{"id":55450,"date":"2024-08-15T09:51:20","date_gmt":"2024-08-15T13:51:20","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.net\/site\/?p=55450"},"modified":"2024-08-15T09:51:21","modified_gmt":"2024-08-15T13:51:21","slug":"israel-estado-violador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2024\/08\/15\/israel-estado-violador\/","title":{"rendered":"Israel, Estado violador"},"content":{"rendered":"\n<p>Irene Zugasti (CTXT, 15-8-24)<\/p>\n\n\n\n<p>El v\u00eddeo de la violaci\u00f3n a un preso en la base israel\u00ed de Sde Teiman es testimonio expl\u00edcito de la violencia sexual contra los hombres como arma de guerra, pero sobre todo, retrata la m\u00e1quina de guerra colonial de Israel<\/p>\n\n\n\n<p>Le toman de los brazos a empujones, elegido de entre decenas de otros presos que yacen amordazados, con los ojos vendados, tendidos bocabajo contra el suelo sucio. Le llevan a una esquina, le rodean \u2013quiz\u00e1, prevenidos por las c\u00e1maras de seguridad\u2013 y le cubren con sus escudos militares, los escudos del ej\u00e9rcito de Israel. Uno de los soldados comienza a violarle. El resto contempla. Otro agarra la correa de un pastor alem\u00e1n que observa atento a pocos cent\u00edmetros del violador. Ah\u00ed termina el v\u00eddeo. El preso palestino, la v\u00edctima, lleg\u00f3 al hospital sangrando, con el intestino reventado, da\u00f1os en los pulmones, en las costillas, y en otros tantos huesos. Cuando se recuper\u00f3, le enviaron de vuelta al campo de detenci\u00f3n de Sde Teiman.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1 muchas personas no sepan de esta noticia. Anestesiadas por los partes de guerra, esta aberraci\u00f3n se ha quedado enterrada entre las noticias del verano, como los propios palestinos y palestinas. Pero el v\u00eddeo que prueba las acusaciones de violaci\u00f3n a un preso en el centro militar de Sde Teiman, a pocos metros de la frontera con Gaza, deber\u00eda ser un punto de inflexi\u00f3n en este genocidio, porque revela la operativa del engranaje entre la m\u00e1quina de guerra sionista, el sistema penitenciario israel\u00ed, su estructura pol\u00edtico-militar, y tambi\u00e9n, claro, la base social y cultural que la sostiene y hace crecer y funcionar. Porque la violaci\u00f3n, la violencia sexual, es parte tambi\u00e9n de esa maquinaria. No es espor\u00e1dica, no est\u00e1 al margen de la oficialidad, no es una cuesti\u00f3n de \u201cmanzanas podridas\u201d; Israel es un Estado agresor sexual, un Estado violador.<\/p>\n\n\n\n<p>Los abusos en Sde Teiman no son cosa de hoy: la prisi\u00f3n ha estado, desde hace d\u00e9cadas, en el punto de mira de los grupos de defensa de los Derechos Humanos, ONG o periodistas que han podido acceder a ella y corroborar el maltrato sistematizado que se vive all\u00ed. Pero desde el 7 de octubre, el ministro de Seguridad Nacional,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.aa.com.tr\/en\/middle-east\/accusations-escalate-among-israeli-officials-over-prisons-overcrowding\/3263875\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ben Gvir<\/a>, presume en X de haber empeorado deliberadamente las condiciones de lo que llamaba un \u201ccampamento de verano\u201d para jolgorio de parte de la sociedad israel\u00ed enferma de odio y venganza. Tambi\u00e9n presum\u00eda de haberles retirado las camas para solucionar el problema del hacinamiento, y se jactaba de que, peg\u00e1ndoles un tiro en la cabeza, se acabar\u00eda el problema de la poblaci\u00f3n reclusa. Hay pruebas a paladas, aunque al Departamento de Estado de EEUU no le parezcan suficientes:&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.haaretz.com\/israel-news\/2024-07-30\/ty-article\/.premium\/doctor-who-saw-abused-gazan-detainee-i-couldnt-believe-an-israeli-jailer-could-do-this\/00000191-0436-df85-a399-ed36f4800000\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">m\u00e9dicos israel\u00edes traumatizados tras trabajar all\u00ed que escribieron a&nbsp;<em>Haaretz<\/em>,<\/a>&nbsp;a&nbsp;<em>The Guardian<\/em>&nbsp;o a CNN; militares arrepentidos que filtraron sus testimonios; informes de Amnist\u00eda Internacional; reportajes, incluso de medios tan infames en la cobertura de este genocidio como el&nbsp;<em>New York Times<\/em>, que no pueden negar la evidencia de lo que vieron: del pus mezclado con la sangre donde apretaban los grilletes, del olor, de los cuerpos apretados sobre pa\u00f1ales usados, de la mugre en la piel de los presos y los brazos amoratados. Cada vez que un preso palestino regresa a casa, lo hace en condiciones lamentables, escu\u00e1lidos, desnutridos, heridos por dentro y por fuera.