{"id":53417,"date":"2023-04-10T16:15:02","date_gmt":"2023-04-10T20:15:02","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.com\/inicio\/?p=53417"},"modified":"2023-04-10T16:15:02","modified_gmt":"2023-04-10T20:15:02","slug":"integracion-soberania-y-socialismo-en-america-latina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2023\/04\/10\/integracion-soberania-y-socialismo-en-america-latina\/","title":{"rendered":"Integraci\u00f3n, soberan\u00eda y socialismo en Am\u00e9rica Latina"},"content":{"rendered":"<p>Claudio Katz (Aporrea, 10-4-23)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Am\u00e9rica Latina necesita resistir la dominaci\u00f3n que ejerce el imperialismo estadounidense y la dependencia econ\u00f3mica que se ha generado con China. Esa acci\u00f3n combinada es indispensable para apuntalar el desarrollo, mejorar los ingresos populares y reducir la desigualdad de la regi\u00f3n. Son dos batallas de distinto tipo, pero que transitan por la misma construcci\u00f3n de un entramado regional aut\u00f3nomo.<\/p>\n<p>Ese enlace servir\u00eda, ante todo, para recuperar la soberan\u00eda latinoamericana frente a la injerencia imperial de Washington. Pero facilitar\u00eda tambi\u00e9n el desenvolvimiento de la zona, frente a la regresi\u00f3n productiva que generan los convenios de cada pa\u00eds con Beijing. Tomar plena conciencia de ambas metas y buscar la forma de combinar su logro es un objetivo central de la unidad regional.<\/p>\n<p>Sin erradicar la presencia encubierta de los marines y la desembozada injerencia de los embajadores yanquis, Am\u00e9rica Latina no puede adoptar las decisiones que necesita, para remodelar su econom\u00eda. Pero sin revertir la suscripci\u00f3n de los convenios balcanizados con China que potencian el despojo de los recursos naturales, tampoco se podr\u00e1 erradicar el subdesarrollo de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>NEGOCIAR EN BLOQUE CON CHINA<\/p>\n<p>Ya existen contundentes indicios de la adversidad que entra\u00f1a para la regi\u00f3n, el esquema actual de relaciones con China. Frente a esas evidencias, s\u00f3lo se han multiplicado las sugerencias, exhortaciones o convocatorias a corregir los contratiempos, pero sin propuestas para enmendar el problema. No alcanza con llamados a desenvolver \"estrategias triangulares\", para reposicionar en forma aut\u00f3noma a Latinoam\u00e9rica en la disputa de China con Estados Unidos. Esas convocatorias son meramente formales, si contin\u00faan divorciadas de alguna medida para efectivizar ese llamado.<\/p>\n<p>Una concreci\u00f3n de ese tipo implica crear las condiciones para una negociaci\u00f3n econ\u00f3mica en bloque con el gigante oriental. S\u00f3lo ese contrapeso permitir\u00eda equilibrar los convenios que favorecen a Beijing, revirtiendo la transferencia de ingresos hacia un gran acreedor, inversor y cliente de toda la zona.<\/p>\n<p>Es evidente que los tratados actuales acent\u00faan la primarizaci\u00f3n, el extractivismo y la dependencia y que deber\u00edan transformarse en acuerdos de signo inverso. S\u00f3lo cuando faciliten la inversi\u00f3n productiva, la reindustrializaci\u00f3n y la transferencia de tecnolog\u00eda ser\u00e1n favorables al desarrollo latinoamericano. Pero esa reorientaci\u00f3n, nunca ser\u00e1 alcanzada con las dispersas tratativas que desenvuelven las desguarnecidas econom\u00edas latinoamericanas, frente al poder centralizado de China.<\/p>\n<p>Un replanteo latinoamericano deber\u00eda registrar el cambio en curso en el escenario mundial. La globalizaci\u00f3n uniforme que comandaba Estados Unidos a principios del nuevo siglo ha quedado sustituida por un choque de proyectos, actualmente plasmados en la confrontaci\u00f3n de La Alianza para la Prosperidad Econ\u00f3mica de las Am\u00e9ricas con la Ruta de la Seda. China no s\u00f3lo apuntala un dise\u00f1o global alternativo, sino que se adelanta, penetra y socava las iniciativas estadounidenses. Washington busca responder con presiones militares y nuevas apuestas econ\u00f3micas, concertadas con sus poderosos aliados de Occidente y Oriente.