{"id":55801,"date":"2024-10-17T10:25:32","date_gmt":"2024-10-17T14:25:32","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.net\/site\/?p=55801"},"modified":"2024-10-17T10:25:34","modified_gmt":"2024-10-17T14:25:34","slug":"capitaloceno-y-justicia-planetaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2024\/10\/17\/capitaloceno-y-justicia-planetaria\/","title":{"rendered":"Capitaloceno y justicia planetaria"},"content":{"rendered":"\n<p>Jason W. Moore (Rebeli\u00f3n, 17-10-24)<\/p>\n\n\n\n<p>La crisis que vivimos no es el fracaso de una especie, es el fracaso de un sistema. Esta es la historia de un modelo interpretativo alternativo que ve en el Antropoceno un discurso sesgado que culpa a las v\u00edctimas y que constituye un d\u00e9bil hito para el nuevo movimiento verde.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQui\u00e9n es responsable de la crisis clim\u00e1tica?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para cualquiera que no sea un negacionista del clima, hay una respuesta f\u00e1cil a la pregunta: la humanidad. \u00bfQui\u00e9n, en su sano juicio, cuestionar\u00eda la idea de que el cambio clim\u00e1tico es antropog\u00e9nico (causado por los humanos)? \u00bfAcaso no vivimos en el Antropoceno: la Era de los Humanos como fuerza geol\u00f3gica?<\/p>\n\n\n\n<p>Bueno, s\u00ed y no. Resulta que decir \u00ab\u00a1Han sido los humanos!\u00bb puede oscurecer tanto como aclarar. Hay una gran diferencia pol\u00edtica entre decir \u00ab\u00a1Los humanos lo hicieron!\u00bb \u2013y decir \u00ab\u00a1Algunos humanos lo hicieron!\u00bb\u2013. Los pensadores radicales y los activistas de la justicia clim\u00e1tica han empezado a cuestionar una distribuci\u00f3n crudamente igualitaria de la responsabilidad hist\u00f3rica del cambio clim\u00e1tico en un sistema comprometido con una distribuci\u00f3n dr\u00e1sticamente desigual de la riqueza y el poder. Desde este punto de vista, la expresi\u00f3n cambio clim\u00e1tico antropog\u00e9nico [incluye igualitariamente a todos los humanos] es una forma especial de culpar a las v\u00edctimas de la explotaci\u00f3n, la violencia y la pobreza. \u00bfUna alternativa m\u00e1s acertada?: la nuestra es una era de crisis clim\u00e1tica capitalog\u00e9nica.<\/p>\n\n\n\n<p>Capitalog\u00e9nico: \u00abcausado por el capital\u00bb. Al igual que su hermano, Capitaloceno, puede sonar inc\u00f3modo cuando se pronuncia. Sin embargo, esto no tiene mucho que ver con la palabra: se debe a que, bajo la hegemon\u00eda burguesa, se nos ense\u00f1a a mirar con recelo cualquier lenguaje que nombre al sistema. Pero nombrar el sistema, la forma de opresi\u00f3n y la l\u00f3gica de la explotaci\u00f3n es lo que siempre hacen los movimientos sociales emancipadores. Los movimientos por la justicia se desarrollan a trav\u00e9s de nuevas ideas y nuevos lenguajes. El poder de nombrar una injusticia encauza el pensamiento y la estrategia, algo que pusieron de relieve los movimientos obreros, anticoloniales y feministas a lo largo del siglo XX. En este sentido, el ecologismo dominante desde 1968 \u2013el \u00abecologismo de los ricos\u00bb (Peter Dauvergne)\u2013 ha sido un completo desastre. La \u00abhuella ecol\u00f3gica\u00bb dirige nuestra atenci\u00f3n al consumo individual orientado al mercado. El Antropoceno (y antes de eso, la nave espacial Tierra) nos dice que la crisis planetaria es m\u00e1s o menos una consecuencia natural de la naturaleza humana, como si la crisis clim\u00e1tica actual fuera una cuesti\u00f3n de que los humanos sean humanos, igual que las serpientes ser\u00e1n serpientes y las cebras ser\u00e1n cebras. La verdad es m\u00e1s matizada, identificable y procesable: vivimos en el Capitaloceno, la Era del Capital. Sabemos \u2013hist\u00f3ricamente y en la crisis actual\u2013 qui\u00e9nes son los responsables de la crisis clim\u00e1tica. Tienen nombres y direcciones, empezando por los ocho hombres m\u00e1s ricos del mundo, con