{"id":53957,"date":"2023-05-31T13:26:33","date_gmt":"2023-05-31T17:26:33","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.com\/inicio\/?p=53957"},"modified":"2023-05-31T13:26:33","modified_gmt":"2023-05-31T17:26:33","slug":"la-agenda-progresista-de-la-ue-en-el-capitalismo-verde-y-militar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2023\/05\/31\/la-agenda-progresista-de-la-ue-en-el-capitalismo-verde-y-militar\/","title":{"rendered":"La agenda progresista de la UE en el capitalismo verde y militar"},"content":{"rendered":"<p>Pedro Ramiro \/ Erika Gonz\u00e1lez (Viento Sur, 31-5-23)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica, seguridad energ\u00e9tica, autonom\u00eda estrat\u00e9gica. Las cartas del gobierno m\u00e1s progresista de la historia para afrontar el semestre de presidencia espa\u00f1ola del Consejo de la Uni\u00f3n Europea est\u00e1n dispuestas sobre la mesa. Frente a las turbulencias financieras en un contexto marcado por la congelaci\u00f3n salarial, la inflaci\u00f3n y las subidas de los tipos de inter\u00e9s, el rescate continuo de los grandes propietarios. Con los cortes del flujo de gas proveniente de Rusia y la urgencia de asegurar el suministro energ\u00e9tico, una renovada apuesta por los combustibles f\u00f3siles. Ante la extensi\u00f3n de la guerra en Ucrania y las crecientes tensiones geopol\u00edticas, el reforzamiento de la militarizaci\u00f3n y la criminalizaci\u00f3n de la protesta.<\/p>\n<p>En el marco del capitalismo verde y militar, las posibilidades de acometer la tantas veces anunciada transformaci\u00f3n del modelo productivo, as\u00ed como de acelerar la transici\u00f3n energ\u00e9tica y de cumplir con los planes de descarbonizaci\u00f3n, han quedado sepultadas bajo las bombas en la frontera oriental de la UE. Cuando los \u00fanicos objetivos realmente importantes son los que marcan los mercados financieros, el Pacto Verde Europeo no sirve casi ni para hacer discursos. Blackrock lo mismo gestiona las oportunidades de negocio en el capitalismo verde que las oportunidades de negocio en medio de la guerra: gestionar las oportunidades de negocio es la raz\u00f3n de ser de Blackrock (Mart\u00ednez, 2023), eso es tan obvio como que el\u00a0<em>Green New Deal<\/em>\u00a0est\u00e1 en fase terminal.<\/p>\n<p>La Uni\u00f3n Europea siempre ha tratado de proyectarse como el polic\u00eda bueno de la globalizaci\u00f3n capitalista, con unas posiciones internacionales en materia ambiental menos agresivas que las del resto de las grandes potencias. Y, sobre todo, con una narrativa que ha insistido en su declarada preocupaci\u00f3n por la inclusi\u00f3n social y los derechos humanos en todo el mundo. Pero esta imagen se ha venido abajo en los \u00faltimos tiempos. Sin desconocer que la construcci\u00f3n de la Europa fortaleza siempre se ha fundamentado sobre las bases de la explotaci\u00f3n, el extractivismo y el neocolonialismo, los ideales progresistas que formalmente presid\u00edan la acci\u00f3n de la UE ya no aguantan ni siquiera en el papel. M\u00e1s all\u00e1 de evidenciar el fracaso del\u00a0<em>greenwashing<\/em>, la necesidad de asegurar el aprovisionamiento de gas natural y de minerales cr\u00edticos, de controlar las fronteras (exteriores e interiores) y de garantizar los dividendos empresariales han terminado de liquidar los\u00a0<em>valores europeos<\/em>.<\/p>\n<p>En la segunda mitad de este a\u00f1o, durante la presidencia espa\u00f1ola de la Uni\u00f3n Europea, pretenden cerrarse tres grandes acuerdos comerciales con sendos gobiernos progresistas latinoamericanos, as\u00ed como certificar avances normativos, tanto a nivel europeo como en las legislaciones nacionales de los Estados miembros, para concretar la diligencia debida de las empresas en materia de derechos humanos y medio ambiente. La agenda\u00a0<em>progre<\/em>\u00a0de la UE pasa, por un lado, por blindar los intereses de las grandes corporaciones europeas y, por otro, por ofrecer una pseudo-regulaci\u00f3n sobre sus impactos socioecol\u00f3gicos que carece de efectividad real. Mientras a lo interno se imponen las condicionalidades \u2013como la reforma laboral y la de las pensiones\u2013 exigidas por Bruselas, de cara al exterior se trata, como ya se ha encargado de recalcar la ministra de Industria, Turismo y Comercio del gobierno espa\u00f1ol, de \u201creforzar alianzas estrat\u00e9gicas que contribuyan al abastecimiento de la UE y generen nuevas oportunidades de comercio e inversi\u00f3n para los operadores de la Uni\u00f3n\u201d. El progresismo europeo era esto.