<br \/>\nEn lugar de continuar sometida a los mandatos geopol\u00edticos de Estados Unidos y a las prioridades comerciales de China, Am\u00e9rica Latina puede replantear en forma dr\u00e1stica su relaci\u00f3n con los dos poderosos del planeta. Necesita recuperar su independencia real frente al dominador del Norte y reordenar los acuerdos con Beijing, aprovechando la flexibilidad de esos tratados. La Ruta de la Seda reci\u00e9n despunta, no tiene basamentos previos en ninguno de los pa\u00edses asociados y est\u00e1 sujeta a lo que puedan demandar sus participantes.<\/p>\n<p>Am\u00e9rica Latina no ha explorado ninguna de esas alternativas porque mantiene una conducta pasiva, que simplemente convalida los negocios acordados con Beijing por los grupos capitalistas dominantes de cada pa\u00eds.<\/p>\n<p>El \u00fanico organismo asignado a las tratativas colectivas es la CELAC-China, que se limita a recrear agendas protocolares con escasa incidencia en el futuro de la regi\u00f3n. Sin forjar un bloque de negociaci\u00f3n unitaria, la regi\u00f3n continuar\u00e1 acorralada en el formato actual de los Tratados de Libre Comercio y no podr\u00eda usufructuar de los cambios en esos convenios.<\/p>\n<p>OTRO ESCENARIO DE LOS TLCS<\/p>\n<p>Las adversidades que generan los TLCs explican su continuada impugnaci\u00f3n en numerosas partes del mundo. Esa resistencia se verifica especialmente en los sectores agrarios, afectados por la destrucci\u00f3n de la peque\u00f1a propiedad. La organizaci\u00f3n V\u00eda Campesina impulsa un movimiento de perdurable rechazo a los tratados de apertura comercial, que provocan el despojo de los agricultores, el incremento de la concentraci\u00f3n de tierras y el creciente predominio de la exportaci\u00f3n en desmedro del abastecimiento local. Las importantes acciones contra los TLCs en pa\u00edses asi\u00e1ticos (Geum-Soon, 2021) o latinoamericanos (Pastrana; Castro 2020) ilustran la vigencia de esa resistencia.<\/p>\n<p>Pero a escala global ya no se verifican movimientos del mismo peso que en las d\u00e9cadas precedentes. Esas movilizaciones dieron lugar al surgimiento del Foro Social Mundal, como \u00e1mbito de denuncia de la globalizaci\u00f3n capitalista. Tambi\u00e9n apuntalaron las resistencias regionalizadas, que tuvieron un primer \u00e9xito en la derrota propinada en Europa a un ensayo de libre comercio irrestricto (AMI en 1998). Una segunda coronaci\u00f3n de esa secuencia fue la victoria sudamericana contra el ALCA (en el 2005). Ese reguero de protestas decay\u00f3 posteriormente, hasta perder en la actualidad la incidencia del pasado.<\/p>\n<p>La consolidaci\u00f3n de los TLCs ha influido significativamente sobre ese reflujo. El ritmo de suscripci\u00f3n de estos convenios se dispar\u00f3 en los \u00faltimos a\u00f1os, a pesar del freno registrado en la propia globalizaci\u00f3n. Mientras que el comercio ces\u00f3 de aumentar por encima de la producci\u00f3n, los acuerdos de intercambio siguieron prosperando.<\/p>\n<p>Este divorcio se mantuvo incluso en los dos momentos de gran paralizaci\u00f3n de la econom\u00eda, que impusieron la crisis del 2008-09 y la pandemia. El nivel de actividad productiva qued\u00f3 impactado por esos dos acontecimientos, pero los TLCs sobrevivieron y se extendieron en medio de ambos colapsos.<\/p>\n<p>Este contraste es particularmente llamativo, si se observa la enorme intervenci\u00f3n de los Estados en las dos situaciones. El rescate de los bancos y el sostenimiento de las empresas con fondos p\u00fablicos fueron acciones llamativamente contradictorias con la desregulaci\u00f3n que fomentan los acuerdos de libre comercio (Ghiotto, 2020).<\/p>\n<p>Es cierto que el proteccionismo reintroducido por Trump fren\u00f3 la escala de esas suscripciones, pero tan s\u00f3lo en forma transitoria y en la esfera de los convenios propiciados por Estados Unidos. Los socios occidentales de la primera potencia siguieron concertando acuerdos y China imprimi\u00f3 un in\u00e9dito ritmo a las tratativas. La Ruta de la Seda corona y articula ese avance de los tratados, a trav\u00e9s de una red global del transporte y las comunicaciones.