{"id":56000,"date":"2024-11-06T11:14:52","date_gmt":"2024-11-06T15:14:52","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.net\/site\/?p=56000"},"modified":"2024-11-06T11:14:54","modified_gmt":"2024-11-06T15:14:54","slug":"la-crisis-ecologica-y-la-perspectiva-comunista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2024\/11\/06\/la-crisis-ecologica-y-la-perspectiva-comunista\/","title":{"rendered":"La crisis ecol\u00f3gica y la perspectiva comunista"},"content":{"rendered":"\n<p>Esteban Mercatante (La izquierda diario, 6-11-24)<\/p>\n\n\n\n<p>Los enga\u00f1os del capitalismo verde y una mirada sobre las alternativas planteadas ante la crisis ecol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p>A medida que la crisis ecol\u00f3gica se ha vuelto cada vez m\u00e1s dif\u00edcil de negar, el capitalismo verde se ha ido consolidando cada vez m\u00e1s. Con sus distintas facetas. Tenemos la l\u00ednea m\u00e1s emprendedorista, que rescata el rol empresarial en tomar medidas de innovaci\u00f3n en terrenos vinculados con la sostenibilidad, o la transici\u00f3n energ\u00e9tica. Tenemos la regulaci\u00f3n m\u00e1s de corte neoliberal sobre \u201cfallas de mercado\u201d, que podemos ver en todo lo que son los impuestos al carbono o los mercados de bonos de carbono, los pagos por conservaci\u00f3n, etc. Y despu\u00e9s, intervenciones de tipo keynesiano para subsidiar las inversiones que desarrollen energ\u00edas renovables o impulsen la descarbonizaci\u00f3n de la industria, o directamente desarrollar iniciativas de inversi\u00f3n estatal. En paralelo, desde los Acuerdos de Par\u00eds se avanz\u00f3 en compromisos de los distintos pa\u00edses para reducir las emisiones, en niveles que como viene advirtiendo el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim\u00e1tico (IPCC) en sus \u00faltimos documentos est\u00e1n lejos de lo requerido para evitar que el aumento de temperaturas supere los niveles cr\u00edticos de 1,5 o 2 \u00baC en este siglo.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy las empresas compiten cada vez m\u00e1s por mostrarse alineadas con objetivos de sostenibilidad, lo que ha dado lugar a un generalizado lavado de cara verde con poco o ning\u00fan impacto real en materia de cambio en las formas productivas. Las proyecciones y escenarios del IPCC trabajan en la perspectiva de que seguir\u00e1 desarroll\u00e1ndose este capitalismo verde en sus distintas facetas. Eso no aparece cuestionado, aunque al mismo tiempo los informes se van haciendo cada vez m\u00e1s alarmistas sobre los umbrales de l\u00edmites planetarios que van siendo superados, que van mucho m\u00e1s all\u00e1 del cambio clim\u00e1tico que ya est\u00e1 en terreno peligros\u00edsimo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, la principal medida de \u00e9xito del capitalismo verde no est\u00e1 por lograr resultados efectivos en estos planos, sino que est\u00e1 dada por el grado en que estas iniciativas permitan legitimar el ecologismo de las grandes empresas. Mantener el dominio de los discursos ecol\u00f3gicos significa asegurar que primen las propuestas de soluciones ecol\u00f3gicas que pasen airosamente por las consideraciones de costo-beneficio monetario.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPuede el capitalismo verde ser algo m\u00e1s que&nbsp;<em>greenwashing<\/em>? David Harvey nos recuerda que el capital \u201ccuenta con una prolongada trayectoria de resoluci\u00f3n de sus dificultades medioambientales\u201d&nbsp;[<a href=\"https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/La-crisis-ecologica-y-la-perspectiva-comunista?utm_source=newsletter&amp;utm_medium=email&amp;utm_campaign=Newsletter#nb2-1\"><strong>1<\/strong><\/a>]. Pero, acota el autor, el \u201c\u00e9xito\u201d del capital en hacer frente a estos trastornos medioambientales se ha dado \u201cen los t\u00e9rminos del capital, que son los de la rentabilidad sostenida\u201d&nbsp;[<a href=\"https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/La-crisis-ecologica-y-la-perspectiva-comunista?utm_source=newsletter&amp;utm_medium=email&amp;utm_campaign=Newsletter#nb2-2\"><strong>2<\/strong><\/a>]. Esto implica que la sostenibilidad de las condiciones ecol\u00f3gicas en el mediano o largo plazo tiene un rol subordinado. De hecho, la idea de desarrollo sustentable se apoya en una noci\u00f3n de sustentabilidad d\u00e9bil seg\u00fan la cual la destrucci\u00f3n de los ecosistemas puede ser sustituida por otras formas de \u201ccapital\u201d, lo cual es un absurdo desde el punto de vista ecol\u00f3gico, pero sirve a los fines de este sistema.