{"id":49159,"date":"2022-01-11T11:49:38","date_gmt":"2022-01-11T15:49:38","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.com\/inicio\/?p=49159"},"modified":"2022-01-11T15:08:31","modified_gmt":"2022-01-11T19:08:31","slug":"hostos-y-la-cultura-dominicana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2022\/01\/11\/hostos-y-la-cultura-dominicana\/","title":{"rendered":"Hostos y la cultura dominicana"},"content":{"rendered":"<p>Por: Juan de la Cruz<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En su reflexi\u00f3n sobre las costumbres cotidianas del pueblo dominicano en la postrimer\u00eda del siglo XIX e inicios del siglo XX, Eugenio Mar\u00eda de Hostos destaca que, hasta la llegada de los emigrados cubanos a la costa atl\u00e1ntica de Puerto Plata, no era costumbre que la gente saliera a los paseos p\u00fablicos, como los parques y otros espacios de aglomeraciones humanas que invitan a la relaci\u00f3n social, a ofrecerse a s\u00ed mismas y a los forasteros.<\/p>\n<p>Esa nueva costumbre se generaliz\u00f3 posteriormente y contribuy\u00f3 a que las tardes en las villas y ciudades, las personas ofrecieran el encanto de las tertulias al aire libre, entre los mercaderes, boticarios e industriales con sus clientes y contertulios en las calzadas de sus casas, lo que animaba las calles, a lo que se agregaba la vuelta de los trabajadores a sus hogares.<\/p>\n<p>De igual manera, en las noches, principalmente las de luna llena, las calzadas y los balcones se convert\u00edan en las antesalas, donde las familias recib\u00edan las visitas, o donde se convert\u00edan en visitantes obligados los amigos que pasaban o los conocidos, a quienes siempre se les preguntaba por las novedades de la pol\u00edtica o de la cr\u00f3nica cotidiana.<\/p>\n<p>Hostos refiere que, aunque los dominicanos no acostumbraban a hacer siestas en las horas del mediod\u00eda \u2013una informaci\u00f3n que contradice abiertamente lo planteado por algunos intelectuales del llamado pesimismo dominicano del siglo XIX y principios del siglo XX-, pero eran regularmente pasivas, silenciosas y solemnes, contrario a lo que hacen algunas poblaciones mediterr\u00e1neas de Am\u00e9rica Latina. Esto significaba que eran horas de recogimiento, donde el tr\u00e1fico se suspend\u00eda o disminu\u00eda a su m\u00ednima expresi\u00f3n en campos y ciudades, de los cuales Hostos dec\u00eda: los campos parec\u00edan \u201c<em>para\u00edsos abandonados<\/em>\u201d y las ciudades \u201c<em>desiertos<\/em>\u201d (<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>).<\/p>\n<p>Hostos indicaba que la \u00fanica diversi\u00f3n que exist\u00eda en las ciudades dominicanas de entonces eran las fiestas de iglesias, siendo Santo Domingo el lugar en donde m\u00e1s proliferaban los templos religiosos cat\u00f3licos, seguida de Santiago, donde hab\u00eda dos y en los dem\u00e1s valles y ciudades apenas exist\u00eda uno, mientras que, en Puerto Plata, Saman\u00e1 y la Capital de la Rep\u00fablica Dominicana, tambi\u00e9n hab\u00eda un templo protestante. En ese sentido:<\/p>\n<p>\u201c<em>Los domingos y los d\u00edas de fiesta, que eran los d\u00edas de distracciones religiosas, eran esperados como esperanza, desahogo y rompimiento de uniformidad, por los d\u00edas restantes, tranquilos, iguales, regulares, pero fastidiosos, mon\u00f3tonos e invariables<\/em>\u201d (<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>).<\/p>\n<div id=\"attachment_20362\" style=\"width: 650px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/3a21c287-mu-kien-640x384.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-20362\" class=\"size-full wp-image-20362\" src=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/3a21c287-mu-kien-640x384.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"384\" srcset=\"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/3a21c287-mu-kien-640x384.jpg 640w, https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/3a21c287-mu-kien-640x384-300x180.