<\/p>\n<p>La impugnaci\u00f3n en bloque a los TLCs por parte de los movimientos sociales afronta un nuevo escenario. Los liberales contin\u00faan promocion\u00e1ndolos, pero la ultraderecha trumpista los cuestiona, con banderas que idolatran el proteccionismo, exaltan el chauvinismo y denigran la inmigraci\u00f3n. Esa oposici\u00f3n reaccionaria a los TLCs complica las posturas de la izquierda, que a principios del nuevo siglo era la \u00fanica objetora relevante de esos tratados.<\/p>\n<p>Durante el auge del Foro Social Mundial, las organizaciones m\u00e1s radicales comandaron la batalla contra los TLCS y lograron victorias que a\u00fan persisten. Generaron campa\u00f1as internacionales que contin\u00faan impactando en todo el mundo. Las denuncias de la explotaci\u00f3n de los ni\u00f1os africanos en las minas o de los trabajadores brutalmente explotados en Bangladesh (Ropa Limpia) ejemplifican la vitalidad de esos cuestionamientos (Hern\u00e1ndez; Ramiro, 2016).<\/p>\n<p>Pero ya no se registran las grandes movilizaciones frente a las Cumbres del G 7, que anualmente transformaban a distintas urbes del planeta en grandes \u00e1reas de resistencia callejera. Ese declive del radicalismo altermundista ha incrementado la incidencia de los aparatos sindicales internacionales y las ONG moderadas, que siempre objetaron la batalla frontal contra los TLCs, auspiciando mejorar su funcionamiento con la introducci\u00f3n de cl\u00e1usulas sociales (Ventrici; Dobrusin, 2018).<\/p>\n<p>Esos abordajes alentaron formas de negociaci\u00f3n internacional, en tensi\u00f3n con la pretensi\u00f3n empresaria de autorregular su conducta, con las vagas normas de auditoria privada. Con la pantalla de la \"Responsabilidad Social Corporativa\", las firmas eludieron durante mucho tiempo cualquier tratativa o aceptaron ajustarlas a un marco global, sin ninguna presencia rectora de los Estados nacionales.<\/p>\n<p>Al cabo de numerosas pulseadas se han generalizado las negociaciones de varias casas matrices con las federaciones sindicales internacionales, que suelen discutir salarios, condiciones de trabajo y derechos de los gremios. Esas discusiones se desenvuelven sin ninguna movilizaci\u00f3n desde abajo y en el marco usual del lobby que propician los jerarcas sindicales. El sindicalismo transnacional proyecta fuera de las fronteras de cada pa\u00eds la misma conducta que desenvuelve a escala nacional y privilegia la presi\u00f3n institucionalizada a las huelgas o movilizaciones callejeras (Antentas, 2012).<\/p>\n<p>Las empresas suelen rehuir el otorgamiento de concesiones significativas, aprovechan la terciarizaci\u00f3n de sus actividades en incontables firmas subcontratistas y contin\u00faan lucrando con la diferenciaci\u00f3n internacional de salarios. Pero deben lidiar con un in\u00e9dito contexto.<\/p>\n<p>NOVEDOSAS NEGOCIACIONES Y ALTERNATIVAS<\/p>\n<p>El nuevo escenario genera sorpresivos resultados y lo ocurrido con el TMEC de M\u00e9xico, Estados Unidos y Canad\u00e1 es muy llamativo. Ese convenio sucedi\u00f3 al TLCAN (NAFTA) en un marco de acotada resistencia, en comparaci\u00f3n a la fulminante derrota que sufri\u00f3 el ALCA (Ghiotto, 2016).<\/p>\n<p>A diferencia de ese desenlace el TMEC se consolid\u00f3 en el hemisferio norte, pero con modificaciones en su formato inicial de mera tiran\u00eda empresaria. La presi\u00f3n ejercida por los sindicatos estadounidense permiti\u00f3 la introducci\u00f3n de ciertas normas de incremento salarial (La Jornada, 2022) y el derecho de agremiaci\u00f3n para los trabajadores mexicanos (Cano, 2022).