{"id":52502,"date":"2022-12-31T10:22:16","date_gmt":"2022-12-31T14:22:16","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.com\/inicio\/?p=52502"},"modified":"2022-12-31T10:22:16","modified_gmt":"2022-12-31T14:22:16","slug":"esta-realmente-sentenciada-la-globalizacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2022\/12\/31\/esta-realmente-sentenciada-la-globalizacion\/","title":{"rendered":"\u00bfEst\u00e1 realmente sentenciada la globalizaci\u00f3n?"},"content":{"rendered":"<div class=\"entradilla\">\n<p>Andr\u00e9 Sapir (Alternativas econ\u00f3micas, 31-12-22)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A pocos d\u00edas de la cita anual en Davos del Foro Econ\u00f3mico Mundial del 2022, la columnista Rana Faroohar public\u00f3 en The Financial Times una pieza de opini\u00f3n titulada \u00abDavos y la nueva era de la globalizaci\u00f3n\u00bb, en la que alertaba a los lectores de que \u00abla globalizaci\u00f3n no es inevitable, pese a lo que nos dijeron los pol\u00edticos en la d\u00e9cada de 1990\u00bb. Y cabe decir que la columnista estaba en lo cierto, si bien no por las razones correctas.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"cols\">\n<p>Su argumento principal era que, a pesar de que la reciente ola de globalizaci\u00f3n ha producido una riqueza inmensa, tambi\u00e9n ha generado una enorme desigualdad. Las consecuencias pol\u00edticas y econ\u00f3micas de ello, argumentaba Faroohar, \u00abson la principal raz\u00f3n de que ahora mismo nos encontremos en un per\u00edodo de desglobalizaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Lo cierto es que no existe una opini\u00f3n un\u00e1nime acerca de que nos encontremos realmente en un per\u00edodo de desglobalizaci\u00f3n, ni de que llegado el caso de que eso sea verdad, la causa principal sea la disparidad de ingresos y riqueza generada por la globalizaci\u00f3n. Sin ir m\u00e1s lejos, en otra columna publicada en el mismo medio y en las mismas fechas, el periodista econ\u00f3mico Martin Sandbu afirmaba que \u00abdar por muerta a la globalizaci\u00f3n es una terrible exageraci\u00f3n\u00bb. Su pieza sosten\u00eda que el principal culpable del actual asalto a la globalizaci\u00f3n es la situaci\u00f3n geopol\u00edtica mundial, y en particular, la rivalidad entre China y Estados Unidos, a la que se ha sumado m\u00e1s recientemente la guerra entre Rusia y Ucrania; en ambos casos, una pugna entre autocracias y democracias.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, \u00bfresulta acertado afirmar que la presente ola de globalizaci\u00f3n, que tuvo su inicio hace tres d\u00e9cadas, ha llegado a su fin o, cuanto menos, que est\u00e1 sentenciada? Y si es as\u00ed, \u00bfdebemos alegrarnos por ello o, por el contrario, debemos lamentarlo?<\/p>\n<p><strong>Las dos olas de globalizaci\u00f3n que precedieron a la actual<\/strong><\/p>\n<p>Resulta dif\u00edcil comprender la verdadera naturaleza de la actual globalizaci\u00f3n, sin por lo menos fijarnos en las olas de globalizaci\u00f3n que la precedieron. La primera de las que tuvieron lugar en la era moderna tuvo su inicio a mediados del siglo XIX, como resultado de dos principales factores: por un lado, los avances tecnol\u00f3gicos en el transporte y las comunicaciones, que redujeron espectacularmente los costes de transacci\u00f3n; y, por otro lado, las decisiones pol\u00edticas \u2013principalmente de los europeos\u2013 encaminadas a liberalizar sus propios mercados y a abrir por la fuerza los mercados de otros pa\u00edses, mediante las din\u00e1micas del colonialismo y del imperialismo. Este per\u00edodo dur\u00f3 cuatro o cinco d\u00e9cadas y el acuerdo general es que termin\u00f3 en 1914. Fue seguido de un per\u00edodo de desglobalizaci\u00f3n, caracterizado por fuertes restricciones en los flujos comerciales y de inversi\u00f3n que se prolong\u00f3 durante tres d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, el mundo asisti\u00f3 por primera a un per\u00edodo de reglobalizaci\u00f3n, que se extendi\u00f3 