{"id":53349,"date":"2023-03-31T11:52:58","date_gmt":"2023-03-31T15:52:58","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.com\/inicio\/?p=53349"},"modified":"2023-03-31T11:52:58","modified_gmt":"2023-03-31T15:52:58","slug":"esmeraldas-el-ultimo-experimento-necropolitico-del-capitalismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2023\/03\/31\/esmeraldas-el-ultimo-experimento-necropolitico-del-capitalismo\/","title":{"rendered":"Esmeraldas, el \u00faltimo experimento necropol\u00edtico del capitalismo"},"content":{"rendered":"<p>Juan Monta\u00f1o Escobar (Rebelion, 31-3-23)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"has-text-align-right\">\u00ab<em>El terror y el asesinato se convierten en medios para llevar a cabo el\u00a0<\/em>telos\u00a0<em>de la Historia que ya se conoce<\/em>\u00bb [1] (Achille Mbembe)<\/p>\n<p><strong>Esmeraldas: tierra verde y fecunda [2]<\/strong><\/p>\n<p>Esmeraldas es el nombre apropiado para un territorio que reci\u00e9n empez\u00f3 a definir sus l\u00edmites geogr\u00e1ficos en el siglo XIX, mientras tanto fue leyenda de angurrientos colonizadores espa\u00f1oles y piratas ingleses, fue determinismo ontol\u00f3gico para las comunidades negras de la costa pac\u00edfica, fue mineral que nunca m\u00e1s se encontr\u00f3 en el actual territorio provincial y ahora es f\u00f3rmula qu\u00edmica que refiere a la sociolog\u00eda de la violencia en el Ecuador. Esmeraldas es apenas conocida por la gente ecuatoriana y se la envuelve en fabulosos exotismos que sirven para perpetuar el desconocimiento de la territorialidad esmeralde\u00f1a (espacio biof\u00edsico + procesos culturales). El simbolismo esmeralda, ese color verde, es fuerte porque remite a la vida m\u00faltiple y relacionada en muchas culturas africanas y su continuidad filos\u00f3fica y ecol\u00f3gica en la costa afropac\u00edfica colombo-ecuatoriana. Esmeraldas jam\u00e1s fue un descuido de la historia. Jam\u00e1s, aunque pretendieron y a\u00fan pretendan que sea as\u00ed. Jam\u00e1s lo fue y jam\u00e1s lo ser\u00e1. En tiempo hist\u00f3rico para Esmeraldas, apenas es ahorita que mujeres y hombres acad\u00e9micos escriben, desde la realidad pasada y aproximada, la Historia de sus comunidades negras y su diversidad cultural. Fue (o quiz\u00e1s a\u00fan es) la hermen\u00e9utica de la idiotez colonial ecuatoriana y toda esa abundancia intelectual enredada en el racismo (religioso, biol\u00f3gico, cultural y epistemol\u00f3gico) se traslad\u00f3, con\u00a0\u00a0gram\u00e1tica imprecisa, a la educaci\u00f3n oficial ecuatoriana, incl\u00fayase a las universidades, para perennizar el colonialismo interno y sus jodidas consecuencias. La gente esmeralde\u00f1a no se abandon\u00f3 a la resignaci\u00f3n en un costado de las \u201cv\u00edas m\u00e1s andadas\u201d, Antonio Preciado\u00a0<em>dixit<\/em>, como se explica en el f\u00fatbol: las pele\u00f3 todas, absolutamente todas las contrariedades, incluida una guerra civil (1913-1916)l. La vida comunitaria es un invierno de dificultades en las consideradas periferias geopol\u00edticas internas del Ecuador, en t\u00e9rminos republicanos de equidad e igualdad. Este Estado fue construido a gusto y disgusto de los grupos sociales dominantes. Hasta hoy, m\u00e1s o menos es la misma mec\u00e1nica pol\u00edtica, a pesar de la bodega de constituciones. La gente esmeralde\u00f1a lucha a\u00fan por (y para) no ser v\u00edctima