{"id":55070,"date":"2023-10-27T13:47:36","date_gmt":"2023-10-27T17:47:36","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/inicio\/?p=55070"},"modified":"2023-10-27T13:47:37","modified_gmt":"2023-10-27T17:47:37","slug":"existe-en-verdad-la-extrema-derecha","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2023\/10\/27\/existe-en-verdad-la-extrema-derecha\/","title":{"rendered":"\u00bfExiste en verdad la \u00abextrema derecha\u00bb?"},"content":{"rendered":"\n<p>Manuel Acu\u00f1a Asenjo (Rebelion, 27-10-23)<\/p>\n\n\n\n<p>Es el caso de Chile con la aparici\u00f3n del llamado partido Republicano, una de las tantas manifestaciones de ese fen\u00f3meno que adquiere notoriedad cuando la forma de acumular presenta signos evidentes de agotamiento y exige ser modificada o abolida. Las fuerzas conservadoras tambi\u00e9n pueden manifestarse como si representasen algo nuevo: la mala memoria no es solamente patrimonio de los amn\u00e9sicos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2018IZQUIERDA\u2019 Y \u2018DERECHA<\/strong>\u2018<\/p>\n\n\n\n<p>Cada cierto tiempo irrumpen, en el devenir de la historia, movimientos que desaf\u00edan la conducci\u00f3n de quienes representan pol\u00edticamente las distintas fracciones de los sectores dominantes de la sociedad, proponi\u00e9ndose asumir dicha representaci\u00f3n en reemplazo de aquellos. Se les conoce gen\u00e9ricamente como movimientos de \u2018extrema derecha\u2019 o, simplemente, \u2018ultraderecha\u2019 e, incluso, \u2018derecha dura\u2019, aunque, no pocas veces, reciben denominaciones muchas de ellas apoyadas en analog\u00edas, generalmente, anacr\u00f3nicas.<\/p>\n\n\n\n<p>En las obras de los cl\u00e1sicos no hay referencia ni menci\u00f3n alguna a esos movimientos. Nada que haga sospechar, siquiera, la existencia de una \u2018extrema\u2019 derecha. Ni siquiera la hay en torno a lo que se conoce, com\u00fanmente, como \u2018derecha\u2019. Por lo mismo, tampoco hay referencias a la palabra \u2018izquierda\u2019, concepto que, junto con el anterior, se acu\u00f1\u00f3 en Francia, al realizarse la Asamblea Nacional de 1789, cuando los sectores m\u00e1s conservadores de la sociedad tomaron asiento a la derecha del presidente de la misma, y los m\u00e1s radicales lo hicieron a la izquierda.<\/p>\n\n\n\n<p>De ah\u00ed en adelante, ambas expresiones (\u2018izquierda\u2019 y \u2018derecha\u2019) se han venido empleando discrecionalmente en el \u00e1mbito pol\u00edtico por no pocas personas y organizaciones, aunque principalmente por la prensa, hecho que pone de manifiesto el extraordinario poder que tiene la difusi\u00f3n de ciertas expresiones que se hacen cultura por la fuerza de la repetici\u00f3n. Pero, las palabras \u2018izquierda\u2019 y \u2018derecha\u2019 no tienen valor te\u00f3rico alguno, aunque algunos fil\u00f3sofos, como Norberto Bobbio, hayan querido asignarle una importancia, en verdad, bastante poco merecida 1 .<\/p>\n\n\n\n<p><strong>IMPORTANCIA DE ESA TAXONOM\u00cdA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los conceptos de \u2018izquierda\u2019 y \u2018derecha\u2019 sirven para hacer referencia a las ideas que determinadas personas tienen respecto a la soluci\u00f3n de ciertos problemas sociales. En forma global. Es decir, para describir generalidades (nomotetias); pero resultan insuficientes para hacer an\u00e1lisis en mayor profundidad. Si se quisiese hacer referencia a las distintas fracciones de los sectores dominantes que llevan adelante sus reformas, resultan ser palabras inapropiadas, dicotom\u00edas imprecisas, que solamente resaltan la ubicaci\u00f3n espacial de las personas, como si el lugar donde esas personas se yerguen (\u2018locus standi\u2019) pudiese identificar sus respectivas convicciones intelectuales. No versan, en suma, sobre el contenido de las ideas ni revelan el rol de determinado comportamiento al interior de una sociedad; menos a\u00fan el car\u00e1cter de la clase a la que pertenece el sujeto en estudio sino indican, \u00fanicamente, lo que quiere sugerir o indicar quien o quienes las emplean. De lo cual se deriva que la palabra \u2018extrema\u2019 (\u2018ultra\u2019 o \u2018dura\u2019) no hace sino aumentar la falta de precisi\u00f3n en la descripci\u00f3n de un fen\u00f3meno que se presume conocido y que en verdad no lo es. No ocurre de manera diferente con la expresi\u00f3n \u2018progresismo\u2019 con la que se pretende eludir el uso de la palabra \u2018izquierda\u2019.