{"id":49474,"date":"2022-02-08T12:14:16","date_gmt":"2022-02-08T16:14:16","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.com\/inicio\/?p=49474"},"modified":"2022-02-08T12:14:16","modified_gmt":"2022-02-08T16:14:16","slug":"tambores-de-guerra-se-oyen-por-el-este","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2022\/02\/08\/tambores-de-guerra-se-oyen-por-el-este\/","title":{"rendered":"Tambores de guerra se oyen por el Este"},"content":{"rendered":"<div>\n<p>Tino Brugos (Viento Sur, 8-2-22)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando en diciembre de 1991 se produjo la disoluci\u00f3n de la URSS, las movilizaciones de car\u00e1cter nacional eran las hegem\u00f3nicas en las diferentes Rep\u00fablicas que compon\u00edan la Uni\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"cols\">\n<p>La tensi\u00f3n nacionalista era muy fuerte y estaba cargada de m\u00faltiples agravios acumulados a lo largo de d\u00e9cadas y, en algunos casos, ten\u00edan sus or\u00edgenes en el periodo anterior a la fase revolucionaria iniciada en 1917.<\/p>\n<p>El proceso de disoluci\u00f3n fue relativamente controlado. Aunque se produjeron escenarios con muertes, por lo general se evitaron los ba\u00f1os de sangre, salvo en Transcaucasia. Lo que no se pudo impedir fue el estallido de conflictos que, con el paso del tiempo, quedaron hibernados sin que se alcanzase alguna soluci\u00f3n que los regulara definitivamente. De este modo, los frentes abiertos en Abjasia u Osetia, dentro de Georgia, en Nagorno Karabaj entre armenios y azer\u00edes, en Transnistria\/Moldavia\u00a0 han permanecido abiertos y conociendo fases de calentamiento y enfriamiento tras la intervenci\u00f3n de la\u00a0<em>comunidad internacional\u00a0<\/em>en algunos casos y de Rusia en otros.<\/p>\n<p>El caso de Ucrania fue diferente desde el comienzo. Siendo una de las \u00faltimas Rep\u00fablicas en movilizarse masivamente en tiempos de la perestroika, su irrupci\u00f3n\u00a0 tuvo caracter\u00edsticas propias marcadas por la masividad, la emergencia de una memoria hist\u00f3rica traumatizada por las experiencias del periodo estalinista y la II Guerra Mundial. Pero quiz\u00e1s lo m\u00e1s llamativo del caso ucraniano sea que su entrada en el juego pol\u00edtico signific\u00f3 romper la unidad, por artificial que fuera, entre los pueblos eslavos considerados hermanos.<\/p>\n<p>La URSS fue la soluci\u00f3n pol\u00edtica alcanzada tras el periodo revolucionario y la Guerra Civil. Aquella estructura federativa se organiz\u00f3 en torno a un centro eslavo hegem\u00f3nico que agrupaba a las periferias b\u00e1ltica, cauc\u00e1sica o centroasi\u00e1tica, por citar a las \u00e1reas m\u00e1s significativas. Dentro del n\u00facleo eslavo, la preponderancia rusa apenas ten\u00eda cuestionamiento en el caso de Bielorrusia, pero no ocurr\u00eda lo mismo en Ucrania donde los bolcheviques tuvieron que hacer frente a un nacionalismo conservador, derechista, por un lado y, por otro, a tendencias izquierdistas\u00a0 dentro del movimiento revolucionario que aspiraban a un reconocimiento de la nueva identidad en pie de igualdad con Rusia. Finalmente, los\u00a0<em>peque\u00f1os<\/em>\u00a0<em>rusos<\/em>\u00a0pasaron a ser ucranianos y en la nueva Rep\u00fablica sovi\u00e9tica se alcanz\u00f3 un acuerdo que facilit\u00f3 la integraci\u00f3n de otros sectores partidarios de la plena soberan\u00eda ucraniana dentro de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Esta experiencia permiti\u00f3 el desarrollo de la cultura nacional ucraniana durante un periodo de unos diez a\u00f1os que hizo posible la normalizaci\u00f3n y equiparaci\u00f3n de la lengua ucraniana con la rusa o la promoci\u00f3n de cuadros aut\u00f3ctonos en el Partido Comunista y la institucionalidad sovi\u00e9tica.<\/p>\n<p>La consolidaci\u00f3n del estalinismo puso fin a esa experiencia. La defenestraci\u00f3n de la direcci\u00f3n del Partido Comunista de Ucrania, su disoluci\u00f3n en la parte occidental\u00a0 (que actuaba en Galitzia, bajo soberan\u00eda polaca), acusado de troskista, y la tr\u00e1gica experiencia de la colectivizaci\u00f3n forzosa en el campo, con el pretexto de liquidar a los kulaks, que provoc\u00f3 una hambruna que produjo la muerte de varios millones de personas (las cifras oscilan seg\u00fan las fuentes, pero se admite que fueron no\u00a0 menos de seis millones de v\u00edctimas), son algunos elementos que provocaron una profunda ruptura con el campesinado y con buena parte de la intelectualidad quienes acabaron volviendo sus ojos hacia la oposici\u00f3n anticomunista que se desarrollaba entre la di\u00e1spora americana y la clase pol\u00edtica emigrada a Centroeuropa.