{"id":55622,"date":"2024-09-11T11:38:30","date_gmt":"2024-09-11T15:38:30","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.net\/site\/?p=55622"},"modified":"2024-09-11T11:38:31","modified_gmt":"2024-09-11T15:38:31","slug":"en-los-origenes-de-la-crisis-ecologica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2024\/09\/11\/en-los-origenes-de-la-crisis-ecologica\/","title":{"rendered":"En los or\u00edgenes de la crisis ecol\u00f3gica"},"content":{"rendered":"\n<p>Fr\u00e9d\u00e9ric Malvaud (Viento Sur, 11-9-24)<\/p>\n\n\n\n<p>Ponencia presentada en la 16\u00aa Universidad de Verano del Nuevo Partido Anticapitalista (NPA) celebrada del 25 al 28 de agosto de 2024 en Port Leucate.<\/p>\n\n\n\n<p>Un espectro recorre el mundo: el espectro de la eco-ansiedad. No se trata simplemente de un efecto medi\u00e1tico, ni de un sentimiento propio de los pa\u00edses industrializados ricos, ni de las y los ciudadanos con un alto nivel educativo; es un sentimiento global y cada vez m\u00e1s extendido, lo que significa que la crisis ecol\u00f3gica est\u00e1 barajando de nuevo las cartas. Para todos los perdedores del sistema capitalista, ya no se trata s\u00f3lo de luchar por una vida mejor, sino de luchar por salvar a la humanidad en su carrera hacia el abismo.<\/p>\n\n\n\n<p>El enfoque dominante es el de la colapsolog\u00eda. Pero los argumentos de los colaps\u00f3logos plantean interrogantes y adolecen de importantes defectos:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 No hay clases sociales ni responsables identificados; ahora bien, podr\u00edamos ser&nbsp;<em>colapsistas<\/em>&nbsp;y apuntar a los responsables.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 Los seres humanos son fundamentalmente responsables por derecho propio, lo que va en contra de las teor\u00edas de la evoluci\u00f3n y del enfoque cient\u00edfico, es decir, materialista.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 El punto de no retorno nunca est\u00e1 claramente definido.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi discurso no es una verdad, sino el estado de mis reflexiones con la voluntad de ser coherente y de basarme en los trabajos de los antrop\u00f3logos y arque\u00f3logos, pero tambi\u00e9n en los de los bi\u00f3logos evolutivos. Mi enfoque es similar al del historiador J\u00e9r\u00f4me Baschet: \u201cAdoptar una perspectiva hist\u00f3rica significa acabar con la ilusi\u00f3n de que los fen\u00f3menos son naturales\u201d. Esto supone tambi\u00e9n definir la crisis ecol\u00f3gica para determinar su origen.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Algunas palabras sobre la crisis ecol\u00f3gica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La crisis ecol\u00f3gica tiene dos dimensiones que est\u00e1n interconectadas a todos los niveles (en su origen, sus consecuencias y sus interacciones):<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 Una crisis clim\u00e1tica que se inscribe en el problema de los l\u00edmites planetarios: \u00bfest\u00e1 el ser humano sobrepasando los l\u00edmites? \u00bfExisten l\u00edmites?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 Una crisis de la biodiversidad que podr\u00eda desencadenar el colapso del mundo viviente.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que s\u00ed sabemos (es un consenso cient\u00edfico) es que esta crisis ecol\u00f3gica es consecuencia de la actividad humana. No hay causas externas.<\/p>\n\n\n\n<p>Cabe preguntarse qu\u00e9 nombre debe darse a este periodo de crisis: \u00bfel Antropoceno o el Capitaloceno? Aunque la pregunta es pertinente, plantearla tal cual (contraponiendo los dos t\u00e9rminos) lo es menos. Ambos t\u00e9rminos tienen su parte de ambig\u00fcedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Antropoceno puede implicar que esta crisis es producto de la humanidad&nbsp;<em>como tal<\/em>, y por tanto borrar las muy diferentes responsabilidades de las clases dominantes y dominadas. Y plantear el problema de este modo pasa por alto la cuesti\u00f3n de por qu\u00e9 y c\u00f3mo hemos llegado hasta aqu\u00ed, y puede llevarnos por la pendiente de la&nbsp;<em>naturaleza humana<\/em>, alimentando pensamientos de colapso (\u201cDe todos modos, ya es demasiado tarde\u201d). Pero el t\u00e9rmino tambi\u00e9n es pertinente en el sentido de que plantea cuestiones sobre el funcionamiento de las sociedades humanas, m\u00e1s all\u00e1 del reciente periodo del capitalismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Capitaloceno puede implicar que el origen de la crisis es el capitalismo, cuando tantos elementos indican que el problema es anterior al capitalismo. Y plantear el problema de esta manera tambi\u00e9n ignora la cuesti\u00f3n de c\u00f3mo y por qu\u00e9 hemos llegado a donde estamos. Tambi\u00e9n puede llevarnos a creer que el cambio pol\u00edtico y econ\u00f3mico es todo lo que se necesita para resolver la crisis de forma&nbsp;<em>r\u00e1pida<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>f\u00e1cil<\/em>, lo que claramente no es el caso. El