{"id":49243,"date":"2022-01-19T15:02:41","date_gmt":"2022-01-19T19:02:41","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.com\/inicio\/?p=49243"},"modified":"2022-01-19T15:02:41","modified_gmt":"2022-01-19T19:02:41","slug":"la-filosofia-politica-y-juridica-de-juan-pablo-duarte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2022\/01\/19\/la-filosofia-politica-y-juridica-de-juan-pablo-duarte\/","title":{"rendered":"La Filosof\u00eda Pol\u00edtica y Jur\u00eddica de Juan Pablo Duarte"},"content":{"rendered":"<p>Por: Juan de la Cruz<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El patricio Juan Pablo Duarte naci\u00f3 en la amurallada ciudad de Santo Domingo el 26 de enero de 1813, mientras dirig\u00edan la colonia espa\u00f1ola de la Isla de Santo Domingo, interinamente, el Coronel Don Manuel Caballero y Masot, como Gobernador, y el licenciado Jos\u00e9 N\u00fa\u00f1ez de C\u00e1ceres, como Teniente de Gobernador, Asesor Jur\u00eddico e Intendente Pol\u00edtico, tras la muerte del h\u00e9roe de la Guerra de la Reconquista, Capit\u00e1n General y Gobernador, Juan S\u00e1nchez Ram\u00edrez, el 11 de febrero de 1811, como consecuencia del padecimiento de hidropes\u00eda o retenci\u00f3n de l\u00edquido en los tejidos.<\/p>\n<p>En Duarte, desde su primera juventud, se fue forjando una idea cada vez m\u00e1s clara en torno a la necesidad que ten\u00eda el pa\u00eds de librarse de la dominaci\u00f3n haitiana, raz\u00f3n por la cual durante su viaje por los Estados Unidos de Am\u00e9rica y Europa, entre los a\u00f1os 1828 y 1831, no perdi\u00f3 de vista la m\u00e1s m\u00ednima ocasi\u00f3n que se le present\u00f3 para informarse sobre los aires libertarios que soplaban por doquier y sobre las filosof\u00edas pol\u00edticas y jur\u00eddicas que estaban m\u00e1s a tono con sus prop\u00f3sitos independentistas y liberadores.<\/p>\n<p>Es por esa raz\u00f3n que en diversos momentos de su vida logra apropiarse de una s\u00f3lida formaci\u00f3n filos\u00f3fica, pol\u00edtica, jur\u00eddica, cient\u00edfica y literaria que le permitir\u00eda desarrollar una visi\u00f3n hol\u00edstica sobre el proceso de liberaci\u00f3n de la Rep\u00fablica Dominicana frente a la dominaci\u00f3n haitiana y ante cualquier potencia que pretendiese enajenar, aunque fuese un \u00e1pice, cualquier parte del territorio nacional o lesionar su soberan\u00eda.<\/p>\n<p>De igual modo, a partir de la incorporaci\u00f3n a su gran acervo de los elementos m\u00e1s positivos del romanticismo, del liberalismo ingl\u00e9s, de la ilustraci\u00f3n francesa y espa\u00f1ola, del municipalismo imperante en Barcelona y en toda Catalu\u00f1a y del cristianismo comprometido que siempre abraz\u00f3, fue forjando su propia plataforma filos\u00f3fica, pol\u00edtica y jur\u00eddica revolucionaria que servir\u00eda de base a su inmenso proyecto de liberaci\u00f3n nacional, en pos de la conformaci\u00f3n de una Rep\u00fablica Dominicana totalmente libre, independiente, soberana, justa, democr\u00e1tica y participativa.<\/p>\n<div id=\"attachment_49259\" style=\"width: 357px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/FOTO-DE-JUAN-PABLO-DUARTE-EN-1873-TOMADA-POR-PROSPERO-REY-EN-VENEZUELA.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-49259\" class=\" wp-image-49259\" src=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/FOTO-DE-JUAN-PABLO-DUARTE-EN-1873-TOMADA-POR-PROSPERO-REY-EN-VENEZUELA.jpeg\" alt=\"\" width=\"347\" height=\"494\" srcset=\"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/FOTO-DE-JUAN-PABLO-DUARTE-EN-1873-TOMADA-POR-PROSPERO-REY-EN-VENEZUELA.jpeg 323w, https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/FOTO-DE-JUAN-PABLO-DUARTE-EN-1873-TOMADA-POR-PROSPERO-REY-EN-VENEZUELA-211x300.jpeg 211w\" sizes=\"(max-width: 347px) 100vw, 347px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-49259\" class=\"wp-caption-text\">Juan Pablo Duarte en 1873, tomada por Prospero Rey en Venezuela<\/p><\/div>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li><strong> CONCEPCI\u00d3N DE DUARTE SOBRE LA FILOSOF\u00cdA Y LA POL\u00cdTICA<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>La concepci\u00f3n que abraz\u00f3 Duarte sobre la filosof\u00eda y la pol\u00edtica era muy superior a la de muchos de sus coet\u00e1neos dominicanos, ya que en el pa\u00eds predominaba el desarrollo de una pr\u00e1ctica pol\u00edtica carente de fundamentos te\u00f3ricos o filos\u00f3ficos s\u00f3lidos, sin importar que su orientaci\u00f3n ideol\u00f3gica fuese conservadora, nacionalista o liberal. Algo muy diferente ocurr\u00eda con Duarte, quien ten\u00eda en muy alta estima a la filosof\u00eda y a la pol\u00edtica, las que les sirvieron siempre de referentes importantes para definir una filosof\u00eda pol\u00edtica propia, pero tomando siempre muy en cuenta los elementos m\u00e1s avanzados de las filosof\u00edas pol\u00edticas en boga tanto en Estados Unidos como en Europa.<\/p>\n<p>Veamos la perspectiva trascendente que le otorgaba Duarte a la relaci\u00f3n que debe existir siempre entre la filosof\u00eda y la pol\u00edtica, en tanto disciplinas que deben ocupar las posiciones cimeras en el proceso de la intelecci\u00f3n humana:<\/p>\n<p>\u201c<em>La Pol\u00edtica no es una especulaci\u00f3n; es la Ciencia m\u00e1s pura y la m\u00e1s digna, despu\u00e9s de la Filosof\u00eda, de ocupar a las inteligencias nobles<\/em>\u201d (Vetilio Alfau Dur\u00e1n, 1998: 25).<\/p>\n<p>En esta definici\u00f3n de Duarte sobre la filosof\u00eda y la pol\u00edtica observamos la ponderaci\u00f3n propia de un experto en los estudios cl\u00e1sicos de la antig\u00fcedad griega, tal como observ\u00f3 certeramente nuestro gran humanista Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a en su obra de ensayos juveniles Horas de Estudios, cuando expres\u00f3:<\/p>\n<p>\u201c<em>Este joven amante de la filosof\u00eda y de la ciencia, fue el fundador de la Rep\u00fablica. Una frase suya de sabor griego, lo pinta: La pol\u00edtica no es una especulaci\u00f3n: es la ciencia m\u00e1s digna despu\u00e9s de la filosof\u00eda, de ocupar a las inteligencias nobles<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Para el Fundador de la Rep\u00fablica Dominicana, la filosof\u00eda deb\u00eda ocupar el pin\u00e1culo del saber, por cuanto es la que proporciona una visi\u00f3n hol\u00edstica sobre el cosmos, el mundo y la vida. Pero, junto a ella, la pol\u00edtica deb\u00eda tener reservado un lugar privilegiado, por cuanto es la ciencia que debe tender a garantizar el bienestar colectivo de todos\/as los\/as ciudadanos\/as que integran el Estado, la Patria, la Naci\u00f3n o la Rep\u00fablica.<\/p>\n<p>La filosof\u00eda, \u00e1rea esencial del conocimiento humano, hace posible que los individuos puedan atalayar con mayor visi\u00f3n las diferentes esferas de la realidad que \u00e9sta examina con sentido cr\u00edtico. Una de las m\u00faltiples disciplinas que se derivan de la filosof\u00eda es la filosof\u00eda pol\u00edtica, la que le permite al sujeto auscultar con gran profundidad aquellos aspectos que sirven de fundamento a las complejidades de la pol\u00edtica, del poder, del Estado y de las diferentes formas de gobierno.<\/p>\n<div id=\"attachment_49260\" style=\"width: 650px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/DUARTE-CONTEMPLANDO-EN-NACIMIENTO-DE-LA-REPUBLICA-DE-LUIS-DESANGLES.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-49260\" class=\"size-full wp-image-49260\" src=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/DUARTE-CONTEMPLANDO-EN-NACIMIENTO-DE-LA-REPUBLICA-DE-LUIS-DESANGLES.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"510\" srcset=\"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/DUARTE-CONTEMPLANDO-EN-NACIMIENTO-DE-LA-REPUBLICA-DE-LUIS-DESANGLES.jpg 640w, https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/DUARTE-CONTEMPLANDO-EN-NACIMIENTO-DE-LA-REPUBLICA-DE-LUIS-DESANGLES-300x239.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-49260\" class=\"wp-caption-text\">Duarte contemplando el nacimiento de la Rep\u00fablica de Luis Desangles<\/p><\/div>\n<p>A tono con esa visi\u00f3n de Duarte, examinemos ahora la noci\u00f3n que ten\u00eda Arist\u00f3teles sobre la Pol\u00edtica, en tanto fundador de esta disciplina, orientada al estudio del poder del Estado. Al respecto dijo:<\/p>\n<p>\u201c<em>Parecer\u00eda que ha de ser la suprema y directiva en grado sumo. \u00c9sta es, manifiestamente, la pol\u00edtica. En efecto, ella es la que regula qu\u00e9 ciencias son necesarias en las ciudades y cu\u00e1les ha de aprender cada uno y hasta qu\u00e9 extremo. Vemos, adem\u00e1s, que las facultades m\u00e1s estimadas le est\u00e1n subordinadas, como la estrategia, la econom\u00eda, la ret\u00f3rica. Y puesto que la pol\u00edtica se sirve de las dem\u00e1s ciencias y prescribe, adem\u00e1s, qu\u00e9 se ha de hacer y qu\u00e9 se ha de evitar, el fin de ella incluir\u00e1 los fines de las dem\u00e1s ciencias, de modo que constituir\u00e1 el bien del hombre. Pues, aunque sea el mismo el bien del individuo y el de la ciudad, es evidente que es mucho m\u00e1s grande y m\u00e1s perfecto alcanzar y salvaguardar el de la ciudad; porque procurar el bien de una persona es algo deseable, pero es m\u00e1s hermoso y divino conseguirlo para un pueblo y para ciudades<\/em>\u201d (Arist\u00f3teles, 2003b: 132-133).<\/p>\n<p>Esto nos deja ver que el estagirita defini\u00f3 la Pol\u00edtica como la ciencia suprema y directiva de todas las dem\u00e1s, por cuanto su fin esencial es lograr el bienestar de los seres humanos, de la ciudad (o el Estado) y de la comunidad c\u00edvica. Arist\u00f3teles pone un \u00e9nfasis especial en el bienestar de la ciudad (o el Estado) y de la comunidad c\u00edvica por encima del bienestar individual. Al mismo tiempo plantea que para hacer realidad ese prop\u00f3sito, la pol\u00edtica prescribe qu\u00e9 se debe hacer, qu\u00e9 se debe evitar y cu\u00e1les ciencias debe poner a su servicio. En ese orden, destaca la estrategia, la econom\u00eda y la ret\u00f3rica como las facultades m\u00e1s estimadas que se subordinan a la pol\u00edtica para alcanzar su fin, que es, nada m\u00e1s y nada menos, el bienestar de la humanidad.<\/p>\n<p>Duarte era del parecer que los esfuerzos desplegados por los revolucionarios trinitarios de 1838 y los febreristas de 1844 en procura de la estructuraci\u00f3n de una Patria libre y soberana, deb\u00edan \u201c<em>propender a hacer que esta libertad sea fecunda en bienes<\/em>\u201d (Jos\u00e9 Mar\u00eda Serra, 2003: 25), para de esa manera posibilitar la satisfacci\u00f3n de las necesidades fundamentales de todos\/as los\/as dominicanos\/as y puedan vivir en una Rep\u00fablica Dominicana aguijoneada por el bienestar colectivo, la justicia y la participaci\u00f3n entusiasta de todos\/as los\/as \u00a0ciudadanos\/as.<\/p>\n<p>Asimismo, observemos la relaci\u00f3n que tiene la visi\u00f3n que ten\u00eda Duarte sobre la filosof\u00eda y la pol\u00edtica con la asumida por el gran Plat\u00f3n. El fundador de la Academia entiende que la forma m\u00e1s elevada de Gobierno es la que se basa en la comunidad de las mujeres, de los hijos y de la educaci\u00f3n, siendo sus reyes los mejores en la filosof\u00eda y en el arte de la guerra. Esa postura la sostiene Plat\u00f3n en su obra Rep\u00fablica, donde expresa:<\/p>\n<p><em>\"El Estado que haya de alcanzar la m\u00e1s elevada forma de gobierno debe contar con la comunidad de las mujeres, la comunidad de los hijos, y la educaci\u00f3n \u00edntegra debe ser com\u00fan, del mismo modo que las ocupaciones en com\u00fan, tanto en la guerra como en la paz, y sus reyes han de ser los que se hayan acreditado como los mejores respecto de la filosof\u00eda y respecto de la guerra\" <\/em>(Plat\u00f3n, 2008: 378)<em>. <\/em><\/p>\n<p>Es evidente, que para Plat\u00f3n el mejor gobierno debe contar con la participaci\u00f3n entusiasta de las mujeres y de los hijos, a quienes debe prodigar una educaci\u00f3n integral y ocupaciones comunes, tanto en tiempo de paz como de guerra, al tiempo que entend\u00eda que los gobernantes deb\u00edan ser los mejores tanto en el ejercicio reflexivo de la filosof\u00eda como en el \u00e1mbito de la acci\u00f3n guerrera.<\/p>\n<p>La visi\u00f3n de Plat\u00f3n y la sustentada por Duarte, son igualmente coincidentes, ya que ambos le otorgan un rol del primer orden a la participaci\u00f3n popular en el Estado, por entender que el poder emana de la autoridad leg\u00edtima del pueblo en sus m\u00e1s diversas expresiones sociales y ciudadanas.<\/p>\n<div id=\"attachment_49261\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/RETRATO-DE-JUAN-PABLO-DUARTE-CON-LA-BANDERA-TRICOLOR-Y-SUS-LIBROS.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-49261\" class=\"size-full wp-image-49261\" src=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/RETRATO-DE-JUAN-PABLO-DUARTE-CON-LA-BANDERA-TRICOLOR-Y-SUS-LIBROS.jpg\" alt=\"\" width=\"630\" height=\"415\" srcset=\"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/RETRATO-DE-JUAN-PABLO-DUARTE-CON-LA-BANDERA-TRICOLOR-Y-SUS-LIBROS.jpg 630w, https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/RETRATO-DE-JUAN-PABLO-DUARTE-CON-LA-BANDERA-TRICOLOR-Y-SUS-LIBROS-300x198.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 630px) 100vw, 630px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-49261\" class=\"wp-caption-text\">Retrato de Juan Pablo Duarte con la bandera tricolor y sus libros<\/p><\/div>\n<p>Igualmente, Plat\u00f3n y Duarte les reservan un lugar privilegiado a la filosof\u00eda y a la pol\u00edtica entre quienes ejercen las funciones de gobernantes, al considerar que \u00e9stos deben ser los mejores en estas dos ramas del saber humano, al considerarlas las disciplinas m\u00e1s dignas de ocupar las inteligencias m\u00e1s preclaras y excelsas de un determinado pa\u00eds, territorio, regi\u00f3n o el cosmos.<\/p>\n<ol>\n<li><strong>LA FILOSOF\u00cdA POL\u00cdTICA DE DUARTE<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>La pr\u00e1ctica pol\u00edtica de Duarte siempre estuvo aguijoneada por los aspectos m\u00e1s avanzados de las filosof\u00edas pol\u00edticas y jur\u00eddicas en boga tanto en los Estados Unidos como en la Europa de los siglos XVIII y XIX: aquellas relacionadas con el movimiento rom\u00e1ntico franc\u00e9s, ingl\u00e9s y espa\u00f1ol, con la ilustraci\u00f3n francesa, con el liberalismo pol\u00edtico ingl\u00e9s y norteamericano y el municipalismo de Catalu\u00f1a, que junto a su peculiar forma de ver la realidad y a su profunda devoci\u00f3n cristiana, cuyo credo hab\u00eda cultivado desde los primeros a\u00f1os de su infancia, le permitieron forjar una filosof\u00eda pol\u00edtica y jur\u00eddica propia, basada en profundos valores patri\u00f3ticos, democr\u00e1ticos, participativos, liberales, civilistas, municipalistas, nacionalistas, antiimperialistas, \u00e9ticos, morales, cristianos y humanitarios.<\/p>\n<ul>\n<li><strong> La huella rom\u00e1ntica<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Durante el per\u00edodo que va desde 1828 hasta 1831, y acaso durante todo el trayecto de su vida, el patricio Juan Pablo Duarte estuvo influido por la abrazadora perspectiva rom\u00e1ntica, la cual tuvo su impronta en la filosof\u00eda, en la cultura, en la literatura, en la m\u00fasica y en la pol\u00edtica de las \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XVIII y de las primeras d\u00e9cadas del siglo XIX.<\/p>\n<p>El romanticismo, que tuvo como entre sus m\u00e1s grandes precursores al fil\u00f3sofo ilustrado franc\u00e9s Jean-Jacques Rousseau, acaparaba la atenci\u00f3n de toda la juventud europea de la \u00e9poca, de la mano de figuras de la talla de Lord Byron, Eduardo Young, V\u00edctor Hugo, Fran\u00e7ois-Ren\u00e9 de Chateaubriand, Th\u00e9ophile Gautier, Walter Scott, Francisco Mart\u00ednez de la Rosa, \u00c1ngel Mar\u00eda de Saavedra y Ram\u00edrez de Baquedano (Duque de Rivas) y Jos\u00e9 de Espronceda, entre otros. Esa era la \u00e9poca en que Europa estaba sobrecogida por el fantasma del romanticismo, en tanto instrumento viable de las grandes causas nacionales, de las luchas por los nobles ideales y de la b\u00fasqueda incesante de la libertad.<\/p>\n<p>Cuando Duarte lleg\u00f3 a Barcelona hacia el a\u00f1o 1828, esta ciudad era el mayor centro<\/p>\n<p>hisp\u00e1nico del romanticismo en las primeras d\u00e9cadas del siglo XIX, momentos c\u00e9lebres en que predominaban las reuniones juveniles en asambleas, consejos, sociedades y academias que estimulaban los buenos estudios, as\u00ed como el desarrollo cultural y pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Duarte tuvo la oportunidad de conocer y vivir de cerca el espect\u00e1culo singular del primer rom\u00e1ntico espa\u00f1ol, el poeta Jos\u00e9 Espronceda, de quien dice es muy probable el Patricio tomara la idea de la Sociedad Secreta La Trinitaria que fundara el 16 de julio de 1838, ya que hacia el a\u00f1o 1823 aqu\u00e9l hab\u00eda fundado la Sociedad Secreta Los Numantinos, organizaci\u00f3n revolucionaria que estuvo entre los factores que desencadenaron la persecuci\u00f3n y posterior exilio del bardo espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>En las composiciones po\u00e9ticas de Espronceda como en las de Duarte se descubren las \u00edntimas rebeld\u00edas con que los esp\u00edritus nobles reaccionan frente a las iniquidades e injusticias de que la sociedad individualista de los hombres est\u00e1 constituida. De igual manera, la l\u00edrica de ambos poetas se compenetra con el inmenso acervo de las angustias humanas y armoniza, en el muro de las lamentaciones, su propio dolor con el dolor de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>Se pueden establecer importantes comparaciones entre los versos que el patricio Duarte escribi\u00f3 bajo el t\u00edtulo Soy Templario y la leyenda de Espronceda El Templario. Asimismo, existen grandes similitudes entre los versos El Criollo de Duarte y el romance Un Castellano Leal del Duque de Rivas, los cuales son muestras m\u00e1s que evidentes de que el patricio dominicano abrev\u00f3 en las fuentes m\u00e1s elevadas del romanticismo espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>La influencia rom\u00e1ntica del poeta ingl\u00e9s Eduardo Young, del liberalismo de los fueros municipales de Catalu\u00f1a, de la obras dram\u00e1ticas Bruto o Roma Libre del italiano Alfieri y La Viuda de Padilla, del espa\u00f1ol Mart\u00ednez de la Rosa, dramas que Duarte representar\u00eda en el pa\u00eds a trav\u00e9s de las funciones de la Sociedad Filantr\u00f3pica o la Sociedad Dram\u00e1tica, as\u00ed como la perspectiva del escritor rom\u00e1ntico Walter Scott en torno a la fraternidad humana, encuentran en el patricio dominicano, as\u00ed como entre sus condisc\u00edpulos y disc\u00edpulos, terreno f\u00e9rtil que har\u00eda fructificar en gran manera la idea de redenci\u00f3n total del pueblo dominicano frente a la dominaci\u00f3n haitiana.