{"id":53848,"date":"2023-05-22T11:34:25","date_gmt":"2023-05-22T15:34:25","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.com\/inicio\/?p=53848"},"modified":"2023-05-22T11:34:25","modified_gmt":"2023-05-22T15:34:25","slug":"marxismo-y-ecologia-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2023\/05\/22\/marxismo-y-ecologia-i\/","title":{"rendered":"Marxismo y ecolog\u00eda (I)"},"content":{"rendered":"<div class=\"entradilla\">\n<p>Arturo Mancilla (Rebelion, 19-5-23)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El socialismo cient\u00edfico es la expresi\u00f3n consciente del proceso hist\u00f3rico inconsciente, es decir, de la tendencia elemental e instintiva del proletariado a reconstruir la sociedad sobre principios comunistas. (Le\u00f3n Trotsky. En defensa del marxismo, 1940)<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"cols\">\n<p>En la primavera boreal de 1845, Carlos Marx, que se encontraba viviendo en Bruselas, apuntaba en un cuaderno sus ya c\u00e9lebres\u00a0<em>Tesis sobre Feuerbach<\/em>. En ellas, criticaba el materialismo de Ludwig Feuerbach, uno de los m\u00e1s prominentes de entre los llamados j\u00f3venes hegelianos, quien como otros intent\u00f3 romper con el sistema idealista de Georg W. F. Hegel que entonces predominaba en Alemania. \u201cEl defecto fundamental de todo el materialismo anterior -incluido el de Feuerbach\u201d, escribi\u00f3 Marx, \u201ces que s\u00f3lo concibe las cosas, la realidad, la sensoriedad, bajo la forma de objeto o de contemplaci\u00f3n, pero no como actividad sensorial humana, no como pr\u00e1ctica, no de un modo subjetivo. De aqu\u00ed que el lado activo fuese desarrollado por el idealismo, por oposici\u00f3n al materialismo, pero s\u00f3lo de un modo abstracto, ya que el idealismo, naturalmente, no conoce la actividad real, sensorial, como tal\u201d.<\/p>\n<p>En sus estudios sobre el cristianismo, Feuerbach demostr\u00f3 que las ideas religiosas representan una enajenaci\u00f3n del ser humano respecto a su propia vida terrenal, que en la religi\u00f3n el ser humano se aliena del mundo real, y que lo aut\u00e9ntico es ese mundo terrenal. Marx le critica que no basta con llegar hasta ese punto, sino que hay que comprender cu\u00e1l es la fuente material de esa enajenaci\u00f3n para eliminarla en la pr\u00e1ctica. Feuerbach consideraba que la labor del fil\u00f3sofo cr\u00edtico es mostrar la esencia enajenada de la religi\u00f3n y hacerlo comprender a la humanidad; Marx respond\u00eda que la \u00fanica forma de superar esa alienaci\u00f3n es eliminando mediante la pr\u00e1ctica revolucionaria las contradicciones terrenales que la originan. En 1845, Marx no estaba particularmente preocupado de superar las ideas religiosas, le inquietaban m\u00e1s bien otras formas de alienaci\u00f3n, pero para saldar cuentas con el materialismo meramente contemplativo, se adentr\u00f3 en el \u00e1mbito que hab\u00eda abordado Feuerbach.<\/p>\n<p>En otra de esas once tesis, Marx confronta las ideas socialistas propugnadas por Robert Owen, a quien se\u00f1ala como ejemplo de nociones extendidas en ese momento: \u201cLa teor\u00eda materialista de que los seres humanos son producto de las circunstancias y de la educaci\u00f3n, y de que por tanto, los seres humanos modificados son producto de circunstancias distintas y de una educaci\u00f3n modificada, olvida que son los seres humanos, precisamente, los que hacen que cambien las circunstancias y que el propio educador necesita ser educado. Conduce, pues, forzosamente, a separar la sociedad en dos partes, una de las cuales est\u00e1 por encima\u201d. Los socialistas como Owen, a quienes m\u00e1s adelante Marx llamar\u00e1 ut\u00f3picos, sosten\u00edan que las condiciones miserables en que los capitalistas ten\u00edan sometidos a los trabajadores pod\u00edan ser modificadas y que en ello estribaba la emancipaci\u00f3n del proletariado. El propio Owen invirti\u00f3 mucho dinero en erigir \u201cf\u00e1bricas modelo\u201d y \u201cpoblaciones modelo\u201d donde las condiciones laborales, salariales y de otra \u00edndole de los trabajadores eran mucho m\u00e1s dignas que lo que ocurr\u00eda en general. Le preocup\u00f3, sobre todo, la educaci\u00f3n de los obreros y las obreras y la de sus hijos. Los socialistas ut\u00f3picos dise\u00f1aron distintos prototipos de sociedad y las intentaron llevar a la pr\u00e1ctica. Esto por supuesto implicaba, tal como se\u00f1ala Marx, que \u201clos dise\u00f1adores\u201d se colocan por sobre la sociedad.