{"id":56610,"date":"2025-01-07T11:56:20","date_gmt":"2025-01-07T15:56:20","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.net\/site\/?p=56610"},"modified":"2025-01-07T11:56:21","modified_gmt":"2025-01-07T15:56:21","slug":"trump-y-el-escenario-global-y-latinoamericano-para-2025","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2025\/01\/07\/trump-y-el-escenario-global-y-latinoamericano-para-2025\/","title":{"rendered":"Trump y el escenario global y latinoamericano para 2025"},"content":{"rendered":"\n<p>Carlos Raimundi (Aporrea, 7-1-25)<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El proceso de transici\u00f3n hegem\u00f3nica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El mundo asiste a una transici\u00f3n hegem\u00f3nica del capitalismo financiero globalizado como expresi\u00f3n del Occidente geopol\u00edtico, hacia el bloque asi\u00e1tico emergente. Una transici\u00f3n cuyos plazos quiz\u00e1s puedan verse alterados en uno u otro sentido, ya sea por la guerra comercial anunciada por Trump como por la reciente destituci\u00f3n del gobierno de Siria, y cuyo nivel de conflictividad es todav\u00eda impredecible. Sin embargo, se trata de una tendencia cuyo rumbo es inexorable. Tan inexorable como lo fue el ascenso a nivel global del Imperio brit\u00e1nico durante los siglos XVIII y XIX a trav\u00e9s de su proceso industrial y del dominio de los mares, y de los Estados Unidos en el siglo XX con su liderazgo cultural, militar, comercial, financiero y tecnol\u00f3gico.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia constata que el liderazgo en una etapa determinada lo ejerce quien tiene las capacidades suficientes para motorizar el intercambio y la inversi\u00f3n, establecer las rutas comerciales a\u00e9reas y mar\u00edtimas, financiar la infraestructura de los puertos y encabezar la producci\u00f3n de nuevas tecnolog\u00edas. En nuestros d\u00edas, la capacidad para establecer esos grandes lineamientos mediante una serie de factores expansivos de corte no imperialista, la ostenta China.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre el gobierno de Cuba y el de los Estados Unidos existe una diferencia ideol\u00f3gica similar a la que separa al gobierno del Per\u00fa respecto de China. Sin embargo, mientras los Estados Unidos endurecen el bloqueo para ahogar al pueblo cubano, China construye el megapuerto de Chancay en las afueras de Lima y mejora la conectividad entre Sudam\u00e9rica y Asia, lo cual puede ayudar al desarrollo de los pueblos. Con esta simple comparaci\u00f3n, que podr\u00eda extenderse a pa\u00edses de Asia o del continente africano, queda demostrada cu\u00e1l es la tendencia ascendente en el mundo y ad\u00f3nde reside la progresiva p\u00e9rdida de influencia y hegemon\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La aceleraci\u00f3n del fracaso<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La imagen del Occidente geopol\u00edtico es la aceleraci\u00f3n del declive. Tomemos algunos ejes de la campa\u00f1a electoral en los Estados Unidos. En Oriente Medio (convenci\u00f3n del lenguaje elaborado desde el prisma euroc\u00e9ntrico) vemos, por un lado, el incremento del despliegue armamentista en sus distintas formas y, al mismo tiempo, el agravamiento del conflicto. La conclusi\u00f3n es que la clave militar no es la v\u00eda para calmar la situaci\u00f3n: victoria parcial del complejo militar industrial y los fondos de inversi\u00f3n que lo sostienen, pero al precio de la degradaci\u00f3n pr\u00e1ctica, \u00e9tica y pol\u00edtica de la estrategia de Occidente. En el campo del combate al narcotr\u00e1fico, vemos, por un lado, c\u00f3mo se intensifican los mecanismos de control productivo, espionaje militar y disciplinamiento social. Y, al mismo tiempo, la expansi\u00f3n de las rutas y la sofisticaci\u00f3n de las sustancias administradas por el narcotr\u00e1fico y el crimen organizado. La conclusi\u00f3n es que la clave de la Administraci\u00f3n del Control de las Drogas de EE.UU. (DEA) no es la v\u00eda para detener el fen\u00f3meno: nuevamente, victoria parcial de los dispositivos de espionaje, supervisi\u00f3n productiva y comandancia pol\u00edtica militar del capitalismo financiero, pero al precio de la degradaci\u00f3n pr\u00e1ctica y \u00e9tica de la estrategia de Occidente. En el \u00e1rea de las migraciones, pol\u00edticas cada vez m\u00e1s duras y costosas fueron debatidas durante la campa\u00f1a presidencial entre Trump y Harris. Y, al mismo tiempo, crece progresivamente el n\u00famero de familias que se ven forzadas a migrar de sus territorios en Asia, \u00c1frica y Am\u00e9rica Latina: otra vez, degradaci\u00f3n pr\u00e1ctica y \u00e9tica de la estrategia trazada por Occidente. Es decir, las principales pol\u00edticas del capital financiero globalizado sobre sus \u00e1reas de influencia muestran un estrepitoso fracaso.