{"id":51937,"date":"2022-11-14T12:06:14","date_gmt":"2022-11-14T16:06:14","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.com\/inicio\/?p=51937"},"modified":"2022-11-14T12:06:14","modified_gmt":"2022-11-14T16:06:14","slug":"la-ultraderecha-latinoamericana-no-se-acaba-con-la-salida-de-bolsonaro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2022\/11\/14\/la-ultraderecha-latinoamericana-no-se-acaba-con-la-salida-de-bolsonaro\/","title":{"rendered":"La ultraderecha latinoamericana no se acaba con la salida de Bolsonaro"},"content":{"rendered":"<p>Sonia Correa\/Juan Elman (Sin Permiso, 11-11-22)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El ascenso de Jair Bolsonaro al poder en 2018 fue fugaz y rotundo, y tom\u00f3 por sorpresa a observadores locales e internacionales.<\/p>\n<p>Un exmilitar de bajo rango y por entonces diputado era conocido por sus\u00a0<a href=\"https:\/\/www.bbc.com\/mundo\/noticias-america-latina-44924075\">declaraciones mis\u00f3ginas y homof\u00f3bicas<\/a>, pero no ostentaba mayor capital pol\u00edtico. Su ascenso fue facilitado por din\u00e1micas que llevaron a una vertiginosa oposici\u00f3n hacia el gobernante e izquierdista Partido de los Trabajadores (PT), que comenz\u00f3 con\u00a0<a href=\"https:\/\/www.theguardian.com\/world\/2013\/jun\/21\/brazil-police-crowds-rio-protest\">movilizaciones masivas<\/a>\u00a0en 2013, motivadas por demandas de mejores servicios p\u00fablicos mientras el gobierno realizaba masivas inversiones en megaeventos deportivos, la Copa Mundial de F\u00fatbol de 2014 y los Juegos Ol\u00edmpicos de 2016.<\/p>\n<p>La entonces presidenta Dilma Rousseff, del PT, gan\u00f3 por la m\u00ednima un segundo mandato en 2014. Pero el hartazgo pol\u00edtico sigui\u00f3 creciendo, sobre todo por efectos de la recesi\u00f3n econ\u00f3mica y de los esc\u00e1ndalos de corrupci\u00f3n que golpearon al PT durante la\u00a0<a href=\"https:\/\/www.opendemocracy.net\/es\/democraciaabierta-es\/vazajato-en-brasil-sergio-moro-pe%C3%B3n-pol%C3%ADtico-de-la-ultraderecha\/\">Operaci\u00f3n Lava Jato<\/a>, una serie de investigaciones judiciales que llevaron a la c\u00e1rcel a decenas de pol\u00edticos y empresarios y desprestigiaron al sistema pol\u00edtico \u2013 demonizando al PT.<\/p>\n<p>Muy r\u00e1pidamente, las movilizaciones giraron hacia la derecha, motorizadas por el Lava Jato, y finalmente desembocaron en el juicio pol\u00edtico de Rousseff, en 2016, y en la condena y prisi\u00f3n del expresidente y l\u00edder del PT, Luiz In\u00e1cio Lula da Silva, en 2018.<\/p>\n<p>Con Lula preso, Bolsonaro instal\u00f3 su pol\u00edtica digital, forjando una relaci\u00f3n directa con el electorado e hizo amplio uso de las\u00a0<em>fake news<\/em>\u00a0en su contienda contra el candidato del PT, Fernando Haddad. Atac\u00f3 la \u2018ideolog\u00eda de g\u00e9nero\u2019 como la otra cara del \u201ccomunismo\u201d (convertido en sin\u00f3nimo de petismo), creando un chivo expiatorio para malestares difusos frente a la corrupci\u00f3n, p\u00e1nicos sexuales e inseguridad p\u00fablica.