefe, el general George Biassou. Al ponderar sus m\u00e9ritos, el gobernador de Santo Domingo Joaqu\u00edn Garc\u00eda le sugiri\u00f3 al rey que, si no le pod\u00eda contratar en el ramo militar en el que ha servido con muchos m\u00e9ritos, al menos, se le otorgase un trabajo como capataz de las reales obras p\u00fablicas o como preboste de los presos.<\/p>\n<p>Aunque Fray Cipriano Utrera afirma que Pablo Al\u00ed en 1801 \u201cemigr\u00f3 para Puerto Rico, pero volvi\u00f3 para luchar contra las hordas haitianas\u201d<a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\"><sup>[46]<\/sup><\/a>, hasta el momento no se ha encontrado ninguna evidencia documental que respalde esa aseveraci\u00f3n, de que las tropas espa\u00f1olas se lo llevaran consigo y que luego \u00e9l regresara por su cuenta para combatir a los ocupantes haitianos que en 1805 encabez\u00f3 el presidente y fundador de la reci\u00e9n creada naci\u00f3n, Jean-Jacques Dessalines. Lo que s\u00ed est\u00e1 documentado es que Espa\u00f1a comenz\u00f3 la retirada de sus tropas de Santo Domingo a partir del 4 de febrero de 1801, cuando Toussaint Louverture ocup\u00f3 la parte oriental de la Isla en nombre de Francia. Al\u00ed se mantuvo en bajo perfil durante el gobierno que encabez\u00f3 el l\u00edder de la Revoluci\u00f3n Haitiana, tras haberlo enfrentado en las batallas de Plaisance y \u00d1ag\u00e1 el 12 de enero de 1801, ya que cuando los espa\u00f1oles se embarcaron y lo dejaron a su suerte.<\/p>\n<p><strong>El perfil camale\u00f3nico del Comandante Pablo Al\u00ed<\/strong><\/p>\n<p>Al producirse el retiro de Espa\u00f1a de la colonia, Al\u00ed ofreci\u00f3 sus servicios al mejor postor para poder sobrevivir en el contexto de la cambiante realidad pol\u00edtica, social y militar de la parte oriental de Santo Domingo, ya que este territorio cambi\u00f3 de due\u00f1o en m\u00faltiples ocasiones.<\/p>\n<p>El gran pol\u00edgrafo espa\u00f1ol, Marcelino Men\u00e9ndez y Pelayo, en su texto Historia de la Poes\u00eda Hispano-Americana, al referirse al Santo Domingo del siglo XVIII e inicios del siglo XIX, retrata perfectamente ese per\u00edodo cuando lo caracteriza del siguiente modo:<\/p>\n<p>\u201cLas vicisitudes pol\u00edticas y cambios de dominio porque atraves\u00f3 la isla durante el siglo XVIII, y especialmente en el per\u00edodo de la revoluci\u00f3n negra de Hait\u00ed, dieron lugar a varias improvisaciones de circunstancias, entre ellas la siguiente quintilla del presb\u00edtero D. Juan V\u00e1zquez, cura de Santiago de los Caballeros:<\/p>\n<p>Ayer espa\u00f1ol nac\u00ed,<\/p>\n<p>A la tarde fui franc\u00e9s,<\/p>\n<p>A la noche et\u00edope fui,<\/p>\n<p>Hoy dicen que soy ingl\u00e9s;<\/p>\n<p>No s\u00e9 qu\u00e9 ser\u00e1 de m\u00ed\u201d<a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\"><sup>[47]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Esto versos reflejan las veleidades y el camaleonismo pol\u00edtico de que era necesario disfrazarse o revestirse para poder sobrevivir a las adversidades y a los peligros constantes que asechaban en una colonia que parec\u00eda un volc\u00e1n en permanente erupci\u00f3n, cuyas lavas pod\u00edan tomar a cualquiera de sorpresa y envolverlo en su lengua de fuego abrasadora y voraz, la cual cambiaba de amo como si se tratara de cambiarse de vestidura. Esto es lo que puede permite comprender m\u00e1s claramente la actitud mim\u00e9tica que se vio compelido a asumir el comandante Pablo Al\u00ed en la colonia espa\u00f1ola como jefe del Batall\u00f3n de los Morenos Libres.<\/p>\n<p>Al\u00ed en principio luch\u00f3 por la libertad de los esclavos que eran explotados y maltratados en las plantaciones agr\u00edcolas y en los ingenieros azucareros de la colonia francesa de Saint Domingue. Luego se coloc\u00f3 del lado de los espa\u00f1oles bajo las \u00f3rdenes del jefe de las Tropas Auxiliares Negras, general George Biassou, muy a pesar de darse cuenta de que los peninsulares no estaban de acuerdo con otorgarle la libertad a sus hermanos de raza en la colonia de Santo Domingo.<\/p>\n<p>Durante la revoluci\u00f3n haitiana y en el marco de la guerra franco-hispana estuvo combatiendo junto a Toussaint Louverture del lado de Espa\u00f1a hasta el a\u00f1o 1794, fecha en que este se pasa al bando franc\u00e9s tras la Asamblea Nacional de Francia aprobar la abolici\u00f3n general de la esclavitud en todas sus colonias, al comprender que la monarqu\u00eda espa\u00f1ola no estaba dispuesta a dar ese paso trascendental. A partir de entonces estos dos antiguos lugartenientes del general Biassou estuvieron en bandos enfrentados-Toussaint Louverture del lado franc\u00e9s y Pablo Al\u00ed del lado espa\u00f1ol-, siendo este derrotado en varias batallas que se escenificaron en los pueblos fronterizos.<\/p>\n<p>El 25 de enero de 1801 el gobernador de la colonia de Santo Domingo, general Joaqu\u00edn Garc\u00eda y Moreno, se enfrent\u00f3 al ej\u00e9rcito del gobernador de la colonia de Saint Domingue, general Toussaint Louverture, en el puesto de Haina, tras atravesar Azua y Ban\u00ed, donde las exiguas fuerzas de aquel de apenas 600 hombres fueron derrotadas, mientras que Mois\u00e9s Louverture fue enviado por el norte con otra columna, venciendo la resistencia que encontr\u00f3 en Santiago, La Vega y Cotu\u00ed, para juntos tomar el 26 de enero las plazas de armas del Castillo de San Jer\u00f3nimo y de la amurallada ciudad de Santo Domingo. En esas acciones de defensa de la colonia espa\u00f1ola particip\u00f3 activamente el comandante Pablo Al\u00ed y el Batall\u00f3n de Pardos y Morenos Libres que \u00e9l dirig\u00eda, sin lograr contener el avance arrollador de las fuerzas del general Toussaint Louverture.<\/p>\n<p>Las tropas espa\u00f1olas empezaron a salir de la colonia el 4 de febrero de 1801, mientras que el gobernador Garc\u00eda y Moreno y el \u00faltimo contingente del Ej\u00e9rcito Real salieron del puerto de Santo Domingo el 22 de febrero de 1801 con destino a Maracaibo, Venezuela.<\/p>\n<p>El abandono de que fue objeto por parte de la corona espa\u00f1ola, a pesar de la fidelidad mostrada siempre ante el rey Carlos IV, es lo que explica de alguna manera la actitud de colaboraci\u00f3n que se vio precisado a asumir el comandante Pablo Al\u00ed ante los diferentes gobiernos que asumieron el control de la parte espa\u00f1ola de la isla de Santo Domingo para poder sobrevivir en esas circunstancias extremadamente dif\u00edciles, caracterizadas por la miseria y la desesperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El historiador espa\u00f1ol Jos\u00e9 Luis Belmonte Postigo ofrece una explicaci\u00f3n muy convincente en torno a las posibles razones que permiten entender el por qu\u00e9 el comandante Pablo Al\u00ed jug\u00f3 un rol tan importante en la colonia oriental de Santo Domingo, tras la firma del Tratado de Basilea en 1795, como jefe del Batall\u00f3n de Pardos y Morenos Libres, en la preservaci\u00f3n del orden pol\u00edtico y social vigente entre 1809 y 1821 y en su transformaci\u00f3n constante entre 1821 y 1844, fecha de su deceso a los casi noventa a\u00f1os de edad. As\u00ed lo expresa Belmonte Postigo:<\/p>\n<p>\u201c<em>La conflictividad vivida en la colonia desde 1795, impuls\u00f3 a las autoridades a conformar el batall\u00f3n de morenos libres, como una, o tal vez, la principal fuerza militar que pod\u00eda preservar el orden pol\u00edtico y social en la colonia, utilizando para ello a tropas negras veteranas. Con un gran ascendiente entre su tropa, la figura de Al\u00ed emergi\u00f3 como una de las m\u00e1s notables e importantes del periodo 1809-1821. El fulgurante ascenso social de Al\u00ed no era sorprendente en Santo Domingo, donde los a\u00f1os de guerra hab\u00edan conformado un imaginario de lo militar, y de los militares, distinto al de otras partes del Caribe. As\u00ed, la alta graduaci\u00f3n militar de Al\u00ed hubiera sido impensable en otras partes del marco antillano, donde el racialismo imped\u00eda el ascenso en la escala jer\u00e1rquica militar, as\u00ed como el reconocimiento social que el grado militar atribu\u00eda<\/em>\u201d.<a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\"><sup>[48]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>Entre los a\u00f1os de 1801 y 1802 durante el gobierno del general Toussaint Louverture, el comandante Pablo Al\u00ed se qued\u00f3 en la colonia de Santo Domingo en un perfil totalmente bajo, pasando junto a su familia y subalternos enormes penurias y calamidades, contrario a lo expresado por el historiador espa\u00f1ol Fray Cipriano Utrera de que \u201cemigr\u00f3 a Puerto Rico\u201d y luego retorn\u00f3 para combatir a Dessalines y sus tropas en 1805.<\/p>\n<p>Aunque Al\u00ed escribi\u00f3 sendas cartas al rey Carlos IV de Espa\u00f1a en 1798 y en 1800, varios meses antes de que el m\u00e1ximo l\u00edder de la Revoluci\u00f3n Haitiana ocupara la parte oriental de la isla en nombre de Francia y de que la metr\u00f3polis peninsular se retirara de Santo Domingo, solicitando que le fuera restituido el salario de 30 pesos mensuales que cobraba anteriormente, que se le pusiera a trabajar como preboste en una c\u00e1rcel o que se le enviara a Florida junto a su antiguo jefe Biassou, con el aval y la motivaci\u00f3n del entonces gobernador de la colonia, Joaqu\u00edn Garc\u00eda y Moreno, no fue favorecido por la corona con ninguna de sus peticiones y mucho menos con el traslado a otra colonia de Espa\u00f1a en Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>El general franc\u00e9s Jean-Louis Ferrand premi\u00f3 al comandante Pablo Al\u00ed con la exenci\u00f3n de todos los impuestos y de las rentas que adeudaba en prenda de su conducta, celo y valor demostrados en el cerco a la ciudad de Santo Domingo efectuado por el emperador haitiano Jean Jacques Dessalines desde el 8 al 26 de marzo de 1805. De esta manera describe el sacerdote capuchino Fray Cipriano de Utrera la colaboraci\u00f3n de Pablo Al\u00ed con el gobierno del general Jean-Louis Ferrand:<\/p>\n<p>\u201c<em>Continu\u00f3 el servicio militar y con cierto privilegio que le concedi\u00f3 Ferrand el 31 de marzo de 1805, por su conducta, celo y valor durante el sitio de Dessalines con servicio de capit\u00e1n, por lo que estuvo libre de impuestos y tributos en adelante, siendo tiempo de guerra<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\"><sup>[49]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Dessalines hab\u00eda entrado a la parte oriental de la colonia de Santo Domingo con el prop\u00f3sito de posesionarse de ella, tras las decisiones adoptadas por el general Ferrand de autorizar la esclavizaci\u00f3n de todos los haitianos tomados en la zona fronteriza, sin importar su edad, para ponerlos a trabajar en la colonia o para venderlos al extranjero y ante la prohibici\u00f3n de que se comercializara ganado y otros productos agropecuarios con la reci\u00e9n independizada Rep\u00fablica de Hait\u00ed.