pol\u00edtica de este Estado con un \u201cgobierno privado indirecto\u201d[3]. Mucho m\u00e1s en los \u00faltimos a\u00f1os con el Gobierno de Boltaire (as\u00ed le llamen Lenin) y continuado por GASML. La violencia en la provincia de Esmeraldas es consecuencia de esos procesos republicanos desastrosos que est\u00e1n ah\u00ed, como amenazas pr\u00f3ximas y quiz\u00e1s inevitables. Para estas semanas importa un comino el aguaje de suposiciones, adjetivos, an\u00e1lisis y condolencias. Esta realidad pol\u00edtica solo acepta cambiar el destino fatal. La l\u00edrica no endulza ni evitar\u00e1 irnos por el desbarrancadero, su servicio m\u00e1s valiosos es motivar los cimarronismos colectivos e individuales.<\/p>\n<p><strong>Esmeraldas: asilo de paz\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Honestidad intelectual de este\u00a0<em>jazzman<\/em>. Por favor, Esmeraldas ha tenido cimas y simas. Las primeras por acciones efectivas de Gobiernos locales y centrales. Por ejemplo, los primeros tres lustros del presente siglo corresponden a un v\u00e9rtice significativo. Y el v\u00f3rtice, a parte de las actuales administraciones locales y nacional, fue en la d\u00e9cada de 1990. Alturas y bajuras. Ahora mismo estamos de bajada, en ca\u00edda vertical. Aun es cierto, los ciclos malos son m\u00e1s prolongados y perjudiciales que los aceptables. Pero este momento es de los peores que han atormentado a la provincia y a la ciudad. Tr\u00e1gico y desesperanzador en t\u00e9rminos de gesti\u00f3n pol\u00edtica organizada y de respuesta popular. Cabe la pregunta gr\u00e1vida: \u201c\u00bfen qu\u00e9 momento se\u00a0<em>jodi\u00f3\u00a0<\/em>Esmeraldas?\u201d[4] Estaba jodida pero andaba; jodida y marimbeaba; jodida y se despabilaba, pero cuando el Ecuador estornuda a Esmeraldas se le da\u00f1a sin remedio la facultad de respirar. Esta \u00e9poca violenta s\u00ed es titular de primera plana period\u00edstica, abre los noticiarios de la televisi\u00f3n y convoca a esa tribu de analistas que tiene respuestas a todas las preguntas referentes a Esmeraldas. M\u00e1s o menos se dice aquello que siempre se ha dicho. Y como se lo ha dicho, por ejemplo, atizando la victimizaci\u00f3n ineficaz, repitiendo las l\u00edneas publicitarias del Gobierno lassista, culpando al destino de ser mineral mitol\u00f3gico y ocultando las verdaderas causas. No dicen del despojo territorial comunitario con apoyo de directo o indirecto del Estado ecuatoriano en el norte de la provincia en favor de las palmicultoras. Aunque el maestro Juan Garc\u00eda la llam\u00f3 la\u00a0<em>rep\u00fablica de la palma<\/em>\u00a0(aceitera) para este\u00a0<em>jazzman<\/em>\u00a0es\u00a0<em>imperio<\/em>. La explotaci\u00f3n de las arenas aur\u00edferas de los r\u00edos norte\u00f1os con toda la criminalidad ecol\u00f3gica y social. Diagn\u00f3stico de Michel Lapierre Robles y Aguasantas Mac\u00edas Mar\u00edn, referente al norte de la provincia de Esmeraldas:\u00a0<em>\u201cPara comienzos del siglo XXI tenemos una econom\u00eda similar a la hacendal, minera y esclavista de los siglos XVIII y XIX: un sistema depredador, parasitario, dependiente de la explotaci\u00f3n voraz e irracional del trabajo, los cuerpos y la naturaleza\u201d[5]<\/em>.