<\/p>\n<p>Marx remata esa tesis con la siguiente frase: \u201cLa coincidencia de la modificaci\u00f3n de las circunstancias y de la actividad humana s\u00f3lo puede concebirse y entenderse racionalmente como pr\u00e1ctica revolucionaria\u201d. Cuando Marx escribi\u00f3 estas tesis, en 1845, se encontraba viviendo en Bruselas, despu\u00e9s de haber residido poco m\u00e1s de un a\u00f1o en Par\u00eds, donde hab\u00eda tomado contacto con diversas asociaciones de trabajadores y agrupaciones socialistas; hab\u00eda decidido que la emancipaci\u00f3n de los trabajadores ser\u00eda obra de los propios trabajadores y que su propio rol era formar parte de ese movimiento hist\u00f3rico. Ser\u00eda la pr\u00e1ctica revolucionaria del proletariado la que cambiar\u00eda las \u201ccircunstancias\u201d y al propio proletariado. Marx se preparaba para cumplir un papel en esa revoluci\u00f3n, no coloc\u00e1ndose por \u201csobre\u201d los trabajadores, sino que avanzando junto a ellos, preparado para cambiar \u00e9l tambi\u00e9n sus puntos de vista en consonancia con el avance de la lucha obrera.<\/p>\n<p><strong>La concepci\u00f3n marxista de la historia<\/strong><\/p>\n<p>Durante los dos a\u00f1os siguientes, Marx y su familia permanecieron en Bruselas, ya que hab\u00eda sido censurado y perseguido en Alemania. En esta ciudad belga ayud\u00f3 a organizar varias asociaciones obreras y de \u201cdem\u00f3cratas radicales\u201d, donde participaban, entre otros, trabajadores exiliados de Alemania. En 1847, \u00e9l y Engels se incorporaron a la Liga de los Justos, una organizaci\u00f3n de artesanos y trabajadores, con su sede central en Londres y comit\u00e9s repartidos por Europa. La cercan\u00eda de Marx y Engels a la Liga databa de sus tiempos en Par\u00eds. En diciembre de 1847, los miembros de esta asociaci\u00f3n, que hab\u00eda cambiado su nombre a Liga de los Comunistas, le encargaron a Marx y Engels redactar el programa que la presentar\u00eda al mundo. El\u00a0<em>Manifiesto del partido comunista<\/em>\u00a0fue publicado en febrero del a\u00f1o siguiente, coincidiendo con el inicio de la revoluci\u00f3n en Francia. En 1848 se desataron revoluciones en el continente europeo y Marx y Engels regresaron a Alemania a tomar parte en estas. Tras la derrota de estos movimientos revolucionarios, Marx fue expulsado de Colonia, de Bruselas y de Par\u00eds y en agosto de 1849 se asent\u00f3 en Londres.<\/p>\n<p>Tras unas frases de presentaci\u00f3n, el\u00a0<em>Manifiesto<\/em>\u00a0inicia con la declaraci\u00f3n: \u201cToda la historia de la sociedad humana, hasta la actualidad, es una historia de luchas de clases\u201d. La existencia de la lucha de clases era algo reconocido por historiadores de la academia oficial y comentaristas en general, por lo menos para el per\u00edodo de las revoluciones burguesas de los siglos XVIII y XIX en las que la nueva clase ascendente se hab\u00eda enfrentado a la aristocracia feudal y le hab\u00eda propinado su m\u00e1s dura derrota en la Revoluci\u00f3n francesa de 1789-1793. La existencia del proletariado como clase social que se organizaba en defensa de sus propios intereses tambi\u00e9n era un hecho aceptado. Lo trascendente de la concepci\u00f3n de la historia expuesta en el\u00a0<em>Manifiesto<\/em>\u00a0es que sit\u00faa el origen de cada una de las clases en las relaciones de producci\u00f3n y de intercambio correspondientes a cada per\u00edodo hist\u00f3rico y que delinea la actual misi\u00f3n hist\u00f3rica del proletariado como el poner fin definitivo a la sociedad dividida en clases y, con eso, poner fin tambi\u00e9n al Estado dirigido por una clase dominante.