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-20362\" class=\"wp-caption-text\">Eugenio Maria de Hostos<\/p><\/div>\n<p>Hostos destaca el rol importante que jugaban las logias mas\u00f3nicas en el ordenamiento natural de la vida social y en el comportamiento adecuado que observaban sus miembros en t\u00e9rminos c\u00edvicos en el contexto de la sociedad primitiva en que operaban:<\/p>\n<p>\u201cAs\u00ed, no es posible desconocer la sana influencia que la masoner\u00eda ha ejercido y ejerce en aquella sociedad abandonada a sus propios instintos de organizaci\u00f3n y orden. Miembros de esa instituci\u00f3n ricos y pobres, desvalidos de siempre o poderosos de un d\u00eda, altos y bajos, j\u00f3venes y viejos, y compelidos, primero por los compromisos que con la asociaci\u00f3n mas\u00f3nica contraen, y despu\u00e9s, por sus propios h\u00e1bitos, hacen de las logias un centro de reuni\u00f3n tanto m\u00e1s frecuente cuanto que, adem\u00e1s de las relaciones, pr\u00e1cticas y deberes que a ellas los llaman, muchos son profesores en las escuelas nocturnas y gratuitas que todos los centros mas\u00f3nicos tienen, y casi todos intervienen en su administraci\u00f3n, sostenimiento y vigilancia. De este frecuente trato y del car\u00e1cter que \u00e9l sostiene, resulta una general apreciaci\u00f3n exacta de los deberes de la vida urbana y un acto manifiesto en la conducta social\u201d (<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>).<\/p>\n<p>De igual modo, Hostos destaca que los municipios tuvieron roles importantes en la sociedad dominicana de fines del siglo XIX e inicios del siglo XX en tanto cuanto contribuyeron a la generalizaci\u00f3n de las normas de la vida urbana y de los procesos de cooperaci\u00f3n social-comunitaria de la poblaci\u00f3n en la gesti\u00f3n de los gobiernos locales, aunque reconoce el influjo positivo y negativo que tuvo el Poder Ejecutivo tanto en la manipulaci\u00f3n de las decisiones electorales municipales como en la provisi\u00f3n de servicios a la comunidad:<\/p>\n<p>\u201cContribuye tambi\u00e9n a generalizar los procedimientos de la vida urbana la cooperaci\u00f3n que todos, indistintamente, son llamados a prestar a la comunidad en el gobierno y los servicios municipales. Aunque municipios dependientes por la fuerza de las circunstancias pol\u00edtico-sociales del pa\u00eds, la intervenci\u00f3n del Ejecutivo en las elecciones municipales es mucho menos coactiva y efectiva que en las restantes, y aun ella est\u00e1 subordinada a la condici\u00f3n t\u00e1cita de que los electos del Ejecutivo re\u00fanan cualidades que los hagan aceptos a la localidad. As\u00ed, aunque casi siempre salen victoriosas las listas ama\u00f1adas por el Ejecutivo, que nunca deja de tener oposici\u00f3n viva y ardiente en las elecciones concejiles, siempre indirectamente triunfa en ellas, de alg\u00fan modo, la opini\u00f3n general, llevando a las municipalidades, por la mano del Ejecutivo, hombres que la comunidad estima. Y como la comunidad, para estimarlos, no les pide esta o la otra posici\u00f3n social, \u00e9sta o aquella renta, \u00e9ste o aquel m\u00e9rito discutible, sino la notoriedad de su amor al municipio, el gobierno de la sociedad municipal da cort\u00edsimo acceso a individuos de todas las extracciones, que en \u00e9l adquieren o en \u00e9l completan su educaci\u00f3n civil. Pero el centro de esta cultura por irradiaci\u00f3n y asimilaci\u00f3n, son las sociedades particulares que ya con un fin, ya con otro, casi siempre con el fin complementario de la ense\u00f1anza mutua, existen y subsisten de antiguo con maravilla y parabi\u00e9n de los que, sabiendo lo que son las instituciones complementarias de la rep\u00fablica, no atinan a explicarse c\u00f3mo han podido nacer, crecer, y mantenerse esas asociaciones favorecedoras de la proeza de iniciativa, en un medio social tan d\u00e9bil y un medio pol\u00edtico tan violento\u201d(<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>).