{"id":57293,"date":"2025-03-11T12:24:23","date_gmt":"2025-03-11T16:24:23","guid":{"rendered":"https:\/\/debateplural.net\/site\/?p=57293"},"modified":"2025-03-11T12:24:25","modified_gmt":"2025-03-11T16:24:25","slug":"de-las-sombras-del-nazismo-al-salon-oval","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2025\/03\/11\/de-las-sombras-del-nazismo-al-salon-oval\/","title":{"rendered":"De las sombras del nazismo al Sal\u00f3n Oval"},"content":{"rendered":"\n<p>Alejandro Marc\u00f3 del Pont (El T\u00e1bano economista, 11-3-25)<\/p>\n\n\n\n<p>Zelensky no puede ofrecer a los EE. UU. nada parecido a lo que ya ha firmado con el Reino Unido (El T\u00e1bano Economista)<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras los gobiernos pregonan altos ideales, en los pasillos del poder europeo resuena un eco inquietante del pasado. Este patr\u00f3n hist\u00f3rico, documentado en obras como&nbsp;\u201c<em>Nazis hasta el final\u201d<\/em>&nbsp;de Katharina y Zachary Gallant, recuerda c\u00f3mo corporaciones como IG Farben, Krupp, Volkswagen, Siemens y Credit Suisse apoyaron al r\u00e9gimen nazi durante la Segunda Guerra Mundial, obteniendo ganancias extraordinarias de la econom\u00eda de guerra. Hoy, empresas como BlackRock y Palantir Technologies est\u00e1n profundamente integradas en el esfuerzo b\u00e9lico ucraniano, moldeando el conflicto y el futuro reparto del poder en beneficio propio.<\/p>\n\n\n\n<p>La guerra en Ucrania es presentada oficialmente como una defensa de la democracia frente al autoritarismo, pero en realidad se ha convertido en un desmantelamiento del pa\u00eds perdedor. Las grandes corporaciones transnacionales mueven sus fichas tras bambalinas, decididas a sacar tajada del conflicto.&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.jornada.com.mx\/2025\/02\/26\/opinion\/012o1pol\">Alfredo Jalife-Rahme<\/a>&nbsp;se\u00f1ala que las \u00e9lites perdedoras, como BlackRock, Rothschild, Soros y Bloomberg, buscan desempe\u00f1ar roles protag\u00f3nicos en este nuevo tablero de poder global, aprovechando oportunidades sin precedentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el inicio de la operaci\u00f3n especial rusa, Ucrania se ha transformado en un laboratorio de negocios y tecnolog\u00eda militar. El pa\u00eds se ha convertido en un bot\u00edn disputado por \u00e9lites neoliberales y corporaciones que buscan desmantelarlo para beneficio propio. La carrera comenz\u00f3 con el \u00abAcuerdo Europeo-Ucrania por Recursos\u00bb de 2022. Ese mismo a\u00f1o, BlackRock, s\u00edntesis del poder financiero mundial, acord\u00f3 con el presidente Volod\u00edmir Zelenski la asesor\u00eda para estructurar un fondo masivo de reconstrucci\u00f3n, administrar fondos extranjeros, la banca ucraniana y el movimiento de energ\u00eda y exportaciones de granos.<\/p>\n\n\n\n<p>En enero de 2025, Zelenski firm\u00f3 en secreto con Reino Unido un acuerdo de 100 a\u00f1os para garantizar acceso prioritario a tierras raras y minerales estrat\u00e9gicos esenciales para la tecnolog\u00eda militar y civil. Este pacto no solo enfureci\u00f3 a Estados Unidos, sino que evidenci\u00f3 la verdadera guerra de \u00e9lites que se libra tras bastidores. La jugada anglo-ucraniana desat\u00f3 un conflicto diplom\u00e1tico inmediato con Washington, que vio el acuerdo como una traici\u00f3n a sus intereses. La escena en el Despacho Oval de la Casa Blanca parec\u00eda sacada de una novela pol\u00edtica: dos aliados al borde de la confrontaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En este juego de ajedrez global, los recursos naturales y los puntos estrat\u00e9gicos geopol\u00edticos son las piezas m\u00e1s codiciadas. Ucrania posee un tesoro de minerales clave para las tecnolog\u00edas modernas: enormes reservas de litio, grafito, cobalto, niobio, uranio y elementos de tierras raras como el escandio. Estos materiales son esenciales para bater\u00edas de veh\u00edculos el\u00e9ctricos, semiconductores, reactores nucleares y sistemas de defensa. No es de extra\u00f1ar que se hayan convertido en moneda de cambio diplom\u00e1tica durante la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>La