{"id":54414,"date":"2023-07-14T11:42:34","date_gmt":"2023-07-14T15:42:34","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/inicio\/?p=54414"},"modified":"2023-07-14T11:42:34","modified_gmt":"2023-07-14T15:42:34","slug":"austeridad-toxica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2023\/07\/14\/austeridad-toxica\/","title":{"rendered":"Austeridad t\u00f3xica"},"content":{"rendered":"<p>Carles Manera (Economistas frente a la crisis, 14-7-23)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Austeridad letal para la econom\u00eda (y la sociedad)<\/strong><\/p>\n<p>Las voces que reclaman la necesidad de pol\u00edticas de austeridad se van alzando. Lo han hecho con lentitud, pero con la convicci\u00f3n de siempre. El ministro de Finanzas alem\u00e1n, Christian Lindner, es el exponente genuino de esa petici\u00f3n: volver a los preceptos fiscales de la Gran Recesi\u00f3n. Unas reglas que, adem\u00e1s, no se han cumplido nunca: comenzando por Alemania y Francia, que superaron negativamente todos los par\u00e1metros \u2013d\u00e9ficit p\u00fablico, deuda p\u00fablica\u2013, pero sin penalizaciones para ese incumplimiento. Algo muy distinto se exigi\u00f3 a los pa\u00edses del sur de Europa. Se advertir\u00e1 que el tiempo hist\u00f3rico no es el mismo, y que esas llamadas reglas son, por decirlo en t\u00e9rminos coloquiales, unas Tablas de la Ley econ\u00f3micas. Tablas que deben regir siempre la actuaci\u00f3n de los gobiernos.<\/p>\n<p>Pero no: las medidas fiscales que se aplicaron durante la crisis financiera fueron pro-c\u00edclicas, letales para la recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica, y se cebaron, sobre todo, en los pa\u00edses del sur \u2013con Grecia como ejemplo\u2013: con exigencias draconianas que generaron una ca\u00edda del PIB heleno del orden del 25%. No nos extenderemos con esto, ya que lo hemos comentado en reiteradas ocasiones en estas mismas p\u00e1ginas, aportando variables de todo tipo que pueden ser consultadas, ya que proceden de bases de datos oficiales. Los n\u00fameros son demoledores e incontrovertibles. Recordemos telegr\u00e1ficamente: ca\u00eddas del PIB, incremento del paro, p\u00e9rdidas salariales, deflaci\u00f3n, d\u00e9ficits comerciales y presupuestarios, aumento de la desigualdad. Un mosaico de indicadores que empeoraron la situaci\u00f3n de miles de familias y empresas. Y tambi\u00e9n de los propios gobiernos que los impulsaron.<\/p>\n<p>La crisis v\u00edrica cambi\u00f3 la forma de actuar: con m\u00e1s laxitud, mayor flexibilidad. Una coordinaci\u00f3n ajustada entre pol\u00edtica monetaria y pol\u00edtica fiscal. El resultado: una recuperaci\u00f3n m\u00e1s r\u00e1pida y s\u00f3lida, a ra\u00edz de la aplicaci\u00f3n de estrategias econ\u00f3micas m\u00e1s expansivas, de car\u00e1cter contra-c\u00edclico. Todo esto ya es bien sabido, igualmente con datos irrefutables. Pero ahora,\u00a0<strong>nos enfrentamos a la obcecaci\u00f3n de siempre, por parte de la ideolog\u00eda neoliberal: la recuperaci\u00f3n de la idea de la austeridad.