<\/p>\n<p>Posterior a este hecho, las tropas napole\u00f3nicas ocuparon a Espa\u00f1a en 1807 y en 1808 obligando al rey Fernando VII a abdicar del trono y en su lugar fue designado como rey el hermano de Napole\u00f3n Bonaparte, Jos\u00e9 Bonaparte. Esta situaci\u00f3n, unida a las medidas restrictivas del comercio con Hait\u00ed, desencaden\u00f3 en la colonia de Santo Domingo una rebeli\u00f3n contra la dominaci\u00f3n francesa y por el retorno del soberano Fernando VII, lo que en la historiograf\u00eda dominicana ha recibido el nombre de Guerra de la Reconquista.<\/p>\n<p><strong>Participaci\u00f3n de Pablo Al\u00ed y el Batall\u00f3n de los Pardos y Morenos Libres en la Guerra de la Reconquista <\/strong><\/p>\n<p>La afinidad del comandante Al\u00ed con la metr\u00f3polis Espa\u00f1a era tal que cuando son\u00f3 el clar\u00edn de la Guerra de la Reconquista que encabezaba el hatero y brigadier cotuisano Juan S\u00e1nchez Ram\u00edrez, cerr\u00f3 fila junto al Batall\u00f3n de los Pardos y Morenos Libres, destac\u00e1ndose en diferentes acciones que se realizaron en los parajes pr\u00f3ximos a la ciudad de Santo Domingo, tal como se recoge en el Diario de la Reconquista:<\/p>\n<p>\u201c<em>Los franceses hab\u00edan armado efectivamente los esclavos que ten\u00edan en la Plaza, d\u00e1ndoles la libertad, visti\u00e9ndolos bien, franque\u00e1ndoles dinero y coloc\u00e1ndolos en las tropas; tomaron despu\u00e9s el arbitrio de hacerlos salir de la Plaza con el pretexto de pr\u00f3fugos y la verdadera intenci\u00f3n de seducir a los esclavos de afuera; pero yo, que no perd\u00eda de vista la m\u00e1s peque\u00f1a de las atenciones a mi cargo, recog\u00ed de los confiscados al enemigo los m\u00e1s fuertes y a prop\u00f3sito de tomar las armas, y form\u00e9 una Compa\u00f1\u00eda al mando de los morenos Pablo All\u00ed y Juan Bamb\u00ed (antiguos agraciados por S.M.C. por sus buenos servicios en la guerra anterior con Francia, y el primero acreedor al aprecio del Gobierno por su fidelidad, valor y conocimiento), ofreci\u00e9ndoles la libertad a nombre de la Autoridad Nacional, que representa la Real Persona de nuestro Augusto Soberano Se\u00f1or Don Fernando 7\u00ba. Siempre que permaneciesen comport\u00e1ndose bien; y de esta suerte frustr\u00e9 el efecto del plan de los franceses<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\"><sup>[50]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>El texto precedente pone de manifiesto claramente que los antiguos oficiales de las Tropas Auxiliares Negras Pablo Al\u00ed y Juan Bamb\u00ed fueron reconquistados por Juan S\u00e1nchez Ram\u00edrez y designados en el mando de una Compa\u00f1\u00eda de Morenos Libres, tras hab\u00e9rselos retenido al enemigo franc\u00e9s. De inmediato se dio cuenta de su destreza en el uso de las armas, de los buenos servicios prestados anteriormente a la corona espa\u00f1ola en su lucha contra Francia, de su fidelidad al gobierno espa\u00f1ol y de su valor y conocimiento en el arte de la guerra. S\u00e1nchez Ram\u00edrez le hizo el ofrecimiento de otorgarle la libertad a nombre del depuesto rey espa\u00f1ol Fernando VII, siempre y cuando que comportasen bien, frustrando de esa manera la labor de inteligencia que se propon\u00eda realizar el gobierno colonial franc\u00e9s a trav\u00e9s de la infiltraci\u00f3n de estos antiguos esclavos negros en las filas del subversivo ej\u00e9rcito pro hisp\u00e1nico de la reconquista.<\/p>\n<p>Durante el sitio de la ciudad de Santo Domingo, en el marco de la Guerra de la Reconquista, el capit\u00e1n Pablo Al\u00ed y su Batall\u00f3n de Morenos Libres participaron en varias batallas y acciones militares muy importantes como las del 11 de febrero de 1809, la del 21 de febrero en Manganagua, as\u00ed como las del 1 y 11 de marzo, siendo en esta \u00faltima que estando bajo del tiro de ca\u00f1\u00f3n, una bala le hiri\u00f3 gravemente y le desfigur\u00f3 la cara.<\/p>\n<p>Al\u00ed particip\u00f3 en la emboscada del fuerte de Pajarito (hoy Villa Duarte) el 7 de abril de 1809, logrando recuperar esa plaza, donde el enemigo tuvo una baja considerable de varios muertos y muchos heridos, mientras que la Compa\u00f1\u00eda de Morenos Libres tuvo un saldo tr\u00e1gico de 1 muerto y dos heridos. De esta manera Juan S\u00e1nchez Ram\u00edrez recoge en su Diario las incidencias de esa emboscada:<\/p>\n<p>\u201c<em>Abril 7. Sabiendo yo de antemano por las noticias de la Plaza que los franceses dispon\u00edan otra salida, distribu\u00ed mis \u00f3rdenes en todas las Divisiones, no atreviendome a determinar contra qual de ellas se dirigir\u00edan: me acerqu\u00e9 a los puestos abanzados de la del Este o izquierda; a poco tiempo se oy\u00f3 el fuego que rompi\u00f3 por la del Centro, que no consideraba yo con fuerza suficiente para resistir al enemigo que pod\u00eda atacarla: mand\u00e9 con esta consideraci\u00f3n al Comandante Carbajal que hiciese pasar por el pueblo de los Minas doscientos hombres de los suyos para reforzar el puesto atacado: corr\u00ed a las abanzadas del Este que estaban a menos de tiro de ca\u00f1\u00f3n del fuerte de Paxarito, puesto enemigo situado en la rivera oriental del r\u00edo: lo ataqu\u00e9 e hice embozcar para el efecto en su inmediaci\u00f3n al Capit\u00e1n de morenos libertos Pablo All\u00ed, quedando yo personalmente en la abanzada con la Compa\u00f1\u00eda de Italianos y algunos paisanos. A este tiempo llegaba el Teniente Coronel D. Jos\u00e9 Arata, que ven\u00eda de Puerto Rico en auxilio con alguna tropa, y al mucho fuego acudi\u00f3 con ella en el mismo parage en que yo estaba. Mi \u00e1nimo en esta operacion a ataque falso fue sorprender al enemigo para llamar la atencion de los que combat\u00edan por el Centro, y logr\u00e9 tan a medida de mi deseo, que toda aquella fuerza se retir\u00f3 en desorden con varios heridos, dexando algunos muertos; aun en el mismo fuerte de Paxarito hubo dos muertos y muchos maltratados, sin haber nosotros experimentado m\u00e1s da\u00f1o que el de un muerto y dos heridos de la Compa\u00f1\u00eda del moreno All\u00ed<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\"><sup>[51]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>De igual manera, Al\u00ed y sus tropas tuvieron una participaci\u00f3n de primer orden en la batalla del 5 de mayo de 1809 en Manganagua. As\u00ed la describe Juan S\u00e1nchez Ram\u00edrez:<\/p>\n<p>\u201c<em>A las seis de la ma\u00f1ana de este d\u00eda el enemigo, en n\u00famero de m\u00e1s de 600 hombres, invadi\u00f3 nuestro Cant\u00f3n del Este; su Comandante, D. Manuel Carbajal, dio sus disposiciones: se rompi\u00f3 el fuego en nuestra abanzada de Manganagua, se pusieron en defenza los patriotas e hicieron una resistencia tan vigorosa que, cargando impetuosamente contra los franceses, los derrotaron de golpe, oblig\u00e1ndoles a retirarse vergonzosamente, dexando en el campo de batalla veinte y quatro muertos, entre los cuales se encontraron tres oficiales, sin contar los muchos heridos que se llevaron; y de nuestra parte solo resultaron seis heridos y quatro muertos, entre ellos el Teniente de Urbanos, Miguel Ure\u00f1a. El Capit\u00e1n D. Mat\u00edas Guerrero y sus ayudantes D. Ram\u00f3n Ortiz y D. Diego Gonz\u00e1lez, los tres del mismo Cuerpo, y el Capit\u00e1n de morenos Pablo Al\u00ed se distinguieron completamente en esta acci\u00f3n<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\"><sup>[52]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>Como se ha podido observar, el rol desempe\u00f1ado por el comandante Pablo Al\u00ed al frente de la Compa\u00f1\u00eda o Batall\u00f3n de los Morenos Libre junto al brigadier Juan S\u00e1nchez Ram\u00edrez y el Comandante Manuel Carvajal fue determinante para lograr la rendici\u00f3n del general Joseph-David Dubarquier en la ciudad de Santo Domingo, en virtud del cerco y de las constantes acciones y batallas libradas para lograr la salida de Francia de la parte oriental de la isla, tras la derrota y posterior suicidio del general Jean-Louis Ferrand en la batalla de la Sabana de Palo Hincado de la com\u00fan del Seibo.<\/p>\n<p>El Brigadier y Capit\u00e1n General de la colonia de Santo Domingo, Juan S\u00e1nchez Ram\u00edrez, solicit\u00f3 a la Autoridad Nacional que presid\u00eda el rey Fernando VII, la libertad de los l\u00edderes del Batall\u00f3n de los Morenos Libres, Pablo Al\u00ed y Juan Bamb\u00ed, mediante oficio del 24 de julio de 1810, la cual fue concedida con calidad de asentimiento de sus antiguos amos.