<\/p>\n<p>Colocado como el salvador de Brasil, Bolsonaro atrajo a un electorado multiclasista y heterog\u00e9neo, como mostr\u00f3 una\u00a0<a href=\"https:\/\/drive.google.com\/file\/d\/1uZoE5GLFyV1bWD0x-G_GRFnDIcRtqF5N\/view\">pesquisa de la antrop\u00f3loga Isabela Kalil<\/a>. Pero\u00a0<a href=\"https:\/\/observatoriodademocracia.org.br\/2019\/04\/09\/os-grupos-de-interesse-no-governo-bolsonaro\/\">\u00e9l ya era el candidato preferido<\/a>\u00a0de la industria de armamentos, de sectores del agronegocio y del mercado financiero, as\u00ed como de militares de alto rango. Y contaba con sus bases electorales en R\u00edo de Janeiro, formadas por polic\u00edas, militares de bajo rango y\u00a0<a href=\"https:\/\/apublica.org\/2020\/05\/milicianos-invadem-area-ambiental-e-formam-mafia-da-areia-no-rio-de-janeiro\/\">milicias<\/a>\u00a0(bandas de polic\u00edas retirados y activos que se lucran con extorsiones y venta ilegal de servicios b\u00e1sicos como electricidad, gas, agua o internet) conectadas con otras partes del pa\u00eds. En sus posiciones \u2018morales\u2019 en asuntos como derechos sexuales y matrimonio igualitario resonaban las visiones del ultracatolicismo y del fundamentalismo evang\u00e9lico.<\/p>\n<p>La elecci\u00f3n de Bolsonaro en 2018 tambi\u00e9n cont\u00f3 con el auxilio de la centroderecha tradicional, que tuvo un desempe\u00f1o mediocre. El hecho de que Geraldo Alckmin, el candidato de centroderecha que hab\u00eda conseguido apenas 5% de los votos en 2018, fuera este a\u00f1o el compa\u00f1ero de f\u00f3rmula de Lula, es la prueba de que esa erosi\u00f3n de la derecha tradicional contin\u00faa. El mes pasado, los candidatos de centro volvieron a quedarse con menos de 5% de los votos, pese a contar con apoyo de las elites econ\u00f3micas, renuentes a respaldar a Lula \u2013 quien en definitiva derrot\u00f3 a Bolsonaro y gan\u00f3 las presidenciales.<\/p>\n<p><strong>La herencia de Bolsonaro<\/strong><\/p>\n<p>A medida que la centroderecha colapsaba en Brasil y en la regi\u00f3n, la ultraderecha se expand\u00eda y ganaba fuerza,\u00a0<a href=\"https:\/\/cenital.com\/donde-esta-la-centroderecha\/\">como ilustran el desempe\u00f1o electoral de Bolsonaro y las elecciones de 2021 en Chile<\/a>.<\/p>\n<p>Hab\u00edan pasado cuatro d\u00e9cadas desde la ca\u00edda de las dictaduras militares en Am\u00e9rica del Sur, cuando Bolsonaro lleg\u00f3 al poder en Brasil. Elegido con un partido d\u00e9bil y sin mucha estructura detr\u00e1s, consigui\u00f3 controlar el poder en base a las gangas t\u00edpicas del sistema pol\u00edtico brasile\u00f1o, principalmente gracias a un acuerdo con un grupo de partidos en el Congreso que\u00a0<a href=\"https:\/\/piaui.folha.uol.com.br\/eleicoes-2022\/centrao-colhe-os-votos-do-orcamento-secreto\">otorgan gobernabilidad a cambio de caja y cargos<\/a>, conocido como \u201cCentr\u00e3o\u201d. Con eso aceit\u00f3 una\u00a0<a href=\"https:\/\/www.theguardian.com\/world\/2022\/oct\/27\/bolsonaros-campaign-relies-on-secret-budget-payoffs-to-win-brazils-election\">masiva maquinaria electoral<\/a>\u00a0que contribuy\u00f3 a que tuviera casi 60 millones de votos en la segunda vuelta, luego de una gesti\u00f3n econ\u00f3mica mediocre y una desastrosa respuesta a la COVID-19, cuyo saldo super\u00f3 los 700.000 muertos.