<\/p>\n\n\n\n<p>In\u00fatil ser\u00eda, con el uso de esos mismos t\u00e9rminos, intentar describir no solamente la estructura de clases de una sociedad sino, adem\u00e1s, el mecanismo de su funcionamiento; tampoco la extracci\u00f3n social ni los intereses que defiende o pone en juego determinado grupo social como, asimismo, intentar la construcci\u00f3n de una conveniente pol\u00edtica de alianzas. Menos, a\u00fan, intentar explicarse por qu\u00e9 en determinados momentos surge esa \u2018extrema derecha\u2019 y lo que representa. Entonces, los acertijos abundan y hasta se puede elegir de entre ellos el que m\u00e1s acomode.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>NUESTRA TESIS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Estimamos nosotros que el fen\u00f3meno de la \u2018extrema derecha\u2019 \u2014sin perjuicio de su innegable v\u00ednculo con los movimientos sociales que act\u00faan en el exterior\u2014, no es sino una manifestaci\u00f3n m\u00e1s de la cruenta disputa que se libra entre las diversas fracciones de las clases dominantes por imponerse hegem\u00f3nicamente, unas a otras, en su af\u00e1n de captar con mayor efectividad, para todas ellas, el plusvalor que produce el proletariado.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta afirmaci\u00f3n nos conduce a hacer directa referencia a la estructura de clases de una sociedad para entender cu\u00e1ndo esa disputa se manifiesta y por qu\u00e9 el com\u00fan de la gente comienza a llamarla \u2018extrema derecha\u2019.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>LAS CLASES SOCIALES EN LA ROTACI\u00d3N DEL CAPITAL<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el modo de producci\u00f3n capitalista, las sociedades aparecen divididas en dos grandes segmentos sociales: por una parte, el sector propietario de los medios de producci\u00f3n que debe poner en movimiento para generar \u2018capital\u2019 y que, por motivos hist\u00f3ricos, se denomina \u2018burgues\u00eda\u2019, y el sector poseedor de su energ\u00eda corporal que, para poder subsistir, debe venderla a ese otro segmento social y que, por lo mismo, se denomina \u2018proletariado\u2019. No es esa funci\u00f3n algo casual: cuando el \u2018proletario\u2019 incorpora su fuerza de trabajo al proceso productivo, agrega, a la vez, valor al objeto producido, generando el capital.<\/p>\n\n\n\n<p>En consecuencia, la producci\u00f3n genera capital por la incorporaci\u00f3n del trabajo humano. Para que ello ocurra es necesario que se realice un proceso repetitivo dentro del cual la materia prima utilizada ha de transformarse en \u2018mercanc\u00eda\u2019 para ser vendida, y convertirse en \u2018dinero\u2019 que va a ser usado, nuevamente, para adquirir materia prima; en seguida, con ese elemento, elaborar un nuevo producto, transformarlo en mercanc\u00eda y venderlo para adquirir con el resultado de la venta, otra vez, materia prima y as\u00ed sucesivamente. Es el fen\u00f3meno denominado \u2018rotaci\u00f3n del capital\u2019.<\/p>\n\n\n\n<p>La rotaci\u00f3n del capital especializa a sus actores y, a la vez, perfecciona sus funciones: unos comienzan a dedicarse a la producci\u00f3n y se llaman, por lo mismo, industriales; otros se dedican a vender el producto elaborado (\u2018mercanc\u00eda\u2019) y se hacen comerciantes; y, finalmente, otro grupo estima conveniente administrar el dinero producido y se hace banquero (financista). Pero esta separaci\u00f3n no es simplemente te\u00f3rica; por el contrario, entra\u00f1a contradicciones tremendas pues los intereses que subyacen tras esos desempe\u00f1os no son coincidentes sino, por el contrario, abiertamente contrapuestos, por lo que las disputas, fundamentalmente entre banqueros e industriales, adquieren, muchas veces, caracteres violentos. Al otro lado, los trabajadores tambi\u00e9n se especializan y perfeccionan: se hacen trabajadores industriales, del comercio y bancarios.