{"id":50324,"date":"2022-04-30T11:06:08","date_gmt":"2022-04-30T15:06:08","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.com\/inicio\/?p=50324"},"modified":"2022-04-30T11:06:08","modified_gmt":"2022-04-30T15:06:08","slug":"ofensiva-antisindical-y-expoliacion-laboral-en-ee-uu-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2022\/04\/30\/ofensiva-antisindical-y-expoliacion-laboral-en-ee-uu-i\/","title":{"rendered":"Ofensiva antisindical y expoliaci\u00f3n laboral en EE.UU. (I)"},"content":{"rendered":"<div class=\"entradilla\">\n<p>Fernando M. Garc\u00eda Bielsa (Rebelion, 30-4-22)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El movimiento sindical en Estados Unidos est\u00e1 bajo asedio, y lo ha estado con dureza en los \u00faltimos 50 a\u00f1os. No obstante, hay varios hechos recientes que muestran su vitalidad.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"cols\">\n<p>Durante dos siglos el sistema capitalista de una naci\u00f3n poderosa y en expansi\u00f3n ha dirigido buena parte de sus empe\u00f1os a dividir a los trabajadores, abaratar la fuerza de trabajo y destruir a los sindicatos, el uso com\u00fan de rompehuelgas, reprimir a sangre y fuego sus m\u00e1s combativas agrupaciones, cooptar y corromper muchas de sus esferas dirigentes y del sindicalismo amarrillo, y lograr incluso que una parte de ellos apoyaran las pol\u00edticas imperiales.<br \/>\nPor otro lado, el movimiento sindical raramente es considerado hoy como una voz de avanzada o como un aliado consistente de los movimientos sociales progresistas.<\/p>\n<p>ESTADO ACTUAL GENERAL<\/p>\n<p>El movimiento sindical en Estados Unidos est\u00e1 bajo asedio, y as\u00ed lo ha estado con particular dureza en los \u00faltimos 50 a\u00f1os. No obstante y ante m\u00faltiples obst\u00e1culos y desventajas, hay varios desarrollos y hechos recientes que muestran su vitalidad. Asimismo, el apoyo p\u00fablico a los sindicatos aument\u00f3 a un punto alto del 68 por ciento el a\u00f1o pasado, lo cual parad\u00f3jicamente coincide con que la tasa real de afiliaci\u00f3n a los sindicatos ha continuado su descenso de setenta a\u00f1os.<br \/>\nUnos 165 millones de personas componen la fuerza laboral de ese pa\u00eds de m\u00e1s de 330 millones de habitantes. Casi dos tercios de ellos tienen alg\u00fan grado de ense\u00f1anza superior b\u00e1sica.. Del total de trabajadores estadounidenses solo algo m\u00e1s del 10% integra las filas sindicales, o sea, unos 16,3 millones de trabajadores<br \/>\nPertenecen a un sinn\u00famero de organizaciones sindicales, muchas de base local o regional. Entre las distintas formas de organizaci\u00f3n est\u00e1n los sindicatos gremiales o por oficios, y los llamados sindicatos o uniones industriales o ramales. Varias decenas tienen alcance a los largo del pa\u00eds. El Departamento de Trabajo identifica 30 que todav\u00eda tienen 100,000 miembros o m\u00e1s. Se destacan los sindicatos de la miner\u00eda, del acero, de la industria del autom\u00f3vil, los portuarios, de los trabajadores de las comunicaciones, la hermandad de camioneros y conexos, de la industria de maquinaria y aeroespacial; los trabajadores de la salud, los de empleados p\u00fablicos, la asociaci\u00f3n nacional de educadores, etc.,<br \/>\nMientras que la patronal tiene la ventaja de tratar por separado dentro de una misma empresa con diversos gremios de oficios, por el contrario los sindicatos industriales muchas veces participan en negociaciones de contratos que abarcan m\u00faltiples empleadores dentro de una rama de la econom\u00eda o sector laboral.