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos cuatro a\u00f1os, Bolsonaro llev\u00f3 la ideolog\u00eda de la ultraderecha al estado, conduciendo el repudio sistem\u00e1tico de la perspectiva de g\u00e9nero en las pol\u00edticas p\u00fablicas y atacando el derecho al aborto y a los derechos de los pueblos ind\u00edgenas. Indujo y sostuvo la furia de sus bases pol\u00edticas, y canaliz\u00f3 recursos a grupos religiosos, financiando pol\u00e9micos\u00a0<a href=\"https:\/\/www.bbc.com\/portuguese\/brasil-61184132\">proyectos de rehabilitaci\u00f3n<\/a>\u00a0de usuarios de drogas y utilizando dinero p\u00fablico para pagar\u00a0<a href=\"https:\/\/apublica.org\/2020\/06\/governo-gastou-r-30-milhoes-em-radios-e-tvs-de-pastores-que-apoiam-bolsonaro\/\">propaganda oficial en medios de comunicaci\u00f3n<\/a>\u00a0evang\u00e9licos.<\/p>\n<p>Deja a la ultraderecha m\u00e1s fuerte en el Congreso (su Partido Liberal ostenta ahora la bancada m\u00e1s grande en Diputados y el Senado) y con control de gobernaciones clave, y una base pol\u00edtica m\u00e1s organizada y mejor distribuida geogr\u00e1fica y socialmente. Una porci\u00f3n importante del electorado de derecha tradicional ha convergido y se homogeneizado con el n\u00facleo duro del bolsonarismo,\u00a0<a href=\"https:\/\/apublica.org\/podcast\/2022\/11\/podcast-pauta-publica\/o-golpismo-no-meio-do-caminho-com-camila-rocha\/\">explica<\/a>\u00a0la investigadora Camila Rocha, del Centro Brasileiro de An\u00e1lise e Planejamento.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, \u201cen las elecciones de 2022 hubo se\u00f1ales de que el bolsonarismo, como Frankenstein, se va despegando de su creador y\u00a0<a href=\"https:\/\/www1.folha.uol.com.br\/mercado\/2022\/11\/manifestantes-atacam-prf-com-tiros-e-pedras-em-bloqueio-antidemocratico-veja-video.shtml?pwgt=lbpsriato4yr2zbraejnk45jjf9gfcxd6c3i2f78zifhb6de&amp;utm_source=whatsapp&amp;utm_medium=social&amp;utm_campaign=compwagift\">ganando mayor violencia<\/a>\u201d, dijo a openDemocracy Isabela Kalil. \u201cAs\u00ed lo muestran las diferentes manifestaciones y cortes de carreteras luego de la segunda vuelta presidencial del 30 de octubre que, en algunos casos, han contado con financiamiento de empresarios locales\u201d, agreg\u00f3.<\/p>\n<p><strong>Brasil, nodo de la ultraderecha transnacional<\/strong><\/p>\n<p>El giro a la ultraderecha en Brasil debe ser analizado a la luz de din\u00e1micas espec\u00edficamente nacionales. Pero debe tambi\u00e9n leerse como la manifestaci\u00f3n brasile\u00f1a del resurgimiento pol\u00edtico de la ultraderecha, que est\u00e1 en curso en Europa y las Am\u00e9ricas desde principios de la d\u00e9cada de 2010, pero cuya genealog\u00eda nos lleva mucho m\u00e1s atr\u00e1s en el tiempo. El ataque al concepto de g\u00e9nero que\u00a0<a href=\"https:\/\/chicagounbound.uchicago.edu\/journal_articles\/9669\/\">tuvo lugar<\/a>\u00a0en v\u00edsperas de la Conferencia Mundial de la ONU sobre la mujer en 1995 es descrito, por ejemplo, como el\u00a0<a href=\"https:\/\/sxpolitics.org\/GPAL\/uploads\/ebook-2018-17122018.pdf\">momento inaugural de la actual pol\u00edtica antig\u00e9nero<\/a>, cuyos efectos en Brasil son inequ\u00edvocos.