<\/p>\n<p>Por la Real Orden del 2 de septiembre de 1811, la Regencia del Reino presidida por el rey Fernando VII le concedi\u00f3 a Pablo Al\u00ed el grado de Teniente Coronel, as\u00ed como la Medalla de Oro con el busto del Rey, quien hasta entonces se desempe\u00f1aba como Comandante de las Milicias de Morenos Auxiliares de la Colonia Francesa de la Isla de Santo Domingo<a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\"><sup>[53]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>El historiador Emilio Cordero Michel en su texto \u201cProyecciones de la Revoluci\u00f3n Haitiana en la Sociedad Dominicana\u201d expresa:<\/p>\n<p>\u201c<em>Un a\u00f1o despu\u00e9s, a finales de 1812, los esclavos de dos destartaladas unidades productoras de az\u00facar, ubicadas en la margen oriental del r\u00edo Ozama, protagonizaron un levantamiento que se conoce con el nombre de Rebeli\u00f3n de Mojarra y Mendoza, los dos lugares geogr\u00e1ficos donde estaban ubicados los trapiches. En el movimiento estuvo implicado Pablo Al\u00ed, comandante del Batall\u00f3n de los Pardos y Morenos -aunque en el juicio no se pudo demostrar su culpabilidad- y su objetivo era, con el apoyo de P\u00e9tion y Christophe, abolir la esclavitud y proclamar un estado libre e independiente incorporado a Hait\u00ed. Este movimiento fue denunciado a las autoridades coloniales por uno de los complicados, y 115 esclavos fueron apresados y condenados a muerte sus dirigentes: Jos\u00e9 Leocadio, Pedro de Seda, Pedro Henr\u00edquez, Marcos Ca\u00f1af\u00edstola, Fragoso y ocho m\u00e1s. El resto fue castigado con diversas penas de prisi\u00f3n<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\"><sup>[54]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Sobre el la participaci\u00f3n del teniente coronel Pablo Al\u00ed y el oficial del Batall\u00f3n de los Pardos y Morenos Libres en esta rebeli\u00f3n de Mendoza y Mojara el historiador Carlos Esteban Deive difiere totalmente del punto de vista de Cordero Michel, ya que no los considera part\u00edcipes de ese movimiento, cuando afirma:<\/p>\n<p>\u201c<em>Fue acusado falsamente, junto con otro oficial de las tropas auxiliares, Juan Mamb\u00ed<a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\"><sup><strong>[55]<\/strong><\/sup><\/a>, de encabezar una rebeli\u00f3n de negros libres y esclavos programada para estallar en la noche del 15 al 16 de agosto. En realidad, los verdaderos dirigentes de la sublevaci6n eran Jos\u00e9 Leocadio, Pedro de Seda, Pedro Henr\u00edquez y otros individuos de color. Hab\u00edan resuelto reunirse en el paraje de Mojarra, situado en la parte oriental de la colonia, e incitar a los esclavos de varias haciendas e ingenios a unirse a ellos. Los conjurados tomaron por asalto la hacienda de Mendoza la noche del d\u00eda 13, pero la peonada rehus\u00f3 secundarlos. Un tal Francisco Abud los delat\u00f3 al alcalde ped\u00e1neo de Los Llanos, hoy Guerra, mientras un esclavo del ingenio de San Jos\u00e9 hizo lo mismo ante el mayordomo Francisco de Pe\u00f1a. El pretexto esgrimido por los sediciosos para justificar los levantamientos fue que el gobierno espa\u00f1ol no hab\u00eda cumplido con el supuesto decreto de las Cortes Generales, instaladas el 24 de septiembre de 1810, mediante el cual se abolir\u00eda la esclavitud, hecho que tendr\u00eda efecto cuando el brigadier Gil Narciso, nombrado gobernador de Santo Domingo en sustituci\u00f3n del interino Manuel Caballero, llegara al pa\u00eds con tropas.\u00a0 Narciso ostentaba ese grado en el ej\u00e9rcito de Jean Fran\u00e7ois, con quien hab\u00eda salido para C\u00e1diz en 1796. Apresados, los principales cabecillas fueron condenados a la pena de muerte. En el juicio no s\u00f3lo se demostr\u00f3 la inocencia de Al\u00ed y Mamb\u00ed, sino que el teniente de gobernador e intendente pol\u00edtico, Jos\u00e9 N\u00fa\u00f1ez de C\u00e1ceres, los felicit\u00f3 por su lealtad a las autoridades. Al\u00ed le hab\u00eda entregado unos papeles comprometedores que le escribieran, prueba irrefutable de la lealtad de los acusados. Cuando se produjo la revuelta de Mojarra, la colonia de Santo Domingo hac\u00eda ya cuatro a\u00f1os que hab\u00eda vuelto a poder de Espa\u00f1a<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\"><sup>[56]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Es poco probable que el reci\u00e9n reintegrado y ascendido al rango de Teniente Coronel y distinguido con la Medalla de Oro con el busto del Rey Fernando VII, por disposici\u00f3n de la Regencia del Reino que presid\u00eda el soberano espa\u00f1ol, Pablo Al\u00ed y el oficial Juan Bamb\u00ed, del Batall\u00f3n o Compa\u00f1\u00eda de los Morenos Libres, se hayan involucrado en una acci\u00f3n de ese tipo, teniendo ellos bien claras las consecuencias que eso tendr\u00eda para su carrera militar y sus vidas privadas.<\/p>\n<p>El 24 de diciembre de 1814 los oficiales del Batall\u00f3n de los Morenos Libres enviaron una carta de felicitaci\u00f3n al rey Fernando VII por su retorno al trono de la corte espa\u00f1ola, mediante oficio firmado por su comandante Pablo Al\u00ed, Juan Bamb\u00ed, Francisco Agapito, Juan Santill\u00e1n, Jos\u00e9 Francisco Gast\u00f3n, Isidro Pull\u00f3n, Silvestre Luis Chico, Jos\u00e9 Manuel Polanco, Francisco Blanco, Luis Soto, Jos\u00e9 Casimiro, F\u00e9lix Solano, Ruiarmar y Jos\u00e9 Coronier<a href=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\"><sup>[57]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>En su condici\u00f3n de Jefe de la Plaza de Armas de San Juan de la Maguana, el Teniente Coronel Pablo Al\u00ed recibi\u00f3 una comunicaci\u00f3n de parte del Teniente Coronel, Ysnardi, edec\u00e1n del presidente de Hait\u00ed, general Jean Pierre Boyer, en la que le preven\u00eda en torno a la ocupaci\u00f3n de la parte oriental de la isla de Santo Domingo para unificarla en un solo gobierno regido por la Rep\u00fablica de Hait\u00ed y se le solicitaba su sometimiento pac\u00edfico para evitar que el ej\u00e9rcito haitiano caiga sobre el territorio de habla hispana, con lo cual le evitar\u00edan la pena de perturbar a los habitantes y a sus familias. A continuaci\u00f3n, se transcribe in extenso la comunicaci\u00f3n entregada por el Teniente Coronel Ysnardi al Teniente Coronel Al\u00ed:<\/p>\n<p>\u201c<em>En San Juan a 9 de noviembre del 1820. \u2013El teniente coronel Ysnardi, edec\u00e1n del presidente de Hait\u00ed al coronel Al\u00ed.<\/em><\/p>\n<p><em>Ciudadano coronel. \u2013Tengo el honor de prevenir a V. la resoluci\u00f3n y disposici\u00f3n del gobierno de la rep\u00fablica de Hait\u00ed, esta es ya una cosa hecha: el eg\u00e9rcito pide que toda la isla de Hait\u00ed se someta a un solo gobierno que es el de la rep\u00fablica de Hait\u00ed y a m\u00ed se me ha escogido p.a participaros las condiciones a fin de que no sea preciso q.e un eg\u00e9rcito de la rep\u00fablica caiga sobre vuestro territorio. \u2013El gefe del gobierno no querr\u00eda tener esta pena ni la de perturbar a los habitantes y sus familias. Por lo que a V. toca, ya se sabe que es V. haytiano, y q.e ha comenzado su carrera militar en la rep\u00fablica: si os someteis ir\u00e1 tranquilo: los gefes mandar\u00e1n su pueblo y a nadie se incomodar\u00e1 excepto a los que quieran resistirse: en toda la isla se formar\u00e1 un cuerpo de guardias nacionales que ser\u00e1n armados por el gobierno para la defensa del pa\u00eds, de las familias y sus propiedades, los que trabajaren por la felicidad del pa\u00eds ser\u00e1n recompensados por el gefe del gobierno: ruego a V. que comunique\u00a0 estas cosas con el ciudadano Cadichon Enaul, su hermano y el ciudadano Chevalier, como igualm.te con los demas haytianos de vuestra confianza: os encargo q.e escribais al presidente de Hait\u00ed y yo quedo aguardando la respuesta: las Matas, S. Juan y Neiba est\u00e1n ya sometidos al gobierno de la rep\u00fablica y los puertos de la parte espa\u00f1ola quedan abiertos; el tr\u00e1fico de ganado est\u00e1 esento de todos dros; y luego que se haga la sumisi\u00f3n cada deppto. Y com\u00fan enviar\u00e1 su diputaci\u00f3n al gefe del gobierno para que se os hagan conocer las condiciones y la garant\u00eda del pueblo. \u2013Tengo el honor Se\u00f1or coronel de saludar a V. con respeto.<\/em><\/p>\n<p><em>\u2013Ysnardi. \u2013Es copia (fdo.) Kindel\u00e1n<\/em>.\u201d<a href=\"#_ftn58\" name=\"_ftnref58\"><sup>[58]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>Consciente de la amenaza que pend\u00eda como una espada de Damocles sobre la parte oriental de la Isla de Santo Domingo y como \u00e9l hab\u00eda sufrido en carne propia lo ocurrido con la ocupaci\u00f3n de Toussaint Louverture, el Teniente Coronel Pablo Al\u00ed decidi\u00f3 prepararse para lo que ven\u00eda. El 2 de enero de 1821 el Teniente Coronel solicit\u00f3 la carta de ciudadan\u00eda de ciudadan\u00eda espa\u00f1ola, mediante un oficio en el que daba cuenta de sus 26 a\u00f1os de servicios a Espa\u00f1a, desde que sirvi\u00f3 como capit\u00e1n de la tropa de Biassou de negros auxiliares contra la Rep\u00fablica Francesa y tuvo participaci\u00f3n directa en m\u00faltiples acciones tanto contra los galos como contra las tropas de Toussaint Louverture, as\u00ed como su actuaci\u00f3n al lado del brigadier Juan S\u00e1nchez Ram\u00edrez en la Guerra de la Reconquista, como Jefe del Batall\u00f3n de los Morenos Libres y como comandante de la Plaza de Armas de San Juan de la Maguana.<\/p>\n<p><strong>La vinculaci\u00f3n del comandante Pablo Al\u00ed y el Batall\u00f3n de los Pardos y Morenos Libres al Proyecto Independentista de Jos\u00e9 N\u00fa\u00f1ez de C\u00e1ceres<\/strong><\/p>\n<p>El 27 de julio de 1821 las Cortes Espa\u00f1olas le concedieron la ciudadan\u00eda espa\u00f1ola al jefe del Batall\u00f3n de los Morenos Libres, Pablo Al\u00ed, y a otros oficiales de su batall\u00f3n que la hab\u00edan solicitado, decisi\u00f3n que no lleg\u00f3 a sus manos por componenda entre el Auditor de Guerra, Jos\u00e9 N\u00fa\u00f1ez de C\u00e1ceres, y el Fiscal de Hacienda P\u00fablica, Jos\u00e9 Joaqu\u00edn del Monte, para involucrarle en el proyecto independentista que se ven\u00eda fraguando, al prometerle que los integrantes de su Batall\u00f3n y los esclavos negros en general pasar\u00edan a ser hombres libres y ostentar\u00edan posiciones militares relevantes.<\/p>\n<p>El historiador eclesi\u00e1stico Carlos Nouel, autor de la singular obra Historia Eclesi\u00e1stica de la Arquidi\u00f3cesis de Santo Domingo. Primada de Am\u00e9rica, analiza las causas que hicieron posible tanto la independencia encabezada por N\u00fa\u00f1ez de C\u00e1ceres como la posterior ocupaci\u00f3n de la parte oriental de la isla de Santo Domingo por parte de Hait\u00ed en todos sus detalles, donde resalta que desde finales de 1819 el gobierno de Jean Pierre Boyer hab\u00eda enviado diferentes emisarios y misiones oficiosas de ablandamiento en todas las zonas fronterizas de la L\u00ednea Noroeste, del Oeste y del Sur, e incluso en el centro y el nordeste, lo que se profundiz\u00f3 con la unificaci\u00f3n de la Rep\u00fablica de Hait\u00ed a partir del suicidio del emperador Henri Christopher el 8 de octubre de 1820, pues vio la ocasi\u00f3n propicia para convertir en realidad la acariciada idea de la indivisibilidad del territorio y de la unidad pol\u00edtica de la isla.