hasta comienzos de la d\u00e9cada de 1980, momento culminante en que la integraci\u00f3n del comercio global recuper\u00f3 el nivel al que hab\u00eda llegado en 1914. El principal motor de la integraci\u00f3n durante todo este per\u00edodo fue la liberalizaci\u00f3n del comercio en las econom\u00edas avanzadas, un fen\u00f3meno que convivi\u00f3 con el hecho de que vastas partes del mundo \u2013principalmente China y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, pero tambi\u00e9n India\u2013 siguieron estando regidas por modelos con una elevada intervenci\u00f3n estatal en la econom\u00eda, e incluso, por la implementaci\u00f3n de pol\u00edticas aut\u00e1rquicas.<\/p>\n<p>A\u00f1os m\u00e1s tarde, a comienzos de la d\u00e9cada de 1990, el mundo entr\u00f3 en un per\u00edodo de hiperglobalizaci\u00f3n<sup>\u00a0<\/sup>debido a los mismos dos factores que hab\u00edan sido responsables de la primera ola de globalizaci\u00f3n: los avances tecnol\u00f3gicos en el transporte y las comunicaciones, sumados en esta ocasi\u00f3n a decisiones pol\u00edticas tomadas en pa\u00edses como China e India, que actuaban aut\u00f3nomamente y al margen del dictado de potencias extranjeras. En conjunci\u00f3n, estos dos factores abrieron la puerta a que las empresas manufactureras establecidas en econom\u00edas avanzadas pudieran obtener productos o insumos en lugares con mano de obra relativamente barata. La gesti\u00f3n comercial de la cadena de suministro global entre econom\u00edas avanzadas y econom\u00edas en v\u00edas de desarrollo o emergentes fue el principal impulsor de este proceso de hiperglobalizaci\u00f3n, que en el a\u00f1o 2008, ascendi\u00f3 a m\u00e1s de la mitad del comercio mundial de mercanc\u00edas.<\/p>\n<p>Hist\u00f3ricamente, la participaci\u00f3n del comercio mundial de bienes y servicios en el PIB mundial nunca ha alcanzado m\u00e1s del 20%. Despu\u00e9s de 1990, creci\u00f3 sostenidamente, hasta alcanzar un pico del 31% en 2008, justo antes de que estallase la Gran Recesi\u00f3n financiera (ver gr\u00e1fico adjunto).<\/p>\n<p>Sin embargo, despu\u00e9s de la Gran Recesi\u00f3n, la hiperglobalizaci\u00f3n se estanc\u00f3 y fue seguida de una fase que ha sido descrita como desglobalizaci\u00f3n o como\u00a0<em>slowbalisation<\/em>\u00a0(globalizaci\u00f3n \u00aba c\u00e1mara lenta\u00bb o \u00abal ralent\u00ed\u00bb, respectivamente), dependiendo del indicador que se utilice. Analizando el comercio mundial de bienes y servicios, algunos autores sostienen que desde 2011, no asistimos a un fen\u00f3meno de desglobalizaci\u00f3n, sino m\u00e1s bien a una\u00a0<em>slowbalisation<\/em>, dado que el peso del comercio mundial con respecto al Producto Interior Bruto mundial ha permanecido aproximadamente al nivel que hab\u00eda alcanzado en el pico del 2008, si bien este cay\u00f3 en 2020 debido al impacto econ\u00f3mico de la COVID-19. El examen por separado del comercio en bienes y el comercio en servicios muestra una imagen diferente a la del comercio de bienes y servicios analizado conjuntamente (v\u00e9ase la l\u00ednea superior del gr\u00e1fico adjunto). La desglobalizaci\u00f3n parece haber comenzado ya en el comercio de mercanc\u00edas, con un declive sustancial de la proporci\u00f3n del comercio mundial respecto al PIB desde el pico de 2008. Por otro lado, en el caso del comercio de servicios no parece haberse producido ni una desglobalizaci\u00f3n ni una\u00a0<em>slowbalisation<\/em>, sino m\u00e1s bien una intensificaci\u00f3n de la globalizaci\u00f3n, con un incremento continuo de la proporci\u00f3n del comercio mundial respecto al PIB mundial despu\u00e9s del 2008, pero de nuevo con una ca\u00edda en 2020 debido al impacto de la COVID-19.