<\/p>\n<p>Es interesante la semblanza que hacen Marx y Engels del proletariado: \u201cLos obreros empiezan a coaligarse contra los burgueses, se asocian y unen para la defensa de sus salarios. Crean organizaciones permanentes para pertrecharse en previsi\u00f3n de posibles batallas. De vez en cuando estallan revueltas y sublevaciones. (\u2026) Los obreros arrancan alg\u00fan triunfo que otro, pero transitorio siempre. El verdadero objetivo de estas luchas no es conseguir un resultado inmediato, sino ir extendiendo y consolidando la uni\u00f3n obrera\u201d. Es decir, en total concordancia con la concepci\u00f3n de que la historia avanza jalonada por la lucha de clases, se requiere que entre en acci\u00f3n un amplio movimiento social del proletariado, no basta con la acci\u00f3n de grupos o individuos, por fundamental que sea el rol que jueguen esos grupos e individuos al interior de ese movimiento. Algo m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os m\u00e1s tarde, Engels confirm\u00f3 esta apreciaci\u00f3n en el\u00a0<em>Pr\u00f3logo a la edici\u00f3n alemana<\/em>\u00a0del\u00a0<em>Manifiesto<\/em>\u00a0de 1890: \u201cEn cuanto al triunfo final de las tesis del\u00a0<em>Manifiesto<\/em>, Marx pon\u00eda toda su confianza en el desarrollo intelectual de la clase obrera, fruto obligado de la acci\u00f3n conjunta y de la discusi\u00f3n\u201d. Y fue justamente esa la labor que se asignaron a s\u00ed mismos Marx y Engels, contribuir \u2013 en forma decisiva\u2013 al desarrollo intelectual del movimiento hist\u00f3rico del proletariado, con la certeza de que la lucha que da una clase explotada hasta derrocar a la clase explotadora involucra tambi\u00e9n un combate entre opuestas concepciones de mundo. \u201cLas ideas dominantes en una \u00e9poca han sido siempre las ideas propias de la clase dominante\u201d, escribieron en el\u00a0<em>Manifiesto<\/em>. \u201cSe habla de ideas que revolucionan a toda una sociedad; con ello, no se hace m\u00e1s que dar expresi\u00f3n a un hecho, y es que en el seno de la sociedad antigua han germinado ya los elementos para la nueva, y a la par que se esfuman o derrumban las antiguas condiciones de vida, se derrumban y esfuman las ideas antiguas\u201d.<\/p>\n<p>En febrero de 1848, cuando fue publicado el\u00a0<em>Manifiesto<\/em>, estall\u00f3 \u2013una vez m\u00e1s\u2013 la revoluci\u00f3n en Europa y Marx y Engels se incorporaron a ella sin titubeos, como intelectuales-agitadores, como organizadores y, en el caso de Engels, tambi\u00e9n con las armas en la mano. Ciertamente no se trataba de fil\u00f3sofos contemplativos como los que hab\u00eda criticado Marx en sus tesis sobre Feuerbach. A la par que desarrollaban las ideas estrat\u00e9gicas del proletariado, lo impulsaban a la organizaci\u00f3n y a la acci\u00f3n, \u00fanica manera de fortalecer su conciencia revolucionaria. Con altos y bajos, el movimiento obrero continu\u00f3 creciendo y con \u00e9l lo hicieron las concepciones marxistas, de manera que en el pr\u00f3logo a la edici\u00f3n alemana de 1890 del\u00a0<em>Manifiesto<\/em>, Engels pod\u00eda reivindicar con satisfacci\u00f3n: \u201cLa historia del\u00a0<em>Manifiesto<\/em>\u00a0refleja, hasta cierto punto, la historia del movimiento obrero desde 1848. En la actualidad es indudablemente el documento m\u00e1s extendido e internacional de toda la literatura socialista del mundo, el programa que une a muchos millones de trabajadores de todos los pa\u00edses, desde Siberia hasta California\u201d.<\/p>\n<p>La lucha ideol\u00f3gica que desplegaron Marx y Engels a lo largo de sus vidas apuntaba a demostrar la falsedad de las concepciones burguesas que justificaban la existencia eterna del modo de producci\u00f3n capitalista, que sosten\u00edan que el capitalismo es una forma \u201cnatural\u201d de organizaci\u00f3n de la sociedad y que nublaban la conciencia del proletariado. En este \u00e1mbito, el esfuerzo principal de Marx fue enfrentar las nociones burguesas en el campo de la econom\u00eda pol\u00edtica: hizo una disecci\u00f3n rigurosa de las relaciones de producci\u00f3n y de intercambio del modo de producci\u00f3n capitalista y, entre otros notables descubrimientos cient\u00edficos, explic\u00f3 la forma espec\u00edfica en que la clase capitalista extrae el plustrabajo de los obreros, la plusval\u00eda. Adem\u00e1s de esta lucha contra la ideolog\u00eda burguesa, dieron incontables batallas contra las diversas concepciones erradas que surg\u00edan en el seno mismo del proletariado o que postulaban en su nombre intelectuales de distinto calibre. C\u00e9lebres en este respecto son\u00a0<em>La miseria de la filosof\u00eda: Respuesta al escrito \u00abLa filosof\u00eda de la miseria\u00bb de M. Proudhon<\/em>\u00a0(1847), de Marx, y el\u00a0<em>Anti-D\u00fchring<\/em>\u00a0(1878) de Engels, que escribi\u00f3 con la colaboraci\u00f3n de Marx.