{"id":49361,"date":"2022-01-29T10:26:12","date_gmt":"2022-01-29T14:26:12","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/inicio\/?p=49361"},"modified":"2022-01-29T10:26:12","modified_gmt":"2022-01-29T14:26:12","slug":"el-nuevo-feudalismo-digital-y-su-caracter-oligopolico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2022\/01\/29\/el-nuevo-feudalismo-digital-y-su-caracter-oligopolico\/","title":{"rendered":"El nuevo feudalismo digital y su car\u00e1cter oligop\u00f3lico"},"content":{"rendered":"<p>C\u00e1ndido Marquesan Mill\u00e1n (Nueva Tribuna, 29-1-22)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Que la revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica basada en Internet es probablemente la m\u00e1s importante de la historia parece evidente y que podr\u00eda servirnos para un gran avance en nuestra sociedad: reducci\u00f3n horas de trabajo, conservaci\u00f3n del medio ambiente, profundizaci\u00f3n de la democracia, potenciar las relaciones humanas, erradicaci\u00f3n de la pobreza y de pandemias, etc. Y, sin embargo, por primera vez en la historia un grupo reducido de personas, como<strong>\u00a0Bill Gates, Mark Zuckenberg, Jeff Bezos, o el fallecido Steve Jobs<\/strong>, tienen la capacidad de dominar el mundo, sin contar con los gobiernos o los parlamentos de pa\u00edses ricos y pobres. Las secuelas de tal dominio son grav\u00edsimas para la sociedad, de algunas de ellas hablar\u00e9 en las l\u00edneas siguientes. Y no se produce una respuesta contundente por parte de la sociedad ni por los gobiernos.<\/p>\n<p>El mundo digital tal como se desarrolla,\u00a0<strong>exige una legislaci\u00f3n en el marco del Estado de Derecho<\/strong>\u00a0<strong>y de una sociedad democr\u00e1tica<\/strong>\u00a0donde se protejan la libertad y los derechos individuales. No es de recibo que tal mundo sea la selva, donde domine la ley del m\u00e1s fuerte. Es imprescindible un consenso global entre los distintos Estados sobre el contenido y los instrumentos de esa regulaci\u00f3n, para establecer una cierta armonizaci\u00f3n y para evitar que las grandes corporaciones tecnol\u00f3gicas se aprovechen de las diferencias entre los pa\u00edses.<\/p>\n<p><strong>Las\u00a0<a href=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/opinion\/candido-marquesan-millan\/nuevos-duenos-mundo-empresas-digitales-tecnologicas\/20200307192510171823.html\">compa\u00f1\u00edas tecnol\u00f3gicas Google, Amazon, Facebook, Apple<\/a>, son m\u00e1quinas de fraude fiscal y de destrucci\u00f3n de la solidaridad social<\/strong>, especialmente en la UE, un aut\u00e9ntico coladero fiscal. Un ejemplo nos puede ilustrar. Apple declar\u00f3 que unos centenares de empleados en Irlanda son los que generan todos sus beneficios, y eso fue posible por un acuerdo con el gobierno irland\u00e9s, por lo que solo tiene que pagar un 0,005% de impuestos. O lo que es lo mismo, 5 euros por cada mill\u00f3n de beneficios. Todas esas empresas se declaran sin ning\u00fan recato que son socialmente responsables, pero una empresa es socialmente responsable si paga los impuestos que en justicia le corresponden, como hacemos los trabajadores. Si los dem\u00e1s eludi\u00e9ramos o evadi\u00e9ramos nuestros impuestos como hacen estas grandes multinacionales, el funcionamiento de la sociedad ser\u00eda imposible. \u00bfC\u00f3mo se sostendr\u00edan las pensiones, la sanidad, la educaci\u00f3n, la dependencia p\u00fablica? Y esos grandes emprendedores, como\u00a0<strong>Jeff Bezos, Bill Gates, Mark Zuckerberg<\/strong>, saben perfectamente que los impuestos p\u00fablicos posibilitaron la financiaci\u00f3n para conseguir Internet, sin el cual sus extraordinarias ganancias no existir\u00edan.