<\/p>\n<p>El literato rom\u00e1ntico franc\u00e9s V\u00edctor Hugo tuvo una gran influencia en las ideas filos\u00f3ficas, sociales y pol\u00edticas del patricio Juan Pablo Duarte, donde los sue\u00f1os de justicia, libertad, entusiasmo, fe, ternura, amor y felicidad para todos los seres humanos, se convirtieron en los paradigmas m\u00e1s importantes del romanticismo social de que se imbuy\u00f3 el proceso de construcci\u00f3n de la patria dominicana.<\/p>\n<p>Como se puede observar en este prontuario de motivos rom\u00e1nticos, no hay dudas de que la visi\u00f3n nacionalista del patricio Juan Pablo Duarte se consolida y desarrolla a partir de su viaje a Europa, y en particular tras su llegada a Barcelona, Espa\u00f1a, entre los a\u00f1os 1828 y 1831, de la mano del movimiento rom\u00e1ntico que cobr\u00f3 gran esplendor por aquella \u00e9poca, al tiempo que estimul\u00f3 el surgimiento de m\u00faltiples fuerzas nacionalistas a lo largo y ancho del Viejo Continente y en las colonias pertenecientes a las distintas potencias europeas o dominadas por naciones vecinas, como era el caso de la parte oriental de la Isla de Santo Domingo, que desde el a\u00f1o 1822 hab\u00eda sido ocupada por Hait\u00ed.<\/p>\n<p>El movimiento rom\u00e1ntico influir\u00eda de forma determinante en el acendrado y perenne patriotismo de Duarte; en su indeclinable amor por la libertad; en su humanismo fraternal y filantr\u00f3pico, carente de todo tipo de prejuicio racial, social y religioso; en su hondo y quejumbroso lirismo personal y social; en su amor profundo por las Bellas Artes tatuado en la poes\u00eda y en el teatro, de los que se vali\u00f3 como medios de expresi\u00f3n est\u00e9tica y como veh\u00edculos de denuncia social, pol\u00edtica y cultural. En fin, m\u00e1s que una filosof\u00eda pol\u00edtica, el romanticismo se convirti\u00f3 para Duarte en una verdadera filosof\u00eda de vida, que lo permear\u00eda profundamente y le acompa\u00f1ar\u00eda hasta exhalar su \u00faltimo h\u00e1lito de vida.<\/p>\n<h4>2.2. El Influjo Ilustrado<\/h4>\n<p>La concepci\u00f3n ilustrada de Duarte se pone de manifiesto en todo el contenido pol\u00edtico-jur\u00eddico de su Proyecto de Ley Fundamental, el cual fue elaborado en el a\u00f1o 1844 tras su regreso al pa\u00eds al ser proclamada la Independencia Nacional. En ese Proyecto, el patricio postula el principio de la primac\u00eda de la ley ante todos los actos tanto de gobernantes como de gobernados, el principio de la soberan\u00eda nacional como ley fundamental que debe regir a la Rep\u00fablica Dominicana como Naci\u00f3n libre e independiente, el principio de la soberan\u00eda popular tanto en el origen del gobierno como en su forma de elecci\u00f3n, el sistema de gobierno a establecer, su esencia y la manera de actuar.<\/p>\n<ul>\n<li><strong>El Imperativo de la Ley en Duarte<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Veamos lo que nos dice Duarte desde la perspectiva de su amplia concepci\u00f3n jur\u00eddica sobre el imperativo de la ley en todos los actos de la vida de los individuos y en todas las ejecutorias de quienes detentan el poder del Estado, as\u00ed como la consignaci\u00f3n de la Independencia Nacional como la fuente y garant\u00eda de las libertades patrias y Ley Suprema del Pueblo Dominicano, en la Primera Parte de su Proyecto de Ley Fundamental, la cual lleva por t\u00edtulo Constituci\u00f3n del Estado:<\/p>\n<p>\u201c<em>Art. 1.- Ley es la regla a la cual deben acomodar sus actos, as\u00ed los gobernados como los gobernantes<\/em>\u201d<em>.\u00a0\u00a0 <\/em><\/p>\n<p>\u201c<em>Art. 2.- Para que esta regla merezca el nombre de Ley Dominicana y deba, por tanto, ser acatada y obedecida como tal, es necesario que, en la forma que esta Constituci\u00f3n prescriba, sea: 1ro. Propuesta por autoridad a que ella acuerde este derecho; 2do. Discutida, adoptada y decretada por el Congreso Nacional (de que se hablar\u00e1 m\u00e1s adelante) como se explicar\u00e1 en su lugar; y 3ro. Sancionada y promulgada por el Poder Ejecutivo, seg\u00fan y c\u00f3mo se establece en esta misma Ley Fundamental<\/em>\u201d<em>.<\/em><\/p>\n<p>\u201c<em>Art. 3.- Los tratados internacionales para que deban ser tenidos por Ley internacional deben, adem\u00e1s, y antes de su sanci\u00f3n y promulgaci\u00f3n por el Poder Ejecutivo, ser ratificados por el Gran Consejo Nacional de que se hablar\u00e1 despu\u00e9s<\/em>\u201d<em>.<\/em><\/p>\n<p>\u201c<em>Art. 4.- Las ordenanzas municipales para que tengan fuerza de ley, en sus respectivos grandes Municipios, deben ser aprobadas por el Congreso Nacional, cual se dir\u00e1 en la segunda parte de esta Constituci\u00f3n cuando se trate del Fuero Municipal<\/em>\u201d<em>.<\/em><\/p>\n<p>\u201c<em>Art. 5.- Los acuerdos, Reglamentos, etc., de las Autoridades, tanto nacionales como municipales o locales, tendr\u00e1n fuerza de ley siempre que el dictarlas est\u00e9 en el c\u00edrculo de sus atribuciones y no extralimiten sus facultades<\/em>\u201d<em>.<\/em><\/p>\n<p>\u201c<em>Art. 6.- Siendo la Independencia Nacional la fuente y garant\u00eda de las libertades Patrias, la Ley Suprema del Pueblo Dominicano, es y ser\u00e1 siempre su existencia pol\u00edtica como Naci\u00f3n libre e independiente de toda dominaci\u00f3n, protectorado, intervenci\u00f3n e influencia extranjera, cual la concibieron los fundadores de nuestra asociaci\u00f3n pol\u00edtica al decir, (el 16 de Julio de 1838) \u2018Dios, Patria y Libertad, Rep\u00fablica Dominicana\u2019, y fue proclamada el 27 de Febrero de 1844, siendo luego de as\u00ed entendido por todos los pueblos cuyos pronunciamientos confirmamos y ratificamos hoy; declarando, adem\u00e1s, que todo gobernante o gobernado que la contrar\u00ede, de cualquier modo que sea, se coloca \u2018ipso facto\u2019 y por s\u00ed mismo fuera de la ley<\/em>\u201d<em>.<\/em><\/p>\n<p>\u201c<em>Art. 7.- Toda ley no declarada irrevocable es derogable, y tambi\u00e9n reformable en todo o en parte de ella<\/em>\u201d<em>. <\/em><\/p>\n<p>\u201c<em>Art. 8.- Para la derogaci\u00f3n de una ley se guardar\u00e1n los mismos tr\u00e1mites y formalidades que para su formaci\u00f3n se hubieren observado<\/em>\u201d<em>. <\/em><\/p>\n<p>\u201c<em>Art. 9.- Toda ley no derogada clara y determinantemente se considera vigente; sin que valga el decir: \u2018que ha caducado o ca\u00eddo en desuso\u2019, ley que no haya sido derogada<\/em>\u201d<em>. <\/em><\/p>\n<p>\u201c<em>Art. 10.- La ley no puede ni podr\u00e1 tener efecto retroactivo<\/em>\u201d<em>.<\/em><\/p>\n<p>\u201c<em>Art. 11.- Ninguno podr\u00e1 ser juzgado sino con arreglo a la ley vigente y anterior a su delito; ni podr\u00e1 aplic\u00e1rsele en ning\u00fan caso otra pena que la establecida por las leyes y en la forma que ellas prescriben<\/em>\u201d<em>.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em>\u201c<em>Art. 12.- Lo que la ley no proh\u00edbe, ninguna persona, sea o no sea Autoridad, tiene derecho a prohibirlo<\/em>\u201d<em>.<\/em><\/p>\n<p>\u201c<em>Art. 13.- A la voz de \u2018a favor de la ley\u2019 todo dominicano, sea o no sea Autoridad P\u00fablica, est\u00e1 obligado a acudir al socorro del que invoc\u00f3 \u2018el favor de la ley\u2019, so pena de ser castigado por su omisi\u00f3n seg\u00fan y c\u00f3mo lo dispongan las mismas leyes<\/em>\u201d<em>.<\/em><\/p>\n<p>\u201c<em>Art. 14.- Si el que invocare el favor fuere Agente p\u00fablico todo transe\u00fante est\u00e1 obligado a prestarle mano fuerte so pena de ser castigado como ya se ha dicho<\/em>\u201d<em>. <\/em><\/p>\n<p>\u201c<em>Art. 15.- La ley es la que da al gobernante el derecho de mandar e imponer al gobernado la obligaci\u00f3n de obedecer, por consiguiente, toda Autoridad no constituida con arreglo a la ley es ileg\u00edtima y por tanto no tiene derecho alguno a gobernar ni se est\u00e1 en la obligaci\u00f3n de obedecerla<\/em>\u201d (Duarte, 1999: 222-224).<\/p>\n<p>Sin duda alguna, el patricio Juan Pablo Duarte ten\u00eda un muy elevado concepto de la ley, al entender que nadie, por muy encumbrado que est\u00e9, puede ni debe considerarse por encima de la ley. De igual modo, entend\u00eda que nadie, por el simple hecho de ser un ciudadano com\u00fan, puede situarse al margen de las disposiciones legales vigentes. Esto quiere decir que todo acto que ejerza cualquier persona, gobernante o gobernado, Autoridad o Ciudadano, debe hacerlo exclusivamente con arreglo a lo que dispone la ley, que es lo que el fil\u00f3sofo ilustrado franc\u00e9s Jean-Jacques Rousseau denomina bajo el nombre contrato social, el cual permite la convivencia pac\u00edfica entre los habitantes de una determinada Naci\u00f3n, donde todos renunciamos a determinadas cosas que nos otorga el derecho natural con el prop\u00f3sito deliberado de ganar otras que propenden a garantizarnos mayor seguridad y estabilidad social, mediante el pacto de asociaci\u00f3n entre los ciudadanos.<\/p>\n<p>El Fundador de la Rep\u00fablica Dominicana asume una postura claramente ilustrada cuando establece que toda ley para ser leg\u00edtima debe agotar todos los procedimientos que le acuerda la Constituci\u00f3n, para que se precie de ser una legislaci\u00f3n como tal y sea acatada y obedecida por todos. En tal sentido, sostiene que la misma debe ser propuesta por una autoridad que est\u00e9 investida de tal derecho; que sea discutida, aprobada y convertida en ley por el Congreso de la Rep\u00fablica, as\u00ed como corregida o ratificada por el Poder Ejecutivo para luego proceder a su posterior promulgaci\u00f3n y divulgaci\u00f3n entre la ciudadan\u00eda. Este procedimiento lleva impl\u00edcito el reconocimiento de la intervenci\u00f3n de los diferentes poderes del Estado en la proposici\u00f3n, aprobaci\u00f3n, promulgaci\u00f3n y puesta en pr\u00e1ctica de cualquier dispositivo legal.<\/p>\n<p>El doctor Fernando P\u00e9rez Mem\u00e9n (2008: 172-173), en su an\u00e1lisis sobre el constitucionalismo de Juan Pablo Duarte nos habla del influjo de los ilustrados en su visi\u00f3n sobre las leyes:<\/p>\n<p>\u201c<em>Llama la atenci\u00f3n el concepto de la Ley que el Patricio ten\u00eda, la cual est\u00e1 encuadrada y sustentada en el pensamiento m\u00e1s progresista y avanzado de su tiempo, es decir, el liberalismo democr\u00e1tico. Para Duarte es en la Ley y no en las conveniencias de los gobernantes, \u2018en donde hay que encontrar el hilo conductor, insustituible, que habr\u00e1 de coordinar y armonizar el juego de los intereses individuales y de las aspiraciones comunitarias\u2019.<\/em><\/p>\n<p><em>De conformidad con Rousseau, Duarte consider\u00f3 que la Ley ha de emanar de \u2018la sola autoridad leg\u00edtima existente\u2019; a saber: \u2018el Poder soberano del pueblo\u2019, y que ella debe regir en un plano de igualdad \u2018as\u00ed a los gobernados como los gobernantes\u2019, tanto a las clases avasalladas como a la clase dominante. Ella es la que \u2018da al gobernante el derecho de mandar\u2019, pero es tambi\u00e9n la que \u2018impone al gobernado la obligaci\u00f3n de obedecer\u2019.<\/em><\/p>\n<p><em>Y la autoridad que no est\u00e1 constituida de conformidad con la Ley es ileg\u00edtima, lo cual tiene como consecuencia, que no tiene derecho a gobernar ni el pueblo est\u00e1 obligado a obedecerla. El gobernante que asume el poder de conformidad con la ley puede caer en la ilegitimidad cuando la desconozca o la viole, y en este caso no puede ser obedecido. As\u00ed Duarte encuadra su pensamiento en Roberto Belarmino, quien consider\u00f3 que un gobernante puede ser legit\u00edmo en sus or\u00edgenes, pero ileg\u00edtimo en sus ejecutorias. A consecuencia de lo anterior, percibimos tambi\u00e9n en Duarte la idea de que el Poder ha de estar limitado por la Ley, y \u00e9sta \u2018por la justicia, la cual consiste en darle a cada uno lo que en derecho le pertenezca\u2019. De esta manera el Padre de la Patria restaura el principio del suum cuimqunque tribure, a cada cual lo suyo, que Arist\u00f3teles ha definido como la base de la justicia distributiva, como un factor de estabilizaci\u00f3n social, y que m\u00e1s adelante Ulpiano lo recoger\u00e1 como un principio b\u00e1sico del derecho positivo<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>A rengl\u00f3n seguido, el jurisconsulto e historiador P\u00e9rez Mem\u00e9n (2008: 173-174), postula:<\/p>\n<p><em>\u201cEl principio roussoniano de la igualdad y la definici\u00f3n de \u00e9sta dentro de la legalidad y en contra de los privilegios aristocr\u00e1ticos es una de las principales ideas del pensamiento liberal democr\u00e1tico. La cual se expresa en el principio de la generalidad de la Ley y en el desconocimiento del fuero personal del clero y el ej\u00e9rcito, aunque en nuestro pa\u00eds y en muchos Estados hispanoamericanos, los militares mantuvieron sus privilegios corporativos. Esta idea roussoniana, y la noci\u00f3n de la Ley elaborada por Montesquieu, se caracteriza por ser general y universal: \u2018La Ley es igual para todos sin distinci\u00f3n de personas y sexos\u2019. Estas ideas son muy perceptibles en Duarte, forman parte del instrumental te\u00f3rico que utiliz\u00f3 en el dise\u00f1o de su proyecto de Carta Magna<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>No hay dudas de que la concepci\u00f3n que abraza Duarte sobre la ley est\u00e1 fundamentada en los principios m\u00e1s avanzados del derecho que sustentaron los fil\u00f3sofos de la Ilustraci\u00f3n Rousseau y Montesquieu.<\/p>\n<p>Con relaci\u00f3n a los tratados internacionales, Duarte postula que, para su aceptaci\u00f3n, primero deben ser ratificados por el Congreso Nacional y el Gran Consejo Nacional, debiendo estar integrado este \u00faltimo por los representantes de los diferentes poderes p\u00fablicos, para ser posteriormente sancionados y promulgados por el Poder Ejecutivo. Esto revela su gran visi\u00f3n con respecto a la conformaci\u00f3n y jerarqu\u00eda de los distintos \u00f3rganos de toma de decisiones del Estado.<\/p>\n<p>En lo que concierne a las ordenanzas municipales, nuestro Juan Pablo Duarte establece que para que tengan fuerza de ley en los diferentes municipios, se requiere que las mismas sean aprobadas por el Congreso Nacional. Con respecto a los detalles relacionados con los municipios, el Patricio prometi\u00f3 abordarlos m\u00e1s profundamente en la Segunda Parte de su Proyecto de Constituci\u00f3n, bajo el t\u00edtulo de Fuero Municipal, por considerarlo el primer Poder del Estado, conforme lo hab\u00eda observado en Barcelona, Espa\u00f1a, pero lamentablemente no le fue posible, ya que en ese momento Pedro Santana lo desterr\u00f3 a perpetuidad de la Rep\u00fablica Dominicana, la Patria que le hab\u00eda costado tanto esfuerzos construir con el apoyo decidido de los trinitarios.<\/p>\n<p>Con respecto a los acuerdos, reglamentos, ordenanzas y otras disposiciones legales menores emitidas por las autoridades nacionales, municipales o locales, Duarte sustenta la idea que para que tengan fuerza de ley es necesario que al dictarlas est\u00e9n en consonancia con lo que disponen sus atribuciones y no se extralimiten en el desempe\u00f1o de sus funciones.<\/p>\n<p>Duarte considera como la Ley Suprema del Pueblo Dominicano la existencia pol\u00edtica de la Rep\u00fablica Dominicana como Naci\u00f3n libre e independiente de toda dominaci\u00f3n, protectorado, intervenci\u00f3n e influencia extranjera, por entender que la Independencia Nacional es la fuente y garant\u00eda de las libertades patrias. El Fundador de la Rep\u00fablica establece con gran sentido de patriotismo que todo aquel que contravenga esta disposici\u00f3n, sea gobernante o gobernado, se coloca de inmediato y por s\u00ed mismo fuera de la ley, lo que ha ocurrido con la mayor parte de los gobernantes \u2013salvo raras excepciones- que hemos tenido desde 1844 hasta el presente, raz\u00f3n por la cual no merecen \u201c<em>aparecer ante el tribunal de la historia con el honor de hombres libres, fieles y perseverantes<\/em>\u201d (Duarte, 1999: 284).<\/p>\n<p>Es genial su perspectiva de que pueden y deben ser revocables y reformables todas aquellas leyes que no sean declaradas irrevocables o derogables en todas sus partes o en algunas de ellas. No obstante, Duarte observa que para la derogaci\u00f3n de una ley es necesario que se guarden los mismos tr\u00e1mites y formalidades que se hayan observado en su proceso de elaboraci\u00f3n y promulgaci\u00f3n. Al mismo tiempo puntualiza que toda ley no derogada de forma clara y determinante se considera vigente, sin importar su caducidad o que haya entrado en desuso. Pero para proteger al imputado de cualquier acci\u00f3n que pueda perjudicarle con la aprobaci\u00f3n de una nueva legislaci\u00f3n, el Patricio recuerda que la ley no puede ni podr\u00e1 jam\u00e1s tener efecto retroactivo. En tal sentido, establece que nadie podr\u00e1 ser juzgado sino con arreglo a la ley vigente y anterior a su delito, raz\u00f3n por la cual descarta que a un reo se le pretenda aplicar una pena diferente a la fijada por las leyes y en la forma que ellas prescriban. De igual modo, expresa que lo que la ley no proh\u00edbe de forma expl\u00edcita, ninguna persona, sea autoridad o no, tiene derecho alguno a prohibirlo.