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Disputa al interior del \u201cdeep state\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La escasa participaci\u00f3n electoral, el nivel de violencia, agresi\u00f3n sem\u00e1ntica y polarizaci\u00f3n demostrados durante la campa\u00f1a electoral en EE.UU., as\u00ed como la disputa por el control del sistema judicial en detrimento de la divisi\u00f3n republicana de poderes, constituyen un signo m\u00e1s del deterioro del sistema de representaci\u00f3n pol\u00edtica del pa\u00eds norteamericano, que no es menor al que se est\u00e1 manifestando en diferentes pa\u00edses de Europa occidental.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante provenir de conglomerados financieros en algunos casos diferentes, los aportes corporativos a ambos candidatos ascendieron a varias decenas de miles de millones de d\u00f3lares, lo cual nos insta a formular dos interrogantes. El primero, si un ciudadano o ciudadana de a pie podr\u00eda acceder a una candidatura. El segundo, en nombre de cu\u00e1les intereses gobernar\u00e1 la persona electa, cuya campa\u00f1a fue solventada por semejantes grupos de poder.<\/p>\n\n\n\n<p>En suma, adem\u00e1s de la sobreextensi\u00f3n de sus intervenciones militares y del deterioro de su capacidad de influencia comercial y pol\u00edtica a nivel global, los Estados Unidos muestran una imagen muy deslegitimada de su sistema pol\u00edtico, al cual presentaron siempre como el estandarte moral que justificaba su liderazgo.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Este clima de decadencia \u2014declive catastr\u00f3fico en t\u00e9rminos de la Rand Corporation (Research and Developement)\u2014 y p\u00e9rdida progresiva de capacidad de influencia y estabilizaci\u00f3n pol\u00edtica y econ\u00f3mica, repercute inevitablemente al interior de las \u00e9lites de poder de EE.UU. desde una perspectiva multidimensional. El anuncio de Trump de detener la guerra en Ucrania lo enemista con el complejo militar industrial reavivado por Biden en las&nbsp; \u00faltimas semanas de 2024, y con los fondos de inversi\u00f3n que lo financian. Simult\u00e1neamente, la acentuaci\u00f3n de una guerra comercial con China irrita a las firmas estadounidenses que tienen a ese pa\u00eds oriental como su contraparte comercial n\u00famero uno, o como la sede principal de sus inversiones y de sus ventas.<\/p>\n\n\n\n<p>Trump ha amenazado a China, M\u00e9xico y Canad\u00e1 con duplicar los aranceles a las importaciones, a lo que China respondi\u00f3 con \u201carancel 0\u201d a su intercambio comercial con los pa\u00edses del Sur Global. Este litigio entre la apertura al mundo y el proteccionismo defensivo es otra muestra de cu\u00e1l es la tendencia dominante.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, si Trump concretara su promesa de atemperar los conflictos b\u00e9licos en diversas zonas del planeta para concentrarse en relanzar la econom\u00eda interna y en su disputa con China, va a necesitar inevitablemente reforzar el control militar y pol\u00edtico sobre Am\u00e9rica Latina y el Caribe, sumado a la apropiaci\u00f3n de los recursos estrat\u00e9gicos de la regi\u00f3n. Lo cual agravar\u00e1 el enfrentamiento con los gobiernos que decidan no alinearse con el suyo. Todas las designaciones de Trump en el \u00e1rea de su pol\u00edtica exterior, as\u00ed como la agenda de quien sea el secretario general de OEA para el pr\u00f3ximo mandato, confirman este postulado<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfSegunda mitad o primer tercio del siglo XX?