<\/p>\n\n\n\n<p>El capitalismo verde, aunque parezca cada vez m\u00e1s hegem\u00f3nico m\u00e1s all\u00e1 de los cuestionamientos que recibe por derecha (que contribuyen a que sectores progresistas cada vez m\u00e1s tomen sin cuestionamientos la agenda neoliberal contra el cambio clim\u00e1tico), no apunta en lo inmediato a un reemplazo del capitalismo contaminante, sino en todo caso a compromisos. Las industrias hidrocarbur\u00edferas, y todas las que se apoyan en ellas, siguen funcionando en condiciones de ganancias, aunque se busque subsidiar m\u00e1s a energ\u00edas de transici\u00f3n. Al mismo tiempo, el capitalismo verde pone foco en algunos l\u00edmites planetarios, como el del clima, pero no en el conjunto de los mismos, porque reconocer hace m\u00e1s dif\u00edcil mantener velada la idea de que hay un problema sist\u00e9mico con el funcionamiento del metabolismo socionatural, lo que implica cuestionar el orden social en su conjunto para resolverlo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las armas de la cr\u00edtica ecol\u00f3gica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Frente a la crisis ecol\u00f3gica, la idea de que pueden generarse soluciones efectivas sin cambios profundos en el sociometabolismo es, probablemente, m\u00e1s peligrosa que el negacionismo. Es una ideolog\u00eda que debe ser profundamente desmentida, revelada como la mistificaci\u00f3n que es, y respondida con una alternativa que permita proyectar un sociometabolismo alternativo, que apunte a una relaci\u00f3n m\u00e1s razonable en el metabolismo socionatural.<\/p>\n\n\n\n<p>Me interesa, entonces, rescatar los aportes del ecomarxismo, al mismo tiempo como herramientas que permite discutir las ra\u00edces sist\u00e9micas que tiene la producci\u00f3n de crisis ecol\u00f3gicas de este orden social, y como punto de apoyo para la discusi\u00f3n de los horizontes poscapitalistas, socialistas.<\/p>\n\n\n\n<p>La crisis ecol\u00f3gica viene planteando el desaf\u00edo de buscar herramientas te\u00f3ricas adecuadas para abordarla, y esto ha puesto en efervescencia a todas las esferas de la producci\u00f3n de conocimiento. En este marco de crisis que viene atravesando hace tiempo a todas las disciplinas, es que se ha producido una revalorizaci\u00f3n de las elaboraciones de Marx, Engels y otros autores marxistas sobre la problem\u00e1tica ecol\u00f3gica y la relaci\u00f3n sociedad-naturaleza, en una clave no dualista, producto del esfuerzo del pensamiento ecomarxista contempor\u00e1neo. Autores como&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/Adelanto-editorial-Recuperar-el-legado-del-marxismo-frente-a-la-crisis-ecologica\">John Bellamy Foster<\/a>,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/Ecologia-y-marxismo-el-valor-no-lo-es-todo\">Paul Burkett<\/a>,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/Novedad-editorial-Presentacion-de-La-naturaleza-contra-el-capital-de-Kohei-Saito\">Kohei Saito<\/a>, por s\u00f3lo mencionar algunos, han contribuido a la reconstrucci\u00f3n del pensamiento ecol\u00f3gico de Marx a partir del estudio atento de sus trabajos publicados, as\u00ed como de aquellos que permanecen in\u00e9ditos como los cuadernos de sus \u00faltimos a\u00f1os. En el andamiaje conceptual de la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica, han subrayado las dimensiones de un pensamiento ecol\u00f3gico no sistematizado, pero profundamente arraigado en su&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/La-acumulacion-de-capital-y-sus-derivas-antiecologicas\">comprensi\u00f3n de las din\u00e1micas de la acumulaci\u00f3n capitalista<\/a>, y muy actual. A partir de este rescate, han contribuido al di\u00e1logo y pol\u00e9mica con lo que se ha elaborado desde distintas posiciones del marxismo sobre estas cuestiones a lo largo del siglo XX.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que surge de esta propuesta es una teor\u00eda que se aleja tanto de los materialismos mecanicistas, como de planteos que, contra estas posiciones, se inclinaron como una separaci\u00f3n tajante, unilateral, de las esferas natural y social. Siempre hubo, en el campo marxista ampliamente definido, posiciones que part\u00edan de la continuidad entre lo natural y lo social, contra el dualismo antinaturalista, pero que, a la vez, buscaban distinguir en esa continuidad una especificidad de lo que es un constructo social. El distintivo aporte de las lecturas m\u00e1s actuales es que, partiendo de las elaboraciones de Marx, y en parte tambi\u00e9n de Engels, encuentran conceptos relevantes para el abordaje de las problem\u00e1ticas ecol\u00f3gicas.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1s el aporte m\u00e1s crucial, que distingue el abordaje marxista de la crisis ecol\u00f3gica generada por el capitalismo, tiene que ver con analizarla a partir de la din\u00e1mica de funcionamiento del sistema. Que esta es una cuesti\u00f3n de acuciante actualidad, la pone en evidencia, por ejemplo,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/Nancy-Fraser-y-el-capitalismo-canibal-como-cortamos-la-cabeza-de-la-serpiente\">Nancy Fraser, en su reciente&nbsp;<em>Capitalismo Can\u00edbal<\/em><\/a>. La autora plantea la importancia de inscribir las opresiones de raza y de g\u00e9nero, los da\u00f1os ecol\u00f3gicos y las tendencias antidemocr\u00e1ticas que se observan en el orden social, en una mirada integradora, que aborde las relaciones entre estas dimensiones y las din\u00e1micas b\u00e1sicas de la acumulaci\u00f3n capitalista. Una mirada de este tipo es profundamente deudora del herramental cr\u00edtico construido a partir de&nbsp;<em>El capital<\/em>&nbsp;de Marx, aunque la autora por momentos no reconozca esto o incluso levante esta cr\u00edtica, en parte, contra Marx. La producci\u00f3n y circulaci\u00f3n de capital es abordada por Marx como un proceso inseparablemente social y material. Podr\u00eda parecer una obviedad, pero esta doble dimensi\u00f3n tiende a desvanecerse en la econom\u00eda pol\u00edtica, ni que hablar en la disciplina econ\u00f3mica contempor\u00e1nea.