<\/p>\n<p>En aquellos casos en que se requiera que alguien realice \u2018un favor a la ley\u2019; es decir, que se ponga a disposici\u00f3n de la ley para cualquier socorro o investigaci\u00f3n, es obligatorio prestar su entera colaboraci\u00f3n, m\u00e1xime si se tratare de un agente p\u00fablico, so pena de ser castigado por su omisi\u00f3n o falta de colaboraci\u00f3n.<\/p>\n<p>En definitiva, Duarte es del parecer que es la ley la que otorga al gobernante el derecho de mandar e imponer al gobernado la obligaci\u00f3n de obedecer, raz\u00f3n por la cual toda autoridad que no haya sido erigida con arreglo a lo que dispone la misma es ileg\u00edtima y en consecuencia no tiene derecho alguno a gobernar ni los ciudadanos est\u00e1n en la obligaci\u00f3n de obedecerla, pudiendo llegar a desconocerla por la v\u00eda de la rebeli\u00f3n, si fuere necesario.<\/p>\n<p>La primac\u00eda de la ley que sustenta el patricio Juan Pablo Duarte respecto de los actos individuales y particulares de las personas, tiene su base en una indiscutible perspectiva ilustrada, lo que se pone en evidencia expl\u00edcitamente en la obra <em>Del Contrato Social<\/em> de Rousseau (1996: 21-23), cuando sostiene:<\/p>\n<p>\u201c<em>Supongo a los hombres llegados a este punto en que los obst\u00e1culos que se oponen a su conservaci\u00f3n en el estado de naturaleza superan con su resistencia a las fuerzas que cada individuo puede emplear para mantenerse en ese estado. Entonces dicho estado primitivo ya no puede subsistir, y el g\u00e9nero humano perecer\u00eda sino cambia su manera de ser. Ahora bien, como los hombres no pueden engendrar fuerzas nuevas, sino s\u00f3lo unir y dirigir aquellas que existen, no han tenido para conservarse otro medio que formar por agregaci\u00f3n una suma de fuerzas que pueda superar la resistencia, ponerla en juego mediante un solo m\u00f3vil y hacerlas obrar a coro. Esta suma de fuerzas no puede nacer m\u00e1s que del concurso de muchos, pero siendo la fuerza y la libertad de cada hombre los primeros instrumentos de su conservaci\u00f3n, \u00bfc\u00f3mo los comprometer\u00e1 sin perjudicarse y sin descuidar los cuidados que as\u00ed mismo se debe? Esta dificultad aplicada a mi tema, puede enunciarse en los siguientes t\u00e9rminos: \u2018Encontrar una forma de asociaci\u00f3n que defienda y proteja de toda la fuerza com\u00fan la persona y los bienes de cada asociado, y por lo cual, uni\u00e9ndose cada uno a todos, no obedezca, sin embargo, m\u00e1s que a s\u00ed mismo y quede tan libre como antes\u2019. Tal es el problema fundamental al que da soluci\u00f3n el contrato social. Las cl\u00e1usulas de este contrato est\u00e1n tan determinadas por la naturaleza del acto que la menor modificaci\u00f3n las volver\u00eda vanas y de efecto nulo; de suerte que, aunque quiz\u00e1s nunca hayan sido enunciadas formalmente, son por doquiera las mismas, por doquiera est\u00e1n admitidas t\u00e1citamente y reconocidas; hasta que, violado el pacto social, cada cual vuelve entonces a sus primeros derechos y recupera su libertad natural, perdiendo la libertad convencional por la que renunci\u00f3 a aquella. Estas cl\u00e1usulas, bien entendidas, se reducen todas a una sola: a saber, la enajenaci\u00f3n total de cada asociado con todos sus derechos a toda la comunidad: Porque, en primer lugar, al darse cada uno todo entero, la condici\u00f3n es igual para todos, y siendo la condici\u00f3n igual para todos, nadie tiene inter\u00e9s en hacerla onerosa para los dem\u00e1s. Adem\u00e1s, por efectuarse la enajenaci\u00f3n sin reserva, la uni\u00f3n es tan perfecta como puede serlo y ning\u00fan asociado tiene ya nada que reclamar: porque si quedaran algunos derechos a los particulares, como no habr\u00eda ning\u00fan superior com\u00fan que pudiera fallar entre ellos y lo p\u00fablico, siendo cada cual su propio juez en alg\u00fan punto, pronto pretender\u00eda serlo en todos, el estado de naturaleza subsistir\u00eda y la asociaci\u00f3n se volver\u00eda necesariamente tir\u00e1nica o vana. En suma, como d\u00e1ndose cada cual a todos no se da a nadie y como no hay ning\u00fan asociado sobre el que no se adquiera el mismo derecho que uno le otorga sobre uno mismo, se gana el equivalente de todo lo que se pierde y m\u00e1s fuerza para conservar lo que se tiene. Por lo tanto, si se aparta del pacto social lo que no pertenece a su esencia, encontraremos que se reduce a los t\u00e9rminos siguientes: cada uno de nosotros pone en com\u00fan su persona y todo su poder bajo la suprema direcci\u00f3n de la voluntad general; y nosotros recibimos corporativamente a cada miembro como parte indivisible del todo. En el mismo instante, en lugar de la persona particular de cada contratante, este acto de asociaci\u00f3n produce un cuerpo moral y colectivo compuesto de tantos miembros como votos tiene la asamblea, el cual recibe de este mismo acto su unidad, su yo com\u00fan, su vida y su voluntad. Esta persona p\u00fablica que se forma de este modo por la uni\u00f3n de todas las dem\u00e1s tomaba en otro tiempo el nombre de Ciudad, y toma ahora el de Rep\u00fablica o de cuerpo pol\u00edtico, al cual sus miembros llaman Estado cuando es pasivo, Soberano cuando es activo, Poder al compararlos con otros semejantes. Respecto a los asociados, toman colectivamente el nombre de Pueblo, y en particular se llaman Ciudadanos como part\u00edcipes en la autoridad soberana, y S\u00fabditos en cuanto sometidos a las leyes del Estado. Pero estos t\u00e9rminos se confunden con frecuencia y se toman unos por otros; basta con saber distinguirlos cuando se emplean en su total precisi\u00f3n<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>El texto de Rousseau nos revela que hubo un momento en la historia de la humanidad en que los seres humanos se vieron obligados a cambiar su modo de vida solitario, en el estado natural, por un estilo de vida m\u00e1s gregario y colectivo que le permitiera juntar sus fuerzas para resistir las adversidades y los obst\u00e1culos que el medio ambiente hostil les presentaba para poder subsistir. Esto quiere decir que el ser humano se vio obligado a cambiar su manera de ser, de relacionarse, de comunicarse y de trabajar, para evitar perecer a mano de las fieras salvajes y de los grandes mam\u00edferos tanto terrestres, acu\u00e1ticos como voladores.<\/p>\n<p>La asociaci\u00f3n que habr\u00eda de producirse entre los seres humanos no implicaba una anulaci\u00f3n de las individualidades, porque la fuerza de cada hombre y su consecuente libertad se constituyen en los instrumentos primarios de su supervivencia, los cuales no debe perjudicarse al asumir determinados compromisos ni deben propender, en ning\u00fan momento, a descuidarse a s\u00ed mismos. Esto quiere decir que es fundamental hallar una forma de asociaci\u00f3n que defienda y proteja a las personas y a los bienes de cada asociado de la fuerza com\u00fan, de manera que cuando la parte se una al todo no obedezca m\u00e1s que as\u00ed misma y quede tan libre como antes, con lo cual se da soluci\u00f3n al contrato o pacto social, pasando a ser sus evidencias m\u00e1s tangibles las disposiciones legales que rigen a los pueblos, a los individuos y a los diferentes \u00f3rganos de poder.<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Las cl\u00e1usulas del pacto social, aunque no hayan sido enunciadas formalmente, son las mismas admitidas y reconocidas de forma p\u00fablica e impl\u00edcita en todas partes, hasta que, una vez violado aquel, cada cual retorna al ejercicio de sus derechos naturales y reasume su libertad primigenia, perdiendo inmediatamente la libertad convencional acordada. Esto significa que todos los asociados est\u00e1n compelidos a la enajenaci\u00f3n total de sus derechos en funci\u00f3n de la comunidad, bajo la premisa de que al darse cada uno todo por entero, la condici\u00f3n pasa a ser igual para todos y se anula ipso facto cualquier inter\u00e9s en hacerla abusiva para los dem\u00e1s. Es as\u00ed como cada sujeto social pone en com\u00fan su persona y todo su poder bajo la suprema direcci\u00f3n de la voluntad general de los asociados; al tiempo que se recibe corporativamente a cada miembro de la sociedad como parte indivisible del todo.<\/p>\n<p>De ese pacto o contrato social es que surge la Constituci\u00f3n y el conjunto de leyes que rigen la vida de un pa\u00eds, de sus ciudadanos y de sus gobernantes. Con esas disposiciones legales se quiere ordenar y regular el comportamiento de cada uno de los actores que intervienen en la sociedad, garantizando de esa forma el bienestar general de los asociados, pero sin obviar la individualidad de cada uno de ellos. Muy por el contrario, con cada dispositivo legal se busca preservar los derechos sociales e individuales de todos los ciudadanos, pero teniendo siempre como norte el inter\u00e9s general de la sociedad, que, en definitiva, lleva impl\u00edcito tambi\u00e9n el inter\u00e9s particular de cada uno de sus asociados.<\/p>\n<p>Sobre este mismo asunto, observemos otra perspectiva en la obra<em> Del Esp\u00edritu de las Leyes<\/em> del Bar\u00f3n de Montesquieu (2005, Tomo I: 36), cuando afirma:<\/p>\n<p>\u201c<em>Desde el momento en que los hombres se re\u00fanen en sociedad, pierden el sentimiento de su debilidad; la igualdad en que se encontraban antes deja de existir y comienza el estado de guerra. Cada sociedad particular se hace consciente de su fuerza, lo que produce un estado de guerra de naci\u00f3n a naci\u00f3n. Los particulares, dentro de cada sociedad, empiezan a darse cuenta de su fuerza y tratan de volver a su favor las principales ventajas de la sociedad, lo que crea entre ellos un estado de guerra. Estos dos tipos de estado de guerra son el motivo de que se establezcan las leyes entre los hombres. Considerados como habitantes en un planeta tan grande que tiene que abarcar pueblos diferentes, los hombres tienen leyes que rigen las relaciones de estos pueblos entre s\u00ed: es el derecho de gentes. Si se les considera como seres que viven en una sociedad que debe mantenerse, tienen leyes que rigen las relaciones entre los gobernantes y los gobernados: es el derecho pol\u00edtico. Igualmente tienen leyes que regulan las relaciones existentes entre los ciudadanos: es el derecho civil<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>De acuerdo a lo planteado por el ilustrado Montesquieu, las leyes tienen como prop\u00f3sito regular las m\u00faltiples relaciones conflictivas que se dan entre los pueblos, entre los gobernantes y los gobernados y entre los ciudadanos de un determinado pa\u00eds. Cuando las leyes pretenden regular los conflictos entre los pueblos, surge el derecho de gentes; cuando buscan regular las relaciones que se dan entre los gobernantes y los gobernados, reciben el nombre de derecho pol\u00edtico y cuando se proponen regular las relaciones que se dan entre los ciudadanos, se les designa con el nombre de derecho civil.<\/p>\n<p>Por otro lado, Montesquieu (2005, Tomo I: 207), al definir lo que es la libertad, sostiene:<\/p>\n<p>\u201c<em>Es cierto que en las democracias parece que el pueblo hace lo que quiere; pero la libertad pol\u00edtica no consiste en hacer lo que uno quiera. En un Estado, es decir, en una sociedad en las que hay leyes, la libertad s\u00f3lo puede consistir en poder hacer lo que se debe querer y en no estar obligado a hacer lo que no se debe querer. Hay que tomar conciencia de lo que es la independencia y de lo que es la libertad. La libertad es el derecho de hacer todo lo que las leyes permiten, de modo que si un ciudadano pudiera hacer lo que las leyes proh\u00edben, ya no habr\u00eda libertad, pues los dem\u00e1s tendr\u00edan igualmente esta facultad<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>De esta manera, Montesquieu deja ver claramente que, en un Estado de derecho, la libertad pol\u00edtica no consiste en que los ciudadanos pueden hacer lo que quieran, sino \u00fanicamente lo que las leyes permiten, m\u00e1s no lo que las leyes proh\u00edben. Con esto se deja ver que la democracia no es libertinaje, sino la puesta en marcha de una libertad pol\u00edtica consciente y responsable.<\/p>\n<p>Como se ha observado, Duarte ten\u00eda una visi\u00f3n bastante clara sobre las implicaciones que tiene todo proceso relativo a la elaboraci\u00f3n, proposici\u00f3n, aprobaci\u00f3n, ratificaci\u00f3n, promulgaci\u00f3n y difusi\u00f3n de las leyes de un Estado o Naci\u00f3n, que tiene como inter\u00e9s general garantizar la convivencia social entre todos los individuos, sin menoscabo del ejercicio pleno de sus derechos. Esto evidencia que el Patricio elabor\u00f3 su concepci\u00f3n sobre las leyes, contenida en su Proyecto de Ley Fundamental, amparado claramente bajo la sombrilla de las ideas ilustradas de los grandes pensadores franceses Rousseau y el bar\u00f3n de Montesquieu.<\/p>\n<ul>\n<li><strong> Soberan\u00eda Nacional y Soberan\u00eda Popular<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>La soberan\u00eda es concebida por el ilustrado Rousseau (1996: 32-33) como \u201c<em>el ejercicio de la voluntad general que jam\u00e1s puede enajenarse<\/em>\u201d al tiempo que la califica de \u201c<em>inalienable<\/em>\u201d e \u201c<em>indivisible<\/em>\u201d, mientras que del soberano dice \u201c<em>no es m\u00e1s que el ser colectivo<\/em>\u201d que \u201c<em>no puede ser representado m\u00e1s que por s\u00ed mismo<\/em>\u201d. De igual manera es del parecer que \u201c<em>el poder puede, muy bien transmitirse, pero no la voluntad<\/em>\u201d. En ese sentido sostiene que \u201c<em>la voluntad es general, o no lo es; es la del cuerpo del pueblo o solamente de una parte. En el primer caso esta voluntad declarada es un acto de soberan\u00eda y hace ley, en el segundo, no es m\u00e1s que una voluntad particular, o un acto de magistratura; todo lo m\u00e1s es un decreto<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>En el Bar\u00f3n de Montesquieu (2005, Tomo I: 39-40) encontramos conceptos muy similares a los Rousseau, pero con matices muy interesantes que es importante destacar, cuando afirma:<\/p>\n<p>\u201c<em>Si el pueblo entero es, en la Rep\u00fablica, due\u00f1o del poder soberano, estamos ante una democracia, si el poder soberano est\u00e1 en manos de una parte del pueblo, se trata de una aristocracia. El pueblo es, en la democracia, monarca o s\u00fabdito, seg\u00fan los puntos de vista. A trav\u00e9s del sufragio, que es expresi\u00f3n de su voluntad, ser\u00e1 monarca puesto que la voluntad del soberano es el mismo soberano. Las leyes que establecen el derecho al voto son, pues, fundamentales en este Gobierno. La reglamentaci\u00f3n de c\u00f3mo, por qui\u00e9n y sobre qu\u00e9 deben ser emitidos los votos, es tan importante como saber en una Monarqu\u00eda qui\u00e9n es el monarca y de qu\u00e9 manera debe gobernar\u2026 El pueblo que detenta el poder soberano debe hacer por s\u00ed mismo todo aquello que pueda hacer bien; lo que no pueda hacer bien lo har\u00e1 por medio de sus ministros. Sus ministros no le pertenecen si no es \u00e9l quien los nombra; es, pues, m\u00e1xima fundamental de este Gobierno que el pueblo nombre a sus ministros; es decir, a sus magistrados<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>El principio de la virtud que, seg\u00fan Montesquieu (2005, Tomo I: 77-78), debe regir en todo Estado republicano, plantea:<\/p>\n<p>\u201c<em>El amor a la patria conduce a la pureza de costumbres, y a la inversa, la pureza de costumbres lleva al amor a la patria. En la medida en que podemos satisfacer menos nuestras pasiones particulares, nos entregamos m\u00e1s a las generales\u2026 El amor a la Rep\u00fablica en la democracia es amor a la democracia, y \u00e9ste es amor a la igualdad. Es adem\u00e1s amor a la frugalidad. Cada cual debe gozar de la misma felicidad y de las mismas ventajas, disfrutar de los mismos placeres y tener las mismas esperanzas, lo cual s\u00f3lo puede conseguirse mediante la frugalidad general. El amor a la igualdad, en la democracia, limita la ambici\u00f3n al \u00fanico deseo, a la \u00fanica felicidad de prestar a la patria servicios mayores que los dem\u00e1s ciudadanos. No todos pueden prestarle servicios iguales, pero todos deben prest\u00e1rselos. Al nacer se contrae con ella una deuda inmensa que jam\u00e1s puede ser saldada. Por eso en la democracia las distinciones nacen del principio de la igualdad, a\u00fan cuando parezca suprimida por servicios excepcionales o por talentos superiores<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Si tomamos como referencia estos conceptos de Rousseau y de Montesquieu sobre soberan\u00eda, soberano, voluntad, amor a la patria, amor a la Rep\u00fablica, amor a la frugalidad y amor a la igualdad, no cabe duda que en el Proyecto de Ley Fundamental de Duarte la concepci\u00f3n ilustrada es la que rige de forma inequ\u00edvoca en todos sus articulados y postulados, y donde el principio de la virtud aparece resplandeciente por doquier. Veamos lo que nos dice el Patricio sobre la soberan\u00eda nacional en el apartado De la Naci\u00f3n Dominicana:<\/p>\n<p>\u201c<em>Art. 16.- La ley as\u00ed como le niega a la autoridad ilegitima la soberan\u00eda inmanente, que es la que regula los negocios dom\u00e9sticos, le niega tambi\u00e9n la transe\u00fante, que es la que representa a la Naci\u00f3n en su correspondencia con los otros Estados; y por consiguiente todo tratado o pacto celebrado por esta autoridad ileg\u00edtima es nulo y en ninguna manera obligatorio para la Naci\u00f3n a\u00fan cuando lo en \u00e9l estipulado no hubiera salido de la esfera de las facultades cometidas por las leyes a la autoridad leg\u00edtima<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>\u201c<em>Art. 17.