{"id":52391,"date":"2022-12-22T12:36:38","date_gmt":"2022-12-22T16:36:38","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.com\/inicio\/?p=52391"},"modified":"2022-12-22T12:36:38","modified_gmt":"2022-12-22T16:36:38","slug":"repensarnos-desde-las-huellas-del-desastre-petrolero-en-venezuela","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2022\/12\/22\/repensarnos-desde-las-huellas-del-desastre-petrolero-en-venezuela\/","title":{"rendered":"Repensarnos desde las huellas del desastre petrolero en Venezuela"},"content":{"rendered":"<div class=\"entradilla\">\n<p>Emiliano Teran Mantovani (ecopoliticavenezuela, 22-12-22)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Venezuela es todo petr\u00f3leo\u201d, dijo el c\u00e9lebre Juan Pablo P\u00e9rez Alfonzo en la d\u00e9cada de los setenta. Hoy, Venezuela es toda crisis. Algo visible en cada calle, en cada barrio, en cada palabra, en el campo, en cada r\u00edo y lago contaminado, en la selva amaz\u00f3nica. Y es una crisis profunda, hist\u00f3rica, lo est\u00e1 removiendo todo. Aunque en la actualidad nos est\u00e9n vendiendo el en\u00e9simo pote de humo de que Venezuela se arregl\u00f3.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"cols\">\n<p>El pasado 14 de diciembre se cumplieron 100 a\u00f1os del revent\u00f3n del pozo Barroso II, el acontecimiento que verdaderamente inaugura la llamada \u201cVenezuela petrolera\u201d. Historia de la que muchos se sienten orgullosos, otros nost\u00e1lgicos. Pero\u00a0<strong>este cent\u00e9simo cumplea\u00f1os nos invita a mirar largo hacia atr\u00e1s, a preguntarnos c\u00f3mo llegamos hasta ac\u00e1, hasta este desastre que marca la vida de todas y todos los venezolanos<\/strong>. Desastre y centenario que adem\u00e1s se mezclan con una crisis civilizatoria global, tambi\u00e9n muy vinculada al petr\u00f3leo. Hay demasiadas condiciones materiales cr\u00edticas para seguir haci\u00e9ndonos s\u00f3lo preguntas superficiales o cortoplacistas; requerimos m\u00e1s bien plantearnos algunas preguntas fundamentales, estructurales, de fondo.<\/p>\n<p>Pero no es tarea f\u00e1cil, las \u00e9lites pol\u00edticas y econ\u00f3micas del pa\u00eds no ayudan. A pesar de la colosal debacle nacional petrolera, lamentablemente dichas \u00e9lites siguen ancladas a la ya decadente ret\u00f3rica centenaria: el Gobierno nacional insiste en reimpulsar la producci\u00f3n petrolera hasta 2 millones de barriles diarios, Chevron recobra permisos de operaci\u00f3n en Venezuela bajo esquemas bastante lesivos para el pa\u00eds y se expresan recurrentemente las intenciones de \u2018ayudar\u2019 a la Uni\u00f3n Europea a superar su crisis energ\u00e9tica con petr\u00f3leo y gas venezolano. Por su parte, d\u00edas atr\u00e1s Juan Guaid\u00f3, en presencia de varios personeros estadounidenses, afirm\u00f3 que lo que necesitaba Venezuela era \u2018democracia\u2019 para poder ofrecer de manera estable energ\u00eda al mundo y as\u00ed enfrentar la crisis energ\u00e9tica, refiri\u00e9ndose obviamente al reimpulso de la industria petrolera.\u00a0<strong>Todos alineados a las chupadoras imperiales de energ\u00eda<\/strong>, alineando a Venezuela como un simple surtidor de recursos, un simple conjunto de pozos petroleros, misma visi\u00f3n de enclave neocolonial con la que se inici\u00f3 esta historia cien a\u00f1os atr\u00e1s. M\u00e1s nada parece importarles.<\/p>\n<p>Venezuela era todo petr\u00f3leo, y hoy es toda crisis.