hecho es que el capitalismo es claramente un fant\u00e1stico acelerador de la crisis ecol\u00f3gica. Podemos hablar de aceleraci\u00f3n exponencial, lo que da cierta relevancia al t\u00e9rmino. Pero el capitalismo no es el \u00fanico responsable acelerador de la crisis ecol\u00f3gica. De hecho, a trav\u00e9s de la mercantilizaci\u00f3n de todos los seres vivos, est\u00e1 forjando una relaci\u00f3n ecocida con el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La cuesti\u00f3n de los l\u00edmites<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para resolver esta dificultad, es esencial examinar los or\u00edgenes de la crisis y el lugar especial que ocupa la especie humana dentro del mundo vivo. Esto plantea la cuesti\u00f3n de los l\u00edmites del desarrollo de una especie. Es evidente que el ser humano est\u00e1 sobrepasando esos l\u00edmites.<\/p>\n\n\n\n<p>Cambio clim\u00e1tico, acidificaci\u00f3n de los oc\u00e9anos, desequilibrios en los ciclos del carbono, el nitr\u00f3geno, el f\u00f3sforo y el agua dulce, erosi\u00f3n de la biodiversidad: todo est\u00e1 interconectado.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta cuesti\u00f3n de los l\u00edmites tiene una historia reciente: Thomas Malthus (finales del siglo XVIII, principios del XIX), Paul Ralph Ehrlich, que no debe confundirse con Paul Ehrlich (La bomba P, 1968) y Dennis Meadows (Los l\u00edmites del crecimiento, Club de Roma, 1972).<\/p>\n\n\n\n<p>Malthus cometi\u00f3 tres grandes errores:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 La demograf\u00eda se considera exponencial (v\u00e9ase m\u00e1s adelante).<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 Los recursos son limitados. No vio que la humanidad fabrica sus recursos mediante el trabajo y la tecnolog\u00eda. La cuesti\u00f3n principal son las consecuencias (en t\u00e9rminos de l\u00edmites planetarios) de producir recursos sobreexplotando el planeta. Mucho antes de agotar los recursos, la humanidad desestabiliza la biosfera por las consecuencias de las formas en que se utilizan los recursos. Por cierto, por eso la energ\u00eda nuclear no puede ser (ni siquiera temporalmente) una soluci\u00f3n a la crisis energ\u00e9tica; al contrario, s\u00f3lo puede agravarla.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 Se pone del lado de las clases dominantes e ignora sus responsabilidades.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos perdonarle los dos primeros errores, \u00a1pero no el \u00faltimo!<\/p>\n\n\n\n<p>No perdonamos a Ehrlich ni al matrimonio Meadows porque deber\u00edan haber sabido que no habr\u00eda bomba demogr\u00e1fica. Ya en 1963, dem\u00f3grafos como el ecologista estadounidense Barry Commoner advert\u00edan del inminente declive de la demograf\u00eda humana.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfEs el&nbsp;<em>Homo sapiens<\/em>&nbsp;una especie especial?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No existe ninguna diferencia natural entre nuestra especie, el&nbsp;<em>Homo sapiens<\/em>, y las dem\u00e1s especies vivas, ya sean vegetales o animales, pero s\u00ed una diferencia (significativa) de grado con consecuencias considerables.<\/p>\n\n\n\n<p>Todas las especies, para sobrevivir, tienen que defender sus intereses y, por tanto, sobrepasan constantemente sus l\u00edmites. Si los seres vivos han sobrevivido es porque existe un mecanismo de control que les impide ir demasiado lejos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero esto ya ocurri\u00f3 en el pasado. Durante la crisis dev\u00f3nica, hace 360 millones de a\u00f1os, se identific\u00f3 que una de las causas era clim\u00e1tica (enfriamiento generalizado del planeta), amplificada en gran medida (si no creada) por el funcionamiento de los organismos vivos: la diversificaci\u00f3n de las plantas terrestres hab\u00eda provocado (\u00a1sin l\u00edmites!) un descenso importante del CO\u00b2 en la atm\u00f3sfera, reduciendo demasiado el efecto invernadero.<\/p>\n\n\n\n<p>El mecanismo de control se puso en marcha un poco tarde, provocando una p\u00e9rdida del 75% de las especies, preludio de la reanudaci\u00f3n de la diversificaci\u00f3n de los organismos vivos.<\/p>\n\n\n\n<p>Este mecanismo es la selecci\u00f3n natural. Cuando una especie sobrepasa sus l\u00edmites (cambiantes y evolutivos), la penalizaci\u00f3n suele ser r\u00e1pida.<\/p>\n\n\n\n<p>El&nbsp;<em>juego<\/em>&nbsp;para las especies (en realidad, para los individuos dentro de su especie) consiste en encontrar todas las formas posibles de resistir a la presi\u00f3n de la selecci\u00f3n: resistir a los cambios internos de la biosfera (sobre todo clim\u00e1ticos), resistir a la presi\u00f3n a escala individual (competencia intraespec\u00edfica), resistir a la competencia a escala de la especie (competencia con otras especies por el acceso a los recursos).