<\/p>\n<p>Este cambio ilustra un contexto muy distinto al prevaleciente en la d\u00e9cada pasada, cuando s\u00f3lo predominaban las acciones colectivas del movimiento antiglobalizaci\u00f3n contra los TLCs (Botto, 2014). La misma mutaci\u00f3n afecta al movimiento que dobleg\u00f3 al ALCA. El trasfondo del problema radica en que ya no existe un s\u00f3lo proyecto dominante impulsado por Estados Unidos, que desate la oposici\u00f3n convergente de los movimientos, sindicatos o gobiernos de Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>Washington tantea m\u00faltiples y contradictorias iniciativas para recomponer su dominaci\u00f3n de la regi\u00f3n, mientras China se ha convertido en la principal promotora de los TLCs, con los consiguientes efectos de esa incidencia en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>Las inversiones asi\u00e1ticas en miner\u00eda, combustibles o agroexportaciones est\u00e1n generando adversidades semejantes en las condiciones de trabajo y el entorno ambiental, que los procesos auspiciados por firmas estadounidenses, europeas o japonesas. Lo mismo ocurre con los niveles de explotaci\u00f3n imperante en las f\u00e1bricas gestionados por Beijing. Es imperioso cuestionar esos atropellos y exigir cl\u00e1usulas de protecci\u00f3n, extendiendo a los contratos con China, el mismo tipo de demandas que comenzaron a regir en el T MEC con Estados Unidos.<\/p>\n<p>La generalizaci\u00f3n de esos correctivos podr\u00eda ser conceptualizada como una introducci\u00f3n de los principios de Bandung en la Ruta de la Seda. Es la propuesta que han sugerido algunos analistas en los debates sobre ese proyecto (Mohanty, 2022). Las ideas de emancipaci\u00f3n social que estaban presentes en los a\u00f1os 50, en la Conferencia de los l\u00edderes que comandaron la Independencia de Asia y \u00c1frica, podr\u00edan actualizarse en el nuevo formato del entramado econ\u00f3mico mundial que auspicia China.<\/p>\n<p>Un proyecto meramente centrado en principios de libre comercio, competitividad y rentabilidad podr\u00eda encontrar su contrapeso de demandas populares, si los movimientos sociales, los gobiernos radicales y las fuerzas izquierda apuntalan esa remodelaci\u00f3n. Am\u00e9rica Latina podr\u00eda jugar un papel protag\u00f3nico en ese replanteo, si consolida su propio formato de unidad antiimperialista.<\/p>\n<p>Ese rumbo exige recomponer, ante todo, los \u00e1mbitos de gestaci\u00f3n de la unidad regional por abajo, que comenzaron a despuntar en la d\u00e9cada pasada en las \"Cumbres de los Pueblos\". En las acciones contra el ALCA, los Foros Sociales Alterglobalistas, las confluencias de UNASUR y las reuniones del ALBA emergieron esas din\u00e1micas alternativas.<\/p>\n<p>All\u00ed comenz\u00f3 la elaboraci\u00f3n de propuestas de unidad latinoamericana con perfiles radicales, sentidos antimperialistas y aspectos anticapitalistas. Esa trayectoria comienza a ser retomada por las iniciativas de la CELAC Social. Todav\u00eda no resurgi\u00f3 la ebullici\u00f3n que acompa\u00f1\u00f3 la primera oleada progresista, pero se multiplican los indicios de un rebrote de esa tradici\u00f3n, en torno al programa convergente que elaboran los movimientos populares de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Esa plataforma denuncia el flagelo de la desigualdad, proclama la necesidad de una pol\u00edtica tributaria progresiva, exige el incremento de los salarios m\u00ednimos y el establecimiento de un piso com\u00fan de ingresos para toda la zona. Promueve, adem\u00e1s, iniciativas para generar trabajo productivo, con medidas espec\u00edficas para eliminar el trabajo infantil, proteger a los migrantes, mejorar las jubilaciones y reducir la jornada de trabajo.<\/p>\n<p>Ese camino exige recuperar, adem\u00e1s, la soberan\u00eda financiera, socavada por el endeudamiento y el control que ejerce el FMI sobre la pol\u00edtica econ\u00f3mica de numerosas naciones. Implica imponer la auditor\u00eda general de esos pasivos y la suspensi\u00f3n de pagos en los pa\u00edses m\u00e1s comprometidos, para sentar las bases de una Nueva Arquitectura Financiera. Tambi\u00e9n supone avanzar hacia la soberan\u00eda energ\u00e9tica, constituyendo grandes entes interestatales, para complementar los recursos de los distintos pa\u00edses y comenzar ya mismo la creaci\u00f3n de una empresa estatal latinoamericana del litio.<\/p>\n<p>La maduraci\u00f3n de esos proyectos podr\u00eda constituir el aporte latinoamericano al desarrollo de una alternativa global contra el capitalismo neoliberal, que actualmente prevalece en el planeta. El perfil de ese modelo puede avizorarse evaluando las opciones en debate.