<\/p>\n<p>La independencia de Ucrania en 1991 volv\u00eda a poner sobre la mesa la ruptura entre los hermanos eslavos. Y no se trata de una ruptura cualquiera. Los nuevos Estados se convirtieron, por superficie, en el primero y segundo de Europa. Ucrania nac\u00eda con cincuenta y cinco millones de habitantes, de los cuales una cuarta parte es rus\u00f3fona, al tiempo que la nueva Rusia contaba con tres millones de ucranianos en su interior. Ambos Estados contaban con armamento nuclear, heredado de la URSS, y una frontera com\u00fan de dos mil kil\u00f3metros. Empezaba as\u00ed la gesti\u00f3n del divorcio entre ambos pueblos.<\/p>\n<p>La independencia significaba alcanzar el gran objetivo de la estatalidad y la soberan\u00eda. Surgida de las llamas de la revoluci\u00f3n de 1917, la integraci\u00f3n de Ucrania en la URSS fue vista como un triunfo incompleto, m\u00e1xime a partir del momento en que se impuso la subordinaci\u00f3n a la l\u00ednea pol\u00edtica dise\u00f1ada desde Mosc\u00fa. Ni siquiera la incorporaci\u00f3n a la ONU despu\u00e9s de la II Guerra Mundial como Estado soberano con representaci\u00f3n propia sirvi\u00f3 para que los sectores nacionalistas m\u00e1s recalcitrantes dieran una oportunidad a la Ucrania sovi\u00e9tica aunque, a cambio, ni en los tiempos duros del estalinismo ni en los a\u00f1os posteriores del estancamiento de la \u00e9poca de Br\u00e9zhnev, esa Ucrania sovi\u00e9tica dio muestras de buscar su propio espacio pol\u00edtico al margen del centro. De hecho, las reformas impulsadas por Gorbachov tuvieron un impacto tard\u00edo en Ucrania.<\/p>\n<p>Los primeros a\u00f1os de independencia fueron gestionados por los herederos del poder pol\u00edtico en la \u00e9poca comunista, que priorizaron la b\u00fasqueda de acuerdos con el antiguo centro pol\u00edtico. En esa l\u00ednea, cuestiones preocupantes como la situaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n rusa de Crimea, abrumadoramente mayoritaria, los acuerdos sobre el reparto de la flota del Mar Negro, el permiso para el uso de la base naval de Sebastopol, la renuncia a las armas nucleares heredadas, fueron temas resueltos de manera amistosa.<\/p>\n<p>Sin embargo, en lo referente a la pol\u00edtica exterior poco a poco se fue abriendo una grieta que en los \u00faltimos a\u00f1os se ha profundizado hasta convertirse en un abismo. Los recelos se convirtieron en desconfianza cuando Ucrania fue buscando una v\u00eda que le permitiera alejarse de la tutela rusa. En este proceso, Rusia ha venido marcando de manera insistente unos l\u00edmites que podr\u00edan recordar a la \u00e9poca en la que el Kremlin solo reconoc\u00eda una soberan\u00eda limitada a sus antiguos aliados en el este de Europa. Para Rusia, el hecho de que Ucrania buscara un reconocimiento y unos acuerdos econ\u00f3micos con otros pa\u00edses fuera de su esfera de influencia significa dar pasos que reafirman el alejamiento y por lo tanto una creciente hostilidad hacia el nuevo vecino del sur. La actual crisis se inscribe en el conflicto que se viene desarrollando desde el a\u00f1o 2014 cuando Rusia ocupa y anexiona Crimea, al tiempo que en el este surgen las rep\u00fablicas secesionistas rus\u00f3fonas en la regi\u00f3n del Domb\u00e1s. A estos hechos se responde desde Ucrania mediante un acercamiento a la OTAN\u00a0 en busca de seguridad lo que provoca en Rusia una profunda irritaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Un nacionalismo surgido de la primavera de los pueblos en 1848<\/strong><\/p>\n<p>La consolidaci\u00f3n de l\u00f3gicas nacionales de acci\u00f3n pol\u00edtica abre un creciente espacio a los\u00a0 nacionalismos\u00a0 ucraniano y ruso. En el caso ucraniano, su origen se sit\u00faa en la revoluci\u00f3n de 1848 dentro del Imperio austriaco en la regi\u00f3n de Galitzia, donde conviv\u00eda un campesinado ruteno [1] dominado por una nobleza de origen polaco. Al otro lado de la frontera, dentro del imperio zarista se encontraba una zona de poblamiento ucraniano, muy atrasada econ\u00f3mica y pol\u00edticamente, desnacionalizada, conocida como\u00a0<em>peque\u00f1os rusos<\/em>, pero con una identidad diferenciada con respecto a Rusia. En esos mismos a\u00f1os, una parte de la intelectualidad ucraniana, encabezada por Dimitri Dontsov y el poeta Taras Sevchenko, inicia el proceso de construcci\u00f3n nacional.<\/p>\n<p>La diferencia entre ambos lados de la frontera vendr\u00e1 marcada en el futuro por la existencia de un r\u00e9gimen de libertades pol\u00edticas que se consolidar\u00e1 en el Imperio Austro-H\u00fangaro, lo que facilitar\u00e1 el desarrollo y arraigo del nacionalismo ruteno, frente al mantenimiento de la autocracia que dificultar\u00e1 seriamente su desarrollo en la parte rusa. Ante esa situaci\u00f3n, desde Galitzia, la intelectualidad rutena se atribuir\u00e1 la tarea de convertirse en una versi\u00f3n del Piamonte en tierras ucranianas, animando el proceso de identificaci\u00f3n y unificaci\u00f3n nacional.