m\u00e1s riqueza que los 3.600 millones de seres humanos m\u00e1s desfavorecidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata de una controversia sobre la geohistoria, que incluye los cambios biogeol\u00f3gicos como elementos fundamentales de las historias humanas de poder y producci\u00f3n. Aqu\u00ed, el Capitaloceno se enfrenta a un segundo Antropoceno: el Antropoceno Popular. Este segundo Antropoceno abarca un debate mucho m\u00e1s amplio en las humanidades y las ciencias sociales. Es una conversaci\u00f3n sobre el desarrollo hist\u00f3rico y las realidades contempor\u00e1neas de la crisis planetaria. No hay una separaci\u00f3n n\u00edtida y ordenada, y muchos cient\u00edficos del sistema Tierra se han alegrado de pasar del Antropoceno geol\u00f3gico al Antropoceno popular, \u00a1y luego otra vez de vuelta!<\/p>\n\n\n\n<p>Para el Antropoceno Popular, el problema es el Hombre y la Naturaleza \u2013un problema que contiene m\u00e1s que un peque\u00f1o sesgo de g\u00e9nero, como deja claro Kate Raworth cuando bromea diciendo que estamos viviendo el Mantropoceno [Era del Var\u00f3n; man, entendido como hombre var\u00f3n]\u2013. Este Antropoceno presenta un modelo de crisis planetaria que es cualquier cosa menos nuevo. Reencarna una cosmolog\u00eda de la Humanidad y la Naturaleza que se remonta en algunos aspectos a 1492, y en otros a Thomas Malthus en el siglo XVIII. Es la narraci\u00f3n de la Humanidad haciendo cosas terribles a la Naturaleza. Y como siempre, el fantasma de la superpoblaci\u00f3n es el motor de esas cosas terribles \u2013una idea que ha justificado sistem\u00e1ticamente la opresi\u00f3n violenta de las mujeres y los pueblos de color\u2013.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1 hayas notado que he escrito con may\u00fasculas las palabras Humanidad y Naturaleza. Esto se debe a que no son meras palabras, sino abstracciones que han sido tomadas como reales por los imperios, los estados modernizadores y los capitalistas para rebajar la naturaleza humana y extrahumana de todo tipo. Hist\u00f3ricamente, la mayor\u00eda de los seres humanos han sido pr\u00e1cticamente excluidos de la pertenencia a la Humanidad. En la historia del capitalismo, ha habido poco espacio en el Antropos [Ser humano] para cualquiera que no fuera blanco, var\u00f3n y burgu\u00e9s. Desde 1492, los s\u00faper ricos y sus aliados imperiales despojaron a los pueblos de color, a los Pueblos Ind\u00edgenas y a casi todas las mujeres de su Humanidad, y los asignaron a la Naturaleza \u2013para que pudieran transformarse en oportunidades lucrativas\u2013. El resultado es que la cosmolog\u00eda del Hombre y la Naturaleza en el Antropoceno Popular no s\u00f3lo es una anal\u00edtica err\u00f3nea, sino que est\u00e1 implicada en historias pr\u00e1cticas de dominaci\u00f3n. Cuando el Antropoceno Popular se niega a nombrar el cambio clim\u00e1tico capitalog\u00e9nico, no ve que el problema no es el Hombre y la Naturaleza, sino ciertos hombres comprometidos con la dominaci\u00f3n y destrucci\u00f3n de la mayor\u00eda de los seres humanos y del resto de la naturaleza.<\/p>\n\n\n\n<p>Por tanto, la insinuaci\u00f3n del Antropoceno Popular de que todos los humanos lo hicieron es indudablemente falsa. La cuota de emisiones de CO2 de Am\u00e9rica y Europa occidental entre 1850 y 2012 es tres veces mayor que la de China. Ni siquiera basta esto. Esta contabilidad nacional equivale a achacar la responsabilidad de la crisis clim\u00e1tica a toda la poblaci\u00f3n por igual. No tiene en cuenta el papel central del capital estadounidense y europeo occidental en la industrializaci\u00f3n mundial desde 1945. Por ejemplo, desde la d\u00e9cada de 1990, las emisiones de China han servido en su mayor\u00eda a los mercados de exportaci\u00f3n europeos y estadounidenses, y durante d\u00e9cadas fueron financiadas por una inversi\u00f3n extranjera masiva. Existe un sistema global de poder y capital