<br \/>\nY en conjunto, alrededor de dos tercios de los trabajadores de entre 18 a 64 a\u00f1os de edad y cubiertos por un contrato sindical son mujeres y\/o personas de color. O sea, el 42 por ciento son mujeres y m\u00e1s de un tercio son trabajadores negros, hispanos, asi\u00e1ticos u otros no blancos.<br \/>\nLas divisiones raciales profundas que afectan el pa\u00eds se manifiestan en el seno del movimiento obrero. Los trabajadores en Estados Unidos siempre han estado agrupados y estratificados seg\u00fan la raza, el origen \u00e9tnico y el g\u00e9nero, con los sectores no blancos ocupando los niveles inferiores de esa estructura jer\u00e1rquica.<br \/>\nA finales de los a\u00f1os 70 los salarios de la clase obrera se desvincularon de la producci\u00f3n y se estancaron. Se estima que m\u00e1s de $47 millones de millones de d\u00f3lares de los salarios de la clase media y trabajadora se han extra\u00eddo del 90% inferior de los asalariados y se han redistribuido desde entonces al 1% de los estratos sociales de mayores ingresos.<br \/>\nDurante la pandemia, los accionistas de 22 de las principales empresas estadounidenses se enriquecieron en $1,5 millones de millones de d\u00f3lares, mientras que los trabajadores de esas empresas recibieron menos del 2 % de ese beneficio.<br \/>\nUnos 53 millones de trabajadores de entre 18 y 64 a\u00f1os son considerados como de bajos salarios. Casi la mitad de ellos se agrupan o corresponden con diez ocupaciones, tales como comercio al detalle, cocineros y preparaci\u00f3n de alimentos, personal de limpieza y trabajadores de la construcci\u00f3n. M\u00e1s de la mitad de todos los nuevos puestos de trabajo creados son en empleos de servicios con bajos sueldos.<br \/>\nPor otra parte, seg\u00fan las estad\u00edsticas oficiales unos 6 millones se encontraban desempleados en febrero 2022. Son estad\u00edsticas que bastante esconden la realidad. Se consideran en esa condici\u00f3n solo aquellos quienes han estado activamente buscando trabajo durante las anteriores cuatro semanas. O sea, las cifras de desempleo generalmente reflejan tres o cuatro veces menos del n\u00famero real de desocupados.<br \/>\nEl panorama de presenta m\u00e1s dram\u00e1tico cuando junto a lo anterior consideramos que hay millones de personas que trabajan a tiempo parcial pero desear\u00edan contar con trabajos a tiempo completo, as\u00ed como el hecho conocido de que la mayor\u00eda de los nuevos empleos que se crean pagan bajos salarios.<br \/>\nEl seguro de desempleo de los Estados Unidos normalmente es una protecci\u00f3n d\u00e9bil contra la adversidad: muchos trabajadores no est\u00e1n cubiertos. Para una mayor\u00eda la p\u00e9rdida del empleo ocasiona tambi\u00e9n perder el derecho al seguro de salud.<br \/>\nEstados Unidos es la \u00fanica naci\u00f3n industrial avanzada que no tiene leyes nacionales que garanticen la licencia de maternidad paga. Tambi\u00e9n es la \u00fanica econom\u00eda avanzada que no garantiza a los trabajadores vacaciones, pagadas o no, y el \u00fanico pa\u00eds altamente desarrollado (aparte de Corea del Sur) que no garantiza d\u00edas de enfermedad pagados.<br \/>\nA mediados de los a\u00f1os 50 los sindicatos eran relativamente poderosos y los salarios aumentaban a la par con la econom\u00eda. Pero previo al comienzo del decenio de 1970 se hab\u00eda producido el fin del consenso de posguerra en las relaciones obrero-patronales, y adem\u00e1s se impon\u00edan con fuerza la globalizaci\u00f3n y las pol\u00edticas neoliberales. Se acelera la disminuci\u00f3n de la membres\u00eda sindical: de un 35% hace 60 a\u00f1os a un 10% en la actualidad; y a un mero 6% en sindicatos del sector privado. Menos del 1% de los trabajadores agr\u00edcolas pertenecen a alg\u00fan sindicato.