<\/p>\n<p>En el\u00a0<em>Anti-D\u00fchring\u00a0<\/em>Engels hace referencia a la relevancia de las investigaciones cient\u00edficas de Marx: \u201cEl socialismo anterior criticaba sin duda el modo de producci\u00f3n capitalista existente y sus consecuencias, pero no pod\u00eda explicar uno ni otras, ni, por tanto, superarlos; ten\u00eda que limitarse a condenarlos por da\u00f1inos. (\u2026) Se trataba de exponer ese modo de producci\u00f3n capitalista en su conexi\u00f3n hist\u00f3rica y en su necesidad para un determinado per\u00edodo hist\u00f3rico, o sea tambi\u00e9n la necesidad de su desaparici\u00f3n, y, por otra parte, de descubrir su car\u00e1cter interno, que a\u00fan segu\u00eda oculto, pues la cr\u00edtica realizada hasta entonces hab\u00eda atendido m\u00e1s a sus malas consecuencias que al proceso de la cosa misma. Todo esto fue posible gracias al descubrimiento de la plusval\u00eda. Con ello se prob\u00f3 que la forma fundamental del modo de producci\u00f3n capitalista y de la explotaci\u00f3n del trabajador por \u00e9l realizada es la apropiaci\u00f3n de trabajo no pagado (\u2026) As\u00ed quedaban explicados tanto el proceso de la producci\u00f3n capitalista como el de la producci\u00f3n de capital. (\u2026) Debemos a Marx esos dos grandes descubrimientos: la concepci\u00f3n materialista de la historia y desvelar los secretos de la producci\u00f3n capitalista. Con ellos se convirti\u00f3 el socialismo en una ciencia; la tarea es ahora desarrollarla en todos sus detalles y todas sus conexiones\u201d.<\/p>\n<p>Marx falleci\u00f3 en 1883 y Engels lo sobrevivi\u00f3 hasta 1895. La filosof\u00eda materialista dial\u00e9ctica que juntos concibieron desde por lo menos la escritura en conjunto de\u00a0<em>La ideolog\u00eda alemana<\/em>\u00a0en 1846 \u2013obra que no pudieron publicar debido a la censura\u2013 no fue expuesta por Marx en una obra especial dedicada a ello y correspondi\u00f3 a Engels hacerlo. La concepci\u00f3n materialista y dial\u00e9ctica de la realidad es el fundamento de sus an\u00e1lisis de la historia, de la econom\u00eda y de la naturaleza. La dial\u00e9ctica, en particular, es la comprensi\u00f3n del movimiento, que es la propiedad esencial de la realidad: su eterno emerger, existir y desaparecer. La dial\u00e9ctica de la historia es la que Marx y Engels expusieron en el\u00a0<em>Manifiesto Comunista<\/em>, vale decir, la sucesi\u00f3n de modos de producci\u00f3n y de intercambio que se siguen, super\u00e1ndose unos a otros, hasta que el desarrollo de las fuerzas productivas alcanza un nivel en que es posible para la humanidad erigir una civilizaci\u00f3n en que los medios de producci\u00f3n son apropiados por toda la sociedad, dejan de ser propiedad de una clase explotadora. El motor del movimiento es la contradicci\u00f3n, la lucha de contrarios, como en la lucha de clases entre proletarios y burgueses, o como la contradicci\u00f3n que se presenta entre el desarrollo de las fuerzas productivas de la sociedad y las relaciones de producci\u00f3n capitalistas que ya no son capaces de controlarlas. A decir de Engels en\u00a0<em>Anti-D\u00fchring<\/em>, \u201cla burgues\u00eda [es] una clase que posee el monopolio de todos los instrumentos de producci\u00f3n y todos los medios de existencia, pero que prueba en todos los per\u00edodos de loca exaltaci\u00f3n y en todas las crisis subsiguientes que siguen a esos per\u00edodos que ya es incapaz de seguir dominando las fuerzas productivas que han crecido m\u00e1s de lo que su poder abarca; una clase bajo cuya direcci\u00f3n la sociedad corre hacia la ruina como una locomotora cuyo maquinista fuera demasiado d\u00e9bil para abrir la bloqueada v\u00e1lvula de seguridad\u201d, es decir, para frenar la locomotora descontrolada.