que siempre est\u00e1 hambriento de m\u00e1s Naturaleza Barata, lo que desde la d\u00e9cada de 1970 ha provocado un dr\u00e1stico aumento de la desigualdad de clases. Refir\u00e1monos a los Estados Unidos, el l\u00edder hist\u00f3rico mundial en la carbonizaci\u00f3n de la atm\u00f3sfera. Asignar a todos los estadounidenses la misma responsabilidad del calentamiento global es un falso reduccionismo. Estados Unidos fue, desde el principio, una rep\u00fablica de estilo apartheid basada en el genocidio, la desposesi\u00f3n y la esclavitud. Solo un grupo muy concreto de estadounidense es el responsable de las emisiones de EE.UU.: los propietarios del capital, de las plantaciones y los esclavos (o de las actuales prisiones privadas), de las f\u00e1bricas y los bancos.<\/p>\n\n\n\n<p>Por tanto, el argumento del Capitaloceno rechaza tanto la simplona aseveraci\u00f3n antropoc\u00e9ntrica \u2013\u00abHemos conocido al enemigo y somos nosotros\u00bb (como en el ic\u00f3nico cartel de Walt Kelly del D\u00eda de la Tierra de 1970)\u2013 como el reduccionismo econ\u00f3mico. Sin duda, el capitalismo es<br>un sistema de eterna acumulaci\u00f3n de capital. Pero la tesis del Capitaloceno asegura que para entender la crisis planetaria actual, debemos considerar el capitalismo como una ecolog\u00eda mundial del poder, la producci\u00f3n y la reproducci\u00f3n. Desde esta perspectiva, los momentos \u00absociales\u00bb de la dominaci\u00f3n moderna de clase, la supremac\u00eda blanca y el patriarcado est\u00e1n \u00edntimamente relacionados con los proyectos medioambientales destinados a la acumulaci\u00f3n interminable de capital. En esencia, la gran innovaci\u00f3n del capitalismo, desde sus or\u00edgenes a partir de 1492, fue inventar la pr\u00e1ctica de apropiaci\u00f3n de la Naturaleza. [El capitalismo] impuso que la Naturaleza no era una simple idea, sino una realidad territorial y cultural que confinaba y vigilaba a las mujeres, los pueblos colonizados y las redes de vida extrahumanas. Porque las redes de vida se resisten a la estandarizaci\u00f3n, la aceleraci\u00f3n y la homogeneizaci\u00f3n de la maximizaci\u00f3n del beneficio capitalista, el capitalismo nunca ha sido estrictamente econ\u00f3mico; la dominaci\u00f3n cultural y la fuerza pol\u00edtica han hecho posible la devastaci\u00f3n capital\u00f3gena de la naturaleza humana y extrahumana en todo momento.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 1492 y no 1850 o 1945? No hay duda de que los famosos gr\u00e1ficos del \u00abpalo de hockey\u00bb del Antropoceno indican importantes puntos de inflexi\u00f3n relacionados con la carbonizaci\u00f3n y otras acciones en cada una de esas \u00e9pocas, especialmente en la \u00faltima. Sin embargo, son solo representaciones de las consecuencias, no de las causas de la crisis planetaria. La tesis del Capitaloceno promueve an\u00e1lisis que conectan tales consecuencias con las historias m\u00e1s largas del dominio de clase, el racismo y el sexismo, todas las cuales se desarrollaron, en el sentido moderno, despu\u00e9s de 1492.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir del siglo XVI, se produjo una ruptura en la forma en que los cient\u00edficos, los capitalistas y los estrategas imperiales entend\u00edan la realidad planetaria. En la Europa medieval, los humanos y el resto de la naturaleza se interpretaban en t\u00e9rminos jer\u00e1rquicos, como la Gran Cadena del Ser. Pero no hab\u00eda una separaci\u00f3n estricta entre las relaciones humanas y el resto de la naturaleza. Palabras como naturaleza, civilizaci\u00f3n, salvajismo y sociedad s\u00f3lo adquirieron su significado moderno en la lengua inglesa entre 1550 y 1650. No por casualidad, \u00e9sta fue la \u00e9poca de la revoluci\u00f3n agr\u00edcola capitalista de Inglaterra, de la revoluci\u00f3n moderna de la miner\u00eda del carb\u00f3n y de la invasi\u00f3n de Irlanda (1541).