- La Naci\u00f3n dominicana es la reuni\u00f3n de todos los dominicanos<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>\u201c<em>Art. 18.- La Naci\u00f3n dominicana es libre (art. 6\u00ba) e independiente y no es ni puede ser jam\u00e1s parte integrante de ninguna otra Potencia, ni el patrimonio de familia ni persona alguna propia ni mucho menos extra\u00f1a<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>\u201c<em>Art. 19.- La soberan\u00eda dicha inmanente (art. 16\u00ba) y la transe\u00fante, reside esencialmente en la Naci\u00f3n, que usando de ella no acuerde a sus delegados (que son del gobierno legitimo), sino el derecho al ejercicio para gobernar en bien con arreglo a las leyes y en bien general de los asociados y de la Naci\u00f3n misma<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>\u201c<em>Art. 20.- La Naci\u00f3n est\u00e1 obligada a conservar y proteger por medio de sus delegados y a favor de leyes sabias y justas la libertad personal, civil e individual, as\u00ed como la propiedad y dem\u00e1s derechos leg\u00edtimos de todos los individuos que la componen; sin olvidarse para con los extra\u00f1os (a quienes tambi\u00e9n se les debe justicia) de los deberes que impone la filantrop\u00eda<\/em>\u201d (Duarte, 1999: 224-225).<\/p>\n<p>En estos articulados de su Proyecto de Ley Fundamental, Duarte nos habla de dos tipos de soberan\u00eda que el derecho internacional le acuerda a todos los Estados, que son: 1)- La soberan\u00eda inmanente, que es la encargada de regular los negocios dom\u00e9sticos; y 2)- La soberan\u00eda transe\u00fante, que es la que representa a la Naci\u00f3n en su relaci\u00f3n con los dem\u00e1s Estados. De \u00e9stas dice que corresponden esencialmente a la Naci\u00f3n, al tiempo de acentuar que ambas son imperdibles e inajenables a\u00fan para la misma Naci\u00f3n, la que debe asegurar un uso adecuado del derecho de su ejercicio a autogobernarse en funci\u00f3n del bien general de los asociados y de la Naci\u00f3n misma, con arreglo y apego irrestricto a las leyes. De igual manera, recalca que la ley le niega ambas formas de soberan\u00eda a toda autoridad ileg\u00edtima, declarando la nulidad de todo tratado o pacto celebrado en nombre de la Naci\u00f3n, raz\u00f3n por la cual \u00e9sta no est\u00e1 obligada a cumplirlo, a\u00fan cuando lo estipulado no est\u00e9 fuera del \u00e1mbito de las facultades que las leyes le otorgan a la autoridad leg\u00edtima.<\/p>\n<p>Duarte destaca como un aspecto esencial de la soberan\u00eda nacional, la idea de que la Naci\u00f3n dominicana es libre e independiente, raz\u00f3n por la cual no es ni puede ser nunca parte integrante de ninguna Potencia extranjera, ni el patrimonio de familia o persona alguna, ya sea de nacionalidad dominicana o perteneciente a otra nacionalidad. Esto significa que el territorio de la Rep\u00fablica Dominicana no puede ser enajenado por nadie, sin importar su procedencia, clase social, rango civil o militar, lo que demuestra que Duarte asumi\u00f3 una postura radical en la defensa de la soberan\u00eda nacional y del patrimonio correspondiente a todos los dominicanos.<\/p>\n<p>Para Duarte la soberan\u00eda nacional y la soberan\u00eda popular estaban estrechamente entrelazadas, raz\u00f3n por la cual, en el ac\u00e1pite Del Gobierno, expresa:<\/p>\n<p>\u201c<em>Puesto que el Gobierno se establece para el bien general de la asociaci\u00f3n y de los asociados, el de la Naci\u00f3n dominicana es y deber\u00e1 ser siempre y ante todo, propio y jam\u00e1s ni nunca de imposici\u00f3n extra\u00f1a bien sea \u00e9sta directa, indirecta, pr\u00f3xima o remotamente; es y deber\u00e1 ser siempre popular en cuanto a su origen, electivo en cuanto al modo de organizarle, representativo en cuanto al sistema, republicano en su esencia y responsable en cuanto a sus actos. Una ley especial determinar\u00e1 su forma<\/em>\u201d (Duarte, 1999: 227).<\/p>\n<p>En este articulado queda plasmada la preocupaci\u00f3n central del Fundador de la Rep\u00fablica Dominicana de que el Gobierno dominicano es y deber\u00e1 ser siempre y ante todo escogido por el pueblo dominicano, pero nunca impuesto por ning\u00fan Gobierno extra\u00f1o, ya sea de forma directa o indirecta, pr\u00f3xima o remotamente. De esta manera, Duarte reafirma el car\u00e1cter absolutamente soberano del Gobierno dominicano, sus ejecutorias y su forma de relacionarse con los dem\u00e1s gobiernos, poniendo as\u00ed en evidencia en un solo haz su perspectiva ilustrada y rom\u00e1ntica.<\/p>\n<p>Asimismo, es indiscutible el gran influjo roussoniano en la perspectiva constitucional de Duarte, cuando sostiene que el Gobierno dominicano es y deber\u00e1 ser siempre popular en cuanto a su origen. Esto revela la absoluta aceptaci\u00f3n de la teor\u00eda del Ciudadano de Ginebra en cuanto a que el pueblo es el \u00fanico soberano y depositario de toda fuente de poder leg\u00edtimo en un r\u00e9gimen democr\u00e1tico. Tambi\u00e9n asume la visi\u00f3n ilustrada de Rousseau cuando sostiene que el Gobierno dominicano es electivo en cuanto al modo de organizarle. Esto deja ver que en nuestro Duarte estaba clara la idea de que el sufragio universal era la \u00fanica forma leg\u00edtima en que los dominicanos habr\u00edan de escoger a sus gobernantes para que les representaran durante un determinado per\u00edodo de tiempo.<\/p>\n<p>Por otro lado, Duarte deja ver su perspectiva burguesa cuando afirma que el sistema de Gobierno de la Rep\u00fablica Dominicana es representativo o por delegaci\u00f3n, bajo el entendido de que es materialmente imposible que todo el pueblo pueda ejercer a la vez las diferentes funciones pr\u00e1cticas del Gobierno y de los distintos poderes estatales. En ese mismo tenor, despeja toda duda sobre la esencia del Gobierno dominicano, cuando dice que es republicano, con lo cual reafirma una vez m\u00e1s la presencia imperturbable de los ilustrados Rousseau y el Bar\u00f3n de Montesquieu.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, Duarte se\u00f1ala que el Gobierno dominicano es responsable en cuanto a sus actos, con lo cual asume una de las principales caracter\u00edsticas de un Gobierno virtuoso, que es la frugalidad en el gasto, con lo cual buscaba garantizar el uso pulcro de los recursos y lograr una mayor inversi\u00f3n social p\u00fablica que vaya en beneficio de las grandes mayor\u00edas del pueblo dominicano, tal como lo plante\u00f3 el Bar\u00f3n de Montesquieu (2005, Tomo I: 78-79), cuando expres\u00f3:<\/p>\n<p>\u201c<em>Las buenas democracias, al establecer la frugalidad dom\u00e9stica, abr\u00edan las puertas a los gastos p\u00fablicos, como se hizo en Atenas y Roma. En tal caso, la magnificencia y la profusi\u00f3n nac\u00edan del fondo de la misma frugalidad; y del mismo modo que la religi\u00f3n ordena que se tengan las manos puras para ofrecer sacrificios a los dioses, las leyes requer\u00edan costumbres frugales para que se pudiese dar algo a la patria\u2026 Cuando se vive en una sociedad en la que las leyes han establecido la igualdad y la frugalidad, estas mismas virtudes son el excitante del amor que nace por ellas<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>La frugalidad en el gasto lo demostr\u00f3 Juan Pablo Duarte cuando era General de Brigada, comandante del Departamento de Santo Domingo y miembro de la Junta Central Gubernativa, al ser designado el 21 de marzo de 1844 como oficial superior adjunto al General Pedro Santana para cooperar en \u201c<em>la defensa de la Patria en la agresi\u00f3n que nos han hecho los haitianos<\/em>\u201d (Duarte, 1999: 203).<\/p>\n<p>Para su viaje a Ban\u00ed, donde se encontraba el General Santana, se le entreg\u00f3 la suma de $1,000.00 pesos fuertes, de los cuales tan s\u00f3lo gast\u00f3 $173.00 y el 12 de abril de 1844, fecha de su regreso -al no ponerse de acuerdo con Santana en la definici\u00f3n de un Plan de Ataque Ofensivo al Ej\u00e9rcito Haitiano, por la oposici\u00f3n de este \u00faltimo-, devolvi\u00f3 al Tesoro de la Rep\u00fablica, que para entonces dirig\u00eda Miguel Lavastida, la suma de $827.00 pesos fuertes, procediendo a hacer una relaci\u00f3n pormenorizada de los gastos que hizo en raciones alimenticias para los miembros de su tropa, gastos miscel\u00e1neos y las enfermedades de algunos soldados y oficiales.<\/p>\n<p>Ese nivel de frugalidad, transparencia, pulcritud, honestidad y rendici\u00f3n de cuentas oportunas en el manejo de los fondos p\u00fablicos, es un ejemplo imperecedero del patricio Juan Pablo Duarte para las presentes y futuras generaciones de la Rep\u00fablica Dominicana sobre c\u00f3mo debe procederse en el uso de los recursos del Estado.<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Duarte y los Poderes del Estado <\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Donde Duarte reafirma de forma definitiva su gran adhesi\u00f3n a los principios de la filosof\u00eda pol\u00edtica ilustrada, al tiempo que la trasciende al agregar el Poder Municipal como el primer poder del Estado, es cuando escribe en su Proyecto de Ley Fundamental que el Estado dominicano:<\/p>\n<p>\u201c<em>Para la mejor y m\u00e1s pronta expedici\u00f3n de los negocios p\u00fablicos se distribuye en Poder Municipal, Poder Legislativo, Poder Judicial y Poder Ejecutivo\u2026 Estos poderes ll\u00e1manse constitucionales porque son y habr\u00e1n siempre de ser constituidos, so pena de ilegitimidad, con arreglo a la Constituci\u00f3n y no de otra manera<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>En este texto se pone de manifiesto que Duarte dominaba ampliamente la teor\u00eda liberal de John Locke sobre el poder legislativo y el poder ejecutivo, as\u00ed como la teor\u00eda ilustrada del Bar\u00f3n de Montesquieu sobre la integraci\u00f3n y divisi\u00f3n de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial.<\/p>\n<p>A esos tres poderes, Duarte agrega un nuevo poder, el Poder Municipal, el que coloca en primer lugar. Esto lo hizo en virtud de la experiencia obtenida con los cabildos espa\u00f1oles durante su estad\u00eda en Barcelona y tomando en cuenta las particularidades propias de los municipios dominicanos, por entender que el Poder Municipal o Fuero Municipal, como tambi\u00e9n lo denominaba, es, sin lugar a dudas, el estamento del Estado que m\u00e1s cerca est\u00e1 del pueblo y el que puede atender con mayor celeridad y eficiencia las necesidades m\u00e1s sentidas e inmediatas de la poblaci\u00f3n dominicana.<\/p>\n<p>Esa visi\u00f3n se revela con mayor profundidad en la frase que expres\u00f3 Duarte, cuando, tras su regreso de Europa, el Dr. Manuel Mar\u00eda Valverde le pregunt\u00f3: <em>\u201c\u00bfqu\u00e9 fue lo que m\u00e1s te llam\u00f3 la atenci\u00f3n y te agrad\u00f3 en tu viaje?<\/em>\u201d, a lo que el joven patriota respondi\u00f3: \u201c<em>Los fueros y las libertades de Barcelona; fueros y libertades que espero demos nosotros un d\u00eda a nuestra Patria<\/em>\u201d (Duarte, 1999: 40-41).\u00a0 Mostrando el Dr. Valverde su disposici\u00f3n a cooperar con la causa del novel patriota en la realizaci\u00f3n de tan magna empresa. A esto agrega, su hermana Rosa Duarte, una frase que es clave en lo que estamos tratando de demostrar, que es la adscripci\u00f3n del Patricio a las ideas ilustradas y liberales: \u201c<em>Duarte desde su regreso a su patria no pens\u00f3 en otra cosa que en ilustrarse y allegar pros\u00e9litos<\/em>\u201d (Duarte, 1999: 41).<\/p>\n<p>En su obra <em>Del Esp\u00edritu de las Leyes<\/em>, adem\u00e1s de acoger y ampliar la concepci\u00f3n predominante sobre los poderes legislativo y ejecutivo que desde los a\u00f1os 1689-1690 hab\u00eda planteado John Locke en sus <em>Dos Ensayos sobre el Gobierno Civil<\/em>, Montesquieu agrega el Poder Judicial, por considerarlo el tercer poder del Estado que debe actuar con total independencia con respecto a aquellos dos. Veamos lo que los dice Montesquieu (2005, Tomo I: 219-220) sobre los poderes Legislativo y Ejecutivo:<\/p>\n<p>\u201c<em>He aqu\u00ed, pues, la constituci\u00f3n fundamental del Gobierno al que nos referimos: el cuerpo legislativo est\u00e1 compuesto de dos partes, cada una de las cuales tendr\u00e1 sujeta a la otra por su mutua facultad de impedir, y ambas estar\u00e1n frenadas por el poder ejecutivo, que lo estar\u00e1 a su vez por el legislativo. Los tres poderes permanecer\u00edan as\u00ed en reposo o inercia, pero, como por el movimiento necesario de las cosas, est\u00e1n obligados a moverse, se ver\u00e1n forzados a hacerlo de com\u00fan acuerdo. El poder ejecutivo no puede entrar en el debate de los asuntos, pues s\u00f3lo forma parte del poder legislativo por su facultad de impedir. Ni siquiera es necesario que proponga, pues como tiene el poder de desaprobar las resoluciones, puede rechazar las decisiones de las propuestas que hubiera deseado no se hicieran<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Asimismo, con relaci\u00f3n al Poder Judicial, Montesquieu (2005, Tomo I: 210) sostiene lo siguiente:<\/p>\n<p>\u201c<em>El poder judicial no debe darse a un Senado permanente, sino que lo deben ejercer personas del pueblo, nombradas en ciertas \u00e9pocas del a\u00f1o de la manera prescrita por la ley, para formar un tribunal que dure el tiempo que la necesidad lo requiera. De esta manera, el poder de juzgar, tan terrible para los hombres, se hace invisible y nulo, al no estar ligado a determinado estado o profesi\u00f3n. Como los jueces no est\u00e1n permanentemente a la vista, se teme a la magistratura, pero no a los magistrados. Es preciso incluso que, en las acusaciones graves, el reo, conjuntamente con la ley, pueda elegir sus jueces, o al menos que pueda recusar tantos que, los que queden, puedan considerarse como de su elecci\u00f3n. Los otros dos poderes podr\u00edan darse a magistrados o cuerpos permanentes porque no se ejerce sobre ning\u00fan particular, y son, el uno, la voluntad general del Estado, y el otro, la ejecuci\u00f3n de dicha voluntad general<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Duarte que apenas ten\u00eda 31 a\u00f1os de edad en el momento en que escribi\u00f3 su Constituci\u00f3n o Proyecto de Ley Fundamental, demuestra que hab\u00eda obtenido una gran formaci\u00f3n jur\u00eddica al estudiar las obras fundamentales de los m\u00e1s destacados fil\u00f3sofos ilustrados, como son Rousseau y Montesquieu, ya fuese durante su viaje por Estados Unidos, Inglaterra y Francia, durante su estad\u00eda de casi tres a\u00f1os en Barcelona, Espa\u00f1a, cuando estuvo en Santo Domingo desde finales de 1831 hasta julio de 1843, tiempo en que se dedic\u00f3 a compartir sus conocimientos con la juventud inquieta de la \u00e9poca hasta que fue obligado a tomar el camino del destierro, o durante su estad\u00eda en Venezuela entre agosto y diciembre de 1843. Sobre este particular, Rosa Duarte escribe que el 6 de septiembre de 1843, estando en Caracas, a Juan Pablo Duarte:<\/p>\n<p><em>\u201cLe aconsejaron el Sr. Licenciado don Manuel L\u00f3pez Umeres y el Sr. Dr. Montol\u00edo que repasase lo que hab\u00eda estudiado que ellos lo presentar\u00edan a la Universidad para que lo examinaran y se recibiera de Doctor en Derecho, laudable consejo que me evidenciaba el gran afecto, la estimaci\u00f3n que les merec\u00eda, consejo y ofrecimiento que si bien agradec\u00ed no me fue posible aceptar, pues que mi pensamiento, mi alma, yo todo, no me pertenec\u00eda; mi car\u00edsima Patria absorb\u00eda mi mente, llenaba mi coraz\u00f3n y viv\u00eda por ella\u2026!\u201d <\/em><\/p>\n<p>Esto revela que Duarte hab\u00eda logrado avanzar bastante en su carrera de Doctor en Derecho durante su estad\u00eda en Barcelona, Espa\u00f1a, falt\u00e1ndole apenas algunas asignaturas del plan de estudios, as\u00ed como presentar y examinar su tesis para alcanzar el t\u00edtulo de abogado. En tal virtud, no hay que dudar de que durante ese per\u00edodo y posteriormente el Patricio entrara en contacto con los cl\u00e1sicos antiguos y modernos del Derecho y las Ciencias Pol\u00edticas, entre los que caben Locke, Rousseau y Montesquieu. Es esto lo que explica que los profesores venezolanos <em>L\u00f3pez Umeres y Montol\u00edo<\/em> de la Universidad de Caracas en agosto de 1843 le propusieran presentarlo por ante esa instituci\u00f3n de educaci\u00f3n superior para que lo examinara y le otorgara el t\u00edtulo de Doctor en Derecho, ofrecimiento que agradeci\u00f3, pero al mismo tiempo rehus\u00f3, por estar totalmente entregado a la causa de la independencia de la patria bien amada y, por tanto, su pensamiento, alma y coraz\u00f3n estaban centrados \u00fanicamente en el logro de esa meta ineludible.<\/p>\n<p>Posteriormente, Duarte sali\u00f3 para Curazao, donde estuvo entre el 20 de diciembre de 1843 hasta el 15 de marzo de 1844, fecha en que retorn\u00f3 a su Patria, siendo ovacionado al arribar al Puerto de Santo Domingo. Luego Duarte llega a la Plaza de Armas, donde el pueblo y el Ej\u00e9rcito lo proclaman General en Jefe de los Ej\u00e9rcitos de la Rep\u00fablica, sin que por ello tendiera a envanecerse. En medio del triunfo m\u00e1s espl\u00e9ndido, llega al Palacio de Gobierno, donde la Junta Central Gubernativa le acoge como miembro y vocal de la misma, le da el t\u00edtulo de General de Brigada y lo nombra comandante del Departamento de Santo Domingo.<\/p>\n<ul>\n<li><strong> El Liberalismo Progresivo de Duarte<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Las ideas liberales que profes\u00f3 Juan Pablo Duarte estaban estrechamente relacionadas con las ideas rom\u00e1nticas e ilustradas que sustent\u00f3 durante gran parte de su vida, a trav\u00e9s de las cuales siempre abog\u00f3 por el establecimiento de una Rep\u00fablica Dominicana libre e independiente de toda dominaci\u00f3n extranjera, donde primara el Estado de Derecho en beneficio de todas las personas que la habitan, para\u00a0 que, sin distinci\u00f3n social, econ\u00f3mica, cultural, de raza o de religi\u00f3n, sean consideradas como entes iguales ante la ley .