<\/p>\n<p>La dial\u00e9ctica tambi\u00e9n es evidente en la naturaleza. En esto concordaban Marx y Engels. En las p\u00e1ginas iniciales de su obra\u00a0<em>Raz\u00f3n y revoluci\u00f3n. Filosof\u00eda marxista y ciencia moderna<\/em>, Alan Woods y Ted Grant relatan que Marx tuvo la intenci\u00f3n de escribir una obra sobre la concepci\u00f3n materialista dial\u00e9ctica, \u201cpero desgraciadamente la tarea colosal de escribir\u00a0<em>El capital<\/em>\u00a0se lo impidi\u00f3. Si excluimos sus obras tempranas, como\u00a0<em>La sagrada familia<\/em>\u00a0y\u00a0<em>La ideolog\u00eda alemana<\/em>, intentos importantes aunque preparatorios de desarrollar una nueva filosof\u00eda, y los tres vol\u00famenes de\u00a0<em>El capital<\/em>, que son un ejemplo cl\u00e1sico de la aplicaci\u00f3n concreta del m\u00e9todo dial\u00e9ctico a la esfera particular de la econom\u00eda, las principales obras de la filosof\u00eda marxista fueron escritas por Engels. (\u2026) Engels defini\u00f3 la dial\u00e9ctica como \u2018las leyes m\u00e1s generales del movimiento de la naturaleza, la sociedad y el pensamiento humano\u2019. En\u00a0<em>Dial\u00e9ctica de la naturaleza<\/em>\u00a0en particular, Engels se bas\u00f3 en un estudio cuidadoso del conocimiento cient\u00edfico m\u00e1s avanzado de su tiempo para demostrar que \u2018en \u00faltima instancia, el funcionamiento de la naturaleza es dial\u00e9ctico\u2019\u201d.\u00a0<em>Dial\u00e9ctica de la naturaleza<\/em>\u00a0es un manuscrito que Engels no alcanz\u00f3 a concluir para publicarlo, pero su obra\u00a0<em>Anti-D\u00fchring<\/em>\u00a0cont\u00f3 con la colaboraci\u00f3n de Marx y fue minuciosamente revisada por este antes de su publicaci\u00f3n en 1878. En\u00a0<em>Anti-Duhring<\/em>\u00a0Engels expone la concepci\u00f3n materialista dial\u00e9ctica de la historia, la econom\u00eda, la naturaleza y el pensamiento, concepci\u00f3n que tambi\u00e9n denomin\u00f3 socialismo cient\u00edfico.<\/p>\n<p><strong>Marxismo y ciencia<\/strong><\/p>\n<p class=\"has-background has-very-light-gray-background-color\"><em>\u201cPara m\u00ed no se trataba de construir artificialmente, por proyecci\u00f3n, las leyes dial\u00e9cticas en la naturaleza, sino de encontrarlas en ella y desarrollarlas a partir de ella. (\u2026) Se trataba de convencerme en detalle, pues en l\u00edneas generales no ten\u00eda duda al respecto, de que en la naturaleza rigen las mismas leyes dial\u00e9cticas del movimiento que igualmente dominan en la historia la aparente casualidad de los sucesos; las mismas leyes que (\u2026) llegan progresivamente a la conciencia del ser humano; leyes desarrolladas por primera vez por Hegel de un modo amplio y general, aunque en forma m\u00edstica, y que nuestro esfuerzo hizo pasar de esa forma m\u00edstica a otra claramente comprensible en toda su sencillez y generalidad. (\u2026) Es posible llegar a esa concepci\u00f3n por el mero peso de los hechos que van acumul\u00e1ndose en las ciencias de la naturaleza; pero es m\u00e1s f\u00e1cil alcanzarla si se percibe el car\u00e1cter dial\u00e9ctico de esos hechos con la consciencia de las leyes del pensamiento dial\u00e9ctico\u201d. (Federico Engels,\u00a0Anti-D\u00fchring, Pr\u00f3logo a la segunda edici\u00f3n, 1885)<\/em><\/p>\n<p class=\"has-background has-very-light-gray-background-color\"><em>\u201cTodo esto demuestra, dicho sea de paso, que nuestros m\u00e9todos de pensamiento, tanto la l\u00f3gica formal como la dial\u00e9ctica, no son construcciones arbitrarias de nuestra raz\u00f3n, sino, m\u00e1s bien, expresiones de las verdaderas interrelaciones de la misma naturaleza (\u2026) Se produjo un no peque\u00f1o desarrollo antes de que las relaciones internas de la naturaleza pasaran al lenguaje de la conciencia y que el ser humano llegara a ser capaz de generalizar estas formas de conciencia, de transformarlas en categor\u00edas l\u00f3gicas dial\u00e9cticas, creando as\u00ed la posibilidad de indagar m\u00e1s profundamente en el mundo que nos rodea\u201d. (Le\u00f3n Trotsky,\u00a0En defensa del Marxismo, 1940)<\/em><\/p>\n<p>Durante el per\u00edodo en que vivieron Marx (1818-1883) y Engels (1820-1895) una serie de trascendentales avances y descubrimientos cient\u00edficos cambiaron por completo la visi\u00f3n que exist\u00eda del mundo y de la naturaleza. Hasta fines del siglo XVIII, las ciencias de la naturaleza se hab\u00edan ocupado de recolectar y ordenar una gran cantidad de nuevos conocimientos en diversos campos. Linneo, por ejemplo, se dedic\u00f3 a la clasificaci\u00f3n de los seres vivos en distintas especies, g\u00e9neros, etc. En