<\/p>\n<p>Al mismo tiempo destaca el rol ben\u00e9fico que jugaron las instituciones sociales complementarias que conforman la denominada sociedad civil, como la Sociedad Republicana, Sociedad Amantes de la Luz, Liga de la Paz, Sociedad La Uni\u00f3n y otras, las cuales eran auspiciadoras de iniciativas importantes que serv\u00edan de contrapeso al medio social d\u00e9bil y al medio pol\u00edtico tan violento que caracterizaba a la sociedad dominicana caudillista de finales del siglo XIX y principios del siglo XX.<\/p>\n<p>Por otro lado, el pr\u00f3cer dominico-puertorrique\u00f1o refiere que, aunque no era frecuente, algunas veces llegaban al pa\u00eds, procedente de Cuba o de Puerto Rico algunas compa\u00f1\u00edas de comedia, drama o zarzuela, en las ciudades litorales como Santo Domingo, Puerto Plata, Monte Cristi y m\u00e1s a lo interno, como era el caso de Santiago de los Caballeros, lo que permit\u00eda que personas de los sectores privilegiados asistieran a este tipo de funci\u00f3n. En tanto, que en m\u00faltiples ocasiones se improvisaban teatros en algunos almacenes desalquilados o en algunos templos desiertos, convirti\u00e9ndolos en templos de las Musas, lo que era aprovechado por el dominicano, como una excusa para reunirse y disfrutar de un sano esparcimiento.<\/p>\n<div id=\"attachment_10653\" style=\"width: 668px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/Eugenio-Maria-de-Hosto.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-10653\" class=\" wp-image-10653\" src=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/Eugenio-Maria-de-Hosto.jpg\" alt=\"Eugenio Maria de Hostos\" width=\"658\" height=\"438\" srcset=\"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/Eugenio-Maria-de-Hosto.jpg 348w, https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/Eugenio-Maria-de-Hosto-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 658px) 100vw, 658px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-10653\" class=\"wp-caption-text\">Eugenio Maria de Hostos<\/p><\/div>\n<p>Ahora bien, dos tipos de diversiones populares, que denomina \u201c<em>por excelencia nacionales<\/em>\u201d, eran el \u201c<strong><em>Fandango<\/em><\/strong>\u201d, del que se deriv\u00f3 el \u201c<em>Perico Ripiao<\/em>\u201d o \u201cM<em>erengue T\u00edpico<\/em>\u201d y \u201c<strong><em>las galleras<\/em><\/strong>\u201d, a las cuales Eugenio Mar\u00eda de Hostos critic\u00f3 muy acremente.<\/p>\n<p>La descripci\u00f3n que Hostos hizo del \u201c<strong><em>Fandango<\/em><\/strong>\u201d es la siguiente:<\/p>\n<p>\u201c<em>El fandango es un baile en el que se han mezclado del modo m\u00e1s extravagante el antiguo baile espa\u00f1ol que le da el nombre, y el tamborileo de los negros africanos, que en otras Antillas llaman el baile de bomba. Los instrumentos m\u00fasicos son tambi\u00e9n el concierto y maridaje de un instrumento de la civilizaci\u00f3n, el acorde\u00f3n, y de un instrumento del salvajismo, la bomba o tambor de un solo parche (atabal). Este instrumento, que representa el principal papel es un barril, cubierto en una de sus bocas por una panza curtida de ternero. El que lo maneja tiende horizontalmente el barril, se sienta a horcajadas sobre \u00e9l, en direcci\u00f3n al parche, y con ambas manos sobre \u00e9ste, produciendo un ruido, no sin armon\u00eda cuando lo oye a distancia el que de noche camina por los bosques. El acorde\u00f3n secunda al tambor, y completa el concierto la voz del tamborero, coreada en ciertos pasajes por el un\u00edsono de los concurrentes, e interrumpido con frecuencia por gritos, aclamaciones y verdaderos alaridos, que conmueven la soledad de los bosques y los suburbios de las poblaciones, porque es seguro que, en la noche del s\u00e1bado, se baila fandango en todas partes\u201d (<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup><strong>[5]<\/strong><\/sup><\/a>).