\u00a0<strong>Mariana Mazzucato\u00a0<\/strong>en \u201c<em>El Estado Emprendedo<\/em>r\u201d, muestra que muchos avances tecnol\u00f3gicos no se originaron en arriesgadas inversiones privadas, sino en cuantiosas inversiones p\u00fablicas de las que los economistas no hablan. Se fija en el Ipad de Apple, que debe su \u00abinteligencia\u00bb al gasto de EEUU en la carrera espacial. Por eso, cuando en 2013 Apple reparti\u00f3 dividendos para sus accionistas, Mazzucato argument\u00f3 que los contribuyentes estadounidenses pose\u00edan m\u00e1s derechos que los accionistas. Est\u00e1 en manos de los Estados el corregir esta situaci\u00f3n fiscal tan injusta. Pero por aqu\u00ed no cabe esperar cambios. Por ello, resulta interesante\u00a0<em>la Comisi\u00f3n Independiente para la Reforma de la Fiscalidad Corporativa Int<\/em>ern<em>acional (Icrict),\u00a0<\/em>de la que forma parte\u00a0<strong>Joseph Stiglitz<\/strong>, Premio Nobel de Econom\u00eda de 2001, que tiene por objeto promover el debate sobre la reforma del impuesto a las sociedades a nivel internacional, mediante una discusi\u00f3n lo m\u00e1s amplia e incluyente posible de las normas fiscales internacionales; considerar las reformas desde la perspectiva del inter\u00e9s p\u00fablico mundial en vez del nacional; y buscar unas soluciones fiscales justas, eficaces y sostenibles para el desarrollo.<\/p>\n<p>Otro aspecto no menos dram\u00e1tico de la econom\u00eda digital hace referencia a la situaci\u00f3n laboral. La denuncia un libro de<strong>\u00a0Mary L. Gray y Siddharth Suri<\/strong>\u00a0<em>GhostWork: Howto Stop Silicon Valley fromBuilding a New Global Underclass (Trabajo fantasma: c\u00f3mo evitar que Silicon Valley construya una nueva subclase global).<\/em>\u00a0Seg\u00fan Gray en una entrevista de la periodista\u00a0<strong>Esther Paniagua,<\/strong>\u00a0la idea del libro surgi\u00f3 tras llegar a Microsoft en 2012.\u00a0<em>\u201cEstaba hablando con investigadores que usaban Amazon Mechanical Turk para entrenar sistemas de aprendizaje autom\u00e1tico a etiquetado para reconocimiento de im\u00e1genes. Descubr\u00ed c\u00f3mo funcionaba la inteligencia artificial, mediante plataformas que asignan a las personas disponibles online tareas a la sombra\u201d<\/em>. Le sorprendi\u00f3 \u201c<em>que los investigadores no ten\u00edan ni idea de qui\u00e9nes son estos trabajadores, ni les importaba. Por ello, quer\u00eda saber c\u00f3mo funcionaba todo el ecosistema de lo que ella denomina \u00abtrabajo fantasma<\/em>\u201d. Examin\u00f3 el impacto de la automatizaci\u00f3n en el futuro del trabajo a trav\u00e9s de las experiencias de los trabajadores de la econom\u00eda online bajo demanda (la gig economy), de largas jornadas de trabajo mal pagadas, sin leyes laborales ni beneficios sociales. Son trabajos vinculados con lo que se conoce como \u201ccomputaci\u00f3n humana\u201d: trabajos que empiezan y terminan online y que realizan cualquier tipo de tarea que pueda ser administrada, procesada, efectuada y pagada en l\u00ednea. Google, Twitter, Facebook, Microsoft generan tareas bajo demanda en estas plataformas. Esta forma de trabajo significa el problema de que podr\u00eda hacer invisible la labor de cientos de millones de personas. Esta nueva modalidad de trabajo se estudia en el informe de la OIT\u00a0<em>Las plataformas digitales y el futuro del trabajo<\/em>.\u00a0<em>C\u00f3mo fomentar el trabajo decente en el mundo digital de 2019<\/em>, que deber\u00edan conocer pol\u00edticos, sindicatos y ciudadanos en general. Es producto de encuestas a 3.500 trabajadores de 75 pa\u00edses. El 46% inform\u00f3 que realizaba tareas de consultar contenidos, creando cuentas de usuarios falsos en sitios web, pasar im\u00e1genes o mirar videos poni\u00e9ndoles \u201cme gusta\u201d o \u201ccompartir\u201d. Otras tareas, como la investigaci\u00f3n y el estudio de mercados, se orientan a promover sitios o productos en Internet y las calificaciones no son reales. Los participantes informaron haber hecho rese\u00f1as de destinos tur\u00edsticos sin haberlos visitado nunca.