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuanto m\u00e1s se convierte el capital en la relaci\u00f3n social dominante y transforma de manera acorde las maneras de producir, genera formas espec\u00edficas de dominio sobre la naturaleza humana y no humana. En su cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica Marx se propone poner en evidencia todas las mistificaciones que se encierran detr\u00e1s de las categor\u00edas con las que esta disciplina se propone explicar el funcionamiento del sistema. Marx muestra c\u00f3mo la reproducci\u00f3n del orden social capitalista se apoya necesariamente en toda una serie de procesos materiales y sociales que no resultan visibles desde una mirada estrecha de estas categor\u00edas econ\u00f3micas. El aspecto m\u00e1s obvio es la explicaci\u00f3n de la explotaci\u00f3n capitalista, que aparece en la econom\u00eda pol\u00edtica como un intercambio de equivalentes donde cada parte obtiene un precio \u201cjusto\u201d. Pero tambi\u00e9n encontramos referencias a la expoliaci\u00f3n de la naturaleza, el aprovechamiento de trabajos no remunerados y las l\u00f3gicas econ\u00f3micas del colonialismo con sus derivaciones racistas tambi\u00e9n. No se trata de menciones anecd\u00f3ticas. Aunque no podamos decir que en Marx haya una cr\u00edtica ecol\u00f3gica del capitalismo desarrollada, lo cual ser\u00eda en cierta forma un reclamo extempor\u00e1neo, en el edificio te\u00f3rico de su cr\u00edtica el problema de los trastornos de los metabolismos socionaturales fue adquiriendo una presencia cada vez mayor en su cr\u00edtica de la econom\u00eda capitalista.<\/p>\n\n\n\n<p>Si seguimos el hilo del razonamiento a trav\u00e9s del cual Karl Marx se propone en&nbsp;<em>El capital<\/em>&nbsp;la reconstrucci\u00f3n conceptual del modo de producci\u00f3n capitalista, podemos ir viendo las distintas dimensiones antiecol\u00f3gicas que distinguen al metabolismo socionatural caracter\u00edsticamente capitalista. Seguir todo del camino de la mercanc\u00eda, desde la circulaci\u00f3n de los insumos y materias primas (incluyendo la fuerza de trabajo convertida en mercanc\u00eda), pasando por la producci\u00f3n, hasta llegar a la circulaci\u00f3n del capital y las leyes generales de su acumulaci\u00f3n (incluyendo las formas de incremento de la plusval\u00eda) permite delinear la multiplicidad de determinaciones que hacen al capitalismo un orden social profundamente antiecol\u00f3gico. No s\u00f3lo porque cuantitativamente est\u00e1 llevado a un permanente aumento de la escala de valorizaci\u00f3n (lo que presupone procesos materiales en escala creciente) sino tambi\u00e9n cualitativamente porque la traducci\u00f3n de toda las esferas de la vida a valores se desentiende de cualquier impacto en los ecosistemas. La propia separaci\u00f3n de los productores respecto de los medios de producci\u00f3n, presupuesto b\u00e1sico de este sistema, es convincentemente formulada por algunos autores como la clave para la relaci\u00f3n indiferente y enajenada que puede imponer este orden social respecto de la naturaleza. La naturaleza es convertida en objeto de apropiaci\u00f3n en pos de la valorizaci\u00f3n, algo que se exacerba en los extractivismos contempor\u00e1neos que conllevan niveles cada vez m\u00e1s extremos de amputaci\u00f3n ecol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p>En suma, el abordaje propuesto por el ecomarxismo, a partir de la extensi\u00f3n de la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica en la veta inaugurada por Marx, resulta fundamental para realizar lo que Paul Burkett defin\u00eda como un an\u00e1lisis socioecol\u00f3gico, que sea al mismo tiempo \u201cconsistentemente social y materialista\u201d&nbsp;[<a href=\"https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/La-crisis-ecologica-y-la-perspectiva-comunista?utm_source=newsletter&amp;utm_medium=email&amp;utm_campaign=Newsletter#nb2-3\"><strong>3<\/strong><\/a>]. Esto significa reunir dos requisitos al mismo tiempo. Por un lado, abordar las relaciones entre las personas y la naturaleza como algo socialmente mediado de maneras hist\u00f3ricas espec\u00edficas, evitando as\u00ed las concepciones crudamente materialistas \u2013ya sean deterministas tecnol\u00f3gicas o naturistas\u2013 de la realidad social como algo naturalmente predeterminado. Por otro lado, debe evitar caer en una visi\u00f3n social-construccionista que enfatice unilateralmente el papel de las formas sociales en la configuraci\u00f3n de la historia humana, descuidando c\u00f3mo el contenido material de estas formas est\u00e1 limitado por las condiciones naturales de producci\u00f3n y evoluci\u00f3n humana.