{"id":54608,"date":"2023-08-11T12:32:43","date_gmt":"2023-08-11T16:32:43","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/inicio\/?p=54608"},"modified":"2023-08-11T12:32:44","modified_gmt":"2023-08-11T16:32:44","slug":"el-infame-pasado-que-esconde-el-pais-mas-poderoso-del-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2023\/08\/11\/el-infame-pasado-que-esconde-el-pais-mas-poderoso-del-mundo\/","title":{"rendered":"El infame pasado que esconde el pa\u00eds m\u00e1s poderoso del mundo"},"content":{"rendered":"\n<p>Jes\u00fas Aller (Rebelion, 11-8-23)<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>La publicaci\u00f3n por Howard Zinn de&nbsp;<em>A People\u2019s History of the United States&nbsp;<\/em>(Harper &amp; Row, 1980) supuso<em>&nbsp;<\/em>un hito importante, porque con esta obra el empe\u00f1o de historiadores marxistas brit\u00e1nicos como E. Hobsbawm o E. P. Thompson, de construir una \u201cHistoria desde abajo\u201d, atenta a las voces de los excluidos y olvidados, se materializ\u00f3 por fin en un estudio, tan sugestivo como riguroso, del pasado del pa\u00eds m\u00e1s poderoso del planeta.<\/p>\n\n\n\n<p>El libro se convirti\u00f3 en un&nbsp;<em>best seller<\/em>&nbsp;mundial, y cumpli\u00f3 ciertamente el objetivo que se autor le encomend\u00f3, seg\u00fan confes\u00f3 en una entrevista en 1998, de promover una \u201crevoluci\u00f3n silenciosa\u201d en las conciencias que propiciara actuaciones desde una nueva visi\u00f3n del mundo. En castellano la obra, presentada como&nbsp;<em>La otra historia de los Estados Unidos<\/em>, ha conocido varias ediciones, la \u00faltima de las cuales es la de Pepitas de calabaza en 2021, con traducci\u00f3n de Enrique Alda.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/rebelion.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/HowardZinn2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-770135\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Una vida de estudio y compromiso<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Nacido en una humilde familia jud\u00eda de Brooklyn en 1922, Howard Zinn se opuso en un principio a la entrada de su pa\u00eds en la II Guerra Mundial, pero convencido de la perversidad del fascismo, termin\u00f3 enrolado como oficial de la fuerza a\u00e9rea y particip\u00f3 en bombardeos sobre ciudades europeas que produjeron numerosas v\u00edctimas civiles, seg\u00fan \u00e9l mismo investig\u00f3 despu\u00e9s y describe en&nbsp;<em>The Politics of History<\/em>&nbsp;(1970).<\/p>\n\n\n\n<p>Tras la guerra, Zinn se especializ\u00f3 en historia y desarroll\u00f3 una carrera acad\u00e9mica que lo llev\u00f3 a profesar en diversas universidades norteamericanas y europeas. Siempre reconoci\u00f3 influencias anarquistas y socialistas en su propio pensamiento, y particip\u00f3 como expuesto activista en los movimientos por los derechos civiles y contra la guerra de Vietnam, a los que contribuy\u00f3 adem\u00e1s con art\u00edculos y libros. Especial relevancia tuvo su edici\u00f3n en 1971, junto a Noam Chomsky, de&nbsp;<em>The Pentagon Papers<\/em>, los documentos filtrados por el analista militar Daniel Ellsberg que revelaron aspectos oscuros de la guerra. Posteriormente, Zinn destac\u00f3 tambi\u00e9n por su oposici\u00f3n a la invasi\u00f3n de Irak.<\/p>\n\n\n\n<p>Howard Zinn falleci\u00f3 en 2022 en Nueva York. En una de sus \u00faltimas entrevistas, el historiador que le dio la vuelta al relato sobre el pasado de su pa\u00eds, afirm\u00f3 que le gustar\u00eda ser recordado&nbsp;<em>\u00abPor introducir una forma diferente de pensar sobre el mundo, sobre la guerra, sobre los derechos humanos, sobre la igualdad (\u2026) y por tratar de lograr que cada vez m\u00e1s personas se den cuenta de que el poder que hasta ahora est\u00e1 en manos de unos pocos, en \u00faltima instancia reside en ellas mismas, y pueden usarlo.