<\/p>\n<p>Boyer cosech\u00f3 r\u00e1pidamente los frutos de la siembra, al lograr m\u00faltiples pronunciamientos de adhesi\u00f3n a la Rep\u00fablica de Hait\u00ed mediante el izamiento de la bandera haitiana en sustituci\u00f3n del pabell\u00f3n espa\u00f1ol en los pueblos de Dajab\u00f3n, Montecristi, Santiago, Puerto Plata, Saman\u00e1, Neiba, El\u00edas Pi\u00f1a, Las Matas de Farf\u00e1n y Azua, desde el 8 de enero de 1821 hasta el 10 de febrero de 1822.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 N\u00fa\u00f1ez de C\u00e1ceres adelant\u00f3 su movimiento conspirativo para el 30 de noviembre de 1821, al temer que la acci\u00f3n del 15 de ese mes en Montecristi y Dajab\u00f3n, en que izaron la bandera haitiana, se convirtiera en una cascada incontenible que envolviera a todos los pueblos de Santo Domingo oriental y ahogara para siempre su proyecto de una patria libre y soberana. En la parte militar del movimiento, el teniente coronel Pablo Al\u00ed jug\u00f3 un rol determinante, al tomar la Fuerza o Fortaleza Ozama con sus tropas de infanter\u00eda, mejor conocido por Batall\u00f3n de los Morenos Libres, logr\u00f3 la dimisi\u00f3n del gobernador Pascual Real y procedi\u00f3 a su posterior embarque en un buque ingl\u00e9s el 7 de diciembre de 1821 con destino a Espa\u00f1a -v\u00eda Londres-, junto a su familia, sus jefes militares peninsulares m\u00e1s cercanos y el s\u00e9quito de empleados.<\/p>\n<p>En una relaci\u00f3n pormenorizada o exhaustiva de sus Memorias, el destituido Brigadier Pascual Real en fecha 24 de enero de 1822 en Liverpool, Inglaterra, narra los hechos ocurridos antes, durante y despu\u00e9s de la noche del 30 de noviembre de 1821, donde resalta el papel desempe\u00f1ado por el Comandante Pablo Al\u00ed en la conspiraci\u00f3n, a quien le otorg\u00f3 el rango de Capit\u00e1n, donde justifica la participaci\u00f3n de \u00e9ste en el hecho de que fue objeto de un enga\u00f1o junto a otros oficiales del Batall\u00f3n de los Morenos Libres, por parte del Auditor de Guerra, Jos\u00e9 N\u00fa\u00f1ez de C\u00e1ceres, y el fiscal de Hacienda P\u00fablica, Jos\u00e9 Joaqu\u00edn del Monte.<\/p>\n<p>De acuerdo con la versi\u00f3n del depuesto gobernador colonial, los se\u00f1ores N\u00fa\u00f1ez de C\u00e1ceres y Del Monte le mostraron una falsa Real Orden al Jefe del Batall\u00f3n de los Morenos Libres, Pablo Al\u00ed, en la que supuestamente a \u00e9l y a otros de sus Capitanes se les negaba la Carta de Ciudadan\u00eda Espa\u00f1ola que hab\u00edan solicitado<a href=\"#_ftn59\" name=\"_ftnref59\"><sup>[59]<\/sup><\/a>, al tiempo que le promet\u00edan realizar una liberaci\u00f3n general de todos los esclavos de la colonia, pago completo de sus sueldos en los adelante y ascensos para todos los implicados.<\/p>\n<p>Pascual Real afirma que con ese ardiz los jefes de la revoluci\u00f3n \u201c<em>pudieron corromper la fidelidad de este buen hombre<\/em>\u201d, Pablo Al\u00ed, \u201c<em>y su tropa<\/em>\u201d, al tiempo que\u00a0 ganaron para su causa \u201c<em>al Capit\u00e1n D. Manuel Carbajal, segundo que fue de D. Juan Sanchez en la reconquista, y q.e se hallaba sumamente descontento por falta de premio, y aun autorizaci\u00f3n de su empleo; al Capit\u00e1n de Caballer\u00eda D. N. Basquez, elevando al primero a Capit\u00e1n Gen.l de la Ysla, y a Coronel el segundo de cuyo modo por la mucha influencia q.e estos sujetos ten\u00edan, se atrajeron varias compa\u00f1\u00edas de los Pueblos interiores, a quienes tambi\u00e9n prometieron ventajas<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn60\" name=\"_ftnref60\"><sup>[60]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>El nuevo orden pol\u00edtico que se estableci\u00f3, como resultado de la revoluci\u00f3n del 30 de noviembre de 1821, pas\u00f3 a denominarse Estado Independiente de la Parte Espa\u00f1ola de Hait\u00ed, cuyas m\u00e1ximas autoridades pasaron a ser, Jos\u00e9 N\u00fa\u00f1ez de C\u00e1ceres, Gobernador pol\u00edtico y Presidente del Estado Independiente de la parte espa\u00f1ola de Hait\u00ed, Manuel Carvajal, Coronel del ej\u00e9rcito libertador y Capit\u00e1n general, Juan Vicente Moscoso, Diputado del partido de la capital, Antonio Mart\u00ednez Vald\u00e9s, por el primer partido del Norte, Licenciado Juan Nepomuceno de Arredondo, por el segundo partido del Norte, Juan Ru\u00edz, Coronel del ej\u00e9rcito libertador, por el partido del Este, y Vicente Mancebo por el partido del Sur.<\/p>\n<p>Lo primero que se alcanza a ver en estas designaciones de la Jefatura del nuevo Estado Independiente de Hait\u00ed Espa\u00f1ol es la exclusi\u00f3n de que fue objeto un personaje clave en la ejecuci\u00f3n de las acciones que hicieron posible el triunfo de la revoluci\u00f3n de la noche del 30 de noviembre del a\u00f1o 1821, el Teniente Coronel Pablo Al\u00ed y sus compa\u00f1eros del Batall\u00f3n de Morenos Libres.<\/p>\n<p>Las bases pol\u00edticas y jur\u00eddicas sobre las cuales se asent\u00f3 el nuevo Estado independiente fueron: 1. La Declaratoria de Independencia del Pueblo Dominicano; 2. El Acta Constitutiva del Gobierno Provisional del Estado Independiente de la Parte Espa\u00f1ola, ambas realizadas el 1 de diciembre de 1821, y 3. El Acta de la Sesi\u00f3n de la Junta Provisional de Gobierno del Estado Independiente de Hait\u00ed Espa\u00f1ol, de fecha 4 de diciembre del 1821.<\/p>\n<p>En la Declaratoria de Independencia del Pueblo Dominicano se hace una cr\u00edtica profunda a la actitud asumida por Espa\u00f1a ante la Isla de Santo Domingo durante cerca de 350 a\u00f1os, desde el Descubrimiento de Am\u00e9rica o del Nuevo Mundo en 1492 hasta las primeras d\u00e9cadas del siglo XIX, de desprecio absoluto a la fidelidad mostrada siempre por los habitantes de la colonia espa\u00f1ola, hasta el punto de dejarlos a su suerte en la m\u00e1s espantosa miseria.<\/p>\n<p>N\u00fa\u00f1ez de C\u00e1ceres formula all\u00ed las bases del Nuevo Orden Econ\u00f3mico-Social, Pol\u00edtico y Jur\u00eddico, con el cual buscaba alcanzar la felicidad plena de los habitantes de la Parte Oriental de Santo Domingo:<\/p>\n<p>\u201c<em>Estamos plenamente convencidos de que, para conseguirla y aumentarla, no nos queda otro camino que el de la independencia. Con ella tendremos leyes formadas por nosotros mismos, an\u00e1logas al genio, educaci\u00f3n y costumbres de los pueblos, acomodadas al clima y localidad, y nuestra representaci\u00f3n nacional sobre la proporci\u00f3n num\u00e9rica guardar\u00e1 una perfecta igualdad entre todos los pobladores de estas provincias\u2026 Atenderemos con especial cuidado a la educaci\u00f3n de la juventud tan abandonada hasta ahora, porque sin ella son ineficaces todos los deseos de p\u00fablica felicidad. Nos dedicaremos al fomento de la agricultura, de las artes y el comercio, como las \u00fanicas y verdaderas fuentes de la riqueza de los pueblos; arreglaremos nuestras rentas sobre el dogma fundamental de no gastar m\u00e1s de lo que tenemos y es compatible con la riqueza territorial: vendr\u00e1n a nuestros puertos todas las naciones en estado de proveer a nuestras necesidades y de dar estimaci\u00f3n y salida a los frutos del pa\u00eds<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn61\" name=\"_ftnref61\"><sup>[61]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>En ese texto los sectores independentistas rompen radicalmente con los lazos de dependencia que nos ataban a Espa\u00f1a en lo econ\u00f3mico, en lo pol\u00edtico, en lo jur\u00eddico, en lo social y en lo cultural. Al mismo tiempo se avanzan algunos elementos que contribuir\u00edan a la creaci\u00f3n de una nueva institucionalidad sustentadas en leyes que surjan de la realidad nacional y local, basadas en el genio, la educaci\u00f3n y costumbres de los diferentes pueblos del nuevo Estado. Aqu\u00ed se privilegia la educaci\u00f3n de la juventud y se le otorga un lugar especial a la agricultura, a las artes y al comercio, como las principales fuentes de riqueza de los pueblos. De igual manera, se plantea romper con el monopolio comercial que instituy\u00f3 Espa\u00f1a en sus colonias y abrir sus puertos a todas las naciones que apreciaran nuestros frutos y estuvieran dispuestas a satisfacer nuestras necesidades.<\/p>\n<p>En esa Declaratoria de Independencia se denomina Pueblo Dominicano a los habitantes de la parte espa\u00f1ola de Santo Domingo, liberado de toda tutela, fidelidad y obediencia a la metr\u00f3polis Espa\u00f1a. Aqu\u00ed se establece que el nuevo Estado est\u00e1 investido de dignidad y soberan\u00eda plena para poder establecer su propia forma de gobierno, al tiempo de estar en libertad de contraer alianzas, tratados de comercio, actos, transacciones y convenios como toda naci\u00f3n libre e independiente, el cual defender\u00edan con sus vidas, fortuna y honor. En ese texto se consigna abiertamente la simpat\u00eda del nuevo Estado con la Gran Colombia que en Am\u00e9rica del Sur presid\u00eda el gigante Sim\u00f3n Bol\u00edvar.<\/p>\n<p>Varios factores impidieron convertir en realidad este anhelo de N\u00fa\u00f1ez de C\u00e1ceres y sus colaboradores, entre ellos el haber mantenido la esclavitud de m\u00e1s de 10,000 trabajadores negros en todo el territorio de la nueva rep\u00fablica, en violaci\u00f3n a lo pactado con el Jefe del Batall\u00f3n de los Morenos Libres, Teniente Coronel Pablo Al\u00ed; aliarse a la clase social hatera, sustentadora del viejo orden econ\u00f3mico olig\u00e1rquico-terrateniente y recurrir a una confederaci\u00f3n pol\u00edtica allende los mares con la Gran Colombia, en lugar de pactar un acuerdo de colaboraci\u00f3n y reciprocidad comercial con el vecino pa\u00eds de Hait\u00ed.