<\/p>\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/alternativaseconomicas.coop\/sites\/default\/files\/pictures\/sapir_evolucion_comercio_campaign.png\" alt=\"\" \/><\/figure>\n<p>As\u00ed pues, de la misma manera en que lo hizo la primera ola de globalizaci\u00f3n, el per\u00edodo de hiperglobalizaci\u00f3n tambi\u00e9n dio lugar a unos beneficios econ\u00f3micos enormes. En este proceso, una especializaci\u00f3n m\u00e1s profunda del comercio, asociada a unas cadenas de suministro global cada vez m\u00e1s complejas, ha mejorado la productividad y el crecimiento de la renta, facilitando la convergencia entre las econom\u00edas emergentes y las econom\u00edas avanzadas.<\/p>\n<p>No obstante, la hiperglobalizaci\u00f3n tambi\u00e9n ha producido enormes tensiones econ\u00f3micas y pol\u00edticas, tanto entre naciones, como dentro de ellas, que han sembrado dudas sobre su sostenibilidad. A grandes rasgos, podemos afirmar que estas tensiones son principalmente el resultado de dos factores:<\/p>\n<p>El primero es la dram\u00e1tica transformaci\u00f3n de la vieja divisi\u00f3n internacional del trabajo entre econom\u00edas avanzadas y econom\u00edas en v\u00edas de desarrollo, que ha visto como, durante un siglo, las primeras se especializaban en bienes manufacturados y las segundas, en productos agr\u00edcolas o en materias primas. En 1980, los bienes manufacturados representaron el 75% de las exportaciones de bienes Norte-Sur, pero menos del 20% de las exportaciones Sur-Norte. En 2019, los bienes manufacturados supon\u00edan el 75% de las exportaciones Norte-Sur, pero ahora, representaban tambi\u00e9n el 75% de las exportaciones Sur-Norte. Dicho de otro modo, los pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo se han vuelto competidores de las econom\u00edas avanzadas, pero a la vez, son tambi\u00e9n unos de sus importantes compradores.<\/p>\n<p>El segundo factor que contribuye a las citadas tensiones es la creciente incapacidad del sistema para gestionar los problemas generados por el incremento de la competencia internacional en las tres \u00faltimas d\u00e9cadas, en particular, aquella que se da entre las econom\u00edas avanzadas y las econom\u00edas en v\u00edas de desarrollo. En el contexto actual, debemos entender que la noci\u00f3n de \u00absistema\u00bb hace referencia tanto al mercado laboral dom\u00e9stico y a las instituciones sociales que pueden atenuar las tensiones sociales dom\u00e9sticas, como a las instituciones de la gobernanza global, especialmente la Organizaci\u00f3n Mundial del Comercio (OMC), que pueden reducir las tensiones comerciales internacionales. Lamentablemente, algunas de estas instituciones dom\u00e9sticas e internacionales se han debilitado en a\u00f1os recientes, como veremos m\u00e1s detalladamente en los dos pr\u00f3ximos apartados.<\/p>\n<p><strong>La econom\u00eda pol\u00edtica de la globalizaci\u00f3n en las econom\u00edas avanzadas\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>No hubo que esperar mucho tiempo para que la segunda ola de globalizaci\u00f3n \u2013la hiperglobalizaci\u00f3n\u2013, que tuvo su origen a comienzos de 1990, produjese una involuci\u00f3n en Estados Unidos y en otras econom\u00edas avanzadas.<\/p>\n<p>El economista Dani Rodrik fue uno de los primeros en preguntarse, all\u00e1 en 1997,\u00a0<em>\u00bfHas globalization gone too far?<\/em>\u00a0(\u00ab<em>\u00bfHa ido demasiado lejos la globalizaci\u00f3n?<\/em>\u00bb), en un libro as\u00ed titulado. Poco despu\u00e9s, se sumaron al debate los economistas Burtless, Lawrence y Litan con su libro\u00a0<em>Globaphobia: Confronting Fears about Open Trade<\/em>\u00a0(\u00ab<em>Globalofobia: hacer frente a los temores que provoca el libre comercio<\/em>\u00bb). Ambos libros fueron publicados por dos famosos\u00a0<em>think tanks<\/em>\u00a0con sede en Washington y tuvieron un impacto m\u00e1s que notable en el incipiente debate en EEUU acerca de la globalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La tesis convincente de Rodrik sostiene que el incremento del comercio y la movilidad del capital convierten en m\u00e1s el\u00e1stica la demanda de los servicios de los trabajadores sin movilidad interprofesional. Seg\u00fan \u00e9l, \u00ablos servicios de grandes segmentos de la poblaci\u00f3n pueden ser m\u00e1s f\u00e1cilmente sustituidos por los servicios de otras personas allende las fronteras nacionales\u00bb. En consecuencia, la globalizaci\u00f3n reduce el poder de negociaci\u00f3n de los trabajadores, que sufren una creciente inestabilidad en sus ganancias en pa\u00edses como Estados Unidos, donde los mercados laborales son flexibles. Para los estadounidenses \u00abque carecen de las competencias que les har\u00edan dif\u00edciles de reemplazar\u00bb, afirmaba ya entonces Rodrik, la globalizaci\u00f3n comporta \u00abuna mayor inseguridad y, en \u00faltimo t\u00e9rmino, una existencia m\u00e1s precaria\u00bb.