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Todos los documentos derivados del Plan Estrat\u00e9gico de Seguridad Nacional que presenta anualmente el presidente de Estados Unidos est\u00e1n construidos desde la perspectiva de que estamos transitando una nueva edici\u00f3n de la Guerra Fr\u00eda. Lo certifica la designaci\u00f3n de China y sus acciones \u201cmalignas\u201d como la \u201camenaza\u201d principal, as\u00ed como el descr\u00e9dito y el enfrentamiento con Rusia, las conspiraciones y desestabilizaciones de los gobiernos cercanos a dichos pa\u00edses y las sanciones pol\u00edticas y financieras a los gobiernos latinoamericanos como Cuba, Nicaragua y Venezuela, a los que califican de dictaduras promotoras del terrorismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la realidad demuestra estar muy alejada de la existencia de dos grandes bloques totalmente desconectados entre s\u00ed como sucedi\u00f3 en la segunda posguerra. Hoy la tecnolog\u00eda de la comunicaci\u00f3n, el arte, la interdependencia econ\u00f3mica y financiera, las cadenas globales de valor, expresan una interconexi\u00f3n que desalienta cualquier similitud con la segunda mitad del siglo XX.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, lejos de tratarse de dos grandes bloques que disputan la hegemon\u00eda a nivel planetario, acudimos al surgimiento de Estados emergentes que aspiran a incidir a nivel regional en t\u00e9rminos pol\u00edticos y econ\u00f3micos, como la India, Pakist\u00e1n, Turqu\u00eda, Ir\u00e1n, y algunos pa\u00edses africanos como Mali, N\u00edger y Burkina Faso, que toman distancia de la metr\u00f3polis francesa.<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo, la aparici\u00f3n de organizaciones de pa\u00edses como los BRICS desaf\u00edan la hegemon\u00eda del capitalismo globalizado de origen anglosaj\u00f3n, pero no en t\u00e9rminos de una nueva bipolaridad, desde el momento en que est\u00e1n integrados por pa\u00edses que no han roto en absoluto su v\u00ednculo con Occidente, e incluso prev\u00e9 el acercamiento de Turqu\u00eda, que es miembro de la OTAN.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s bien, deber\u00edamos reflejarnos en el primer tercio del siglo pasado, cuando el mundo se posicionaba en las antesalas del fascismo. A semejanza de aquel momento, asistimos a una crisis estructural del capitalismo acompa\u00f1ada de la transici\u00f3n hegem\u00f3nica. El sistema-mundo establecido por el Occidente geopol\u00edtico desde la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn ya no posee la pujanza de las d\u00e9cadas anteriores, y la crisis que exhiben tanto Estados Unidos como Europa occidental agudizada por las guerras y la inmigraci\u00f3n creciente, los acerca al colapso econ\u00f3mico, la inestabilidad pol\u00edtica, la polarizaci\u00f3n social y la p\u00e9rdida de legitimidad del sistema de representaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro s\u00edntoma de agotamiento del \u201corden internacional fundado en reglas\u201d que inaugur\u00f3 la globalizaci\u00f3n financiera en los a\u00f1os noventa es la crisis del multilateralismo y del derecho internacional. Ambos acabaron por mostrar en el presente el semblante fallido que el pretendido \u00e9xito de los a\u00f1os iniciales procur\u00f3 disimular. En realidad, se trataba de un multilateralismo de superficie, mediante el cual se compromet\u00eda a un conjunto de pa\u00edses con la firma de Tratados y Convenciones internacionales, que establec\u00edan un orden formalmente decidido por el conjunto, cuando en realidad se trataba de una homologaci\u00f3n colectiva de los intereses de la potencia dominante y los grupos financieros beneficiados por el sistema. \u00bfPor qu\u00e9 la crisis? Por dos razones muy sencillas: nadie cumple las reglas y nada de aquello condujo a un mundo m\u00e1s justo.<\/p>\n\n\n\n<p>Este conjunto de situaciones propias de un sistema que ya no alcanza para todos, agudiza la disputa entre las \u00e9lites de poder y crea las condiciones para un discurso racista y discriminador. El sistema que se preciaba por su capacidad de construir la prosperidad universal, hoy est\u00e1 reservado s\u00f3lo para los grupos dominantes, restringe la incorporaci\u00f3n de nuevos actores y segmenta a la sociedad en franjas bien demarcadas en cuanto a la distribuci\u00f3n del empleo y los niveles de ingreso, y los consumos de bienes materiales y culturales.