\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Alinear la pol\u00edtica monetaria con la pol\u00edtica fiscal<\/strong><\/p>\n<p>Conviene considerar unos elementos:<\/p>\n<p>a\/ El seguimiento de la pol\u00edtica monetaria europea a la de la Reserva Federal. Aqu\u00ed se advierten problemas distintos: en origen, un shock de demanda en el caso norteamericano, frente a un shock de oferta en el europeo. Las acciones en pol\u00edtica monetaria han sido muy similares \u2013explicable el seguimiento del Banco Central Europeo en un principio, por los diferenciales en los tipos de cambio euro\/d\u00f3lar\u2013; pero ahora el encapsulamiento europeo en las reiteradas subidas de tipos, siguiendo la estela estadounidense, tiene explicaciones dif\u00edciles de entender. En Estados Unidos, la tasa de paro est\u00e1 en el 3% (\u00faltimo dato de junio), en plena ocupaci\u00f3n, con una inflaci\u00f3n subyacente del 4,8%, que no llega por tanto a la conocida hace pocos meses.<\/p>\n<p>En la Uni\u00f3n Europea, la disparidad en el mapa de la inflaci\u00f3n es notable: desde el 1,9% de Espa\u00f1a, hasta el 6,8% en Alemania, un\u00a0<em>gap<\/em>\u00a0que est\u00e1 condicionando much\u00edsimo la actitud del regulador financiero europeo. La recurrente inflaci\u00f3n europea tiene una parte de su causa \u2013parte que no es nada trivial\u2013 en los m\u00e1rgenes empresariales, y no en una tensi\u00f3n de demanda y\/o incremento del consumo (esto lo est\u00e1n diciendo el Banco Central Europeo y el Banco de Espa\u00f1a; tambi\u00e9n el reciente informe del Observatorio de M\u00e1rgenes Empresariales, en el que colaboran el Ministerio de Econom\u00eda, el Ministerio de Hacienda y el Banco de Espa\u00f1a). Aqu\u00ed se deber\u00eda enfatizar mucho m\u00e1s la acci\u00f3n: presi\u00f3n fiscal sobre las pr\u00e1cticas oligopol\u00edsticas (en el caso flagrante de los consorcios energ\u00e9ticos), empresas abducidas por lo que se ha ido denominando \u201cavaricia de la inflaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Atacar a machetazos la tensi\u00f3n al alza de los precios \u2013con la subida de tipos y, adem\u00e1s, se\u00f1alando que puede ser m\u00e1s reiterada\u2013, sin apenas modulaci\u00f3n y en la senda de la Reserva Federal, va a contribuir muy poco al mantenimiento de la econom\u00eda y\/o a su recuperaci\u00f3n. Va a causar un da\u00f1o que los propios banqueros centrales han advertido. Sin pa\u00f1os calientes: dolor y posible recesi\u00f3n. Y ese mensaje se emite cuando las curvas de la inflaci\u00f3n ya est\u00e1n descendiendo con m\u00e1s fuerza.<\/p>\n<p>b\/ La hoja de ruta del Banco Central Europeo tiene, seg\u00fan se indica desde la instituci\u00f3n, un mecanismo de cauci\u00f3n en el caso de pa\u00edses con inflaciones bajas \u2013como es el caso de Espa\u00f1a, si se compara con la media comunitaria\u2013, ante subidas de tipos de inter\u00e9s y tensiones que se pudieran derivar, en forma de incrementos relevantes de las primas de riesgo: el TPI (<em>Transmission Protection Instrument<\/em>), con el objetivo de conseguir una correcta transmisi\u00f3n de la pol\u00edtica monetaria a todos los pa\u00edses de la zona euro.<\/p>\n<p>El regulador bancario trata de evitar, con esta palanca, la fragmentaci\u00f3n financiera, que podr\u00eda expresarse en subidas en, como decimos, las primas de riesgo, ante las dificultades de algunos pa\u00edses para colocar sus emisiones de deuda en los mercados. Frente a un peligro plausible, el Banco Central Europeo comprar\u00eda la deuda del pa\u00eds afectado, con vencimientos que pueden oscilar entre uno y diez a\u00f1os, pero bajo unas condiciones precisas: que el pa\u00eds debe mantener una pol\u00edtica fiscal \u201cs\u00f3lida y sostenible\u201d (<em>sic<\/em>) que, en palabras m\u00e1s llenas de contenido, significa que debe reducir su d\u00e9ficit y deuda y no incurrir en desequilibrios macroecon\u00f3micos.