\u00a0El libro de Michel y Aguasantas es de lectura obligatoria, porque\u00a0<em>descubre<\/em>\u00a0uno de los or\u00edgenes de la violencia en la provincia y la deriva hacia las ciudades. Tambi\u00e9n el asesinato como escarmiento de l\u00edderes y lideresas comunitarias. La emigraci\u00f3n de decenas de miles de familias hacia Guayaquil, Santo Domingo o a provincias del Oriente porque hac\u00eda rato \u201cel firmamento se les hab\u00eda venido encima\u201d. Met\u00e1fora antonio-preciadista, para decir no tuvieron que subir al cielo porque se les derrumb\u00f3 sobre sus existencias.<\/p>\n<p><strong>Esmeraldas: tierra gentil con alma de canci\u00f3n\u00a0\u00a0\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>La otra vez escuchaba estos versos de Hendrix B[6], eran de una canci\u00f3n de la campa\u00f1a electoral de Francia M\u00e1rquez Mina: \u201cAl mediod\u00eda el sol sali\u00f3, la vida al campo al fin volvi\u00f3, porque las balas no florecen\u2026\u201d La tarde se agotaba en un lento oscurecimiento, la ciudad antes parec\u00eda renovarse con cada ciclo diurno, pero por estos d\u00edas y hace bastante meses, tiene esa sensaci\u00f3n de desolaci\u00f3n urbana impensable. El desasosiego est\u00e1 en cualquier conversa, aunque sea de f\u00fatbol. Esmeraldas tuvo su tradici\u00f3n vespertina del\u00a0<em>sentarse a la fresca<\/em>, en grupos o el solitario que no pod\u00eda ser tal porque cada transe\u00fante a m\u00e1s del saludo deja alg\u00fan comentario o un \u201cDios se lo pague\u201d por alg\u00fan apoyo que las buenas almas prefieren olvidar con prontitud. Me gusta esa melod\u00eda electoral afropac\u00edfica y aunque\u00a0<em>las balas no florecen<\/em>, hay flores en las tumbas de los cientos de asesinados en los \u00faltimos meses en Esmeraldas, sin importar sus causas. Antes los papeles eran lanzados por las ventanas o metidos por debajo de las puertas eran los de novios t\u00edmidos, a\u00fan los hay o quiz\u00e1s siempre los habr\u00e1, ahora son\u00a0<em>mensajes de muerte<\/em>\u00a0de los extorsionadores.\u00a0<em>Vacunas<\/em>, las llaman. Hay quien paga hasta donde puede y luego huye. Hay quien se niega entonces le tirotean la casa, a un familiar o a una amistad, al final huye. Y estuvieron quienes se negaron de manera radical, ahora est\u00e1n muertos o sufriendo los efectos de los balazos. El epitafio social y desalmado es \u201cde repente andaba en cosas raras\u201d. Por eso algunos prefieren enterrar a sus familiares asesinados, tragarse espeso y \u00e1spero el dolor y callar. Y callar.\u00a0<em>El miedo acorrala,\u00a0 El llanto de una madre hace m\u00e1s eco que una bala[7]<\/em>.\u00a0Por ac\u00e1, en Esmeraldas, ahora sabemos el significado de ser acorralado por el miedo. Estar dentro de un estado de neurosis colectivo. Mientras tanto la gente parecer\u00eda que se qued\u00f3 sin respuestas republicanas, acciones ciudadanas o exigencias pol\u00edticas al Gobierno nacional para preservar la vida de mujeres y hombres esmeralde\u00f1os. \u2018Angustia\u2019 es el nombre del corral psicol\u00f3gico.<\/p>\n<p><strong>Esmeraldas: tierra de sol<\/strong><\/p>\n<p>Para estas desdichas sociales autoridades y medios de comunicaci\u00f3n se apresuran a un lenguaje\u00a0<em>cool<\/em>\u00a0idiota, dizque para desacelerar la neurosis popular y prolongada. Los asesinados son \u2018fallecidos\u2019; las masacres son \u2018ajustes de cuenta\u2019; la extorsi\u00f3n es\u00a0<em>vacuna<\/em>; y esta es grandiosa: \u201cen pleno centro de la ciudad\u201d o sea que la violencia deber\u00eda ser \u00fanicamente barrio adentro, en