<br \/>\nDesde la perspectiva de buena parte de la \u00e9lite capitalista, nuevas circunstancias econ\u00f3micas y la afectaci\u00f3n de sus tasas de ganancias exig\u00edan reajustes en los niveles de vida y acciones para limitar a\u00fan m\u00e1s el poder del movimiento obrero organizado.<br \/>\nLos cambios en la econom\u00eda \u2013 tales como la creciente competencia global, la movilidad y recolocaci\u00f3n geogr\u00e1fica del capital, los cambios tecnol\u00f3gicos y la financiarizaci\u00f3n, la transici\u00f3n de la econom\u00eda manufacturera a una econom\u00eda de servicios y el aumento de la contrata de trabajadores temporales y contingentes -, han desempe\u00f1ado un importante papel en debilitar el movimiento obrero, reducir en m\u00e1s de un tercio en la membres\u00eda sindical y han dado pie a tremendas desigualdades en el pa\u00eds.<br \/>\nNumerosos estudios han encontrado que una causa importante de esa creciente desigualdad de ingresos en Estados Unidos es el declive de los sindicatos. La \u00fanica vez durante el siglo pasado en que la desigualdad de ingresos se redujo sustancialmente fue entre 1940 y 1970, cuando los sindicatos contaban con mayor poder y prominencia.<br \/>\nPor lo antes dicho y en lo que indicaremos en lo adelante se explica en parte el deterioro que ha sufrido el movimiento obrero organizado en ese pa\u00eds.<br \/>\nContra el movimiento obrero y los trabajadores pesa el fardo de todo un entramado de m\u00e1s de cinco d\u00e9cadas de pol\u00edticas neoliberales y antisindicales: restricciones de la intermediaci\u00f3n sindical y en general de las organizaciones obreras; legalizaci\u00f3n de trabajos precarizados y descenso de los salarios p\u00fablicos; marginaci\u00f3n del mecanismo keynesiano de indexaci\u00f3n de salarios ligado a la productividad; creciente sustituci\u00f3n de la productividad por la competitividad (como medidor de la efectividad de la dominaci\u00f3n y explotaci\u00f3n capitalistas en los procesos productivos).<br \/>\nAsimismo, en los \u00faltimos decenios se manifiestan o se agudizan varios factores y obst\u00e1culos para la organizaci\u00f3n de los trabajadores, as\u00ed como medidas para reducir derechos adquiridos en d\u00e9cadas anteriores. Entre otros nos referimos a:<\/p>\n<ul>\n<li>La desaparici\u00f3n de empleos por el traslado masivo de empresas y puestos de trabajo al exterior y debido al r\u00e1pido avance de los procesos de automatizaci\u00f3n; reducci\u00f3n de la afiliaci\u00f3n sindical y el correspondiente debilitamiento del poder de negociaci\u00f3n colectiva y para defender a nivel pol\u00edtico sus derechos; la prevalencia de d\u00e9biles u hostiles leyes laborales, mientras que las agencias encargadas de hacer cumplir la legislaci\u00f3n laboral se muestran incompetentes o ven recortados los recursos que se le asignan.<\/li>\n<li>Barreras de diverso tipo para la formaci\u00f3n o el accionar de los sindicatos, exclusi\u00f3n de acceso y hostilidad hacia los organizadores en muchos centros laborales; divisiones al seno del movimiento, una parte del cual todav\u00eda se organiza por gremios y por oficios \u2013lo que fragmenta o impide la negociaci\u00f3n colectiva-; donde no pocas dirigencias son cooptadas o se adscriben al concepto de identidad de intereses obrero-patronales.<\/li>\n<li>Asignaci\u00f3n de escasos recursos para nuevos esfuerzos organizativos por parte de muchos sindicatos; en contraste con los grandes recursos que las patronales dedican para influir en la pol\u00edtica, sobre el Congreso y las legislaturas estaduales,<\/li>\n<li>Repetidos dict\u00e1menes pro empresariales de la Corte Suprema y en todo el sistema judicial, incluyendo darles el derecho a la patronal de evadir el arbitraje en cortes cuando se violan derechos laborales en sus empresas, etc\u00e9tera.