<\/p>\n<p>El instrumento puede ser efectivo para el Banco Central Europeo; pero el problema puede, a su vez, radicar en el pa\u00eds que pida esa acci\u00f3n: no es arriesgado suponer que los mercados apreciar\u00edan esto como una debilidad que obligar\u00eda a una intervenci\u00f3n en toda regla del m\u00e1ximo regulador, de forma que podr\u00eda dificultar la colocaci\u00f3n de nuevas emisiones en otras fases. Estar\u00edamos ante un posible efecto \u201creputacional\u201d del pa\u00eds afectado: un serio rev\u00e9s para sus finanzas.<\/p>\n<p>c\/ Los epicentros sobre los que inciden los defensores del retorno a la austeridad son, justamente, los enunciados en el apartado anterior: severos controles sobre el d\u00e9ficit y la deuda. Los s\u00edmiles que se ponen sobre la mesa son harto conocidos, y forman parte de la casu\u00edstica m\u00e1s acr\u00edticamente ortodoxa: trabajar la econom\u00eda p\u00fablica como si fuera la de una familia, establecer el rigor en las cuentas p\u00fablicas \u2013haciendo sin\u00f3nimo el vocablo \u201crigor\u201d con un recorte efectivo del gasto p\u00fablico\u2013, reducir el d\u00e9ficit y la deuda a los par\u00e1metros marcados por el Tratado de Maastricht y, a su vez, tener la inflaci\u00f3n entorno al 2%.<\/p>\n<p>No obstante, a su vez, se recomienda mantener l\u00edneas de inversi\u00f3n derivadas del\u00a0<em>Next Generation<\/em>. Este es el desencaje total: se reclama una pol\u00edtica monetaria restrictiva, los cumplimientos estrictos con las pautas fiscales de la Gran Recesi\u00f3n y, al mismo tiempo, persistir en determinadas inversiones. Cabe advertir que:<\/p>\n<p>\u2013 La reducci\u00f3n del d\u00e9ficit p\u00fablico se deber\u00eda conseguir a partir de un incremento tributario y, a la vez, de segar el gasto p\u00fablico: principalmente el social, que es la parte del le\u00f3n del mismo.<\/p>\n<p>\u2013 La reducci\u00f3n de la deuda p\u00fablica infiere la imposibilidad de encarar de manera m\u00e1s decidida proyectos inversores que requieren de capitales importantes: la transici\u00f3n energ\u00e9tica, la lucha contra el cambio clim\u00e1tico, la digitalizaci\u00f3n y automatizaci\u00f3n de la econom\u00eda, etc.<\/p>\n<p>\u2013 La subida de tipos de inter\u00e9s puede lastrar no s\u00f3lo a la inversi\u00f3n, sino principalmente al consumo privado (decisiones de compras de viviendas o de nuevos alquileres, por ejemplo); en tal sentido, es este vector el que est\u00e1 m\u00e1s afectado, tal y como se destaca en todos los informes de coyuntura.<\/p>\n<p>\u2013 Los indicadores de d\u00e9ficit-deuda p\u00fablica sobre PIB son ratios. Es decir, si el denominador de la divisi\u00f3n se reduce \u2013el PIB, por las medidas de ajuste que algunos ya reclaman\u2013, las ratios seguir\u00e1n siendo problem\u00e1ticas.\u00a0<strong>La austeridad no genera el crecimiento potente que preconizan sus promotores, tal y como se desvel\u00f3 durante la Gran Recesi\u00f3n, con recuperaciones que tardaron cerca de una d\u00e9cada. Esto es lo que nos ense\u00f1a la historia econ\u00f3mica reciente.