<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de la crisis dev\u00f3nica, el mecanismo no funcion\u00f3 con la suficiente rapidez, porque se vio superado por la desbocada crisis clim\u00e1tica. Esto puede recordarnos el presente\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Y en el&nbsp;<em>juego<\/em>&nbsp;de hacer frente a la presi\u00f3n de la selecci\u00f3n, la especie humana ha demostrado tener un \u00e9xito prodigioso. En el mundo viviente, la selecci\u00f3n natural ha favorecido el nacimiento y el desarrollo de instintos sociales (empat\u00eda, ayuda mutua) que han permitido oponerse a la selecci\u00f3n natural. El error ser\u00eda creer que la selecci\u00f3n natural elimina a los m\u00e1s d\u00e9biles, a los menos capaces, lo que fortalece a las especies e impulsa su progreso evolutivo. Esto puede parecer una suposici\u00f3n l\u00f3gica, pero en realidad es una grave contradicci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Es la presi\u00f3n de la selecci\u00f3n la que se dirige a los m\u00e1s d\u00e9biles y menos aptos, pero la especie ganadora es la que consigue conservar a sus m\u00e1s d\u00e9biles y menos aptos; por varias razones:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 Conservar a los llamados d\u00e9biles, inadaptados y marginales permite conservar la diversidad gen\u00e9tica y cultural que nos da la capacidad de adaptarnos al cambio. Los&nbsp;<em>d\u00e9biles<\/em>&nbsp;pueden ser portadores de una variaci\u00f3n gen\u00e9tica de inter\u00e9s insospechado que permita a la especie sobrevivir bajo una presi\u00f3n de selecci\u00f3n nueva o espec\u00edfica. La poblaci\u00f3n d\u00e9bil y marginal puede ser portadora de conocimientos culturales que ser\u00e1n vitales en determinados contextos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 Conservar a alguien&nbsp;<em>f\u00edsicamente d\u00e9bil<\/em>, pero que inventar\u00e1 la teor\u00eda de la relatividad, es muy \u00fatil para la especie, que logra esta haza\u00f1a gracias al desarrollo de sus instintos sociales.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 Conservar a los llamados d\u00e9biles aumenta la cohesi\u00f3n social del grupo (el&nbsp;<em>fuerte<\/em>&nbsp;del momento se convertir\u00e1 en&nbsp;<em>d\u00e9bil<\/em>&nbsp;alg\u00fan d\u00eda) y optimiza exponencialmente las capacidades colectivas de la especie.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 Y en este terreno (varias personas son infinitamente m\u00e1s fuertes que una sola), la especie humana ha tenido un \u00e9xito evolutivo sin precedentes. Podemos llamarlo&nbsp;<em>\u00e9xito<\/em>&nbsp;porque nuestra especie es la \u00fanica lo bastante poderosa como para amenazar a todos los seres vivos y, por tanto, a s\u00ed misma. De momento, es una victoria p\u00edrrica: somos las v\u00edctimas de nuestro propio \u00e9xito.<\/p>\n\n\n\n<p>El&nbsp;<em>Homo sapiens<\/em>&nbsp;es fundamentalmente cooperativo. Y Kropotkin tuvo raz\u00f3n contra Hobbes.<\/p>\n\n\n\n<p>Los colaps\u00f3logos ven una inversi\u00f3n de la historia: inventan que el&nbsp;<em>Homo sapiens<\/em>&nbsp;es fundamentalmente ego\u00edsta para inventar que la crisis ecol\u00f3gica podr\u00eda hacerlo cooperativo, cuando en realidad es fundamentalmente cooperativo y sus reflejos ego\u00edstas se apoderan de \u00e9l en cuanto se establecen las sociedades de clases.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 estamos en un callej\u00f3n sin salida?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se trata, pues, de determinar por qu\u00e9 la especie humana no ha puesto sus excepcionales competencias (sociales y, por extensi\u00f3n, cognitivas) al servicio de un mecanismo de control consciente que garantice su supervivencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Sabemos que las sociedades preindustriales, y especialmente las anteriores al Neol\u00edtico, destacaban por la variedad y diversidad de sus sistemas culturales. Estas sociedades no estaban exentas de violencia (no existe el&nbsp;<em>buen salvaje<\/em>&nbsp;del comunismo primitivo), pero lo que s\u00ed era constante era la invenci\u00f3n y el mantenimiento durante largos periodos de mecanismos culturales de control del individualismo, que limitaban dr\u00e1sticamente las posibilidades de monopolio de los recursos por parte de individuos o minor\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas sociedades tampoco estaban exentas de sobrepasar sus l\u00edmites. Por ejemplo, fueron las poblaciones humanas del Paleol\u00edtico las responsables (en gran medida) de la desaparici\u00f3n de la megafauna en vastas zonas.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero estos impactos estaban limitados por el escaso n\u00famero de humanos y sus limitadas capacidades t\u00e9cnicas. No se trata de una diferencia de naturaleza entre estas sociedades antiguas y las actuales, sino de una diferencia de escala.<\/p>\n\n\n\n<p>El punto de inflexi\u00f3n se produjo con la aparici\u00f3n de las clases sociales dominantes que, al acaparar los recursos para sus propios intereses y&nbsp;<em>romper as\u00ed el cerrojo<\/em>&nbsp;de los mecanismos de control del individualismo, arrastraron a todas las sociedades humanas a la deriva del productivismo sin l\u00edmites, desencadenando en \u00faltima instancia la crisis ecol\u00f3gica que hoy vivimos.