\u00a0 <\/em><\/p>\n<p>Hostos denota una cierta aversi\u00f3n a los aportes de la raza negra a los ritmos musicales dominicanos, como el <strong>fandango<\/strong>, cuando dijo:<\/p>\n<p>\u201c<em>Se han mezclado del modo m\u00e1s extravagante el antiguo baile espa\u00f1ol que le da el nombre, y el tamborileo de los negros africanos<\/em>\u201d, algo propio del sincretismo musical de la cultura dominicana y caribe\u00f1a. Para luego catalogar al acorde\u00f3n como \u201c<em>un instrumento de la civilizaci\u00f3n\u201d y al tambor o atabal como \u201cun instrumento del salvajismo<\/em>\u201d. Pero lo que m\u00e1s le disgusta es que sea el tambor quien marque el ritmo en este tipo de baile, mientras que \u201c<em>el acorde\u00f3n secunda al tambor<\/em>\u201d (<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>).<\/p>\n<p>La otra diversi\u00f3n que Hostos destaca y critica son <strong>las galleras<\/strong>, de las que dice lo siguiente:<\/p>\n<p>\u201c<em>La gallera es lo que aqu\u00ed le llamamos cancha de gallos; pero aqu\u00ed, y creo que, en toda la Am\u00e9rica de origen espa\u00f1ol, es una simple diversi\u00f3n, al paso que, en la Rep\u00fablica Dominicana, lo mismo que en Puerto Rico y Cuba, es una pasi\u00f3n nacional. Es la pasi\u00f3n del juego con todos sus neurotismos, con todos sus extrav\u00edos, con todos sus furores. En la Rep\u00fablica Dominicana es diversi\u00f3n de los domingos. Una sola vez he asistido a ella, en un campo, cuyos encantos me hizo odioso: tan viva y tan en\u00e9rgica fue la repulsi\u00f3n que me caus\u00f3 el ver convertido un noble, valeroso y arrogante animalito en b\u00e1rbaro pretexto de la codicia y la furia de los hombres<\/em>\u201d (<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>).<\/p>\n<p>En cuanto a las galleras, que detesta por su car\u00e1cter sanguinario y s\u00e1dico, en ning\u00fan momento Hostos indica su procedencia, las cuales se practicaban en la India desde hace alrededor de 3,500 a\u00f1os, en la china desde hace 2,500 a\u00f1os, en la Antigua Roma y posteriormente fueron tra\u00eddas al continente americano por los conquistadores espa\u00f1oles, que tienen gran semejanza con la corrida de toros que se celebran desde hace varias centurias en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica. En ambas pr\u00e1cticas se evidencia el m\u00e1s cruel salvajismo, las cuales proceden de Asia y el continente europeo, las denominadas cunas de la civilizaci\u00f3n humana, no del \u00c1frica, a quien Hostos relaciona con el salvajismo.<\/p>\n<p>Sobre estas dos formas de diversi\u00f3n por excelencia del pueblo dominicano en el siglo XIX y principios del siglo XX, <strong>el fandango y las galleras<\/strong>, Hostos afirma:<\/p>\n<p>\u201c<em>As\u00ed como ese baile singular es una diversi\u00f3n que degenera en vicio, as\u00ed la gallera es un vicio que degenera en diversi\u00f3n\u2026La pelea de los gallos y los fandangos son las \u00fanicas distracciones sociales del trabajador de campos y de ciudades, son dos sostenedores de barbarie. Mientras subsistan las galleras no se deber\u00e1 considerar como dado el primer paso de aquel pueblo hacia la civilizaci\u00f3n. A las galleras van sin recatarse, junto con los m\u00e1s humildes y m\u00e1s bajos, los m\u00e1s soberbios y m\u00e1s altos; pero, a los fandangos y ciertos, all\u00ed y en Puerto Rico, llamados bailes de empresas, mala empresa y bailes malos, no va `la gente decente`<\/em>\u201d (<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>).<\/p>\n<div id=\"attachment_17892\" style=\"width: 461px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/h.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-17892\" class=\" wp-image-17892\" src=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/h.jpg\" alt=\"\" width=\"451\" height=\"541\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-17892\" class=\"wp-caption-text\">Hostos<\/p><\/div>\n<p>Est\u00e1 claro que Hostos deploraba tanto el fandango como las galleras, a las que considera propias del estadio de la humanidad que el antrop\u00f3logo norteamericano Lewis Morgan denomin\u00f3 como del \u201c<em>salvajismo<\/em>\u201d, raz\u00f3n por la cual nuestro gran pedagogo entend\u00eda que hasta que no se superaran esas dos formas de diversi\u00f3n popular, la sociedad dominicana no podr\u00eda dar un paso firme hacia lo que \u00e9l denominaba \u201c<em>la civilizaci\u00f3n<\/em>\u201d. Conforme la Rep\u00fablica Dominicana se ha ido desarrollando, las galleras han ido cediendo el paso a otras formas de diversi\u00f3n menos sangrientas y m\u00e1s integradoras, como las carreras de caballos, el b\u00e9isbol, el baloncesto, el futbol, el atletismo, el ciclismo y los juegos propios de la era digital.