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto es importante para discutir, por ejemplo, c\u00f3mo entendemos al antropoceno. Algunos autores, como Andreas Malm, advierten acertadamente contra la tentaci\u00f3n, muy funcional para la perpetuaci\u00f3n del orden social contempor\u00e1neo, de entenderlo como un resultado de la acci\u00f3n humana en general, y no una situada en determinadas relaciones materiales, las capitalistas, que subordinan la organizaci\u00f3n de la producci\u00f3n (y las formas de consumo que est\u00e1n determinadas por ellas) a la valorizaci\u00f3n del capital&nbsp;[<a href=\"https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/La-crisis-ecologica-y-la-perspectiva-comunista?utm_source=newsletter&amp;utm_medium=email&amp;utm_campaign=Newsletter#nb2-4\"><strong>4<\/strong><\/a>].<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Aceleracionismo ecol\u00f3gico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ahora, dentro del campo de la cr\u00edtica a las salidas capitalistas verdes, encontramos planteos divergentes de c\u00f3mo debe responderse a los legados de crisis ecol\u00f3gica que deja el capitalismo y hacia d\u00f3nde debe apuntar una sociedad poscapitalista. Hay dos posturas que, en cierta forma, tienden a polarizar el debate.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera de ellas es la que podr\u00edamos llamar ecomodernista. Desde esta perspectiva, la respuesta a la crisis ecol\u00f3gica est\u00e1 en la aceleraci\u00f3n del desarrollo tecnol\u00f3gico. El diagn\u00f3stico central es que la innovaci\u00f3n en el capitalismo se encuentra m\u00e1s limitada para desplegar todas sus potencialidades, porque le cuesta cada vez m\u00e1s traducirse en modelos de negocios rentables que justifiquen las inversiones.&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/La-perspectiva-comunista-en-tiempos-de-Inteligencia-Artificial-y-biotech\">Aaron Bastani en&nbsp;<em>Comunismo de lujo plenamente automatizado<\/em><\/a>&nbsp;ejemplifica bien esta mirada. Liberar el desarrollo tecnol\u00f3gico de estas trabas que le imponen las relaciones de producci\u00f3n capitalistas permitir\u00eda, en opini\u00f3n de Bastani, automatizar plenamente los procesos productivos. Este pensamiento poscapitalista,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/La-ecologia-de-la-emancipacion-del-trabajo\">como le han criticado acertadamente algunos autores, piensa m\u00e1s en t\u00e9rminos de eliminaci\u00f3n del trabajo que de transformaci\u00f3n del trabajo<\/a>. La ausencia de una noci\u00f3n de transformaci\u00f3n se encuentra tambi\u00e9n, aparte, en la manera en que se piensa la abundancia. Que es b\u00e1sicamente \u201cdemocratizar\u201d, extender, los patrones de consumo de los ricos bajo el capitalismo para toda la sociedad. Esta automatizaci\u00f3n comunista ser\u00eda compatible, seg\u00fan estos autores, con la resoluci\u00f3n de los problemas ecol\u00f3gicos. Esto puede ser posible gracias a numerosos cambios, grandes y peque\u00f1os, que en algunos casos ya est\u00e1n en marcha, pero se podr\u00edan acelerar bajo nuevas relaciones de producci\u00f3n comunistas.<\/p>\n\n\n\n<p>El comunismo automatizado podr\u00eda invertir en gran escala en energ\u00edas renovables u otras tecnolog\u00edas. Pero esta vertiente modernista no se detiene ah\u00ed. Un supuesto que le permite afirmar que un comunismo de lujo completamente automatizado y ambientalmente sustentable es alcanzable si se termina con los l\u00edmites que impone el capital al desarrollo tecnol\u00f3gico, es que, en buena medida, el \u201clujo\u201d tiende a desacoplarse del impacto ambiental. Esto ser\u00eda, ampliar la escala de lo que supuestamente ya viene ocurriendo en los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados, seg\u00fan algunas estad\u00edsticas; pero muchas de esas evidencias del desacople se obtienen haciendo abstracci\u00f3n de c\u00f3mo esos pa\u00edses ricos, imperialistas, sustentan su reproducci\u00f3n (incluyendo con este t\u00e9rmino los procesos de acumulaci\u00f3n capitalista que sus multinacionales comandan desde ah\u00ed explotando trabajo y recursos en todo el globo) en numerosos procesos materiales que ocurren fuera de sus fronteras. No hay desmaterializaci\u00f3n sino deslocalizaci\u00f3n de los procesos materiales en terceros pa\u00edses, a donde \u201ctercerizan\u201d los impactos ambientales. Cuando introducimos esta \u201cdeslocalizaci\u00f3n\u201d de la huella material en la ecuaci\u00f3n, no ocurre tal desacople. Sustentar la idea de que un comunismo de lujo automatizado tiene un camino despejado sobre la base de estos d\u00e9biles presupuestos, puede ser ruinoso. Como no quieren poner todos los huevos en la misma canasta, por las dudas, imaginan entonces que, si no hay suficiente desmaterializaci\u00f3n, la miner\u00eda espacial (la extracci\u00f3n de metales de los asteroides) y el uso del espacio puede ser destino para la chatarra que se acumula de manera cada vez m\u00e1s insostenible en numerosas partes del planeta puede ofrecer la respuesta.