<\/p>\n<p>PLURIPOLARIDAD VERSUS MULTIPOLARIDAD<\/p>\n<p>Todas las concepciones cr\u00edticas del sistema actual coinciden en diagn\u00f3sticos semejantes sobre las tragedias que incuba el capitalismo, en el terreno de la opresi\u00f3n social, la devastaci\u00f3n b\u00e9lica y la cat\u00e1strofe ambiental. Pero las visiones m\u00e1s corrientes estiman que esas desventuras podr\u00edan enmendarse o atenuarse, con la sola dispersi\u00f3n del poder mundial. Estiman que la p\u00e9rdida de la supremac\u00eda estadounidense y la vigencia de un mayor equilibrio global entre potencias, aliviar\u00e1 de por s\u00ed las contradicciones del capitalismo. En esta mirada se inspiran las convocatorias a forjar un mundo multipolar.<\/p>\n<p>Pero expectativas muy semejantes fueron desmentidas en la \u00faltima centuria por las devastadoras crisis peri\u00f3dicas, que genera el propio funcionamiento del sistema actual. El descalabro financiero del 2008-2009 fue la ilustraci\u00f3n m\u00e1s reciente de esos irresolubles desequilibrios.<\/p>\n<p>El socorro estatal pospuso las consecuencias de ese temblor, pero el capitalismo inmediatamente potenci\u00f3 los efectos de la calamidad natural generada por la pandemia. Esa secuencia confirm\u00f3 que la batalla contra este sistema es insoslayable, para gestar un proyecto de bienestar colectivo.<\/p>\n<p>Esa ansiada opci\u00f3n exige retomar la meta estrat\u00e9gica del socialismo, junto a novedosos cursos de transici\u00f3n para alcanzar ese objetivo. Un horizonte de este tipo fue esbozado por Ch\u00e1vez, al postular un escenario de pluripolaridad, como el marco m\u00e1s favorable para un pasaje posterior al socialismo (Tricontinental, 2023).<\/p>\n<p>Ese modelo de pluripolaridad promueve contrarrestar el destructivo poder del sistema imperial que comanda Estados Unidos. Pero no restringe la batalla a una simple contraposici\u00f3n entre opciones multipolares y unipolares. Tampoco se limita a formular contrapuntos entre el multipolarismo progresista del Sur y el multipolarismo conservador del Norte.<\/p>\n<p>La tesis pluripolar cuestiona al sistema capitalista que subyace en todas esas vertientes y postula un camino socialista de erradicaci\u00f3n de ese r\u00e9gimen, a trav\u00e9s mediaciones transitorias que enuncia de manera tentativa. Propone un rumbo para debilitar la dominaci\u00f3n imperialista forjando al mismo tiempo los pilares de un futuro poscapitalista.<\/p>\n<p>Un enfoque pol\u00edtico convergente con esta propuesta enfatiza la centralidad de la lucha contra el imperialismo, denunciando la nueva guerra fr\u00eda que ha desatado Estados Unidos contra Rusia y China. Se\u00f1ala que la primera potencia est\u00e1 empe\u00f1ada en restaurar su primac\u00eda, con agresiones contra todos los gobiernos que no acepten sus exigencias (Manifiesto, 2021). Tambi\u00e9n resalta la centralidad de la confrontaci\u00f3n contra la ultraderecha y describe acertadamente, c\u00f3mo la adaptaci\u00f3n socialdem\u00f3crata al neoliberalismo ha permitido la canalizaci\u00f3n regresiva del descontento.<\/p>\n<p>Otras miradas con puntos de coincidencia proponen apuntalar la gestaci\u00f3n de un horizonte internacional alternativo, recreando viejos organismos (como el Movimiento de No Alineados) o alumbrando otros (como la Internacional Progresista), en una direcci\u00f3n que no se limite a sustituir la unipolaridad capitalista por la multipolaridad capitalista.<\/p>\n<p>Un fundamento conceptual de la estrategia pluripolar es el se\u00f1alamiento de la gran diversidad de hegemon\u00edas que ha imperado a lo largo de la historia y la consiguiente generaci\u00f3n de brechas en la dominaci\u00f3n global, que facilitaron la irrupci\u00f3n de los cursos alternativos (Kagarlitsky, 2014: 1-14)<\/p>\n<p>Pero lo que distingue esencialmente a un proyecto de pluripolaridad socialista del planteo meramente multipolar, es el \u00e9nfasis en un programa radical-revolucionario de transici\u00f3n anticapitalista. Esa plataforma implica auspiciar la desmercantilizaci\u00f3n de los recursos b\u00e1sicos, la reducci\u00f3n de la jornada de trabajo y la nacionalizaci\u00f3n de los bancos y las plataformas digitales, a fin de crear las bases de una econom\u00eda m\u00e1s igualitaria.