\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La fase colonial<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ya desde el principio y desafiando la \u00f3ptica tradicional,<em>&nbsp;La otra historia de los Estados Unidos<\/em>&nbsp;muestra un inter\u00e9s especial por las v\u00edctimas de los hechos que se estudian. Los indios de las Antillas, que conoc\u00edan la agricultura y sab\u00edan tejer e hilar, vieron su forma de vida destruida y fueron esclavizados para el trabajo en plantaciones y minas. Siguiendo a historiadores como S. E. Morison en&nbsp;<em>Crist\u00f3bal Col\u00f3n, marinero<\/em>, de 1955, Zinn considera que el colapso demogr\u00e1fico desencadenado pudo suponer un genocidio, y aunque \u00e9sta es una discusi\u00f3n abierta, es indudable que los europeos manifiestan por doquier a trav\u00e9s del continente en esa \u00e1poca una insana pasi\u00f3n por el oro, correspondiente a lo que Marx denominar\u00eda despu\u00e9s&nbsp;<em>\u201cacumulaci\u00f3n primitiva de capital\u201d<\/em>, que result\u00f3 fatal para los pobladores originarios<\/p>\n\n\n\n<p>Los ejemplos que se describen en el este de Norteam\u00e9rica evidencian el mismo impulso. En este caso, la resistencia de los ind\u00edgenas condujo a una aut\u00e9ntica guerra de exterminio en la que su sociedad, m\u00e1s igualitaria que la europea, y su cultura, basada en un noble respeto a la naturaleza, desaparecieron de la faz de la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>La sociedad que se establece en las colonias va a estar por mucho tiempo marcada por el esclavismo, pero para Zinn el racismo no es una premisa inicial que condicione el proceso, sino que surge como un instrumento para apuntalar la estratificaci\u00f3n social. Una prueba de esto es que en ocasiones los desheredados, blancos y negros, unieron sus fuerzas contra unos opresores cada vez m\u00e1s tir\u00e1nicos, como ocurri\u00f3 en la rebeli\u00f3n liderada en Virginia por Nathaniel Bacon en 1676.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1700 la poblaci\u00f3n de las colonias ascend\u00eda a 250 000 habitantes, y en 1760 a 1 600 000, con agricultura, comercio e industria en expansi\u00f3n, pero el 1 % de los terratenientes acumulaba el 44 % de la riqueza, mientras la miseria causaba estragos y no eran raras las revueltas. En esta sociedad atrozmente desigual, hab\u00eda sin embargo una clase media que los poderosos van a movilizar a su favor con el se\u00f1uelo de la libertad y la igualdad. Para Zinn, \u00e9ste es el origen de la revuelta por la independencia, con la que las \u00e9lites locales van a conseguir el control total.<\/p>\n\n\n\n<p>El panorama tras la guerra muestra que la explotaci\u00f3n econ\u00f3mica y la desigualdad no han remitido, y as\u00ed surgen motines contra los impuestos que ahogan a los m\u00e1s humildes. La constituci\u00f3n que se aprueba tiene la virtud de servir a los intereses de los m\u00e1s ricos y dejar tambi\u00e9n satisfecha a la clase media, y ser\u00e1 un instrumento contra negros, indios y blancos pobres.<\/p>\n\n\n\n<p>La libertad de prensa consagrada en la Primera Enmienda es matizada despu\u00e9s con la posibilidad que se legisla de perseguir a los autores de textos juzgados subversivos. El historiador Ch. Beard lo dej\u00f3 bien claro al afirmar que:&nbsp;<em>\u201cLos gobiernos -incluido el de los Estados Unidos- no son neutrales, sino que representan los intereses econ\u00f3micos predominantes, y sus constituciones se hacen para servir a estos intereses.\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El siglo XIX: la forja de un imperio<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tras un cap\u00edtulo destinado a repasar la resistencia de las mujeres ante las injusticias espec\u00edficas que sufr\u00edan en los primeros a\u00f1os de los Estados Unidos, Zinn acomete el an\u00e1lisis de los procesos m\u00e1s relevantes que marcan la historia del siglo XIX en el pa\u00eds. Es el caso de las sucesivas guerras contra las naciones indias que a\u00fan subsist\u00edan, un rastro interminable de imposiciones, promesas incumplidas y brutalidad, adobadas siempre desde los centros de poder con c\u00ednica verborrea. Los datos aportados por Zinn en el libro resultan demoledores.