geolog\u00eda, la tendencia predominante era la mineralog\u00eda, es decir, el estudio y clasificaci\u00f3n de los minerales. En astronom\u00eda se trataba de dibujar el ordenamiento de los cuerpos celestes en los cielos. Nunca antes hab\u00eda la humanidad reunido tal cantidad de conocimientos cient\u00edficos y nunca antes los investigadores hab\u00edan tenido acceso a los materiales en todo el globo, en todos los continentes y oc\u00e9anos. La tarea era inmensa. Actuaban tambi\u00e9n como acicate las exigencias de la producci\u00f3n de la econom\u00eda capitalista, que hab\u00eda surgido con \u00edmpetu en Italia en el siglo XIV y luego se hab\u00eda extendido a numerosas otras regiones de Europa. As\u00ed, por ejemplo, la qu\u00edmica se vio estimulada por las exigencias provenientes de las industrias textil y metal\u00fargica, siempre \u00e1vidas de nuevos compuestos para potenciar los cada vez m\u00e1s novedosos procesos de fabricaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La necesidad de ordenar y clasificar hab\u00eda conducido a una concepci\u00f3n est\u00e1tica de la naturaleza y a la especializaci\u00f3n de los investigadores, cada uno concentrado en su \u00e1rea espec\u00edfica, lo que les imped\u00eda desentra\u00f1ar las relaciones y las concatenaciones. En\u00a0<em>Dial\u00e9ctica de la naturaleza<\/em>\u00a0(1872-1882), Engels explica la situaci\u00f3n en que se encontraban las ciencias de la naturaleza al concluir el siglo XVIII: \u201cLo que caracteriza especialmente a este per\u00edodo es el haber llegado a desentra\u00f1ar una peculiar concepci\u00f3n de conjunto, cuyo punto central es la idea de la absoluta inmutabilidad de la naturaleza<em>.\u00a0<\/em>Cualquiera que fuese el modo como hab\u00eda surgido, la naturaleza, una vez formada, permanec\u00eda durante todo el tiempo de su existencia tal y como era. Los planetas y sus sat\u00e9lites, una vez puestos en movimiento por el misterioso \u2018impulso inicial\u2019, segu\u00edan girando eternamente (\u2026) Las estrellas descansaban para siempre, fijas e inm\u00f3viles, en sus puestos, sosteni\u00e9ndose las unas a las otras por la \u2018gravitaci\u00f3n universal\u2019. La tierra hab\u00eda permanecido invariable desde siempre o (seg\u00fan los casos) desde el primer d\u00eda de la creaci\u00f3n. (\u2026) Siempre hab\u00edan existido el mismo clima, la misma flora y la misma fauna, (\u2026) las especies vegetales y animales hab\u00edan quedado establecidas de una vez para siempre al nacer. (\u2026) Se negaba en la naturaleza todo lo que fuese cambio y desarrollo. (\u2026) Todo segu\u00eda siendo hoy lo mismo que hab\u00eda sido ayer y siempre y todo -hasta el fin del mundo o por toda una eternidad- seguir\u00eda siendo como siempre y desde el comienzo mismo hab\u00eda sido\u201d. Esto correspond\u00eda a lo que Hegel llam\u00f3 concepci\u00f3n \u201cmetaf\u00edsica\u201d de la realidad.<\/p>\n<p>A lo largo del siglo XIX esta concepci\u00f3n cambi\u00f3 radicalmente y Marx y Engels fueron testigos y admiradores incondicionales de la revoluci\u00f3n que se produjo en las ciencias de la naturaleza. Estudiaron profundamente cada uno de los avances y descubrimientos que adelantaban la noci\u00f3n de que en la naturaleza todo est\u00e1 interrelacionado y todo est\u00e1 en movimiento. Al fin de cuentas, las leyes de la dial\u00e9ctica que ellos ya hab\u00edan revelado en la historia de la humanidad, aparec\u00edan tambi\u00e9n cumpli\u00e9ndose en el mundo natural.<\/p>\n<p>Marx, estando en la universidad en Berl\u00edn (1835-1841), era asiduo asistente a clases y charlas dictadas por algunos de los m\u00e1s prominentes ge\u00f3logos del momento. En esa rama de la ciencia se impon\u00eda la idea de que los cambios en la corteza terrestre hab\u00edan sido lentos y graduales en contraposici\u00f3n a la creencia anterior de bruscas modificaciones en las que hab\u00eda jugado un rol la mano divina. Eso significaba que la edad del planeta era mucho mayor de lo que se hab\u00eda cre\u00eddo y que este hab\u00eda experimentado cambios de forma permanente, cambios que no se hab\u00edan detenido. Junto a la geolog\u00eda, avanzaba la paleontolog\u00eda, ya que \u201cen los estratos sucesivos y superpuestos se desenterraban caparazones y esqueletos de animales desaparecidos y troncos, hojas y frutos de plantas que ya no se conoc\u00edan. No hubo m\u00e1s remedio que reconocer la evidencia: no s\u00f3lo la tierra en su conjunto, sino tambi\u00e9n las plantas y los animales que en ella viv\u00edan ten\u00edan su historia, desarrollada en el tiempo\u201d (<em>Dial\u00e9ctica de la naturaleza<\/em>).