&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.btselem.org\/publications\/202408_welcome_to_hell\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">El informe que ha publicado recientemente B\u2019tselem<\/a>&nbsp;con narraciones en primera persona de supervivientes, \u2013mujeres, hombres, adolescentes\u2013 les devuelve su dignidad, su nombre, su oficio, su vida, aunque eso, tambi\u00e9n, hace que en algunos momentos tengas que dejar de leer. La comparan con Abu Ghraib, \u2013\u00bfrecord\u00e1is? ese lugar al que los americanos llamaban \u201cCamp Redemption\u201d\u2026\u2013 y con Guant\u00e1namo. Pero Sde Teiman y sus hom\u00f3logas en Israel pueden ser peores, aunque solo sea por el tiempo que llevan funcionando frente al mundo, sin ser ning\u00fan secreto, sabi\u00e9ndose y siendo consentidas.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Las v\u00edctimas permanecen en el trauma del silencio, de la falta de recursos a los que acudir, del castigo social, y lo cargan consigo en la posguerra o en el exilio<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>A diferencia de las&nbsp;<a href=\"https:\/\/ctxt.es\/es\/20240501\/Politica\/46500\/andy-robinson-entrevista-desinformacion-richard-sanders-documental-october-7th-gaza-hamas-israel-bebes-violaciones-biden.htm\">historias truculentas de beb\u00e9s decapitados<\/a>y mujeres colgando de los \u00e1rboles a manos de Ham\u00e1s, esas que Tel Aviv produce para que circulen en las teles y en TikTok pero de las que no hay pruebas a d\u00eda de hoy, estos informes, abrumadores y dif\u00edcilmente refutables, debieron preocupar a Israel lo suficiente como para mover ficha antes de que el v\u00eddeo saliera y revelara lo evidente. El Gobierno de Netanyahu detuvo a finales de julio a diez soldados y desencaden\u00f3 una crisis interna entre el ala del Ejecutivo que buscaba resolver la pol\u00e9mica abriendo expediente a un par de \u201covejas negras\u201d y una parte nada desde\u00f1able de ministros, autoridades y operadores medi\u00e1ticos que recriminaba el arresto, como una muestra de \u201cflaqueza\u201d frente al enemigo. Lo m\u00e1s macabro es que nadie aqu\u00ed cuestionaba que fueran inocentes, se daban por hecho la comisi\u00f3n de la agresi\u00f3n, las torturas, las palizas, la inanici\u00f3n: lo que est\u00e1 en cuesti\u00f3n en la opini\u00f3n p\u00fablica israel\u00ed es hasta qu\u00e9 punto es leg\u00edtimo hacerlo. Estos \u00faltimos d\u00edas pudimos ver a un diputado del Likud, Mildwisky, decir en sede parlamentaria que contra un \u201cNukhba\u201d (un terrorista) todo es leg\u00edtimo, hasta introducirle un palo por el recto. El pasado 7 de agosto, un periodista, Yehuda Schlesinger, se\u00f1alaba que el \u00fanico problema era que no hubiera una pol\u00edtica estatal que regulase estos m\u00e9todos de tortura y abuso, porque \u201clo merec\u00edan\u201d y porque adem\u00e1s, servir\u00eda de disuasi\u00f3n. Con estos marcos de opini\u00f3n en los medios, no sorprende que fueran varias las turbas de extrema derecha que irrumpieran a defender a los soldados detenidos a las puertas de la prisi\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero adem\u00e1s, esta violaci\u00f3n sacude el tab\u00fa dentro del tab\u00fa: la violencia sexual a hombres en contextos de conflicto armado, o en este caso, de genocidio.