{"id":54096,"date":"2023-06-14T12:51:13","date_gmt":"2023-06-14T16:51:13","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.com\/inicio\/?p=54096"},"modified":"2023-06-14T12:51:13","modified_gmt":"2023-06-14T16:51:13","slug":"el-imperialismo-en-todas-las-agendas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2023\/06\/14\/el-imperialismo-en-todas-las-agendas\/","title":{"rendered":"El imperialismo en todas las agendas"},"content":{"rendered":"<div>\n<p>Claudio Katz (Aporrea, 14-6-23)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Introducci\u00f3n del pr\u00f3ximo libro de Claudio Katz<\/p>\n<p>La nueva guerra fr\u00eda que promueve Estados Unidos contra Rusia y China trastoca el escenario internacional. La OTAN recobra protagonismo, Europa y Jap\u00f3n se rearman y la militarizaci\u00f3n permea todas las relaciones internacionales. Las consecuencias de esta escalada ya se verifican en los dos conflictos que convulsionan al planeta. La guerra de Ucrania y las tensiones en el Mar de China anticipan los dram\u00e1ticos efectos de las confrontaciones en curso.<\/p>\n<p>Este libro convoca a retomar el concepto de imperialismo para clarificar el nuevo escenario internacional. Propone superar la omisi\u00f3n de esa noci\u00f3n entre los comentaristas de la pol\u00edtica mundial, que suelen eludir ese t\u00e9rmino por sus evidentes connotaciones cr\u00edticas. La sola menci\u00f3n del imperialismo, recuerda que los poderes dominantes hacen valer su primac\u00eda por medio de la fuerza.<\/p>\n<p>Para disimular la preeminencia de Estados Unidos en esa funci\u00f3n coercitiva, los voceros de la primera potencia utilizan nociones sustitutas. Describen al gigante norteamericano como un \u00a8protector de Occidente\u00a8 que \u00a8custodia el orden mundial\u00a8. Realzan especialmente la capacidad disuasiva del Pent\u00e1gono para evitar el caos, que suscitar\u00eda la ausencia de un \u00a8garante del equilibrio internacional\u00a8. A lo sumo, mencionan al imperialismo para denostar las incursiones del campo opuesto. Las agresiones de la OTAN son invariablemente aprobadas o acalladas.<\/p>\n<p>Este libro polemiza frontalmente con esas justificaciones y desenvuelve numerosas cr\u00edticas contra sus voceros. Pero tambi\u00e9n registra que la renuencia a identificar a los Estados Unidos con el imperialismo, ya no es tan un\u00e1nime entre los intelectuales del establishment. En la era Bush los ide\u00f3logos neoconservadores comenzaron a exaltar esa conexi\u00f3n. Ensalzaron la invasi\u00f3n a Afganist\u00e1n e Irak y ponderaron sin inhibiciones terminol\u00f3gicas la acci\u00f3n imperial del Pent\u00e1gono.<\/p>\n<p>Ese enaltecimiento fue tambi\u00e9n compartido por algunas vertientes liberales, que elogiaron la renovada acci\u00f3n civilizatoria de los marines, en regiones perif\u00e9ricas despreciadas o pobladas por etnias igualmente descalificadas. Ambas corrientes encomiaron la misi\u00f3n imperial que atribuyen a un mandato divino o a peticiones de la \u00a8comunidad internacional\u00a8.<\/p>\n<p>Esa idealizaci\u00f3n del imperialismo perdi\u00f3 incidencia luego del fiasco afrontado por los invasores en Bagdad y Kabul. Su fracaso diluy\u00f3 durante algunos a\u00f1os la fantas\u00eda de recrear un \u00a8nuevo siglo americano\u00a8. Pero al cabo de una d\u00e9cada, las alabanzas y los camuflajes de la conducta imperial estadounidense han reaparecido a pleno. Los exaltadores remarcan la conveniencia de transparentar ese comportamiento dominante para maximizar su efectividad y los encubridores advierten contra el rechazo que genera esa glorificaci\u00f3n. Las menciones al imperialismo en las publicaciones de la elite hegem\u00f3nica se expanden y contraen, en sinton\u00eda con la pr\u00e9dica de una u otra variante.