<\/p>\n\n\n\n<p>Y est\u00e1n llevando a la raza humana en direcci\u00f3n contraria a la evoluci\u00f3n, que hab\u00eda seleccionado los instintos sociales de cooperaci\u00f3n y ayuda mutua. El capitalismo no es progreso, sino el \u00faltimo avatar de un retroceso evolutivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos situar este punto de inflexi\u00f3n hace entre 12.000 y 8.000 a\u00f1os (seg\u00fan la regi\u00f3n del planeta). Las sociedades humanas han resistido a esta deriva (hasta nuestros d\u00edas). E incluso en las sociedades que han entrado en este callej\u00f3n sin salida (el 99% de las y los humanos actuales\u2026), el comportamiento cooperativo nunca ha cesado. Toda la historia de las sociedades humanas es una historia de revoluciones contra las clases dominantes y, m\u00e1s ampliamente a\u00fan, de mantenimiento, diversificaci\u00f3n y adaptaci\u00f3n de sistemas culturales cooperativos. Se nos dice que el motor econ\u00f3mico de nuestras sociedades industriales es el af\u00e1n de lucro, ignorando todos los comportamientos no mercantiles y las inversiones individuales que son, de hecho, motores mucho m\u00e1s importantes del cambio social.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n es notable observar que este momento de transici\u00f3n a las sociedades de clases es tambi\u00e9n el momento de transici\u00f3n al modelo patriarcal.<\/p>\n\n\n\n<p>Es hora de abordar una cuesti\u00f3n importante: \u00bfpor qu\u00e9 este cambio? Si se produjo, fue porque representaba una ventaja evolutiva para las poblaciones afectadas. \u00bfFue entonces fatal, como consecuencia determinada del proceso evolutivo de la especie?<\/p>\n\n\n\n<p>Evidentemente, nos viene a la mente la correlaci\u00f3n entre el desplazamiento hacia sociedades clasistas y patriarcales y la aparici\u00f3n de la agricultura como sistema econ\u00f3mico dominante.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que tenemos una explicaci\u00f3n de sentido com\u00fan: agricultura = sociedad de clases = crisis ecol\u00f3gica. En resumen, \u00a1deber\u00edamos habernos quedado como est\u00e1bamos! \u00a1Era lo mejor!<\/p>\n\n\n\n<p>Pero a menudo el&nbsp;<em>sentido com\u00fan<\/em>&nbsp;no lo es\u2026 y la correlaci\u00f3n no es una prueba.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, aunque ciertos sistemas agr\u00edcolas (cereales) hayan favorecido la deriva, \u00e9sta no es un producto fatal de la econom\u00eda. Hay que reconocer que no tenemos (y puede que nunca tengamos) la clave del problema. Como mucho, podemos proponer una explicaci\u00f3n que al menos tendr\u00e1 el m\u00e9rito de estimular la investigaci\u00f3n: la ventaja evolutiva de las sociedades patriarcales controladas por una clase dominante es sin duda militar. Estas sociedades han sido mejores aplastando y eliminando a otras por la fuerza. En cierto modo, la aparici\u00f3n de la agricultura habr\u00eda creado condiciones favorables para la deriva, pero sin ser una causa obligada.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, una ventaja evolutiva puede ser temporal y acabar convirti\u00e9ndose en una desventaja evolutiva. Se estima que una especie existe durante varios millones de a\u00f1os. Aunque se trate de una observaci\u00f3n sobre el pasado de los organismos vivos y no excluya la posibilidad de un periodo m\u00e1s largo, lo cierto es que si nuestra especie no controla (r\u00e1pidamente) la crisis ecol\u00f3gica, es muy probable que se quede muy atr\u00e1s con respecto al tiempo medio de vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Y los sucesores&nbsp;<em>inteligentes<\/em>&nbsp;que, dentro de 10 millones de a\u00f1os, estudien el&nbsp;<em>momento Homo sapiens<\/em>&nbsp;se ver\u00edan obligados a decir que la corta duraci\u00f3n de la vida de las y los humanos era el signo de un callej\u00f3n sin salida evolutivo y no de un progreso.<\/p>\n\n\n\n<p>Si tenemos en cuenta la explicaci\u00f3n de la ventaja militar, hay que reconocer que la fragilidad cultural de las poblaciones humanas para resistirla se basaba en una realidad: los instintos sociales de ayuda mutua y cooperaci\u00f3n permanec\u00edan&nbsp;<em>confinados<\/em>&nbsp;al clan y a la tribu. Los dem\u00e1s no eran considerados humanos. Otro factor a tener en cuenta es que los sistemas culturales que controlaban el individualismo tambi\u00e9n conduc\u00edan a formas de negaci\u00f3n del individuo y, por tanto, de las libertades.<\/p>\n\n\n\n<p>La reciente aparici\u00f3n del individuo no fomenta el individualismo y el ego\u00edsmo (sublimados en la creaci\u00f3n de clases sociales dominantes), \u00a1sino todo lo contrario!<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El proceso de civilizaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La evoluci\u00f3n de las sociedades humanas ha dado lugar a una realidad de hecho: las poblaciones humanas han pasado de unos pocos miles de individuos a 8.000 millones hoy y 9.000 millones ma\u00f1ana, lo que evidentemente cambia por completo el contexto.