\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Una consolidaci\u00f3n fiscal avenida con la coyuntura y con el futuro inmediato<\/strong><\/p>\n<p>Ante esto, concluimos:<\/p>\n<p>1- Los programas de consolidaci\u00f3n fiscal, es decir, de ajustes presupuestarios, deben ser graduales; no abruptos, tal y como se deduce de las declaraciones del ministro alem\u00e1n Lindner. En este art\u00edculo no defendemos ninguna org\u00eda de gasto, ni la ignorancia de que las cuentas p\u00fablicas deben equilibrarse; m\u00e1s bien se aboga por aplicar sensatez a las pol\u00edticas generalistas que emanan de organismos supranacionales. Y, sobre todo, que las reglas fiscales que se dibujen sean cre\u00edbles, de aplicaci\u00f3n generalizada, y no solo para algunos pa\u00edses. En tal aspecto, el enfoque negociado que rigi\u00f3 la idea del\u00a0<em>Next Generation<\/em>, es decir, una visi\u00f3n m\u00e1s \u201cfederalista\u201d en cuanto a reglas, pautas y acciones, ser\u00eda una ruta inteligente \u2013que se ha revelado, adem\u00e1s, muy positiva\u2013 a seguir. Esta filosof\u00eda deber\u00eda generar porosidad en las nuevas reglas fiscales que se planteen, pensando en que, con datos en la mano, la austeridad expansiva que se aplic\u00f3 durante la Gran Recesi\u00f3n no representa una soluci\u00f3n social y econ\u00f3micamente razonable. No estamos ante opiniones, ni invocaciones a la fe: nos regimos por los datos.<\/p>\n<p>2- La sensatez a la que alud\u00edamos se aviene con una visi\u00f3n cuidadosa de la coyuntura y de los retos que la econom\u00eda europea \u2013y la mundial, por extensi\u00f3n\u2013 tienen ante si. Retos y encrucijadas \u2013ya explicitadas\u2013 que van a suponer esfuerzos de inversi\u00f3n en nuevos sectores productivos o el est\u00edmulo de los ya existentes, que se canalicen hacia esos motores emergentes de crecimiento. En tal sentido, esas posibles partidas no deber\u00edan computar en los d\u00e9ficits, toda vez que significan opciones razonables para alcanzar transiciones econ\u00f3micas y sociales estrat\u00e9gicas. La Uni\u00f3n Europea ha de ser consciente que en esta nueva fase de la globalizaci\u00f3n, con potentes bloques de competitividad econ\u00f3mica \u2013Estados Unidos y China\u2013, los planes de actuaci\u00f3n deben ser ambiciosos. Y \u00e9stos no encajan con hojas de c\u00e1lculo que pretenden estrictamente unos cumplimientos contables, mientras los otros competidores est\u00e1n repensando, muy seriamente, las reglas del juego econ\u00f3mico en sendas direcciones: invertir m\u00e1s, reindustrializar, posicionarse mejor en los mercados internacionales. Esto tiene poco de austeridad fiscal.<\/p>\n<p>3- La senda hacia equilibrios presupuestarios no se puede transitar con solvencia en escenarios de gran incertidumbre y, sobre todo, con pa\u00edses en recesi\u00f3n t\u00e9cnica (y algo m\u00e1s), como es el caso de Alemania. De nuevo, los ejemplos de historia econ\u00f3mica son elocuentes, y en estas mismas p\u00e1ginas los hemos comentado en diferentes entregas. La austeridad, aplicada en coyunturas de gran dificultad, ha inferido presupuestos m\u00e1s equilibrados, pero con econom\u00edas dislocadas. Y, en el medio plazo, con corolarios de enormes dificultades que afectan la propia sostenibilidad financiera de las cuentas p\u00fablicas.\u00a0<strong>Es una posolog\u00eda t\u00f3xica, ya conocida, ya sufrida, que provoca dolor, malestar, depresi\u00f3n, tristeza. Y retraso econ\u00f3mico.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carles Manera (Economistas frente a la crisis, 14-7-23) &nbsp; Austeridad letal para la econom\u00eda (y la sociedad) Las voces que reclaman la necesidad de pol\u00edticas de austeridad se van alzando. Lo han hecho con lentitud, pero con la convicci\u00f3n de siempre. 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