<\/p>\n\n\n\n<p>Al proyectar m\u00e1s all\u00e1 del capitalismo formas de consumo que son intr\u00ednsecas de este modo de producci\u00f3n, contribuyen a naturalizarlas y deshistorizarlas. Como estas no resultan universalizables de manera sustentable en los l\u00edmites que plantea el planeta, no sorprende la necesidad de imaginar soluciones intergal\u00e1cticas a los desaf\u00edos ambientales, como las que proponen algunos ecomodernistas como Bastani, que nos ofrece una variante \u201ccomunista\u201d (de lujo) de los desvar\u00edos espaciales de Elon Musk o Jeff Bezos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Decrecionismo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/Decrecionismo-y-eco-socialismo-perspectivas-afines-o-en-disputa-ante-la-crisis-ecologica\">planteo decrecionista<\/a>, postula que es necesario desescalar de manera urgente y voluntaria la producci\u00f3n y el consumo, a trav\u00e9s de cambios profundos en la manera en la que estos procesos se llevan a cabo. Desescalar, b\u00e1sicamente en los pa\u00edses ricos, es la \u00fanica manera para reducir la emisi\u00f3n de gases, pero tambi\u00e9n los efectos que tiene sobre los ecosistemas la extracci\u00f3n de recursos que hoy supera holgadamente la capacidad que tiene la naturaleza para reponerlos. La discusi\u00f3n del decrecionismo no es nueva. Sus antecedentes se remontan por lo menos hasta La ley de la entrop\u00eda y el proceso econ\u00f3mico de Nicholas Georgescu-Roegen, de 1970-71. Tambi\u00e9n la discuti\u00f3, por ejemplo, Manuel Sacrist\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>En las propuestas decrecionistas encontramos la idea de que son necesarios cambios muy agudos en las formas de producci\u00f3n y consumo. La idea de una nueva sociedad con formas de producci\u00f3n cualitativamente diferentes est\u00e1 presente incluso en los autores que son m\u00e1s ambivalentes respecto de la necesidad de terminar con el dominio del capital, como Serge Latouche. El problema es que no hay equivalencia entre aquello que se quiere desmantelar, y lo que se propone construir. Se pretende que podr\u00e1 venir el final de un modo de producci\u00f3n a trav\u00e9s de la imposici\u00f3n del decrecionismo. Pero este \u00faltimo, por m\u00e1s que se afirme que es mucho m\u00e1s que una postura negativa respecto del crecimiento econ\u00f3mico, no termina de delinear una hoja de ruta coherente para subvertir las bases del capitalismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay una contradicci\u00f3n no resuelta entre las intenciones anticapitalistas y la renuencia a plantear abiertamente una estrategia que ataque el principal centro de gravedad del capitalismo: la propiedad privada de los principales medios de producci\u00f3n. Latouche es expl\u00edcito en cuestionar cualquier noci\u00f3n de que los objetivos decrecionistas deban alcanzarse a trav\u00e9s de una socializaci\u00f3n generalizada de este tipo. Entre el gesto anticapitalista y el rechazo de la socializaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n, el planteo de autores como Latouche no logra ser m\u00e1s que un compendio de medidas para poner l\u00edmites al capitalismo, desde el Estado, sin abolirlo. Es una contradicci\u00f3n en los t\u00e9rminos esperar que el Estado capitalista atente de esta manera contra la acumulaci\u00f3n de capital.<\/p>\n\n\n\n<p>El decrecionismo, como ya se\u00f1alamos, es un conjunto heterog\u00e9neo. Pero es com\u00fan el \u00e9nfasis en lo regional\/local \u2013en oposici\u00f3n a lo nacional o global\u2013, donde ser\u00eda propio establecer iniciativas decrecionistas. Se otorga un rol clave a comunidades rurales, campesinas, originarias, etc. Tambi\u00e9n es recurrente el planteo de establecer espacios de autonom\u00eda con respecto al capitalismo en los intersticios de las sociedades dominantes, no regidos por el crecimiento. Giorgos Kallis por ejemplo propone que la perspectiva decrecionista puede configurarse a trav\u00e9s de una articulaci\u00f3n \u201ccontrahegem\u00f3nica\u201d de distintas esferas de la producci\u00f3n social y comunidades que puedan dar lugar a \u201ceconom\u00edas alternativas\u201d. Este microcosmos puede prefigurar un mundo en decrecimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Son incubadoras, donde la gente realiza todos los d\u00edas el mundo alternativo que les gustar\u00eda construir, su l\u00f3gica hecha sentido com\u00fan. Los bienes comunes alternativos son nuevas instituciones de la sociedad civil que nutren nuevos sentidos comunes. A medida que se expanden, deshacen los sentidos comunes de crecimiento y vuelven hegem\u00f3nicas a las ideas compatibles con el decrecimiento, creando las condiciones para que una fuerza social y pol\u00edtica cambie las instituciones pol\u00edticas en la misma direcci\u00f3n&nbsp;[<a href=\"https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/La-crisis-ecologica-y-la-perspectiva-comunista?utm_source=newsletter&amp;utm_medium=email&amp;utm_campaign=Newsletter#nb2-5\"><strong>5<\/strong><\/a>].