<\/p>\n<p>La violaci\u00f3n a lo pactado por Jos\u00e9 N\u00fa\u00f1ez de C\u00e1ceres con el Teniente Coronel Pablo Al\u00ed en relaci\u00f3n con la abolici\u00f3n de la esclavitud de los negros que habitaban en la parte oriental de la Isla de Santo Domingo, se puso de manifiesto m\u00e1s claramente en el art\u00edculo 9 del Acta Constitutiva del Gobierno Provisional del Estado Independiente de la Parte Espa\u00f1ola, el cual reza:<\/p>\n<p>\u201c<em>Son ciudadanos del Estado independiente de la parte Espa\u00f1ola de Hait\u00ed todos los hombres libres de cualquier color y religi\u00f3n que sean, nacidos en nuestro territorio, o, aunque lo sean en pa\u00eds extranjero, si llevasen tres a\u00f1os de residencia o fueren casados con muger natural. En ambos casos har\u00e1n constar los interesados al Gobierno las respectivas circunstancias por medio de una informaci\u00f3n ante los Alcaldes municipales, y la de haber vivido obediente a las leyes del pa\u00eds, ocupados en arte, oficio, o industria honesta, y resultando conforme le despachar\u00e1 la carta de ciudadano, sellada con el del Estado, y autorizada por el Secretario de Gobierno<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn62\" name=\"_ftnref62\"><sup>[62]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Ese documento expresaba de forma muy expl\u00edcita que s\u00f3lo eran ciudadanos del Estado Independiente de la parte Espa\u00f1ola de Hait\u00ed \u201c<em>todos los hombres libres de cualquier color y religi\u00f3n<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn63\" name=\"_ftnref63\"><sup>[63]<\/sup><\/a>, con lo cual dejaban expresado de forma expl\u00edcita que aquellas personas que estaban en situaci\u00f3n de esclavitud -como los negros-\u00a0 o en estado de sumisi\u00f3n ante un amo, due\u00f1o de plantaciones agr\u00edcolas, de hatos ganaderos o de \u00e1reas de servicios, no ten\u00edan derecho a la ciudadan\u00eda en el nuevo orden pol\u00edtico y econ\u00f3mico que se pretend\u00eda establecer.<\/p>\n<p>Esa realidad era a\u00fan m\u00e1s grave si se toma en cuenta lo planteado por el ac\u00e1pite 4 del art\u00edculo 13, que indicaba que el ejercicio de los derechos se pierde \u201c<em>por no saber leer, ni escribir para lo que es ser elegido, pero no para elegir<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn64\" name=\"_ftnref64\"><sup>[64]<\/sup><\/a>, lo que afectaba directamente a Pablo Al\u00ed, Jefe del Batall\u00f3n de los Morenos Libres, que era analfabeto, al igual que otros oficiales de su compa\u00f1\u00eda de infanter\u00eda, lo que probablemente le impidi\u00f3 ser seleccionado para ocupar posiciones importantes en el nuevo Estado, ya que no sab\u00edan leer ni escribir. Eso, de alguna manera, es lo que podr\u00eda proporcionar una explicaci\u00f3n certera del por qu\u00e9 Pablo Al\u00ed qued\u00f3 excluido del reparto que hizo N\u00fa\u00f1ez de C\u00e1ceres de las principales posiciones en el Gabinete del Nuevo Gobierno creado a partir del triunfo de la revoluci\u00f3n del 30 de noviembre de 1821.<\/p>\n<p>A partir de ese momento la presencia de la figura de Pablo Al\u00ed y el Batall\u00f3n de los Pardos y Morenos Libres se eclipsa hasta que se produce la ocupaci\u00f3n del presidente haitiano Jean Pierre Boyer el 9 de febrero de 1822. Una vez se consum\u00f3 la dominaci\u00f3n haitiana, el presidente Boyer procedi\u00f3 a designar en posiciones claves a militares de su extrema confianza, entre los cuales se encontraba el jefe del Batall\u00f3n de Morenos Libres, Pablo Al\u00ed, a quien ascendi\u00f3 al rango de coronel y lo puso como comandante de los regimientos de infanter\u00eda 31 y 32, donde pas\u00f3 a dirigir una tropa de 500 hombres.<\/p>\n<p><strong>Rol de Pablo Al\u00ed durante la Dominaci\u00f3n Haitiana y el movimiento de La Reforma <\/strong><\/p>\n<p>Una vez ocup\u00f3 la parte oriental de la Isla de Santo Domingo, el presidente haitiano Jean Pierre Boyer procedi\u00f3 a designar en posiciones claves a los militares de su extrema confianza, entre los cuales se encontraba el jefe del Batall\u00f3n de Morenos Libres, Pablo Al\u00ed, a quien lo design\u00f3 con el rango de coronel y lo puso como comandante de los regimientos de infanter\u00eda 31 y 32, al frente de una tropa de 500 hombres.<\/p>\n<p>As\u00ed describe Mej\u00eda Ricart el conjunto de designaciones militares que hizo el presidente Boyer, al posesionarse de la parte oriental de Santo Domingo, bas\u00e1ndose en los textos de los historiadores Celin Ardouin y Jos\u00e9 Gabriel Garc\u00eda:<\/p>\n<p>\u201c<em>El general Boyer dicta algunas providencias de car\u00e1cter administrativo y de organizaci\u00f3n gubernativa. Se confirma al general Borgell\u00e1 como comandante del Departamento de Santo Domingo. N\u00f3mbrase al general Beauregard para la Comandancia de esta misma plaza, al coronel Carri\u00e9 se le escoge como jefe del Arsenal y de la Fuerza. El general Dupuy fue enviado en calidad de comandante de los importantes Cuarteles del Seybo y de Hig\u00fcey; el general Rich\u00e9 para Bayaguana; el general Bergerac Trichet para Azua; los coroneles Hogu y Salad\u00edn, respectivamente, para Ban\u00ed y Las Matas; y el jefe de escuadr\u00f3n, Dalmass\u00ed, mand\u00f3se a San Juan. De los 500 hombres de tropas que estaban reunidos en Santo Domingo se formaron dos regimientos de Infanter\u00eda, d\u00e1ndosele el comando a Pablo Al\u00ed, promovido a coronel, y quien hab\u00eda sido antiguo compa\u00f1ero de armas de Juan Francisco y de Biassou<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn65\" name=\"_ftnref65\"><sup>[65]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Esta designaci\u00f3n puso de manifiesto que Pablo Al\u00ed recibi\u00f3 un mejor trato de parte del presidente Boyer que el recibido de parte del licenciado Jos\u00e9 N\u00fanez de C\u00e1ceres, a quien hab\u00eda ayudado a construir el proyecto independentista del primero de diciembre de 1821. Pero esta no fue la \u00fanica distinci\u00f3n que hizo Boyer con Al\u00ed, ya que le don\u00f3 las tierras correspondientes al ingenio de Engombe, cuya ubicaci\u00f3n est\u00e1 entre San Crist\u00f3bal y Santo Domingo, el cual probablemente era propiedad de algunos de los terratenientes de origen espa\u00f1ol que se hab\u00edan ausentado del pa\u00eds tras la ocupaci\u00f3n haitiana. Esa informaci\u00f3n est\u00e1 contenida en el Acto Notarial No. 122 de fecha 27 de octubre de 1831, suscrito por los notarios p\u00fablicos licenciados Jos\u00e9 Troncoso y Antonio Abad Solano, el cual fue asentado en la Oficina de Registro de Santo Domingo el 28 de octubre de 1831, que estaba bajo la direcci\u00f3n de A. Couset.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, se procede a transcribir textualmente el Acto Notarial que el historiador Emilio Cordero Michell public\u00f3 en el a\u00f1o 1993:<\/p>\n<p><strong>Texto del Acto Notarial del 27 de octubre de 1831 donde el coronel Pablo Al\u00ed, propietario del Ingenio Engombe, arrienda a Micaela Geraldo Vda. Delgado 6.5 hect\u00e1reas de tierra<\/strong><\/p>\n<p>\"<em>En la ciudad de Santo Domingo, \u00e1 veinte y siete de Octubre de mil ochocientos treinta y uno, A\u00f1o veinte y ocho de la Yndependencia. Ante nos, Jos\u00e9 Troncoso y Antonio Abad Solano, Notarios P\u00fablicos de esta Plaza, domiciliados y residentes en ella, compareci\u00f3 el ciudadano Pablo\u00a0 Al\u00ed, Coronel del Regimiento Treinta y Uno que guarnece esta Plaza y nos dijo: que en los terrenos del Ingenio de Engombe, del que est\u00e1 en plena y pac\u00edfica posesi\u00f3n por donaci\u00f3n Nacional que le ha hecho el Presidente de Hait\u00ed, arrienda a la ciudadana Micaela Geraldo viuda Delgado, de oficio labradora, bajo los pactos y condiciones siguiente = Primera: que este arrendamiento ser\u00e1 comprehensivo de cinco carreaux<a href=\"#_ftn66\" name=\"_ftnref66\"><sup><strong>[66]<\/strong><\/sup><\/a> de tierras de labor y ser\u00e1 duradero por el espacio de seis a\u00f1os pagando por cada uno diez pesos = Segunda: que esta arrendataria estar\u00e1 obligada a mantener labranzas con empalizadas de palenques bien acondicionadas\u00a0 = Tercera: que se le prohibe toda crianza de animales de serda, cabr\u00edos, ni bacunos, solo aquellos que pueda mantener bajo buenos corrales = que tambi\u00e9n se le prohibe hacer le\u00f1a ni carb\u00f3n solo de los palos que tumbe para formar sus labranzas. Cuarta: que esta arrendataria no permitir\u00e1 que se alojen en su casa ninguna otra persona que la que componga su familia. Quinta: que cumplido el plazo de los seis a\u00f1os tendr\u00e1 esta arrendataria un a\u00f1o de t\u00e9rmino para disfrutar de las crianzas y labranzas a menos que el propietario quiera formar su establecimiento \u00e1 justa regulaci\u00f3n de perito que nombrar\u00e1n las partes sin que vencido el\u00a0 t\u00e9rmino de los seis a\u00f1os pueda ser lanzada del terreno, \u00e1menos que su conducta d\u00e9 causas para ello; y si cumplido el plazo de los seis a\u00f1os conviniera al propietario y \u00e1 la arrendataria seguir el arrendamiento, se\u00a0 formular\u00e1 un nuevo contrato. Y estando presente la arrendataria ciudadana Micaela Geraldo del contexto de este acto, bien impuesta de \u00e9l, dijo: que lo aceptaba en todas sus partes, y desde luego se compromete \u00e1 pagar el arrendamiento anual de diez pesos seg\u00fan ha convenido con el propietario. Y \u00e1 la seguridad, firmeza y cumplimiento de este acto las partes contratantes se comprometen \u00e1 ello en legal forma y declara el propietario que su domicilio y residencia es esta Ciudad, y la casa de su morada sita en la ysleta n\u00famero veinte y seis, y la arrendataria declara que el suyo es la Secci\u00f3n de Hayna y la casa de su morada en ella. En cuyo testimonio las partes habi\u00e9ndosele dado lectura, y bien impuestas, declaran su conformidad con este acto hecho y pasado en el Estudio Troncoso, uno de los dos Notarios asistentes, el mismo d\u00eda, mes y a\u00f1o citado, y bien impuestos no firmaron por no saberlo hacer, por el Coronel el ciudadano Francisco Santill\u00e1n, Comandante, el testimonio con nos los Notarios P\u00fablicos que damos fe. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (Firmas:)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ilegible\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Francisco Santill\u00e1n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Jos\u00e9 Troncoso\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Antonio Abad Solano <\/em><\/p>\n<p><em>Notario P\u00fablico\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Notario\u00a0 P\u00fablico\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Emregistr\u00e9 a Sto. Domingo, le veingt huit Octobre 1831. F. 126, <\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Case 413 du Reg, C. Recu Vinguante Centimes. <\/em><em>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0 Le Directeur del Enregistre<\/em><\/p>\n<ol>\n<li><em>\u00a0 Couset<\/em><\/li>\n<\/ol>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Du: Le Chef du Bureau de l&#8217;administration charg\u00e9 du controle.