<br \/>\nLa ejecuci\u00f3n de pol\u00edticas neoliberales se hizo m\u00e1s evidente a partir de las administraciones de Nixon y Carter. Reagan recogi\u00f3 la copia dem\u00f3crata de la agenda neoliberal y le sac\u00f3 provecho, reemplazando la ret\u00f3rica del capitalismo con rostro humano por la verborrea arrogante y farisaica del individualismo acentuado, seg\u00fan la cual son la codicia y el inter\u00e9s propio los valores que hay que alimentar. El presidente Clinton acrecent\u00f3 las pol\u00edticas econ\u00f3micas neoliberales de los a\u00f1os de Reagan. Tampoco los presidentes Bush, Obama ni Trump se alejaron un \u00e1pice de las pol\u00edticas neoliberales y anti obreras acostumbradas.<br \/>\nAsimismo, ha habido una disminuci\u00f3n de los dispositivos de regulaci\u00f3n laboral social recogidos en los estatutos del trabajo o desregulaci\u00f3n social de los mercados laborales, que corre pareja a la flexibilizaci\u00f3n de las labores productivas.<br \/>\nLa ley que rige la organizaci\u00f3n colectiva y la negociaci\u00f3n entre los trabajadores tiene poco que ofrecer hoy d\u00eda a quienes pretende proteger. Por varias razones, la ley actual ofrece pocas esperanzas de revertir la tendencia.<br \/>\nNo obstante, seg\u00fan la Oficina de Estad\u00edsticas Laborales de los EE.UU., los estadounidenses que pertenecen a sindicatos en ese pa\u00eds ganan en promedio un 17 % m\u00e1s que sus colegas no sindicalizados, con una mediana de $1144 en ganancias semanales, en comparaci\u00f3n con los $958 de los no sindicalizados. Tampoco son solo los salarios. Los sindicatos ofrecen aprendizaje y capacitaci\u00f3n continua, una carrera sin deudas, una pensi\u00f3n, cierta seguridad en el lugar de trabajo y otras protecciones.<br \/>\nPor lo tanto, no sorprende que el inter\u00e9s por los sindicatos aumenta y la aprobaci\u00f3n de los mismos sea la m\u00e1s alta desde 1965. Algunos legisladores han presentado proyectos de ley para empoderar a los trabajadores.<br \/>\nY, sin embargo, a pesar de este hecho, los estadounidenses no se est\u00e1n inscribiendo para unirse a los sindicatos a un ritmo apreciable. Todo lo contrario: menos estadounidenses que nunca pertenecen a sindicatos, Muchos en Estados Unidos los han considerado una instituci\u00f3n moribunda.<br \/>\nEl porcentaje de trabajadores estadounidenses que tienen lo que podr\u00eda llamarse un trabajo seguro, que trabajan al menos 30 horas a la semana y ganan $40,000 al a\u00f1o con beneficios de salud y un horario predecible, es menos de uno de cada tres, y para personas sin t\u00edtulo universitario es s\u00f3lo uno de cada cinco.<br \/>\nLos ingresos hora promedio, luego de ajustados con la inflaci\u00f3n, se han mantenido est\u00e1ticos, mientras que el costo de la vida ha aumentado por sobre el crecimiento nominal de los salarios.<br \/>\nUn efecto en la reducci\u00f3n de los niveles salariales es producido por el considerable arribo de inmigrantes y mano de obra barata, la alta afluencia de mujeres al mercado de trabajo, las debilidades del movimiento sindical y otras causas.<br \/>\nLa econom\u00eda generalmente se ha bifurcado en un mercado laboral que tiene trabajos relativamente mejor pagados y seguros en lo que llamar\u00edamos industrias del conocimiento, que han tendido a experimentar expansi\u00f3n y crecimiento salarial, etc., y trabajos generalmente menos seguros en industrias en contracci\u00f3n o estancadas, donde es considerable el n\u00famero de personas sin estudios de educaci\u00f3n superior.