<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, incluso aunque una transici\u00f3n de este tipo fuera factible de irse gestando paulatinamente en los marcos del capitalismo sin ser reabsorbida por este sistema, algo que resulta contraintuitivo porque la acumulaci\u00f3n presiona permanentemente por integrar y subsumir todas las esferas donde haya potencial de producci\u00f3n rentable, ser\u00eda una transici\u00f3n larga, inconsistente con la urgencia de poner el \u201cfreno de emergencia\u201d a la crisis ecol\u00f3gica que recorre todos los planteos decrecionistas.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay distintas posturas y matices, pero el debate global ante la crisis ecol\u00f3gica en los sectores cr\u00edticos, aparece dominado por variantes de uno u otro polo de los que se\u00f1alamos. Muchos de los exponentes m\u00e1s firmes de las posturas mencionadas son propensos a barrer la complejidad detr\u00e1s de la polarizaci\u00f3n. Se simplifican las posiciones criticadas, desmereciendo los puntos atendibles que cada perspectiva tiene para aportar. La cuesti\u00f3n se traba en binarismos sobre si una sociedad poscapitalista debe proponerse \u201cmenos\u201d o \u201cm\u00e1s\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El comunismo, o la ecolog\u00eda de la emancipaci\u00f3n del trabajo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una ausencia en com\u00fan en las corrientes que mencionamos, a rasgos generales, porque siempre se pueden encontrar autores que ven m\u00e1s este problema, es no considerar seriamente el problema de que no puede surgir otro tipo de metabolismo socionatural sin romper&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/Capitalismo-y-naturaleza-una-contradiccion-peligrosa\">la relaci\u00f3n enajenada de los productores con sus medios de producci\u00f3n<\/a>. Las relaciones de producci\u00f3n aparecen como una \u201ccaja negra\u201d, un terreno inexplorado o s\u00f3lo tratado tangencialmente. Tanto ecomodernistas como decrecionistas mencionan la importancia de la reducci\u00f3n de la jornada de trabajo, aunque sus perspectivas al respecto puedan no ser las mismas. Pero, lo que no aparece es el protagonismo de la fuerza de trabajo explotada por el capital&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/La-ecologia-de-la-emancipacion-del-trabajo\">como agente de su propia emancipaci\u00f3n, y, al mismo tiempo, de una transformaci\u00f3n cualitativa de las relaciones sociedad\/naturaleza<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Poner fin al monopolio de la propiedad privada de los medios de producci\u00f3n, terminando con el dominio social del capital, implica introducir una democracia ausente, la de quienes producen, que son tambi\u00e9n quienes consumen buena parte de lo producido, en el terreno que hoy es dominio privado del capital. Si, en el capitalismo, producci\u00f3n-consumo es una \u201cunidad diferenciada\u201d, mediada por el proceso de intercambio, en la cual la necesidad social s\u00f3lo puede expresarse como demanda solvente (y s\u00f3lo se puede manifestar en la elecci\u00f3n de alguna de las mercanc\u00edas que los capitalistas decidieron previamente enviar al mercado), la socializaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n puede permitir restablecer la unidad real de ambos procesos, produciendo s\u00f3lo en la medida necesaria para satisfacer la demanda social, paso inicial de cualquier planificaci\u00f3n. Este es un aspecto clave, para salir de la polaridad entre \u201cm\u00e1s\u201d o \u201cmenos\u201d que viene dominando las discusiones en el pensamiento ecosocialista. La posibilidad de dominar racionalmente el metabolismo de la sociedad con la naturaleza, abriendo las bases para tomar de manera colectiva las decisiones de qu\u00e9 producir (en funci\u00f3n de cu\u00e1les son las demandas sociales que deben privilegiarse y a d\u00f3nde deben volcarse los esfuerzos de inversi\u00f3n) no evitar\u00e1 las decisiones dif\u00edciles sobre c\u00f3mo manejar el legado de destrucci\u00f3n ambiental que deja el capitalismo. Pero, en vez de que \u00e9stas sean saldadas por el poder privado del capital, con apoyo de los gobiernos que tienen como funci\u00f3n central la reproducci\u00f3n de las relaciones de producci\u00f3n basadas en la propiedad privada y el trabajo asalariado, ser\u00e1 el conjunto de la clase productora, habiendo recuperado el dominio efectivo de los medios de producci\u00f3n, la que podr\u00e1 