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em><em>(Firma ilegible)<\/em>\"<a href=\"#_ftn67\" name=\"_ftnref67\"><sup>[67]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como se habr\u00e1 podido leer, el Acto Notarial declara expl\u00edcitamente que por ante los notarios p\u00fablicos Jos\u00e9 Troncoso y Antonio Abad Solano compareci\u00f3 \u201cel ciudadano Pablo Al\u00ed, Coronel del Regimiento Treinta y Uno\u201d, responsable del cuidado de la Plaza de Santo Domingo, quien les expres\u00f3 \u201cque en los terrenos del Ingenio Engombe, del que est\u00e1 en plena y pac\u00edfica posesi\u00f3n por donaci\u00f3n Nacional que le ha hecho el Presidente de Hait\u00ed\u201d, procedi\u00f3 a arrendarle \u201ca la ciudadana Micaela Geraldo Vda. Delgado, de oficio labradora, cinco carreaux de tierra de labor\u201d (equivalentes a 6.5 hect\u00e1reas \u00f3 102.9 tareas dominicanas), durante seis a\u00f1os, a un costo de 10 pesos anual.<\/p>\n<p>Dos elementos destacan en este importante documento judicial. El primer elemento a destacar es que el coronel Pablo Al\u00ed en esta ocasi\u00f3n ostenta la condici\u00f3n de ciudadano, lo mismo que la se\u00f1ora Micaela Geraldo Vda. Delgado, muy a pesar de que dice que \u201cno firmaron por no saberlo hacer\u201d, es decir, sin importar su condici\u00f3n de analfabetos, algo muy diferente a lo que ocurri\u00f3 en el Estado Independiente de Hait\u00ed Espa\u00f1ol, que proclam\u00f3 Jos\u00e9 N\u00fa\u00f1ez de C\u00e1ceres, donde solo pod\u00edan ostentar la condici\u00f3n de ciudadanos y ocupar posiciones relevantes las personas libres y los que no fueran analfabetos.\u00a0 Otro elemento muy importante a destacar es que durante la ocupaci\u00f3n haitiana las mujeres viudas o solteras pod\u00edan adquirir en calidad de propietarias o arrendar bienes y ejercer plenamente sus derechos ciudadanos.<\/p>\n<p>El proceso que desencaden\u00f3 el movimiento de la Reforma en Hait\u00ed en el a\u00f1o 1843 y su repercusi\u00f3n en la parte oriental de Santo Domingo, que trajo consigo el derrocamiento del presidente Jean Pierre Boyer el 13 de marzo y la capitulaci\u00f3n en Santo Domingo del general haitiano Justin Alexis Carri\u00e9 Blaise el 26 de ese mismo mes y a\u00f1o, es descrito por el historiador, diplom\u00e1tico y patriota Emiliano Tejera en los t\u00e9rminos siguientes:<\/p>\n<p>\u201c<em>El a\u00f1o 1843 fue fecundo en acontecimientos pol\u00edticos. la revoluci\u00f3n que a principios de \u00e9l estalla en los cayos, acogiendo el manifiesto de Praslin, tuvo fuerza bastante para obligar a Boyer a deponer el mando el 13 de marzo del mismo a\u00f1o. Once d\u00edas despu\u00e9s, el 24, a\u00fan luchaba el general Carri\u00e9 en Santo Domingo, tratando de contener el movimiento de los reformistas, entre los cuales figuraban como elemento importante Duarte y sus compa\u00f1eros, que con habilidad suma hab\u00edan logrado que los dominicanos secundaran el pronunciamiento de la parte haitiana. Al fin el general Carri\u00e9 capitul\u00f3 el 26 de marzo, y una Junta Popular de cinco individuos (Duarte, Jimenes, Pina, Alcius Ponthieux y M. Morin), en su mayor\u00eda dominicanos, vino a dirigir los asuntos p\u00fablicos, en uni\u00f3n de la autoridad militar, confiada a un reformista<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn68\" name=\"_ftnref68\"><sup>[68]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>El coronel Pablo Al\u00ed jug\u00f3 un rol muy importante en el movimiento reformista, raz\u00f3n por la cual fue ascendido al rango de General de Divisi\u00f3n y designado como Jefe Superior del Departamento de Santo Domingo, en virtud de la propuesta de sus aliados trinitarios al interior de la Junta Popular de Santo Domingo. Los miembros de este gobierno provisional colegiado fueron escogidos por elecci\u00f3n popular, de los cuales eran cinco dominicanos, Juan Pablo Duarte, Ram\u00f3n Mat\u00edas Mella, Manuel Jimenes, Pedro Alejandrino Pina y F\u00e9lix Mercenario, as\u00ed como dos haitianos, Juan Bautista Mor\u00edn y Alcius Ponthieux Fils (Presidente). De igual modo, el general Henri \u00c9tienne Desgrotte fue designado comandante de la Plaza de Armas de Santo Domingo.<\/p>\n<p>Los detalles de la participaci\u00f3n del comandante Al\u00ed y del sector liberal en la parte espa\u00f1ola de la Isla de Santo Domingo, los proporciona con bastante claridad el historiador can\u00f3nico Carlos Nouel en las siguientes l\u00edneas:<\/p>\n<p>\u201c<em>En la parte espa\u00f1ola el pueblo, en fuerzas de las circunstancias, contemporiz\u00f3 con la reforma, no obstante, su deseo de separarse de Hait\u00ed y constituirse en naci\u00f3n independiente. El partido conservador juzgaba oportuno mantenerse en expectativa de los acontecimientos que se hab\u00edan presentado en el Oeste para obrar en consecuencia. En cambio, el partido liberal, al cual estaba afiliada casi toda la juventud de Santo Domingo, ansioso de salir de una situaci\u00f3n indefinida, crey\u00f3 por su parte que para conquistar los derechos que proclamaba la reforma, deb\u00eda precipitar un movimiento y asumir una actitud activa y hostil, a fin de derrocar al jefe boyerista que a\u00fan conservaba el mando en el Departamento del Ozama. <\/em><\/p>\n<p><em>Convenido el plan y preparado ya el pueblo para llevarlo a ejecuci\u00f3n, se reuni\u00f3 en crecido n\u00famero en la tarde del 24 de Marzo, y teniendo a su cabeza al General Pablo Al\u00ed y al Comandante Henry \u00c9tienne Desgrotte, gefe de la guardia nacional, se dirigi\u00f3 a la plaza de la Catedral proclamando los principios de la reforma y pidiendo la deposici\u00f3n del General Carri\u00e9. Este gefe, a quien no era desconocido el estado efervescente de la opini\u00f3n p\u00fablica y que present\u00eda una conflagraci\u00f3n, hab\u00eda tomado sus medidas para prevenirla, y en consecuencia dispuso que en los bajos de la casa Consistorial (el Vivac) permaneciera un batall\u00f3n de infanter\u00eda con orden de dispersar cualquier grupo que se presentara y contener las manifestaciones hostiles, resistiendo a toda agresi\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Los reformistas se presentaron en el lado oriental de la plaza, situ\u00e1ndose junto al Palacio de Gobierno. El batall\u00f3n que estaba sobre las armas avanz\u00f3, por orden de su jefe, hasta el centro de la misma plaza. El comandante Cousin se adelant\u00f3 algunos pasos dirigi\u00e9ndose al grupo para indagar lo que quer\u00edan. La contestaci\u00f3n de los interpelados fue: \u00a1Viva la Reforma! A esta manifestaci\u00f3n el Comandante Cousin mand\u00f3 a hacer fuego sobre el grupo, el cual, aunque muy mal armado<a href=\"#_ftn69\" name=\"_ftnref69\"><sup><strong>[69]<\/strong><\/sup><\/a>,\u00a0 contest\u00f3 con otra a la descarga que se le hizo; resultando varios heridos y muertos, entre \u00e9stos el jefe haitiano.<\/em><\/p>\n<p><em>Los reformistas se retiraron despu\u00e9s de esta escaramuza y saltando las murallas pasaron a San Crist\u00f3bal, donde se hicieron fuertes. Con los militares de la Com\u00fan que se adhirieron al movimiento y los de otras localidades que acudieron a prestarles apoyo, organizaron un ej\u00e9rcito popular, m\u00e1s respetable por el n\u00famero que por los elementos de que dispon\u00eda, y lleno de entusiasmo se puso en marcha sobre Santo Domingo para imponerse a Carri\u00e9, que hac\u00eda esfuerzos inauditos por sostenerse. <\/em><\/p>\n<p><em>En tan desesperada situaci\u00f3n y encontr\u00e1ndose solo, capitul\u00f3 el General Carri\u00e9 el 26 de Marzo y se embarc\u00f3 para Curazao, entregando el mando al Consejo de Notables que dio entrada en la ciudad a las fuerzas de la reforma.<\/em><\/p>\n<p><em>El primer acuerdo de los reformistas fue encargar al General Pablo Al\u00ed de la Autoridad superior del departamento y constituir un Comit\u00e9 Popular que tuviera la direcci\u00f3n de los negocios p\u00fablicos. Este Comit\u00e9 lo compon\u00edan cinco ciudadanos, de los cuales tres dominicanos, que eran la representaci\u00f3n genuina de las ideas de independencia y dos haitianos, que, aunque individuos del partido liberal, representaban la constante aspiraci\u00f3n haitiana de conservar la unidad e indivisibilidad del territorio. El General Al\u00ed dio el mando de las armas al General Desgrotte. <\/em><\/p>\n<p><em>Los dem\u00e1s pueblos del Este de la Isla aceptaron la Reforma, y de ese modo qued\u00f3 consumada en toda la Rep\u00fablica la obra de Dusmele, que fue saludada por todos los pueblos como la aurora de venturosos d\u00edas para la Rep\u00fablica<\/em>\u201d.<a href=\"#_ftn70\" name=\"_ftnref70\"><sup>[70]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>El rol jugado por los trinitarios con Juan Pablo Duarte, Francisco del Rosario S\u00e1nchez, Ram\u00f3n Mat\u00edas Mella, Pedro Alejandrino Pina, Manuel Jimenes y Juan Isidro P\u00e9rez de la Paz a la cabeza, fue determinante para lograr la adhesi\u00f3n de los veteranos militares General Pablo Al\u00ed y General Henri \u00c9tienne Desgrotte, al movimiento de la Reforma, que, tras ser tiroteados por el batall\u00f3n fiel al General Carri\u00e9, se vieron obligados a saltar las murallas de Santo Domingo para replegarse a la ciudad de San Crist\u00f3bal y as\u00ed acumular fuerzas suficientes para resistir a los sectores boyeristas. Con el apoyo del coronel del Batall\u00f3n de San Crist\u00f3bal, Don Esteban Roca, del pueblo sancristobalense, as\u00ed como de los pueblos de Ban\u00ed y Azua, lograron juntar una multitud de m\u00e1s de 2 mil personas, con la cual volvieron a Santo Domingo e hicieron capitular a Carri\u00e9, sin tirar un solo tiro.<\/p>\n<p>El Comandante del Batall\u00f3n de Pardos y Morenos Libres -denominado posteriormente Regimiento 31-, General de Divisi\u00f3n y Jefe Superior del Departamento de Santo Domingo, Pablo Al\u00ed, falleci\u00f3 el 14 de febrero de 1844, apenas 13 d\u00edas antes de producirse la proclamaci\u00f3n de la Rep\u00fablica Dominicana como naci\u00f3n libre e independiente de la Rep\u00fablica de Hait\u00ed, con la cual estaba colaborando activamente.