<\/p>\n<p>En Estados Unidos, donde los mercados operan de forma eficiente, la globalizaci\u00f3n gener\u00f3 a la vez que m\u00e1s riqueza, tambi\u00e9n m\u00e1s desigualdad de renta y m\u00e1s problemas de ajuste que los que gener\u00f3 en Europa, donde el contexto era muy diferente. El votante de clase media estadounidense perdi\u00f3 una porci\u00f3n sensible de su salario y se vio expuesto a cada vez m\u00e1s inseguridad laboral, lo que tuvo como resultado una confrontaci\u00f3n del mundo laboral a la globalizaci\u00f3n. En Europa, donde el Estado del bienestar es m\u00e1s generoso y los mercados son menos eficientes, la globalizaci\u00f3n gener\u00f3 menos riqueza, pero tambi\u00e9n menos desigualdad de renta y menos problemas de ajuste que en Estados Unidos. Por tanto, el votante medio europeo sufri\u00f3 relativamente menos. El desempleo aument\u00f3, pero se ensa\u00f1\u00f3 principalmente en los\u00a0<em>outsiders<\/em>: los j\u00f3venes y los inmigrantes. Este fue el motivo de que la fuerza laboral organizada en Europa expresase menos oposici\u00f3n a la globalizaci\u00f3n que en Estados Unidos. La conclusi\u00f3n a la que condujo la observaci\u00f3n de ambas econom\u00edas fue que el mantenimiento de la globalizaci\u00f3n planteaba retos diferentes a Estados Unidos y a Europa. En el caso de Estados Unidos, el principal reto era garantizar una mejor distribuci\u00f3n de la renta y una disminuci\u00f3n de la pobreza. En cambio, en Europa la prioridad era prevenir el colapso del Estado del bienestar, con un n\u00famero cada vez mayor de demandas y con cada vez menos recursos para atenderlas.<\/p>\n<p>En un estudio que publiqu\u00e9 en 2006, pude demostrar que en el seno de Europa, existen grandes diferencias entre los estados nacionales del bienestar; algunos est\u00e1n mucho mejor equipados que otros para gestionar las consecuencias sociales, econ\u00f3micas y pol\u00edticas de la globalizaci\u00f3n. \u00a0El estudio propon\u00eda una tipolog\u00eda basada en dos criterios: la eficiencia y la equidad. Un modelo social era considerado eficiente si proporcionaba incentivos suficientes al trabajo y generaba tasas de empleo relativamente altas, y era considerado equitativo si representaba un riesgo comparativamente bajo de caer en la pobreza relativa. Utilizando datos del a\u00f1o 2004 y centr\u00e1ndose en los 15 pa\u00edses pertenecientes a la Uni\u00f3n Europea (UE15) antes de su ampliaci\u00f3n hacia el Este, el estudio revelaba que los 15 pa\u00edses del estudio pod\u00edan dividirse en cuatro categor\u00edas: los que ten\u00edan un modelo social que proporcionaba eficiencia y equidad (aqu\u00ed entraban Austria, Dinamarca, Finlandia, Holanda y Suecia, los que llamaremos \u00abpa\u00edses del norte\u00bb); otros que ten\u00edan un sistema social que no proporcionaba ni eficiencia ni equidad (Grecia, Espa\u00f1a e Italia, los \u00abpa\u00edses mediterr\u00e1neos\u00bb); y los que ocupaban una postura intermedia entre la eficiencia y la equidad, con dos variantes: los que ten\u00edan modelos sociales equitativos, pero no muy eficientes (B\u00e9lgica, Francia, Alemania y Luxemburgo, los \u00abpa\u00edses continentales\u00bb) y aquellos con un modelo social eficiente pero poco equitativo (Irlanda, Portugal y el Reino Unido, los \u00abpa\u00edses anglosajones\u00bb). El resultado se puede observar en el siguiente gr\u00e1fico, sobre las tasas de empleo y la probabilidad de salir de la pobreza en Europa.