<\/p>\n<p>Las referencias al imperialismo entre los pensadores cr\u00edticos no est\u00e1n sujetas a esos condicionamientos, pero tienen menor gravitaci\u00f3n que otros conceptos. Los cuestionamientos al neoliberalismo o al capitalismo son mucho m\u00e1s frecuentes, que las impugnaciones al imperialismo. Esa desconsideraci\u00f3n suele obstruir la evaluaci\u00f3n del escenario internacional.<\/p>\n<p>Este libro pretende revertir esa desatenci\u00f3n utilizando el concepto de sistema imperial. Esa noci\u00f3n contribuye a indagar la triple dimensi\u00f3n econ\u00f3mica, pol\u00edtica y geopol\u00edtica del principal dispositivo de dominaci\u00f3n global. El primer plano involucra la confiscaci\u00f3n de recursos que padece la periferia, el segundo ilustra c\u00f3mo los poderosos confrontan con la insurgencia popular y el tercero clarifica las rivalidades entre las potencias.<\/p>\n<p>El sistema imperial es la principal estructura de expropiaci\u00f3n, coerci\u00f3n y competencia, que apuntalan los grandes capitalistas para preservar sus privilegios. En el cap\u00edtulo que inicia la primera parte se expone una s\u00edntesis de este abordaje y en el resto del libro se estudia la conducta de los protagonistas, los socios, los acompa\u00f1antes y los adversarios de ese dispositivo.<\/p>\n<p>El sistema imperial rige desde la segunda mitad del siglo XX y difiere significativamente de su precedente cl\u00e1sico de la centuria pasada. Las guerras generalizadas entre potencias capitalistas que signaron a ese per\u00edodo, no se repitieron en el escenario posterior. En este contexto tampoco resurgieron los antiguos imperios. El modelo contempor\u00e1neo se asienta en cimientos sociales y gestiones capitalistas muy alejados de esos antecedentes.<\/p>\n<p>Pero el sistema actual mantiene el pilar coercitivo que han compartido todas las modalidades imperiales, para dirimir primac\u00edas, acaparar lucros y consolidar poder\u00edos con el uso de la fuerza. Esa persistente centralidad de la violencia es ilustrada en numerosas partes del libro. Esos ejemplos confirman que el sistema imperial no se limita a la mera administraci\u00f3n de la supremac\u00eda econ\u00f3mica. Tampoco restringe su acci\u00f3n a la reproducci\u00f3n de los mitos, creencias e ideolog\u00edas que convalidan el estatus quo. Asegura la preservaci\u00f3n del capitalismo con gigantescos resguardos militares.<\/p>\n<p>ESTADOS UNIDOS Y CHINA<\/p>\n<p>La segunda secci\u00f3n del libro analiza la peculiar direcci\u00f3n estadounidense del sistema imperial. Washington maneja ese dispositivo a trav\u00e9s de la OTAN para someter a los aliados y hostigar a los rivales. Utiliza peri\u00f3dicamente ese mecanismo para recuperar dominio, capturando riquezas, sofocando rebeliones y disuadiendo competidores. En esos momentos despliega el enorme poder militar que alimenta su gravosa econom\u00eda armamentista. Con nuevas guerras h\u00edbridas arruina sociedades y destruye Estados, recreando dram\u00e1ticos escenarios de refugiados y v\u00edctimas civiles.<\/p>\n<p>La desaparici\u00f3n de la URSS incentiv\u00f3 ese tipo de aventuras y potenci\u00f3 la sobre expansi\u00f3n militar, que peri\u00f3dicamente corroe la estabilidad del sistema pol\u00edtico estadounidense. Washington recurre al belicismo para contrarrestar su retroceso econ\u00f3mico, pero no logra contener ese declive con incursiones externas. Mantiene una gran superioridad b\u00e9lica, junto a significativas ventajas tecnol\u00f3gicas y financieras. Pero no ha podido contrarrestar con esa preeminencia el impactante desaf\u00edo de China. Las acciones del Pent\u00e1gono no compensan las falencias estructurales que arrastra la primera potencia.