<\/p>\n<p><strong>CONCLUSIONES<\/strong><\/p>\n<p>Es indudable el rol de primer orden que tuvo el Comandante Pablo Al\u00ed y su Batall\u00f3n de los Pardos y Morenos Libres en el proceso pol\u00edtico y militar en la parte oriental de Santo Domingo entre los a\u00f1os de 1791 y 1844. Este papel fue a\u00fan m\u00e1s relevante en el proceso que condujo a convertir en una realidad insoslayable el proyecto independentista del acad\u00e9mico y Auditor General de Guerra, Jos\u00e9 N\u00fa\u00f1ez de C\u00e1ceres, la noche del 30 de noviembre de 1821 al tomar la Fuerza, Torre del Homenaje o Fortaleza Ozama, hacer prisionero al gobernador espa\u00f1ol Pascual Real, colocarle en una embarcaci\u00f3n con destino a Espa\u00f1a, a trav\u00e9s de Liverpool, Inglaterra, y proclamar el Estado Independiente de Hait\u00ed Espa\u00f1ol el 1 de diciembre de 1821.<\/p>\n<p>Sin embargo, el trato recibido por Al\u00ed y los integrantes del Batall\u00f3n de los Pardos y Morenos Libres de parte de N\u00fanez de C\u00e1ceres no estuvo a la altura de los esfuerzos y sacrificios realizados por ellos para cristalizar su utop\u00eda de un Estado independiente, ya que les dio la espalda y les puso m\u00faltiples obst\u00e1culos para no cumplir con lo pactado previamente con ellos, tanto a nivel de los compromisos sociales -como la abolici\u00f3n de la esclavitud y el otorgamiento de tierras a los negros libertos- como en t\u00e9rminos de otorgamiento de posiciones claves en el reci\u00e9n inaugurado aparato estatal. En todo caso, lo que hizo fue aprobar legislaciones que los marginaban y exclu\u00edan de toda forma de elecci\u00f3n, mientras les otorgaba poderes extraordinarios a sectores de la oligarqu\u00eda criolla y a lo m\u00e1s granado de los sectores intelectuales que colaboraron con el establecimiento del nuevo orden.<\/p>\n<p>Un trato muy diferente recibi\u00f3 Pablo Al\u00ed y el Batall\u00f3n de los Pardos y Morenos Libres del presidente haitiano Jean Pierre Boyer, quien lo elev\u00f3 al rango de coronel y le don\u00f3 las tierras donde anteriormente funcionaba el ingenio Engombe. Igual actitud de agradecimiento recibi\u00f3 de los sustentadores del Movimiento de la Reforma en la parte oriental de la isla de Santo Domingo, que encabezaron Juan Pablo Duarte, Francisco del Rosario S\u00e1nchez, Pedro Alejandrino Pina Juan Isidro P\u00e9rez y Ram\u00f3n Mat\u00edas Mella junto al liberal haitiano Alcius Ponthieux, quienes le elevaron primero al grado de General de Divisi\u00f3n y Jefe Superior del Distrito de Santo Domingo, hasta su fallecimiento el 14 de febrero de 1844.<\/p>\n<p><strong>BIBLIOGRAFIA<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> James, Cyril Lionel Robert. Los Jacobinos Negros. Toussaint L\u2019Ouverture y la Revoluci\u00f3n de Hait\u00ed. Turner\/Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, Madrid, 2003, P\u00e1g. 14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Moreau de Saint-M\u00e9ry, M\u00e9d\u00e9ric Louis \u00c9lie. Descripci\u00f3n topogr\u00e1fica, f\u00edsica, civil, pol\u00edtica e hist\u00f3rica de la parte francesa de la isla de Santo Domingo. Archivo General de la Naci\u00f3n, Santo Domingo, 2017, Tomo I, P\u00e1g. 123.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Ibidem, P\u00e1g. 48.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Ibidem.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> <a href=\"https:\/\/www.conseil-constitutionnel.fr\/sites\/default\/files\/as\/root\/bank_mm\/espagnol\/es_ddhc.pdf\">https:\/\/www.conseil-constitutionnel.fr\/sites\/default\/files\/as\/root\/bank_mm\/espagnol\/es_ddhc.pdf<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Belmonte Postigo, Jos\u00e9 Luis. \u201c<em>Una encrucijada incierta.\u00a0 Independentismo, anexionismo y abolici\u00f3n de la esclavitud en Santo Domingo, 1809-1821<\/em>\u201d. Memorias. Revista Digital de Historia y Arqueolog\u00eda desde el Caribe Colombiano. A\u00f1o 11, N\u00b025. Barranquilla, enero-abril 2015, p\u00e1g. 226.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Price-Mars, Jean. La Rep\u00fablica Dominicana y la Rep\u00fablica de Hait\u00ed, Tomo II. Sociedad Dominicana de Bibli\u00f3filos, Santo Domingo, 2000, p\u00e1g. 493.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> AGS. S.G. leg.7157, exp.19. El gobernador de Santo Domingo comunica la noticia del funesto fin que tuvo el negro Jacinto. Santo Domingo a 13 de septiembre de 1793.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> AGS. S.G. leg.7157, exp.19, No.170. Relaci\u00f3n de la toma del Dondon. Santo Domingo a 22 de julio de 1793.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> AGI. Santo Domingo, leg.1110, Carta del arzobispo de Santo Domingo a don Pedro de Acu\u00f1a. Santo Domingo 25 de agosto de 1793.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> AGS. S.G. leg.7157, exp.14. Carta de Gabriel Aime de Bellair, mariscal de campo del Ej\u00e9rcito de Jorge Biassou a Joaqu\u00edn Garc\u00eda y Moreno gobernador de Santo Domingo, solicitando sueldos y provisiones a 9 de octubre de 1793.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> AGS. S.G. leg.7157, exp.19, No.136. Carta de Juan Francisco al gobernador Garc\u00eda, a 6 de mayo de 1793.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> AGS. S.G. leg.7157, exp.12. Copia de un memorial dirigido por Biassou a Garc\u00eda. San Miguel a 15 de julio de 1793; AGS. S.G. leg.7157, exp.19, No,152.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> AGS. S.G. leg.7157, exp.19, No.194. El gobernador de Santo Domingo da cuenta de la conducta de Juan Francisco. Santo Domingo a 4 de septiembre de 1793.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> AGS. S.G. leg.7157, exp.19.\u00a0 Carta del gobernador de Santo Domingo a Pedro de Acu\u00f1a. Santo Domingo a 25 de septiembre de 1793.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a>Instituto de Historia y Cultura Militar -IHCM-. Rollo 65, 5-4-11-1, f.150. Correspondencia sobre las ocurrencias de la isla de Santo Domingo con motivo de la guerra con los franceses. A\u00f1o de 1796. (Memorial de Dn. Gaspar de Cassasola, Julio-agosto de 1794).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> Archivo General de la Administraci\u00f3n-AGA-. Asuntos Exteriores, caja 7.687 (2-1-1). Detalle de lo ocurrido en 1794 en el Fuerte Delf\u00edn en Santo Domingo. Enero 29 de 1795.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> AGS. S.G. leg.7157, exp.19. El gobernador de Santo Domingo da cuenta de la conducta de Juan Francisco. Santo Domingo a 12 de agosto de 1793.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a>AGS. S.G. leg.7157, exp.58, No.298. Recapitulation de toutes les compagnies de l\u2019arm\u00e9e du general Jean Fran\u00e7ois, 1794.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> AGS. S.G. leg.7157, exp.20, No,247. El gobernador de Santo Domingo recibe las medallas de oro y plata para los negros auxiliares. Santo Domingo a 18 de febrero de 1794.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> AGS. S.G. leg.7159, exp.7, No.29. Remitiendo 4 medallas de oro y 8 de plata de las destinadas al m\u00e9rito de los jefes negros auxiliares. Aranjuez a 22 de enero de 1794.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> AGS. S.G. leg.7157, exp.19, No.169. El gobernador de Santo Domingo participa haber logrado la toma de Dondon. Santo Domingo a 22 de julio de 1793.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> AGS. S.G. leg.7159, exp.61. El gobernador de Santo Domingo hace referencia a la desuni\u00f3n que reina entre los jefes Biassou y Toussaint, Bayaj\u00e1 a 13 de abril de 1794.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> AGS. S.G. leg.7160, exp.8, No.58. Informe reservado del gobernador de Santo Domingo, referente al estado de la guerra de la isla. Santo Domingo a 20 de marzo de 1795.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> AGS. S.G. leg.7160, exp.3. El gobernador de Santo Domingo da cuenta de la expedici\u00f3n que hizo el comandante de Dajab\u00f3n, Esteban Palomares, con el negro Juan Francisco y el \u00e9xito favorable y buena armon\u00eda de los soldados espa\u00f1oles con los auxiliares. Cuartel de Santiago a 11 de agosto de 1794.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> AGS. S.G. leg.7159, exp.494. Informe del gobernador Garc\u00eda a Campo de Alange. Santiago a 1 de agosto de 1794.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> IHCM. Rollo 65, 5-4-11-1, fs.161-168v. Relaci\u00f3n de lo acontecido en Bayaj\u00e1. Bayaj\u00e1 a 8 y 13 de julio de 1794; IHCM. Rollo 65, 5-4-11-1, f.155. Certificaci\u00f3n que da Juan Francisco al padre Cavello, entrega de la plaza y conclusi\u00f3n de la escena. Bayaj\u00e1 a 13 de julio de 1794; AGI. Santo Domingo, leg.1110. El arzobispo de Santo Domingo a don Eugenio de Llaguno. Santo Domingo a 6 de agosto de 1794.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> AGI. Santo Domingo, leg.1038. Expediente suscitado en Santo Domingo sobre la averiguaci\u00f3n de la falta de caudales y dem\u00e1s intereses del rey en Bayaj\u00e1. Santo Domingo, 11 de abril de 1796.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> AGI. Santo Domingo, leg.1035. Desfalco de caudales en Bayaj\u00e1. Santo Domingo. 1794; AGS. S.G. leg. 6853, exp.46, N\u00ba 215. El capit\u00e1n general de Cuba remite los documentos sobre env\u00edos de dinero, armamentos, vestuarios, correaje y dem\u00e1s efectos perdidos en el saqueo a Bayaj\u00e1. Habana, 16 de abril de 1795.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> AGI. Santo Domingo, leg.1038. Declaraci\u00f3n original dada y firmada por el negro Juan Francisco, jefe que fue de los de su color en la irrupci\u00f3n de la Plaza de Bayaj\u00e1. C\u00e1diz a 16 de enero de 1801.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> Archivo Hist\u00f3rico Nacional -AHN- Estado, 3407. El gobernador de Santo Domingo participa de las \u00faltimas operaciones militares de los negros auxiliares. Santo Domingo a 21 de octubre de 1795.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> AGS. S.G. leg.7160, exp.80, No.58. Informe reservado del gobernador de Santo Domingo, referente al estado de la guerra de la isla. Santo Domingo a 20 de marzo de 1795.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> IHCM. Rollo 65, 5-4-11-1, f.165. Detalles sobre la matanza que ha sucedido en Bayaj\u00e1 el 7 de julio de 1794.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> AGS. S.G. leg.7165, exp.79, No.118. El gobernador de Santo Domingo en consecuencia de la Real Orden de 8 de septiembre dispuso en aquella capital la publicaci\u00f3n de la paz. Santo Domingo a 15 de octubre de 1795.