<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n industrial que se hab\u00eda iniciado en Inglaterra en el siglo XVIII tuvo como fuerza impulsora fundamental a la m\u00e1quina de vapor: esta mov\u00eda la maquinaria industrial, las locomotoras y los barcos. Creada por ingenieros y t\u00e9cnicos, el estudio cient\u00edfico de la m\u00e1quina de vapor comenz\u00f3 m\u00e1s adelante, en particular las mediciones de la energ\u00eda cin\u00e9tica originada en la fuerza de vapor. Esto condujo al revolucionario descubrimiento de lo que m\u00e1s adelante se llamaron leyes de la termodin\u00e1mica, que se\u00f1alan, b\u00e1sicamente, que la energ\u00eda (y la materia) no se crean ni se destruyen, sino que solamente cambian de forma. A decir de un emocionado Engels: \u201cEn 1842, a\u00f1o que hizo \u00e9poca en la ciencia f\u00edsica, [qued\u00f3 demostrado] el hecho de que todas las llamadas fuerzas f\u00edsicas, la fuerza mec\u00e1nica, el calor, la luz, la electricidad, el magnetismo y hasta la misma llamada fuerza qu\u00edmica, se trocaban en determinadas condiciones la una en la otra, sin producirse cambio de fuerza alguno, con lo que ven\u00eda a corroborarse, andando el tiempo, por la v\u00eda f\u00edsica, la tesis cartesiana de que la cantidad de movimiento existente en el universo es invariable. Con ello, las fuerzas f\u00edsicas espec\u00edficas, los \u2018tipos\u2019 inmutables de la f\u00edsica, por as\u00ed decirlo, se reduc\u00edan a distintas formas de movimiento de la materia, formas diferenciadas y que se convert\u00edan las unas en las otras con sujeci\u00f3n a determinadas leyes. (\u2026) La f\u00edsica hab\u00eda llegado, como antes la astronom\u00eda, a un resultado que apuntaba en definitiva, necesariamente, al ciclo perenne de la materia en movimiento\u201d (<em>Dial\u00e9ctica de la naturaleza<\/em>).<\/p>\n<p>En 1828, Pasteur demostr\u00f3 que la fermentaci\u00f3n, esto es, la creaci\u00f3n de alcohol a partir de az\u00facar, la lleva a cabo el hongo unicelular de la levadura y ese mismo a\u00f1o el cient\u00edfico alem\u00e1n W\u00f6hler sintetiz\u00f3 la urea, una sustancia qu\u00edmica org\u00e1nica compleja, a partir de compuestos qu\u00edmicos simples. De esa manera quedaba demolida la barrera hasta entonces infranqueable que separaba a la qu\u00edmica inorg\u00e1nica de la qu\u00edmica org\u00e1nica. En la misma direcci\u00f3n, en el campo de la fisiolog\u00eda, el descubrimiento de la c\u00e9lula supuso un avance revolucionario. En 1839, los alemanes Theodor Schwann, fisi\u00f3logo, y Jakob Schleiden, bot\u00e1nico, formularon la teor\u00eda celular que indica que todos los seres vivos est\u00e1n compuestos por c\u00e9lulas y por las secreciones de estas, y que la c\u00e9lula constituye a la vez una entidad singular y la unidad estructural y fisiol\u00f3gica de todos los organismos. En 1858, otro alem\u00e1n, el m\u00e9dico Rudolf Virchow, complet\u00f3 la teor\u00eda al demostrar que todas las c\u00e9lulas provienen de otras c\u00e9lulas por bipartici\u00f3n, en contraposici\u00f3n a la idea de la generaci\u00f3n espont\u00e1nea que se sosten\u00eda hasta ese momento. El concepto central en fisiolog\u00eda celular era el de metabolismo, definido como el conjunto de reacciones qu\u00edmicas que mantienen el equilibrio entre el medio interior y el exterior y de esa forma aseguran la existencia de la vida. El metabolismo (del griego\u00a0<em>metaballein<\/em>, cambiar) consiste en la incorporaci\u00f3n a la c\u00e9lula de sustancias qu\u00edmicas, a partir de las cuales esta obtiene energ\u00eda y elabora otras sustancias, y la excreci\u00f3n de qu\u00edmicos como desechos.