<\/p>\n\n\n\n<p>Este cambio cultural no se produjo de forma aislada en el mundo anglosaj\u00f3n \u2013-tambi\u00e9n se produjeron movimientos similares en otras lenguas europeas occidentales m\u00e1s o menos en la misma \u00e9poca, a medida que el mundo atl\u00e1ntico experimentaba un cambio hacia el capitalismo\u2013. Esta ruptura radical con las viejas formas de interpretar la realidad, antes hol\u00edsticas (pero todav\u00eda jer\u00e1rquicas) dio paso al dualismo de la Civilizaci\u00f3n y el Salvajismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Dondequiera y siempre que los barcos europeos desembarcaban soldados, sacerdotes y mercaderes, se encontraban inmediatamente con \u00absalvajes\u00bb. En la Edad Media, la palabra significaba fuerte y feroz; ahora significaba el ant\u00f3nimo de civilizaci\u00f3n. Los salvajes habitaban algo llamado tierra virgen, y la tarea de los civilizados conquistadores consist\u00eda en Cristianizar y Mejorar. En aquellos a\u00f1os, las tierras v\u00edrgenes se interpretaban a menudo como \u00abbald\u00edos\u00bb \u2013y en las colonias, eso justificaba la devastaci\u00f3n para que esas tierras y sus salvajes habitantes pudieran ser explotados a bajo precio\u2013.&nbsp; El c\u00f3digo binario de Civilizaci\u00f3n y Salvajismo constituye un sistema operativo fundamental para la modernidad, basado en despojar a los seres humanos de su humanidad. Esta desposesi\u00f3n \u2013que no se produjo una sola vez, sino muchas\u2013 fue el destino de los pueblos ind\u00edgenas, de los irlandeses, de casi todas las mujeres, de los esclavos africanos, de los pueblos coloniales de todo el mundo. Es esta geocultura capitalista la que genera un extraordinario abaratamiento de la vida y el trabajo, esencial para todo gran auge econ\u00f3mico mundial, pero tambi\u00e9n violenta, degradante y autodestructiva.<\/p>\n\n\n\n<p>El lenguaje de Sociedad y Naturaleza no es, por tanto, s\u00f3lo el lenguaje de la revoluci\u00f3n burguesa-colonial en su sentido m\u00e1s amplio, sino tambi\u00e9n una praxis de alienaci\u00f3n, tan fundamental para la hegemon\u00eda capitalista como la alienaci\u00f3n de las relaciones laborales modernas. Sociedad y Naturaleza constituyen el fetichismo de las relaciones alienadas esenciales de violencia y dominaci\u00f3n bajo el capitalismo. La explicaci\u00f3n de Marx del fetichismo de la mercanc\u00eda, a trav\u00e9s del cual los trabajadores llegan a percibir los frutos de su trabajo como un poder extra\u00f1o al que est\u00e1n sometidos, es obviamente central. Hay otra forma de alienaci\u00f3n que va a la par con este fetichismo de la mercanc\u00eda: el fetichismo civilizatorio. Esa alienaci\u00f3n no es entre \u00ablos humanos y la naturaleza\u00bb. Es un proyecto de algunos humanos \u2013blanco, burgu\u00e9s, masculino, durante el surgimiento del capitalismo\u2013 para rebajar a la mayor\u00eda de los humanos y nuestras formas de vida. Si el fetichismo de la mercanc\u00eda significa un antagonismo fundamental entre el capital y el proletariado, el fetichismo de la civilizaci\u00f3n es el antagonismo hist\u00f3rico-mundial entre el capital y el biotariado (Stephen Collis) \u2013las formas de vida, vivas y muertas, que proporcionan el trabajo\/energ\u00eda no remunerado que hace posible el capitalismo-.<\/p>\n\n\n\n<p>El fetichismo civilizatorio nos ense\u00f1a a interpretar la relaci\u00f3n entre el capitalismo y la red de la vida como una relaci\u00f3n entre objetos, en lugar de una relaci\u00f3n de interiorizaci\u00f3n y exteriorizaci\u00f3n de la creaci\u00f3n del entorno. Todo lo que Marx dice sobre el fetichismo de la mercanc\u00eda fue prefigurado \u2013tanto l\u00f3gica como hist\u00f3ricamente\u2013 por una serie de fetiches civilizatorios, siendo la l\u00ednea entre civilizaci\u00f3n y salvajismo su pivote geocultural. El ascenso del capitalismo no invent\u00f3 el trabajo asalariado; invent\u00f3 el proletariado moderno en el marco de un proyecto