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>DIVISI\u00d3N SOCIAL Y DOMINACI\u00d3N<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La divisi\u00f3n indicada m\u00e1s arriba impide a la clase dominante comportarse como tal y, en consecuencia, ejercer una eficiente dominaci\u00f3n. Y el modo de producci\u00f3n capitalista es un modo de dominaci\u00f3n. Por ese motivo, esos sectores sociales deben resolver esa contrariedad: deben dominar de la mejor manera posible al conjunto social. Y puesto que se encuentran segmentados en industriales, comerciantes y banqueros, por as\u00ed imponerlo la rotaci\u00f3n del capital, vuelven a unirse en torno a una nueva forma de organizaci\u00f3n que, por eso, adquiere el nombre de \u2018bloque en el poder\u2019. Esta estructura ser\u00e1 la encargada de ejercer la dominaci\u00f3n sobre el conjunto social.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta ese momento, los intereses de las fracciones de los sectores dominantes, sin embargo, no se han alterado y contin\u00faan en actitudes contrapuestas. Es necesario resolver ese problema y darle una soluci\u00f3n que permita ejercer la dominaci\u00f3n al conjunto. Especialmente, entre industriales y banqueros, que son las fracciones con intereses m\u00e1s divergentes pues el comercio, generalmente, va a la zaga de esas disputas para subordinarse a quien presente una soluci\u00f3n que resuelva las disputas. El Bloque en el Poder ofrece una soluci\u00f3n: ambas fracciones pueden ejercer la hegemon\u00eda dentro de la misma estructura en virtud de una suerte de alternancia que podr\u00e1 ejercerse dependiendo de qui\u00e9n propone una m\u00e1s eficiente forma de acumular el plusvalor que se ha de extraer a los trabajadores. Esa forma de acumular se llamar\u00e1 \u2018modelo\u2019 y deber\u00e1 ser recompuesto o reemplazado en cuanto comience a mostrar signos de agotamiento. Solamente de esa manera va a ser posible la mantenci\u00f3n del control social.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>AGOTAMIENTO DE LAS FORMAS DE ACUMULAR<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las formas de acumular no son eternas. Por el contrario. Como todo lo que existe en la naturaleza, recorren un ciclo de existencia: nacen, viven y mueren. No son distintas a los seres vivos. Uno de los primeros investigadores que advirti\u00f3 ese fen\u00f3meno fue el estad\u00edstico sovi\u00e9tico Nikolai Kondratiev quien, bas\u00e1ndose en la regularidad que presentaban los registros que hab\u00eda confeccionado, pudo establecer per\u00edodos de crisis, en la evoluci\u00f3n del modo de producci\u00f3n capitalista, que adoptaban dos formas diferenciadas: una, con per\u00edodos de vigencia breve, no menos de cinco a\u00f1os ni m\u00e1s de diez; y otra, con vigencia de treinta a cincuenta a\u00f1os aproximadamente. Los referidos per\u00edodos fueron conocidos como \u2018ondas cortas\u2019 y \u2018ondas largas\u2019, respectivamente. En los a\u00f1os posteriores, esos estudios interesaron vivamente a Joseph Alois Schumpeter quien se refiri\u00f3 a ellas en varios de sus escritos 2 . Guillermo Rocafort, profesor de la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicaci\u00f3n de la Universidad Europea, refiri\u00e9ndose a esos hechos, pudo recordar, al respecto: \u201cComo si se tratara de una monta\u00f1a rusa, de subir y bajar (\u2026) Schumpeter se refiere a ciclos econ\u00f3micos que tienen su origen en innovaciones tanto tecnol\u00f3gicas como financieras que provocan momentos de gran auge, despu\u00e9s de estabilizaci\u00f3n y luego puede producirse una depresi\u00f3n o recesi\u00f3n 3 \u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>En Am\u00e9rica Latina, el investigador brasile\u00f1o Theotonio Dos Santos fue, igualmente, un entusiasta defensor de la teor\u00eda de las ondas largas y cortas del sistema capitalista. Una parte interesante de sus trabajos, referida al tema, puede encontrarse en el peri\u00f3dico digital \u2018Nueva Sociedad\u2019 4 .