<\/p>\n<p>De igual manera, condena toda forma de despotismo, al tiempo que postula la necesidad de la construcci\u00f3n de un sistema democr\u00e1tico representativo, donde prime la divisi\u00f3n de poderes y los principios republicanos de la soberan\u00eda popular, del sufragio universal, de la libertad de prensa y del respeto a las libertades individuales y a los derechos sociales de los seres humanos, como son: el respeto a la preservaci\u00f3n de la vida, el respeto a la dignidad y al honor de las personas, el respeto a la libertad de pensamiento, el respeto a la libertad de asociaci\u00f3n, el respeto a la libertad de expresi\u00f3n, el respeto a la libertad de cultos y el respeto a la propiedad, entre otras.<\/p>\n<p>A tono con lo expresado, observemos lo que nos plantea Duarte (1999: 228) en su Proyecto de Ley Fundamental sobre aspectos que est\u00e1n indisolublemente relacionados con el liberalismo filos\u00f3fico, pol\u00edtico, econ\u00f3mico y jur\u00eddico que postul\u00f3, cuando sostiene:<\/p>\n<p>&#8211; \u201c<em>Una vez de promulgada la ley en los lugares respectivos se supone sabida de todos y es, por tanto, obligatoria para todos<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>&#8211; \u201c<em>Se proh\u00edbe recompensar al delator y al traidor por m\u00e1s que agrade la traici\u00f3n y a\u00fan cuando haya justos motivos para agradecer la delaci\u00f3n<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>&#8211; \u201c<em>La ley, salvo las restricciones del derecho, debe ser conservadora y protectora de la vida, libertad, honor y propiedades del individuo<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>&#8211; \u201c<em>Cuando por efecto de una ley de reconocida utilidad p\u00fablica, le redundare a un tercero da\u00f1o o perjuicio, la equidad natural ordena que se le acuerde y se le acordar\u00e1 una indemnizaci\u00f3n que recompense el da\u00f1o redundado<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>&#8211; \u201c<em>Ninguno podr\u00e1 ser juzgado en causas civiles ni criminales por ninguna comisi\u00f3n, sino por el tribunal competente determinado con anterioridad por la ley<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>&#8211; \u201c<em>Ning\u00fan poder de la tierra es ilimitado, etc., ni el de la ley tampoco<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>&#8211; \u201c<em>Todo poder dominicano est\u00e1 y deber\u00e1 estar siempre limitado por la ley y \u00e9sta por la justicia, la cual consiste en dar a cada uno lo que en derecho le pertenezca<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>&#8211; \u201c<em>Toda ley supone una autoridad de donde emana y la causa eficiente y radical de \u00e9sta es, por derecho inherente esencial al pueblo e imprescriptible de su soberan\u00eda, en virtud de cuyos poderes sus delegados reunidos en Congreso o Asamblea Legislativa establecen la regla que viene a llamarse ley<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Todo lo anterior refleja el gran respeto que ten\u00eda Duarte por el Estado de Derecho, siempre que tuviera basado en el cumplimiento irrestricto de la ley y \u00e9sta a su vez fundamentada en el sano principio de la justicia, que otorga a cada quien lo que por buen derecho le corresponde. Esto significa que una vez se publica una determinada ley, corresponde a todos los ciudadanos dominicanos cumplirla de forma obligatoria.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo parte del principio de que ning\u00fan poder sobre la tierra es ilimitado, raz\u00f3n por la cual establece que tampoco lo es el imperio de la ley. Con este postulado Duarte subraya con bastante claridad que estaba opuesto a todo tipo de dictatura o tiran\u00eda, al tiempo que postulaba que la misma ley es tambi\u00e9n falible, raz\u00f3n por la cual era del parecer que deb\u00eda ser revisada peri\u00f3dicamente y derogada o reformada si las circunstancias econ\u00f3micas, sociales, pol\u00edticas o culturales del pa\u00eds o del mundo as\u00ed lo aconsejaban.<\/p>\n<p>En otro orden, el patricio Duarte sostiene que la ley debe estar orientada esencialmente a la conservaci\u00f3n y protecci\u00f3n de la vida, a la preservaci\u00f3n de la libertad en todas sus manifestaciones, al mantenimiento del honor de las personas contra cualquier forma de difamaci\u00f3n e injuria, as\u00ed como el respeto irrestricto de las propiedades de los individuos, lo cual revela la perspectiva amplia y el alto sentido humanitario de que estaba imbuido el liberalismo pol\u00edtico, econ\u00f3mico y filos\u00f3fico que profes\u00f3 el Fundador de la Rep\u00fablica Dominicana. En ese orden manifiesta que toda ley de reconocida utilidad p\u00fablica que afecte o da\u00f1e a un tercero, por equidad natural obliga al Estado dominicano a otorgarle a la persona afectada una indemnizaci\u00f3n que le compense el da\u00f1o ocasionado.<\/p>\n<p>De igual manera, el Patricio establece que nadie puede ser juzgado por causas civiles ni criminales por comisi\u00f3n alguna que no sea el tribunal competente definido por la ley. Pero es igualmente en\u00e9rgico cuando establece que se proh\u00edbe recompensar al delator y al traidor por m\u00e1s que agrade la traici\u00f3n y a\u00fan cuando haya justos motivos para agradecer la delaci\u00f3n, con lo cual deja ver claramente que desde el Estado no se puede promover la pr\u00e1ctica perniciosa de la delaci\u00f3n o el chivateo, porque esto podr\u00eda contribuir indefectiblemente a la degradaci\u00f3n moral de toda la sociedad.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, Duarte acent\u00faa como un aspecto nodal de su concepci\u00f3n constitucional liberal que toda ley emana de la autoridad delegada que el pueblo y su perenne soberan\u00eda le otorgan a los legisladores reunidos en lo que denomina el Congreso Nacional, la Asamblea Legislativa o el Poder Legislativo.<\/p>\n<ul>\n<li><strong>El Cristianismo Comprometido de Duarte<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Duarte fue un cristiano cat\u00f3lico convencido y comprometido, que, desde ni\u00f1o, conforme lo revela su hermana Rosa Duarte en sus Apuntes, se aprendi\u00f3 el libro de catecismo y lo recitaba de memoria desde los seis a\u00f1os de edad. Este acendrado cristianismo suyo se puso en evidencia en diferentes momentos de su vida, entre los que destaca el Juramento Trinitario, el cual contiene las siguientes palabras:<\/p>\n<p>\u201c<em>En el nombre de la Sant\u00edsima, August\u00edsima e Indivisible Trinidad de Dios Omnipotente: juro y prometo, por mi honor y mi conciencia, en manos de nuestro presidente Juan Pablo Duarte, cooperar con mi persona, vida y bienes a la separaci\u00f3n definitiva del gobierno haitiano y a implantar una Rep\u00fablica libre, soberana e independiente de toda dominaci\u00f3n extranjera que se denominar\u00e1 Rep\u00fablica Dominicana; la cual tendr\u00e1 su pabell\u00f3n tricolor en cuartos, encarnados y azules, atravesado por una cruz blanca. Mientras tanto seremos reconocidos los Trinitarios con las palabras sacramentales: Dios, Patria y Libertad. As\u00ed lo prometo ante Dios y el mundo. Si tal hago, Dios me proteja: y de no, me lo tome en cuenta, y mis consocios me castiguen el perjurio y la traici\u00f3n si los vendo<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Al adoptar el principio cristiano de la Sant\u00edsima, August\u00edsima e Indivisible Trinidad de Dios Omnipotente: Dios-Padre, Dios-Hijo y Dios-Esp\u00edritu Santo, Duarte y los trinitarios lo erigen en el fundamento que da origen a la bandera tricolor (el rojo, el azul y el blanco en forma de cruz);\u00a0 al lema inmortal: Dios, Patria y Libertad; a su promesa ante Dios; a la evocaci\u00f3n de la protecci\u00f3n de Dios, si los miembros fundadores de La Trinitaria cumplen su juramento y, en caso contrario, tambi\u00e9n el Creador se lo tomar\u00eda en cuenta, mientras que sus compa\u00f1eros de ideal le castiguen el perjurio y la traici\u00f3n, en caso de transiguir ante el enemigo. A esto hay que agregarle el simbolismo contenido en el escudo: una palma, un laurel y La Biblia abierta en San Juan 8:32, que reza: \u201c<em>Y conocer\u00e9is la verdad, y la verdad os har\u00e1 libre<\/em>\u201d; as\u00ed como tambi\u00e9n a la forma de organizaci\u00f3n adoptada, consistente en la creaci\u00f3n de c\u00e9lulas secretas o clandestinas integradas por tres personas, donde se dejaba claramente establecido que ninguno de los integrantes de esos organismos pod\u00eda tener contacto directo con el resto de la entidad, para evitar su destrucci\u00f3n en caso de represi\u00f3n o ante la persecuci\u00f3n de algunos de sus miembros o dirigentes.<\/p>\n<p>Un elemento muy importante a destacar en la perspectiva cristiana de Duarte es el nombre con que designa a la nueva rep\u00fablica libre, soberana e independiente de toda dominaci\u00f3n extranjera, que se propuso construir: Rep\u00fablica Dominicana, el cual est\u00e1 relacionado tanto con el gentilicio de los habitantes de la ciudad de Santo Domingo (dominicanos), como con el nombre de la <em>Orden de los Predicadores \u201cDominicos\u201d<\/em>, quienes lucharon en favor de la justicia, la libertad y el bienestar de los pobladores abor\u00edgenes de esta isla, mediante el Serm\u00f3n de Adviento, pronunciado en las Pascuas de 1511, por el sacerdote Fray Ant\u00f3n de Montesinos, con la anuencia de sus superiores, que presid\u00eda Fray Pedro de C\u00f3rdoba. A este trabajo pastoral de defensa a ultranzas de los abor\u00edgenes de Am\u00e9rica le dar\u00eda continuidad el tambi\u00e9n sacerdote dominico Fray Bartolom\u00e9 de las Casas, quien de ser un comendador explotador de la Isla La Espa\u00f1ola en los primeros a\u00f1os del proceso de colonizaci\u00f3n llevado a cabo por Espa\u00f1a en el Nuevo Mundo, se convirti\u00f3 al cristianismo tras escuchar las palabras prof\u00e9ticas del Serm\u00f3n de Adviento pronunciado por Montesinos. La palabra <em>Dominicos<\/em> en lat\u00edn significa \u201c<em>Perros del Se\u00f1or<\/em>\u201d, lo que traducido al lenguaje cristiano aut\u00e9ntico refleja una gran sumisi\u00f3n de los hombres creyentes de estas tierras a las cosas de Dios y de su unig\u00e9nito, Jesucristo. De ah\u00ed que la palabra \u201c<em>dominicano<\/em>\u201d tiene una relaci\u00f3n sem\u00e1ntica con este significado cristiano de \u201c<em>dominico<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Las palabras pronunciadas por Duarte, tras la firma con sangre del Juramento Trinitario por parte de cada uno de miembros fundadores de la organizaci\u00f3n secreta, reflejan claramente la disposici\u00f3n al sacrificio que ten\u00edan los miembros de \u00e9sta, en aras de la liberaci\u00f3n definitiva del pa\u00eds. Estas palabras eran:<\/p>\n<p><em>\u201cNo es la cruz el signo del padecimiento; es el s\u00edmbolo de la redenci\u00f3n: queda bajo su \u00e9gida constituida La Trinitaria, y cada uno de sus NUEVE socios obligados a reconstituirla mientras exista uno, hasta cumplir el voto que hacemos de redimir la Patria del poder de los haitianos\u201d (Serra, 2003:15).<\/em><\/p>\n<p>Eso hizo la mayor parte de los trinitarios, con la sola excepci\u00f3n de Felipe Alfau, de quien se dice procedi\u00f3 a delatar los prop\u00f3sitos del movimiento independentista ante las nuevas autoridades haitianas, tras el derrocamiento del dictador haitiano Jean Pierre Boyer en marzo de 1843.<\/p>\n<p>El ideal duartiano asumi\u00f3 caracter\u00edsticas ampliamente populares a trav\u00e9s de la proyecci\u00f3n p\u00fablica del trabajo de <em>La Trinitaria<\/em>, por medio de la <em>Sociedad<\/em><em> La Filantr\u00f3pica<\/em> y la <em>Sociedad<\/em><em> Dram\u00e1tica<\/em>, bajo el manto de sociedades para el desarrollo cultural y la escenificaci\u00f3n de obras teatrales, con el claro prop\u00f3sito de despertar el sentimiento nacionalista y crear una conciencia revolucionaria en la poblaci\u00f3n de la parte oriental de la Isla de Santo Domingo.<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>Asimismo, Duarte y el padre Gaspar Hern\u00e1ndez se dedicaron a ense\u00f1ar Filosof\u00eda, Teolog\u00eda, Derecho e Idiomas a los j\u00f3venes inquietos de la \u00e9poca, lo que le atrajo gran simpat\u00eda y contribuy\u00f3 a acrecentar ampliamente su liderazgo entre la juventud de entonces.<\/p>\n<p>Por otro lado, es importante destacar la visi\u00f3n amplia que pose\u00eda Duarte en torno a la libertad de conciencia, la tolerancia de cultos y el respeto a pr\u00e1cticas religiosas distintas a la suya. Observemos lo que dice Duarte en su Proyecto de Ley Fundamental sobre este aspecto tan controversial en toda sociedad humana, como es la religi\u00f3n:<\/p>\n<p>\u201c<em>La religi\u00f3n predominante en el Estado deber\u00e1 ser siempre la Cat\u00f3lica Apost\u00f3lica, sin perjuicio de la libertad de conciencia, y tolerancia de cultos y de sociedades no contrarias a la moral p\u00fablica y caridad evang\u00e9licas<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>La concepci\u00f3n constitucional de Juan Pablo Duarte sobre la religi\u00f3n evidencia una gran apertura a la libertad de conciencia, a la tolerancia de cultos y al funcionamiento de sociedades orientadas a la defensa de la moral p\u00fablica y de la caridad evang\u00e9lica, sin renunciar a su orientaci\u00f3n cristiana en favor de la Religi\u00f3n Cat\u00f3lica, Apost\u00f3lica y Romana como religi\u00f3n predominante del Estado Dominicano.<\/p>\n<p>Al referirse a la concepci\u00f3n religiosa de Duarte, el dirigente pol\u00edtico y predicador evang\u00e9lico Alfonso Lockward (1993: 54) dice:<\/p>\n<p>\u201c<em>N\u00f3tese el uso de la palabra \u2018predominante\u2019, en cuanto a la Religi\u00f3n Cat\u00f3lica. Lo de \u2018libertad de conciencia\u2019 casi siempre se utilizaba pensando en la masoner\u00eda. Duarte fue, pues, sensible al sentimiento generalizado entre los dominicanos en cuanto al catolicismo, pero como liberal que era, pensaba que se deb\u00eda mantener la libertad de cultos. O, mejor dicho, la tolerancia<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Todo esto refleja que Duarte no asumi\u00f3 una postura cerrada o excluyente frente a todos aquellos que ten\u00edan una posici\u00f3n diferente a la suya, sino que, muy por el contrario, era tolerante ante aquellos que difer\u00edan de su perspectiva cat\u00f3lica, siempre y cuando no entraran en contradicci\u00f3n abierta con la moralidad p\u00fablica y la caridad evang\u00e9lica.<\/p>\n<p>Otro aspecto a destacar en Duarte es el gran sentido de compromiso con que asumi\u00f3 su condici\u00f3n de cristiano abanderado de la causa de la independencia nacional, al colocarse siempre del lado de los m\u00e1s genuinos intereses del pueblo dominicano, raz\u00f3n por la cual se puede afirmar que su cristianismo fue profundamente comprometido con las mejores causas de la Rep\u00fablica Dominicana y con los m\u00e1s pobres y humildes.<\/p>\n<p><strong>III.<\/strong> <strong>DUARTE, PUEBLO HAITIANO Y UNIDAD NACIONAL<\/strong><\/p>\n<p>Ahora abordaremos un elemento clave en el pensamiento del patricio Juan Pablo Duarte, pero que ha sido manipulado por los sectores dominantes de Hait\u00ed y de la Rep\u00fablica Dominicana para endilgarle una supuesta visi\u00f3n racista o antihaitiana que nunca tuvo. Veamos lo que nos dicen sus palabras desprejuiciadas, pero con un claro sentido de la identidad hist\u00f3rico-cultural que caracteriza a los dos pueblos que conformamos la Isla de Santo Domingo, cuando motiv\u00f3 a Serra (2003:11-12) a formar juntos la Sociedad Secreta La Trinitaria:<\/p>\n<p><em>\u201cEntre los dominicanos y los haitianos no es posible una fusi\u00f3n. Yo admiro al pueblo haitiano desde el momento en que, recorriendo las p\u00e1ginas de su historia, lo encuentro luchando desesperadamente contra poderes excesivamente superiores, y veo c\u00f3mo los vence y c\u00f3mo sale de la triste condici\u00f3n de esclavo para constituirse en naci\u00f3n libre e independiente. Le reconozco poseedor de dos virtudes eminentes, el amor la libertad y el valor; pero los dominicanos que en tantas ocasiones han vertido gloriosamente su sangre, \u00bflo habr\u00e1n hecho s\u00f3lo para sellar la afrenta de que en premio de sus sacrificios le otorguen sus dominadores la gracia de besarles las manos? \u00a1No m\u00e1s humillaci\u00f3n! Si los espa\u00f1oles tienen su monarqu\u00eda espa\u00f1ola, y Francia la suya francesa, si hasta los haitianos han construido la Rep\u00fablica Haitiana, por qu\u00e9 han de estar los dominicanos sometidos, ya a la Francia, ya a Espa\u00f1a, ya a los mismos haitianos, \u00bfsin pensar en constituirnos como los dem\u00e1s? \u00a1No, mil veces! \u00a1No m\u00e1s dominaci\u00f3n! \u00a1Viva la Rep\u00fablica Dominicana!\u201d.\u00a0\u00a0 \u00a0<\/em><\/p>\n<p>Para Duarte no era posible -como no lo es, ni lo podr\u00e1 ser nunca- una fusi\u00f3n entre los pueblos haitiano y dominicano, ya que poseen historias, culturas, lenguas, formas de pensar, formas de vida y modos de actuar esencialmente diferentes. No obstante, reconoce en el pueblo haitiano -tras recorrer las p\u00e1ginas gloriosas de su historia-, que es poseedor de dos virtudes poco comunes y eminentes en los seres humanos y en los pueblos: 1.- Un amor profundo por la libertad y 2.- Un valor admirable para vencer poderes excesivamente superiores a los suyos que le permiti\u00f3 salir de su centenaria condici\u00f3n de esclavo y lograr constituirse en naci\u00f3n libre e independiente frente al yugo opresor franc\u00e9s.<\/p>\n<p>Del mismo modo, era del parecer que, as\u00ed como Espa\u00f1a y Francia ten\u00edan derecho a establecer su monarqu\u00eda y los haitianos su rep\u00fablica, los dominicanos ten\u00edan el mismo derecho a constituirse en Naci\u00f3n libre e independiente de toda dominaci\u00f3n extranjera, sin importar que esta \u00faltima sea espa\u00f1ola, francesa o haitiana, pero bajo el nombre irredento de Rep\u00fablica Dominicana.