<\/p>\n<p>En esa tarea, contar\u00e1 con el apoyo incondicional de la\u00a0<em>Iglesia unida\u00a0<\/em>o<em>\u00a0uniata<\/em>, una estructura religiosa surgida en el siglo XVI, de obediencia cat\u00f3lica pero con una imagen y liturgia ortodoxa. Hist\u00f3ricamente, Rusia ha considerado esta actitud como una intromisi\u00f3n al considerar que los\u00a0<em>uniatas<\/em>\u00a0se comportan como servidores de agentes exteriores (Roma o Viena). De este modo, en Galitzia la poblaci\u00f3n rutena levant\u00f3 su propio proyecto nacional. La existencia de un sistema de libertades pol\u00edticas m\u00e1s abierto que en Rusia dio como resultado la aparici\u00f3n de una cultura pol\u00edtica que ten\u00eda pocos puntos en com\u00fan con la parte rusa. A\u00fan as\u00ed, se desarrollaron lazos entre ambas partes, sobre todo cuando el zarismo procedi\u00f3 a perseguir todo lo que pudiera identificarse con planteamientos nacionalistas ucranianos al inicio del siglo XX. La I Guerra Mundial y la Revoluci\u00f3n rusa permitieron la consolidaci\u00f3n del nacionalismo ucraniano en un vasto espacio que se extiende desde Galitzia hasta Kiev, junto al r\u00edo Dnieper.<\/p>\n<p><strong>\u00bfUna o dos Ucranias?<\/strong><\/p>\n<p>En realidad, esa Ucrania surge como una naci\u00f3n en construcci\u00f3n que no se puede identificar con ninguna entidad pol\u00edtica existente antes del siglo XX a pesar de la narrativa nacionalista que retrocede en la historia hasta la conversi\u00f3n de los eslavos al cristianismo en el siglo X y la fundaci\u00f3n de la Rus de Kiev, elemento primigenio del que se reclama tanto el nacionalismo ruso como el ucraniano.\u00a0 Lo cierto es que tras la desaparici\u00f3n de esta entidad estatal, la evoluci\u00f3n fue diferente en cada caso. Otros hechos hist\u00f3ricos, como la tradici\u00f3n \u00e9pica de los cosacos y su lucha contra los t\u00e1rtaros, son elementos ideol\u00f3gicos compartidos y disputados con la tradici\u00f3n rusa.<\/p>\n<p>Intentar homogeneizar el amplio territorio que se extiende desde los C\u00e1rpatos hasta el Mar Negro es una propuesta complicada, sobre todo si se tiene en cuenta las diversas experiencias hist\u00f3ricas vividas en cada zona, los ucranianos en las monta\u00f1as del oeste y los rusos en el norte, en torno a Moscovia. Los hechos vienen a demostrar que se produjo una doble colonizaci\u00f3n: los ucranianos, saliendo de las monta\u00f1as carp\u00e1ticas, avanzaron hacia el sureste mientras que los rusos lo hicieron en direcci\u00f3n sur, en busca de los mares c\u00e1lidos que aseguraran una salida viable a las rutas del comercio mar\u00edtimo. Este es el origen de un diferente poblamiento entre el este y el oeste del pa\u00eds, con Kiev en el centro y el r\u00edo Dnieper marcando, grosso modo, la frontera entre ambas \u00e1reas que se manifiesta, entre otras cosas, en la presencia de una escisi\u00f3n\u00a0 ling\u00fc\u00edstica entre el oeste ucrani\u00f3fono, hablado por dos tercios,\u00a0 y el este rus\u00f3fono, el tercio restante, aunque solo el 25%\u00a0 se identifican como rusos.<\/p>\n<p>Este elemento diferencial est\u00e1 en la base de la debilidad que sigue arrastrando el Estado ucraniano.\u00a0 Desde el inicio se habl\u00f3 de la existencia de dos \u00e1reas bien definidas y diferentes dentro de sus fronteras y se se\u00f1al\u00f3 el riesgo de fractura entre ambas en el supuesto de no encontrar un modelo adecuado de integraci\u00f3n\u00a0 y respeto a las peculiaridades de cada zona.\u00a0 Treinta a\u00f1os despu\u00e9s de alcanzar su independencia, este sigue siendo el verdadero reto\u00a0 pendiente de resoluci\u00f3n para que la entidad estatal pueda consolidarse en el \u00e1mbito internacional. Mientras no se produzca el reconocimiento de las diferencias internas y un respeto exquisito a las mismas, el riesgo de escisi\u00f3n pol\u00edtica ser\u00e1 un peligro real para el futuro del actual Estado ucraniano. Sin duda, eso pasa por su reorganizaci\u00f3n en forma federal, una propuesta que rechaza el nacionalismo ucraniano por temor a que dicha estructura sea el primer paso para el desmantelamiento del Estado.<\/p>\n<p>Por su parte, Rusia viene denunciando la situaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n de las zonas rus\u00f3fonas, instrumentalizando este asunto para mantener la presi\u00f3n sobre Ucrania. De este modo, ambas partes se retroalimentan. Ucrania busca desesperadamente apoyos exteriores para reforzar su independencia intentando alejarse de la tutela rusa, mientras que Rusia aspira a mantener un derecho de intervenci\u00f3n en los asuntos internos ucranianos alegando que lo hace en defensa de la poblaci\u00f3n de origen ruso y en defensa de su propia seguridad.