<\/li>\n<li>\nMUCHOS REVESES LUEGO DE UNA RICA HISTORIA DE LUCHAS OBRERAS.<br \/>\nEstados Unidos ha sido testigo de una muy temprana y copiosa historia de luchas de los obreros estadounidenses en condiciones muy adversas, miles de acciones combativas, sobre todo en el siglo XIX y primeras d\u00e9cadas del XX, o las llevadas a cabo posteriormente en condiciones del macartismo, de la guerra fr\u00eda y de la globalizaci\u00f3n neoliberal, buena parte de las cuales no han sido reportadas por los medios de prensa.<br \/>\nLa primera huelga que se registr\u00f3 en los EE. UU. tuvo lugar en 1768 cuando los jornaleros sastres protestaron por la reducci\u00f3n de su salario. Veintis\u00e9is a\u00f1os m\u00e1s tarde, en 1794, se form\u00f3 The Federal Society of Journeymen Cordwainers, lo que marc\u00f3 el comienzo de una labor sostenida de organizaci\u00f3n sindical entre los trabajadores estadounidenses.<br \/>\nAun en la actualidad con un sindicalismo mermado, cada mes miles o decenas de miles van a la huelga sin que sea relejado en los medios.<br \/>\nLas reivindicaciones obtenidas y los avances logrados han sido significativos, como muchos han sido los reveses. No existe un record completo de los congresos, huelgas, motines, acciones de todo tipo, organizadas o espontaneas, violentas y no violentas que tuvieron lugar a lo largo del siglo XIX, en la medida que el pa\u00eds cre\u00eda, y las ciudades deven\u00edan sobrepobladas y complejas, con malas condiciones de trabajo, condiciones de vida intolerables, con la econom\u00eda en manos de banqueros, de especuladores, casatenientes, mercaderes, respaldados por jueces y militares.<br \/>\nIncluso, en determinadas encrucijadas se protagonizaron verdaderas batallas campales, como en el caso de los mineros y otros que, para defender sus reivindicaciones, han debido enfrentar, con armas e instrumentos de trabajo, a la guardia nacional y a todo el poder del Estado, no pocas veces pagando con sus vidas, cuando desde Washington enviaban tropas federales para controlar a los huelguistas, etc.<br \/>\nEs cierto que esas luchas, muy combativas en ciertas etapas, y el grado de conciencia obrera se han mantenido fundamentalmente en el plano de las demandas econ\u00f3micas y no han redundado en la conformaci\u00f3n de un partido obrero, s\u00e9ase laborista o socialdem\u00f3crata de base obrera, ni el surgimiento propiamente de una conciencia pol\u00edtica de clase. Las razones de eso son muy complejas.<br \/>\nSu desarrollo se hab\u00eda visto retrasado o desviado a ra\u00edz de distintas condiciones coyunturales, la existencia de fronteras internas abiertas en constante desplazamiento y con nuevas oportunidades, el continuo arribo de inmigrantes de distintos pa\u00edses, fragmentados por oficios y por las distintas lenguas que hablaban; vulnerables a su falta de status legal; y cuando ha existido la hegemon\u00eda internacional del capital estadounidense.<br \/>\nEn la medida que el pa\u00eds se industrializaba la explotaci\u00f3n de sucesivas oleadas de inmigrantes devino un factor crucial. Esas masas trabajadoras se formaron en un ambiente de vulnerabilidad y si acaso se organizaban lo hac\u00edan separadamente, en gremios, no solo por oficios, sino seg\u00fan sus idiomas o nacionalidades.<br \/>\nParad\u00f3jicamente, el pa\u00eds deven\u00eda marcado por la xenofobia, el temor al extranjero y las amenazas del pensamiento radical considerado de matriz europea, todo lo cual ha sido explotado con astucia por la clase burguesa. Esos temores eran alentados por la pluralidad \u00e9tnica, la competencia entre distintos grupos de inmigrantes, la pol\u00edtica patronal del divide y vencer\u00e1s, y una profunda y casi obsesiva necesidad de los inmigrantes reci\u00e9n llegados de dar pruebas de su \u201camericanismo\u201d. En palabras de Howard Parson: \u201cen el grado en que los norteamericanos no se han sentido seguros de su identidad nacional ellos han sido xenof\u00f3bicos\u201d.