<\/p>\n<p>Desde los a\u00f1os 70, empezando por Europa y Estados Unidos, esta reorganizaci\u00f3n ideol\u00f3gica fue dispersa y gradual, pero continua. En su curso, el ultraconservadurismo secular y religioso abandon\u00f3 posiciones est\u00e1ticas de defensa del orden pol\u00edtico existente, para invertir en \u2018movilizaciones metapol\u00edticas\u2019, es decir, desvinculadas de instituciones estatales o partidos pol\u00edticos. Esta \"<a href=\"https:\/\/piaui.folha.uol.com.br\/materia\/a-revolta-conservadora\/\">revoluci\u00f3n conservadora<\/a>\", para usar el lenguaje del fil\u00f3sofo brasile\u00f1o Marcos Nobre, es interpretada por varias y varios analistas como el<a href=\"https:\/\/theconversation.com\/the-long-game-of-the-european-new-right-75078\">\u00a0giro gramsciano de la derecha<\/a>, una estrategia de movilizaci\u00f3n para promover cambios culturales y de ese modo asegurar la hegemon\u00eda pol\u00edtica, siguiendo la teor\u00eda del fil\u00f3sofo comunista italiano Antonio Gramsci.<\/p>\n<p>A partir de 2018 Bolsonaro y su hijo Eduardo establecieron s\u00f3lidos vinculos con la ultraderecha estadounidense \u2013 como muestra un reciente\u00a0<a href=\"https:\/\/www.opendemocracy.net\/es\/5050-es\/brasil-jair-bolsonaro-eeuu-ultraderecha-donald-trump-steve-bannon-eduardo\/\">art\u00edculo de openDemocracy<\/a>\u00a0\u2013 en especial con el estratega del expresidente Donald Trump, Steve Bannon, y la Conservative Political Action Conference (CPAC).<\/p>\n<p>En los \u00faltimos cuatro a\u00f1os, Brasil se ha convertido en un nodo articulador de estas tramas y en parada obligatoria para las figuras de la ultraderecha mundial. Bolsonaro se va del poder, pero ese tejido de conexiones seguir\u00e1 activo.<\/p>\n<p><strong>Una alerta regional<\/strong><\/p>\n<p>No sin raz\u00f3n, el triunfo de Lula en la segunda vuelta presidencial brasile\u00f1a fue recibido con j\u00fabilo por las fuerzas progresistas de la regi\u00f3n. Implic\u00f3 un esfuerzo re\u00f1ido contra la pol\u00edtica digital de la ultraderecha y su flamante m\u00e1quina electoral. En sus \u00faltimos momentos tuvo que afrontar formas variadas de\u00a0<a href=\"https:\/\/www.americaeconomia.com\/politica-sociedad\/segunda-vuelta-brasil-2658486434\">coerci\u00f3n electoral<\/a>, ejemplificada en la\u00a0<a href=\"https:\/\/g1.globo.com\/ms\/mato-grosso-do-sul\/eleicoes\/2022\/noticia\/2022\/10\/26\/em-denuncia-ao-mpt-funcionarios-acusam-patrao-de-obrigar-voto-em-bolsonaro-e-ameaca-com-demissoes.ghtml\">ola de denuncias<\/a>\u00a0sobre empresarios presionando a sus empleados para que votaran a Bolsonaro.<\/p>\n<p>En cierta forma, las elecciones en Brasil marcan la consolidaci\u00f3n del nuevo ciclo pol\u00edtico progresista latinoamericano. La izquierda conquist\u00f3 seis de las \u00faltimas ocho elecciones presidenciales y, por primera vez, gobernar\u00e1 las cinco principales econom\u00edas de Am\u00e9rica Latina (Argentina, Brasil, Chile, Colombia y M\u00e9xico).