\u00a0<strong>La manera como entendemos esta relaci\u00f3n entre petr\u00f3leo y crisis es fundamental, y sigue estando en disputa<\/strong>. Y por m\u00e1s que se insista, el asunto medular del petr\u00f3leo no es s\u00f3lo si se administra bien o mal, si se siembra o no se siembra. Hay mucho m\u00e1s que eso. En realidad es un asunto metab\u00f3lico-social, de c\u00f3mo el petr\u00f3leo crea sociedades y qu\u00e9 tipo de sociedades; qu\u00e9 forma le da a la pol\u00edtica \u2013la petro-pol\u00edtica\u2013, qu\u00e9 patrones culturales e imaginarios promueve; qu\u00e9 ritmos y dimensiones configura, qu\u00e9 territorios y paisajes. Todo un mundo ha creado el petr\u00f3leo, y es necesario no s\u00f3lo comprenderlo, sino tambi\u00e9n cuestionarlo.<\/p>\n<p>Un cambio de rumbo en Venezuela requiere, a nuestro juicio, un radical cambio de perspectiva epist\u00e9mica;\u00a0<strong>una alternativa pol\u00edtica requiere una otra lectura cr\u00edtica sobre el petr\u00f3leo<\/strong>. Necesitamos ser, seguir existiendo como Naci\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 de la Venezuela petrolera.<\/p>\n<p><strong>I. Petr\u00f3leo, me\u2019enee y capitalismo\/modernidad<\/strong><\/p>\n<p>Eso que hoy llamamos petr\u00f3leo, lo sabemos, es una sustancia de vieja data. Para cada pueblo, para cada momento hist\u00f3rico, esta sustancia tiene un sentido, un significado diferente. Para el pueblo ind\u00edgena a\u00f1uu, habitante hist\u00f3rico del lago de Maracaibo,\u00a0<strong>el\u00a0<em>me\u2019enee<\/em>\u00a0ha sido tradicionalmente una especie de ser vivo<\/strong>, con funciones naturales, energ\u00e9ticas y espirituales particulares. Nada de \u2018recurso estrat\u00e9gico\u2019, \u2018oro negro\u2019, u otra categorizaci\u00f3n ya conocida. El\u00a0<em>me\u2019enee<\/em>\u00a0est\u00e1 conectado a toda una cosmogon\u00eda, a una visi\u00f3n de mundo, a una particular forma de reproducir la vida en la Tierra.<\/p>\n<p>De manera que\u00a0<strong>eso que naturalmente llamamos \u2018petr\u00f3leo\u2019 es en realidad s\u00f3lo un puntual e hist\u00f3rico modo de caracterizar y entender la energ\u00eda, y en el fondo, la naturaleza<\/strong>. Su sentido contempor\u00e1neo se lo otorga el modelo civilizatorio, y en espec\u00edfico, el desarrollo capitalista moderno\/colonial de los \u00faltimos dos siglos. El encuentro entre capitalismo y petr\u00f3leo combin\u00f3 una formaci\u00f3n sist\u00e9mica mundial de crecimiento y acumulaci\u00f3n geom\u00e9tricos nunca antes vista, con una sustancia extremadamente funcional a ella debido a sus propiedades f\u00edsicas, sus niveles de energ\u00eda por unidad extra\u00edda, sus bajos costos y su accesibilidad. Esta combinaci\u00f3n cre\u00f3 una endemoniada organizaci\u00f3n socio-econ\u00f3mica devoradora de naturaleza, energ\u00eda y fuerza de trabajo \u2013Segunda Revoluci\u00f3n Industrial, sociedad de masas, guerras mundiales,\u00a0<em>La Gran Aceleraci\u00f3n<\/em>, globalizaci\u00f3n\u2013 que cambi\u00f3 el mundo tal y como lo conoc\u00edamos.<\/p>\n<p>As\u00ed que, muy buena parte de la fisionom\u00eda de eso que le ha tocado ser a Venezuela en los \u00faltimos 100 a\u00f1os est\u00e1 determinada por al menos 4 factores:<\/p>\n<p><strong>1. El petr\u00f3leo no es un recurso m\u00e1s<\/strong>\u00a0en el concierto de commodities. La Venezuela petrolera no fue igual al extractivismo de cobre en Chile; de caucho en Brasil; o de bananos en Honduras. Es petr\u00f3leo, quiz\u00e1s el commodity m\u00e1s preciado por d\u00e9cadas. De manera que ha sido un extractivismo muy particular en Am\u00e9rica Latina (y el mundo), mucho m\u00e1s si tomamos en cuenta el enorme volumen de exportaciones alcanzadas (1er exportador del mundo por d\u00e9cadas), lo temprano y acelerado de su desarrollo respecto a otros pa\u00edses petroleros, y su cercan\u00eda con los EEUU.