<\/p>\n<p><strong>LA CULTURA EN LA SOCIEDAD DOMINICANA DE HOY <\/strong><\/p>\n<p>Ahora bien, lo que antes se llamaba fandango ha ido evolucionando hacia nuevos ritmos musicales, pasando a convertirse en el merengue, el principal ritmo dominicano tanto nacional como internacionalmente, con figuras destacadas como Julio Alberto Hern\u00e1ndez, Luis Kalaf, \u00a0Papa Molina, Alberto Beltr\u00e1n, Jose\u00edto Mateo, Rafael Mart\u00ednez, Pip\u00ed Franco, Francis Santana, Vinicio Franco, \u00c1ngel Viloria y el Conjunto T\u00edpico Cibae\u00f1o,\u00a0 \u00d1ico Lora, Guandulito y su Conjunto, Tatico Henr\u00edquez y sus Muchachos, Fefita La Grande, La India Canela y Bartolo Alvarado (El Cieguito de Nagua).<\/p>\n<p>El merengue sufrir\u00eda una transformaci\u00f3n profunda de la mano de Johnny Ventura y los Caballos, F\u00e9lix Rosario y sus Magos del Ritmo, Wilfrido Vargas y sus Beduinos, Fernandito Villalona y los Hijos del Rey, Sergio Vargas y Orquesta, Alex Bueno y Orquesta, Mily Quezada y sus Vecinos, Juan Luis Guerra y 4:40 , Sergio Hern\u00e1ndez y Orquesta, Cuco Valoy y su Tribu, Ram\u00f3n Orlando y la Orquesta Internacional, Henry Garc\u00eda, Pochy Familia y la Coco Band, Kinito M\u00e9ndez y la Rokabanda, Jossie Esteban y la Patrulla 15, El Conjunto Quisqueya, H\u00e9ctor Acosta (El Torito) y Los Toros Band, entre otros, quienes han puesto muy en alto la bandera tricolor dominicana. El Merengue fue adoptado el 30 de noviembre del a\u00f1o 2016 como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por parte de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Ciencia y la Cultura (UNESCO).<\/p>\n<p>Posteriormente, el fandango continu\u00f3 evolucionando hacia otros ritmos cuando volvi\u00f3 a reintroducirse la guitarra y se adicion\u00f3 el bong\u00f3, junto a otros modernos instrumentos musicales, dando origen a lo que en un tiempo se llam\u00f3 \u201cm\u00fasica de amargue\u201d o \u201c<em>bachata de amargue<\/em>\u201d, que se tocaba principalmente en las velloneras de los cabarets de los barrios marginados de las ciudades y en los campos.<\/p>\n<p>Los primeros exponentes de esta m\u00fasica bailable que grabaron discos fueron Jos\u00e9 Manuel Calder\u00f3n, Luis Segura (El A\u00f1o\u00f1a\u00edto), Rafael Encarnaci\u00f3n, Rafael Alc\u00e1ntara (Raffo El So\u00f1ador), Tommy Figueroa, Edilio Paredes, M\u00e9lida Rodr\u00edguez (La Sufrida), Leonardo Paniagua, Ram\u00f3n Torres, Marino P\u00e9rez, Robin Cari\u00f1o, Aridia Ventura y Blas Dur\u00e1n, entre otros, a trav\u00e9s del sello Zuni del empresario art\u00edstico Radham\u00e9s Aracena, due\u00f1o de la emisora Radio Guarachita.<\/p>\n<p>Hoy por hoy recibe el nombre de <em>Bachata<\/em>, es uno de los ritmos musicales que, con nuevas letras y nuevas tonalidades, identifica a la Rep\u00fablica Dominicana en el mundo, de la mano de artistas como Sonia Silvestre, Luis D\u00edaz, V\u00edctor V\u00edctor, Juan Luis Guerra, Romeo Santos, Prince Royce, Anthony Santos (El Mayimbe), Luis Vargas, Teodoro Reyes, Raul\u00edn Rodr\u00edguez, Frank Reyes, Joe Veras, Yoskar Sarante, Elvis Mart\u00ednez (El Camar\u00f3n), H\u00e9ctor Acosta (El Torito), Zacar\u00edas Ferreira, Luis Miguel del Amargue, El Chaval, Monchy y Alexandra, entre otros. El 11 de diciembre del a\u00f1o 2019 la Bachata fue declarada por la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Ciencia y la Cultura (UNESCO) como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.