<\/p>\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/alternativaseconomicas.coop\/sites\/default\/files\/pictures\/sapir_tasas_empleo.png\" alt=\"\" \/><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/alternativaseconomicas.coop\/sites\/default\/files\/pictures\/sapir_cambios_tasas_empleo.png\" alt=\"\" \/><\/figure>\n<p>La conclusi\u00f3n de esta tipolog\u00eda de modelos sociales europeos en 2004 era que hab\u00eda buenos motivos para proceder a una reforma del mercado laboral y de las pol\u00edticas sociales europeas, especialmente en los pa\u00edses continentales y mediterr\u00e1neos, donde los sistemas de Estado del bienestar eran considerados ineficientes. Confiando en unas leyes estrictas para la protecci\u00f3n del empleo en una \u00e9poca de cambios r\u00e1pidos, cuando los viejos trabajos y oficios ya no estaban garantizados debido al cambio tecnol\u00f3gico y a la globalizaci\u00f3n, estos modelos desalentaban la adaptaci\u00f3n al cambio y preservaban el\u00a0<em>statu quo<\/em>. El resultado eran unas tasas de empleo bajas y como consecuencia, un elevado desempleo. En una primera fase, los \u00abvotantes medios\u00bb escaparon al creciente desempleo, cuya carga recay\u00f3 principalmente en los j\u00f3venes y en los inmigrantes; esto fue posible por ejemplo, gracias a que algunos trabajadores de mayor edad pudieron salir del mercado laboral con la ejecuci\u00f3n de unos generosos planes de jubilaci\u00f3n anticipada. Sin embargo, a mediados de la d\u00e9cada de 1980, el equilibrio pol\u00edtico empez\u00f3 a cambiar. Los votantes medios ya no estaban cubiertos frente a la presi\u00f3n cada vez mayor de la globalizaci\u00f3n y empezaron a ver con claridad que la combinaci\u00f3n de una poblaci\u00f3n cada vez m\u00e1s envejecida con unas bajas tasas de empleo pondr\u00eda muy pronto en peligro sus planes de pensi\u00f3n futuros.<\/p>\n<p>Como indica el gr\u00e1fico anterior, el deseado salto hacia una mayor eficiencia ha tenido lugar en gran medida, a partir de 2004. En casi todos los pa\u00edses de la UE15, la tasa de empleo ha aumentado \u2013en ocasiones, sustancialmente\u2013 entre el a\u00f1o 2004 y el 2019. En la mayor\u00eda de los casos, el incremento de la eficiencia del modelo social no ha ido acompa\u00f1ado \u2013como era de temer\u2013 por un incremento de la desigualdad. Alemania, en particular, el pa\u00eds con el mayor incremento en el \u00edndice de empleo \u2013un aumento de 11 puntos porcentuales entre 2004 y 2019\u2013 no registr\u00f3 ning\u00fan cambio en el riesgo de su poblaci\u00f3n de caer en la pobreza. En Irlanda, el incremento del empleo estuvo acompa\u00f1ado de una reducci\u00f3n sustancial de la desigualdad, mientras que en Luxemburgo y Suecia, estuvo acompa\u00f1ado de un incremento sustancial de la desigualdad.<\/p>\n<p>Como vemos en el gr\u00e1fico precedente, el caso at\u00edpico es Grecia, donde la tasa de empleo ha ca\u00eddo, pero afortunadamente, tambi\u00e9n la desigualdad ha disminuido. La situaci\u00f3n en los otros dos pa\u00edses clasificados como mediterr\u00e1neos \u2013Italia y Espa\u00f1a\u2013 tampoco es muy alentadora, con una peque\u00f1a mejora en el \u00edndice de empleo, pero a expensas de un peque\u00f1o aumento de la desigualdad. En conjunto, sin embargo, en 2019 la mayor\u00eda de los pa\u00edses de la UE15 estaban en una mejor posici\u00f3n para hacer frente a la globalizaci\u00f3n que en 2004, con la excepci\u00f3n de Grecia, Italia y Espa\u00f1a, que contin\u00faan teniendo unos modelos sociales que no son ni eficientes ni equitativos, por lo que siguen siendo fr\u00e1giles con respecto no solo a la globalizaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n con respecto a otras importantes transformaciones como las transiciones clim\u00e1tica y digital.