cada vez m\u00e1s audaz de poner a trabajar todo tipo de naturalezas de forma gratuita o a bajo coste: el biotariado. Al igual que el fetichismo de la mercanc\u00eda, el fetichismo de la civilizaci\u00f3n fue \u2013y sigue siendo\u2013 no s\u00f3lo una idea, sino una praxis y una racionalidad de dominaci\u00f3n mundial. Desde 1492, esta l\u00ednea \u2013entre Civilizado y Salvaje\u2013 ha configurado la vida y el poder modernos, la producci\u00f3n y la reproducci\u00f3n. Reinventada en cada era del capitalismo, se reafirma ahora de forma poderosa \u2013a medida que los populistas autoritarios resurgentes militarizan y aseguran las fronteras contra las \u00abinfestaciones\u00bb de refugiados impulsadas por la trinidad del Capitaloceno tard\u00edo: guerra interminable, desposesi\u00f3n racializada y crisis clim\u00e1tica\u2013.<\/p>\n\n\n\n<p>El a\u00f1o 1492 marc\u00f3 no s\u00f3lo un cambio geocultural, sino tambi\u00e9n una transici\u00f3n biogeogr\u00e1fica sin precedentes en la historia de la humanidad. La Invasi\u00f3n Colombina marc\u00f3 el inicio de una reunificaci\u00f3n geohist\u00f3rica de la Pangea, el supercontinente que se fragment\u00f3 en partes en progresivo distanciamiento 175 millones de a\u00f1os antes. Esta Pangea moderna servir\u00eda, a los ojos de los banqueros, reyes y nobles de Europa, como un almac\u00e9n pr\u00e1cticamente inagotable de mano de obra barata, alimentos, energ\u00eda y materias primas. Fue aqu\u00ed, en la zona atl\u00e1ntica de la Pangea moderna, donde se origin\u00f3 el capitalismo y la crisis planetaria actual. En los tres siglos siguientes, la triple h\u00e9lice del capitalismo, compuesta por imperio, capital y ciencia, hizo posible la mayor y m\u00e1s r\u00e1pida transformaci\u00f3n de la tierra y el trabajo en la historia de la humanidad. S\u00f3lo la g\u00e9nesis de la agricultura sedentaria en los albores del Holoceno, hace unos 12.000 a\u00f1os, puede rivalizar con la revoluci\u00f3n ecol\u00f3gica del capitalismo primitivo. Siglos antes de las m\u00e1quinas de vapor de Newcomen y Watt, los banqueros, latifundistas, industriales, comerciantes e imperios europeos transformaron las relaciones planetarias entre trabajo\/vida\/tierra a una escala y una velocidad de un orden de magnitud mayor que todo lo visto antes. Desde Brasil hasta los Andes y el B\u00e1ltico, los bosques fueron talados, se impusieron sistemas de trabajo coercitivos a los africanos, a los pueblos ind\u00edgenas y a los esclavos, y se enviaron suministros indispensables de alimentos baratos, madera y plata a los centros de riqueza y poder. Mientras tanto, las mujeres en Europa \u2013\u00a1por no hablar de las colonias!\u2013 fueron sometidas a un r\u00e9gimen de trabajo coercitivo m\u00e1s despiadado que cualquier otro conocido bajo el feudalismo. Las mujeres fueron expulsadas de la Civilizaci\u00f3n, sus vidas y su trabajo fueron estrictamente vigilados y redefinidos como \u201cno trabajo\u201d (Silvia Federici): precisamente porque el \u00abtrabajo de las mujeres\u00bb pertenec\u00eda a la esfera de la Naturaleza.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia de la crisis planetaria suele contarse a trav\u00e9s de la lente de \u201cla\u201d Revoluci\u00f3n Industrial. Nadie cuestiona que las sucesivas industrializaciones han coincidido con importantes puntos de inflexi\u00f3n en el uso de los recursos y la contaminaci\u00f3n. (\u00a1Pero la industrializaci\u00f3n es muy anterior al siglo XIX!). Sin embargo, explicar los or\u00edgenes de la crisis planetaria en base a las transformaciones tecnol\u00f3gicas es un fabuloso reduccionismo. La Revoluci\u00f3n Industrial de Gran Breta\u00f1a, por ejemplo, le debe todo al algod\u00f3n barato, al trabajo no remunerado de generaciones de pueblos ind\u00edgenas que coprodujeron una variedad de algod\u00f3n adecuada para la producci\u00f3n mecanizada (G. hirsutum) [Gossypiumhirsutum, especie de algod\u00f3n