<\/p>\n<p>Los moderadores de contenido son personas educadas, a pesar de pasarse la vida examinando contenido \u201cplagado de im\u00e1genes o lenguaje racista, homof\u00f3bico o mis\u00f3gino, o violencia\u201d. En unos pocos segundos tienen que juzgar si el contenido viola los c\u00f3digos morales o \u00e9ticos de la plataforma, que no necesariamente coinciden con los de los moderadores de otras partes del mundo. Un ex moderador de Facebook describi\u00f3: \u201cPiensen en un ca\u00f1o cloacal que manda hacia ustedes toda la basura\/suciedad\/desperdicios\/m*** del mundo para que ustedes lo limpien\u201d. Otro dijo: \u201cHay que examinar unas 8 .000 publicaciones diarias llenas de odio, videos de posible explotaci\u00f3n sexual, y violencia\u201d. En ocasiones: \u201cAlgunos rechazos parec\u00edan dudosos. Por eso, decid\u00ed hacer capturas de pantalla. Pero despu\u00e9s de recibir un rechazo, mis capturas de pantalla demostraron que estaba haciendo un trabajo perfecto. Pero no pude pedir m\u00e1s justicia, porque pod\u00edan inhabilitarme. (Encuestado de AMT, India)\u201d.<\/p>\n<p>Hay otro aspecto importante y grave a nivel laboral propiciado por la tecnolog\u00eda digital, que ata\u00f1e a todo tipo de empresas. Se deber\u00edan proteger los derechos laborales frente a la invasi\u00f3n digital de nuestras actividades profesionales. La desconexi\u00f3n digital de los trabajadores fuera de su horario laboral es imprescindible. E igualmente la protecci\u00f3n de su intimidad ante el abuso de dispositivos digitales o sistemas de geolocalizaci\u00f3n en el trabajo.<\/p>\n<p>El libro \u201c<em>La manada digital. Feudalismo hipertecnol\u00f3gico en una democracia sin ciudadanos\u201d<\/em>\u00a0de\u00a0<strong>Josep Burgaya<\/strong>, me ha provocado un aldabonazo sobre los grandes peligros a nivel pol\u00edtico, social, econ\u00f3mico y educativo, como consecuencia de una legislaci\u00f3n inadecuada o inexistente del mundo digital online. M\u00e1s all\u00e1 de los aspectos fiscales y laborales de la econom\u00eda de las plataformas ya comentados<strong>,<\/strong>\u00a0que se deber\u00edan regular por las leyes de los Gobiernos-evidentemente deber\u00edan producirse acuerdos a nivel global-, se requiere una\u00a0<em>\u201cLey General de Internet\u201d<\/em>, que establezca derechos, garant\u00edas y prohibiciones, para que se convierta en un mundo civilizado al servicio de toda la sociedad en su conjunto.<\/p>\n<p><strong>Es imprescindible una definici\u00f3n clara de los derechos de propiedad en la Red<\/strong>, para impedir la apropiaci\u00f3n, aut\u00e9ntico expolio, y el comercio de datos privados; como tambi\u00e9n el derecho a la propiedad absoluta sobre el \u2018software\u2019 y \u2018hardware\u2019 que se compra, prohibiendo el acceso y el control de aquellos que, en teor\u00eda, nos los han vendido. As\u00ed como la prohibici\u00f3n de las \u2018cookies\u2019. \u201c\u00bfPor qu\u00e9 los llaman \u2018cookies\u2019, si son unos cabrones que nos vigilan?\u201d Proteger los derechos de propiedad intelectual en Internet, no solo por razones de justicia hacia sus creadores, sino como garant\u00eda de su mantenimiento con unos niveles de exigencia y de la posibilidad de vivir de ello.<\/p>\n<p><strong>El derecho a no dejar huella<\/strong>. Irrumpe as\u00ed, en el nov\u00edsimo mundo de las redes, un tema antiguo. Ayer la \u2018damnatio memoriae\u2019, hoy la obligaci\u00f3n del olvido. Sin embargo,\u00a0<strong>\u00bfen qu\u00e9 se convierte la vida en un tiempo en el que Google recuerda siempre?<\/strong>\u00a0Debe protegerse jur\u00eddicamente el derecho al olvido para borrar todo lo que hemos hecho pasado un tiempo y que no nos condicione toda nuestra vida. Un derecho que, a pesar de ser aprobado por el Tribunal Superior de Justicia de la UE en 2014, la mayor\u00eda de las solicitudes han sido desestimadas por Google, con la excusa de su \u201cinter\u00e9s p\u00fablico\u201d.