<\/p>\n<p>Los dos ritmos derivados del Fandango, el Merengue y la Bachata, ambos denigrados y vilipendiados por los sectores intelectuales, de clase media y clase alta, han alcanzado en la actualidad dimensiones nacional e internacional, al ser reconocidos por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, con una diferencia de apenas tres a\u00f1os: el merengue en el 2016 y la bachata en el 2019.<\/p>\n<p>Otro aspecto no menos importante es el relativo a la conformaci\u00f3n \u00e9tnica del pueblo dominicano, que, de acuerdo a lo postulado por la antropolog\u00eda socio-cultural actual, es esencialmente <strong>mulata<\/strong>, como resultado de la uni\u00f3n de espa\u00f1oles y africanos. Sobre este particular Hostos lleg\u00f3 a afirmar que el pueblo dominicano:<\/p>\n<p>\u201c<em>Es, como pensaba quien pensaba al contemplarlo, el espect\u00e1culo que da la embriolog\u00eda comparada a quien la estudia. Al mismo tiempo se presentaban a la vista las representaciones vivientes de un pueblo sin tipo \u00e9tnico definido y sin tipo de civilizaci\u00f3n determinada, que trata de romper, y est\u00e1 rompiendo, el molde de las organizaciones inferiores para amoldarse a modelos superiores. Todas las variedades del cruzamiento entre el et\u00edope y el cauc\u00e1sico, juntas a los representantes m\u00e1s bellos de la familia cauc\u00e1sica y a los m\u00e1s feos de la familia eti\u00f3pica; todas las ingenuas alegr\u00edas de la gente primitiva, que ni en las Antillas, ni en la Hotentosia fu\u00e9 nunca feroz, son, al contrario, dulce, ingenua y halag\u00fce\u00f1a; todos los matices de la inteligencia, as\u00ed la que es sutil como la que es capaz de celebrar la sutileza; todas las exterioridades de todas las formas de cultura; la del b\u00e1rbaro, que empieza a vestir su desnudez a la vista con colorines; la del semib\u00e1rbaro, que completa su vestidura con su armamento, y que en calles, como en caminos, anda armado de todas armas, con machete, rev\u00f3lver, cuchillo y a veces fusil; la del semicivilizado, que no atina a adecuar el traje a la persona y concluye por parecer mono vestido, antes que vestido para no ser mono; la del civilizado o imitador de los civilizados, que con su persona contrasta casi tanto como en su actitud y en el g\u00e9nero reservado de la alegr\u00eda con la muchedumbre circunstante. Todo, todo es parte, elemento y componente del espect\u00e1culo de una evoluci\u00f3n embriol\u00f3gica, que tanto atrae al que piensa, como distrae al que imagina, abstrae al que siente y retrae al que se disgusta de todo lo que no es indicio o apariencia de civilizaci\u00f3n. Mas, para aquellos que se interesan en todo lo que es realmente interesante, dif\u00edcilmente hay en nuestros pa\u00edses un espect\u00e1culo m\u00e1s divertido, e instructivo, que el de esas fiestas parroquiales en que el pobre pueblo de la capital y las ciudades quisqueyanas se olvida de la tristeza a que le tienen sojuzgado sus p\u00e9simos gobiernos<\/em>\u201d (<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>).<\/p>\n<p>Estas ideas revelan una escasa comprensi\u00f3n de la verdadera identidad \u00e9tnica y cultural del pueblo dominicano, resultante de una mezcla de los elementos culturales m\u00e1s pronunciados de los troncos raciales m\u00e1s importantes que incidieron en la conformaci\u00f3n del ser dominicano. Al mismo tiempo se evidencian ciertos prejuicios raciales y biologicistas cuando trata al negro de origen africano de et\u00edope y al blanco con la denominaci\u00f3n de cauc\u00e1sico, sin que en los hechos esas denominaciones se correspondan con la verdadera procedencia o g\u00e9nesis de ambas razas.