delinear las alternativas para saldar estas cuestiones con miras a hacer compatibles tres objetivos: alcanzar la plena satisfacci\u00f3n de las necesidades fundamentales, producir de una forma no alienada, y hacerlo, teniendo presente en todo momento la necesidad de establecer un metabolismo racional con la naturaleza. Pero, adem\u00e1s, la \u201cexpropiaci\u00f3n de los expropiadores\u201d, al poner fin a la enajenaci\u00f3n de la fuerza de trabajo y abrir paso para la recuperaci\u00f3n de una noci\u00f3n de riqueza m\u00e1s amplia, es la base para romper con la idea de que abundancia debe traducirse en un consumismo creciente, con los mismos esquemas que necesariamente desarrolla el capitalismo para colocar un volumen creciente de mercanc\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>A diferencia de las imaginer\u00edas poscapitalistas, que proyectan la supresi\u00f3n del trabajo gracias a la automatizaci\u00f3n (y las propias m\u00e1quinas, encarnaci\u00f3n en \u00faltima instancia del capital, aparecen como demiurgo de esta realizaci\u00f3n), el comunismo, como lo entendemos ac\u00e1, tiene en la transformaci\u00f3n del trabajo (y de su relaci\u00f3n con la naturaleza) un punto nodal.<\/p>\n\n\n\n<p>Transformar la relaci\u00f3n entre la fuerza de trabajadoras y los medios de producci\u00f3n, que va mucho m\u00e1s all\u00e1 de simplemente bregar por la \u201csupresi\u00f3n\u201d del trabajo mediante la automatizaci\u00f3n (que, en s\u00ed misma, no dice nada sobre c\u00f3mo se produce, cu\u00e1nto, ni qui\u00e9n lo decide), es la piedra de toque para recuperar todas las potencialidades negadas a la fuerza de trabajo por la relaci\u00f3n enajenada por el capital y, al mismo tiempo, para poner fin a la abstracci\u00f3n de la naturaleza. Estas son las precondiciones para pasar del reino de la necesidad al reino de la libertad, lo que presupone tambi\u00e9n un metabolismo socionatural equilibrado (o no \u201cfracturado\u201d).<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora, \u00bfc\u00f3mo puede forjarse la alianza social que pueda llevar adelante esta perspectiva? Me interesa destacar, en este punto, algunas cuestiones. Por empezar, contrariamente a lo que suele aparecer como preconcepto, el profundo inter\u00e9s de la clase trabajadora en cuestiones vinculadas a la ecolog\u00eda. Muchas veces, desde sectores de la propia izquierda m\u00e1s sindicalista aparece la idea de que para interesar a la clase obrera en estos temas hay que ir por el lado de la econom\u00eda. Por eso muchos terminan yendo hacia las versiones keynesianas del capitalismo verde que unen crecimiento y transici\u00f3n energ\u00e9tica prometiendo a la vez recuperaci\u00f3n de empleos industriales, y dem\u00e1s. Bueno, hay muchas experiencias y muestras de que este preconcepto es errado. Un muy interesante trabajo&nbsp;<a href=\"https:\/\/link.springer.com\/book\/10.1007\/978-3-030-29519-6\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">de Karen Bell llamado&nbsp;<em>Ecologismo de la clase trabajadora<\/em><\/a>&nbsp;aporta abundante evidencia del inter\u00e9s de la clase trabajadora en estos temas. Entre otras cosas, porque obviamente la ecolog\u00eda involucra los lugares donde vivimos, y porque las primeras consecuencias de los desastres ambientales recaen sobre las clases trabajadoras y el pueblo pobre. Entonces, la idea de que la clase trabajadora no pueda ser un actor protag\u00f3nico en las luchas ambientales no tiene sustento.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos mencionar distintas experiencias interesantes en la Argentina que muestran esta unidad entre ecolog\u00eda y activismo clasista. Por ejemplo,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/Zanon-el-hilo-rojo-mira-la-serie-de-la-fabrica-sin-patrones-ocupada-en-2001-y-que-es-un-ejemplo-de\">c\u00f3mo los trabajadores de Fasinpat, exZan\u00f3n, desde los comienzos de la gesti\u00f3n obrera plantearon cambiar la relaci\u00f3n con los mapuches<\/a>, que habitaban los lugares de donde la vieja patronal extra\u00eda los insumos. M\u00e1s ac\u00e1 en el tiempo, dirigentes de esa f\u00e1brica como Ra\u00fal Godoy jugaron un rol clave en Neuqu\u00e9n&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/Dossier-Bajo-las-banderas-de-Chevron\">en rechazo al acuerdo con Chevron y el comienzo del&nbsp;<em>fracking<\/em><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/10-anos-de-la-grafica-recuperada-Madygraf-Huellas-de-un-futuro-el-documental-que-narra-su-historia\">Madygraf, otra gesti\u00f3n obrera de zona norte de la Provincia de Buenos Aires, de la ex Donnelley<\/a>, tambi\u00e9n viene hace a\u00f1os presentando numerosas iniciativas de reconversi\u00f3n de la f\u00e1brica vinculadas a cuestiones ecol\u00f3gicas.