<\/p>\n\n\n\n<p>Llegados a este punto, es importante abordar la cuesti\u00f3n del crecimiento demogr\u00e1fico. Lo hemos contemplado desde un \u00e1ngulo positivo (el nacimiento de la humanidad como unidad simb\u00f3lica).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, \u00bfno es tambi\u00e9n o, sobre todo, el principal problema? Se trata del concepto&nbsp;<em>maltusiano<\/em>&nbsp;de la&nbsp;<em>bomba P<\/em>. La crisis ecol\u00f3gica se debe a que hay demasiados seres humanos. Esto suena a sentido com\u00fan, pero una vez m\u00e1s, el sentido com\u00fan conduce al sinsentido.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay dos razones para ello:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 Los humanos crearon sus propios recursos. Aunque todav\u00eda est\u00e1n limitados por los recursos b\u00e1sicos (el agotamiento de las materias primas y los l\u00edmites energ\u00e9ticos), ahora sabemos que la mayor\u00eda de los problemas no provienen del n\u00famero de humanos, sino de la forma en que impactan en la biosfera. Y, en particular, sabemos que las clases dominantes (el capitalismo actual) son (con diferencia) las principales responsables de la mala gesti\u00f3n de la biosfera. De hecho, la Tierra puede soportar f\u00e1cilmente 10.000 millones de personas\u2026 sin que se produzca ninguna crisis ecol\u00f3gica, clim\u00e1tica o de biodiversidad.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 El cambio demogr\u00e1fico est\u00e1 cambiando las tornas. Esto no fue previsto por los dem\u00f3grafos antes de los a\u00f1os 70, y obviamente tampoco por los ecologistas. En todas partes, el ritmo de renovaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n ya no est\u00e1 garantizado. Este fen\u00f3meno, que es una gran tendencia de origen social, se ve muy acentuado por la disminuci\u00f3n de la capacidad reproductiva humana. La poblaci\u00f3n humana disminuir\u00e1. Seguir\u00e1 aumentando durante algunas d\u00e9cadas debido al efecto de retardo, pero despu\u00e9s disminuir\u00e1 dr\u00e1sticamente. La&nbsp;<em>bomba P<\/em>&nbsp;existe, pero en sentido contrario. Y esto va a plantear innumerables problemas.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue necesario un largo&nbsp;<em>proceso de civilizaci\u00f3n<\/em>&nbsp;para que el aumento de la poblaci\u00f3n humana y su interconexi\u00f3n econ\u00f3mica (globalizaci\u00f3n) desembocaran en la existencia simb\u00f3lica de toda la especie como una \u00fanica tribu, capaz de compartir los comportamientos de ayuda mutua, empat\u00eda y apoyo.<\/p>\n\n\n\n<p>Evidentemente, esto plantea la cuesti\u00f3n del sentido de la historia (un proceso de civilizaci\u00f3n). Puede decirse que, en efecto, existe un sentido de la historia impulsado por dos factores f\u00e1cticos: el aumento de la poblaci\u00f3n (no pensamos lo mismo en 8.000 millones de personas interconectadas que en 200.000 poblaciones fragmentadas que se encuentran muy poco entre s\u00ed) y el aumento de los conocimientos impulsado por la acumulaci\u00f3n de facultades pedag\u00f3gicas, que nos permite alejarnos de las explicaciones no materialistas del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed pues, el proceso de civilizaci\u00f3n es en realidad parad\u00f3jico: se basa en la emergencia de la humanidad como entidad potencialmente interdependiente, pero esto se ha logrado a costa de la p\u00e9rdida de los mecanismos de control del individualismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por tanto, la crisis ecol\u00f3gica debe entenderse en t\u00e9rminos de cuatro etapas, sabiendo que se trata m\u00e1s de un continuo que de etapas claramente separadas, y que estas etapas no implican una secuencia hist\u00f3rica mec\u00e1nica. Si ninguna cosa es productode la nada, por lo que si la etapa 2 debe ser el producto de la etapa , la etapa 2 no es obligatoria en su forma. La especie podr\u00eda no haberse asentado en el camino de una determinada etapa 2, sino en otra etapa 2, por lo que la etapa 3 no habr\u00eda tenido lugar, o habr\u00eda adoptado una forma completamente diferente.<\/p>\n\n\n\n<p>Para entender c\u00f3mo funciona esto, podemos fijarnos en la evoluci\u00f3n de los primates. La especie de primate m\u00e1s cercana filogen\u00e9ticamente al ser humano es el Bonobo. Esta especie es cooperativa, no violenta, no competitiva, no jer\u00e1rquica y utiliza la sexualidad como mediaci\u00f3n social, mientras que nuestra especie humana es (\u00a1actualmente!) competitiva, jer\u00e1rquica, violenta y patriarcal (\u00a1la \u00fanica especie de primate cuyos machos pueden matar a las hembras!). El ancestro com\u00fan de estas dos especies evolucion\u00f3 en dos direcciones completamente opuestas.