reciente venta del 90% de las acciones de CK Hutchison Holdings en Panama Ports Company (PPC) a un consorcio encabezado por BlackRock, por 22.800 millones de d\u00f3lares, subraya c\u00f3mo estas corporaciones remodelan la geopol\u00edtica global. Hutchison es propietaria y opera los puertos de Balboa y Crist\u00f3bal en los extremos Pac\u00edfico y Atl\u00e1ntico del canal de Panam\u00e1. El anuncio incluye transacciones en 43 puertos con 199 atracaderos en 23 pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n<p>Es decir, desde Groenlandia a Panam\u00e1 la idea de D. Trump de una hegemon\u00eda estadounidense en Am\u00e9rica del Norte queda clara. A finales de 2024, ya se rumoraba que Washington buscaba asegurarse una porci\u00f3n del bot\u00edn mineral que le faltaba: Ucrania. Reci\u00e9n retomado el poder, el presidente Donald Trump ofreci\u00f3 a Zelenski un acuerdo pol\u00e9mico: ayuda militar a cambio de acceso preferente a los yacimientos minerales ucranianos. La oferta, filtrada a la prensa, contemplaba concesiones mineras extensivas para corporaciones norteamericanas como parte de la \u201cretribuci\u00f3n\u201d por el apoyo brindado en la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, Zelenski nunca termin\u00f3 por rechazar el acuerdo, pero aleg\u00f3 que no ofrec\u00eda garant\u00edas de seguridad suficientes en caso de futuras agresiones rusas. En respuesta, busc\u00f3 diversificar sus alianzas econ\u00f3micas, repartiendo las cartas del tesoro ucraniano entre varios socios occidentales. Ucrania tante\u00f3 a la Uni\u00f3n Europea, Reino Unido y Canad\u00e1 para involucrarlos en la explotaci\u00f3n conjunta de sus minerales, lo que incluy\u00f3 a BlackRock, Rothschild, Soros y Bloomberg, unidos a Bruselas.<\/p>\n\n\n\n<p>A estas corporaciones hay que agregarle los representantes de sus negocios, los facilitadores de actividades comerciales, los l\u00edderes europeos como Emmanuel Macron, Keir Starmer, Ursula von der Leyen, y Friedrich Merz, el \u00faltimo, el l\u00edder de la CDU alemana con pasado en BlackRock, reflejan claramente c\u00f3mo las \u00e9lites pujan por repartirse sus restos bajo la apariencia de reconstrucci\u00f3n y estabilizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El violento altercado en Washington dej\u00f3 al descubierto la madeja de intereses entrelazados y tensiones soterradas que rodean a la guerra de Ucrania. Lejos de la narrativa simplista de \u201cdemocracias vs. dictaduras\u201d, la realidad es que en este conflicto convergen ideolog\u00edas oscuras, ambiciones corporativas y rivalidades entre potencias occidentales. La supuesta unidad de Europa y Estados Unidos frente a Mosc\u00fa oculta disputas internas por el control del futuro orden mundial.<\/p>\n\n\n\n<p>La pugna por los recursos estrat\u00e9gicos de Ucrania y la financiaci\u00f3n de la guerra ha evidenciado fracturas entre aliados. Reino Unido, la Uni\u00f3n Europea y Estados Unidos compiten por asegurarse ventajas en la nueva configuraci\u00f3n global de poder. El tratado a 100 a\u00f1os con Londres fue un s\u00edntoma de c\u00f3mo cada actor busca posicionarse para el largo plazo en la disputa neocolonial.<\/p>\n\n\n\n<p>La guerra en Ucrania no es solo un conflicto entre naciones, sino una batalla entre \u00e9lites y corporaciones por el control de recursos estrat\u00e9gicos y una lucha feroz por el futuro del poder global. Mientras las narrativas oficiales hablan de democracia y libertad, la realidad es que las grandes corporaciones y las \u00e9lites neoliberales est\u00e1n redefiniendo el mundo a su conveniencia. La lucha por la paz y un mundo mejor parece estar cada vez m\u00e1s lejos de la agenda de quienes mueven los hilos del poder.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alejandro Marc\u00f3 del Pont (El T\u00e1bano economista, 11-3-25) Zelensky no puede ofrecer a los EE. UU. nada parecido a lo que ya ha firmado con el Reino Unido (El T\u00e1bano Economista) Mientras los gobiernos pregonan altos ideales, en los pasillos del poder europeo resuena un eco inquietante del pasado. 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