<\/p>\n<p>Es esa perspectiva amplia la que le permite al patricio Duarte incorporar a su proyecto liberador a todos los sectores sociales y a las diferentes razas que integraban la sociedad multicolor dominicana de la primera mitad del siglo XIX, para convertir en una realidad indiscutible el triunfo de la independencia nacional de la parte Este de la Isla de Santo Domingo frente a los sectores dominantes haitianos. Esto lo confirma Rosa Duarte (1999: 46-47) cuando nos habla de su hermano Juan Pablo:<\/p>\n<p><em>\u201c\u00c9l llevaba los libros en el almac\u00e9n de su padre, y daba clases gratis, de escritura y de idiomas a los que demostraban deseo de aprender; los ense\u00f1aba con gusto sin hacer distinci\u00f3n de clases ni de colores, lo que le atra\u00eda una popularidad incontrastable, pues estaba fundada en la gratitud; y no tan s\u00f3lo transmit\u00eda sus conocimientos, sino que ten\u00eda a la disposici\u00f3n de sus amigos o del que los necesitara sus libros, sus libros que \u00e9l tanto estimaba\u201d.<\/em><\/p>\n<p>La actitud de colaboraci\u00f3n desinteresada y entusiasta que mostraba Duarte ante sus contempor\u00e1neos es un claro indicador de que en sus relaciones humanas con los dem\u00e1s -muy especialmente en las distintas acciones educativas desplegadas con los j\u00f3venes de entonces- no conoc\u00eda de diferencias sociales y raciales para compartir los conocimientos adquiridos, lo que le val\u00eda el aprecio de todos sus relacionados y acrecentaba su liderazgo ampliamente entre ellos.<\/p>\n<p>Para Duarte, el racismo, proviniera de blancos, negros, mulatos o cobrizos, constitu\u00eda una aberraci\u00f3n y una disminuci\u00f3n de la condici\u00f3n humana. El Patricio entend\u00eda que el color de piel no determina la calidad de las personas ni el aporte individual o social que se est\u00e1 en capacidad de hacer; muy al contrario, era del parecer que lo que s\u00ed distingue a una persona con respecto las dem\u00e1s es su cualificaci\u00f3n \u00e9tico-moral, su amor al pr\u00f3jimo, su entrega total a la causa de la patria y la justicia, as\u00ed como su preparaci\u00f3n intelectual.<\/p>\n<p>La concepci\u00f3n revolucionaria de la unidad racial que ten\u00eda Duarte para entonces era muy necesaria, dado que, para el a\u00f1o1838, fecha en que fue fundada La Sociedad Secreta Trinitaria, tan s\u00f3lo hab\u00edan transcurrido 16 a\u00f1os de que en el pa\u00eds se hab\u00eda abolido la esclavitud de los negros a mano de los blancos y todav\u00eda se expresaban enconos y rencores de un lado y del otro. Esto no lo pod\u00eda permitir el Patricio en una causa cuyo prop\u00f3sito central era lograr la libertad, la igualdad, la independencia y la justicia social absoluta en favor de toda la ciudadan\u00eda de la parte oriental de la Isla de Santo Domingo. Esto se pone en evidencia m\u00e1s claramente en los siguientes versos suyos, donde llama a todos los dominicanos a trabajar unidos por el bienestar de la Patria, contra toda forma de opresi\u00f3n tir\u00e1nica o dictatorial y por la democracia plena de la Rep\u00fablica Dominicana, sin distinci\u00f3n de clases sociales ni prejuicios raciales de ning\u00fan tipo. Veamos:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201c<em>Los blancos, morenos,<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 cobrizos, cruzados,<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 marchando serenos,<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 unidos y osados,<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 la Patria salvemos<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 de viles tiranos,<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 y al mundo mostremos<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 que somos hermanos<\/em>\u201d<\/p>\n<p>(Duarte, 1999: 290)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Estos significativos versos, en los que llama a la uni\u00f3n de las diferentes razas, en calidad de hermanos, para salvar la Patria de gobernantes autocr\u00e1ticos o \u201cviles tiranos\u201d, contrarios a la democracia, a la soberan\u00eda y a la libertad, son una muestra m\u00e1s que palmaria de que el racismo y los prejuicios sociales no se aposentaron en su noble, bondadoso y sincero coraz\u00f3n de rom\u00e1ntico empedernido.<\/p>\n<p>Con esta perspectiva visionaria, se adelant\u00f3 a su \u00e9poca y entendi\u00f3 el concepto de Naci\u00f3n como algo amplio e incluyente, que comprende a los diferentes sectores que habitan un territorio, poseen una misma cultura, tienen una lengua com\u00fan y se sienten copart\u00edcipes de los sentimientos patri\u00f3ticos, de identidad, alegr\u00eda, tristeza o esperanza que embargan a los integrantes de un determinado conglomerado humano.<\/p>\n<p>M\u00e1s a\u00fan, en el momento hist\u00f3rico en que le toc\u00f3 vivir, tanto en la parte Este de la Isla de Santo Domingo como en el vecino Hait\u00ed, se expresaban con bastante crudeza serias manifestaciones de racismo. De este lado, el menosprecio de los blancos y los mulatos hacia los negros y, en la parte occidental, la segregaci\u00f3n de los blancos por\u00a0 los negros, como forma de venganza por las situaciones de injusticia y crueldades a que hab\u00edan sido sometidos por aquellos en \u00e9pocas pret\u00e9ritas.<\/p>\n<p>Por esa raz\u00f3n, siguiendo los ideales de igualdad y respeto a la dignidad humana trazados por el fundador de La Trinitaria, en la <em>Manifestaci\u00f3n de los Pueblos de la parte Este de la Isla antes Espa\u00f1ola o de Santo Domingo, sobre las causas de su separaci\u00f3n de la Rep\u00fablica Haitiana<\/em>, publicada el 16 de enero de 1844, se establece que estos <em>\u201chan resuelto separarse para siempre de la Rep\u00fablica Haitiana para proveer a su seguridad y a su conservaci\u00f3n, constituy\u00e9ndose, seg\u00fan los antiguos l\u00edmites, en Estado libre y soberano\u201d (Wenceslao Vega, 2010:216). <\/em><\/p>\n<p>De igual manera, se consignan entre las primeras disposiciones legales del nuevo Estado independiente, las siguientes:<\/p>\n<p><em>\u201cLas leyes fundamentales de ese Estado garantizar\u00e1n el r\u00e9gimen democr\u00e1tico, asegurar\u00e1n la libertad de los ciudadanos aboliendo para siempre la esclavitud y establecer\u00e1n la igualdad de los derechos civiles y pol\u00edticos sin miramientos para con las distinciones de origen y nacimiento\u201d (Wenceslao Vega, 2010:216).<\/em><\/p>\n<p>Est\u00e1 claro que los esfuerzos desplegados por Duarte y los trinitarios en favor de la Independencia Nacional no implicaban una lucha racial entre blancos, negros y mulatos, sino m\u00e1s bien una acci\u00f3n positiva por la conversi\u00f3n de la parte Este de la Isla de Santo Domingo en una Naci\u00f3n libre, independiente y soberana, respetuosa de la libertad de los ciudadanos y reconocedora de la igualdad de derechos civiles y pol\u00edticos, sin tomar en cuenta su condici\u00f3n social, racial o de g\u00e9nero. Por eso, en el a\u00f1o 1844, cuando Duarte formula su Proyecto de Ley Fundamental, establece de forma categ\u00f3rica: \u201c<em>Art. 17.- La Naci\u00f3n dominicana es la reuni\u00f3n de todos los dominicanos<\/em>\u201d. Esto significa que todos los dominicanos, sin importar su condici\u00f3n social, pol\u00edtica, racial o religiosa, forman parte de la Naci\u00f3n dominicana, lo que pone en evidencia que en Duarte no tuvieron cabida nunca la exclusi\u00f3n, la segregaci\u00f3n racial ni los prejuicios de ning\u00fan tipo.<\/p>\n<p>En esa misma tesitura, siguiendo lo trazado por la Manifestaci\u00f3n del 16 de Enero, se inscribe el primer Decreto de la Junta Central Gubernativa del 1 de marzo de 1844, cuando dice:<\/p>\n<p>\u201c<em>La esclavitud ha desaparecido para siempre del territorio de la Rep\u00fablica Dominicana, y que el que propague lo contrario ser\u00e1 considerado delincuente, perseguido y castigado si hubiera lugar\u201d (Emilio Rodr\u00edguez Demorizi, 1957: 46-47). <\/em><\/p>\n<p>La Primera Constituci\u00f3n de la Rep\u00fablica Dominicana, votada en San Crist\u00f3bal el 6 de noviembre de 1844, siguiendo la visi\u00f3n de los fundadores de la nacionalidad dominicana, muy a pesar de haber sido desterrados a perpetuidad y declarados traidores a la Patria por el dictador Pedro Santana, establece en el Cap\u00edtulo II, sobre el <em>Derecho P\u00fablico de los Dominicanos<\/em>, art\u00edculo 14, que:<\/p>\n<p><em>\u201cLos dominicanos nacen, y pertenecen libres e iguales en derecho, y todos son admisibles a los empleos p\u00fablicos, estando para siempre abolida la esclavitud\u201d<\/em> (Emilio Rodr\u00edguez Demorizi, 1980:166).<\/p>\n<p>Sin lugar a dudas, el esp\u00edritu de los forjadores de la nacionalidad dominicana no estaba animado por querellas de tipo racial o de otra naturaleza, sino por el ideal de libertad plena para todos los seres humanos. Esto nos deja con bastante claridad que el antihaitianismo -que luego se erigi\u00f3 en ideolog\u00eda de Estado durante la dictadura trujillista, tomando como referencias hist\u00f3ricas las invasiones haitianas de 1801, 1805 y 1822 y las guerras post-independentistas libradas entre haitianos y dominicanos entre los a\u00f1os 1844 y 1856-, no era para entonces la forma b\u00e1sica de definici\u00f3n de lo nacional, sino la intelecci\u00f3n de la identidad dominicana como la resultante de un complejo proceso hist\u00f3rico-cultural de lucha sistem\u00e1tica del pueblo dominicano por su independencia y su libertad. Esto es lo que ha posibilitado la configuraci\u00f3n del pueblo dominicano como sujeto social o ser nacional, al tiempo que ha posibilitado la conformaci\u00f3n de la Rep\u00fablica Dominicana como Estado-Naci\u00f3n que aspira a su independencia y soberan\u00eda nacional plenas, tal como lo consign\u00f3 el patricio Juan Pablo Duarte en su Proyecto de Ley Fundamental.<\/p>\n<ol>\n<li><strong> EL ANTIIMPERIALISMO RADICAL DE DUARTE<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>La perspectiva antiimperialista de Duarte comienza en sus a\u00f1os de mocedad (al darse cuenta que nuestro pa\u00eds estaba bajo el yugo de la clase dominante haitiana) y adquiere su m\u00e1xima expresi\u00f3n con la formaci\u00f3n de la Sociedad Secreta La Trinitaria, el 16 de Julio de 1838, luego de haber estado propagandeando junto a Jos\u00e9 Mar\u00eda Serra por espacio de casi seis a\u00f1os consecutivos (1833, 1834, 1835, 1836, 1837 y 1838). Esta entidad fue creada con el prop\u00f3sito primordial de enfrentar la clase dominante haitiana y lograr la consecuci\u00f3n de la Independencia Nacional.<\/p>\n<p>Desde 1838 hasta 1843, fecha en que se vio obligado a exilarse en Curazao y Venezuela, en virtud de la persecuci\u00f3n tenaz de que fue objeto por parte del General de Divisi\u00f3n y Presidente Interino haitiano Charles Rivi\u00e9re-H\u00e9rard, Duarte trabaj\u00f3 tesoneramente para hacer realidad el Juramento Trinitario.<\/p>\n<p>Para difundir sus ideas revolucionarias y antiimperialistas, el Patricio desarroll\u00f3 una prol\u00edfica labor pedag\u00f3gica entre la juventud inquieta de la \u00e9poca para dotarle de una amplia cultura universal, latinoamericana y nacional a trav\u00e9s de la ense\u00f1anza de la filosof\u00eda, la pol\u00edtica, el derecho, los idiomas, la geograf\u00eda universal y otras ciencias no menos importantes; la realizaci\u00f3n de actividades culturales abiertas con las poblaciones de Santo Domingo y el interior del pa\u00eds; la presentaci\u00f3n al p\u00fablico de obras teatrales de contenido enteramente revolucionario; la pr\u00e1ctica de la esgrima como deporte, el que le permit\u00eda desarrollar grandes destrezas y cualidades de buen guerrero; su integraci\u00f3n al ej\u00e9rcito haitiano y la de varios trinitarios para aprender el arte de la guerra en pos de sus prop\u00f3sitos independentistas, logrando algunos, entre ellos Juan Pablo Duarte y Ram\u00f3n Mat\u00edas Mella, el grado de oficiales; la coordinaci\u00f3n con los reformistas haitianos para derrocar a Boyer del poder en ambas partes de la Isla de Santo Domingo y el establecimiento de Juntas Populares en Santo Domingo, Bayaguana, Los Llanos, Hato Mayor, El Seybo y otros municipios del pa\u00eds, en funci\u00f3n de la causa independentista nacional.<\/p>\n<p>La actividad antiimperialista desarrollada por Duarte le acarre\u00f3 persecuci\u00f3n pol\u00edtica, acusaciones malvadas y falaces, destierro a perpetuidad e incluso la muerte, acciones propiciadas tanto por los gobernantes haitianos de turno como por los gobernantes criollos entreguistas y traidores de la \u00e9poca post-independentista y post-restauradora, entre los que destacan Tom\u00e1s Bobadilla, Pedro Santana, Buenaventura B\u00e1ez y Jos\u00e9 Mar\u00eda Cabral, entre otros.<\/p>\n<p>Encontr\u00e1ndose en el exilio, Duarte continu\u00f3 su orientaci\u00f3n antiimperialista por medio de las cartas que enviaba a sus compa\u00f1eros de ideal e hizo gestiones en Curazao y Venezuela para conseguir pertrechos militares para la conspiraci\u00f3n patri\u00f3tica, sin lograr su prop\u00f3sito. Ante esa realidad, no le quedaba otra alternativa que dirigir una comunicaci\u00f3n a su querida madre Manuela Diez Vda. Duarte y a sus hermanos y hermanas Vicente Celestino, Filomena, Rosa, Mar\u00eda Francisca, Sandalia y Manuel, a la ciudad de Santo Domingo, en la que les ped\u00eda poner a disposici\u00f3n de la causa patri\u00f3tica los recursos que hab\u00edan heredado de su padre Juan Jos\u00e9 Duarte. En esa carta del 4 de febrero de 1844 (23 d\u00edas antes de consumarse la Independencia Nacional), Duarte manifestaba lo siguiente:<\/p>\n<p><em>\u201cEl \u00fanico medio que encuentro para reunirme con ustedes es independizar la Patria; para conseguirlo se necesitan recursos, recursos supremos, y cuyos recursos son, que ustedes de mancom\u00fan conmigo y nuestro hermano Vicente ofrendamos en aras de la Patria lo que a costa del amor y el sacrificio de nuestro padre hemos heredado. Independizada la Patria puedo hacerme cargo del almac\u00e9n, y a m\u00e1s heredero del ilimitado cr\u00e9dito de nuestro padre, y de sus conocimientos en el ramo de la Marina, nuestros negocios mejorar\u00e1n y no tendremos porqu\u00e9 arrepentirnos de habernos mostrado dignos hijos de la Patria\u201d <\/em>(Duarte, 1999: 68).<\/p>\n<p>Esta es la muestra m\u00e1s inequ\u00edvoca del desprendimiento total del Fundador de la Naci\u00f3n Dominicana, en aras de lograr la independencia absoluta de su pa\u00eds, a lo que accedieron su anciana madre y sus hermanos y hermanas, poniendo as\u00ed en riesgo su seguridad y la de los suyos en funci\u00f3n de una causa y un futuro verdaderamente inciertos, en aquel momento. En efecto, esta determinaci\u00f3n sin par en pro de la Patria amada le acarrear\u00eda a Duarte y a su familia -acostumbrados a vivir en la mayor abundancia y comodidad material-, la m\u00e1s escalofriante miseria y mendicidad, am\u00e9n del destierro injusto e inhumano a que fueron sometidos todos y cada uno de ellos a perpetuidad.<\/p>\n<p>El 27 de febrero de 1844, sus compa\u00f1eros de ideal, junto a los sectores conservadores hateros, comerciantes e intelectuales, que se unieron a la causa separatista a \u00faltima hora, llevaron a cabo el golpe militar trinitario contra el gobierno haitiano, lo que evidenci\u00f3 la justeza del ideal antiimperialista y separatista de nuestro Juan Pablo Duarte.<\/p>\n<p>Consumada la independencia nacional, la Junta Central Gubernativa orden\u00f3 la toma del Puerto de Santo Domingo y de todas las embarcaciones haitianas, y, al mismo tiempo, design\u00f3 una comisi\u00f3n para que partiera de inmediato a Curazao, abordo de la goleta \"Leonor\", al mando del almirante Juan Alejandro Acosta, en busca del patricio Juan Pablo Duarte. Esta fue la primera embarcaci\u00f3n oficial de la Rep\u00fablica y la primera unidad naval que enarbol\u00f3 la Bandera Dominicana en ultramar.\u00a0A su llegada al puerto de Santo Domingo, una multitud le recibi\u00f3 con gran entusiasmo y el Arzobispo de la Arquidi\u00f3cesis de Santo Domingo, Tom\u00e1s Portes e Infante, le recibi\u00f3 con la frase lapidaria: <em>\u201c\u00a1Salve Padre de la Patria!\u201d <\/em><\/p>\n<p>Al tomar asiento en la Junta Central Gubernativa el 15 de marzo de 1844, Duarte nos da una semblanza de su ideal antiimperialista en proyecto de realizaci\u00f3n, muestra su agradecimiento a quienes contribuyeron a su cristalizaci\u00f3n y sentencia a los traidores de la Patria que pretendieran impedir su consumaci\u00f3n definitiva. Veamos:<\/p>\n<p><em>\u201cUn d\u00eda, viendo gemir a mi patria bajo el yugo de un pueblo invasor, conceb\u00ed el pensamiento de quebrantar sus hierros y os ped\u00ed su cooperaci\u00f3n, la prestasteis, y hoy la Patria es libre: benditos sean todos los que han realizado transformaci\u00f3n tan gloriosa. Ahora todos debemos propender a hacer que esta libertad sea fecunda en bienes. \u00bfHaremos feliz a nuestra Patria? \u00a1Ah! \u00a1Maldito sea todo aquel que ahora ni nunca ocasione su desgracia!\u201d<\/em> (Serra, 2003: 25).<\/p>\n<p>Duarte, por ser una persona enormemente agradecida, prodiga bendiciones para todos aquellos sectores que contribuyeron a hacer una realidad incontrastable su proyecto de redenci\u00f3n de la Patria querida, al tiempo que perfila una Rep\u00fablica Dominicana soberana, libre, democr\u00e1tica, participativa y \u201cfecunda en bienes\u201d para la redistribuci\u00f3n justa y equitativa de sus frutos entre todos sus hijos e hijas. No obstante, como era consciente de que en las propias filas del proyecto revolucionario se hab\u00edan integrado fariseos y traidores, quienes se vincularon de forma oportunista y en funci\u00f3n de la defensa de sus intereses particulares, el Patricio cuestiona a los presentes sobre la cuota que estaban dispuestos a aportar para hacer feliz a la Naci\u00f3n Dominicana y a sus integrantes. En tal virtud, un hombre amoroso y bien educado como era, se atreve a llamarles malditos a todos aquellos que en lo adelante se atrevieran a causarle desgracias y pesares a su Patria querida.