los\u00a0<em>barrios marginales<\/em>\u00a0o en los\u00a0<em>suburbios<\/em>\u00a0sin Dios ni ley. El racismo est\u00e1 ah\u00ed. Se les dificulta hablar de las buenas nuevas de Esmeraldas, pero gastan cantidad de saliva e im\u00e1genes contando con detalles la violencia social. Ya se sabe, el racismo est\u00e1 en esos detalles. Se est\u00e1 elaborando un lenguaje perpetrador de culpas y disculpas hist\u00f3ricas y perpetuador de la presunci\u00f3n social de la violencia. Ocurri\u00f3 en las ciudades de la costa pac\u00edfica de Colombia y por ac\u00e1 empieza a repetirse. El \u201candaba en vainas raras\u201d del otro lado de la raya, por ac\u00e1 es \u201cen qu\u00e9 cosas andar\u00eda\u201d. Y entonces, \u00bfqu\u00e9 es la violencia en este momento puntual en Esmeraldas? Una amenaza cin\u00e9tica constante e indiscernible para la existencia individual y colectiva. Exacto, porque si no es la vida que se pierde o es arrebatada porque falla el intercambio material exigido con amenazas, entonces afecta a los componentes fundamentales de toda existencia. Esa cinesis es tiempo de neurosis colectiva y es tenacidad social para soportar la ineficiencia del Gobierno de G. Lasso, adem\u00e1s comprender el creciente poder enga\u00f1oso de las bandas criminales porque parecer\u00eda que tienen control e impunidad, por sus acciones m\u00e1s o menos descubiertas. Eso es cin\u00e9tica cultural. Cierto, incomprensi\u00f3n de aquello que ha sucedido o puede suceder en la puerta de la casa, camino a la abarroter\u00eda, mientras se espera el bus o tomando caf\u00e9 en un bar. Esa amenaza es sombra indeseable y desorganizadora del \u00e1nimo. Al final, son los s\u00edntomas de muchas y diferentes causas, peque\u00f1as y grandes, cercanas y lejanas. Neurosis ca\u00f3tica.<\/p>\n<p><strong>Esmeraldas: bella perla a orillas de un mar arrullador\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>La provincia de Esmeraldas, de mayor\u00eda afrodescendiente, tiene el m\u00e1s alto \u00edndice de desempleo absoluto del Ecuador; el empleo precario y la informalidad son insuperables por otras realidades nacionales. Triste y tr\u00e1gico a la vez. El a\u00f1o 2022, concluy\u00f3 con 66 personas asesinadas por cada 100 mil habitantes, alt\u00edsimo en los est\u00e1ndares mundiales de ciudades violentas. Hay acciones que no se contabilizan en las estad\u00edsticas ecuatorianas, porque queda entre la v\u00edctima, algunos testigos eventuales, y el\u00a0<em>bandulu[8]<\/em>. Qu\u00e9 no, ah\u00ed les va. El asalto a quien vende un servicio, por ejemplo, los j\u00f3venes\u00a0<em>deliverys<\/em>, gasfiteros, electricistas, mec\u00e1nicos; la extorsi\u00f3n (plata o plomo) a las tiendas barriales, la migraci\u00f3n silenciosa (abandono apresurado de casas), p\u00e9rdida de bienes inmuebles por apropiaci\u00f3n (o despojo) al braveo, las restricciones temerosas de uso del espacio p\u00fablico por la ciudadan\u00eda, la tensi\u00f3n nerviosa por el petardeo de las motocicletas, el imprevisto veh\u00edculo estacionado al frente del domicilio y la desolaci\u00f3n a media tarde de la c\u00e9ntrica calle Sim\u00f3n Bol\u00edvar y las v\u00edas paralelas, en Esmeraldas ciudad. Las posibilidades de empleo han sido barridas por la ineficiencia del Gobierno de GASLM. La seguridad p\u00fablica es un mito, mejor dicho es una falsedad. Se cree que el despliegue policial y el acompa\u00f1amiento de las Fuerzas Armadas ecuatorianas es toda la seguridad, en aquello hay mucho de reactivo y muy poco de preventivo. La seguridad de la ciudadan\u00eda es algo muy diferente: la reducci\u00f3n del miedo colectivo.