{"id":51449,"date":"2022-09-29T09:30:40","date_gmt":"2022-09-29T13:30:40","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.com\/inicio\/?p=51449"},"modified":"2022-09-29T14:32:32","modified_gmt":"2022-09-29T18:32:32","slug":"el-triunfo-de-lula-mas-alla-de-las-encuestas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2022\/09\/29\/el-triunfo-de-lula-mas-alla-de-las-encuestas\/","title":{"rendered":"El triunfo de Lula, m\u00e1s all\u00e1 de las encuestas"},"content":{"rendered":"<p>Pablo Gentili (Pagina 12, 29-9-22)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aunque las encuestas electorales muestran una\u00a0<b><\/b><a href=\"https:\/\/www.pagina12.com.ar\/485745-brasil-crecen-las-chances-de-lula-de-ganar-en-primera-vuelta\"><b>amplia ventaja de Lula sobre Bolsonaro<\/b>\u00a0en la elecci\u00f3n del pr\u00f3ximo<b>\u00a02 de octubre<\/b><\/a><b><\/b>, se especula que lo que beneficiar\u00e1 al candidato de izquierda para vencer en la primera vuelta ser\u00e1 el porcentaje de personas que votar\u00e1n en blanco o anular\u00e1n su voto. Si se repitiera la tendencia de las elecciones presidenciales anteriores, con 48% de la preferencia electoral,\u00a0<b>Lula podr\u00eda superar el 50% de los votos v\u00e1lidos<\/b>,<b>\u00a0transform\u00e1ndose por tercera vez en el presidente de Brasil.<\/b> Se sostiene adem\u00e1s que, en la v\u00edspera de una elecci\u00f3n que agudiza d\u00eda tras d\u00eda su polarizaci\u00f3n, la preferencia por el \u201cvoto \u00fatil\u201d, especialmente en la base electoral de Ciro Gomes, podr\u00e1 permitirle alcanzar el porcentaje que a\u00fan le faltar\u00eda para vencer de forma inmediata.<\/p>\n<p>Ambos argumentos son consistentes y explican, en parte, lo que parece ser\u00a0<b>el inexorable triunfo del Partido de los Trabajadores<\/b>\u00a0este domingo. Sin embargo, hay razones para suponer que Bolsonaro ser\u00e1 derrotado por un margen a\u00fan mayor de votos que las encuestas no han conseguido medir de manera precisa.<\/p>\n<p>El proceso ignominioso que permiti\u00f3 primero el golpe a<b>\u00a0Dilma Rousseff<\/b>\u00a0y luego\u00a0<b>la prisi\u00f3n de Lula por 580 d\u00edas<\/b>, produjo un cambio estructural en la sociedad brasile\u00f1a. Entre 2016 y 2018 se consolid\u00f3 la hegemon\u00eda m\u00e1s brutal y plena de una\u00a0<b>derecha radical, autoritaria, corrupta y violenta<\/b>\u00a0que, heredera de la dictadura militar, hab\u00eda persistido y sobrevivido casi siempre en los m\u00e1rgenes del sistema pol\u00edtico.<\/p>\n<p>La propia candidatura de Bolsonaro, en la anterior elecci\u00f3n presidencial, hizo suponer a algunos que dicho car\u00e1cter marginal beneficiar\u00eda a una izquierda que hab\u00eda demostrado su moderaci\u00f3n discursiva y una arrolladora capacidad de gesti\u00f3n durante los 14 a\u00f1os de gobiernos petistas.\u00a0<b>El odio, el racismo, la xenofobia, el machismo<\/b>\u00a0y los desvar\u00edos discursivos\u00a0<b>de un excapit\u00e1n\u00a0<\/b>que hab\u00eda abandonado prematuramente el ej\u00e9rcito no precisamente por ser el m\u00e1s listo de la tropa, parec\u00edan funcionar mucho m\u00e1s como una barrera de contenci\u00f3n que como una amenaza electoral para la izquierda. Esto permitir\u00eda recuperar el poder frente a la fragmentaci\u00f3n de una decadente derecha hist\u00f3rica amparada, como siempre, en el poder econ\u00f3mico y medi\u00e1tico.<\/p>\n<p>Pero el c\u00e1lculo fall\u00f3.<\/p>\n<p><b>Bolsonaro<\/b>\u00a0sepult\u00f3 de forma arrasadora a las fuerzas tradicionales de la derecha brasile\u00f1a y consigui\u00f3 un apoyo popular inesperado. Lo que sigui\u00f3 est\u00e1 a la vista:\u00a0<b>la destrucci\u00f3n acelerada de las instituciones democr\u00e1ticas<\/b>; el saqueo y la privatizaci\u00f3n de los bienes p\u00fablicos; la corrupci\u00f3n y el enriquecimiento de sus dirigentes, en primer lugar, de la familia del propio presidente; la exacerbaci\u00f3n de la violencia pol\u00edtica, del racismo y de las violencias machistas;\u00a0<b>la impunidad<\/b>\u00a0y la colonizaci\u00f3n total del aparato estatal por parte de miles de funcionarios p\u00fablicos pertenecientes a las\u00a0<b>fuerzas armadas\u00a0<\/b>y a las iglesias evang\u00e9licas. (Hoy, se estima que el gobierno Bolsonaro posee m\u00e1s de 6.500 militares en cargos de direcci\u00f3n, gesti\u00f3n o asesoramiento. El n\u00famero de\u00a0<b>evang\u00e9licos<\/b>, aunque m\u00e1s impreciso, es de varios miles de funcionarios. Las fuerzas armadas y las iglesias neopentecostales controlan gran parte de los ministerios y las principales empresas estatales).