<\/p>\n<p><strong>De la austeridad al neokeynesianismo<\/strong><br \/>\nEn la Uni\u00f3n Europea, tras el\u00a0<em>crash<\/em>\u00a0de 2008, la salida de la crisis pas\u00f3 por la\u00a0<em>austeridad<\/em>. Ya se sabe, el mismo guion que ha dirigido las pol\u00edticas neoliberales en los \u00faltimos cuarenta a\u00f1os: flexibilizaci\u00f3n del mercado laboral, privatizaci\u00f3n de los servicios p\u00fablicos, mercantilizaci\u00f3n de los bienes comunes, aumento de los impuestos indirectos, descenso de la presi\u00f3n fiscal para las grandes fortunas, socializaci\u00f3n de las p\u00e9rdidas empresariales, disminuci\u00f3n del gasto social. Con el golpe financiero en Grecia y la reforma del art\u00edculo 135 de la Constituci\u00f3n espa\u00f1ola, con los recortes en los presupuestos de sanidad y educaci\u00f3n, los\u00a0<em>hombres de negro<\/em>\u00a0se convirtieron en los ejecutores del rescate de las \u00e9lites pol\u00edtico-empresariales. Y la deuda, como antes en tantas crisis en las regiones perif\u00e9ricas, se volvi\u00f3 una forma de gobierno.<\/p>\n<p>La d\u00e9cada anterior tambi\u00e9n nos dej\u00f3, en la vieja Europa, el vuelco del sistema de partidos y el auge de los estallidos sociales. Del 15-M en la provincia Espa\u00f1a a la rebeli\u00f3n de los chalecos amarillos en Francia (Kouvelakis, 2019), en buena parte del continente se reprodujeron las movilizaciones para enfrentar las imposiciones de las instituciones financieras. Atemperada, que no resuelta, la inestabilidad pol\u00edtico-econ\u00f3mica, los grandes poderes que operan en la Uni\u00f3n Europea tomaron buena nota de las grietas en su estrategia para los siguientes conflictos que estaban por venir.<\/p>\n<p>Cuando lleg\u00f3 la pandemia y se produjo la ruptura de las cadenas globales de valor y el frenazo de la econom\u00eda mundial, la respuesta de los poderes econ\u00f3mico-financieros fue notablemente diferente, al menos en primera instancia. Primero quedaron en suspenso los techos del gasto y las limitaciones al d\u00e9ficit p\u00fablico, que hab\u00edan sido absolutamente intocables en la d\u00e9cada anterior. Luego se procedi\u00f3 a la inyecci\u00f3n masiva de fondos p\u00fablicos al sector privado, ya fuera v\u00eda subvenciones de costes laborales o bien mediante el despliegue de un amplio abanico de mecanismos estatales de rescate econ\u00f3mico. Y despu\u00e9s se aplazaron los recortes sociales. Las instituciones que nos gobiernan demostraron que, efectivamente, hab\u00edan aprendido de los errores de las pol\u00edticas austeritarias. Que hab\u00edan aprendido a comunicar las restricciones de una manera mucho m\u00e1s sofisticada y menos frontal, no que hubiera que descartar los recortes.<\/p>\n<p>En el marco de la\u00a0<em>reconstrucci\u00f3n<\/em>\u00a0pospand\u00e9mica, el Estado asumi\u00f3 el rol central en el sostenimiento de la econom\u00eda. No es que\u00a0<em>vuelva el Estado<\/em>\u00a0porque nunca se fue; m\u00e1s bien, el Estado vendr\u00eda ahora a reactivar la econom\u00eda de la mano del capital transnacional y a pilotar la transici\u00f3n del modelo productivo hacia los nuevos nichos de negocio verdes y digitales. En un giro de la Uni\u00f3n sobre s\u00ed misma, las pol\u00edticas monetarias expansivas y el endeudamiento masivo \u2013solo en el primer semestre de este a\u00f1o se emitir\u00e1 tanta deuda como entre 2009 y 2019\u2013 aparecieron como los vectores clave para una salida neokeynesiana de la crisis que promet\u00eda\u00a0<em>no dejar a nadie atr\u00e1s<\/em>.