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando no hay lugar para todos, s\u00f3lo hay lugar para quienes, por distintos factores, se sienten superiores. Lo expresa la econom\u00eda y la pol\u00edtica, pero tambi\u00e9n la comunicaci\u00f3n, el cine, el arte y la cultura en general. El triunfo de Trump est\u00e1 expresando en parte este orden jer\u00e1rquico en la escala de valores.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta la primera elecci\u00f3n de Obama, en 2008, la comunidad latina de EE.UU. votaba m\u00e1s cohesionada; el inmigrante \u201clatino\u201d que lograba integrarse al sistema le tend\u00eda una mano al latino marginal para incorporarlo. Hoy le pisa la cabeza porque no hay lugar para ambos y puede convertirse en un competidor. Este es uno de los signos culturales que enmarcan la etapa, y expresa una creciente tendencia al racismo, m\u00e1s all\u00e1 de cu\u00e1l fuerza pol\u00edtica resulte triunfante en una elecci\u00f3n.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En el llamado Occidente, la conocida relaci\u00f3n entre el centro y la periferia se revela hoy anacr\u00f3nica e insuficiente, desde el momento en que muchos de los problemas propios de las antiguas periferias como la pobreza y la aparici\u00f3n de una sociedad estamental, est\u00e1n carcomiendo \u00e1reas cada vez mayores de los que hasta ayer se manifestaban como los grandes centros del poder mundial. El discurso supremacista, la tendencia a la preservaci\u00f3n individual ante el acecho creciente de la exclusi\u00f3n, van tomando forma y creciendo masivamente en Occidente, y se instalan \u2014como hace un siglo cuando conflu\u00edan fen\u00f3menos similares\u2014 inevitablemente en el campo de la pol\u00edtica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos ante una multipolaridad en construcci\u00f3n, no ante una bipolaridad concluyente. Los procesos de transici\u00f3n hegem\u00f3nica nunca fueron lineales, sino que se enmarcan en una serie de conflictos donde conviven formas viejas y nuevas, como podr\u00edan ser la presencia de ej\u00e9rcitos privados en los territorios f\u00edsicos, como el papel de las redes y plataformas en los territorios simb\u00f3licos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La derecha crece m\u00e1s en lo cultural que en lo electoral<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La incidencia negativa de las redes en la formaci\u00f3n del malestar general y la fragmentaci\u00f3n y polarizaci\u00f3n social se presenta ante nosotros, como parte de la cultura de occidente, con independencia de cu\u00e1l es la fuerza pol\u00edtica que triunfe en las elecciones.<\/p>\n\n\n\n<p>No hay un crecimiento exponencial de las ultraderechas en el terreno electoral; as\u00ed lo muestra el desempe\u00f1o del laborismo en el Reino Unido, la Francia Insumisa, la permanencia del PSOE en Espa\u00f1a o la crisis de la alianza de centro en Alemania. En Am\u00e9rica Latina, la presencia del Frente Amplio en Uruguay, Boric en Chile, Lula en Brasil, Petro en Colombia y Sheinbaum en M\u00e9xico, entre otros, no parecen sugerir un riesgo electoral de las ultraderechas. Tampoco vemos que los pueblos se inclinen mayoritariamente en forma estricta hacia la ideolog\u00eda y la gestualidad de las derechas radicales.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero al mismo tiempo, no puede negarse la capilaridad con que han penetrado en nuestras sociedades algunos de los comportamientos afines, o al menos funcionales, a dicha ideolog\u00eda (que tiene similitudes y diferencias con el fascismo cl\u00e1sico): la irritabilidad y el individualismo, la tolerancia a la agresi\u00f3n y el agravio como formas habituales de relaci\u00f3n social.<\/p>\n\n\n\n<p>Y, al mismo tiempo, cabe preguntarnos en qu\u00e9 medida los gobiernos que no son de derecha cumplen con la formulaci\u00f3n de un programa alternativo, no tanto respecto de respetar garant\u00edas y derechos fundamentales de algunos actores sociales, porque esa faceta se materializa en t\u00e9rminos generales, sino respecto a la ruptura de los lazos de dependencia econ\u00f3mica y financiera que nos subordinan a los poderes f\u00e1cticos, tanto al interior como externos al Estado. De no cumplirse con el compromiso electoral y en caso de que los votantes progresistas se decepcionen por ver evaporarse las expectativas de una vida mejor, habr\u00e1, m\u00e1s temprano que tarde, consecuencias electorales.