<\/p>\n<p>Fueron justamente los sectores que se unieron t\u00e1cticamente con los trinitarios, encabezados por Tom\u00e1s Bobadilla, Pedro Santana y Buenaventura B\u00e1ez, quienes, al tener el poder econ\u00f3mico y militar en sus manos, se alzaron con el poder pol\u00edtico y lograron mantener en el ostracismo a los verdaderos forjadores de la nacionalidad dominicana.<\/p>\n<p>Al describir el car\u00e1cter entreguista de la clase dominante dominicana, representada por esos personajes siniestros y funestos, el Patricio nos hace un cuadro exacto de ella, cuando expresa en forma descarnada lo siguiente:<\/p>\n<p><em>\u201cEn Santo Domingo no hay m\u00e1s que un Pueblo que desea ser y se ha proclamado independiente de toda potencia extranjera, y una fracci\u00f3n miserable que siempre se ha pronunciado contra ese querer del pueblo dominicano, logrando siempre por medio de sus intrigas y s\u00f3rdidos manejos adue\u00f1arse de la situaci\u00f3n y hacer aparecer al pueblo dominicano de un modo distinto de como es en realidad; esa fracci\u00f3n o mejor diremos esa facci\u00f3n ha sido, es y ser\u00e1 siempre todo menos dominicana; as\u00ed se la ve en nuestra historia representante de todo partido antinacional y enemiga nata por tanto de todas nuestras revoluciones y si no, v\u00e9ase ministeriales en tiempos de Boyer, y luego Rivieristas, y a\u00fan no hab\u00eda sido el 27 de febrero cuando se les vio proteccionistas franceses y m\u00e1s tarde anexionistas americanos, y despu\u00e9s espa\u00f1oles y hoy mismo ya pretenden ponerse al abrigo de la vindicta p\u00fablica con otra nueva anexi\u00f3n, mintiendo as\u00ed a todas las naciones la fe pol\u00edtica que tienen, y esto en nombre de la patria, ellos que no tienen ni merecen otra patria sino el fango de su miserable abyecci\u00f3n\u201d (Duarte, 1999:275). <\/em><\/p>\n<p>Su nacionalismo y antiimperialismo radicales nos dejan estupefactos, cuando observamos el retrato exacto que nos pinta Duarte sobre el car\u00e1cter entreguista de las clases dominantes dominicanas de ayer, en contraposici\u00f3n a los deseos de libertad y autodeterminaci\u00f3n plena del pueblo dominicano.<\/p>\n<p>Esa visi\u00f3n de Duarte sobre nuestra clase pol\u00edtica dominante durante la Primera Rep\u00fablica mantiene hoy toda su vigencia, ya que la clase pol\u00edtica dominicana actual en lo esencial contin\u00faa siendo entreguista y anexionista, de forma mayoritaria. Ayer lo fue frente a Francia, Espa\u00f1a, Inglaterra o Estados Unidos, hoy lo es frente a los Estados Unidos, Europa, Jap\u00f3n o China. Esa clase pol\u00edtica no daba ayer y no da hoy un solo paso en favor de la poblaci\u00f3n dominicana si no ve que en el mismo est\u00e9n garantizados claramente sus intereses personales o grupales. Esta clase pol\u00edtica es la que ha entregado el pa\u00eds a determinados grupos nacionales y a ciertos emporios internacionales en diferentes momentos hist\u00f3ricos, como son los casos de la Bah\u00eda y Pen\u00ednsula de Saman\u00e1, Alto Velo, Isla Beata, Isla Catalina, Puerto Plata, Sos\u00faa, Cabarete, B\u00e1varo, Uvero Alto, Macao, Punta Cana, Bayah\u00edbe, Altos de Chav\u00f3n, La Romana, Cotu\u00ed, Bonao, La Vega, Ban\u00ed, Azua, Barahona, Pedernales, Bah\u00eda de las \u00c1guilas y otros puntos importantes del pa\u00eds, secuestrando as\u00ed sus playas, los espacios p\u00fablicos y las riquezas del subsuelo, en perjuicio del disfrute pleno por parte del pueblo dominicano.<\/p>\n<p>Duarte avizor\u00f3 con una clara visi\u00f3n de presente y de futuro el inter\u00e9s de los franceses, espa\u00f1oles, ingleses y norteamericanos por posesionarse de las riquezas naturales de la Rep\u00fablica Dominicana y controlarla pol\u00edtica y econ\u00f3micamente. As\u00ed lo expresa en estas palabras:<\/p>\n<p><em>\u201cVisto el sesgo que por una parte toma la pol\u00edtica franco-espa\u00f1ola y por otra la angloamericana y la importancia que en s\u00ed posee nuestra isla para el desarrollo de los planes ulteriores de todas cuatro Potencias, no deberemos extra\u00f1ar que un d\u00eda vean en ella fuerzas de cada una de ellas peleando por lo que no es suyo. Entonces podr\u00e1 haber necios que por imprevisi\u00f3n o cobard\u00eda, ambici\u00f3n o perversidad correr\u00e1n a ocultar su ignominia a la sombra de esta o aquella extra\u00f1a bandera y como llegado el caso no habr\u00e1 un solo dominicano que podr\u00e1 decir yo soy neutral, sino que tendr\u00e1 cada uno que pronunciarse contra o por la Patria, es bien que yo os diga desde ahora (m\u00e1s que sea repiti\u00e9ndome) que por desesperada que sea la causa de mi Patria ser\u00e1 la causa del honor y que siempre estar\u00e9 dispuesto a honrar su ense\u00f1a con mi sangre\u201d (Duarte, 1999: 276). <\/em><\/p>\n<p>Aqu\u00ed Duarte puso de manifiesto la disposici\u00f3n de las grandes potencias a pelearse por nuestro territorio, tomando en cuenta su ubicaci\u00f3n geoestrat\u00e9gica, los diferentes microclimas favorables a la producci\u00f3n de cualquier tipo de producto agr\u00edcola, las bellezas naturales que le adornan y las riquezas naturales y materiales abundantes que posee. Tambi\u00e9n el patricio destaca que hay malos dominicanos que por cobard\u00eda, ambici\u00f3n o perversidad se colocar\u00edan bajo el color de la bandera extranjera que m\u00e1s les garantice prebendas y beneficios particulares. En ese caso, Duarte es enf\u00e1tico al plantear que no se puede arg\u00fcir neutralidad, sino que cada quien est\u00e1 en la obligaci\u00f3n de tomar partido en contra de la Patria o en favor de ella. Es evidente que nuestro Padre Fundador ten\u00eda la m\u00e1s profunda convicci\u00f3n de que el lugar que le corresponde a los dominicanos honorables y patriotas es el de la defensa a ultranzas de la ense\u00f1a tricolor, a\u00fan a costa de la propia vida.<\/p>\n<p>Cuando son\u00f3 el clar\u00edn de la Guerra Restauradora el 16 de agosto de 1863 contra la anexi\u00f3n de la Rep\u00fablica Dominicana a Espa\u00f1a, Duarte encamin\u00f3 inmediatamente sus pasos al territorio nacional, despu\u00e9s de veinte a\u00f1os de proscripci\u00f3n, con el firme prop\u00f3sito de combatir como un soldado m\u00e1s a los traidores de la Patria y a sus aliados extranjeros, poniendo de relieve una vez m\u00e1s la consistencia de su ideal antiimperialista. Del siguiente modo nos describe el Patricio su lucha tit\u00e1nica en ese y en otros momentos contra todos los imperios del planeta tierra y por el logro de tan preciada Independencia Nacional:<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cSi me pronunci\u00e9 dominicano independiente, desde el 16 de julio de 1838, cuando los nombres de Patria, Libertad, Honor Nacional se hallaban proscritos como palabras infames, y por ello merec\u00ed (en el a\u00f1o 43) ser perseguido a muerte por esa facci\u00f3n entonces haitiana, y por Riviere que la proteg\u00eda, y a quien enga\u00f1aron; si despu\u00e9s en el a\u00f1o 44 me pronunci\u00e9 contra el protectorado franc\u00e9s ideado por esos facciosos y cesi\u00f3n a esta potencia de la Pen\u00ednsula de Saman\u00e1, mereciendo por ello todos los males que sobre m\u00ed han llovido; si despu\u00e9s de veinte a\u00f1os de ausencia he vuelto espont\u00e1neamente a mi Patria para protestar con las armas en las manos contra la anexi\u00f3n a Espa\u00f1a llevada a cabo a despecho del voto nacional por la supercher\u00eda de ese bando traidor y parricida, no es de esperarse que yo deje de protestar (y conmigo todo buen dominicano) cual protesto y protestar\u00e9 siempre no digo solo contra la anexi\u00f3n de mi Patria a los Estados Unidos sino a cualquier potencia de la tierra, y al mismo tiempo contra cualquier tratado que tienda a menoscabar en lo m\u00e1s m\u00ednimo nuestra independencia nacional y cercenar nuestro territorio o cualquiera de los derechos del pueblo dominicano\u201d (Duarte, 1999: 275-276).<\/em><\/p>\n<p>Duarte nos hace una radiograf\u00eda completa de la historia de la traici\u00f3n llevada a cabo por el bando entreguista encabezado por Pedro Santana, Tom\u00e1s Bobadilla y Buenaventura B\u00e1ez,\u00a0 habiendo colaborado estos dos \u00faltimos estrechamente con los haitianos, tanto en la gesti\u00f3n de Jean Pierre Boyer como en la de Charles H\u00e9rard Rivi\u00e9re; pasando por la entrega vil de la Bah\u00eda y Pen\u00ednsula de Saman\u00e1 a Francia, a trav\u00e9s del denominado Plan Levasseur, que hab\u00eda sido pactado con el C\u00f3nsul Franc\u00e9s en Hait\u00ed Andr\u00e9s Monsieur Levasseur a cambio de un protectorado que le garantizara a ellos beneficios econ\u00f3micos, poder pol\u00edtico y apoyo militar, tanto en armas como en efectivos militares, siendo enfrentados por los trinitarios a trav\u00e9s del derrocamiento de Tom\u00e1s Bobadilla y dem\u00e1s facciosos integrantes de la Junta Central Gubernativa, el 9 de junio de 1844; luego ese mismo grupo procedi\u00f3 a entregar el pa\u00eds a Espa\u00f1a mediante la ejecuci\u00f3n de una anexi\u00f3n perversa el 18 de marzo de 1861, sin contar con el voto espont\u00e1neo de la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n dominicana, con el prop\u00f3sito expreso del General Pedro Santana y sus ac\u00f3litos perpetuarse en el poder, tray\u00e9ndole al pa\u00eds todo tipo de agravios y desventuras, incluyendo el fusilamiento del patricio Francisco del Rosario S\u00e1nchez en San Juan de la Maguana; y, finalmente, la entrega del pa\u00eds a los Estados Unidos de Am\u00e9rica, primero en la figura de Jos\u00e9 Mar\u00eda Cabral y luego en la Buenaventura B\u00e1ez. Los entreguistas de hoy se disfrazan de nacionalistas, pero los resultados hablan por s\u00ed solos, ya que el pa\u00eds sigue bajo la tutela de los Estados Unidos, despu\u00e9s de dos intervenciones militares que fueron combatidas por los continuadores del ideal duartiano, tanto los intelectuales y artistas nacionalistas como los guerrilleros del Este o \u201cLos Gavilleros\u201d del 1916 al 1924 y los Constitucionalistas de abril de 1965. Todo esto evidencia que ese bando traidor, antinacional y anexionista es el que ha tenido mayoritariamente el control las riendas del poder en nuestro pa\u00eds desde 1844 hasta el presente.<\/p>\n<p>Pero m\u00e1s a\u00fan, Duarte con manos diestras nos describe la maldad personificada en el general Pedro Santana, en el siguiente texto:<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cTodo es providencial y el crimen no prescribe, ni quedar\u00e1 jam\u00e1s impune. Un 12 de julio, del 43, entr\u00f3 Rivi\u00e9re en Santo Domingo y los buenos patricios fueron encarcelados o perseguidos hasta el destierro por haber querido salvar a su Patria, y el 12 de julio del a\u00f1o entrante entr\u00f3 el orcopolita Santana y los patriotas fueron encarcelados o lanzados a un destierro perpetuo por haber logrado salvar la Patria y no haber querido venderla al extranjero; un 27 de febrero del a\u00f1o siguiente el infame parricida arrastra al pat\u00edbulo a la virtud, a la inocencia misma(<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><strong>[2]<\/strong><\/a>), como si hubiese querido castigar en el dominicano el arrojo de haberse proclamado independiente; un 19 de marzo triunf\u00f3 la Cruz y los iscariotes (malos dominicanos), escribas y fariseos proclaman triunfador a Santana(<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><strong>[3]<\/strong><\/a>), y el 19 de marzo del a\u00f1o siguiente Satan\u00e1s (<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><strong>[4]<\/strong><\/a>) y los iscariotes arrojaron del suelo natal a una familia honrada y virtuosa(<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><strong>[5]<\/strong><\/a>) solo por contarse en ella hijos dignos de la Patria, crimen imperdonable por el Iscariote; finalmente esta familia infeliz llega a La Guaira, el 25 de marzo de 1845, lugar del destierro, y el 25 de marzo de 1864 salta en tierra en Montecristi el General Duarte sin odio y sin venganza en el coraz\u00f3n\u2026Qu\u00e9 m\u00e1s se quiere del patriota? Se quiere que muera lejos de su Patria, \u00e9l, que no pens\u00f3 sino en rescatarla; y con \u00e9l sus deudos, sus amigos, sus compa\u00f1eros, sus compatricios que sean bastante viles para humillarse y adorar el poder sat\u00e1nico que, adue\u00f1ado del honor, de la vida, de las propiedades, de los mejores servidores de este Pueblo heroico hasta en el sufrimiento y tan digno de mejor suerte? Pues no\u201d<\/em> (Duarte, 1999: 282-283)<em>.\u00a0 <\/em><\/p>\n<p>En esta pieza inigualable Duarte hace una narraci\u00f3n desgarradora de las vicisitudes por las que tuvieron que atravesar \u00e9l, su familia, sus amigos y sus compa\u00f1eros de ideal por no postrarse, ni humillarse ni adorar, como hicieron otros mal llamados patriotas, al poder sat\u00e1nico que durante la Primera Rep\u00fablica y una vez consumada la anexi\u00f3n a Espa\u00f1a, ejerci\u00f3 el General Pedro Santana en el pa\u00eds. Al mismo tiempo, se queja de los patriotas restauradores, quienes en lugar de darle acogida, protegerlo y garantizar su permanencia en el pa\u00eds cuando \u00e9l regres\u00f3 el 25 de marzo de 1864 por Montecristi \u201c<em>sin odio y sin venganza en el coraz\u00f3n\u201d, y dispuesto \u201ca luchar con las armas en la mano contra la anexi\u00f3n a Espa\u00f1a\u201d,\u00a0 <\/em>lo que hicieron fue repatriarlo una vez m\u00e1s diplom\u00e1ticamente al designarlo como Ministro Plenipotenciario ante el gobierno de Venezuela y dem\u00e1s pa\u00edses de Am\u00e9rica del Sur, junto al patriota Melit\u00f3n Valverde, en contra de su manifiesta voluntad de quedarse definitivamente en el pa\u00eds, como si se quisiera que el Patricio<em> \u201cmuera lejos de su Patria, \u00e9l, que no pens\u00f3 sino en rescatarla\u201d<\/em>, junto a los suyos.<\/p>\n<p>Juan Isidro P\u00e9rez, mejor conocido como el Ilustre Loco, en carta que le enviara el 25 de diciembre de 1845, a su invariable amigo y compa\u00f1ero de ideal, Juan Pablo Duarte, le expresa con el alma lo siguiente:<\/p>\n<p><em>\u201cS\u00ed, Juan Pablo, la historia dir\u00e1: que fuiste el Mentor de la juventud contempor\u00e1nea de la Patria; que conspiraste a la par de sus padres, por la perfecci\u00f3n moral de toda ella; la historia dir\u00e1: que fuiste el Ap\u00f3stol de la Libertad e Independencia de tu Patria; ella dir\u00e1 que no le trazaste a tus compatriotas el ejemplo de abyecci\u00f3n e ignominia que le dieron los que te expulsaron cual a otro Ar\u00edstides; y en fin, Juan Pablo, ella dir\u00e1: que fuiste el \u00fanico vocal de la Junta Central Gubernativa, que con una honradez a toda prueba, se opuso a la enajenaci\u00f3n de la Pen\u00ednsula de Saman\u00e1, cuando, tus enemigos, por cobard\u00eda, abyecci\u00f3n e infamia, quer\u00edan sacrificar el bien de la patria por su inter\u00e9s particular. La oposici\u00f3n a la enajenaci\u00f3n de la Pen\u00ednsula de Saman\u00e1, es el servicio m\u00e1s importante que se ha prestado al pa\u00eds y a la revoluci\u00f3n. Vive, Juan Pablo, y glor\u00edate en tu ostracismo, y que se glor\u00eden tu santa madre y toda tu honorable familia\u2026No puedo m\u00e1s. M\u00e1ndame a decir, por Dios, que no se morir\u00e1n ustedes de inanici\u00f3n: m\u00e1ndamelo asegurar; porque esta idea me destruye. Nada es sufrir todo g\u00e9nero de privaciones, cuando se padece por la patria, y con una conciencia tranquila; m\u00e1ndame asegurar, en tu primera carta, que no perecer\u00e1n de hambre!!!\u201d (Duarte, 1999:139). <\/em><\/p>\n<p>Las palabras de Juan Isidro P\u00e9rez no tienen desperdicios. Revelan que Duarte es merecedor de todo nuestro aprecio, reconocimiento y devoci\u00f3n, por ser un hombre de carne y hueso que supo entregarse sin dobleces a la causa de la Patria. Igualmente, nos muestra que los dem\u00e1s miembros de la Junta Central Gubernativa, incluso S\u00e1nchez y Mella, en alg\u00fan momento se dejaron envolver por las artima\u00f1as de ese bando traidor, pero que Duarte siempre estuvo claro sobre cu\u00e1les eran sus verdaderas intenciones, por lo cual siempre se mantuvo vigilante ante sus acciones. Esto quiere decir que el Fundador de la Rep\u00fablica fue un ejemplo de firmeza, de honestidad y de amor desmedido por la Patria; una persona que nunca abdic\u00f3 de sus ideas y principios, a\u00fan en medio de la inanici\u00f3n m\u00e1s terrible que finalmente se transform\u00f3 en tuberculosis y acab\u00f3 con su vida, y que, cuando las circunstancias lo demandaron, se rebel\u00f3 contra los gobiernos entreguistas y empu\u00f1\u00f3 las armas para derrocarles, en aras de devolverle al pueblo dominicano su soberan\u00eda absoluta.<\/p>\n<p>En los a\u00f1os postreros de su vida, Duarte hace un recuento de todos aquellos personajes que siempre actuaron contra el bienestar de la patria, al tiempo que avizor\u00f3 a todos aquellos personajes que, aunque revestidos de un ropaje nacionalista, urd\u00edan planes en contra de una Rep\u00fablica Dominicana libre, soberana e independiente. Veamos:<\/p>\n<p><em>\u201cLos enemigos de la Patria, por consiguiente nuestros, est\u00e1n todos muy acordes con estas ideas, destruir la nacionalidad aunque para ello sea preciso aniquilar a la naci\u00f3n entera y cerrarnos las puertas de la Patria\u2026; en lo que no est\u00e1n de acuerdo nuestros libertos es en lo del amo que quieren imponerle al pueblo, pues ya t\u00fa dices (y es cierto) que Benigno Rojas(<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><strong>[6]<\/strong><\/a>), no es sino yanqui, y B\u00e1ez que no es sino haitiano-espa\u00f1ol, y Lavastida (<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><strong>[7]<\/strong><\/a>) y Alfaus (<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><strong>[8]<\/strong><\/a>) y Manueles (<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><strong>[9]<\/strong><\/a>) son yanquis: B\u00e1ez dizque dice que Bobadilla no es sino Pandora, Melit\u00f3n (<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><strong>[10]<\/strong><\/a>) es todo menos dominicano, dice Jos\u00e9 Portes que se haya en Saint Thomas, y a\u00f1ade a esto que siendo Senador, para que se callara la boca cuando la Anexi\u00f3n, Santana le regal\u00f3 una casa. \u00a1Pobre Patria! &#8230;Nunca me fue tan necesario como hoy el tener salud, coraz\u00f3n y juicio; hoy que hombres sin juicio y sin coraz\u00f3n conspiran contra la salud de la Patria. Contristan el coraz\u00f3n del bueno y pretenden trastornar el juicio del Pueblo, con sus planes proditorios y liberticidas, para que \u00e9ste despedace a sus m\u00e1s fieles servidores y ba\u00f1arse ellos, \u00a1infames! en la sangre de las v\u00edctimas, goz\u00e1ndose en el infortunio de la Patria. Procurar\u00e9 conservarme bueno, conservar\u00e9 mi coraz\u00f3n y mi cabeza, s\u00ed mi buen amigo, as\u00ed lo aconsejan mis amigos, as\u00ed lo exige el honor, as\u00ed lo quiero yo, porque pienso que Dios ha de concederme bastante fortaleza para no descender a la tumba sin dejar a mi Patria libre, independiente y triunfante\u201d (Duarte, 1999: 280-284).