<\/p>\n\n\n\n<p><strong>UNA COINCIDENCIA INTERESANTE<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No deja de ser interesante constatar que el funcionamiento c\u00edclico de la econom\u00eda guarda perfecto correlato con la funci\u00f3n pol\u00edtica de la sociedad que, cuando el fin de un ciclo se hace presente, aviva el debate de si es o no necesario innovar en la aplicaci\u00f3n del modelo a trav\u00e9s de una mayor o menor intervenci\u00f3n del Estado en la actividad econ\u00f3mica. Por eso, es frecuente escuchar a algunos representantes pol\u00edticos de los sectores dominantes discutir acaloradamente acerca de si se requiere de \u2018m\u00e1s Estado\u2019 o, por el contrario, de \u2018menos Estado\u2019. Como lo hemos se\u00f1alado en trabajos anteriores, en las aulas del Derecho se acostumbra llamar a esos per\u00edodos \u2018Estado gendarme\u2019 y \u2018Estado interventor\u2019.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo m\u00e1s interesante de estos ciclos, sin embargo, es la asombrosa similitud que presentan al compar\u00e1rselos con los que descubriera Kondratiev y que han motivado al tratadista belga Ernst Ezra Mandel a escribir sobre la extraordinaria importancia de las ondas largas 5 . Por lo mismo, no deja de ser reconfortante saber que, \u00faltimamente, dos investigadores de la Universidad de Oxford 6 tambi\u00e9n han efectuado estudios en la misma direcci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>CONCLUSI\u00d3N<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra conclusi\u00f3n es que los ciclos econ\u00f3micos marcan el declive de la forma de acumular que, en alg\u00fan momento de la historia de una formaci\u00f3n social, ha impuesto la fracci\u00f3n hegem\u00f3nica del Bloque en el Poder, su agotamiento ineludible, y, por ende, la necesidad de introducir talas o reajustes a la misma, estudiar cu\u00e1les van a ser esas talas o reajustes o indicar cu\u00e1l va a ser, en definitiva, la forma nueva que ha de implantarse luego de abrogarse por completo la que se encuentra vigente.<\/p>\n\n\n\n<p>Dado que las formas de acumular se imponen cuando la hegemon\u00eda del bloque en el poder ha quedado en las manos de una de las fracciones de la clase o clases o fracciones de clase que dominan en conjunto a la sociedad, y \u00e9sta ha mostrado estar llegando a su t\u00e9rmino, las respectivas representaciones pol\u00edticas de esos sectores entran en conflicto. Entonces, la que aparece contradiciendo la conducci\u00f3n que hasta ese momento hab\u00eda llevado su contraparte, es llamada \u2018extrema derecha\u2019 (o \u2018ultraderecha\u2019), simplemente, porque se plantea como oposici\u00f3n a la que ejerce a\u00fan la hegemon\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>En consecuencia, nuestra idea es que la llamada \u2018extrema derecha\u2019 no existe. Es una invenci\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n dominantes y de sectores poco inclinados a investigar debidamente la ocurrencia de tales fen\u00f3menos y que, por lo mismo, recurren a expresiones de f\u00e1cil empleo pero de dudosa aplicaci\u00f3n. A nuestro entender, repetimos, se trata de un fen\u00f3meno en donde el agotamiento de la forma de acumular se ha hecho presente anunciando la necesidad de un cambio o correcci\u00f3n de la misma que, al no ser resuelta en tiempo oportuno y de forma, adecuada, hace que las innumerables contradicciones de las distintas fracciones de la clase dominante, adquieran cada vez mayor virulencia en la disputa por la hegemon\u00eda al interior del Bloque en el Poder.<\/p>\n\n\n\n<p>De la misma manera, es ese fen\u00f3meno lo que explica, ante semejante crisis, la emergencia de organizaciones pol\u00edticas que se apresuran a atribuirse la representaci\u00f3n pol\u00edtica de las diversas fracciones que presentan las clases que dominan en la sociedad. Pero cuidado: no siempre la emergencia de esos nuevos actores se hace presente para apoyar lo nuevo que se manifiesta. Por el contrario, a menudo, muchos de aquellos se hacen presentes para defender lo que est\u00e1 desapareciendo.<\/p>\n\n\n\n<p>Es el caso de Chile con la aparici\u00f3n del llamado partido Republicano, una de las tantas manifestaciones de ese fen\u00f3meno que adquiere notoriedad cuando la forma de acumular presenta signos evidentes de agotamiento y exige ser modificada o abolida. Las fuerzas conservadoras tambi\u00e9n pueden manifestarse como si representasen algo nuevo: la mala memoria no es solamente patrimonio de los amn\u00e9sicos.