<\/p>\n<p>En el ep\u00edlogo de este ensayo es necesario manifestar que lo expresado, en modo alguno, pretende desmeritar los grandes aportes hechos por el maestro Eugenio Mar\u00eda de Hostos a la comprensi\u00f3n de la sociedad y la cultura dominicana del siglo XIX. Lo que hemos intentado hacer en estas p\u00e1ginas es hacer un examen objetivo de la visi\u00f3n de este gran pensador antillanista y latinoamericano sobre la Rep\u00fablica Dominicana decimon\u00f3nica, tanto en sus puntos luminosos como en sus puntos oscuros, partiendo de la m\u00e1xima del gran pensador dominicano e hispanoamericano Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a (2009:76), cuando expresaba:<\/p>\n<p>\u201cQue <em>el respeto a las figuras venerables no corte las alas al libre examen: la cr\u00edtica es, en esencia, homenaje, y el mejor; pues, como dec\u00eda Hegel, s\u00f3lo un gran hombre nos condena a la tarea de explicarlo\u201d (<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup><strong>[10]<\/strong><\/sup><\/a>). <\/em><\/p>\n<p>Con estas observaciones cr\u00edticas, lo que hemos querido hacer es dar, justamente, una visi\u00f3n de totalidad sobre la concepci\u00f3n que elabor\u00f3 el gran pensador Eugenio Mar\u00eda Hostos con relaci\u00f3n a la sociedad y la cultura dominicana del siglo XIX, colectivo humano que le acogi\u00f3 como uno de sus hijos m\u00e1s distinguidos y excelsos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>BIBLIOGRAF\u00cdA <\/strong><\/p>\n<p>Rodr\u00edguez Demorizi, Emilio. Hostos en Santo Domingo, Volumen I. Santo Domingo: Sociedad Dominicana de Bibli\u00f3filos, 2004.<\/p>\n<p>Henr\u00edquez Ure\u00f1a, Pedro. Cuestiones Filos\u00f3ficas. Ensayos de Filosof\u00eda de Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a. Santo Domingo: Bibliote<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>([1]). -Emilio Rodr\u00edguez Demorizi. Hostos en Santo Domingo, Volumen I. Santo Domingo, 2004, 254.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a>([2]). -Ib\u00edd, 253.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><\/a>([3]). &#8211; Ib\u00edd, 258.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><\/a>([4]).-<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><\/a>([5]). &#8211; Emilio Rodr\u00edguez Demorizi. Hostos en Santo Domingo, Volumen I. Santo Domingo, 2004, 255-256.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><\/a>([6]). &#8211; Ib\u00edd.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\"><\/a>([7]). -Emilio Rodr\u00edguez Demorizi. Hostos en Santo Domingo, Volumen I. Santo Domingo, 2004, 256.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><\/a>([8]). -Emilio Rodr\u00edguez Demorizi. Hostos en Santo Domingo, Volumen I. Santo Domingo, 2004, 256.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\"><\/a>([9]). -Emilio Rodr\u00edguez Demorizi. Hostos en Santo Domingo, Volumen I. Santo Domingo, 2004, 263.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\"><\/a>([10]). &#8211; Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a. Cuestiones Filos\u00f3ficas. Santo Domingo: Biblioteca Nacional Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a, 2009, 76.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Juan de la Cruz &nbsp; En su reflexi\u00f3n sobre las costumbres cotidianas del pueblo dominicano en la postrimer\u00eda del siglo XIX e inicios del siglo XX, Eugenio Mar\u00eda de Hostos destaca que, hasta la llegada de los emigrados cubanos a la costa atl\u00e1ntica de Puerto Plata, no era costumbre que la gente saliera a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":10449,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18,5],"tags":[],"class_list":["post-49159","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-nacionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49159"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=49159"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49159\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":49160,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49159\/revisions\/49160"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10449"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=49159"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=49159"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=49159"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}