<\/p>\n<p>Los fondos\u00a0<em>Next Generation<\/em>\u00a0han sido el elemento m\u00e1s distintivo de las propuestas para\u00a0<em>salir de la crisis<\/em>. En el caso espa\u00f1ol, 140.000 millones de euros movilizados desde el sector p\u00fablico, con una condicionalidad sujeta a reformas estructurales, que sobre todo se han configurado como una potente inyecci\u00f3n para sostener las cuentas de resultados de las grandes corporaciones. El cambio de modelo ni est\u00e1 ni se le espera: las mismas compa\u00f1\u00edas que han liderado el capitalismo espa\u00f1ol desde mediados del siglo pasado, cada vez m\u00e1s concentradas y centralizadas tras las fusiones y la entrada de grandes fondos transnacionales en su accionariado, son las que abanderan ahora la supuesta\u00a0<em>transformaci\u00f3n y resiliencia<\/em>\u00a0de la econom\u00eda espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>Parecer\u00eda que el neoliberalismo hizo\u00a0<em>crack<\/em>\u00a0y que estamos ante un retorno de la preeminencia del poder pol\u00edtico sobre el poder econ\u00f3mico, cuando la realidad es que los Estados centrales caminan entrelazando sus intereses con los de las grandes corporaciones. En la prolongada crisis estructural del capitalismo global, los aparatos estatales son la \u00fanica tabla de salvaci\u00f3n del capital transnacional. El Estado, adem\u00e1s de para seguir reforzando la arquitectura jur\u00eddica de la impunidad, se ha hecho imprescindible para que no se venga abajo todo el andamiaje econ\u00f3mico-financiero (Gonz\u00e1lez y Ramiro, 2022). La inflaci\u00f3n como forma de gobierno; la subida de los tipos de inter\u00e9s como el en\u00e9simo rescate de la banca.<\/p>\n<p><strong>El fin de los valores europeos<\/strong><br \/>\nPaz, libertad e independencia energ\u00e9tica. Derechos humanos, solidaridad y energ\u00eda limpia. Democracia, diversidad y protecci\u00f3n del clima. Los esl\u00f3ganes de la \u00faltima campa\u00f1a de la Uni\u00f3n Europea buscan recuperar el brillo de los\u00a0<em>valores europeos<\/em>\u00a0para proyectar de nuevo una imagen de preocupaci\u00f3n social y ambiental. En el marco de un conflicto b\u00e9lico que ha puesto en riesgo la garant\u00eda de los recursos energ\u00e9ticos esenciales para el metabolismo econ\u00f3mico de la Uni\u00f3n, la Comisi\u00f3n Europea trata de legitimar la profundizaci\u00f3n de las din\u00e1micas de militarizaci\u00f3n y securitizaci\u00f3n. En un estado de excepci\u00f3n permanente donde los derechos colectivos se desplazan por un necrocapitalismo cada vez m\u00e1s generalizado (Hern\u00e1ndez y Ramiro, 2022), la UE pretende hacer bandera de la cohesi\u00f3n social. Y en medio del avance de la emergencia clim\u00e1tica y la p\u00e9rdida acelerada de biodiversidad, la Uni\u00f3n quiere jugar otra vez el comod\u00edn verde.<\/p>\n<p>La evoluci\u00f3n del\u00a0<em>proyecto europeo<\/em>\u00a0siempre result\u00f3 funcional a los intereses de las grandes corporaciones europeas. Fueron estas las que, en un primer momento, impulsaron y dirigieron la creaci\u00f3n del Mercado \u00danico y la Uni\u00f3n Econ\u00f3mica y Monetaria, para luego poder ampliar mercados m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras de los Estados-naci\u00f3n europeos. Y fueron estas las que, acto seguido, amarraron la seguridad jur\u00eddica de sus contratos y negocios a trav\u00e9s de los tratados de Maastricht y Lisboa. En el marco de ambos tratados se fueron aprobando las sucesivas directivas, planes y estrategias que situaron la pol\u00edtica comercial como el pilar fundamental de la acci\u00f3n exterior de la UE.<\/p>\n<p>En el Estado espa\u00f1ol, la aplicaci\u00f3n de las condiciones de entrada al club europeo desde los a\u00f1os ochenta fue la condici\u00f3n de posibilidad para la\u00a0<em>modernizaci\u00f3n<\/em>\u00a0del\u00a0<em>spanish model<\/em>. Una etapa clave, sin la que no podr\u00eda entenderse la internacionalizaci\u00f3n de las principales compa\u00f1\u00edas espa\u00f1olas, que se fue sucediendo en las d\u00e9cadas siguientes y siempre con un elemento inalterable: el apoyo que les brindaron todos y cada uno de los gobiernos espa\u00f1oles, que asumieron (y asumen) sin fisuras la internacionalizaci\u00f3n empresarial como una cuesti\u00f3n de Estado (Ramiro y Gonz\u00e1lez, 2019). Con la desregulaci\u00f3n laboral y ambiental, la liberalizaci\u00f3n econ\u00f3mica y la privatizaci\u00f3n de las empresas estatales como banderas, en Maastricht se otorg\u00f3 carta de naturaleza al paradigma neoliberal en el viejo continente.