originaria de M\u00e9xico,&nbsp; responsable del 90 % de la producci\u00f3n mundial], a los genocidios y desposesiones de los cherokees y otros pueblos en el sur de Estados Unidos, a la desmotadora de algod\u00f3n que multiplic\u00f3 por 50 la productividad laboral, a los africanos esclavizados que trabajaban en los campos de algod\u00f3n. La industrializaci\u00f3n inglesa tampoco fue posible sin la opresiva revoluci\u00f3n de la fertilidad de g\u00e9nero del siglo anterior, que someti\u00f3 el cuidado y las capacidades reproductivas de las mujeres a los imperativos demogr\u00e1ficos del capital.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas instant\u00e1neas de la historia del capitalismo nos dicen que este peculiar sistema siempre ha dependido de fronteras de Naturalezas Baratas \u2013naturalezas no mercantilizadas cuyo trabajo puede ser apropiado gratuitamente o a bajo costo mediante la violencia, la dominaci\u00f3n cultural y los mercados. Esas fronteras han sido cruciales porque el capitalismo es el sistema m\u00e1s prodigiosamente derrochador jam\u00e1s creado. Esto explica la extraordinaria extroversi\u00f3n del capitalismo. Para sobrevivir, ha tenido que cercar el planeta como fuente de Naturaleza Barata y, al mismo tiempo, como vertedero planetario de desechos. Ambas fronteras, que permiten una reducci\u00f3n radical de costos y, por lo tanto, la maximizaci\u00f3n de las ganancias, ahora se est\u00e1n cerrando. Por un lado, la baratura es una relaci\u00f3n sujeta a agotamiento \u2013los trabajadores y los campesinos se rebelan y resisten, las minas se agotan, la fertilidad del suelo se erosiona\u2013. Por otro lado, el acaparamiento por el capitalismo de la atm\u00f3sfera planetaria y otros bienes comunes para sus desechos ha cruzado un umbral cr\u00edtico. El cambio clim\u00e1tico epocal es la expresi\u00f3n m\u00e1s dram\u00e1tica de este punto de inflexi\u00f3n, en el que la contaminaci\u00f3n global desestabiliza cada vez m\u00e1s los logros epocales del capitalismo, sobre todo su r\u00e9gimen de alimentos baratos. Estas dos estrategias, Naturaleza Barata y Residuos Baratos, est\u00e1n cada vez m\u00e1s agotadas, a medida que la geograf\u00eda de la creaci\u00f3n de vida y la obtenci\u00f3n de beneficios entran en una fase m\u00f3rbida. La crisis clim\u00e1tica \u2013como nos recuerda Naomi Klein\u2013 lo est\u00e1 cambiando todo. La ecolog\u00eda mundial del capitalismo est\u00e1 atravesando una inversi\u00f3n hist\u00f3rica \u2013o mejor, una implosi\u00f3n\u2013 a medida que la naturaleza deja de ser barata y comienza a presentar una resistencia cada vez m\u00e1s eficaz. Las redes de vida en todas partes est\u00e1n desafiando las estrategias de reducci\u00f3n de costos del capital y se est\u00e1n convirtiendo en una realidad que maximiza los costos para el capital. El cambio clim\u00e1tico (pero no solo el cambio clim\u00e1tico) hace que todo sea m\u00e1s caro para el capital \u2013y m\u00e1s peligroso para el resto de nosotros-<\/p>\n\n\n\n<p>Este es el fin de la Naturaleza Barata. Lo que representa un gran problema para el capitalismo, construido sobre la praxis del abaratamiento: abaratamiento en el sentido del precio, pero tambi\u00e9n abaratamiento en el sentido de dominaci\u00f3n cultural. La primera es una forma de econom\u00eda pol\u00edtica, mientras que la segunda es la dominaci\u00f3n cultural que gira en torno a la hegemon\u00eda imperial, el racismo y el sexismo. Uno de los problemas centrales de la justicia planetaria actual es forjar una estrategia que vincule la justicia a trav\u00e9s de y en torno a estos dos momentos. Consideremos que los resultados biof\u00edsicos m\u00e1s violentos y mortales de esta contaminaci\u00f3n y estancamiento econ\u00f3mico ahora recaen sobre aquellas poblaciones que se designan m\u00e1s consistentemente como Naturaleza desde 1492: las mujeres, las poblaciones neocoloniales, las personas de color.