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Trump, Argentina y Am\u00e9rica Latina<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La econom\u00eda de los Estados Unidos atraviesa un momento dif\u00edcil, muy alejado de la liquidez financiera internacional de los a\u00f1os noventa.<\/p>\n\n\n\n<p>Si Trump focaliza su estrategia externa en la guerra comercial con China, tender\u00e1 a la relocalizaci\u00f3n de capitales, atra\u00eddos por el proteccionismo y el aumento de la tasa de inter\u00e9s. En el caso de Argentina, la mayor complementaci\u00f3n entre ambas econom\u00edas, estar\u00e1 en la entrega de nuestras cuencas gas\u00edferas y petroleras, nuestra miner\u00eda y nuestro litio: Trump lo necesita y Milei est\u00e1 dispuesto a cederlo, en una nueva edici\u00f3n del modelo de saqueo de recursos naturales y valorizaci\u00f3n financiera.<\/p>\n\n\n\n<p>El otro campo donde puede prosperar la relaci\u00f3n entre Trump y Milei es en la formalizaci\u00f3n de una internacional de ultraderecha, a partir del eje de afinidad entre Trump, Bolsonaro, Milei y el presidente del Paraguay Santiago Pe\u00f1a, la cual buscar\u00e1 expandir su ideolog\u00eda hacia el conjunto del continente. Intentar\u00e1 la victoria en Chile en las elecciones de noviembre este a\u00f1o y aprovechar\u00e1 la crisis de reservas y la disputa interna del MAS en Bolivia.<\/p>\n\n\n\n<p>Adonde no logren consolidar una fuerza electoral propia, financiar\u00e1n la polarizaci\u00f3n social y la inestabilidad cr\u00f3nica del sistema pol\u00edtico, para constre\u00f1ir a la pol\u00edtica a resolver su crisis endog\u00e1mica y, de ese modo, evitar que incida en la distribuci\u00f3n social de la riqueza. La insustentabilidad permanente de las instituciones pol\u00edticas en Per\u00fa en medio de una s\u00f3lida macroeconom\u00eda, es un ejemplo de c\u00f3mo aquellas no pueden morigerar la renta descomunal de las corporaciones de pesca, agro-negocios y miner\u00eda y de los fondos de inversi\u00f3n que las sostienen, mientras el pueblo sufre la pobreza y la desigualdad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Corolario<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es aqu\u00ed donde cabe reafirmar la necesidad de establecer programas claros de neto corte popular por parte de las fuerzas pol\u00edticas no-neoliberales. Porque de lo contrario contribuir\u00edamos a una nueva fase de insatisfacci\u00f3n democr\u00e1tica que nos alejar\u00e1 del ejercicio del gobierno y desembocar\u00e1 en un prolongado letargo y descomposici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Para que eso no suceda es fundamental completar las instituciones de la democracia liberal que se ha demostrado profundamente insuficiente y mucho m\u00e1s permeable a las presiones de los grandes poderes f\u00e1cticos que a concretar la voluntad de las mayor\u00edas empobrecidas, con instituciones que aseguren mucho m\u00e1s activa y de modo m\u00e1s influyente la expresi\u00f3n soberana de las mayor\u00edas populares. El futuro debe contar con las medidas econ\u00f3micas adecuadas, pero tambi\u00e9n con un nivel apropiado de concientizaci\u00f3n pol\u00edtica acerca de las mismas, para garantizar su irreversibilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Y tambi\u00e9n efectuar una clara lectura del actual momento geopol\u00edtico, para no equivocar la inserci\u00f3n internacional. El proceso hacia un mundo multipolar en construcci\u00f3n representa una gran oportunidad para nuestra regi\u00f3n, en la medida que sus liderazgos populares lleven a cabo la unidad tan so\u00f1ada y tantas veces ensayada, pero nunca concretada con la profundidad necesaria.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carlos Raimundi (Aporrea, 7-1-25) El proceso de transici\u00f3n hegem\u00f3nica El mundo asiste a una transici\u00f3n hegem\u00f3nica del capitalismo financiero globalizado como expresi\u00f3n del Occidente geopol\u00edtico, hacia el bloque asi\u00e1tico emergente. 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