<\/p>\n\n\n\n<p>Es notable que el activismo ecologista juvenil ve hoy la importancia de vincularse profundamente con la clase obrera. La reconocida activista Greta Thunberg se acerc\u00f3 hace pocos d\u00edas a defender la lucha de los trabajadores de GKN en Italia contra el cierre de su f\u00e1brica y por su reconversi\u00f3n ecol\u00f3gica. En su intervenci\u00f3n&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/Poner-fin-a-la-oposicion-clima-trabajo-Greta-Thunberg-defiende-la-alianza-entre-ecologistas-y\">pidi\u00f3 el fin de la oposici\u00f3n entre trabajo y clima<\/a>. Un sector de activismo juvenil ecol\u00f3gico que ve la necesidad de forjar esta alianza para que, contra las salidas del capitalismo verde, se puedan forjar alternativas de&nbsp;<em>otra<\/em>&nbsp;clase. Alternativas que puedan trastocar los centros de gravedad de este modo de producci\u00f3n global para generar, as\u00ed, alternativas donde realmente puedan tener cabida todos los sectores campesinos, semicampesinos, comunidades, etc. que hoy resisten la avanzada del capital. Necesitamos conquistar una&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/Ecologia-y-comunismo\">sociedad de productores libres asociados, que es lo que b\u00e1sicamente era para Marx el comunismo<\/a>, para buscar las articulaciones adecuadas a la actualidad de la ambici\u00f3n comunista de poder asegurar \u201ca cada quien seg\u00fan su necesidad\u201d, el respeto a los modos de apropiarse de la naturaleza de las comunidades que hoy siguen resistiendo al margen de (y resistiendo a) las formas de valorizaci\u00f3n capitalista y es establecimiento de un metabolismo socionatural m\u00e1s racional.<\/p>\n\n\n\n<p>Obviamente, no estamos planteando ninguna soluci\u00f3n m\u00e1gica a las peligrosas herencias de crisis que lega el capital. Conquistar nuevas relaciones de producci\u00f3n que se apoyen en la deliberaci\u00f3n colectiva no asegura que podamos, de un d\u00eda para el otro, revertir los trastornos ecol\u00f3gicos producidos por el funcionamiento de este orden social. La propuesta, m\u00e1s sobria, es que no ilusionarse con un promete\u00edsmo tecnooptimista del \u201ccomunismo de lujo automatizado\u201d ni resignarnos a las estrecheces que propugna el decrecionismo. Por el contrario, poner el eje en las potencialidades deliberaci\u00f3n democr\u00e1tica basada en la m\u00e1s amplia participaci\u00f3n de los trabajadores y comunidades, apoyada en la planificaci\u00f3n socialista del conjunto de los recursos de la producci\u00f3n social, puede permitir discusiones m\u00e1s sobrias sobre la manera en que una sociedad basada en la socializaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n que hoy est\u00e1n en manos de una minor\u00eda de explotadores, puede hacer compatibles los objetivos de (re)establecer un metabolismo socionatural equilibrado y la satisfacci\u00f3n m\u00e1s plena de las necesidades sociales.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Notas:<\/strong><br>[<a href=\"https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/La-crisis-ecologica-y-la-perspectiva-comunista?utm_source=newsletter&amp;utm_medium=email&amp;utm_campaign=Newsletter#nh2-1\"><strong>1<\/strong><\/a>]&nbsp;David Harvey,&nbsp;<em>Diecisiete contradicciones y el fin del capitalismo<\/em>, Quito, Traficantes de Sue\u00f1os, 2014, p. 247.<\/p>\n\n\n\n<p>[<a href=\"https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/La-crisis-ecologica-y-la-perspectiva-comunista?utm_source=newsletter&amp;utm_medium=email&amp;utm_campaign=Newsletter#nh2-2\"><strong>2<\/strong><\/a>]&nbsp;\u00cddem.<\/p>\n\n\n\n<p>[<a href=\"https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/La-crisis-ecologica-y-la-perspectiva-comunista?utm_source=newsletter&amp;utm_medium=email&amp;utm_campaign=Newsletter#nh2-3\"><strong>3<\/strong><\/a>]&nbsp;Paul Burkett,&nbsp;<em>Marx and nature: A Red and Green Perspective<\/em>, Nueva York, Palgrave Macmillan 1999, p. 17.<\/p>\n\n\n\n<p>[<a href=\"https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/La-crisis-ecologica-y-la-perspectiva-comunista?utm_source=newsletter&amp;utm_medium=email&amp;utm_campaign=Newsletter#nh2-4\"><strong>4<\/strong><\/a>]&nbsp;Andreas Malm y Alf Hornborg, \u201c\u00bfLa geolog\u00eda de la especie humana? Una cr\u00edtica al discurso del Antropoceno\u201d,&nbsp;<em>Pr\u00e1cticas Art\u00edsticas de un Mundo en Emergencia<\/em>, Centro Cultural Kirchner, Min. de Cultura, 2017.<\/p>\n\n\n\n<p>[<a href=\"https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/La-crisis-ecologica-y-la-perspectiva-comunista?utm_source=newsletter&amp;utm_medium=email&amp;utm_campaign=Newsletter#nh2-5\"><strong>5<\/strong><\/a>]&nbsp;Giorgos Kallis,&nbsp;<em>Degrowth<\/em>, Newcastle, Agenda, 2018, p. 138.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esteban Mercatante (La izquierda diario, 6-11-24) Los enga\u00f1os del capitalismo verde y una mirada sobre las alternativas planteadas ante la crisis ecol\u00f3gica. A medida que la crisis ecol\u00f3gica se ha vuelto cada vez m\u00e1s dif\u00edcil de negar, el capitalismo verde se ha ido consolidando cada vez m\u00e1s. Con sus distintas facetas. 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