<\/p>\n<p><strong>Esmeraldas: de la gente que viene y que va buscando amor\u00a0\u00a0\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Es posible que estas l\u00edneas configuren una\u00a0<em>jam-session<\/em>\u00a0sin m\u00e1s destino que una lectura explicativa por qu\u00e9\u00a0<em>mientras camina pasa la vista, de esquina a esquina. No se ve un alma, est\u00e1 desierta to\u2019a la avenida[9]<\/em>. En Esmeraldas, por favor, en las horas que las ventas se ir\u00edan para arriba. O al menos eso ocurr\u00eda hace un a\u00f1o o quiz\u00e1s menos. Esto es Esmeraldas ahora. En este Gobierno de la necropol\u00edtica o pol\u00edtica de la muerte. Aun si usan mara\u00f1as ling\u00fc\u00edsticas el resultado fatal no cambia, porque el estrangulamiento econ\u00f3mico de la ciudad y provincia ocurre a ritmo de asesinatos e inercia gubernamental. La ciudad de Esmeraldas, por poblaci\u00f3n, equivale a una parroquia urbana de Guayaquil, por eso las autoridades gubernamentales enfatizan en la cantidad de operativos policiales; es filantrop\u00eda de la seguridad que muy poco ayuda en la neurosis colectiva. Claro, que en las alturas del poder saben muy bien que la soluci\u00f3n definitoria y definitiva es pol\u00edtica y econ\u00f3mica. Este\u00a0<em>jazzman<\/em>\u00a0no sabe el orden de prioridad, pero la necropol\u00edtica en Esmeraldas se origina en la necroeconom\u00eda. Achille Mbembe, historiador y fil\u00f3sofo camerun\u00e9s, pone los puntos en la ies: \u201c<em>La\u00a0<strong>\u00abnecropol\u00edtica<\/strong>\u00bb est\u00e1 en conexi\u00f3n con el concepto de\u00a0<strong>\u00abnecroeconom\u00eda\u00bb.<\/strong>\u00a0Hablamos de necroeconom\u00eda en el sentido de que una de las funciones del capitalismo actual es producir a gran escala una poblaci\u00f3n superflua<\/em>\u201d[10].\u00a0El retrato te\u00f3rico contin\u00faa:\u00a0<em>Una poblaci\u00f3n que el capitalismo<\/em>\u00a0(ecuatoriano, JME)<em>\u00a0ya no tiene necesidad de explotar, pero hay que gestionar de alg\u00fan modo<\/em>. Exacto.<\/p>\n<p><strong>Notas:<\/strong><\/p>\n<p>[1]\u00a0<em>Necropol\u00edtica<\/em>, Achille Mbembe, Espa\u00f1a, Editorial Melusina, S. L., 2011, p. 31.<\/p>\n<p>[2]\u00a0Los versos de los subt\u00edtulos corresponden al bolero\u00a0<em>Esmeraldas<\/em>, de Gelio Ortiz Urriola (1921-2006), poeta y periodista esmeralde\u00f1o.<\/p>\n<p>[3]\u00a0\u201cLa idea de\u00a0<strong><em>gobierno privado indirecto<\/em><\/strong>\u00a0apunta a esa forma de gobierno de la deuda, que desarrolla por fuera de todo marco institucional una\u00a0<em>tecnolog\u00eda de la expropiaci\u00f3n<\/em>\u00a0en pa\u00edses dependientes econ\u00f3micamente, privatizando lo com\u00fan y descargando la responsabilidad de todo mal en los individuos (\u00abha sido vuestra culpa\u00bb)\u201d,\u00a0<em>Entrevista con Achille Mbembe, fil\u00f3sofo camerun\u00e9s<\/em>, realizada por Amador Fern\u00e1ndez-Savater, Pablo Lapuente Tiana y Amarela Varela. Publicada en\u00a0<a href=\"http:\/\/eldiario.es\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">eldiario.es<\/a>,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.eldiario.es\/interferencias\/achille-mbembe-brutaliza-resistencia-visceral_132_3941963.html\">https:\/\/www.eldiario.es\/interferencias\/achille-mbembe-brutaliza-resistencia-visceral_132_3941963.html<\/a><\/p>\n<p>[4]\u00a0Par\u00e1frasis de \u201cEn qu\u00e9 momento se hab\u00eda jodido el Per\u00fa\u201d, de la novela\u00a0<em>Conversaci\u00f3n en la catedral<\/em>, de Mario Vargas Llosa, p. 3, Seix Barral Biblioteca Breve.