<br \/>\nRepetidamente esas luchas se vieron afectadas por recelos y enfrentamientos entre trabajadores protestantes contra cat\u00f3licos, entre \u201cnativistas\u201d contra inmigrantes, etc. Nuevas y nuevas divisiones \u00e9tnicas y raciales socavaban la unificaci\u00f3n embrionaria de los trabajadores industriales sobre todo en el este del pa\u00eds. Por desgracia las esperanzas que incluso los cl\u00e1sicos del marxismo tuvieron de una transformaci\u00f3n pol\u00edtica cualitativa de la lucha de clases en Estados Unidos quedaron siempre frustradas.<br \/>\nDesde mediados del siglo XIX y aun antes y durante muchos decenios las agrupaciones obreras siempre fueron blanco de la actividad represiva, de leyes que pr\u00e1cticamente impiden el trabajo sindical organizativo y de un sistema judicial venal y pro corporativo. Ese es el pa\u00eds de las grandes huelgas del 1\u00ba de mayo de 1886 a lo largo del pa\u00eds y de los choques violentos subsiguientes y muertes en la plaza Haymarket de Chicago, de los que se deriv\u00f3 el juicio y ejecuci\u00f3n de varios de los ocho m\u00e1rtires condenados. Es el pa\u00eds que electrocut\u00f3 en 1927 a los obreros anarquistas de Boston, Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti, despu\u00e9s de siete a\u00f1os de prisi\u00f3n y una campa\u00f1a mundial en su defensa.<br \/>\nLos \u00e9xitos organizativos en la d\u00e9cada del \u00b430 y la movilizaci\u00f3n en tiempo de guerra fortalecieron temporalmente la posici\u00f3n de los trabajadores, pero en 1947, a instancias del empresariado el Congreso aprob\u00f3 la Ley Taft-Hartley, que estableci\u00f3 barreras para la formaci\u00f3n de sindicatos, expandi\u00f3 las prorrogativas de los patronos y permiti\u00f3 a los estados de la Uni\u00f3n poner en vigencia provisiones de \u201cderecho al trabajo\u201d que excluyen la presencia sindical de los centros laborales.<br \/>\nEl movimiento laboral en su conjunto est\u00e1 afectado, adem\u00e1s, sobre todo en los \u00faltimos setenta y cinco, por la existencia de una extensa aristocracia obrera, altos grados de corrupci\u00f3n en algunas dirigencias sindicales y con una filosof\u00eda de colaboraci\u00f3n plena obrero-patronal que, en muchos casos, deviene en sindicalismo amarillo. La mayor\u00eda de los sindicatos son enormemente vulnerables a la presi\u00f3n de los pol\u00edticos.<br \/>\nAl mismo tiempo, las d\u00e9cadas de 1950 y 1960 estuvieron marcadas por la complacencia entre muchos l\u00edderes y miembros sindicales. A cambio de garant\u00edas de disciplina industrial y estabilidad, muchos sindicatos ganaron aumentos salariales sustanciales con ajustes por costo de vida, pensiones y generosos beneficios de salud. Dispuestos a conformarse con un sistema de negociaci\u00f3n privado y despolitizado.<br \/>\nEl sistema bipartidista capitalista estadounidense tambi\u00e9n ha manipulado a las mil maravillas a las masas obreras y acentuado los cismas culturales existentes en su seno.<br \/>\nVarias de las aristas principales que hist\u00f3ricamente han causado divisi\u00f3n en el movimiento obrero son consecuencia asimismo de esa pluralidad de formas de organizarse, de las cuales se derivan debilidades para defender derechos o lograr buenos contratos colectivos, diversas actitudes respecto a emprender o no el trabajo para organizar a los no afiliados, la inclusi\u00f3n o no los trabajadores temporales o de las minor\u00edas no blancas y, en general, hacia la solidaridad inter sindical.