<\/p>\n\n\n\n<p>Las cuatro etapas de la crisis ecol\u00f3gica, considerada como una crisis de superaci\u00f3n de los l\u00edmites, son las siguientes:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 La superaci\u00f3n de los l\u00edmites proviene del propio funcionamiento de los organismos vivos. En otras especies, la superaci\u00f3n (permanente) de los l\u00edmites tiene un alto precio, y la selecci\u00f3n natural no tarda en llamarles al orden. A falta de recursos suficientes debido a la superaci\u00f3n de los l\u00edmites, la especie declina hasta alcanzar el nivel en el que ya no ejerce demasiada presi\u00f3n sobre sus recursos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 En el&nbsp;<em>Homo sapiens<\/em>, la evoluci\u00f3n ha conducido al desarrollo de instintos sociales y, en un proceso dial\u00e9ctico, al desarrollo de capacidades cognitivas, un desarrollo que al mismo tiempo va en contra de la selecci\u00f3n natural: es el principio reversivo de la evoluci\u00f3n. La primera&nbsp;<em>cerradura<\/em>&nbsp;se abre, y la especie humana puede producir sus propios recursos mediante su propio trabajo. De ser un&nbsp;<em>simio desnudo<\/em>, presa de los grandes depredadores, el&nbsp;<em>Homo sapiens<\/em>ha pasado a ser dominante y superdepredador.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 Sus habilidades deber\u00edan haberle permitido gestionar sus l\u00edmites de forma organizada y cooperativa (ten\u00eda todo lo que necesitaba para hacerlo, ya que la superaci\u00f3n de los l\u00edmites estaba impulsada a su vez por sus habilidades sociales), pero el paso a las sociedades de clases, cuyo funcionamiento depende de los intereses de las clases dominantes y no de los intereses colectivos de sus miembros, significa que se ha roto el segundo cerrojo: la crisis ecol\u00f3gica se avecina, y el proceso est\u00e1 fuera de control, o al menos el control es cada vez m\u00e1s dif\u00edcil.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 El capitalismo es la cuarta etapa. Esta forma de organizaci\u00f3n tiene dos consecuencias: a trav\u00e9s del proceso de alienaci\u00f3n del trabajo, la gran masa de seres humanos ya no tiene ning\u00fan control sobre su relaci\u00f3n con la naturaleza y el capitalismo aumenta exponencialmente la presi\u00f3n sobre los recursos, provocando el mal funcionamiento del sistema terrestre, lo que conduce a la crisis ecol\u00f3gica perceptible y omnipresente: la crisis clim\u00e1tica, la crisis de la biodiversidad. Llegados a este punto, las cosas podr\u00edan descontrolarse y conducir a la desaparici\u00f3n de la especie humana y de muchas otras junto con ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Si tenemos la explicaci\u00f3n del problema de la crisis ecol\u00f3gica, tambi\u00e9n tenemos las claves de la salida: la aparici\u00f3n de la especie&nbsp;<em>Homo sapiens<\/em>&nbsp;est\u00e1 fechada hace unos 300.000 a\u00f1os, y su deriva en una direcci\u00f3n contraria al inter\u00e9s colectivo de sus poblaciones hace unos 12.000 a\u00f1os, es decir, el 4% de su existencia. Hoy somos portadores de un capital gen\u00e9tico y cultural (en coevoluci\u00f3n) que se ha ido acumulando a lo largo del 96% de la existencia de nuestra especie. \u00a1As\u00ed que no hay raz\u00f3n para sorprenderse por la fuerza y el mantenimiento de nuestros comportamientos y habilidades sociales y cooperativas!<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Una conclusi\u00f3n provisional<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La salida de las sociedades de clases y, por tanto, del capitalismo es posible y puede permitirnos salir de la crisis ecol\u00f3gica. Es una condici\u00f3n necesaria, aunque no sea suficiente. Har\u00e1 falta un gran esfuerzo material y, sobre todo, intelectual para conjurar el peligro. Y cuanto m\u00e1s tarde ocurra, m\u00e1s dif\u00edcil ser\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Si no me equivoco, las condiciones objetivas nunca han sido tan favorables, y s\u00f3lo en los albores del siglo XXI empiezan a serlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto, habr\u00e1 una objeci\u00f3n: en un momento de ascenso del fascismo a escala planetaria, \u00bfpodemos pensar que las condiciones objetivas son favorables para salir del periodo de las sociedades de clases?<\/p>\n\n\n\n<p>Es cierto que el periodo anterior (del siglo XIX a mediados del XX) conoci\u00f3 una clase obrera concentrada, que contribuy\u00f3 a crear condiciones objetivas favorables. Pero esto pasa por alto el hecho de que la mayor\u00eda de las sociedades durante este per\u00edodo eran rurales, lo que contribuy\u00f3 a las condiciones objetivas desfavorables. En Francia, en 2024, seguir\u00e1 habiendo menos de 400.000 agricultores y las sociedades ser\u00e1n cada vez m\u00e1s urbanas.<\/p>\n\n\n\n<p>El ascenso del fascismo puede considerarse un fen\u00f3meno reaccionario en sentido hist\u00f3rico. Frente a los movimientos tel\u00faricos que las amenazan, las clases dominantes se defienden ferozmente y vuelven a buscar en el fascismo una soluci\u00f3n de emergencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero me parece que hay que pensar en otro problema: la idea del socialismo ha sido profundamente alterada por las imposturas producidas por el fracaso de las esperanzas de la revoluci\u00f3n francesa. E incluso la idea de rep\u00fablica (ciudadan\u00eda soberana) ha sido alterada por la impostura burguesa, lo que ha provocado un d\u00e9ficit en la imagen de la democracia.