<\/p>\n<p>Todas las tentativas de resurgimiento imperial estadounidense han erosionado, adem\u00e1s, la cohesi\u00f3n interna del pa\u00eds. Los fracasos de Trump y la impotencia de Biden ilustran ese efecto, que ha corro\u00eddo a todas las administraciones de las \u00faltimas d\u00e9cadas. Esa crisis de largo plazo no implica igualmente un ocaso continuo y en picada de la primac\u00eda estadounidense. La primera potencia ocupa un lugar irreemplazable en la conducci\u00f3n del sistema mundial de dominaci\u00f3n, que la induce a reiterados y fallidos intentos de recomposici\u00f3n del liderazgo.<\/p>\n<p>En el libro se exponen varios desenlaces posibles para esta crisis, revisando especialmente dos miradas de las disyuntivas en juego. Las teor\u00edas de la sucesi\u00f3n hegem\u00f3nica y del imperio global son debatidas tomando en cuenta el contraste con el antecedente brit\u00e1nico. Tambi\u00e9n la comparaci\u00f3n entre el n\u00edtido perfil que presenta el capitalismo contempor\u00e1neo y el indefinido curso del sistema imperial esclarece esos dilemas.<\/p>\n<p>En distintas partes del libro se estudian las relaciones que mantiene Estados Unidos con otros integrantes de la estructura imperial. Se indaga c\u00f3mo han mutado los viejos imperios de Europa que act\u00faan con autonom\u00eda en su esfera de influencia, pero acatan el mando norteamericano en los asuntos globales. Esas modalidades de alterimperialismo brit\u00e1nico o franc\u00e9s coexisten con otras variedades de coimperialismo australiano, canadiense o israel\u00ed. Los socios que Washington ha incorporado a la custodia de diversos rincones del planeta, mantienen una estrecha ligaz\u00f3n con su padrino.<\/p>\n<p>En la tercera parte del libro comienza la evaluaci\u00f3n de las potencias situadas fuera del sistema imperial. El estudio de China ocupa un lugar preponderante por su evidente protagonismo en el estrat\u00e9gico choque con Estados Unidos. El texto destaca que esa puja involucra a dos potencias disimiles, que exhiben posturas contrapuestas frente al conflicto. Mientras que Washington lidera una agresi\u00f3n tendiente a reinstalar su liderazgo imperial, Beijing intenta sostener su crecimiento econ\u00f3mico sin confrontaciones externas.<\/p>\n<p>En los siguientes cap\u00edtulos se explica la conexi\u00f3n de esa cautela con la restauraci\u00f3n capitalista inconclusa, el singular r\u00e9gimen pol\u00edtico y la historia de acosos externos que ha sufrido China. La novedosa combinaci\u00f3n de expansi\u00f3n productiva y prudencia geopol\u00edtica que ensaya el gigante asi\u00e1tico, contrasta con la trayectoria que siguieron los desafiantes del liderazgo internacional en el siglo pasado.<\/p>\n<p>Pero el texto tambi\u00e9n subraya las tensiones que genera la introducci\u00f3n del capitalismo en China. Cuestiona las miradas indulgentes, que desconocen la incompatibilidad de ese sistema con la proclamada \u00a8cooperaci\u00f3n\u00a8 para gestar una \u00a8mundializaci\u00f3n inclusiva\u00a8. Se destaca que la nueva potencia no forma parte del Sur Global y ya afronta desequilibrios propios de una econom\u00eda desarrollada o de un acreedor de envergadura.