<\/p>\n\n\n\n<p>Se recuerda despu\u00e9s la guerra contra M\u00e9xico (1846-1848), que puso claramente de manifiesto el imperialismo que animaba a las \u00e9lites pol\u00edticas de Washington. Y no s\u00f3lo a ellas; el poeta Walt Whitman escribi\u00f3 en el&nbsp;<em>Eagle<\/em>&nbsp;de Brooklyn al estallar el conflicto:&nbsp;<em>\u201cS\u00ed, \u00a1a M\u00e9xico hay que castigarlo severamente! Que ahora se lleven nuestras armas con un esp\u00edritu que ense\u00f1e al mundo que, mientras no nos perdemos en discusiones, Am\u00e9rica s\u00ed sabe aplastar, como tambi\u00e9n extender sus fronteras.\u201d<\/em>&nbsp;Sin embargo, por las mismas fechas, Henry David Thoreau se neg\u00f3 a pagar el impuesto ciudadano, denunciando as\u00ed la guerra. Hubo oposici\u00f3n a ella tambi\u00e9n entre algunos pol\u00edticos abolicionistas, que la ve\u00edan como una forma de expandir el territorio negrero del Sur. Al fin de la campa\u00f1a, M\u00e9xico perdi\u00f3 aproximadamente un 55 % de su extensi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo de las seis primeras d\u00e9cadas del siglo XIX, las revueltas de esclavos fueron frecuentes y nos dejaron muchos episodios heroicos, como el protagonizado por Jim Brown, ejecutado en 1859. Para Zinn, la Guerra Civil supuso una \u201cdemolici\u00f3n controlada\u201d del sistema esclavista, planteada para desactivar una posible revoluci\u00f3n de consecuencias imprevisibles. En los a\u00f1os que siguieron al conflicto, fructificaron algunos intentos de conceder derechos a la gente de color, pero fueron respondidos r\u00e1pidamente por terrorismo blanco supremacista en los estados del Sur, y tambi\u00e9n por retrocesos legislativos en el Norte. As\u00ed, por ejemplo, en 1883 la Ley de Derechos Civiles de 1875, que ilegalizaba la discriminaci\u00f3n contra los negros en el uso de los servicios p\u00fablicos, fue anulada por el Tribunal Supremo.<\/p>\n\n\n\n<p>El desarrollo del capitalismo durante el siglo XIX dio lugar a gran n\u00famero de revueltas, como el mot\u00edn de la Harina de 1837 o los promovidos por la sociedad secreta de los&nbsp;<em>Molly Maguires<\/em>, de origen irland\u00e9s, entre muchos otros que se estudian en detalle. Estos eventos reflejan la intensidad de la lucha de clases en el pa\u00eds, exacerbada por las crisis econ\u00f3micas que se suced\u00edan. En las d\u00e9cadas finales de la centuria, las grandes industrias, los ferrocarriles y los bancos tomaron el control, imponiendo una din\u00e1mica de explotaci\u00f3n que fue contestada por los&nbsp;<em>Knights of Labor<\/em>, asociaci\u00f3n pionera fundada en 1869. Zinn repasa las vicisitudes de la lucha obrera en los a\u00f1os siguientes, tanto en el campo libertario, en el que destacan la tragedia del Haymarket y protagonistas como Emma Goldman o Alexander Berkman, como en el socialista, en el que fue muy activo Eugene V. Debs.<\/p>\n\n\n\n<p>La lectura de estos cap\u00edtulos iniciales resulta especialmente conmovedora. Las luchas sociales que vendr\u00e1n despu\u00e9s van a estar iluminadas por un acompa\u00f1amiento de im\u00e1genes, pero en las que se nos describen hasta aqu\u00ed la brutalidad contrasta con la lejan\u00eda de un sufrimiento apenas adivinado. Tras el pr\u00f3logo colonial, la del siglo XIX estadounidense es una historia de expansi\u00f3n a trav\u00e9s de la guerra y de entronizaci\u00f3n del poder corporativo en un sistema que tiene como fundamento la explotaci\u00f3n salvaje de los seres humanos. El libro tiene el gran m\u00e9rito de denunciar estos hechos y recordar a los que se esforzaron en combatirlos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El siglo XX, culminaci\u00f3n de la tarea imperial<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los conflictos b\u00e9licos, en Cuba y Filipinas, con que comienza el nuevo siglo inauguran la etapa global del imperio, mientras que a nivel dom\u00e9stico sirven para poner firmes a las masas al pie de la bandera. No obstante, los anarquistas y algunos socialistas se opon\u00edan a la guerra, y concluida \u00e9sta, muy pronto las luchas obreras se recrudecieron, con incorporaci\u00f3n de sindicatos como los&nbsp;<em>Industrial Workers of the World&nbsp;<\/em>(IWW), fundado en 1905, y la actividad de l\u00edderes emblem\u00e1ticos como Mother Jones, Joe Hill o W. E. B. Du Bois. Al mismo tiempo, famosos escritores, como Upton Sinclair o Jack London, tambi\u00e9n tomaban partido por los oprimidos. Los IWW combinaban socialismo y anarquismo y con sus t\u00e1cticas de \u201cacci\u00f3n directa\u201d consiguieron movilizar a la clase obrera en numerosos episodios que se recuerdan en detalle.