<\/p>\n<p>[5][5]\u00a0<em>Extractivismo, (neo) colonialismo y crimen organizado en el norte de Esmeraldas<\/em>, Michel Lapierre y Aguasantas Mac\u00edas, Quito, Ediciones Abya -Yala, Pontificia Universidad Cat\u00f3lica del Ecuador, Sede Esmeraldas, Instituto de Estudios Ecologistas dl Tercer Mundo, 2018, p. 304.<\/p>\n<p>[6]\u00a0Hendrix Hinestroza, cantante y compositor afrocolombiano.<\/p>\n<p>[7]\u00a0Versos de\u00a0la canci\u00f3n\u00a0<em>\u00bfQui\u00e9n los mat\u00f3?,<\/em>\u00a0Autores y compositores: Hendrix Hinestroza, Cristhian Salgado, Alexis Play, Junior Jein (+), Nidia G\u00f3ngora.<\/p>\n<p>[8]\u00a0Bandido, malhechor, criminal en el habla de la Naci\u00f3n Rastafari.<\/p>\n<p>[9]\u00a0<em>Mientras camina pasa la vista, de esquina a esquina\/ No se ve un alma, est\u00e1 desierta to\u2019a la avenida.\/<\/em>\u00a0Cuando de pronto esa mujer sale del zagu\u00e1n.\/ Y Pedro Navaja, aprieta un pu\u00f1o dentro \u2018el gab\u00e1n.\u00a0<em>Pedro Navaja,\u00a0<\/em>\u00a0de Rub\u00e9n Blades.<\/p>\n<p>[10]\u00a0Achille Mbembe:\u00a0<em>\u201cCuando el poder brutaliza el cuerpo, la resistencia asume una forma visceral\u201d<\/em>\u00a0Entrevista realizada por\u00a0<a href=\"https:\/\/www.eldiario.es\/autores\/amador_fernandez-savater\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Amador Fern\u00e1ndez-Savater<\/a>,<strong>\u00a0<\/strong>Pablo Lapuente Tiana y Amarela Varela, el 17 de junio de 2016, para\u00a0<strong>elDiario.es<\/strong>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.eldiario.es\/interferencias\/achille-mbembe-brutaliza-resistencia-visceral_132_3941963.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Achille Mbembe: \u00abCuando el poder brutaliza el cuerpo, la resistencia asume una forma visceral\u00bb<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan Monta\u00f1o Escobar (Rebelion, 31-3-23) &nbsp; \u00abEl terror y el asesinato se convierten en medios para llevar a cabo el\u00a0telos\u00a0de la Historia que ya se conoce\u00bb [1] (Achille Mbembe) Esmeraldas: tierra verde y fecunda [2] Esmeraldas es el nombre apropiado para un territorio que reci\u00e9n empez\u00f3 a definir sus l\u00edmites geogr\u00e1ficos en el siglo XIX, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":53350,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14,12],"tags":[],"class_list":["post-53349","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacionales","category-politica-3"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53349"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=53349"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53349\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":53351,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53349\/revisions\/53351"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/53350"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=53349"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=53349"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=53349"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}