<\/p>\n<p><strong>La religi\u00f3n, otra fractura\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Pero adem\u00e1s de la cuesti\u00f3n ling\u00fc\u00edstica existen otros elementos\u00a0 que contribuyen a marcar esa separaci\u00f3n de la que hablamos. El aspecto religioso juega aqu\u00ed un papel importante. El mundo ucraniano se identifica con el espacio ortodoxo. Sin embargo, la presencia durante centurias del reino polaco en la parte occidental de la actual Ucrania permiti\u00f3 que el catolicismo lograra implantarse en la zona, aunque fuera de un modo que podr\u00edamos denominar tramposo.<\/p>\n<p>Para poder acceder a los centros de decisi\u00f3n pol\u00edticos, la nobleza polaca plante\u00f3 como condici\u00f3n que el clero ortodoxo deb\u00eda unirse a Roma y abandonar su\u00a0 obediencia\u00a0 al Patriarcado de Mosc\u00fa. A finales del siglo XVI se procedi\u00f3 a la Uni\u00f3n de Brest por medio de la cual, los obispos ortodoxos de Galitzia juraban fidelidad al Papa de Roma. A cambio, y para evitar revueltas populares reclamando el mantenimiento de la ortodoxia, se permiti\u00f3 que la nueva iglesia siguiera realizando la liturgia religiosa seg\u00fan el rito ortodoxo.\u00a0 Dicho de otro modo, se manten\u00edan las formas pero cambiaba la fidelidad, que ahora se encontraba en Roma. Este acuerdo es el origen de la Iglesia Unida o Uniata, que es rechazada frontalmente por la jerarqu\u00eda ortodoxa acus\u00e1ndola de ser una infiltraci\u00f3n romana.\u00a0 Con el tiempo la Iglesia Uniata se convirti\u00f3 en una iglesia nacional que otorgaba una identidad propia al campesinado ruteno (cat\u00f3licos de rito oriental) frente a los terratenientes polacos (cat\u00f3licos de rito latino).<\/p>\n<p>Por si fuera poco, a lo largo del siglo XX fue desarroll\u00e1ndose la idea de una iglesia ucraniana autoc\u00e9fala. En el mundo ortodoxo un Estado se legitima cuando coinciden sus fronteras con una entidad religiosa que abarca sus mismos territorios. De este modo, a cada pa\u00eds le corresponde en el campo religioso un patriarcado propio. El territorio de la actual Ucrania estaba bajo la autoridad religiosa del patriarca de Mosc\u00fa pero, con el desarrollo de la revoluci\u00f3n desde 1917, fue cuajando la idea de separar a la iglesia ucraniana de la obediencia a Mosc\u00fa. Naci\u00f3 as\u00ed la Iglesia Ucraniana autoc\u00e9fala, con su propio Patriarca. Sin embargo, debido a que tras la revoluci\u00f3n de 1917 qued\u00f3 dentro del espacio sovi\u00e9tico,\u00a0 la autocefalia no pudo consolidarse aunque sigui\u00f3 existiendo, sobre todo entre la poblaci\u00f3n ucraniana de la di\u00e1spora americana. De este modo compiten en la actualidad dos iglesias que se reclaman de la ortodoxia\u00a0 pero se identifican con planteamientos pol\u00edticos muy diferentes.<\/p>\n<p><strong>La memoria dividida de la II Guerra Mundial<\/strong><\/p>\n<p>Los l\u00edderes nacionalistas ucranianos derrotados tras los acontecimientos de la I Guerra Mundial, tanto de la parte rusa, contrarios al comunismo, como de la parte austriaca que vieron c\u00f3mo Galitzia quedaba incorporada al nuevo estado polaco, se establecieron en Francia, Alemania, Polonia y Checoslovaquia, as\u00ed como entre la emigraci\u00f3n ucraniana en Estados Unidos y Canad\u00e1. Radicalizaron su posici\u00f3n anticomunista (agentes sovi\u00e9ticos mataron a varios dirigentes ucranianos, como Sim\u00f3n Petliura) y durante los a\u00f1os treinta\u00a0 fueron acerc\u00e1ndose a los planteamientos nazis.\u00a0 Cre\u00edan que la \u00fanica posibilidad de realizar el sue\u00f1o nacional pasaba por vincularse al proyecto revisionista hitleriano para modificar las fronteras de Versalles. Con el inicio de la II Guerra Mundial, del mismo modo que surgi\u00f3 una Croacia o una Eslovaquia independiente, exist\u00eda la posibilidad de que Alemania reconociera un estado ucraniano sat\u00e9lite de los nazis. Sin embargo, Hitler ten\u00eda otros planes y durante el transcurso del conflicto, los nacionalistas de la OUN (Organizaci\u00f3n de Nacionalistas Ucranianos) crearon el Ej\u00e9rcito Insurreccional Ucraniano (UPA) cuya actuaci\u00f3n sigue siendo muy controvertida en nuestros d\u00edas y es un elemento m\u00e1s de divisi\u00f3n en Ucrania.