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> AHN. Estado, leg.3407. Esteban Laveaux general y gobernador de Santo Domingo a la Diputaci\u00f3n de la Rep\u00fablica francesa. Fuerte Delf\u00edn a 22 de noviembre de 1795.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> AGI. Estado, 3, No.10. Carta de Godoy a Azanza. Abril 18 de 1796; AGI. Estado, 3, No.10 (27). Carta de Azanza a Godoy. Julio de 1796<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> AGI. Estado, 3, No.10. Carta de Godoy a Azanza. Abril 18 de 1796; AGI. Estado, 3, No.10 (27). Carta de Azanza a Godoy. Julio de 1796.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> Ibidem.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> AGI. Estado, 5A, No.32 (1a). Carta del marqu\u00e9s de Casa Calvo al gobernador de Cuba. Bayaj\u00e1 a 31 de diciembre de 1795.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> AHN. Estado, 3407. El gobernador de Santo Domingo participa los fundamentos que obran en su \u00e1nimo para recomendar a los negros auxiliares en su embarque. Santo Domingo a 17 de diciembre de 1795.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> James Cyril Lionel Robert. Los Jacobinos Negros. Toussaint L\u2019Ouverture y la Revoluci\u00f3n de Hait\u00ed. Turner\/Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, Madrid, 2003, P\u00e1g. 177.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a>\u00a0 Archivo General de Simancas -AGS-. Carta de Pablo Aly al Rey Carlos IV, de fecha 29 de agosto de 1800, SGU, LEG. 7165, 191.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a> Utrera, Fray Cipriano en la nota 311 del Diario de la Reconquista de Juan S\u00e1nchez Ram\u00edrez, Proemio y Notas de Fray C. de Utrera. Academia Militar Batalla de las Carreras\/Aviaci\u00f3n Militar Dominicana, Santo Domingo: Editora Montalvo, Ciudad Trujillo, 1957, p\u00e1gs. 176-177.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a> AGS. Carta de Pablo Aly al Rey Carlos IV, de fecha 29 de agosto de 1800, SGU, LEG. 7165, 191.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> Ibidem.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a> Utrera, Fray Cipriano en la nota 311 del Diario de la Reconquista de Juan S\u00e1nchez Ram\u00edrez, Proemio y Notas de Fray C. de Utrera. Academia Militar Batalla de las Carreras\/Aviaci\u00f3n Militar Dominicana, Santo Domingo: Editora Montalvo, Ciudad Trujillo, 1957, p\u00e1g. 177.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a> Men\u00e9ndez Pelayo, Marcelino. Historia de la Poes\u00eda Hispano-Americana. Tomo I, <a href=\"http:\/\/www.larramendi.es\/menendezpelayo\/es\/corpus\/unidad.do?idCorpus=1000&amp;idUnidad=100429&amp;posicion=1\">http:\/\/www.larramendi.es\/menendezpelayo\/es\/corpus\/unidad.do?idCorpus=1000&amp;idUnidad=100429&amp;posicion=1<\/a>, p. 298.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a> Belmonte Postigo, Jos\u00e9 Luis. \u201cUna encrucijada incierta.\u00a0 Independentismo, anexionismo y abolici\u00f3n de la esclavitud en Santo Domingo, 1809-1821\u201d. Memorias. Revista Digital de Historia y Arqueolog\u00eda desde el Caribe Colombiano. A\u00f1o 11, N\u00b025. Barranquilla, enero-abril 2015, p\u00e1g. 226.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a> Utrera, Fray Cipriano en la nota 311 del Diario de la Reconquista de Juan S\u00e1nchez Ram\u00edrez, Proemio y Notas de Fray C. de Utrera. Academia Militar Batalla de las Carreras\/Aviaci\u00f3n Militar Dominicana, Santo Domingo: Editora Montalvo, Ciudad Trujillo, 1957, p\u00e1g. 177.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a> S\u00e1nchez Ram\u00edrez, Juan. Diario de la Reconquista. Proemio y Notas de Fray C. de Utrera. Academia Militar Batalla de las Carreras\/Aviaci\u00f3n Militar Dominicana, Santo Domingo: Editora Montalvo, Ciudad Trujillo, 1957, p\u00e1gs. 176-177.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a> Ibidem, p\u00e1gs. 191-194.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a> Ibidem, p\u00e1gs. 197-198.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a> AGI, Santo Domingo, 961, del 2 de septiembre de 1811. Real Orden del 2 de septiembre de 1811, la Regencia del Reino presidida por el rey Fernando VII le concedi\u00f3 a Pablo Al\u00ed el grado de Teniente Coronel, as\u00ed como la Medalla de Oro con el busto del Rey.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a> Cordero Michel, Emilio. Obras Escogidas. ENSAYOS I. Archivo General de la Naci\u00f3n. Volumen CCLIV, Santo Domingo, 2015, p\u00e1g. 156.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a> Algunos autores, como Juan S\u00e1nchez Ram\u00edrez, lo denominan Bamb\u00ed, mientras que otros, como Carlos Esteban Deive, lo llaman Mamb\u00ed.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a> Deive, Carlos Esteban. \u201c<em>El esclavo Pablo Al\u00ed y su protagonismo en la Historia Dominicana<\/em>\u201d. Centro de Altos Estudios Human\u00edsticos y del Idioma Espa\u00f1ol, Anuario 3, 2004-2007, Santo Domingo, 2008, p\u00e1g. 216.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref57\" name=\"_ftn57\">[57]<\/a> AGI, Santo Domingo, 964, 24 de diciembre de 1814. AGI, Santo Domingo, 964, 24 de diciembre de 1814. Carta de felicitaci\u00f3n al rey Fernando VII por su retorno al trono de la corte espa\u00f1ola, mediante oficio firmado por su comandante Pablo Al\u00ed, Juan Bamb\u00ed, Francisco Agapito, Juan Santill\u00e1n y otros oficiales del Batall\u00f3n de Morenos Libres.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref58\" name=\"_ftn58\">[58]<\/a> AGI. \u2013Sevilla. \u2013Audiencia de Santo Domingo. \u2013Gobiernos Pol\u00edticos. \u2013A\u00f1o 1820 a 1822. \u2013Est.78, Caj. 5, Leg. 21. \u2013Doc. 76.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref59\" name=\"_ftn59\">[59]<\/a> Ciudadan\u00eda que le hab\u00eda sido otorgada por una Real Orden del 27 de julio de 1821, retenida y falseada por el Auditor de Guerra, Jos\u00e9 N\u00fa\u00f1ez de C\u00e1ceres, y por el Fiscal de Hacienda P\u00fablica, Jos\u00e9 Joaqu\u00edn del Monte.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref60\" name=\"_ftn60\">[60]<\/a> AGI. Audiencia de Santo Domingo, Gobiernos Pol\u00edticos 1820 al 1822. \u2013Est. 78, Caj. 5, Leg. 21, Doc. 54.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref61\" name=\"_ftn61\">[61]<\/a> Mej\u00eda-Ricart, Gustavo Adolfo. Cr\u00edtica de Nuestra Historia Moderna. Primer Per\u00edodo del Estado Libre en la Parte Espa\u00f1ola de la Isla de Santo Domingo, Sociedad Dominicana de Bibli\u00f3filos-Banreservas, Santo Domingo, 2007, p\u00e1g. 203.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref62\" name=\"_ftn62\">[62]<\/a> Ibidem, p\u00e1gs. 209-210.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref63\" name=\"_ftn63\">[63]<\/a> Ibidem, p\u00e1g. 209.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref64\" name=\"_ftn64\">[64]<\/a> Ibidem, p\u00e1g. 211.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref65\" name=\"_ftn65\">[65]<\/a> Ibidem, p\u00e1gs. 99-100.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref66\" name=\"_ftn66\">[66]<\/a> Carreaux: unidad agraria haitiana que se implant\u00f3 en la parte oriental de la isla a partir de 1822. Tiene un origen colonial al provenir del antiguo \"cuadrado provenzal\", de cien por cien pasos, que se utiliz\u00f3 para determinar las llamadas \"habitaciones\" en el Saint Domingue del siglo XVII. Un carreaux equivale a 1.3 hect\u00e1reas o 20.58 tareas dominicanas, por lo que el \u00e1rea objeto del contrato de arrendamiento (5 carreaux) es igual a 6.5 hect\u00e1reas o 102.9 tareas dominicanas, que fue la extensi\u00f3n que el presidente Boyer consider\u00f3 como m\u00ednima para repartirla entre los antiguos esclavos y despose\u00eddos rurales dominicanos. Por ello, nuestros campesinos la llamaban \"cinco boyeranas\".<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref67\" name=\"_ftn67\">[67]<\/a> Cordero Michel, Emilio. Acto Notarial del 27 de octubre de 1831 donde el Coronel Pablo Al\u00ed, propietario del Ingenio Engombe, arrienda a Micaela Geraldo Vda. Delgado 6.5 hect\u00e1reas de tierra. Revista Ecos, a\u00f1o 1, No. 1, p\u00e1gs. 138-139, Santo Domingo, Instituto de Historia de la Universidad Aut\u00f3noma de Santo Domingo -UASD-, 1993.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref68\" name=\"_ftn68\">[68]<\/a> Tejera, Emiliano. Escritos Diversos. Andr\u00e9s Blancos D\u00edaz, Editor. Archivo General de la Naci\u00f3n-Banco de Reservas. Volumen CIII, Santo Domingo, 2010, p\u00e1g. 227.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref69\" name=\"_ftn69\">[69]<\/a> La mayor parte de los reformistas no llevaban m\u00e1s que pistolas, escopetas, uno que otro trabuco y armas blancas.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref70\" name=\"_ftn70\">[70]<\/a> Nouel, Carlos. Historia Eclesi\u00e1stica de la Arquidi\u00f3cesis de Santo Domingo. Primada de Am\u00e9rica, Tomo II. Editora de Santo Domingo, Santo Domingo, 1979, p\u00e1gs.427-429.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Juan de la Cruz \u00a0 Desde mediados del siglo XVIII, la colonia francesa de Saint Domingue pas\u00f3 de ser un territorio poblado casi exclusivamente por piratas, bucaneros, filibusteros, habitantes y engag\u00e9s (blancos esclavos contratados por un tiempo hasta que pagaran sus deudas de embarque), a convertirse en la colonia que desplazar\u00eda a Jamaica como [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":49119,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18,5],"tags":[],"class_list":["post-49118","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-nacionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49118"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=49118"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49118\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":49121,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49118\/revisions\/49121"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/49119"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=49118"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=49118"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=49118"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}