<\/p>\n<p>2. Un\u00a0<strong>metabolismo social acelerado<\/strong>\u00a0que cambi\u00f3 radicalmente la relaci\u00f3n espacio-tiempo y potenci\u00f3 sociedades de consumo y formas de enriquecimiento s\u00fabito (que marc\u00f3 el desarrollo social y econ\u00f3mico de Venezuela).<\/p>\n<p>3. Por las caracter\u00edsticas f\u00edsicas del petr\u00f3leo y de su industria (apropiable fundamentalmente por v\u00eda de tecnolog\u00edas industriales), tiende a una\u00a0<strong>muy fuerte centralizaci\u00f3n del poder econ\u00f3mico y pol\u00edtico\u00a0<\/strong>(monopolios y Petro-Estados). Adem\u00e1s, por ser un extraordinario negocio, atrae y concentra grandes intereses e inversiones.<\/p>\n<p>4. Por todas estas caracter\u00edsticas, en torno al petr\u00f3leo se han creado\u00a0<strong>narrativas m\u00edticas sobre riqueza y modernidad<\/strong>, con un enorme poder de persuasi\u00f3n y fascinaci\u00f3n sobre amplios sectores de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>II. Petr\u00f3leo y asimetr\u00eda extrema: crisis y colapso<\/strong><\/p>\n<p>Quiz\u00e1s no haya habido en todo el mundo en el siglo XX un pa\u00eds que haya sufrido un impacto metab\u00f3lico m\u00e1s profundo por el petr\u00f3leo que Venezuela. No hay pretensi\u00f3n de simplificaci\u00f3n, pero si en este art\u00edculo pudi\u00e9semos hacer \u00e9nfasis en un factor crucial para comprender la historia de la sociedad petrolera venezolana, y esta crisis de largo plazo que vivimos,\u00a0<strong>ese factor es la\u00a0<em>asimetr\u00eda extrema<\/em><\/strong>. Asimetr\u00eda que volc\u00f3 extraordinariamente los balances de poder y la capacidad de captaci\u00f3n de riqueza en el Petro-Estado, y la centralidad valorativa y econ\u00f3mica en la renta petrolera. Todo, de una u otra forma configurado, o girando en torno a estos; todo muy concentrado en estos generadores petroleros, que son profundamente inorg\u00e1nicos porque sostienen toda una sociedad con una industria que no produce, sino que extrae.<\/p>\n<p>El Petro-Estado se fue consolidando como el mega-mediador de la sociedad, la pol\u00edtica y la econom\u00eda, sea como agente principal de lo pol\u00edtico y\/o como instrumento fundamental de las \u00e9lites econ\u00f3micas. El ingreso petrolero internacional, la vocer\u00eda y direcci\u00f3n de la ruta hacia la modernidad, las bases de la organizaci\u00f3n de la sociedad, la forma de la organizaci\u00f3n del espacio geogr\u00e1fico,\u00a0<strong>todo pasaba por las manos del Petro-Estado<\/strong>.<\/p>\n<p>La renta petrolera era el medio por excelencia para alcanzar los fines, el acceso f\u00e1cil al poder y la riqueza, que sube y baja con los booms y ca\u00eddas, creando s\u00fabitas riquezas. La renta petrolera lleva a su m\u00e1xima expresi\u00f3n ese hechizo propio del dinero; el posibilitador de sue\u00f1os, modernidad y nuevos Dorados, el objeto del deseo social y pol\u00edtico.<\/p>\n<p><strong>En este sentido podr\u00edamos decir que el petr\u00f3leo es totalitario<\/strong>. Al metabolizarse como lo hizo en el cuerpo de la naci\u00f3n venezolana, ha configurado esta asimetr\u00eda extrema. Pero, \u00bfqu\u00e9 queda entonces si se esfuma la renta, qu\u00e9 queda si se desploma el Petro-Estado? \u00bfCon qu\u00e9 se responde cuando una sociedad se configura como \u2018todo petr\u00f3leo\u2019, cuando ha socavado sus propias capacidades para actuar ante la debacle de eso que es, pero que va dejando de funcionar?