&nbsp;<a href=\"https:\/\/ctxt.es\/es\/20220701\/Firmas\/39965\/irene-zugasti-ucrania-violaciones-guerra-supervivientes.htm\">Ya hemos escrito aqu\u00ed sobre ello<\/a>&nbsp;en otras ocasiones, porque&nbsp;<a href=\"https:\/\/ctxt.es\/es\/20231201\/Firmas\/44953\/Nuria-Alabao-propaganada-violencia-sexual-violaciones-genocidio-Israel-Gaza-feminismo.htm\">la violaci\u00f3n como arma de guerra<\/a>&nbsp;es una violencia intr\u00ednseca a los conflictos que solo se puso sobre la mesa cuando por fin lo hicieron las feministas. Ocurre en todos los bandos, ocurre en todos los conflictos, y rara vez se repara: las v\u00edctimas permanecen en el trauma del silencio, de la falta de recursos a los que acudir, del castigo social incluso, y lo cargan consigo en la posguerra o en el exilio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Gracias a las escuelas feministas de las Relaciones Internacionales y del activismo contra la violencia sexual se ha construido un marco \u2013insuficiente, pero lo nuestro nos ha costado\u2013 para visibilizar no solo la violaci\u00f3n como arma de guerra, sino todas las formas conexas de violencia sexual que las mujeres sufren abrumadoramente durante los conflictos, as\u00ed como la infancia y la adolescencia. Tambi\u00e9n sus consecuencias en la salud f\u00edsica y mental, como las enfermedades ven\u00e9reas, infecciones, abortos, estres postraum\u00e1tico, infertilidad\u2026 Pero los hombres, civiles y militarizados, tambi\u00e9n la sufren y no, no se trata de excepciones, sino de la norma, aunque cueste tanto hablar de ello. Se calcula que un 38,5% la sufrieron en Uganda; en Congo, un 64,5% de los hombres que participaron en un estudio dijeron haber estado expuestos a la violencia sexual. En Liberia, una encuesta en 2008 estimaba que el 32% de los combatientes en su guerra civil la hab\u00eda experimentado. Pero esos son los casos que suelen usarse de ejemplo, no sin un cierto sesgo, quiz\u00e1 por no querer mirar m\u00e1s cerquita\u2026 porque hay testimonios, si se buscan, en casi todas las guerras, pese al deliberado desinter\u00e9s en investigarlo: desde la Antig\u00fcedad a la II Guerra Mundial, y hasta Siria o Ucrania, las historias de violaci\u00f3n masculina quedan escritas en los imaginarios sociales, aunque sea bajo ese halo de secreto, de verg\u00fcenza, de algo que se sabe pero de lo que nadie quiere saber. En los campos de concentraci\u00f3n nazis, por cierto, como ahora en Israel, se reportaron numerosos casos de agresiones sexuales y de esclavitud sexual a hombres y a ni\u00f1os, y la sombra del estigma persigui\u00f3 desde entonces a los supervivientes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Entre las v\u00edctimas cunde el miedo al rechazo de la propia comunidad, la homofobia presente en muchos de estos entornos<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Hablamos no solo de violaciones con penetraci\u00f3n, \u2013de hecho, ser\u00eda reduccionista y esencialista dejarlo ah\u00ed\u2013, sino de torturas sexuales, de ser forzado a contemplar violaciones de familiares o compa\u00f1eros, o de ser obligado a participar de las mismas. Tambi\u00e9n de esclavitud sexual, de chantajes y extorsiones, golpes, castraciones, esterilizaciones. Tradicionalmente se hace una separaci\u00f3n entre lo que se considera una violencia sexual \u201cde oportunidad\u201d y una violencia sexual estrat\u00e9gica, organizada, que forma parte de los objetivos de terror y de da\u00f1o al enemigo. Pero entre medias hay tambi\u00e9n grises: pueden combinarse las acciones de individuos que agreden vali\u00e9ndose de su poder individual en ese contexto con las de ej\u00e9rcitos o grupos que bajo un mando coordinado violan, castran o esclavizan sexualmente. O puede suceder que, dentro de estructuras militares \u2013o penitenciarias\u2013 se sepa que esto ocurre pero se tolere y se encubra, por el bien de los muchachos, como dicen algunas voces en Israel. No es dif\u00edcil imaginarse algo as\u00ed en cualquier cuartel general de Tel Aviv.<\/p>\n\n\n\n<p>El imaginario de la violencia sexual contra hombres en el caso de Palestina tiene un enorme componente colonial, de jerarqu\u00eda, de poder, de deshumanizaci\u00f3n. Y de orden de g\u00e9nero, claro. Los perpetradores no pierden su hombr\u00eda en la violaci\u00f3n grupal: es m\u00e1s, la refuerzan en el grupo. Y lo que pasa en la guerra, queda en la guerra. Adem\u00e1s, como le\u00eda en alguna&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.jpost.com\/spanish\/noticias-de-israel\/article-813426\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">columna de opini\u00f3n en T<em>he Jerusalem Post<\/em><\/a>, hay que perdonar a los chavales de las IDF, dejarles que se desfoguen y perdonarles que se les vaya la mano tras haber contemplado tanta brutalidad. Al fin y al cabo, dec\u00eda el columnista, est\u00e1n librando una guerra moral y santa.