<\/p>\n<p>La OUN-UPA colabor\u00f3 en un inicio con los nazis frente a los sovi\u00e9ticos as\u00ed como en tareas relacionadas con el holocausto jud\u00edo. Al mismo tiempo impuso su propia agenda llevando a cabo una verdadera limpieza \u00e9tnica de poblaci\u00f3n polaca en la regi\u00f3n de Volinia. Ante el rechazo hitleriano fue desliz\u00e1ndose hacia el enfrentamiento con los nazis a partir de 1943. De este modo se produjo una carnicer\u00eda cruzada entre nazis, partisanos sovi\u00e9ticos, polacos, ucranianos y jud\u00edos con grav\u00edsimos cr\u00edmenes contra la humanidad. La UPA, que lleg\u00f3 a contar con cuarenta mil combatientes, continu\u00f3 su lucha contra los sovi\u00e9ticos en la parte occidental de Ucrania hasta los primeros a\u00f1os de la d\u00e9cada de los cincuenta. La memoria cruzada de aquellos salvajes acontecimientos divide todav\u00eda hoy a la sociedad ucraniana: en el oeste se considera que los combatientes de la UPA eran patriotas que tuvieron que desarrollar su combate en las peores circunstancias, lo que les convierte en h\u00e9roes solitarios, v\u00edctimas de la incomprensi\u00f3n internacional. Por su parte, la propaganda sovi\u00e9tica siempre present\u00f3 a los ucranianos como fascistas eliminando cualquier posibilidad de analizar cr\u00edticamente el proceso y las condiciones en que se produjo.<\/p>\n<p>El contacto de los destacamentos de la UPA con los obreros de las regiones mineras del este de Ucrania permiti\u00f3 conocer las inquietudes de una clase obrera que se manifestaba en contra del totalitarismo estalinista y, a la vez, reclamaba el mantenimiento de la propiedad colectiva de los medios de producci\u00f3n. Este hecho se reflej\u00f3 en un cambio de orientaci\u00f3n ideol\u00f3gica y la aparici\u00f3n de nuevas fracciones pol\u00edticas a partir del final de la Segunda Guerra Mundial, pero las duras condiciones de clandestinidad y el aislamiento acabaron con la resistencia sin que las nuevas ideas pudieran llegar a alcanzar un respaldo social significativo.<\/p>\n<p>Cuando se produjo la disoluci\u00f3n de la URSS se inici\u00f3 un controvertido debate sobre la memoria hist\u00f3rica que se mantiene vivo hasta hoy. Frente al\u00a0 patriotismo sovi\u00e9tico, se levanta la memoria de la lucha partisana anticomunista que intenta minimizar los puntos negros que supone su colaboraci\u00f3n con el nazismo y el holocausto jud\u00edo. El anticomunismo se nutre de hechos y experiencias hist\u00f3ricas pasadas, pero no cerradas. Si a esto a\u00f1adimos un fen\u00f3meno m\u00e1s reciente, la conversi\u00f3n en oligarcas de buena parte de los cuadros del Partido Comunista de la \u00e9poca sovi\u00e9tica, encontramos un terreno f\u00e9rtil para que una parte de la narrativa y de la simbolog\u00eda de la extrema derecha encuentre caldo de cultivo en las protestas de Maidan, elemento que ha sido utilizado como pretexto por Putin para lanzar el \u00f3rdago de la anexi\u00f3n de Crimea en 2014, as\u00ed como la descalificaci\u00f3n global del nuevo gobierno de Kiev, acusado de ser una banda de fascistas que se han hecho con el poder mediante un golpe de estado.<\/p>\n<p><strong>La revuelta de Maidan \u00bfIndignaci\u00f3n a la ucraniana?<\/strong><\/p>\n<p>La disoluci\u00f3n de la URSS no fue finalmente el resultado de una movilizaci\u00f3n desde abajo sino un acuerdo por arriba entre unas \u00e9lites pol\u00edticas que se vieron obligadas a adaptar el marco de gobierno ante unas presiones populares que empujaban hacia el cambio; pero las masas delegaron dejando el proceso en manos de los mismos que\u00a0 ven\u00edan ostentando el poder. Por otro lado, desde tiempo atr\u00e1s, esas \u00e9lites republicanas ven\u00edan profundizando su alejamiento del centro pol\u00edtico acompa\u00f1ado de una conversi\u00f3n a la econom\u00eda de mercado. El resultado fue que se produjo un cambio en las estructuras de gobierno, una modificaci\u00f3n de la pol\u00edtica econ\u00f3mica que acab\u00f3 privatizando todos los sectores p\u00fablicos y, lo m\u00e1s importante, perpetu\u00f3 en el gobierno a la vieja burocracia reconvertida al libre mercado. Las formas democr\u00e1ticas no pudieron asentarse porque en ning\u00fan momento tuvieron la posibilidad de consolidarse.<\/p>\n<p>Las pol\u00edticas autoritarias continuaron, ligeramente atenuadas, pero siempre a la sombra de un poder autocr\u00e1tico que pon\u00eda l\u00edmites muy claros a quienes cuestionaban su continuidad. De este modo, treinta a\u00f1os despu\u00e9s hemos visto c\u00f3mo se han consolidado reg\u00edmenes formalmente democr\u00e1ticos en los que se encarcela a los l\u00edderes opositores (Rusia), perpetuados en el poder por medio de fraudes electorales (Lukashenko en Bielorrusia), el establecimiento de dinast\u00edas familiares (Azerbay\u00e1n); sistemas de culto al l\u00edder que generan verg\u00fcenza ajena (Turkmenist\u00e1n), etc.