<\/p>\n<p>Esta larga crisis tiene al menos 40 a\u00f1os, y fue acentuando la decadencia cada vez m\u00e1s. No ten\u00eda que ser necesariamente as\u00ed, pero lo fue. De una u otra manera, y con sus variaciones,\u00a0<strong>todos los gobiernos, adecos, copeyanos, \u2018revolucionarios\u2019, todos, mantuvieron los patrones de rentificaci\u00f3n de la sociedad<\/strong>\u00a0y la econom\u00eda; de asimetr\u00eda, concentraci\u00f3n y grandilocuencia petrolera; de hecho, se sostuvieron en dichos patrones, porque obtuvieron riquezas de los mismos.<\/p>\n<p>En el debate pol\u00edtico polarizado venezolano, un bando u otro se acusan por la debacle, se ensalzan a s\u00ed mismos y criminalizan al otro, reafirman sus diferencias.\u00a0<strong>De lo que no hablan es de sus semejanzas, de sus parentescos petroleros<\/strong>, de las continuidades que han existido entre sus reg\u00edmenes y proyectos. Si hab\u00eda un primer paso para avanzar hacia la verdadera independencia, hacia la liberaci\u00f3n nacional, a la \u2018Revoluci\u00f3n\u2019 \u2013dijeron algunos\u2013, ese era al menos escapar o atenuar lo m\u00e1s posible la asimetr\u00eda extrema. Pero nadie lo hizo. De hecho, aunque ten\u00edan la misi\u00f3n hist\u00f3rica de \u2018salvar el pa\u00eds\u2019 de la primera debacle petrolera de fines del siglo XX, los \u2018revolucionarios\u2019 la terminaron acentuando y, en consonancia con otros factores, empujaron al pa\u00eds al colapso.<\/p>\n<p>As\u00ed como RECADI, los Jeeps de Ciliberto, las Partidas Secretas o el Banco Latino eran reflejos de la decadencia de la Venezuela petrolera cuarto republicana; del mismo modo, CADIVI, caso Derwick, Bolichicos, Pdval y un largo etc\u00e9tera expresan la decadencia de la Venezuela petrolera quinto republicana. El Gobierno de Maduro es el Frankenstein de este hist\u00f3rico proceso de descomposici\u00f3n: extractivismo predatorio, empresas militares que gestionan recursos naturales, vac\u00edo institucional, pol\u00edtica para-estatal y desintegraci\u00f3n del estado de derecho. Pero es necesario insistir: la decadencia del proceso bolivariano no es producto de un factor externo que se implanta en la estructura de la vieja Rep\u00fablica petrolera, \u2018pervirtiendo\u2019 su tejido institucional, como algunos afirman con nostalgia del pasado;\u00a0<strong>al contrario, surge de sus entra\u00f1as. Lo pari\u00f3 la Venezuela petrolera<\/strong>.<\/p>\n<p>Es no s\u00f3lo un asunto de buenos o malos administradores. Es, como hemos dicho, un asunto metab\u00f3lico-social, el producto de una sociedad fundada en el petr\u00f3leo.<\/p>\n<p><strong>III. Petr\u00f3leo, \u201cda\u00f1o colateral\u201d y desertificaci\u00f3n de la vida: huellas del desastre en nuestros cuerpos y ecosistemas<\/strong><\/p>\n<p>En el otro lado de esta asimetr\u00eda extrema, ha estado precisamente el entramado de vida que sostiene esta petro-sociedad: naturaleza y biodiversidad \u2013econ\u00f3micamente llamados \u2018recursos naturales\u2019\u2013; territorios, pueblos y culturas diversas que constituyen eso que llamamos la naci\u00f3n venezolana. Tambi\u00e9n la \u2018fuerza de trabajo\u2019 y los \u2018agentes de consumo\u2019 que posibilitan y movilizan la estructura econ\u00f3mica nacional que se configura a trav\u00e9s de los mecanismos de distribuci\u00f3n de la renta petrolera, y que conforman el orden jerarquizado de clases sociales del pa\u00eds. En todo este proceso de apropiaci\u00f3n, extracci\u00f3n y capitalizaci\u00f3n de vida, de origen imperial\/colonial, el Petro-Estado fue siendo cada vez m\u00e1s protagonista, hasta que parad\u00f3jicamente