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta es una situaci\u00f3n desesperada que nos afecta a todos en el planeta Tierra. Pero hay motivos para la esperanza. Una lecci\u00f3n clave que he aprendido al estudiar la historia del clima en los \u00faltimos 2.000 a\u00f1os es la siguiente: las clases dominantes rara vez han sobrevivido a los cambios clim\u00e1ticos. El colapso del poder romano en Occidente coincidi\u00f3 con el Per\u00edodo Fr\u00edo de la Edad Oscura (c. 400-750 d.C.). La crisis del feudalismo ocurri\u00f3 aproximadamente un siglo despu\u00e9s del&nbsp; comienzo de la Peque\u00f1a Edad de Hielo (c. 1300-1850 d.C.). Las crisis pol\u00edticas m\u00e1s graves del capitalismo temprano \u2013hasta mediados del siglo XX\u2013 coincidieron con las d\u00e9cadas m\u00e1s severas de la Peque\u00f1a Edad de Hielo en el siglo XVII. El clima no determina nada, pero los cambios clim\u00e1ticos est\u00e1n entretejidos en la trama de la producci\u00f3n, la reproducci\u00f3n, la gobernanza, la cultura\u2026 en resumen, \u00a1todo! Sin duda, los cambios clim\u00e1ticos que se est\u00e1n desarrollando ahora superar\u00e1n a todo lo que hemos visto en los \u00faltimos 12.000 a\u00f1os. El \u201cseguir como siempre\u201d \u2013-los sistemas de dominaci\u00f3n de clase y producci\u00f3n y todo lo dem\u00e1s-\u2013 nunca sobrevive a grandes cambios clim\u00e1ticos. Por lo tanto, el final del Holoceno y el amanecer del Antropoceno Geol\u00f3gico pueden ser recibidos como un momento de posibilidad pol\u00edtica trascendental \u2013el fin del Capitaloceno\u2013.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin duda, el capitalismo contin\u00faa. Pero es un hombre muerto todav\u00eda caminando. Lo que tiene que hacerse ahora es un cambio radical que vincule la descarbonizaci\u00f3n, la democratizaci\u00f3n y la desmercantilizaci\u00f3n. Para ello habr\u00e1 que darle la vuelta a la l\u00f3gica del Green New Deal [Nuevo Pacto Verde; GND, por sus siglas en ingl\u00e9s]. Esta visi\u00f3n radical llevar\u00e1 el v\u00ednculo crucial del GND&nbsp; entre justicia econ\u00f3mica, provisi\u00f3n social y sostenibilidad medioambiental hacia la desmercantilizaci\u00f3n de la vivienda, el transporte, los cuidados y la educaci\u00f3n \u2013y garantizar\u00e1 la justicia alimentaria y clim\u00e1tica desvinculando la agricultura de la tiran\u00eda de los monocultivos capitalistas\u2013.<\/p>\n\n\n\n<p>Es precisamente este impulso radical el que est\u00e1 en el centro de la conversaci\u00f3n en la ecolog\u00eda mundial. Esa conversaci\u00f3n se define por una apertura fundamental a repensar los viejos modelos intelectuales \u2013pero no s\u00f3lo, Sociedad y Naturaleza\u2013 y a alentar un nuevo di\u00e1logo de acad\u00e9micos, artistas, activistas y cient\u00edficos que explore el capitalismo como una ecolog\u00eda del poder, producci\u00f3n y reproducci\u00f3n de la red de la vida. Es una conversaci\u00f3n que insiste: No hay pol\u00edtica del trabajo sin naturaleza, no hay pol\u00edtica de la naturaleza sin trabajo; enfatizando que la Justicia Clim\u00e1tica es Justicia Reproductiva; desafiando al Apartheid Clim\u00e1tico con el Abolicionismo Clim\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p>El Capitaloceno no es, por tanto, una palabra nueva para hacer burla del Antropoceno. Es una invitaci\u00f3n a una conversaci\u00f3n sobre c\u00f3mo podemos desmantelar, anal\u00edtica y pr\u00e1cticamente, la tiran\u00eda del Hombre y la Naturaleza. Es una forma de dar sentido al infierno planetario, enfatizando que la crisis clim\u00e1tica es un cambio geohist\u00f3rico que incluye mol\u00e9culas de gases de efecto invernadero pero que no puede reducirse a cuestiones de partes por mill\u00f3n. La crisis clim\u00e1tica es un momento geohist\u00f3rico que combina sistem\u00e1ticamente la contaminaci\u00f3n por gases de efecto invernadero con la divisi\u00f3n de clases clim\u00e1ticas, el patriarcado de clases y el apartheid clim\u00e1tico. La historia de la justicia en el siglo XXI depender\u00e1 de lo bien que podamos identificar estos antagonismos e interdependencias mutuas, y de la habilidad con que podamos construir coaliciones pol\u00edticas que trasciendan estas contradicciones planetarias.