<\/p>\n<p>A falta de cauces democr\u00e1ticos de participaci\u00f3n, cuando llega la posibilidad de un relevo en las c\u00fapulas, siempre se repite el mismo esquema. Al surgimiento de demandas democr\u00e1ticas le sigue una respuesta autoritaria, despu\u00e9s vienen las movilizaciones callejeras radicalizadas y finalmente ca\u00edda del gobierno para abrir paso a una nueva fase marcada, casi siempre, por la continuidad en las formas de gobernar. Son las llamadas revoluciones de los colores como las ocurridas en Georgia, Kirguist\u00e1n, Moldavia o la revuelta de Maidan en el caso ucraniano. De forma sistem\u00e1tica, la reacci\u00f3n de Rusia a cada uno de estos procesos ha sido siempre la misma. Denunciar la posible inestabilidad que pueda suponer el cambio y se\u00f1alar a las potencias imperialistas como responsables de esos acontecimientos, cumpli\u00e9ndose as\u00ed un plan predise\u00f1ado para cercar a Rusia.<\/p>\n<p>En Ucrania los acontecimientos de los a\u00f1os 2013 y 2014 se pueden considerar como una explosi\u00f3n de hast\u00edo de una poblaci\u00f3n agotada por los sacrificios impuestos, a\u00f1o tras a\u00f1o, para encajar las estructuras econ\u00f3micas del pa\u00eds con las pol\u00edticas econ\u00f3micas sugeridas por organismos capitalistas supranacionales como el Fondo Monetario (FMI). Aunque cronol\u00f3gicamente coincide con las revueltas de los indignados en otros contextos geopol\u00edticos (Primavera \u00e1rabe, toma de las plazas\u2026), en Ucrania la movilizaci\u00f3n se efect\u00faa en medio de una crisis pol\u00edtica y econ\u00f3mica y sin un movimiento social capaz de defender un programa claro de reivindicaciones democr\u00e1ticas.<\/p>\n<p>La crisis pol\u00edtica tiene su origen en los debates entre propuestas de los grupos olig\u00e1rquicos de cara a reforzar lazos con Mosc\u00fa o, por el contrario, buscar v\u00edas de integraci\u00f3n en Occidente. En el plano econ\u00f3mico, adem\u00e1s de los efectos de las medidas neoliberales habr\u00eda que a\u00f1adir los primeros pasos de Rusia de cara a doblegar las tentaciones ucranianas de autonomizarse de Mosc\u00fa, que se concretaban en cerrar la llave del gas como medida de presi\u00f3n principal.<\/p>\n<p>De esta crisis saldr\u00e1n los confusos acontecimientos que llevan a la dimisi\u00f3n del presidente Yanukovich y su huida hacia el este de Ucrania donde fue detenido por los suyos, mientras que en Kiev, el Parlamento eleg\u00eda un nuevo gobierno dirigido por el empresario oligarca Poroshenko.<\/p>\n<p>Esta crisis suscit\u00f3 honda preocupaci\u00f3n en Rusia que vio en la misma, una amenaza m\u00e1s cercana. De ah\u00ed que desde el inicio descalificara a los nuevos gobernantes bajo la acusaci\u00f3n de fascismo. Lo cierto es que tras la revuelta de Maidan vino un giro reaccionario a la derecha, con un auge de corrientes anticomunistas no muy diferentes a las existentes en Polonia, Hungr\u00eda o Chequ\u00eda. El relato anticomunista puede tener cierta comprensi\u00f3n a la luz de los acontecimientos ocurridos d\u00e9cadas atr\u00e1s pero no se justifica para la actualidad, ni se puede aceptar en la medida en que solo sirve para profundizar el foso entre las dos grandes comunidades que viven en Ucrania. A la inversa, la seguridad de Ucrania ser\u00e1 mayor si se regulan y se respetan escrupulosamente los derechos de las minor\u00edas. Mientras esto no ocurra, se est\u00e1n sentando las bases para los acontecimientos que vinieron despu\u00e9s.<\/p>\n<p><strong>Riesgo de yugoslavizaci\u00f3n de la crisis ucraniana<\/strong><\/p>\n<p>Hablar de riesgo de yugoslavizaci\u00f3n no es una expresi\u00f3n carente de sentido en el caso ucraniano. La presencia de una minor\u00eda nacional que tiene continuidad dentro de las fronteras de un Estado vecino se produjo en el caso de Serbia y permiti\u00f3 en su momento poner en marcha el discurso de la victimizaci\u00f3n y discriminaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n serbia, as\u00ed como\u00a0 su derecho a alcanzar un Estado unificado para el pueblo serbio. Para ello se utilizaron todos los medios posibles, desde el Memorandum de la Academia de las Ciencias hasta las movilizaciones y finalmente el conflicto. Las poblaciones serbias de Croacia y de Bosnia escucharon los llamamientos de unidad y los cantos de sirena procedentes del centro pol\u00edtico serbio y decidieron unirse a un movimiento de secesi\u00f3n que planteaba la necesidad de construir una Gran Serbia aunque para ello hubiera que destruir Bosnia y Croacia.<\/p>\n<p>Es evidente que los tiempos han cambiado treinta a\u00f1os despu\u00e9s y que no se puede hacer una comparaci\u00f3n\u00a0 lineal, ni por asomo, de los casos de Serbia y Ucrania. Sin embargo, existe un elemento com\u00fan a los mismos y es el hecho de que un estado llama a sus connacionales, del otro lado de la frontera a la insurrecci\u00f3n patri\u00f3tica. La revuelta en las regiones del este con las rep\u00fablicas de Donets y Lugansk tiene un claro aroma que remite a la las rep\u00fablicas serbias de Bosnia y la Krajina en Croacia.