<\/p>\n<p>Para que fuera posible llegar hasta la actual Uni\u00f3n Europea, primero tuvo que producirse el desmantelamiento del Estado del bienestar puesto en marcha durante los\u00a0<em>treinta gloriosos<\/em>\u00a0en Europa occidental. Los criterios de convergencia, con los que se impon\u00eda a los Estados miembros fuertes restricciones en relaci\u00f3n al d\u00e9ficit y la deuda p\u00fablica, resultaron muy eficaces para ir eliminando el poco o mucho\u00a0<em>Estado social<\/em>\u00a0\u2013en unos pa\u00edses m\u00e1s, en otros bastante menos y, siempre, a partir de la explotaci\u00f3n e invisibilizaci\u00f3n del trabajo reproductivo realizado por las mujeres\u2013 que se hab\u00eda logrado construir. Las instituciones econ\u00f3mico-financieras internacionales, por su parte, insistieron en todo momento en la necesidad de reducir los gastos p\u00fablicos\u00a0<em>improductivos<\/em>\u00a0como la educaci\u00f3n, la sanidad, las pensiones o los servicios sociales.<\/p>\n<p>Actualmente, en materia de relaciones comerciales con otras regiones, que son pol\u00edticas transferidas por los Estados miembros a la Comisi\u00f3n Europea, las prioridades est\u00e1n marcadas por la necesidad de conservar la posici\u00f3n en las cadenas globales de valor y garantizar la seguridad energ\u00e9tica y la provisi\u00f3n de las materias primas indispensables para redoblar la apuesta por el capitalismo verde y digital (Fern\u00e1ndez et al, 2022). Estos aspectos son cruciales, dada la gran dependencia energ\u00e9tica y material de Europa, su estancamiento econ\u00f3mico y su desventaja en estos nuevos mercados frente a China y EE UU. De ah\u00ed que la UE haya querido imprimir un fuerte ritmo a la negociaci\u00f3n y firma de tratados de comercio e inversi\u00f3n.<\/p>\n<p>La promoci\u00f3n de la democracia, los derechos humanos y las soluciones a la crisis ecol\u00f3gica suele contemplarse en este tipo de acuerdos, pero siempre como una cuesti\u00f3n que no pasa de ser declarativa. El neocolonialismo, de hecho, impregna desde la negociaci\u00f3n hasta las cl\u00e1usulas que materializan las relaciones comerciales y de inversi\u00f3n. Los acuerdos de comercio e inversi\u00f3n se basan en una l\u00f3gica jur\u00eddica contractual asim\u00e9trica que blinda las relaciones de fuerza; dicho de otro modo, conforman el esqueleto del entramado jur\u00eddico-pol\u00edtico de dominaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es precisamente la desregulaci\u00f3n en otros pa\u00edses del sector servicios, la inversi\u00f3n, la contrataci\u00f3n p\u00fablica y las pol\u00edticas de competencia, as\u00ed como la re-regulaci\u00f3n de los derechos de propiedad intelectual, lo que hace posible la expansi\u00f3n global de los\u00a0<em>intereses europeos<\/em>. Se subordinan los territorios, bienes, servicios y mano de obra de las regiones perif\u00e9ricas a las prioridades econ\u00f3micas y los criterios de rentabilidad de las transnacionales europeas. Avanza la sofisticaci\u00f3n normativa que consolida la arquitectura jur\u00eddica de la impunidad y se anteponen los contratos corporativos y los objetivos de negocio sobre el cumplimiento efectivo de los derechos humanos. \u201cDefendamos nuestros valores para proteger nuestro futuro y el de nuestras familias, el clima y el planeta\u201d, dice mientras tanto la campa\u00f1a\u00a0<em>You are EU<\/em>.