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Jason W. Moore es historiador ambiental y ge\u00f3grafo hist\u00f3rico en la Universidad de Binghamton, donde coordina el&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.researchgate.net\/lab\/World-Ecology-Research-Collective-Jason-W-Moore\">World-Ecology Research Collective<\/a>&nbsp;[Colectivo de Investigaci\u00f3n de Ecolog\u00eda Mundial]. Es autor o editor, m\u00e1s recientemente, de Capitalism in the Web of Life (Verso, 2015) [El capitalismo en la red de la vida], Capitalocene orAnthropocene? (Ombre Corte, 2017),&nbsp;<a href=\"https:\/\/secure.pmpress.org\/index.php?l=product_detail&amp;p=779\">Anthropocene or Capitalocene? Nature, History, and the Crisis of Capitalism<\/a>&nbsp; (PM Press, 2016) [\u00bfAntropoceno o Capitaloceno? Naturaleza, historia y la crisis del capitalismo] y, con Raj Patel, A History of the World in Seven Cheap Things (University of California Press, 2017) [Una historia del mundo en siete cosas baratas]. Sus libros y ensayos sobre historia medioambiental, capitalismo y teor\u00eda social han sido ampliamente reconocidos, incluyendo el Premio Alice Hamilton de la American SocietyforEnvironmentalHistory (2003), el Distinguis hed Scholar ship Award de la Section on the Political Economy of the World-System (American Sociological Association [Premio de Beca Distinguida de la Secci\u00f3n de Econom\u00eda Pol\u00edtica del Sistema Mundial], 2002 por art\u00edculos, y 2015 por Web ofLife), y el Premio Byres y Bernstein en Cambio Agrario (2011). Coordina la Red de Investigaci\u00f3n sobre Ecolog\u00eda Mundial.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Art\u00edculo del autor publicado online en diciembre de 2023:<\/p>\n\n\n\n<p><em>On Capitalogenic Climate Crisis: Unthinking Man, Nature&amp;theAnthropocene, and WhyIt Matters for Planetary Justice<\/em>[pre-publication final, 2023] [<em>Sobre la crisis clim\u00e1tica capitalog\u00e9nica: el hombre irreflexivo, la naturaleza y el Antropoceno, y por qu\u00e9 es importante para la justicia planetaria<\/em>&nbsp;(versi\u00f3n final previa a la publicaci\u00f3n, 2023)]&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.researchgate.net\/publication\/376409495_On_Capitologenic_Climate_Crisis_Unthinking_Man__Nat\">https:\/\/www.researchgate.net\/publication\/376409495_On_Capitologenic_Climate_Crisis_Unthinking_Man__Nat<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jason W. Moore (Rebeli\u00f3n, 17-10-24) La crisis que vivimos no es el fracaso de una especie, es el fracaso de un sistema. Esta es la historia de un modelo interpretativo alternativo que ve en el Antropoceno un discurso sesgado que culpa a las v\u00edctimas y que constituye un d\u00e9bil hito para el nuevo movimiento verde. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":55802,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14,13],"tags":[],"class_list":["post-55801","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacionales","category-medio-ambiente"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55801"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55801"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55801\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":55803,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55801\/revisions\/55803"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/55802"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55801"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55801"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55801"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}