<\/p>\n<p>Otro asunto es la anexi\u00f3n de Crimea, ocurrida en la primavera del a\u00f1o 2014, que se produjo tras una intervenci\u00f3n militar rusa que se justificaba en la necesidad de defensa de los derechos de la poblaci\u00f3n rusa en medio de la revuelta de Maidan y el intento de abolir la Ley de lenguas cooficiales. Este despliegue, facilit\u00f3 que las autoridades prorrusas de Crimea proclamaran la rep\u00fablica como estado independiente y solicitaran su incorporaci\u00f3n a la Federaci\u00f3n Rusa que se consum\u00f3 en un corto per\u00edodo de tiempo. Putin declar\u00f3 que la anexi\u00f3n fue leg\u00edtima desde el punto de vista ruso justific\u00e1ndose en la confusi\u00f3n del golpe de estado en Kiev y las protestas del Maidan.\u00a0 Su popularidad en Rusia subi\u00f3 como la espuma.<\/p>\n<p>El hecho de que se haya consumado la anexi\u00f3n de Crimea a Rusia y no se aplique la misma f\u00f3rmula para las rep\u00fablicas del Domb\u00e1s hace pensar que los planes de Rusia pasan, de momento, por mantener la presi\u00f3n desde el interior de Ucrania, forzando a negociar acuerdos parciales que permitan modificar la actual estructura administrativa ucraniana. Los mismos motivos que justifican la anexi\u00f3n de Crimea se podr\u00edan aplicar al Domb\u00e1s. Mantenerlo abierto, como un frente capaz de amenazar la integridad ucraniana es la carta que puede jugar Rusia, estirando el conflicto tanto como sea necesario hasta obtener las cesiones que espera de Ucrania.<\/p>\n<p>Rusia juega as\u00ed con dos opciones, por un lado la carta irredentista, llamando a las poblaciones rus\u00f3fonas a unirse a la madre patria (Crimea) y por otro, la permanencia del conflicto hasta que se reconozcan los derechos culturales y pol\u00edticos para quienes siguen en territorio formalmente ucraniano, aunque en la pr\u00e1ctica se mantenga fuera del control de Kiev.<\/p>\n<p><strong>Diciembre 2021. La crisis rampante<\/strong><\/p>\n<p>Dentro del proceso de hibernaci\u00f3n y calentamiento del conflicto, el pasado julio de 2020 se firm\u00f3 un acuerdo para restablecer el alto el fuego en la zona de combates en la regi\u00f3n del Domb\u00e1s. Se trataba de dar una oportunidad al cumplimiento de los acuerdos de Minsk firmados a lo largo del 2014 y 2015, cuando se iniciaron los enfrentamientos.<\/p>\n<p>Para avanzar en la b\u00fasqueda de soluciones, adem\u00e1s del alto el fuego, se introdujeron una serie de aspectos complementarios que deber\u00edan de permitir avanzar hacia una estabilizaci\u00f3n de la situaci\u00f3n antes de llegar a la fase de resoluci\u00f3n. Entre las medidas previstas estaban el establecimiento de puntos de control entre ambas zonas, facilitar por ellos el libre tr\u00e1nsito de civiles, negociar una ley que reconozca el status especial de la regi\u00f3n del Domb\u00e1s, una amnist\u00eda mutua, abrir un proceso de descentralizaci\u00f3n administrativa y la creaci\u00f3n de una zona econ\u00f3mica especial en la regi\u00f3n para facilitar su reconstrucci\u00f3n.<\/p>\n<p>Para el mes de diciembre, Ucrania alega que el rumbo de las conversaciones puede llevar a aspectos que comprometen\u00a0 la soberan\u00eda ucraniana, bloqueando el proceso negociador lo que causa irritaci\u00f3n en Rusia. A partir de este momento, comienzan a difundirse noticias referidas a la preparaci\u00f3n de maniobras militares, concentraci\u00f3n de tropas en \u00e1reas cercanas a la frontera entre Rusia y Ucrania coincidiendo con declaraciones de V. Putin y S. Lavrov en las que se sube el tono con rapidez. Lo que al comienzo se se\u00f1ala como inaceptable, el acercamiento de Ucrania a la Alianza Atl\u00e1ntica, pronto se convierte en una l\u00ednea roja que amenaza la seguridad de Rusia y que, por lo tanto, puede tener consecuencias militares. El presidente ucraniano Zelensky habla de intimidaci\u00f3n y del derecho de su pa\u00eds a buscar ayuda para garantizar la defensa de la integridad territorial ucraniana. En los primeros d\u00edas del mes de enero se llega a una situaci\u00f3n de tensi\u00f3n que recuerda algunos momentos de crisis de la \u00e9poca de la Guerra Fr\u00eda.<\/p>\n<p>En el bloque occidental, las amenazas verbales se inician en Washington con declaraciones de Joe Biden que contribuyen de manera decisiva a elevar la tensi\u00f3n. Los tambores de guerra del este comienzan a escucharse en Occidente, sobre todo a partir del momento en el que el Secretario General de la OTAN, Stoltenberg, habla de movilizar a la tropa e iniciar un despliegue que afecta a los estados ribere\u00f1os del mar Negro. El peligro de confrontaci\u00f3n comienza a hacer evidente.