<\/p>\n<p><strong>Deber\u00edamos disponer del interruptor de acceso y de control de la Red<\/strong>. Hoy estamos permanentemente en ella, al margen de nuestra voluntad. Se nos graba, se nos ponen geolocalizadores, se nos rastrea, aunque no entremos formalmente en Internet a trav\u00e9s del ordenador o<em>\u00a0smartphone<\/em>. Tenemos derecho a la privacidad \u2013art\u00edculo 18 de nuestra Constituci\u00f3n\u2013, que est\u00e1 siendo conculcado, aunque nosotros colaboramos en ello gustosamente<strong>. Vivimos en una sociedad \u201csmartphonec\u00e9ntrica\u201d, de ah\u00ed una nueva patolog\u00eda la nomofobia, la imposibilidad de vivir sin nuestro m\u00f3vil.<\/strong><\/p>\n<p><strong>El derecho al honor tendr\u00eda que estar legislado para Internet y las redes sociales<\/strong>. Los internautas tendr\u00edan que responder sobre sus comentarios e igualmente establecer unos l\u00edmites y normas a la publicidad como ocurre en radiotelevisi\u00f3n. Se deber\u00eda controlar el marketing agresivo y el abuso de los datos personales obtenidos ilegalmente, los m\u00e9todos de \u2018spam\u2019, la publicidad enga\u00f1osa\u2026 Y los perfiles personalizados deber\u00edan estar prohibidos.<\/p>\n<p class=\"has-background has-very-light-gray-background-color\"><em>Hay que poner puertas en Internet y para eso est\u00e1n los Estados<\/em><\/p>\n<p><strong>La protecci\u00f3n a los menores es crucial<\/strong>, y salvo declaraciones de intenciones se ha hecho muy poco. Tienen acceso a contenidos violentos, pornogr\u00e1ficos y apuestas deportivas\u2026 Intercambian im\u00e1genes y v\u00eddeos de\u00a0<strong>contenido sexual<\/strong>. No solo es competencia de los padres. Hay que poner puertas en Internet y para eso est\u00e1n los Estados.\u00a0<strong>Luis Arenas<\/strong>\u00a0en su libro\u00a0<em>\u201cCapitalismo cansado. Tensiones (Eco) pol\u00edticas del desorden global\u2019<\/em>\u00a0se\u00f1ala lo inquietante del uso de la pornograf\u00eda en red cara a la futura socializaci\u00f3n sexual a la que se han de enfrentar las generaciones m\u00e1s j\u00f3venes, esos Pulgarcitos o Pulgarcitas que ha dibujado<strong>\u00a0Michel Serres<\/strong>\u00a0en su elogio de las generaciones digitales. Su aprendizaje sexual corre el riego de producirse a trav\u00e9s de una descarnada y salvaje inserci\u00f3n sin mediaciones, que les enfrente a un espect\u00e1culo dif\u00edcil de\u00a0<strong>gestionar mediante unas estructuras afectivas\u00a0<\/strong>todav\u00eda en formaci\u00f3n; que no les permita distanciarse de lo que en un adulto cabe al menos suponer: la capacidad de diferenciar la ficci\u00f3n de la realidad; el mundo de la imaginaci\u00f3n perversa del terreno de lo real.<\/p>\n<p>Seg\u00fan un estudio de la Universidad de Middlesex, hay un alto porcentaje de<strong>\u00a0j\u00f3venes varones\u00a0<\/strong>que creen tener derecho a sexo en cualquier momento, en cualquier lugar, de cualquier modo y con cualquiera que lo deseen: es decir, creen tener derecho al sexo bajo el formato exacto en que se lo ofrece la pornograf\u00eda digital. Los m\u00e9dicos y psic\u00f3logos nos avisan de que a sus consultas llegan casos de graves trastornos de control sexual por causa de la pornograf\u00eda en Internet en ni\u00f1os de apenas doce a\u00f1os.\u00a0<strong>En Jap\u00f3n, que es el segundo pa\u00eds consumidor de pornograf\u00eda en el mundo tras los Estados Unidos,<\/strong>\u00a0m\u00e1s de un tercio de los varones entre diecis\u00e9is y diecinueve a\u00f1os seg\u00fan las cifras del propio Gobierno no est\u00e1n interesados en el sexo o manifiestan claramente su aversi\u00f3n hacia \u00e9l. Pero los adolescentes no solo se limitan a consumir pornograf\u00eda. De hecho, con los dispositivos port\u00e1tiles, no pocos se convierten en improvisados productores de im\u00e1genes sexuales.