<\/p>\n\n\n\n<p>Zinn interpreta que los Estados Unidos entraron en la I Guerra Mundial en busca de expandir sus mercados y su influencia econ\u00f3mica, aunque para ello hubo que revertir con propaganda el notable sentimiento antib\u00e9lico existente en el pa\u00eds. La dominaci\u00f3n colonial en disputa pod\u00eda aportar exaltaci\u00f3n patri\u00f3tica y dividendos, todo \u00fatil para desactivar la lucha de clases. Y para que nadie cuestionara el montaje, se persigui\u00f3 con dureza cualquier declaraci\u00f3n pacifista, lo que llev\u00f3 a la c\u00e1rcel a Emma Goldman, Alexander Berkman o Eugene V. Debs, entre muchos otros.<\/p>\n\n\n\n<p>En el per\u00edodo de entreguerras los IWW, tras la dura represi\u00f3n sufrida durante el conflicto, afrontaron un tiempo marcado por una importante escisi\u00f3n hacia el Partido Comunista. Zinn considera la Gran Depresi\u00f3n una consecuencia de la propia din\u00e1mica capitalista, que en este momento extendi\u00f3 al grueso de la poblaci\u00f3n la pobreza de los sectores m\u00e1s desfavorecidos. Los testimonios que se recogen de la situaci\u00f3n creada son terribles, con lo que el&nbsp;<em>New Deal<\/em>&nbsp;de F. D. Roosevelt, que consigui\u00f3 estabilizar la econom\u00eda, puede entenderse en parte como un intento de favorecer a las clases bajas en una tesitura en que las monstruosas desigualdades propiciaban un estallido revolucionario.<\/p>\n\n\n\n<p>Zinn reconoce que la II Guerra Mundial tuvo un enorme apoyo popular, pero se\u00f1ala tambi\u00e9n que \u00e9ste fue promovido desde el poder, y se detiene en aspectos especialmente odiosos, como los bombardeos de ciudades alemanas. Respecto al holocausto at\u00f3mico de Hiroshima y Nagasaki, se adhiere a la tesis de los que afirman que la rendici\u00f3n de Jap\u00f3n se hubiera conseguido igual sin recurrir a \u00e9l. Analiza despu\u00e9s el significado de la Guerra Fr\u00eda, que a su juicio permiti\u00f3 aumentar el control social y establecer un estado de \u201cguerra permanente\u201d que justificara el desarrollo del Complejo Militar-Industrial.<\/p>\n\n\n\n<p>Las revueltas raciales de los 50 y 60 son interpretadas como la deriva inevitable de una situaci\u00f3n insostenible. Los intentos en los a\u00f1os anteriores de legislar contra la discriminaci\u00f3n no fueron llevados a la pr\u00e1ctica y al fin la olla simplemente explot\u00f3. Martin Luther King lider\u00f3 un movimiento no violento que fue ferozmente reprimido, pero logr\u00f3 concienciar a toda la naci\u00f3n de la injusticia que sufr\u00edan los negros en los estados del Sur. Sin embargo, para Zinn, esta pol\u00edtica no funcion\u00f3 cuando se produjeron motines en los guetos negros por todo el pa\u00eds y entonces se impusieron t\u00e1cticas de autodefensa, como la promovida por los Panteras Negras. El sistema reaccion\u00f3 con una combinaci\u00f3n de represi\u00f3n y guerra sucia que desmantel\u00f3 el movimiento, y realiz\u00f3 despu\u00e9s intentos de asimilaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n negra.<\/p>\n\n\n\n<p>El fracaso de la gran potencia nuclear en Vietnam fue fruto para Zinn del contraste entre la alta moral de los que defend\u00edan su pa\u00eds con un liderazgo s\u00f3lido y los que carec\u00edan absolutamente de ella. Se llega a decir:&nbsp;<em>\u201cFue una confrontaci\u00f3n entre una poderosa tecnolog\u00eda y seres humanos organizados, y vencieron los seres humanos.\u201d<\/em>&nbsp;Se recuerdan las protestas y deserciones en las fuerzas armadas, que alcanzaron un nivel nunca visto, y la impresionante oposici\u00f3n al conflicto que se desarroll\u00f3 en el pa\u00eds, y que contra lo que suele pensarse no fue un asunto de campus e intelectuales, sino que impregn\u00f3 a toda la sociedad. En esta \u00e9poca tambi\u00e9n se presta atenci\u00f3n a la segunda ola feminista y los movimientos por la reforma de las prisiones, de los nativos americanos o la contracultura, con un repaso detallado de los protagonistas de cada uno de ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>Un recorrido por los acontecimientos m\u00e1s destacados de las d\u00e9cadas siguientes sirve para demostrar que los relevos en el poder entre republicanos y dem\u00f3cratas no alteraban el eje esencial de una pol\u00edtica orientada al control imperial global. Se describen tambi\u00e9n en estos a\u00f1os un gran n\u00famero de movimientos de resistencia, como los anti-nucleares, los que trataban de defender los derechos de los trabajadores rurales o los que se opon\u00edan a las guerras de invasi\u00f3n promovidas por diferentes presidentes.