<\/p>\n<p>La segunda diferencia sustancial con el enfoque multipolar es el protagonismo asignado a los sujetos populares en todas las transformaciones propuestas. La tesis pluripolar apuesta a la pujanza de los movimientos de resistencia, subrayando la relevancia de esa batalla. Ese abordaje contrasta con las miradas exclusivamente centradas en acontecimientos geopol\u00edticos.<\/p>\n<p>La visi\u00f3n multipolar m\u00e1s corriente supone que las transformaciones progresistas emerger\u00e1n como un mero resultado de pulseadas entre potencias o gobiernos. La mirada alternativa adopta otro criterio y apuntala una construcci\u00f3n ubicada en el universo de los explotados, los despose\u00eddos y los luchadores.<\/p>\n<p>REPLANTEOS SOCIALISTAS<\/p>\n<p>La pluripolaridad es concebida como un escenario favorable para retomar la batalla por el socialismo, en un contexto muy distinto a la segunda mitad del siglo pasado. Actualmente no se verifica la expectativa de procesos revolucionarios simult\u00e1neos o concatenados, que acompa\u00f1\u00f3 a todos los momentos de triunfo anticapitalista.<\/p>\n<p>El contexto creado por las victorias en Rusia, China, Vietnam o Cuba no se repite a\u00fan en la nueva centuria. Junto al desplome de la URSS, tambi\u00e9n declin\u00f3 la esperanza en una paulatina extensi\u00f3n geogr\u00e1fica del socialismo a partir de una matriz ya consolidada. Estas carencias tornan m\u00e1s imprevisible, el rumbo que podr\u00eda adoptar una trayectoria de erradicaci\u00f3n global del capitalismo.<\/p>\n<p>Pero las referencias al socialismo han reaparecido igualmente en Am\u00e9rica Latina, a trav\u00e9s de la enceguecida campa\u00f1a que despliega la ultraderecha contra la principal meta de la izquierda. Sus voceros m\u00e1s reaccionarios observan la presencia de ese proyecto en incontables corrientes, gobiernos o personalidades de la regi\u00f3n. Cuestionan la deriva socialista de funcionarios moderados y la contaminaci\u00f3n comunista de cualquier variante del progresismo.<\/p>\n<p>Esa pat\u00e9tica actitud maccartista ha colocado nuevamente en el centro de la escena el sentido de una sociedad poscapitalista. Por esa ins\u00f3lita v\u00eda todos los conceptos del l\u00e9xico socialista han recuperado una inesperada gravitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La furia anticomunista no es tan s\u00f3lo otro delirio de la ultraderecha. En su fan\u00e1tica defensa del sistema actual identifica al principal adversario de ese r\u00e9gimen. Este oponente no exhibe por ahora la fuerza del pasado, ni la capacidad de disputar primac\u00eda con las distintas vertientes de las clases dominantes. Pero el socialismo contin\u00faa encarnando la \u00fanica alternativa efectivamente contrapuesta a la regresi\u00f3n que propician los neofascistas. No se equivocan en su percepci\u00f3n de los enemigos.<\/p>\n<p>El socialismo persiste como el \u00fanico proyecto sustancialmente alternativo a las tragedias que augura el capitalismo. Es el gran ant\u00eddoto para los sufrimientos, las guerras y la destrucci\u00f3n del medio ambiente que genera el sistema imperante. Todos los intentos de la heterodoxia socialdem\u00f3crata para reformar o humanizar este r\u00e9gimen han fallado, porque la propia din\u00e1mica del capitalismo obstruye esos alivios (Katz, 2017).<\/p>\n<p>El funcionamiento del sistema actual acrecienta el desempleo, la desigualdad y la pobreza, refutando todas las fantas\u00edas neoliberales sobre las virtudes del mercado. El ideal comunista es mucho menos ut\u00f3pico, que todas las inconsistentes ilusiones propagadas por la ortodoxia liberal. Se asienta en el reconocimiento de las contradicciones irresolubles del capitalismo, que la heterodoxia progresista sue\u00f1a con enmendar a trav\u00e9s de una mayor intervenci\u00f3n del Estado.