<\/p>\n\n\n\n<p>Una impostura burguesa que ha reducido a la nada el principio de&nbsp;<em>Libert\u00e9 Egalit\u00e9 Fraternit\u00e9<\/em>. Robespierre fue asesinado cuando dijo que la revoluci\u00f3n estaba abocada al fracaso porque estaba \u201csustituyendo el poder de la sangre por el poder del dinero\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La impostura socialdem\u00f3crata. Ya no hay reformismo. Ha sido sustituido por una adhesi\u00f3n al capitalismo por parte de los partidos de la clase obrera.<\/p>\n\n\n\n<p>La impostura estalinista represent\u00f3 una contrarrevoluci\u00f3n 10 a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de Lenin. El punto de inflexi\u00f3n fue el exilio de Trotsky. Ya no hab\u00eda socialismo en la sociedad estalinista.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo salir de esta situaci\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p>En el debate entre Hans Jonas (La heur\u00edstica del miedo) y Ernst Bloch (El principio esperanza), comprender\u00e1n que me ponga del lado de Bloch.<\/p>\n\n\n\n<p>Creo que el socialismo debe reconstruirse en torno a sus valores hist\u00f3ricos:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 Una sociedad democr\u00e1tica, con m\u00e1s democracia, no menos: combinando democracia directa y democracia representativa, no oponi\u00e9ndolas, e integrando referendos o votaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 Una sociedad igualitaria, con una renta m\u00e1xima aceptable y una riqueza m\u00e1xima aceptable.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 Y, por tanto, una sociedad fraternal.<\/p>\n\n\n\n<p>La cuesti\u00f3n ecol\u00f3gica se convierte entonces en central. Es la cr\u00edtica absoluta del capitalismo, estructuralmente incapaz de resolverla.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Estas son las fuentes en las que me he basado para este texto (tanto positivas como negativas). Se presentan en el orden cronol\u00f3gico de mis lecturas (2014-2024).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Mi m\u00e1s sincero agradecimiento a quienes tanto me han ayudado con sus reflexiones y objeciones en las numerosas discusiones individuales y en grupo!<\/p>\n\n\n\n<p><em>La 6<sup>e<\/sup>&nbsp;extinction, comment l\u2019homme d\u00e9truit la vie<\/em>. Elizabeth Kolbert. La librairie Vuibert. 2014<br>Biodiversit\u00e9, l\u2019avenir du vivant. Patrick Blandin. Albin Michel. 2010<\/p>\n\n\n\n<p><em>L\u2019archipel de la vie<\/em>. Jacques Blondel. Buchet Chastel. 2012<\/p>\n\n\n\n<p><em>Philosophie de la biodiversit\u00e9<\/em>. Virginie Maris. Buchet Chastel. 2016<\/p>\n\n\n\n<p><em>Biodiversit\u00e9: vers une 6<sup>e<\/sup>&nbsp;extinction de masse<\/em>. Bill\u00e9, Cury, Loreau, Maris. La ville br\u00fble. 2014<\/p>\n\n\n\n<p><em>Darwin et le Darwinisme<\/em>. Patrick Tort. Que sais-je&nbsp;? Puf<\/p>\n\n\n\n<p><em>La face cach\u00e9e de Darwin, l\u2019animalit\u00e9 de l\u2019homme<\/em>. Pierre Jouventin. Libre et Solidaire. 2014<\/p>\n\n\n\n<p><em>De Darwin \u00e0 L\u00e9vi-Strauss<\/em>. Pascal Picq. Odile Jacob. 2013<\/p>\n\n\n\n<p><em>Une plan\u00e8te trop peupl\u00e9e?<\/em>&nbsp;Angus et Butler. Ecosoci\u00e9t\u00e9. 2014<\/p>\n\n\n\n<p><em>L\u2019entraide, un facteur de l\u2019\u00e9volution<\/em>. Pierre Kropotkine. Aden Belgique. 2015<\/p>\n\n\n\n<p><em>L\u2019\u00e9v\u00e8nement anthropoc\u00e8ne<\/em>. Christophe Bonneuil et Jean-Baptiste Fressoz. Seuil. 2016<\/p>\n\n\n\n<p><em>Darwinisme et Marxisme<\/em>. Anton Pannekoek et Patrick Tort. Arkh\u00e9. 2011<\/p>\n\n\n\n<p><em>Sommes-nous tous vou\u00e9s \u00e0 dispara\u00eetre?<\/em>&nbsp;Eric Buffetaut. Le Cavalier bleu. 2012<\/p>\n\n\n\n<p><em>Th\u00e9orie du sacrifice<\/em>. Patrick Tort. Belin. 2017<\/p>\n\n\n\n<p><em>L\u2019impossible capitalisme vert<\/em>. Daniel Tanuro. La d\u00e9couverte. 2010<\/p>\n\n\n\n<p><em>L\u2019intelligence des limites<\/em>. Patrick Tort. Gruppen. 2019<\/p>\n\n\n\n<p><em>Evolution, la grande aventure du vivant<\/em>. Steve Parker, Delachaud et Niestl\u00e9. 2018.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Par-del\u00e0 nature et culture<\/em>. Philippe Descola. Folio. 2005<\/p>\n\n\n\n<p><em>L\u2019extinction d\u2019esp\u00e8ce, histoire d\u2019un concept et enjeux \u00e9thiques<\/em>. Julien Delord. MNHN 2010<\/p>\n\n\n\n<p><em>Raviver les braises du vivant<\/em>. Baptiste Morizot. Actes Sud 2020<\/p>\n\n\n\n<p><em>Biodiversit\u00e9, le pari de l\u2019espoir<\/em>. Herv\u00e9 Le Guyader. Le Pommier. 2020<\/p>\n\n\n\n<p><em>La symphonie inachev\u00e9e de Darwin<\/em>. Kevin Laland. La d\u00e9couverte. 2022<\/p>\n\n\n\n<p><em>Trop tard pour \u00eatre pessimistes!<\/em>&nbsp;Daniel Tanuro. Textuel. 2020<\/p>\n\n\n\n<p><em>Les paradoxes de la nature<\/em>. Fr\u00e9d\u00e9ric Thomas et Michel Raymond. Humen Sciences. 