<\/p>\n<p><strong>Acuerdos comerciales y re-regulaci\u00f3n<\/strong><br \/>\nEl pasado 2 de enero, al d\u00eda siguiente de la toma de posesi\u00f3n de Lula da Silva como presidente de Brasil, la reci\u00e9n nombrada ministra de Medio Ambiente, Marina Silva, tiraba la l\u00ednea del nuevo gobierno: su tarea m\u00e1s importante, \u201carreglar los problemas\u201d que obstaculizan el acuerdo comercial entre la Uni\u00f3n Europea y Mercosur. \u201cNo entendemos una nueva agenda plena con Am\u00e9rica Latina si no forjamos unos lazos comerciales reforzados con la regi\u00f3n\u201d, afirmaba apenas una semana despu\u00e9s Reyes Maroto. \u201cEs por ello que Espa\u00f1a defiende una pronta firma y ratificaci\u00f3n del acuerdo con Mercosur y de los acuerdos modernizados con M\u00e9xico y Chile\u201d, a\u00f1ad\u00eda la ministra de Industria, Turismo y Comercio en una reuni\u00f3n con todos los embajadores espa\u00f1oles.<\/p>\n<p>El Estado espa\u00f1ol ha ejercido habitualmente como la punta de lanza de la UE a la hora de negociar los tratados comerciales y de inversi\u00f3n con los pa\u00edses latinoamericanos. Ya en 2010, durante la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la Uni\u00f3n Europea, Am\u00e9rica Latina y Caribe, el gobierno espa\u00f1ol lider\u00f3 la firma del acuerdo de asociaci\u00f3n con Centroam\u00e9rica, que tuvo lugar en Madrid con la presencia de Porfirio Lobo, el presidente resultante del golpe de Estado y del fraude electoral que hab\u00edan tenido lugar en Honduras unos meses antes. \u201cLa respuesta a la prosperidad se encuentra en la uni\u00f3n de los esfuerzos, donde la capacidad para el crecimiento econ\u00f3mico y por tanto la pol\u00edtica social est\u00e1 en la apertura, en la liberalizaci\u00f3n y no en las fronteras\u201d, afirm\u00f3 entonces el presidente Zapatero (Ramiro y Gonz\u00e1lez, 2010).<\/p>\n<p>El acuerdo comercial entre la UE y Mercosur se viene negociando desde hace m\u00e1s de veinte a\u00f1os (Kucharz, 2021). Del lado europeo, con la promesa de que servir\u00e1 para favorecer las importaciones de carne, soja, etanol, biodi\u00e9sel y minerales cr\u00edticos; en la parte latinoamericana, con la idea de que facilitar\u00e1 la llegada de productos industriales y bienes de equipo por la supresi\u00f3n de la mayor\u00eda de aranceles. En 2019 se lleg\u00f3 a una versi\u00f3n bastante avanzada del acuerdo, pero algunos pa\u00edses europeos mantuvieron una posici\u00f3n contraria a la ratificaci\u00f3n. El problema, oficialmente, son las cuestiones ambientales: la Amazonia y el cambio clim\u00e1tico; las presiones clave, sin embargo, provienen del\u00a0<em>lobby<\/em>\u00a0agrario y del capital transnacional europeo, que quiere lograr un mayor acceso a recursos y mercados.<\/p>\n<p><em>Que viene la extrema derecha<\/em>\u00a0es un eslogan funcional en tiempos de elecciones, pero aqu\u00ed lo verdaderamente importante son los negocios de\u00a0<em>nuestras empresas<\/em>. Por eso, en 2021, ni la ministra de Asuntos Exteriores del gobierno espa\u00f1ol ni el vicepresidente de la Comisi\u00f3n Europea tuvieron ning\u00fan problema en viajar a Brasil para reunirse con Bolsonaro con el objetivo de desbloquear el acuerdo comercial. Las posibles reticencias del lado europeo a negociar con un gobierno neofascista, en todo caso, han quedado sepultadas con la victoria de Lula. As\u00ed, en los \u00faltimos meses se han reanudado las negociaciones bilaterales a puerta cerrada para lograr llegar a tiempo a firmar el acuerdo en el segundo semestre. De concretarse, el acceso de las grandes empresas de la UE a un mercado potencial de m\u00e1s de 700 millones de personas se presentar\u00eda como un logro de los gobiernos progresistas.<\/p>\n<p>\u201cLa apertura internacional es un pilar fundamental para la Uni\u00f3n Europea. Gran parte del progreso econ\u00f3mico y social cosechado hasta la fecha habr\u00eda sido imposible sin ella\u201d. Con este mantra, repetido recientemente por Pedro S\u00e1nchez, quiere justificarse la nueva oleada de tratados de comercio e inversi\u00f3n que se han fijado como prioridad para la presidencia espa\u00f1ola de la UE. Junto al acuerdo con Mercosur, la intenci\u00f3n del gobierno es que antes de finales de a\u00f1o se rubriquen los tratados comerciales con Chile \u2013con la renovaci\u00f3n del texto ya cerrada y solo pendiente de ratificaci\u00f3n\u2013 y M\u00e9xico \u2013con quien se ha acometido la modernizaci\u00f3n del acuerdo existente desde hace dos d\u00e9cadas\u2013 para as\u00ed asegurar el acceso de la UE a nuevos mercados y materias primas cr\u00edticas. Valga recordar que en el tri\u00e1ngulo compuesto por Bolivia, Chile y Argentina se encuentran pr\u00e1cticamente dos tercios de las reservas mundiales de litio.