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre las v\u00edctimas cunde el miedo al rechazo de la propia comunidad, la homofobia presente en muchos de estos entornos, y el silenciamiento que impide encontrar empat\u00eda, escucha o ayuda alrededor. Y as\u00ed es dif\u00edcil contarlo. Falta tambi\u00e9n quien quiera y sepa escuchar: a menudo se intenta desdibujar esta violencia bajo el vago concepto de \u201ctorturas\u201d, \u201cabusos\u201d o \u201cviolencia\u201d porque as\u00ed es m\u00e1s f\u00e1cil, para unos y otros, pasar de puntillas por la cuesti\u00f3n. En Sde Teiman, adem\u00e1s, la violaci\u00f3n masculina intersecciona con otro gran tema silenciado, otro mel\u00f3n del que, en materia de masculinidades, tocar\u00eda abrir, que es la violencia sexual en los contextos carcelarios. \u201cUno de los soldados trajo una zanahoria y trat\u00f3 de meterla en mi ano. Mientras lo intentaba hacer, algunos de los soldados me filmaban. Grit\u00e9 de dolor y de terror. (\u2026) Me sent\u00ed roto por dentro. Cuando regresamos a la celda, est\u00e1bamos llorando en silencio. Nadie habl\u00f3. No pod\u00edamos mirarnos los unos a los otros. Me pregunt\u00e9: \u2018\u00bfQu\u00e9 pas\u00f3? \u00bfPor qu\u00e9 nos pasa esto a nosotros?\u2019\u201d. Dicen los autores del informe de B\u00b4Tselem que este hombre, v\u00edctima de Sde Teiman, no dej\u00f3 de temblar y llorar mientras lo narraba.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>No sabemos si en Sde Teiman aprendieron de Abu Grahib o viceversa. Ya en 2015, el PCATI public\u00f3&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.tandfonline.com\/doi\/full\/10.1016\/j.rhm.2015.11.019\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">un informe<\/a>&nbsp;sobre la violencia sexual ejercida por Israel en Palestina<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Los soldados israel\u00edes, el orgullo nacional, los hombres y mujeres que sirven en ese ej\u00e9rcito que ellos mismos califican como \u201cel m\u00e1s moral del mundo\u201d, esos jovenc\u00edsimos reservistas que posan orgullosos frente a escuelas bombardeadas y graban&nbsp;<em>reels<\/em>&nbsp;saltando sobre escombros calientes, son el brazo \u2013o el fusil, o los genitales, o la barandilla, o la zanahoria, perdonadme la crudeza\u2013 del Estado violador de Israel. La representaci\u00f3n de la colonialidad y la masculinidad militarizada que necesita el r\u00e9gimen de guerra. Los palestinos son deshumanizados, incluso en su condici\u00f3n de v\u00edctimas, de \u201canimales humanos\u201d, sometidos a las humillaciones m\u00e1s salvajes que pueda producir el imaginario sanguinario de Israel. Por eso en muchos de los testimonios suena de fondo el himno nacional u obligan a las v\u00edctimas a besar la bandera o a arrodillarse al grito de&nbsp;<em>Am Israel Jai.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Es inevitable volver a Abu Ghraib, la prisi\u00f3n de Estados Unidos en Iraq que, a diferencia de Sde Teiman, provoc\u00f3 una reacci\u00f3n mundial en 2003 cuando se revelaron sus torturas.&nbsp;<a href=\"https:\/\/riviste.unimi.it\/index.php\/AMonline\/article\/view\/2557\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Hania Nashef<\/a>&nbsp;defin\u00eda las violaciones a presos que se produjeron all\u00ed como la materializaci\u00f3n del deseo civilizatorio occidental y del \u201corientalismo\u201d fetichista de occidente, en el que los escenarios de violencia sexual cumpl\u00edan tambi\u00e9n una funci\u00f3n pol\u00edtica: construir a las y los \u00e1rabes y musulmanes como una \u201cmasa indiferenciada\u201d y convertir en placer el causarles da\u00f1o. El colonialismo, en fin, como m\u00e1quina de deseo. Por eso hab\u00eda c\u00e1maras, fotos, soldados que serv\u00edan de espectadores. Se desnudaba a las presas y a los presos frente a la m\u00e1quina colonizadora, haci\u00e9ndoles vulnerables al extremo y en \u00faltima instancia, se tomaba su cuerpo, el \u00faltimo territorio de conquista.