2022<\/p>\n\n\n\n<p><em>Une br\u00e8ve histoire de l\u2019extinction en masse des esp\u00e8ces<\/em>. Franz Broswimmer. Agone. 2010<\/p>\n\n\n\n<p><em>Les harmonies de la nature \u00e0 l\u2019\u00e9preuve de la biologie<\/em>. Pierre-Henri Gouyon. Quae. 2020<\/p>\n\n\n\n<p><em>L\u2019origine des esp\u00e8ces<\/em>. Charles Darwin. Flammarion. 2008<\/p>\n\n\n\n<p><em>La filiation de l\u2019homme<\/em>. Charles Darwin. Honor\u00e9 Champion. 2013<\/p>\n\n\n\n<p><em>Introduction \u00e0 l\u2019\u00e9volution<\/em>. Carl Zimmer. De Boek. 2012<\/p>\n\n\n\n<p><em>Comprendre la notion d\u2019esp\u00e8ce<\/em>. Philippe Lherminier. Ellipses. 2018<\/p>\n\n\n\n<p><em>Lettres sur les sciences de la nature<\/em>. Marx et Engels. Editions sociales. 1973<\/p>\n\n\n\n<p><em>Ecosocialisme<\/em>. Micka\u00ebl L\u00f6wy. Mille et une nuits. 2011<\/p>\n\n\n\n<p><em>Voyage dans l\u2019anthropoc\u00e8ne<\/em>. Claude Lorius et Laurent Carpentier. Actes Sud. 2010<\/p>\n\n\n\n<p><em>Le Marxisme ouvert et \u00e9cologique<\/em>&nbsp;de Micka\u00ebl L\u00f6wy. Arno M\u00fcnster. L\u2019Harmattan. 2019<\/p>\n\n\n\n<p><em>Dialectique de la nature<\/em>. Friedrich Engels. Editions sociales. 1952<\/p>\n\n\n\n<p><em>Guide critique de l\u2019\u00e9volution<\/em>. Guillaume Lecointre. Belin. 2021<\/p>\n\n\n\n<p><em>Qu\u2019est-ce que le mat\u00e9rialisme?<\/em>&nbsp;Patrick Tort. Belin. 2007<\/p>\n\n\n\n<p><em>Plan\u00e8te vide<\/em>. Darrell Bricker y John Ibbitson. Les ar\u00e8nes. 2019<\/p>\n\n\n\n<p><em>Une plan\u00e8te trop peupl\u00e9e, le mythe populationniste<\/em>. Ian Angus et Simon Butler. Ecosoci\u00e9t\u00e9. 2014<\/p>\n\n\n\n<p><em>L\u2019odyss\u00e9e des g\u00e8nes<\/em>. Evelyne Heyer. Flammarion. 2020<\/p>\n\n\n\n<p><em>Au commencement \u00e9tait\u2026une nouvelle histoire de l\u2019humanit\u00e9<\/em>. David Graeber et David Wengrow. Les liens qui lib\u00e8rent. 2021<\/p>\n\n\n\n<p><em>Les dix mill\u00e9naires oubli\u00e9s qui ont fait l\u2019histoire<\/em>. Jean-Paul Demoule. Fayard. 2017<\/p>\n\n\n\n<p><em>Et l\u2019\u00e9volution cr\u00e9a la femme<\/em>. Pascal Picq. Odile Jacob. 2020<\/p>\n\n\n\n<p><em>Homo domesticus<\/em>. James C. Scott. La D\u00e9couverte. 2019<\/p>\n\n\n\n<p><em>Avant l\u2019histoire<\/em>. Alain Testart. Gallimard. 2012<\/p>\n\n\n\n<p><em>Evolution, la grande histoire du vivant<\/em>. Steve Parker. Delachaux et Niestl\u00e9. 2018<\/p>\n\n\n\n<p><em>Une histoire des civilisations<\/em>. Jean-Paul Demoule, Dominique Garcia et Alain Scnapp. La D\u00e9couverte. 2018<\/p>\n\n\n\n<p><em>La vie large, Manifeste \u00e9cosocialiste<\/em>. Paul Magnette. La D\u00e9couverte. 2022<\/p>\n\n\n\n<p><em>Le vivant et la r\u00e9volution<\/em>. Bram B\u00fcscher et Robert Fletcher. Actes Sud. 2023<\/p>\n\n\n\n<p><em>Ecologie et Socialisme<\/em>. Micka\u00ebl L\u00f6wy et Al. Syllepse. 2005<\/p>\n\n\n\n<p><em>L\u2019homme peut-il accepter ses limites<\/em>. B\u0153uf et Al. Quae. 2017<\/p>\n\n\n\n<p><em>Rien n\u2019est jou\u00e9<\/em>. Jacques Lecomte. Les ar\u00e8nes. 2023<\/p>\n\n\n\n<p><em>Sapiens face \u00e0 Sapiens<\/em>. Pascal Picq. Champs. 2019<\/p>\n\n\n\n<p><em>D\u00e9mystifier le vivant<\/em>. Guillaume Lecointre. Un monde qui change. 2023<\/p>\n\n\n\n<p><em>L\u2019homme, cet animal rat\u00e9<\/em>. Pierre Jouventin. Libre et solidaire.2020<\/p>\n\n\n\n<p><em>La collapsologie ou l\u2019\u00e9cologie mutil\u00e9e<\/em>. Renaud Garcia. L\u2019\u00e9chapp\u00e9e. 2020<\/p>\n\n\n\n<p><em>Les limites plan\u00e9taires<\/em>. Aur\u00e9lien Boutaud et Natacha Gondran. La d\u00e9couverte. 2020<\/p>\n\n\n\n<p><em>Gouverner la biodiversit\u00e9<\/em>. Vincent Devictor. Quae 2021<\/p>\n\n\n\n<p><em>Pour sauver la plan\u00e8te, sortez du capitalisme<\/em>. Herv\u00e9 Kempf. Seuil. 2009<\/p>\n\n\n\n<p><em>L\u2019encerclement<\/em>. Barry Commoner. Seuil. 1972<\/p>\n\n\n\n<p><em>Ecofascismes<\/em>. Antoine Dubiau. Grevis. 2022<\/p>\n\n\n\n<p><em>Comment les riches d\u00e9truisent la plan\u00e8te<\/em>. Herv\u00e9 Kempf. Seuil. 2007<\/p>\n\n\n\n<p><em>La nature contre le capital<\/em>. Kohei Sa\u00efto Syllepse. 2021<\/p>\n\n\n\n<p><em>Les chasseurs cueilleurs ou l\u2019origine des in\u00e9galit\u00e9s<\/em>. Alain Testart. Gallimard 2022<\/p>\n\n\n\n<p><em>Extinctions, du dinosaure \u00e0 l\u2019homme<\/em>. Charles Frankel. Seuil. 2016<\/p>\n\n\n\n<p><em>Comment tout peut s\u2019effondrer<\/em>. Pablo Servigne et Raphael Stevens. Points. 2021<\/p>\n\n\n\n<p><em>Les europ\u00e9ens et leurs valeurs<\/em>. Pierre Br\u00e9chon. 2023<\/p>\n\n\n\n<p><em>L\u2019\u00e2ge de l\u2019empathie<\/em>. Franz de Waal. 2010<\/p>\n\n\n\n<p><em>Les limites plan\u00e9taires<\/em>. A. Boutaud et N. Gondran. 2020<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fr\u00e9d\u00e9ric Malvaud (Viento Sur, 11-9-24) Ponencia presentada en la 16\u00aa Universidad de Verano del Nuevo Partido Anticapitalista (NPA) celebrada del 25 al 28 de agosto de 2024 en Port Leucate. Un espectro recorre el mundo: el espectro de la eco-ansiedad. 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