termin\u00f3 nacionalizando el mismo. Aunque poco se hable de ello,\u00a0<strong>el Petro-Estado fue tambi\u00e9n un agente colonial en su propio territorio<\/strong>. As\u00ed fue concebido. Y esto continu\u00f3 siendo as\u00ed durante el propio proceso bolivariano: afectaci\u00f3n, transculturaci\u00f3n y desplazamiento de comunidades ind\u00edgenas por emprendimientos extractivos y modernizadores; creaci\u00f3n y mantenimiento de zonas de sacrificio; colonizaci\u00f3n de la naturaleza; prevalencia de la exportaci\u00f3n de naturaleza al mercado mundial por encima de la soberan\u00eda alimentaria local; entre otras pol\u00edticas que podr\u00edan ser mencionadas.<\/p>\n<p>Mucha vida, mucha otredad, mucho agonismo, invisibilizados; silenciados, pol\u00edtica, epist\u00e9mica y culturalmente. Una parte constitutiva de Venezuela hist\u00f3ricamente marginada, desestimada, no s\u00f3lo por la injusticia econ\u00f3mica, sino tambi\u00e9n la ambiental y cultural. Bajo los anhelos de la Gran Venezuela y las celebraciones nost\u00e1lgicas por los 100 a\u00f1os del Revent\u00f3n del Barroso II,\u00a0<strong>la Naci\u00f3n est\u00e1 llena de dolorosas huellas, cicatrices, cada vez m\u00e1s visibles por el avance de la crisis<\/strong>. Huellas evidentes en nuestros cuerpos, en nuestros territorios, en nuestros paisajes.<\/p>\n<p>Maravillas como el lago de Maracaibo, que termin\u00f3 convertida en la m\u00e1s grande cloaca de la Venezuela petrolera; comunidades enfermas por su exposici\u00f3n a los numerosos mechurrios que se despliegan sea en el oriente o en el occidente del pa\u00eds, ante el silencio de Pdvsa; Cabimas en la desidia, pobreza que chorrea petr\u00f3leo en sus calles, en sus casas, en sus paredes y en sus aguas; pescadores arrinconados, u otros que dejan la actividad, ante la persistente contaminaci\u00f3n petrolera de las costas venezolanas; aguas superficiales y subterr\u00e1neas despojadas y contaminadas en perjuicio de las comunidades y productores agr\u00edcolas que viven en los territorios llaneros de eso que llamamos Faja Petrol\u00edfera del Orinoco; el delta del Orinoco absorbiendo por d\u00e9cadas los impactos de la modernizaci\u00f3n nacional mientras se acelera la dram\u00e1tica degradaci\u00f3n del pueblo warao, que hoy hace parte de los millones de venezolanos que han salido del pa\u00eds ante la crisis.<\/p>\n<p>Y esta enumeraci\u00f3n va m\u00e1s all\u00e1 de la industria petrolera: el proceso de configuraci\u00f3n econ\u00f3mica de la Venezuela de los \u00faltimos cien a\u00f1os ha dejado numerosos r\u00edos, lagos y cuencas hidrogr\u00e1ficas muy afectados; millones de hect\u00e1reas de bosque deforestado, como ha ocurrido con el arrase de los llanos; trabajadores y comunidades afectadas y enfermas por otras industrias como ha ocurrido con la cementera, la del carb\u00f3n o la agroindustrial. En la actualidad, es la Amazon\u00eda venezolana una de las que peor est\u00e1 pagando la crisis, producto principalmente de la miner\u00eda legal e ilegal.<\/p>\n<p>Esta descripci\u00f3n es m\u00e1s que una colecci\u00f3n de lamentos. Expresa en su conjunto el socavamiento de los medios fundamentales de vida en Venezuela, m\u00e1s all\u00e1 del dinero; de relaciones sociales esenciales con la tierra y los bienes comunes; de otras riquezas asociadas a la naturaleza; nos revela c\u00f3mo el petr\u00f3leo desertifica la vida. Comprender la crisis venezolana es asumir que sus efectos no s\u00f3lo provienen de la ca\u00edda sostenida del PIB durante a\u00f1os, la debacle del salario o el declive del circulante monetario; hay tambi\u00e9n una dimensi\u00f3n socio-ecol\u00f3gica fundamental en ella.