<\/p>\n\n\n\n<p>La adici\u00f3n de cap\u00edtulos en ediciones sucesivas permiti\u00f3 considerar eventos posteriores a 1980, con lo que la versi\u00f3n definitiva de la obra se cierra con un an\u00e1lisis de los atentados del 11 de septiembre de 2001, resultado para Zinn del odio no a las libertades americanas, como afirm\u00f3 Bush, sino a los desmanes de una potencia imperial que avasallaba por todo el planeta.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Historia para construir futuro<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>La otra historia de los Estados Unidos&nbsp;<\/em>es resultado de decenas de a\u00f1os de minuciosa selecci\u00f3n y an\u00e1lisis de datos por parte de su autor, pero lo m\u00e1s notable es que la abrumadora cr\u00f3nica elaborada deja al fin una ense\u00f1anza muy clara, que no es otra que contra la injusticia y la explotaci\u00f3n seculares la resistencia no ha cesado nunca, aunque haya cambiado en forma e intensidad. La gran pregunta es entonces cu\u00e1l podr\u00eda ser el horizonte capaz de poner fin a este conflicto eterno.<\/p>\n\n\n\n<p>En un cap\u00edtulo final, Zinn reflexiona sobre esto y concluye que resulta imprescindible superar el abismo de desigualdad que impone el capitalismo, aunque ha de conseguirse sin caer en autoritarismos que degradan la dignidad humana. En esta tesitura, su propuesta es profundizar en lo que se encuentra com\u00fanmente en los movimientos sociales m\u00e1s concienciados, esto es, en una democracia que podr\u00eda asentarse en los barrios y los lugares de trabajo para construir una sociedad basada en una red de cooperativas aut\u00f3nomas y federadas. Las luchas del presente nos ciegan muchas veces, pero el ser humano no est\u00e1 condenado a ellas por su naturaleza o un destino ineluctable. En el mundo hay suficiente para las necesidades de todos, aunque no para la codicia de unos pocos.<\/p>\n\n\n\n<p>En ocasiones el trabajo de Howard Zinn ha sido criticado por otros historiadores, achac\u00e1ndole un uso sesgado de fuentes o escasa atenci\u00f3n a los puntos de vista opuestos al suyo. A este respecto, hay que decir que siempre son de agradecer las precisiones oportunas a afirmaciones que puedan ser discutibles, pero la incontestable realidad es que tras el secular empe\u00f1o glorificador de la historiograf\u00eda dominante, en&nbsp;<em>La otra historia de los Estados Unidos<\/em>&nbsp;encontramos al fin algo tan novedoso como ineludible desde una perspectiva humanista. Las p\u00e1ginas de esta extensa obra revelan a cada paso un o\u00eddo cuidadosamente atento a las voces de los perdedores de la historia y construyen una denuncia bien fundada de los cr\u00edmenes de la \u00e9lite propietaria que rige la naci\u00f3n m\u00e1s poderosa del planeta.<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos tan acostumbrados al relato imperial que se desgrana cada d\u00eda en todos los medios y con todas las artes, que somos incapaces de imaginar algo diferente. Con&nbsp;<em>La otra historia de los Estados Unidos<\/em>, Howard Zinn nos demuestra que la historia del pa\u00eds tambi\u00e9n puede contarse haciendo que los protagonistas sean los que se rebelaron y muchas veces perdieron todo al tratar de resistir los atropellos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas Aller (Rebelion, 11-8-23) La publicaci\u00f3n por Howard Zinn de&nbsp;A People\u2019s History of the United States&nbsp;(Harper &amp; Row, 1980) supuso&nbsp;un hito importante, porque con esta obra el empe\u00f1o de historiadores marxistas brit\u00e1nicos como E. Hobsbawm o E. P. 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