<\/p>\n<p>Concluyo subrayando que la visi\u00f3n seg\u00fan la cual la globalizaci\u00f3n estaba ya sentenciada a causa de la ruptura del contrato social en las econom\u00edas avanzadas y debido a que \u00abno hay que preocuparse por la desglobalizaci\u00f3n\u00bb, como suger\u00eda ya en 2016 el art\u00edculo de Dani Rodrik publicado con este t\u00edtulo en el\u00a0<em>Financial Times<\/em>, es m\u00e1s v\u00e1lida para el caso de los Estados Unidos que para Europa. No obstante, Rodrik da en el clavo cuando afirma que \u00ablos pol\u00edticos deben centrarse primero en restaurar el contrato social dom\u00e9stico\u00bb, que \u00abunos sistemas pol\u00edticos m\u00e1s saludables producen \u2013y son capaces de soportar\u2013 mayores dosis de globalizaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p><strong>La geopol\u00edtica de la globalizaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La reversi\u00f3n de la hiperglobalizaci\u00f3n puede ser impulsada en parte por la pol\u00edtica dom\u00e9stica, pero no hay que subestimar el importante papel que desempe\u00f1a la geopol\u00edtica.<\/p>\n<p>Con el final de la Guerra Fr\u00eda, se extendi\u00f3 por Occidente un sentimiento ampliamente compartido de que el mundo hab\u00eda llegado al\u00a0<em>fin de la Historia,\u00a0<\/em>tal y como recog\u00eda Francis Fukuyama en su obra hom\u00f3nima cuando afirmaba que \u00aben tanto que forma final de gobierno humano, la democracia liberal occidental es la culminaci\u00f3n de la universalizaci\u00f3n y de la evoluci\u00f3n ideol\u00f3gica de la humanidad\u00bb. Esta fue una de las razones por las cuales en el 2001 los miembros de la Organizaci\u00f3n Mundial del Comercio (OMC) decidieron admitir a China en el seno de la organizaci\u00f3n. Por entonces, la opini\u00f3n predominante en Bruselas y en Washington \u2013las capitales de los que eran los dos principales miembros de la OMC\u2013, era que la entrada de China en la OMC transformar\u00eda inexorablemente al pa\u00eds asi\u00e1tico en una democracia y en una econom\u00eda de mercado liberal de tipo occidental. Cuando qued\u00f3 claro \u2013despu\u00e9s de la Gran Recesi\u00f3n y de la llegada del presidente Xi al poder\u2013 que ninguna de estas dos cosas iba a suceder pronto, hubo una enorme decepci\u00f3n en muchas capitales. En Washington, en particular, hubo mucho m\u00e1s que decepci\u00f3n. Surgi\u00f3 tambi\u00e9n el temor de que China se estuviese convirtiendo r\u00e1pidamente en un gran rival geopol\u00edtico, habiendo alcanzado ya la posici\u00f3n de mayor exportador mundial de bienes, y con la probable conversi\u00f3n antes del final de la d\u00e9cada en la econom\u00eda con el mayor PIB del mundo.<\/p>\n<p>Con este trasfondo, la dependencia de Estados Unidos respecto a las importaciones desde China, y la de China respecto a las exportaciones a Estados Unidos llev\u00f3 a los dos grandes rivales a adoptar medidas para limitar su comercio bilateral despu\u00e9s de la Gran Recesi\u00f3n, especialmente despu\u00e9s de la llegada de Donald Trump a la presidencia. La pandemia de la COVID-19 fue una raz\u00f3n m\u00e1s para que muchos pa\u00edses, incluida la Uni\u00f3n Europea, adoptasen medidas para ganar autonom\u00eda estrat\u00e9gica y para relocalizar la producci\u00f3n, principalmente aquella proveniente de China. El \u00faltimo clavo en el ata\u00fad de la hiperglobalizaci\u00f3n lo puso la invasi\u00f3n rusa de Ucrania, que ha reforzado la opini\u00f3n de quienes sosten\u00edan que la dependencia comercial respecto de econom\u00edas con reg\u00edmenes pol\u00edticos iliberales hab\u00eda ido demasiado lejos, y que era esencial relocalizar los procesos productivos a pa\u00edses m\u00e1s cercanos o, al fin y al cabo, en pa\u00edses amigos. Llamadas similares a la autosuficiencia abundan en China, donde el presidente Xi cree que su pa\u00eds se ha vuelto excesivamente dependiente de las democracias liberales como mercado de sus exportaciones, y como proveedoras de insumos fundamentales. Todo esto puede calificarse o no de desglobalizaci\u00f3n pero, ciertamente, lo que est\u00e1 claro es que tiene todo el aspecto de un desacoplamiento parcial. Pas\u00f3 ya el tiempo en que el comercio era simplemente una cuesti\u00f3n de ventaja comparativa, como fue el caso durante la era de la hiperglobalizaci\u00f3n. La geopol\u00edtica no ha reemplazado por completo a la econom\u00eda como configuradora de los flujos comerciales (y de inversi\u00f3n), pero desempe\u00f1a ya un papel indudablemente mayor que el que desempe\u00f1aba en el apogeo de la segunda ola de globalizaci\u00f3n iniciada a principios de la d\u00e9cada de 1990.