\u00a0<strong>La crisis venezolana tambi\u00e9n es ambiental<\/strong>, tambi\u00e9n est\u00e1 asociada a la p\u00e9rdida de capacidades y medios end\u00f3genos y ecol\u00f3gicos para responder al derrumbe de la Venezuela petrolera; a la grave crisis del agua que experimentamos millones de habitantes; a las m\u00faltiples consecuencias de la deforestaci\u00f3n; a la merma de peces, a la progresiva desaparici\u00f3n de semillas aut\u00f3ctonas, y en general a los efectos de la p\u00e9rdida de biodiversidad y su relaci\u00f3n con la crisis alimentaria que vive el pa\u00eds; a los trastornos clim\u00e1ticos, que impactan con sequ\u00edas e inundaciones a los asentamientos poblacionales y la agricultura. No todo se explica desde el dinero y con indicadores macroecon\u00f3micos, y mucho menos se resolver\u00e1 esta crisis s\u00f3lo con ellos.<\/p>\n<p>Pero sobre todo, de estas heridas de la modernizaci\u00f3n petrolera que est\u00e1n en todo el cuerpo de la naci\u00f3n venezolana, y que quiz\u00e1s sea conveniente tambi\u00e9n asumirlas como heridas que necesitamos sanar y cerrar para poder seguir adelante, de ellas\u00a0<strong>poco o nada se quiere hablar cuando se conmemora rom\u00e1nticamente y con nostalgia el \u2018grandioso\u2019 legado de la Venezuela petrolera<\/strong>, el centenario del gran revent\u00f3n. Es como un secreto sucio, o bien como el fruto de un proceso generalizado de desensibilizaci\u00f3n social. Ciertamente algunos otros en su narrativa s\u00ed mencionan varios de estos impactos, pero generalmente asumi\u00e9ndolos como los \u2018da\u00f1os colaterales\u2019 de la modernidad; da\u00f1os que \u2018lamentablemente\u2019 tendr\u00edan que ocurrir. La fascinaci\u00f3n con el \u2018progreso\u2019, o su asunci\u00f3n casi como parte de un credo social, lamentablemente ha dejado muy internalizada en buena parte de la sociedad la idea de que es inevitable la imposici\u00f3n de estos da\u00f1os colaterales sobre sectores de la poblaci\u00f3n y la naturaleza. Internalizaci\u00f3n que encontramos inclusive en buena parte de la izquierda, que en teor\u00eda lucha por la justicia social. Algo extremadamente problem\u00e1tico.<\/p>\n<p>Ante esto, hemos asumido un desaf\u00edo radical a este horizonte etnocida y ecocida, a este desierto que nos va dejando el petr\u00f3leo, a este no-futuro que garantiza el imperativo petrolero que siguen impulsando l\u00edderes pol\u00edticos y nost\u00e1lgicos de la promesa siempre incumplida del oro negro. Toda la devastaci\u00f3n que ha dejado y seguir\u00e1 dejando en realidad no es algo negociable. De hecho, si esto no nos indigna, quiz\u00e1s fue porque la desertificaci\u00f3n tambi\u00e9n avanz\u00f3 sobre el sujeto; si esto no indigna, quiz\u00e1s algo ha muerto dentro de nosotros.<\/p>\n<p><strong>IV. Petr\u00f3leo, subjetividad, disidencia y resistencia<\/strong><\/p>\n<p>Entre otras cosas, esta crisis desaf\u00eda lo que fuimos, lo que somos; y abre importantes preguntas sobre lo que podemos ser.\u00a0<strong>La crisis venezolana tambi\u00e9n ha sido una crisis de subjetividad, una crisis cultural<\/strong>. Los venezolanos hemos sido hist\u00f3ricamente sobre-determinados por una cultura y una antropolog\u00eda del petr\u00f3leo \u2013algo que ya anunciaba Rodolfo Quintero m\u00e1s de 50 a\u00f1os atr\u00e1s\u2013, las cu\u00e1les han funcionado para consolidar la sociedad rentista petrolera, enfocando la din\u00e1mica y el deseo social en torno a la captura de rentas, limitando seriamente nuestras posibilidades de pensar algo m\u00e1s all\u00e1 del petr\u00f3leo, generando constantes reediciones del dorado del oro negro, a pesar de toda la debacle.