<\/p>\n<p>Aunque la lecci\u00f3n ya fue aprendida, no est\u00e1 dem\u00e1s reiterarla: las personas y las organizaciones progresistas deben aprender que cuanto peor, peor; y que la ingenier\u00eda electoral basada en la especulaci\u00f3n de que unos monstruos marginales y violentos, sin otro programa que la propagaci\u00f3n del odio y el miedo, nunca llegar\u00e1n al poder, suele ser la antesala de un abismo autoritario que sumerge a la democracia en la m\u00e1s temible oscuridad.<\/p>\n<p>En t\u00e9rmino electorales, este proceso doloroso y cruento expone dos evidencias, una negativa y otra quiz\u00e1s positiva, en la perspectiva de la actual contienda presidencial.<\/p>\n<p>En 2018, Jair Bolsonaro obtuvo 55% de los votos, o sea, el apoyo de casi 58 millones de personas. Buena parte de estos votantes fueron consolid\u00e1ndose como una base electoral s\u00f3lida que, bajo el lema de que el excapit\u00e1n \u201ces un mito\u201d, est\u00e1n convencidos de que el autoritarismo y la violencia son el mejor ant\u00eddoto para que la pol\u00edtica deje de ser dominada por las \u00e9lites de izquierda o de derecha que gobernaron el pa\u00eds desde el fin de la dictadura militar hace ya casi 40 a\u00f1os. Bolsonaro es visto as\u00ed como la \u00fanica garant\u00eda para volver a un pasado glorioso, que permitir\u00e1 defender a Brasil del comunismo y del antipatriotismo indolente de los poderes econ\u00f3micos y medi\u00e1ticos tradicionales. No deja de producir espanto que, despu\u00e9s de cuatro a\u00f1os de descalabro y desprecio por la vida humana,\u00a0<b>despu\u00e9s de una pandemia que dej\u00f3 m\u00e1s de 600 mil muertos\u00a0<\/b>que el gobierno hizo nada para evitar, de una econom\u00eda arrasada y de un proceso de\u00a0<b>profundizaci\u00f3n del hambre<\/b>, la pobreza extrema, la desigualdad y el desamparo de las clases populares, m\u00e1s de 35 millones de brasile\u00f1os y brasile\u00f1as sigan pensando que Bolsonaro es no solo la mejor, sino la \u00fanica opci\u00f3n que ilumina su horizonte de felicidad colectiva.<\/p>\n<p>Entre tanto, m\u00e1s de 20 millones de personas, que quiz\u00e1s desprecian cualquier opci\u00f3n pol\u00edtica de izquierda, muchas de ellas hartas de la pol\u00edtica misma, votaron hace cuatro a\u00f1os por Bolsonaro como un castigo al PT, al tiempo en que consideraban que ninguna otra opci\u00f3n electoral pod\u00eda propinarles a sus dirigentes la paliza que merec\u00edan frente al aluvi\u00f3n de denuncias de corrupci\u00f3n que los involucraban. Bolsonaro gan\u00f3 gracias a un voto de derecha radical que tend\u00eda a consolidarse y de un apoyo popular muy significativo que se amparaba en\u00a0<b>la cobertura impoluta de la Operaci\u00f3n Lava Jato<\/b>\u00a0y del protagonismo que hab\u00eda ganado el juez Moro y el equipo de fiscales que, en su condici\u00f3n de salvadores de la patria, hab\u00edan sacado a Brasil de las tinieblas.<\/p>\n<p>Es imposible saber hoy cu\u00e1ntas de estas personas se han visto desilusionadas con las evidencias de manipulaci\u00f3n, prevaricato y corrupci\u00f3n de una banda de jueces y fiscales facinerosos que us\u00f3 la justicia como mecanismo de enriquecimiento personal y para llegar al poder despreciando el estado de derecho democr\u00e1tico. Como sea, lo sabremos el domingo.