\u00a0<strong><a href=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/articulo\/sociedad\/adolescentes-redes-sociales-sexo-pandemia-coctel-explosivo\/20201108111046181024.html\">Fen\u00f3menos como el \u2018sexting\u2019<\/a>,<\/strong>\u00a0el intercambio privado de textos, im\u00e1genes y v\u00eddeos de contenido sexual por medio de los tel\u00e9fonos m\u00f3viles, proliferan cada vez m\u00e1s. Ya se conocen fechor\u00edas sexuales grabadas para ser divulgadas con aut\u00e9ntico fervor entre los amigos.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo,\u00a0<strong>hay que adaptar la legislaci\u00f3n electoral a la existencia del mundo digital<\/strong>. Jornadas de reflexi\u00f3n, limitaci\u00f3n de campa\u00f1as y propaganda electoral tal como est\u00e1n legisladas resultan rid\u00edculas con la irrupci\u00f3n de las redes sociales e Internet. Hay que proteger a los ciudadanos electores de las inmensas posibilidades de manipulaci\u00f3n pol\u00edtica, que se han puesto de manifiesto con\u00a0<strong>Trump<\/strong>, con el\u00a0<strong>Brexit\u00a0<\/strong>o con\u00a0<strong>Bolsonaro<\/strong>. Y tambi\u00e9n en Espa\u00f1a con la\u00a0<strong>extrema derecha<\/strong>, experta en el uso de las redes sociales para sus campa\u00f1as electorales y difusi\u00f3n de sus mensajes. Con el uso de datos personales, campa\u00f1as instrumentalizadas desde plataformas digitales, la posverdad, los bots teledirigidos desde pa\u00edses ex\u00f3ticos, si no se legisla, las elecciones se convertir\u00e1n solo en un espect\u00e1culo, si no lo es ya, y la democracia corre peligro de convertirse en una pura farsa.<\/p>\n<p>En base a todo lo expuesto es m\u00e1s que necesaria una legislaci\u00f3n estatal y global, para que la red deje de ser un mundo sin ley.\u00a0 Pero es una constante hist\u00f3rica que la sociedad va a un ritmo mucho m\u00e1s r\u00e1pido que el mundo del derecho. Lo explica perfectamente el libro\u00a0<em>El derecho ya no es lo que era. Las transformaciones jur\u00eddicas en la\u00a0<a href=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/opinion\/pedro-luis-angosto\/nuevo-orden-global-sera-dictadura-digital\/20200213143738171067.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">globalizaci\u00f3n neoliberal<\/a><\/em>, edici\u00f3n de\u00a0<strong>Jos\u00e9 A. Est\u00e9vez Ara\u00fajo<\/strong>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>C\u00e1ndido Marquesan Mill\u00e1n (Nueva Tribuna, 29-1-22) &nbsp; Que la revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica basada en Internet es probablemente la m\u00e1s importante de la historia parece evidente y que podr\u00eda servirnos para un gran avance en nuestra sociedad: reducci\u00f3n horas de trabajo, conservaci\u00f3n del medio ambiente, profundizaci\u00f3n de la democracia, potenciar las relaciones humanas, erradicaci\u00f3n de la pobreza [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":44320,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14,17],"tags":[],"class_list":["post-49361","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacionales","category-sociedad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49361"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=49361"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49361\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":49362,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49361\/revisions\/49362"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/44320"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=49361"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=49361"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=49361"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}