<\/p>\n<p><strong>La desertificaci\u00f3n de la vida que produce el petr\u00f3leo ha procurado tambi\u00e9n una desertificaci\u00f3n cultural<\/strong>: no nos referimos s\u00f3lo a lo extra\u00f1o que es conseguir pensadores o grupos cr\u00edticos al petr\u00f3leo en Venezuela; a que un cuestionamiento de este tipo sea tildado de locura, como ocurri\u00f3 con Juan Pablo P\u00e9rez Alfonzo; o a que visionarios como Ibrahim L\u00f3pez Garc\u00eda o Esteban Emilio Mosonyi hayan sido muy poco escuchados. Se trata tambi\u00e9n de c\u00f3mo el hechizo petrolero le dio una extraordinaria centralidad cultural a la valoraci\u00f3n cremat\u00edstica de la renta, del Petro-Estado, del petro-caudillo, y gener\u00f3 un enorme desplazamiento de las valoraciones sociales hacia otras dimensiones de la vida, como la ecol\u00f3gica, la de la tierra y las culturas asociadas a ella, la de nuestra ancestralidad y sus saberes, elementos que son material e inmaterialmente constitutivos de nuestra vida en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 elementos est\u00e1n entre los m\u00e1s importantes culturalmente para los venezolanos? \u00bfPor cu\u00e1les factores se movilizan, se indignan; cu\u00e1les se les hacen indiferentes? O pensemos en este ejemplo: \u00bfpor qu\u00e9 en un pa\u00eds como Colombia, donde hist\u00f3ricamente se ha respondido con tanta violencia a la movilizaci\u00f3n social, se concentran m\u00e1s de 50.000 personas en defensa del agua \u2013como ha ocurrido en Bucaramanga para salvar el p\u00e1ramo de Santurb\u00e1n\u2013 y en Venezuela, donde se vive una extraordinaria crisis h\u00eddrica a nivel social, muy rara vez salen 50 personas a defender este preciado bien com\u00fan? Entonces, volvemos a preguntar: \u00bfQu\u00e9 elementos y dimensiones prevalecen en la cultura venezolana? \u00bfO c\u00f3mo la cultura del petr\u00f3leo nos ha alejado de valoraciones de los elementos m\u00e1s esenciales para la reproducci\u00f3n de la vida?<\/p>\n<p>El colapso societal venezolano est\u00e1 provocando que en el pa\u00eds se est\u00e9n viviendo importantes cambios culturales, de c\u00f3digos sociales y pol\u00edticos, de culturas econ\u00f3micas, que no sabemos hacia d\u00f3nde nos est\u00e1n llevando, y que de hecho apuntan hacia varias direcciones diferentes. Estos c\u00f3digos culturales y potenciales horizontes de transformaci\u00f3n siguen estando en disputa, como ya hemos dicho.<\/p>\n<p>En la agrietada sociedad venezolana no s\u00f3lo hay caos y desestructuraci\u00f3n; tambi\u00e9n\u00a0<strong>es posible ir germinando radicales cambios epist\u00e9micos y de sentidos en esas grietas<\/strong>, que allanen el camino a un cambio sist\u00e9mico significativo m\u00e1s all\u00e1 de esa \u201cVenezuela petrolera\u201d que hemos sido. Y aprovechar que no es s\u00f3lo el pa\u00eds lo que cruje, que estamos ante un escenario global convulso, muy revuelto y vol\u00e1til, una crisis hist\u00f3rica en la que el cambio clim\u00e1tico, la p\u00e9rdida masiva de biodiversidad, la crisis energ\u00e9tica, entre otros, nos muestra que hemos llegado a l\u00edmites en el planeta, y que precisamente esto est\u00e1 generado por un modelo econ\u00f3mico global voraz impulsado por el petr\u00f3leo, y en general por los combustibles f\u00f3siles.