<\/p>\n<p>El papel de la OTAN en esta escalada es un elemento clave. Formada como alianza militar en los a\u00f1os\u00a0 de la Guerra Fr\u00eda, su papel como gendarme mundial ha ido escalando puestos. Con el final de la pol\u00edtica de bloques se disolvi\u00f3 no solo el Pacto de Varsovia, liderado por la URSS, sino que desaparecieron todas las alianzas regionales anticomunistas tejidas por los Estados Unidos (SEATO en Asia, ANZUS en el Pac\u00edfico, CENTO en Oriente Medio) excepto la OTAN que, lejos de limitar sus actividades, increment\u00f3 su esfera de actuaci\u00f3n, llegando hasta Afganist\u00e1n. La OTAN ha intervenido en todos los conflictos graves surgidos en el periodo posterior a 1991 y ha incorporado a buena parte de los sat\u00e9lites de la antigua URSS. En la crisis actual, la posibilidad de una incorporaci\u00f3n a la OTAN de Ucrania est\u00e1 funcionando como el detonante de la crisis. Una posible desescalada del conflicto podr\u00eda pasar por el compromiso de Ucrania de no incorporarse a la Alianza. Ese paso solo podr\u00eda ser factible en la situaci\u00f3n actual con garant\u00edas previas de Rusia comprometi\u00e9ndose a respetar la integridad territorial de Ucrania, hecho que parece complicado, al menos en lo que se refiere a Crimea, cuya anexi\u00f3n ha sido formalmente realizada hace tiempo.<\/p>\n<p>En medio de esta escalada, la Uni\u00f3n Europea aparece como un actor pol\u00edtico desorientado en los primeros d\u00edas. Incapaz de contradecir al frente formado por los Estados Unidos y el flamante Reino Unido del Brexit que se alinea de inmediato con las posiciones americanas.\u00a0 La adopci\u00f3n de una pol\u00edtica com\u00fan frente a la crisis es compleja, teniendo en cuenta las tendencias dominantes en el este (Polonia o estados b\u00e1lticos) siempre temerosos de que Rusia pueda agitar la zona en un intento por recuperar su influencia entre las antiguas rep\u00fablicas sovi\u00e9ticas. Alemania, en plena transici\u00f3n post.Merkel\u00a0 permanece pasiva y silenciosa. Su dependencia del abastecimiento del gas ruso es un buen argumento para ello. Ser\u00e1 Macron quien, tras conversaci\u00f3n telef\u00f3nica con Putin, comience a buscar un espacio propio hablando de distensi\u00f3n y diplomacia ante la crisis.<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito dom\u00e9stico, el PSOE reaccion\u00f3 con inusitada rapidez sum\u00e1ndose a las declaraciones belicistas por boca de la ministra Margarita Robles quien, con prontitud orden\u00f3 la movilizaci\u00f3n de parte de la flota para desplegarse en el Mar Negro. Esta vocaci\u00f3n atlantista gener\u00f3 un conato de crisis en el gobierno de coalici\u00f3n al salir la parte de Podemos con una posici\u00f3n diferente, se\u00f1alando la existencia de un peligro real de conflicto en el continente, volviendo a recuperar la vieja consigna de No a la guerra.<\/p>\n<p>A mitad de enero, la OTAN y los Estados Unidos respondieron por escrito a las quejas y peticiones rusas. La respuesta, como era previsible, fue negativa para las aspiraciones rusas. En medio de noticias alarmistas referidas a la inminencia de una invasi\u00f3n de Ucrania, la diplomacia rusa anunci\u00f3 su disposici\u00f3n a estudiar la respuesta y valorar posibles opciones ante un escenario que sigue calificando de provocaci\u00f3n y por el que no quiere transigir. Existe coincidencia en se\u00f1alar que tras esta respuesta se abre un espacio de tiempo limitado que puede ser clave para desactivar la crisis.<\/p>\n<p>Las espadas est\u00e1n en alto y en cualquier momento pueden ocurrir acontecimientos indeseables. El papel de la sociedad civil ser\u00e1 fundamental si esta crisis no encuentra espacios de distensi\u00f3n. Las movilizaciones por la paz y contrarias a la escalada ser\u00e1n un elemento clave con objetivos centrados en evitar la actuaci\u00f3n de la OTAN, garantizar la integridad del estado ucraniano a cambio del respeto a los derechos de las minor\u00edas que habitan en su interior.<\/p>\n<p><strong>Nota:<\/strong><\/p>\n<p>[1] Rutenia la tierra habitada por los rutenos (eslavos orientales) ha experimentado\u00a0 numerosos cambios a lo largo de la historia. De hecho incluso hoy hay pueblo ruteno en diferentes Estados. En lo que se refiere a Ucrania, hoy\u00a0 se habla de rutenos en referencia a los ucranianos de la parte occidental del pa\u00eds. Hay amplia informaci\u00f3n en\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Rutenia\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Rutenia<\/a>, con las relativas reservas que puede tomarse sobre las informaciones de Wikipedia (NdR)<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tino Brugos (Viento Sur, 8-2-22) &nbsp; Cuando en diciembre de 1991 se produjo la disoluci\u00f3n de la URSS, las movilizaciones de car\u00e1cter nacional eran las hegem\u00f3nicas en las diferentes Rep\u00fablicas que compon\u00edan la Uni\u00f3n. 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