<br \/>\nEn el marco del auge econ\u00f3mico de la post guerra los temas laborales hab\u00edan sido institucionalizados, en parte sobre la base de la colaboraci\u00f3n sindical durante el esfuerzo b\u00e9lico, la fusi\u00f3n en 1955 del CIO (Congreso de Organizaciones Industriales) con la AFL (Federaci\u00f3n Americana del Trabajo), y la depuraci\u00f3n McCartista de los comunistas.<br \/>\nTodo ello, junto a un sofisticado aparato de represi\u00f3n, cooptaci\u00f3n de dirigentes y divisi\u00f3n en sus filas dieron al traste con la mayor parte del movimiento sindical independiente y progresista, que acab\u00f3 siendo marginado por el extendido concepto de la identidad de intereses entre el trabajo y el capital.<br \/>\nSe impon\u00eda mayoritariamente lo que algunos denominan sindicalismo empresarial, as\u00ed como una perspectiva corporativista, como base ideol\u00f3gica y funcional de una estrategia de compromiso de clase con el empresariado mediante la cual los sindicatos prove\u00edan paz social a cambio de una porci\u00f3n del \u2018pastel econ\u00f3mico\u2019.<br \/>\nEn ese contexto fue que el movimiento obrero organizado cedi\u00f3 el control de sus fondos de pensiones que son administrados por entidades privadas, lo que es un hecho revelador de la naturaleza, la gravitaci\u00f3n y el dominio que ejerce el sector financiero. Muchos de esos fondos de pensiones y aquellos donde se administran los ahorros de millones de trabajadores tanto del sector privado como p\u00fablico \u2013 una inmensa cifra de dinero \u2013 han terminado siendo invertidos en su casi totalidad en acciones de las corporaciones capitalistas, y son una fuente clave del capital financiero y de las operaciones en la bolsa de valores..<\/li>\n<li>\nComo ya mencionamos, la ofensiva patronal y conservadora contra el movimiento obrero, principalmente a partir de los a\u00f1os 80 del pasado siglo, la globalizaci\u00f3n, la deslocalizaci\u00f3n de los puestos de trabajo, la automatizaci\u00f3n y un complejo de factores han llevado a la situaci\u00f3n actual donde menos del 10% de los trabajadores est\u00e1n organizados en sindicatos. Pero aun as\u00ed se abren horizontes y hoy d\u00eda est\u00e1n produciendo desarrollos interesantes.<br \/>\n[Primera parte]<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fernando M. Garc\u00eda Bielsa (Rebelion, 30-4-22) &nbsp; El movimiento sindical en Estados Unidos est\u00e1 bajo asedio, y lo ha estado con dureza en los \u00faltimos 50 a\u00f1os. No obstante, hay varios hechos recientes que muestran su vitalidad. Durante dos siglos el sistema capitalista de una naci\u00f3n poderosa y en expansi\u00f3n ha dirigido buena parte de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":50325,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14,12],"tags":[],"class_list":["post-50324","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacionales","category-politica-3"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50324"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=50324"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50324\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":50326,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50324\/revisions\/50326"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/50325"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=50324"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=50324"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=50324"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}