<\/p>\n<p>Retomar sin verg\u00fcenza, timidez o prevenci\u00f3n la identidad pol\u00edtica socialista es el punto de partida de cualquier reformulaci\u00f3n de un proyecto alternativo. Es v\u00e1lido objetar o renunciar al objetivo poscapitalista, pero su mera ignorancia conduce a un mar de confusiones. Esa omisi\u00f3n impide saber lo que se ambiciona para el futuro. Las ideas, los s\u00edmbolos y las denominaciones del proyecto socialista incluyen dos siglos de historia, cuyo olvido imposibilita forjar otro modelo de porvenir.<\/p>\n<p>Por esa raz\u00f3n es importante explicitar la meta socialista. No rehuir ese postulado, ni amoldarse a la habitual renuencia del progresismo a mencionar ese objetivo. Se ha tornado muy corriente hablar de \"otro mundo\", de \"otra sociedad\" o de \"otro futuro\" distinto al capitalismo, pero sin aludir al prop\u00f3sito alternativo que encarna el socialismo.<\/p>\n<p>Ese ideal afronta en Am\u00e9rica Latina las mismas dificultades que rodean a otros proyectos radicales. Es una meta que recobr\u00f3 fuerza en la d\u00e9cada pasada con las experiencias de Cuba, Venezuela, Bolivia y el ALBA y est\u00e1 afectada por el repliegue de esos procesos.<\/p>\n<p>En ninguno de estos casos el objetivo hist\u00f3rico de una sociedad de abundancia, igualdad y bienestar com\u00fan fue efectivamente gestado, pero por distintos senderos se transitaron los primeros pasos para construir ese prop\u00f3sito. Siempre hubo gran conciencia del car\u00e1cter prolongado de esa lucha y el curso de los acontecimientos ha corroborado que esa gesta est\u00e1 rodeada de complejos avances y retrocesos.<\/p>\n<p>Cuba contin\u00faa aportando un horizonte socialista que s\u00f3lo cobrar\u00eda sustancia visible, en confluencia con procesos del mismo tipo a escala regional o global. Venezuela ha padecido una agotadora batalla por la supervivencia, que opac\u00f3 el sentido renovaci\u00f3n imaginado con los programas del socialismo del siglo XXI. En Bolivia esa misma meta fue reformulada en t\u00e9rminos locales, adaptados a la gravitaci\u00f3n de los pueblos originarios y al modelo plurinacional.<\/p>\n<p>El ALBA despunt\u00f3 como una alternativa de coordinaci\u00f3n econ\u00f3mica solidaria y resistencia antiimperialista. Aport\u00f3 importantes indicios de los puentes a forjar entre ese enlace regional y la meta universal del socialismo.<\/p>\n<p>Partiendo de estos antecedentes, la regi\u00f3n cumple un papel decisivo en la renovaci\u00f3n del ideal socialista y en las estrategias para alcanzarlo. El nuevo contexto de resurgimiento de la lucha popular, con victorias electorales del progresismo y fuerte contraofensiva de la derecha anticipa el escenario de las pr\u00f3ximas batallas. All\u00ed volver\u00e1 a emerger el contorno de una futura sociedad de igualdad, justicia y democracia.<\/p>\n<p>10-4-2023<\/p>\n<p>RESUMEN<\/p>\n<p>La regi\u00f3n necesita resistir la dominaci\u00f3n estadounidense y negociar en bloque con China, para recuperar soberan\u00eda y revertir su regresi\u00f3n econ\u00f3mica. Existen condiciones favorables para introducir ambos giros<\/p>\n<p>La confrontaci\u00f3n con los Tratados de Libre Comercio incluye nuevos senderos. Logros en su normativa podr\u00edan pavimentar un Bandung en la Ruta de la Seda, pero se requiere afianzar la construcci\u00f3n de la unidad popular latinoamericana.<\/p>\n<p>Una estrategia internacional de pluripolaridad se gesta con programas radical-revolucionarios basados en el protagonismo popular. Diverge con la mera multipolaridad por el horizonte socialista, que podr\u00eda ser apuntalado con el protagonismo de Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>REFERENCIAS<\/p>\n<p>Geum-Soon, Yoon (2021). El pueblo asi\u00e1tico contra el libre comercio: \"la sociedad se qued\u00f3 traumatizada por las deudas, 20-9-2021\u00a0<a href=\"https:\/\/www.cadtm.org\/spip.php?page=imprimer&amp;id_article=20205\">https:\/\/www.cadtm.org\/spip.php?page=imprimer&amp;id_article=20205<\/a>,<\/p>\n<p>Pastrana Buelvas, Eduardo; Castro Alegr\u00eda, Rafael (2020), Auge y estancamiento de la Alianza del Pac\u00edfico,18-2 2020 