<\/p>\n<p>Este an\u00e1lisis es extendido a una revisi\u00f3n de lo ocurrido en China durante la pandemia y a una evaluaci\u00f3n del sentido de la Ruta de Seda. En este cap\u00edtulo se recurre al concepto de desarrollo desigual y combinado, para explicar c\u00f3mo el pa\u00eds logr\u00f3 un desenvolvimiento excepcional asentado en cimientos socialistas, complementos mercantiles y par\u00e1metros capitalistas. Esa combinaci\u00f3n permiti\u00f3 alumbrar un modelo enlazado con la globalizaci\u00f3n, pero centrado en la retenci\u00f3n local del excedente. La ausencia de neoliberalismo y financiarizaci\u00f3n permiti\u00f3, a su vez, acotar los desequilibrios que han afectado al grueso de sus competidores.<\/p>\n<p>En el libro se estima que el capitalismo ya est\u00e1 muy presente en China, pero no ejerce un dominio efectivo sobre el conjunto de la econom\u00eda. Como la nueva clase burguesa no logr\u00f3 el control del estado (en una transici\u00f3n socialista congelada), prevalece un status intermedio. Ese contexto diferencia al pa\u00eds de la restauraci\u00f3n capitalista ya consumada en Europa Oriental y Rusia. Esta evaluaci\u00f3n concluye se\u00f1alando que el perfil del pa\u00eds quedar\u00e1 definido en el curso de intensas luchas pol\u00edticas y batallas populares.<\/p>\n<p>RUSIA Y MEDIO ORIENTE<\/p>\n<p>La cuarta secci\u00f3n extiende los interrogantes del status imperial a Rusia, destacando que la plena restauraci\u00f3n del capitalismo ha consolidado un presupuesto de esa condici\u00f3n. Se remarcan igualmente las limitaciones de ese pasaje, que afloran en la vulnerabilidad del modelo econ\u00f3mico y en la inserci\u00f3n internacional semiperif\u00e9rica.<\/p>\n<p>Es evidente que Rusia no integra el circuito dominante del imperialismo contempor\u00e1neo y que es hostilizada por Estados Unidos. Pero tambi\u00e9n es muy visible su activa intervenci\u00f3n geopol\u00edtica externa, con grandes despliegues de arsenal b\u00e9lico. El libro propone la figura de un imperio no hegem\u00f3nico en gestaci\u00f3n, para conceptualizar esa contradictoria combinaci\u00f3n de potencia asediada e invasora. Se explica por qu\u00e9 raz\u00f3n la consolidaci\u00f3n o desvanecimiento de esa impronta depender\u00e1 del resultado de la guerra en Ucrania.<\/p>\n<p>Esta mirada diverge de la simple caracterizaci\u00f3n de Rusia como un imperio que retoma la trayectoria del zarismo y polemiza con las frecuentes analog\u00edas que se trazan con la URSS. Recuerda la ausencia del capitalismo bajo ese r\u00e9gimen y destaca que ese sistema incluy\u00f3 mecanismos de opresi\u00f3n externa, pero nunca configur\u00f3 un \u00a8imperialismo sovi\u00e9tico\u00a8.<\/p>\n<p>En el texto tambi\u00e9n se constata que el colonialismo interno ha resurgido, pero sin definir con esa recreaci\u00f3n un status imperial. Rusia contiene en forma tan s\u00f3lo embrionaria los rasgos de ese dispositivo bajo el liderazgo de Putin. Ese mandatario ha confirmado su total lejan\u00eda del universo progresista, con pol\u00edticas que convalidan los privilegios de los millonarios, arbitran entre chauvinistas y liberales y hostilizan a la izquierda.<\/p>\n<p>Esta evaluaci\u00f3n de Rusia con los par\u00e1metros del sistema imperial contempor\u00e1neo, prescinde de los criterios legados por Lenin para dirimir esa condici\u00f3n. En este caso, salta a la vista la inadecuaci\u00f3n de ese instrumental. Rusia incumple todos los presupuestos de preeminencia financiera, gravitaci\u00f3n mundial de monopolios o peso de capitales exportados que exige ese enfoque. El lugar imperial de una nueva potencia no se dirime con meros indicadores econ\u00f3micos.<\/p>\n<p>La quinta secci\u00f3n aplica todas las categor\u00edas expuestas a lo ocurrido en una regi\u00f3n desgarrada por confrontaciones militares. Postula que el desangre registrado en el \"Gran Oriente Medio\" no obedece a causas religiosas o culturales, sino al intento norteamericano de recuperar primac\u00eda en esa zona. Detalla las agresiones consumadas por el Pent\u00e1gono para manejar el petr\u00f3leo, desplegar fuerzas militares, doblegar rebeliones y disuadir rivales. Tambi\u00e9n constata que el resultado adverso de esos operativos desemboc\u00f3 en la humillaci\u00f3n de Afganist\u00e1n, el repliegue de Irak, la fractura de Libia y el fracaso de Siria.