<\/p>\n<p>En un contexto de profunda reestructuraci\u00f3n empresarial, los Estados centrales europeos han preparado el terreno para, llegado el caso, asumir el rescate del sector energ\u00e9tico. Mientras el gobierno franc\u00e9s ha apuntado la necesidad de \u201ctomar el control de algunas empresas energ\u00e9ticas\u201d para frenar la escalada del precio de la electricidad \u2013y eso que el Estado ya posee el 84% de EDF, la principal el\u00e9ctrica del pa\u00eds\u2014, el gobierno alem\u00e1n ha nacionalizado Uniper, la mayor importadora de gas.<\/p>\n<p>El gobierno espa\u00f1ol, por su parte, lidera la posici\u00f3n europea para abandonar el Tratado de la Carta de la Energ\u00eda (TCE) porque no sirve para cumplir con los compromisos de Par\u00eds, pero al mismo tiempo est\u00e1 impulsando muchos otros acuerdos similares y promoviendo nuevas infraestructuras gas\u00edsticas \u2013con la excusa del hidr\u00f3geno verde\u2013 que van a contribuir a incrementar el desorden clim\u00e1tico. La asimetr\u00eda normativa es el principio fundamental de la lex mercatoria: la \u00fanica seguridad jur\u00eddica que se valora es la vinculada a los intereses de las grandes empresas. La salida del TCE, sin duda, es una buena noticia; tampoco hay duda de que, en el mismo sentido, habr\u00eda que denunciar todos los dem\u00e1s acuerdos comerciales en vigor en lugar de estar impuls\u00e1ndolos como si no hubiera un ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>El relato de las propuestas de futuro para la recuperaci\u00f3n pasa por el reforzamiento de la arquitectura jur\u00eddica de la impunidad. Los planes de transformaci\u00f3n y resiliencia, tras la invasi\u00f3n de Ucrania, han sido reformulados para adaptarse a los requerimientos de la renovada estrategia RePowerEU: rebajar a\u00fan m\u00e1s las barreras ambientales para garantizar por todos los medios el suministro energ\u00e9tico a la Uni\u00f3n Europea. En el caso espa\u00f1ol, las reformas del mercado laboral y de las pensiones, exigidas por Bruselas para proceder al desembolso de los fondos europeos, han servido para blindar el coste de la indemnizaci\u00f3n por despido y para aumentar el periodo de c\u00f3mputo de las jubilaciones. Y con la ley mordaza ni derogaci\u00f3n ni reforma ni nada, cuatro a\u00f1os de gobierno progresista y se va a quedar tal y como estaba.<\/p>\n<p>Otra de las prioridades de la UE es el impulso de una directiva europea sobre empresas y derechos humanos basada en la noci\u00f3n de diligencia debida, sin salirse del marco de la unilateralidad y la autorregulaci\u00f3n empresarial. Una sofisticaci\u00f3n jur\u00eddica que deval\u00faa la dimensi\u00f3n del respeto de los derechos humanos por parte de las grandes compa\u00f1\u00edas, puesto que no implica la creaci\u00f3n de nuevas obligaciones directas de car\u00e1cter extraterritorial. Venimos insistiendo en ello desde hace dos d\u00e9cadas: no existen instrumentos jur\u00eddicos efectivos a nivel global para controlar los impactos sociales, econ\u00f3micos, laborales, ambientales y culturales de las actividades econ\u00f3micas de tipo transnacional. La diligencia debida contribuye a avanzar en la creaci\u00f3n de normas vinculantes\u2026 vaciadas de contenido, porque estas \u00fanicamente se vinculan a la elaboraci\u00f3n, revisi\u00f3n y actualizaci\u00f3n de los planes empresariales sobre los riesgos relativos a los derechos humanos (Hern\u00e1ndez, Gonz\u00e1lez y Ramiro, 2021).