<\/p>\n\n\n\n<p>No sabemos si en Sde Teiman aprendieron de Abu Grahib o viceversa, porque ya en 2015, el PCATI (Comit\u00e9 contra la Tortura de Israel) public\u00f3&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.tandfonline.com\/doi\/full\/10.1016\/j.rhm.2015.11.019\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">un extenso informe<\/a>&nbsp;sobre la violencia sexual ejercida por Israel en Palestina que hace palidecer las torturas de Irak, inclu\u00eddos casos de varios menores. Probablemente a estas alturas ya no importe, porque ambos, Sde Teiman y Abu Ghraib, son indisociables, como sus perpetradores y responsables. Occidente, sumido en su verano, exigir\u00e1 investigaciones, diligencia y transparencia a Israel, que seguir\u00e1 agitando la incre\u00edble teor\u00eda de la \u201cmanzana podrida\u201d mientras defiende su pol\u00edtica de prisiones y su guerra santa. Pero a estas alturas hay que ser muy ingenuo, o muy s\u00e1dico, o estar muy bien pagado, para girar el rostro frente a este v\u00eddeo. Hay motivos para creer que en los altos mandos militares de Israel hay quien consiente, tolera, y tambi\u00e9n quien incita y premia estas agresiones. Como tambi\u00e9n hay motivos para afirmar que el propio proceso de militarizaci\u00f3n-integraci\u00f3n de las IDF conlleva esta educaci\u00f3n en el odio para convertir a cada ciudadano y ciudadana en un potencial torturador, colono o verduga.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Desde la Guerra de los 7 d\u00edas (1967), al menos 800.000 palestinos, el 20% de su poblaci\u00f3n, han pasado por campos de tortura como Sde Teiman<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Pero una vez superado el servicio militar, o abandonado el ej\u00e9rcito, \u00bfqu\u00e9 puede hacerse con una poblaci\u00f3n que ha podido ejercer las m\u00e1s brutales violencias con el respaldo del Estado? Lo advert\u00edan las propias&nbsp;<a href=\"https:\/\/docs.google.com\/document\/u\/0\/d\/1fqKkS3tl-DX0j5SG2kKMfsAP4GJdF7qelKCHHzCNwyo\/edit\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">feministas israel\u00edes<\/a>&nbsp;hace pocos a\u00f1os, cuando salieron a la luz varios casos de violaciones grupales a mujeres en el pa\u00eds: las costumbres adquiridas en el ej\u00e9rcito, unidas al refinamiento en t\u00e9cnicas de ciberacoso y de seguimiento, estaban pariendo generaciones de violadores de Estado. De torturadores y tambi\u00e9n de torturadoras. Contra las palestinas y palestinos, claro, pero de vuelta a casa, contra las mujeres y ni\u00f1as, contra migrantes et\u00edopes, contra la poblaci\u00f3n LGBTI, contra mizraj\u00edes\u2026 s\u00ed, \u201cAm Israel Jai\u201d, el pueblo de Israel vive, pero no se yo si merecer\u00e1 la pena vivir para ver en lo que se ha convertido.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde la Guerra de los 7 d\u00edas (1967), al menos 800.000 palestinos, el 20% de su poblaci\u00f3n, hombres, mujeres, ni\u00f1os y ni\u00f1as han pasado por campos de tortura como Sde Teiman. La mayor\u00eda sin cargos ni derecho a una defensa. Indefensos ante un Estado genocida, torturador y violador. Y como el soldado que r\u00ede mientras penetran a la v\u00edctima, como el pastor alem\u00e1n que jadea ante la escena, as\u00ed contempla, consiente, y aplaude Occidente. Yo no s\u00e9 si habr\u00e1 prisi\u00f3n en el mundo en la que pudiera caber tanta verg\u00fcenza.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Irene Zugasti (CTXT, 15-8-24) El v\u00eddeo de la violaci\u00f3n a un preso en la base israel\u00ed de Sde Teiman es testimonio expl\u00edcito de la violencia sexual contra los hombres como arma de guerra, pero sobre todo, retrata la m\u00e1quina de guerra colonial de Israel Le toman de los brazos a empujones, elegido de entre decenas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":31603,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"class_list":["post-55450","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55450"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55450"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55450\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":55451,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55450\/revisions\/55451"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31603"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55450"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55450"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55450"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}