<\/p>\n<p>Pero Lula se integrar\u00e1 a un concierto que presenta signos de crisis y muchos retos. A diferencia de lo ocurrido a inicios de los a\u00f1os 2000, estos gobiernos progresistas encuentran mayores limitaciones pol\u00edticas y econ\u00f3micas para plasmar sus agendas. El clima de malestar y hartazgo se ha profundizado en los \u00faltimos a\u00f1os, ante un cuadro sociopol\u00edtico desalentador. Aun cuando en Brasil, el aprecio por la democracia fue, en 2022,\u00a0<a href=\"https:\/\/g1.globo.com\/politica\/eleicoes\/2022\/pesquisa-eleitoral\/noticia\/2022\/10\/20\/datafolha-democracia-tem-apoio-recorde-de-79percent-dos-eleitores.ghtml\">el m\u00e1s alto en mucho tiempo,<\/a>\u00a0encuestas como el\u00a0<a href=\"https:\/\/www.latinobarometro.org\/lat.jsp?Idioma=0&amp;Idioma=0\">Latinobar\u00f3metro<\/a>\u00a0registran un creciente desapego de las ciudadan\u00edas hacia las instituciones democr\u00e1ticas y un marcado rechazo a las dirigencias pol\u00edticas. Con la pandemia, la regi\u00f3n\u00a0<a href=\"https:\/\/www.cepal.org\/es\/comunicados\/pandemia-provoca-aumento-niveles-pobreza-sin-precedentes-ultimas-decadas-impacta\">retrocedi\u00f3 20 a\u00f1os en materia de desarrollo social<\/a>, revirtiendo una parte central de los logros de los gobiernos de la primera d\u00e9cada de este siglo, especialmente en reducci\u00f3n de la pobreza. Las clases medias, por su parte, sufren cada vez m\u00e1s la precariedad de la vida mientras demandan mejores servicios p\u00fablicos.<\/p>\n<p>En tal escenario, la resiliencia electoral de Bolsonaro y la consolidaci\u00f3n del movimiento que hizo surgir son un dato relevante. La experiencia brasile\u00f1a fue seguida de cerca por referentes de extrema derecha en la regi\u00f3n, como Javier Milei en Argentina y Jos\u00e9 Antonio Kast en Chile. La conectividad transnacional de esas fuerzas est\u00e1 hoy m\u00e1s consolidada, a medida que intentan replicar y adaptar las narrativas y t\u00e1cticas de Bolsonaro al contexto de sus pa\u00edses, con un \u00e9xito electoral dispar pero en ascenso. La afinidad e identificaci\u00f3n personal que logr\u00f3 Bolsonaro con diferentes sectores sociales \u2013 desde agentes policiales hasta trabajadores agr\u00edcolas \u2013 sumada a la evaporaci\u00f3n de la derecha tradicional, conforman un modelo que es examinado muy de cerca por esas fuerzas regionales, que procuran fustigar los malestares sociales para erigirse en actores protagonistas del juego pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Si la experiencia de Estados Unidos sirve de algo \u2013 y deber\u00eda, considerando las similitudes entre estos movimientos de extrema derecha \u2013, la supervivencia del trumpismo sugiere que, una vez que estas fuerzas llegan al poder pol\u00edtico, es dif\u00edcil borrarlas del mapa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sonia Correa\/Juan Elman (Sin Permiso, 11-11-22) &nbsp; El ascenso de Jair Bolsonaro al poder en 2018 fue fugaz y rotundo, y tom\u00f3 por sorpresa a observadores locales e internacionales. 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