<\/p>\n<p>En esa regi\u00f3n ha sido muy visible c\u00f3mo las divergencias econ\u00f3micas de Europa con Estados Unidos coexisten con la subordinaci\u00f3n de Bruselas a Washington. Las acotadas incursiones de Paris o Londres se han consumado siempre con el visto bueno previo del Pent\u00e1gono. En la misma zona se ha corroborado que Rusia ensaya acciones de gran potencia, con presencia militar directa en Siria. Esa incursi\u00f3n ha sido muy ilustrativa de un imperio en formaci\u00f3n. Por el contrario, el protagonismo econ\u00f3mico sin correlato militar de China, confirma el perfil no imperial del drag\u00f3n asi\u00e1tico. Tambi\u00e9n en el mundo \u00e1rabe Beijing prioriza la disputa por los negocios con su alica\u00eddo competidor norteamericano.<\/p>\n<p>Las anexiones y el apartheid -que implementa Israel en esta regi\u00f3n- son factibles por su integraci\u00f3n a la estructura geopol\u00edtica interior de Estados Unidos. Esa simbiosis le permite al sionismo desenvolver una expansi\u00f3n territorial, con perimidas modalidades de colonialismo tard\u00edo.<\/p>\n<p>Medio Oriente es tambi\u00e9n el principal \u00e1mbito de corroboraci\u00f3n del perfil contempor\u00e1neo que presenta el subimperialismo. Tres pa\u00edses de esa regi\u00f3n re\u00fanen caracter\u00edsticas expl\u00edcitas o potenciales de esa condici\u00f3n, operando como econom\u00edas intermedias en tensi\u00f3n subordinada o aut\u00f3noma con Estados Unidos. El subimperialismo est\u00e1 a la vista en el expansionismo de Turqu\u00eda y podr\u00eda extenderse a Arabia Saudita, si los monarcas afianzan su deriva belicista. La eventual reconstituci\u00f3n del mismo status en Ir\u00e1n depender\u00e1 del resultado de las disputas con sus contrincantes de la zona.<\/p>\n<p>CONTROVERSIAS POLITICAS<\/p>\n<p>La \u00faltima secci\u00f3n del libro aborda ciertas consecuencias pol\u00edticas de los conflictos que genera el sistema imperial y revisa el sentido contempor\u00e1neo del antiimperialismo. Destaca que la sucesi\u00f3n de derrotas afrontadas por Estados Unidos en Oriente, no implica de por s\u00ed victorias populares contra la opresi\u00f3n externa.<\/p>\n<p>En Afganist\u00e1n triunfaron los retr\u00f3grados talibanes, en Irak gobierna una represiva administraci\u00f3n teocr\u00e1tica, en Libia prevalece el reparto del bot\u00edn y en Siria fue aplastada la esperanza democr\u00e1tica. En todos estos casos, los anhelos antiimperialistas fueron desviados hacia confrontaciones interreligiosas y el proyecto progresista pan\u00e1rabe qued\u00f3 sustituido por el ensue\u00f1o fundamentalista del Califato.<\/p>\n<p>El antiimperialismo es una importante br\u00fajula para la izquierda, en los controvertidos conflictos de Medio Oriente. Ese criterio subraya la gravitaci\u00f3n del protagonismo popular en las confrontaciones contra el enemigo principal. Con ese se\u00f1alamiento diverge del mero alineamiento con los distintos bloques geopol\u00edticos que pugnan en la arena internacional. Tambi\u00e9n discrepa con las miradas neutralistas, que soslayan posicionamientos frente a esos choques. Esa \u00faltima postura desconoce la incidencia de las tensiones globales sobre las luchas nacionales de los distintos pueblos. Con esta visi\u00f3n y estas orientaciones se eval\u00faa en el libro lo ocurrido en Siria y Libia.