<\/em><\/p>\n<p>En esta comunicaci\u00f3n, Duarte destaca, no s\u00f3lo los nombres de los m\u00e1s reconocidos vende patrias -Bobadilla, Santana y B\u00e1ez-, sino el de aquellos que fueron miembros activos o colaboradores directos de la causa nacional entre 1838 y 1865, como son los casos de Benigno Filomeno de Rojas -quien particip\u00f3 en la Guerra Civil de 1857 contra Buenaventura B\u00e1ez; fue diputado y presidente de la Asamblea Constituyente que elabor\u00f3 la Constituci\u00f3n de Moca de 1858; fue Vicepresidente de la Rep\u00fablica tras el triunfo de la Guerra Restauradora, fue Jefe del Ej\u00e9rcito del Sureste y asumi\u00f3 la Presidencia Provisional, tras producirse el asesinato de Jos\u00e9 Antonio (Pepillo) Salcedo-, Miguel Lavastida, los hermanos Antonio Abad Alfau y Felipe Alfau, Manuel Jimenes, Manuel de Regla Mota, Manuel Mar\u00eda Gautier y Melit\u00f3n Valverde. Algunos de ellos, como son los casos de Benigno Filomeno de Rojas y Manuel Jimenes, tenidos por muchos como personas dignas y fieles a los ideales de redenci\u00f3n del pueblo dominicano, pero sobre quienes ya el patricio ten\u00eda serias dudas sobre su entrega inmaculada a la causa de la Patria.<\/p>\n<p>No obstante, una se\u00f1al contundente de su fe inquebrantable en que la Rep\u00fablica Dominicana deb\u00eda permanecer como Naci\u00f3n libre e independiente, a pesar de las m\u00faltiples vicisitudes que padeci\u00f3, nos la da Duarte en la frase siguiente:<\/p>\n<p><em>\u201cYo habr\u00e9 nacido para no amar sino a esa Patria tan digna de mejor suerte y a sus amigos que son los m\u00edos, cuando despu\u00e9s de tan amargas pruebas, ni siquiera he pensado en quebrantar mi Juramento (<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><strong>[11]<\/strong><\/a>)<\/em>\u201d (Pedro Troncoso S\u00e1nchez, 2002: 481).<\/p>\n<p>Duarte muri\u00f3 sin ver concretizado su ideal antiimperialista a plenitud, el 15 de julio de 1876 en Caracas, Venezuela, en virtud de las acciones de los gobiernos entreguistas que ha tenido la Rep\u00fablica Dominicana desde el momento mismo en que se proclam\u00f3 la Independencia Nacional hasta el presente.<\/p>\n<p>Conforme a la parte m\u00e9dica registrada en su acta de defunci\u00f3n, el patricio muri\u00f3 de tisis pulmonar (es decir, tuberculosis), una enfermedad fundamentalmente relacionada con el padecimiento de inanici\u00f3n o hambre cr\u00f3nica. Esta situaci\u00f3n se debi\u00f3 a que despu\u00e9s de venir a luchar con las armas en las manos en 1864 -con 51 a\u00f1os de edad y muy enfermo-, en favor de la Guerra Restauradora, fue enviado nuevamente a Venezuela y Am\u00e9rica del Sur a gestionar apoyo militar para la causa revolucionaria, pero fue olvidado por los posteriores gobiernos restauradores y no restauradores.<\/p>\n<p>El \u00fanico presidente de esa \u00e9poca que se preocup\u00f3 por la situaci\u00f3n del patricio Juan Pablo Duarte fue el general Ignacio Mar\u00eda Gonz\u00e1lez, ex gobernador baecista por la provincia de Puerto Plata, quien el 19 de febrero de 1875 le envi\u00f3 una emotiva carta en la que le invitaba a regresar a su pa\u00eds, la cual procedemos a transcribir textualmente:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cEl Presidente de la Rep\u00fablica Dominicana<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sto. Dgo., Febrero 19, 1875.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mi querido General y amigo: <\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Me hab\u00eda abstenido de escribir a usted, porque no quer\u00eda hacerlo mientras no me fuera posible, como hoy, anunciarle la completa pacificaci\u00f3n de la Rep\u00fablica que concibi\u00f3 y cre\u00f3 el patriotismo de usted.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La situaci\u00f3n del pa\u00eds es por dem\u00e1s satisfactoria y si concedemos a los dominicanos la suma de juicio necesaria para establecer un paralelo entre nuestro pasado y nuestro presente, debemos confiar en que esa situaci\u00f3n se consolidar\u00e1 cada d\u00eda m\u00e1s y en que ha sonado ya la hora del progreso, para este pueblo tan heroico como desgraciado. <\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>Mi deseo, mi querido General, es que usted vuelva a la patria, al seno de las numerosas afecciones que usted tiene en ella, a prestarle el contingente de sus importantes conocimientos, y el sello honroso de su presencia.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Al efecto se dan \u00f3rdenes al se\u00f1or C\u00f3nsul de la Rep\u00fablica en Curazao para que ponga a la disposici\u00f3n de usted los recursos que necesita para su transporte con el de su apreciable familia.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Espero confiado que usted realizar\u00e1 mis deseos, que son, me atrevo a asegurarlo, los de todos los buenos dominicanos.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Con mis saludos respetuosos para su apreciable familia me suscribo, <\/em><\/p>\n<p><em>de usted muy amigo,<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ignacio Ma. Gonz\u00e1lez<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Ciudadano General Juan Pablo Duarte, Caracas\u201d <\/em>(Pedro Troncoso S\u00e1nchez, 2002: 511-512.\u00a0 Negritas nuestras).<\/p>\n<p>El estado de salud en que se encontraba Duarte, cuando recibi\u00f3 la misiva del presidente Gonz\u00e1lez hacia el mes de marzo de 1875, era muy precario, raz\u00f3n por la cual prefiri\u00f3 aplazar la oferta de regresar a su pa\u00eds, que le formulara su dilecto compatriota dominicano.<\/p>\n<p>A partir de entonces, Duarte qued\u00f3 inhabilitado para trabajar, lo que implic\u00f3 una disminuci\u00f3n significativa de ingresos para su hogar, que era tambi\u00e9n el de su familia. En ese mismo sentido, su estado delicado de salud demandaba mayores gastos en medicina y alimentos. Por eso, las penurias de la familia Duarte se generalizaron espantosamente desde mediado del a\u00f1o 1875. Hacia julio de ese a\u00f1o su debilidad adquiri\u00f3 tal dimensi\u00f3n que le postr\u00f3 en cama de forma definitiva, hasta el 15 de julio de 1876, fecha en que le sorprendi\u00f3 la muerte, lejos de la patria bien amada, sin escuchar una voz amiga que le dijera que los dominicanos providencialistas estaban dispuestos a trocar en una realidad incontrovertible su ideal antiimperialista de una Rep\u00fablica Dominicana totalmente libre, independiente y soberana con respecto a cualquier potencia de la tierra.<\/p>\n<p>Las palabras inmortales de Duarte contra todos los traidores, entreguistas y vacilantes, as\u00ed como contra todas las potencias imperialistas de la tierra que muestren inter\u00e9s por apoderarse de la Rep\u00fablica Dominicana, segregarla total o parcialmente en su beneficio o limitar el ejercicio pleno de su soberan\u00eda, fueron \u00e9stas: <em>\u201cNuestra Patria ha de ser libre e independiente de toda potencia extranjera o se hunde la Isla\u201d (Duarte, 1999: 272). <\/em><\/p>\n<p>Duarte comprendi\u00f3 perfectamente que su ideal antiimperialista no hab\u00eda alcanzado plena realizaci\u00f3n con la independencia nacional del 27 de febrero de 1844 ni a\u00fan con la Guerra Restauradora de 1863-1865, sino tan s\u00f3lo un desarrollo cada vez m\u00e1s pronunciado. Es por ello que en una carta enviada por el Patricio al historiador Jos\u00e9 Gabriel Garc\u00eda el 29 de octubre de 1869, desde Caracas, manifiesta su esperanza en que las generaciones venideras hagan realidad su ideal, siguiendo su ejemplo imperecedero:<\/p>\n<p><em>\u201cLo poco o lo mucho que hemos podido hacer o hici\u00e9ramos a\u00fan en obsequio de una Patria que nos es tan cara, y tan digna de mejor suerte, no dejar\u00e1 de tener imitadores y este consuelo nos acompa\u00f1ar\u00e1 a la tumba\u201d (Duarte, 1999: 149). <\/em><\/p>\n<p>La fe y la esperanza en el porvenir son dos de las divisas m\u00e1s importantes que encontramos en el pensamiento de Juan Pablo Duarte, muy a pesar de las enormes adversidades que enfrent\u00f3 constantemente para mantener inc\u00f3lume su concepci\u00f3n sobre la independencia absoluta de la Rep\u00fablica Dominicana. Por esa raz\u00f3n confiaba en que las generaciones futuras tuvieran el honor, la verg\u00fcenza y la hidalgu\u00eda de ser fieles continuadores de su ideal patri\u00f3tico, lo \u00fanico que le permitir\u00eda a \u00e9l irse totalmente tranquilo a la morada definitiva. En esa misma perspectiva, le escribi\u00f3 una carta al poeta F\u00e9lix Mar\u00eda del Monte, su amigo y compatriota de la Filantr\u00f3pica, en la que le dec\u00eda:<\/p>\n<p><em>\u201cF\u00e9lix, no hay reposo ya para nosotros sino en la tumba; y es que el amor de la patria nos hizo contraer compromisos sagrados para con la generaci\u00f3n venidera, necesario es cumplirlos o renunciar a la idea de aparecer ante el tribunal de la Historia con el honor de hombres libres, fieles y perseverantes\u2026T\u00fa escribe y trabaja y bastante, y trabajemos, quise decir, por y para la Patria, que es trabajar para nuestros hijos y para nosotros mismos. S\u00ed, caro amigo, trabajemos sin descansar; no hay que perder la fe en Dios, en la justicia de nuestra causa, y en nuestros propios brazos, pues<strong> nos condenar\u00edamos por cobardes, a vivir sin Patria, \u00a1que es lo mismo que vivir sin honor!\u201d<\/strong> (Duarte, 1999:284-285 -Negritas nuestras-). <\/em><\/p>\n<p>Con estas palabras inolvidables, Duarte nos expresa con meridiana claridad su decisi\u00f3n inquebrantable de luchar para legarnos una Naci\u00f3n libre e independiente de toda dominaci\u00f3n extranjera, de manera que aparezcamos ante el tribunal de la Historia como seres humanos honorables, fieles y perseverantes.<\/p>\n<p>De igual modo, Duarte confiaba plenamente en que la juventud ser\u00eda quien dar\u00eda continuidad a sus ideales antiimperialistas y nacionalistas dirigidos a lograr una Rep\u00fablica Dominicana totalmente libre, independiente y soberana, donde prime la democracia participativa, un modelo econ\u00f3mico con justicia social distributiva, el respeto y apego irrestricto a la ley, el respeto a la diversidad y a la multiculturalidad, as\u00ed como el ejercicio pleno de las libertades p\u00fablicas y el respeto a los derechos humanos, entre otros aspectos, raz\u00f3n por la cual le dedic\u00f3 estas palabras cargadas de gran amor y optimismo:<\/p>\n<p>\u201c<em>Seguid j\u00f3venes amigos, dulce esperanza de la patria m\u00eda, seguid con tes\u00f3n y ardor en la hermosa carrera que hab\u00e9is emprendido y alcanzad la gloria de dar cima a la grandiosa obra de nuestra regeneraci\u00f3n pol\u00edtica, de nuestra independencia nacional, \u00fanica garant\u00eda de nuestras libertades patrias<\/em>\u201d<em> (Duarte, 1999: 149)<\/em>.<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><strong>BIBLIOGRAF\u00cdA<\/strong><\/p>\n<p><strong>Alfau Dur\u00e1n, Vetilio (1998), <\/strong><em>Ideario de Duarte<\/em>, Santo Domingo: Instituto Duartiano.<\/p>\n<p><strong>Arist\u00f3teles (2003a),<\/strong> La Pol\u00edtica, Madrid: Editorial Gredos.<\/p>\n<p><strong>Arist\u00f3teles (2003b),<\/strong> \u00c9tica Nicomaquea. \u00c9tica Eudemia, Madrid: Editorial Gredos.<\/p>\n<p><strong>Balaguer, Joaqu\u00edn (1997), <\/strong><em>El Cristo de la Libertad. 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Comunicador Social. Maestr\u00eda en Educaci\u00f3n Superior, obtenida en la Universidad Iberoamericana (UNIBE). Mag\u00edster en Filosof\u00eda en un Mundo Global en la Universidad del Pa\u00eds Vasco. Actualmente concluye su tesis doctoral en el Doctorado en Historia Contempor\u00e1nea, con el t\u00edtulo: \u201c<em>Filosof\u00eda e Historia de la Cultura Hispanoamericana en Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a<\/em>\u201d en la Universidad del Pa\u00eds Vasco (UPV). Profesor de la Escuela de Historia y Antropolog\u00eda de la UASD en las c\u00e1tedras de Historia Dominicana, Historia Universal e Historia de Am\u00e9rica, desde 1998. Autor y coautor de las obras: Poemas Mulatos de Amor y Fantas\u00eda (1991); La Resistencia Ind\u00edgena y Negra en Quisqueya (1992); Independencia Nacional, Guerra Restauradora y Masas Populares (1993); Poder Municipal, Gobierno Local y Participaci\u00f3n Comunitaria (1998); El Batey: Participaci\u00f3n y Descentralizaci\u00f3n (1998); Filosof\u00eda de la Ignorancia, Duda de la Duda y Cotidianidad (2006); Andr\u00e9s Avelino, el M\u00e1s Grande Fil\u00f3sofo Dominicano. Pensamiento y Trascendencia (2007); L\u00f3gica, Hermen\u00e9utica y Filosof\u00eda de la Historia en Rep\u00fablica Dominicana (2010), La Utop\u00eda de Duarte (2012), La Filosof\u00eda Pol\u00edtica y Jur\u00eddica de Juan Pablo Duarte (2013), G\u00e9nesis y Eclipse. La Utop\u00eda de Duarte (Editora Nacional, Ministerio de Cultura de la Rep\u00fablica Dominicana, Bicentenario del Natalicio de Juan Pablo Duarte, 2013), Independencia Nacional, Campa\u00f1as Militares y Participaci\u00f3n Popular (2015) y Guerra de la Restauraci\u00f3n: Triunfo del Pueblo Dominicano en Armas (2018). Gan\u00f3 el Premio Nacional de Ensayos \u201cPedro Francisco Bon\u00f3\u201d en la Fundaci\u00f3n Global Democracia y Desarrollo (FUNGLODE), en el a\u00f1o 2012 con el libro: \u201cLa Filosof\u00eda Pol\u00edtica y Jur\u00eddica de Juan Pablo Duarte\u201d, del cual se publica el presente resumen y el Premio Nacional de Historia 2017 \u201cJos\u00e9 Gabriel Garc\u00eda\u201d en el Ministerio de Cultura de la Rep\u00fablica Dominicana, con el libro Guerra de la Restauraci\u00f3n: Triunfo del Pueblo Dominicano en Armas.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a>([2]). -Se refiere al asesinato en el pat\u00edbulo de Mar\u00eda Trinidad S\u00e1nchez y dem\u00e1s compa\u00f1eros de infortunio el 27 de febrero de 1845.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><\/a>([3]). &#8211; Se refiere al triunfo del ej\u00e9rcito dominicano en la Batalla del 19 de Marzo de 1844 en Azua, ocasi\u00f3n que aprovech\u00f3 Santana para atribuirse la victoria, relegando a un plano secundario a los verdaderos h\u00e9roes de esa contienda: Antonio Duverg\u00e9, Francisco So\u00f1\u00e9, Vicente Noble, Lucas D\u00edaz y otros.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><\/a>([4]). -As\u00ed denominaba el patricio Juan Pablo Duarte a Pedro Santana, adem\u00e1s de orcopolita, ciudadano del infierno e Iscariote.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><\/a>\u00a0([5]). -Aqu\u00ed el patricio Juan Pablo Duarte se refiere a su madre Manuela Diez y hermanas, desterradas injustamente por Pedro Santana en el mes de marzo de 1845.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><\/a>([6]). -Se refiere al insigne a Benigno Filomeno de Rojas.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\"><\/a>([7]). -Se refiere a Miguel Lavastida.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><\/a>([8]). -Se refiere a los hermanos Antonio Abad y Felipe Alfau.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\"><\/a>([9]). -Se refiere a Manuel Jimenes, Manuel de Regla Mota y Manuel Mar\u00eda Gautier.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\"><\/a>([10]). -Se refiere a Melit\u00f3n Valverde.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\"><\/a>([11]). &#8211; Se refiere al Juramento firmado con sangre por los nueve fundadores de la Sociedad Secreta La Trinitaria el 16 de julio de 1838, con la firme determinaci\u00f3n de hacer de la Rep\u00fablica Dominicana una Naci\u00f3n libre e independiente de toda potencia extranjera.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Juan de la Cruz &nbsp; El patricio Juan Pablo Duarte naci\u00f3 en la amurallada ciudad de Santo Domingo el 26 de enero de 1813, mientras dirig\u00edan la colonia espa\u00f1ola de la Isla de Santo Domingo, interinamente, el Coronel Don Manuel Caballero y Masot, como Gobernador, y el licenciado Jos\u00e9 N\u00fa\u00f1ez de C\u00e1ceres, como Teniente [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":49258,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18,5],"tags":[],"class_list":["post-49243","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-nacionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49243"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=49243"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49243\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":49262,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49243\/revisions\/49262"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/49258"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=49243"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=49243"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=49243"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}