<\/p>\n<p><strong>Contra la Europa del capital y la guerra<\/strong><br \/>\nLa salida\u00a0<em>progre<\/em>\u00a0de la crisis queda en evidencia con el impulso de la UE a los acuerdos comerciales neocoloniales para acceder a las materias primas fundamentales para el capitalismo verde y digital. Igualmente, con el empobrecimiento causado por la inflaci\u00f3n y la subida de los tipos de inter\u00e9s; lo segundo ven\u00eda a combatir lo primero, seg\u00fan la ortodoxia econ\u00f3mica, y de seguir as\u00ed va a acabar redundando en una crisis de impago masivo. Y tambi\u00e9n con la creciente criminalizaci\u00f3n del derecho a la protesta (Hern\u00e1ndez, Gonz\u00e1lez y Ramiro, 2022), la creaci\u00f3n de normas ineficaces para el control del poder corporativo y la proximidad de un nuevo ajuste estructural para calmar a los mercados en un contexto de endeudamiento impagable.\u00a0<em>Los hombres de negro<\/em>, aunque de forma menos visible que en la d\u00e9cada anterior, ya est\u00e1n aqu\u00ed.<\/p>\n<p>Siempre ha habido una cara b del proyecto europeo. Cientos de organizaciones sociales, pol\u00edticas y sindicales lo denunciaron en 1995, en el primer semestre de presidencia espa\u00f1ola de la Uni\u00f3n Europea. En la siguiente ocasi\u00f3n que Espa\u00f1a tuvo la presidencia de la UE, en 2002, cientos de miles de personas se manifestaron contra la Europa del capital y la guerra por las calles de Barcelona y Sevilla. Y en 2010, en paralelo a la VI Cumbre UE-Am\u00e9rica Latina y Caribe, una sesi\u00f3n del Tribunal Permanente de los Pueblos celebrada en Madrid juzg\u00f3 simb\u00f3licamente a las transnacionales europeas por sus impactos en el continente americano.<\/p>\n<p>Ram\u00f3n Fern\u00e1ndez Dur\u00e1n, que particip\u00f3 en todas aquellas movilizaciones, acostumbraba a incluir en todos sus trabajos una completa genealog\u00eda de los movimientos sociales que se organizan para hacer frente a las injusticias del capitalismo global. La construcci\u00f3n de la Europa fortaleza, la imposici\u00f3n de una constituci\u00f3n econ\u00f3mica supranacional, el declive de las metr\u00f3polis globales, la insostenibilidad del\u00a0<em>capitalismo verde<\/em>, los Estados acudiendo prestos al rescate del capital transnacional, unas formas de gobierno cada vez m\u00e1s autoritarias para tratar de contener el descontento social\u2026 Vale mucho la pena volver a sus textos hoy, ahora que Espa\u00f1a ha organizado la \u00faltima cumbre de la OTAN y va a liderar el Consejo de la UE, para resituar las perspectivas de los movimientos ante la\u00a0<em>recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica<\/em>\u00a0en el marco del declive del\u00a0<em>proyecto europeo<\/em>\u00a0y las disputas por la hegemon\u00eda en el capitalismo global (VVAA, 2021).<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos econ\u00f3micos, afrontamos un escenario prolongado de estancamiento y recesi\u00f3n, de la mano de unos crecientes niveles de endeudamiento y desigualdad. En t\u00e9rminos pol\u00edticos, asistimos a la privatizaci\u00f3n de la democracia y al derrumbe del\u00a0<em>Estado social<\/em>. Y en t\u00e9rminos ecol\u00f3gicos, enfrentamos el agotamiento de un modelo de crecimiento basado en el consumo de combustibles f\u00f3siles y en la depredaci\u00f3n ambiental. En este escenario, cualquier posibilidad de avanzar hacia horizontes emancipadores basados en la equidad social y la justicia ambiental solo puede pasar por confrontar los discursos y las pr\u00e1cticas de las grandes corporaciones y las \u00e9lites pol\u00edtico-empresariales. Al fin y al cabo, se trata, como aprendimos con Ram\u00f3n (Fern\u00e1ndez Dur\u00e1n, 2001: 132), de \u201cprofundizar en la construcci\u00f3n de redes internacionales contra el enemigo com\u00fan: el capitalismo global, que permitan la confluencia de la pluralidad de antagonismos que confrontan las instituciones que lo representan\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong>:<\/p>\n<p>Fern\u00e1ndez, Gonzalo; Gonz\u00e1lez, Erika; Hern\u00e1ndez, Juan y Ramiro, Pedro (2022) Megaproyectos: claves de an\u00e1lisis y resistencia en el capitalismo verde y digital, Bilbao: OMAL. Disponible en:\u00a0<a href=\"https:\/\/omal.info\/spip.php?article9739\">https:\/\/omal.info\/spip.php?article9739<\/a><\/p>\n<p>Fern\u00e1ndez Dur\u00e1n, Ram\u00f3n (2001) \u201cCapitalismo global, resistencias sociales y estrategias del poder\u201d, en Fern\u00e1ndez Dur\u00e1n, Ram\u00f3n; Etxezarreta, Miren y S\u00e1ez, Manolo, Globalizaci\u00f3n capitalista. Luchas y resistencias, Barcelona: Virus.