<\/p>\n<p>En las p\u00e1ginas siguientes se indaga lo sucedido en Ucrania, destacando la responsabilidad primordial de Estados Unidos en ese conflicto por su negativa a negociar la contenci\u00f3n de la OTAN y la neutralidad de Kiev. Washington propici\u00f3 el acoso a Mosc\u00fa para subordinar a Europa y para bloquear el intercambio econ\u00f3mico del Viejo Continente con Rusia. Incentiv\u00f3, adem\u00e1s, el nacionalismo reaccionario que desencaden\u00f3 la confrontaci\u00f3n y facilit\u00f3 la destrucci\u00f3n de la cohabitaci\u00f3n pac\u00edfica entre las dos regiones del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Pero la invasi\u00f3n rusa no se limit\u00f3 a proteger a los pobladores del Este. Quebrant\u00f3 las negociaciones de paz e introdujo una respuesta desproporcionada y carente de justificaci\u00f3n. Esa acci\u00f3n despreci\u00f3 la opini\u00f3n del pueblo ucraniano y contribuy\u00f3 a realimentar los mitos del liberalismo occidental. Estados Unidos aprovech\u00f3 ese desprop\u00f3sito para manipular la soberan\u00eda de Ucrania, ocultando que el derecho a la autodeterminaci\u00f3n nacional es inseparable en este caso de la desmilitarizaci\u00f3n y de la concertaci\u00f3n de un status internacional de equidistancia del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Con esta mirada, en el libro se apuntalan los llamados a reiniciar las negociaciones para frenar la tragedia humanitaria que ha desencadenado la guerra. Esa salida ofrece el curso m\u00e1s progresista en el escenario actual. Se contrapone con las posturas indulgentes hacia la OTAN (y las convocatorias a proveer armas a Ucrania), que promueven algunas corrientes de izquierda. Con el mismo \u00e9nfasis se rechaza la invasi\u00f3n rusa subrayando las consecuencias negativas de esa incursi\u00f3n.<\/p>\n<p>El cap\u00edtulo final complementa estas dos evaluaciones de Medio Oriente y Ucrania con una respuesta a los cr\u00edticos de nuestra tesis, que expusieron sus objeciones a los art\u00edculos preparatorios de este libro. Ese debate esclarece por qu\u00e9 raz\u00f3n la renovada competencia econ\u00f3mica no recrea las guerras entre las principales potencias capitalistas. La controversia contribuye tambi\u00e9n a entender el papel de Rusia y China por su exclusi\u00f3n del entramado dominante y corrobora que el tablero actual no es comprensible con la vieja contraposici\u00f3n entre imperialismos y semicolonias. La discusi\u00f3n es particularmente \u00fatil para registrar c\u00f3mo la repetici\u00f3n de f\u00f3rmulas dogm\u00e1ticas obstruye la acci\u00f3n de la izquierda.<\/p>\n<p>El libro excluye referencias a Latinoam\u00e9rica, puesto que esa tem\u00e1tica ha sido tratada en otro texto de pr\u00f3xima aparici\u00f3n (Las encrucijadas de Am\u00e9rica Latina. Derecha, progresismo e izquierda en el siglo XXI, Batalla de Ideas, 2023).<\/p>\n<p>Todos los cap\u00edtulos del presente volumen recopilan art\u00edculos publicados en las fechas especificadas de cada texto. Quedan pendientes muchos interrogantes del imperialismo actual, que inducen a nuevas elaboraciones y a promisorios debates. La caracterizaci\u00f3n del sistema imperial es indispensable para comprender y transformar la realidad contempor\u00e1nea.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Claudio Katz (Aporrea, 14-6-23) &nbsp; Introducci\u00f3n del pr\u00f3ximo libro de Claudio Katz La nueva guerra fr\u00eda que promueve Estados Unidos contra Rusia y China trastoca el escenario internacional. La OTAN recobra protagonismo, Europa y Jap\u00f3n se rearman y la militarizaci\u00f3n permea todas las relaciones internacionales. 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