<\/p>\n<p>Los fisi\u00f3logos Carl Ludwig (1816-1895), alem\u00e1n, y Claude Bernard (1813-1878), franc\u00e9s, aplicaron el concepto de metabolismo a las ciencias m\u00e9dicas y a la fisiolog\u00eda humana. En su\u00a0<em>Tratado de fisiolog\u00eda humana<\/em>\u00a0(1856), Ludwig fundament\u00f3 su rechazo a la idea predominante hasta entonces de que los seres vivos se rigen por leyes biol\u00f3gicas o \u201cfuerzas vitales\u201d distintas a las que operan en la naturaleza inorg\u00e1nica y, en cambio, explic\u00f3 estos procesos de acuerdo con las mismas leyes que gobiernan los fen\u00f3menos qu\u00edmicos y f\u00edsicos. Bernard (1865) estableci\u00f3 el m\u00e9todo cient\u00edfico en medicina, sostuvo que los seres vivos dependen de las mismas leyes que la materia inanimada y acu\u00f1\u00f3 el t\u00e9rmino \u201cmedio interior\u201d que despu\u00e9s se denominar\u00eda home\u00f3stasis: \u201cLa estabilidad del medio interior es la condici\u00f3n que permite la vida libre e independiente\u201d, se\u00f1al\u00f3. Los organismos vivos aseguran esa estabilidad mediante el control de su relaci\u00f3n con el medio exterior, vale decir, el metabolismo.<\/p>\n<p>En sus estudios cient\u00edficos, Marx y Engels no eran ajenos a la relevancia que hab\u00eda adquirido el concepto de metabolismo para explicar el intercambio de materia y energ\u00eda entre los seres vivos y su medio ambiente. En\u00a0<em>Dial\u00e9ctica de la Naturaleza<\/em>, Engels apunt\u00f3: \u00abLa vida es el modo de existencia de los cuerpos constituidos por prote\u00ednas, lo esencial de las cuales consiste en el continuo intercambio metab\u00f3lico con el medio natural exterior, y cesa en el momento en que cesa el metabolismo\u00bb. Y Marx recurri\u00f3 a la noci\u00f3n de metabolismo para fundamentar la relaci\u00f3n que se produce entre el ser humano y la naturaleza a trav\u00e9s del trabajo, esto es, defini\u00f3 el trabajo \u2013o sea, la producci\u00f3n\u2013 como instancia mediadora de los intercambios energ\u00e9ticos y materiales entre la sociedad y la naturaleza. Seg\u00fan Marx, los rasgos fundamentales de este \u201cmetabolismo social\u201d son radicalmente distintos entre los diversos modos de producci\u00f3n que se han sucedido a lo largo de la historia y, por supuesto, ser\u00e1n diferentes en la sociedad comunista del futuro.<\/p>\n<p>Finalmente, en 1859, Darwin public\u00f3\u00a0<em>El origen de las especies<\/em>, con lo que tambi\u00e9n el movimiento y la transformaci\u00f3n en el tiempo pasaron a ocupar un lugar central en las ciencias biol\u00f3gicas. El enorme impacto que produjo en Marx y Engels la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n de Darwin es invaluable. D\u00e9cadas m\u00e1s tarde, entrado el siglo XX, Trotsky se\u00f1alar\u00eda: \u201cEl darwinismo, que explic\u00f3 la evoluci\u00f3n de las especies a trav\u00e9s del tr\u00e1nsito de las transformaciones cuantitativas en cualitativas, fue el m\u00e1s alto triunfo de la dial\u00e9ctica en todo el terreno de la materia org\u00e1nica\u201d (<em>En defensa del marxismo<\/em>, 1940).<\/p>\n<p>En la d\u00e9cada de 1870, cuando Engels trabajaba en su\u00a0<em>Dial\u00e9ctica de la naturaleza<\/em>\u00a0y publicaba, con la colaboraci\u00f3n de Marx, el\u00a0<em>Anti-D\u00fchring<\/em>\u00a0(1878), en ambos de los cuales analizaba los avances cient\u00edficos revolucionarios que se hab\u00edan producido a lo largo del siglo, conclu\u00eda: \u201cLa naturaleza es la piedra de toque de la dial\u00e9ctica, y la ciencia moderna ha suministrado un material sumamente rico y en constante acumulaci\u00f3n, mostrando que, en \u00faltima instancia, la naturaleza procede dial\u00e9ctica y no metaf\u00edsicamente\u201d (<em>Anti-D\u00fchring<\/em>). \u201cLa nueva concepci\u00f3n de la naturaleza hab\u00eda quedado delineada en sus rasgos fundamentales: todo lo que hab\u00eda en ella de r\u00edgido se aflojaba, cuanto hab\u00eda de plasmado en ella se esfumaba, lo que se consideraba eterno pasaba a ser perecedero y la naturaleza toda se revelaba como algo que se mov\u00eda en perenne flujo y eterno ciclo\u201d (<em>Dial\u00e9ctica de la naturaleza<\/em>).<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Arturo Mancilla (Rebelion, 19-5-23) &nbsp; El socialismo cient\u00edfico es la expresi\u00f3n consciente del proceso hist\u00f3rico inconsciente, es decir, de la tendencia elemental e instintiva del proletariado a reconstruir la sociedad sobre principios comunistas. 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