<\/p>\n<p>Gonz\u00e1lez, Erika y Ramiro, Pedro (2022) \u201cEl Estado-empresa espa\u00f1ol en el capitalismo verde\u201d, La P\u00fablica, 1, pp. 18-23. Disponible en:\u00a0<a href=\"https:\/\/lapublica.net\/es\/articulo\/capitalismo-verde-espana\/\">https:\/\/lapublica.net\/es\/articulo\/capitalismo-verde-espana\/<\/a><\/p>\n<p>Hern\u00e1ndez Zubizarreta, Juan; Gonz\u00e1lez, Erika y Ramiro, Pedro (2021) \u201cDiligencia debida, cuando la unilateralidad se vuelve la norma\u201d, El Salto, 17 de marzo. Disponible en:\u00a0<a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/derechos-humanos\/impunidad-corporaciones-ong-parlamento-europeo-diligencia-debida-cuando-unilateralidad-vuelve-norma\">https:\/\/www.elsaltodiario.com\/derechos-humanos\/impunidad-corporaciones-ong-parlamento-europeo-diligencia-debida-cuando-unilateralidad-vuelve-norma<\/a><\/p>\n<p>(2022) Criminalizaci\u00f3n del derecho a la protesta: patrones, actores e instrumentos, Madrid: OMAL. Disponible en:\u00a0<a href=\"https:\/\/omal.info\/spip.php?article9904\">https:\/\/omal.info\/spip.php?article9904<\/a><\/p>\n<p>Hern\u00e1ndez Zubizarreta, Juan y Ramiro, Pedro (2022) \u201cSalir del necrocapitalismo: los derechos humanos frente al poder corporativo\u201d. viento sur, 102, pp. 81-105. Disponible en:\u00a0<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/salir-del-necrocapitalismo-los-derechos-humanos-frente-al-poder-corporativo\/\">https:\/\/vientosur.info\/salir-del-necrocapitalismo-los-derechos-humanos-frente-al-poder-corporativo\/<\/a><\/p>\n<p>Kouvelakis, Stathis (2019) \u201cLa insurgencia francesa. La econom\u00eda pol\u00edtica de los \u2018gilets jaunes\u2019\u201d, New Left Review, 116\/117. Disponible en:\u00a0<a href=\"https:\/\/newleftreview.es\/issues\/116\/articles\/the-french-insurgency.pdf\">https:\/\/newleftreview.es\/issues\/116\/articles\/the-french-insurgency.pdf<\/a><\/p>\n<p>Kucharz, Tom (2021) 25 preguntas y respuestas sobre el Acuerdo UE-Mercosur, Madrid: OMAL. Disponible en:\u00a0<a href=\"https:\/\/omal.info\/spip.php?article9643\">https:\/\/omal.info\/spip.php?article9643<\/a><\/p>\n<p>Mart\u00ednez, Rub\u00e9n (2023) \u201cEl nuevo ecologismo de los ricos (I)\u201d, Cr\u00edtic, 3 de marzo. Disponible en\u00a0<a href=\"https:\/\/www.elcritic.cat\/opinio\/ruben-martinez\/el-nuevo-ecologismo-de-los-ricos-i-158270\">https:\/\/www.elcritic.cat\/opinio\/ruben-martinez\/el-nuevo-ecologismo-de-los-ricos-i-158270<\/a><\/p>\n<p>Ramiro, Pedro y Gonz\u00e1lez, Erika (2010) \u201cDe la \u2018Europa Global\u2019 a la Cumbre de los Pueblos: Enlazando alternativas frente al modelo neoliberal\u201d, Pueblos, 42. Disponible en:\u00a0<a href=\"https:\/\/omal.info\/spip.php?article796\">https:\/\/omal.info\/spip.php?article796<\/a><\/p>\n<p>(2019) A d\u00f3nde va el capitalismo espa\u00f1ol, Madrid: Traficantes de Sue\u00f1os. Disponible en:\u00a0<a href=\"https:\/\/traficantes.net\/sites\/default\/files\/pdfs\/TDS_UTIL_CAP_ESPA_web.pdf\">https:\/\/traficantes.net\/sites\/default\/files\/pdfs\/TDS_UTIL_CAP_ESPA_web.pdf<\/a><\/p>\n<p>VVAA (2021) Colapso y desorden global. Pensando con Ram\u00f3n Fern\u00e1ndez Dur\u00e1n, Madrid: Baladre, Zambra y Libros en Acci\u00f3n. Disponible en: https:\/\/www.ecologistasenaccion.org\/188234\/colapso-y-desorden-global-pensando-con-ramon-fernandez-duran\/<\/p>\n<p><em>Pedro Ramiro\u00a0y\u00a0Erika Gonz\u00e1lez\u00a0son investigadores del Observatorio de Multinacionales en Am\u00e9rica Latina (OMAL) \u2013 Paz con Dignidad.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pedro Ramiro \/ Erika Gonz\u00e1lez (Viento Sur, 31-5-23) &nbsp; Recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica, seguridad energ\u00e9tica, autonom\u00eda estrat\u00e9gica. Las cartas del gobierno m\u00e1s progresista de la historia para afrontar el semestre de presidencia espa\u00f1ola del Consejo de la Uni\u00f3n Europea est\u00e1n dispuestas sobre la mesa. 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