<\/p>\n\n\n\n<p>El partido Republicano, en palabras m\u00e1s directas, es la expresi\u00f3n m\u00e1s fidedigna de un modelo que va feneciendo, que se diluye, que va siendo abandonado en todas las latitudes y, no obstante, hace vacilar, a\u00fan, a la representaci\u00f3n pol\u00edtica natural de una de las clases y fracciones de clase dominante en cuanto a su vigencia.<\/p>\n\n\n\n<p>El \u2018neoliberalismo\u2019 \u2014\u2018econom\u00eda social de mercado\u2019, \u2018consenso de Washington\u2019, \u2018monetarismo\u2019\u2014 pareciera estar llegando a su t\u00e9rmino. Nunca fue aplicado en su integridad por Estados Unidos sino, como ha sido permanente costumbre de esa naci\u00f3n, exige su \u00edntegra aplicaci\u00f3n en otras naciones; tampoco por las naciones europeas. Por lo mismo, algunas de sus \u2018excelsas ventajas\u2019 han empezado a ser desplazadas y reemplazadas por otras, y la esperanza de una m\u00e1s eficiente reindustralizaci\u00f3n amenaza a la \u2018industria\u2019 de las finanzas. Pero no cualquier reindustrializaci\u00f3n. Si bien pareciera situarse, en primer\u00edsimo lugar, el desarrollo de la industria armamentista, este desarrollo no es como hasta ahora lo ha sido sino contempla la incorporaci\u00f3n de la m\u00e1s moderna y actualizada tecnolog\u00eda. Similar a aquella que se exige para el \u00e1mbito espacial. La nueva industria va al comp\u00e1s del desarrollo de las fuerzas productivas, porque no se trata de un retorno al pasado sino una manera nueva de enfrentar al futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>No hay, por consiguiente, una \u2018extrema derecha\u2019, una \u2018derecha dura\u2019 o una \u2018ultraderecha\u2019 que se hace presente hoy en las diversas formaciones sociales del planeta \u2014incluida la chilena\u2014, sino, simplemente, un reacomodo en la alternancia que ejercen las distintas fracciones de la clase dominante en su indisimulado af\u00e1n de conducir el Bloque en el Poder y, consecuentemente, al conjunto de la sociedad. Dicho de otro modo, la exigencia que formula aquella fracci\u00f3n de la clase de los compradores de fuerza o capacidad de trabajo, subordinada hasta ese momento, en cuanto a reivindicar para s\u00ed el derecho a hegemonizar la conducci\u00f3n del Bloque en el Poder ya sea a trav\u00e9s de imponer modificaciones al modelo vigente o, en su defecto, reemplazarlo por otro m\u00e1s eficiente. Algo que vale la pena recordar.<\/p>\n\n\n\n<p>Santiago, octubre de 2023<\/p>\n\n\n\n<p>1 El libro del fil\u00f3sofo italiano Norberto Bobbio quien, adem\u00e1s, fue un destacado pol\u00edtico, se llama, precisamente, \u2018Izquierda y Derecha\u2019.<\/p>\n\n\n\n<p>2 Recomendamos de Joseph Schumpeter \u201cLa teor\u00eda del desarrollo econ\u00f3mico\u201d y \u201cCapitalismo, socialismo y democracia\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>3 Rodr\u00edguez, Margarita: \u201cJoseph Schumpeter, el hombre que predijo el fin del capitalismo y que es clave para entender la econom\u00eda de hoy\u201d, BBC News Mundo, 27 de junio de 2020. La negrita es del original.<\/p>\n\n\n\n<p>4 De Theotonio Dos Santos, recomendamos su obra m\u00e1s importante en la que desarrolla la llamada \u2018teor\u00eda de la dependencia\u2019 y que lleva por t\u00edtulo \u2018Imperialismo y Dependencia\u2019.<\/p>\n\n\n\n<p>5 V\u00e9ase el documento de Claudio Katz \u201cErnest Mandel y la teor\u00eda de las ondas largas\u201d, publicado en INTERNET por Mundo Siglo XXI.<\/p>\n\n\n\n<p>6 V\u00e9ase de Chris Freeman y Francisco Lou\u00e7\u00e4 \u2018As time goes by\u2019 publicado por la Oxford University Press en 2001.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Manuel Acu\u00f1a Asenjo (Rebelion, 27-10-23) Es el caso de Chile con la aparici\u00f3n del llamado partido Republicano, una de las tantas manifestaciones de ese fen\u00f3meno que adquiere notoriedad cuando la forma de acumular presenta signos evidentes de agotamiento y exige ser modificada o abolida. 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