https:\/\/www.fundacioncarolina.es\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/AC-7.2020.pdf<\/p>\n<p>Ghiotto, Luciana (2020). Corona-crisis y libre comercio. O acerca de por qu\u00e9 en tiempos de crisis, el libre comercio no se cuestiona,10-10 2020\u00a0<a href=\"https:\/\/www.cadtm.org\/Corona-crisis-y-libre-comercio\">https:\/\/www.cadtm.org\/Corona-crisis-y-libre-comercio<\/a><\/p>\n<p>Hern\u00e1ndez Zubizarreta, Juan; Ramiro, Pedro (2016) El control de las cadenas mundiales de suministros y la acci\u00f3n sindical\u00a0<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/el-control-de-las-cadenas-mundiales-de-suministros-y-la-accion-sindical\/\">https:\/\/vientosur.info\/el-control-de-las-cadenas-mundiales-de-suministros-y-la-accion-sindical\/<\/a>\u00a023-6-2016<\/p>\n<p>Ventrici, Patricia: Dobrusin, Bruno (2018), Acci\u00f3n sindical transnacional. Procesos hist\u00f3ricos y retos actuales, 2018,\u00a0<a href=\"https:\/\/ri.conicet.gov.ar\/handle\/11336\/104656\">https:\/\/ri.conicet.gov.ar\/handle\/11336\/104656<\/a>\u00a0Universidad Nacional de General Sarmiento<\/p>\n<p>Antentas, Josep Mar\u00eda (2012). Ep\u00edlogo \/ Sindicalismo y \u00abmovimiento antiglobalizaci\u00f3n\u00bb: distancias y divergencias, 11-2012,\u00a0<a href=\"http:\/\/fundacionbetiko.org\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/Ep%C3%ADlogo1.pdf\">http:\/\/fundacionbetiko.org\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/Ep%C3%ADlogo1.pdf<\/a>,<\/p>\n<p>Ghiotto, Luciana (2016). \u00bfResistencia o Alternativas?, Veinte a\u00f1os de lucha contra el Libre Comercio. 3 de octubre<\/p>\n<p>La Jornada (2022). Reducir brecha salarial M\u00e9xico-EU, que es de 10 a 1, objetivo del T-MEC 12 de julio de 2022, https:\/\/www.jornada.com.mx\/2022\/07\/12\/politica\/010e1pol<\/p>\n<p>Cano. Arturo V (2022) Desde el T-MEC, nuevo modelo sindical que rompi\u00f3 con moldes corporativistas. Peri\u00f3dico La Jornada Martes 19 de julio de 2022, https:\/\/www.jornada.com.mx\/2022\/07\/19\/politica\/010n1pol<\/p>\n<p>de 2016, https:\/\/www.cadtm.org\/Resistencia-o-Alternativas<\/p>\n<p>Botto, Mercedes (2014). Los movimientos sociales y el libre comercio en Am\u00e9rica Latina: \u00bfqu\u00e9 hay despu\u00e9s del ALCA? 2014\u00a0<a href=\"https:\/\/www.corteidh.or.cr\/tablas\/r32739.pdf\">https:\/\/www.corteidh.or.cr\/tablas\/r32739.pdf<\/a><\/p>\n<p>Mohanty, Manoranhan (2022) Balance de la reconfiguraci\u00f3n geopol\u00edtica: del Atlantismo al Indo-Pac\u00edfico https:\/\/conferenciaclacso.org\/programa\/foro_tematico.php?ca=61<\/p>\n<p>Tricontinental (2023) Un legado estrat\u00e9gico: el pensamiento revolucionario del Comandante Ch\u00e1vez, a 10 a\u00f1os de su partida\u00a0<a href=\"https:\/\/thetricontinental.org\/es\/dossier-chavez-pensamiento-estrategico\/\">https:\/\/thetricontinental.org\/es\/dossier-chavez-pensamiento-estrategico\/<\/a><\/p>\n<p>Manifiesto Internacional (2021). A trav\u00e9s de la pluripolaridad al socialismo: Un manifiesto International Manifesto Group, septiembre de 2021\u00a0<a href=\"https:\/\/internationalmanifesto.org\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/final-espanol-de-la-pluripolaridad-al-socialismo-final.pdf\">https:\/\/internationalmanifesto.org\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/final-espanol-de-la-pluripolaridad-al-socialismo-final.pdf<\/a><\/p>\n<p>Kagarlitsky, Boris (2014) From Empires to Imperialism. The State and the Rise of Bourgeois Civilisation, Routledge Taylor &amp; Francis Group<\/p>\n<p>Katz, Claudio (2017). Socialismo y antiimperialismo, 8-11-2017,\u00a0<a href=\"http:\/\/www.lahaine.org\/katz%20%5C\">www.lahaine.org\/katz<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Claudio Katz (Aporrea, 10-4-23) &nbsp; Am\u00e9rica Latina necesita resistir la dominaci\u00f3n que ejerce el imperialismo estadounidense y la dependencia econ\u00f3mica que se ha generado con China. Esa acci\u00f3n combinada es indispensable para apuntalar el desarrollo, mejorar los ingresos populares y reducir la desigualdad de la regi\u00f3n. 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