<\/p>\n<p><strong>\u00bfD\u00f3nde pueden estar esos referentes de cambio? Podemos siempre rastrear precisamente en las disidencias y resistencias del pasado, y las del presente<\/strong>. La frugalidad y conservaci\u00f3n ambiental que promov\u00eda el pensamiento de P\u00e9rez Alfonzo, el pensamiento ambiental y las ideas post-petroleras de Francisco Mieres; la valent\u00eda de la comunidad del Hornito Viejo, encabezada por mujeres, que se enfrent\u00f3 a Pdvsa en los a\u00f1os 90; la irreverencia art\u00edstica contra la sociedad petrolera de El Techo de la Ballena; la lucha de Sabino Romero y Luc\u00eda Mart\u00ednez contra el carb\u00f3n en la Sierra de Perij\u00e1; las propuestas tecnol\u00f3gicas populares de Ibrahim L\u00f3pez Garc\u00eda; los saberes y legados de numerosos maestros pueblo campesinos del pa\u00eds como Pablo Characo o Walterio Lanz; el\u00a0<em>Jkyo jkwain\u00ef<\/em>\u00a0como filosof\u00eda de la vida del pueblo amaz\u00f3nico jot\u00ef, junto a las sabidur\u00edas de otros pueblos originarios; o el actual crecimiento del Movimiento Unidos por el Agua en el estado Lara, en defensa de este bien com\u00fan como un derecho humano; entre otras m\u00e1s que seguramente puedan mencionarse.<\/p>\n<p>Hoy nos encontramos ante un enorme descontento popular en el pa\u00eds. Descontento no solo contra el Gobierno nacional, sino contra la oposici\u00f3n tradicional y el actual sistema de partidos. Descontento que revela el agotamiento de algunos c\u00f3digos pol\u00edticos que fueron dominantes aunque, como ya hemos afirmado, no necesariamente suponen la emergencia de una nueva corriente cultural emancipatoria. No lo sabemos. Pero\u00a0<strong>una alternativa pol\u00edtica en Venezuela deber\u00e1 allanar realmente el camino hacia una sociedad post-petrolera, deber\u00e1 nutrirse de otras visiones y nuevos paradigmas<\/strong>. Movimientos sociales, defensores de derechos humanos, cuidadoras y cuidadores, peque\u00f1os partidos pol\u00edticos disidentes, sindicatos, movimientos de mujeres, intelectuales, campesinos, comunidades ind\u00edgenas, ambientalistas, docentes y estudiantes, que siguen en el pa\u00eds luchando por la defensa de la vida; requerimos desertar de esa matriz socio-cultural petrolera y extractivista, impulsar saberes disidentes, saberes de la tierra, de la ecolog\u00eda social y pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Y vibrar al calor de los enormes cambios globales que est\u00e1n en desarrollo. Vibrar por otra visi\u00f3n planetaria.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Emiliano Teran Mantovani (ecopoliticavenezuela, 22-12-22) &nbsp; Venezuela es todo petr\u00f3leo\u201d, dijo el c\u00e9lebre Juan Pablo P\u00e9rez Alfonzo en la d\u00e9cada de los setenta. Hoy, Venezuela es toda crisis. Algo visible en cada calle, en cada barrio, en cada palabra, en el campo, en cada r\u00edo y lago contaminado, en la selva amaz\u00f3nica. Y es una [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":22241,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3,14],"tags":[],"class_list":["post-52391","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia","category-internacionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52391"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=52391"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52391\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":52392,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52391\/revisions\/52392"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/22241"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=52391"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=52391"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=52391"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}