<\/p>\n<p><b>El denominado \u201cvoto verg\u00fcenza\u201d<\/b>, cuya presencia ya ha sido alertada por diversos analistas, es la expresi\u00f3n fenom\u00e9nica de un colectivo seguramente inmenso de personas que jam\u00e1s estar\u00e1 dispuesta a reconocer que Lula ser\u00e1 ahora, por primera vez, su candidato, despu\u00e9s de haber defendido durante m\u00e1s de 20 a\u00f1os que era la expresi\u00f3n misma del demonio. No estando dispuestos a beber por segunda vez el veneno del odio, aunque no por eso abrevando en el amor electoral hacia el l\u00edder del PT, millones de votos \u201cavergonzados\u201d beneficiar\u00e1n a Lula en esta elecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por otro lado, una de las transformaciones m\u00e1s dram\u00e1ticas de la sociedad brasile\u00f1a actual es que el bolsonarismo se ha constituido como una fuerza pol\u00edtica con gran apoyo popular y una en\u00e9rgica presencia p\u00fablica.<\/p>\n<p>La calle, que en el pasado pertenec\u00eda a la izquierda, que era ocupada por sus luchas y movilizaciones de masas, hoy ha sido colonizada por la derecha radical, que hace de ella el escenario expresivo y perform\u00e1tico de sus protestas y de su rabia colectiva.<\/p>\n<p>Otra lecci\u00f3n que el progresismo no puede olvidar jam\u00e1s: en pol\u00edtica no hay espacios vac\u00edos, y cuando las fuerzas democr\u00e1ticas abandonan los territorios, estos son colonizados por una derecha que busca con inteligencia sus mejores portavoces en los mercaderes de la fe, en organizaciones pol\u00edticas delictivas, en fuerzas de choque y en milicias que prometen seguridad y contenci\u00f3n, en medios de comunicaci\u00f3n que se benefician del desamparo, del miedo y de la inseguridad de la gente. Cuando los movimientos populares se vac\u00edan de dirigentes, cuando los partidos de izquierda se desvanecen en una burocracia inepta sin militancia ni conducci\u00f3n, cuando la necesidad de gobernar para la gente hace que los funcionarios carezcan de tiempo o de voluntad para estar cerca de la gente, la derecha aprovecha la oportunidad y destruye, en muy poco tiempo, una capilaridad organizativa, de reconocimiento y solidaridad que costaron d\u00e9cadas y muchas vidas para ser construidas.<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, la derecha radical, con sus discursos de odio y violencia, ocup\u00f3 la calle y la hizo propia, amenazando y poniendo en riesgo la vida de quien se atreviera a cuestionar su propiedad sobre ella.<\/p>\n<p>No es f\u00e1cil ser dem\u00f3crata, progresista o una persona de izquierda hoy en Brasil. Y no porque Bolsonaro no haya brindado motivos para fortalecer las convicciones democr\u00e1ticas de cualquier ciudadano o ciudadana, sino porque quienes lo expresan p\u00fablicamente puede ser humillados, molidos a patadas o asesinados brutalmente en el bar de la esquina de su casa.\u00a0<b>La derecha<\/b>\u00a0no\u00a0<b>ocupa la calle<\/b>\u00a0para transformarla en el escenario propicio para la divulgaci\u00f3n de sus ideas o propuestas pol\u00edticas. La ocupa<b>\u00a0para ejercer la pedagog\u00eda del miedo<\/b>, para segregar, silenciar y aniquilar a quienes piensan diferente. La ocupa para hacer del discurso del odio la gasolina que combustiona su modelo de sociedad, su horizonte de futuro.<\/p>\n<p>No sabemos cu\u00e1ntas personas, muchas de las cuales han votado en el pasado a dirigentes como Lula o Dilma, hoy tienen temor de decir que volver\u00e1n a hacerlo. Sin embargo, no cabe duda de que, ante el riesgo a exponerse<b>, el \u201cvoto del silencio\u201d<\/b>\u00a0(no solo el de la \u201cverg\u00fcenza\u201d) ser\u00e1 muy expresivo en esta elecci\u00f3n. Lo sabremos el domingo.<\/p>\n<p>Este domingo 2 de octubre, el d\u00eda en que Lula volver\u00e1 a ser presidente de Brasil, iniciando un proceso que ser\u00e1 interpelado por enormes desaf\u00edos democr\u00e1ticos. Desaf\u00edos que el nuevo gobierno del PT, como ya lo hizo en el pasado, transformar\u00e1 en inmensas realizaciones que volver\u00e1n a mostrar que el \u00fanico sentido de la pol\u00edtica democr\u00e1tica debe ser siempre mejorar la vida de la gente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pablo Gentili (Pagina 12, 29-9-22) &nbsp; Aunque las encuestas electorales muestran una\u00a0amplia ventaja de Lula sobre Bolsonaro\u00a0en la elecci\u00f3n del pr\u00f3ximo\u00a02 de octubre, se especula que lo que beneficiar\u00e1 al candidato de izquierda para vencer en la primera vuelta ser\u00e1 el porcentaje de personas que votar\u00e1n en blanco o anular\u00e1n su voto. 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