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Como dijo recientemente el economista indio Raghuram Rajan, la relocalizaci\u00f3n en pa\u00edses amigos \u2013una noci\u00f3n defendida por primera vez por la secretaria del Tesoro de Estados Unidos Janet Yellen en un discurso en abril de 2022\u2013, \u00abes una pol\u00edtica perfectamente comprensible si se limita estrictamente a productos concretos, y que ata\u00f1en directamente a la seguridad nacional. Lamentablemente, la interpretaci\u00f3n del t\u00e9rmino que se est\u00e1 transmitiendo al p\u00fablico nos lleva a pensar que \u00e9sta ser\u00e1 en realidad, un pretexto para introducir un mayor proteccionismo\u00bb.<\/p>\n<p>Dani Rodrik y otros autores de pensamiento af\u00edn aciertan al afirmar que, de manera general, la salud del contrato social dom\u00e9stico es un factor b\u00e1sico, m\u00e1s a\u00fan si el objetivo es lograr una globalizaci\u00f3n sostenible. No obstante, en aquellos pa\u00edses que carecen de un contrato social dom\u00e9stico, es cada vez mayor el temor de que la pol\u00edtica opte por el proteccionismo, en vez de apostar por mejorar las pol\u00edticas sociales. Si esto es lo que acaba sucediendo, la desglobalizaci\u00f3n no podr\u00e1 revertir la tendencia hacia una mayor renta y una mayor desigualdad de la riqueza, que observamos ya en muchos pa\u00edses avanzados \u2013y de manera m\u00e1s aguda en Estados Unidos que en Europa\u2013, durante el per\u00edodo relativamente corto de la hiperglobalizaci\u00f3n. En cambio, por el hecho de reducir la competencia internacional, la desglobalizaci\u00f3n puede empeorar la situaci\u00f3n de los trabajadores debido a la inferior productividad laboral, y por el precio mayor de algunos de los bienes que consumen. Dicho de otro modo: en la medida en que es impulsada por el proteccionismo, la desglobalizaci\u00f3n puede tener el efecto contrario al que desean algunos de sus defensores. Quienes buscan una protecci\u00f3n social mejor para los trabajadores que les permita resistir no solo la globalizaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n las transiciones digital y clim\u00e1tica, har\u00edan bien en recordar que esto requiere pol\u00edticas sociales mejores y no pol\u00edticas comerciales m\u00e1s restrictivas.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Andr\u00e9 Sapir (Alternativas econ\u00f3micas, 31-12-22) &nbsp; A pocos d\u00edas de la cita anual en Davos del Foro Econ\u00f3mico Mundial del 2022, la columnista Rana Faroohar public\u00f3 en The Financial Times una pieza de opini\u00f3n titulada \u00abDavos y la nueva era de la globalizaci\u00f3n\u00bb, en la que alertaba a los lectores de que \u00abla globalizaci\u00f3n no [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":52503,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3,14],"tags":[],"class_list":["post-52502","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia","category-internacionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52502"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=52502"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52502\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":52504,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52502\/revisions\/52504"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/52503"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=52502"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=52502"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=52502"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}